Querido Oscar.
Soy Santa Claus, te conozco desde que naciste e hiciste muy felices a tus
padres, sé que estás próximo a cumplir tus 12 años, ya eres un niño grande y
muy inteligente, como sabes, cada 25 de diciembre yo voy en silencio a casa
de todos los niños y les dejo unos regalitos para celebrar el nacimiento del niño
Jesús y para decirles lo orgulloso que estoy de ustedes. Pero desde hace un
tiempo no he podido hacerlo de la misma manera porque estoy muy viejecito y
cada vez hay más y más niños en el mundo, ya no puedo ir a casa de todos.
Cada día soy un poco más lento y camino ya con la ayuda de un viejo bastón y
a veces olvido donde dejo la lista de regalos, como ves ya estoy muy mayor y
necesito de la ayuda de los padres para continuar con esta gran tarea, es por
esto que necesito pedirte a ti y tu familia 3 favores muy importantes:
Primer favor: Que tus padres me ayuden a poner los regalos a los niños. Cada
padre y madre harán mi trabajo el día de Navidad, leerán las cartas de sus
hijos y, con la misma ilusión que la mía, les pondrán los regalos como si fuera
yo. Así todos los niños del mundo tendrán sus regalos y yo podré descansar y
ver, desde lo lejos, sus caritas de alegría.
Segundo favor: Como esto es un gran secreto, no se lo pueden decir a otros
niños hasta que tengan 12 años o estén por cumplirlos, cuando tengan esa edad
ya serán mayores y sabrán guardar este secreto. Los niños pequeños no
deben saber que yo ya no puedo poner los regalos y que son los padres los
que me ayudan porque si no… ¿Qué pensarán de mí? ¿Dónde estará la magia? El
secreto se ha de decir solo a los niños responsables, a los niños que ya
puedan entender que yo los quiero mucho y que por eso les pido ayuda a sus
padres, las personas que más los quieren a ellos.
Tercer favor: Algunos padres que me ayudan están enfermos o no tienen
dinero para comprar regalos a sus hijos. Y también hay niños que no tienen la
suerte de tener dos papás. Por eso, necesito que sus hijos se conviertan “un
poquito” en Santa Claus y compartan algunos regalos con los niños que no
tienen tanta suerte como ellos.
Nada más. ¿No es demasiado, verdad? Como ya es tiempo y estas en edad de
saber y entender quién soy yo Santa Claus y el por qué he pedido apoyo a tus
padres para hacer mi trabajo: porque son las personas que más te quieren en
el mundo y que conocen y pueden ver tu hermoso corazón de perla, te dejo
esta carta, con mucho cariño. ¡Feliz Navidad!
Atentamente
Santa Claus
Querida Michelle.
Soy Santa Claus, te conozco desde que naciste e hiciste muy felices por
primera vez a tus padres, tú ya eres una niña grande, hermosa y muy
inteligente, como sabes, cada 25 de diciembre yo voy en silencio a casa de
todos los niños y les dejo unos regalitos para celebrar el nacimiento del niño
Jesús y para decirles lo orgulloso que estoy de ustedes. Pero desde hace un
tiempo no he podido hacerlo de la misma manera porque estoy muy viejecito y
cada vez hay más y más niños en el mundo, ya no puedo ir a casa de todos.
Cada día soy un poco más lento y camino ya con la ayuda de un viejo bastón y
a veces olvido donde dejo la lista de regalos, como ves ya estoy muy mayor y
necesito de la ayuda de los padres para continuar con esta gran tarea.
Como tú eres la hija mayor, te toco enterarte antes y que se te encomendara
ayudarme con los 3 favores que deje escritos en la carta de tu hermano
Oscar, has hecho muy bien tu trabajo Michelle, gracias por seguir ayudando a
conservar la fe en los demás y a que continúe la magia de esta fecha tan
importante-
Te pido sigamos trabajando juntos en conservar esa magia en los niños
pequeños, pero sobre todo que apoyes a tu hermano en esa tarea tan
importante (sabes que en ocasiones se le escapan los secretos), para que la
magia y tradición continúen…
¡Feliz Navidad!
Atentamente
Santa Claus