CONCEPTO
¿Qué es la lectura?
La lectura es un proceso en el que un individuo conoce
cierta información mediante el lenguaje visual o escrito. El lector se enfrenta a
ciertas palabras, números o símbolos, los traduce en información dentro de su
mente, los decodifica y aprende.
Leer implica pronunciar las palabras escritas, identificarlas y comprenderlas. A
nivel textual, leer es comprender un texto y extraer su significado.
TECNICAS DE LECTURA
1. Muestreo: Anticipación y predicción.
El muestreo consiste en realizar una exploración rápida y preliminar del texto
con el fin de identificar algunas de sus características como el tipo, la
estructura, sus partes, y la función. La anticipación y la predicción consisten en
“adelantarse” a lo que se expresa en el texto, así como en formular algunas
hipótesis acerca de su contenido, esto se hace al explorar los títulos, la
tipografía, las imágenes, el formato o el soporte en que se presenta el texto.
2. Inferencia.
Esta estrategia permite “leer entre líneas”, es decir, relacionar lo que se dice en
el texto con algún otro conocimiento, de tal forma que se construye una
información nueva. Las inferencias se realizan gracias a que relacionamos lo
que dice el texto con conocimientos derivados de nuestra experiencia o, en
ocasiones, de la lectura de otros textos o de algunas partes del mismo texto.
3. Autocorrección (Manejo de hipótesis acomodativas y
flexibles).
La autocorrección consiste en mantener una mente abierta para modificar las
propias hipótesis o supuestos sobre los contenidos de un texto, conforme se
avanza en la lectura.
4. Leer con un propósito definido.
Se refiere a conocer de antemano con qué objetivos se leerá un texto; cuando
esto sucede la actividad de la lectura se torna más focalizada, lo cual ayuda a
seleccionar las ideas importantes en función de las tareas o propósitos.
5. Relacionar lo que está en el texto con los
conocimientos y experiencias previas.
Al relacionar el contenido del texto con experiencias y conocimientos previos, la
lectura se vuelve más significativa y se podrá tener más claridad y mantenerse
mejor en la memoria. Para hacer esto pueden realizarse algunas preguntas
como: ¿qué conocían de lo que se leyó?, ¿les ha sucedido algo parecido?,
¿conocen a alguien que haya vivido situaciones parecidas a las que acabamos
de leer?.
6. Buscar el significado de palabras desconocidas.
Comprender el contenido de un texto implica tener una buena imagen
referencial de lo que ahí se dice o expresa. Esto se pude lograr si se conoce
cuál es la referencia o significado que expresa cada palabra y si el significado
es el convencional.
7. Hacerse preguntas acerca del contenido, la forma y
la función comunicativa del texto.
Para focalizar la atención en lo medular o básico de un texto, es importante
conocer su estructura o forma característica y saber plantear las preguntas
adecuadas que lleven a identificar la información relevante. Po ejemplo ante un
texto de tipo narrativo se pueden hacer preguntas como: ¿Quién o quiénes?,
¿Cuándo?, ¿Dónde?, etc.
8. Leer por partes y dialogar con otros-socializar lo que
se va entendiendo.
En ocasiones es necesario leer una parte de los textos, reflexionar sobre lo que
se ha entendido y platicar con otros sobre las ideas expuestas en la lectura,
sobre todo si no son fáciles de entender, esto ayuda a comprender mejor la
información.
9. Elaborar esquemas.
Realizar esquemas para colocar de manera resumida la información importante
de un texto (según el tipo y el propósito de la lectura), es de gran utilidad
entender mejor los contenidos.
10. Escribir comentarios al margen.
Se trata de anotaciones que se hacen en los márgenes de las hojas de un libro.
En dichas anotaciones se expresa en pocas palabras la idea principal de un
párrafo; las ideas rescatadas con esta estrategia pueden utilizarse para
elaborar resúmenes o esquemas.
11. Leer todo, por ejemplo: Notas a pie, diagramas,
mapas, entre otros.
El contenido de las notas a pie de página, de los diagramas y mapas que
comúnmente acompañan a los textos contiene información valiosa que ayuda a
comprender mejor la lectura.
12. Escribir notas o resúmenes.
Consiste en escribir información a partir de la lectura; la toma de notas y la
elaboración de resúmenes facilitan el recuerdo y la comprensión. Con esta
estrategia se obliga al lector a prestar más atención, a reflexionar sobre la
información y a organizarla de alguna manera.
CONCLUSIONES
Las anteriores estrategias de lectura son muy útiles si se les emplea
de manera consciente y sistemática. Como podemos observar
también, algunas de ellas se complementan entre sí y otras sirven
como técnicas de estudio, por lo que conviene tenerlas en cuenta al
momento de leer cualquier tipo de texto.