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De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan

1
No saben lo que me ha costado levantarme después de
esa catástrofe.

¿Qué te paso?

Casi pierdo la vida

¿Qué te sucedió?

Él, él me sucedió.

Elizabeth Santillan

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


2
HISTORIA SIN NOMBRE

"Entonces..."

Había terminado mi última relación después de más de tres años,


sin duda la locura más bella que me había arriesgado a hacer, él era
el tipo de hombre que no elegiría amar ni bajo el efecto de alguna
droga, precisamente por eso lo ame, porque era un reto amar e
intentar conquistar a alguien así, de igual manera ese no era el
punto, son las 11:35 pm de cualquier día, en realidad no importa
que día sea, estaba sucediendo algo inexplicable, había descubierto
que llevaba muerta mucho tiempo y ni siquiera me había enterado
de mi muerte, hasta que nos preguntamos “Entonces…” después
del entonces muchas cosas ya no tienen remedio, el entonces es
una estocada, se usa para someter, para terminar, para dejar que el
otro se mate solo o descubrir que estás muerto, normalmente
cuando uno muere se siente, digo entre el olor a putrefacto y la
falta de pulso uno llega a notarlo, quizá mi muerte no fue
perceptible porque fue extremadamente lenta, las cosas ya no
tenían mucho sentido, todo carecía de emociones, las películas de
amor ya no me hacían llorar, los mensajes ya no me provocaban
mini infartos, la comida ya no me sabía, la vida carecía de eso.. vida,
la vida ya no era vida, extrañaba pero creo más que extrañar era la
nostalgia de su recuerdo, era una revolución constante, sin bandera
blanca para terminar la batalla, lo extrañaba a él sucio engañoso y
maldito, pero también era dulce, sexy y cariñoso, tenía una sonrisa
que mataba y daba unos besos que te resucitaban, su caricia se

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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asemejaba al toque de una suave pluma, y siempre olía como si lo
pudieras comer, entre chocolate y flores, aunque era
peligroso, cómo los mejores vicios, como el mejor de todos los
brebajes el whisky, o como mejor lo conocen «agua de vida»,
ambos son un regalo de los dioses que revive a los muertos y
calienta durante el crudo invierno. Y sí, ese era su efecto, podía
causar en ti un sinfin de emociones, pero tú ninguna en él, pero
sabía también lo que quería que incluso podía simular que
derramaba lagrimas por ti, aunque estas fueran una mentira,
aunque estas fueran falsas, solo por obtener lo que quiere puesto
que ella jamás pierde, jamás se le dice que no, lo curioso de todo es
que yo sabía que era mentira y ahí justo ahí es donde tenía que
decidir, derecha o izquierda, el cielo o el infierno, un trago dulce o
un trago sexo aún así decidí el camino que lo incluía a él, pero como
toda buena historia todo tiene un final y es cuando entonces todo
comienza, aunque sea contradictorio, después del final viene el
entonces, pero antes de reconocer que se acabo, a todo problema
primero viene la negación, en este caso mi negación fue llamada
depresión o como a algunos les gusta decirle “crisis de edad” la
monotonía en la que estaba sumergida que me tenía incauta, tan
cómoda que no noté mi propia ausencia, esa noche después de
terminar con él me di cuenta que no pasaba nada, no me dolía
nada, no se iba a acabar el mundo, ni se iba el amor de mi vida,
simplemente se había terminado y listo, esta vez no sentía la
necesidad de seguir el rutinario duelo después de terminar la
relación, ya saben eso que solemos hacer colgados del pretexto de
terminar …
“Etapas del duelo termine con él”
1. Correr a enviarle mensaje a mi mejor amiga para quejarme del
“patán” que yo elegí para amar, seguir con los mensajes para
maldecirlos juntas, después sus regaños pendejeandome porque
según ella me lo advirtió.

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2. En la habitación ya sola en un arranque romper, tirar, maldecir
desde la primera carta hasta el oso gigante de varios cientos de
pesos
3. Después de la redecoración hecha acompañada de maldiciones,
tirarme de rodillas y abrazar las cartas y peluche a modo de
remordimiento y preguntándome el clásico ¿Por qué?
4. Poner canciones tristes y llorar con ganas de inundar la
habitación hasta casi quedarme dormida y en el transcurso revisar
el celular un par de veces esperando que él me escriba, y después
de varias canciones y de cansarme de llorar, quedarme dormida.
5. Día siguiente, arraigado al cuerpo las cobijas, ni el sol brillante
quemando las plantas de mis pies que siempre quedan al
descubierto logran hacerme levantar
6. El hambre esa sí, si logro levantarme, pero como berrinche y a
modo de huelga traigo a modo de prisión el pijama, no me peine y
ni siquiera pase al espejo a saludarme
7. La rebelión contra lo que te hace el amor es declarar la guerra a
la dieta, así que asaltar el refrigerador es normal, al carajo la dieta
no tengo más quién me vea desnuda.
8. Tortura, películas de amor, las más tristes, las más melosas, con
final feliz, con traición y terminamos con las de desamor, una dosis
perfecta para la segunda noche que dormirás llorando.
9. Stalkear, en redes sociales revisas si cambio su estado, si publico
algo que de referencia a que te extraña, a que le duele, o stalkear
solo para continuar con el paso 7, la tortura.
10. Seguir al pie de la letra esa rutina hasta que tu amiga venga a
ver que no estas muerta y te saque de fiesta o hasta que tu
pantalón ya no cierre y tu cabello luzca igual que un nido de
pájaros.

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Esa parte del duelo es la más fácil, después viene la más difícil pero
divertida.

1. Alcohol, olvidarlo en fiestas y borracheras (aunque esto solo es


un pretexto) puesto que entre más bebes más lo recuerdas, más lo
extrañas y con la resaca del siguiente día te arrepientes.
2. La putería, culpas al alcohol, aunque nalga pronta siempre has
sido, solo que ahora tienes justificación.

Esa etapa llevará un par de meses, quizá más, dependiendo tu


sueldo y tu aguante a la cruda sin olvidar que sigues stalkeando al
sujeto en cuestión diario de una a 20 veces y entre menos señal de
que te extrañe tu duelo con alcohol aumentara.

Sigue mi etapa favorita

1. Fitness, la etapa donde te miras al espejo y cual terapeuta


motivacional te regañas, amas y juras que debes superar y
continuar y para eso necesitas ponerte más buena que las tipas que
le dan “me encanta” a sus estados y foto de perfil.
2. Sí, las rupturas sirven para ponerse más buena, llevas 2 meses en
el gimnasio y estas que te conquistas al tipo más bueno de tu clase
de CrossFit.

Y después de todas las etapas del duelo estas lista para volver al
juego, pero no aprendiste nada así que solamente será un círculo
vicioso y si no sale bien, volverá a doler como la primera vez.

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Porque después de aceptar que ya paso, que hay que avanzar uno
de los motores son el continuar y echar culpas a otros, es una
locura total, creer que lo encontraste porque merecías un castigo,
una cucharada de tu propia medicina, entonces te hace divagar, te
hace creer en el karma, en el castigo divino o la penitencia que
cualquiera quiere pagar con tal de probar un poco, tengo el himno
perfecto, la canción que me anuncia que es hora de levantarse de
Karma, karma, karma, karma, karma camaleón. Vienes y vas y
vienes. Me recuerda a la época donde esa canción solo era letra y
mi corazón no sufría de tenerte alojada, mientras canto intento no
sufrir, y lo utilizo como despertador para no volver a joderme la
existencia por alguien más, después de todo es normal renegar del
amor después de que te toco uno que juraste que era lo más
parecido al amor de tu vida.
Yo sentada en esa banca recordé todas las veces que terminé cada
relación y no, no aprendí nada, y esta vez no dolía y tampoco tenía
ganas para hacer cada paso de todas las etapas del duelo, mientras
fumaba mi último cigarro dije ¡Que weba! Mientras una risa tonta y
burlona salía de mí, como carajos voy a hacer todo eso si ni siquiera
duele, ya muerta, cual pinche duelo, así que mientras pensaba que
seguiría, mate el cigarro de una última bocanada, tan profunda que
se consumió hasta llegar a mis dedos, de esa noche, la quemada del
cigarro fue lo único que me dolió.
Esa noche decidí caminar, para ahorrar el pasaje y para asimilar
haberme perdido sin darme cuenta.
Llegue a casa, siempre tengo cerveza, no porque sea una alcohólica
es todo lo contrario aunque suene absurdo, siempre tengo cerveza
porque cuando compro no tomo más de dos botellas sola, eso es
algo bueno, la tomo cuando se me antoja y no solo cuando la
necesito, tome una cerveza, nunca he sabido abrirla con el cuchillo
u otro artefacto que no sea un destapador, así que aprendía a

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abrirla con la boca, eso me causaba una satisfacción indescriptible y
una sonrisa de triunfo que ni terminar un poema me causa.

Por fin tenía esa sala esquinera donde podía subir mis pies y
recortarme cono en el terapeuta cuando es hora de acostarme en
el diván, en modo masoquista la primera película que apreció en mi
pantalla era de amor, la había visto más de 10 veces y me
encantaba el humor y lo realista de como pintan eso que llamamos
amor, todos lo queremos, pero pocos lo toleramos cuando nos
toca.
Y no, no lloré, no me sentí mal, la cerveza la deja a menos de la
mitad, y de pronto al estar ahí acostada sentí esa sensación de
libertad que te da la última etapa del duelo… Sentirme lista para
volver a empezar, pero esta vez no era para volver a cazar, esta vez
me sentía lista para mí, por fin había terminado algo sin llorar, el
tiempo que me ahorraré al saltarme las etapas de “Termine con él”.

Termine dormida en el sillón, descubrí que esa magia de quedarte


dormida en el sillón y amanecer en tu cama se termina cuando
vives sola y pasas de los 15 años o 50 kilos, torcida del cuello y con
palomitas en la boca arrastre mis pies hasta la cama.

A la mañana siguiente mientras tomaba mi café e intentaba


explicarme la resaca por una botella de cerveza también me
desayune la recopilación de mi vida amorosa.

Conclusión: Ha sido un asco.

Y no, no es culpa de ellos, yo los elijo así, y no tampoco me estoy


quejando, eso me dejaría como una verdadera pendeja, mira que

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quejarte porque elijes puro pendejo, o lo que es pero decirle
pendejo a quien dejabas que te hiciera el kamasutra entero y le
decías “te amo” es verdaderamente pendejo, simplemente quizá yo
soy la que está mal, me gustan las personas ajenas, los polos
opuestos y al final cuando los tengo para no verme tan mal los
provoco a alejarse, amar y ser amado no es algo que me siente
bien, amar lo ajeno, difícil o prohibido eso sí me sale muy bien,
lástima que me dure muy poco el gusto.

Al final de mi café me sobro azúcar, no lo mezcle bien, quizá ese es


el problema, me gustan las cosas pero las dejo a medias y como
consecuencia ahora no me duele el amor, no tendría nada que ver
el azúcar de mi café con él amor, excepto porque así fue como
terminaron mis relaciones, porque al final pensé que ya todo
estaba bien, que no había más que hacer y así lo deje de moverlo y
solo me lo tome, hasta la última gota, pensando en todo y sin
disfrutarlo, igual que mi café y yo de verdad, de verdad amo el café
como ame aquellos hombres, pero deje de disfrutar y solo me lo
acabe hasta que me di cuenta que ya no había más y tampoco
estaba dispuesta a hacer más, solo así, es más fácil
cambiar de taza o de amor que arreglar lo que quedo, lo que hay,
perder amores mi cualidad.

Igual ya no tenía remedio esa metáfora del amor, ir con mi


terapeuta tampoco era opción, haciendo cuentas le pago más a él
que a mi casero.

Decidí revivir, el desfibrilador era un poco de alcohol y mi amiga la


fiestera.

Viernes 9 pm hora de la resurrección.

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Descarga a mí cuerpo para volver al closet abandonado y
desempolvar mi vestido de zorra.
Un buen polvo siempre te aclara las cosas, el medio para hacerlo
posible mi amiga la que su mayor problema es ser invitada a 5
fiestas en una noche y elegir en cuál empezar y en cual terminar.

Ella cree que estoy deprimida y quiero alcoholizarme y aplicar el


dicho “un clavo saca a otro clavo” cuando lo único que quiero es
clavar, jajajajajajaja un mal chiste sobre sexo, pero al final creo que
estoy de ánimos.

Y así fue, hoy en día usar un vestido entallado y maquillarte de más


es invitación suficiente para obtener sexo, ni siquiera necesite
bailar eso que llaman reggaetón, era la tercera fiesta y el tipo de
barba cerrada, camisa entallada y pantalón ajustado ya me miraba,
comiéndome con la mente mientras me sonreía al llevar su trago a
sus labios carnosos, se acercó y al decirme
—Me llamo “Diego” pero puedes decirme “Vamos a mi
apartamento” está bien
Su olor a Carolina 212 me volvió loca, viejos recuerdos y con esa
seguridad y osadía me robo una carcajada
—Mucho gusto Diego, me llamo Natalia, pero puedes decirme “Me
visto como puta, pero yo decido con quién”
Sonrió asomando todos los dientes y haciendo tal escándalo que
media fiesta volteo a vernos
—Vale, entiendo, entonces ¿Seré el elegido hoy?
—Lo siento, estoy fuera de servicio
—Entonces también lo haces por profesión y remuneración, que
gusto ¿Cuánto cobras?

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—No te alcanza
—El dinero no es problema
—No acepto cheques ni soy casa de empeños
—Tengo algo más valioso que el dinero
— ¿Algo más valioso? Eso suena interesante dime, ¿Cuál es tu
propuesta?
—Te lo diré solo promete que si se asoma una minúscula sonrisa a
través de ese gesto frígido te irás conmigo, es más te daré unos
minutos para que te prepares.
—De acuerdo, acepto estoy lista, dime
—Te pagaré con alcohol, con amor de una noche y con mi ausencia
después del amanecer
Sonreí, como tonta sonreí, ni siquiera pude controlarlo, quién te va
a hacer ese tipo de pagos, por favor solo un Don juan te diría esa
clase de cosas así que acepte
—Es justo lo que busco, amor de una noche, un mutuo acuerdo y
no quedar a deber, hecho, en tu apartamento o en el mío.
—Depende
— ¿De qué depende? Solo vamos a follar no a mudarnos juntos
—Si buscas algo de una noche deberá ser en un motel cualquiera,
en tu apartamento o en el baño de esta fiesta.
—Te tomaste muy en serio eso de puta
—No querida, pareces nueva, si vas a mi apartamento sabrás donde
buscarme y sí te enamoras después de esta noche seguramente iras
a buscarme, porque una mujer no olvida
—Se ve que ya tienes experiencia en esto, entonces en cualquier
hotel, ¿En tu auto o en el mío?

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—En el tuyo, esta noche tú mandas señorita no puta
Una risa tonta volvió a escapar de mí, como si mi mente se apagará
y solo tuviera sonrisas a sus comentarios tontos
—Vamos entonces mi padrote
Sonrío como si eso fuera un tipo de entremés entre lo que íbamos a
cenar.
—ja, ja, ja, ja eso suena tan bajo, prefiero que me digas explotador,
cabron, chulo, maldito o mi amor
—Entonces vámonos mi amor (aunque no me costaba trabajo
decirle amor y menos la parte de mi)
Unas cervezas antes del encuentro, nerviosa cual señorita,
extasiada por su fragancia , encantada con sus modales y con la
idea de que fuera un maestro del sexo, me metí en el primer hotel
que se anunciaba con letras neón, una habitación con jacuzzi,
pensé, si vamos a hacer esto lo haremos bien, antes de pagar me
planto un beso, el más exquisito beso después de tantos que he
probado, en ese mismo movimiento ya estaba pagando, al soltarme
el labio después de una mordida metió en mi escote las llaves de la
habitación.
—No soy ni tu novia, ni tu puta, ni feminista, pero debió ser un
gasto compartido pagar el hotel
— ¿Quién dice que no es compartido? Te toca pagar el desayuno, y
te advierto que soy de buen comer
—Eso es un abuso
—Nadie dijo que sería un trato justo
Maldita sea volví a sonreír, se estaba haciendo un maldito vicio, esa
descarda forma de seducir me estaba mojando las bragas y
haciendo bombear este estúpido y dormido corazón.

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Último piso, la vista más espectacular que he tenido el placer de ver
hasta ahora, y el en un acto romántico de seducción me abordo por
la espalda, rodeando mi cintura, posando sus labios sedosos con lo
contrastante de su barba en mi cuello, el placer de sus besos con la
irritación, que provocaba su barba me hizo mojarme más, cuando
metió su mano entre mis piernas, mi lubricación hacía escandalo
casi a la rodilla, era inexplicable y sumamente placentero.
—Te gusta la vista verdad, aprecias lo que pocos, pero esa vista no
se compara con las luces que verás cuando en vez de mis manos tu
lubricación toque mi miembro
Ese comentario me acelero y arroje un gemido suave a lo que él
respondió con una repentina erección, tan fuerte que se incrustaba
entre mis nalgas haciendo que el vestido se sumiera, no sé en qué
momento baje su bragueta pero cuando lo note ya estaba
cubriendo su erección con toda mi boca, entre mis comisuras
escurría una cantidad inexplicable de saliva y liquido pre seminal,
era delicioso escuchar sus gemidos mientras me tomaba del cabello
y me forzaba a abarcar más su miembro, hasta el punto de
ahogarme y sacarlo de nuevo solo para dejarme tomar más aire, de
rodillas con mis pezones erectos presionados por mi ajustado
vestido y mi excitación provocando una lubricación excesiva que
estaba llegando a mis rodillas y mojando la alfombra de la
habitación ya estaba impaciente de sentirlo dentro, de ser su puta,
coger como puta, portarme como puta e irme al amanecer como
las putas, me tomo del cabello para levantarme, metió su mano
derecha bajo mi vestido haciéndose paso con los dedos para hacer
de lado mi tanga y así lograr meterlos tan dentro que sentía que
tenía un miembro ahí dentro, solo era un aperitivo para la
penetración, con la mano que dejo libro me tomo de las nalgas y
me levanto a lo que respondí abriendo las piernas y en un
movimiento que pareció ensayado, me penetro, tan fuerte que
dolió, y así así di la bienvenida a mi primer orgasmo de esa noche,

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al verme desvanecida por la pequeña muerte que me provoco me
arrojo sobre la cama, mientras quito su camisa y me dejo ver su
perfecto torso firme y tatuado, intente levantarme para quitar mi
vestido pero cuando sentí ya estaba de nuevo dentro de mí, al
parecer no había la posibilidad de tregua, empujo fuerte una y otra
vez, dolía, recuerdo que sus centímetros dolían, pero era tan
placenteros que mis gemidos le pedían más, cual mariposa abría las
que en mí eran piernas, con mis uñas aruñaba su espalda cual gato,
y mis mordidas en su cuello le pedían piedad cuál sirena torturada,
era inexplicable, el me hacía ser muchos seres en uno, pero en el
éxtasis recupere fuerzas y con las piernas lo empuje fuera de mí
para abrirme paso y estar arriba de él, desde ahí la vista era
perfecta, tenía razón, desde ese ángulo esas luces que precedieron
a mi orgasmo eran mejores que las de la vista del balcón, lo odie
porque su ego no era una broma, en verdad me hacía querer más
de él,
Logro hacerme mojar las sabanas, escurrir sobre sus caderas, llegar
a mis adentros y volver a salir, pero mis piernas volvían a perder
fuerza, me tomo de la cadera y me doblo cual origami, levantando
mi culo hacia él, bajando mi espalda y pidiendo me sujetara de las
sabanas o de donde pudiera y me embistió cual desquiciado y
enfermo me penetro con tal fuerza que sentía romperme en dos,
sus bolas rebotaban en mi clítoris, en movimientos rápidos y
bruscos me metía y sacaba su miembro entero, cada tres
penetraciones tenía un orgasmo y no es que los contará es que
perdía la respiración y después del orgasmo gritaba ¡Para! Pero él
no se detenía, por egocentrismo y por placer, en un movimiento lo
saco tanto que al volver a entrar me penetro analmente, grite, pero
no tuve valor para que se saliera así que le dije
—Ya estás ahí, anda sírvete
—Ahora sí eres una puta, eso lo diría una

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—Entonces sin miedo, hazlo con la fuerza y tanto tiempo como
quieras, la cuota ya casi esta pagada
Y así lo hizo, supongo estaba acostumbrado a que lo dejarán hacer
lo que quisiera y no fui la excepción, se movió tan rápido que solo
podía sentir como empujaba al tope y sus bolas ya no hacían tanto
espacio al pegarme, me encorvo más, tiro de mi cabello al mismo
que me daba nalgadas, era tan versátil que me estaba causando
placer, un doloroso placer, que no duro mucho porque cuando grite
¡Dame más fuerte, no sabes cómo me encanta apretarte con el
culo! No tardo en venirse y sí, lo hizo dentro, su eyaculación fue
larga y abundante, escurría y aún no terminaba. Cuando sus piernas
ya no resistieron cayó sobre mí, sin salirse, hizo aún lado mi cabello
y dijo en un susurro a mi oído.
—Eres oficialmente una puta
Sonreí una vez más y le dije
—Eres oficialmente mi amor de una noche
Sonrió con un suspiro y me beso
Ese fue el segundo beso que me dio en los labios esa noche y no
podía dejar que hubiera un tercero porque quizá me podría
enamorar.
Su erección fue desapareciendo y con ella amaneciendo, habíamos
perdido la noción del tiempo, la noche nos había quedado de
viendo minutos y esa habitación se quedaría con la memoria de
esos momentos.
Él, cayo dormido, se sumergió en un profundo sueño, a mí, a mí
como siempre mi cabeza me traiciono y me quede sentada ahí, en
el balcón viendo como las luces de la noche desaparecían mientras
él dormía y yo no dejaba de pensar que lo que paso era habitual
para él, era un mal cabron don juan bien hecho y ninguna señorita
no puta o muy puta lo podía cambiar, eso era y eso iba a ser

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siempre, y como quitarle al mundo algo así, era tan bueno en lo
que hacía que era un bien social, un amante comunitario y
excelente amor de una noche, quizá algún día llegue la que lo
quiera dejar esto y hacer quedarse para desayunar sin tener que
mentir solo para pagar la habitación a modo de trueque por no
dormir solo.
Las luces casi se desvanecen y yo no me quiero ir, pero debo
hacerlo, esto está yendo mal, el me prometió amor de una noche y
alcohol, y yo no puedo pagarle con un “¡Buenos días, lo siento me
enamoré!”.

Planeaba salir descalza para que mis tacones no lo despertarán,


pero tal parece que su sueño no es tan pesado como hace creer
—Natalia, espera, ¿A dónde crees que vas?
Estúpidamente creía es esas escenas que suceden en películas de
amor que aborrezco, y creía que me diría que se enamoró, pero
esta es la realidad.
—Perdón Diego, recordé que debía hacer algo
—No te puedes ir así, hicimos un trato te toca pagar el desayuno,
ven vamos a darnos un baño
Naturalmente accedí, y sí lo hicimos otra vez en el jacuzzi hasta que
nos tocaron la puerta de la habitación porque ya se había vencido
el tiempo y para prevenir que fuera uno de esos crímenes
pasionales que están muy de moda.

Salimos mientras ninguna palabra se atravesaba entre nosotros y


en modo cordial solo nos sonreíamos
—¿Qué quieres desayunar? Me pregunto, mientras revisaba el
móvil

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—Sí no tienes tiempo no hay problema, lo pedimos para llevar, por
si tienes deberes o compromisos (Sí, yo me refería a una novia)
—No, no tengo novia, estoy revisando mi trabajo, creo es más que
sabido que ya casi todos llevamos el trabajo en el celular, no seas
celosa
Y mientras me dijo eso me tomo la mano y repitió
—Entonces, ¿Qué quieres desayunar? Yo invito
Sabía que después del entonces no viene nada bueno
—No, el trato fue, tú pagaste el hotel, yo el desayuno
A lo que me detuvo con la mano que ya me había tomado y dijo
—Perdóname, no suele pasarme esto, pero no cumplí el trato
—A que te refieres, he anotado tus placas mientras tu hacías la
escena de celos, eso hacía en el celular, también te tome una foto
mientras te sujetabas el espejo mirando fijamente al espejo e
ignorado al mundo para que te quedará perfecto, tu olor lo tengo
grabado cual sabueso detector y he memorizado esas muecas que
haces al sonreír así como conté los lunares de tus piernas, así que
no, no podré ser amor de una noche, ni voy a desaparecer y si tú lo
haces tengo lo suficiente para encontrarte y hacerte volver
—No puedes decir que te has enamorado en una noche
—No me enamoré, quizá solo estoy encantado, que te parece sí por
esta vez me dejas a mí el trabajo de descubrirlo y tú disfrutas
—Te dije que no quería esto, yo no buscaba esto
—Lo sé, y eso es lo mejor yo te busqué tanto tiempo en otras
piernas, en otras camas, en otras bocas y por fin te encontré

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Me beso, sin pedir permiso, sin siquiera preguntar, sin avisar, me
beso, ya había perdido, era el tercer beso, el efecto consecuente
fue un
—¡Maldito idiota, yo tampoco cumplí el trato
—Perfecto, regresemos al hotel, quizá podamos repetir y ver donde
me equivoque para que esta vez sí puedas pagar el desayuno
Me volvió a besar y no pude más que sonreír el desayuno era
pretexto, sus besos eran mi alimento, mi sonrisa era su sustento y
así fue la mañana siguiente de mi resurrección, el amor me
encontró sin hacer tanto drama, no era la persona indicada, no era
lo que esperaba, no era perfecto, ni tampoco un caballero, era real
y hacíamos buen sexo, el tan patán para hacerme escribir más
historias de sus viejos amores, yo sin ganas de hacer luto por los
amores siguientes porque aprendí a la mala que los finales felices
no existen, lo diré hasta dejar de sonreír mientras él me convence
de lo contrario y yo finjo no creerle.
Encontré al amor de mi vida, a mi treceavo elemento, ese
ingrediente que hace todo perfecto pero que desconoces de su
existencia hasta que la encuentras, y lo encuentras en el lugar
menor indicado, menos esperado, pero que historia que sea
interesante no empieza en una barra de algún bar, y todo final
trágico termina en un café, justo como seguramente en un tiempo
terminará lo que hoy estamos empezando, terminando y
empezando de nuevo la etapa del duelo, y me quedaré así justo
como lo encontré, y mientras tanto, me dejaré llevar, porque él es
una experiencia y yo solo un turista momentáneo, que por azares
del destino decidió entrar aquí, estar con él, aun sabiendo que esto
terminará en tragedia, sé por demás que mi destino será el mismo,
porque eso del amor no existe, son cuentos que nos inventamos,
para follar, embriagarnos y cantar canciones tristes mientras nos
metemos en otra cama jurando nuevamente amor.

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Elizabeth Santillan

Derechos reservados ©

L a madrastra estaba enfada, al final Blanca Nieves se había


cansado de llorar por los rincones y esconderse para que no le
sacarán el corazón, los enanos la daban por perdida y el príncipe
por muerta, pero no, simplemente estaba esperando al cazador,
aquel enviado para arrebatar su corazón.
Ella la más bella, la más tierna, blanca como la nieve, pero con
corazón de piedra a causa de tanta maleza, cansada de tristezas
decidió dejar de ser doncella para salvarse sola, esperando al
cazador para dejar de ser presa.
La bella Blanca Nieves sedujo al cazador, y con su indescriptible
belleza quedó hipnotizado, sin esperar que la doncella ahora más
bien parecía un dragón. Con un cuchillo afilado, mientras le daba el
primer beso, también le causaba dolor, lo introdujo a su pecho y
abrió un gran orificio, ahora introducía su mano y de un tiro fuerte
le arrancó el corazón, la bella Blanca Nieves ahora estaba molesta,
pues la sangre derramada había manchado de rojo su vestido que
ya no lucía tan encantador, tomo el corazón y lo coloco en una caja,
se armó de valor y visito a su madrastra. Con un rostro perplejo
está la recibió y al abrir la caja de un salto de su trono salió. Blanca
nieves sonreía y decía en tono molesto —Ya no soy una indefensa
señorita, pero si le preguntas al espejo mágico aún soy la más bella,
y usando eso como arma mataré a todo aquel que envíes a dejarme
sin corazón, y para hacerlo divertido te dejaré vivir, para jugar a la
cacería y venir a visitarte con un corazón diferente cada vez—
La madrastra ya no se veía tan malvada y tenía miedo —He creado
un monstruo, por fuera hermosa y por dentro despiadada, así que

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te ofrezco un trato, un corazón mensual tú me traerás y tomaremos
vino y fornicaremos para celebrar— cada palabra era sazonada con
la escena de sus manos jugando con el corazón.
Desde ese día, los enanos ya no lucen en la escena, el príncipe teme
de aquella doncella y la Reina y Blanca nieves le preguntan al
espejo "¿Quién es la más bella?, ¿quién es la más malvada?, ¿quién
es la más perversa?"
Al final Blanca Nieves decidió no esperar a ser rescatada por un
gran varón, busco a su Verdugo y el corazón le arrancó, se unió a su
enemigo y ahora toman vino en el balcón, y en vez de princesa
decidió ser guerrera y colecciona uno que otro corazón, el espejo le
tiene miedo así que le dice verdades a medias para que ella no deje
de ser quien es hoy.
En la entre pierna sujetada con su media, carga una daga filosa, su
corsé es tan ajustado que parece arma letal, y los cigarrillos son
usados como trofeo después de aumentar a su lista otro corazón
arrebatado, su cabello negro ahora sí simboliza su alma, que se dio
cuenta que en mundo de los cientos de hadas no cabe la bondad
porque las villanas disfrutan más.

¿Y tú eres Blanca nieves o el cazador?

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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Historia inconclusa

Quizá no debía aceptarte esa primera cita,


ni tampoco debiste responder mis mensajes,
ni que decir de ese primer beso,
quizá simplemente no debimos cruzarnos,
pero el destino es traicionero y suele darnos lecciones en formas
misteriosas, a veces necesitamos una dosis de extrema felicidad
antes de cualquier catástrofe,
la tormenta llevaba tu nombre, las víctimas el mío, pero aún no lo
sabíamos,
mil veces nos juramos que esto era para siempre,
y otras tantas nos reíamos de las peleas tontas,
¡Carajo!
La felicidad tenía forma, sabor y color,
la forma de tus labios,
el sabor de tus besos,
y el color de tus ojos,
pero toda gloria se acaba,
y lo nuestro no era eterno,
lamento todas las veces que no te llene de besos,
y lamento aún más todas las veces que te deje ir sin ir tras de ti,
lamento tantas cosas,
lamento que no me volvieras a buscar,
Fuiste la tragedia más horrible que tuve que superar,
fue la lección más irracional que aún no tiene sentido ni final,
es como un mal sueño del que quiero despertar.
Quizá, quizá, quizá, mi cabeza se llena de tanto, te ame demasiado,
y siempre es difícil dejar ir algo que creímos nunca tendría final.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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Lo nuestro es una historia inconclusa, que juro que tendrá una
segunda parte,
aunque digan que nunca son buenas,
aunque digan que no vale la pena,
por favor, mi amor regresa,
dime qué solo fue un mal sueño,
qué aún me amas,
qué me extrañas,
qué te equivocaste al marcharte,
qué morías de miedo como yo,
qué moríamos de miedo porque era demasiado bueno.

Elizabeth Santillan ©️ Derechos reservados

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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S é que ya no crees en nada,
qué te duele todo,
que vas por ahí diciendo que nadie te merece,
y claro, es cierto,
porque tú no sabes amar a medias,
no sabes más que entregarte completa,
y te han fallado tanto, que las alas te pesan,
qué la vida ya no es color de rosa,
y has dejado de creer en cenicienta,
entiendo que eres diferente,
qué el amor de hoy no te queda,
que quieras cartas, canciones y soñar despierta,
y a cambio ofreces caricias eternas
Sé que el amor de hoy es pasajero,
tiene fecha de caducidad,
y eso te inquieta,
qué temes entregarte entera,
porque te han roto tantas veces que ya no sabes si la siguiente vez
sobrevivirás a las tragedia,
entiendo querida que estás en un rincón solo como espectador,
qué disfrutas ver al chico que jura amor en la mesa de frente,
aunque tú sabes que sale con cinco o con dos,
pero imaginas que en cada cita es la misma,
aunque muy dentro sabes que alimenta tu temor,
no quieres ser juguete de nadie,
no quieres enamorarte,
pero tranquila, que entre los millones de habitantes de este país,
uno de ellos piensa igual que tú,
y tienen ganas de amor a la antigua,
y te anda buscando desesperado,
desesperado por quererte solo a ti,

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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no sabes las veces que te ha imaginado,
te busca entre la gente y hasta se ha saboreado tu boca,
tiene prisa de encontrarte,
para poder amarte,
romperte esos miedos,
y aplacar esos demonios que sientes que te derrotan.
Así que cariño, sigue viendo filmes de amor,
sigue haciendo cartas sin destinatario,
mira atenta por el retrovisor,
qué el cree en un amor binario,
en un felices por siempre,
en un acepto hasta la muerte.
Anda por ahí, no lo ves,
pero ten por seguro que te anda buscando a ti.
El amor existe, ese que es para siempre,
sólo que solo lo pueden crear seres extraordinarios,
así que no te sientas mal pensando que no sabes amar,
qué para alguien eres perfecta y te querrá a ti nada más.
Así que levántate y sonríe,
el amor te va a encontrar.

Elizabeth Santillan

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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Y si un día te cansas, porque la vida no está resultando como la
soñamos de niños, recuerda que Roma no se hizo en un día,
qué los Troyanos fueron vencidos por un artilugio en forma
de caballo gigante,
qué Sumer al final sí se casó,
qué alguna novia se queda sola en algún altar,
qué en este momento una pareja está terminado,
y que a otros cientos más los están engañando,
qué el viernes toca beber y el sábado a la resaca sobrevivir,
qué no pasa nada si no te quiere,
qué al derecho o al revés la cosa está jodida,
ni que hacer, pero los memes no faltaron,
qué esto no es un poema, ni tampoco vale la pena leer,
así que qué más da, que tú crush no te pelo,
qué tu novio te dejo,
qué tu chica se fue con otro,
qué más da si de alguna tragedia nos vamos a morir,
mejor ponte a trabajar para ir al mar,
llora mientras escuchas canciones tristes,
y ve películas de amor, aunque pelees con la pantalla porque eso
no te va a suceder.
Y cuando te vuelvas a cansar,
recuerda que la vida pesa, y eso está bien,
ni somos de palo, ni tampoco millonarios,
nos tocó la parte fea donde no'mas nos queda pagar Netflix, Spotify
y tomar cerveza,
así que si un día te cansas, permítete tirarte,
total que mañana te puedes levantar.
No'mas te encargó que nunca dejes de brillar,
o te puteo, porque aquí en esta vida se viene a disfrutar.
Este es un anti-poema, una declaración de guerra, para quien se
rinde, para quien se tira pero no se levanta ¡Brilla, brilla o te puteo!

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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L a curación ocurre poco a poco,
un día sin esperarlo te das cuenta de que ya no te duele nada,
mientras tanto el camino recorrido se hace presente cuando
cierras los ojos, sufrir no es algo extraordinario,
siempre y cuando no te pase a ti.
Las partidas duelen, más cuando no entiendes en qué fallaste,
los besos se extrañan,
las lágrimas son abundantes,
y parece que no hay cura.
En mi intento de olvidarte, escribí diez cartas
en la primera te digo cuanto te odio,
en la quinta te pido explicaciones
y en la décima, aunque parezca extraño, te pido de corazón perdón.
Las enviaré con unas rosas, como símbolo de redención, de esas
que tanto me regalabas y al final se marchitaron como tú amor.
Qué empiecen los juegos,
que terminen las lágrimas,
el perdón no basta,
cuando sufres de amor,
pero si sobrevives los primeros meses,
puedes seguir con la vida,
si sobrevives, si acaso sobrevives.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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CADUCADO

Parece que caduca, lo que pasa con el amor cuando ya somos


adultos a veces parece que caduca, o quizá se esconde, se esconde
tras las deudas, las jornadas largas de trabajo, las montañas de ropa
sucia, la pila de trastes, las horas que no hemos dormido, la renta y
la despensa, muy de vez en cuando se asoma, en nuestros ratos libres
como nostalgia si no tienes a quien amar o con sexo casual y si
tienes pareja se asoma en forma de sexo tradicional, una ida al cine y
volvemos a empezar, el amor caduca cuando la vida pesa y ya no
hay espacio para cargar facturas con fecha de vencimiento, el amor
no da de comer, no paga deudas ni alimenta a pequeños y quién me
diga lo contrario los quiero ver vivir follando un mes hasta que la
despensa se vacíe.
El problema es que entre más adultos menos amor, y entre menos
amor un poco más amargados, un poco más muertos por dentro,
aunque lo nieguen, aunque luchen contra ello, solo queda disfrutar
mientras dure y buscar alguien que piense lo contrario para que nos
salve de nosotros mismos, de esos adultos que lloran más por no
saber cómo pagar una cuenta que por el final triste de esa película
romántica.
El amor caduca, cuando nos damos cuenta que de amor no se vive.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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Lo único que quiero es alguien que me contradiga en todo, solo para
que me diga que enojada me veo hermosa, que me llene hasta el
cansancio de besos, que me regañe cuando no como bien, no duermo
bien y no me cuido bien, que sea un poco autoritario que me obligue
a amarme más que a él, que me deje plantada para tener citas
conmigo misma, que sus regalos sean botellas de vino, boletos de
viajes, tickets para conciertos y comida al por mayor, lo que quiero
es un hombre que me cante canciones cursos de amor, que sea un
Hércules, un Ades, un Don Juan, una combinación que me haga
enamorar.
Quiero alguien que me contradiga porque sabe que lo más
importante no es él, si no yo.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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¡Te me antojas!

T al vez tú no lo sabes, pero TE ME ANTOJAS,


si así en letras mayúsculas, y gritado a las mil voces, te me
antojas para ir a verte todos los días a las 8 de la noche, y sentarnos
en la banqueta, a platicar de todo y de nada, invitarte a la tienda y
decir "Pide lo que quieras", te me antojas para ir los viernes a tomar
una cerveza, una de barril bien muerta,
y quedarme con ganas cuando te vaya a dejar,
te me antojas para desobedecer a tus padres y meterme por tu
ventana, besarte despacito y que me corras en la madrugada, te me
antojas para pasar los sábados por ti temprano para curarte la cruda y
para que me perdone mi suegra, invitarla también, te me antojas los
domingos para ver películas y sí verlas hasta el final, y que tu mamá
sepa que me quedaré a comer y cenar, te me antojas para tratarte
como esos amores de antaño, de niñas bien, nada de amores baratos,
te me antojas los lunes, martes, miércoles y todo el mes, te me
antojas para ir de mochilazo y ver el atardecer, te me antojas para ir
al mar y jurarte amor eterno, te me antojas para casarnos en el
callejón del beso.

¡Te me antojas! No sabes cómo te me antojas, a todas horas, en


todos mis sueños, ¡Carajo! Te me antojas en todo momento.
Te me antojas de alma y cuerpo y juro que después de tenerte aún
tendré antojo de ti, porque eres de esos gustos que siempre saben
bien, de esos que no te cansas de repetir.
¡Te me antojas! ¿Qué dices, ya me vas a querer? Porque yo ya estoy
más que idiota por decir que eres mi mujer.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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Deberías disfrutar todos lo que puedas el estar rota, el extrañar, el
estar enamorada y no poder estar con quién quieres
El verle a ratos y ese juego de complicidad donde a veces sí y a
veces no,
Jugar al gato y al ratón, querer enviar mensajes sabiendo que quizá
no, no te responderá,
embriagarte bonito y odiar las canciones de amor, tomarte 10 shots
de tequila y en cada uno pensar en su nombre, disfrutar eso de andar
jodida, de tener a quien extrañar, de pensar en alguien y estornudar.
Disfruta chingadamadre, que eso significa que te queda mucho por
conocer, por disfrutar, por joderte, romperte y recuperar.
Qué bonito es cuando de amor uno no duerme y también por amor
uno se pone tacones porque quizá te lo puedes encontrar.
Cuántas canciones no gritan su nombre, cuántas llamadas no cuelgas
antes de que su celular empiece a sonar, cuántas veces has pasado
afuera de su casa y te amarras las manos para no tocar.
No me digas que no se siente bonito eso de escuchar canciones
tristes y llorar, de extrañar besos, abrazos y la cama de ese tal por
cuál.
Disfruta, disfruta eso del mal de amores, disfrútalo hasta que
encuentres él que te tomará de la mano y se quedará.
Disfruta, porque un día simplemente ya no pasará.
Y estar jodida y triste se extraña, porque las canciones de dolor y
despecho ya no saben, pero ahora las de amor cobran sentido y todo
aquello solo queda en un recuerdo que duele poquito, no'mas para
recordarnos que de amor no morimos, y no, nos volverá a pasar.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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E stoy tomando un "Frida" para curarme de cualquier Diego,
para no dejarme destruir por amor, para no suplicar que
vuelvan conmigo, para no culpar a otro de mi mal de amores,
somos lo que decidimos y vivimos la consecuencia de nuestras
elecciones.
Estoy tomando un "Frida" como método anti amor,
de color rojo, como la sangre del corazón que no tengo,
con naranja ácida, como el sabor de mis besos
con mezcal, para perder la memoria,
y romero para oler bien para los amores que llegan,
bien frío, como las ganas que ya no siento.
Estoy tomando un "Frida"
cómo antídoto para el amor destructivo,
qué no te jodan amores a medias,
qué no te mueras sin que te quieran.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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PARASIEMPRE

Y sí, teníamos un para siempre,


pero no sé qué tan bueno,
claro, siempre volvíamos,
siempre había un nuevo comienzo,
el título de nuestra relación era "Y si lo volvemos a intentar"
pero el subtítulo que nadie lee decía "aquí uno de los dos morirá"
nosotros éramos el "qué bonita pareja hacen"
mientras a puerta cerrada las discusiones eran interminables,
la reconciliación la encabezaba el sexo,
en las peleas parecía que ya no había amor,
éramos el infinito de un "terminamos"
volvíamos cada que nos necesitábamos,
al final sabíamos que esto no dejaría nada bueno,
pero que se le hace cuando uno es adicto a un cuerpo,
cuando te acostumbras al sabor de unos besos,
uno que va andar dejando el lugar donde es feliz,
no importan las señales de advertencia,
ni los números rojos en contra,
si a uno le gusta romperse,
a veces uno es adicto a joderse,
dando maestría a quien dice quererte.
Lo nuestro era un para siempre,
éramos el Titanic en la primera plana antes del desastre,
yo era la maldita Sumer que confundiste con amor,
Soy la caperucita roja de un cuento donde la roja al lobo se comió,
tú eras mi marqués de Sade, mi Benedetti, mi Allan Poe
dependiendo de mi humor,
fuimos el fin del mundo según lo predijeron un 12 de octubre y no se
acabó,
lo nuestro es el verbo amo conjugado en pasado, presente, futuro

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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pero con mala redacción,
somos los muertos que vuelven no'mas para joder,
Somos los caminos mal hechos que se unieron porque no llevaban a
Roma,
somos el coliseo de los corazones,
los verdugos en moteles con cortinas rosas matando y condones de
colores.
Somos el para siempre, imperfecto, horrible y equivocado para
siempre de un par de locos que saben que no es amor, pero se niegan
a perderlo todo (aunque no tengan nada) con tal de seguirse
engañando y decir "seguro está funciona" la tercera es la vencida o
era la décima, igual ya perdimos la cuenta de tantas veces juramos
que esto es amor.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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Carta al hombre que me ama

El hombre que me ama se levanta temprano cada mañana, me


despierta a besos y café,
me dice hermosa, cariño y mi amor,
el hombre que me ama me lleva por helados,
me regala rosas, chocolate y mezcal,
el hombre que me ama me enamora cada día,
me trata como una amiga,
y me acaricia como al amor de su vida,
detiene meteoritos, inventa cuentos con final feliz, me abraza
enferma, me abraza contenta,
me quiere siempre aunque no sea la mejor,
me hace sentir, jodidamente feliz,
me cuenta chistes para despejar mi día gris,
cocina los domingos y me invita cervezas los viernes, me consciente
con memes y me dice lo bonita que estoy, aunque sea mentira,
aunque esté enferma, aunque esté gruñona.
El hombre que amo merece todo de mi, me quiere bonito y me hace
jodidamente feliz.
El hombre que amo, me besa como lobo feroz, me quiere como
príncipe azul, y me hace sentir que está vez si encontré el amor, o
mejor dicho el me encontró a mi.
El hombre que me ama tienen nombre y apellido, se levanta por las
mañanas muy temprano para ir a laboral, también se sabe quedar
cinco minutos más.
Sé que leerás esto, por eso lleva nombre de carta, porque quiero que
no se te olvide, que sé lo mucho que me amas, y yo, yo siempre lo
tengo presente, porque hombres como tú, solo una vez en la vida.
Eres el hombre que me ama, y yo soy una mujer muy afortunada.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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N o sé que receta trae tu risa, pero cuando te miro olvido todas
mis tristezas, mis tropiezos, mis angustias y lamentos,
incluso podría jurar que olvido mi nombre. ¿Será que es amor? Día
tras día me pregunto si el amor es un sentimiento que dura para
siempre, y tú haces que yo quiera que la respuesta sea siempre "sí".
No soy una chica alegre, ya lo sabes, traigo conmigo un corazón
roto, pero puedo hacerte gracia si te bailo desnuda al compás de sus
trocitos daños, es lo que único de valor que llevo, cariño sincero y
astillado por todos lados. Algo sucede en mí cuando escucho tu voz,
se oye como las campanas de una iglesia antigua y hermosa, y siento
prisa y ganas por salir corriendo a adorar a un dios en el que ni
siquiera creo, pero por ti me haría devota, santa, creyente, monja...
no, seguramente no tanto, pero por perderme en tus brazos cualquier
acto de fe tendría si terminara en tu boca.
No sé qué receta trae tu risa, pero seguro lleva, limón sal y un poco
de ron, quizá también lleva un poco de azúcar, para terminar, siendo
como dulce caramelo, que necesita ser devorado, que te hace sonreír
el alma y te va sanando las partes muertas, que se hace adictiva pero
no te mata.
Esa risa que me encanta que se ha vuelto himno, canción y alabanza,
que retumba en mi cabeza recordando lo bonito que te sale la voz
cuando dices mi nombre. Qué bonito es quererte y que me hagas
musa de tus alegrías, ya no hay tristeza, ya no hay soledad, estando
contigo fue la mejor manera de volver a comenzar, olvidar los
tropiezos y por fin conocer lo que es el amor.
No sé qué receta trae tu sonrisa, pero me hace sentir como si no
hubiera probado mejor platillo, yo creo que está vez, está vez si es
amor.
Jessica González & Elizabeth Santillan

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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S oy un blanco fácil, lo admito,
me enamoró como la primera vez,
y me cuesta ir hasta que ya no les quedan balas para herirme,
soy un blanco fácil, porque me enamoró como colegiala.
Soy un blanco fácil, te lo advertí cuando nos enamoramos, me puse
en tus manos, te deje entrar entre mis cicatrices y te adore con todas
mis tristeza, aposté por amor, empeñe el corazón, me puse el tiro
blanco en el pecho, confiando en que no tenías flechas o al menos no
las usarías, soy un blanco fácil cuando me enamoró, pero está vez
aposté todo, era mi última, solo la última, esa última vez que todos
nos prometemos, pero sabemos que no lo cumpliremos, y aunque
quedamos en ruinas, volvimos a formarnos esperando nuestro turno
en la línea de fuego.
Soy un blanco fácil lo admito, arraigada al viejo romance, con una
lista de soldados caídos y de amores perdidos, soy un blanco fácil,
que apuesta todo a corazón abierto, te lo adverti y aún así decidiste
disparar.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


36
L a curación ocurre poco a poco,
un día sin esperarlo te das cuenta de que ya no te duele nada,
mientras tanto el camino recorrido se hace presente cuando cierras
los ojos, sufrir no es algo extraordinario,
siempre y cuando no te pase a ti.
Las partidas duelen, más cuando no entiendes en qué fallaste,
los besos se extrañan,
las lágrimas son abundantes,
y parece que no hay cura.
En mi intento de olvidarte, escribí diez cartas
en la primera te digo cuanto te odio,
en la quinta te pido explicaciones
y en la décima, aunque parezca extraño, te pido de corazón perdón.
Las enviaré con unas rosas, como símbolo de redención, de esas que
tanto me regalabas y al final se marchitaron como tú amor.
Qué empiecen los juegos,
que terminen las lágrimas,
el perdón no basta,
cuando sufres de amor,
pero si sobrevives los primeros meses,
puedes seguir con la vida,
si sobrevives, si acaso sobrevives.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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Primera carta

Me duelen las entrañas, me cruje el alma,


me tiemblan las manos,
me inundan las lágrimas.
El dolor parece que es lo único que voy a sentir,
no sabes cuánto te odio, como me arrepentido de haberte dejado
entrar, con esa facha de cabrón seductor, y esa sonrisa perfecta que
veo cada que cierro los ojos, con tus modales de caballero y esa
manía de hacerme el amor en cualquier momento.
Entre los días perfectos y mis días grises siempre estabas tú, con tus
cariños para consentirte y tus abrazos que me cuidaban cuando ya no
podía sostenerme, en mis sueños siempre terminábamos juntos, en
algunos de viejos y en otros con decenas de nietos, pero juntos,
huíamos del mundo y cuando te contaba me decías que estaba
demente, mientras sonreías y me besabas la frente, pero enseguida te
ponías serio y me dices que tú no estabas hecho para eso, que lo
nuestro no podía ser perfecto, aun así te amaba, aunque ni tú
creyeras en ti, en un nosotros, en un "para siempre" recuerdo todo
eso y más te odio, más me odio porque yo jure, de verdad jure que al
final funcionaria, pero tu lado obscuro ganó, me engañaste de mil
maneras, me dañaste sin piedad, como quien odia a quien juro amar.
Sí, mi carta cae en lo dramático y rencoroso, pero en el fondo sabes
que pido piedad, solo piedad, para dejar de amarte, así, así tan fácil
como lo has hecho tú.
Pido a gritos el olvido, mientras te maldigo,
ningún médico puede ayudarme, y yo, yo siento que ya no puedo
más.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


38
Segunda carta

Han pasado días, semanas y no he recibido tu respuesta, aún sigo


conservando el mismo número, aún sigo yendo por mi café a la
misma hora, incluso volví a ir a bailar, pero parece que te ha tragado
la tierra, te seré sincera y esperaba mínimo un "No me molestes" una
mentada o alguna señal, pero nada de eso ha llegado.
Me hace pensar en lo absurdo, en lo absurdo que es amar, conoces
defectos, amas virtudes, recorres un cuerpo y te aprendes de
memoria el tono de su voz, pero un día, así sin más, alguno de los
dos decide terminar, y después de aprender de memoria tanto, como
es posible no extrañar más, no ser perseguido por el sonido de su
risa o confundir su piel con el roce de alguien más.
Después de amanecer juntos y terminar las noches en la misma
ciudad, en el mismo apartamento, en la misma cama, un día
simplemente no pasa más, y pasamos de ser amantes a desconocidos
con recuerdos compartidos, pero en esos casos, siempre hay uno más
fuerte y está el que más amo, entre tú y yo, creo que soy los dos, la
más fuerte porque aún no muero por tu ausencia y la que más amo
porque aquí estoy, como idiota escribiendo sabiendo que no tendré
respuesta, escribiendo sin saber si me leerás, esperando que de
alguna manera estás líneas alivien mi dolor, sé que un día me reiré
de esto, y me arrepentiré de las cartas enviadas, al final cada quién
se mata a su manera y algunos nos negamos a ir a terapia.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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C orría como loca, escapaba de la plaza donde todos se juntaban,
algunos para buscar pareja y otros para practicar el beso francés,
corría y no porque no me gustaran los espectáculo estaba enojada e
inquieta porque ella, mi mejor amiga se estaba besando con él chico
que me gustaba, y no, no lo piensen mal, ella tampoco sabía que me
gustaba, y mientras corría solo oía a lo lejos una voz que me decía
-¡Lucy!
-¡Lucy!
-¡Lucyyyyyyy....! ¿A dónde carajos vas?
Era Catalina quien previamente se había besado con Julian, vaya
chica siempre se quedaba con lo que yo quería, y así, así seguí
corriendo hasta que literalmente se empañaron mis ojos, sí, llevaba
anteojos, entre mi respiración agitada y mis lágrimas aquello era un
caos,
- ¡Demonios! Exclame mientras golpeaba algo duro como un poste,
y el que parecía un poste dijo -Se supone que los lentes son para que
veas mejor pero en tu caso creo debieron haber llegado con
instrucciones, lo dijo al paso que soltaba una risa burlona, -Deja
ayudarte, tomo mis lentes y los limpio con su playera azul esa que
aún ahora me sigue gustando, cuando lo vi no podía creerlo y
aturdida por el golpe dije en voz alta lo que pensaba <<Es el mejor
poste con el que me he estrellado>> No pudo parar de reír por unos
5 autos más o menos y digo autos por que fue en lo que me distraje
mientras trataba de mantener la calma y no morir avergonzada,
después de su risa que pareció por un momento interminable, al
término de su burla ya le faltaba el aliento y se sobaba la barriga, su
rostro estaba enrojecido y todo él era un desastre excepto por su
cabello hasta ahora no hay un día en el que se vea perfecto, por un
momento creí que no iba a detenerse nunca pero solo paro y dijo, -
Toma (me dio mis anteojos) ahora ya puedes seguir corriendo que
yo lo consideró un sinónimo de huir... Di unos pasos y exclamo para
interrumpir mi huida -O quizá puedes cambiar esas lágrimas por la

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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fascinación de una aventura con un desconocido. Me detuve pero
volví a dar otro paso para girar y ver su rostro que esta vez lucia
sereno y muy intrigante, Sonreí y volvió a insistir -Igual solo voy a
encontrarme con una amiga si quieres venir caminaré hasta la
esquina de la otra cera, esperaré 5 autos que son los mismos que
contaste cuando me burlaba, y si te preguntas como lo sé, es fácil,
volteadas la cabeza como esperando que al pasar uno me arrollará y
terminara con tu tormenta. Él camino y sí, se detuvo en la cera.
-1,2,3... Camine hacia el 4,5 - ¡Espera! Tuve que gritar pues como lo
prometió el ya seguía su camino sin mí, se detuvo, camine sin saber
que decirle incluso no sabía ni el ¿por qué? De mi decisión, en mi
cabeza pasaba de todo, imaginaba tomar su pelo, besar su rostro,
golpear su boca para apagar esa risa burlona que me había
presentado, <<cuanta estupidez piensas Lucy>> pero no paraba de
imaginar más, sin darme cuenta llegamos a una brecha en el camino
atrás de la cabaña olvidada de Doña Cristina estaba una chica (muy
linda, debo admitirlo) corrió y se montó sobre él, fruncí el señor y
pensé si venía a ver a su novia porque me trajo, entonces
interrumpió mi mal gesto y dijo -Te presentó a Daniela mi mejor
amiga, ella muy sonriente me miro, yo estire la mano pero ella me
abrazo para decir pero que pasa chica, que entre nosotras las chicas
debería haber más amor fraternal que entre dos tipos que comparten
el mismo inodoro sin perder la vista del sitio donde tienen que
atinar, una risa igual de escandalosa que la del chico. Que ahora que
recuerdo no se su nombre, <<que pena ya estoy metida aquí y no se
ni su nombre, como se lo preguntó sin darle motivos a más dosis de
su risa burlona>> -Fernando, seguro que le mostrarás, de donde la
conoces, él sonrió de medio lado y tomo mi mano. Daniela asintió
con la cabeza y sonrió, bueno como te llamas -Lucy, -Lu dijo ella así
es más corto para poder gritar... <<Gritar>> me pregunte...
Caminamos por 10 minutos entre el peñasco y unos pinos gigantes,
de pronto parecía que entraba a un sitio mágico, había motos, de
todo tipo, chicas con pantalones de cuero y cabello despeinado,
chicos con chamarras de cuero y botas pesadas, aquello era una
fiesta todos saludaron a Fernando y Daniela corrió a tomar un par de

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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cervezas para traerlas, me tome una, estaba fría, tan fría como las
piedras que solía sacar del río cuando iba a llorar para desahogarme,
pero sabía amarga como el agua que recuerdo tragaba cuando
aprendí a nadar en el mar , era como un golpe fuerte de realidad, al
paso de unos tragos todo parecía normal, me sentía como parte del
lugar. Fernando tomo una moto y su amigo otra, Daniela me dijo
eres la nueva vamos a ver como lo haces, correrán las motos deberán
subir de 10 km en 10 y al paso de llegar a 160 deberás gritar tu
nombre -Luuu << ahora entiendo porque dijo que sería más fácil si
solo le decían Lu>> subimos a la moto, estaba nerviosa - ¿Y el
casco? Otra risa burlona pero esta vez salía de muchas voces. Me
limite a subirme, me agarre como gato después de que se sube a un
gran árbol y no se sabe bajar así que entierra sus uñas para evitar
caer, arrancaron, subió de 10 en 10, mus lentes detenían el aire así
que logre ver cuando llegamos a 160 km grite -Luuuuu y i voz hizo
un eco enorme que volvió a mi como si todo fuera diferente ahora,
no pude esperar a que volviera al lugar del bullicio baje de la moto y
tome una brecha que dejaba ver la carretera el grito -¡Lucyyy! ahora
completo, mi nombre completo pero yo corrí, creó que el solo fue
una pausa en mi huida, ahora sigo corriendo, después de todo solo se
huir si, lo mismo grito él, entonces grito de nuevo -Lucy cuando
desees pausar dentro de tu huida toma el sendero atrás de la cabaña
volverás a detener el tiempo y después puedes seguir corriendo. Sí,
mientras seguía huyendo, pero esta vez, no iba llorando ahora huía
sonriendo tratando de no olvidar el camino para hacer una pausa
mañana y tal vez pasado mañana y seguro la siguiente semana.

De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan


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De amores imposibles y despedidas tristes// Elizabeth Santillan
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—Buenas tardes deme una cajetilla de cigarros
—¿Que marca?
—La que sea, no, espere, la más barata pero que no sepa a rayos,
porque voy a invertir tanto en algo que terminará matándome,
aunque eso también pasa con el amor y le invertimos toda la vida en
buscarlo.
—¿Natalia? Sí, esas cosas solo las diría Natalia, que casualidad
encontrarte después de tanto tiempo.
—¡Hey, que tal! Sí es una casualidad, ¿Cómo estás?
-¿Preguntas por mí o por mi hermano?
—Fue una pregunta directa no entiendo el porqué de tu sarcasmo.
—Está bien, no te molestes, estoy bien y ojalá me hubieras
preguntado por mi hermano, igual te diré que está con una chica, es
algo raro porque se parece mucho a ti, físicamente porque su
personalidad es contraria, el sé nota tranquilo, pero tranquilo no es
lo mismo que feliz, lleva unos meses con ella, pero justo ayer hubo
un problema pues al pedirle matrimonio en la cena de compromiso
pasó algo escalofriante le dijo...
¿Te quieres casar conmigo Natalia?
Y ella se llama Amalia, sí hasta el nombre suena parecido, ¿Es de
miedo no?, Total que igual ella sumisa y tranquila lo dejo pasar y
acepto, fue cuando nos dimos cuenta que no te olvidó y solo se
apresuró.
—¡Vaya! Me describes una historia de miedo, pero no tengo nada
que decir el dijo que yo era el tipo de mujer que implicaba mucho
trabajo, rebelde y obstinada, dura y muy candente y que jamás
podría ser mujer de uno, eso fue muy estúpido y no pretendo
sacrificar quien soy por nadie, ni aunque fuera de vida y muerte y lo
que él nunca vio es que yo era de él como nunca lo fue él conmigo,
el si era un descarado para eso de entregar el amor en diferentes
camas pero como toda mujer estúpidamente enamorada creí
cambiaría, en fin estoy divagando esto ya no tiene sentido.
—Le diré que le envías saludos

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—Pero jamás lo hice
—Pero sé que mueres por hacerlo, y sé que también lo extrañas que
disfrutas lo que le sucedió y que piensas por dentro "¡Se lo merece!"
—Siempre fue un hijo de puta pero eso de estar con alguien mientras
tu amor está en otro lado está cabron, pero que te digo, siempre su
placer por demostrar que yo estaba equivocada ganó, al final cada
uno tiene lo que se merece, yo por ejemplo tengo mis cigarrillos y
una lección sobre lo que es el amor, él tiene una mujer perfecta que
combina con su forma demostrar amor y jamás le pediría que deje de
ser un cabron.
—¿Y tú se lo pediste? Acaso intentaré algo más que solo decir ¡A la
verga!
—No, jamás porque ese tipo de cosas no se piden, nacen y yo no era
la mujer que lo lograría.
—Lo eres pero él se dió cuenta tarde
—Demasiado diría yo, y ya no hay vuelta atrás que se quede con su
vida barata, yo mientras voy a seguir fumandomela esperando que
otro cabron me haga el día y así poder seguir mi camino.
—Le diré que le mandas saludos, y sé que al recordarte correrá a
buscarte.
—Ya no vivo dónde mismo
—Pero no cambiarias tu bar favorito, tu café favorito, o incluso tu
hotel favorito, lo sé porque si no lo recuerdas nosotros antes de él
éramos amigas, tanto te dolió dejarlo que decidiste arrancarte
cualquier cosa de él, incluso a mí que eramos inseparables.
—Me tengo que ir, cuídate mucho y ojalá nos veamos pronto en
otras circunstancias ya sin tanto dolor por dentro.
Y así salí de ahí con el corazón hecho trisas pensando que debí
comprar un cigarro suelto y no haber dicho mis metáforas
sarcásticas para salir rápido, preguntandome como una persona
puede traerte tantos recuerdos, tantas lágrimas, tanto de lo que ya
creías haber superado, salí de ahí y fume la cajetilla en una hora,

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desesperada porque no sabía si había hecho lo correcta pero con la
firme idea de que él tal vez si aún me quería me iría a buscar en el
café, en el bar o fuera del hotel, ojalá él me extrañe como yo
jodidamente lo llamo entre sueños.
¡Maldito hijo de puta, cabron, mamón, maldito amor de mi vida que
daría por un beso tuyo otra vez!

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Rayos! En el baño de mujeres siempre hay demasiada fila.
-Es que el idiota me dijo que me llevaría a casa y de pronto cuando
ya me quiero ir dice que no puede llevarme porque no tendría como
regresar a su casa.
-Que pague taxi
-Que pague Uber
-Es su pedo, el se ofreció
Yo: Perdona que me meta, pero querida si él te pone pretexto es
porque te quiere coger, obviamente te dirá que te lleva y se queda o
que vayan a su casa, así que si tu no planeabas coger o solo
aceptaste la invitación para chupar gratis o por aburrimiento te
recomiendo pagues taxi, llames al tipo que tienes en Friendzone,
pidas Uber o le llames a tu papá, porque él cree que por pagar los
tragos tiene ganada la cogida.
-Pero él no es así.
Yo:
-Querida, todos son así cuando quieren coger.
- ¿Y si se molesta?
Yo:
-Al contrario a los hombres les gustan las mujeres autosuficientes, y
si no eres fácil te vuelves más atractiva, si te gusta hazlo esperar
porque aún por muy liberales creen más en la mujer que les cuesta
trabajo que en la que les da el acoston a la primera.
-Si me gusta, de hecho quiero algo formal.
Yo:
-Bien, entonces haz lo que te dije, y verás que cambiará de verte
como una conquista a querer llamarte diario.
-¿Como sabes eso?
-¿Acaso eres lesbiana? Piensas como hombre
-Solo estas de charlatán
Reí por lo crédulas que eran
-Precisamente porque como todos tuve que aprender a la mala, he

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sido la wie olvidan al primer acoston, la que no vuelven a llamar, la
que le dicen "Eres mucha mujer para mi" "Mereces algo mejor"
Carajo, yo sé lo que merezco y quiero más bien solo me querían para
jugar.
-Bien haré lo que dices
Entré al baño, casi a punto de tener un accidente, pero creo lo valía,
no sin antes darle mi número, claro que quería saber el final.
Bebí, bebí y bebí total a mi edad las puedas ya no son pendejos y ya
fuera una copa o cien creía segura iba a tener.
3:47 am. Tenías razón solo me quería coger, cuando vio no lo
dejaría pasar me dejo botada, estúpidamente guarde mi cartera en su
sacó, un tipo en una moto vio lo que sucedió, no soy tan fuerte y me
encontró llorando, se ofreció a llevarme a casa y enseguida pensé en
ti hasta que me dijo...
-Vi lo que paso, te llevo a donde vayas, y no, no te preocupes no te
voy a pedir nada a cambio, ni un beso, ni mucho menos intentaré
follsr, es más ni siquiera me digas tu nombre, te llamaré "La chica
que lloraba por no querer coger"
-Una carcajada en medio de mi mar de lágrimas.
Deje que me llevará, y sentí como si lo conociera de toda la vida, de
pronto sentís urgencia por conocer de él, por saber quien era.
Al llegar a mi casa me dijo, cuidate y deja de llorar porque esto te
pasará más veces que la cantidad de lágrimas que tienes.
-¿Como te llamas?
¿Quien eres?
¿Te volveré a ver?
-Que mal educada, tantas preguntas y sin dar antes las gracias. Pero
esta bien, soy el diablo y te voy a ayudar a ser cabrona. Te veo
mañana ahí donde te encontré varada, pero esta vez sin verte
llorando, te quiero ver ahí linda y cabrona.
Se fue como alma que lleva el diablo o mejor dicho, como diablo
con urgencia de almas.

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No sé como se llama pero esa noche sabía que próximamente
conocería el infierno.
-Muchas gracias por el consejo en el baño, chica del cabello corto, te
debo la vida o más bien, gracias por ayudarme a llegar al infierno.
Esa historia me la mando por mensaje y no dude en responder...
Yo:
-Cuando sepas el nombre del diablo me dices pues suena como el
diablo con el que iba y le pareciste encantadora.
Enseguida de enviar este mensaje supe que el hijo de puta quien
amaba quería volver a cazar, necesitaba alimento y yo ya no era
suficiente.

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