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Ay. 4

Este documento resume las ideas de Freud sobre las aberraciones y desviaciones sexuales. Explica que la pulsión sexual puede desviarse en su objeto o meta. Respecto al objeto, menciona la inversión sexual y fijación en personas no aptas. Respecto a la meta, habla de perversiones como el fetichismo, sadomasoquismo y fijación en actos preliminares. Señala que lo normal y anormal depende de la exclusividad de la desviación. Concluye que lo anímico contribuye a moldear la pulsión sexual.
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Este documento resume las ideas de Freud sobre las aberraciones y desviaciones sexuales. Explica que la pulsión sexual puede desviarse en su objeto o meta. Respecto al objeto, menciona la inversión sexual y fijación en personas no aptas. Respecto a la meta, habla de perversiones como el fetichismo, sadomasoquismo y fijación en actos preliminares. Señala que lo normal y anormal depende de la exclusividad de la desviación. Concluye que lo anímico contribuye a moldear la pulsión sexual.
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B.

Pérez de Arce
AYUDANTÍA 4 (C. Abarca y F. Bolaños, 28/03)

I. Las aberraciones sexuales


- Pulsión sexual = libido. Para todos hasta ese momento, la libido era una pulsión sexual que sobrevenía en
la adolescencia y que tenía como meta la unión sexual. Freud está en contra de esto, por lo que propone un
nuevo entendimiento. Para empezar, introduce dos términos: objeto sexual (la persona de la que parte la
atracción sexual) y meta sexual (acción hacia la cual esfuerza la pulsión). La pulsión sexual comanda a la
libido, estableciendo un objeto sexual (persona de deseo) y una meta sexual (acto, comercio sexual, acción).
- La pulsión estaría entre lo psíquico y lo somático (p. 153), y esta no tendría un objeto fijo (p. 134), es decir, la
relación entre el objeto y la pulsión es algo que en cada sujeto y en cada cuerpo se va estrechando, o sea,
deviene históricamente en su desarrollo y no está definida de ante mano. Esto lo distancia del animal pues
este es netamente instintivo; viene “programado”.
1. Desviaciones con respecto al objeto sexual
a) La inversión:
- Las personas consideradas invertidas son las que tienen como objeto sexual a una persona
de su mismo sexo. Existen diversos tipos de invertidos, por ejemplo, los absolutos, anfígenos
(hermafroditas psicosexuales; su inversión no es exclusiva) y ocasionales. Algunos invertidos
creen que su inversión es natural, pero otros la sienten como una compulsión patológica.
Algunos invertidos pueden rastrear su inversión hasta sus primeros recuerdos, pero para otros
esto solo apareció en una época determinada. Además, este carácter puede estar presente
durante toda la vida o desaparecer en cierto período.
- Primero, la inversión se considero como un signo innato de degeneración nerviosa, pues la
primera vez que los doctores se encontraron con esta condición era sólo por enfermos
nerviosos.
- Concepción de la inversión, carácter degenerativo: Freud dice que sólo nos podemos referir a
degeneración cuando coincidan varias desviaciones graves respecto de la norma, y cuando la
capacidad de rendimiento y de supervivencia aparezcan gravemente deterioradas. Por esto, los
invertidos no serían degenerados.
 P. 126: diagnosticar una degeneración no es útil.
- Concepción de la inversión, carácter innato: Freud se inclina porque la inversión es un
carácter adquirido de la pulsión sexual, pues cree que en muchos invertidos se puede rastrear
una impresión sexual que los afectó en una época temprana de su vida y cuya secuela fue la
inclinación homosexual. Otras razones es que podrían existir influencias externas y que la
inversión podría ser eliminada por sugestión hipnótica. Sin embargo, Freud señala que la
alternativa innato-adquirido es incompleta ya que no abarca todas las situaciones de la
inversión.
- En los invertidos se halla una disminución de la pulsión sexual en general y ligeras atrofias
anatómicas de los órganos (p. 129).
- La inversión y el hermafroditismo somático son independientes entre sí.
- En la inversión interviene de algún modo una disposición bisexual y, además, intervienen
perturbaciones que afectan a la pulsión sexual en su desarrollo.
- “El objeto sexual no es lo igual en cuanto al sexo, sino que reúne los caracteres de ambos
sexos, acaso como un compromiso entre una moción que aspira al hombre y otra que aspira a
la mujer, siempre bajo la condición de la virilidad del cuerpo; por así decirlo, el espejamiento de
la propia naturaleza bisexual” (p. 131).
- En la inversión no se puede hablar de una meta sexual única.
- Entre pulsión sexual y objeto sexual sólo hay una soldadura, no un enlace demasiado
estrecho, por lo que es importante que se aflojen los lazos entre éstas (p. 134).
b) Personas genésicamente inmaduras y animales como objetos sexuales:
- Casos extremos. Freud considera que las mociones de la vida sexual se cuentan entre las
menos dominadas por las actividades superiores del alma, aun en las personas normales.
- Se pasa a investigar lo esencial y constante de la pulsión sexual.
B. Pérez de Arce
2. Desviaciones con respecto a la meta sexual:
- Meta sexual: unión de los genitales en el coito, lleva al alivio de la tensión sexual y a la extinción
temporaria de la pulsión sexual.
- Metas sexuales preliminares: conllevan placer en sí misma, pero además, aumentan la excitación
que debe mantenerse hasta que se alcanza la meta sexual definitiva.
- Perversiones de la vida sexual normal:
a) Transgresiones anatómicas respecto de las zonas del cuerpo destinadas a la unión
sexual:
- Sobreestimación del objeto sexual: la estima psíquica abarca todo el cuerpo del objeto sexual,
incluyendo el campo psíquico, presentándose como ceguera lógica. Esta sobreestimación
sexual es lo que apenas tolera la restricción de la meta sexual a la unión de los genitales
propiamente dichos y contribuye a elevar quehaceres relativos a otras partes del cuerpo a la
condición de metas sexuales (p. 137).
- Uso sexual de la mucosa de los labios y la boca: se considera una perversión cuando los
labios de una persona entran en contacto con los genitales de la otra (por asco, por ejemplo).
- Uso sexual del orificio anal: es el asco lo que pone a esta meta sexual la etiqueta de
perversión.
- Sustituto inapropiado del objeto sexual, fetichismo: estos son casos en que el objeto sexual
normal es sustituido por otro que guarda relación con el pero es inapropiado para servir a la
meta sexual. Lo patológico viene cuando el fetiche se fija reemplazando la meta sexual normal,
pasando a ser un objeto sexual por si mismo. Tiene que ver con la fijación a un objeto y
también con la exclusividad.
b) Fijaciones de metas sexuales provisionales:
- Todas las condiciones externas e internas que dificultan el logro de la meta sexual normal, o
la posponen, refuerzan la inclinación a demorarse en los actos preliminares y a constituir a
partir de ellos nuevas metas sexuales que pueden reemplazar a las normales (p. 141).
- Tocar y mirar: un cierto grado del uso del tacto parece indispensable para el logro de la meta
sexual normal. Por otra parte, la impresión óptica sigue siendo el camino más frecuente por el
cual se despierta la excitación libidinosa. El placer de ver se convierte en perversión cuando,
primero, se circunscribe con exclusividad a los genitales, segundo, se une a la superación del
asco (ver a alguien ir al baño) y tercero, suplanta a la meta sexual normal en lugar de servirle
como algo preliminar.
- Sadismo (algolagnia activa) y masoquismo: es la más frecuente e importante de todas las
perversiones. La sexualidad de la mayoría de los varones exhibe un componente de agresión,
quizás por la necesidad de vencer la resistencia del objeto sexual. Por esto, el sadismo
respondería a un componente agresivo de la pulsión sexual. Por otro lado, el masoquismo
abarca todas las actitudes pasivas hacia la vida y el objeto sexual, la más extrema es el
condicionamiento de la satisfacción al hecho de padecer dolor físico o anímico infligido por el
objeto sexual. El sadismo y el masoquismo ocupan una posición particular entre las
perversiones, pues la oposición entre actividad y pasividad que está a su base pertenece a los
caracteres universales de la vida sexual. Por último, se puede decir que la crueldad y la pulsión
sexual se copertenecen de la manera mas estrecha, y de hecho, se cree que esta agresión es
un resto de apetitos canibálicos. Además, su forma activa y pasiva habitualmente se
encuentran juntas en una misma persona. Es decir, el que siente placer en producir dolor a otro
en un relación sexual es capaz también de gozar como placer del dolor que deriva de unas
relaciones sexuales.
- Las perversiones se presentan como pares de opuestos.

3. Consideraciones generales sobre todas las perversiones


- Freud, al contrario de los médicos antiguos, creía que la mayoría de las transgresiones son un
ingrediente de la vida sexual que raramente falla en las personas sanas. De hecho, cree que la
persona normal puede reemplazar durante todo un período la meta sexual normal por una perversión
de esta clase o al menos, hacerlo un sitio junto a ella (p. 146).
- En la mayoría de los casos podemos encontrar en la perversión un carácter patológico, no por el
contenido de la nueva meta sexual, sino por su proporción respecto de lo normal. Es decir, la
B. Pérez de Arce
perversión será considerada patológica cuando se sustituye a lo normal en todas las circunstancias
(exclusividad y fijación de la perversión).
- Contribución de lo anímico en las perversiones: existe una contribución psíquica a la trasmudación de
la pulsión sexual, es decir, existe una obra del trabajo anímico que idealiza una pulsión.

- Dos resultados (p. 147-148):


 La pulsión sexual tiene que luchar contra ciertos poderes anímicos en calidad de resistencia,
entre ellos, la vergüenza, el asco y la moral (diques psíquicos). Estos poderes han
contribuido a circunscribir la pulsión dentro de las fronteras consideradas normales, y que si se
han desarrollado temprano en el individuo, antes de que la pulsión sexual alcanzara la plenitud
de su fuerza, fueron justamente ellos los que marcaron la dirección de su desarrollo.
 Diques psíquicos: es un poder anímico que se transforma en inhibición. Además,
tendrían como función <contener> lo sexual. Trabajan a un nivel energético, hay ciertas
experiencias a las que nunca más se podrá acceder, el dique psíquico trata de bordear
esta huella para que la descarga no sea displacentera. Es decir, busca que la energía
marcada por la primera experiencia de satisfacción se encause para que no genere
displacer (p. 162).
 Algunas de las perversiones sólo se podrían comprender por la conjunción de varios motivos.
Es decir, tienen que ser de naturaleza compuesta (fusiones).

4. La pulsión sexual en los neuróticos


- Psicoanálisis: para conseguir información certera de la vida sexual de los psiconeuróticos se necesita
de la exploración psicoanalítica (bajo el método catártico). Los síntomas son la práctica sexual de los
enfermos. El psicoanálisis elimina los síntomas de los histéricos bajo la premisa de que son el sustituto
de una serie de procesos anímicos investidos de afecto, deseos y aspiraciones, a los que en virtud de
un particular proceso psíquico (la represión) se les ha negado (frustrado) el acceso a la tramitación en
una actividad psíquica susceptible de conciencia (p. 149). Entonces, estas formaciones relegadas a lo
inconsciente aspiran a una expresión proporcionada a su valor afectivo, a una descarga. En el caso de
las histeria, esta descarga se encuentra en fenómenos somáticos como los síntomas.
- Resultados logrados por el psicoanálisis: se averiguó que los síntomas son un sustituto de
aspiraciones que toman su fuerza de la fuente de la pulsión sexual. El carácter histérico permite
individualizar una cuota de represión sexual que rebasa con la medida normal; un aumento de las
resistencias a la pulsión sexual (resistencias como vergüenza, asco y moral). Por otro lado, en la
histeria también se da un despliegue sexual híper potente de la pulsión sexual, una necesidad sexual
hipertrófica.
- “Entre el esforzar de la pulsión y la acción contra-restante de la desautorización sexual se sitúa el
recurso a la enfermedad; esta no da una solución al conflicto, sino que es un intento de escapar a él
mudando las aspiraciones libidinosas en síntomas” (p. 150).
- Neurosis y perversión: “Los síntomas en modo alguno nacen únicamente a expensas de la pulsión
sexual normal, sino que constituyen la expresión convertida de pulsiones “perversas”. Los síntomas se
forman en parte a expensas de una sexualidad anormal; la neurosis es, por así decir, el negativo de la
perversión” (p. 150).
 En la vida anímica de todos los neuróticos se encuentran mociones de inversión.
 En el inconsciente de los psiconeuróticos pueden encontrarse como formadoras de síntomas,
todas las inclinaciones a la trasgresión anatómica.
 Entre los formadores de síntomas de los psiconeuróticos desempeñan un papel sobresaliente
las pulsiones parciales en pares opuestos (ver – exhibición, pulsión a la crueldad).
 Toda perversión activa es acompañada por su contraparte pasiva. Aún así, en los casos
patológicos siempre hay una que prevalece.

5. Pulsiones parciales y zonas erógenas


- Pulsión: agencia representante psíquica de una fuente de estímulos INTRASOMÁTICA en continuo
fluir. Lo que diferencia a las pulsiones unas de otras y las dotas de propiedades específicas es su
B. Pérez de Arce
relación con sus fuentes somáticas y con sus metas. La fuente de la pulsión es un proceso excitador
en el interior de un órgano, y su meta inmediata consiste en cancelar ese estímulo de órgano (p. 153).
- Estímulo: es producido por excitaciones singulares provenientes de fuera.
- Dos hipótesis sobre las pulsiones:
 Las pulsiones en sí no poseen cualidad alguna, sino que han de considerarse sólo como una
medida de exigencia de trabajo para la vida anímica.
 Los órganos del cuerpo brindan excitaciones de dos clases, basadas en diferencias de
naturaleza química. A una de esta se le conoce como la específicamente sexual, y al órgano
afectado, como la “zona erógena” de la pulsión parcial sexual que arranca de él.
- En la neurosis obsesiva, se da una importancia especial de los impulsos, pues crean nuevas metas
sexuales y parecen independientes de las zonas erógenas.

6. Explicación de la aparente preponderancia de la sexualidad perversa en el caso de las


psiconeurosis
- Psiconeuróticos: tienen un grado hipertrófico de represión sexual y una híper potencia de la pulsión
sexual, además, de una desacostumbrada inclinación a la perversión en el sentido más lato. Sin
embargo, en la mayoría de estos enfermos la enfermedad decae cuando se tiene una vida sexual
normal. Se puede decir que la libido se comporta como una corriente cuyo cauce principal queda
cortado, llenando las vías colaterales que habían estado vacías.
- La inclinación de los psiconeuróticos a la perversión puede estar condicionada colateralmente (p.
155).
- Existirían factores internos (represión sexual) como externos (restricción de la libertad, inaccesibilidad
a un objeto sexual normal, etc.) que generan perversiones en individuos que podrían haber sido
normales.
7. Referencia al infantilismo de la sexualidad
- “Así, la extraordinaria difusión de las perversiones nos fuerza a suponer que tampoco la disposición
para ellas es una rara particularidad, sino que tiene que formar parte de la constitución juzgada
normal” (p. 156).
- “En la base de las perversiones hay en todos los casos algo innato, pero algo que es innato en todos
los hombres, por más que su intensidad fluctúe y pueda con el tiempo ser realzada por influencias
vitales” (***). Esta presunta constitución solo podría rastrearse en el niño.
- “Los neuróticos han conservado el estado infantil de su sexualidad o han sido remitidos de él”.

II. La sexualidad infantil


- Comúnmente se cree que la pulsión sexual está inactiva en la infancia y despierta en la pubertad. Sin
embargo, Freud propone que esto lleva a un error importante en cuanto a las bases de nuestra vida sexual, e
insiste en que la pulsión sexual ya está presente en la infancia.
- Amnesia infantil: se da hasta los 6-8 años de edad. Freud se pregunta por qué la memoria queda tan
retrasada con respecto a otras actividades anímicas, cuando en el periodo de la infancia la capacidad de
reproducción y de recepción es mayor a cualquier otro. La amnesia infantil proporciona un punto de
comparación entre el estado anímico del niño y el del psiconeurótico. Además, esta amnesia oculta los
comienzos de la vida sexual.
- ¿Cuáles son las fuerzas que provocan esta represión de las impresiones infantiles?
- Sin amnesia infantil no habría amnesia histérica (p. 159).

1. El período de latencia sexual de la infancia y sus rupturas


- El neonato traería consigo gérmenes de mociones sexuales que siguen desarrollándose durante
cierto tiempo, pero después sufren una sofocación, que muchas veces es suspendida por el avance
del desarrollo sexual o por peculiaridades individuales (p. 160).
- Las inhibiciones sexuales: durante el período de latencia se edifican los poderes anímicos que más
tarde se presentarán como inhibiciones de la pulsión sexual (asco, vergüenza, estética, moral, etc.).
Este condicionamiento no está fundamentalmente determinado por la educación, sino que es orgánico,
fijado hereditariamente y de hecho, puede producirse sin necesidad de educación (p. 161). Entonces,
B. Pérez de Arce
se dice que la formación de los poderes de defensa morales surge a expensas de la sexualidad
(específicamente de su etapa de latencia).
- Formación reactiva y sublimación: en los períodos de latencia, la energía de la pulsión sexual sería
desviada en otros fines, es decir, se orienta hacia metas nuevas (sublimación), adquiriendo
poderosos componentes para logros culturales. Lo anterior se explica porque las funciones de
reproducción de los niños en esta época estarían diferidas, además, sólo traerían sensaciones de
displacer.
- Rupturas del período de latencia: siempre puede quedar algo afuera de la sublimación y por tanto,
pudiera darse una exteriorización sexual.

2. Las exteriorizaciones de la sexualidad


- El chupeteo (mamar con fruición): se toma como un modelo de exteriorización sexual infantil. Es el
contacto de succión con la boca, repetido rítmicamente que no tiene por fin la nutrición. La mayoría de
las veces se acompaña con el frotamiento de alguna parte sensible del cuerpo, por lo que Freud cree
que daría pie a la masturbación.
- Autoerotismo: en el mismo caso del chupeteo (oral), se puede decir que esta práctica no está
dirigida a otra persona, sino que satisface el propio cuerpo, por lo que es autoerótica. El niño busca un
placer ya vivenciado que recuerda (el mamar del pecho materno), sus labios serían una zona erógena
y sentiría placer por el aflujo cálido de la leche.
 Entonces, en un comienzo, la satisfacción de la zona erógena se asoció con la necesidad de
alimentarse. Freud concluye que el quehacer sexual aparece primero como una función que
sirve a la conservación de la vida, y luego, se independiza de ella (p. 165).
 Más específico, esta función se independiza cuando surgen los dientes y se comienza a
masticar, divorciándose la necesidad de satisfacción sexual con la necesidad de alimento.
 El niño prefiere chupar una zona de su propio para así independizarse del mundo externo al
que no puede dominar.

3. La meta sexual de la sexualidad infantil


- Caracteres de las zonas erógenas: sector de piel o de mucosa en el que estimulaciones de cierta
clase provocan una sensación placentera de determinada cualidad. Existen zonas erógenas
predeterminadas, pero también cualquier otra zona puede ser utilizada con ese fin. Para la producción
de una sensación placentera, la cualidad del estímulo es más importante que la complexión de las
partes del cuerpo.
- Las zonas erógenas e histéricas exhiben los mismos caracteres (p. 167).
- Meta sexual infantil: consiste en producir la satisfacción mediante la estimulación apropiada de la
zona erógena que se ha escogido. Además, para que se cree una necesidad de repetirla, esta
satisfacción tiene que haberse vivenciado antes.

4. Las exteriorizaciones sexuales masturbatorias


- Activación de la zona anal: es una zona apta por su posición para proporcionar un apuntalamiento
de la sexualidad en otras funciones corporales. Según Freud, los niños retienen la heces hasta que la
acumulación de estas provoca fuertes contracciones musculares que ejercen un poderoso estímulo
sobre la mucosa. Es decir, se producen sensaciones voluptuosas y también dolorosas (p. 169).
 El retener presenta una “operación” en el mundo, se independiza.
 Extraña mención del “contenido del intestino” (KK) como regalo o hijo.
 La retención de heces sería una de las raíces del estreñimiento de los neurópatas.
- Activación de las zonas genitales: está relacionada con la micción. Las activaciones sexuales de
esta zona erógena, que corresponde a las partes sexuales reales, son el comienzo de la posterior vida
sexual normal. Por su situación anatómica y por otros factores (baños) es inevitable que los niños no
adviertan la sensación placentera en el período de lactancia, despertándole una necesidad de repetirla
(p. 170). Existirían tres faces en la masturbación infantil:
a) Período de lactancia.
b) Breve florecimiento de la práctica sexual hacia los 4 años: todos los detalles de esta etapa
dejan tras sí huellas (inconscientes) en la memoria de la persona, determinan el desarrollo de
B. Pérez de Arce
su carácter si permanece sana, y la sintomatología de su neurosis si enferma después de la
pubertad (p. 172).
c) Onanismo de la pubertad – retorno de la masturbación de la lactancia: se logra por un estímulo
de picazón o de polución. “Resulta evidente que no se requiere de la seducción para despertar
la vida sexual del niño, y que ese despertar puede producirse también en forma espontánea a
partir de causas internas” (p. 173).
- Disposición perversa polimorfa: bajo la influencia de la seducción el niño puede convertirse en un
perverso polimorfo. Esto demuestra que en su disposición trae la aptitud para ello, sin embargo, el niño
debería ir poniendo resistencias contra los excesos sexuales: vergüenza, asco y moral (p. 173).
- Los humanos tendrían algo común; la uniforme disposición a todas las perversiones.
- Pulsiones parciales: la vida sexual infantil, muestra componentes que desde el comienzo envuelven
a otras personas en calidad de objetos sexuales.
 Placer de ver y de exhibir.
 Placer de crueldad.

5. La investigación sexual infantil


- La pulsión del saber: surge alrededor de los 3-5 años. Esta pulsión no puede computarse entre los
componentes pulsionales elementales ni subordinarse de manera exclusiva a la sexualidad. Aún así,
sus vínculos con la sexualidad tienen una particular importancia pues la pulsión de saber en los niños
recae sobre los problemas sexuales, y de hecho, puede ser despertada por estos (p. 177).
- El enigma de la esfinge: la actividad investigadora del niño es puesta en marcha por intereses
prácticos. Uno de estos es el enigma ¿de dónde vienen los niños? (teorías del nacimiento).
- Complejo de castración y envidia del pene: “las formaciones sustitutivas de este pene perdido de
la mujer cumplen un importante papel en la conformación de múltiples perversiones” (p. 177).
- Concepción sádica del comercio sexual: el niño percibe el comercio sexual como una especie de
maltrato, es decir, en sentido sádico. De hecho, una impresión de esta clase contribuye a un futuro
desplazamiento sádico de la meta sexual.

6. Fases del desarrollo de la organización sexual


- La vida sexual infantil es esencialmente autoerótica y sus pulsiones parciales singulares aspiran a
conseguir placer cada una por su cuenta, enteramente desconectadas entre sí.
- Organización pregenital: refiere a las etapas en que la zona genital todavía no ha alcanzado su
papel hegemónico.
a) Organización oral (canibálica): la actividad sexual aun no se ha separado de la nutrición. La
meta sexual consiste en la incorporación del objeto.
b) Organización sádico-anal: aquí ya se ha desplegado la división de los opuestos, pero en activo
y pasivo (no en masculino y femenino).
- Ambivalencia: esta forma de organización sexual puede conservarse durante toda la vida. Se
relaciona con los pares opuestos pulsionales (p. 181).
- Los dos tiempos de la elección de un objeto (p. 182):
a) Va desde los 2-5 años, el período de lactancia la detiene o la hace retroceder, se caracteriza
por la naturaleza infantil de sus metas sexuales.
b) Sobreviene con la pubertad y determina la conformación definitiva de la vida sexual.

7. Fuentes de la sexualidad infantil


- La excitación sexual nace:
a) Como calco de una satisfacción vivenciada a raíz de otros procesos orgánicos (chupeteo).
b) Por una apropiada estimulación periférica de zonas erógenas.
c) Como expresión de algunas pulsiones cuyo origen todavía no entendemos (ver y crueldad).
- Sin embargo, el psicoanálisis muestra que existen tras fuentes de fluencia regular para la excitación
sexual. Por ejemplo, estimulaciones generales de la piel con calor pueden llevar a excitación.
- Excitaciones mecánicas: se refiere a la excitación o sensaciones placenteras que reciben los niños
por sacudimientos mecánicos del cuerpo, de carácter rítmicos.
 ¿Cómo se puede entender aquí la agorafobia?  quizás se podría decir que se produce un
desplazamiento de afecto de lo que podría haber dado satisfacción.
B. Pérez de Arce
- Actividad muscular: una intensa actividad muscular constituye para el niño una necesidad de cuya
satisfacción extrae un placer extraordinario. Una tesis menciona que el placer provocado por las
sensaciones de movimiento pasivo sería de naturaleza sexual o generaría excitación sexual. En la
promoción de la excitación sexual por medio de la actividad muscular habría que reconocer una de las
raíces de la pulsión sádica (p. 184).
 “La neurosis es el negativo de la perversión” (p. 184)  La neurosis es algo que se va
produciendo en la aparición de diques psíquicos que drenan la descarga energética y propician
la aparición de síntomas.
 “Los síntomas son la práctica sexual de los neuróticos”  es porque los síntomas, tienen tres
dimensiones: cuerpo, pulsión y simbólica. El síntoma comporta una descarga, es una
modalidad de satisfacción pulsional privilegiada por un sujeto.
 El síntoma aparece en el “no puedo dejar de hacerlo” (inconsciente).
- Procesos afectivos: los procesos afectivos más intensos, incluso las excitaciones terroríficas,
desbordan sobre la sexualidad. Es decir, existiría un efecto de excitación sexual en muchos afectos
que son en sí displacenteros, como el angustiarse o el miedo.
- Trabajo intelectual: “es innegable que la concentración de la atención en una tarea intelectual y, en
general, el esfuerzo mental, tiene por consecuencia la excitación sexual” (p. 185).
- Dos observaciones que prometen abrir vastas perspectivas:
 Diversas constituciones sexuales: las fuentes indirectas de excitación sexual brindarían su
aporte en todos los individuos, pero no tendrían la misma intensidad en todos ellos.
 Las vías de la influencia recíproca: todas las vías de conexión que llegan hasta la sexualidad
desde otras funciones tienen que poderse transitar también en la dirección inversa.
- P. 187: “las vías de la influencia recíproca” (...). La neurosis es el negativo de la perversión (ojo con
esta frase ***).

III. Las metamorfosis de la pubertad


- Con la pubertad se introducen los cambios que llevan a la vida sexual infantil a su conformación normal
definitiva, es decir, se produce una configuración de la meta sexual.
- La pulsión sexual que era autoerótica ahora halla al objeto sexual. Además, surge una nueva meta sexual
(ya no tiene que ver con las pulsiones independientes y las zonas erógenas propias) y que para lograrla todas
las pulsiones parciales cooperan, a la par que las zonas erógenas se subordinan al primado de la zona
genital.
- La meta sexual difiere entre hombres y mujeres, por lo que su desarrollo sexual se separa cada vez más
(mujer = involución). Para el varón, consiste en la descarga de los productos genésicos (monto máximo de
placer).
- La normalidad de la vida sexual es garantizada únicamente por la exacta coincidencia de las dos corrientes
dirigidas al objeto y a la meta sexuales: la tierna (lo que resta del florecimiento sexual infantil) y la sensual.
- La pulsión sexual se pone al servicio de la función de reproducción, volviéndose altruista.
- Todas las perturbaciones patológicas de la vida sexual han de considerarse como inhibiciones del desarrollo.
- La perversión es algo innato porque todos somos perversos.
- Tenemos distintas fuentes erógenas buscando descargarse y los diques psíquicos buscan tramitar esta
pulsión, generando síntomas y reacciones (vergüenza, asco, etc.) pero esto no elimina que las fuentes
erógenas sigan activas, por esto se puede pensar en la neurosis como lo contrario/reverso.

1. El primado de las zonas genitales y el placer previo


- El aparato sexual puede ser llevado a un “estado de excitación sexual” mediante estímulos que
provengan desde el mundo exterior, por excitación de las zonas erógenas, desde el interior del
organismo y desde la vida anímica, que constituye un repositorio de impresiones externas y un
receptor de excitaciones internas. Este estado se demuestra tanto en lo anímico como en lo somático:
 Signo anímico: sentimiento de tensión.
 Signo somático: alteraciones en los genitales para el acto sexual.
- Es decir, Todo estímulo que se reciba como sexual, tiene que ver con el mundo exterior, interior y la
vida anímica, generando excitación sexual o placer sexual, suprimiendo la tensión.
B. Pérez de Arce
- La tensión sexual: un sentimiento de tensión tiene que conllevar el carácter de displacer, sin
embargo, la tensión del estado de excitación sexual es experimentada como placentera (p. 191). El
placer sentido despertaría la necesidad de un placer mayor.
- Mecanismo del placer previo: de la estimulación de las zonas erógenas, surge un monto de placer
que arranca el incremento de la tensión, que ofrece la energía motriz necesaria para llevar a cabo el
acto sexual. En el placer de satisfacción producido por la descarga (placer final; vaciamiento de
sustancias sexuales) se elimina temporalmente la tensión de la libido.
- Peligros del placer previo: el problema estaría cuando el placer previo es tan grande que no se
logra la meta sexual normal (p. 193). Las exteriorizaciones infantiles de la sexualidad no marcan
solamente el destino de las desviaciones respecto de la vida sexual normal, sino el de su conformación
normal.

2. El problema de la excitación sexual


- El placer y la tensión sexual solo podrían estar relacionados de manera indirecta (p. 194).
- Papel de las sustancias sexuales: la descarga de las sustancias sexuales pone fin a la excitación
sexual y además, cierta tensión sexual es indispensable para lograr la excitación.
 Tensión sexual (por acumulación de materiales sexuales)  excitación sexual  descarga 
fin excitación sexual.
- Apreciación de las partes sexuales internas: la excitación sexual es independiente de la
producción de sustancias genésicas.
- Teoría química: en las glándulas genésicas se producirían ciertas sustancias que irían por el torrente
sanguíneo cargando de tensión sexual a determinados sectores del sistema nervioso central, lo cual
sería la respuesta a cómo se genera la excitación sexual. Es decir, la excitación sexual tendría una
base química.

3. La teoría de la libido
- Es una fuerza susceptible a variaciones cuantitativas y cualitativas (determinada por su origen).
 Libido yoica/narcisista (quantum de libido): generalmente autoerótica, es difícil de observar.
 Libido de objeto/sexual: inviste objetos sexuales, por así decirlo se “exterioriza”, guiando el
quehacer sexual del individuo, el cual lleva a la satisfacción y extinción parcial y temporaria de
la libido. La libido que está “dirigida” a un objeto, es quitada de este y es recogida en el interior
del yo, convirtiéndose de nuevo en libido yoica.
 Tenemos un primer momento de autoerotismo (chupeteo; el niño inviste su propio cuerpo para
satisfacer esta pulsión), después viene un período de latencia (aparecen los diques psíquicos,
la represión, la sublimación, etc.), por último, viene la pubertad donde la libido no es
autoerótica, sino que inviste objetos (“exteriorización”).
- ¿Qué es la libido? se analoga con la pulsión de nutrición, es decir, la libido sería lo que mueve la
pulsión sexual. Tiene que ver con cómo se representa el sujeto psíquicamente la pulsión sexual. Esto
nos lleva a pensar en el objeto, en la fuente y en la meta. La meta de una pulsión es la descarga, la
fuente de una pulsión es el cuerpo; las zonas erógenas y el objeto es lo que se desprende de
experiencias de satisfacción a las cuales están apuntaladas.

4. Diferenciación entre el hombre y la mujer


- En las niñas parece mayor la inclinación a la represión sexual. Sin embargo, la activación autoerótica
de las zonas erógenas es la misma en ambos sexos. Freud añade que la sexualidad de la niña tiene
un carácter enteramente masculino (de hecho, señala que la libido también sería masculina).
5. El hallazgo de objeto
- Durante la pubertad, desde lo somático, se afirma el primado de las zonas genitales, y desde lo
psíquico, se consuma el hallazgo del objeto sexual, que había sido preparado desde la infancia
temprana.
- Como sabemos, en un comienzo la pulsión sexual tenía un objeto fuera del propio cuerpo (el pecho
materno). Después, la pulsión sexual pasa a ser autoerótica, y solo luego de un periodo de latencia, se
restablece la relación originaria. El hallazgo del objeto es propiamente un reencuentro.
- Objeto sexual del período de lactancia: en el periodo de latencia el niño aprende a amar a otras
personas que remedian su desvalimiento, además, el trato del niño con su cuidador es una fuente
B. Pérez de Arce
continua de excitación y de satisfacción sexual (recordemos que la pulsión sexual no es despertada
sólo por la excitación de la zona genital).
 Las pulsiones tienen una gran importancia para toda la vida anímica, para todos los logros
éticos y psíquicos (p. 204). Es decir, es importante que se generen estas pulsiones en la época
de la infancia, no es algo malo que se deba reprochar.
 Aún así, un exceso de ternura por parte de los padres puede resultar dañino pues apresuraría
su maduración sexual. Una ternura desmedida podría generar una futura neurosis.
- Angustia infantil: el niño, tan pronto como no puede satisfacer su libido (por ejemplo, porque su
cuidador no está presente), la muda en angustia. A los neuróticos les pasa lo mismo, el adulto, cuando
se ha vuelto neurótico por una libido insatisfecha, se porta en angustia como un niño.
- La barrera del incesto: la pulsión sexual infantil tendría por cometido conducir al niño, llegada la
madurez, hasta la elección del objeto sexual (p. 205). Se podría pensar que lo más natural para el niño
sería escoger como objeto sexual a sus padres, sin embargo, gracias al diferimiento de la maduración
sexual, se ha ganado tiempo para erigir la “barrera del incesto” junto con otras inhibiciones sexuales,
establecimiento así ciertos preceptos morales.
 El respeto a esta barrera es una exigencia cultural de la sociedad.
 En un comienzo, la elección del objeto se consuma en la representación (fantasías).
 El amor a los padres y el amor sexual se alimentan de las mismas fuentes: fijación infantil de la
libido (p. 207).
 Neuróticos  fijación incestuosa de la libido.
- Freud trabaja la elección de objetos. Existiría un primer momento en que el niño y la madre
constituirían casi una misma persona, luego, se separan un poco dejando una huella mnémica
(experiencia de satisfacción que se pierde y que queda reprimida, para enlazarse con otras
representaciones) y por último, se separan definitivamente. La elección de objetos es su reencuentro,
se produce en el segundo nivel, produciéndose fantasías con respecto a esto que no necesariamente
se van a realizar. Es por esto que el síntoma se relaciona con el sueño (p. 206).
- Prevención de la inversión: en general se espera un vínculo hostil con el mismo sexo (por ejemplo,
porque el padre castiga al niño, es su competencia), esto influiría en la elección de un objeto sexual del
sexo contrario. “La educación de los varones por personas del sexo masculino parece favorecer la
homosexualidad” (p. 209).

IV. Resumen:
- La neurosis es un negativo de la perversión.
- Todos somos o fuimos pervertidos; “la disposición a las perversiones es la disposición originaria y universal
de la pulsión sexual de los seres humanos (presentada ya en la niñez), y a partir de ella, a consecuencia de
alteraciones orgánicas e inhibiciones psíquicas (diques psíquicos; moral, vergüenza, asco, compasión y
autoridad), se desarrolla en el curso de la maduración la conducta sexual normal (p. 211).
- Perversión positiva y negativa. Lo normal se deriva de alteraciones orgánicas y inhibiciones psíquicas;
originariamente seríamos todos perversos, pero algo ocurre que lo normal termina por derivar de estos dos
factores.
- La pulsión sexual es algo compuesto por muchos factores, en cambio, en las perversiones se disgregarían
estos factores en diversos componentes. Por esto, las perversiones serían inhibiciones y también
disociaciones.
- La pulsión sexual del adulto engendra una aspiración con una única meta sexual mediante la composición de
múltiples mociones de la vida sexual infantil en una unidad.
- Chupeteo (comienzos de la satisfacción sexual)  florecimiento de la vida sexual infantil (2-5 años,
influye en la futura elección de objeto, es la precursora de la organización sexual definitiva)  período de
latencia (la excitación sexual no se suspende, sino que se ocupa para otros fines, como por ejemplo, aportar
los componentes sexuales de sentimientos sociales y para levantar barreras sexuales; PODERES) 
prácticas sexuales autoeróticas (zonas erógenas, esto se produce porque en la niñez la pulsión sexual no
está centrada, es decir, carece de objeto)  exteriorizaciones sexuales autoeróticas (masturbación) 
pubertad (primado de las zonas genitales y hallazgo de objeto, guiadas por los indicios infantiles)  fijación
de metas sexuales.
- Oral  anal (sadismo)  genital (p. 213).
B. Pérez de Arce
- Una etapa muy importante sería el período de latencia pues en este se encuentra la aptitud del hombre para
el desarrollo de una cultura superior y también su proclividad para la neurosis.
- Existen tres desenlaces de una disposición constitucional anormal: pulsiones anormales que no cambian con
la madurez, represión y sublimación.
- La represión no es una supresión; las excitaciones correspondientes se siguen produciendo como antes,
pero un estorbo psíquico les impide alcanzar su meta y las empuja por otros caminos, hasta que consiguen
expresarse como síntomas (p. 217).
- La vida sexual de los neuróticos parte como la de los perversos (con actividad sexual infantil perversa), que
la mayoría de las veces continúa más allá de la pubertad. Luego, por causas internas se produce un vuelco
represivo, siendo la perversión reemplaza por la neurosis (“ramera de joven, de vieja mojigata”).
- Entre el factor constitucional y el accidental existe una relación de cooperación y no de exclusión (p. 219). El
factor constitucional tiene que aguardar a que ciertas vivencias lo pongan en vigor; el accidental necesita
apuntalarse en la constitución para volverse eficaz.
- Precocidad: se produce con la interrupción, acortamiento o eliminación del periodo de latencia. La
precocidad sexual dificulta el gobierno posterior de la pulsión sexual por parte de instancias anímicas
superiores.
- Adhesividad de los neuróticos.

V. Temas para pensar:


- El aparato psíquico es una manera de tramitar la pulsión.
- ¿Qué es lo sexual en Freud?
- Comercio sexual
- Cualidad v/s cantidad
- Series complementarias  epistemología freudiana.

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