MEDITACIÓN GUIADA
Vamos a empezar a abrir el corazón / y vamos a respirar suave y dulcemente/ dejando que el cuerpo se
suelte…/ y nos vamos a deslizar tiernamente hacia ese espacio de los recuerdos…/ vamos a llamar esa parte
niña / ese espacio consciente que guardamos dentro con aquella frecuencia de cuando teníamos entre cinco y
siete años aproximadamente…/ ayúdate de la fotografía que estuviste contemplando / vamos a respirar esa
inocencia…/ dejando que la conciencia se deslice a los olores, sonidos, ruidos de aquella época / vamos a
buscarnos, a encontrarnos, en esta cita con tu parte niña, con tu parte niño / y mientras respiramos y vamos
observando percibiendo, aquellos paisajes, aquella memoria de cómo eran tus ojos / vas a imaginar que esa
pequeña niña o ese pequeño niño, se para en frente tuyo / y suavemente vamos a tenderle las manos
sintiendo que sus palmas pequeñas, las que eran tuyas, las que fueron tus manos, se depositan en las
palmas de las que son ahora tus manos, hoy ya grandes, llenas de fortaleza / y como trajimos esta expresión
niña, esta expresión niño para poder sanar, vas a recordar tus ojos puros, abiertos / a la inocencia, a los
milagros…y te vas a preguntar a ti mismo, qué es lo que te duele, qué te está faltando en esa parte interna
que se quedó jugando dentro tuyo,/ dónde escondes tu niño herido, dónde te quedaste quizás esperando / y
sintiendo ya real el tacto de tus propias manos, vas hablar, vas a hablarte a ti mismo /…y te vas a explicar que
volviste en el tiempo, ahora que creciste, ahora que caminaste madurando, que puedes entender desde lo alto
/ así cómo llegaste, quizás caminando, pero parado en tus dos pies de adulto, toma las manos de tu niño y
pregúntale / dónde quedaste lastimado? / Y mientras tu corazón te escucha / mientras observas la luz de tu
ángel guardián / apenas dibujado detrás de tu espalda de infante, mientras percibes otra vez los olores de la
tierra, tus juguetes viejos, el olor de los integrantes de tu familia y cuidadores, mientras escuchas a lo lejos los
murmullos de tus abuelos, tus padres y cuidadores, el silencio de aquel que estuvo faltando / dejaras que tu
niño pequeño te cuente ahora que llegaste a rescatarlo, cuál es el dolor, la herida, o el daño que necesitas
sanar, para brotar en tu garganta nuevamente, la voz y la frecuencia de su canto, y mientras tu niño, tu niña te
explica, porque quedaste en el miedo de tu historia, porque temías la oscuridad, las pérdidas, los castigos, las
ausencias de ternuras, la incomprensión de aquel medio donde te has criado, mientras comprendes que
faltaron juguetes, palabras de madrugadas, o simplemente una mano que apretara la tuya cuando temías,
mientras respiras recordando tu aliento de niño / niña inocente, de niña / niño bueno, te abrazarás en este
instante a ti mismo y hablarás en tu oído de antaño, diciéndote a tu expresión niña, a tu niño, que aquí estas
que te has venido a rescatar desde el futuro, que no tema, porque todo podrás transitarlo, algunas veces con
un poco de magia, otras veces con ayuda de aquellos que amas, crecerás de tamaño y habrá amores en tu
camino, habrá triunfos gratos, y encontraras pasajes amargos donde siempre surgirá un comodín de la vida,
un amigo nuevo que te entienda en la mirada, un amor perfumado que te roba madrugadas y te hace soñar
que eres grande para amar en libertad. Le dirás a tu niño / niña, apretado en tu pecho en este momento a
salvo rescatándolo con el mejor de los milagros que estas vivo, que has crecido y madurado, le contarás a tu
niño la magia del futuro, las puertas que se abrirán a los costados que habrán otros como tu caminando,
permitirás que tu niño / niña se sienta a salvo, rescatándote, y observarás que aún sigue contigo, ese ángel
custodio, de inmensas alas invisibles parecidas a las del sol y aunque pienses que es tu imaginación
observarás que los abraza a ambos, fundiendo a tu niño indefenso, en tu pecho crecido y ambos sentirán el
latido de la confianza infinita que significa estar vivo en este planeta escuela y abra espacios de magia donde
no podrás creer lo que sucede, enfrentarás silencios largos donde ninguna idea creerás que eres capaz, pero
este niño que tú fuiste, este cuerpo pequeño apretado en tu pecho comienza a fundirse lentamente sintiendo
el espacio acogedor de esta mujer que eres, de este hombre que eres, de este ser que hoy creaste… a
medida que respiras este aliento a caramelo, chicle viejo encontrado en el suelo, cartita vieja encontrada en
tu zapato, ese objeto que escondiste para jugar que eres el abuelo, o aquellos caramelos o alimentos que
sacaste sin que tu madre te viera, ese niño, esa niña que dolió, aquel que creyó que estaba solo hoy te tiene
de regreso, maduro, con el pecho abierto, invitándote a ti mismo al amor, fundidos en el espíritu creador que
palpita en tu corazón, abraza a tu niña interior a tu niño interior, rescatándolo del dolor, todo lo bueno los está
esperando, hombre, mujer, habitante de este mundo extraño con tu niño a salvo en tu propio corazón,
anímate, crea tu camino, iluminándote con la esencia del amor, hoy has sanado tu niño interior en el nombre
del amor y así es… hecho esta