ESTUDIOS BIBLICOS – DESAFIOS PARA JOVENES Y ADOLESCENTES 1
Génesis 1 y 2. ¡ORIGINALES! ¿O copias?
¿Qué diferencias hay entre una creación original y una copia?
En Génesis 1 y 2 Dios se presenta a sí mismo como el máximo Creador. De la nada absoluta él produce
algo inédito. No copia, no imita, sino que de su propia imaginación y sabiduría crea cosas nuevas.
¿Qué características sobresalientes encuentras en la creación de Dios?
¿Qué opina Dios de su propia creación? (1:4, 10, 12, 18, 21, 25, 31; 2:7, 15, 18).
De la nada absoluta Él creó al hombre.
Pero a nosotros, ¿cómo nos hizo? (1:26-27).
¿Qué significa “a imagen y a semejanza”?
Dios es el único Creador, (no el big-bang, ni la evolución). Dios te creó, te hizo con características
personales (no con características de animales) a su imagen y semejanza, por eso puedes amar, pensar,
decidir, sentir, soñar, conocer, aprender, disfrutar. Semejantes a Él pero no iguales. Tú no eres “dios” en
chiquito. Yo tampoco lo soy.
Somos originales, no copias. Ser original significa que eres único, no existe nadie más como tú. ¡Esto es
muy bueno! Siéntete especial, siéntete único.
Dios es original. Pero Satanás es imitador y falsificador. A tal punto es imitador que quiso “ser como Dios”.
¡Imposible!. Pero se ha ocupado de hacer copias falsas de todo lo que Dios ha creado tan originalmente,
además de intentar arruinar todo aquello que él mismo es incapaz de imitar.
¿Qué cosas piensas que Satanás ha querido copiar o distorsionar de la creación de Dios?
Creación original de Dios Copia FALSA de Satanás
Sexo Pornografía, etc…
Libertad Adicciones
Familia
Fe y Adoración
Música que le honra
Matrimonio
Comunión con Él
Vida
PIÉNSALO.
Todo lo que Dios creó lo hizo con el propósito de bendecirte: todo lo que viene de Él ¡es muy bueno!
(incluyendo esas situaciones difíciles en las que eres probado para que se descubras lo que hay en tu
corazón y seas perfeccionado). Pero ten en cuenta que Satanás procurará desviar tu atención y tu interés
de los originales de Dios para que vayas detrás de sus falsas copias. Ten cuidado. Fíjate muy bien en las
intenciones y propósitos de cada una de las cosas con las cuales te enfrentas o hacia las que te sientes
atraído, antes de comprometerte con algo o alguien. No sea cosa que resulte ser una imitación barata.
Aprende a descubrir que todo aquello que viene de la creación de Dios no tiene nada sospechoso ni
oculto. Y es para tu bien.
ESTUDIOS BIBLICOS – DESAFIOS PARA JOVENES Y ADOLESCENTES 2
Génesis 4. Un Corazón al Descubierto.
En el capítulo 3, Adán y Eva tomaron tres decisiones equivocadas. En este 4º capítulo, Caín también toma
tres decisiones equivocadas. Búscalas.
1º. 4:3. 2º. 4:5 y 8. 3º. 4: 9.
Y Dios Miró.
¿Prestaste atención al versículo 5? ¿Qué es lo que Dios mira?
Aquí hay un doble mirar de Dios. Mira a Caín y mira su ofrenda.
En el versículo 4 también hubo un doble mirar de Dios: miró a Abel y miró su ofrenda.
¿Te das cuenta lo que significa esto?
Dios primeramente miró al hombre que ofrendaba y después miró su ofrenda. Y su mirada fue de agrado
para Abel y de desagrado para Caín. No es posible separar la ofrenda del hombre. La ofrenda es una
expresión de la persona.
Para que te resulte más claro: todo lo que haces y lo que le das o no, a Dios (tiempo, dinero, esfuerzo,
talentos, capacidades, etc.) es un reflejo de tu corazón.
Dios hubiera aceptado la ofrenda de Caín si su corazón hubiera sido recto. Pero Dios miró su corazón y
encontró allí cosas que no le agradaron. Dios no lo rechazó a Caín, pero sí rechazó su ofrenda, porque no
había en él un corazón conforme a Dios.
Quiero que entiendas esto: Dios sabía cuánto se había sacrificado Caín (trabajar la tierra no es para flojos
ni para perezosos), y sabía cuánto anhelaba Caín que su ofrenda fuese aceptada, pero para Dios pesa
más lo de adentro. Lo de adentro revela exactamente cómo somos.
¿Qué fue lo que Dios miró en Caín?
Vuelve a leer el vs.5. Caín tiene dos actitudes que son el reflejo de su corazón: se enoja muchísimo y se
deprime muchísimo.
Enojarse “en gran manera” es estar completamente fuera de control, con una locura enorme. Y a esto se
le sumó su estado depresivo.
Al rechazar su ofrenda, Dios permitió que el corazón de Caín fuese descubierto y que todo aquello que
había en él se manifestase.
Lee, ahora, los vs. 8 y 9. Dos actitudes más manifiestan también lo que había en su corazón: asesina a su
hermano y le miente a Dios procurando ocultar su pecado.
Pero esto se produce después de la propuesta que Dios le hizo en los vs.6 y 7 y que Caín
deliberadamente rechazo.
¿Qué le propuso Dios? ¿Qué le ofreció?
Dios se acerca a Caín. Dios busca el diálogo con él. Dios le ofrece arrepentimiento para ser enaltecido
(levantado, puesto en alto). Dios le está hablando a Caín de restauración. Le estaba diciendo que podía
volver a empezar si hacía bien las cosas. Pero está bastante claro, por lo que pasó después, que el rencor
en el corazón de Caín fue mucho más fuerte que la gracia y la misericordia de Dios.
Y ahora sí, todo el corazón carnal de Caín fue completamente revelado: enojo, depresión, rencor,
homicidio y engaño.
¿Entiendes, ahora, por qué Dios rechazó su ofrenda?
¿Cómo está tu corazón delante de Dios?
¿Qué cosas están muy escondidas allí, que todavía no arreglaste seriamente con Dios?
¿Cómo reaccionas, o qué expresas, cuando algo tuyo no es aprobado o aceptado?
¿Cómo tratas a tus hermanos cuando sus ofrendas son aceptadas, cuando sus ministerios son
reconocidos o cuando son elegidos en lugar tuyo? ¿Continuas amando a tu hermano o lo “asesinas” con
tus palabras, tus indiferencias y tus críticas?
PIÉNSALO. Tienes mucho en qué pensar.
ESTUDIOS BIBLICOS – DESAFIOS PARA JOVENES Y ADOLESCENTES 3
Génesis 6:9 al 8:22. ¡Sí! Uno Era Diferente.
Noé era alguien común. No era un evangelista mundialmente conocido, tampoco era el director de
alabanza de su iglesia, no era un discipulador, ni líder de algún grupo, y ni si quiera estaba en el grupo de
danza. No era un teólogo con muchos títulos ni un predicador capaz de reunir multitudes. Y si no fuera por
su edad (600 años) y por su blanca barba, tranquilamente podría pertenecer al ministerio juvenil. Y
nosotros seguramente lo criticaríamos diciendo: “Míralo a Noé, cuándo pensará comprometerse en algún
ministerio, nunca hace nada”.
Aunque las apariencias nos engañen, Noé SÍ estaba comprometido, pero con algo mucho más importante
que un ministerio. Su compromiso era tan intenso que, entre todos, él fue el único a quien Dios tuvo en
cuenta.
Descubre las razones por las cuales fue escogido:
1º. 6:9 2º. 6:22 3º. 7:1 4º. 7:5 5º. 8:20
¿Por qué juzgó Dios a la tierra con el diluvio? (6:13).
Ya sabes cómo era Noé y que él estaba comprometido con la santidad de Dios. ¿Cómo piensas que
habrá reaccionado la gente que lo conocía al ver que él era diferente y qué cosas habrá tenido que
soportar por no ser como ellos?
¿Crees que ser diferente le sirvió para algo a Noé?
Noé era un auténtico diferente, comprometido con la santidad de Dios. Él no se dejaba arrastrar por la
corriente de sus amigos, familiares o conocidos. Y fíjate que ni siquiera se dice que su propia familia fuera
como él; si Dios los salvó y bendijo fue exclusivamente por la vida de Noé.
El pacto fue con él (6:18) porque él decidió no pactar con el pecado. ¿Valió la pena su decisión?
Piénsalo fríamente. Tú, ¿qué decisión hubieras tomado?
¿Vivir como todos y morir ahogado, o vivir en santidad encerrado durante un año en el arca, oliendo “la
caquita” de los bichos y vivir para contarlo?”
¿Hay corrupción hoy?
¿Qué cosas y quiénes te parecen que se han corrompido?
¿Eres diferente a tus amigos, o a otras personas, en tu manera de pensar, de hablar, de sentir, de decidir,
de reaccionar?
¿Cuáles crees que son los peligros de “hacer lo que todos hacen”?
¿Cuáles piensas que son las bendiciones de ser diferentes y comprometidos con la santidad de Dios?
¿Qué cambios importantes piensas que tendrías que hacer en tu vida para ser auténticamente diferente?
¿Estás dispuesto?
PIÉNSALO.
A veces creemos, equivocadamente, que ser diferentes es “ser pavos”, “ser tontos”, “ser amargos”, “no
disfrutar nada”, “tener todo prohibido”, “ser raros” o “anormales “. Si piensas esto o te sientes así es
porque estás permitiendo que Satanás te confunda.
Ser diferente es tener vida en medio de la muerte. Ser luz en medio de la oscuridad del pecado. Tener
fortaleza en las debilidades. Poder decir NO a todo lo que corrompe (en cuerpo, mente y espíritu). Y decir
SI a todo lo que te permite disfrutar de la vida plenamente.
Ser diferente es defender la verdad de Dios entre tantas mentiras y falsificaciones, es vivir sin pecado
entre tanta pecaminosidad, es sonreír y gozar auténticamente entre tanta falsedad.
Ser diferentes (o santos) es pagar el precio de no ser entendidos por muchos.
¿Estás dispuesto?
ESTUDIOS BIBLICOS – DESAFIOS PARA JOVENES Y ADOLESCENTES 4
Génesis 14. Dos Reyes.
Aparentemente los problemas se habían solucionado y por fin, Abram y Sarai podrían comenzar a
disfrutar su nueva vida. Sin embargo… surgió otro inconveniente.
¿Cuál fue? (14:1-2, 8-9, 11 y 12).
¿Y qué decidió hacer Abram? (14:13 al 16).
¡Increíble!. A pesar del conflicto que habían tenido, Abram decide armar a sus propios criados (14:14) e ir
en busca de Lot. Y no solo que libera a su sobrino y familia sino que también recupera todo sus bienes y
salva a los demás prisioneros.
Cuando regresa victorioso de aquella batalla dos reyes lo estaban esperando. Reyes completamente
opuestos uno al otro. Reyes que tenían propuestas y riquezas para Abram. Sin embargo la actitud de
Abram no es la misma con ambos. Vamos por parte.
Pero comencemos por el final.
El Rey De Sodoma.
¿Dónde lo estaba esperando el rey de Sodoma? (14:17).
¿Qué propuesta le hace a Abram? (14:21).
¿Cómo reaccionó Abram? (14:22 al 24).
¿Y por qué Abram tuvo esa actitud?
La propuesta del rey de Sodoma era muy, muy excitante: “Me das todas las personas y tú te quedas con
todas las riquezas”. ¿Cuál era el problema en aceptar?
Después de todo Abram hizo un gran esfuerzo, arriesgó su vida y la de todos sus criados. Una
recompensa de semejante calibre no vendría nada mal. Podría edificarle muchísimos altares más a Dios.
Podría emprender grandes obras para honrar al Señor.
Él no estaba robando. Se lo estaban ofreciendo, casi regalando. Pero su repuesta es terminante: “Ni
siquiera un cordón me voy a llevar de lo que es tuyo”. Fin del diálogo.
Esta actitud revela algo del corazón de Abram: no había ambiciones desmedidas en él. No estaba
enceguecido por el dinero, ni ambicionaba más de lo que podía tener.
Sin embargo, la verdadera razón del rechazo de Abram a la propuesta del rey de Sodoma fue su
conocimiento de la corrupción de aquel lugar. Sus corrupciones sexuales eran muy conocidas en toda la
región y más allá. Aún sus riquezas y bienes estaban manchados con la inmundicia de aquel sitio. Abram
lo sabía. Aceptar la propuesta hubiera significado pactar con un sistema corrupto. Él había sido bendecido
por el Dios Altísimo, disfrutaba de su comunión, tenía su llamado y dirección. No necesitaba nada de lo
que el corrupto sistema de Sodoma le ofrecía.
Para que lo entiendas: es como si te ofrecieran dinero que proviene del narcotráfico, de la prostitución, de
los juegos de lotería, de la venta de drogas, del mercado de la pornografía, del tráfico de niños, de los
medicamentos truchos o de la trata de blanca.
¡Es mucho dinero! ¡Podríamos hacer tantas cosas para la obra de Dios: recitales, congresos, templos para
miles de personas, bla, bla, bla! ¡No sirve! ¡Está corrompido! Desde el mismo instante en que dijiste “sí,
acepto” comenzaste a negar tu relación con Dios y tu identidad espiritual. Abram tenía muy claro esto y
dijo NO.
El Rey De Salem.
¿Qué le permite hacer Abram al Rey de Salem? (14:18 al 20).
¿Qué hace Abram a cambio? (14:20).
El Rey de Salem era sacerdote del Dios Altísimo. ¿Entiendes lo que le ofreció a Abram? ¡Le ofreció
bendecirlo! Abrió su boca y proclamó bendiciones sobre Abram. Lo bendijo mucho.
Esto tiene muchísimo más valor que recibir un montón de dinero corrupto. Tener sobre uno la bendición
de Dios es tener éxito, tener dirección, tener capacidad para discernir, tener valor para enfrentar las
circunstancias. Es tener paz. Es ser prosperado, ser protegido, ser muy amado, ser guardado, ser usado,
ser todo lo que sueñas ser.
ESTUDIOS BIBLICOS – DESAFIOS PARA JOVENES Y ADOLESCENTES 5
Génesis 18 y 19. Sexo… Sexo… Sexo…
Había tanta amistad entre ambos, que Dios no le ocultó a Abraham su decisión de destruir totalmente a
Sodoma y Gomorra (18:17-21).
Del nombre Sodoma se deriva la palabra “sodomismo” que hace referencia a una relación “homosexual”
(relaciones con alguien del mismo sexo). Eran ciudades donde se practicaba el sexo libre y toda clase
de perversión sexual (como en muchas de las ciudades de la actualidad).
En medio de toda esta perversión vivía Lot (¿te acuerdas cómo llegó ahí? 13:10-13). Y si bien él no
participaba en nada de esto, la influencia que su propia familia recibía era tan fuerte que, en el futuro, su
esposa y sus hijas se verían afectadas.
¿Por qué Dios decide destruirlas? (18:20).
¿Qué actitud tomo Abraham hacia Dios sabiendo que su sobrino Lot vivía ahí? (18:23 al 32).
¿Cómo le respondió Dios a Abraham? (19:29).
Tan perversos eran los habitantes de aquellas ciudades que cuando se enteraron que Lot había recibido
huéspedes (no sabían que eran ángeles de Dios), fueron hasta su casa para decirle que querían
“conocerlos” (esta palabra en el idioma hebreo significa “conocer sexualmente a alguien”,
“conocer mediante una relación sexual”). Lot les da una respuesta muy clara, ¿qué demuestra su
respuesta? (19:7).
¿Cuál fue la 1º señal de juicio sobre ellos? (19:10-11).
¿Cuál fue la 2º y 3º señal del juicio de Dios? (19:24-25 y 26).
La esposa de Lot terminó su vida convertida en estatua de sal. ¿Se habrá dado vuelta únicamente para
ver la destrucción de la ciudad, o con su actitud de darse vueltas y mirar hacia atrás mostraba lo que
había en su corazón: deseos por esa vida que tenía que abandonar? Piénsalo.
Las otras que fueron influenciadas por la perversión y maldad de aquellas ciudades fueron las hijas de
Lot.
¿Qué acción de ellas demuestra que fueron fuertemente influenciadas? (19:30-38). Dios lo libró a Lot de
la maldad de las ciudades, pero él no pudo escapar del abuso de sus propias hijas.
Tus padres deberían leer esto, porque ellos son los primeros responsables al no ponerte límites o al darte
permiso para que vayas a ciertos lugares donde recibís pésimas influencias. Es preferible que ellos,
dándote una correcta explicación no te permitan ir a determinados lugares (aunque te ofendas por una
semana sintiendo que son los peores padres del mundo), a que te dejen ir a cualquier lugar y tu vida
termine siendo un tacho de basura. Pero también, tú mismo eres responsable por los lugares a donde vas,
por el tipo de gente con la que compartes y por las influencias que recibes.
Hablando De Influencias…
Cuando quieres saber acerca del amor y del sexo (que no son sinónimos) ¿de quiénes aprendes?
¿Internet? ¿Páginas pornográficas? ¿Amigos que según ellos mismos tienen “experiencia”?
¿Música? ¿T.V.? ¿Revistas para mujeres? ¿Horóscopos sexuales? ¿Boliches? ¿Hentai? (dibujos
animados japoneses eróticos).
Detrás de todo esto hay una perversa obra de Satanás para ensuciar y enfermar tu mente haciéndote
creer que tanto chicas como muchachos son “fáciles” y que están “sexualmente disponibles” y que así
como los “usas” los puedes “cambiar”.
La forma en que el sexo se publica hace casi imposible no pensar en sexo. Y NO está mal que pienses en
sexo siempre que tus pensamientos sean sanos y tus actitudes sean puras. El sexo no es malo. Disfrútalo
y practícalo cuando te cases. Pero hoy, haz un pacto con el Señor, (y con tu novia/o si tienes), de pureza
sexual.
Habla con tu novia o novio acerca de cuáles son las cosas que sexualmente los excita uno del otro y
hagan un pacto de pureza y santidad cuidándose mutuamente. Evitando cualquier tipo de provocación o
estímulo sexual.
ESTUDIOS BIBLICOS – DESAFIOS PARA JOVENES Y ADOLESCENTES 6
Levítico 18 al 20. Sé Santo.
Seguramente te preguntaste muchas veces qué cosas están bien y qué cosas están mal, especialmente
cuando ves o escuchas que cada uno hace lo que se le da la gana.
Si muchas personas (ricos, famosos o las minorías que reclaman y exigen sus derechos) hacen
determinada cosa, ¿estará bien y será bueno?
Y si muchos otros no lo hacen, ¿será malo y no habrá que hacerlo?
Si muchos creen en “algo” y lo practican, ¿será correcto creer en eso o practicarlo?
Si una ley afirma que se puede practicar la prostitución callejera, el matrimonio gay y la homosexualidad, y
que se puede fumar droga, ¿será correcto?
¿Todo lo legal es bueno? ¿Lo legal es siempre justo? ¿Las leyes expresan el bien para la mayoría?
¿Qué cosas están bien y cuáles están mal?
¿Qué cosas puedo hacer sin pecar y de cuáles me conviene cuidarme para no “caer” como un
tonto?
Si estas son algunas de tus dudas préstale muchísima atención a estos capítulos. Vas a encontrar de
todo.
¿Cómo quiénes no te conviene ser y qué es lo que si te conviene seguir? ¿Por qué? (18:1 al 5).
¿De qué tienes que cuidarte sexualmente hablando? (18:6 al 19).
¿Cuántos desnudos ves por T.V, en videos, o en revistas, calentándote la cabeza, sintiendo ganas
de masturbarte con esas imágenes y pecando contra Dios? ¿O pecando en tu mente contra tu
novia o novio?
¡Pero todos lo hacen! ¿Y? Que lo hagan. ¡Pero tú no te contamines! No eres como ellos. Tú eres santo y
no eres menos hombre o menos mujer por no hacerlo.
¿Cómo eran castigados quienes se contaminaban así? (20:17 al 21).
¿Qué otras cosas no están bien en lo referente al sexo? (18:20 y 22, 19:29. 20:10 al 14. 21).
¿Qué dice acerca de las perversiones sexuales? (18:23 al 25 y 20:15-16).
¡Pero todos lo hacen! ¡Cualquiera tiene sexo con la mujer que le gusta! ¡Y cualquier chica encara a algún
muchacho para acostarse con él! ¡Un montón de hombres son gays y está lleno de lesbianas! La sociedad
los acepta como un tercer sexo. ¿Y? Que lo hagan. ¡Pero tú no te contamines! No eres como ellos. Tú
eres santo y no eres menos hombre o menos mujer por no hacerlo. Dios castiga severamente estas
perversiones porque para Dios no existe “un tercer sexo”. Él nos creó como hombres y mujeres. Punto.
Y aunque la ley de muchos países nos obligue a aceptar todo esto, tienes que saber que no es
moralmente aceptable ni éticamente correcto. Que algo sea legal no lo transforma en bueno.
También tienes que saber que por pensar de esta forma serás tildado de “discriminador”, “homófobo”
(fobia a la homosexualidad), “ignorante”, “represor”, “intolerante”. Pero, tranquilo, no eres lo que la
gente dice que eres. Como hijos de Dios amamos y respetamos a todos los seres humanos, sean o no
homosexuales, se prostituyan o no, pero no aceptamos sus valores, no aceptamos sus principios de vida,
ni estamos de acuerdo con sus prácticas, y tenemos el mismo derecho a opinar que ellos que no aceptan
nuestros valores ni están de acuerdo con nuestra fe. Pero tú, vive de acuerdo a los valores de Dios y te irá
bien en toda tu vida.
¿Y con respecto al satanismo, al ocultismo, a la adivinación y a la idolatría? (18:21, 19:4, 26, 28 y
31, 20:2 al 6 y 27).
¡Pero todos lo hacen! Todos tienen ídolos, van a los curanderos, rezan a los santos y a las vírgenes.
Todos se atan cintas rojas y hacen promesas. Se ponen aritos, se hacen tatuajes en el cuerpo y leen el
horóscopo. Creen en Sai Baba o toman extraños brebajes.
¿Y? Que lo hagan. ¡Pero tú no te contamines! No eres como ellos. Tú eres santo y no necesitas nada
de esto porque en todas estas prácticas hay demonios. Pero tú tienes la vida de Cristo. Disfrútala porque
eres más que cualquier seguidor de demonios.
Mira lo que dice acerca de la manera de hablar (19:11-12, 14 y 16).
¡Pero todos lo hacen! Todos insultan, se burlan, mienten, son chismosos. ¿Y? ¡Que lo hagan! ¡Pero tú
no te contamines! No eres como ellos. Tú eres santo y no eres “tontito” por no hacerlo.
¿Y acerca de los padres y personas mayores? (19:3, 32).
¿Y qué dice con respecto al odio y al rencor? (19:17-11).
¡Y hay más! Pero todo esto no es para convertirte en un “tonto de iglesia” amargado y aburrido, sino
para que vivas plenamente y vivas bien, bendecido y bendiciendo a otros. No te contamines. Sé santo.
Piénsalo y decídelo: 18:26 al 30. 19:2 y 37. 20:7-8 y 22 al 26.
ESTUDIOS BIBLICOS - DESAFIOS PARA JOVENES Y ADOLESCENTES 7
Levítico 6:8 al 7:38. 9 y 10. Fuego Extraño.
Después de que Dios terminó de explicarle a Moisés cómo debían ofrecerse las ofrendas (6:8 al 7:38), y
después que Aarón y sus hijos fueran consagrados a Dios como sacerdotes y ofrecieran sus primeros
sacrificios delante de Él (capítulo 9) sucedió algo inesperado. Algo que no debería haber sucedido nunca.
¿Qué hicieron Nadab y Abiú delante de Dios? (10:1).
¿De qué manera trató Dios con ellos? (10:2).
¿Qué les ordenó Moisés a sus familiares? (10:3 al 7).
¿Qué habló Dios con Aarón? (10:8 al 11).
La careta de la santidad.
Nadab y Abiú eran sacerdotes de Dios ¡pero solo en apariencia!
Ellos tenían todo el aspecto exterior de sacerdotes. Cualquiera que los miraba podía identificarlos
fácilmente:
Pertenecían a la familia de los sacerdotes.
Habían sido escogidos y ungidos como sacerdotes
Vestían las túnicas blancas sacerdotales, símbolo de pureza y santidad.
Habían puesto sus manos sobre la cabeza del animal del sacrificio identificándose con él.
Ofrecieron ofrendas delante de Dios en el Tabernáculo.
¡Eran privilegiados entre todo el pueblo al poder servir a Dios! Podían hacer lo que millares del pueblo
jamás llegarían a hacer. Ocupaban un lugar de honor y privilegio ¿quién podía dudar de ellos?
Pero el corazón de Nadab y Abiú no era santo. Ellos tenían toda la apariencia de la santidad pero no lo
eran en absoluto.
Dentro del Tabernáculo de Dios ofrecieron un fuego extraño. Le ofrecieron a Dios un tipo de ofrenda que
Él nunca les había mandado ofrecer. Probablemente, ambos estaban pasados de alcohol y quisieron
“jugar a ser sacerdotes”. ¡Pobres tipos! No tuvieron en cuenta que Dios no juega con las cosas santas.
El final ya lo conoces.
Piénsalo.
¿Cómo estás viviendo?
¿Con apariencia de cristiano dentro de la iglesia o como un adolescente y joven auténticamente
comprometido con Jesús aún fuera de las “blancas paredes“?
¿Estás ofreciendo delante de Dios las ofrendas que Él desea recibir: gratitud, confesión sincera de
pecados, alabanza y adoración, sujeción a tus autoridades, oración, fe en su Palabra?
¿O tu ofrenda es un “fuego extraño” de desobediencia, de quejas y enojos, de pecados ocultos, de
mezclar lo santo con el mundo, de apariencias?
¿Valoras el privilegio que tienes de ser un hijo de Dios y un sacerdote delante de Él?
¿Valoras el privilegio de poder servirlo?
¿Lo sirves con un corazón limpio y agradecido?
¿Renunciarías a tus “apariencias” para comprometerte totalmente con Él?
ESTUDIOS BIBLICOS – DESAFIOS PARA JOVENES Y ADOLESCENTES 8
Levítico 21 y 22. Sin Defectos.
¿Cómo tenían que ser los sacerdotes que ofrecían ofrendas delante de Dios y cómo tenían que ser las
ofrendas que presentaban?
Sin Defectos.
¿Quiere decir que los que habían nacido con problemas físicos o los que habían tenido algún accidente y
quedaron mal, o los enfermos, no podían presentar ofrendas delante de Dios?
Ten en cuenta que los sacerdotes no eran como el resto del pueblo. Ellos eran diferentes. Ellos habían
sido escogidos y separados para Dios. Ellos eran los únicos que podían entrar en el Lugar Santo del
Tabernáculo y los únicos que podían presentarle a Dios ciertas ofrendas.
Dios es Santo, por lo tanto ellos siendo privilegiados al ocupar el lugar de sacerdotes de Dios, no podían
estar contaminados ni contaminarse con nada.
Hoy, tú y yo somos sacerdotes. ¿Entiendes qué significa esto?
¿Con qué cosas y con quiénes no se podía contaminar el sacerdote?
1º. 21:1. 2º. 21:4-6. 3º. 21:7-8.
¿Con qué cosas y con quiénes no se podía contaminar el sumo sacerdote?
1º. 21:10-11. 2º. 21:10-12. 3º. 21:13-15.
¿Quiénes no podrían ofrecer nunca ofrendas a Dios como sacerdotes? ¿Y por qué no lo podían hacer?
1º. 21:16 al 21. 2º. 21:23.
¿Qué es lo que sí podían hacer? 21:22.
Lo inmundo, en la Biblia, no se refiere únicamente al pecado sino a todo aquello que produce muerte. Es
inmundo todo aquello que puede “matar” tu relación personal con Dios, o que “mate” tus buenos
pensamientos y sentimientos. Es inmundo todo aquello que pueda “matar” tu deseo de amar a Dios o de
jugártela totalmente por Él. Es inmundo todo aquello que produzca divisiones, peleas o enemistades entre
tú y tus hermanos “matando” tu amor o tu interés por ellos.
Para Dios nuestra apariencia física no es lo más importante. No importa si eres alto o bajo, gordo o flaco,
si tienes granitos o si eres chueco. Él mira tu corazón. Si tienes a Cristo en tu vida eres un sacerdote para
Dios, por lo tanto tu corazón tiene que estar limpio.
Pero si además de ser un hijo de Dios, estás participando de ministerios en la iglesia o en tu grupo eres
diferente a los demás. Tienes un privilegio muy grande, pero también tienes una responsabilidad mayor
que la de los demás adolescentes y jóvenes “que no hacen nada“. Tu vida tiene que ser más santa. Tu
corazón tiene que estar más limpio. Tu relación personal con Jesús tiene que ser más fuerte. Tu sujeción
y obediencia a tus autoridades tienen que ser mayores. Más que cualquier otro tienes que estar dispuesto
a no enredarte con el pecado ni a encubrir el pecado de nadie.
No te confundas. Este mayor compromiso no significa que vivas como un amargado o como alguien que
nunca se ríe, no hace bromas y nunca se divierte porque se la pasa todo el día “encerrado en la
iglesia“. Tampoco significa que te pases todo el día asustado pensando: “¿Estaré santo o no?”.
Mírate un poco adentro.
Últimamente ¿qué cosas “inmundas” hablaste, miraste, tocaste, pensaste o sentiste?
¿Cómo te afectó y cómo afectó a otros?
¿En qué áreas de tu vida te cuesta más vivir santamente?
¿Eres de los cristianos “tristes y aburridos” que están todo el tiempo deprimidos y amargados,
enojados con todos, o eres de los que son capaces de vivir y disfrutar siendo santos?
ESTUDIOS BIBLICOS – DESAFIOS PARA JOVENES Y ADOLESCENTES 9
Levítico 24. ¡Qué Boquita!
Luego de algunas indicaciones con respecto al aceite que mantendría encendidas las lámparas del
Tabernáculo (vs.2 al 4) y cómo preparar y ubicar las 12 tortas (panes) que comerían Aarón y sus hijos
(vs.5 al 9), se narra un hecho de consecuencias fatales…
Cuidado con la boca, nene.
¿Cuál fue el incidente? (24:10 al 12).
¿Qué consecuencias tuvo? (24:13-14, 23).
¿Por qué tanta severidad? (24:15-16).
La blasfemia es insultar e injuriar el nombre de Dios. Utilizar su nombre de manera despreciable o
decirle a Dios las palabras más bajas y sucias que puedas imaginar.
Indudablemente el muchacho que blasfemo el nombre de Dios debe haber gritado como un descontrolado
mientras se agarraba a golpes de puños con el otro israelita, y dado que el problema fue dentro del
campamento, más de uno escuchó sus insultos y blasfemias. Fíjate que Dios le ordena a Moisés que
todos aquellos que fueron testigos del incidente (“oyeron”) pongan sus manos sobre la cabeza de él para
que toda la congregación lo mate a piedrazos.
Dios deja claro que Su Nombre es Santo. Su Nombre no puede ser tomado a la ligera, ni usado para
descargar las pasiones más descontroladas. No importaba quién fuera, judío o extranjero, debía morir. Si
ellos (y nosotros) no podían respetar el nombre de Dios ¿qué tipo de respeto podía esperarse entre los
propios hermanos? Si lo más santo, sublime y eterno es tratado con desprecio y bajeza ¿qué se puede
esperar, entonces, de todo lo demás que ni siquiera se acerca a la santidad de Dios? Me refiero a
nuestras relaciones diarias con las demás personas.
¿Entiendes? La persona que es capaz de insultar a Dios es capaz de hacer cualquier otra porquería, sin
tener ninguna clase de límite o control en sus actos. El que se atreve a insultar a Dios es porque
primeramente practicó (y mucho) insultando a sus amigos, hermanos, a sus propios padres, a sus
docentes del colegio, a sus patrones del trabajo y a cuanta persona se cruzara en su camino. A una
persona así no le importa nada. Está endurecido y cegado por su propio descontrol. ¿Cómo podía
tolerárselo dentro del pueblo? ¿Cómo podía permitirse que una persona como esa contamine a
todos los demás?
PIÉNSALO.
A veces, en tu “desesperación” por ser como los demás y sentirte “aceptado”, “respetado” o “tenido en
cuenta”, incorporas a tu vocabulario un montón de expresiones de lo más sucias. Al principio “te cuidas” y
las usas únicamente con tus amigos, pero después, cuando perdiste el control, hasta tus propios padres
sufren las repugnantes palabras que salen de la cloaca de tu boca. Estás tan cerca de blasfemar contra
Dios…
Tal vez creciste en un hogar en donde de cada 10 palabras, 8 eran insultos. Y te habituaste a oírlas,
creerlas y a usarlas como lo más común contra tus padres y hermanos cada vez que te sentías lastimado
por alguna de sus actitudes.
En algunos hogares son los propios padres quienes festejan las primeras malas palabras que el nene
dice. ¡Qué tierno! Y pensar que después se agarran la cabeza y no saben qué hacer cuando “el nene” usa
esas mismas palabras contra ellos.
No importa cuál sea el caso. Lo que te tiene que quedar en claro es que cualquier clase de insulto,
maldición o blasfemia que digas, es pecado contra las personas y contra Dios mismo. No es un
mecanismo de liberación, porque aunque descargues muchas cosas que te presionan emocionalmente, te
hundes y te esclavizas espiritualmente.
Limpia tu boca. Sé santo aún en tu manera de hablar. Recuerda que un insulto nunca soluciona nada y
siempre empeora las cosas. Aunque no siempre sea fácil, usa palabras que edifiquen.