Planeta
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Para otros usos de este término, véase Planeta (desambiguación).
Los ocho planetas del Sistema
Solar con tamaño a escala (de arriba hacia abajo, de izquierda a
derecha): Saturno, Júpiter, Urano, Neptuno (planetas exteriores),
la Tierra, Venus, Marte y Mercurio (planetas interiores).
Un planeta es un objeto astronómico que orbita una estrella y que es lo
suficientemente masivo como para ser redondeado por su propia gravedad,
pero no lo suficientemente masivo como para causar fusión termonuclear, y
que ha despejado su región vecina de planetesimales.
Evolución del concepto de planeta[editar]
Véase también: Historia de la astronomía
La idea de planetas ha evolucionado a lo largo de su historia, desde las luces
divinas de la antigüedad hasta los objetos terrestres de la era científica. El
concepto se ha ampliado para incluir mundos no solo en el Sistema Solar, sino
en multitud de otros sistemas extrasolares. La definición consensuada respecto
a qué es considerado un planeta frente a otros objetos que orbitan alrededor
del Sol ha cambiado varias veces, abarcando
anteriormente asteroides, lunas y planetas enanos como Plutón,123 y sigue
habiendo cierto desacuerdo en la actualidad.3
Los cinco planetas clásicos del Sistema Solar, al ser visibles a simple vista, se
conocen desde la antigüedad y han tenido un impacto significativo en
la mitología, la cosmología religiosa y la astronomía antigua. En la antigüedad,
los astrónomos observaron cómo ciertas luces se movían por el cielo, a
diferencia de las «estrellas fijas», que mantenían una posición relativa
constante en el cielo.4 Los antiguos griegos llamaban a estas luces πλάνητες
ἀστέρες (planētes asteres, «estrellas errantes») o simplemente πλανῆται
(planētai, «errantes»),5 de donde derivó la palabra actual «planeta».6 En
la antigua Grecia, China, Babilonia y, de hecho, en todas las civilizaciones
premodernas,78 era casi universal la creencia de que la Tierra era el centro del
Universo y que todos los «planetas» giraban en torno a ella. Las razones de
esta percepción eran que las estrellas y los planetas parecían girar alrededor
de la Tierra cada día9 y la percepción, aparentemente de sentido común, de
que la Tierra era sólida y estable y que no estaba en movimiento sino en
reposo.10
Definición de planeta[editar]
Artículo principal: Definición de planeta
Etimológicamente, la palabra "planeta" proviene del latín planeta, que a su vez
deriva del griego πλανήτης ("planētēs": «vagabundo» y «errante»). Esto se
debe a que en la antigüedad, siguiendo la teoría geocéntrica de Ptolomeo, se
creía que en torno a la Tierra giraban, además del Sol y la Luna, las
estrellas. Se diferenciaban cinco (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno),
descritas como "planetas" (errantes) por carecer de una trayectoria cíclica
predecible y por desplazarse a mayor velocidad en el cielo a comparación de
las estrellas.
Muchos siglos después, al irse aceptando el conocimiento de la trayectoria real
y predecible de estos planetas y la Tierra, se la denominó también como un
planeta más.
• Tiempo después, y según la definición adoptada por la Unión
Astronómica Internacional, un planeta es un cuerpo celeste que:11
1. Orbita alrededor de una estrella o remanente de ella.
2. Tiene suficiente masa para que su gravedad supere las fuerzas
del cuerpo rígido, de manera que asuma una forma en equilibrio
hidrostático (prácticamente esférica).
3. Ha limpiado la vecindad de su órbita de planetesimales, o lo que
es lo mismo tiene dominancia orbital.
4. No emite una luz propia.
Según esta definición, el sistema solar consta de ocho planetas (durante unas
décadas atrás se consideraban a nueve), y estos ocho
son: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. En
cambio Plutón, que hasta 2006 se consideraba un planeta, ha pasado a
clasificarse como planeta enano, junto a Ceres, también considerado planeta
durante algún tiempo, ya que era un referente en la ley de Titius-Bode, y más
recientemente considerado como asteroide y Eris, un objeto
transneptuniano similar a Plutón. Ciertamente, desde los años setenta existía
un amplio debate sobre el concepto de planeta a la luz de los nuevos datos
referentes al tamaño de Plutón (menor de lo calculado en un principio), un
debate que aumentó en los años siguientes al descubrirse nuevos objetos que
podían tener tamaños similares. De esta manera, esta nueva definición de
planeta introduce el concepto de planeta enano, que incluye
a Ceres, Plutón, Haumea, Sedna, Makemake y Eris; y tiene la diferencia de
definición en (3), ya que no ha despejado la zona local de su órbita y no es
un satélite de otro cuerpo.
Los cuerpos que giran en torno a otras estrellas se denominan generalmente
planetas extrasolares o exoplanetas. Las condiciones que han de cumplir para
ser considerados como tales son las mismas que señala la definición de
planeta para el sistema solar, si bien giran en torno a sus respectivas estrellas.
Incluyen además una condición más en cuanto al límite superior de su tamaño,
que no ha de exceder las 13 masas jovianas y que constituye el umbral
de masa que impide la fusión nuclear de deuterio.12
• Según la Real Academia Española, podemos ver la
palabra planeta definida así:
Cuerpo sólido celeste que gira alrededor de una estrella y que se hace visible por la luz que refleja.
En particular los que giran alrededor del Sol.
El problema de una definición correcta llegó a un punto crítico en los años
2000. Sin embargo, esta no es la primera vez que se identifica un sistema de
este tipo. En el 2004, Gael Chauvin descubrió un objeto de unas 5 veces la
masa de Júpiter orbitando alrededor de la enana marrón 2M1207. La distancia
proyectada es de unas 55 unidades astronómicas.
La Unión Astronómica Internacional, organismo responsable de resolver los
asuntos de la nomenclatura astronómica, se reunió en agosto de 2006 dentro
de su XXVI Asamblea General en Praga. Aquí, tras largas discusiones y varias
propuestas, se adoptó finalmente que un planeta es:
Un cuerpo celeste que (a) gira alrededor del Sol, (b) tiene suficiente masa para que su gravedad
supere las fuerzas del cuerpo rígido, de manera que asuma una forma de equilibrio hidrostático, de
forma esférica y (c) que haya despejado la zona de su órbita.
Además, propone el término planeta enano para los cuerpos que cumplan las
condiciones (a) y (b), pero no (c) y no sean satélites. Este es el caso
de Plutón, Ceres y Eris (conocido antes como 2003 UB313). Con posterioridad
también se han añadido a la lista de planetas enanos Makemake y Haumea.
Por último, el resto de los objetos del sistema solar, excepto los satélites
pueden considerarse cuerpos menores del sistema solar.
Véase también: Nomenclatura planetaria
Formación[editar]
No se sabe con certeza cómo se forman los planetas. La teoría predominante
es que lo hacen durante el colapso de una nebulosa en un delgado disco
de gas y polvo. En el centro se forma una protoestrella rodeada de un disco
protoplanetario en rotación. Mediante la acreción (un proceso de coalescencia
por colisión), las partículas de gas y polvo del disco acumulan sin interrupción
masa para formar objetos cada vez más grandes. Estas acumulaciones
de masa, conocidas como planetesimales, aceleran el proceso de acreción por
la atracción gravitatoria de materiales adicionales y se vuelven cada vez
más densas hasta que colapsan bajo la gravedad para formar protoplanetas.13
Después de que un planeta alcanza una masa algo mayor que la de Marte,
comienza a reunir una atmósfera extensa14que incrementa la tasa de captura
de planetesimales por medio de la resistencia atmosférica.1516En función del
modo de acreción de sólidos y gases, el resultado será un planeta gigante, un
gigante de hielo o un planeta terrestre.171819
Clasificación general de los planetas del sistema
solar[editar]
Los planetas del sistema solar se clasifican conforme a dos criterios: su
estructura y su movimiento aparente.
Según su estructura[editar]
• Planetas terrestres o telúricos: pequeños, de superficie rocosa y
sólida, densidad alta. Son Mercurio, Venus, la Tierra y Marte.
También son llamados planetas interiores.
• Planetas jovianos (similares a Júpiter): grandes diámetros,
esencialmente gaseosos (hidrógeno y helio), densidad baja.
Son Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, los planetas gigantes del
sistema solar. También son llamados planetas exteriores.
• Plutón, según el acuerdo tomado el 24 de agosto de 2006 por
la Unión Astronómica Internacional sobre una nueva definición de
planeta, se le considera dentro de la categoría de planeta enano. Los
primeros asteroides descubiertos fueron también denominados
temporalmente como planetas, como Ceres, que al igual que otros
asteroides llegaron incluso a tener su símbolo planetario, hasta que
fue evidente que formaban parte de toda una familia de objetos:
el cinturón de asteroides.
Véase también: Redefinición de planeta de 2006
Según sus movimientos en el cielo[editar]
La teoría geocéntrica clasificaba a los planetas según su elongación:
• Los planetas inferiores son aquellos que no se alejaban mucho del
Sol (ángulo de elongación limitado por un valor máximo) y que, por
tanto, no pueden estar en oposición, como Mercurio y Venus.
• Los planetas superiores son aquellos que hacen oposición, y se
toma como referencia a la Tierra. Es decir que, todos los que se
alejan del Sol. Más allá de la órbita terrestre, son superiores, tienen
órbitas más alejadas del Sol. Sus tamaños gigantescos y su
composición líquida y gaseosa los hace muy diferentes de los
planetas interiores, siendo bastante menos densos que estos.
Suelen tener grandes atmósferas compuestas por helio e hidrógeno, con
componentes de otras sustancias como agua, metano o amoníaco. Las
configuraciones de un planeta exterior son:
• Conjunción. El Sol se interpone entre la Tierra y el planeta, haciendo
que este no se vea.
• Oposición. Las direcciones del Sol y el planeta difieren en 180°,
estando la Tierra entre ambos. La visión del planeta es óptima. A la
puesta del Sol está en dirección Este y al amanecer al oeste. Es uno
de los mejores momentos para observarlo dado que en la oposición
la distancia planeta-Tierra es mínima.
• Cuadratura oriental. Las direcciones del Sol y el planeta forman 90°
hacia el Este. A la puesta del Sol el planeta está en la dirección sur,
y al amanecer en dirección norte.
• Cuadratura occidental. Las direcciones del Sol y el planeta forman
90° hacia el Oeste. A la puesta del Sol el planeta está en dirección
norte, y al amanecer en dirección sur.
Los planetas interiores y exteriores parten de un lugar de referencia que no es
la Tierra: es el cinturón de asteroides. Los planetas: Mercurio, Venus, La Tierra
y Marte son internos. Los planetas: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno son
exteriores.
Historia de la observación y nombres de los
planetas[editar]
Artículo principal: Historia de la astronomía
Desde la prehistoria y hasta el comienzo de la astronomía con telescopios, los
planetas conocidos eran: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno ya que son
los fácilmente visibles a simple vista.
Los orígenes de la observación de los planetas de los que hay registro se
remontan a la civilización sumeria (3800 a. C. a 2000 a. C.) cuya cultura, y
especialmente su religión, repercutió en la mitología de otros pueblos antiguos
de región de la Mesopotamia. Allí los planetas se identificaban con deidades de
su religión de los que tomaban sus nombres. Además, en esta época se
forjaron también los símbolos que se utilizan hasta el día de hoy.2021
Ordenados desde el Sol hacia el exterior son:
Símbolo Nombre Descripción
Nabu Dios tutelar de la escritura, e hijo de Marduk
Producto de un sincretismo que tiene su origen en Inanna. Es la diosa
Isthar
del amor y la belleza, de la vida, de la fertilidad, asociada a la sexualidad.
Nergal Dios del inframundo y señor de los muertos
Marduk Dios soberano de los hombres y los países.
Tiene una doble cara: Por un lado es un granjero y dios benéfico que cura
Ninurta enfermedades y ahuyenta demonios y por el otro, es el enfadado y celoso
dios del aire.
Para nombrar los planetas, la cultura griega antigua clásica, tomó los nombres
de los dioses babilonios traducidos a sus correspondientes divinidades. Ellos
son:
Símbolo Nombre Descripción
Dios olímpico mensajero, de las fronteras y los viajeros, el ingenio y del
Hermes
comercio, de la astucia, de los ladrones y los mentirosos. Es hijo de Zeus.
Afrodita La diosa de la belleza y el amor erótico.
Dios olímpico de la guerra, la personificación de la brutalidad y la violencia,
Ares
así como del tumulto, confusión y horrores de las batallas
El «padre de los dioses y los hombres», supervisaba el universo. Era el dios
Zeus
del cielo y el trueno.
El principal de la primera generación de titanes. Gobernó, hasta que fue
derrocado por su propio hijo Zeus. Sin embargo siguió presidiendo las
Crono
fiestas como patrón de la cosecha. Ha sido refundido con el nombre
de Chronos, la personificación del tiempo.
La cultura romana antigua, renombró los dioses griegos y con ellos los
planetas. Estos son los nombres que usamos en la actualidad.
Símbolo Nombre Equivalente griego
Mercurio Hermes
Venus Afrodita
Marte Ares
Júpiter Zeus
Saturno Crono
Descubrimiento de planetas con telescopio[editar]
Urano es visible a simple vista en el momento de la oposición, en cielos
oscuros, sin contaminación lumínica, pero, en parte por la lentitud de sus
movimientos, no fue identificado como planeta en la antigüedad. En el
siglo XVII fue catalogado como estrella. En 1781 el británico William
Herschel observó un objeto que más tarde se confirmó como un planeta más
allá de la órbita de Saturno. Al momento de nombrarlo se intentó rendir
homenaje al rey del Reino Unido, pero finalmente se lo denominó Urano, que
en la mitología griega es un titán primordial personificador del cielo y padre de
Crono, que, como este, fue derrocado por su hijo. De esta manera, se continuó
la tradición de usar la mitología antigua para nombrar los planetas, aunque, en
lugar del nombre romano (Caelus) como en el resto de planetas, en este caso
se usó la forma griega. Esta tradición había sido iniciada con la astronomía
telescópica a principios del siglo XVII con la denominación de los satélites
galielanos de Júpiter por Simon Marius.
En 1801 el italiano Giuseppe Piazzi descubrió un objeto de pequeño tamaño
entre Marte y Júpiter que fue denominado Ceres, por la diosa romana de la
agricultura, las cosechas y la fecundidad, ubicándose en la tradición de utilizar
nombres de deidades romanas. De manera similar a Urano, originalmente se
intentó agregarle un "apellido" en honor a un monarca de país del
descubrimiento, algo que luego fue desechado. En Grecia se lo
nombra Deméter, la equivalente griega de Ceres. Este objeto fue considerado
planeta hasta mediados del siglo XIX, luego de la acumulación de varios
descubrimientos de objetos similares que dieron cuenta de la existencia de
un cinturón de asteroides al que el objeto pertenece.
En 1846 Johann Gottfried Galle y Urbain Le Verrier descubrieron un planeta
más allá de Urano que, luego de algunos ensayos de nombres, fue
llamado Neptuno, dios de la mitología romana, hijo de Saturno y hermano
de Júpiter, que gobierna todas las aguas y mares, que vuelve a ubicarse en la
tradición de nombrar con nombres de deidades romanas. El nombre del planeta
se traduce literalmente en otras culturas: Se le llama estrella del rey del
mar en chino, coreano, japonés y vietnamita (海王星 en caracteres chinos,
해왕성 en coreano) y en la India, el nombre que se da al planeta
es Varuna (devanagari: वरुण), el dios del mar en la mitología hindú/védica.
Finalmente, en el año 1930 el estadounidense Clyde Tombaugh descubrió un
cuerpo más allá de Neptuno. Para nombrarlo, se adoptó Plutón el dios romano
del inframundo. De manera similar a Ceres, Plutón fue considerado planeta
hasta que se descubre que pertenece a un cinturón de objetos menores, en
esta caso al cinturón de Kuiper.
Planetas externos al sistema solar[editar]
Representación artística del planeta OGLE-2005-
BLG-390Lb, a 20 000 años luz de la Tierra.
Artículo principal: Planetas extrasolares