marzo 25, 2019
Interesante sentencia relacionada
con medida cautelar autosatisfactiva
Fue dictada por el Dr. Francisco Ariel Ghibaudi, Juez
subrogante del Juzgado de Paz Letrado de Carmen de
Areco
Expte. n° 11656-2018
MONCHO NOUTARY LAUREANO C/ CACHARUL S.A. S/ MEDIDA CAUTELAR
AUTOSATISFACTIVA.
Carmen de Areco, 22 de marzo de 2019 . FAG
AUTOS Y VISTOS: para resolver la presente causa en la que RESULTA:
I.-Que con fecha 26/12/18 Laureano Moncho Noutary solicita medida cautelar urgente
de carácter autosatisfactiva pidiendo el cese de la construcción de un edificio lindero a
su propiedad ubicada en Av. Rivadavia 770 de esta ciudad.
Que relata los inconvenientes que le ocasiona la misma y que el día 19/12/18 cayó
desde el edificio en construcción un tanque depósito de agua estando su pareja junto
con cuatro niñas usando la piscina a pocos metros del lugar donde cayó.
Asimismo relata las irregularidades de la obra, acompañando acta notarial y fotos;
solicitando el cese inmediato de la obra hasta tanto presenten n autos as
habilitaciones municipales correspondientes y se tomen las medidas de seguridad
adecuadas para evitar las caída de objeto.
Refiere la peligrosidad y el peligro en la demora y ofrece contracautela. Funda en
derecho y ofrece prueba.
II.- Que con fecha 27/12/18 se ordenó librar oficio urgente a la Municipalidad local
III.- Que a fs. 38/116 obra contestación del mismo por la Municipalidad de Carmen de
Areco. Cabe señalar que los expedientes fueron remitidos incompletos y sin foliar.
IV. Que posteriormente el actor agregó acta de constatación efectuada por el
escribano Basanta con fecha 28/12/18.
Y Considerando:
I.- En forma preliminar se destaca que la medida autosatisfactiva es aquella de
carácter urgente, autónoma, dictada, en principio, inaudita parte y que responde a
una situación que requiere necesariamente una imperiosa solución prescindiendo de
un proceso principal y en el cual se hace prevalecer el principio de celeridad, que
obliga a reducir la cognición y a postergar la bilateralidad, con el fin de otorgar una
tutela eficaz y rápida. Posee la característica de que su vigencia y mantenimiento no
depende de la interposición coetánea o ulterior de una pretensión principal, es decir,
que mediante la aplicación de este instituto se satisface definitivamente el derecho
pretendido. Entonces, es una medida definitiva y no instrumental; y para su
aceptación, debe ponderarse la alta probabilidad e importancia del derecho y la
irreparabilidad del perjuicio
Para su procedencia es necesario un análisis previo acerca de la existencia o no de
un derecho garantizado por la ley y la justificación del peligro en la demora. Si bien tal
mencionado derecho no debe interpretarse con criterio restrictivo, ni exige un examen
de certeza, indiscutiblemente deben existir en la causa elementos de juicio idóneos
para formar convicción acerca de la bondad de los mismos y pesa sobre quien la
solicita, acreditar la existencia de tales condiciones exigidas por la ley procesal. Que
la cuestión a decidir en cuanto a la procedencia de la cautelar solicitada en este caso,
se presenta como una solución ajustada a derecho y a las circunstancias de la causa,
frente a la urgencia de preservar los derechos que se presentan a ser tutelados,
especialmente aquellos garantizados en la Constitución Nacional debiendo
procederse conforme estos principios constitucionales en juego en este caso (art. 17
y 21 C.N.)
Asimismo se ha dicho: « Que las medidas cautelares sustanciales o materiales frente
los efectos desbastadores que el tiempo de duración del proceso podría producir
sobre el mismo derecho cuyo reconocimiento se pretende del órgano jurisdiccional,
procuran actuar aceleradamente ese derecho. Hay en ello una clara conciencia de
que el alongamiento del proceso en determinadas y especialísimas circunstancias y
por la propia naturaleza del derecho en juego, no ha de producir en el mañana la
desaparición o desvalorización de los bienes que faciliten o permitan la ejecución de
la sentencia, sino que lo que desaparecerá o resultará irremediablemente lesionado
es el derecho mismo por el que se brega y peticiona en justicia. De allí que ante estas
especialísimas circunstancias de urgencia impostergable, desde que se corre el
riesgo de que a la espera de la sentencia definitiva, no sólo se ha de consumir el
tiempo propio del debate sino, también el mismo derecho o bien de la vida que se
procura proteger con la pretensión alumbradora del proceso, el juez está llamado a
echar mano sobre el mismo y entrar en el fondo del asunto, a cuyo fin la legislación
como la doctrina autoral y judicial han creado dos instrumentos de tutela urgente, a
saber: la tutela anticipada y las medidas autosatisfactivas. Ambas medidas tienen en
común entre otros requisitos la urgencia impostergable y el peligro de daño
irreparable en el derecho sometido a juzgamiento, sin embargo las segundas tienen
como características propias el hecho de que conceden, tal como como lo define el
anteproyecto de Código Procesal Civil y Comercial para la Provincia de Buenos Aires
preparado por los Dres. Morello, Eisner, Arazi y Kaminker una tutela definitiva e
irreversible, en una actuación autónoma que se agota en sí misma. No es accesoria
ni está subordinada a otro proceso. Ella se da en el marco de un proceso urgente, en
el cual, el órgano jurisdiccional, al satisfacer la pretensión que le diera nacimiento,
cumple acabada y totalmente con su obligación pública de prestar el servicio de
justicia, obligación que también se extingue, en el caso cerrándose el proceso con
aquella sentencia definitiva e irreversible y, por ende, con autoridad de cosa juzgada.
(Del voto del Dr. Roncoroni en el Ac. 92711 de la S.C.B.A. del 26/09/2007.)
También: «las medidas autosatisfactivas tienen a dar una respuesta a
situaciones de urgencia. Así se ha dicho que la procedencia de las medidas
autosatisfactivas está supeditada a la concurrencia simultánea de circunstancias
infrecuentes (o sea no cotidianas) derivadas de la urgencia impostergable en la que el
factor tiempo y la prontitud aparecen como perentorios; de la fuerte verosimilitud
sobre los hechos, con grado de certidumbre acreditada al inicio del requerimiento o,
en su caso, de sumaria comprobación; la superposición o coincidencia entre el objeto
de la pretensión cautelar o preventiva -en la terminología clásica – con la pretensión
material o sustancial, de modo que el acogimiento de aquella torne generalmente
abstracta la cuestión a resolver porque se consumió el interés jurídico (procesal o
sustancial) del peticionante (Galdós, Jorge Mario, “El contenido y el continente de las
medidas autosatisfactivas”, en “Medidas Autosatisfactivas”, dirigida por Jorge W.
Peyrano, Santa Fe, 2004, Editorial Rubinzal-Culzoni, pág. 61).
II.- En otras palabras, las medidas autosatisfactivas como la que se persigue en autos,
son una solución urgente no cautelar, despachable in extremis que procura aportar
una respuesta jurisdiccional adecuada a una situación que reclama una pronta y
expedita intervención del órgano judicial, poseyendo la característica de que su
vigencia y mantenimiento no depende de la interposición coetánea o ulterior de una
pretensión principal.-
III.- Que es discutible si los juzgados de paz letrados son competentes en este tipo de
causas al estar nuestra competencia circunscripta a las materia específicas
determinadas por la ley, principio que ha sido flexibilizado jurisprudencialmente en el
ámbito de familia y violencia familiar, priorizándose la cercanía con el domicilio de la
víctima a los efectos de la tutela judicial efectiva. También, que existe quienes
pretenden disfrazar un amparo como medida autosatisfactiva para evadir el sorteo del
juzgado competente, o como también referido a causas de violencia familiar la excma.
cámara de apelación departamental ha dicho que no es procedente utilizar la misma
como vía rápida y expedita cuando existen trámites o procesos específicos.
Ahora bien, si existía alguna duda al respecto, resulta de fundamental convicción para
el suscripto la conducta de la Municipalidad de Carmen de Areco, tanto por acción
como por omisión.
IV.- Ante una situación fáctica como la descripta por el actor lo lógico sería enviar una
carta documento ese mismo 19/12/18 y efectuar el reclamo en la municipalidad que es
el organismo competente. Así como cobra derechos de construcción, tasa de
seguridad e higiene, etc., tiene la obligación de controlar las obras en construcción y
más aun una del considerable tamaño como la objeto de autos.
V.- Que analizando la pretensión esgrimida a la luz de lo expuesto en los parágrafos
que preceden, he de destacar que de lo relatado en los hechos, como de la ilustración
que aportan las fotografías agregadas y el conocimiento personal que del área en
cuestión posee el suscripto -ello por cuanto ha pasado todos los días que concurro a
esta ciudad frente a la construcción -, se vislumbra que la situación reviste un grado de
urgencia tal que determina la irreparabilidad de los perjuicios que pudieran producirse
en caso de canalizar el reclamo por las vías procesales comunes, por lo que la vía
intentada resulta procedente.
VI.- Desde el 1/2/18 por disposición de la SCBA me encuentro también a cargo de este
juzgado hasta que se designe nuevo juez. Al concurrir a esta ciudad me llamó la
atención la obra en construcción, ubicada en una manzana de casas bajas y de
dimensiones que no se ven en mi ciudad.
También, uno conoce que cuando mas se aleja de CABA por un lado, y de la cabecera
departamental por el otro, en los municipios hay mas informalidad o los controles son
mas laxos. Lo cual, por un lado constituye un error que se paga con vidas humanas, y
por el otro, en el caso específico, dado que los obreros de la construcción de esta
ciudad y los inspectores municipales no están acostumbrados a obras en altura, deben
extremarse los controles.
VII.- Que de la documentación acompañada a la demanda surge que el titular dominial
es Cacharul S.A. aunque el dueño y/o propietario del edificio en construcción sería
Adolfo Pochtaruck.
Que del expediente 4021-1543-0-19 remitido – reitero sin foliar e incompleto- surge en
su carátula que el iniciante es «Cacharul S.A», pero el plano acompañado se
encuentra a nombre de Adolfo Pochtaruk, estando el proyecto y dirección de obra a
cargo de Luis Marcelo Larama.
Asimismo se remitieron copias del expediente 4755-0-2018 iniciado por el actor con
fecha 28/12/18. (después de la promoción de la demanda, cuando lo correcto hubiera
sido que recurriera a la vía administrativa primero y a la judicial después si no tenía
respuesta)
Que la municipalidad constató las irregularidades determinando el cese de las tareas
con fecha 2/1/19. (después re recibido el oficio cuando lo correcto hubiera sido que
actuaran antes del requerimiento judicial)
Que con fecha 25/01/19 la municipalidad local realizó un acta de visita de obra donde
el arquitecto Pedro Jesús Casco dice: «se observó que se ha revertido la situación por
la cual se había solicitado el cese de las mismas».
VIII.- Que en ninguna parte del expediente presentado surge que se hubieran
aprobado los planos, que se diera permiso de construcción ni quien es el titular de la
obra. Si es cierto que se ha colocado el cartel de obra aunque omitiéndose el nombre
del titular.
IX. Que si bien el conflicto parecería haberse morigerado, encontrándose acreditado el
inminente peligro que representa tanto para el actor como para los otros vecinos del
lugar como para eventuales transeúntes ; no puede dudarse del grave peligro al que
se ve expuesto el accionante, su pareja conviviente y los niños que concurren al lugar;
tanto en sus bienes materiales como en su derecho a la vida, por lo que corresponde
hacer lugar a la pretensión esgrimida, lo que así resuelvo ( Arts. 34, 36, 161, 232 del
C.P.C., art. 10, 11, 15 de la Constitución de la Provincia, arg. art. 43 del la C.N) y
Convención de Derechos del Niño.-
Por ello, jurisprudencia y norma legales citadas, lo normado por los artículos 34, 36,
161, 232 del C.P.C, 10, 11, 15 y ccs. del la C.P. y 17, 31, 43 y 75 inc.22 de la
C.N. Resuelvo:
I.- Hacer lugar a la pretensión esgrimida ordenando a Cacharul S.A., a Adolfo
Pochtaruck; a Luis Marcelo Larama y a quien resulte responsable el cese inmediato de
la obra objeto de autos ubicada en Rivadavia 762 de Carmen de Areco hasta tanto se
acredite: 1) la aprobación de los plano por la municipalidad local o, en su defecto,
autorización expresa para construir a pesar de no tener los planos aprobados y 2) se
encuentren cumplidos todos los recaudos de seguridad tanto respecto de los vecinos,
de los transeúntes y de los trabajadores.
II.- Advertir a la Municipalidad de Carmen de Areco que deberá dar estricto
cumplimiento a las ordenes emanadas de la justicia y que en caso de reiterarse la
remisión de expedientes incompletos inexorablemente se ordenará el secuestro de los
mismos y la remisión de los antecedentes al fuero penal por la comisión del delito
tipificado en el art. 239 del código penal.
III.- Atento que el cese de las tareas ya fue dispuesto por la municipalidad local,
acéptese prestar caución en forma personal al actor y al Sr. Oscar Alberto Moncho, en
forma solidaria, por los daños y perjuicios que la medida pudiera irrogar en caso en
haberla pedido sin derecho.
Regístrese. Notifíquese a las partes y a la Municipalidad de Carmen de Areco, con
habilitación de días y horas inhábiles.
Francisco Ariel Ghibaudi
Juez subrogante
Juzgado de Paz Letrado de Carmen de Areco
Fuente: CADJM