Enlace covalente
Te explicamos qué es un enlace covalente y algunas de sus características.
Además, los tipos de enlace covalente y ejemplo
¿Qué es un enlace covalente?
Se llama enlace covalente a un tipo de enlace químico que ocurre cuando
dos átomos se enlazan para formar una molécula, compartiendo electrones
pertenecientes a su capa de valencia o último nivel de energía, alcanzando
gracias a ello el conocido “octeto estable”, conforme a la “regla del octeto”
propuesto por Gilbert Newton Lewis sobre la estabilidad electrónica de los
átomos.
La “regla del octeto” plantea que los iones de los elementos químicos
ubicados en la Tabla Periódica, tienden a completar sus últimos niveles de
energía con 8 electrones, y esta configuración electrónica les confiere una
gran estabilidad, que es muy similar a la de los gases nobles.
Los átomos enlazados por enlaces covalentes comparten uno o más pares de
electrones de su último nivel de energía. Se denomina orbital molecular a la
región del espacio donde está ubicada la densidad electrónica en la
molécula.
Esta densidad electrónica se puede definir y calcular utilizando ecuaciones
matemáticas muy complejas que describen el comportamiento de los
electrones en las moléculas. Por otro lado, también existen los orbitales
atómicos, que se definen como la región del espacio que representa la
probabilidad de encontrar un electrón alrededor del núcleo atómico. Así,
cuando se combinan varios orbitales atómicos, se generan orbitales
moleculares.
Los enlaces covalentes se forman por compartimiento de electrones entre los
átomos que se enlazan, y se diferencian de los enlaces iónicos en que en
estos últimos ocurre una transferencia de electrones entre los átomos
involucrados en el enlace iónico (no se comparten electrones).
Para que se forme un enlace iónico, un átomo transfiere uno o varios
electrones a otro átomo, y el enlace se forma por interacción electrostática
entre ambos átomos que quedan cargados eléctricamente, pues al ocurrir la
transferencia de electrones un átomo (el que cedió electrones) quedó con
carga positiva (catión) y el otro átomo (el que aceptó electrones) quedó con
carga negativa (anión).
Por otra parte, el enlace covalente se forma entre átomos que no tienen una
gran diferencia de electronegatividad. Este enlace se puede formar entre
átomos no metálicos, o entre átomos metálicos y el hidrógeno. E enlace
iónico se forma entre iones de átomos con una elevada diferencia de
electronegatividad, y suele formarse entre iones de átomos de elementos
metálicos e iones de átomos de elementos no metálicos.
Es importante aclarar que no existe un enlace absolutamente covalente, o un
enlace absolutamente iónico. De hecho, muchas veces se suele considerar al
enlace iónico como una “exageración” del enlace covalente.
Ejemplos de enlace covalente
Ejemplos sencillos de enlace covalente son los que se dan en las siguientes
moléculas:
Oxígeno puro (O2). O=O (un enlace doble)
Hidrógeno puro (H2). H-H (un enlace simple)
Dióxido de carbono (CO2). O=C=O (dos enlaces dobles)
Agua (H2O). H-O-H (dos enlaces simples)
Ácido clorhídrico (HCl). H-Cl (un enlace simple)
Nitrógeno puro (N2). N≡N (un enlace triple)
Ácido cianhídrico (HCN). H-C≡N (un enlace simple y uno triple)
Tipos de enlace covalente
Existen los siguientes tipos de enlace covalente, a partir de la cantidad de
electrones compartidos por los átomos enlazados:
Simple. Los átomos enlazados comparten un par de electrones de su
última capa electrónica (un electrón cada uno). Se representa por una
línea en el compuesto molecular. Por ejemplo: H-H (Hidrógeno-
Hidrógeno), H-Cl (Hidrógeno-Cloro).
Doble. Los átomos enlazados aporta cada uno dos electrones de su
última capa de energía, formando un enlace de dos pares de
electrones. Se representa por dos líneas paralelas, una arriba y una
abajo, similar al signo matemático de igualdad. Por ejemplo: O=O
(Oxígeno-Oxígeno), O=C=O (Oxígeno-Carbono-Oxígeno).
Triple. Este enlace se forma por tres pares de electrones, es decir, cada
átomo aporta 3 electrones de su última capa de energía. Se representa
por tres líneas paralelas, ubicadas una arriba, otra en el medio y la
otra debajo. Por ejemplo: N≡N (Nitrógeno-Nitrógeno).
Dativo. Un tipo de enlace covalente en que uno solo de los dos átomos
enlazados aporta dos electrones y el otro, en cambio, ninguno. Se
representa con una flecha en el compuesto molecular. Por ejemplo el
ión amonio:
Por otro lado, conforme a la presencia o no de polaridad (propiedad de
algunas moléculas de separar las cargas eléctricas en su estructura), se
puede distinguir entre enlaces covalentes polares (que forman moléculas
polares) y enlaces covalentes no polares (que forman moléculas no polares):
Enlaces covalentes polares. Se enlazan átomos de distintos elementos
y con diferencia de electronegatividad por encima de 0,5. Así, la
molécula tendrá la densidad de carga negativa sobre el átomo más
electronegativo, pues este átomo atrae con mayor fuerza los
electrones del enlace, mientras que sobre el átomo menos
electronegativo quedará una densidad de carga positiva. La
separación de las densidades de carga genera dipolos
electromagnéticos.
Enlaces covalentes no polares. Se enlazan átomos de un mismo
elemento, o de distintos elementos pero con similares
electronegatividades, con una diferencia de electronegatividad menor
que 0,4. La nube electrónica es atraída con igual intensidad por ambos
núcleos y no se forma un dipolo molecular.
El enlace de coordinación o coordinado, también conocido como enlace
bipolar,1 es un enlace covalente en el que un par de electrones compartido
por dos átomos es aportado por solo uno de ellos. El átomo que aporta el par
de electrones se denomina dador, y el que lo recibe, receptor. 2Típicamente
un enlace de coordinación se forma cuando una base de Lewis dona un par
de electrones a un ácido de Lewis.3 Los complejos químicos que son
estructuras moleculares en las que un átomo central (por lo general un
catión metálico) se encuentra enlazado a otras moléculas denominadas
ligandos también están formados por este tipo de enlace.Esta descripción de
enlace es característica de la teoría del enlace de valencia y no tiene cabida
en la teoría de orbitales moleculares o en la teoría del campo de ligandos de
los complejos de coordinación.
Ocurre cuando los átomos no metálicos comparten electrones. En este tipo
de enlace, los electrone se mueven entre los átomos dando origen a los
enlaces covalentes polares (cuando comparten electrones de forma no
equitativa) y apolares (cuando se distribuye equitativamente la cantidad de
electrones).
Ejemplo: el agua (H2O), formada por dos átomos de hidrógeno y uno de
oxígeno, y cuyo enlace viene dado porque cada átomo de hidrógeno
comparte un átomo de oxígeno.
Enlace iónico
Te explicamos qué es un enlace iónico y sus propiedades. Ejemplos y
aplicaciones de compuestos formados con este tipo de enlaces.
¿Qué es un enlace iónico?
El enlace iónico o electrovalente consiste en la atracción electrostática entre
partículas con cargas eléctricas de signos contrarios llamados iones.
Un ion es una partícula cargada eléctricamente. Puede ser un átomo o
molécula que perdió o ganó electrones, es decir, que no es neutro.
Este tipo de enlace se manifiesta generalmente entre átomos metálicos y no
metálicos en los que la transferencia de electrones ocurre desde los átomos
metálicos (menos electronegativos) hacia los no metálicos (más
electronegativos).
Para que se forme un enlace iónico es necesario que la diferencia de
electronegatividad (capacidad de un átomo de atraer electrones de otro
átomo cuando se combinan en un enlace químico) entre ambos tipos de
átomos sea mayor o igual que 1,7 en la escala de Pauling, utilizada para
clasificar los átomos según sus valores de electronegatividad.
Si bien el enlace iónico se suele distinguir del covalente (consistente en
compartir pares electrónicos de la capa externa o de valencia de ambos
átomos), en realidad no existe un enlace iónico puro sino que este modelo
consiste en una exageración del enlace covalente, útil para el estudio del
comportamiento atómico en estos casos. Siempre existe algún margen de
covalencia en estas uniones.
Sin embargo, a diferencia de los átomos que forman los enlaces covalentes
que constituyen a menudo a las moléculas polares, los iones no poseen un
polo positivo y otro negativo, sino que en ellos predomina por entero una
sola carga. Así, tendremos cationes cuando un átomo pierde electrones
(queda con carga positiva) y aniones cuando un átomo gana electrones
(queda con carga negativa).
Puede servirte: Enlace metálico
Propiedades de los compuestos iónicos
Algunas características generales de un compuesto iónico:
Son enlaces fuertes. La fuerza de esta unión atómica puede ser muy
intensa, por lo que la estructura de estos compuestos tiende a formar
redes cristalinas muy resistentes.
Suelen ser sólidos. A temperaturas y rangos de presión normales
(T=25ºC y P=1atm), estos compuestos tienen estructura molecular
cúbica y rígida, que forma redes cristalinas que originan sales.
También existen líquidos iónicos denominados “sales derretidas”, que
son poco frecuentes, pero sumamente útiles.
Poseen un alto punto de fusión y ebullición. Tanto el punto de
fusión(entre 300 ºC y 1000 ºC) como el de ebullición de estos
compuestos suele ser muy alto, pues se requieren grandes cantidades
de energía para romper la atracción electrostática entre los iones.
Solubilidad en agua. La mayoría de las sales son solubles en agua y
otras soluciones acuosas que presenten un dipolo eléctrico (polos
positivo y negativo).
Conducción eléctrica. En su estado sólido no son buenos conductores
de electricidad, dado que los iones ocupan posiciones muy fijas en una
red cristalina. En cambio, una vez disueltos en agua o en solución
acuosa, se tornan eficaces conductores de la electricidad.
Selectividad. Los enlaces iónicos pueden darse únicamente entre
metales de los grupos IA y IIA de la Tabla Periódica, y los no metales
de los grupos VIA y VIIA.
Ejemplos de enlace iónico
Fluoruros (F–). Aniones que forman parte de sales obtenidas a partir
del ácido fluorhídrico (HF). Son empleadas en la fabricación de pastas
dentales y otros insumos odontológicos.
Ejemplos: NaF, KF, LiF, CaF2
Sulfatos (SO42-). Aniones que forman parte de sales o ésteres
obtenidas a partir del ácido sulfúrico (H2SO4), cuya unión a un metal
tiene aplicaciones diversas, desde aditivos en la obtención de
materiales de construcción, hasta insumos para radiografías de
contraste.
Ejemplos: CuSO4, CaSO4, K2SO4
Nitratos (NO3–). Aniones que forman parte de sales o ésteres
obtenidos del ácido nítrico (HNO3), empleados en la manufacturación
de la pólvora y en numerosas formulaciones químicas para abonos o
fertilizantes.
Ejemplos: AgNO3, KNO3, Mg(NO3)2
Mercurio II (Hg2+). Un catión obtenido a partir del mercurio, llamado
también catión mercúricoy que es solo estable en medios de pH ácido
(<2). Los compuestos de mercurio son tóxicos para el organismo
humano, por lo que deben ser manipulados con determinadas
precauciones.
Ejemplos: HgCl2, HgCN2
Permanganatos (MnO4–). Las sales del ácido permangánico (HMnO4)
poseen un intenso color púrpura y un enorme poder oxidante. Estas
propiedades pueden ser aprovechadas en la síntesis de la sacarina, en
el tratamiento de aguas residuales y en la fabricación de
desinfectantes.
Ejemplos: KMnO4, Ca(MnO4)2
Iones
Los iones son átomos o grupos de átomos que tienen una carga eléctrica.
Los iones con una carga positiva se denominan cationes. Los que tienen
carga negativa se denominan aniones.
En el cuerpo existen muchas sustancias normales en forma de iones. Los
ejemplos comunes incluyen sodio, potasio, calcio, cloruro y bicarbonato.
Estas sustancias se llaman electrolitos.
Los iones se pueden crear utilizando radiación, como los rayos X. La
radiación ionizante a menudo se utiliza para diagnosticar o tratar un
problema de salud.
CATIÓN
El vocablo griego katión llegó al inglés como cation, que derivó en nuestra lengua en catió
término se emplea con referencia a un ion que dispone de carga positiva.
Para comprender con precisión qué es un catión, por lo tanto, debemos analizar las noci
que aparecen mencionadas en su definición. Un catión es una clase de ion: un átom
conjunto de átomos, que obtiene carga eléctrica mediante la ganancia o la pérdida
electrones.
Recordemos que los átomos que son aquellas partículas que no pueden dividirse a travé
un procedimiento químico y que están compuestas por electrones (partículas elementales
tienen carga eléctrica negativa) que rodean a un núcleo.
Anión
Un anión es un ion (sea átomo o molécula) con carga eléctrica negativa, esto
es, con exceso de electrones. Los aniones se describen con un estado de
oxidación negativo.Las sales típicamente están formadas por cationes y
aniones (aunque el enlace nunca es puramente iónico, siempre hay una
contribución covalente).
Enlace metálico
Te explicamos qué es un enlace metálico, cuáles son sus distintas
propiedades y algunos ejemplos de esta unión química.
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El enlace metálico es un vínculo atómico muy fuerte y primario.
¿Qué es un enlace metálico?
Los enlaces metálicos son, como su nombre lo indica, un tipo de unión
química que se produce únicamente entre los átomos de un mismo elemento
metálico. Gracias a este tipo de enlace los metales logran estructuras
moleculares sumamente compactas, sólidas y resistentes, dado que los
núcleos de sus átomos se juntan a tal extremo, que comparten sus electrones
de valencia.
En el caso de los enlaces metálicos, lo que ocurre con los electrones de
valencia es que abandonan sus órbitas alrededor del núcleo atómico cuando
éste se junta con otro, y permanecen alrededor de ambos núcleos como una
especie de nube electrónica. De esta manera las cargas positivas y negativas
mantienen su atracción, sujetando firmemente al conjunto atómico y
alcanzando márgenes importantes de dureza, compactación y durabilidad,
que son típicas de los metales en barra.
Podemos decir que el enlace metálico constituye un vínculo atómico muy
fuerte, propio de átomos metálicos de la misma especie. Es importante no
confundir el enlace metálico con las aleaciones, que son mezclas
homogéneas de distintos metales, o de metales y otros elementos.
Tampoco debe confundirse a este tipo de enlaces con los enlaces iónicos
(metal-no metal) o los covalentes (no metal-no metal), si bien comparten con
estos últimos ciertos rasgos funcionales, ya que los átomos involucrados
intercambian los electrones de su capa de valencia.
Ver también: No metales
Propiedades de un enlace metálico
A los enlaces metálicos se deben muchas de las propiedades típicas de los
metales, como su solidez, su dureza, e incluso su maleabilidad y ductilidad.
La buena conducción del calor y de la electricidad de los metales, de hecho,
se debe a la disposición particular de los electrones en forma de nube
alrededor de los núcleos, lo que permite su movilidad a lo largo y ancho del
conjunto. Incluso el lustre de los metales se debe a ello, pues este tipo de
enlace repele casi toda la energía lumínica que los impacta, es decir, brillan.
Los átomos unidos mediante enlaces metálicos suelen, además, organizarse
en estructuras hexagonales, cúbicas, o de forma geométrica concreta. La
única excepción es la del mercurio, que a pesar de ser un metal, es líquido a
temperatura ambiente y forma de gotas perfectamente redondas y
brillantes.
Ejemplos de enlace metálico
Los enlaces metálicos son la base del mundo de los metales, por lo que
cualquier elemento metálico puro es perfecto ejemplo de ello. Es decir,
cualquier fragmento puro de: plata (Ag), oro (Au), cadmio (Cd), hierro (Fe),
níquel (Ni), zinc (Zn), cobre (Cu), platino (Pt), aluminio (Al), galio (Ga), titanio
(Ti), paladio (Pd), plomo (Pb), iridio (Ir) o cobalto (Co), siempre que no se
encuentre mezclado con otros metales y elementos, se mantendrá unido
mediante enlaces metálicos.
Fuerzas intermoleculares: qué son, sus tipos y ejemplos
Las fuerzas intermoleculares son las interacciones que existen entre
moléculas, es decir, cómo se atraen o rechazan las moléculas cuando están
juntas. Estas atracciones o repulsiones se producen entre cargas positivas y
negativas que se forman dentro de cada molécula.
Las fuerzas intermoleculares son importantes para mantener los estados de
agregación de la materia: sólido, líquido y gaseoso. Sin estas, todo existiría
en forma de gas, sin contacto entre las moléculas.
Por ejemplo, la fuerza intermolecular entre las moléculas de agua en el hielo
es mayor que la presente entre moléculas de agua líquida.
Estas fuerzas son más débiles que las fuerzas intramoleculares, como los
enlaces iónicos y covalentes dentro de una molécula.
Hay diversos tipos de fuerzas intermoleculares entre iones, moléculas
polares y moléculas no polares, como se muestra a continuación:
Fuerzas ion-dipolo
Son las interacciones que se producen entre los iones y moléculas polares.
Esta es menor que la fuerza de atracción entre los iones.
Gracias a las fuerzas ion-dipolo la sal de cocina se disuelve en agua. El
cloruro de sodio (la sal de cocina) está formado por un ion positivo y un ion
negativo. El agua es una molécula polar, donde el oxígeno atrae al ion
positivo, mientras los hidrógenos atraen al ion negativo.
El agua y los iones del cloruro y de sodio interactúan a través de fuerzas ión-
dipolo.
Fuerzas de Van der Waals
Las fuerzas de Van der Waals agrupan las fuerzas de atracción y repulsión
entre moléculas polares y no polares. Reciben este nombre por el científico
holandés Johannes van der Waals, quien dedicó su vida a estudiar este tipo
de interacciones. Entre las fuerzas de Van der Waals tenemos:
Fuerzas dipolo-dipolo
Se producen cuando dos o más moléculas polares interactúan. La polaridad
de las moléculas y la distancia entre ellas contribuyen a la mayor fuerza
entre dipolos.
Un ejemplo de fuerza dipolo-dipolo lo tenemos entre moléculas de
cloroformo. Este compuesto presenta un polo negativo y un polo positivo. El
polo positivo de una molécula atrae el polo negativo de otra molécula.
El cloroformo CHCl3 es una molécula dipolar con cargas parciales positivas y
negativas que pueden establecer interacciones dipolo-dipolo.
Fuerzas dipolo inducido
Esta se produce cuando una molécula polar "induce" o provoca que se forme
un dipolo en la molécula no polar. Por un instante, la molécula no polar se
transforma en polar, con cargas positiva y negativa.
Por ejemplo, el agua H2O (molécula polar) induce el movimiento de los
electrones en el oxígeno O2 (molécula no polar) de manera que se produce un
momento dipolar, donde los polos iguales se repelen y los polos opuestos se
atraen.
Una molécula polar, como el agua, puede provocar la formación de un dipolo
en una molécula no polar, como el oxígeno molecular.
Fuerzas de dispersión de London
Las fuerzas de London son las interacciones que se producen entre
moléculas no polares o entre los gases nobles. Estas fuerzas depende de la
facilidad con la cual la nube de electrones puede distorsionarse en una
molécula.
Reciben este nombre por el físico alemán-americano Fritz London, quien
estableció la existencia de las fuerzas de dispersión entre los átomos de los
gases nobles.
Encontramos fuerzas de London entre las moléculas de aceite y otras grasas
e hidrocarburos como la gasolina y el queroseno.
La nube electrónica de una molécula de metilpentano favorece la formación
de regiones ricas y regiones pobres en electrones que se atraen entre sí por
las fuerzas de London.
Enlace o puente de hidrógeno
El puente de hidrógeno es una interacción que se produce entre un
hidrógeno unido a un átomo electronegativo en una molécula y un átomo
electronegativo en otra molécula. Los átomos electronegativos que
favorecen el puente de hidrógeno son el nitrógeno, el oxígeno y el flúor.
Esta es una de las fuerzas intermoleculares de mayor valor, aunque no tan
fuerte como un enlace covalente. En el puente de hidrógeno no se comparten
electrones.
El enlace de hidrógeno se denota por una línea punteada: O-H ...O.
Por ejemplo, la molécula de etanol presenta un oxígeno unido a un átomo de
hidrógeno. El oxígeno atrae con más facilidad los electrones, por lo que la
molécula de etanol es polar, el hidrógeno queda casi desprovisto de
electrones. Esto le otorga una carga parcial positiva al hidrógeno.
Cuando una molécula de etanol se acerca a otra, el hidrógeno unido al
oxígeno establece una interacción con los electrones no compartido del
oxígeno del otro etanol, formando un puente de hidrógeno o un enlace de
hidrógeno.
Entre las moléculas de etanol se forman puentes de hidrógeno.
El puente de hidrógeno tiene una especial importancia en la estructura de
las moléculas biológicas, como las proteínas y los ácidos nucleicos. Por
ejemplo, cuando cocinamos un huevo, la clara se vuelve blanca porque la
temperatura aumenta el movimiento de las moléculas que se mueven y
rompen los puentes de hidrógeno de las proteínas.
Cuando el agua hierve se rompen los puentes de hidrógeno entre moléculas
de agua, pero la molécula de agua no se altera.
¿Cuál es la diferencia entre las fuerzas intermoleculares e intramoleculares?
Esta diferenciación es importante, ya que los términos son similares y
pueden confundirse fácilmente.
En primer lugar, vale la pena señalar que las fuerzas intermoleculares no son
más que una forma de enlace químico.
Cualquier cosa que no encaje en esta situación se considera una fuerza
intramolecular. Mientras que las formas intermoleculares se producen entre
las moléculas, las intramoleculares se observan dentro de estas mismas
moléculas.
Las fuerzas intramoleculares pueden clasificarse en:
Iónico
El enlace iónico es similar al enlace de hidrógeno en cuanto a la intensidad
de la fuerza.
Esta unión se desencadena por la atracción electrostática que se produce
entre los iones con diferentes cargas.
El enlace iónico es equivalente a la relación que se establece entre el metal y
el no metal a través de la transferencia de electrones.
Covalente
El enlace covalente produce una fuerza que resulta en la división de los
pares de electrones en 2 átomos no metálicos.
La mayoría de los compuestos que son covalentes tienen bajos puntos de
fusión y de ebullición. Además, tales compuestos no son muy solubles en
agua.
Metálico
El enlace metálico es el resultado de las fuerzas que se producen en el
interior de las moléculas en las sustancias metálicas.
Como los metales tienen una pequeña cantidad de electrones de valencias,
terminan siendo grandes conductores de electricidad y calor.
Esto ha permitido aclarar la información principal relativa a las fuerzas
intermoleculares, para poder entrar en más detalles sobre este importante
tema.