Mi flor de cerezo
Allison, Pamplona
Instituto universitario
Mi flor de cerezo.
Te vi como perdías tu mirada en aquellos árboles de cerezo que tanto adorabas mientras sus
pequeñas flores caían tocando tu rostro, al principio no tenía idea del porqué, solo pensé que
era por el color rosa pálido, en mi opinión los hace ver muy cálidos, pero estaba en lo
incorrecto. Para ti, significaba algo más, algo efímero, algo que en un punto terminaría. Yo
veía en tus ojos como llegabas a contemplarlas antes de que se fueran, con atención
observabas su color pálido que da una sensación agradable. Pero tú, solamente tú viste más
que solo la belleza de aquellas flores viste su vida efímera, viste su realismo.
Inmediatamente cuando supe sobre tu profunda pasión hacia los árboles de cerezo, no dudé
en llamarte "Sakura", recuerdo tu expresión de confusión, lo recuerdo como si hubiera sido
ayer. Me preguntabas cuál era la razón de llamarte así ya que sabías que no tenía nada que
ver con tu nombre, yo solo te dije que significaba "flor de cerezo", tu rostro de confusión
cambió al instante, pude percibir como tus ojos tuvieron aquel brillo foveal que solo suceden
cuando las emociones nos dominan. Pero "Sakura" tiene más significados que no te dije
cuando podía, cuando la vida era tu amiga. Te nombré "Sakura" ya que proviene de "Saku"
que significa florecer.
Como sabes las flores de cerezos es el florecer de las flores que representa la primavera,
donde las mariposas revolotean y las flores ofrecen sus mejores colores. Para mí, tú eras mi
más resplandeciente primavera, la cual después de cada tristeza invernal llegaba a proyectar
una profunda armonía en mi corazón.
En este día de brisa suave y agradable se convierte en mi aliado esta delgada lamina de papel
la cual espera pacientemente para recibir las palabras que anhelan escapar de mi corazón.
Solo él sabe su más íntimo secreto, es por eso que hoy quiero afrontar uno de los retos más
grandes de mi vida, y es el decirte que te amo, aunque sea por medio de esta carta ya que no
tenía la seguridad suficiente como para decirte mis verdaderos sentimientos cuando podía
puesto que corría demasiados riesgos.
Pero, ahora me arrepiento porque debí exponerme a ese peligro. No te negaré que traté de
ocultar mis sentimientos, sin embargo, tuve que dejar de mentirme a mí mismo y solo lo
acepté. No sé cómo ocurrió, no sé cómo pasó, no sé cómo explicarlo, pero de repente contigo
comprendí que el sentimiento de amar a tal persona puede llegar a plasmarse en diferentes
formas. Para un pintor, es a través de la pintura ya que por medio de su lienzo forman un
mundo lleno de colores al plasmar sus sentimientos o experiencias con su amado. Para un
poeta, es a través de sus versos por medio de sus poemas. En cada poema de amor estará su
amado ya que el poeta encontró la forma más sincera para que pudiera ver un poco más allá
de sus ojos y escuchar lo que su corazón grita. Para un cantante, es a través de sus letras por
medio de sus canciones compuestas por él mismo para su amado. En cada canción de amor se
reflejará su amor tan inmenso y profundo por su amado, pero a su vez reflejará un amor
sencillo y sincero. Cada persona tiene sus propias formas de manifestar su sentimiento de
amor, nunca encontraremos una verdad absoluta para definir cuál es la correcta forma de
amar. Pero para mí, es a través de los cinco lenguajes del amor.
Desgraciadamente estuve con mi corazón enrejado por temor a la vulnerabilidad que solo te
pude desplegar cuatro lenguajes del amor. El primero son "palabras de afecto", para ti y para
mí las palabras eran un elemento muy simbólico ya que expresamos cariño al verbalizar
palabras de elogios, amabilidad, y el reconocimiento de logros y cualidades. El segundo es
"tiempo de calidad", sabía que compartir tiempo de calidad no es tanto el acto, sino el disfrute
de aquel tiempo con la persona querida sin fijarnos en nuestros distractores, y eso fue lo que
hice contigo, solo a ti te escuchaba sin prisa. El tercero es "regalos", al principio tenía temor
al darte pequeños regalos elaborados por mi persona ya que los regalos parecen haber perdido
valor en nuestra sociedad consumista, pero para ti, este tipo de regalos simbolizaba una
expresión de amor muy bonita ya que pensabas más allá que solo un simple regalo, pensabas
sobre el esfuerzo y dedicación que obtuvo mi persona para darte un regalo y eso lo adorabas.
¿Sabes? Después de cada regalo que te daba con tanto amor, lo único que esperaba sin más,
era tu magnífica sonrisa la cual hacía que tus rasgos se suavizaran y ayudaran a que tu belleza
interior brillara a través de ella. El cuarto es "actos de servicio", mutuamente nos ayudábamos
en lo que estuviera en nuestro alcance porque teníamos en claro que no era una obligación,
sino algo que se hace de manera generosa. y por último está el "contacto físico", este me
llamaba cada que mi presencia se sentía complementada con la tuya, no podía parar de sentir
aquella necesidad que rondaba por todo mi cuerpo, pero lastimosamente un abrazo jamás se
me permitió brindar por aquel miedo que abrumaba mi corazón.
Recuerdo aún tus ojos que eran como dos luceros que iluminaban completamente mi
existencia, eran capaces de desarmar mis defensas y dejarme en completa vulnerabilidad.
Cada vez que nos mirábamos fijamente, mis manos temblaban y mi corazón latía
desenfrenadamente. Cuando me fijé en mis actitudes cuando estaba con tu persona, me di
cuenta de que te estaba amando de una forma inigualable. Te estaba amando de un modo tan
inmenso como el universo, profundo como el océano, te estaba amando tanto como la luna
ama a sus estrellas y el sol sus atardeceres. Ahora quiero atreverme a decirte lo que sé. Sé que
estoy enamorado de ti, sé que me gustas, sé que esto era amor porque lo sentía en mi pecho,
sentía como las mariposas revoloteaban en mi estómago. Ahora que lo pienso no tengo miedo
de decirlo ahora, o solo es porque sé que no leerás esta carta jamás.
Tengo la certeza que tú no te diste cuenta de mis sentimientos por ti. En ocasiones eras
bastante despistada como para notar algunas cosas. Esto en un principio me pareció bien ya
que sentía un temor infundado de que descubrieras mis sentimientos, pero mi corazón pedía a
gritos que te lo dijera.
Sé que hay algo que me impide dejarte ir, numerosos recuerdos borrosos se manifiestan en mi
mente, y es inevitable evadirlo. Te he escrito unas cuantas cartas y aún sigo haciéndolo, pero
esta va a ser la última carta que escribiré sobre ti, estas son las últimas letras que te dedico
porque dejaré de escribir sobre ti ya que en el fondo de mi ser presentía que debía de superar
este amor que solo existía en mis sueños y en las letras que componían mis versos.
Reconozco que te convertiste en mi musa, la razón de mis escritos más profundos, pero
también sabía que debía encontrar mi voz propia, despojándome del hechizo que ejercías
sobre mí.
En el mágico compás del tiempo, Sakura, delicada e inexplicable como las flores de cerezo,
desplegaste tu esencia única, un éxtasis de efímera belleza que cautivó mi alma. Tu
semblante, un reflejo de la gracia divina, irradiaba una luz que deslumbraba incluso a las
estrellas del firmamento.
Eras mi iluminación, una inspiración envuelta en los caprichos del destino. Por eso, eres mi
flor de cerezo, te admiré antes de que te fueras, observé tu belleza, tu color y tu vida efímera.
En cada pétalo danzante encontré la plenitud del amor en su expresión más pura, y en cada
caída al suelo, comprendí la transitoriedad de la existencia, un recordatorio de la fugacidad de
las cosas más hermosas.