Poemas
Poemas
(Antonio Machado)
FIDES
(Amado Nervo)
No te resignes antes de perder
definitiva, irrevocablemente
La batalla que libras. Lucha erguido
y sin contar las enemigas huestes.
¿Sabes tu si el instante
en que, ya fatigado, desesperes,
es justo aquel que a la definitiva
realización de tu ideal precede?.
MI LOGIA MADRE
(Rudyard Kipling)
Allí estaba: Rudle, el jefe de estación
Peazley, de la Sección de Vías y Trabajos
Ackman, de Intendencia,
Donkin, funcionario de la Prisión,
y Blake, el Sargento instructor
que fue dos veces nuestro Venerable;
y también, estaba el viejo Franjee Eduljee
dueño del almacén "Artículos Europeos...
Fuera nos decíamos: "Sargento" o "Señor",
"Salud' o "Salam";
dentro, en cambio, "Hermano", y así estaba bien.
Nos encontrábamos en el Nivel,
y nos despedíamos en la Escuadra,
Yo era el segundo Diácono.
Estaba también, Bola Nath, el contable,
Saul, el judío de Aden,
Din Mohamed de la oficina del Catastro,
el señor Chuckerbutty...
Amir Singh el sikh;
y Castro, del taller de reparaciones
que, por cierto, era católico romano...
Nuestros ornamentos no eran ricos
y nuestro Templo era viejo y desguarnecido,
pero conocíamos los Landmarks
y los observábamos escrupulosamente...
A veces, cuando miro atrás
me viene a la cabeza este pensamiento:
"En el fondo, no había incrédulos
al margen, quizás de nosotros mismos...
y, así, cada mes después de la Tenida
nos reuníamos para fumar.
No nos atrevíamos a hacer banquetes
por miedo a forzar
alguna norma de cualquier Hermano.
Y hablábamos a fondo, de Religión y de otras cosas.
cada uno de uno se refería
al Dios, que conocía mejor,
y los Hermanos tomaban la palabra
uno tras otro
y nadie se inquietaba.
Nos separábamos con el alba,
cuando se despertaban las cacatúas
y los malditos mosquitos portadores de fiebre.
Entonces volvíamos a caballo
y después de tantas palabras
Dios, Mahoma y Shiva
jugaban al escondite dentro de nuestras cabezas.
Muy a menudo, desde entonces,
mis pasos errantes al servicio del Gobierno
han llevado mi saludo fraternal
desde Oriente a Occidente.
¡Cómo los recordaba!
¡Y cuántas veces he deseado volver a verlos a todos!
A todos los de mi Logia Madre,
¡Cómo querría volver a verlos!
A mis Hermanos, negros o morenos,
y sentir el aroma de los cigarrillos indígenas
mientras deambulaba por allí... el que encendía la luz,
y el viejo de la limonada
removía por la cocina.
Y volverme a sentir un Masón perfecto.
Una vez más,
en esta mi Logia de hoy.
SI
(Rudyard Kipling)
Si puedes estar firme cuando en tu derredor
todo el mundo se ofusca y tacha tu entereza;
si cuando dudan todos, fías en tu valor
y al mismo tiempo sabes excusar su flaqueza;
si puedes esperar y a tu afán poner brida,
o blanco de mentiras esgrimir la verdad,
o siendo odiado al odio no dejarle cabida
y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad;
Si sueñas pero el sueño no se vuelve tu rey:
si piensas y el pensar no mengua tus ardores;
si el triunfo o el desastre no te imponen su ley
y los tratas lo mismo, como a dos impostores:
si puedes soportar que tu frase sincera
sea trampa de necios en boca de malvados,
o mirar hecha trizas tu adorada quimera
y tornar a forjarla con útiles mellados...
...si puedes mantener en la ruda pelea
alerta el pensamiento y el músculo tirante
para emplearlos cuando en tí todo flaquea
menos la voluntad que te dice: "Adelante";
Si entre la turba das a la virtud abrigo;
si, marchando con reyes del orgullo has triunfado;
si no pueden herirte ni amigo ni enemigo;
si eres bueno con todos, pero no demasiado,
si puedes llenar los preciosos minutos
con sesenta segundos de combate bravío,
tuya es la Tierra y todos sus codiciados frutos,
y lo que más importa: ¡serás hombre, hijo mío!
SOY HOMBRE
(Octavio Paz)
Soy hombre: duro poco
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
también soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea
NIHIL
(Manuel Curros Enríquez)
¿Donde estas?..Por hallarte con ansia loca,
Recorrí inútilmente pueblos y edades;
Trepe a la inexpugnable roca gigante roca
Y descendía sus hondas profundidades
Perdíme en el ardiente núcleo efebo
Habité en la caverna que el mar socava
Fermenté en la retorta del mago hebreo
Cabalgue sobre nubes de lava roja.
Registré en las entrañas de los volcanes,
Escudriñe los senos del mar sombrío,
Interrumpí el reposo de los Titanes
Y, de la momia fósil, el sueño frió.
Penetre en la pagoda y en la mezquita,
Bajo la bizantina bóveda esbelta,
En la apartada gruta del cenobita,
En el druídico bosque y en el dolmen celta.
Conspiré a las esfinges y a las sibilas,
Al tosco jeroglífico, al libro santo,
Al ídolo monstruoso de hoscas pupilas,
A la marmórea estatua de regio manto.
Sorprendí en el desierto las caravanas,
Las hordas en sus crudas depredaciones,
Las tribus en sus locas fiestas livianas,
En sus solemnes ritos las religiones.
Sobre el terruño al paria, de horror cubierto,
Sobre el solio al tirano, de ira beodo,
Al sabio meditando sin norte cierto,
al verdugo nutriéndose de sangre y lodo.
Uní mi voz al eco de la campana,
Al doliente gemido del moribundo,
Al grito de la esclava conciencia humana,
Al himno de los mártires tierno y profundo
A susurro apacible de auras y fuentes,
Al rumor de las frondas y cascadas,
Al pavoroso estruendo de los torrentes,
Al fragor de las trombas huracanadas.
Al áspero silbido de las serpientes,
Al clamor de las aves desorientadas
Al ronco son del trueno por la vertientes
Y al alud, que invade las hondonadas…
¡Nadie me dio noticia que de Ti arguya!
Todo ha sido en mi torno, calma y mutismo;
¡No he encontrado rastro ni sombra Tuya,
En la tierra, en los cielos, ni en el abismo….
GITANJALI (FRAGMENTOS)
Rabindranath Tagore
III
No te atormentes por su corazón, corazón mío;
conténtate si la música es verdadera,
aunque no se pueda fiar en la palabra;
disfruta de la gracia que danza,
como un lirio,
sobre la mentirosa
superficie ondeante,
y sea lo que fuere de lo que vive allá en el fondo.
IV
Deseaste mi amor, y, sin embargo, no me amabas.
Por eso mi vida se cuelga de ti como una cadena,
que te grita y se te aferra, más dura
cuanto más luchas por ser libre.
V
Mi desesperación ha llegado a ser tu compañera mortal,
y se agarra al más leve de tus favores,
pretendiendo arrastrarte hasta la caverna de las lágrimas.
Has destrozado mi libertad,
y, con su ruina, te has fabricado tu propia prisión.
VI
No supe lo que hacía un momento y vine.
Pero alza tus ojos
que yo vea si queda aún alguna sombra de los días pasados,
una pálida nube, ya sin lluvia, en el horizonte.
Sopórtame un momento¡ aunque yo no sepa lo que hago.
VII
Las rosas están todavía en capullo,
y no saben aún cómo descuidamos coger flores este verano.
La estrella de la mañana tiene todavía el mismo silencio palpitante;
la luz primera está enredada aún en las enredaderas que cuelgan de mi ventana,
como en aquellos días pasados.
Olvidé un momento que todo había cambiado,
y vine.
VIII
Olvidé si tú me avergonzaste alguna vez, volviéndome
tu cara cuando yo te desnudaba mi corazón.
Sólo recuerdo las palabras que tropezaron en el temblor de tus labios;
las sombras de arrebatada pasión de tus ojos oscuros, como las alas
de un pájaro que busca su nido en el crepúsculo.
Olvidé que tú te acordabas, y vine.
IX
Esta mañana mi despertar fue dichoso, porque vi a mi amor.
El cielo era una sola alegría, y mi vida y mi juventud se consumaron.
Hoy mi casa es de verdad mi casa, y mi cuerpo mi cuerpo.
La suerte me ha sido amiga, y mis dudas se disipan.
¡Pájaros, cantad vuestra canción mejor!
¡Luna, derrama tu luz más bella!
¡Dispara, a millones, tus flechas, dios del amor!
(Traducción de: Zenobia Camprubi de Jiménez )
Donde la mente es guiada hacia delante por Ti, dentro del pensamiento y la acción
eternamente amplios –
PRECEPTOS PITAGORICOS
Compenétrate en cumplir
estos preceptos,
pero atente a dominar
ante todo las necesidades
de tu estómago y de tu sueño,
después los arranques
de tus apetitos y de tu ira.
No cometas nunca
una acción vergonzosa,
Ni con nadie, ni a solas:
Por encima de todo,
respétate a ti mismo.
Seguidamente ejerce
en practicar la justicia,
en palabras y en obras,
Aprende a no comportarte
sin razón jamás.
¡Adelante pues!
ponte al trabajo,
no sin antes rogar
a los dioses que lo conduzcan
a la perfección.
Si observares estas cosas
conocerás el orden
que reina entre los dioses inmortales
y los hombres mortales,
en qué se separan las cosas
y en qué se unen.
(*) Tetraktys o Cuaternidad. Número sagrado y fundamental de los pitagóricos por el cual juraban
su fidelidad. Simboliza la unidad origen y principio, la dualidad de las oposiciones y las
complementariedades, y el triunfo de la trinidad, que finalmente se despliega en el universo del
cuatro. 1 + 2 + 3 + 4 = 10, la unidad expandida en la manifestación, = 1 + 0 = 1, el retorno a la
unidad del origen.
Juan Pablo Benito Danés/Fernando Arroyo Durán
LA MISMA LUZ
(Cesar Alvajar)
Lo divino en lo humano se contiene...
Arde una luz en nuestra pobre arcilla...
¡El más mezquino de nosotros tiene
en su conciencia un área sin mancilla!