Demanda de Indemnización a Municipalidad
Demanda de Indemnización a Municipalidad
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N°7.342.646-4, ambas domiciliados en Pedro de Valdivia N°963, comuna de Providencia, Región
Metropolitana, a fin de que sea condenada a pagar la suma $25.321.752.- pesos o las sumas que
resulten del mérito del proceso, más reajustes, intereses y costas, que correspondan al tiempo de la
liquidación pertinente del crédito, en virtud de los antecedentes de hecho y fundamentos de derecho
que a continuación expongo:
I. ANTECEDENTES.
1.- Arredondo y Guzmán Limitada, conocida bajo el nombre de fantasía “Tarikapuy”, es una
empresa PYME que nace en el año 2018, al alero de los programas “Fábrica de Innovación
Providencia 2018” y “Fondo Concursable Mujeres PRO” impulsados por la Ilustre Municipalidad de
Providencia, tal como consta en la siguiente imagen.
En ese sentido cabe hacer presente al Tribunal de SS. que Tarikapuy tiene como objeto la gestión
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integral de residuos reciclables mediante el diseño de sistema de reciclaje, su implementación a
través gestiones de logística, capacitación y estructura para llevar a cabo un proceso de reciclaje y
separación eficaz y además, el retiro del reciclaje, su acopio y disposición final certificada
2.- En tal carácter, mi representada presta diversos tipos de asesorías a personas naturales,
como también a instituciones públicas y privadas, como el retiro de residuos de domicilios
particulares y empresas, talleres y capacitaciones sobre educación ambiental y reciclaje para
establecimientos educacionales, empresas y organizaciones mediante la dictación de charlas y
programas de difusión y sensibilización en temáticas medioambientales y reciclaje.
Asimismo, Tarikapuy presta servicios como empresa gestora de operaciones de manejo de residuos
bajo el amparo de la Ley N°20.920 de Responsabilidad Extendida del Productor, con el objetivo de
disminuir la generación de residuos y fomentar su reutilización, el reciclaje y otro tipo de valorización.
3.- Sobre el contrato celebrado. Cabe hacer presente que entre mi representada y la
Municipalidad existió una relación basada en la confianza y cooperación mutua. En ese contexto,
Tarikapuy decidió participar en el proceso licitatorio ID: 2490-125-LE19 de la Municipalidad de
Providencia, denominado “CAPACITACIÓN PARA EDIFICIOS RESIDENCIALES PARTICIPANTES
DEL SERVICIO MI BARRIO RECICLA”, según da cuenta la Resolución Exenta N°1474, de fecha 26 de
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septiembre de 2019 (en adelante también la “Licitación”).
El objeto de dicha Licitación, según lo establecido en las Bases de Licitación fue inicialmente la prestación
de servicios para la capacitación de más de 2000 edificios de la comuna de Providencia, tal como consta
en las Bases de la Licitación a que llamó el municipio y puede apreciarse de la siguiente transcripción de
la misma:
Así las cosas, y conforme a las reglas del derecho administrativo que regían la relación, con fecha 28
de noviembre de 2019, se celebró entre mi representada y la Municipalidad el contrato denominado
“Capacitación para edificios residenciales participantes del servicio Mi Barrio Recicla” (en adelante
también el “Contrato”) mediante el cual mi representada se obligó a realizar capacitaciones en la
comuna de Providencia, y, por su parte, la demandada se obligó al pago de $30.501.900 como
contraprestación por tales servicios.
Es menester advertir, que tal como lo estipula el numeral 10.2 de las Bases de la Licitación y la cláusula
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sexta del Contrato, la Municipalidad designó a doña Paloma Valenzuela como Inspector Municipal del
Contrato (IMC), quien tuvo como función la fiscalización el desarrollo y la correcta ejecución del
contrato, y en general, velar por su fiel cumplimiento. Lo anterior resulta de vital importancia, puesto
que como se analizará, la Sra. Valenzuela, actuando como funcionaria dependiente de la Municipalidad,
en su calidad de IMC y también de Jefa de Medio Ambiente de la demandada, modificó unilateralmente
las condiciones contractuales bajo las cuales mi parte debía prestar el servicio, generando con ello gastos
muy significativos, que tras la también unilateral decisión de ponerle término a la relación contractual, se
ha negado a reembolsar y/o pagar.
4.- Sobre la modificación unilateral del contrato por parte de la Municipalidad. Cabe hacer
presente que a los pocos días de haber suscrito el contrato, mi representada fue citada a una reunión
con doña Paloma Valenzuela, IMC y Jefa del Departamento de Medio Ambiente de la Municipalidad,
quien indicó que la metodología de la capacitación había cambiado, y que en vez de realizarse
directamente a las comunidades de los edificios (según lo establecido en el contrato), debía
realizarse mediante eventos masivos en plazas o plazuelas de la comuna a contar del día 14 de
marzo de 2020 (la primera fecha indicada por el departamento de medio ambiente fue el día
sábado 18 de enero).
Sobre el particular, resulta de fundamental importancia dejar en claro que no existió por parte de la
Municipalidad un acto administrativo que se pronunciare sobre la modificación antes señalada,
quedando todo al mero arbitrio de la Municipalidad. Lo anterior significa una evidente vulneración a lo
estipulado en las Bases de Licitación, específicamente en el numeral 9.2 letra d, la cual señala que
las modificaciones del contrato se perfeccionarán de la misma forma establecida para el contrato
original, es decir, debe ser sancionado por un acto administrativo, específicamente un decreto
alcaldicio, el cual nunca existió, pero que mi parte – empresa pyme - debió acatar para el cumplimiento
de las obligaciones que el contrato le imponía.
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de correos electrónicos:
No obstante haber cambiado las condiciones del Contrato, mi representada de igual manera -
asumiendo de buena fe todos los sobrecostos que ello involucraba - procedió a adaptar la ejecución
del proyecto conforme a los exigentes requerimientos de la Municipalidad, mediante la compra de los
insumos necesarios, la contratación de productores de eventos, tramitación de los permisos
correspondientes, entre otros, a fin cumplir cabalmente con los requerimientos técnicos de la licitación
y con los nuevos términos determinados unilateralmente por la Municipalidad, incurriendo en gastos
que no fueron previstos, ni eran requeridos en la licitación, ni constan del contrato suscrito.
Con todo, al llegar el día del primer evento, mi representada fue informada (con menos de 24 horas
de anticipación) que éste (y los demás programados) se suspenderían hasta nuevo aviso. Así fue
comunicado por la Sra. Valenzuela:
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Es necesario advertir SS., que esta parte comprende y ha padecido como toda pyme la situación por
la cual atraviesa el país producto de la pandemia del COVID-19, por lo que al recibir la comunicación
de suspensión de los eventos esperó el reagendamiento de ellos para cuando la emergencia sanitaria
permita retomar las mismas.
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relación le imponía con la I. Municipalidad.
Con fecha 28 de abril de 2020, mi representada respondió al correo electrónico anteriormente referido
y en el que reiteró y expresó una vez más su disposición a dar continuidad al trabajo, entendiendo los
problemas que ha ocasionado la pandemia:
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Sin embargo, la respuesta por parte de la Municipalidad fue la siguiente:
7.- No obstante lo anterior, debemos recalcar que si bien la Municipalidad cambió unilateralmente
la forma en que mi representada debía prestar los servicios por los cuales fue contratada, se
mantuvieron las demás condiciones contenidas en él. En consecuencia, de la sola lectura del Contrato
se desprende que es absolutamente procedente que se reembolsen los gastos en que ha incurrido mi
representada como consecuencia de la adquisición de todos los insumos y materiales para la correcta
ejecución del contrato en virtud de las modificaciones realizadas por la Municipalidad.
8.- En primer término, la cláusula décimo primero del contrato establece los “Aumentos del
Contrato”, conforme a los cuales mi representada está facultada para efectuar los correspondientes
aumentos proporcionales a los gastos realizados en el valor de la factura.
9.- Después de intentar imponer un término “de común acuerdo”, la Municipalidad demandada
puso término unilateral al contrato. Así, con fecha 3 de junio de 2020 mi representada recibió un correo
electrónico de parte de la Sra. Valenzuela, por el cual fue informada de la decisión de la Municipalidad
de poner término unilateral al contrato celebrado, y se adjuntó un documento denominado “Informe
Técnico Inspector Municipal de Contrato (IMC)”, donde manifestaba los motivos para “fundamentar” el
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término unilateral.
III. EL DERECHO.
10.- Para efectos de sustentar la decisión de dar término al contrato celebrado entre las partes, la
Municipalidad argumentó que concurrirían los presupuestos establecidos en el numeral 13 de las
Bases de Licitación, específicamente las letras b y c, esto es fuerza mayor y por así exigirlo el interés
público como consecuencia de la pandemia del COVID-19. Sin perjuicio de las facultades que tiene la
Administración en sus relaciones con los particulares - potestades exorbitantes – para ponerle término
unilateral al contrato, ello no significa que mi representada deba asumir los costos ocasionados por la
decisión de modificar el objeto del contrato y luego darle término de forma unilateral, de manera tal
que la Municipalidad tiene la obligación de indemnizar a Tarikapuy por los daños y perjuicios sufridos
por esta parte.
1FLORES RIVAS, Juan Carlos. Revisión de los contratos administrativos: el adecuado equilibrio entre potestades
exorbitantes y los derechos contractuales. Revista de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
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“Sobre el particular, se ha entendido que el hecho de considerar al contratista un
colaborador de la Administración del Estado en la satisfacción de las necesidades
públicas que subyacen al contrato, ha hecho que el principio de riesgo y ventura
se reconvierta sustancialmente por aplicación de la doctrina del equivalente
económico o ecuación financiera del contrato, que obliga al Estado a reparar,
compensar o reequilibrar la ruptura contractual, para evitar el sacrificio
especial de contratista.” (Destacado es nuestro)
Se desprende de lo anterior que la circunstancia de que la Municipalidad pueda dar por terminado el
contrato de manera unilateral mediante el uso de las facultades exorbitantes que estipula la ley, las
Bases de Licitación y el Contrato, no la exime de su obligación de reparar los perjuicios ocasionados
por la decisión de poner término unilateral a la relación contractual.
11.- Los contratos administrativos, son aquellos que se celebran con la Administración centralizada o
descentralizada del Estado, donde una de las partes – la Municipalidad- está en una posición jurídica
especial, superior en relación a la otra, lo que se manifiesta en el poder de control, dirección y prerrogativas
exorbitantes frente a la posición desmejorada de mi representada. No obstante lo anterior, SS. debe
considerar que estos contratos no escapan del alcance jurídico de las relaciones que se regulan en el
Código Civil y la responsabilidad contractual queda regulada, supletoriamente, por dicho cuerpo
normativo. Por lo tanto, son aplicables al caso de marras principios esenciales del Derecho de Contratos,
como lo es la buena fe y el pacta sunt servanda.
12.- Buena fe contractual. El artículo 1.546 del Código Civil consagra el principio de buena fe
contractual:
“Los contratos deben ejecutarse de buena fe, y por consiguiente obligan no sólo a lo
que en ellos se expresa, sino a todas las cosas que emanan precisamente de la
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naturaleza de la obligación, o que por la ley o la costumbre pertenecen a ella”
En tal carácter, mi representada ha cumplido a cabalidad con el principio en análisis, puesto que como
consta en la relación fáctica precedente y en los antecedentes que se acompañarán en la oportunidad
procesal correspondiente, cumplió con todos los requerimientos y exigencias impuestas por la
Municipalidad, de acuerdo al objeto del Contrato (capacitaciones por edificio), como también con los
requisitos que emanan de la modificación unilateral del Contrato por parte de la demandada
(capacitaciones por eventos masivos). En abundamiento, demostrativo del actuar de buena fe de esta
parte fue su intención de continuar con el contrato suscrito entre las partes una vez que las condiciones
sanitarias y de salud pública lo permitan, lo que ha sido comunicado a la demandada en reiteradas
ocasiones.
13.- Fuerza obligatoria de los contratos. Asimismo, mi representada ha cumplido lo ordenado por
el artículo 1.545 de nuestro Código Civil, que consagra principio pacta sunt servanda, siendo el contrato
una ley para las partes, cumpliendo también con el más alto estándar de diligencia exigidos y requeridos
por la Municipalidad, a pesar de su reprochable actuar. Así, la disposición citada establece:
“Todo contrato legalmente celebrado es una ley para los contratantes, y no puede
ser invalidado sino por su consentimiento mutuo o por causas legales”
Si bien desde el punto de vista administrativo se encuentra facultada para darle término unilateral al
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contrato suscrito, ello no la exime de la obligación esencial de indemnizar a mi parte por los perjuicios
causados por dicha decisión, perjuicios que ascienden a la cantidad de $25.321.752.- pesos , que por
este intermedio se demandan.
14.- Antes de comenzar a analizar los requisitos de la presente acción resarcitoria, es necesario
advertir que es absolutamente procedente la presentación de una demanda de indemnización de
perjuicios autónoma en relación con los remedios contractuales establecidos en el artículo 1498, es decir,
cumplimiento forzado y resolución del contrato, puesto que como hemos señalado, el contrato celebrado
entre las partes fue terminado unilateralmente por la Municipalidad.
En tal carácter, la Corte Suprema esta conteste en admitir y dar lugar a este tipo de acciones, tal como lo
expresa en la sentencia de fecha 26 de agosto de 2019 en su considerando noveno2.
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implica la renuncia al cumplimiento forzado o a la resolución del contrato, la
indemnización se erige así como un remedio autónomo, cualquiera sea la forma en
que se ejecute la obligación…”
15.- Los requisitos para que proceda la indemnización de perjuicios solicitada son los siguientes.
La existencia del vínculo de naturaleza contractual entre las partes es un hecho no discutido, y fluye y
consta de los documentos que se acompañan en otrosí de esta presentación.
De acuerdo con los hechos expuestos precedentemente, los cuales están respaldados por la
documentación pertinente que se acompañará en la etapa procesal que corresponda, ellos dan cuenta
de manera clara y precisa de un incumplimiento imputable a la Municipalidad. Así, tal como lo hemos
venido señalando, la demandada requirió la modificación de la forma de prestación de los servicios
contratados - los cuales en un principio correspondían a capacitaciones a las comunidades de diversos
edificios de Providencia - pasando a la organización y realización de eventos masivos en diversas plazas
de la comuna, lo que generó la adquisición de productos e implementos necesarios para cumplir con dicho
requerimiento. No obstante lo anterior, y a sabiendas de todo el esfuerzo desplegado por esta parte para
cumplir con lo pactado, a un día de la realización del primer evento, la Municipalidad le comunicó a mi
representada su decisión de no realizar los eventos programados, y luego la unilateral decisión de dar por
terminado el contrato, sin indemnización de ningún tipo, ofertando sólo la restitución de una parte menor
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de los gastos incurridos.
c. Culpa o dolo.
En términos generales, se entiende por culpa la omisión de la diligencia que se debe emplear en el
cumplimiento de una obligación o en la ejecución de un hecho, y por culpa contractual la falta del cuidado
debido en el cumplimiento de un contrato.
Como muy bien sabe SS., en virtud del artículo 1.457 del Código Civil, “la prueba de la diligencia o cuidado
incumbe al que ha debido emplearlo; la prueba del caso fortuito al que lo alega”. Es decir SS., será carga
procesal de la demanda probar que actuó diligentemente.
Sobre el particular, resultan clarificadoras las palabras de don Arturo Alessandri Rodríguez:
d. Mora:
En cuanto a la mora, entendida ésta como el retardo culpable o interpelado, en primer lugar, se debe
tener en cuenta que el inciso tercero de artículo 1547 del Código Civil cobra fundamental relevancia
dado que en sede de responsabilidad contractual se presume el incumplimiento, lo que tiene como
consecuencia que la carga de probar la diligencia recaerá sobre la contraparte. Por lo tanto, teniendo
consideración los antecedentes descritos precedentemente, la Municipalidad se encuentra en mora,
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configurándose de esta manera lo prescrito en el artículo 1551 de texto legal ya señalado. Por lo
anterior, al monto que se demanda por el monto impago, se le debe sumar lo que corresponda por
concepto de intereses legales desde el momento del retardo, siendo aquella que corresponda al
interés corriente, y debidamente reajustadas
e. Perjuicios.
En cuanto al daño emergente, como bien conoce SS., es aquel que ocasiona la pérdida, detrimento o
disminución efectiva del patrimonio del que lo sufre o en los bienes que conforman tal patrimonio. La
indemnización que se vincula a tal daño tiene por propósito restablecer el patrimonio dañado al valor
perdido. Por tanto, este daño emergente es la disminución real y efectiva que experimentó el
patrimonio de mi representada, como consecuencia culpable del demandado. Este daño está
constituido en este caso por el desembolso en que incurrió mi representada para soportar todos los
gastos incurridos a fin de cumplir con todas las exigencias y requerimientos solicitados por la demanda
para la ejecución del contratos. En síntesis, el monto de indemnización que se solicita es de
$25.321.752.- pesos, o la suma mayor o menor que surja como consecuencia del mérito del proceso.
Para que el perjuicio o daño sea indemnizable, debe cumplir los siguientes requisitos: a) Ser real y
cierto, b) Recaer en una esfera jurídica distinta de la del autor del daño, c) Lesionar un interés digno
de protección por el derecho, d) No haber sido ya indemnizado, todos presupuestos que se encuentran
visualizados en la especie, cuestión que será acreditada en la etapa procesal pertinente.
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El perjuicio antes mencionado, tiene la naturaleza de material, directo y emergente. Material, porque
se trata del menoscabo que experimenta el patrimonio de mi representada como consecuencia
inmediata del incumplimiento del contrato, son aquellos que afectan bienes que tienen un significado
económico, que se expresa en un valor de cambio. Directo, toda vez que constituye el efecto
necesario y lógico del incumplimiento de la obligación: no se habrían producido si no hubiere existido
incumplimiento. Emergente, debido a que resulta un empobrecimiento real y efectivo que sufre el
patrimonio de la entidad edilicia, conceptualmente, su determinación no presenta dificultades: se trata
de disminuciones patrimoniales por gastos o por el menor valor de las cosas.
f. Nexo de causalidad.
Como muy bien sabe SS., los perjuicios que se indemnizan son los que provienen del incumplimiento.
En tal sentido, debe existir, y en este caso existe de manera evidente, un nexo o relación inmediata,
de causa a efecto, entre el acto o hecho del hombre (acción u omisión) y el perjuicio o daño, de manera
que se pueda inferir de ese nexo que el daño no se habría verificado sin aquel acto: el acto debe ser
premisa necesaria para verificación del daño. En el Código Civil, esta exigencia se desprende del
artículo 1556 "la indemnización de perjuicios comprende el daño emergente y lucro cesante, ya
provengan de no haberse cumplido la obligación, o de haberse cumplido imperfectamente, o de
haberse retardado el cumplimiento..."
Así, es como ambos hechos están estrictamente conectados, ya que los perjuicios que se reclaman
dicen relación directa con los gastos en que se debió incurrir para soportar las exigencias que la
Municipalidad efectuó para el cumplimiento del mismo.
16.- De esta manera y concurriendo todos los requisitos legales en la especie, corresponde que
SS., previo cumplimiento de las actuaciones procesales pertinentes, acoja la presente demanda de
indemnización de perjuicios y en definitiva condene a la demandada a indemnizar a mi representada
los perjuicios causados por su actuación, los que ascienden, como se ha dicho, a la suma de
$25.321.752.- pesos, o la suma que resulte acreditada del mérito del proceso, más reajustes, intereses
y costas de la cuasa.
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POR TANTO, en conformidad con lo dispuesto en el artículo 254 y 314 y ss. del Código de
Procedimiento Civil, y los artículos 1551 y ss., todos del Código Civil, y demás normas aplicables,
SEGUNDO OTROSÍ: PIDO A SS: Se sirva tener presente que mi personería para actuar en
representación de Arredondo y Guzmán Limitada, consta en Escritura Pública de Mandato Judicial,
de fecha 6 de julio de 2020, de la 42° Notaría de Santiago, Repertorio N°22.951 del año 2020, la
cual se acompaña por este acto, con citación.
TERCER OTROSÍ: PIDO A SS., Se sirva tener presente que, en mi calidad de abogado
habilitado para el ejercicio de la profesión, vengo en asumir personalmente el patrocinio y poder en
esta causa, con las facultades de ambos incisos del artículo séptimo del Código de Procedimiento
Civil, las cuales doy por enteramente reproducidas, asimismo, vengo en otorgar poder con mis
mismas facultades en el abogado habilitado para el ejercicio de la profesión, don PATRICIO RÁMILA
PINOCHET, cédula de identidad N°16.611.951-0, de mi mismo domicilio, con quien podré actuar,
conjunta o separadamente, y quien firma en señal de aceptación.
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