0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 118 vistas81 páginasRisler Julia - La Accion Psicologica - Modulo 3 1
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LA ACCION PSICOLOGICA
Dictadura, Inteligencia
y gobiemo de las
emociones (1955-1981)Risler, Julia
La acciéa psicolégica: dicadura, inteigencia
y gobierno de las emociones (1955-1981). / Julia Risler-
1a ed. - Ciudad Autonoma de Buenos Aires: Tinta
Liméa, 2018,
314 p; 20x 120m.
ISBN 978:987-3687-
2
1. Politica, 2. Dicadura Militar. 3. Sociologfa J, "Titulo
cp 320.982
Goleccién Incursioner
CCorrecci6n: Graciela Daleo
Disedo de cubiera: Diego Maxi Posadas
@OSO
© de os textos, Julia Rsler
G 2018, dea edicin Tints Limén,
vwwrsetintalimon.comar
Queda hecho el depésito que marca la ley 1.723
INDICE
Agradecimientos
Introduccion
Capitulo 1, 1955-1976: Doctrina argentina
de la accién psicologica
1 Genealogia y desarrollo de la doctrina local
(1958-1968)
2. Seguridad nacional y orden interno
Dela defensa nacional ala sepuridad interna,
(1955-1966)
Fuerzas Armadas, intligencia y poblacion
(1966-1976)
Capitulo 2, Estrategia psicosocial dela dictadura.
Accién psicolégica, propaganila y medios de
1, Consenso inicialy legitimidad de origen
Lagitimidad com "egaidad”: estructura
Jjuridico-normativa
Legitimidad como “bisqueda de reconocimiento”
Regimen militar, proyecto econdmico
enemigo subversivo
2."Ganat la Guerra” y "Gana la Paz"
*Ganar la Guerra": acim military lucha
contra la subversin
*Ganar In Paz": accién polttia y
regulacin de ta poblacin
Capitulo 3. HI circuito de Ia estrategia psicosocial
‘dela poblacion
1. Hl rol de ls insttuciones gubernamentales
Secretaria de Informacién Pilbica
Subseeetaria dl interior
Seoretarta de Intligencia de Estado
B
33
45
4s
3
7
7
7
37
96
102
105
mm
12
2
2
130
13sCapitulo 2
ESTRATEGIA PSICOSOCIAL
DE LA DICTADURA.
ACCION PSICOLOGICA, PROPAGANDA Y
MEDIOS DE COMUNICACION
1. Consenso inicial y legitimidad de origen
EI 24 de marzo de 1976 Isabel Perén fue destituida
de la presidencia de la Nacion mediante un golpe de
Estado impulsado por una alianza civico militar, Una
junta de comandantes integrada por el almirante Emi:
lio Eduardo Massera, el brigadier general Orlando R,
Agosti y el teniente general Jorge Rafael Videla, este
fltimo designado presidente, asumié el gobierno, El
autodenominado Proceso de Reorganizacién, Nacional!
11a tina dlewdura mia se antodenomnins Pres de Regs
nizaclon Nacional xm nombre acid a olro iomento histcie>
fundacional: el proceso de orgaizacia nacinal iad en 1852,
«qu inalzb en 1850 con a organic def nacion yl constc-
cin del Estado, Durante exe perodo de 28 ao, que coment con
1a derzota del xégmen toss y transcurrb ent guerra cles
Jevantamientossutonomisae por parte dela povinla federal,
1a batalla de Pay (186) fae un combate cla. Bl misao se ibs
ste las fueras portetas comandadas pore) general Bartolomé
Mitre las ropas de a Confederacén Argentina al mando del ge
‘eral Justo José de Urge. (a derota dl interior en sta balla
posit Ia organizacin nacional area bate del predorninio de
‘Buenos Ares, proceso que se concrete el period 1862-1880 bajo
lag peesidencae de Mite, Sarmiento y Avellaneda
HL proceso fnai2s con el aceso al poder dela Generacién del 80,
‘ompuesta por una dite drigente de sego conservador que delines
2 futuro del pas uranteloe siguientes teint fr,
Las FRAA que ocupazon el aprato de Hstal en 1976, en nes con
1 ideaio fandacional menconado, se propusieron refundar Ia
Nacién en base a a ecuperaiéa del ser nacional y la defense deis eviizacon occidental y cistiana. Uno de los tos fndanter
el nucto peiedo,y que sens las basen para la redaccén de a
Consttueién Nacional de 1853, Sse Razes Punts de Perigo pars
la Onanizacidn Palin de lx Repcn Argentina de Juan B. Al
Derd. publicado en 1852, Coineidenrement, la Junta Mile do
conocer en 1979 las Bases pices de las Fucrzas Armada para el
Proceso de Rerganizacin Nacinal, aunque yal momento del pl
pe posta ls instramentos normativon que regulon sm acconar
durante todo el periodo, ya Tos cuales fueron esbordinada tanto
J Consttulon Nacional de 1853 como ls eyes vigtes. Los mis-
‘mor fveroa el Acta pra la Reoranizeién Nacional ol Acta fond
Propo los Objtivs Basics del Proce de Reoanizaién Nao
‘lel Esau para ia Rergotzacon Nacional, ye Regament para
al funconamiento dela Junta Militar, Poder Becutivo y Comision de
“Atsoramient Lgidativ, todos publics el 24 de marzo de 1976
(Con laveinstauracin del democrcia ls wilizacibn de a palabra
rceo para designar el priedo quedo reserada sobre todo Ris
‘articipantesyadherentes mis dzeto. In el resto de lapoblacin
‘uso generé un fuerte schizo y resistencia, pues interprets
‘que nominardiche periodo con exe mote no elo reproduc lds:
curso ofcl sino que a a ver omita Ia dimensin del terror,
desaparicién,perseuciony2ssinao de mllaes de personae A,
nas primeras décadas de sposdetadra hubo na Grp en tor
‘oa los uses y sentido sobre el period. Etim que ho poderos
hnscer ota letra yteeupert el sentido primatio de proceso que el
rgimen mils l alge, con cate objetivo en mente viibiese
y no perder de vista a racionalidedy sstomatcdadl del proyecto
de refuniaetin planeado por Junta Mila, que hoy podemos re
‘onstrieycomplejzar parti del acceso material deslaiicad,
Fn este sentido, también utigat slo largo dsl libo el taiag
“région militar” para audi Is estrctra butocdtica,tanio ge
bemamental come catense, que lew adelante a inpernentacn
cestipca de un conjunte de tiecaniemns, procedimients 7 een
2 despegador durante l kins ditadua en rlaion ala accbn
psicolgia La idea de yimen rete sistema, a etuctua yaad
‘ministacén, exw ejustamentenadelss dimensiones que buseo
demostrar respect al despliegse de Ia accén paola, poniendo
en evdenciacémo operé a partic de rylamentaciones y contoee
‘cotianes sobre los medio de cemunicacin la cudadan. Et
sino néglmen mila 2 su vez, ampli el kendo hain una zona
‘que tambien resus sugeeate pr la mpc qu ene eat
ievestigaci: I consti de un stem extrac delineado a
parc deuna pea eastense, por Io tanto, jeg y versa,
”
que goberné el pais entre 1976 y diciembre de 1983,
cont6 con un amplio consenso inicial por parte de la
cipula de la Iglesia, los partidos politicos, las asocia-
ciones empresarias, los medios de comunicacién y
bbuena parte de la sociedad.” De ese amplio conjunto
de voces de apoyo surgié la sensacién de “legitimidad
de origen” que el xégimen percibfa a su favor (Sirlin,
20062: 399). Esta legitimidad de origen, que Rouquié
llama “legitimidad oligérquica", estuvo también jus-
tificada por razones de tipo histrico o de naturaleza
tradicional (Rouquié, 1981: 3), como el rol mesiénico
que histéricamente asumieron desde 1930 las FFA
cn cada interrupci6n institucional’
En 2012, enna de las iiltimas entrevistas que dio
Videla antes de morir en la cércel, encontramos una
pieza de valor testimonial relevante para esta inves-
tigacién, Se trata de una de las pocas oportunidades
en las que Videla respondié a un medio de comuni-
cacién (en este caso una revista espaftola) preguntas
vinculadas al accionar militar y represivo durante la
‘itima dictadura.* Alli Videla explicaba las razones
2.Hlapoyo de estima, aguelo que Quiroga denomin el pret
‘anism dees ciudadans, esuvo reflejado en a aceptacén de a
participacion de lor militares en la esfera politi (2004 29).
3. Roaguitafrna que “aa lagitinidad de origen el nuevo poder,
Fundado en la ‘casas juste’ de la rupara del orden poise,
greg la Tegitionidad de eercicio® que puede referral esable
‘Gamento del ‘orden natura 0 ala "bGequeds del ben coma”
(Gongs, 1084)
4, Consider esta entevsta de un valor testimonial tlevantey por
‘ios inluye. ela penton para ser mx exact, pues la ina
Iatealiel mismo medio en matzo de 2013, Poco despues, 17 de
mayo de 2013, el mar fale en Ta crcel de Marcos Paz donde
‘cumplia su condena de prison prpetua por deitos dele hums
ride, Fuente: Internet. Versi online: tpy/fwwredacionnoe-
te-com.r/PAGINAS/2012)febrer/nacionaltevidelaentrevistae
‘complet cubital faceno 4/2083}del enorme consenso que, a su juicio, antecedié su
ascenso al poder:
En general, el consenso era que habia quie hae
cerlo, quizé porque en Argentina de una forma
natural siempre se ha ereido que la soluciones
politicas cuando los gobiernos fracasaban se
arreglaban con golpes de Estado. Y [en] esta oca-
sin, dems, se veia a intervencién de una for
1ma justificada ante los exteemos alos que habia-
mos legado. Hacia falta una medida de fuerza
y la gente comparta esa visin. Si nosotros no
To haciamos, el vacfo de poder iba a ser aprove-
chado por la subversion para llegar al poder y
‘ocupar todo el espacio dejado por ottos. Asi de
sencillo, © tomabamos el poder o la subversién
se hacia por la via de las armas con las insti
ciones (Cambios6, Videla, 2012)
Flex dictador afirmaba en la mismia entrevista que las
Fuerzas Armadas estaban preparadas y dotadas para
cnfientar ese desaff, y que la eoyuntura no les habla
*) Mostrar ala poblacion Ia eficiencia de las FAA en
elmantenimiento de la seguridad y el éxito en el desa-
xrollo de operaciones militares
A fines de marzo de 1976, unos dias después del golpe
de Estado, el Bjrcito publics la Orden de operaciones N°
2/76. Pasaje a la fase de constidacion, complementaria
del plan anteriormente mencionado. Esta orden akudfa
ala situacion del pafs, luego de la toma del aparato de
Estado por parte de las FFAA, calificindola como nor-
mal, y sefalaba que era deber del Ejército brindar ala
ciudadania una imagen de tranquilidad y seguridad sobre
1 Proceso de Reorganizacion Nacional (EA, 1976c: 1)
En un anexo de inteligencia, el Fjército expuso los
resultados de un anilisis sobre la situacién psicosoctal
de la poblacién realizado dos dias después del golpe.
Al afirma que la ciudadan(a ha retornado a su ritmo
habitual y “experimenta una sensacién de satisfac:
ion por el hecho acontecido, advirtiéndose 2 la vez
una gran inquictud para que este nuevo Gobierno no
constituya una nueva frustracion” (EA, 1976c, Anexo
12 5). Esto que el Ejército subrayaba como el retor.
‘no a un ritmo perdido y la satisfaccin ante la mueva
107situacién, es algo que se tradujo en los medios de co-
‘municacién y fue expresado a través de la idea de la
vuelta a la normalidad.
Hl informe continuaba diciendo:
Los comunicados y proclamas expresados en un
Tenguaje claro y sencillo, los desplazamientos de
tropas no espectaculares, Ia suma de previsiones
adoptadas enmarcadas en un dmbito de sensatez,
hhan evidenciado una actitud inital de aceptacién,
de la poblaciém hacia el Proceso de Reorganiza-
‘cin Nacional (EA, 1976¢, Anexo 1 5}.
EI Bjército realizaba una positiva valoracién del efecto
logrado por las medidas adoptadas al momento de co-
‘municar y exhibir los procedimientos y pasos a seguir
vuna vez ocupado el aparato de Estado, Esta “actitud ini-
cial de aceptacién de la poblacién” fue leida como una
consecuencia favorable de su propia actuacién, lo cual
da cuenta del interés que el régimen militar prestaba al
‘impacto de su proceder en la ciudadania,
En otra orden, emitida en mayo de 1976 (Orden
parcial N° 405/76: Reestructuracién de jurisdicciones y
‘adecuacién orginica para intensificar las operaciones con-
tra la subversiGn), el Bjército planted que la actividad de
‘guerrilla urbana continuaba siendo ejercida através de
organizaciones subversivas como Montoneros y el PRT.
ERP, lo cual, sumado a la situacién de crisis econémi-
a, dificultaba la lucha contra la subversién pues torna-
ba mas receptiva a la poblacion frente a las consignas
Y Propuestas de esas organizaciones (EA, 1976d: 1),
25, Sobce este punto var el Capital 4
sin embargo, en la misma orden, el Fjécito sefalaba
como algo positivo la aprobacién dela Estrategia Nacio-
nal Contrasubversiva conduciéa desde el mas ato nivel
del Estado (EA, 19764: 2}. Se prevefa que su aplicacién
‘producir‘a un incremento en a gfiacia de las operacio-
nes contra la subversin,logro que debia ser exhibido y
comunicado @ la ciudadania mediante operaciones de
[AS (EA, 1976d: 2-3). La eficacia y el éxito de las FFA
cen el despliegue de operaciones militares debia ser,
cen términos castrenses, exploiado, es decie, median-
te accién psicoligica, a favor de la construceién de la
imagen de las fuerzas frente ala ciudadanta, con vistas
a logearla adhesion de la misma,
¢) Conservar 0 recuperar el apoyo de la poblacién
En diciembre de 1976, a seis meses de iniciado el r6-
gimen de facto, el Fjército publicé el reglamento de
Operaciones contra elemensos subversivos. Alt estableci6
que, para contrarrestar la subversin, el régimen mi
litar debfa emprender una accién integral que ineha-
yeta la participacién de todos los campos del queha-
‘cer nacional (BA, 1976b: 1). Para ello era necesaria la
participacin responsable y coordinada no solo de las
FFA, policiales y de seguridad, sino también de los
‘organismos nacionales, provinciales y municipales, y,
por supuesto, de la sociedad misma (EA, 1976b: 5-7).
Esta accién integral fue comandada por el régimen
millitar mediante una direccién centralizada y una
ejecucion descentralizada que se expandié al dmbito
politico, econémico y psicosocial. Para lograr el éxito
cl régimen militar debfa obtener, mantener y acen-
tuar el apoyo de la poblacién, a través del liderazgo de
109gobiemo y del control de la politica econémica, y de
la habilidad para usar los medios de comunicacién
y desplegar una pertinente accin psicolégica (EA,
1976b: 75-76).
La subversin fue calificada como un problema na-
cional (EA, 1976b: 75) y la AS se despleg6 en funcién
de objetivos claros definidos por el régimen militar
(EA, 1976b: 76-77). Las operaciones de accion psicol6-
gica fueron dirigidas desde el Poder Ejecutivo Nacio-
nal (EA, 1976b: 146) yestuvieron orientadas sobre las
propias fuerzas militares, la poblacién civil y el ene-
‘igo subversivo (EA, 1976b: 108). Sin embargo fue
la poblacién su blanco prvilegiado, pues constituta el
“objetivo, campo de accién y medio de ejecucién de la
subversién” (EA, 1976b: IV), por lo cual los militares
preveian que, sin el apoyo de la misma, “la subver-
sion pierde dindmica, se estabiliza, decrece y muere"
(FA, 19760: IV),
Para lograr uma accién psicolégica eficiente, el xe-
glamento postulé la necesidad de controlar los medios
de comunicacion para que no brinden informacion
falsa o tendenciosa (FA, 1976b: 145) que impacte de
forma negativa en Ia opinion piblica. La téenica més
utilizada fue la propaganda, lacual se difundia 2 través
24. Bn el rglamento ae establecié que para conserva 0 vecuperat
cl apoyo dela poblacin era necesaeo “el (.) mantentsiento de a
Echesin moral yl fe en el sistema de vids nacional, neando &
Is poblaciin por meds sistematios fedneac6n, propaga, ete)
acerca de: nuestro eso de vid, que armoniza Al zespety, la dig-
nid ya libertad de la persona umana (el mejoramiento del
orden relacién socal erstente ya sntisfaccin deat aspiraciones
populates.) una adccusda oganizaclén de los oganiemos ef
Htacions dl Bstado (Pa dtencién de los demence sulwersv
(la eecucn de una eficente accion siclégen desde el mie
2 nivel dela conduc’ (EA, 1978: 75).
de material impreso, radio, televisién, peliculas y alta
voces (EA, 1976: 146).
En consecuencia, el proceso que he denominado
*Ganar la Guerra” coincide con la faceta ms repre-
siva del régimen militar, yla AS se orienté a lograr y
‘mantener el apoyo de la ciudadania frente al acionar
de las FFAA en los procedimientos de lucha contra la
subversién. Los medios de comunicacién se convicte
ron en los canales privilegiados de difusion de prop
ganda afin al régimen. La elaboracién y divalgacion
de ésta se complement6 con el control yrepresién de
Jos medios, que recbieron una informacién digerida
4 pautada por elrégimen militar que exalts los logros
della lucha antisubversiva, restingiendo la dfusion de
informacion proveniente de otras fuentes
“Ganarla Paz”: accion politica y regulacién de la
poblacién
En noviembre de 1976 el presidente defacto Videla ma-
nifestaba: “Todos juntos debemos ganar la paz" (Cla-
rin, 9/11/76), En 1972, en el editorial del panorama
informativo del Ejérito diftundido por radio los dias do-
:mingos, se expresaba: “Hoy la Reptiblica esti empefia-
daen ganar la paz, que es tatea de todos y también para
todos” (Siete Dias, 1977) La Diretiva del Comandante
25. edo contnuabas “Pas concord (.) Bs desemobvimien
toenlibertad. Es auseneia de exes. Eseguiiro, Esdescanso dela
‘nguctd ereada porla eins (Ste Das, 1977), Y afraba caindo
‘spar sv ganads: “Habe paz cuando se supere el hibit de Ia
‘olencaquela guerra engendrs ()evando todos quienes participa
remot en la trea de loge anemos esto eeicrao en I aes
4 consoles. Conminaba a record Ine Geant
‘uses se egé& “perder” la pas, cuando, afirmaba,“muesto puebloen Jefe del Ejrcito N* 504/77 (Continuacin deta ofensiva
contra ta subversion durante el pertodo 1977/78), elabo-
rada en abril de 1977, expresaba que la acci6n militar
en el contexto del proceso debia“satisicerexigencias y
condicionamientos presentes y futuros que es impres-
cindible tener muy en cuenta, entre los que se desta-
can: la necesidad de ‘ganar la paz’ y la situacion dell
pats en el concierto mundial” EA, 19773)
‘Como vemos, para 1977 la consigna “Ganar la
Paz” se habsa tornado la estrategia discursiva hege-
monica de exhortacién a la participacion de todos los
ciudadanos para refindarla Nacion Argentina.
Acci6n de gobierno y Bases Poltticas
En abril de 1977 la directiva antes mencionads,” afir-
fue empujado por quienes soberbiamente se auibujeron el derecho
deserloe nico ispetsyjusces dela verdad”, Sein elec,
La parse gana conglstando armani” (.) hace lbienestar dela
‘comunidad (,.) haces fa dstucionsrinica que fala conv
vena’. ¥ pata fnaizar se Iamabs a la reflexion de os cudadanos
para tomar ls paz como “objetivo penmanente” ya que "es el nico
famine deconvvenca poste la base de nueat fatua grandes
25. Hse mismo ano el PRN real el cot documenta de propaga
da "Ganamos la paz" (1977), que atabacémo la opotuna interven
fin de as FEAA ante la “degeadacin” el pa bia tengo ua rl
‘sinc y de defenes de In nacién Fl cot fe entenado en ine
1 diferdio ambien por tevsién. Fuente Interaet Versi celine
Isp: eryourube com watch?v-cW2F 2G3JSA feceso 2/2013).
“También se imprimiarony dsusbuyeroncaleamsanis con la rae
*Ganemes la pe” (Gente 21/1017), 138 FFAA incorpraron eta
consign como parte de tin sido de finde ato: “Paty eicidad
pits que no sean abo palabras vamos gunarinejuntos, Fel deseo
dela Armada Argentina” (Gente, 29/12/77.
27 Divas del Comandanic jefe del Beto 504/77 (Continua
‘iin de a ofesvn contre ln sbvern durante el periodo 1977/78),
rl 1977, que reemplad sla anterior de 1975 97 4oq/7s 7818
orden N 403/76
‘maba que, como resultado de la aplicacién de politcas
y operaciones contempladas en la Estrategia Nacional
Contrasubversiva adoptada en octubre de 1975, se ha-
bian obtenido “logtos distmiles que conspiran contra
Ja imagen general y la eficiencia del conjunto” (EA,
1977a: 1)2" Esta valoracin se asentaba, por un lado,
cen a positva evaluacién respecto del éxito de la accién
rilitar en la lucha contra la subversién. ¥ por otro, en
la necesidad de avanzar en la accién de gobierno (que
habria quedado relegada) para normaiizar los émbitos
industrial, educacional, religioso y barrial. Ast la ac
cin militar debfa pasar a un segundo plano y orientar-
se a apoyar la accién de gobierno (EA, 1977a: 1,3), que
privilegiaba el inicio de un nuevo proceso focalizado
en potenciar la acci6n politica y de gobierno. En la Or-
den de operaciones n* 9/77, roglamentara dela directva
anterior, el Ejército planted que el Poder Hjecutivo de-
bia desarrollar un plan de accién tendiente a erradi-
car la subversion, fomentar la accion de gobierno y la
normalizacién de organismos ¢ instituciones estatales
(EA, 1977: 2); ylas FRAA debfan apoyar esta accién de
gobierno para "ganar la paz y la situacién de nuestro
pafs en el contexto internacional y la opinién ptblica
mundial” (EA, 1977b: 2}.
Para 1977 las FFAA ya consideraban ganada la
lucha militar contra las organizaciones guervilleras y
estacaban un cambio de estrategia de las mismas,
puntualizando que habian pasado de la lucha armada
a la fucka potitica enfocdndose principalmente en rea-
lizar acciones indirectas (BA, 1977a, Anexo s: 1213),
25, El sngumento fuels difutaden en la luca conta I suber:
sid y ot desarrollo del Proceso de Reorganizacién Nacional, un
ano de haber tomado el poder (EA, 19773),través de actividades bartales y la elaboracién de cam-
pafas de accién psicologica desde el exterior. Ls ras-
gos de lo que he llamado la fase politica del régimen.
alta (para distinguirla dela fase preeminentemente
militar) se fueron profundizando durante 1978,
En la entrevista ya citada, Videla afirmata que para
ese atio "el Proceso habia cumplido plenamente con,
‘sus objetivos, entre los que destacaba el fundamental,
‘que era poner orden frente a la anarquia y el ea0s que
amenazaba y enfrentaba el pais” (Cambiot6, 2012).
sta afirmacion de Videla es coincidente con el inicio
de una fase orientada al logro de objetivos politicos y
de gobierno, y en la cual Ia accién militar pas6 aun
segundo plano, Esto terminé de redondearse en 1979,
cuando Ia Junta Militar labor y diftundi6 las Bases po
Iticas que contentan el Acta fijando las bases poiiticas
de las Fuerzas Armadas para el PRN, fechado el 19 de
diciembre de 1979, y una serie de anexos que puntua-
Iizaban las responsabilidades y objetivos a alcanzar en
esta nueva fase. Las Bases comenzaban destacando los
logros del Proceso:
Los valores esenciales que dan fundamento a
la conduccién del Estado han sido restituidos; y
sobre ellos se ha reconstituido el contenido dela
imagen de la Nacion. Esta aficmacién positiva,
que es producto de una reflexion cnidadosa y de
un andlisis sin concesiones, no excluye por cer
tola admision de errores 0 el veconacimiento de
2.Videla contimaab:(.) [Pea ese moment] No abla nl ssomo
yu de la amenzzatrroristay mucho menos de la delincuenia co
Inn, Eramos uno de fos pelses mds segurs del mando, caming
Jamesen a melordelasdreociones. Haba, ademds, una gran pez
social” (Comin 2012),
{que hay logros no obtenidos atin, pero reafirmar
una vez mis la fidelidad del Proceso, en todo el
tiempo transcurrido desde su inicio, a la Iinea
rogramética trazada para aleanzar los objetivos
esenciales fijados (JM, Bases, 1979).
a elaboracion de las Bases polfticas fue, por un lado,
“la respuesta dela dicfadura ante la situacién que em
pevaban a experimentar frente a las presiones por las
Violaciones a los derechos humanos y las consecuen-
cias de la politica econémica™ (Canciani Vivanco y Di
Rienzo, 2010: 3). ¥, por otro, la formalizacion del inicio
de una etapa de normalizacién politico-institucional,
en Ja que el régimen militar apel6 a la participacién
ciudadana y convoed a la ciudadanta a un dislogo po-
lito conmindndola a actuar con “patriotismo, lealtad,
abnegacion y desinterés” (JM, Bases, 1979).
La ciudadanta fue interpelada a través del llamado
‘una unidad nacional que debla manifestarse en la in
tegracién espirtual de los miembros de la Nacion y en
Ja concepcién cristina de la vida, el respeto a las tradi-
cones y a los valores de libertad, justicia y solidaridad
(IM, Bases, 1979), La participacion ciudadana debia
ejercerse de forma responsable y a partir de un compro-
‘miso activo “capaz de armonizar y de unira todos en la
diversidad de opiniones para el logro del bien comin”
(0M, Bases, 1979) Elégimen, por su parte, se compro-
‘metia a asegurar el desarrollo del pais, preservar los
valores y principios de la Nacién, asi como la vigencia
de las libertades civles y polticas y promover su eer
cicio responsable (JM, Bases, 1979).
Tn la fase politica, el régimen militar orient6 los
objetivos de la accién psicolégica a lograr ya no s6locl apoyo de la ciudadania, sino fundamentalmente su
pparticipacién en el marco de los objetivos dispuestos
por la Junta Militar en sus Documentos Bésicos
Objetivo dela accién psicobigea:
lograrla parsicipaci6n ciudadana
La urgencia del régimen militar por lograr el involu-
cramiento de la poblaciOn se vinculaba a una doble
evaluacién, Por un lado, lo que ya mencioné acerca de
los logros disimiles en el despliegue de le Estrategia,
‘Nacional Contrasubversiva, pues constataba los exitosos
resultados obtenidos en el campo militar ylos magros
logros alcanzados en las estrategias sectoriales de go:
bbierno (BA, 1977b: 1). La Orden de operaciones N° 9/77
cemitida por el Bjército distinguta los tes pilares fn-
damentales sobre los que se apoyaba la Fsirategia Na
clonal Contrasubversiva:la acci6n de gobierno, la accién
militar, yla AS. Esta diltima era definida como un “ele
‘mento de gravitacion fundamental” en la lucha contra
la subversion (EA, 1977, Anexo 5: 1), debfa apoyar a
las otras dos acciones, y todas debian complementar-
se “atacando causas y efectos de la subversién para el
logro de un objetivo comin: la derrota definitiva de la
misma” (EA, 19776, Anexo 5:2)
Por otro lado, dicha urgencia se vinculaba con una
constatacin del cambio de estrategia realizado por el
enemigo subversive, quien ya no desarzollaba sus ope-
raciones a través de la lacha armada, sino de wna ac-
cién politica apoyada en operaciones de accién psico-
logica tendientes 2 lograr el apoyo de la pablacin, En
el Anexo 5 bis de la Direction del Comandante en Jefe
del Ejécito N* 504/77, denominado “érnbito territorial
6 bartal’, se destacaba que Ia accién del enemigo se
realizaba en diversos espacios (educacional, religioso,
{industrial y barial) para que la poblacién se sublevase
cen contra dl orden vigente (BA, 19773: Anexo 5 bis, 1)
En la Orden y en la Directiva ya mencionadas se plan-
tean dos tipos de operaciones desplegadas sobre la ciu-
dadanfa afin de lograr su participacién: accién psicolé-
{ca yacci6n civica
a) Acci6n psicol6gica: crear un sistema de comunica-
ci6n social
En la Orden 9/77 se evalué que cl uso de la accion psi-
colégica no habia sido integral sino discontinuo, razn
por la cual se establecié que el Poder jecutivo debia
crear un sistema nacional de comunicacién social para
Ja lucha contra la subversién. Este fue dirigido por el
Fjército (como méximo responsable) y la Secretaria de
Informacién Péblica, dependiente del Poder Fjecutivo,
que tvo 2 su cango la informacion dirigida alos pabli
os internacionales (EA, 1977b, Anexo 5:2). El sistema
de comunicacion buscaba que “la poblacién repudie
abierta y conscientemente la subversién y participe
cen su aniquilamiento junto a las Fuerzas Legales", a
través de la intervencién activa en su ambito familiar,
social y laboral (EA, 1977b, Anexo s: 2-3). El sistema
de comunicacién también incluia la utilizacion de co-
rmunicadores lave (EA, 19772, Anexo 5 bis, 45), es deci,
periodistas 0 comunicadores, que actuarian de acuer-
do alos lineamientos planteados por el régimen en lo
referente @ la difusiOn de una elaborada y cuidada in-
formacién y propagandaEsta estrategia fue muy visible en las “convocatorias
nacionales” (Silin, 2006) que el régimen militar difun-
i6 a través de los medios de comunicacién con las que
tMamaron a la partcipacién de a ciudadania en defensa
el pafs, sobre la base de consignas nacionalistas. Algu
‘nos casos relevantes fueron las campafias de propaganda
¢ informacion generadas en tomo al Mundial de Fitbol
(1978), al conficto con Chile por el canal de Beagle (1978)
'y durante la guerra de Malvinas (1982). También la cam-
pafla que el régimen militar generé en respuesta a las
enuncias tanto de exiliados como de familiares de dete-
nidos-desaparecidos durante la visita de la CIDH (1979-
1980}, acciones que el gobierno tld de ‘amtiangentinas”
En este petiodo, entonces, la accion psicol6gica se
Aesplegs con el objetivo de congregar la partcipacién
ciudadana en respuesta a enemigos “antinacionales”,y
a través del montaje de escenatios de conficto apunté
a movilizar a los ciudadanos en defensa del pals ape-
lando a una exaltacién patridtica y nacionalista,
b) Accién civica: fomentar el vineulo entre las FFAA y
los ciudadanos
1a ota estrategia esencial en la consolidacién de un
vinculo entre la ciudadanta y el régimen militar fie la
accién civica, la cual ineluyé operaciones orientadas a
-nejorar las condiciones y la calidad de vida de los habi-
tantes de los barrios. La Directiva del Comandante en Jefe
de Fjérito N* 504/77 planteaba que el objetivo y medio
de la lucha contra la subversion era la poblacién,y el ré-
gimen debia logtar su adhesion, apoyo y participacion
(EA, 19772: 5), En el Anexo 12 de la directva constaban
las operaciones de asuntos civiles 0 de accién civica,
descriptas como actividades realizadas por las FFA
con la colaboracién de la poblacién y el apoyo de ongani-
‘zaciones locales, empresariales 0 industriales, Las mis.
‘mas tenian como fin la realizaciGn de obras prioritarias
para los habitantes, como la instalaci6n de redes de
agua, cloacas y lu, la construccion de centros de salud
0 educacion (EA, 1977a: Anexo 12, 2). La directiva tam-
bign preveia la realizacion de un censo poblacional para
conocer los problemas que afectaban a la comunidad
y proponer soluciones,localizar la actividad subversva
cen el barto y desalentar el apoyo de simpatizantes a la
misma (BA, 19772: Anexo 5 bis, 4.
‘Tanto en la Orden como en la Directiva se inchuye-
zon tna serie de recomendaciones 0 precauciones que
las FFAA debian tener en cuenta al vincularse con la
comunidad barral. Los miembros de las fuerzas te-
nian que mostrar una presencia tutelar pero evitar la
cstentaciOn de fuerza: asimismo se propiciaba el estre-
chamiento de vinculos a través de actos patristicos y
de un sentido de amor a la Patria (EA, 19774: Anexo
5 bis, 3); finalmente se aclaraba que el objetivo de las
‘operaciones militares y de seguridad era evitar actos
subversives y evar tranquilidad a la poblacién, y no se
ddebia dar una imagen de abusos 0 desbordes en su accio-
nar (EA, 1977b: 5)
En la biisqueda de apoyo y pattcipacion de la po-
blacién, en la fase que denominamos *Ganar la Paz”
se apel6 no s6lo a corregir y mejorar los desfasajes
detectados en el despliegue del Sistema de Comuni-
cacion Social creado ya en el afio 1975. Este sistema,
‘que coordiné las operaciones de accién psicolégica
y comunicacién social en el marco de una estralegia
psicosocal desplegada a nivel nacional, fe uno de los
nsprincipales mecanismos de construccién de consenso
y de movilizacin de la ciudadanta para que participara
‘en el matco de lo que el régimen militar especificaba
‘en sus Documentos orginices. Bs decie, no se promovia
‘cualquier participacién, sino s6lo aquella que atendie-
ra los objetivos planteados por el PRN: la yestitucién,
de un orden perdido, 1a vuelta a la normalidad institu
ional, la recuperacién de los valores esenciales del ser
nacional y la defénsa de la soberania argentina a partir
Capitulo
EL CIRCUITO DE LA
ESTRATEGIA PSICOSOCIAL.
CONTROL DE LOS MEDIOS
Y REGULACION DE LA POBLACION
Como ya fue dicho, durante el Hatnado Proceso de
‘Reoganizacién Nacional las operaciones de accién psi-
col6gica y comunicacién social se desplegaron a través
del Sistema Nacional de Comunicaci6n, que operé en
el marco de una estrategia psicosocal implementada a
nivel nacional, y que constituyé uo de los principales
‘mecanismos de construccién de consenso y busqueda
de participacion de la ciudadania,
En este capftulo muestro cimo se organize el des.
pliegue de esta estrategia reconstruyo el organigrama
que la sostuvo, cudles fueron los roles y responsabili-
dades de la insttuciones gubernamentales y castren-
ses que participaron en la misma,
1. El rol de la
stituciones gubernamentales
EI polit6logo argentino Guillermo O'Donnell acu-
16 el concepto “Estado burocrético autoritario" para
analizar la Revolucién Argentina, nombre con que
se autodenominé el régimen militar presidido por et
general Onganfa desde 1966. Me parece pertinente
rescalar este concepto para abordar el llamado Proceso
de Reorganizacién Nacional, algo que el mismo autorfSouyiewean
me
Capitulo 4
FORMACION DISCURSIVA Y PROPAGANDA:
ORDEN, SEGURIDAD INTERNA Y
PARTICIPACION CIUDADANA
Como ya fue dicho y ampliamente documentado, la
propaganda fue la principal técnica de la accion psico-
lgicao estrategia pscosovial através de la cual el régie
‘men militar difundi6 una serie de actitudes, conductas
y valores, orientados a conducir y modelar a la pobla-
cién en el marco de los objetivos planteados en sus
Documentos Bésices.
Englobo bajo el concepto de Propaganda las pt-
blicidades con fines comerciales (que designaré con
el nombre de piezas publicitarias y las propagandas
agxificas y audiovisuales con fines de bien piiblico (no
comercial, que llamaré avisos de propaganda. Tam-
bign forman parte de este concepto las portadas y
los ttulares de notas de la prensa grifica (ia Nacién,
Clarin y La Razén) y las revistas semanales (Gente y
Siete Dfas, entre otras). El objetivo de reunit material
tan variado radica en evidenciar de qué manera ele.
‘mentos, gue a primera vista podrian parecer disper-
08 (como los avisos de propaganda y publicidad, las
portadas de diarios y revistas, los titulares de notas
periodisticas, las solicitadas, las cartas pablicas, en-
‘te otros) y que fueron elaborados desde diferentes
lugares de enunciacin (por el régimen militar, las c&
‘maras empresarias, las organizaciones de bien ptibli
co, las agencias publicitarias, por nombrar algunos),
coincidieron en la difusion de ntieleos de sentido que
183conteibuyeron a legitimar y construir consenso én tor.
no al nuevo orden impuesto por la fuerza a partir del
solpe de Fstado de 197 :
Asi, la Propaganda elaborada desde diferentes luga-
res de enunciacién confluyé en la construcci6n de un
sentido comiin piblico, que no constituyé un Bloque
hotnogéneo sino que estuvo atravesado por mediacio.
nes e intereses diversos. A fin de analizar esta forma-
ién discursiva trabajaré con un corpus de Propaganda
constituido por piezas grifcas relevadas en diarios, e-
iiblicos (Biblioteca del Congreso y Memoria Abierta),
personales (el archivo de Daniel Liurette) y un archivo
propio compuesto por publicaciones oficiales, revistas
y periédicos, De forma secundaria, incluf una serie de
spots publicitarios encontrados en el archivo audiovi-
sual del Instituto de Investigaciones Gino Germani
{FCS-UBA), coordinado por Mirta Varela; y peliculas y
spots del periodo disponibles en Internet,
Las piezas publicitarias que componen el corpus
fueron elaboradas para diversas marcas y por distin-
tas empresas comerciales. Los avisos de propaganda
fueron producidos por organismos oficiales en ma:
nios del régimen militar (la Secretarfa de Informacién
Piiblica, Telam, ete), y por un amplio arco de insti
tuciones civiles (religiosas, empresariales, de bien
piiblico) que generaron propaganda afin al régimen,
Por esta razén diferenciaré los avisos de la siguiente
manera: cuando se trata de propaganda elaborada por
el régimen militar, serdn caracterizados como propa
‘ganda oficial; y los producidos por entidades de bien
piiblico 0 sectores privados, serin designados como
propaganda oficiosa
184
1a formacién discursiva que analizaré se sustent6
cen la concepcién doctrinaria de la guerra total a cual,
bajo la égida de la Doctrina de Soguridad Nacional de
Fstados Unidos, plante la existencia de una “amena-
za permanente al orden”, construida en tomo ala fi-
gura de un encmigo interno. Esta formacion discursiva
se manifest6 a través de las dos estrategias comuni-
cacionales que @ los fines analiticos he denominado
Ganar la Guerra y Ganar la Paz, que se mantuvieron a
lo largo de todo el periodo dictatorial aunque operando
con diversos grados de relevancia, A través de su andli-
sis mostraré de qué manera el régimen militar buse6,
ante la percepcién social de falta de orden, producit
la unidad de la sociedad contra aquello que consttuta
tuna amenaza al orden, y que fue identificado en la fi-
sgura del enemigo subversivo, Asi la subversion, definida
por el régimen militar como un trastrocamiento del
orden, represents el limite al orden social provisorio
(Lada y Moutfe, 2010) que habria encarnado el xégi-
‘men militar, La fucka contra ta subversién opers como
tuna de las estrategias de construccién de legitimidad
del régimen, de cara ala sociedad civil. Y la definicion
del encmigo subversive como amenaza omnipresente
constituyé tn recurso de cohesion de la identidad mi-
lita, dividida y enfrentada en otras éreas de gobierno
(Canelo, 2001)
1, Ganar la Guerra
a estrategia comunicacional Ganar la Guerra se des-
pleg6 en dos grandes cadenas significantes que inchi-
yeron un conjunto de enunciados vinculados a, por un
19slado, la construccién dela legitimidad del régirien mi
litar para lograr el apoyo de la poblacién, y por el otro,
ala restauracion y garantia del mantenimiento de la
seguridad de la poblacisn,
La Propaganda mostr6 una buena imagen de la ac-
ion gubernamental y la construy6 como lo nuevo, en
contraposicién al pasado, y como la garantta de vuelta,
la normalidad, Buseé la amplia adhesién de los ha-
bitantes al x6gimen, y tuvo como marco de accion la
presencia de una amenaza permanente que funcioné
como advertencia a la poblacién: recibiria castigos ©
sanciones ante las posibles formas de subversion.
on el fin de lograr el apoyo de los ciudadanos a
Ja implementacién del nuevo orden instalado por el
régimen militar, la Propaganda contribuyé a lanatura-
lizacion de la violencia emanada por la acci6n militar,
incluy6 el uso de un discurso belicsta en las publicida-
des comerciales que habitué al piblico a este lengua:
jes y difundi6 metéforas biol6gicas sobre la subversién
‘para justificar su necesidad de erradicarlay eliminarla.
Legitimar el régimen militar para lograr el apoyo
de la poblacién
Como ya mencioné en el segundo capitulo, en el mo-
‘mento del golpe militar las FFAA contaban con un,
amplio consenso sobre la interrupeién institucional.”
2. nel moment dl goede Bead, la mayor parte de les sect.
res com alguna inflencia en I opinién pablica (medios de comm
lec, corporsciones empresrias, organizacones intermedia,
Ta Ipsiae incluso algun dnigentes politos) expresaron (.)
visible apoyo al nuevo regimen y sus objetios(.)° (Agus, 208:
250), Bla mma linea ve epreta Calvi, pasa quien 39090
186
‘A este consenso inicial Ie siguié la tarea de construir
Ja legitimidad del régimen militar, que se desplegé en
dos ditecciones: una, erigida desde instrumentos del
derecho, incluyé la emision de leyes y decretos, el uso
de articulos de la Constitucién Nacional y la elabora-
ion de los Documentos Bésicas, que ya fue analizada
cen el Capitulo 2; la otra, estuvo enfocada en lograr el
reconocimiento yla aceptacion de la poblaci6n, y sobre
ella me detendré en los parrafos que siguen.
Restituir el orden y volver a ta normatidad
‘Unos dias antes del golpe aparecieron publicados en los
principales periédicos del pais varios avisos de propa-
‘ganda de!a Liga Pro Comportamiento Hurnano (LPCH),
‘una institucin sin fines de luero fimdada en 1960 por
l periodistay escritor Francisco Antonio Rizutto, que
tenia entre sus objtivos “difundir los valores morales y
éticos” en el conjunto de ls sociedad La preocupacion
dela sociedad por la falta de orden y de autoridad, por el
aos yla violencia porla crisis econémicay social, sta-
ban presentes como un problema central desde mucho
elas elites, las instociones y pare dela dase media se waster
nl stsaceién por el “stablecimiento del orden los nogocios,
desputa de aos de confit einseguridad” (2007 203) Hay que
recordat ques dictadua“sievi6 alos itereses dela gran burquesla
argentina aida al capital extanjero” (Ansa, 2008 103) y bed
terminarconel ‘modelo industri del mereado interno su conta.
parte el vijo perfil populist, inervencionisay redistelbuionsta
{al Betado Nacional” (Paccarl, 204: 100
2, Hldla det flleclmiente de Francisco Rizzuto (31 demarzode 1965)
ina sido nsnuido como el ‘ia del Compotaiento Humana" en el
‘que se rememors “Ia jerarguizacn de ot valores eepntalesy
(ae yl fomento de armon en a comvvenca entre ar pron.
Fuente: Homérides Culurles Argentinas. Version online ht)
‘ormane ovary eferne/index htaDPaee-aBdi-34 [scene 11/201)
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