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Estudi para El Tema La Muerte de Cristo

En 3 oraciones o menos: Jesús citó el Salmo 22 al clamar "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" mientras moría en la cruz, expresando la agonía indecible de llevar los pecados del mundo. Sin embargo, Jesús no llegó a ser pecado ni aceptó la culpa del pecado, sino que sufrió la pena del pecado como sacrificio por nosotros. Aunque experimentó una agonía más allá de nuestra comprensión, Jesús siempre hizo la voluntad del Padre y el Pad

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Estudi para El Tema La Muerte de Cristo

En 3 oraciones o menos: Jesús citó el Salmo 22 al clamar "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" mientras moría en la cruz, expresando la agonía indecible de llevar los pecados del mundo. Sin embargo, Jesús no llegó a ser pecado ni aceptó la culpa del pecado, sino que sufrió la pena del pecado como sacrificio por nosotros. Aunque experimentó una agonía más allá de nuestra comprensión, Jesús siempre hizo la voluntad del Padre y el Pad

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Fuente: Biblia de Estudio MacArthur

27:46 Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama
sabactani? Esto es Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? – Estas
palabras “son parte del Salmo 22. Este clamor se clasifica con las agonías del
Getsemaní en el punto que ambos envuelven los profundos misterios de la
expiación – aquellos que pertenecen a las relaciones mutuas entre el Padre y el Hijo
en aquellos sufrimientos y la muerte en la cual su sangre fue derramada para la
‘remisión de pecados’. No podemos comprender a fondo la profundidad de la
sabiduría de Dios en dar de esta manera a su Hijo como sacrificio por los pecados
del mundo. Jesús aquí aplica el Salmo 22:1 a sí mismo como profético; es
expresado por El para mostrar que El está soportando una agonía intolerable, más
profunda que cualquier aflicción externa” (HLB).
Esta exclamación de Jesús es el primer versículo del Salmo 22 que obviamente es
un salmo mesiánico que profetiza su muerte (véanse los versículos 7, 8, 16, 18). El
encabezado del salmo (Versión Valera Revisada 1960) es “Un grito de angustia y un
canto de alabanza”.
En esta conexión los calvinistas citan 2Co 5:21 (“Al que no conoció pecado, por
nosotros lo hizo pecado”) para probar que Jesús literalmente llegó a ser pecado
(pecador, culpable del pecado), pero la palabra pecado en este texto se refiere al
sacrificio por el pecado. Isa 53:1-12, “10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo,
sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el
pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano
prosperada”. Compárese Ose 4:1-19, “8 Del pecado de mi pueblo comen, y en su
maldad levantan su alma”; es decir, comen el sacrificio (el animal ofrecido en
sacrificio) por el pecado (Eze 44:29). Algunos dicen que Jesús aceptó la culpa de los
pecados del hombre, que llegó a ser pecado y que, por eso, Dios no podía verlo
como pecador, y que le volvió las espaldas para no ver a Jesús tan contaminado con
el pecado, pero la Biblia no dice tal cosa. Jesús no tenía pecado (Heb 4:15; 1Pe
2:22). Si hubiera tenido (o sido) pecado, no podría haber sido sacrificio para
nuestros pecados, porque El es nuestra pascua (1Co 5:7) y tuvo que ser sin defecto
(Éxo 12:5; 1Pe 1:19).
Jesús no llegó a ser pecado y no aceptó la culpa del pecado, sino que sufrió la pena
(el castigo) del pecado. Jesús no llegó a ser pecado o pecador, sino que llevó
nuestros pecados 1Pe 2:1-25, “24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su
cuerpo sobre el madero”. Hay mucha diferencia entre “ser pecado” y “llevar
pecados”. El problema es que los calvinistas pueden ver sus doctrinas en casi cada
página de la Biblia y se aprovechan de textos no claros como 2Co 5:21 para “probar”
lo que enseñan.
Todo comentario sobre este asunto (Mat 27:46, “¿por qué me has desamparado?”)
tiene que armonizar con Jua 16:1-33, “32 He aquí la hora viene, y ha venido ya, en
que seréis esparcidos cada uno por su lado, y me dejaréis solo; mas no estoy solo,
porque el Padre está conmigo ”. Cristo siempre hacía la voluntad del Padre; por
eso, el Padre siempre estaba con El. Jua 8:1-59, “29 Porque el que me envió,
conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le
agrada ”. Al morir en la cruz, ¿Jesús no agradaba al Padre? ¿No hacía la voluntad
del Padre? Recuérdese también que casi inmediatamente después de decir “¿Por
qué me has desamparado?” Jesús “entregó el espíritu” (v 50) diciendo, “Padre, en
tus manos encomiendo mi espíritu” (Luc 23:46). ¿No estaba el Padre para
recibirlo? Al estudiar Mat 27:46 no olvidemos estos textos.
Cuando “Jesús clamó a gran voz, diciendo … Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has
desamparado?” El expresaba una agonía indecible, una agonía más allá de la
comprensión nuestra, porque la mente finita no puede comprender a fondo el
sacrificio hecho por Cristo. Al decir esto no corremos el riesgo de especular. Sin
embargo, los que repiten los comentarios calvinistas enseñan error.

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