Procesión en honor a Cristo Rey domingo de Ramos
Vamos a caminar por las calles de nuestro pueblo acompañando a Jesucristo,
Rey del Mundo y Rey de nuestras vidas en este domingo de Ramos.
¿Por qué Jesucristo? Porque El es nuestro Dios, el único Salvador de la
Humanidad.
¿Por qué una procesión siguiendo a Jesucristo? Porque este caminar,
simboliza nuestro peregrinar por esta vida en la compañía de Jesucristo,
nuestro Señor.
-Cantamos: "……………………………………………………………." 1
Jesucristo es verdaderamente el Hijo de Dios. En numerosas oportunidades se repite
esta afirmación en los Evangelios:
Cuando el Ángel se presentó ante María para anunciarle el nacimiento de
Jesús, le dijo: "El que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios".
Ante la pregunta: "Y ustedes... ¿quién dicen que soy yo?", Pedro responde sin
dudar: "Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios Vivo".
Luego de la resurrección de Lázaro, Jesús pregunta a Marta, hermana de
Lázaro si creía que El es la resurrección, y ella responde sin titubear: "Sí
Señor, yo creo que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al
mundo".
Al verlo morir en la cruz, el centurión romano exclama: "Verdaderamente este
hombre era Hijo de Dios".
Jesucristo es el Hijo de Dios, y ese es el centro de nuestra fe. Jesucristo es Rey
porque Él es nuestro Dios, el Hijo del Padre.
Vamos a hacer nuestra profesión de fe en Jesucristo, el Hijo de Dios. A cada
invocación, vamos a responder:
¡Creo, Señor, Aumenta mi fe!
Creo en Jesucristo, Único Señor de la Humanidad.
Creo en Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los
siglos.
Creo en Jesucristo que es Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios
verdadero.
Creo en Jesucristo, engendrado y no creado, de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho.
Creo que Jesucristo bajó del Cielo por nosotros, por nuestra salvación.
Creo que por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la virgen y se hizo
hombre.
Creo que por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilatos.
Creo que padeció y fue sepultado, y al tercer día resucitó según la Escritura.
Creo que subió al Cielo y está sentado a la derecha del Padre.
Creo que de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos y su reino
no tendrá fin.
Vamos a poner a los pies de Jesucristo, el Hijo de Dios, Rey del mundo y Rey de
nuestras vidas nuestras peticiones. A cada intención vamos a responder:
"Te lo pedimos, Hijo de Dios".
Por todos aquellos hombres que no te conocen, para que puedan encontrarte y
así llenar el vacío que hay en sus vidas. Oremos...
Por los que conociéndote, viven como si Tú no existieras, para que sientan en 2
sus vidas el calor de tu Amor. Oremos...
Por todos los cristianos, para que seamos signos de tu amor en el mundo, y
seamos luz para las gentes que no te conocen. Oremos...
Por todos los cristianos católicos y no católicos, para que algún día lleguemos
a unirnos en un solo pueblo, como Tú dijiste: "Que todos seamos uno para que
el mundo crea". Oremos...
Por los que estamos hoy aquí reunidos, para que tengamos la valentía de gritar
al mundo que Tú eres el Hijo de Dios y nuestro Rey. Oremos...
Te lo pedimos a Tí, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
Padrenuestros y Gloria. ¡Viva Cristo Rey!
Cantamos . . . . . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . . . . . . .
La misión de Jesucristo en la tierra consistió en salvar a la humanidad de sus
pecados. También dan testimonio de esto las escrituras:
Cuando el Ángel anunció a los pastores el nacimiento de Jesús lo hizo
diciendo: "Les anuncio una gran alegría. Hoy ha nacido en lo pueblo de David
un salvador, que es el Cristo Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán un
niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre" .
Llevado preso por predicar a Jesús, Pedro manifiesta ante los sumos
sacerdotes que lo tenían prisionero, que "fuera de Jesucristo no hay bajo el
cielo otro nombre por el cual podamos ser salvados".
En su primera carta, el apóstol Juan nos dice: "Nosotros damos testimonio de
que el Padre envió a su Hijo como Salvador del mundo".
Vamos a pedirle a Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, único salvador
de la humanidad, que no tenga en cuenta nuestras faltas, sino nuestros intentos por
ser cada vez mejores. A cada invocación vamos a responder:
"Ten piedad de nosotros".
Cordero de Dios.
Salvador del mundo.
Cristo Redentor.
Mediador ante el Padre.
Sumo sacerdote.
Cabeza de la Iglesia.
Príncipe de Paz.
Rey del Universo.
Camino de salvación.
Verdad que nos hace libres.
Verbo hecho hombre.
Pastor manso y humilde.
Divina misericordia.
Enviado del Padre.
Cristo, buen Pastor. 3
Mensajero de Paz.
Verdadero Dios.
Verdadero hombre.
Hijo de David.
Servidor incansable.
Maestro de la Verdad.
Señor de la humanidad.
Mesías prometido.
Unico salvador.
Hijo del Dios Vivo.
Fuente de agua viva.
Luz que alumbra al mundo.
Pan bajado del Cielo.
Cristo, Pan de Vida.
Alimento verdadero.
Bebida de salvación.
Cantamos . . . . . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . . . . . . .
Jesucristo es nuestro Salvador. Nos salvó de una vez y para siempre, pero es preciso
que hagamos nuestra esa salvación día a día. Vamos a pedirle al nuestro Salvador
Jesucristo por todas aquellas cosas en las que día a día necesitamos ser salvados. A
cada intención respondemos:
"Sálvanos Señor".
De nuestros egoísmos y mezquindades...
De la desesperanza y la falta de fe...
De nuestros orgullos y vanidades...
De nuestra falta de paciencia para con nuestros hermanos...
De nuestro desinterés y falta de ayuda a los más necesitados...
De nuestros miedos y cobardías...
De nuestros vicios y debilidades...
De nuestro aferrarnos a las cosas materiales...
De nuestras envidias y rencores...
De todo aquello que nos aleja de Tí...
Cantamos . . . . . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . . . . . . .