Nombre: Jhon Alexander Ortiz Cerón
Profesor: Julián sabogal Tamayo
Materia: Economía política II
Resumen del capítulo IV, las tres fórmulas del proceso cíclico.
Las tres fórmulas pueden exponerse así, llamando Pc al proceso de circulación en su
conjunto.
I) D – M... P... M’ – D’
II) P... Pc... P
III) Pc... P (M’).
Estas tres fórmulas representan el proceso de circulación en su conjunto, y presenta
como una unidad del proceso de producción y proceso se circulación, en donde el uno le
sirve de mediador al otro y viceversa. A cada ciclo la finalidad determinante es la
valorización que es el motivo propulsor. Se desarrolla en un círculo que se halla
constantemente en rotación, todo punto es al mismo tiempo punto de partida y de retorno. Si
la rotación se interrumpe, ya no ocurre eso. Se ha visto, que todo ciclo presupone el otro,
además, que la repetición del ciclo bajo una forma lleva implícita la descripción del ciclo en las
demás formas.
Los tres ciclos, las formas de reproducción de las tres modalidades del capital, se
desarrollan continuamente de forma paralela. Una parte del valor-capital que por
ejemplo funciona como mercancía, se convierte en capital-dinero, pero al mismo tiempo
sale del proceso de producción y entra en la circulación como como nuevo capital-
mercancías. Se describe así la forma cíclica M'...M'. Y lo mismo ocurre con las otras
dos formas. Por lo tanto el capital se presenta en toda la magnitud de su valor, como
capital-dinero, capital-productivo o capital mercancías.
El ciclo del capital industrial, no es solamente la unidad del proceso de circulación y
producción, sino también la unidad de sus tres ciclos. Pero es necesario que en cada una
de las diferentes partes del capital, recorra sucesivamente las fases del ciclo. Ahora bien,
el capital que se valoriza es un movimiento, un proceso cíclico a través de diferentes
fases que se forma por tres etapas diferentes. En donde los movimientos del capital
aparecen como actos del capitalista industrial individual.
Si se produce un cambio de valor en los elementos de producción, se manifiesta una
diferencia entre la forma D... D', de una parte, P...P y M'...M de otra. En D... D’,
fórmula del capital recién invertido, que se manifiesta primeramente como capital–
dinero, la baja de valor de los medios de producción, hará que sea necesario un
desembolso menor dé capital– dinero que antes de producirse la baja para iniciar un
negocio de una determinada extensión, puesto que el volumen del proceso de
producción, depende de la masa y del volumen de los medios de producción que una
determinada cantidad de fuerza de trabajo puede manejar, pero no del valor de estos
medíos de producción ni del de la fuerza. Y lo contrario si se produce un alza de valor
de los elementos de producción de las mercancías.
Los ciclos P....P y M'...M' solo se presentan como D'...D' cuando el movimiento de P y
M' sea acumulación al mismo tiempo. De esto resultan afectados D'...D por el cambio
de valor de los elementos que forman el capital productivo. En la baja de valor o de
precio se pueden dar tres casos: que el proceso de reproducción se siga desarrollando
en la misma escala; que el proceso de reproducción se amplíe en una escala mayor de la
que en otro caso se aplicaría y, finalmente que se produzca un mayor almacenamiento
de materias primas, entre otras. Y en cambio el alza de valor de los elementos que son
destinados a reponer las mercancías produce el efecto contrario.
No importa de dónde sea el origen de las mercancías, al fin y al cabo se termina
enfrentando como mercancías y dinero al dinero y a las mercancías que representan el
capital industrial y que entran en el ciclo de esta misma. El carácter del proceso de
producción de que se procede es indiferente para tales efectos, ya que funcionan como
mercancías en el mercado y entran en el ciclo del capital industrial. La existencia del
mercado es lo que caracteriza el proceso de circulación de lo capital industrial.
Cuando se realiza el acto D- MP, las mercancías dejan de ser mercancías para
convertirse en una de las modalidades de existencia del capital industrial en su forma de
capital productivo. Y sus orígenes quedan borrados. Por la tanto queda en pie la
necesidad la reproducción para poder reponerlas. La tendencia del régimen capitalista es
convertir la producción, en producción de mercancías. También las mercancías que
entran en el proceso de circulación M capital industrial, cualquiera que sea su origen la
forma social M, se enfrenta al capital industrial bajo la forma de capital-mercancías,
inducida en el capital comercial.
El régimen capitalista de producción presupone la producción en gran escala, y a
conciencia también presupone la venta al comerciante y no directamente al consumidor
individual. Cuando el capital industrial de una rama de producción suministre medios
de producción a otra rama, se operará también la venta directa de un capitalista
industrial a muchos.
Ahora bien una de las características tangibles del proceso cíclico del capital industrial,
y también por tanto, de la producción capitalista es el hecho de que de una parte los
elementos integrantes del capital productivo proceden del mercado de mercancías, y de
otra parte el producto del proceso de trabajo sale de él como mercancía necesitando
venderse constantemente.
Se habló de una característica tangible del proceso cíclico del capital industrial, ahora
se distinguirá tres formas características del movimiento económico de la producción
social: la economía natural, la economía pecuniaria y la economía basada en el crédito.
Pero a estas divisiones cabe oponer algunos reparos. Estas tres formas no representan
tres fases de desarrollo equiparables entre sí. Es decir la economía de crédito es una
forma de la economía pecuniaria, en donde expresan funciones entre los mismos
productores. Estas dos corresponden a dos fases distintas e independientes.
En segundo lugar las categorías de economía pecuniaria y economía de crédito no
subrayan como característica distintiva la economía misma.
En tercer lugar la economía pecuniaria es común a toda producción de mercancías y el
producto aparece como mercancía en los más diversos organismos sociales de
producción.
En la cuota de valorización de su capital conseguida por el capitalista será mayor
cuanto mayor sea la diferencia entre su oferta y su demanda. En otras palabras cuanto
mayor sea el remanente del valor de la mercancía que ofrece en venta sobre el valor de
la mercancía que busca. En el capital industrial la demanda del capitalista se reduce a la
demanda de medios de producción y fuerza de trabajo. En cuanto a la demanda de
fuerza de trabajo está determinada en cuanto a su valor por la relación entre su capital
variable y su capital en general.
En la reproducción, el capitalista consume toda la plusvalía d y solo invierte en capital
productivo la suma primitiva del capital C. En donde la demanda del capitalista se halla
equiparada a su oferta. El lanza a la circulación, en forma de dinero, menos valor del
que saca de ella, porque hace circular más valor en forma de mercancía del que bajo la
misma forma retira de la circulación. Cuando actúa simplemente, como capitalista
industrial, su oferta de valor en forma de mercancías es siempre mayor que su demanda
de. Sí la oferta y la demanda coinciden, no podría valorizarse su capital, no funcionaría
como capital productivo, el capital productivo se convertiría en simple capital–
mercancías. Sí vende más caro, no es porque recargue el valor de su mercancía, sino
porque vende una mercancía de valor superior a la suma de valor de sus de producción.
La cuota de valorización de su capital conseguida por el capitalista es mayor cuanto
mayor sea la diferencia entre su oferta y su demanda, es decir cuanto mayor sea el
remanente del valor de la mercancía que ofrece en venta sobre el valor de la mercancía
que busca. Por lo tanto, la meta del capitalista es que tanto para la oferta como para la
demanda es que estén lo más alejadas posible.
Cuando el capitalista modifica el capital industrial, su propia demanda se reduce a la
demanda de medios de producción y fuerza de trabajo. Su demanda de MP es,
considerada en cuanto a su valor, menor que su capital desembolsado; compra medios
de producción por menos valor que el de su capital. Por lo que se refiere a su demanda
de fuerza de trabajo, ésta se halla determinada, en cuanto a su valor, por la relación
entre y su capital variable y su capital global. El obrero invierte la mayor parte de su
salario en medios de sustento y su casi totalidad en artículos de primera necesidad, se
llega a la conclusión de que la demanda de fuerzas de trabajo por parte del capitalista
es, también indirectamente, demanda de los medios de consumo que entran en el
consumo de la clase obrera.