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Sistemas de producción milperos mayas

EL PACH PAAKAL Es un sistema de producción de alimentos, una estrategia de aprovechamiento de recursos naturales y una forma de vida y cultura de los mayas de la Península de Yucatán. Practicado durante miles de años, es una forma de manejo de la peculiar selva desarrollada en suelos cársticos de la región, basado en un esquema agroforestal que hasta la primera mitad del siglo XX fue sustentable en términos ambientales, culturales y productivos. En las últimas décadas el crecimiento de la poblac

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Sistemas de producción milperos mayas

EL PACH PAAKAL Es un sistema de producción de alimentos, una estrategia de aprovechamiento de recursos naturales y una forma de vida y cultura de los mayas de la Península de Yucatán. Practicado durante miles de años, es una forma de manejo de la peculiar selva desarrollada en suelos cársticos de la región, basado en un esquema agroforestal que hasta la primera mitad del siglo XX fue sustentable en términos ambientales, culturales y productivos. En las últimas décadas el crecimiento de la poblac

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Instituto tecnológico de china

TEMA: (PACH PAAKAL)

DOCENTE: JOSE RUBEN ESCALANTE POOT

Integrantes
UC MOO ARGELIA MAGDALENA
ESTRADA CAMBRANIS ANDREA RAQUEL
TILIAN AKE MARIA MARGELI
GUTIERREZ CHAVEZ CAMILO ALONZO
DAVID SAMUEL KANTUN MATU

MATRICULAS:

 20830160
 20830025
 20830216
 20830173
 20830046
Introducción

Los sistemas múltiples de producción campesina, sistemas multiuso o


agroecosistemas tradicionales han sido una constante en las relaciones entre
los seres humanos y su medio ambiente a través de los tiempos en casi todas
las regiones templadas y tropicales del mundo. Se podría decir que son el
resultado de la interacción y evolución paralela entre los ecosistemas y los
diversos grupos culturales que los manejan. La evolución histórica de los
sistemas de producción agrícola y forestal, tal y como se deriva de lo ocurrido
en los países más ricos, parece de tipo unidireccional e inevitable hacia la
especialización y tecnificación. El aumento de rentabilidad por la existencia de
efectos de economía de escala, junto con la mejora en las redes de transporte
y la liberalización de los mercados, ha desembocado en una intensificación de
los sistemas más rentables, que se ha traducido en la transformación de los
sistemas agroforestales en monocultivos, con la consecuente simplificación de
los mismos, puesta de manifiesto en la pérdida de biodiversidad. Esta
evolución hacia los sistemas modernos ha ocurrido de forma paralela a un
cambio en los patrones socioeconómicos de las familias campesinas, que han
abandonado la economía de autocomsumo para integrarse como productores
agrícolas en la economía de mercado. Por el contrario, en estos países ricos
aquellos sistemas productivos sin capacidad técnica o económica para afrontar
dicha reconversión se han visto abocados al abandono. Esta tendencia, en
apariencia irreversible hacia monocultivos altamente tecnificados y destinados
a la producción masiva de un mínimo número de productos, seguida por los
países desarrollados, generalmente de latitudes templadas, no ha tenido éxito
en su imposición e implantación durante estos dos últimos siglos en ciertas
regiones del planeta, sobre todo de latitudes tropicales. En la actualidad
todavía es posible encontrar, en países con un nivel de desarrollo económico
medio o bajo, una gran variedad de sistemas de explotación agrícola y forestal.
En ellos aparecen de forma simultánea desde sistemas tradicionales de manejo
del bosque, basados en la extracción de múltiples recursos, sin alterar en
esencia la estructura forestal, a agroecosistemas policultivo de alta
complejidad, o bosques artificiales. Incluso monocultivos altamente
tecnificados, bajo la tutela e influencia de las corrientes de desarrollo de la
agricultura y forestería occidental. La convivencia de este abanico de sistemas
de producción resulta muy interesante desde diversos puntos de vista, ya que
la tendencia observada en los países más desarrollados es la de una
simplificación de los sistemas y una especialización productiva de los mismos.

EL PACH PAAKAL

Es un sistema de producción de alimentos, una estrategia de aprovechamiento


de recursos naturales y una forma de vida y cultura de los mayas de la
Península de Yucatán. Practicado durante miles de años, es una forma de
manejo de la peculiar selva desarrollada en suelos cársticos de la región,
basado en un esquema agroforestal que hasta la primera mitad del siglo XX fue
sustentable en términos ambientales, culturales y productivos. En las últimas
décadas el crecimiento de la población humana, los procesos de migración y
las formas de tenencia y usufructo de los montes han alterado las condiciones
en las que se practica la milpa, así como su sustentabilidad.

El sistema milpero maya peninsular es una parte importante de la identidad del


segundo pueblo indígena más grande de México. Actualmente se encuentra en
una encrucijada de adaptación a un nuevo contexto global en el que hay menor
disponibilidad de la tierra, un creciente deterioro de los recursos naturales,
políticas públicas desfavorables a la agricultura familiar y una población
gradualmente menos interesada en el trabajo del campo.

El entorno cultural, social, económico y demográfico de la milpa La milpa es un


pilar cultural y social de las comunidades mayas de la Península. En la
investigación de campo se constató que la práctica es realizada por 88% de los
hogares entrevistados. Sin embargo, actualmente es reconocido como un
sistema en crisis por varios actores de la región, incluidos los productores. Esto
se adjudica a cambios en las condiciones medioambientales, económicas,
culturales y sociales en las que se realiza. Desde la década de 1970 la
productividad del maíz en la milpa comenzó una caída sostenida, asociada a la
disminución del tiempo de descanso de los montes utilizados y al aumento de
la dependencia de fertilizantes creada por programas de crédito del Banco
Nacional de Crédito Ejidal. Al ser sustituidos estos créditos por el programa
PROCAMPO la capacidad de inversión de los productores fue insuficiente para
cubrir los insumos básicos. Se pueden identificar cuatro transformaciones
socioculturales de las comunidades milperas asociadas a fenómenos
económicos posteriores a 1970: 1.

Migraciones masivas, temporales y recurrentes de los pobladores jóvenes de


comunidades mayas de la península hacia Cancún y la Riviera Maya para
trabajar como asalariados, principalmente en el ramo de la construcción.

2. La expansión de la ganadería extensiva y horizontal que cubrió con


pastizales miles de hectáreas en los tres estados peninsulares y restó grandes
territorios a la milpa a la cual desplazó con importantes y sostenidos apoyos
gubernamentales.

3. El establecimiento de grupos de agricultores tecnificados de gran escala,


tanto menonitas como de pobladores del centro y norte del país.

4. Crecimiento de las agroindustrias porcícolas y avícolas que surten mercados


nacionales e internacionales y manejan agricultura por contrato en micro-
regiones tecnificadas para el maíz y soya.
Conceptualización y clasificación de la milpa maya

La palabra milpa es un término genérico para referirse al sistema agrícola y


cultural en donde grupos de población pertenecientes a distintos grupos étnicos
originarios de Mesoamérica cultivan variedades criollas de maíz y distintas
especies agrícolas. Proviene del náhuatl milli, parcela sembrada, y pan,
encima, y literalmente significa “lo que se siembra encima de la parcela”.
Existen varios sistemas agrícolas milperos en México, cada uno adaptado por
una cultura prehispánica a las condiciones climáticas, de relieve y suelo de la
región donde se realiza. Este trabajo está enfocado a la adaptación de esta
forma de cultivo realizada por la cultura maya a la Península de Yucatán, que
se ha conceptualizado como Milpa Maya Peninsular (MMP). La milpa maya
peninsular es un milenario sistema agroforestal y cultural que aún realizan los
mayas de la Península de Yucatán en selvas que se desarrollan en condiciones
cársticas con precipitaciones erráticas. Su base es la diversidad de especies
criollas cultivadas, entre las que destacan maíces, frijoles y calabazas, y a lo
largo del ciclo agrícola realizan un conjunto de rituales que dan cuenta de su
cosmovisión en la que piden permiso y expresan su agradecimiento a las
deidades del monte. Las selvas en regeneración se utilizan permanentemente
para la apicultura, la cacería, diversos aprovechamientos forestales y cultivos
realizados a lo largo del año en: a) un área cuya vegetación se tumba y quema
(milpa roza), b) el área que se tumbó el año anterior (milpa caña), c) el área
que una vez tumbada se trabaja año con año, c) pequeñas áreas con
tubérculos y hortalizas (pach pak’al o pet pach) y d) el solar de la casa.
La milpa varía en función del área de la Península en la que se realiza, pues
las selvas usadas y las condiciones de clima, suelo y relieve son diferentes, y
los productores que las realizan están sujetos a distintas influencias, normas y
políticas locales, municipales y estatales. Las diferencias surgen en el manejo
de selvas y plantas cultivadas, así como en la orientación de la producción y en
la relación que se establece con otras actividades realizadas por las mismas
unidades de producción.

La clasificación de la milpa maya peninsular

Se hizo con base en tres criterios:

1. Uso de una gran diversidad de semillas criollas mayas peninsulares.


Permite diferenciar la MMP de otros sistemas agrícolas al ser el elemento
central de identidad maya, producto del profundo conocimiento del monte,
clima, relieve u suelos.

2. Terreno con o sin descanso: identifica si se está utilizando el esquema de


manejo del monte de forma tradicional (separado después en periodos de
descanso 2.1) o si la parcela se usa continuamente (posteriormente clasificado
por la técnica de roturación 2.2).

2.1 Tiempo de descanso (barbecho) de los montes usados (categorías:


descanso largo, medio y corto). Identifica el margen de recuperación del monte
utilizado.

2.2 Roturación del suelo (categorías: roturación, roturación y espeque, sin


Roturación) A cada unidad de producción milpera se le pueden asignar los tres
criterios. De esta forma se obtienen seis subtipos de milpa que se agrupan en
tres tipos principales: la Milpa maya tecnificada que agrupa a los dos subtipos
que cuentan con roturación de suelo, la Milpa maya continua en la que el
terreno no descansa ni se rotura y la Milpa maya tradicional caracterizada por
el descanso del terreno.
Las economías de las comunidades estudiadas tienen un alto índice de
monetización que va desde el 75 hasta el 90% de los ingresos totales. Estos
son generados principalmente por trabajo asalariado (en promedio 32% de los
ingresos monetarios), negocios (30%) y transferencias gubernamentales (22%)
y en menor medida venta de animales y sus productos (9%), venta de milpa
(6%) y de productos del solar (1%), como se muestra en la Figura

100% 4%
90% 13% 15%
14%
28% 30%
1%
80% 42%
18% 54%
70%
29%
60% 19%
51% 22%
3%
50%
1% 9%
40% 15% 32%
1% 6%
30% 63% 4%
2%
1% 53%
1% 44%
20%
26% 6% 32%
27%
10% 3% 13%
0% 2%
Chunkanan Cancabchen Naranjal Tixcacal Tohopku Xoy promedio
Poniente Guardia muestra

Agricultura tradicional en México


Cada región tiene un conjunto particular de sistemas agrícolas y pecuarios que
son el resultado de la influencia del medio natural y social en el que se
encuentra inmersa. En México como parte de la región denominada
mesoamericana, está caracterizada como una de las de mayor diversidad del
mundo donde se han domesticado diferentes especies dentro de las que se
encuentra el maíz, calabaza y chile entre otros.
Estos sistemas de producción agropecuaria contienen muchos elementos de
sustentabilidad, con lo cual tienen efectos de menor impacto destructivo al
ambiente. Entre tales elementos resaltan los aspectos ecológicos y
agroecológico, observándose la diversificación de especies con presencia de
policultivos e intercalación, reciclaje del material orgánico, conservación de
suelo, uso racional del agua, entre otros.
Estos componentes y el uso de tecnología acorde con la naturaleza, al
interactuar entre sí, repercuten directa o indirectamente en la sustentabilidad de
la producción agropecuaria familiar en las áreas rurales, con mayor
disponibilidad y acceso a los alimentos (SAGARPA, 2014). Particularmente en
Yucatán, ante la naturaleza calcárea del suelo formada recientemente,
característica asociada con la ausencia de grandes extensiones de tierra
profunda, se ha desarrollado una tecnología adaptada a esta condición y a los
abundantes recursos de la selva, así como de las corrientes subterráneas de
agua. Los sistemas de producción agrícola que se presentan en esta región
son: la milpa (ko’ol), el huerto familiar, el pach pakal o huerto hortícola anexo a
la milpa; en éstos se obtienen satisfactores vegetales como plantas de ornato,
ceremoniales, comestibles, medicinales, artesanales, además de la recolecta
de miel de abejas y avispillas silvestres, esto en su conjunto son
manifestaciones que forman parte de la agricultura tradicional yucateca. a)
Milpa La milpa es un sistema de producción agrícola basada en la asociación
de diversas variedades de maíz (Zea mays L.), frijoles (Phaseolus spp.) y
calabazas (Cucurbita spp.), es un agroecosistema complejo que probablemente
se estableció hace 5,500 a.C. en la cuenca del Balsas en México y se difundió
rápidamente por toda Mesoamérica, particularmente en las tierras bajas de la
zona maya se tienen evidencias de diferentes especies que integran la milpa
de al menos 4,000 a.C.
El establecimiento de este sistema agroalimentario es la base de su desarrollo
cultural, lo constituyó una amplia diversidad de recursos fitogenéticos que se
encontraban en la zona, así como las características geológicas y climáticas.
El sistema de producción milpa ha desempeñado un papel importante en el
enriquecimiento de la biodiversidad agrícola, por las variedades de cultivos y ha
constituido un reservorio genético de origen importante de plantas
domesticadas por la variedad de formas, colores y diversidad usos. En
Mesoamérica, considerada una de las cunas de la civilización en el Nuevo
Mundo, compartió como principal rasgo cultural la milpa como su sistema
agroalimentario, el cual contenía un aporte nutricional completo, debido a su
diversidad y llegó a contar con más de 150 especies de plantas silvestres,
cultivadas, domesticadas o en proceso de domesticación, destacándose maíz,
calabaza, chile, frijol
Hablar de tradicional dentro de la agroecología, es pensar en agroecosistemas
que presentan siglos de experiencia acumulada, de una constante interacción
entre los campesinos y su medio, sin acceso a la información científica,
subsidios externos, capital, crédito y mercados desarrollados (Altieri y Merrick,
1987). Ahora bien, estos agroecosistemas no han llegado así hasta nuestros
días, sin ningún tipo de cambio, ya que han sufrido un proceso de coevolución
entre la componente biótica y el grupo cultural que los ha manejado. El que
estos agroecosistemas tradicionales no se hayan convertido en monocultivos
con alto grado de insumos externos, o sea, en sistemas agrícolas “modernos”,
no quiere decir que se hayan mantenido estáticos a través del tiempo.
Por otro lado, la dicotomía sistemas tradicionales versus sistemas modernos no
es una diferencia de carácter temporal en sí misma, sino que son dos modelos
contrapuestos de entendimiento y evolución en el manejo de los recursos
naturales. De esta forma, los primeros son sistemas basados en las técnicas de
ensayo-error, en la maximización de los recursos internos del sistema y en la
transferencia de conocimientos acumulados por generaciones de campesinos,
que se reflejan en prácticas policultivo. Mientras que los segundos se basan en
técnicas exógenas producidas generalmente en centros agronómicos, donde
los recursos externos al sistema juegan un papel preponderante, y que se
manifiestan en las prácticas monocultivo. Ambos tipos de sistemas tienen plena
vigencia en la actualidad, a pesar de su diferenciada distribución geográfica.
Desde este punto de vista, los huertos familiares pueden considerarse
agroecosistemas tradicionales, o sistemas agroforestales indígenas
(Alcorn,1990). En los huertos familiares, como objeto de estudio, confluyen
varias dimensiones, –biológica, social, económica, etc.– por tanto su análisis
como sistema debe ser abordado desde una perspectiva holística.
Esta forma de afrontar la realidad es evidente dentro de la Etnobotánica, ya
que en la relación hombre-planta se conjugan elementos de distintas
disciplinas, en particular de la botánica y la antropología (Mesa-Jiménez, 1996),
e incluso de otras como la economía, la ecología, etc., (Martin, 1995). Desde
esa perspectiva global y sintética, y en la búsqueda de un enfoque más amplio
que recoja a su vez aspectos de conservación de recursos, agricultura
tradicional y conocimientos ecológicos, tenemos la necesidad de adentrarnos
en la agroecología como la disciplina que aplica conceptos y principios
ecológicos al diseño y manejo de agroecosistemas sostenibles
(Gliessman,1998).
Además la vocación multidisciplinar de las dos disciplinas, y la interacción entre
ambas nos ayuda a superar de forma conceptual enfoques tradicionalmente
separados como son la conservación y la utilización de los 3 recursos
naturales. Por lo tanto, el manejo tradicional de los agroecosistemas
(etnobotánica) proporciona opciones para la conservación de la biodiversidad
vegetal a la vez que asegura la producción de alimentos (agroecología)
(Cohenet al. , 1991).
Conclusión
La milpa maya peninsular es un milenario sistema agroforestal y cultural que
aún realizan los mayas de la Península de Yucatán en selvas que se
desarrollan en condiciones cársticas con precipitaciones erráticas. Su base es
la diversidad de especies criollas, entre las que destacan maíces, frijoles y
calabazas. Esta práctica puede variar dependiendo del relieve, suelo, prácticas
de manejo y relación con el solar y otros aprovechamientos vegetales y
animales, pero puede ser acotada con el empleo de tres criterios clasificatorios:
uso de semillas criollas mayas, tiempo de barbecho (descanso) del monte y la
técnica utilizada para la roturación del suelo. La milpa maya tradicional es la
que se realiza con la tumba y quema de porciones de selva; el terreno es
trabajado dos o tres años para dejarlo descansar y repetir el proceso.
Bibliografías
 [Link]
%C3%ADa%20Guadalupe%20Guti%C3%A9rrez%[Link]
 [Link]
5294498%20(1).pdf
 pach [Link]
 [Link]
 [Link]
%C3%ADa%20Guadalupe%20Guti%C3%A9rrez%[Link]

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