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¿Qué es un Huaca?
Se documenta por primera vez, con la acepción 'lugar o construcción consagrados al culto de
los dioses de algunas culturas americanas precolombinas', en 1551, en la obra de J. Betanzos
titulada Suma y narración de los incas. En 1571 se registra como 'sepultura en las que se
depositan, junto al cadáver, objetos de valor, en algunas culturas americanas precolombinas',
en las Ordenanzas para los oficiales reales de Huamanga. Pocos años después, en 1609, se
registra la primera documentación de la acepción 'imagen u objeto de culto que se adora como
deidad en algunas culturas americanas precolombinas', en los Comentarios Reales a los Incas
del Inca Garcilaso. En 1748 se registra con el valor 'dinero, joyas u otros objetos de valor
escondidos o enterrados en un lugar, en la Relación histórica del viaje a la América meridional
hecho de orden de Su Majestad para medir algunos grados de meridiano [...] Primera Parte.
Tomo Segundo, de J. Juan y A. de Ulloa y en 1853, figura con este valor en la Colección de voces
americanas de M. R. Trelles. Como 'recipiente de barro que se coloca en las huacas junto a la
persona enterrada' se atestigua, en el año 1900, en el tercer tomo de las Lecciones de
antropología de L. Hoyo Sáinz. Con la acepción 'hoyo en la tierra en el que se meten frutas y
verduras para que maduren', se documenta por vez primera en 1917, en el Diccionario de la
lengua española de Alemany Bolufer.
En distintos repertorios lexicográficos se consignan otras acepciones, así, en 1853 en la
Colección de voces americanas de Trelles, se define como 'cosa oculta de importancia,
misteriosa'. En 1943, Rojas Carrasco atestigua la acepción 'cuerno de vaca en que se guardan
licores', en Chilenismos y americanismos de la XVI edición del Diccionario de la Academia
Española. En 1947, Tovar Ramírez, en el Vocabulario del oriente peruano, recoge la acepción
'arbusto cuyas hojas trituradas utilizan en la pesca'. Alario di Filippo indica que, en Colombia,
se emplea para referirse a una 'planta de las compuestas, que se toma ordinariamente como
legumbre' (Léxico de colombianismos de 1964). El DRAE, desde 2001, recoge las siguientes
acepciones: 'dinero ahorrado que se guarda en casa ' (propia de Cuba y Nicaragua), 'conjunto
de objetos escondidos o guardados', 'escondite' (circunscrita a Nicaragua, Panamá y Ecuador) y
'en América Central y gran parte de la del Sur, sepulcro antiguo indio en general'. Por último, el
Diccionario de americanismos de la ASALE incluye las acepciones 'hucha' (en Cuba) y 'mentira'
(El Salvador).
Fuente: [Link]
Primeras Definiciones
La equivalencia “huaca” = “ídolo (peruano)” asoma ya en los testimonios de los dos primeros
intérpretes de la religión andina, Juan de Betanzos y Domingo de Santo Tomás. Según el
primero, “quiere decir guaca adoratorio o ídolo” (2015 [1551]:126). El dominico, por su parte,
ofrece en la parte quechua-español de su Lexicón una definición parecida: “Guaca templo de
ídolos, o el mismo ídolo” (Santo Tomás 1994 [1560]:131r). La sección inversa confirma esta
doble equivalencia: “Ídolo [=] guaca” y “Templo de indios generalmente [=] guaca”. Según
ambos testimonios, “guaca” designaba a la vez una divinidad material y el edificio en que se la
conservaba. El hecho de que contenido y continente fueran designados mediante el mismo
término sugiere que un templo no era, para los andinos, una estructura ontológicamente
separada del ser albergado en él. Veremos más adelante que ambos habrían constituido una
misma entidad.
En la primacía que Betanzos y Santo Tomás dan a la acepción de “templo” o “adoratorio”,
probablemente deba verse una consecuencia de la impresión que los grandes edificios
cultuales y funerarios de la costa -y sobre todo las riquezas que encerraban- causaron en los
españoles del siglo XVI. De hecho, los testimonios de las primeras décadas de la época colonial
utilizan abundantemente el término “guaca” para referirse a ellos. Cieza de León, por ejemplo,
señaló a “[l]os templos antiguos, que generalmente llaman guacas” (Cieza de León 1995
[1553]:185, cap. LVIIII). Las Casas también los mencionó: “En los Reinos llamados comúnmente
del Perú, […] se han encontrado y se encuentran todos los días, en los sepulcros antiquísimos
de los muertos, llamados en su lengua ‘Guacas’, grandes y maravillosos tesoros de distintos
objetos preciosos” (Las Casas 1992 [1565]:13). De esa forma, una acepción del término que, en
quechua, era, como se verá ahora, secundaria y metonímica, se convirtió, en castellano
peruano, en el nombre genérico de los edificios piramidales costeños.
Fuente: [Link]
El museólogo francés H. Rivière definió el patrimonio cultural o histórico como esos bienes
materiales e inmateriales, en los que la población se reconoce y busca una explicación del
porqué de sus raíces.
Y es que aquellos muros, piedras, paisajes naturales, monumentos y muchos de los grandes
atractivos que tienen escrita una historia alrededor del mundo no son solo eso, atractivos,
piezas para contemplar, sino joyas para cuidar y recordar. Esta última, es la principal razón por
la que se le debe dar importancia al patrimonio cultural, pues de su preservación dependerá
que sigan vivos para las nuevas generaciones.
Solo en América Latina y el Caribe se pueden contar 143 bienes culturales, los cuales, gracias a
su extraordinaria riqueza histórica, hacen parte de la lista del Patrimonio Mundial de la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Fuente: [Link]
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¿Por qué los patrimonios culturales son importantes para un
país?
El patrimonio cultural y su gran valor
Durante la Revolución Francesa, el patrimonio cultural tenía cierta relevancia, pero fue solo
tras la Segunda Guerra Mundial cuando este cobró su verdadero valor.
A partir de allí, se empezaron a fundar organizaciones internacionales como la ONU, donde
temas de interés colectivo como la protección del patrimonio cultural ganaron un fuerte
protagonismo.
¿Qué es, entonces, el patrimonio histórico? Se trata de las raíces que sostienen a la
humanidad, aquellos elementos sobre los que se construye la identidad de las naciones a
través de su pasado, de un legado que ayuda a entender muchos sucesos del presente y a
abonar el camino para construir un futuro cargado de historia.
El patrimonio cultural se puede traducir como la herencia de piezas y expresiones tales como
tradiciones orales, rituales, actos festivos, etc.; y a su vez como una transmisión de creencias,
costumbres, valores, principios, saberes y hábitos.
Y es aquí donde nos podemos dar cuenta que tan importante es el patrimonio cultural y por
qué es necesario conservarlo. No existe otra oportunidad para mantener viva la diversidad
cultural que la actual.
Conservar el patrimonio cultural es cuestión de todos
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mediante el nuevo Marco de Política Ambiental y
Social (MPAS), se dio a la labor de introducir la Norma de Desempeño 8 (ND8), la cual valida la
gran trascendencia del patrimonio cultural para las generaciones presentes y venideras.
Por consiguiente, esta norma tiene como propósito principal hacer que los gobiernos
regionales y sus agencias ejecutoras protejan el patrimonio durante el transcurso del proyecto,
soporten su conservación y promuevan un reparto igualitario de las ganancias económicas
procedentes de su explotación.
Si bien, es de suma importancia que existan estas leyes oficiales que obligan a salvaguardar la
historia, pero ¿qué estás haciendo tú para conservar el patrimonio cultural?
¿Por qué es importante proteger el patrimonio cultural?
Esos edificios considerados emblemas de las ciudades, las colecciones artísticas y de
antigüedades, los palacios y catedrales, ¿los estás cuidando como se merecen?, ¿qué tipo de
turista eres?
Si estás leyendo este artículo seguro encajas en las características de un turista cultural, que no
es otro que aquel que se sabe la historia y las tradiciones de la civilización de la A a la Z, y quien
disfruta del arte y la arquitectura como ningún otro. A su vez, quien tiene una guía turística y
un calendario con fechas especiales, ya que las festividades de los destinos son su mayor
fuente de aprendizaje.
Ahora que ya conoces la categoría de viajero en la que te sitúas, te invitamos a darte una
‘escapada’ por varios de los increíbles patrimonios culturales que existen. Tal vez, después de
tener una idea de cuáles son y dónde están ubicados querrás emprender un nuevo viaje.
Fuentes: [Link]
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La importancia del patrimonio cultural
El patrimonio cultural es un término que se refiere al conjunto de bienes culturales que una
sociedad hereda de sus antepasados y que transmite a las generaciones futuras. Estos bienes
pueden ser tangibles, como monumentos, edificios, obras de arte y objetos históricos, o
intangibles, como las tradiciones, las costumbres, la música, la danza, la literatura y las lenguas.
El patrimonio cultural es una parte fundamental de la identidad y la diversidad cultural de una
sociedad y desempeña un papel importante en la formación de la memoria colectiva y en la
hicieron de la historia y las tradiciones. Además, el patrimonio cultural puede ser una fuente de
inspiración y creatividad, y puede contribuir al desarrollo económico y turístico de una región.
Tipos de patrimonio cultural
El patrimonio cultural se puede clasificar en dos categorías: tangible e intangible.
Patrimonio cultural tangible
El patrimonio cultural tangible se refiere a los bienes culturales que se pueden tocar y ver,
como edificios históricos, monumentos, sitios arqueológicos, obras de arte y objetos históricos.
Estos bienes tienen un valor histórico, artístico o arqueológico y son importantes para la
historia y la memoria colectiva.
Patrimonio cultural intangible
El patrimonio cultural intangible se refiere a las expresiones culturales que no son materiales,
como las tradiciones, las costumbres, la música, la danza, la literatura, las lenguas y las
prácticas sociales. Estos bienes son importantes para la diversidad cultural y la identidad de
una sociedad
La importancia del patrimonio cultural
El patrimonio cultural es importante por varias razones.
Preservación de la identidad cultural
El patrimonio cultural es una parte fundamental de la identidad cultural de una sociedad y es
importante para la hubo de las tradiciones y la memoria colectiva. El patrimonio cultural ayuda
a las personas a comprender su pasado ya conectarse con su herencia cultural.
Contribución al desarrollo turístico
El patrimonio cultural también puede contribuir al desarrollo económico y turístico de una
región. Los sitios culturales y los festivales pueden atraer turistas y generar ingresos para las
comunidades locales.
Contribución al Desarrollo Social y Económico
El patrimonio cultural es una fuente de riqueza económica y social para las comunidades. A
través del turismo cultural, se pueden generar empleos, atraer inversiones y dinamizar la
economía local.
Fomento de la Tolerancia y el Respeto
El patrimonio cultural es un medio para fomentar la tolerancia y el respeto hacia la diversidad
cultural. Al conocer y valorar las tradiciones y costumbres de otros pueblos, estamos
contribuyendo a la construcción de una sociedad más tolerante y respetuosa.
La Difusión del Patrimonio Cultural
La difusión de los lugares declarados como patrimonio cultural se debe hacer de la siguiente
manera:
Educación y Sensibilización: La educación y la sensibilización son fundamentales para la
difusión del patrimonio cultural. Las instituciones educativas y los medios de comunicación
tienen un papel clave en la transmisión y difusión de la importancia del patrimonio cultural.
Turismo Cultural: El turismo cultural es una forma de difundir el patrimonio cultural y
contribuir al desarrollo económico y social de las comunidades. El turismo cultural debe ser
una actividad sostenible y respetuosa con el patrimonio cultural y natural.
Tecnologías de la Información: Las tecnologías de la información son herramientas útiles para
la difusión del patrimonio cultural. A través de plataformas virtuales y aplicaciones móviles, se
pueden difundir contenidos e información sobre el patrimonio cultural de un lugar.
Fuentes: [Link]
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La importancia de la preservación de las huacas
El huaqueo es una actividad ilegal que consiste en realizar excavaciones, sin ningún tipo de
cuidado o protocolo, en sitios de interés histórico, con el objetivo de extraer piezas de valor y
comercializarlas en el mercado negro.
Las consecuencias del huaqueo son funestas para la investigación arqueológica, puesto que no
hay una adecuada metodología de excavación, lo que daña la evidencia. Es deber del Estado
promover medidas que prevengan y eviten el huaqueo; así como el de las instituciones
privadas desarrollar iniciativas que promuevan y difundan el conocimiento en relación con el
patrimonio cultural, para revalorar y promover la protección de las huacas, entre otros
vestigios arqueológicos.
Fuente: [Link]
¿Cuál es la historia detrás de la construcción y el propósito original de la
Huaca Bellavista?
La Huaca Bellavista es una zona arqueológica ubicada en el distrito de Santa Anita, provincia de
Lima, Perú. Está ubicado a la margen izquierda del río Rímac. La estructura tiene una altura de
12m. Posiblemente la huaca correspondería a la cultura Ychsma,1 también habría sido ocupada
por los incas. Los registros indican que en tiempos prehispánicos formó parte del curacazgo de
Lati al igual que la zona Puruchuco-Huaquerones.2
Durante las excavaciones se encontraron vestigios de entierros de la cultura ischma, aríbalos de
la cultura inca y entierros de inmigrantes chinos. Entre los hallazgos ischma se encontraron
cadáveres de niños y objetos funerarios que pertenecerían a la élite.3456
Desde 2015 el Ministerio de Cultura del Perú, en convenio con la Municipalidad de Santa Anita,
inició trabajos de investigación, conservación y puesta en valor del sitio, siendo dirigida la
operación por Roxana Gómez.2
Fuente: [Link]
Los tesoros ocultos de la Huaca Bellavista
Trabajos arqueológicos en huaca Bellavista, en Santa Anita, revelan entierros de personajes de
la élite de la cultura prehispánica Ichma, vestigios de la ocupación inca y restos de chinos del
siglo XX. El distrito de Santa Anita tiene 28 años de fundado. Sin embargo, la evidencia de
ocupación continua de la zona se remonta a varios siglos atrás. Así explica al Diario Oficial “El
Peruano” la arqueóloga Roxana Gómez la importancia de los trabajos de puesta en valor de la
huaca Bellavista, la más importante de la cultura Ichma en esta zona. Según comenta la
especialista, directora del proyecto de recuperación del sitio prehispánico, el objetivo principal
es que los vecinos de la huaca conozcan la historia de su localidad. Durante los trabajos
arqueológicos se ha descubierto una serie de objetos que revelan las múltiples facetas que
desempeñó este espacio a lo largo del tiempo.
Entierros
Gómez cuenta que se han encontrado varios entierros de la época ichma. Algunos de los
cadáveres eran de niños. Por el ajuar funerario –joyas con aplicaciones de spondylus, delicadas
piezas de tejido, cerámicas–, la arqueóloga supone que la mayoría pertenecía a la élite. Otro
detalle que revela Gómez es que en el lugar también se encontraron objetos pertenecientes a
la ocupación inca, como por ejemplo aríbalos. La arqueóloga manifiesta que el complejo tuvo
un fin religioso-administrativo. Hace notar además que desde allí se domina la toma del canal
de Surco, y está cerca del canal de Late, por lo que tiene una ubicación estratégica. La
arqueóloga cuenta que esta huaca fue abandonada en la época del virrey Toledo. Sin embargo,
tuvo eventuales usos. Por ejemplo, a inicios del siglo XX, los obreros chinos que no podían ser
enterrados en el camposanto por no ser cristianos eran sepultados en las huacas. En la parte
alta de este complejo se han encontrado hasta siete de estos entierros.
Cultura Ichma
Ichma o Ichmay (otras variantes: Ychma, Ychsma) es el nombre de un señorío o entidad estatal
de la época preincaica del Antiguo Perú. Floreció en la costa central del Perú, en parte del
actual departamento de Lima, entre los años900 y 1470 de la era cristiana, en los periodos
conocidos como el Horizonte Medio y el Intermedio Temprano. Aunque sus expresiones
culturales no conformaron una unidad de estilo, se ha extendido la denominación de cultura
Ichma. Su principal centro ceremonial fue Pachacámac, en la costa central de Perú, donde se
elevaba un templo en honor a la deidad del mismo nombre. Sus habitantes fueron excelentes
agricultores en los valles Lurín y Rímac, que dominaron durante tres siglos. Además,
desarrollaron la pesca y el comercio, en gran escala. El señorío Ichma era gobernado por una
casta sacerdotal que residía en el templo de Pachacámac, el dios de los terremotos. Esta
deidad era muy famosa y temida, recibía ofrendas, sacrificios humanos y peregrinos que
llegaban desde los confines del mundo andino. Al siglo XV el Imperio Inca anexó pacíficamente
al reino Ishma, pero respetó el culto al dios Pachacámac, cuyo templo siguió siendo el oráculo
más famoso del antiguo Perú; sin embargo, en 1533 llegaron los españoles, dirigidos por
Hernando Pizarro y Miguel de Estete, quienes lo saquearon y lo destruyeron en gran parte.
Etimología
Ichma (o Ychsma, que según Maria Rostworowski es la forma correcta de su pronunciación) era
el nombre original de la divinidad adorada en Pachacámac, en el idioma de la gente de la costa
peruana o yunga; Pachacamac es un vocablo compuesto de origen quechua, que fue impuesto
por los incas, y que significa el hacedor del mundo. Según una interpretación, la palabra Ichma
designaba también al colorante extraído del achiote (Bixa orellana), el cual da una tonalidad
rojiza. Según Antonio de la Calancha, Ichma era sinónimo de llimpi, nombre aplicado al azogue
y a su color bermellón, utilizado como maquillaje en diversos rituales que el cronista califica de
hechicerías. En cualquiera de los casos, es evidente que dicho color tenía un especial
significado religioso para los Ichma. Las paredes de los templos de Pachacámac estaban
pintadas de ese color.
Ubicación geográfica
El Señorío Ichma abarcó los valles medio y bajo de los ríos Lurín y Rímac, en la costa central de
la actual provincia de Lima, en parte del territorio donde antaño floreció la cultura Lima.
Efectivamente, las fuentes etnohistóricas hablan de una etnia Ichma que dominó dichos valles
hasta la época incaica; sin embargo, los datos arqueológicos disponibles muestran diversos
estilos en la cerámica y variadas expresiones en la arquitectura, por lo que debemos asumir
que el término Ichma agrupó en realidad a varios curacazgos que tenían características
distintas. Hay quienes sostienen que, por el sur, los ichmas llegaron hasta el valle de Mala. Sin
embargo, aún no han sido definidos los límites del estado ichma.
La capital
Todo este conjunto político tenía como centro a Pachacámac, yapara entonces un antiguo
centro administrativo-ceremonial, el cual fue ampliado grandemente con la construcción de las
llamadas pirámides de adobe con rampa. Este santuario era sede de una divinidad muy
venerada por su oráculo, cuyo prestigio desbordaba los límites del señorío ichma. Hacia allí
acudían en romería los habitantes de los valles costeños e incluso los de las serranías, para
hacer consultas al dios. El ídolo del dios estaba tallado en madera y resguardado en una
pequeña cámara. Su prestigio habría de mantenerse a lo largo del periodo Inca, prolongándose
hasta la conquista española.
Principales centros
En el valle de Lurín: Pachacámac, principal centro ceremonial. Otros poblados: Maracuyá,
Pampa de Flores, Jacinto Grande, Malpaso, Molle, Manchay Alto, Huaycán, Chontay y Avillay.
En el valle del Rímac: Arma tambo; Maranga (en el sector llamado la ciudadela de tapia, donde
destacan las huacas de Tres Palos, Cruz Blanca, San Miguel, La Cruz, La Palma); Mateo Salado;
Mangomarca; Fortaleza de Campoy; Huaca Huantille; Huaca San Borja, entre otros.
Organización política
El Señorío de Ichma dominaba a diversos curacazgos ubicados en los valles de Lurín y Rímac.
Dichos curacazgos eran los de Sulco (Surco), Guatca, Lima, Maranca (Maranga) y Callao.
Formarían una especie de confederación, aunque sobre ello no se tiene información suficiente.
Organización social
Al igual que otros señoríos de la costa central peruana, la masa de la población estaría dividida
de acuerdo a su especialización: pescadores, agricultores, comerciantes, artesanos. En la
cúspide de la pirámide social estaban, obviamente, los señores o nobles que conformaban la
clase dirigente.
Organización económica
Las principales actividades económicas eran la agricultura, la pesquería y el comercio de los
productos excedentes. Aprovecharon y mejoraron la excelente red de canales o acequias
heredada de la cultura Lima, con la que ganaron extensas áreas para el cultivo. El valle de Lima
era muy fértil y daba las subsistencias a una crecida población. Los grandes recintos
ceremoniales, además de su función religiosa, servían como grandes almacenes de productos
alimenticios y como centros de fabricación de productos suntuarios.
Contexto histórico
Hacia el 900 d.C. el Imperio Huari entró en franca decadencia. En su lugar surgieron
expresiones culturales regionales, que inauguraron una nueva etapa en la historia andina. En
los valles de Lurín y el Rímac, en el actual departamento de Lima, surge el llamado Señorío
ichma o Ichimay. Los grandes poblados de la época anterior, situados en zonas alejadas de la
costa (como Cajamarquilla), fueron abandonados para dar preeminencia a nuevos
asentamientos más vinculados al litoral, como Pachacámac y Armatambo. También Maranga,
la otrora capital de la cultura lima, volvió a tener importancia, elevándose un complejo de
pirámides al sur del antiguo asentamiento. Al norte del señorío ichma se extendía el señorío de
Collique, que dominaba el valle del Chillón y la zona de Carabayllo y llegaba hasta Quivi (Quives
actual). Es posible que se haya forjado una alianza entre ambos señoríos para contener las
constantes invasiones de etnias de la sierra, como la de los yauyos y chacllas. Lo cierto es que
hacia 1470 d.C. se produjo la irrupción de los incas, supuestamente bajo al mando del príncipe
Túpac Yupanqui (el Sapa Inca era entonces Pachacútec), quien anexó toda esa región a la
órbita del Tahuantinsuyo. Sin embargo, las autoridades locales se mantuvieron, previo
juramento de obediencia al Inca del Cuzco, y el santuario de Pachacámac mantuvo su prestigio
e importancia, siendo ampliado por los mismos incas, aunque estos impusieron su propio
estilo arquitectónico, elevando un templo del Sol y un Acllahuasi.
La población del Señorío de Ichma debió ser muy grande; sólo en el valle bajo del Rímac
debieron vivir más de 150 000 personas, pues según las crónicas, los incas organizaron la
región en tres hunos; cada huno abarcaba a diez mil familias, según la meticulosa organización
decimal inca.
Arte
Arquitectura
Pirámide con rampa de Pachacámac, típico de la cultura ichma. Importantes expresiones
arquitectónicas de los ichmas son sus pirámides truncas construidas con adobes, aunque
algunas están sostenidas por una base de piedra. En todas ellas se distingue un común patrón
religioso. Estos monumentos tienen básicamente dos características:
El uso masivo del tapial, es decir de grandes adobes o adobones de barro apisonado,
dejándose de lado la anterior técnica de los pequeños adobes o adobitos típicos de la cultura
lima.
La presencia de grandes rampas de acceso.
En el sitio de Pachacámac se han identificado 15 templos con rampas. En Maranga, situado en
el valle de Lima, destacan las pirámides o huacas de La Palma y Tres Palos. La pirámide con
rampa de Huaquerones parece también seguir el mismo patrón.
Dichas construcciones no solo cumplían funciones ceremoniales o religiosas, sino que también
servían como almacén de productos alimenticios (maíz, ají, etc.) y como alojamiento de los
artesanos que producían piezas de cerámica y tallas de madera, actividades realizadas en los
sectores adyacentes a las pirámides. Tras la conquista inca las pirámides truncas con rampa
cayeron en desuso y se impuso el estilo constructivo de los conquistadores.
Cerámica
Las construcciones ichmas se hallan asociados con cerámica con iconografía propia, que ha
sido poco estudiado por los investigadores.
«La cerámica ichma típica es de pasta gruesa y de color rojo claro, decorada algunas veces con
combinaciones negro-blanco y blanco-rojo, con un ornamento escultórico llamado “cara
gollete”, es decir, un rostro estilizado decorando el cuello o gollete de la vasija. Se incluyen
motivos con figuras antropomorfas, ornitomorfas, ictiomorfas y zoomorfas.»
Fuente: [Link]
¿Cuáles son algunos de los desafíos comunes que enfrentan
los sitios arqueológicos en términos de conservación y
turismo?
Los sitios arqueológicos enfrentan varios desafíos comunes en términos de conservación y
turismo. Uno de los desafíos es la gestión turística adecuada para garantizar la preservación y
conservación de los yacimientos y conjuntos arqueológicos. Es importante contar con una
gestión turística específica que garantice la preservación de estos sitios y su puesta en valor
turístico <<1>>.
Por otro lado, la conservación de los sitios arqueológicos se ve amenazada por la excavación y
la recolección de material de manera inapropiada. Aunque pueda haber buenas intenciones,
estas acciones pueden destruir o alterar los sitios arqueológicos y hacer que se pierda valiosa
información histórica <<3>>.
Además, la afluencia masiva de turistas puede representar un desafío para la conservación de
los sitios arqueológicos. El tránsito constante de personas puede causar daños físicos en las
estructuras arqueológicas y erosionar el entorno circundante. Por tanto, es crucial encontrar un
equilibrio entre la promoción del turismo y la preservación del sitio <<1>>.
Otro desafío común es la falta de financiamiento y recursos suficientes para la conservación y
mantenimiento de los sitios arqueológicos. La falta de inversión puede llevar a la falta de
infraestructuras adecuadas, como senderos, paneles informativos y medidas de seguridad, lo
que dificulta la experiencia del visitante y pone en riesgo los sitios arqueológicos <<2>>.
En resumen, algunos de los desafíos comunes que enfrentan los sitios arqueológicos en
términos de conservación y turismo incluyen la necesidad de una gestión turística adecuada, la
protección contra excavaciones y recolecciones inapropiadas, el manejo de la afluencia masiva
de turistas y la falta de financiamiento y recursos suficientes para la conservación. Estos
desafíos requieren un enfoque integral y colaborativo para garantizar la preservación a largo
plazo de estos valiosos sitios históricos.
Fuentes:
1>>> [Link]
nuestros-sitios-arqueologicos
2>>> [Link]
3>>>> [Link]