Cuando se apaga el Espíritu
1Ts 5:16-20 Estad siempre gozosos.
Orad sin cesar.
Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
No apaguéis al Espíritu.
No menospreciéis las profecías.
Quiero compartir con ustedes tres cosas que el apóstol Pablo nos exhorta a que hagamos.
Estad siempre gozosos. – Un hijo de Dios no puede estar triste. Aunque nos ocurra cosas que
nos causan tristeza, se nos exhorta a estar gozosos. El salmista nos invita a dominar a nuestra
alma triste y a esperar en Jehová.
Sal. 42:5,11; 43:5
Nuestro Espíritu debe estar consciente de que todo lo que Dios haga para nosotros es bueno,
siempre.
Orad sin cesar. – Otra de las acciones que nos pide Pablo es que nos mantengamos en oración.
Hablar con el padre debe ser nuestro ejercicio diario en todo momento. Orar es hablar con Dios.
y es lo que debemos hacer en todo tiempo. Abraham caminaba de esta manera, Gen. 24:40.
Isaac también estuvo en constante comunión con Dios Gen. 48:15. El profeta Elías y Eliseo lo
hicieron también 1Re. 18:15; 2Re. 3:14. Yeshúa también lo hizo. Orar nos ayuda a entender que
andamos en la presencia de nuestro Dios.
Dad gracias a Dios. – La gratitud es una característica de un hombre que ha nacido de nuevo.
No se puede hacer menos que dar gracias a Dios cuando se ha entendido que no merecemos
nada más que la muerte. Una señal de un hombre que ha nacido de nuevo, que es un hijo de
Dios, un hijo del Reino, es que siempre estará agradecido. No hay lugar para rencor, amargura,
tristeza, odio, mala actitud o cualquier mala inclinación que quiera dominarnos porque nuestra
vida completa esta rendida a quien me salvó.
Cuando una y otra vez tomamos decisiones que no están alineados a los principios de Dios y su
carácter, entonces estas cosas ya no son prioridad en nuestras vidas. Comenzamos a sentir que
el Espíritu se apaga. Las siguientes exhortaciones tienen que ver con el resultado de actuar
fuera del camino de Dios, de sus principios, del carácter de nuestro Dios.
No apaguéis el Espíritu. El Espíritu se entristece cuando actuamos fuera de esta conducta. Ef.
4:29-30 se apaga y la manera de tenerlo vivo dentro de nosotros es estar alegres, orad en todo
momento y ser agradecido.
Nos viene tristeza porque nos apartamos del temor de Dios, de sus caminos. Nos alejamos de
Dios porque olvidamos sus preceptos. Nos volvemos ingratos cuando el orgullo nos convence de
que podemos andar en nuestras propias fuerzas. Menospreciamos a Yeshúa y su poder en
nuestras vidas.
Incluso la palabra de Dios llega a ser despreciada cuando nos alejamos de él. Por eso nos
exhorta a no menospreciar las profecías. Antes de despreciar una palabra debemos analizarla.
¿Cómo esta nuestro Espíritu? Siente el fuego en su vida o estamos sintiendo pereza hacia las
cosas de Dios. Un devocional, levantarnos a orar, venir a las reuniones, leer la biblia, alabar a
Dios, son cosas que ocurren en nosotros cuando el fuego del Espíritu este encendido.
Luc 11:13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto
más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
Estas cosas que hemos vista es el resultado de un Espíritu encendido. Y si siente que le falta
encenderlo más, pídaselo a Dios.