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SUBLIMACIÓN

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Sublimación

Sublimación

La sublimación es el proceso que consiste en el cambio de estado de sólido al


estado gaseoso sin pasar por el estado líquido. Al proceso inverso, es decir, al
paso directo del estado gaseoso al estado sólido, se le denomina sublimación
inversa.

El ciclo del agua y la sublimación

El agua puede encontrarse fundamentalmente en tres estados: sólida, líquida y


gaseosa. El agua en la Tierra constituye la hidrosfera, y se distribuye en tres
tipos de reservas o compartimentos esenciales, particularmente dentro del
medio ecológico, los océanos, los continentes y la atmósfera, entre los que
existe una continua circulación que configura el ciclo hidrológico. El ciclo
hidrológico es mantenido por la radiación del sol, que proporciona la energía, y
la fuerza gravitatoria, que condiciona y orienta la circulación.

Por medio de esta secuencia de fenómenos, el agua de la superficie terrestre


pasa como vapor a la atmósfera, y regresa a sus fases líquida y sólida a través
de las diversas formas de precipitación. El agua pasa al estado de vapor, no
sólo por la evaporación directa y la transpiración de las plantas y animales, sino
por sublimación (paso directo del agua sólida a vapor de agua).

El fenómeno de sublimación regresiva o inversa (deposición

Es el proceso inverso a la sublimación progresiva, es decir, el paso directo de


gas a sólido. Por ejemplo, cuando se producen vapores al calentarse cristales
de yodo y luego se pone sobre ellos un objeto que está muy frío; entonces, los
vapores se transformarán nuevamente en cristales de yodo. Históricamente la
palabra sublimado se refirió a las sustancias formadas por deposición a partir
de «vapores» (gases), como el «sublimado corrosivo», cloruro mercúrico,
formado por alteración de los calomelanos cristalizado obtenido durante las
operaciones alquímicas.

Cualquier sustancia pura puede sublimarse, esto es debido a condiciones de


presiones superiores y temperaturas inferiores a la que se produce dicha
transición. En la naturaleza la sublimación inversa se observa en la formación
de la nieve o de la escarcha. Las partículas partiendo de las cuales se produce
la acreción o acrecimiento planetario, se forman por sublimación inversa a
partir de compuestos en estado gaseoso originados en supernovas.

Sublimación, dentro de la industria de la publicidad e impresión, es el término


adoptado para referirse al hecho de transferir imágenes de un medio a otro,
que por lo general son figuras impresas en un papel especial a cualquiera de
los productos diseñados para recibir la imagen transferida. Estos elementos
publicitarios pueden ser telas (textiles), cerámica (tazas, platos, vasos), metal
(vasos, placas, distintivos), plástico (coolers, llaveros, acrílicos, tazas), vidrio
(vasos, laminas, tazas) entre otros.

Aunque la palabra Sublimación tiene su origen en otros significados se ha


asumido dentro del mundo publicitario al hecho arriba mencionado y esto no es
casual. La adopción del mismo se debe a que la tinta con que se imprimen las
imágenes que se quieren transferir deben ser especiales, capaces
de sublimarse, es decir, que puedan pasar del estado sólido al estado gaseoso
sin pasar por el estado líquido (esto es lo que significa sublimación en química).
El transferir imágenes por este medio se hace con tinta evaporada y no como
una impresión normal de tinta líquida quemada. Por otro lado, el
término sublimado se refiere al producto final obtenido, es decir, cuando
transferimos una imagen a una taza decimos que hemos “sublimado” una taza
aunque en química, el mismo término se utiliza para identificar el producto final
de la sublimación, en este caso al vapor del líquido que pasamos de sólido a
gaseoso. Pero en fin, dentro de nuestro ramo utilizamos la palabra sublimación
al proceso de transferir imágenes y sublimado al producto final con la imagen
impresa.

Tanto la elección de la técnica de sublimación como la calidad de los productos


utilizados para ello van a incidir directamente sobre el resultado deseado. El
uso de materiales de calidad certificada, como tinta, papel y máquinas, junto a
una taza, placa o llavero con el mismo nivel de calidad nos dará como
resultado un producto excelente el cual mantendrá sus cualidades de diseño,
brillo, color, intensidad y durabilidad por mucho, mucho tiempo. Es de hacer
notar que los productos promocionales utilizados en este proceso también
deben ser especiales ya que poseen un recubrimiento de polímeros que le
permiten recibir la imagen transferida. Debes tener esto muy en cuenta, no
puedes usar productos corrientes sino aquellos que están especialmente
diseñados y elaborados para ser sublimados. ColorMake™ es tu proveedor no
solo de todos estos materiales y equipos de calidad certificada, sino también de
tranquilidad y seguridad de inversión.

¿Qué necesito para sublimar?

En teoría, solo vas a necesitar una imagen impresa, un objeto con


recubrimiento adecuado al que quieras sublimar y la máquina correspondiente
al tipo de objeto. Ahora bien, para elaborar la imagen y poder plasmarla
finalmente en el elemento deseado debes contar con:

.- Impresora de tinta. En algunos casos puede ser un plotter o impresora de


escritorio.

.- Papel para sublimar ColorMake™.

.- Tintas de sublimación ColorMake™.

.- Máquina de calor adecuada para cada tipo de producto bien sean tazas,
telas, vasos, metal, etc

.- Computador personal y un software para manejo de imágenes gráficas.

.- Conocimientos necesarios y entrenamiento suficiente para realizar el


proceso.

¿Cómo se realiza la sublimación?

Selecciona una imagen en tu ordenador: Puedes utilizar un programa de


edición gráfica para modificar la imagen, pero también puedes utilizar la imagen
sin editarla. En la actualidad existen muchos programas gratuitos de edición
gráfica.

Imprime la imagen en una impresora de inyección de tinta, equipada con tintas


y papel especial para sublimación. Debes tener en cuenta que tu impresora de
sublimación debe estar destinada exclusivamente a esta técnica. No es
aconsejable reconvertir una impresora que ha sido utilizada con tinta corriente
en impresora de sublimación, porque previamente deberías realizar una
limpieza a fondo del canal de tinta de la impresora.

Coloca la cara impresa del papel en contacto con la superficie del objeto que
quieres personalizar. Si vas a decorar una taza, coloca la cara impresa del
papel en contacto con la taza y pégalo con cinta térmica para mantener el
papel impreso fijo en la posición correcta.

Coloca el artículo sublimable con el papel impreso en la plancha transfer, que


previamente habrás configurado con
la temperatura, presión y tiempo necesarios. Cierra la plancha para aplicar
calor. En estos momentos se produce la sublimación: la tinta de sublimación se
activa por el calor y pasa directamente de estado sólido a gaseoso, penetrando
en la superficie del objeto.
Cuando haya transcurrido el tiempo de planchado, retira el artículo de la
plancha transfer con precaución. Te recomendamos utilizar un guante de
protección porque alcanza temperaturas muy elevadas. Y retira el papel con
precaución. El artículo ya está sublimado y listo para regalar.

Es importante que tengas en cuenta que sólo puedes sublimar sobre:

poliéster o un soporte que lleve incorporado un recubrimiento especial de


poliéster. Es imposible sublimar una camiseta de algodón, aunque existen
sistemas alternativos para aplicar una técnica similar sobre algodón.

fondo blanco porque las tintas de sublimación son transparentes y se suman al


color del fondo/soporte. El origen de la sublimación está en el desarrollo de la
fotografía, y por afinidad puedes comprender que las fotografías siempre se
imprimen sobre papel fotográfico blanco (y nunca papel de color). Del mismo
modo si sublimas sobre un tejido blanco, obtendrás colores fieles a la imagen
original. Si sublimas sobre un tejido de color, los colores aparecerán alterados.

Pasos para sublimar

Paso 1:

Seleccione la imagen (foto, dibujo, texto, etc.): Utilize una imagen


computarizada o el logotipo ya existente de un cliente, escanee una foto a
color, importe un clip art, u otra imagen.

Paso 2:

Imprima el diseño: Utilice una impresora con tintas de sublimación. El seteo de


la impresora debe estar en calidad de imagen-foto, tipo de papel: paper mate y
tildar la opción que dice espejo.

Paso 3:

Aplique la Imagen: Es una operación realmente fácil si se usan los equipos


apropiados. La prensa debe estar a la temperatura recomendada de acuerdo al
objeto en el que va a sublimar. En promedio una temperatura de 200ºC es la
que mas se usa. Coloque el objeto en el que va a sublimar en la prensa y sobre
el objeto coloque la transferencia impresa en el paso anterior. Luego espera el
tiempo recomendado de acuerdo al producto en el que esta sublimando. En un
tejido de polyester se requieren de 35 a 45. En una taza de ceramica 45
segundos.

Paso 4:

Remueva la Imagen: Remueva el diseño sobre el producto sublimado. Luego


tome unos segundos para apreciar la obra de arte que ha creado.

Sublimación es el proceso mediante el cual pasamos del estado sólido al


gaseoso sin pasar por el estado líquido. Esto se obtiene mediante calor y
presión. El proceso inverso se conoce como deposición, o sea que este
proceso de transferencia de imágenes recibe su nombre del primer cambio que
sucede en el estado de la tinta cuando iniciamos el estampado.

Entonces, la tinta que al comenzar el proceso se encuentra seca “Sólida” y en


el papel, es sometida a temperaturas superiores a los 180 grados centígrados,
esto convierte la tinta en gas. En este momento, por efecto de la temperatura,
la estructura del poliéster, polímero que recubre el material sublimable, se
expande y permite el ingreso de la tinta a través de él ubicándose en el fondo
del material sublimable. Esta “migración” es gracias a la presión que existe
entre la tinta y el objeto sublimable de lo contrario la tinta se vaporizaría al
ambiente y la transferencia no ocurriría.

Una vez llegado al tiempo justo para asegurarse que la tinta haya migrado
hasta el material sublimable, culmina el proceso y al enfriarse el polímero cierra
su estructura y la tinta vuelve al estado solido ocurriendo el proceso inverso a
la sublimación inicial. De esta manera, la tinta queda encerrada, solidificada
dentro de la capa de poliéster, brindándole la resistencia a la intemperie y al
lavado, que diferencia a la sublimación de otras técnicas de transferencia de
imágenes.

De allí que para que pueda ocurrir la sublimación debe existir en el material
sublimable la presencia de una capa de polyester indispensable para que todo
el proceso se realice. En el caso de textil no se necesita de esta capa, pero se
tiene que usar telas con un alto contenido de poliéster, superior al 60%, para
obtener el mejor de los resultados. En llaveros, rompecabezas y jarras de
polímero al igual que algunos protectores para celulares del mismo material,
tampoco necesitan la capa de polímero ya que el mismo material está hecho
con poliéster.
La tinta usada es especial. Una tinta Dye o pigmentada usada comúnmente
para impresiones no sirve para el proceso de sublimación. Tiene que usarse
tinta para sublimar, ya que esta está formulada para que pueda soportar el
calor, la presión y ser compatible con la mayoría de los recubrimientos de
poliéster, telas y polímeros usados con esta técnica.

El papel también tiene que ser especifico para sublimar y, aunque muchos
usan papel común, no conocen el porqué del papel de sublimación, Este papel
tiene un recubrimiento que le otorga la cualidad “Fotográfica” para el corto
periodo que va a ser usado. Además de servir dicho recubrimiento como
agente antiadherente evitando que este se funda con el material sublimable.
Este papel esta formulado para que conserve la mayor cantidad de tinta en la
superficie y absorbe de esta la mas mínima cantidad posible, ya que su trabajo
realmente es el de soportar la tinta para que se transfiera en su totalidad al
material. Un papel normal dista de entregar estas características, lo sublimado
con él no posee calidad fotográfica y tarde o temprano dejará residuos en la
transferencia.

Para Sublimar es necesario tener:

Un computador con un programa para manejar y editar imágenes de Mapas de


bit o imágenes vectoriales.

Una impresora de tecnología Piezoeléctrica cargada con tinta de sublimación


(mediante sistema continuo de tinta o cartuchos rellenables).

Papel para Sublimar.

Maquinas para Sublimar bien sea planas, para objetos cilíndricos o 3D según
sea la necesidad y objeto a Sublimar.

Objeto Sublimable (Blanks como se conocen en Inglés).

Mucha creatividad.

Elige bien las tazas. Hay tazas de varias calidades y precios y a primera vista
se parecen mucho. El secreto está en que tengan un buen recubrimiento de
poliéster, que cubra toda la superficie de forma uniforme y que resista los
lavados y el paso del tiempo. También la calidad de los colores varía mucho de
unas a otras. Desgraciadamente las diferencias sólo se aprecian haciendo
ensayos. La seriedad y reputación del proveedor juegan un papel importante en
este punto.
Las tintas y los papeles utilizados son también importantes, no todos dan el
mismo resultado. También tendrás que hacer pruebas, pero no cambies de
tazas al hacerlas: si tienes problemas no sabrás si se debe a la tinta o a la taza.

El correcto fijado del papel a la taza depende de la cinta adhesiva utilizada y de


la destreza de quien lo hace. Se trata de que el papel cubra la taza sin dejar
arrugas. Cualquier holgura permite el movimiento del papel y el dibujo quedará
difuminado o sombreado. Cuidado con algunas cintas adhesivas, que dejan
manchas en la imagen o no resisten las temperaturas.

Dependiendo de las tiradas habituales se recomienda utilizar una plancha de


tazas individuales o un horno de tazas. En ambos casos hay que seguir las
indicaciones del fabricante en cuanto a tiempo y temperatura. De todas formas,
debido a las variables antes mencionadas (taza, tinta, papel), conviene ajustar
esas recomendaciones a tu caso particular si ves que no estás consiguiendo
los resultado esperados.

La sublimación es un proceso destinado al marcaje y personalización de


artículos con el cual se trasfiere exclusivamente la tinta a un objeto mediante la
aplicación de calor, con la condición de que todo objeto sublimable debe estar
tratado para ello previamente y en el caso del textil éste tiene que estar
compuesto por al menos un 75% de poliéster.

Paso 1: colocamos la imagen sobre la tela

Podemos llevar a cabo la sublimación en tela con una lámina entera, cortar
parte o crear una composición con varios motivos. Como estamos trabajando
con una técnica de estampación de tinta no estamos creando una capa sobre
la tela como si pegaramos papel. Elegimos nuestro papel y con cinta de
carrocero fijamos la lámina. Esto es importante porque durante la sublimación
vamos a ir levantando la hoja para comprobar si se ha estampado en la tela.
Como no queremos que el dibujo salga movido debemos de pegar el borde con
cinta de carrocero.

Colocamos la lámina sobre la tela.


Paso 2: planchamos la hoja

Colocamos la plancha a la misma temperatura que usaríamos para planchar


algodón. Tenemos que tener cuidado con la base no vayamos a quemarnos
mientras llevamos a cabo nuestro proyecto. Siempre que no vayamos a
planchar debemos desenchufar la plancha y si está caliente, es recomendable
mantenerla fuera de nuestro alcance para no quemarnos mientras haceos otra
cosa en la mesa. Vamos dando pasadas con la plancha y mantenemos de vez
en cuando en un punto fijo el calor. Vamos levantando la lámina y así
comprobamos en qué zonas debemos insistir con el calor.

Levantamos la lámina

Una vez que la tinta se haya quedado fijada en la tela podemos retirar la hoja
tirando de la cinta de carrocero. Esta técnica es muy sencilla y rápida. En unos
segundos podemos decorar nuestras telas sin necesidad de andar levantando
la celulosa como en el transfer. Pero una delas grandes diferencias es que
con el transfer en tela podemos usar la lámina que nos guste o sacarla en
papel con la impresora de casa (siempre que sea láser). Con la sublimación en
tela ganamos tiempo, pero estamos mucho más limitados con los diseños que
podemos utilizar.

Estampar tela con calor

Tenemos que tener cuidado con la temperatura de la plancha porque si nos


pasamos, podemos quedar la lámina o incluso la tinta. En el momento en el
que veamos que las zonas donde había tinta se vuelven blanquecinas significa
que el papel se está quedando sin tinta.

Resultado de la sublimación en tela.

Hemos usado la sublimación en tela para decorar un cojín de color blanco.


¿Qué os parece el resultado?

Cojín decorado con sublimación.

Es un pequeño detalle del cambio de imagen que hemos realizado en una


parte de nuestro taller y que os iremos contando en detalle. Por ahora, os
dejamos un par de imágenes de nuestro nuevo rincón.

Nuevo rincón de nuestro taller con escritorio y cuadros de Ikea.

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