BAJO LA ALUMBRERA
PROYECTO MINERO
INTEGRANTES:
- De Arzave Iñaki
- Battigelli Luca
- Leal Sofia
- Sanchéz Malena
- Ramírez Rosanny
BAJO LA ALUMBRERA
Bajo de la Alumbrera es una explotación minera a cielo abierto ubicada en la provincia de
Catamarca, en el noroeste de Argentina, al este de la cordillera de los Andes y a una
altura de 2600 metros sobre el nivel del mar y es gestionada por Minera Alumbrera YMAD-
UTE. El objetivo de esta es la extracción de cobre y oro. La exploración del yacimiento
comenzó en el año 1997.
Los derechos de exploración y explotación pertenecen a Yacimientos Mineros Agua de
Dionisio (YMAD), una sociedad integrada por representantes del Gobierno de Catamarca,
la Universidad Nacional de Tucumán y el gobierno nacional. YMCA ha constituido una
unión transitoria de empresas con Minera Alumbrera Limited (MAA) para la explotación de
la mina. Las operadoras del proyecto son las empresas mineras Glencore, Goldcorp y
Yamana Gold.
Bajo de la Alumbrera produjo durante sus años de actividad un promedio anual de
321.000 toneladas de concentrado que contienen aproximadamente 100.000 toneladas de
cobre y 300.000 onzas de oro. En 2017 la producción fue de 133.951 toneladas de
concentrado de cobre y oro.
GEOLOGÍA
La zona de emplazamiento de la explotación minera se dice que ya había sido estudiada
en profundidad en varias oportunidades.
Bajo de la Alumbrera aflora en un bajo topográfico formado por la erosión diferencial de
los distintos halos de alteración que componen el depósito minero. Esta erosión permitió
exponer la parte superior del sistema favorable para su minado. Se encuentra enmarcado
por rocas de composición andesítica del Complejo Volcánico Farallón Negro.
IMPACTO AMBIENTAL Y CONTROVERSIAS
En el año 1999, a dos años de empezada la producción, un investigador del Instituto
Miguel Lillo de Tucumán denunció con respecto a la contaminación detectada en la
localidad de Ranchillos, ubicada en el este tucumano, como consecuencia del vertido de
efluentes provenientes de la planta de secado de la empresa. Las dificultades en la
recolección de pruebas y realización de estudios demoraron las acciones legales. Y en el
2003, el máximo responsable de la empresa minera fue indagado por la justicia luego de
la incorporación a la causa de un informe donde se confirmaba la "contaminación con
cobre y cromo cien y diez veces por sobre lo autorizado por la ley nacional" en las
muestras de agua analizadas.
En el año 2004, un grupo de pobladores de la cuenca del río Vis-Vis, a 2 km de la mina,
demandaron a Minera Alumbrera por contaminación, por haber derramado desechos
tóxicos a dicho río, sin filtración adecuada, y por lo tanto se vieron perjudicados en su
actividad de tal manera que tuvieron que dejar el lugar, razón por la que exigieron el pago
de una indemnización. En 2017 la justicia consideró a la mina responsable del daño
ambiental y de las consecuencias sociales derivadas.
En 2006 hubo otra denuncia debido a defectos en el mineraloducto que provocaban
contaminación en ríos cerca de la localidad de Aconquija. Esto fue comprobado por la
Secretaría de Ambiente de la Nación Argentina en marzo del 2007. A principios de
octubre de 2007 la compañía finalmente respondió a las demandas y construyó piletones
con el fin de evitar nuevas contaminaciones.
En mayo del año 2012 se produjeron una serie de incidentes cuando grupos de
pobladores y otras personas preocupadas por cuestiones ambientales realizaban cortes
de ruta, en el intento de impedir el ingreso de suministros mineros.
En agosto de 2013, el Instituto de Ecología Genética y Evolución de Buenos Aires
(IEGEBA) publicó un trabajo en el que se informaba sobre la contaminación con cobre
encontrada en las muestras de agua del canal DP2, en Tucumán, que desemboca en la
cuenca del río Salí o Dulce. Los expertos señalaron que los efectos negativos del cobre
para la salud pública son probables a largo plazo dado la capacidad de este metal de
bioacumularse tanto en peces como humanos que consumen la fauna acuática. Un
informe que describe la actividad de la empresa afirma que denotan una gran negligencia
en el tratamiento de efluentes.
En 2016 la minera se vio beneficiada por las medidas adoptadas por el entonces
presidente Mauricio Macri que favorecieron a las empresas del sector, al eliminarse las
retenciones a las exportaciones. El mismo año, Alumbrera obtuvo subsidios estatales en
su tarifa de energía eléctrica. Al agotarse las reservas, concluye la actividad extractiva y
se produce el cierre de la mina. Esta situación se estima que se producirá hacia fines del
año 2017 o durante el año 2018. La finalización de la explotación incluye el desarrollo de
acciones de tipo ambiental y de tipo social. Las primeras tienden a mitigar los impactos
que la actividad de explotación produjo en el entorno y las acciones orientadas a lo social
tienen como objetivo minimizar, entre otras, las consecuencias derivadas de la pérdida
masiva de puestos de trabajo.
CIERRE
Bajo de la Alumbrera es uno de los primeros emprendimientos de megaminería en
Argentina que llega a la etapa de cierre. Esta situación produce que diversos organismos,
instituciones y grupos ambientalistas observen con un alto grado de atención la
planificación del cierre y las acciones derivadas, con el objeto de comprobar si
efectivamente se cumplen las afirmaciones en cuanto a sustentabilidad argumentadas a lo
largo del tiempo.
Si bien el máximo directivo de la Cámara de Empresarios Mineros afirmó que las acciones
de cierre deben conducir a “una restauración socioambiental de las áreas utilizadas para
que el terreno tenga condiciones similares a las previas al desarrollo de la actividad”, este
objetivo resulta de alcance improbable, teniendo en cuenta las casi dos décadas de
actividad extractiva, a razón de 300 000 toneladas de material estéril extraído diariamente.
Sobre este ítem la empresa minera informa un valor de algo más de 90 000 toneladas
diarias.
La normativa vigente define que “El objetivo del cierre de mina consiste en asegurar
condiciones ambientales y sociales seguras, sin riesgo para la calidad del medio ambiente
y para la salud de las personas”. El plan de cierre establece, entre otras líneas de trabajo,
que las áreas afectadas a la explotación serán cubiertas con una capa aislante a fin de
que los desechos no entren en contacto con el agua y el aire y en otras zonas se
implantarán especies nativas a fin de recuperar la cobertura vegetal.
El Informe de Sostenibilidad 2015 dado a conocer por la empresa incluye un capítulo en el
que se describen detalladamente las acciones a desarrollar en la etapa de cierre.