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AYOREOS

Los ayoreos son un grupo étnico que habita entre Bolivia y Paraguay. Originalmente eran cazadores-recolectores seminómadas, pero muchos fueron expulsados de sus tierras en las décadas de 1970 en adelante. Actualmente hay aproximadamente 6,000 ayoreos, aunque algunos grupos aún viven en aislamiento voluntario manteniendo su estilo de vida tradicional. Su lengua pertenece a la familia lingüística zamuco y su cosmovisión incluye tres planos: el cielo, la tierra y el sub

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AYOREOS

Los ayoreos son un grupo étnico que habita entre Bolivia y Paraguay. Originalmente eran cazadores-recolectores seminómadas, pero muchos fueron expulsados de sus tierras en las décadas de 1970 en adelante. Actualmente hay aproximadamente 6,000 ayoreos, aunque algunos grupos aún viven en aislamiento voluntario manteniendo su estilo de vida tradicional. Su lengua pertenece a la familia lingüística zamuco y su cosmovisión incluye tres planos: el cielo, la tierra y el sub

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Habitantes: 

Censo INE (2001): 1.398. Censo Conniob (Confederación Nacional de Nacionalidades Indígenas y
Originarias de Bolivia)(2004):3.100.

Ecorregión: Amazonia.

Departamento: Santa Cruz

Provincias: Germán Busch, Chiquitos.

Comunidades: Zapocó, Poza Verde, Puesto Paz, Guidai Ichai, Santa Teresita, Tobita, Urucú, Motacú, Rincón del Tigre,
Belén.

Idioma: Zamuco

Actividades Principales: Agricultura y recolección.

Productos: Maíz, arroz, yuca, plátano y frutas.

Vías de acceso: Terrestre, férrea y aérea.

Los ayoreos (ayoreode o ayoréode) son un grupo étnico del Gran Chaco que vive en un área entre los
ríos Paraguay, Pilcomayo y Parapetí que se extiende entre Bolivia y Paraguay. Hablan el idioma ayoreo, clasificado en
la familia lingüística zamucana.

El nombre Ayoreo (ayoréode, plural masc.) significa algo como “hombres


verdaderos”. Es un calificativo cultural ya que se refiere a su modo de vivir
como cazadores y recolectores.
Los Ayoreo son un pueblo de cazadores y recolectores. Habitaban hasta mediados del siglo XX un territorio enorme del
Norte del Chaco, cuya extensión superaba los 30 millones de hectáreas (300.000 Km.). 

 Los guaraníes los llamaban “talón enfrente”, por la creencia de que tienen otro talón a cambio de dedos en los
pies.

La primera mención de gentilicio ayoré  aparece en 1955, para referirse a grupos ubicados al norte de San José de Chiquitos
en Santa Cruz, Bolivia.

En Bolivia los ayoreos están representados por la organización CANOB (Central Ayorea Nativa del Oriente
Boliviano). En 2002 en Paraguay nació también una organización para los ayoreos, UNAP (Unión Nativa Ayoreo
del Paraguay).

Se dividen en varios subgrupos. Muchos de ellos han sido expulsados de los bosques desde los años 1970, mientras
otros continúan viviendo sin contacto alguno con el exterior. En particular, los ayoreos-totobiegosode son la única tribu
no contactada de Sudamérica que ha sobrevivido fuera de la cuenca amazónica.

La lengua de los Ayoreo pertenece a la familia lingüística Zamuco, al igual que el idioma de los Chamacoco.
El territorio tradicional de los ayoreos era la región del Chaco septentrional, entre el sudeste boliviano y el norte paraguayo.
Unos 300.000 Km² entre los ríos Paraguay, Pilcomayo, Itikaguasu o Parapetí y Guapay o Grande; desde las serranías de
Chiquitanía, en Bolivia, hasta la zona que ocupan en la actualidad las colonias mennonitas del Chaco central paraguayo (a la
altura de Filadelfia). Para el ayoreo su territorio, el monte ("eami"), es un ser vivo que los cobija y se ilumina con su
presencia, formando con ellos un cuerpo.  Eami les da lo que necesitan y les protege, y ellos lo cuidan. Tan preciado
tesoro, lo fueron perdiendo a manos del hombre blanco. 

Hoy en día, se han establecido en grupos locales, que los misioneros continúan adoctrinando. Quedan aproximadamente
6.000 ayoreos repartidos en Bolivia y Paraguay; y pequeños grupos - aproximadamente 100 personas- que siguen
rechazando el contacto, son los "silvícolas", o "indígenas en aislamiento voluntario" que mantienen la manera
de vivir ancestral.

Historia
Se los conocía anteriormente como Moros o Pyta Jovái debido a que utilizaban  como
calzado la piel de tapir con forma rectangular.
El grupo étnico ayoreo fue tradicionalmente un pueblo de cazadores recolectores semi-nómadas
que poblaban el Chaco Boreal. En el siglo XVIII los jesuitas fundaron la reducción de San Ignacio
de Zamucos (1724-1745),
 El pueblo ayoreo se mantuvo aislado hasta la década de 1930, cuando suceden una serie de irrupciones en su territorio,
como ser la Guerra del Chaco (1932-1935), exploraciones petroleras, la ocupación del Chaco paraguayo por colonias
menonitas y la construcción del ferrocarril Santa Cruz de la Sierra-Corumbá (1939-1955). 

En 1955 llegaron los primeros ayoreos la ciudad de Santa Cruz de la Sierra en búsqueda de trabajo, servicios de salud y
nuevos horizontes. En Bolivia existen grupos no contactados de ayoreos en el Parque Nacional Kaa Iya.

Religión y cosmovisión
“El tratamiento de los padres hacía los hijos es afectuoso, dejando a los niños en libertad
absoluta en todos los aspectos. El ayoreo sostiene que el castigo daña el desarrollo físico
del niño”

Como parte de sus creencias mito- religiosas, estos indígenas protegían sus cultivos de
los parásitos mediante la entonación de canciones o maldiciones. En su alimentación, la
miel constituye un alimento fundamental.

Se pintan el cuerpo con los colores negro y rojo. El negro expresa sentimientos de
violencia y el segundo simboliza el erotismo, principalmente en los jóvenes.

El cosmos ayoreo esta formado por tres planos: el cielo, la tierra -hábitat de los hombres- y el submundo, morada de los
muertos, todo rodeado de agua, un dominio inaccesible que marca el fin del universo. El Sol y la Luna se desplazan
continuamente iluminando el plano terrestre y el subterráneo, cuando en el primero es día, en el segundo es noche y
viceversa.

Cosmos AyoreoEl origen de todo lo que conforma su cosmos, han sido hombres: los nanibaháde (antepasados
originarios), que en forma generalmente trágica, murieron y se metamorfosearon en un ente actual, de características
particulares con las que debe interactuar el pueblo.

Los relatos miticos que cuentan estos hechos, por su carácter violento que involucran muertes, venganzas y toda clase
de daños y sentimientos negativos, determinan su carácter tabú o puyák, debido a que de ser contados, se producirán
nuevamente los acontecimientos luctuosos evocados en los relatos.
El ritual ayoreo más importante recibe su nombre de asojna, el chotacabras. El primer canto de esta ave anunciaba la
llegada de la estación lluviosa y un mes de celebraciones y festejos. Sin embargo, bajo la influencia de la Misión Nuevas
Tribus, este y muchos otros rituales fueron suprimidos.

Relación con la naturaleza

Ellos dependen totalmente de lo que la naturaleza les ofrece.

En consecuencia, el Ayoreo no destruye ni cambia su medio ambiente, porque su sobrevivencia solo


es posible si el estado de la naturaleza no es alterado: es en su estado natural que la naturaleza le
ofrece todo lo que necesita.

La agricultura está vista más como un apoyo que el hombre da a la naturaleza, y no como un acto de
transformación o dominio de la misma.

Concepciones religiosas

En la religiosidad indígena se tiene la idea de


que existen seres o divinidades benignas, que ayudan y protegen y
malignas que atacan y engañan a los hombres de distintas
maneras. Estos últimos seres sobrenaturales están
para castigar a las personas que violan las reglas de la
comunidad, como las leyes culturales y los tabúes de
reproducción.

En la actualidad son pocos los grupos indígenas


que practican la religión tradicional de carácter
telúrica y natural, pues la mayoría han sido
influidas por el catolicismo o el evangelismo protestante, que
han cambiado sistemáticamente la faceta espiritual de las
culturas amazónicas, dejándoles inmersos en un
complejo sistema de valores desconocidos y contradictorios a su
ética comunitaria.

Mito de la creación de la
gente:

Con la sombra de Dupade se hicieron los


Ayoreo. Voy a hacerlo con mi misma sombra, dijo Dupade. Dupade
creó la persona hombre con la boca abierta y sin
espíritu. Salía todo por la boca y el ano.
Entremezcló su interior con aire y le dio la vida. Otro
día hizo otra persona. Era muy frágil y era mujer:
ordenó al hombre que tuviera sexo con ella. Pero no daba
gusto. Entonces echó ají y sal y el sexo daba
gusto. Su vientre se hinchó mucho. Y le preguntaron a
Dupade qué era. Es un hijo dijo Dupade, no hay que tener
miedo. Pero ellos al ver la cintura quedaron
atemorizados.

Embarazo y Parto
Originalmente en los pueblos
amazónicos cuando una mujer muere durante el parto, aunque
el niño esté vivo lo entierran junto con ella. Es
también costumbre muy generalizada en muchos grupos, que
si nacen mellizos no se permita vivir a uno de los dos. Los
hombre prefieren que el primer hijo sea varón, pues se
convierte en un compañero y ayuda.

Es probable que el aborto sea considerado


delito grave en muchas culturas amazónicas; si un
bebé muere dentro del vientre se culpa a la madre, los de
la aldea la miran mal y de manera acusadora y el esposo puede
incluso separarse de ella. Seguido al nacimiento se le da el
nombre a la criatura; normalmente escogen nombres provenientes de
sus antepasados o de familias adultos, pero también es
común en la Amazonía el poner nombres relacionados
con animales o fenómenos naturales.

Matrimonio

Existen muchas prácticas curiosas en


la Amazonía, una de ellas es cuando un hombre quiere a una
mujer independiente, viuda o solterona para su esposa, lo
único que hace es ofrecerle carne fresca para que se la
cocine, si ella acepta prepararle los alimentos,
automáticamente lo acepta también como esposo.
Otras prácticas de unión matrimonial están
relacionadas con el rapto de la mujer o formas de exogamia
interclánica, que regulan el flujo de mujeres en
función a sistemas de alianzas políticas y
económicas.En la institución del matrimonio
también existen preferencias entre primos cruzados o
primos paralelos; en los primero un hombre puede casarse con la
hija de la hermana de su padre, o con la hija del hermano de su
madre. En lo segundo puede hacerlo con la hija de la hermana de
su madre o con la hija del hermano de su padre. En la
tradición amazónica la poliginia está
permitida y es hasta hoy practicada. Sin embargo, lo más
común es que el hombre tenga mas afecto a la primera
esposa que es la encargada de la distribución de los
alimentos y administrar la casa. El indígena y sus esposas
viven en una misma casa; las mujeres con sus respectivos hijos se
ubican en rincones opuestos, el marido tiene su cama o hamaca al
centro.

No hay indígenas que se queden


solteros; si se encuentran solos es que han enviudado o se han
divorciado

Muerte y Sepelio(Entierro de un cadáver y los ritos y ceremonias religiosos o civiles correspondientes.)


Las prácticas de entierro son
diversas, unas culturas entierran a sus muertos liados en corteza
de árbol, otras queman el cadáver y las cenizas en
el aire y se han conocido también formas de
endocanibalismo (comer carne humana con fines rituales y
religiosos). Es muy generalizado que las pertenencias principales
del difunto, como armas, hamaca, adornos y incluso mascotas sean
destruidas o enterradas con él.

Organización social y política


Tradicionalmente la etnia ayorea estaba compuesta por diversos grupos locales, que poseían su propio nombre,
liderazgo y territorio. Cada grupo local o gagué poseía varios jefes llamados decasuté. El clan sigue vigente hasta hoy,
siendo patrilineal (los hijos pertenecen al clan del padre) y exógamo (una persona debe casarse con una pareja de otro
clan). Existen siete clanes en los que sus integrantes descienden de un antepasado mítico común que heredan del padre.
Actualmente se mantiene la familia extensa matrilocal (la nueva pareja vive en casa de los padres de la esposa)
o jogasui.

En el tiempo de la vida tradicional antes del contacto, los Ayoreo estaban políticamente organizados en más de
cincuenta grupos locales que se dividían el territorio de la etnia y que recorrían espacios extensos y propios. Cada grupo
local gozaba de un grado muy elevado de autonomía política y con un liderazgo independiente, autónomo con relación a
los demás grupos. Las relaciones entre muchos de estos grupos locales, igual que las relaciones con los otros pueblos
indígenas y no- indígenas eran de guerra. De acuerdo a las necesidades y las circunstancias de una vida nómada en
constante movimiento, los grupos locales podían dividirse en subgrupos, separarse temporariamente, y volver a unirse
más tarde. No existía una jerarquización del liderazgo ni un liderazgo centralizado para toda la etnia. 

Según la tradición Gedé (el sol), héroe cultural ayoreo, decidió que había siete diferentes grupos de
pertenencia, e instituyó que los matrimonios debían celebrarse entre distintos clanes (sibs), y que los
recién nacidos pertenecían al clan del progenitor.

La divinidad solar había enviado a la "gente verdadera", siete clanes que habitaron el universo y poblarían
la tierra: Dosapeode, Jnuruminone, Picanerene, Chiquenone, Etacorone, Cutamurajnane y
Posorajnane. Estas unidades sociales no sólo agrupaban a los hombres, también a los animales, vegetales,
etc.; no hay ente ser o realidad alguna que no pertenezca a determinada sib.

Economía
Actualmente la principal actividad es la agricultura (maíz, yuca, plátano y zapallo), complementada
con la cacería (hombres) y recolección de frutos y tubérculos (mujeres), así como la crianza de
animales menores. Es tradicional la producción artesanal y venta de bolsos, collares y otros
accesorios de vistosos diseños elaborados con fibra de garabatá (Bromelia hieronymi), mientras que
los varones se emplean como peones estacionales en el sector agropecuario y el aprovechamiento
forestal comunal en algunas TIOCs.
La economía ayoreo se basa en la caza de animales del monte chaqueño (chanchos del monte, armadillos, osos
hormigueros, tortugas) y en la recolección (miel, frutas del monte, fibras vegetales y materias primas para la producción
de objetos de uso). Estas actividades de sustento son complementadas por la pesca en los arroyos y las lagunas, y los
cultivos en pequeños claros en el monte, ambos en las épocas de lluvia en verano.
En la vida tradicional, existían numerosos sistemas y mecanismos de distribución que aseguraban la redistribución, al
interior del grupo familiar y local, de todo lo que uno podía haber cazado, recolectado o cosechado. De esta manera
participaban y se beneficiaban también aquellos miembros del grupo (ancianos, viudas, huérfanos, etc.) que por
diversos motivos no podían ejercer ellos mismos una actividad materialmente productiva.
La no- acumulación de bienes materiales que resulta – todo lo que “ingresa” se redistribuye de inmediato – le
garantiza al pueblo Ayoreo hasta hoy un alto grado de movilidad personal y colectiva, y la vigencia natural de
mecanismos de solidaridad que protegen a los más débiles.

Artesanía ayoreo

Las artesanías ayoreas estaban destinadas al uso cotidiano: bolsos, vestidos, adornos corporales, instrumentos de caza y
labranza, utensilios domésticos, sandalias, arcos y silbatos, para ello empleaban materias primas como el garabatá,
maderas y plumas.

Son las mujeres las encargadas de recoger las hojas de garabatá (Bromelia hieronymi, Chaguar en quechua). En la
actualidad las encuentran en terrenos privados, lugares donde los propietarios la consideran como una maleza peligrosa,
pues corta las patas de las vacas.

Los varones tallaban las maderas, en una manifestación artesanal tradicional, aunque rústica. Con las
maderas duras del cuchi, tajibo, mora o guayacán, y la técnica de excavado con hacha y machete,
producían utensilios domésticos como el "bajó", bandejas rectangulares con fondo ligeramente
redondeado; "katibei", cucharones y "potadí", cucharas para batir.

Entre las piezas tradicionales encontramos dos especies de sandalias: "dochiyade" que se elabora con
madera y "paode" con cuero de tapir, ambas se sujetan al pie con un cordón de fibra de garabatá. Por su
forma rectangular, los guaraníes los llamaban “talón enfrente”, por la creencia de que tienen otro talón a
cambio de dedos en los pies.

La pintura, escultura y artes plásticas eran desconocidas para el ayoreo tradicional. Debido a la influencia
de los cojñones (extranjeros) y la disponibilidad de maderas blandas como el cedro, amarilla y toco, los
artesanos actuales realizan tallados de figuras con formas de animales y aves del monte, que destinan a la
venta y carecen de valor en el uso comunitario.

Modo de vida

Aspecto físico

Los adultos se depilaban cejas y pestañas y usaban el cabello largo y suelto; mientras los jóvenes lo
llevaban corto y también las viudas a fin de que el nuevo marido no muera pronto. Algunos se hacían
cicatrices en el pecho y vientre, para demostrar fuerza y coraje. Tatuaban su cuerpo con elementos
calentados al rojo vivo.

Tradicionalmente no usaban ropas, se limitaban a emplear cubresexos de fibras adornados con plumas y
sandalias de madera o piel de tapir. "La verdadera vestimenta del ayoreo era su misma piel desnuda, la
que podía teñir de negro para la guerra y de color rojo para el amor”. El negro expresa sentimientos de
violencia y el rojo, erotismo.

Los cubresexos, "odí" para las mujeres, "ayé" para los varones, los comenzaban a usar al entrar en la
pubertad, no por pudor, sino como símbolo de una nueva etapa de la vida.

En las festividades, los líderes ("dacasute") usaban un gorro de piel de jaguar ("ayoi"), los demás de piel
de mono. Las plumas eran ornamentos de los hombres particularmente fuertes.

Vivienda

La vivienda era circular, se construía en torno a un pilar central, sobre el cual apoyaban otros menores en
forma convergente, la cobertura del techo y la pared -que no llegaban al suelo-, eran hojas y ramas
entrelazadas. Varias de ellas situadas en forma circular alrededor de un centro donde se encontraban las
de los solteros, conformaban la aldea ("guiday"); lugar donde el grupo permanecerá unido por un tiempo
prolongado.
Muerte

Cuando el anciano ayoreo se da cuenta que su hora final se esta acercando, decide postrarse inmóvil, a
esperar la muerte bajo un árbol. La naturaleza nómade del pueblo ayoreo, hace que cuando el hombre
siente que sus fuerzas lo abandonan, decide hacer un alto en la caminata para no perjudicar al grupo que
marcha en busca de alimentos.

Creencias sobre la muerte

Todos los pueblos amazónicos creen en la


inmortalidad de alma, conciben que al morir una persona su alma
deambula por la selva durante mucho tiempo, después se va
a vivir a un lugar imaginario donde dicen se encuentra la tierra
sin mal. En este lugar no hay jefes, todos son iguales y hacen lo
que les place, aseguran también que en el lugar destinado
a los muertos no viven los blancos.

MUSICA Y DANZAS

Danza de jaguar

Sus canciones son distintas y expresan el


testimonio de sus propias hazañas guerreras, por ejemplo,
hablan de un chaman ya muerto, de sus experiencias con los
blancos, del enfrentamiento con la sociedad nacional.

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