Las emociones y las metas personales
Para alcanzar las metas personales, tanto académicas como de otros ámbitos de la vida, es
importante tener en cuenta la inteligencia emocional, así como una adecuada planificación de
nuestras acciones
La inteligencia emocional
En 1995, el psicólogo Daniel Goleman definió el concepto de inteligencia emocional como la capacidad
de las personas de reconocer y manejar los sentimientos propios y ajenos, de motivarse y de
controlar
las emociones. El desarrollo de esta inteligencia depende de los intereses propios y del entorno de la
persona.
Una persona con inteligencia emocional puede motivarse a sí misma; perseverar a pesar de las
frustraciones; controlar sus impulsos, sentimientos y emociones; regular sus estados de ánimo; y
confiar y ser empática con otras personas.
La inteligencia emocional está compuesta por cinco aptitudes:
La fortaleza emocional
La fortaleza es la capacidad que nos permite dominar los temores y sobreponernos a la adversidad a
partir de la firmeza de nuestras convicciones. Está relacionada con la valentía, que nos motiva a
defender lo que consideramos importante.
Una persona fuerte y valiente es capaz de desenvolverse de manera eficaz en situaciones adversas,
confrontar a su entorno y enfrentar los obstáculos que se oponen a sus objetivos. Debe tener
claridad sobre sus ideales y proyectos personales, así como energía para conservarlos y defenderlos.
Las metas personales
Las metas personales son los fines a los que se dirigen las acciones y los deseos de una persona en un
tiempo determinado.
La importancia de las metas personales
Es importante definir nuestras metas personales porque
nos permite organizar nuestra vida en distintos aspectos. La falta de metas trae como resultado una
sucesión desordenada de hechos sin ningún propósito, que impide aprovechar las capacidades, el
tiempo y los recursos personales.
Para evitar el fracaso, es importante conocerse y plantearse metas según nuestras características e
intereses, y descartar las que no se ajusten a ellos.
Las metas en la adolescencia
A lo largo de la vida, las personas se plantean diversas metas. Al inicio son sencillas y fáciles de
alcanzar. Luego, se vuelven más complejas y requieren de mayor esfuerzo y responsabilidad.
Para los adolescentes, plantearse metas personales no es sencillo porque implica decidir por sí
mismos. Además, a veces sus metas no coinciden con las expectativas de sus padres. Esto suele
originar indecisión, lo que retarda la definición de sus metas y la postergación de sus proyectos,
incluso hasta la adultez.
El uso del tiempo libre
El tiempo es un factor importante en la vida humana. Todos tenemos la posibilidad de usarlo bien o
desperdiciarlo. Sin embargo, es común entre los adolescentes pensar que el tiempo es un recurso
ilimitado que se puede recuperar en el futuro. Esa concepción errada origina que muchos lo
desperdicien en acciones poco útiles o que posterguen el inicio de proyectos o actividades de valor
creativo.
El tiempo libre y las metas personales
Todos tenemos un tiempo que nos queda luego de realizar nuestras actividades obligatorias: trabajo,
estudio, deberes domésticos. A ese periodo se le denomina tiempo libre. En el tiempo libre
realizamos actividades voluntarias: recreativas, culturales, deportivas o de proyección social. A los
adolescentes, estas actividades les pueden servir para descubrir sus intereses y capacidades y, así,
obtener pautas para elegir libremente una vocación. Además, los preparan para la participación
cívica, el compromiso social y el mejoramiento del entorno. De esa manera pueden alcanzar el
desarrollo personal.
Los intereses personales
El interés es la capacidad de poner toda nuestra atención en un objetivo determinado. Ello ocurre
por dos razones:
• La novedad. Algo que es nuevo llama la atención.
• La sensación de bienestar. Deseo de conocer más aquello que nos causa satisfacción física,
intelectual, emocional o social.
Cuando alguna actividad concentra la atención, el gusto o la necesidad de saber más al respecto o de
realizarla, estamos ante un interés personal. Aunque esta actividad demande sacrificio, la
satisfacción que proporciona refuerza el interés por llevarla a cabo. Tener claridad en los intereses
personales ayuda a proyectarse hacia el futuro y a pensar sobre la vocación.
Reconociendo intereses y habilidades
Existen distintas maneras de identificar los intereses y las habilidades personales. Una de ellas es
el cuestionario de autorreflexión.