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Estrategias para Apoyar a Niños en Crisis

El documento habla sobre cómo ayudar a niños y niñas a enfrentar situaciones estresantes. Explica que el trauma puede ocurrir por experiencias aparentemente cotidianas y que es importante crear un entorno seguro y utilizar recursos para facilitar la integración de dichas experiencias.

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Estrategias para Apoyar a Niños en Crisis

El documento habla sobre cómo ayudar a niños y niñas a enfrentar situaciones estresantes. Explica que el trauma puede ocurrir por experiencias aparentemente cotidianas y que es importante crear un entorno seguro y utilizar recursos para facilitar la integración de dichas experiencias.

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ESTOY

AQUÍ
CÓMO AMORTIGUAR EL IMPACTO DE
LAS SITUACIONES ESTRESANTES
EN LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS

Aplicable a la crisis del COVID-19

E S C R I T O P O R

Beatriz Cazurro
SOBRE LA

AUTORA
Beatriz Cazurro. Psicóloga sanitaria
y psicoterapeuta. Terapia con
niños, adolescentes y adultos. Ex-
perta en apego y trauma. Autora
del cuento “Quiero ser siempre
princesa”. Creadora de las campa-
ñas por los buenos tratos “En Sus
Zapatos” y “ChildrenToo”.

Beatriz Cazurro. Psicoterapia y formación beatrizcazurro

[Link]
ÍNDICE
1. NOTA AL LECTOR
SOBRE EL TRAUMA 2.
3. ENTORNO SEGURO

RECURSOS 4.
5. OTRAS APLICACIONES
UN CASO REAL 6.
7. CONCLUSIONES
Aunque lo que leerás a continu-

1.
ación puede ser aplicado a cualquier
experiencia estresante que tu hijo o
hija haya vivido o esté por vivir, verás
que algunos de los ejemplos harán
referencia a situaciones relacionadas

NOTA AL
con el COVID-19, ya que es uno de los
principales retos a los que nos esta-

LECTOR
mos enfrentando en la actualidad y
una de las peticiones que más he
recibido en las últimas semanas. Exis-
ten ya múltiples casos de niños y
niñas con dificultades para lidiar con
este reto al que se están enfrentado, y
de padres y madres que se están sin-
Si eres una persona que tiene
tiendo desbordados e impotentes al
contacto directo con niños y niñas
sentir que no tienen suficientes
creo que este e-book te será de utili-
herramientas para ayudar a sus hijos
dad. Al menos eso espero. Este docu-
en estos momentos tan difíciles y
mento nace con la intención de
extraordinarios.
ayudar especialmente a madres y
padres, es por eso que hablaré de
forma general de “hijos e hijas”, pero
por supuesto todo lo que leerás a con-
tinuación puede ser llevado a cabo
por maestros, profesores, pediatras o
familiares. Cuantas más personas
estemos ahí para ellos y ellas, mejor.

La idea es que cuando termines


de leer este e-book tengas una mayor
noción sobre cómo:

• Acompañar a niños y niñas ante


cualquier situación difícil para ellos.
• Evitar, en la medida de lo
posible, que las situaciones
estresantes se conviertan en situa-
ciones traumáticas.
• Entender un poco más sobre
trauma.
• Incorporar recursos para facili-
tar la integración de experiencias
potencialmente traumáticas.

Pag 1
Sé que este documento llega
algo tarde. Quizá hubiera sido útil
escribirlo nada más empezar el con-
finamiento, para ir preparándonos y
ayudando a integrar a los niños la
experiencia tan insólita y diferente
que les está tocando vivir. ¿Por qué
entonces me decido a escribirlo
ahora? Por varios motivos:

. Nunca es tarde para integrar


una experiencia. Muchos padres y
madres creen que si no se actúa en el
momento exacto del suceso
estresante ya no hay nada que hacer.
Eso no es así. Tanto si para tu hijo o
hija ha sido o está siendo muy difícil
todo lo relacionado con el COVID-19
como si no, voy a intentar explicar
algunas maneras de ayudarles a inte-
grar esta experiencia de manera que
puedan convivir con ella tanto ahora
como el resto de su vida de la manera . Todo lo que vas a leer en este
más tranquila posible. Al fin y al cabo e-book es válido para cualquier expe-
está suponiendo un cambio inespera- riencia de la vida de tus hijos e hijas,
do para todos, y todas las herramien- desde una caída en el parque hasta la
tas suman. muerte de un familiar. La vida sigue, y
va a estar llena de experiencias que
. Parece que esta experiencia va no tienen por qué estar directamente
para largo, aún quedan muchas cosas relacionadas con el COVID-19.
nuevas y diferentes por vivir (para Podemos aprovechar la necesidad
ellos y nosotros) y puede ser de gran actual de aprender recursos nuevos
utilidad tener algunos recursos para incorporarlos de aquí en adelan-
extra a mano para poder afrontar los te.
cambios relacionados con el
COVID-19 y acompañar a nuestros . Vivimos en una sociedad en la
hijos e hijas con más tranquilidad y que, en general, existe mucho
seguridad. desconocimiento sobre la manera
en que funcionan los niños y las niñas,
una sociedad a la que le asusta
mucho el trauma infantil y que lo
invisibiliza a pesar de ser, tal y como
afirman los expertos en trauma, una
epidemia invisible.

Pag 2
Me gustaría aclarar que esto no es Por eso, y aunque todo lo que vas a
más que un documento, y aunque leer a continuación se centra princi-
recoja algunos elementos que palmente en incorporar herramien-
pueden ser terapéuticos y muy ben- tas, el hecho de leer sobre situaciones
eficiosos, no te preparan para ser estresantes y trauma puede que te
terapeuta. Nadie espera que lo seas genere malestar o que empieces a
así que por favor, actúa con respons- sentirte sobrepasado o incómodo. Si
abilidad. No hay nada de lo que voy a es así te recomiendo que pares, lo
exponerte que tenga un riesgo para dejes para otro momento, busques
la salud mental de tu hijo o tu hija una forma de cuidarte antes de
pero puede que tú sientas que es retomarlo y, si es necesario, pidas
demasiado y no puedas. No pasa ayuda. Es importante atender a
nada. Respeta tus limitaciones. Poco cómo estás tú para poder atenderles
a poco. a ellos.

Además, antes de empezar me gus- Puede ser también que el simple


taría avisarte de que este e-book hecho de aprender sobre trauma y
puede ser especialmente difícil de conocer más en profundidad el
leer para ti si: mundo interior de los niños y niñas te
haga conectar con un sentimiento de
. Crees que la infancia es la etapa culpa y preocupación excesiva por su
más feliz de la vida. bienestar psicológico. No es mi
. Crees que los niños y las niñas intención. Sé que todos estamos haci-
no se enteran. endo lo que podemos con los recur-
. Crees que cuanto más sos que tenemos, incluido tú. Si ese es
pequeños son menos entienden. el caso, espero que al finalizar la lec-
. Has tenido experiencias tura, ese sentimiento de culpa o de no
traumáticas de las que no eres con- estar siendo capaz esté acompañado,
sciente. al menos un poquito, por una
. Has tenido experiencias sensación de poder y seguridad para
traumáticas de las que eres consci- atravesar los acontecimientos que
ente pero no has podido elaborar. estén por venir.

¡COMENZAMOS!

Pag 3
Imagina un niño que ha sido

2.
castigado tras cada expresión genui-
na de rabia o frustración que ha
mostrado. No se ha tenido en cuenta
su etapa evolutiva, su desarrollo cere-
bral o sus necesidades (puede que

SOBRE EL
por desconocimiento) y ha aprendido
(sin conciencia) a obedecer y a inhibir

TRAUMA su rabia en cualquier entorno por


miedo a ser castigado, aunque ese
riesgo no esté presente de manera
QUÉ ES UN TRAUMA real. Estás imaginando un niño trau-
matizado.

La palabra trauma suele gener- Otro hecho que, en mi experi-


ar mucha alerta y mucho miedo. encia, parece difícil de aceptar es que
Cuando hablamos de trauma nos el trauma puede suceder tras cual-
solemos imaginar algo muy grave, quier experiencia aparentemente
llamativo e intenso como puede ser cotidiana que, aunque desde fuera
el abuso sexual, el maltrato físico, un pueda parecer pequeña o irrelevante,
accidente, una guerra… Sin embargo para la persona que la sufre es regis-
no tiene por qué ser así. Convivimos trada como un reto imposible de
con el trauma mucho más de lo que afrontar.
creemos. Muchas de las personas que
tenemos alrededor, tanto niños como Imagina ahora una niña que
adultos, son personas traumatizadas, mientras escucha “no llores, no pasa
y eso no significa en absoluto que no nada” es sujetada por una doctora y
estén adaptadas a nuestra sociedad, un enfermero para limpiar una
aunque esa suele ser la imagen que herida en su cabeza. El hecho de
tendemos a tener. estar agarrada impide la respuesta
natural de su organismo de lucha o
El trauma, en un alto porcenta- huida. Esa energía queda “encapsu-
je de las personas, se ha producido lada” y sin nombrar en su interior. Si
fruto de minúsculos daños emocio- no ayudamos a liberarla y elaborar lo
nales repetitivos que, aunque ocurrido podría ocurrir que más
pueden pasar desapercibidos, tienen adelante tuviera reacciones de
un gran impacto en ellas. No podem- peligro en situaciones seguras (al
os olvidar que para los niños y las jugar en casa y notar la mano de su
niñas una necesidad básica para su papá en la cabeza o un miedo exce-
bienestar emocional es ser aceptados sivo al ver a alguien con bata blanca,
por sus figuras significativas, y cual- por ejemplo).
quier interacción que vaya en contra
de eso, va a ser altamente estresante
para ellos y ellas.

Pag 4
Quizá para poder familiar- tareas del hogar, puede suponer un
izarnos más con el concepto de factor de riesgo más.
trauma y sentirnos algo más prepara-
dos para afrontarlo, pueda ser de util- . La gran exigencia social por
idad conocer algunas de las condi- sentirnos como si todo siguiera igual,
ciones, que le suelen preceder: aprovechar el confinamiento y mirar
solo el lado positivo.
. La falta de previsibilidad.
. La inmovilización. . El aislamiento, tanto el de los
. La pérdida de seguridad. niños y niñas, como el de los progeni-
. La pérdida de conexión. tores. Especialmente los niños y niñas
. La pérdida del sentido del mayores de 3 años han perdido sus
tiempo y las secuencias. espacios para socializar, espacios en
. El entumecimiento o distanci los que poder desarrollar nuevas ha-
amiento. bilidades y desplegar las que ya esta-
. La pérdida de sentido de ban en marcha. Además, los progeni-
propósito. tores se han visto obligados a asumir
(Bessel van der Kolk, 2020) este reto sin el sostén y sin la red de
apoyo habitual.
Teniendo en cuenta lo anterior,
y aunque pueda ser duro de asumir, . La incertidumbre. Todos esta-
el escenario creado por la existencia mos sometidos a cierto nivel de incer-
del COVID-19 es sin duda una situ- tidumbre. No sabemos cómo será la
ación potencialmente traumática “nueva normalidad”, el impacto en la
para todos, incluidos los niños y niñas. economía (personal y global) o en las
Desde luego, para una gran parte de relaciones personales. En algunos
ellos y ellas va a ser una situación casos, además, la incertidumbre será
estresante y con varias precondi- acerca de la salud propia o de un ser
ciones para un posible trauma. Entre querido.
ellas están:
. La falta de disponibilidad de
. La falta de rutina. los progenitores debido a la carga de
teletrabajo, al estrés por factores
. La gran exigencia que se ha ajenos a ellos, por dedicarse a una
recibido especialmente desde profesión sanitaria o por haber tenido
algunos centros educativos y puestos que mantenerse en cuarentena por
de trabajo de continuar a un ritmo haberse contagiado.
igual que el previo a la pandemia.
Aunque para algunas familias el . La enfermedad o muerte de
hecho de que haya actividad escolar un familiar.
pautada puede ayudar a mantener
una estructura, en otras familias los . El estrés de los progenitores
deberes, sumados al teletrabajo, al por verse sin recursos emocionales o
cuidado de otros hermanos y a las económicos.

Pag 5
No es de extrañar que ante el Como lo que sí podemos afir-
COVID -19 muchos niños y niñas estén mar, es que para muchos niños y
percibiendo muchas de las situa- niñas los cambios derivados de la
ciones que les están aconteciendo actual pandemia pueden ser un reto
como retos demasiado grandes para difícil, me parece interesante ofrecer
sus recursos. No es su culpa. No es algunos datos sobre cómo funciona el
nuestra culpa. Simplemente está cuerpo humano en situaciones simi-
sucediendo. lares.

Desde el inicio de nuestra vida,


los seres humanos en situaciones
estresantes liberamos hormonas del
estrés. Cuando esto sucede nuestro
sistema nervioso puede hacer varias
cosas:

. La primera es buscar ayuda. La


rama del sistema nervioso que busca
¿VA A TENER MI HIJO apoyo social es la menos costosa
O HIJA UN TRAUMA? energéticamente y es la primera que
se activa. Es fácil reconocerlo en niños
y bebés cuando buscan el contacto
Quizá esta sea una de las pre-
físico y emocional y el apoyo de sus
guntas que más me han hecho en las
progenitores.
últimas semanas. Y la respuesta es
que no lo sé. No todas las situa-
. Si la búsqueda de contacto y
ciones estresantes son traumáticas,
apoyo no es suficiente o no está, el
aunque sí todas las situaciones
cuerpo se prepara para respuestas de
traumáticas han sido situaciones
lucha o huida.
altamente estresantes. De cualquier
modo, traumatizado o no, podría
. Si la respuesta de lucha o huida
ayudar empezar a cambiar nuestro
tampoco es suficiente para recuperar
enfoque y celebrar las respuestas cor-
la sensación de seguridad entonces
porales de los niños y niñas. Sean
se activa una respuesta de inmovili-
cuales sean. Incluso si sus estados
zación. En niños y bebés esta
fisiológicos y su comportamiento
respuesta se activa cuando la amena-
limitan su capacidad para funcionar a
za se percibe como excesiva y no hay
algún nivel. Celebrar que su cuerpo
recursos cognitivos ni emocionales
ha hecho justo lo que tenía que hacer
para hacerle frente.
y relacionarnos con ellos desde la
confianza más profunda y la acepta-
ción más radical. Cualquier ayuda que
ofrezcamos desde ahí será mucho
más potente y duradera.

Pag 6
Es decir, nuestro cuerpo viene
de serie con un sistema neurobi-
ológico para enfrentar las situa-
ciones difíciles, y siempre va a
encontrar la mejor respuesta que
puede encontrar.

Traduzcamos esto a un lenguaje que


se adapte a nuestro día a día: ¿cómo
detectar que una experiencia está
siendo estresante para mi hijo o hija?

Estos son algunos síntomas que nos Soy consciente de que de forma
pueden poner en la pista y que, tal y general se nos enseña a que muchos
como comentaba al principio de este de estos comportamientos, sensa-
apartado, antes de saltar a corregir, ciones o maneras de funcionar son
quizá sería importante pararnos a negativas y debemos corregirlas.
valorar: Hemos crecido con el mensaje de que
debemos castigar, entrenar, ignorar
. Pensamientos negativos o premiar lo opuesto. Me hago cargo
constantes. de que este planteamiento es muy
. Explosiones emocionales. diferente, que requiere deconstruir
. Obsesiones. un modelo de educación y crianza
. Compulsiones. entero, y sé que eso es verdadera-
. Irritabilidad. mente difícil y que lleva tiempo. Aún
. Rabia excesiva. así, entendiendo la cantidad de resis-
. Dolor de tripa. tencias, pensamientos de “cómo voy
. Dolor de cabeza. a encontrar valor en que mi hijo esté
. Enuresis. hipocondriaco o violento” y la con-
. Pesadillas. fusión que pueda producir escuchar-
. Incapacidad para dormir. lo, antes de hablar de qué podemos
. Dificultad para mantener la hacer para ayudar a niños y niñas con
concentración. estos síntomas, lo voy a repetir:
. Aislamiento.

“”
. Fobia social. “El cuerpo de tu hijo o hija
. Fobia a la calle. está haciendo lo mejor que puede
. Desesperanza. hacer en este momento, y eso tiene
. Depresión. un valor incalculable”
. Violencia.
. Tensión muscular. Repítelo las veces que haga falta.
. Hipocondría.
. Actuar como si nada estuviera
pasando.

Pag 7
Que se adapte no significa
que esa adaptación no afecte
a su relación consigo mismo
y a su relación con los demás.
No solo en ese momento sino
a lo largo de su vida.

Pag 8
. O al contrario, un niño de 2 años
ha podido aprender inconsciente-
mente a recibir el máximo de
atención posible (no perdamos de
vista que para los niños la atención es
una necesidad, no un capricho) com-
portándose de forma violenta y coer-
citiva.
ADAPTACIÓN
VS. INTEGRACIÓN Existe una creencia muy exten-
dida de que los niños y las niñas se
adaptan a todo, y dentro de esa
Una de las características más
creencia se da por entendido que el
asombrosas del ser humano es su
hecho de que se adapten significa
capacidad de adaptación. El impulso
que no les afecta. Sin embargo, tal y
biológico de supervivencia y de cubrir
como se ve en los ejemplos, esto no
nuestras necesidades es tal que , ya
es así. Efectivamente los niños y las
como bebés, haremos lo posible por
niñas siempre se van a comportar de
adaptarnos al entorno en el que nos
la mejor manera que pueden dentro
ha tocado vivir. Inicialmente ese
del contexto en el que están. No ten-
entorno será nuestra madre, más
dría sentido que un bebé siguiera
adelante la figura paterna y poco a
llorando en un entorno en el que no le
poco la sociedad. Aunque suene
atienden o que muestre su enfado en
increíble todos los niños y niñas se
un entorno en el que se le humilla o
adaptan de la mejor manera posible
castiga cuando lo hace, pero que se
(todos y todas lo hicimos en su mo-
adapte no significa que esa adapta-
mento), aunque eso suponga tener
ción no afecte a su relación consigo
que renunciar a partes de ellos y
mismo y a su relación con los demás.
ellas importantes para su bienestar
No solo en ese momento, si no a lo
emocional. Y por supuesto lo hacen
largo de toda su vida.
de forma inconsciente.
Por todo esto, más que hablar de
Algunos datos llamativos a este
adaptación, en este e-book vamos a
respecto son que:
hablar de integración como forma
de cuidar el bienestar emocional
. Un bebé de 6 meses ya ha
de niños y niñas y de ayudarles a
podido aprender a dejar de llorar si no
manejar los retos a los que se estén
ha recibido respuesta de sus figuras
enfrentando o se vayan a enfrentar
significativas.
en un futuro.

. Un niño de 2 años puede haber


aprendido que la mejor forma de con-
seguir aceptación en casa es siendo
obediente y cuidando de los adultos.

Pag 9
Y, ¿qué es integrar? Voy a inten-
tar explicarlo de la forma más sencilla
posible.

Cuando registramos un recuer-


do lo hacemos por diferentes vías.
Tenemos varios sistemas de procesa-
miento de la información y cada uno
de ellos guarda una de las “piezas del
puzzle” de esa experiencia (emo-
ciones, sensaciones, pensamientos,
reacciones). Integrar supone conse-
guir unirlas en vez de dejarlas en
nuestro interior por separado. De esta
manera, al ir uniendo las piezas del
puzzle podremos ayudar a nuestros
hijos e hijas a regular aquello que les
está ocurriendo o que les ocurrió,
bien haciendo uso de los recursos
que ya tienen u ofreciendoles los que
tenemos a nuestra disposición.

Una vez más, nos encontramos


con un planteamiento contrario al
habitual. En vez de ayudar a los
niños y niñas a olvidar o a “no
hablar del tema”, les vamos a
ayudar a hilar sus recuerdos y expe-
riencias. Os puedo asegurar que, si lo
que buscamos es su bienestar emo-
cional, esa es la manera.

Pag
Pag910
la situación de los progenitores

3.
puede estar siendo altamente
estresante (por dificultades económi-
cas asociadas a la crisis, por la muerte
o enfermedad propia o de un familiar,
etc.) sería perfectamente normal que

ENTORNO
un niño o niña con apego seguro no
sintiera que dispone del mismo espa-

SEGURO cio para expresarse. Por este motivo


puede que ese niño o niña tuviera
que encontrar otra forma de adap-
tarse a la situación que le hiciera, en
esta ocasión, más vulnerable al
En muchas ocasiones los adul- trauma. Hay muchas cosas que no
tos, cuando queremos ayudar a nues- podemos controlar y, tanto ellos
tros hijos e hijas, buscamos pautas. como nosotros, nos vamos a adaptar
Queremos pasos a seguir que nos de la mejor manera que podamos.
aseguren un resultado, y desgracia-
damente no es tan sencillo. Cualquier En el caso de los niños y niñas que no
pauta, por muy acertada que sea, tenían ya un apego seguro será
puede perder gran parte o toda su importante que el objetivo sea, antes
eficacia si no se da dentro de una de nada, comenzar a construir un
relación en la que los niños y las espacio relacional de seguridad
niñas se sientan seguros y sean donde poder utilizar los recursos que
vistos. veremos más adelante, o bien
comenzar a crear ese espacio relacio-
Cuando los niños o niñas tienen un nal de seguridad a través de los recur-
apego seguro con sus figuras de sos que veremos más adelante.
referencia tienen más recursos para Ambas opciones son válidas.
expresar sin distorsiones, preguntar y
elaborar lo que les sucede. De hecho, Por todo esto y siguiendo con la idea
“el nivel de seguridad establecido de que los niños y las niñas necesitan
con los cuidadores durante los prim- de un espacio seguro con adultos
eros años de vida ha demostrado ser sensibles y sintonizados para integrar,
el mejor indicador de cómo las perso- y en la medida de lo posible, evitar el
nas lidian con las decepciones inevi- trauma, podemos trabajar en varias
tables de la vida”, según un estudio cosas:
llevado a cabo por Bessel Van Der
Kolk, uno de los mayores expertos • Intención benevolente
mundiales en trauma. • Escucha
• Autoconciencia y autorregu-
Cabe destacar sin embargo, que du- lación
rante la crisis actual y debido a que

Pag 11
Por lo esencial de cada una de estas . Está haciendo lo que puede.
habilidades a continuación las
desarrollaré una a una en mayor pro- . Si quiero que lo haga diferente
fundidad. necesita de mi ayuda.

. Su cuerpo está haciendo


exactamente lo que tiene que hacer
en el momento y el entorno en el que
está.

INTENCIÓN ¿Cómo te suenan? Lo más habitual al


BENEVOLENTE empezar a practicar estas afirma-
ciones es que surja una voz interior
Cada comportamiento del ser que las cuestione, incluso que las
humano tiene un sentido. Cada emo- ataque:
ción del ser humano tiene un sentido.
Cada pensamiento. Cada reacción. “Si pienso así va a poder hacer lo que
Cada síntoma. le de la gana”. “Me va a tomar por el
pito del sereno”. “Lo que ha hecho no
Aunque a priori no se vea, o incluso puede ser bueno para él de ninguna
aunque a un nivel sea dañino, cada manera” .
uno de estos aspectos ha sido bueno
para la supervivencia, el equilibrio y el Es absolutamente normal. Hemos
bienestar. Cuando empezamos a crecido rodeados de estos mensajes
mirar a nuestros hijos e hijas y lo que y esa voz sale a defender lo que nos
les pasa desde este prisma, se pro- han enseñado. Al fin y al cabo, si lo de
duce un giro radical que aumenta que los niños se adaptan siempre de
drásticamente la posibilidad de la mejor manera que pueden es
conectar con ellos. verdad, ¿qué pasó entonces con
nosotros? ¿por qué nos etiquetaron,
Te propongo algunas afirmaciones juzgaron y castigaron? ¿Por qué
que pueden ayudarte a practicar nadie nos puso esa intención benevo-
esta nueva mirada hacia ellos: lente a nosotros? ¿Cómo hubiera sido
nuestra vida si alguien lo hubiera
. Si se está “portando mal” debe hecho?. Comenzar a mirar diferente a
ser que está sintiendo algún male- nuestros hijos e hijas toca con nues-
star que no sabe cómo expresar de tras historias, nuestras familias y
otra manera. nuestra identidad como padres y
madres hasta el momento, y puede
. No entiendo lo que está haci- no ser nada fácil. Por eso te planteo
endo pero debe estar ayudándole a un pequeño ejercicio:
cubrir sus necesidades de alguna
manera.

Pag 12
Cuando no se sienten
escuchados pueden dejar
de decir lo que necesitan
decir, o bien gritarlo.

Pag 13
Identifica la voz que cuestiona, que no se decida desde la escucha
desprecia o ataca estas afirma- del momento, de las capacidades, de
ciones. Escríbela en un papel. Si la interpretación, de las emociones y
quieres puedes imaginar y dibujar al de la motivación de los niños y niñas,
personaje que vive dentro de ti y dice va a entorpecer esa seguridad que
esas cosas. Escríbele una carta necesitamos construir para que
reconociendo que está tratando de puedan expresarse con libertad.
cuidarte, que sabes que quiere prote-
gerte manteniéndote en tu zona de Esto no significa que no poda-
confort y agradéceselo. Explícale que mos equivocarnos. Eso sería una
ahora mismo no te está ayudando a exigencia imposible, más aún en una
entender a tu hijo y, cuando estés situación como la actual. De lo que se
preparado o preparada, dile que vas trata es de que el patrón general de
a probar otra forma diferente de relación con nuestros hijos e hijas se
mirarle. Recuerda que eres tú quien base en una escucha empática y sin
escucha a esa voz y que puedes juicio, pero por supuesto que vamos a
hacerle caso o no. Eres tú quien lleva fallar. Somos humanos, tenemos días
el timón. difíciles y estamos viviendo una situ-
ación difícil. Lo más importante es
hacernos cargo, pedir perdón, poner
nuestra energía en volver a escucha-
rles y si no nos sentimos capaces,
buscar apoyo.

Aunque decir que es importante


escuchar a los niños y niñas puede
resultar obvio, la realidad es que
ESCUCHA cuando comparten algo la tendencia
general de los adultos es a aconsejar,
La intención benevolente trae quitar importancia, reforzar, distraer,
consigo la posibilidad de poder castigar, hacer muchas preguntas,
escuchar. Escuchar de verdad, sin solucionar, sermonear… y otras
juicios y con empatía. Soy consci- muchas cosas que no son escuchar. Y
ente de que cuando se habla de cuando los niños y las niñas no se
crianza y educación generalmente se sienten escuchados pueden, o bien
da importancia y énfasis a la discipli- dejar de decir lo que necesitan decir,
na, a los límites, a la autonomía… y se o bien gritarlo (con palabras, con
deja de lado la escucha. comportamientos o con su cuerpo).

La escucha, sin embargo, es una de


las herramientas más importantes
que tenemos los adultos a la hora de
relacionarnos con los niños. Cualquier
límite o cualquier otra consecuencia

Pag 14
Por eso, y con el fin de que puedan
integrar las experiencias que tienen,
es importante poder aprender a
escucharles. Desde ahí podremos
ayudarles mejor a expresar y aceptar
su experiencia.

Como punto de partida para practicar


una nueva forma de escucha po-
demos empezar a poner más
atención a:
Descubriríamos que hay explosiones
. Las palabras: A veces los niños de rabia que se ven venir y que
y las niñas utilizan palabras muy con- podrían evitarse. Y que las etiquetas
cretas para describir una vivencia. que les ponemos no nos aportan
Puede que nosotros no lo entenda- prácticamente nada.
mos porque nos parece que es una
palabra que no encaja en la frase “me Descubriríamos además los gestos
gusta que la abuelita ya no esté” o que los niños y niñas hacen para
porque es una palabra que no existe y explicar sus experiencias. Gestos que
queremos corregirla “mamá, estoy en algunas ocasiones acompañan
tristosa” . Antes de descartar sus pa- alguna de las palabras del discurso
labras, de corregirlas o de quitarles que están haciendo y en otras son un
importancia quizá podamos dedicar intento de explicar algo que no
unos segundos a sentir qué nos pueden explicar aún con palabras. En
ocurre a nosotros al escucharlas, cualquiera de los casos esos gestos
tratar de dejar nuestra experiencia a son formas de expresión, y puede ser
un lado e intentar estar presentes con tan importante escucharlos como las
la suya. Quizá esas palabras sean palabras.
justo las que necesitan decir en ese
momento. Y quizá que estemos ahí es Una vez que hemos puesto nuestra
lo único que necesitan de nosotros en atención en ellos y en ellas y en su
ese momento. forma de expresar su experiencia
entonces podemos comenzar a
. El lenguaje no verbal: El utilizar el lenguaje de la escucha: el
cuerpo de los niños y de las niñas reflejo.
habla. Si pudiéramos ponerles en
“mute”, observarles, respirar y conec- El reflejo, simplificando mucho, es
tar con ellos, sería mucho más fácil hacer de espejo, hacer saber de forma
acompañarles. A veces no haría falta amable y sin juicio que hemos oído
ni preguntarles. Si pudiéramos hacer eso que ha dicho, y visto ese gesto
esto descubriríamos, por ejemplo, que ha hecho.
muchos niños y niñas “obedientes y
buenos” con ojos tristes y asustados.

Pag 15
Suena muy sencillo, sin embargo, la • Permite que te corrija a medida
reacción habitual cuando se propone que se expresa: a veces escuchar las
a los adultos utilizar esta forma de propias palabras en boca de otro o ver
escuchar es de cierta incredulidad. La la expresión corporal en el cuerpo de
mayoría de la gente cree que ese otro, permite la distancia necesaria
reflejo no va a añadir nada, que no va para precisar y modificar el conteni-
a ayudar, que lo que ayudaría es un do.
consejo, una solución o consolar al
niño o a la niña diciendo que no pasa EJEMPLO 1
nada. Y nada más lejos de la realidad.
Un reflejo honesto añade mucho, el -Niña: Me gusta que la abuelita ya no
hecho de que sea invisible no le quita esté (sonriendo) (3 años)
ni un ápice de valor. -Mamá: ¡Cómo dices eso! No está
bien alegrarse de que la abuelita esté
El reflejo añade presencia, acepta- muerta.
ción, empatía, interés, altavoz. -Niña: (frunce el ceño)
Añade también la posibilidad para -Mamá: No, no te enfades. Yo estoy
los niños y niñas de tomar concien- triste porque ya no está. No me gusta
cia, de conocerse, de matizar sus oírte decir eso.
palabras si las que han usado no -Niña: Vale mami, perdona, no lo
encajan exactamente con su expe- volveré a hacer.
riencia. El reflejo añade profundi- -Mamá: Vale hija, no te preocupes.
dad, la posibilidad de comprender Vamos a leer.
con más amplitud lo que ocurre, de
vivirlo en compañía ; añade regu- ALTERNATIVA
lación emocional. Y por si esto
fuera poco, añade la posibilidad de -Niña: Me gusta que la abuelita ya no
buscar una solución o apoyo que se esté (3 años).
ajuste a lo que de verdad está pas- -Mamá: ¿Te gusta que no esté?
ando. -Niña: Sí
-Mamá: Debe haber algo que no te
Algunas claves para comenzar a prac- gustaba de que estuviera.
ticarlo: -Niña: Sí, que tú estabas con ella todo
el rato y no podía jugar contigo.
• Repite lo que tu hijo o hija ha -Mamá: Ya… ha debido ser muy difícil
dicho o lo que ha mostrado, sin añadir para ti no jugar conmigo todos estos
comentarios. días.
-Niña: (frunce el ceño)
• Recoge lo fundamental de la -Mamá: Pareces enfadada
emoción que te comunica. -Niña: ¡No me gusta!
-Mamá: No te ha gustado…
• Resume la esencia del mensaje
si es largo.

Pag 16
-Niña: ¡Ya no te vayas más! (agarrán- EJEMPLO 2
dola fuerte del brazo)
-Mamá: Tienes tan pocas ganas de -Niña: Estoy tristosa (8 años)
que me vaya otra vez que me agar- -Mamá: Dirás triste, hija.
ras fuerte fuerte el brazo, así no me -Niña: (se incorpora con ímpetu) ¡No
escapo (la niña asiente) ¿Y si alguna mamá, no estoy triste!
vez me tengo que ir a hacer otra -Mamá: Pero es que tristoso no existe.
cosa? Tú no quieres que me vaya -Niña: (gira la cara) Pues yo estoy tris-
más y yo no sé si te lo puedo prome- tosa, nunca me entiendes…
ter. Mañana, por ejemplo, tengo que
trabajar. ¿Qué hacemos? ALTERNATIVA
-Niña: (ojos mirando al techo, pen-
sando) ¡Pues me avisas! (cara ilumi- -Papá: Hija, me ha dicho mamá que
nada) estabas triste
-Mamá: Ah…¿no te gustó que no te -Niña: ¡Pues no!
avisara? -Papá: ¿Ah, no?
-Niña: No -Niña: ¡No! ¡No me entiende!
-Mamá: Y parece que has tenido una -Papá: Jolín, pareces muy enfadada.
ideaza! ¡Que te avise! -Niña: ¡Sí!, ¡le he dicho que estoy tris-
-Niña: ¡Es una ideaza! tosa y no me cree!
-Mamá: Vale. Pues te prometo que la -Papá: ¿Tristosa? No conozco esa pal-
próxima vez que me vaya te aviso, ¿te abra pero tú pareces muy segura de
parece? que así es como estás.
-Niña: Vale mami, ¿leemos? -Niña: Sí, quiero llorar. ¡Y quiero
pegar!.
-Papá: Llorar… y pegar…
-Niña: ¡Quiero llorar y pegar a la vez!
¡Es un lío!
-Papá: Ya, la verdad es que suena a
lío…
-Niña: (llora)
-Papá: Y parece que las lágrimas han
salido primero.
-Niña: (se abraza al papá) Me ha
quitado mi pulsera.
-Papá: ¿Tu pulsera?
-Niña: Sí, la que me regaló mamá por
mi cumple. Me la ha quitado María.
-Papá: Y eso te pone tristosa.
-Niña: ¡Sí! Triste porque era mi puls-
era favorita y ¡rabiosa porque quiero
pegar a María! (se incorpora con
energía)

Pag 17
-Papá: ¡Ah!¡ Tristosa es de triste y
rabiosa! ¡Y mira! Ahora te has incor-
porado, ya no hay lágrimas, parece
que ahora le toca el enfado.
-Niña: ¡Sí!¡Es tonta!
-Papá: Estás tan enfadada que la
quieres llamar tonta
-Niña: ¡Sí!
-Papá: (silencio)
AUTOCONCIENCIA Y
-Niña: Estoy mejor papi. ¿Sabes que AUTORREGULACIÓN
tristosa es una palabra que se ha
inventado la profe? Ha sido en Puede que este tuviera que ser
tutoría, hemos inventado palabras uno de los primeros apartados por ser
juntando otras dos. Ha sido muy uno de los más importantes. De
divertido. hecho, ya he ido nombrando a lo
-Papá: ¿Ah sí? Cuéntame… largo de los puntos anteriores la
importancia de escucharnos, darnos
cuenta de lo que nos ocurre por
dentro, de cuidarnos, de reconocer
nuestras limitaciones, de buscar
Gracias a la escucha y el reflejo, apoyo… Y es que antes de poder
las niñas de ambos ejemplos, pueden acompañar a nuestros hijos e hijas es
desplegar lo que les ocurre de una importante saber cómo estamos
manera que no hubiera podido nosotros y sentir que tenemos espa-
suceder en caso de no darse ese cio y herramientas para manejarlo.
espacio seguro. Ambas consiguen
regularse y la primera incluso, buscar Me sorprende la cantidad de
una solución. Sin embargo, y aunque mensajes que nos rodean sobre qué
nos de mucha satisfacción que hacer con los niños y niñas, no solo en
cuando escuchemos las conversa- esta crisis, sino en el día a día ,que ni
ciones se desplieguen de forma tan siquiera nombran lo difícil que puede
clara, el objetivo no es solamente ese. ser llevarlo a cabo si estamos ansio-
Lo principal de escuchar es que los sos, desbordados, tristes, angustia-
niños y las niñas se sientan acom- dos, o confundidos. Por eso, me gus-
pañados, que perciban la intención taría aclarar, que, aunque en este
de los adultos de estar ahí, su e-book hablo de niños y niñas, no
aceptación y su presencia. Si nues- concibo hablar de ellos y ellas sin
tra escucha es honesta, respetamos tener en cuenta la situación personal
sus ritmos y no les juzgamos, estare- de cada adulto que les acompaña.
mos haciendo muchísimo, aunque
ellos y ellas no digan lo que espera-
mos oír.

Pag 18
Sé que muchos de nosotros, a
lo largo de nuestras vidas, no hemos
recibido la escucha que necesitába-
mos, ni se nos ha puesto una
intención benevolente. Sé que la
mayoría de nosotros no hemos creci-
do con figuras de referencia que
fueran ejemplos de gestión emocio-
nal y como consecuencia tendemos a
suprimir nuestras emociones o a sen-
tirnos desbordados por ellas. Por eso,
me gustaría poner de relieve una vez
más, que es perfectamente normal
sentir que lo que propongo en este
e-book no resulte fácil de poner en
práctica, y que hay asuntos perso-
nales presentes o pasados que se
interponen entre tu hijo y tú para
poder estar verdaderamente pre-
sente. Tomar conciencia de esa difi-
cultad ya es un paso importantísimo.

Cuando la situación lo permita


y puedas encontrar el apoyo y las
condiciones para poder cuidarte y
construir nuevos recursos, podrás
comenzar a relacionarte diferente
contigo mismo y poder así estar de
forma diferente con tus hijos. Es un
reto, pero el resultado vale la pena,
por ti y por ellos.

Pag 19
Actualmente los deportes de equipo

4.
no son posibles fuera de casa pero sí
dentro. Los juegos de lucha, por
ejemplo, si son con algún progenitor,
pueden ayudar al empoderamiento y
a la regulación emocional y corporal.

ALGUNOS . Además, por medio del movi-

RECURSOS miento podemos conectar con difer-


entes estados. En el caso de un niño
que exprese lo que le ocurre en
MOVIMIENTO juegos de movimiento explosivo
podemos proponer movimientos
lentos de forma lúdica que ayuden a
Los niños necesitan movimien- contactar con la calma y la seguridad
to para estructurarse. Antes de (jugar a cámara lenta, a ser diferentes
encontrar símbolos (palabras, dibu- animales, cambiando la música…).
jos, etc.) para expresar lo que les Recordemos que para que un niño
ocurre lo sienten en el cuerpo, puesto pueda integrar una experiencia,
que el cuerpo lo registra todo. En traumática o no, necesita conectar
situaciones de estrés el movimiento con una cierta seguridad. Y que mien-
puede ser útil de diferentes maneras: tras esa seguridad no la pueda ir
encontrando dentro, nuestra labor es
. Cuando un niño siente un proporcionársela desde fuera.
malestar en el cuerpo y no tiene
forma de expresarlo, moverse Necesitamos desterrar la idea de que
puede ser una buena manera de los niños están “mejor educados”
buscar un equilibrio por dentro. En cuando pueden estar quietos, de que
caso de trauma el movimiento libre es mejor que sean formales y de que
puede ayudar a canalizar las sensa- cuando se mueven no están hacien-
ciones asociadas, que han quedado do nada importante. Al contrario. El
grabadas en él. El movimiento ayuda movimiento es una necesidad para
a las personas a salir de sus estados ellos y ellas, y es tremendamente útil
de lucha/huida, a reorganizar su per- para elaborar lo que les está ocurrien-
cepción de peligro y aumentar su do. Limitar el movimiento y el movi-
capacidad de relacionarse. Además, miento en compañía de otros, tal y
al liberar la tensión física, pueden como se plantea para la vuelta a las
liberarse sentimientos. Cuando clases tras la cuarentena, les despro-
además el movimiento se realiza vee de uno de sus mecanismos de
acompañado, los niños y niñas regulación naturales y, en términos
activan el sistema de involucración de prevención de trauma e inte-
social, necesario para buscar proximi- gración de experiencias estresantes,
no es una medida deseable.

Pag 20
Rosa, 35 años. Recuerda que
desde los 6 años por las noches a la
hora de ducharse jugaba a que era la
jefa de un orfanato y decía ¡venga, a
JUEGO LIBRE duchar!, luego se duchaba. La gente
de su alrededor siempre valoraba lo
responsable que era. Acude a terapia
con ataques de ansiedad e imposibi-
El juego libre es una de las lidad de tragar. Su padre les aban-
formas de expresión y aprendizaje donó de pequeña y su madre cayó en
más genuina de los niños y niñas. Es una profunda depresión. Nadie com-
curioso como en nuestra sociedad se prendió que el juego era su manera
limita y se relega a un segundo plano, de decir que se estaba haciendo
restándole el valor y la importancia cargo de ella misma, y el peso que
que tiene. Muchos padres y madres suponía.
se angustian porque no saben a qué
jugar con sus hijos, pasan mucho Como se puede apreciar en los ejem-
tiempo buscando actividades que les plos anteriores este niño y esta niña
puedan “entretener” y descartan la estaban abriendo una ventana direc-
opción de simplemente sentarse a ta a su mundo interior, el único
jugar con ellos a “lo que surja”. problema fue que nadie supo verlo.

Y es que el juego libre no es solo Teniendo en cuenta que el juego es


entretenimiento. tan importante, ¿cómo podemos
acompañarlo?
Miguel, 26 años, recuerda como de
pequeño jugaba todos los días a que
un niño se había perdido y buscaba a
su mamá. Nunca la encontraba.
Recuerda como todos los adultos de
su alrededor consideraban que era
muy “rico” por jugar a eso. Acude a
terapia con síntomas de ansiedad y
depresión. Su madre trabajaba
muchas horas al día y nunca podía
estar con ella. Comprende que a lo
largo de su vida nadie escuchó sus
emociones y nadie entendió lo solo
que se sentía, aunque lo estaba
mostrando de forma clara a través
del juego. Sus síntomas son el resul-
tado de haberse tenido que adaptar
a eso.

Pag 21
. Lo primero es sentarnos a jugar O en el caso de que queramos resal-
con toda nuestra presencia. Dejando tar el rol del cazador
claro que vamos a estar, sin distrac-
ciones y para escuchar con las habili- “¡Tengo mucho miedo, me va a aplas-
dades que hemos visto anterior- tar un ser enorme y no me puedo
mente, el juego que nos proponga. defender!

. Cada niño juega de forma difer-


ente. A algunos les gusta que los . En ocasiones, puede ser intere-
adultos miren lo que están haciendo, sante incluir algún giro en el juego.
pero no describen ni narran nada. En Quizá añadir una frase que creamos
ese caso, si sentimos que el niño o la que puede reflejar una solución al
niña lo va a recibir bien, podemos problema, o un recurso útil para
probar a narrar el juego, a poner algún personaje. En caso de hacer
palabras a lo que estamos viendo. esto siempre en forma de propuesta y
no de imposición, fijándonos, con las
“hay un niño que camina, y sube habilidades que hemos visto anterior-
despacito…luego más rápido, y se mente, en cómo reciben esa variación
cae. ¡Ay qué daño!…” . los niños y niñas.

No se trata más que de utilizar la “¡Estoy harto de que me aplaste este


escucha y el reflejo aplicados al juego. dinosaurio, me voy de aquí corrien-
De la misma manera que vimos en el do!”
apartado de la escucha, hacer un
reflejo del juego permite que hagan
una corrección, o que profundicen y
puedan mostrar algo que hasta
ahora no habían mostrado. El objetivo
no es entender, es seguirles y estar.

. Poner palabras emocionales,


sin juicios. Tanto si narramos el juego
nosotros como si lo narran ellos y ellas
podemos ir poniendo nombre a las
emociones que están por debajo de
lo que sucede en el juego.

-Niño: “Y entonces llegó este dinosau-


rio y pisoteó al cazador de dinosau-
rios”
-Madre: “¡¡¡¡Ahhhh, qué enfadado
está este dinosaurio que me quiere
pisar!!!”.

Pag 22
Para muchas personas esta
manera de acompañar el juego resul-
ta muy difícil, requiere dejar de lado
nuestro mundo interior y estar pre-
sentes con los cinco sentidos en el
mundo interior del otro. Requiere no
interrumpir, sintonizar, conectar,
guardarnos nuestros juicios, ir al
ritmo de otro , parar nuestra activi-
dad… Otras veces genera mucha
angustia la propia exigencia de “des-
cubrir” algo importante o excepcional HISTORIAS
en el juego y acabamos jugando para
calmar nuestra necesidad. Todo esto
puede ser normal, lo importante es, Como se ha ido viendo en los
en la medida de lo posible, reconocer- apartados anteriores , para integrar
lo, respirar, dejarlo a un lado y volver a una experiencia necesitamos que esa
conectar. Sin expectativas ni objeti- experiencia sea puesta en palabras o
vos más que estar. Eso ya aporta cer- símbolos que concuerden con ella. A
canía, contacto físico y ocular, un esto se le llama narrativa. Los seres
espacio donde toleramos sus emo- humanos necesitamos hacer la nar-
ciones y donde estamos en sin- rativa de nuestra historia desde
tonía con ellos y ellas. nuestro punto de vista para poder
integrarla y, desgraciadamente, esto
no suele suceder.

Este es el extracto de un cuento tradi-


cional:

“Al rato, la madre cabra regresó del


bosque. ¡Oh, qué triste espectáculo le
esperaba en casa! La puerta princi-
pal estaba abierta, la mesa, las sillas
y los bancos boca abajo, el lavabo
había saltado en pedazos, la manta y
las almohadas de las camas estaban
tiradas por el suelo. Buscó a sus
pequeñas, en vano. Las llamó por sus
nombres, uno detrás de otro, pero
ninguna respondió. Hasta que pro-
nunció el nombre de la más joven y
se oyó una débil vocecita.

Pag 23
Tenemos interiorizada
la narrativa de cómo
vivieron los adultos
nuestra história, pero
nos falta mucho de
cómo la vivimos nosotros.

Pag 24
-Estoy aquí, mamá, en la caja del Tal y como lo hicieron con nosotros y
reloj. nosotras, es probable que los este-
Le ayudó a salir y la cabritilla le contó mos haciendo con nuestros hijos e
que el lobo había estado allí y que se hijas. Es normal. Tenemos tantas
había comido a las otras cabritillas. ganas de hacerles entender lo que
Imaginad cuánto lloró la madre pasa, el por qué hacemos lo que hac-
cabra por sus pequeñas” emos y cómo nos sentimos, que se
nos olvida ayudarles a tomar concien-
En esta historia el punto de vista de cia de lo que les ocurre a ellos, de
las cabritillas no está. Simplemente cómo se sienten y de dar a su experi-
no aparece. No se nombra que la encia la importancia que se merece.
mamá había dejado solas a las
cabritillas sabiendo que había un lobo Cojamos uno de los ejemplos utiliza-
peligroso que engañaba, ni el miedo dos anteriormente, el ejemplo de la
que debieron pasar. No se nombra niña “tristosa”. Imaginemos que dos
que no fue su culpa que el lobo las días después a esa niña le ocurre algo
engañara, ni si cuando se lo contó a en el colegio y llega a casa alterada,
su mamá ésta le dio un abrazo o le su madre le pregunta qué le pasa y
dijo algo. Lo único que se nombra es ella le contesta que no se lo va a
lo horrible que debió ser para esa contar porque no la va a entender.
mamá llegar a casa y encontrarse la Comparto a continuación una hipo-
situación que se encontró. La vivencia tética conversación donde la madre
de las cabritillas es invisible. utilizara este recurso de narrativa.

Lo que no se nombra no existe.


Pero esto no es exclusivo de los cuen-
tos escritos, es la realidad más cotidi-
ana. ¿Cuántas veces hemos oído his-
torias de personas que de niñas pasa-
ron por alguna situación difícil (acci-
dentes, enfermedades, perderse en la
playa…) y lo primero que oímos es
“me perdí en la playa y mi madre lo
pasó fatal”?. Tenemos interiorizada la
narrativa de cómo vivieron los adultos
nuestra historia, pero nos falta mucho
de cómo la vivimos nosotros y
nosotras. La buena noticia es que esto
puede cambiar.

Pag 25
-Niña: “No te lo voy a contar porque
no me vas a entender”
-Mamá: Ya, entiendo que no quieras,
porque el otro día no te sentiste com-
predida. Estabas en la habitación
tumbada en la cama, te pregunté
qué tal y cuando me dijiste tristosa te Puede que escuchando esto la niña
dije que esa palabra estaba mal se lo contara a la mamá, o no. O
antes de escuchar. Y no te gustó, puede que le dijera que ese día no era
claro. Tanto te molestó que me dijiste el único que no la había escuchado. O
que me fuera. Debió ser muy difícil que no es por eso que no se lo quiere
que no te entendiera. ¡Y qué valiente contar. Puede que, tal y como apunt-
decirme que me fuera si era lo que aba en otros apartados, la niña ma-
querías!. Resultó que la equivocada tizara algo de lo que ocurrió…En cual-
era yo, que tristosa era una palabra quier caso, que alguien adulto cuente
que había inventado tu profe, una su visión y asuma sus errores de esa
mezcla de triste y rabiosa. Y cuando manera tiene tanto valor, que lo de
llegó papá él si te escuchó y se lo con- menos es el resultado.
taste. Que tenías un lío porque
querías pegar y llorar a la vez… Lo Con el apoyo de las historias los niños
siento mucho, me gustaría mucho y niñas:
saber cómo estás, si en algún mo-
mento te apetece contármelo ¿quizá . Aumentan la conciencia y el
podría ayudarte que yo me compro- autoconocimiento.
metiera a algo? A no corregirte, o a . Se ponen palabras emociona-
no interrumpir... les a su experiencia.
. Entienden la secuencia en la
que ocurrieron las cosas.
. Valoran si los símbolos (pala-
abras, gestos) de la historia
encajan con lo que sintió y si
siguen encajando con lo que
sienten en el momento pre
sente.
. Toman conciencia de sus difi-
cultades.
. Toman conciencia de sus recur-
sos.
. Exploran alternativas.
. Pueden acercarse poco a poco
al punto de vista de los demás
y desarrollar la empatía.

Pag 26
Como en cada herramienta y . Protagonista.
cada recurso que utilicemos con ellos, . Qué le pasa.
es importante estar atentos a cómo lo . Cómo se siente.
reciben. Lo estamos haciendo por y . Qué ve, oye o nota.
para ellos, si no quieren y les obliga- . Qué hace.
mos, aunque la historia esté perfecta, . Cuál es el valor de lo que hace,
la relación se puede resentir. Si quie- para qué.
ren escucharla todos los días y les . Qué hacen los demás.
decimos que estamos hartos de la . Cómo se sienten los demás.
historia, les privamos de seguir en su . Qué le cuesta/ qué es lo difícil.
proceso de integrarlo. Una vez más, . Qué recurso utiliza en el desen
necesitamos estar sintonizados con lace.
ellos y con ellas para poder ayudar-
les en su proceso.
Es importante tratar de valorar
¿Hay algo que podamos hacer si un siempre el recurso que el niño o la
niño o niña no quiere ni oír hablar de niña haya utilizado en la situación
algún tema concreto a través de las difícil. Siempre lo hay : defenderse
historias? A nivel práctico, tenemos (aunque haya sido pegando), prote-
varias opciones: gerse de un castigo (aunque sea
mintiendo) o expresar cómo se siente
. Contarla con otro protagonista (aunque sea por medio de un dolor
y probar a dejar el resto de detalles de tripa). Podemos, al final de la histo-
iguales. ria, añadir un final en el que se
nombre otro recurso que creamos
. Contarla con otro protagonista que pueda ser menos limitante o
y con detalles que se le asemejen dañino:
pero sin ser exactamente iguales.
“encontró un hada con quien hablar
. Contarle una historia nuestra y le ayudó”
en la que nos ocurrió algo parecido a
lo que le ocurrió a él o a ella. “aprendió a decir lo que le enfadaba
y ya no le hizo falta pegar”
. Esperar un tiempo antes de
volver a intentarlo otra vez. Quizá no “Hacer historias” no es una solución
sea el momento. mágica, ninguna herramienta lo es.
No les salva de sus problemas ni les
Y, ¿cómo se estructuran las histo- saca inmediatamente de las situa-
rias? Aquí es importante la creativi- ciones estresantes, pero igualmente
dad de cada uno para elaborarla, pero es un regalo, una forma procesar algo
algunos de los elementos que se vivo y cambiante de una forma agrad-
pueden añadir podrían ser estos: able para ellos y ellas. Y lo más impor-
tante, acompañados

Pag 27
Anticipar es una de las estrategias
que puede ayudar a niños y niñas a
bajar el nivel de estrés ante una
situación nueva. Saber qué va a
ocurrir, en qué orden y cuándo. Saber
qué pueden hacer, barajar diferentes
escenarios, nombrar lo que es proba-
ble que vayan a sentir y el apoyo que
van a tener. Normalizar las dificulta-
des, resaltar los recursos y trazar un
plan puede ayudar enormemente a

5.
sentir un cierto control y capacidad
de afrontar las situaciones difíciles.
Recordemos que lo importante no es
solo lo que va a ocurrir sino la percep-
ción de tener recursos para afrontarlo
OTRAS que vayan a tener. Y aunque esta

APLICACIONES anticipación no asegura que nuestros


hijos o hijas no vayan a tener dificul-
IMPORTANTES tades integrando algo, prepara el
camino para poder hacerlo.
LO QUE ESTÁ
POR PASAR Tanto las habilidades de escucha
como los recursos de movimiento,
juego e historias tienen cabida tam-
Muchas de las situaciones
bién en la fase previa a cualquier
difíciles que viven los niños y las niñas
acontecimiento potencialmente
no se pueden predecir (una caída, un
estresante. Por medio del movimien-
amigo que le pega, un perro que le
to, el juego y las historias podemos
asusta, o, en el caso que estamos vivi-
acercarnos a la realidad futura,
endo actualmente, un virus que llega
explorar las dificultades, practicar los
y desbarata la rutina que tenían hasta
recursos y explorar alternativas.
el momento). Sin embargo, otras
muchas cosas que les van a suceder sí
se pueden anticipar y, por tanto, se
pueden trabajar antes de que suce-
dan para amortiguar así el impacto
emocional que puedan tener en ellos
y ellas (la revisión médica, el primer
día de cole, la primera quedada con
su amigo tras la cuarentena…)

Pag 28
SITUACIONES
AGRADABLES

No me gustaría finalizar este


documento sin nombrar la importan-
cia de acompañar a nuestros hijos e
hijas también en aquellas situaciones
que son agradables. Nuestro cerebro
viene con un sesgo hacia lo negativo
que le prepara para sobrevivir, es por
esto que es importante para los niños
y niñas que también nombremos y
amplifiquemos las experiencias de
seguridad, poder, alegría, tranquili-
dad o ilusión que tengan. De esta
manera serán más conscientes de
ellas y será más fácil reconocerlas y
acceder a ellas cuando les sea nece-
sario.

Pag 29
6.
UN ÁLEX
CASO
REAL Álex tiene 4 años. Su mamá y su
papá le han comunicado que va a
tener una hermanita. Álex parece
ilusionado ante la idea de ser hermano mayor, pero sus padres
saben que tener hermanos generalmente genera sentimientos
ambivalentes. Por eso, especialmente al final del embarazo,
han dedicado tiempo a anticipar cómo sería la llegada de su
hermanita, a nombrar diferentes sentimientos que podría
tener, a explicar con quién se quedaría mientras sus papás
están en el hospital, cuándo podría ir a conocerla, cómo era la
habitación, cuántos días iba a estar separado de sus papás,
dónde dormiría su hermanita cuando llegara a casa, etc.

Llegó el día del parto. La mamá de Álex rompió aguas, llamaron


a la tía de Álex para que se quedara con él y sus papás se fueron
al hospital. “ Nos vamos al hospital, va a nacer Lucía, segura-
mente mañana puedas venir a conocerla y después de dos
días yo vuelvo a casa contigo”. Se dieron un abrazo muy gordo
y se separaron.

Al día siguiente, tal y como sus papás le había anticipado, Álex


fue a conocer a Lucía. El encuentro fue corto y bastante tran-
quilo. “Me han dicho los médicos que pasado mañana vuelvo
a casa, como te dije, ¿te acuerdas?”. Y se volvieron a despedir.
Todo estaba saliendo más o menos como habían anticipado.

Sin embargo, a lo largo de ese día la mamá de Álex empezó a


tener muchos dolores que se fueron intensificando. El día que
se iba a ir de alta, de forma inesperada y urgente, tuvieron que
operarla. No pudo despedirse de Álex, ni llamarle, ni explicarle
que la iban a operar, y por supuesto no volvió a casa como había
prometido. El estado de la mamá era muy grave y tuvieron que
inducirle un coma e intubarla, lo cual además, coincidió con la
fecha del cumpleaños de Álex, en el que su mamá no pudo
estar, ni llamarle.

Pag 30
El papá de Álex le explicó que su mamá estaba dormida luchan-
do contra un bichito que la había puesto muy malita y, a pesar
de no estar seguro, le dijo que la mamá se iba a poner bien. Álex
no preguntó nada, no dijo nada, estuvo jugando durante esos
días con sus tíos, aparentemente contento y activo. Cuando su
mamá despertó del coma tres días después, tenía la voz muy
diferente debido al tubo, estaba tumbada sin poder moverse y
muy hinchada por el tratamiento que la habían puesto, por lo
que decidió no llamar a Álex, pensando que podría ser
demasiado el shock de verla y oírla tan diferente.

El papá de Álex le fue explicando que su mamá ya estaba ven-


ciendo al bichito y que tenía muchas ganas de verle “si tu qui-
eres, en cuanto los médicos te dejen ir a verla podemos ir” .
Pero él siguió sin comentar ni preguntar nada.

Una semana después, cuando pasaron a la mamá de Álex a


planta y su voz y aspecto ya eran más parecidos a los habit-
uales, le llamó por videollamada. Sus tíos, que se habían insta-
lado en su casa para poder cuidar de él y de su nueva hermana,
habían avisado de que su mamá le llamaría, pero cuando Álex
la vio, encogió su cabeza entre sus hombros, bajó del sofá en el
que estaba y comenzó a gritar “¡¡quiero destrozarlo todo!!”
mientras sacaba unos zapatos de un zapatero y los lanzaba con
fuerza. La mamá le dijo “no me extraña Álex, debes estar muy
enfadado, te dije dos días y han sido muchos más. ¿No quieres
hablar conmigo?” –“¡NO!” –“Vale, es normal, si quieres colga-
mos y hablamos otro día”. Y colgaron.

La mamá de Álex estuvo ingresada durante aproximadamente


un mes en el hospital. Periódicamente llamaba a sus familiares
por videollamada y preguntaban a Álex si quería hablar o no. A
veces saludaba, otras veces decía que no. Algunas veces apare-
cía en la pantalla sin hablar mientras observaba y escuchaba la
conversación de los mayores. Un día dijo que quería ir a verla
pero en el último momento cambió de opinión. Su mamá habló
con él y le dijo que era normal y que él podía ir cuando quisiera,
que no había prisa. Le envió fotos de su habitación y de una
zona exterior donde estarían si él decidiera ir a visitarla, con el
fin de familiarizarle con el hospital y poder ayudarle a poner
algo de realidad a las posibles fantasías que pudiera estar
teniendo acerca de cómo sería.

Pag 31
Durante las primeras tres semanas Álex se dedicó a jugar con
sus tíos y tías a “peleas” y a jugar en la piscina. La gran mayoría
del juego era actividad física muy fuerte. Llenaba todo su
tiempo jugando con uno o con otro y evitaba “aburrirse” (más
bien conectar) en todo momento. Por la noche, cuando se des-
pertaba, había dejado de llamar a su mamá, y cada noche llam-
aba a alguien diferente. Un día incluso llamó a Superman.
Aunque durante el día parecía que él estaba “bien”, debía tener
un lío y un malestar enorme.

Como el papá de Álex pasaba bastante tiempo en el hospital,


cuando iba a casa era difícil hablar con Álex a solas porque
siempre había algún otro adulto con el que seguir luchando en
vez de parar y escuchar. Así que cuando su mamá comenzó a
estar más estable y a poder quedarse sola algún rato en el hos-
pital, el papá de Álex preparó una tarde de piscina a solas con él.
Habían pasado 3 semanas desde la operación. Mientras
merendaban Álex dijo de repente “quiero ir a ver a mamá”.

El papá y la mamá de Álex habían hablado de que si Álex


decidía ir a verla la avisara con tiempo para que pudiera qui-
tarse el pijama del hospital , incorporarse, taparse las vías del
brazo y prepararse para la visita. Álex quería que fuera una sor-
presa pero sus papás sabían que ir de sorpresa supondría tener
una primera imagen demasiado cruda de lo que estaba ocur-
riendo y decidieron comunicarse antes de llegar. Con el fin de
dar tiempo a la mamá para prepararse , el papá de Álex le ofre-
ció ir a comer un helado antes de ir al hospital “No, quiero ir ya.
El helado luego”. Y así lo hicieron. Hasta ahora no había dicho
nada de cómo se sentía, en el trayecto al hospital Álex dijo “se
me está retortijando el estómago”. “Es normal”- le dijo su papá,
“hace muchos días que no ves a mamá, verás que sorpresa se
lleva”.

Pag 32
Cuando llegaron al hospital la mamá se había incorporado y
sentado en el sofá, con un cuento y una caja de bombones al
lado. Álex entró, con la cabeza baja, y caminó hacia ella sin
mirarla. No la abrazó, se sentó a su lado. Ella se mostró sorpren-
dida (tal y como él quería), muy contenta y respetó que no la
abrazara. Pasado un rato probó a acariciarle la espalda y Álex lo
aceptó así que continuó haciéndolo. La mamá le mostró el
cuento, le enseñó los bombones, comieron un par, jugaron a
tumbarse en la cama del hospital a subirla y a bajarla. Ella le
preguntó si podía darle un abrazo, el asintió muy despacito y de
forma tímida. Se abrazaron y se despidieron.

Durante los días siguientes volvieron a hablar alguna vez por


videollamada pero Álex no quiso volver más al hospital. Unos
días después, los médicos permitieron que la hospitalización
continuara en casa y finalmente su mamá volvió. Cuando llegó
Álex le permitió darle un abrazo y comenzó una nueva etapa.
Ahora tocaba, entre otras cosas, explicarle todas las secuelas
que iba a observar (la mamá caminaba con dificultad y no
podía jugar como hacía antes ).

El comportamiento de Álex con ella era ambivalente: abrazos


pero con la cabeza alejada, besos y luego rechazos… Todo era
normal. “Después de tantos días a ratos te apetecerá estar
conmigo y a ratos seguro que no, es normal”.

Todos los días iba a casa una doctora y una enfermera a poner
a su mamá la medicación en vena, tomar la tensión, sacar san-
gre…Álex mostró interés y cada día iba a ver cómo hacían todos
esos procedimientos. La mamá de Álex aprovechó para
explicar que eso mismo es lo que le hacían en el hospital, a
recalcar la amabilidad de los profesionales y el hecho de que
solo dolía un poquito el pinchazo. Consideraba importante
poner realidad, aunque dando seguridad, a la posible fantasía
que pudiera tener acerca de lo que ocurrió en el hospital.

Durante las siguientes semanas, y puesto que Álex no quería


hablar de nada relacionado con el ingreso y cómo había sido
para él, la mamá de Álex le contaba cuentos acerca de una
mamá cocodrilo que decía que se iba dos días y luego tardaba
muchos días más. En la historia hablaba de cómo su hijo se
enfadaba, la echaba de menos, y se asustaba por si no volvía.

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Cada día cambiaba algún detalle, o añadía algún posible sen-
timiento. Durante las primeras semanas el punto de vista de la
mamá cocodrilo, aparecía lo justo para explicar por qué se
había ido, pero no hablaba de sus emociones. En ese momento
lo importante era validar la experiencia de Álex. Ya habría
tiempo para que pudiera entender lo demás.

Un día, preocupada por estar siendo demasiado evidente con


las historias y por miedo a que Álex se sintiera demasiado
expuesto escuchándolas, decidió cambiar otro detalle. Esta vez
le dijo que la mamá había dicho que se iba a ir tres días en vez
de dos .“No mamá, dos días, dijo dos días.”
Hasta este momento la mamá de Álex había estado contando
las historias a ciegas, pero esta corrección la puso en la pista de
que a Álex le estaban sirviendo. Para él, le estaban contando su
historia, y no quería ninguna alteración.

Hasta antes del ingreso, Álex pedía dormir casi todas las
noches con su mamá. Le contaba un cuento y le daba la mano
hasta que se durmiera. Desde la vuelta del hospital eso ya no
ocurría, ningún día quería dormir con ella. Elegía dormir con su
papá y así sucedía. Pasados tres meses de historias, juegos de
luchas y comprender los rechazos , enfados y reproches, Álex
pidió dormir con ella. .
-“¿Sabes de que me he dado cuenta, Álex? –dijo su mamá. De
que hacía mucho que no pedías dormir conmigo. ¿Quizá eso
es que estás algo menos enfadado?”
– “No ya no estoy enfadado. Bueno, sí. Estoy un poco enfadado,
pero ya no te lo muestro con la cara”.
– “Entiendo, ¿Y si pudieras mostrármelo con la cara cómo
sería?”
- “Así (cara de mucho enfado)”.
- “Vale, pues muchas gracias por decírmelo”.
- “Vamos a dormir”- le dijo Álex mientras le daba un abrazo.

Desde el inicio del curso, Álex estaba más inquieto y agresivo de


lo habitual. Se frustraba con mucha facilidad y pegaba mucho
a sus amigos. Uno de esos días, después de haber tenido
muchos conflictos con sus amigos, también hizo burla a su
mamá. El papá de Álex se puso muy serio y le dijo “¡hasta aquí,
Álex, no puedes seguir tratando así a mamá!” Por primera vez
desde el nacimiento de su hermana y desde el ingreso en el

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hospital, Álex se echó a llorar. Era un llanto diferente, lleno de
tristeza. Sus papás le dieron un abrazo. Su papá le pidió perdón
por haberle hablado tan serio, le explicó que estaba muy
preocupado, ambos lo estaban, que sabían que no se estaba
sintiendo bien y que le querían ayudar. Hablaron de cómo,
aunque se sintiera mal, no podía hacer daño a los demás y
acordaron que juntos iban a encontrar otro plan para ver qué
hacer con esos sentimientos.

Pasó una semana. Un día volviendo del colegio Álex le dijo a su


mamá:
-“Mamá, ¿puedo decirte algo?”
-“Claro”
-“Pero no te va a gustar”
-“No importa”
-“¡Era broma!….te quiero decir que eres la mejor. Y que ya no
tengo piedras, solo burbujas” (haciendo referencia a un cuento
que había leído en el colegio en que las piedras eran el enfado
y las burbujas simbolizaban la sensación de no estar enfada-
do”
-”¿Ah, sí? Pues cuanto me alegro por ti, a veces el enfado pesa
mucho como esas piedras, qué bien que ahora ya no notes ese
peso” .

Horas después, cenando, la mamá le preguntó:


- “Oye Álex, tú ahora que ya no tienes piedras, ¿tienes alguna
pregunta del hospital?”
-“Sí. Si te hizo daño el bichito”.
-“Sí, Álex. Pero los médicos vinieron muy rápido y supieron qué
hacer para curarme. Y ya estoy bien, ¿ves?”
-“Y… si no te curaban te podía matar.”
-“Sí, me podía haber matado. Y como yo como avisé rápido y
ellos vinieron muy rápido me pudieron curar”.
-“Pero te podía matar.”
-“Sí.”

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Era la primera vez que nombraba la muerte. Nadie lo había
hecho ahora. Empezaba a poner palabras a lo que había estado
percibiendo y que hasta ahora, solo estaba expresando de
forma física.

-¿Y si tienes otro bichito más “bravo” y te mata?”


-“ Eso no va a pasar. Nos cuidamos con la comida, la higiene,
haciendo ejercicio… y además, igual que me curaron esta vez,
me pueden curar otra vez. Los médicos saben mucho de curar
a las personas”. Oye Álex, y a papá, le quieres hacer alguna
pregunta?
-“No”.
-“Yo es que me acuerdo de cuando operaron a mi papá. Que
yo era pequeña y tenía preguntas pero no las hacía”.
-“Ya, yo tampoco las hacía”
-“¿Ah ,no?”
-“No, porque estaban preocupados”
-“¿Quién estaba preocupado?”
-“Papá. Me daba miedo hacer preguntas por si se burlaban.”
-“ Claro, es que con miedo de que alguien se burle es muy difí-
cil hacer preguntas. Y tu veías a papá con cara preocupada y
eso debía ser muy raro”
En ese momento Álex se acurrucó en su mamá y dijo:
-“Tengo lágrimas…que no…es broma”.
Pero no parecía broma
-“Alex, ¿es broma? A mi me parecía de verdad”
-“ Vale, no. Sí tengo lágrimas” y se echó a llorar desconsolado
acurrucado en el regazo de su mamá
-“Es normal que tengas lágrimas…. y mira, ya estoy bien” le dijo
su mamá mientras le abrazaba. Mira mi cara, mira la cara de
papá ¿Cómo nos ves?” Su papá hizo una cara divertida
-“Contentos”
-“¿Crees que estamos preocupados?
-“No”
-Eso es porque ya estoy bien, estoy curada.
Y se dieron los tres un abrazo .

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La rutina de la noche continuó y Álex y su mamá fueron al baño
a lavarse los dientes.Álex se miró en el espejo y confundido dijo:
-“Pero mamá, mira. Tengo lágrimas y estoy como serio”
-“Es que igual estás triste…estuvimos muchos días separados y
es normal que salgan lágrimas al acordarte…”
-“Vale”- dijo sentando a su mamá en el borde de la bañera. “Yo
soy un fantasma que se mete en el cuerpo y es el fantasma de
la tristeza”
-“Vale”
-“Y está también el fantasma del enfado”
-“Vale”
-“Y el fantasma del enfado dice: ¡no obedezas a tus papás!”
-“¿Y ahora quiere hablar el del enfado o el de la tristeza?”
-“El de la tristeza”
-“Dime donde está en tu cuerpo”
-“Aquí”- dijo Álex señalándose el pecho.
-“Hola fantasma de la tristeza”- respondió la mamá acaricián-
dole el pecho. “No sabía que estabas ahí, encantada de
saludarte. ¿Quieres decirnos algo?”
-“Sí…” Álex miró a su mamá, se hizo una bolita y llorando
respondió: “que quiero estar con mi mamá…”
-“Claro..la echas mucho de menos… ¿Quieres decir algo más,
fantasma de la tristeza?”
-“Sí, ¡que necesito un abrazo de papá y mamá!”
Álex y su mamá fueron corriendo al salón, donde se encontraba
su papá y se dieron un abrazo los tres.
-“Y ahora muchos besos”- dijo Álex. “Ahora el fantasma se esta
poniendo amarillo porque está contento y vuelve a tener otra
vez solo burbujas.”

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Le preguntaron si estaba bien así y volvieron al baño a seguir
con la rutina de la noche. Álex se lavó los dientes y sentando a
su mamá una vez más en el borde de la bañera le dijo:
-“Vale, ahora tú estás triste”
-“Vale - dijo su mamá “¡estoy muy triste, porque mi mamá está
malita en el hospital!”
-“¿Y qué le pasa?”- preguntó Álex.
-“¡No lo sé! Me han dicho que está muy malita, que tiene un
bichito pero no lo entiendo muy bien”- respondió la mamá en el
papel de Álex.
-“¿Sabes lo que le pasa?- preguntó Álex con cariño simulando
ser un médico. “Que tiene un pyogenes”
-“¿Y eso es muy peligroso?”
-“Sí es peligroso. Bueno, depende. Depende de si lo avisa o no
lo avisa. Pero, ¿sabes qué? Creo que tu mamá está ahí.”- le dijo
Álex señalando su habitación.
-“¿Sí? ¿Puedo ir a verla? Ay, se me está retortijando el estóma-
go”
-“¿Y sabes de qué es eso?”
-“Creo que de nervios – dijo la mamá
-“No. Es de que tienes muchas ganas.”- respondió Álex sonrien-
do.

Álex llevó a su mamá a su cuarto. La colocó en la misma


posición en que estaba el día que fue a verla en el hospital.
“Ahora tú eres otra vez mamá”.
Entró en la habitación con el mismo gesto con el que entró en
el hospital. Se acercó a ella sin mirarla, tal y como sucedió en el
hospital. Pero al llegar donde estaba ella, la miró y se dieron un
abrazo muy largo y fuerte. Había reconstruido aquel día y lo
había terminado de otra manera.
Al día siguiente los papás de Álex comentaron lo que había
ocurrido con su profesora para que estuviera atenta de si había
algún cambio en su comportamiento. Efectivamente, tras este
“juego”, dejó de pegar en el colegio de inmediato.

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Dos días después, en el parque, se sentó en la hierba con cara
triste.

-“Pareces triste Álex, ¿pasa algo?”- preguntó su mamá.


-“No sé…tengo como una cosa así azul, aquí…” – dijo señalán-
dose el pecho.
-“¿Quieres que te cuente una historia de un velocirraptor que
tenía como una cosa así azul, aquí?”
-“Sí…una cosa azul, como de llorar, como abandonado”.
-“Ah, se sentía como abandonado”- reflejó la mamá ponién-
dole la mano en la tripa. “¿Y tú sabes por qué se sentía abando-
nado?”
-Álex corrigió la posición de la mano de su mamá, la puso en el
pecho y respondió: “Pues porque su mamá estaba en el hospi-
tal”.
-“Vale. Pues te la cuento. Érase una vez un velocirraptor…”
-”Ya no hace falta mamá. Me voy a jugar.”

A lo largo de los siguientes días Álex siguió haciendo pre-


guntas: “Mamá, y si se me pega tu enfermedad?¿Y si tengo
otra enfermedad?”. También hablaron mucho de la muerte, un
tema del que ya tenía mucha curiosidad previamente. Álex
empezó a pedir dormir con ella con más frecuencia. Había
comenzado a integrar su experiencia.

Seis meses después, yendo en el coche con su papá, escuchan-


do una banda sonora, Álex comenzó a llorar desconsolado. “Me
estoy acordando de cuando no estaba mamá”. Su papá le dio
un abrazo fuerte, le explicó que era normal que aún salieran
lágrimas acordándose, y cuando estuvo preparado, continua-
ron el camino al colegio.

Ocho meses después, preguntó por el nombre de los médicos


que la curaron. Dijo que quería conocerles y darles las gracias
por cuidarla. Decidió escribirles una carta y enviarles un dibujo.

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Nueve meses después, oyó a su mamá decir que tenía que ir a
recoger un papel al hospital. Al despedirse de ella para ir al cole,
y según se estaba cerrando la puerta del ascensor, su cara
cambió, y muerto de miedo y gritó “¡¡¡Mamá!!!!”. Su papá le dio
un abrazo, volvió a subir con él a casa y su mamá abrazándole le
explicó lo que le había pasado. “ Tu cuerpo ha oído que iba al
hospital, se ha acordado del miedo que pasó y ha gritado para
que no nos separáramos. Qué cuerpo más listo. Te prometo
que luego te voy a buscar al cole, solo voy a recoger un papel.
Mírame, estoy bien.”

Tras este incidente, los papás de Álex consideraron importante


que pudiera registrar una experiencia agradable y segura en el
hospital, por eso, decidieron ir en familia a la última revisión
médica de la mamá. Allí vio como su mamá esperaba tranquila
en la sala de espera, cómo salía contenta, merendaron juntos
en la cafetería del hospital, jugaron en la puerta giratoria de la
salida y dijeron adiós al edificio. Y gracias.

Once meses después, haciendo una pulsera con su mamá, Álex


comenzó un juego: “la pulsera está malita”. En este juego él era
el médico, estaba explicando al hijo de la pulsera que su mamá
estaba malita, que podía ir a verla cuando quisiera, y que era
normal que estuviera triste y enfadado. Fue la primera vez que
Álex nombró que su mamá no le había mentido al decir que se
iba dos días, sino que no sabía que se iba a poner malita y no le
había podido avisar porque era muy importante operarla para
que no se muriera. Con casi 6 años, en plena explosión del
desarrollo de la empatía, y un año de trabajo después, ahora sí
era capaz de integrar el punto de vista de su mamá.

En la actualidad, durante el confinamiento, Álex sale a aplaudir


a los médicos todos los días a las 20:00. Dice que aplaude al
médico que salvó a su mamá, y le grita que le quiere por la ven-
tana.

Aún no ha pasado un año desde el ingreso en el hospital de la


mamá de Álex. Seguramente queden muchas conversaciones,
juegos e historias para terminar de integrarlo. Las que él
necesite.

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7.
CONCLUSIONES
En situaciones de estrés nuestro sistema nervioso reac-
ciona para protegernos. El de los niños y las niñas también.
Esta reacción del sistema nervioso no puede desaparecer
con castigos, tiempo fuera o técnicas de refuerzo positivo
porque no es un problema de disciplina, es un problema
de falta de seguridad. Estas técnicas, al contrario de lo que
creemos, añaden estrés al estrés.

Si queremos ayudar a los niños y niñas a atravesar situa-


ciones difíciles necesitamos estimular su sistema de
conexión, de esa manera podrán ir sintiendo que están a
salvo y reducir los síntomas que puedan estar mostrando. La
mejor manera de hacerlo es a través de nuestra relación con
ellos.

Una relación en la que prime la presencia, la conexión, el


contacto y el sostén es el entorno que necesitan para
elaborar lo que les sucede y prevenir la aparición de
trauma. Por eso, si nos convertimos en testigos empáticos
de lo que les ocurre, si les acompañamos de manera compa-
siva y amable, si lo hacemos por medio de su lenguaje y de
forma adaptada a sus necesidades y momento de desarrollo,
podremos amortiguar de forma notable la huella emocional
que las experiencias estresantes dejen en ellos.

Las medidas que se han tomado hasta ahora en la crisis del


Covid-19 y las que se están anunciando para los próximos
meses (confinamiento, aislamiento social, privación del
movimiento libre, la distancia física de sus iguales y figuras
de referencia, etc.) son altamente estresantes, limitan los
posibles recursos a utilizar para la integración de las experi-
encias que están viviendo y suponen un alto riesgo para un
posible trauma.

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Por eso, ahora más que
nunca, es importante
darles voz.
Espero que este e-book haya
contribuido a ese objetivo.

C Beatriz Cazurro
manusevillano
comunicación audiovisual
Diseño: Manu Sevillano

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