La percepción
El pensamiento creativo está estrechamente vinculado con la imaginación y esta depende de la
percepción:
Hay una percepción a través de los sentidos, Cabe realizar entonces una primera distinción entre
los conceptos de percepción y sensación.
"...Se refiere a experiencias inmediatas básicas,
generadas por estímulos aislados simples..."
(Matlin y Foley 1996)
"...Se define en términos de la respuesta de los
órganos de los sentidos, frente a un estímulo..."
(Feldman 1999)
Para que la sensación se transforme en percepción, debe adquirir significado para el individuo.
Así, podemos inferir que la percepción es la interpretación de las impresiones sensibles
mediante nuestras estructuras psíquicas. S. Robbins define la percepción como “El proceso por
el que los individuos organizan e interpretan las impresiones sensoriales con el fin de darle un
sentido al entorno.” Ya no pertenece al plano exterior, sino a la psiquis interna del individuo.
Las sensaciones están presentes en la percepción, pero son indivisibles del elemento
interpretativo.
Percibir es un acto complejo, ya que consiste en adaptar la realidad a condiciones subjetivas, a
factores mentales personales. En la percepción la respuesta que se da al estímulo siempre está
reestructurada, de tal modo que un mismo fenómeno observado y percibido por personas
diferentes, reciben respuestas e interpretaciones distintas.
De este modo, podemos decir que la percepción es un proceso constructivo que depende tanto
de las características del estímulo como de la experiencia sociocultural y afectiva del sujeto
perceptor. Nuestros sentidos permiten recoger datos y construir un mundo ordenado de modo
coherente. Es un proceso mental por el cual, a partir de estímulos sensibles del exterior, el
sujeto los estructura en su interior de un modo significativo para él, con el objeto de tomar
conciencia del mundo que lo rodea.
El objetivo de la percepción es dotar de sentido la realidad que vivimos, facilitarnos la
información sobre el mundo y permitir nuestra adaptación al entorno. Por lo tanto, la
integración con el medio ambiente va a depender de la capacidad perceptiva.
La percepción también es un proceso de selección. Solo percibimos lo que es relevante para
nosotros en cada circunstancia.
La percepción es un fenómeno activo, por lo que se traduce como “captar” y no como “recibir”.
Los caracteres de estabilidad y permanencia del objeto son esenciales a la percepción del
mundo. En conclusión, la percepción es el resultado de la síntesis de los datos que percibimos
junto con el trabajo de la conciencia, la cual está preparada histórica y culturalmente para
construir, a partir de esos datos, lo que llamamos percepto.
Percepción
Función psíquica que permite al
organismo, a través de los sentidos
Recibir Elaborar la información
proveniente de su
entorno.
Elaborar
En la percepción podemos distinguir los siguientes factores:
• Los llamados “datos sensoriales” o “sensaciones puras”, que son los datos
proporcionados por los sentidos. Este es el material que será interpretado.
• Los “elementos configuradores”, constituidos por cierta disposición básica de
nuestra mente, que permiten que demos una primera organización a los datos
sensoriales a partir de leyes o pautas determinadas.
• Ciertas disposiciones adquiridas o esquemas anticipadores, ligados a la adquisición y
uso del lenguaje, que permiten una nueva organización y sentido en nuestras
percepciones.
Los sentidos
Los órganos de los sentidos, se ocupan de recoger información tanto del mundo que nos rodea
como de nuestro propio cuerpo.
El estímulo externo es recogido por el órgano receptor correspondiente, que lo transforma en
un impulso nervioso y lo hace llegar a la corteza cerebral, la cual lo integra dentro de la totalidad
de la vida psíquica del sujeto.
Los órganos receptores, transforman determinadas manifestaciones de energía en impulsos
nerviosos y actuando como transportadores, las transmiten al cerebro.
El sistema sensorial humano se
comporta como una especie de
cedazo que capta solo aquellas
formas de energía que el
organismo necesita para
sobrevivir, es decir, los sentidos
perciben solo aquellas formas de
energía que le son útiles al
organismo.
Conceptualización y características
funcionales de los sentidos
La selección de estímulos
Los sentidos solo captan energías del mundo físico que pueden estimularlos, y a partir de ella
producen el conocimiento. Los estímulos, a su vez, tienen que alcanzar una cierta intensidad
para hacerse conscientes. Este rasgo habla del carácter selectivo de la sensibilidad.
Los sentidos proporcionan una respuesta de carácter específico
Por ejemplo, si estimulamos con una
ante la estimulación. Según Müller, la calidad del estímulo pequeñísima corriente eléctrica el nervio
óptico, tenemos una sensación luminosa;
depende más del tipo de fibra nerviosa que se excita que de la
si estimulamos el nervio auditivo,
clase de estímulo que provoca esa excitación. Por lo tanto, un obtenemos una sensación de sonido; esto
estímulo nuevo aplicado a distintos órganos provoca es, el mismo estímulo (corriente eléctrica)
sensaciones diversas, y distintos estímulos que actúan sobre un provoca distintas sensaciones.
mismo órgano dan lugar a una misma sensación.
La percepción es un proceso de integración y selección.
La información que el ser humano recibe a través de sus sentidos es excesiva, y sus recursos son
limitados, es por ello que de todos los estímulos que inciden sobre sus sentidos, el sujeto
selecciona solo aquellos que le son útiles, a través de la atención. La atención es tanto un
mecanismo de selección activa de la información, como un mecanismo de alerta.
La atención se polariza en un conjunto determinado de estímulos:
• Condicionamientos internos que no dependen del estímulo.
• condicionamientos externos que proceden de los estímulos en sí.
Algunas de las características de los factores que afectan la información (estímulos) y que
favorecen llamar la atención son:
• La intensidad (colores brillantes, sonidos fuertes, etc.)
• El contraste (reclama nuestra atención al destacar de la media de un grupo).
• El tamaño (los objetos grandes captan más probablemente nuestra atención que los
pequeños).
• El cambio (es más fácilmente percibido que la estructura habitual).
• La repetición (algo que en una primera aparición no fue percibido, puede llamar nuestra
atención luego de ser repetido, pero si la repetición es muy frecuente, se produce la
adaptación del sujeto al mensaje y ya no llama la atención)
Dentro de los factores que afectan al sujeto podemos señalar:
• Gustos.
• Necesidades del momento.
• Motivaciones individuales.
• Impulsos básicos.
• Ocupaciones profesionales.
Es bipolar porque depende de dos factores:
Sujeto: Determinado por sus aprendizajes previos, aptitudes, expectativas y motivaciones.
Objeto: Con determinadas características desde el punto de vista de los estímulos.
Teorías de la percepción
Los elementos configuradores
Nosotros percibimos objetos que generalmente tienen un significado en nuestra vida. Esto
sucede porque la percepción configura los estímulos, otorgándoles estructura y significación.
Nuestra atención se centra en algo que destaca del entorno, por lo que decimos que es focal. La
percepción separa el campo perceptual en dos partes:
Figura: Es la dominante porque en ella se centra nuestra atención
Fondo: Más difusa
Esta primera ley, la de fondo y figura, fue estudiada por la Gestalt, que postula que los objetos
son percibidos como estructuras organizadas más que como partes aisladas. Sostiene que la
percepción no tiene su origen en la asociación de elementos, sino que la mente configura a
través de ciertas leyes los elementos que llegan a ella por los canales sensoriales. Se basa en el
axioma que el todo es más que la suma de las partes y que siempre que sea posible se percibirá
una forma o figura.
La percepción, entonces, posee un carácter configurador: no solo distinguimos entre figura y
fondo, sino que, además, la figura generalmente se estructura siguiendo pautas constantes.
La percepción sigue las siguientes leyes de agrupación de estímulos:
Ley de proximidad: En igualdad de condiciones, los estímulos más próximos tienden a
percibirse como parte de un mismo objeto.
Ley de semejanza: Los estímulos semejantes se agrupan en figuras homogéneas.
Ley de continuidad: Bajo iguales condiciones, los estímulos que se puedan agrupar en una
misma figura, van a sobresalir del fondo y serán agrupados juntos. Los que no se pueden
agrupar quedan marginados.
Ley de contraste: Un mismo objeto, de igual tamaño, puede ser percibido como mayor o menor
en comparación con los demás componentes de la figura.
Ley de cierre: Tendemos a completar o clausurar las figuras incompletas, buscando así una
mayor estabilidad y simplicidad perceptiva.
Ley de constancia: Se percibe un objeto como invariable más allá de los cambios que este reciba
en el ojo.
Todas estas leyes pueden resumirse en el principio de pregnancia o buena forma, que dice que
“la forma percibida es siempre la mejor posible, es decir, la más regular, simple, simétrica y
significativa”.
La percepción se trata de un proceso cognoscitivo en el que el sujeto, además de recibir datos,
participa activamente, aportando leyes configuradoras.
Estas son:
Las leyes de configuración figura-fondo.
Las leyes de agrupación de estímulos.
A su vez, los elementos que integran una figura no son percibidos solos, sino según la función
que desempeñan en la figura global.
La percepción se nos presenta como un todo. El todo cambia si los elementos que lo integran,
por ejemplo, cambian de orden, así sean los mismos. El todo, como dijimos, es lo que se
percibe, y es más que la mera suma de elementos.
De todos modos, este tipo de organización de la percepción, puede llevarnos a juzgar mal las
propiedades de las partes. En esto se basan las ilusiones perceptivas.
Dinámica de la percepción y creatividad
Afirmamos que nuestra percepción depende de los estímulos físicos, sensaciones, la selección y
organización que realicemos de los mismos. En la percepción, además de las estructuras
organizativas, intervienen otros factores tal como las experiencias.
Las experiencias sensoriales adquieren significado a partir de pautas culturales e ideológicas
aprendidas. Así, aunque reciban los mismos estímulos sensoriales, cada persona percibirá cosas
distintas. Es por ello que se puede definir la percepción como el resultado de dos categorías de
elementos:
• Los estímulos físicos provenientes del exterior y que adoptan la forma de imágenes,
sonidos, aromas, texturas, etc.
• Determinadas características internas del sujeto, como las motivaciones, experiencias y
necesidades.
Categorías • Intereses y motivos.
• Esquemas anticipadores.
o clases
Dentro de los factores internos del sujeto, podemos mencionar:
Experiencia: Las personas aprenden a través de las experiencias vividas y estas a su vez, afectan
el comportamiento.
Expectativas: Expectativas motivacionales
Las derivadas de necesidades: reconocer la carencia de algo, más allá que exista un objeto
destinado a satisfacer dicha falta. Sin embargo, siendo la percepción dependiente de la
atención, los individuos tienden a percibir con mayor facilidad aquello que necesitan.
Las derivadas de intereses y motivos: Las personas detectan antes aquello que buscan, ya
que tendemos a atender a aquello que responde a nuestros intereses y deseos. Por otra parte,
los centros de interés revelan un alcance mayor y más duradero, más fácil de identificar que la
motivación.
Los esquemas anticipadores: Habitualmente operan como imágenes de búsqueda.
Usualmente, al buscar algo, trasladamos por nuestro entorno la imagen del objeto buscado.
Cuando coinciden imagen y objeto, decimos que hemos encontrado aquello que buscábamos.
Ahora bien, sucede a veces que no “vemos” un objeto que tenemos ante nosotros por la sencilla
razón que nuestro esquema de búsqueda no concuerda con el lugar donde se halla el objeto en
la realidad.
Todos estos factores pueden generar las siguientes distorsiones perceptivas:
Exposición selectiva: El sujeto tiende a percibir solo aquello que necesita o le resulta placentero.
Atención selectiva: El sujeto tiende a percibir mejor los estímulos que satisfagan sus necesidades
e intereses y no se percataran de aquellos que resulten irrelevantes a las mismas.
Defensa perceptual: El ser humano tiende a negar aquello que es inconveniente. Es decir,
inconscientemente evitará los estímulos desagradables o dañinos.
La imaginación
(y su relación con la percepción)
La percepción es la base sobre la que se apoyan la imaginación y la memoria. Así, mientras que
la percepción se ocupa de captar los objetos presentes, la memoria y la imaginación
re-presentan, es decir, vuelven a presentar objetos que no están en la actualidad, pero que
fueron percibidos con anterioridad. Es por ello que ambas son actividades representativas o
reproductivas, y, por lo tanto, dependientes de la percepción.
Definimos la imaginación como el proceso mental que consiste en reproducir un
acontecimiento, o un objeto que antes se ha percibido; o crear nuevas imágenes y
circunstancias. Cumple principalmente el papel de representación de experiencias. En la
imaginación es donde se representan, visual, auditiva, y en ocasiones, táctil y olfativamente, los
hechos vividos, los hechos que se están viviendo y los posibles hechos futuros que sucederán.
De este modo, es posible afirmar que la materia prima, tanto de la imaginación como de la
memoria, son las imágenes o representaciones.
Funciones que tienen en común:
• La fijación de imágenes.
• La conservación de imágenes.
• La evocación o reproducción de las imágenes.
Funciones específicas de la imaginación:
• La asociación.
• La creación de imágenes.
Funciones propias de la memoria:
• El reconocimiento.
• La localización de las imágenes.
Imaginación reproductora y creadora
Imaginación reproductora
Es la aptitud para fijar, conservar y reproducir las imágenes de los objetos percibidos, en
ausencia del objeto que provocó dicha percepción.
En todos los casos, las imágenes reproducidas se apoyan en percepciones anteriores, ya que es
imposible reproducir la imagen de aquello que no fue percibido.
Diferencia entre imagen y percepción
Dado que la percepción está en la base de las imágenes, hay tantas clases de imágenes como
clases de sensaciones. Todos los contenidos de la sensación pueden reaparecer en forma de
imágenes.
Sin embargo, existen funciones específicas de cada una que las diferencian. Una de las funciones
específicas de la imaginación es la asociación de imágenes. La reproducción de una imagen
nunca se realiza sola, sino que va acompañada de un conjunto de otras imágenes. Es lo que se
denomina asociación de imágenes y es llevada adelante a través de la imaginación
reproductora.
Esta asociación de imágenes no se realiza de un modo arbitrario, sino que está regulada por
ciertas normas o leyes:
Imaginación productora o creativa
la imaginación creadora se vale de la combinación de imágenes que el sujeto tiene, producto de
percepciones previas. Como resultado se generarán objetos sensibles, no percibidos, los que
pueden existir o no, ser reales o ficticios, posibles o imposibles.
La imaginación creadora, es la capacidad humana de generar, en forma de representaciones,
una realidad que no ha sido percibida a través de los sentidos con anterioridad.
La imaginación creadora tiene un rol fundamental en la producción literaria, artística, científica e
innovación de productos, procesos y gestión. Se diferencia de la memoria en que mientras esta
reproduce lo más fielmente posible la realidad percibida, la imaginación creadora o productiva
inventa lo no vivido, impulsada tanto por los deseos como por los temores.
Aplicada a la creatividad es la función que más nos interesa desarrollar, ya que sus
características son opuestas a la imitación. Toda innovación está condicionada por factores
como: el estado cerebral, la herencia, el inconsciente, las adquisiciones anteriores, la
concentración e inspiración, los factores afectivos y los factores sociales. También es posible
afirmar que está íntimamente unida al pensamiento y la inteligencia aplicados a la solución de
un problema; para lo cual se utilizan datos anteriores, se lanzan varias hipótesis de solución
posibles que luego se resuelven lógicamente, creando una síntesis que responde a la intuición
previa en que se sustentaban las hipótesis imaginativas.
Finalizaremos con una cita de Einstein:
“Si lo puedes imaginar, lo puedes lograr / Si lo puedes imaginar, lo puedes crear. Si puedes
imaginar algo puedes comprenderlo y para comprender algo solo tienes que imaginarlo".