Estrategias para Apoyar a Niños en Crisis
Estrategias para Apoyar a Niños en Crisis
AQUÍ
CÓMO AMORTIGUAR EL IMPACTO DE
LAS SITUACIONES ESTRESANTES
EN LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS
E S C R I T O P O R
Beatriz Cazurro
SOBRE LA
AUTORA
Beatriz Cazurro. Psicóloga sanitaria
y psicoterapeuta. Terapia con
niños, adolescentes y adultos. Ex-
perta en apego y trauma. Autora
del cuento “Quiero ser siempre
princesa”. Creadora de las campa-
ñas por los buenos tratos “En Sus
Zapatos” y “ChildrenToo”.
[Link]
ÍNDICE
1. NOTA AL LECTOR
SOBRE EL TRAUMA 2.
3. ENTORNO SEGURO
RECURSOS 4.
5. OTRAS APLICACIONES
UN CASO REAL 6.
7. CONCLUSIONES
Aunque lo que leerás a continu-
1.
ación puede ser aplicado a cualquier
experiencia estresante que tu hijo o
hija haya vivido o esté por vivir, verás
que algunos de los ejemplos harán
referencia a situaciones relacionadas
NOTA AL
con el COVID-19, ya que es uno de los
principales retos a los que nos esta-
LECTOR
mos enfrentando en la actualidad y
una de las peticiones que más he
recibido en las últimas semanas. Exis-
ten ya múltiples casos de niños y
niñas con dificultades para lidiar con
este reto al que se están enfrentado, y
de padres y madres que se están sin-
Si eres una persona que tiene
tiendo desbordados e impotentes al
contacto directo con niños y niñas
sentir que no tienen suficientes
creo que este e-book te será de utili-
herramientas para ayudar a sus hijos
dad. Al menos eso espero. Este docu-
en estos momentos tan difíciles y
mento nace con la intención de
extraordinarios.
ayudar especialmente a madres y
padres, es por eso que hablaré de
forma general de “hijos e hijas”, pero
por supuesto todo lo que leerás a con-
tinuación puede ser llevado a cabo
por maestros, profesores, pediatras o
familiares. Cuantas más personas
estemos ahí para ellos y ellas, mejor.
Pag 1
Sé que este documento llega
algo tarde. Quizá hubiera sido útil
escribirlo nada más empezar el con-
finamiento, para ir preparándonos y
ayudando a integrar a los niños la
experiencia tan insólita y diferente
que les está tocando vivir. ¿Por qué
entonces me decido a escribirlo
ahora? Por varios motivos:
Pag 2
Me gustaría aclarar que esto no es Por eso, y aunque todo lo que vas a
más que un documento, y aunque leer a continuación se centra princi-
recoja algunos elementos que palmente en incorporar herramien-
pueden ser terapéuticos y muy ben- tas, el hecho de leer sobre situaciones
eficiosos, no te preparan para ser estresantes y trauma puede que te
terapeuta. Nadie espera que lo seas genere malestar o que empieces a
así que por favor, actúa con respons- sentirte sobrepasado o incómodo. Si
abilidad. No hay nada de lo que voy a es así te recomiendo que pares, lo
exponerte que tenga un riesgo para dejes para otro momento, busques
la salud mental de tu hijo o tu hija una forma de cuidarte antes de
pero puede que tú sientas que es retomarlo y, si es necesario, pidas
demasiado y no puedas. No pasa ayuda. Es importante atender a
nada. Respeta tus limitaciones. Poco cómo estás tú para poder atenderles
a poco. a ellos.
¡COMENZAMOS!
Pag 3
Imagina un niño que ha sido
2.
castigado tras cada expresión genui-
na de rabia o frustración que ha
mostrado. No se ha tenido en cuenta
su etapa evolutiva, su desarrollo cere-
bral o sus necesidades (puede que
SOBRE EL
por desconocimiento) y ha aprendido
(sin conciencia) a obedecer y a inhibir
Pag 4
Quizá para poder familiar- tareas del hogar, puede suponer un
izarnos más con el concepto de factor de riesgo más.
trauma y sentirnos algo más prepara-
dos para afrontarlo, pueda ser de util- . La gran exigencia social por
idad conocer algunas de las condi- sentirnos como si todo siguiera igual,
ciones, que le suelen preceder: aprovechar el confinamiento y mirar
solo el lado positivo.
. La falta de previsibilidad.
. La inmovilización. . El aislamiento, tanto el de los
. La pérdida de seguridad. niños y niñas, como el de los progeni-
. La pérdida de conexión. tores. Especialmente los niños y niñas
. La pérdida del sentido del mayores de 3 años han perdido sus
tiempo y las secuencias. espacios para socializar, espacios en
. El entumecimiento o distanci los que poder desarrollar nuevas ha-
amiento. bilidades y desplegar las que ya esta-
. La pérdida de sentido de ban en marcha. Además, los progeni-
propósito. tores se han visto obligados a asumir
(Bessel van der Kolk, 2020) este reto sin el sostén y sin la red de
apoyo habitual.
Teniendo en cuenta lo anterior,
y aunque pueda ser duro de asumir, . La incertidumbre. Todos esta-
el escenario creado por la existencia mos sometidos a cierto nivel de incer-
del COVID-19 es sin duda una situ- tidumbre. No sabemos cómo será la
ación potencialmente traumática “nueva normalidad”, el impacto en la
para todos, incluidos los niños y niñas. economía (personal y global) o en las
Desde luego, para una gran parte de relaciones personales. En algunos
ellos y ellas va a ser una situación casos, además, la incertidumbre será
estresante y con varias precondi- acerca de la salud propia o de un ser
ciones para un posible trauma. Entre querido.
ellas están:
. La falta de disponibilidad de
. La falta de rutina. los progenitores debido a la carga de
teletrabajo, al estrés por factores
. La gran exigencia que se ha ajenos a ellos, por dedicarse a una
recibido especialmente desde profesión sanitaria o por haber tenido
algunos centros educativos y puestos que mantenerse en cuarentena por
de trabajo de continuar a un ritmo haberse contagiado.
igual que el previo a la pandemia.
Aunque para algunas familias el . La enfermedad o muerte de
hecho de que haya actividad escolar un familiar.
pautada puede ayudar a mantener
una estructura, en otras familias los . El estrés de los progenitores
deberes, sumados al teletrabajo, al por verse sin recursos emocionales o
cuidado de otros hermanos y a las económicos.
Pag 5
No es de extrañar que ante el Como lo que sí podemos afir-
COVID -19 muchos niños y niñas estén mar, es que para muchos niños y
percibiendo muchas de las situa- niñas los cambios derivados de la
ciones que les están aconteciendo actual pandemia pueden ser un reto
como retos demasiado grandes para difícil, me parece interesante ofrecer
sus recursos. No es su culpa. No es algunos datos sobre cómo funciona el
nuestra culpa. Simplemente está cuerpo humano en situaciones simi-
sucediendo. lares.
Pag 6
Es decir, nuestro cuerpo viene
de serie con un sistema neurobi-
ológico para enfrentar las situa-
ciones difíciles, y siempre va a
encontrar la mejor respuesta que
puede encontrar.
Estos son algunos síntomas que nos Soy consciente de que de forma
pueden poner en la pista y que, tal y general se nos enseña a que muchos
como comentaba al principio de este de estos comportamientos, sensa-
apartado, antes de saltar a corregir, ciones o maneras de funcionar son
quizá sería importante pararnos a negativas y debemos corregirlas.
valorar: Hemos crecido con el mensaje de que
debemos castigar, entrenar, ignorar
. Pensamientos negativos o premiar lo opuesto. Me hago cargo
constantes. de que este planteamiento es muy
. Explosiones emocionales. diferente, que requiere deconstruir
. Obsesiones. un modelo de educación y crianza
. Compulsiones. entero, y sé que eso es verdadera-
. Irritabilidad. mente difícil y que lleva tiempo. Aún
. Rabia excesiva. así, entendiendo la cantidad de resis-
. Dolor de tripa. tencias, pensamientos de “cómo voy
. Dolor de cabeza. a encontrar valor en que mi hijo esté
. Enuresis. hipocondriaco o violento” y la con-
. Pesadillas. fusión que pueda producir escuchar-
. Incapacidad para dormir. lo, antes de hablar de qué podemos
. Dificultad para mantener la hacer para ayudar a niños y niñas con
concentración. estos síntomas, lo voy a repetir:
. Aislamiento.
“”
. Fobia social. “El cuerpo de tu hijo o hija
. Fobia a la calle. está haciendo lo mejor que puede
. Desesperanza. hacer en este momento, y eso tiene
. Depresión. un valor incalculable”
. Violencia.
. Tensión muscular. Repítelo las veces que haga falta.
. Hipocondría.
. Actuar como si nada estuviera
pasando.
Pag 7
Que se adapte no significa
que esa adaptación no afecte
a su relación consigo mismo
y a su relación con los demás.
No solo en ese momento sino
a lo largo de su vida.
Pag 8
. O al contrario, un niño de 2 años
ha podido aprender inconsciente-
mente a recibir el máximo de
atención posible (no perdamos de
vista que para los niños la atención es
una necesidad, no un capricho) com-
portándose de forma violenta y coer-
citiva.
ADAPTACIÓN
VS. INTEGRACIÓN Existe una creencia muy exten-
dida de que los niños y las niñas se
adaptan a todo, y dentro de esa
Una de las características más
creencia se da por entendido que el
asombrosas del ser humano es su
hecho de que se adapten significa
capacidad de adaptación. El impulso
que no les afecta. Sin embargo, tal y
biológico de supervivencia y de cubrir
como se ve en los ejemplos, esto no
nuestras necesidades es tal que , ya
es así. Efectivamente los niños y las
como bebés, haremos lo posible por
niñas siempre se van a comportar de
adaptarnos al entorno en el que nos
la mejor manera que pueden dentro
ha tocado vivir. Inicialmente ese
del contexto en el que están. No ten-
entorno será nuestra madre, más
dría sentido que un bebé siguiera
adelante la figura paterna y poco a
llorando en un entorno en el que no le
poco la sociedad. Aunque suene
atienden o que muestre su enfado en
increíble todos los niños y niñas se
un entorno en el que se le humilla o
adaptan de la mejor manera posible
castiga cuando lo hace, pero que se
(todos y todas lo hicimos en su mo-
adapte no significa que esa adapta-
mento), aunque eso suponga tener
ción no afecte a su relación consigo
que renunciar a partes de ellos y
mismo y a su relación con los demás.
ellas importantes para su bienestar
No solo en ese momento, si no a lo
emocional. Y por supuesto lo hacen
largo de toda su vida.
de forma inconsciente.
Por todo esto, más que hablar de
Algunos datos llamativos a este
adaptación, en este e-book vamos a
respecto son que:
hablar de integración como forma
de cuidar el bienestar emocional
. Un bebé de 6 meses ya ha
de niños y niñas y de ayudarles a
podido aprender a dejar de llorar si no
manejar los retos a los que se estén
ha recibido respuesta de sus figuras
enfrentando o se vayan a enfrentar
significativas.
en un futuro.
Pag 9
Y, ¿qué es integrar? Voy a inten-
tar explicarlo de la forma más sencilla
posible.
Pag
Pag910
la situación de los progenitores
3.
puede estar siendo altamente
estresante (por dificultades económi-
cas asociadas a la crisis, por la muerte
o enfermedad propia o de un familiar,
etc.) sería perfectamente normal que
ENTORNO
un niño o niña con apego seguro no
sintiera que dispone del mismo espa-
Pag 11
Por lo esencial de cada una de estas . Está haciendo lo que puede.
habilidades a continuación las
desarrollaré una a una en mayor pro- . Si quiero que lo haga diferente
fundidad. necesita de mi ayuda.
Pag 12
Cuando no se sienten
escuchados pueden dejar
de decir lo que necesitan
decir, o bien gritarlo.
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Identifica la voz que cuestiona, que no se decida desde la escucha
desprecia o ataca estas afirma- del momento, de las capacidades, de
ciones. Escríbela en un papel. Si la interpretación, de las emociones y
quieres puedes imaginar y dibujar al de la motivación de los niños y niñas,
personaje que vive dentro de ti y dice va a entorpecer esa seguridad que
esas cosas. Escríbele una carta necesitamos construir para que
reconociendo que está tratando de puedan expresarse con libertad.
cuidarte, que sabes que quiere prote-
gerte manteniéndote en tu zona de Esto no significa que no poda-
confort y agradéceselo. Explícale que mos equivocarnos. Eso sería una
ahora mismo no te está ayudando a exigencia imposible, más aún en una
entender a tu hijo y, cuando estés situación como la actual. De lo que se
preparado o preparada, dile que vas trata es de que el patrón general de
a probar otra forma diferente de relación con nuestros hijos e hijas se
mirarle. Recuerda que eres tú quien base en una escucha empática y sin
escucha a esa voz y que puedes juicio, pero por supuesto que vamos a
hacerle caso o no. Eres tú quien lleva fallar. Somos humanos, tenemos días
el timón. difíciles y estamos viviendo una situ-
ación difícil. Lo más importante es
hacernos cargo, pedir perdón, poner
nuestra energía en volver a escucha-
rles y si no nos sentimos capaces,
buscar apoyo.
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Por eso, y con el fin de que puedan
integrar las experiencias que tienen,
es importante poder aprender a
escucharles. Desde ahí podremos
ayudarles mejor a expresar y aceptar
su experiencia.
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Suena muy sencillo, sin embargo, la • Permite que te corrija a medida
reacción habitual cuando se propone que se expresa: a veces escuchar las
a los adultos utilizar esta forma de propias palabras en boca de otro o ver
escuchar es de cierta incredulidad. La la expresión corporal en el cuerpo de
mayoría de la gente cree que ese otro, permite la distancia necesaria
reflejo no va a añadir nada, que no va para precisar y modificar el conteni-
a ayudar, que lo que ayudaría es un do.
consejo, una solución o consolar al
niño o a la niña diciendo que no pasa EJEMPLO 1
nada. Y nada más lejos de la realidad.
Un reflejo honesto añade mucho, el -Niña: Me gusta que la abuelita ya no
hecho de que sea invisible no le quita esté (sonriendo) (3 años)
ni un ápice de valor. -Mamá: ¡Cómo dices eso! No está
bien alegrarse de que la abuelita esté
El reflejo añade presencia, acepta- muerta.
ción, empatía, interés, altavoz. -Niña: (frunce el ceño)
Añade también la posibilidad para -Mamá: No, no te enfades. Yo estoy
los niños y niñas de tomar concien- triste porque ya no está. No me gusta
cia, de conocerse, de matizar sus oírte decir eso.
palabras si las que han usado no -Niña: Vale mami, perdona, no lo
encajan exactamente con su expe- volveré a hacer.
riencia. El reflejo añade profundi- -Mamá: Vale hija, no te preocupes.
dad, la posibilidad de comprender Vamos a leer.
con más amplitud lo que ocurre, de
vivirlo en compañía ; añade regu- ALTERNATIVA
lación emocional. Y por si esto
fuera poco, añade la posibilidad de -Niña: Me gusta que la abuelita ya no
buscar una solución o apoyo que se esté (3 años).
ajuste a lo que de verdad está pas- -Mamá: ¿Te gusta que no esté?
ando. -Niña: Sí
-Mamá: Debe haber algo que no te
Algunas claves para comenzar a prac- gustaba de que estuviera.
ticarlo: -Niña: Sí, que tú estabas con ella todo
el rato y no podía jugar contigo.
• Repite lo que tu hijo o hija ha -Mamá: Ya… ha debido ser muy difícil
dicho o lo que ha mostrado, sin añadir para ti no jugar conmigo todos estos
comentarios. días.
-Niña: (frunce el ceño)
• Recoge lo fundamental de la -Mamá: Pareces enfadada
emoción que te comunica. -Niña: ¡No me gusta!
-Mamá: No te ha gustado…
• Resume la esencia del mensaje
si es largo.
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-Niña: ¡Ya no te vayas más! (agarrán- EJEMPLO 2
dola fuerte del brazo)
-Mamá: Tienes tan pocas ganas de -Niña: Estoy tristosa (8 años)
que me vaya otra vez que me agar- -Mamá: Dirás triste, hija.
ras fuerte fuerte el brazo, así no me -Niña: (se incorpora con ímpetu) ¡No
escapo (la niña asiente) ¿Y si alguna mamá, no estoy triste!
vez me tengo que ir a hacer otra -Mamá: Pero es que tristoso no existe.
cosa? Tú no quieres que me vaya -Niña: (gira la cara) Pues yo estoy tris-
más y yo no sé si te lo puedo prome- tosa, nunca me entiendes…
ter. Mañana, por ejemplo, tengo que
trabajar. ¿Qué hacemos? ALTERNATIVA
-Niña: (ojos mirando al techo, pen-
sando) ¡Pues me avisas! (cara ilumi- -Papá: Hija, me ha dicho mamá que
nada) estabas triste
-Mamá: Ah…¿no te gustó que no te -Niña: ¡Pues no!
avisara? -Papá: ¿Ah, no?
-Niña: No -Niña: ¡No! ¡No me entiende!
-Mamá: Y parece que has tenido una -Papá: Jolín, pareces muy enfadada.
ideaza! ¡Que te avise! -Niña: ¡Sí!, ¡le he dicho que estoy tris-
-Niña: ¡Es una ideaza! tosa y no me cree!
-Mamá: Vale. Pues te prometo que la -Papá: ¿Tristosa? No conozco esa pal-
próxima vez que me vaya te aviso, ¿te abra pero tú pareces muy segura de
parece? que así es como estás.
-Niña: Vale mami, ¿leemos? -Niña: Sí, quiero llorar. ¡Y quiero
pegar!.
-Papá: Llorar… y pegar…
-Niña: ¡Quiero llorar y pegar a la vez!
¡Es un lío!
-Papá: Ya, la verdad es que suena a
lío…
-Niña: (llora)
-Papá: Y parece que las lágrimas han
salido primero.
-Niña: (se abraza al papá) Me ha
quitado mi pulsera.
-Papá: ¿Tu pulsera?
-Niña: Sí, la que me regaló mamá por
mi cumple. Me la ha quitado María.
-Papá: Y eso te pone tristosa.
-Niña: ¡Sí! Triste porque era mi puls-
era favorita y ¡rabiosa porque quiero
pegar a María! (se incorpora con
energía)
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-Papá: ¡Ah!¡ Tristosa es de triste y
rabiosa! ¡Y mira! Ahora te has incor-
porado, ya no hay lágrimas, parece
que ahora le toca el enfado.
-Niña: ¡Sí!¡Es tonta!
-Papá: Estás tan enfadada que la
quieres llamar tonta
-Niña: ¡Sí!
-Papá: (silencio)
AUTOCONCIENCIA Y
-Niña: Estoy mejor papi. ¿Sabes que AUTORREGULACIÓN
tristosa es una palabra que se ha
inventado la profe? Ha sido en Puede que este tuviera que ser
tutoría, hemos inventado palabras uno de los primeros apartados por ser
juntando otras dos. Ha sido muy uno de los más importantes. De
divertido. hecho, ya he ido nombrando a lo
-Papá: ¿Ah sí? Cuéntame… largo de los puntos anteriores la
importancia de escucharnos, darnos
cuenta de lo que nos ocurre por
dentro, de cuidarnos, de reconocer
nuestras limitaciones, de buscar
Gracias a la escucha y el reflejo, apoyo… Y es que antes de poder
las niñas de ambos ejemplos, pueden acompañar a nuestros hijos e hijas es
desplegar lo que les ocurre de una importante saber cómo estamos
manera que no hubiera podido nosotros y sentir que tenemos espa-
suceder en caso de no darse ese cio y herramientas para manejarlo.
espacio seguro. Ambas consiguen
regularse y la primera incluso, buscar Me sorprende la cantidad de
una solución. Sin embargo, y aunque mensajes que nos rodean sobre qué
nos de mucha satisfacción que hacer con los niños y niñas, no solo en
cuando escuchemos las conversa- esta crisis, sino en el día a día ,que ni
ciones se desplieguen de forma tan siquiera nombran lo difícil que puede
clara, el objetivo no es solamente ese. ser llevarlo a cabo si estamos ansio-
Lo principal de escuchar es que los sos, desbordados, tristes, angustia-
niños y las niñas se sientan acom- dos, o confundidos. Por eso, me gus-
pañados, que perciban la intención taría aclarar, que, aunque en este
de los adultos de estar ahí, su e-book hablo de niños y niñas, no
aceptación y su presencia. Si nues- concibo hablar de ellos y ellas sin
tra escucha es honesta, respetamos tener en cuenta la situación personal
sus ritmos y no les juzgamos, estare- de cada adulto que les acompaña.
mos haciendo muchísimo, aunque
ellos y ellas no digan lo que espera-
mos oír.
Pag 18
Sé que muchos de nosotros, a
lo largo de nuestras vidas, no hemos
recibido la escucha que necesitába-
mos, ni se nos ha puesto una
intención benevolente. Sé que la
mayoría de nosotros no hemos creci-
do con figuras de referencia que
fueran ejemplos de gestión emocio-
nal y como consecuencia tendemos a
suprimir nuestras emociones o a sen-
tirnos desbordados por ellas. Por eso,
me gustaría poner de relieve una vez
más, que es perfectamente normal
sentir que lo que propongo en este
e-book no resulte fácil de poner en
práctica, y que hay asuntos perso-
nales presentes o pasados que se
interponen entre tu hijo y tú para
poder estar verdaderamente pre-
sente. Tomar conciencia de esa difi-
cultad ya es un paso importantísimo.
Pag 19
Actualmente los deportes de equipo
4.
no son posibles fuera de casa pero sí
dentro. Los juegos de lucha, por
ejemplo, si son con algún progenitor,
pueden ayudar al empoderamiento y
a la regulación emocional y corporal.
Pag 20
Rosa, 35 años. Recuerda que
desde los 6 años por las noches a la
hora de ducharse jugaba a que era la
jefa de un orfanato y decía ¡venga, a
JUEGO LIBRE duchar!, luego se duchaba. La gente
de su alrededor siempre valoraba lo
responsable que era. Acude a terapia
con ataques de ansiedad e imposibi-
El juego libre es una de las lidad de tragar. Su padre les aban-
formas de expresión y aprendizaje donó de pequeña y su madre cayó en
más genuina de los niños y niñas. Es una profunda depresión. Nadie com-
curioso como en nuestra sociedad se prendió que el juego era su manera
limita y se relega a un segundo plano, de decir que se estaba haciendo
restándole el valor y la importancia cargo de ella misma, y el peso que
que tiene. Muchos padres y madres suponía.
se angustian porque no saben a qué
jugar con sus hijos, pasan mucho Como se puede apreciar en los ejem-
tiempo buscando actividades que les plos anteriores este niño y esta niña
puedan “entretener” y descartan la estaban abriendo una ventana direc-
opción de simplemente sentarse a ta a su mundo interior, el único
jugar con ellos a “lo que surja”. problema fue que nadie supo verlo.
Pag 21
. Lo primero es sentarnos a jugar O en el caso de que queramos resal-
con toda nuestra presencia. Dejando tar el rol del cazador
claro que vamos a estar, sin distrac-
ciones y para escuchar con las habili- “¡Tengo mucho miedo, me va a aplas-
dades que hemos visto anterior- tar un ser enorme y no me puedo
mente, el juego que nos proponga. defender!
Pag 22
Para muchas personas esta
manera de acompañar el juego resul-
ta muy difícil, requiere dejar de lado
nuestro mundo interior y estar pre-
sentes con los cinco sentidos en el
mundo interior del otro. Requiere no
interrumpir, sintonizar, conectar,
guardarnos nuestros juicios, ir al
ritmo de otro , parar nuestra activi-
dad… Otras veces genera mucha
angustia la propia exigencia de “des-
cubrir” algo importante o excepcional HISTORIAS
en el juego y acabamos jugando para
calmar nuestra necesidad. Todo esto
puede ser normal, lo importante es, Como se ha ido viendo en los
en la medida de lo posible, reconocer- apartados anteriores , para integrar
lo, respirar, dejarlo a un lado y volver a una experiencia necesitamos que esa
conectar. Sin expectativas ni objeti- experiencia sea puesta en palabras o
vos más que estar. Eso ya aporta cer- símbolos que concuerden con ella. A
canía, contacto físico y ocular, un esto se le llama narrativa. Los seres
espacio donde toleramos sus emo- humanos necesitamos hacer la nar-
ciones y donde estamos en sin- rativa de nuestra historia desde
tonía con ellos y ellas. nuestro punto de vista para poder
integrarla y, desgraciadamente, esto
no suele suceder.
Pag 23
Tenemos interiorizada
la narrativa de cómo
vivieron los adultos
nuestra história, pero
nos falta mucho de
cómo la vivimos nosotros.
Pag 24
-Estoy aquí, mamá, en la caja del Tal y como lo hicieron con nosotros y
reloj. nosotras, es probable que los este-
Le ayudó a salir y la cabritilla le contó mos haciendo con nuestros hijos e
que el lobo había estado allí y que se hijas. Es normal. Tenemos tantas
había comido a las otras cabritillas. ganas de hacerles entender lo que
Imaginad cuánto lloró la madre pasa, el por qué hacemos lo que hac-
cabra por sus pequeñas” emos y cómo nos sentimos, que se
nos olvida ayudarles a tomar concien-
En esta historia el punto de vista de cia de lo que les ocurre a ellos, de
las cabritillas no está. Simplemente cómo se sienten y de dar a su experi-
no aparece. No se nombra que la encia la importancia que se merece.
mamá había dejado solas a las
cabritillas sabiendo que había un lobo Cojamos uno de los ejemplos utiliza-
peligroso que engañaba, ni el miedo dos anteriormente, el ejemplo de la
que debieron pasar. No se nombra niña “tristosa”. Imaginemos que dos
que no fue su culpa que el lobo las días después a esa niña le ocurre algo
engañara, ni si cuando se lo contó a en el colegio y llega a casa alterada,
su mamá ésta le dio un abrazo o le su madre le pregunta qué le pasa y
dijo algo. Lo único que se nombra es ella le contesta que no se lo va a
lo horrible que debió ser para esa contar porque no la va a entender.
mamá llegar a casa y encontrarse la Comparto a continuación una hipo-
situación que se encontró. La vivencia tética conversación donde la madre
de las cabritillas es invisible. utilizara este recurso de narrativa.
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-Niña: “No te lo voy a contar porque
no me vas a entender”
-Mamá: Ya, entiendo que no quieras,
porque el otro día no te sentiste com-
predida. Estabas en la habitación
tumbada en la cama, te pregunté
qué tal y cuando me dijiste tristosa te Puede que escuchando esto la niña
dije que esa palabra estaba mal se lo contara a la mamá, o no. O
antes de escuchar. Y no te gustó, puede que le dijera que ese día no era
claro. Tanto te molestó que me dijiste el único que no la había escuchado. O
que me fuera. Debió ser muy difícil que no es por eso que no se lo quiere
que no te entendiera. ¡Y qué valiente contar. Puede que, tal y como apunt-
decirme que me fuera si era lo que aba en otros apartados, la niña ma-
querías!. Resultó que la equivocada tizara algo de lo que ocurrió…En cual-
era yo, que tristosa era una palabra quier caso, que alguien adulto cuente
que había inventado tu profe, una su visión y asuma sus errores de esa
mezcla de triste y rabiosa. Y cuando manera tiene tanto valor, que lo de
llegó papá él si te escuchó y se lo con- menos es el resultado.
taste. Que tenías un lío porque
querías pegar y llorar a la vez… Lo Con el apoyo de las historias los niños
siento mucho, me gustaría mucho y niñas:
saber cómo estás, si en algún mo-
mento te apetece contármelo ¿quizá . Aumentan la conciencia y el
podría ayudarte que yo me compro- autoconocimiento.
metiera a algo? A no corregirte, o a . Se ponen palabras emociona-
no interrumpir... les a su experiencia.
. Entienden la secuencia en la
que ocurrieron las cosas.
. Valoran si los símbolos (pala-
abras, gestos) de la historia
encajan con lo que sintió y si
siguen encajando con lo que
sienten en el momento pre
sente.
. Toman conciencia de sus difi-
cultades.
. Toman conciencia de sus recur-
sos.
. Exploran alternativas.
. Pueden acercarse poco a poco
al punto de vista de los demás
y desarrollar la empatía.
Pag 26
Como en cada herramienta y . Protagonista.
cada recurso que utilicemos con ellos, . Qué le pasa.
es importante estar atentos a cómo lo . Cómo se siente.
reciben. Lo estamos haciendo por y . Qué ve, oye o nota.
para ellos, si no quieren y les obliga- . Qué hace.
mos, aunque la historia esté perfecta, . Cuál es el valor de lo que hace,
la relación se puede resentir. Si quie- para qué.
ren escucharla todos los días y les . Qué hacen los demás.
decimos que estamos hartos de la . Cómo se sienten los demás.
historia, les privamos de seguir en su . Qué le cuesta/ qué es lo difícil.
proceso de integrarlo. Una vez más, . Qué recurso utiliza en el desen
necesitamos estar sintonizados con lace.
ellos y con ellas para poder ayudar-
les en su proceso.
Es importante tratar de valorar
¿Hay algo que podamos hacer si un siempre el recurso que el niño o la
niño o niña no quiere ni oír hablar de niña haya utilizado en la situación
algún tema concreto a través de las difícil. Siempre lo hay : defenderse
historias? A nivel práctico, tenemos (aunque haya sido pegando), prote-
varias opciones: gerse de un castigo (aunque sea
mintiendo) o expresar cómo se siente
. Contarla con otro protagonista (aunque sea por medio de un dolor
y probar a dejar el resto de detalles de tripa). Podemos, al final de la histo-
iguales. ria, añadir un final en el que se
nombre otro recurso que creamos
. Contarla con otro protagonista que pueda ser menos limitante o
y con detalles que se le asemejen dañino:
pero sin ser exactamente iguales.
“encontró un hada con quien hablar
. Contarle una historia nuestra y le ayudó”
en la que nos ocurrió algo parecido a
lo que le ocurrió a él o a ella. “aprendió a decir lo que le enfadaba
y ya no le hizo falta pegar”
. Esperar un tiempo antes de
volver a intentarlo otra vez. Quizá no “Hacer historias” no es una solución
sea el momento. mágica, ninguna herramienta lo es.
No les salva de sus problemas ni les
Y, ¿cómo se estructuran las histo- saca inmediatamente de las situa-
rias? Aquí es importante la creativi- ciones estresantes, pero igualmente
dad de cada uno para elaborarla, pero es un regalo, una forma procesar algo
algunos de los elementos que se vivo y cambiante de una forma agrad-
pueden añadir podrían ser estos: able para ellos y ellas. Y lo más impor-
tante, acompañados
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Anticipar es una de las estrategias
que puede ayudar a niños y niñas a
bajar el nivel de estrés ante una
situación nueva. Saber qué va a
ocurrir, en qué orden y cuándo. Saber
qué pueden hacer, barajar diferentes
escenarios, nombrar lo que es proba-
ble que vayan a sentir y el apoyo que
van a tener. Normalizar las dificulta-
des, resaltar los recursos y trazar un
plan puede ayudar enormemente a
5.
sentir un cierto control y capacidad
de afrontar las situaciones difíciles.
Recordemos que lo importante no es
solo lo que va a ocurrir sino la percep-
ción de tener recursos para afrontarlo
OTRAS que vayan a tener. Y aunque esta
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SITUACIONES
AGRADABLES
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6.
UN ÁLEX
CASO
REAL Álex tiene 4 años. Su mamá y su
papá le han comunicado que va a
tener una hermanita. Álex parece
ilusionado ante la idea de ser hermano mayor, pero sus padres
saben que tener hermanos generalmente genera sentimientos
ambivalentes. Por eso, especialmente al final del embarazo,
han dedicado tiempo a anticipar cómo sería la llegada de su
hermanita, a nombrar diferentes sentimientos que podría
tener, a explicar con quién se quedaría mientras sus papás
están en el hospital, cuándo podría ir a conocerla, cómo era la
habitación, cuántos días iba a estar separado de sus papás,
dónde dormiría su hermanita cuando llegara a casa, etc.
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El papá de Álex le explicó que su mamá estaba dormida luchan-
do contra un bichito que la había puesto muy malita y, a pesar
de no estar seguro, le dijo que la mamá se iba a poner bien. Álex
no preguntó nada, no dijo nada, estuvo jugando durante esos
días con sus tíos, aparentemente contento y activo. Cuando su
mamá despertó del coma tres días después, tenía la voz muy
diferente debido al tubo, estaba tumbada sin poder moverse y
muy hinchada por el tratamiento que la habían puesto, por lo
que decidió no llamar a Álex, pensando que podría ser
demasiado el shock de verla y oírla tan diferente.
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Durante las primeras tres semanas Álex se dedicó a jugar con
sus tíos y tías a “peleas” y a jugar en la piscina. La gran mayoría
del juego era actividad física muy fuerte. Llenaba todo su
tiempo jugando con uno o con otro y evitaba “aburrirse” (más
bien conectar) en todo momento. Por la noche, cuando se des-
pertaba, había dejado de llamar a su mamá, y cada noche llam-
aba a alguien diferente. Un día incluso llamó a Superman.
Aunque durante el día parecía que él estaba “bien”, debía tener
un lío y un malestar enorme.
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Cuando llegaron al hospital la mamá se había incorporado y
sentado en el sofá, con un cuento y una caja de bombones al
lado. Álex entró, con la cabeza baja, y caminó hacia ella sin
mirarla. No la abrazó, se sentó a su lado. Ella se mostró sorpren-
dida (tal y como él quería), muy contenta y respetó que no la
abrazara. Pasado un rato probó a acariciarle la espalda y Álex lo
aceptó así que continuó haciéndolo. La mamá le mostró el
cuento, le enseñó los bombones, comieron un par, jugaron a
tumbarse en la cama del hospital a subirla y a bajarla. Ella le
preguntó si podía darle un abrazo, el asintió muy despacito y de
forma tímida. Se abrazaron y se despidieron.
Todos los días iba a casa una doctora y una enfermera a poner
a su mamá la medicación en vena, tomar la tensión, sacar san-
gre…Álex mostró interés y cada día iba a ver cómo hacían todos
esos procedimientos. La mamá de Álex aprovechó para
explicar que eso mismo es lo que le hacían en el hospital, a
recalcar la amabilidad de los profesionales y el hecho de que
solo dolía un poquito el pinchazo. Consideraba importante
poner realidad, aunque dando seguridad, a la posible fantasía
que pudiera tener acerca de lo que ocurrió en el hospital.
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Cada día cambiaba algún detalle, o añadía algún posible sen-
timiento. Durante las primeras semanas el punto de vista de la
mamá cocodrilo, aparecía lo justo para explicar por qué se
había ido, pero no hablaba de sus emociones. En ese momento
lo importante era validar la experiencia de Álex. Ya habría
tiempo para que pudiera entender lo demás.
Hasta antes del ingreso, Álex pedía dormir casi todas las
noches con su mamá. Le contaba un cuento y le daba la mano
hasta que se durmiera. Desde la vuelta del hospital eso ya no
ocurría, ningún día quería dormir con ella. Elegía dormir con su
papá y así sucedía. Pasados tres meses de historias, juegos de
luchas y comprender los rechazos , enfados y reproches, Álex
pidió dormir con ella. .
-“¿Sabes de que me he dado cuenta, Álex? –dijo su mamá. De
que hacía mucho que no pedías dormir conmigo. ¿Quizá eso
es que estás algo menos enfadado?”
– “No ya no estoy enfadado. Bueno, sí. Estoy un poco enfadado,
pero ya no te lo muestro con la cara”.
– “Entiendo, ¿Y si pudieras mostrármelo con la cara cómo
sería?”
- “Así (cara de mucho enfado)”.
- “Vale, pues muchas gracias por decírmelo”.
- “Vamos a dormir”- le dijo Álex mientras le daba un abrazo.
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hospital, Álex se echó a llorar. Era un llanto diferente, lleno de
tristeza. Sus papás le dieron un abrazo. Su papá le pidió perdón
por haberle hablado tan serio, le explicó que estaba muy
preocupado, ambos lo estaban, que sabían que no se estaba
sintiendo bien y que le querían ayudar. Hablaron de cómo,
aunque se sintiera mal, no podía hacer daño a los demás y
acordaron que juntos iban a encontrar otro plan para ver qué
hacer con esos sentimientos.
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Era la primera vez que nombraba la muerte. Nadie lo había
hecho ahora. Empezaba a poner palabras a lo que había estado
percibiendo y que hasta ahora, solo estaba expresando de
forma física.
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La rutina de la noche continuó y Álex y su mamá fueron al baño
a lavarse los dientes.Álex se miró en el espejo y confundido dijo:
-“Pero mamá, mira. Tengo lágrimas y estoy como serio”
-“Es que igual estás triste…estuvimos muchos días separados y
es normal que salgan lágrimas al acordarte…”
-“Vale”- dijo sentando a su mamá en el borde de la bañera. “Yo
soy un fantasma que se mete en el cuerpo y es el fantasma de
la tristeza”
-“Vale”
-“Y está también el fantasma del enfado”
-“Vale”
-“Y el fantasma del enfado dice: ¡no obedezas a tus papás!”
-“¿Y ahora quiere hablar el del enfado o el de la tristeza?”
-“El de la tristeza”
-“Dime donde está en tu cuerpo”
-“Aquí”- dijo Álex señalándose el pecho.
-“Hola fantasma de la tristeza”- respondió la mamá acaricián-
dole el pecho. “No sabía que estabas ahí, encantada de
saludarte. ¿Quieres decirnos algo?”
-“Sí…” Álex miró a su mamá, se hizo una bolita y llorando
respondió: “que quiero estar con mi mamá…”
-“Claro..la echas mucho de menos… ¿Quieres decir algo más,
fantasma de la tristeza?”
-“Sí, ¡que necesito un abrazo de papá y mamá!”
Álex y su mamá fueron corriendo al salón, donde se encontraba
su papá y se dieron un abrazo los tres.
-“Y ahora muchos besos”- dijo Álex. “Ahora el fantasma se esta
poniendo amarillo porque está contento y vuelve a tener otra
vez solo burbujas.”
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Le preguntaron si estaba bien así y volvieron al baño a seguir
con la rutina de la noche. Álex se lavó los dientes y sentando a
su mamá una vez más en el borde de la bañera le dijo:
-“Vale, ahora tú estás triste”
-“Vale - dijo su mamá “¡estoy muy triste, porque mi mamá está
malita en el hospital!”
-“¿Y qué le pasa?”- preguntó Álex.
-“¡No lo sé! Me han dicho que está muy malita, que tiene un
bichito pero no lo entiendo muy bien”- respondió la mamá en el
papel de Álex.
-“¿Sabes lo que le pasa?- preguntó Álex con cariño simulando
ser un médico. “Que tiene un pyogenes”
-“¿Y eso es muy peligroso?”
-“Sí es peligroso. Bueno, depende. Depende de si lo avisa o no
lo avisa. Pero, ¿sabes qué? Creo que tu mamá está ahí.”- le dijo
Álex señalando su habitación.
-“¿Sí? ¿Puedo ir a verla? Ay, se me está retortijando el estóma-
go”
-“¿Y sabes de qué es eso?”
-“Creo que de nervios – dijo la mamá
-“No. Es de que tienes muchas ganas.”- respondió Álex sonrien-
do.
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Dos días después, en el parque, se sentó en la hierba con cara
triste.
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Nueve meses después, oyó a su mamá decir que tenía que ir a
recoger un papel al hospital. Al despedirse de ella para ir al cole,
y según se estaba cerrando la puerta del ascensor, su cara
cambió, y muerto de miedo y gritó “¡¡¡Mamá!!!!”. Su papá le dio
un abrazo, volvió a subir con él a casa y su mamá abrazándole le
explicó lo que le había pasado. “ Tu cuerpo ha oído que iba al
hospital, se ha acordado del miedo que pasó y ha gritado para
que no nos separáramos. Qué cuerpo más listo. Te prometo
que luego te voy a buscar al cole, solo voy a recoger un papel.
Mírame, estoy bien.”
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7.
CONCLUSIONES
En situaciones de estrés nuestro sistema nervioso reac-
ciona para protegernos. El de los niños y las niñas también.
Esta reacción del sistema nervioso no puede desaparecer
con castigos, tiempo fuera o técnicas de refuerzo positivo
porque no es un problema de disciplina, es un problema
de falta de seguridad. Estas técnicas, al contrario de lo que
creemos, añaden estrés al estrés.
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Por eso, ahora más que
nunca, es importante
darles voz.
Espero que este e-book haya
contribuido a ese objetivo.
C Beatriz Cazurro
manusevillano
comunicación audiovisual
Diseño: Manu Sevillano
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