G UAT E M A L A ,
L A R E P Ú B L I C A E S PA Ñ O L A
Y E L G O B I E R N O VA S C O
E N E L E X I L I O (19 4 4 -195 4)
ENSAYOS
17
CENTRO PENINSULAR EN HUMANIDADES Y EN CIENCIAS SOCIALES
Guatemala, la República Española
y el Gobierno Vasco
en el exilio (1944-1954)
Arturo Taracena Arriola
Universidad Nacional Autónoma de México
Mérida, 2017
Primera edición: 2017
Fecha de término de edición: 3 de noviembre de 2017
D. R. © 2017, Universidad Nacional Autónoma de México
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Prohibida la reproducción parcial o total por cualquier medio
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isbn unam 978-607-02-9907-0
isbn colmich 978-607-544-002-6
Impreso y hecho en México
A Antonio “El Cabrero”, por representar a esos
republicanos anónimos, sin quienes la historia
de la República Española no se entiende.
A Rafaela de Buen i Lopez, Aurora Gené i
Serrarols, José Míguez Fernández, Juan Lojo
Romero e Irene y José Paiz Tejada por compar-
tir sus testimonios.
A José Félix y Constanza Azurmendi, que tam-
bién saben de exilios.
A Pierre Charasse, embajador de Francia,
quien me dio la oportunidad de convertirme
en historiador (in memoriam).
A Tani Adams, quien fue cómplice en el naci-
miento de esta investigación (in memoriam).
7
Í ndic e
Prólogo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
Parte I
Las relaciones de Guatemala con
la R epública Española y el Gobierno
Vasco en el exilio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31
La deuda guatemalteca con
la España republicana . . . . . . . . . . . . . . . . 31
La labor pro republicana de Muñoz Meany,
en Francia, y Arriola, en Portugal . . . . . . . . . . 41
El fervoroso entusiasmo republicano
de Carlos Manuel Pellecer . . . . . . . . . . . . . . 55
El esfuerzo organizativo para lograr candidatos
a emigrar a Guatemala y los desatinos
diplomáticos de Pellecer . . . . . . . . . . . . . . . . 63
El inicio de la Guerra Fría y la ambivalencia
diplomática del presidente Arévalo.
La frustración de Cardoza y Aragón . . . . . . . . . 83
El último aliento de Muñoz Meany . . . . . . . . . 96
El ocaso de la relación
guatemalteco-republicana . . . . . . . . . . . . . . 103
9
Parte II
Un modesto pero sincero
programa de inmigración . . . . . . . . . . . . . . . 115
El ejemplo mexicano . . . . . . . . . . . . . . . . 115
Los refugiados republicanos españoles
en Francia y Portugal durante
la posguerra mundial, 1945-1950 . . . . . . . . . . 121
Las medidas en Guatemala en favor
de un programa de inmigración para
los republicanos españoles de Francia . . . . . . . 134
El procedimiento de la “Solicitud
de inmigración” guatemalteca . . . . . . . . . . . 144
La complejidad de los trámites y la
diversidad de los solicitantes . . . . . . . . . . . . 155
El caso de Portugal y la poca información
disponible. La impronta del diplomático
mexicano Gilberto Bosques . . . . . . . . . . . . 175
Los otros inmigrantes . . . . . . . . . . . . . . . 183
Parte III
Los republicanos españoles en Guatemala . . . . . . 189
La Casa de la República Española o Centro
Republicano Español en Guatemala . . . . . . . . 189
El Centro Vasco “Landíbar”
y la revista Euzko Gogoa . . . . . . . . . . . . . . . 242
Otros republicanos . . . . . . . . . . . . . . . . . 255
Las acusaciones antirrepublicanas
del Departamento de Estado y la cia . . . . . . . . 282
Un caso de pérdida de los ideales . . . . . . . . . 287
Parte IV
Un tercer exilio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 295
Un exilio republicano . . . . . . . . . . . . . . . 295
Testimonios del asilo en las embajadas . . . . . . . 301
La actividad de las embajadas de México,
Chile, El Salvador y Ecuador . . . . . . . . . . . . 305
El caso espacial de los vascos . . . . . . . . . . . . 316
La batalla ideológica . . . . . . . . . . . . . . . . 321
Testimonios del exilio . . . . . . . . . . . . . . . 331
El apego a Guatemala de algunos
de los asilados republicanos españoles . . . . . . . 343
Parte V
Memoria, conflicto e historia . . . . . . . . . . . . 351
Memoria, historia y olvido . . . . . . . . . . . . . 351
Salvador Aguado Andreut . . . . . . . . . . . . . 356
Rafael de Buen y Lozano . . . . . . . . . . . . . . 386
Antonio Román Durán . . . . . . . . . . . . . . 409
Isaías Rebolleda Ortiz de Zárate . . . . . . . . . . 431
A rchivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 443
Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 445
Entrevistas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 465
Comunicaciones escritas . . . . . . . . . . . . . . . 467
A nexo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 469
Índice onomástico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 511
Prólogo
¡América!, ponte luto,
llora sangre, gime huraña
que es el más negro minuto
de la existencia de España.
Alberto Velásquez, Lamentación
por España (1936)
La construcción de esta investigación empezó en 1997, en París,
cuando mi amigo Juan Mendoza Rosales, entonces consejero
político de la Embajada de Guatemala en Francia, me informó
que en los sótanos de la antigua sede diplomática de la rue Cour-
celle habían encontrado unos documentos antiguos que estuvie-
ron a punto de ser enviados a la basura por razones de espacio.
Entre ellos estaban los libros de registro y algunos de los expe-
dientes individuales de los candidatos republicanos españoles a
emigrar a Guatemala, en 1948 y 1952, en el marco del proyecto
de acogida elaborado por el canciller Enrique Muñoz Meany,
con la aprobación del presidente Juan José Arévalo. Una verda-
dera trouvaille, como dicen los franceses. En adelante había que
redondear el problema de investigación que tal archivo plateaba
y encontrar la ruta teórico-metodológica para estudiarlo.
En esa ocasión fotocopiamos parte de los documentos, pero
tuve que volver nuevamente, en 2013, para poder reproducir el
material completo, con el gentil apoyo del personal de la Emba-
jada, que desde la primera fecha se dedicó a preservar los fon-
dos encontrados, los cuales incluyen documentación diplomá-
13
arturo taracena arriola
tica desde la década de 1885. Las nuevas visitas, facilitadas por
la entonces embajadora María Isabel Prera y las diplomáticas
Julissa Anzueto y Julissa Hengstenberg, me permitieron reprodu-
cir el Libro de Actas durante las representaciones diplomáticas de
Muñoz Meany, Carlos Manuel Pellecer, y Luis Cardoza y Aragón,
los tres principales funcionarios guatemaltecos implicados en la
marcha de dicho proyecto entre 1947 y 1951.
Tal material tenía complementariedad con los archivos episto-
lares de varios de los funcionarios de los gobiernos democráticos
que existen en la Biblioteca “César Brañas”, de la Universidad de
San Carlos de Guatemala, y que su directora, Arely Mendoza, mi
colega Julio Pinto Soria y yo habíamos dado a conocer en 2002,
con la publicación de la obra El placer de corresponder. Correspon-
dencia entre Muñoz Meany, Cardoza y Aragón y Arriola (1945-1952).1
El primer resultado de estas prolongadas pesquisas me permi-
tió escribir el ensayo La polémica entre el pintor Eugenio Fernández
Granell, la agear y el grupo Saker-ti. Desencuentros ideológicos durante
la primavera democrática guatemalteca,2 en el cual me propuse
demostrar el papel de la cultura y de la juventud durante los
dos gobiernos democráticos que produjo la Revolución del 20
de Octubre de 1944. El enfrentamiento entre la cultura anar-
quista, la comunista, la socialdemócrata y la liberal en el seno
de las fuerzas partidarias de los gobiernos de Juan José Arévalo
y Jacobo Arbenz Guzmán, y el desencuentro entre ellas en el
contexto de Guerra Fría, terminó por afectar en gran medida a
la sociedad y al Estado guatemaltecos. El país entró a la moder-
nidad surgida de la posguerra de la mano del conflicto. Y este
fue el que —a su vez— la sacó de ella, al crear las condiciones para
el triunfo liberacionista, producto tanto de las fuerzas disgre-
gadoras emanadas de una estructura socio-económica —que los
gobiernos revolucionarios no fueron capaces de transformar—,
como del papel de laboratorio geopolítico que la región centro-
americana resultó ser para los intereses estadounidenses, en el
marco de su confrontación con la Unión Soviética y sus aliados.
Guatemala: Editorial Universitaria, 2004.
1
Guatemala: flacso, 2015.
2
14
prólogo
Una verdadera sinergia para el status quo, que al final paralizó los
esfuerzos reformadores y alimentó el quietismo que los terrate-
nientes y los militares guatemaltecos han fomentado en defensa
de sus seculares intereses.
En ese libro decidí escribir una narración con una gran dosis
etnográfica, deteniéndome en la vida y actuación de los partici-
pantes en los grupos culturales y juveniles que protagonizaron
el debate que Fernández Granell provocó en Guatemala en
torno al papel de los intelectuales, el peso del estalinismo y del
realismo socialista en la producción artística y literaria, el com-
promiso con los gobiernos pro socialistas en Europa y América
Latina, etc.
En una reciente entrevista conocí la perspectiva con que el
historiador Chris Ealham ha abordado su obra sobre la guerra
civil española, y me ha parecido que explica de forma concisa
lo que yo intuí.3 Ealham subraya que —metodológicamente— se
inclinó por analizar el pasado republicano español “con un sen-
tido antropológico”. Es decir, por medio de entrevistas, autobio-
grafías militantes y biografías, a fin de entender el mundo de
los participantes y, así, “intentar reconstruir el significado de su
actuación”. Es decir: demostrar el “papel de la cultura como ins-
tancia de conflicto”.4 A lo planteado por Ealham —a quien hasta
hace poco descubrí— para poder tratar el caso concreto del exilio
republicano en Guatemala, he añadido a las fuentes antes cita-
das diversas correspondencias y fichas policiacas en ambos conti-
nentes, así como los libros de sesiones de la principal asociación
republicana con que los inmigrantes españoles se dotaron en el
país centroamericano durante el período abordado: la Casa de la
República Española o Centro Republicano Español.
Como Ealham subraya que sucedió con el refugio republicano
en Francia, la condición de vivir el exilio en el nuevo continente
hizo que todas las tendencias políticas republicanas se fueran
3
Chris Ealham, La lucha por Barcelona. Clase, cultura y conflicto 1898-1937
(Barcelona: Alianza Editorial, 2015).
4
Guillem Martínez, “Chris Elham, un hispanista raro. ‘No creo que
Podemos ofrezca gran cosa nueva’”, Diario Público. Barcelona, 15 de junio de
2016, [Link]/user/profile/gmartinez.
15
arturo taracena arriola
alejando de la realidad española y de las exigencias partidarias.
De ahí que centrarse en las instituciones que construyeron los
republicanos españoles como refugiados en suelo guatemalteco,
permite presentar al lector cómo sus miembros digerían lo que
sucedía en la España franquista, en la resistencia y en el seno del
Gobierno republicano en el exilio. En síntesis: como no hay una
Memoria sino memorias (incluso un mismo testigo puede tener
varias), la multiplicidad de los personajes y de sus recuerdos me
exigió presentar una perspectiva etnográfica en la narración del
caso guatemalteco. Una serie bastante completa de datos perso-
nales sistematizados, que metodológicamente podrían ayudar a
verificar las listas de nombres de la infinidad de registros de repu-
blicanos dados por muertos o desaparecidos. Esto en la medida
en que, luego de la guerra y por razones políticas y del exilio,
muchos de ellos no volvieron a dar signos de vida en España a
sus familiares, amigos y excompañeros.
Pero, ¿qué pasaba, entonces, en Guatemala? Con el efecto de
la Guerra Fría, Estados Unidos no sólo buscó la continuidad de
algunas de las dictaduras militares que le habían dado su apoyo
en la década de 1930, y que habían resistido el efecto democra-
tizador de la posguerra mundial, como era el caso de Nicaragua
y República Dominicana, sino que además hizo un esfuerzo por
promover la creación de un sistema de seguridad interamericano
de orientación anticomunista. Ello se tradujo en el hecho de que
Washington estaba dispuesto a “aplicar métodos que muchas
veces violaban los derechos democráticos básicos”.5 Su apoyo a la
España franquista era la mejor muestra de tal realpolitik, que no
tardaría en manifestarse en suelo latinoamericano.
El ascenso de nacionalismo y antifascismo de los gobiernos
guatemaltecos surgidos de la Revolución del 20 de Octubre
harían que la Guerra Civil española entrase en juego en el desa-
fío que el nuevo rumbo de la diplomacia guatemalteca significó
para el Departamento de Estado estadounidense. A nivel del
imaginario antifascista, posiblemente influyó en ello el hecho de
5
Stefan Rinke, América latina y Estados Unidos. Una historia entre espacios
desde la época colonial hasta hoy (México: colmex / Marcial Pons, 2016), 171.
16
prólogo
que el día previo, el 19 de octubre, la prensa internacional dio a
conocer el inicio de la denominada “Operación Reconquista de
España”, dirigida por la Unión Nacional Española (une), con la
invasión del Valle de Arán por parte 4 000 guerrilleros —esen-
cialmente comunistas—, fogueados en la guerra civil y en la libe-
ración del sur Francia en manos de las tropas alemanes y los
petainistas franceses. Y aunque una semana después el operativo
había fracasado, el mensaje era que los republicanos continua-
ban la lucha contra Franco, con la posibilidad de que el triunfo
aliado los ayudaría. En tanto, la Revolución octubrina guatemal-
teca siguió adelante, entusiasmada con la idea de desterrar las
viejas estructuras feudales imperantes hasta entonces, y abrirse
paso en el concierto de la naciones democráticas.
A partir de la llegada a la presidencia de Jacobo Arbenz
Guzmán, en marzo de 1951, Washington inició una campaña
de desestabilización con el apoyo de la cia y de la United Fruit
Company, difamándolo como comunista financiado por Moscú,
sin que pudiera demostrarlo. No era necesario, pues la maquina-
ria propagandística se había puesto en marcha a nivel nacional
e internacional. El plan era evitar una intervención directa de
Estados Unidos en Guatemala, no así la indirecta —por medio
de la acción complotista del coronel Castillo Armas y sus hom-
bres—, financiada por Washington desde Honduras. Finalmente,
el gobierno del general Eisenhower complementó la intervención
animando un golpe de Estado por parte de un sector importante
de las Fuerzas Armadas guatemaltecas, cuyos principales oficia-
les se habían formado en las diversas bases militares estadouni-
denses para latinoamericanos.
En tablero diplomático, la presencia de los republicanos espa-
ñoles en Guatemala fue utilizada por el Departamento de Estado
para ayudar a ejemplificar el apoyo del comunismo internacional
a los gobiernos emanados de la revolución octubrina. A su vez,
la intervención estadounidense escindió a la comunidad repu-
blicana española asentada en el país centroamericano, haciendo
que un grupo minoritario se reclamase como anticomunista al
argüir razones nacionalistas (los vascos) o ideológicas (anarquis-
17
arturo taracena arriola
tas y socialistas), sin poder evitar que la mayoría de sus miembros
se viese lanzada al exilio por miedo a las represalias, tanto por
su participación durante la Guerra Civil española como durante
las administraciones revolucionarias guatemaltecas. De un uni-
verso de 200 personas, 140 optaron por abandonar Guatemala
refugiándose en diversas embajadas o siendo —algunos de ellos—
expulsados hacia México por las autoridades golpistas, entre
los meses de julio y septiembre de aquel aciago 1954. Así, no es
absurdo relacionar la suerte de Guatemala en la Guerra Fría con
la de la España republicana al inicio de la confrontación inter-
nacional entre el bloque socialista y el aliado; tesis que también
comparte Kirsten Weld en su ensayo “‘Ya salimos de España a
luchar en otros frentes’. Remembering the Spanish Civil War in
Latin America’s Intellectual Culture of Revolution”.6
Con la consecuente política de olvido que ambas derrotas
produjeron, ya sea por causas de autoexclusión como de margi-
nalización, cabía abordar su estudio por medio de una propuesta
investigativa que recuperara esas memorias en el marco de una
Guatemala inserta en el mundo. De ahí la importancia de las
fuentes, es decir, del contenido de los archivos, especialmente
de los europeos, puesto que ayudarían a situar en su verdadera
dimensión el proceder diplomático y político de los gobiernos de
Arévalo y Arbenz.
El lugar de partida teórico-metodológico era, por tanto, el
establecimiento de los puntos nodales de esa relación a partir
del establecimiento de las relaciones políticas entre la República
Española en el exilio y los gobiernos guatemaltecos surgidos de
la Revolución de Octubre de 1944. Tanto la Segunda República
Española como el régimen democrático guatemalteco termina-
rían siendo abandonados y traicionados por las democracias libe-
rales, en el contexto del reforzamiento de la ideología anticomu-
nista como cohesionadora del bloque aliado occidental.
6
Kirsten Weld, “ ‘Ya salimos de España a luchar en otros frentes’. Remem-
bering the Spanish Civil War in Latin America’s Intellectual Culture of Revo-
lution” (ponencia presentada en el Simposio La cultura intelectual de la revolución
en América Latina: una perspectiva transnacional, Instituto Mora, México, 9 de
junio, 2016).
18
prólogo
Sin embargo, siguiendo el ejemplo mexicano trazado por la
presidencia del general Lázaro Cárdenas, el presidente Juan José
Arévalo se había adelantado al contenido de la Declaración Uni-
versal de los Derechos del Hombre, emitida por la Naciones Uni-
das el 20 de diciembre de 1948; en especial al de su Artículo 14,
el cual señala que, en “caso de persecución, toda persona tiene
el derecho de buscar asilo y a disfrutar de él en cualquier país”.
Y, asimismo, lo había hecho en relación a la definición sobre el
Derecho al Refugio, que contiene el Artículo 1, Inciso 2, de la
Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, que Naciones
Unidas adoptó en Ginebra el 28 de julio de 1951, y en el cual
se afirma que será reconocida como refugiada toda persona que
“debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de
raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo
social u opiniones políticas, se encuentra fuera del país de su
nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera
acogerse a la protección de tal país”.7
Tanto Cárdenas como Arévalo vieron en sus programas de
inmigración de republicanos españoles refugiados en Francia y
Portugal no solo la posibilidad de cubrir necesidades de mano de
obra y de atraer cerebros, sino de, además, confirmar su soberanía
nacional por medio de una diplomacia que defendiese el derecho
al asilo de poblaciones perseguidas por razones políticas, como
era el caso de los republicanos españoles tras su derrota en 1939.
Es decir, a partir de la línea diplomática trazada por Muñoz
Meany como canciller de la Junta Revolucionaria de 1944, Guate-
mala dispuso soberanamente de la prerrogativa de armar un proce-
dimiento sobre el estatus de inmigrante y, por ende, de refugiado,
el cual no sólo tenía la finalidad de reconocer potencialmente a
los españoles demandadores de asilo en Francia y Portugal, sino
además de permitirse regular jurídicamente el procedimiento. O
sea, verificar que las personas que se presentasen como candida-
tos a la inmigración poseyesen las características previstas por el
gobierno guatemalteco de acuerdo a sus intereses y soberanía.
7
Paul Ricoeur, “La condition d’étranger”, Esprit 323 (marzo-abril, 2006):
272-274.
19
arturo taracena arriola
En cuanto al orden dado al libro, diré que se presenta en uno
propuesto por mí, como autor, aunque puede ser modificado
por los lectores según su interés debido a que, aunque las cinco
partes explican el todo, cada una de ella está escrita de forma
autónoma con el fin de facilitar la lectura. El lector puede limi-
tarse a leer una de ellas o aventurarse a leerlas todas. La obra pro-
porciona una visión global de la relación entre la República de
Guatemala y la República Española en el exilio, con la salvedad
de que el orden de sus partes no altera el producto.
El primer apartado tiene como aspectos relevantes el hecho
de que Guatemala estableció tardíamente relaciones diplomá-
ticas con la República Española en el exilio, debido a que la
dictadura del general Jorge Ubico solamente fue derrocada en
vísperas del fin de la Segunda Guerra Mundial, por medio de
la Revolución de Octubre de 1944. Ello permitió que este país
entrase en relevo de México en materia de proyectos de inmigra-
ción de republicanos españoles desde Francia y Portugal, cuando
en 1947 el gobierno de Miguel Alemán Valdez consideró cerrado
el ciclo iniciado por el general Lázaro Cárdenas. En palabras de
una de las protagonistas: “En el Consulado de México me infor-
maron que se había cerrado la inmigración; en el de Guatemala
aceptaron darme la visa cuando dije que era profesora”.8
Pero la marginalidad de la apuesta diplomática guatemalteca
en el seno de los intereses del gobierno republicano español,
entonces presidido por José Giral, hizo que las relaciones con
los guatemaltecos fuesen encargadas al Ministro de Industria y
Comercio de la República Española, Manuel de Irujo y Ollo,
decisión que pesaría en el hecho de que, al final, el Gobierno
Vasco en el exilio las capitalizaría para sus propios fines durante
casi una década, motivado por intereses diplomáticos (relacio-
nes con los países centroamericanos y con los comunistas del
Este), económicos (café, medicinas, etc.) y, en gran medida, de
trabajo de inteligencia (papeles falsos, pasaportes, información).
Destaca, aquí, el peso de las buenas relaciones que Guatemala
mantenía con los países centrales europeos, ya bajo la impronta
Leonor Tejada, Por la senda del rayo (México: Serantes, 1978), 170.
8
20
prólogo
soviética, o con la Yugoslavia de Tito. Un papel en el que se dis-
tinguió el guatemalteco Carlos Manuel Pellecer, quien en 1949
sería fundador del Partido Comunista de Guatemala y luego, en
la década de 1950, agente de la cia.
El triunfo final de la estrategia de Irujo por colocar a sus hom-
bres en el centro de las relaciones con el gobierno guatemalteco
se dio en 1951, con la designación de Antonio de Zugadi como
cónsul de la Republica Española —cargo que mantuvo hasta la
caída del gobierno de Arbenz en 1954—, y no solo como cónsul
del Gobierno Vasco en el exilio, tal como lo sugiere el libro Dele-
gaciones de Euskadi (1936-1975). Antecedentes históricos de los siglos
xvi a xix. Origen y desarrollo, publicado por el Eusko Jaurlaritza/
Gobierno Vasco, en 2010.9
Así, más que la modesta cifra de republicanos españoles que
llegaron a Guatemala —en comparación con los otros países lati-
noamericanos receptores—, quizás sea esta la explicación del pro-
fundo desconocimiento que en la historiografía sobre la Guerra
Civil española ha habido hasta el día de hoy sobre el papel jugado
por los gobiernos de Arévalo y Arbenz en apoyo a la República
Española en el exilio, tanto en Europa como en América, y de la
implementación de un programa de inmigración de refugiados
españoles en Francia y Portugal a partir de 1948. Posiblemente
una de las razones es el hecho de que esa relación estuvo —como
se verá de acuerdo al material de archivo consultado— dominada
por el Gobierno Vasco en el exilio y, sobre todo, por su dirigente
Manuel de Irujo, quien formó parte de diversos gabinetes repu-
blicanos. Nuevos estudios confirmarán o no esta característica.
Se abordan, entonces, los virajes de la diplomacia guatemal-
teca por las presiones ejercidas desde Washington a partir de su
voluntad por implementar las líneas conceptuales de la Guerra
Fría. Tal sesgo está demostrado tanto por los informes y la corres-
pondencia (oficial y privada) producidos por los principales agen-
9
Eusko Jaurlaritza/Gobierno Vasco, Delegaciones de Esukadi (1936-1975).
Antecedentes históricos de los siglos xvi a xix. Origen y desarrollo (Vitoria/Gasteiz:
Eusko Jaurlaritzaren Argitalpen Zerbitzu Nagusia, 2010), Colección Urazandi
Bilduma, 24.
21
arturo taracena arriola
tes diplomáticos guatemaltecos en Europa (Muñoz Meany, Car-
doza y Aragón, Arriola y Pellecer), cuya documentación oficial y
privada existe en la Biblioteca “César Brañas”, de la Universidad
de San Carlos de Guatemala, como la existente en los archivos
del ministro republicano Irujo, del Gobierno Vasco en el exilio
y del Partido y Nacionalista Vasco depositados en la Fundazioa
“Sabino Arana”, de Bilbao, en el País Vasco.
En la segunda parte se hace un estudio pormenorizado del
establecimiento del programa de inmigración a Guatemala, que
pusieron en marcha su entonces ministro de Relaciones Exte-
riores, Enrique Muñoz Meany, y algunos de sus embajadores en
Europa, entre 1947 y 1952, con el decidido apoyo del presidente
Juan José Arévalo. Proyecto que se enfocó esencialmente en
escoger a republicanos que fuesen técnicos, obreros, marinos y
agricultores, a diferencia de la apuesta intelectual hecha por el
gobierno mexicano del presidente Cárdenas. Este proyecto no
hubiera sido posible sin la intervención del valenciano José Soler
Noguera, agente del ministro republicano Julio Just Gimeno, tal
como lo respalda la documentación existente en el Fondo Julio
Just del Arxiu de Alboraia, Valencia.
La tercera parte está dedicada a explorar la presencia de los
republicanos en Guatemala venidos fundamentalmente de esa
inmigración planificada por el gobierno del país centroameri-
cano, más aquellos que fueron llegando al país, procedentes de
México, República Dominicana y Venezuela, principalmente.
Una inmigración que se encontró con un sector republicano
surgido en la colonia española radicada en Guatemala antes
del estallido de la Guerra Civil, con el que habría de colaborar
en la fundación de varias instituciones durante el gobierno are-
valista (Casa de la República Española o Centro Republicano
Español, en 1946; Ateneo “García Lorca”, en 1948, y Centro
Vasco “Landíbar”,10 en 1951), al tiempo que se enfrentaría al
poder por el control de las mismas, teniendo como trasfondo la
El padre Zaitegui decidió denominar al Centro Vasco con el nombre del
10
poeta y jesuita guatemalteco Rafael Landívar, pero conservando su ortografía
euskérica: Landíbar.
22
prólogo
realidad socioeconómica de cada uno de los dos grupos. El Libro
de Actas de Casa de la República Española o Centro Republicano
Español, 1946-1951, existente en el Archivo de la Administración
Española en Alcalá de Henares, Comunidad de Madrid, permite
seguir sus pasos con gran detalle. A la vez, la documentación del
Fondo Jokin Zaitegui en la Fundazioa “Sabino Arana”, de Bilbao,
proporciona los elementos centrales para reconstruir el compor-
tamiento del sector republicano vasco en la Guatemala de los
gobiernos revolucionarios de Arévalo y Arbenz. En esas institu-
ciones se descubre la continuidad del viejo y prolongado enfren-
tamiento entre comunistas, poumistas, anarquistas y socialistas
españoles, exacerbado por el exilio y por las decisiones de los
gobiernos presididos en Francia por José Giral y Rodolfo Llopis.
La parte cuarta aborda el impacto que causó entre los residentes
republicanos españoles la caída del régimen del presidente Arbenz
Guzmán en junio de 1954, y la opción de un exilio para la mayoría
de aquellos que llegaron a Guatemala entre 1945 y 1952, en gran
medida por la campaña anticomunista que el nuevo gobierno gua-
temalteco, dirigido por el coronel golpista Carlos Castillo Armas,
lanzó en suelo latinoamericano bajo la presión del Departamento
de Estado y la cia estadounidenses, en pleno desarrollo de la Gue-
rra Fría. Un triple o cuádruple exilio republicano —en un lapso de
tres lustros— impactaría directamente en el manejo de la memoria
por parte de sus actores, así como en la desmemoria de la gran
mayoría de sus descendientes. En Guatemala conllevaría en gran
medida el rechazo del legado de los republicanos, vistos ya como
“rojos” por efecto de la ideología anticomunista dominante en el
Estado guatemalteco, a partir de los sucesos de 1954.
Los archivos de Relaciones Exteriores de México y Chile resul-
taron fundamentales para valorar la magnitud del asilo republi-
cano español, lo mismo que el tratamiento que la prensa gua-
temalteca dio al tema entre los meses de junio y septiembre de
ese año; una prensa ya marcada por un discurso profundamente
anticomunista y con gran dosis de antiespañolismo por reclamos
económicos y culturales hacia los republicanos asentados en el
país luego de la Revolución de Octubre del 44.
23
arturo taracena arriola
Hay que subrayar que la llegada de los republicanos espa-
ñoles refugiados en Francia y Portugal causó problemas con la
población guatemalteca —en especial con los burócratas y pro-
fesionales— en la medida en que significó competencia laboral
y social. Pronto: estos últimos exigieron una ley de escalafón
que defendía las oportunidades de los nacionales frente a los
extranjeros, a raíz de lo cual algunos de los refugiados decidie-
ron nacionalizarse.
Por su lado, la solidaridad de las autoridades guatemaltecas
atemperó su inserción en la sociedad local, en especial en la
capital del país, para entonces una urbe de 250 000 habitantes,
aunque varios refugiados prefirieron desplazarse a ciudades del
interior, como Quetzaltenango. Además estaba el contingente
de refugiados que se insertó en la estructura agraria del país por
medio de trabajos en fincas e ingenios, o en los puertos como
mecánicos y marineros. A rescatar la memoria de todos ellos se
han dedicado las decenas de horas de trabajo invertidas en lograr
una narración histórica coherente y deseadamente verídica.
La quinta y última parte está dedicada a reconstruir cuatro
biografías a partir de la idea de que la memoria de las guerras
y de los exilios se logra mediante memorias individuales, en la
medida en que no existe una memoria, en singular, de los repu-
blicanos españoles. Este ensayo de etnografía histórica se ha
hecho tomando en cuenta que el reducido número de refugiados
españoles en Guatemala permite tratarlos individualmente y en
conjunto, logrando con ello sacarlos del olvido con motivo del
80 aniversario del comienzo de la Guerra Civil, el 18 de julio de
1936. De esa forma, asumimos las palabras de Vicenç Navarro
en el sentido de que: “La recuperación de la memoria histórica
no es ni más ni menos que la corrección de la versión sesgada
de la historia de España que, en su versión oficial, ha querido
olvidar esta historia a fin de ocultar a los victimizadores de las
víctimas silenciadas”,11 hayan muerto o no estas últimas.
Vincenç Navarro, “La desvergüenza y complicidad del Estado español
11
con la ocultación de los crímenes del fascismo”, Diario Público, 31 de mayo de
2016, [Link]/?m=201605.
24
prólogo
Para lograr estos objetivos fueron determinantes las autobio-
grafías de los actores, verdaderos ejercicios de supervivencia, que
más que simples narraciones sobre un pasado individual resultan
ser un balance calculado frente a las exigencias administrativas
del exilio y las interrogantes sobre el papel jugado anteriormente
en la Guerra Civil. Un balance plagado de olvidos involunta-
rios y voluntarios, de alteración de datos por razones políticas
obvias y personales, menos obvias. A su vez, los documentos que
el historiador encuentra para contrastar las versiones autobiográ-
ficas escritas u orales, individuales o colectivas, familiares y par-
tidarias, ayudan a reconstruir secuencias, pero no llenan todos
los vacíos ni responden a todas las interrogantes. De ahí que
el historiador presente al lector y a sus pares “islotes de tiempo
recobrado en una niebla confusa”, para usar la metáfora de Jorge
Semprún.12
Valga apuntar que a dos de los biografiados los conocí per-
sonalmente. Al doctor Salvador Aguado Andreut, quien fue mi
profesor en la Cátedra de Lenguaje, del Plan de Estudios Bási-
cos, en la Universidad de San Carlos, en los años 1966-1967,
y a don Isaías Rebolleda Ortíz de Zárate, quien con su restau-
rante fue el vecino comercial de mi madre durante quince años,
y el mío cuando trabajé en Inforpress Centroamericana, entre
1977 y 1978. De ahí que no fueran extraños, lo que sí resultó el
caso de los doctores Rafael de Buen Lozano y Antonio Román
Durán, a quienes descubrí a lo largo de esta investigación.
En 2013 pude gozar de un año sabático en el Centro Penin-
sular en Humanidades y en Ciencias Sociales (cephcis) de la
unam para viajar a Francia y España con la idea de trabajar en
los archivos del Ministère des Affaires Étrangères, de la Préfec-
ture de Police, de la Bibliothèque de Documentation Interna-
tionale Contemporaine de Nanterre, y de los departamentos de
Toulouse y Montpellier, y realizar allí, con el apoyo de Marie-
Louise Ollé y de Placer Thibon, entrevistas a los descendientes
de algunos republicanos que desearon trasladarse a Guatemala
pero que al fin no lo hicieron. En la ciudad de Cahors pude
Jorge Semprún, Ejercicios de supervivencia (Barcelona: Tusquets, 2016), 116.
12
25
arturo taracena arriola
entrevistar a la Dra. Geneviéve Dreyfus-Armand, especialista en
el refugio español en Francia tras la derrota republicana de 1939,
y quien había sido mi jefa cuando trabajé como stagière en la
bdic de Nanterre, en la década de 1980. A continuación, viajé al
País Vasco, donde mi amigo José Félix Azurmendi me introdujo
en la ciudad de Bilbao en La Fundazioa “Sabino Arana”, topán-
dome con el maravilloso fondo de Manuel de Irujo, el que pude
completar con la documentación existente en el sitio Euskomedia.
Finalmente, en Barcelona, el Dr. Mauricio Tenorio Trillo me dio
acceso a la Biblioteca de Cataluña y al fondo Josep Fontana, de
la Biblioteca de la Universitat Pompeu Fabra, a la vez que hice
una visita sin resultados concretos a la sede de la Confederación
Nacional del Trabajo (cnt).
En enero de 2016 viajé a la ciudad de Salamanca para comple-
tar las investigaciones en los españoles con una visita al Archivo
de la Guerra Civil, y una entrevista con la Dra. Josefina Cuesta,
gran especialista española sobre la temática. En aquel lugar está
depositada la documentación incautada a las organizaciones y
partidarios del Frente Popular, que luego fue utilizada por el
régimen franquista para la represión política, económica e ideo-
lógica de los republicanos españoles y sus aliados. A la vez, mi
colega Analucía Hernández Cordero me proporcionó la docu-
mentación que en el Archivo de Alcalá de Henares existe sobre
el Centro Republicano Español de Guatemala y, finalmente,
María José Aguilar, encargada del Arxiu Municipal de Alboraia,
Valencia, me envió electrónicamente el material sobre Guate-
mala existente en el fondo Julio Just Gimeno.
En la Ciudad de México trabajé en el fondo Gilberto Bos-
ques sobre Portugal, en el Archivo Histórico de la Secretaría de
Relaciones Exteriores, contando con el valioso apoyo del Mtro.
Hugo Martínez para la obtención de los papeles relativos al exi-
lio guatemalteco de 1954, mientras que los materiales sobre este
tema existentes en el Archivo Histórico del Ministerio Relacio-
nes Exteriores de Chile me los proporcionó el Dr. Roberto Gar-
cía Ferreira, y las fichas policiacas sobre los refugiados españo-
les existentes en el Archivo Histórico de la Policía Nacional de
26
prólogo
Guatemala, que se citan en el texto, me fueron facilitadas por
Gustavo Meoño Brenner y Herbert Cáceres. El primero, director
del archivo y, el segundo, encargado de investigaciones. A todos
ellos, gracias.
De esa forma pude suplir la aparente falta de documentación
en el archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Guate-
mala, del que no se sabe si todo el material concerniente a los
republicanos españoles fue trasladado a archivos estadouniden-
ses, a raíz de la intervención de junio de 1954 o, si debido al
estatus jurídico particular de dicho archivo, están aún vetados
al público.
En materia de entrevistas, en 2014 viajé a Francia, para entre-
vistar a Jacobo Rodríguez Padilla; Ciudad de México, a doña
Aurora Genè de Rebolleda y Lourdes Velasco Arregui; Santiago
de Chile, a Doña Rafaela De Buen; Frankfurt, Alemania, a
Roberto Gutiérrez Martínez, y a Guatemala, para ver a Alfredo
Guerra Borges, Armando Rebolleda Barbero, Raúl de la Horra
Varela y María del Rosario Gómez Román, ciclo que completé
para el caso guatemalteco en 2016, entrevistando a José Míguez
Fernández y Elma Espejo Ramos, en una finca cacaotera de San
Antonio Suchitepéquez.
Asimismo, conté en la biblioteca, hemeroteca y fototeca de
cirma con el apoyo de Marta Elena Casellas, Thelma Porres y
Anaís García; en la Biblioteca “César Brañas”, consulté nueva-
mente el fondo Jorge Luis Arriola, con el beneplácito de su direc-
tora, Arely Mendoza; en la de la Academia de Geografía e His-
toria de Guatemala, con la decidida cooperación del Dr. Jorge
Luján Muñoz y del Lic. Gilberto Rodríguez; en la Hemeroteca
Nacional “Clemente Marroquín Rojas”, de la Ciudad de Guate-
mala, con la asistencia que me han brindado el Dr. Juan Carlos
Sarazúa y el Lic. Omar Lucas Monteflores. Desde la República
Dominicana, el Dr. Roberto Cassà me hizo llegar el material
existente en el Archivo de la Nación sobre aquellos republicanos
españoles que antes de asentarse en Guatemala habían pernoc-
tado en su país. Todo ello, acompañado de las largas horas revi-
sando el material ya subido al internet.
27
arturo taracena arriola
Termino mis agradecimientos por los diversos apoyos docu-
mentales e informativos que recibí en Francia por parte de
Marie-Louise Olle y Claire Panijel; en España de Gorka Aulestia,
Josefina Cuesta y Guillermo Mira; en Chile, de Anna Sugranyes;
en Brasil, de Marcelo Loreto; en Costa Rica, de Gastòn Gainza,
Soili Buska, María Esther Montaner y Angélica López Plaza; en
Guatemala, de Olga Arriola de Geng, José Cal Montoya, Karla
Ericastilla, María Ramírez Montes, Luis Aceituno, Hugo de
León, Ricardo Sáenz de Tejada y Rocío Camblor Escobar; en la
Ciudad de México, de Néstor de Buen Lozano, Pablo Yankele-
vich, Aaron Moulton e Irene y José Paiz Tejada; en San Cristóbal
de las Casas, de Jesús Morales Bermúdez, y en Italia, de Mireille
Arriola Norante. Espero no haber olvidado a nadie.
Un enorme gracias a Rosa Torras Conangla y José Félix Azur-
mendi Badiola, así como a los anónimos dictaminadores, por la
diligente revisión que hicieron del manuscrito y las sugerencias
que se derivaron de la misma. Asimismo, a los colegas y directi-
vos del Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales
de la unam, y del Colegio de Michoacán, que han hecho posible
la publicación de este libro. Que su lectura sirva a los jóvenes
guatemaltecos para conocer el papel diplomático y las políticas
sociales y culturales que su país alcanzó durante la “Primavera
democrática”.
28
PA R T E I
L a s rel acione s de Gu atem a l a
con l a Repúbl ic a E spa ñol a
y el Gobier no Va sco en el e x i l io
A través de cinco años, Guatemala
ha sido consecuente con su postura
internacional.
Enrique Muñoz Meany, Homenaje
de Guatemala a la República Española
(1950)
la deuda guatemalteca con la
españa republicana
La larga dictadura personalizada del general Jorge Ubico, que
duró catorce años y cuyo final se produjo en dos tiempos, pri-
mero con su renuncia en junio de 1944 y, más tarde, con la caída
de su sucesor el general Ponce Vaides, a raíz del triunfo de la
Revolución del 20 de Octubre de ese año, puso en tela de juicio
las relaciones privilegiadas que Guatemala mantenía desde 1936
con el régimen del General Franco. Sólo dos países latinoameri-
canos habían reconocido el llamado nacionalista del 17 de junio
de 1936: El Salvador y Guatemala.1
1
Salvador Etcheverría Brañas, Eclipse en España. Apuntes del diario íntimo
de un diplomático de la República española, 1936-19…? (A Coruña: Ediciós do
Castro, 1989), 112, y Guillermo Toriello Garrido, “Política exterior de Guate-
mala decenio 1944-1954”, Alero, núm. 8 (Tercera Época, septiembre-octubre,
1974): 84-88.
31
arturo taracena arriola
La nueva Junta de Gobierno rompió relaciones con el régimen
franquista el 22 de enero de 1945 luego de una propuesta de su
ministro de Relaciones Exteriores, Enrique Muñoz Meany. En el
oficialista Diario de Centro América, en nota de la agencia Prensa
Asociada del 26 de ese mes, se apuntaba que un gesto de tal mag-
nitud por parte del gobierno de Guatemala podía ser una señal
para que un bloque de repúblicas latinoamericanas terminasen
por adoptar la misma disposición, tomando en cuenta la idea
avanzada por la Junta de Gobierno guatemalteca de que mante-
ner relaciones con el gobierno de Franco implicaba contravenir
los ideales panamericanos. La coyuntura resultaba, además, favo-
rable, pues en el mes de febrero se celebraría en México la Confe-
rencia Interamericana sobre los Problemas de la Guerra y la Paz,
conocida como Conferencia de Chapultepec. Desde 1939, México
había reconocido al Gobierno republicano español en el exilio.
En esta conferencia se debatió el tema de la readecuación
de las relaciones interamericanas a raíz del triunfo aliado y, en
boca de su canciller, Guatemala presentó un documento para la
defensa y la preservación de la democracia en América. Sobre el
mismo, la Conferencia Interamericana resolvió lo siguiente en la
sesión plenaria del día 7 de marzo de 1945:
Que el Comité Jurídico Interamericano estudie el proyecto presen-
tado por la Delegación de Guatemala, titulado “Defensa y Preserva-
ción de la Democracia de América Frente a la Eventual Instalación
de Regímenes Antidemocráticos en el Continente”, y formule el dic-
tamen del caso, que será sometido a los Gobiernos de las Repúbli-
cas Americanas por conducto de la Unión Panamericana, para su
presentación en la Novena Conferencia Internacional Americana.2
Carlos Sola Ayape subraya que, en esa coyuntura, solamente
México y Guatemala no tenían relaciones con la España fran-
quista, lo que hizo que, durante la Conferencia, la prensa mexi-
cana diese particular seguimiento a las intervenciones oficiales
de la delegación guatemalteca, subrayando: “Guatemala ataca a
2
[Link]/.../acta-de-chapultepec-firmada-por.
html.
32
las relaciones de guatemala …
los gobiernos no democráticos y pide que las naciones de Amé-
rica no los reconozcan” (Excélsior, 1 de marzo de 1945). La misma
representación republicana presente en México ensalzó el papel
del país centroamericano en relación con la España de Franco y
lo puso de gran ejemplo a seguir por los otros países latinoame-
ricanos.3
Muñoz Meany había diseñado el ideario diplomático guate-
malteco a partir de los principios de lucha contra la presencia
colonial en el mundo, los regímenes de corte fascista y las dicta-
duras en América Latina, siguiendo en gran medida el ejemplo
mexicano en favor de la no intervención. Basado en ello, el 22
de diciembre de 1944, el diputado por Quetzaltenango Alberto
Fuentes Castillo presentó una moción en el Congreso de la
República de Guatemala para que se desconociese “sin tardanza
al gobierno espurio del dictador, Francisco Franco”. La misma
fue secundada por 26 legisladores.4 El presidente Juan José Aré-
valo Bermejo dejó de ello el siguiente juicio en sus memorias:
Fue una clarinada revolucionaria que produjo conmoción dentro
y fuera del país. No puede regatearse al Ministro Muñoz Meany el
haber planteado el espinoso asunto y el haber conseguido de los
dos militares de la Junta, todavía apolíticos, y de todo el Gabinete,
la firma de tan belicoso decreto. Por él se daba lustre al gobierno
de Guatemala. Había sido Vanguardia Nacional el que, desde fina-
les de noviembre [de 1944] mantuvo el tema entre las iniciativas
principales, apoyado por los demás partidos. El diputado Fuentes
Castillo, en la Legislativa, había pedido el desconocimiento en vís-
peras de Navidad. La prensa, en general, y finalmente la propia
Asamblea Legislativa, el 18 de enero, expresaron la conveniencia
de la ruptura. No debemos de olvidar que en el interior de la Repú-
blica había fuertes núcleos de españoles falangistas. Guatemala
continuaba dando la nota del más legítimo espíritu revolucionario,
3
Carlos Sola Ayape, “Y América dijo no. La Conferencia de Cancilleres
de Chapultepec de 1945”, en Política y Sociedad en el exilio republicano español,
coords. Mari Carmen Serra Puche et al. (México: unam- cialc, 2015), 81. Exi-
lio Iberoamericano, 2.
4
Rafael Delgado, Falange en Guatemala. Una amenaza para la democracia
(México: Gráfica Panamericana, 1948), 155-116.
33
arturo taracena arriola
muy cerca en el meollo de las angustias que confrontaba el mundo
en guerra. Seguía en esto la línea trazada por México años atrás.5
Ante la decisión de romper con el régimen de Franco, por
el Decreto Núm. 53 de la Junta Revolucionaria de 22 de enero
de 1945, suscrito por los triunviros Francisco Javier Arana y
Jacobo Arbenz, y Muñoz Meany en su calidad de canciller, este
fue ratificado por la Asamblea Legislativa el 14 de febrero de ese
año.6 De inmediato, los falangistas guatemaltecos y españoles
residentes en el país, quienes se habían organizado legalmente
desde 1933, realizaron varias manifestaciones de protesta apo-
yados por la jerarquía de la Iglesia católica. Ya durante el curso
de la Guerra Civil, 265 españoles o hijos de españoles residentes
en Guatemala habían hecho una “Recaudación de Subscripción
Nacional”, en la que entre el 25 de julio de 1937 y el 7 de enero
de 1938 juntaron 4 141 quetzales (equivalentes a dólares), canti-
dad que entregaron al entonces Embajador de España en el país,
Rafael Triana y Blanco, para que la remitiese a las tropas fran-
quistas.7 En 1948 el republicano español Rafael Delgado, exilado
en México, publicó todos estos documentos, así como fotogra-
fías de las manifestaciones pro franquistas en el libro Falange en
Guatemala. Una amenaza para la democracia.8
Tres semanas antes de que triunfase la Revolución, el 1 de
octubre de 1944, el arzobispo Mariano Rossell y Arellano había
publicado la Carta Pastoral colectiva sobre la amenaza comunista en
nuestra Patria, en la que señalaba que Guatemala había sido inva-
5
Juan José Arévalo, El Candidato Blanco y El Huracán (Guatemala: Edito-
rial Académica Centroamericana, 1948), 538-539.
6
Rafael Delgado, Falange en Guatemala…, 117-119.
7
“Legación de España en Guatemala. Recaudación de ‘Subscripción
Nacional’, abierta entre el 25 de julio de 1937 y el 7 de enero de 1938”, Amane-
cer, año I, núm. 16, 15 de septiembre (1938): 28-29. Guatemala. Véase: Mario
Oliva Medina, España desde Lejos. Intelectuales y letras centroamericanas sobre la
guerra civil española (1931-1953) (San José: euned, 2011), 147-163.
8
“Carta de Muñoz Meany a Cardoza y Aragón, 12 de mayo de 1951”, en
El placer de corresponder. Correspondencia entre Cardoza y Aragón, Muñoz Meany y
Arriola (1945-1951), edición de Arturo Taracena Arriola, Arely Mendoza y Julio
Pinto Soria (Guatemala: Editorial Universitaria, 2004), 339-341.
34
las relaciones de guatemala …
dida por numerosos comunistas que pretendían sembrar la dis-
cordia social. La misma se entendió como un respaldo al gene-
ral Ponce Vaides, sucesor de Ubico, y como la revalidación del
anticomunismo que la jerarquía católica había demostrado ya en
1932 ante los sucesos insurreccionales de El Salvador y Guate-
mala. Este anticomunismo confesional se vio agravado luego de
que la Junta Revolucionaria estableció relaciones diplomáticas
con la Unión Soviética.9
En 1946, el gobierno de Arévalo comunicó a la opinión
pública su disposición de perseguir el falangismo en el país. Por
ello intentó organizar en el Congreso una comisión que investi-
gase sus actividades, a la vez que advertía al clero que no debía de
inmiscuirse en política. El semanario de los jesuitas, Acción Social
Cristiana (dirigido por los vascos Isidro Iriarte y Carmelo Sáenz
de Santamaría, y el navarro Agustín Bariain, todos antirrepu-
blicanos), calificó de injuriosas las acusaciones. Paralelamente,
periódicos laicos como El Libertador y el oficial Mediodía empe-
zaron a publicar artículos y editoriales denunciando el papel pro
falangista de los sacerdotes extranjeros (especialmente maristas
y jesuitas), denuncia de la que se hizo eco el ministerio de Gober-
nación. Así apareció en el país el concepto “falangismo clerical”.
La denuncia de los partidarios del falangismo y de su acción
antirrevolucionaria se extendió socialmente y terminó por impli-
car a los españoles favorables a la República que residían en el
país. Desde la estación radiodifusora de la Guardia Civil, el espa-
ñol Santos Juárez Menéndez, a quien se tildaba de comunista
y contaba con el apoyo de la Casa de la República Española,
produjo una serie de programas en los que criticaba el papel que
jugaban la Iglesia y los sacerdotes que atacaban al gobierno del
presidente Arévalo. A su vez, por decisión oficial, a finales de
1947 se cerró Radio Pax, la cadena católica que emitía desde la
iglesia franciscana del cerrito de El Carmen. Medida que Cle-
9
Sobre la relación entre la Iglesia, la Falange y el gobierno de Arévalo
véase: Francisco Javier Gómez Díez. “La Iglesia católica en Guatemala frente
a la Década Revolucionaria y La Liberación (1944-1954)”, en Hispania Sacra,
núm. 51, Madrid, Instituto de Historia (csic), 1999: 297-332.
35
arturo taracena arriola
mente Marroquín Rojas atribuyó desde las páginas de La Hora
al canciller Enrique Muñoz Meany. Radio Pax había empezado a
operar el 23 de abril de ese mismo año, bajo la conducción del
padre Gilberto Solórzano, como órgano de la Juventud Obrera
Cristiana (joc).10
La decisión de clausurarla la había tomado el ministro de
Comunicaciones, coronel Héctor Chacón Paz, siendo respaldada
por el canciller al considerarse que en sus programas se expresa-
ban posiciones falangistas. Sin embargo, el exjesuita y sacerdote
vasco Jokin Zaitegui Plazaola dirigió una carta abierta a Muñoz
Meany señalándole que no era necesariamente así, pues siendo
él un refugiado vasco y enemigo de la dictadura franquista, había
hecho uso de ella. De inmediato se trabajó para encontrar una
solución judicial al conflicto, la que pasaba por demostrar si
la radio era falangista o no, y de no serlo, si desde sus antenas
se hacía política. El paso siguiente de la Iglesia fue la denuncia
directa del arzobispo Rossell y Arellano sobre la incompatibi-
lidad —a su juicio— con la idea de democracia del “socialismo
espiritual” que defendía el presidente Arévalo. Poco después, en
febrero de 1948, el prelado acusó al gobierno de totalitario y de
atentar contra la libertad religiosa.11
Por su parte, las fuerzas revolucionarias cerraron filas en con-
tra de la politización eclesiástica, y cuando en julio de 1948 el
Congreso discutió la necesidad de una reforma de la Ley Elec-
toral, los partidos arevalistas Frente Popular Libertador (fpl) y
Partido de Acción Revolucionaria (par),12 así como la Federación
Sindical de Guatemala, denunciaron las actividades políticas
de algunos sacerdotes, pidiendo la expulsión de los extranjeros
indeseables, y advirtieron sobre lo inconstitucional de las activi-
dades falangistas en el país, reclamo al cual se unió la Legación
de la República Española en Guatemala.13 De forma temprana,
la ruptura con la jerarquía católica estuvo consumada y, a la
10
Ibíd.
11
Ibíd.
12
El otro partido arevalista era el Partido de Renovación Nacional (prn).
13
Francisco Javier Gómez Díez. “La Iglesia católica en Guatemala”, 297-332.
36
las relaciones de guatemala …
larga, habría de dañar no sólo la imagen de la Revolución, sino
sus alianzas nacionales e internacionales ya en el marco de la
Guerra Fría.
Consciente de que era en el Viejo Continente donde se defi-
nía la política internacional de la posguerra a raíz de la recién
creada Organización de Naciones Unidas, aunada a la necesidad
de viabilidad del Plan Marshall y al surgimiento de dos bloques
ideológicos definidos, la Alianza Atlántica y el Pacto de Varso-
via, el presidente Arévalo se propuso impulsar la diplomacia gua-
temalteca en Europa. Para ello nombró como representantes de
Guatemala a tres personajes que ocuparon cargos importantes
durante la Junta Revolucionaria de Gobierno. Al ya mencio-
nado Dr. Enrique Muñoz Meany, quien como se ha visto había
fungido en el cargo de ministro de Relaciones Exteriores, al Dr.
Jorge Luis Arriola, quien había llevado la cartera de Educación
Pública, y al escritor Luis Cardoza y Aragón, diputado en la
Asamblea que redactó la Constitución de la República de Guate-
mala el año de 1945. Los tres eran intelectuales de talla y había
estudiado en París en los años veinte. Muñoz Meany en la rama
de Derecho, Arriola en la de Psicología y Cardoza y Aragón que,
si bien habían abandonado los estudios de Medicina, era el escri-
tor guatemalteco más destacado junto a Miguel Ángel Asturias.
Arriola había sido líder del sector magisterial y universitario
durante la caída de Ubico, al punto que fue encarcelado por
Ponce Vaides en el mes de septiembre, saliendo de la Peniten-
ciaría Central para ocupar el ministerio de Educación Pública,
desde donde fue el impulsor de la autonomía universitaria.14
Arévalo decía de él: “…uno de los más altos valores espirituales e
intelectuales de la revolución, había abierto sin demora el tema
del analfabetismo para combatirlo valiéndose de los medios ofi-
ciales y de la colaboración popular, ciertamente entusiasta”.15
14
Arturo Taracena Arriola, “El Comité de Huelga General de la Asocia-
ción de Estudiantes Universitarios de Guatemala en 1944”, en Hommage à Jaime
Díaz-Rozzotto. La Amérique Latine entre la dépendance et la libération (Besanzón:
Annales Littéraires de l’Université de Franche-Comté, 1990), 135-146.
15
Juan José Arévalo, Despacho presidencial. Guatemala: Editorial Óscar de
León Palacios, 2008, 97.
37
arturo taracena arriola
Por su parte, Muñoz Meany había hecho su participación polí-
tica cofundando en julio de 1944, junto a Arriola, Cardoza y
Aragón y otros intelectuales de izquierda, el partido Vanguardia
Nacional, que apoyó a la candidatura de Arévalo sin pertenecer
directamente a la tendencia arevalista. Arévalo describió así la
labor del canciller revolucionario: “…puntal ideológico durante
la Junta Revolucionaria de Gobierno, arevalista a su manera,
hombre de izquierda bien definida, intelectual de los más altos
quilates”.16
Finalmente estaba Cardoza y Aragón, quien entró a Guate-
mala desde México dos días después del triunfo revolucionario
del 20 de octubre de 1944. En la Asamblea Constituyente, su
labor se centró en defender los intereses obreros y en lograr que
se decretase el 1 de mayo como día festivo. Asimismo, impulsó
el establecimiento de relaciones diplomáticas con la Unión
Soviética. Ello le valió ser nombrado en julio de 1945 embajador
guatemalteco en Moscú, cargo que llegó a ocupar brevemente,
puesto que inesperadamente el Congreso decidió suprimir las
partidas asignadas en el presupuesto a las Legaciones de Rusia y
Suecia.17 A esta última había sido asignado como primer secreta-
rio Carlos Manuel Pellecer Durán, fundador y militante del par
y quien igualmente había sido miembro de la Asamblea cons-
tituyente.18 Tal medida retroactiva fue apadrinada por Arévalo
frente las presiones del sector de derecha de su gobierno y el de
la sociedad guatemalteca.
Durante su breve estancia en Guatemala, Cardoza y Aragón
había fundado la Revista Guatemala, la que rápidamente se con-
virtió en el enlace cultural del país con el mundo intelectual
de América Latina y Europa. Arévalo comentaría de él en sus
memorias: “Dirigía la Revista el poeta Cardoza y Aragón, de
prestigio internacional, y la revista constituyó por su contenido
Ibíd., 282.
16
Ibíd., 168,
17
18
Por carta de Muñoz Meany a Arriola se sabe que Pellecer estaba de paso
en París hacia Guatemala, luego de abandonar la Legación de Guatemala en
Suecia. Véase: “Carta de Muñoz Meany a Arriola, 14 de mayo de 1946”, en El
placer de corresponder..., 46.
38
las relaciones de guatemala …
de alto nivel académico, el órgano periodístico de más alta cali-
dad emanado de la Revolución guatemalteca a los ojos de la crí-
tica extranjera”.19 De hecho, de los tres nuevos representantes
diplomáticos guatemaltecos, este escritor era el único que antes
de 1945 había tenido un trato directo con la República Espa-
ñola en el exilio. En México, entabló amistad con los primeros
intelectuales españoles que llegaron refugiados a partir de 1937,
especialmente con José Bergamín y Manuel Rodríguez Lozano.
A su vez, su trabajo en el periódico El Nacional lo hizo entrar
en contacto con varios escritores republicanos, entre ellos León
Felipe, José Moreno Villa, Juan Larrea y Luis Cernuda. Ade-
más trató a varios importantes personeros republicanos como
el propio presidente José Giral y Pereira, el general José Miaja,
Eduardo Nicol y Lluis Nicolau d’Olwer.20 Este último tendría la
relación directa con Guatemala por su cargo de embajador en
México. Finalmente, Cardoza y Aragón era el amigo guatemal-
teco de Federico García Lorca y quien estuvo junto a él en La
Habana y Nueva York durante la etapa en que escribieron Adap-
tación del Génesis para Music Hall. En 1945 retomó el elogio del
poeta granadino en su afamado poema “Radiograma a Federico
García Lorca”.21
Debido a la cuestión de disputa territorial sobre Belice con
Gran Bretaña, como parte de su programa de lucha anticolo-
nial, Guatemala pondría especial énfasis en denunciar el colo-
nialismo inglés. Así, pronto respaldó la creación de Israel y de
un Estado Palestino de acuerdo a las resoluciones de la onu, en
la que Arriola jugó un papel importante en Europa.22 Asimismo,
la cancillería guatemalteca defendió los intereses de Argentina
en las Malvinas, país en el que Arévalo había estudiado y traba-
jado a lo largo de la década de 1930. Paralelamente, el gobierno
arevalista se apresuró a redactar un Código Petrolero, por medio
19
Juan José Arévalo, Despacho presidencial, 98.
20
Véase el capítulo “Los Republicanos españoles” en Luis Cardoza y
Aragón. El río. Novelas de caballería (México: fce, 1986), 565-578.
21
Ibíd., 333-353.
22
Arturo Taracena Arriola, Guatemala y la creación del Estado de Israel (Gua-
temala: asies, 1992).
39
arturo taracena arriola
del cual se nacionalizaba el subsuelo guatemalteco frente a los
intereses comerciales de las compañías petroleras inglesas y nor-
teamericanas.
Luego de la derrota del Eje, en materia de lucha contra las
dictaduras, Guatemala dio un apoyo discreto a los opositores
a la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar en Portugal, y
totalmente abierto a los del régimen franquista en España, al
tiempo que reconoció a las Fuerzas Francesas Libres, consti-
tuidas en Gobierno Provisional, presidido por el general De
Gaulle. La posición menos firme ante Oliveira Salazar se debía
al papel geopolítico que Portugal jugaba en la lucha entre los
aliados y el Eje, siendo un territorio donde los servicios secretos
de las grandes potencias jugaban permanentemente una par-
tida de ajedrez.
En cuanto a la oposición hacia las dictaduras latinoamerica-
nas, ésta tuvo sus altibajos por los acercamientos de Arévalo con
Juan Domingo Perón y Carlos Prío Socarrás. Guatemala recibió
del primero el apoyo en la elaboración del mencionado Código
Petrolero y en la ruptura del bloqueo marítimo impuesto al país
centroamericano por la flota naviera de la transnacional nortea-
mericana ufco y, del segundo, ayuda militar para poner mate a
la rebelión pro norteamericana encabezada por los partidarios
del coronel Francisco Javier Arana de julio de 1949. Actos presi-
denciales que fueron criticados por su pragmatismo por parte de
nuestros tres personajes, como lo evidencia la correspondencia
que entre ellos intercambiaron a lo largo de la segunda mitad de
la década de 1940.23
Hasta entonces, el presidente norteamericano Franklin D.
Roosevelt había mantenido una política moderada con respecto
al movimiento revolucionario guatemalteco en la medida en
que, como todos los países del istmo, Guatemala venía respal-
dando a los Aliados desde 1943. Los Estados Unidos sabían que,
terminada la guerra, la paz traería una redefinición de las fuer-
zas mundiales a partir de su liderazgo frente al de la urss y que
23
Arturo Taracena Arriola, Julio Pinto Soria y Arely Mendoza, El placer
de corresponder..., 14-16.
40
las relaciones de guatemala …
su hegemonía sobre América Latina debía de salir intacta de la
misma. Esa fue la razón por la que el embajador que llegó a Gua-
temala para representar a Washington ante la Junta Revolucio-
naria y, seguidamente, ante el gobierno de Arévalo, Edwin Kyle,
mantuvo una política de no injerencia directa en los asuntos
internos del país a pesar de los constantes complots de derecha
en contra del nuevo régimen guatemalteco. Pero tal intermezzo
duró hasta 1948, cuando Kyle fue sustituido al comenzar la Gue-
rra Fría. El entusiasmo surgido en 1944 empezó resquebrajarse,
máxime que Estados Unidos no sólo apostó por defender sus
intereses comerciales y geoestratégicos en el istmo centroame-
ricano, sino además por respaldar los de Inglaterra en la zona,
afectando directamente al Gobierno de Arévalo en sus reclamos
sobre el territorio de Belice. En la España de Franco, tal giro no
pasó desapercibido y la prensa franquista dio cabida a ataques
contra la política exterior guatemalteca.24 Quedaba pendiente la
cuestión de la República Española en el exilio.
la labor pro republicana de muñoz meany,
en francia, y arriola, en portugal
Aunque Enrique Muñoz Meany fue nombrado Enviado Extraor-
dinario y Ministro Plenipotenciario en la Legación de Guate-
mala ante Francia en septiembre de 1945, posiblemente por su
endeble estado de salud, llegó a la capital francesa hasta febrero
del año siguiente. El 20 de marzo de ese año, notificó a Jorge
Luis Arriola, quien servía la Legación en Portugal desde el mes
de abril del año anterior,25 que ya se encontraba en París. Le
señaló, a su vez, que había ya puesto punto final al documento
de la intervención de Guatemala en la Asamblea de Naciones
Unidas que se celebraría en Londres, mismo que había enviado
24
Véase, por ejemplo: “Hispanoamérica. Estados Unidos han intervenido
en la disputa entre Inglaterra y Guatemala” en Arriba, Madrid, 19 de marzo de
1948. Arxiu Municipal de Alboraia. Archivo Personal y de Función de Julio
Just Gimeno. JJ04.13. Informes sobre Guatemala. 034/008.
25
Arriola fue nombrado en ese cargo el 9 de abril de 1945.
41
arturo taracena arriola
al representante guatemalteco en ese país, el general Miguel Ydí-
goras Fuentes, para que lo firmase y remitiese a Relaciones Exte-
riores en Guatemala, ministerio que entonces era servido por el
licenciado Eugenio Silva Peña.26
Desde su llegada a Lisboa, Arriola había entrado en contacto
con la oposición portuguesa, especialmente con el Consejo
Nacional de Unidad Anti-Fascista, que le hizo llegar su boletín
clandestino núm. 7, fechado el 6 de junio de ese año, dedicado
a “La lucha contra el nazi-fascismo en Portugal”, que resaltaba
la contradicción de gobierno salazarista, abiertamente pro ger-
mano, pero condicionado por la alianza secular con Inglaterra,
lo que hacía que su comportamiento fuese ambivalente en el
seno de las Naciones Unidas aunque internamente fuese dic-
tatorial.27
Por su parte, Muñoz Meany no llegaba a un país extraño,
puesto que quince años antes había obtenido en París su título
de doctor en Derecho. Pero lo más importante era que desde
tiempo atrás cultivaba una excelente relación con George
Medioni, el médico que había sido el representante en México y
Centroamérica del Movimiento Francia Libre (gaullista) y quien
abril de 1945 había sido nombrado Ministro Plenipotenciario
de Francia en Guatemala, cargo que ocuparía hasta agosto de
1947, cuando pasó a ocupar la subsecretaría del departamento
de América Latina en el Quai d’Orsay.
El 3 de mayo de 1946, el presidente español José Giral y el
Gobierno de la República Española invitaron a comer a Muñoz
Meany en el Círculo Interaliado, en el 289 del Boulevard Saint
Germain, con el fin de robustecer las relaciones oficiales con
Guatemala. Las responsabilidades del representante guatemal-
teco se vieron ampliadas cuando ese mismo mes se le comunicó
que atendería los intereses de Guatemala ante la Confedera-
26
“9 de abril de 1945. Nombramiento de Arriola por la Secretaría de Rela-
ciones Exteriores de Guatemala”, en El placer de corresponder…, 21-22, y Juan
José Arévalo, Despacho presidencial, 105.
27
Biblioteca César Brañas, Guatemala. Fondo Jorge Luis Arriola. “La
lucha contra el nazi-fascismo en Portugal”, Boletín del Consejo Nacional de Uni-
dad Anti-fascista, núm. 7, Lisboa, 6 de junio (1945): 2.
42
las relaciones de guatemala …
ción Helvética (Suiza). Giral y Pereira, quien había sido rector
de la Universidad de Madrid y primer ministro de la II Repú-
blica española de julio a septiembre de 1936, venía de ser, a
su vez, nombrado presidente del Consejo de Ministros de la
República.28
Más adelante, el 6 de junio, en carta dirigida a Arriola,
Muñoz Meany le informó que el general Ydígoras Fuentes se
había trasladado de Londres a Berlín para ver los mecanismos
de repatriación —vía París— de los guatemaltecos de origen ale-
mán a los que la guerra los había sorprendido en Alemania,
por lo que él debería atender esos casos. Asimismo, le indicaba
que el licenciado Emilio Arenales Catalán había sido nombrado
cónsul de Guatemala en la capital inglesa, mientras que un
mes después —como ya se ha mencionado—, el maestro Carlos
Manuel Pellecer era destinado como secretario de la legación
guatemalteca en Suecia y, en septiembre, el licenciado Alfonso
Solórzano como cónsul en Francia. Estos serían los primeros
funcionarios de la diplomacia guatemalteca para con la Repú-
blica Española en el exilio.29
En carta de 13 de julio de 1946 dirigida a Arriola, Muñoz
Meany comentaba el asunto de la repatriación de los germa-
no-guatemaltecos, primer experimento en el manejo en esa
materia con el gobierno francés:
Tuve de huéspedes a los Ydígoras. El famoso general documentó
a una cantidad increíble de guatemaltecos, que ya empiezan su
aterradora caravana hacia Guatemala vía París. Mientras no haya
barcos suficientes, no veo la forma de solucionar este problema…
Imagínese Jorge, lo que significan 200 familias en éxodo —tal es
el número aproximado del General— sin hoteles, sin campos o
barracas para alojarlos, con muy eventuales medios de transporte
28
“19 de abril de 1945. Carta de Gilbert Medioni a Arriola”; “3 de mayo
de 1946. Invitación de la Presidencia del Consejo. República Española”, y “14
de mayo de 1946. Carta de Muñoz Meany a Arriola”, en El placer de correspon-
der…, 23-25, 41 y 49.
29
“6 de junio, 6 y 17 de octubre de 1946. Cartas de Muñoz Meany a
Arriola”, en El placer de corresponder…,, 57, 67 y 77.
43
arturo taracena arriola
marítimo, con dificultades extremas para los visados de tránsito de
Francia”.30
Dada la importancia de la legación guatemalteca en Londres
y, más aún después de la línea de reivindicación diplomática en
torno a su reclamo sobre la colonia inglesa de Belice, Arévalo le
propuso a Arriola que se hiciese cargo de ésta ese mes de julio de
1946. Arriola respondió que no aceptaba el traslado de Portugal
a Gran Bretaña, pues consideraba primero, que el cargo debía de
ser cubierto por un jurista en derecho internacional que llevase
correctamente el reclamo guatemalteco. Y, segundo, porque en
ese momento no
querría interrumpir importante gestión, de la que más tarde infor-
maré confidencialmente al Señor Ministro, encaminada a aminorar
la desesperante lucha de muchas personas que sufren por expresar
sus convicciones democráticas violenta persecución de dos dictadu-
ras [la de Oliveira Salazar y Franco]”.31
Como se verá más adelante, Arriola apoyaría los movimientos
de la oposición portuguesa y jugaría de enlace entre esta y Manuel
de Irujo (dirigente del Partido Nacionalista Vasco —pnv—), quien
primero fungió como ministro de Industria y Comercio y, luego,
de Justicia, de la República Española.
Por su lado, la correspondencia de Muñoz Meany con el
ministro Irujo que existe tanto en la Fundazioa “Sabino Arana”,
en Bilbao, como entre los expedientes de la misma subidos a la
red por la Fundación “Eusko Media”, permiten reconstruir de
manera precisa la forma que fue tomando la colaboración entre
los diplomáticos guatemaltecos y los funcionarios republicanos.
Como se verá, Irujo se convertiría en el interlocutor designado
por el gobierno republicano, aunque Muñoz Meany sostuvo rela-
ciones con otros importantes miembros, como fue el caso de
30
“13 de julio de 1946. Carta de Muñoz Meany a Arriola”, en El placer de
corresponder…, 61-62.
31
Biblioteca César Brañas, Guatemala. Fondo Jorge Luis Arriola. Lisboa, “10
de agosto de 1946. Núm. 334-124-46. Señor Ministro de Relaciones Exterio-
res. [J.L.A]”, 2pp.
44
las relaciones de guatemala …
Julio Just Gimeno, de Izquierda Republicana (ir), el partido fun-
dado por Manuel Azaña en 1934, quien fungió como ministro
de Gobernación durante 1948 y 1949. Sin embargo, estas relacio-
nes fueron comunicaciones más formales que de trabajo.32
En junio de 1946, Manuel de Irujo notificó a Muñoz Meany
el envío del libro-plataforma Comunidad Ibérica de Naciones para
que tomase en cuenta el análisis que ellos hacían de la situación
política en España y Portugal. A la vez, le hizo entrega de una
carta firmada por él para Mendes Norton de Matos, líder del
Movimiento de Unidad Democrática, nombre que tomó en 1945
el Movimiento de Unidad Nacional Antifascista (munaf), comu-
nicación que Arriola debía de llevar a Lisboa. El munaf había sido
fundado en 1943 con la idea de promover un golpe de Estado que
pusiera fin a la dictadura de Oliveira Salazar. Además de Norton
de Matos, el movimiento de resistencia estaba encabezado por
el dirigente comunista Álvaro Cunhal. Muñoz Meany respondió
a Just que Arriola estaría en Lisboa a las órdenes del gobierno
republicano español y le agradecía el envío del libro-plataforma.33
Seguidamente, el Gobierno del País Vasco en el exilio publicó
con fecha 7 de agosto de ese año de cuarenta y seis el documento
Ante la Asamblea de Septiembre de las Naciones Unidas, en el cual
se hacía un balance del papel de las delegaciones vascas en el
mundo, la coordinación de su acción con la del gobierno repu-
blicano presidido por Giral y Pereira y las visitas de sus dirigentes
al gobierno estadounidense para lograr que continuase el aisla-
miento del régimen de Franco. En este documento se informaba
que a nivel latinoamericano, ya se tenía relaciones diplomáticas
con los gobiernos de México, Venezuela, Guatemala y Panamá.34
32
Arxiu Municipal de Alboraia. Archivo Personal y de Función de Julio
Just Gimeno. JJ. Correspondencia con Enrique Muñoz Meany. 4741-16. “Carta a
Muñoz Meany. 009/092”.
33
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “Junio de 1946. Carta de Irujo a Muñoz Meany” y “29 de junio de
1946. Carta de Muñoz Meany a Manuel de Irujo”.
34
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Documentación del Gobierno
Vasco, 1946-1950. “Ante la Asamblea de Septiembre de las Naciones Unidas. 7
de agosto de 1946”. Documento mimeografiado, sin foliar.
45
arturo taracena arriola
El 30 de agosto de ese año de 1946, en una nueva carta a
Muñoz Meany, Irujo le indicaba que, a partir de ese momento, él
respondería asimismo a las cartas enviadas al presidente Giral y
Pereira debido al exceso de trabajo del secretario de la Presiden-
cia y Estado.35 De esa forma, Irujo pasó a controlar las relaciones
con los revolucionarios guatemaltecos.
Ese sería el caso de las cartas remitidas a Irujo por parte
Arriola y el presidente del Frente Socialista Portugués en torno
al apoyo que podían recibir desde Francia por parte del gobierno
republicano español. Asimismo, Irujo pedía saber cómo iban las
gestiones de Muñoz Meany ante su gobierno para que hubiese
un intercambio comercial entre Guatemala y la República Espa-
ñola, basado sobre todo en materia de comercialización de café
por parte del país centroamericano. Un mes más tarde, luego de
que Arriola señalase que un refugiado español en Lisboa, José
Méndez Alzada, se declaraba representante de los demócratas
portugueses y, como español, solicitaba ser trasladado a París,
Irujo solicitó que le hiciese llegar a Norton de Matos una peti-
ción oficial republicana para que indagase sobre dos portugue-
ses que se “significaron estúpidamente en la persecución contra
los republicanos españoles”. Poco después, Irujo le informó a
Arriola que había consultado al Ministro de Guerra de la Repú-
blica, el general Juan Hernández Saravia, información sobre el
tal Méndez Alzada, pero éste respondió no conocerlo, a la vez
que le señalaba que su petición ya había sido trasladada el 17 de
septiembre al Ministerio de Emigración francés, para que resol-
viese sobre su caso. Asimismo, Irujo solicitó a Arriola trasmitir
nuevamente a los demócratas portugueses la demanda de reca-
bar informaciones sobre los atropellos del gobierno de Oliveira
Salazar en contra de los refugiados republicanos españoles en
territorio portugués.36
35
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “30 de agosto de 1946. Carta de Irujo a Muñoz Meany”.
36
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “17 de septiembre de 1946. Carta de Irujo a Muñoz Meany”; “17
de septiembre de 1946. Carta de Irujo Arriola”; “19 de septiembre de 1946.
Carta de Azurdia Soto a Irujo” y “8 de octubre de 1946. Carta de Irujo a
46
las relaciones de guatemala …
El 28 de octubre, Muñoz Meany se dirigió a Irujo —nom-
brado ahora en el cargo de ministro de Relaciones Exteriores
republicano— interrogándolo sobre si el gobierno español ten-
dría pronto la capacidad de trasmitir en una onda corta los actos
de protesta que en Portugal se estaban preparando para el mes
de noviembre de ese año, realidad que le permitiría a su vez a
Arriola poner en autos a los portugueses. Asimismo, le notifi-
caba que le había escrito al ministro Silva Peña, presidente de
la delegación de Guatemala ante la onu, para que mantuviese
en sus sesiones la postura antifranquista adoptada por este país
desde finales de 1944. De esa forma, el voto guatemalteco sería
condenatorio del régimen de Franco, a lo cual Irujo le respondió
ese mismo día que las radios republicanas en París y en Londres
darían la noticia de la postura guatemalteca. Luego, el día 13 de
noviembre, Muñoz Meany le notificó al ministro español que en
Portugal se preparaba a su vez una protesta en contra del régi-
men de Oliveira Salazar, por lo que le solicitaba que se notificase
con antelación la fecha, hora y onda de las emisiones para que
pudiesen ser usadas en ese país.37
Frente a la inminencia del estallido de una sublevación en
Portugal, mediante dos cartas, Irujo informó a Muñoz Meany
que había hecho declaraciones sobre la problemática portuguesa
a diarios de París, Londres y Nueva York. El periódico Combat
ya había publicado, el 14 de noviembre, una nota enviada por
su corresponsal desde Lisboa, la que si bien no era laudatoria
de la resistencia portuguesa, sí hablaba de ella. Asimismo, le
ratificaba que el gobierno republicano trabajaba para montar
una tribuna radiofónica segura que reportase los hechos polí-
ticos lusitanos. Es más, el periódico vasco Eusko Deya (Diario
Vasco), que era vocero del Partido Nacionalista Vasco, había
Arriola”. Véase también: “Carta de Muñoz Meany a Arriola, 22 de noviembre
de 1946” en Arturo Taracena Arriola, Julio Pinto y Arely Mendoza, El placer
de corresponder…, 85-86.
37
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “28 de octubre de 1946. Carta de Muñoz Meany a Irujo”; “28 de
octubre de 1946. Carta de Irujo a Muñoz Meany” y “13 de noviembre de 1946.
Carta de Muñoz Meany a Irujo”.
47
arturo taracena arriola
dados informaciones sobre la situación de Portugal el día 15 de
ese mes.
Muñoz Meany se apresuró a hacer llegar a Lisboa los recortes
de la prensa editada en Francia, pues el cerco informativo que
la dictadura había establecido no permitía a la oposición por-
tuguesa enterarse de estos hechos. A su vez instó a Irujo para
que se lanzase una “intensa campaña antisalazarista en Europa
y América, pues consideró que “un ataque al padrino portugués
siempre redunda en perjuicio del ahijado español”. Le trasmitía,
además, que según el nuevo delegado guatemalteco ante la onu,
Jorge García Granados, había posibilidades de lograr un buen
número de votos latinoamericanos en contra del régimen de
Franco, aunque le advertía que éste contaba con muchos apoyos
en la Asamblea mundial.38
La revuelta portuguesa estalló en el mes de octubre de 1946
dirigida por el general José Marques Godinho, pero su esfuerzo
fue nuevamente infructuoso. El 10 de ese mes pero del año ante-
rior, ya se había intentado por primera vez realizar un golpe de
Estado contra Oliveira Salazar, al mando del capitán Fernando
Queiroga. Acción que fue neutralizada por las fuerzas de la dic-
tadura. El ingreso de Portugal a la otan en 1949 terminaría de
echar por tierra la resistencia portuguesa al salazarismo, que
como se sabe, fue derrocado con la Revolución de los Claveles
hasta el 25 de abril de 1974.39
Un mes y medio después del fallido golpe lusitano, Irujo
le escribió a Muñoz Meany sobre el caso de Méndez Alzada,
informándole que Arriola en persona le había comunicado que
podría tratarse de un espía francés infiltrando el medio repu-
blicano refugiado en Portugal. Es más, el día 26 de noviembre
la policía francesa había llegado a la sede del gobierno republi-
Fundación Eusko Media. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco, 1946-
38
1950. “15 de noviembre de 1946, Carta de Irujo a Muñoz Meany”; “19 de
noviembre de 1946. Carta de Irujo a Muñoz Meany” y “20 de noviembre de
1946. Carta de Muñoz Meany a Irujo”.
39
Sonsoles Cabeza Sánchez-Albornoz, “La oposición democrática a las
dictaduras ibérica (1940-1965)”, Cuadernos de Historia Contemporánea, 21
(1999): 205-315.
48
las relaciones de guatemala …
cano en París preguntando sobre un tal “Méndez Alzate”, quien
solicitaba un visado para Francia y quien dio como referencia el
nombre de José Giraldo, funcionario vasco en Francia. La dele-
gación del gobierno respondió que no conocían a tal personaje,
por lo que a Irujo le pareció oportuno conocer qué opinaban los
portugueses sobre el caso y el uso de un nombre parecido al del
presidente republicano español.
El 7 de enero de 1947, Muñoz Meany informó a Irujo que
Arriola enviaba desde Lisboa un comunicado del Movimiento de
Unión Democrática Portugués, el cual instaba oficialmente a la
República Española en el exilio a iniciar lo antes posible las tras-
misiones sobre la situación en ese país luego del fracaso golpista.
Dos meses después, Irujo agradeció las informaciones de Arriola
y le comunicó la fundación reciente de Radio Euzkadi de parte
del Gobierno Vasco. Durante ese mes y el siguiente, la corres-
pondencia entre ambos terminó por girar en torno al ataque
de prensa hacia el gobierno guatemalteco por parte del régimen
franquista. Sobre todo, el emitido el 15 de marzo por el diario
Arriba de la Falange Española. Asimismo, el 19 de abril de 1947,
en nota oficial de la Legación de Guatemala al Ministerio de
Estado de la República Española en exilio, se le notificaba al diri-
gente vasco que había sido trasmitida al gobierno de Arévalo la
declaración ministerial republicana del 10 de dicho mes denun-
ciando el proyecto de ley de sucesión de la Jefatura de Estado
presentado por Franco, que lo confirmaba como dictador.40
El 9 de mayo, Irujo informó a Muñoz Meany detalles sobre
el estallido de la huelga obrera en el País Vasco (Vizcaya y Gui-
puzcoa), iniciada el 1 de ese mes durante la conmemoración de
la fiesta del trabajo y en solidaridad con los represaliados. Apun-
taba que la misma había sido desencadenada por el Consejo de
la Resistencia de Euzkadi, delegado del Gobierno Vasco en el
interior, y que el comité de huelga estaba integrado por tres sin-
40
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “27 de noviembre de 1946. Carta de Irujo a Muñoz Meany”; “7 de
enero de 1947. Carta de Muñoz Meany a Irujo”; “9 de marzo de 1947. Carta
de Irujo a Muñoz Meany”; “29 de marzo de 1947. Carta de Irujo a Muñoz
Meany”; “1 de abril de 1947. Carta de Muñoz Meany a Irujo”.
49
arturo taracena arriola
dicales obreras unidas (Unión General de Trabajadores —ugt—,
Eusko Langileen Alkartasuna — ela-stv— y la Confederación
Nacional del Trabajo — cnt—). Aseguraba el funcionario vasco,
que 70 000 obreros habían hecho paro, provocando decenas de
arrestos. La huelga, cuya consigna era “Viva la República”, tenía
el apoyo de parte de los patronos vascos y de la Federación Mun-
dial del Trabajo. Finalmente, pedía al representante guatemal-
teco que solicitase a su gobierno interviniese en el Consejo de
Seguridad de la onu, del cual formaba parte.41
El 19 de mayo de 1947, Muñoz Meany le informó a Irujo que
no había podido solicitar al Gobierno de Guatemala que inter-
viniese ante el mismo sobre la realidad vasca, en primer lugar
porque estaba fuera de París y vio tarde su carta y, luego, debido
a que la huelga había finalizado en menos de una semana. Sin
embargo, le reafirmaba que quedaba abierta la propuesta a futuro
y le pedía autorización para poner en autos al embajador de Gua-
temala en Washington, Jorge García Granados, quien era favo-
rable a la República Española y podía actuar con inmediatez.42
El verano del año cuarenta y siete se pasó sin que hubiese un
intercambio entre Muñoz Meany e Irujo. No fue sino hasta el 9 de
agosto que el ministro republicano tomó la iniciativa solicitándole
al representante guatemalteco que, a raíz del retiro del licenciado
Emilio Arenales Catalán como funcionario guatemalteco ante la
unesco, lograse el puesto a favor de la refugiada española Olga
Prjawalinsky Ferrer, de origen ruso por el padre pero de naciona-
lidad española, quien era doctora en Filosofía y Letras y hablaba
ruso, francés e inglés. Como se verá, este sería el inicio del apoyo
incondicional de la diplomacia guatemalteca a los republicanos —
41
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “9 de mayo de 1947. Carta Irujo a Muñoz Meany”. (De hecho,
los huelguistas fueron entre 20 0 00 y 40 000, especialmente obreros meta-
lúrgicos. Véase: Ander Gurruchaga. El código nacionalista vasco durante el fran-
quismo. Barcelona, Anthropos Editorial del Hombre, 1986, 193-198.
42
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “19 de mayo de 1947. Carta de Muñoz Meany a Irujo”. Por una
tarjeta postal sin fecha dirigida por el guatemalteco a Irujo, se sabe que aquel
estaba de visita en Biarritz en momentos de los sucesos.
50
las relaciones de guatemala …
en especial a los vascos— en materia de empleos y papeles con que
desempeñarse en Francia y en el campo internacional.
Ese mismo día, en otra misiva, Irujo le envió a Muñoz Meany
los datos que debía de tener el pasaporte guatemalteco que pedía
para el poeta vasco Andima Ibiñagabeitia, quien se encontraba
en París desde marzo de ese año, luego de abandonar precipitada-
mente España, pues operaba para los Servicios de Información
del Gobierno Vasco. Antes, trabajaba en el pueblo Trafaria, cerca
de Estoril en Portugal, a donde lo había destinado la fábrica de
explosivos de Galdakao. El cometido del espía “Gorka” parece
haber sido vigilar los pasos del pretendiente al trono Juan de
Borbón, quien veraneaba en esta ciudad portuguesa, bajo la pan-
talla de su trabajo en la sucursal de la fábrica de explosivos. En
1943, reclamado por el lehendakari José Antonio Aguirre, Ibi-
ñagabeitia volvió a Bilbao, donde continuó operando hasta que
tuvo que huir porque la policía franquista le pisaba los talones.43
El pedido estaba acompañado de dos fotografías, así como
de los datos que debían de aparecer en el documento oficial:
“Antonio Ipañaga Ituarte. Nacido en Bilbao el 28 de enero de
1906. Hijo de Pedro y María. De oficio comerciante. Soltero.
Rostro: ovalado; Ojos: castaños; Pelo: gris; Boca: mediana;
Nariz: rectilínea; Tinte: claro; Cejas: castañas; Barba: afeitado;
Mentón: redondo. Sin señas particulares, domiciliado: 15 Ave-
nue Marceau, Paris XVI; es decir, en la sede del Gobierno Vas-
co”44 (véanse fotografías).
En carta de 10 de junio de 1947, Irujo le había indicado a José
María Lasarte Arana, creador de los Servicios de Información
y consejero gubernamental vasco, que la cancillería mexicana
43
Comunicación escrita del Dr. Gorka Aulestia, Bilbao, 30 de marzo de
2014. Véase: Gorka Aulestia, Estigmatizados por la guerra (Bilbao: Euskaltzain-
dia, 2008). La biografía de Andima Ibiñagabeitia está en las páginas 71-74;
Gorka Aulestia. “Erbestetik barne-minez. Andima Ibiñagabeitia. Susa, Donos-
tia, 200, 331 pp.”, en Sancho el Sabio. Revista de cultura e investigación vasca, año
11, 2ª. Época, núm. 14, Vitoria-Gasteiz (2001): 249-250.
44
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “9 de agosto de 1947. Carta de Irujo a Muños Meany” y “9 de
agosto de 1947. Carta de Irujo a Muñoz Meany”.
51
arturo taracena arriola
había denegado la extensión del pasaporte solicitado para “nues-
tro amigo luso” [Ibiñagabeitia]. El cónsul de ese país le había
propuesto insistir, aunque a su parecer se debían de cumplir más
requisitos para ello, como obtener una carta de la República
Española apoyando la petición. Irujo no veía nada fácil lograrlo,
en la medida en que el funcionario Lluís Nicolau podía informar
de ello a Rodolfo Llopis Ferrándiz (psoe), entonces Ministro de
la Presidencia y del Estado español, y puesto que él no quería
pasar por entrometido, el ministro del ramo era quien daba las
instrucciones del caso. De ahí surgió la idea de solicitar a los gua-
temaltecos la concesión del pasaporte. El 20 de agosto de 1947,
Lasarte apuraba a Irujo para que encontrase en esa dirección
una solución y, un día después, éste le comentó que ya había
pedido el pasaporte para Ibiñagabeitia a México, Panamá y Gua-
temala, y que los dos últimos lo habían prometido.45
El 11 de agosto, Muñoz Meany había respondió al ministro
vasco confirmándole tener en sus manos los datos para hacerle el
documento a Ibiñagabeitia y, de paso, sobre su disposición para
conseguirle un puesto en la unesco a la refugiada Prjawalinsky
Ferrer. A la semana, el gobierno de la República Española agrade-
ció la intervención a favor de Prjawalinsky Ferrer e Irujo comentó
que estaría a la espera del pasaporte guatemalteco que habían
solicitado para el intelectual vasco, reconocido euskerólogo.46
Esta sería la última intervención de Muñoz Meany en Francia
ante los republicanos, porque a finales de agosto fue nuevamente
nombrado ministro de Relaciones Exteriores a raíz de las presio-
nes de la derecha por la emisión del Código de Trabajo. El can-
ciller Silva Peña pasó a ser considerado por el presidente Arévalo
como “palaciego de derecha”, mientras que veía en Muñoz Meany
45
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Documentación del Gobierno
Vasco, 1946-1950. “10 de junio de 1947. Carta de Irujo a Lasarte”; “20 de
agosto de 1947. Carta de Lasarte a Irujo” y “21 de agosto de 1947. Carta de
Irujo a Lasarte”.
46
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “21 de agosto de 1948. Carta de Muñoz Meany a Irujo”; “28 de
agosto de 1947. Carta a nombre del Gobierno de la República Española a
Muñoz Meany”.
52
las relaciones de guatemala …
un individuo de “izquierda categórica”. De esa forma respondió
a las presiones de la United Fruit Company, a los coqueteos del
Frente Popular Libertador con los sectores conservadores y a las
libertades que se dio el ministro Francisco Villagrán de León de
emitir una circular, “cuya meta era defender la propiedad pri-
vada en el campo y frenar la demagogia lideril”.47
Muñoz Meany se despidió de Arriola, quien al mismo tiempo
había sido removido con destino a Roma, señalándole que el 10
de septiembre tomaba el avión hacia Guatemala. Le informaba
que buscaría restablecer el diálogo entre el Frente Popular Liber-
tador y su reciente escisión, el Partido de Acción Revolucionaria
(par), la que coqueteaba con integrarlo a sus filas. Asimismo, le
pedía si estaba dispuesto a servir la embajada en Francia para
hablarlo personalmente con Arévalo y, sobre todo, le informaba
el asunto más urgente de la embajada en materia de repatriación.
En ese momento se encontraban en París medio centenar de
germano-guatemaltecos llegados desde Alemania, de los cuales
había logrado ya repatriar a 40.48
Al llegar a Guatemala, a Muñoz Meany lo esperaba otro tipo
de inmigración. La que, el presidente Arévalo venía planificando
desde el mes de agosto con el valenciano José Soler Noguera
y que consistiría en traer de Francia al mayor número posible
de técnicos, obreros y campesinos republicanos para que se aco-
plasen al país. De la correspondencia se desprende que Muñoz
Meany y Soler Noguera se conocían desde París.49
Por razones de protocolo, su sustituto por interim en la capital
francesa pasó a ser Carlos Manuel Pellecer, quien fungía como
primer secretario de la Legación guatemalteca. Había sido nom-
brado Encargado de Negocios desde ese mismo mes, con el fin
de que pudiera manejar los asuntos que quedaban pendientes.
Luego de abandonar Estocolmo en mayo de 1946, había sido
47
Juan José Arévalo, Despacho presidencial, 259-260.
48
“1 de septiembre de 1947. Carta de Muñoz Meany a Arriola”, en El
placer de corresponder…, 112-116.
49
Arxiu Municipal de Alboraia. Valencia. Archivo Personal y de Función
de Julio Just Gimeno. JJ. Correspondencia con José Soler Noguera. 4740-8. “14 de
agosto de 1947. Carta de Soler Noguera a Julio Just”.
53
arturo taracena arriola
acogido por los Muñoz Meany en París, permaneciendo en la
capital francesa.50 Para entonces viajaba con un pasaporte diplo-
mático guatemalteco expedido el 25 de mayo de 1945. Durante
ese tiempo fundó familia con Blanche Yvonne Piriou, nacida en
Toulouse en 1917.
Hija de un conocido compositor francés, Blanche estaba sepa-
rada de su esposo Pierre Antoine Furminieux desde 1945, quien
había nacido en la Ciudad de Guatemala en 1913. Él era hijo de
un importante industrial francés instalado en este país centroa-
mericano a inicios del siglo xx, y amigo personal de Pellecer. En
noviembre de 1948, Furminieux obtendría la separación legal de
Blanche, quedándose con la custodia del hijo de ambos. El naci-
miento del primer vástago de Pellecer-Piriou, Balam, tuvo lugar
en Neuilly-sur-Seine el 22 de febrero de 1947. Le seguirían Carlos
Francisco, nacido el 13 de noviembre de 1948, Jean-Marc el 5 de
diciembre de 1949 y France-Noëlle, el 7 de diciembre de 1950.
Ya como Encargado de Negocios, Pellecer emitió un pasaporte
guatemalteco a nombre de Blanche, bajo la identidad de Blanca
Piriou, nacida en Quetzaltenango en 1920, con el fin de darles
a ella y al pequeño Balam la nacionalidad guatemalteca, misma
que tendrían posteriormente sus hermanos. Hasta septiembre de
1947, la familia vivía en el 25 de la rue Vernet (8ème), para luego
trasladarse al edificio de la Legación de Guatemala, en el 73 rue
de Courcelles (17 ème).51
Un nuevo y agitado capítulo se habría en las relaciones de
Guatemala con los republicanos españoles. Las acciones de los
funcionarios guatemaltecos en Francia pasarían a su vez a estar
estrechamente vigiladas por la Dirección General de la Seguri-
dad Nacional, dependiente del Ministerio del Interior francés.
el cual pidió un informe sobre la nominación de Muñoz Meany
como canciller, señalando que, por informaciones de un guate-
malteco residente en París, sabían que el cargo podría ser asu-
Ibid., 46.
50
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux. 77
51
W4145, No. 425.909. “Pellecer, Carlos. 14 fevrier 1951” y Brigade G No. 8507-
8908. “Office. A.S. du nommé pellecer Carlos”.
54
las relaciones de guatemala …
mido por el licenciado Jorge García Granados, entonces embaja-
dor en Washington, lo que no sucedió.52 Ello dio la oportunidad
a Pellecer para actuar durante un año como representante de la
diplomacia guatemalteca en Francia, lo que hizo como si tuviese
carta blanca de parte del gobierno de Arévalo.
el fervoroso entusiasmo republicano
de carlos manuel pellecer
El período de Pellecer Durán al frente de la Legación de Guate-
mala a lo largo de un año se caracterizó por gran energía organi-
zativa, audacia y —como se verá más adelante— no menos desfa-
chatez en el uso de los recursos de la representación guatemalteca
en gastos de representación, así como en favor de la República
Española en el exilio —en especial del Gobierno Vasco—, y de los
comunistas franceses y centroeuropeos.
El 23 de octubre de 1947, Pellecer tomó la iniciativa de escri-
bir a Manuel de Irujo informándole que, a raíz de ocupar el
puesto de Encargado de Negocios en la Legación guatemalteca
por la partida de Muñoz Meany, le pedía se sirviese pasar a esa
para “comunicarle personalmente el resultado de su gestión” en
torno al pasaporte para el euskerólogo Ibiñagabeitia.53 El día 28
de ese mes, el documento estaba listo; una versión mecanográ-
fica del mismo existe en el archivo personal del dirigente vasco
en la Fundación ‘Sabino Arana’ de Bilbao, Vizcaya. El dato más
importante a retener, a parte de las señas generales del personaje
utilizado para encubrir al poeta vasco, es la nota del consulado
de Guatemala en Lisboa, que dice: “Este pasaporte es válido para
dos años a contar de la fecha del 28 de octubre de 1947 y no
52
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux. 77
W4530, No. 502390, “Muñoz Meany, Enrique. 9 août 1947. Objet: A. S. de
la nomination éventuelle de E. Muñoz Meany, comme ministre des Affaires
Étrangères”.
53
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “23 de octubre de 1947. Carta de Pellecer a Irujo”.
55
arturo taracena arriola
puede prorrogarse por motivo alguno”.54 Es decir, hasta el 27
de octubre del año de 1949. La razón estribaría en el papel que
Andima Ibiñagabeitia iba a jugar nuevamente en ese país como
agente de los Servicios de Información Vascos y como encargado
de ver la situación de los 55 compatriotas refugiados en suelo
luso, que en principio querían emigrar a Guatemala.
Casi un mes después, Irujo le señaló a Pellecer que el pasa-
porte que había otorgado tenía un error en el nombre falso que
portaba, pues en la primera página el apellido era “Ipiniga” y, en
la segunda, “Ipinaga”, el correcto. Asimismo, le señalaba que el
Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia sugería que los
visados puestos por la Legación guatemalteca pasasen de visa
ordinaria a visa de servicio, porque era el estatus que correspon-
día a ese tipo de pasaporte. Al día siguiente, 19 de noviembre
Irujo se apresuró a informarle a José María Lasarte —jefe de los
Servicios de Información vascos— el pedido que había hecho a
Pellecer en el sentido de que él mismo llevase el pasaporte de
Andima a visar al Quai d’Orsay, después de completar el visado
correctamente. Al mismo tiempo, le comunicó que estaba preo-
cupado por el incidente y por las infidencias que pudiera hacer al
respecto José Antonio Durañona Aberasturi, secretario privado
del presidente Aguirre.55
El 14 de noviembre Irujo y Pellecer se reunieron para defi-
nir una línea de trabajo. El político vasco llevaba una doble
propuesta de ayuda por parte del Gobierno de Guatemala a la
causa republicana y a la vasca en particular. La primera consistía
en que los delegados del Gobierno Vasco en el exilio podrían
fungir como cónsules de Guatemala en capitales y ciudades de
Europa del Este y del Medio Oriente: Sofía, Belgrado, Varsovia,
Praga y El Cairo y, cuando estuviesen acreditados, en Bucarest y
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Documentación del Gobierno
54
Vasco, 1946-1950. “Informe de la Legación de Guatemala relativo a Antonio
Ipiñaga Ituarte. Se adjuntan fotografías de éste. 28,/X/1947”.
55
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “18 de noviembre de 1947. Carta de Irujo a Pellecer”; “19 de
noviembre de 1947. Carta de Irujo a Lasarte” y “20 de noviembre de 1947.
Carta de Irujo a Lasarte”.
56
las relaciones de guatemala …
Tánger. Asimismo, le planteaba la posibilidad de abrir un cargo
de cónsul de Guatemala en Bayona. Todos esos puestos serían
ad honorem y facilitarían las relaciones comerciales con el país
centroamericano, pues los funcionarios republicanos delegados
en tales ciudades eran agentes comerciales. A su vez, le informó
que buscaría personal vasco para el secretariado de la Legación
guatemalteca a fin de que pudiese Pellecer “disponer de los ser-
vicios de personas competentes y de confianza, a la que noso-
tros conozcamos”. Para tal cargo propuso al navarro Salvador
Aguado Andreut, graduado en Filosofía y Letras, quien además
de haber sido “herido en la guerra civil española, era diplomado
como miembro activo de la Resistencia demócrata en Francia
por los servicios franceses, belgas, ingleses y norteamericanos”.
Hasta ese momento, Aguado Andreut trabajaba como funcio-
nario en la Comisión Jurídica Asesora del Ministerio de Justicia
del Gobierno de la República Española, que Irujo dirigía como
ministro que era. De esa forma, también la ayudaría a su cote-
rráneo, pues su salario era escaso y debía mantener a su mujer y
pequeña hija.56
En la Nota oficial 241, del 18 de noviembre, Pellecer dejó
constancia del contenido de la conversación con Manuel de Irujo
y, sobre todo, de las “más destacadas manifestaciones” hechas
por él como Encargado de Negocios de la Legación guatemal-
teca a los republicanos españoles. O sea: a) Que podían disponer
de los pasaportes guatemaltecos que necesitasen, fuesen oficia-
les o diplomáticos, con el nombre usual o con otro nombre; b)
Si tenían dificultades de viaje, los podría nombrar inspectores
consulares guatemaltecos con derecho a un pasaporte diplomá-
tico; c) Le perecía excelente la idea de cubrir los puestos de cón-
sules guatemaltecos con sus representantes en El Cairo, Sofía,
Belgrado, Praga, Varsovia, y los de Tánger y Bucarest cuando
estuviesen instalados. Sobre todo, le agradaba la idea por el sesgo
comercial de la actividad de los funcionarios vascos; d) Estaba de
acuerdo en nombrar a un vasco como cónsul en Bayona; e) Todo
56
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “15 de noviembre de 1947. Carta de Irujo a Pellecer”.
57
arturo taracena arriola
esto lo hacía, porque contaba con la conformidad del Ministro
Muñoz Meany, “que es gran amigo de Uds. y de la República
Española”; f) Finalmente, ofrecía el apoyo del coche de la Lega-
ción para hacer cualquier servicio y les aclaraba que esa podía
servir de refugio a personas determinadas, pues él conocía los
pesares del exilio, cuando lo vivió en Sonora, México, durante el
régimen ubiquista, a finales de la década de 1930.57
Pellecer recibió el 27 de noviembre la lista los delegados
vascos propuestos como cónsules de Guatemala: en El Cairo,
Carlos Baraibar, doctor en Derecho y periodista, de tendencia
socialista; en Sofía, Pedro María de Irujo, doctor en Derecho, y
hermano del ministro del pnv; en Belgrado: Máximo Andone-
gui, contador mercantil, quien había trabajado para los ministe-
rios republicanos de Industria, Comercio y Navegación, y, luego
de Estado; en Praga, Ángel Aguirre, Dr. en Derecho y Ciencias
Económicas, hermano del presidente vasco José Antonio Agui-
rre y militante del pnv, y en Varsovia, Francisco Andrés Iturbide,
abogado. Le agradecía el servicio del pasaporte y le señalaba que
la gestión de Aguado Andreut le satisfaría. Cinco días después,
Pellecer agradeció a Irujo los datos y el envío.
Paralelamente, el ministro envió una carta al canciller Muñoz
Meany en la que, además de desearle éxitos, le comunicaba que
Pellecer había resuelto lo del pasaporte para Ibiñagabeitia y
había aceptado la idea de que personeros vascos sirviesen como
cónsules de Guatemala en países de Europa y Medio Oriente.
Asimismo, le había facilitado a la Legación guatemalteca un
secretario en la persona de Salvador Aguado Andreut y una
taquimecanógrafa de toda confianza. Finalmente, le recordaba
que en una ocasión habían hablado de establecer un Tratado de
Amistad, Comercio y Navegación entre la República Española
en el exilio y Guatemala, el cual podría ver la luz ahora que él
ocupaba nuevamente la cartera de Relaciones Exteriores.58
57
Fundazioa Sabino Arana, Bilbao. Fondo Irujo. Bilbao. Irujo 88-2. “Nota
241 de 18 de noviembre de 1947”.
58
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “27 de noviembre de 1947. Carta de Irujo a Pellecer”; “1 de diciem-
bre de 1947. Carta de Pellecer a Irujo” y “2 de diciembre de 1947. Carta de
58
las relaciones de guatemala …
El mes de diciembre fue más operativo y con nuevas exigen-
cias por parte de los vascos. El día 4 Irujo envió por medio de
Aguado Andreut a la Legación cuatro fotografías, dos de Anto-
nio de Zugadi y otras dos de su mujer, María Aristondo, con el
ruego de que expidiese un pasaporte oficial guatemalteco para
ambos con visa para Guatemala y cualquiera parte de Europa y
África. Su destino inmediato sería El Cairo para apoyar a Barai-
bar en sus funciones como delegado vasco. Asimismo, le solici-
taba que la Legación recogiese su visado para Egipto, lo mismo
que el visado del pasaporte de Ipiñaga (Ibiñagabeitia), con el fin
de que los interesados no tocaran dichas sedes diplomáticas.
Cabe señalar que, respecto al pedido sobre Zugadi y su mujer,
Pellecer solicitó a Irujo que pasase por la sede guatemalteca para
“concertar detalles”.59
Lo del trámite para Zugadi se debía a que éste había ido al
Ministerio republicano para solicitarle a Irujo que pidiese para
él un pasaporte con destino a Egipto, pedido que tenía el aval
de José Michelena, quien en 1946 había nombrado por Aguirre
como responsable en Europa de los Servicios de Información y
Propaganda vascos. De hecho, Zugadi era miembro de los Servi-
cios bajo órdenes de Michelena. Irujo le comentó lo siguiente a
Lasarte, quien se encargaba de América Latina:
He pedido el pasaporte para Europa y África, rogando a Pelle-
cer que pida directamente el visado para Egipto. Me ha hablado
Teodoro Aguirre de que era preciso pedir otro pasaporte
para él para Roma. Debía de pensar en que estas peticiones
no se repitan cada día, porque “al amigo y al caballo, no cansa-
llo”. Creo preferible pedir una vez a estar pidiendo cada día.60
Irujo a Muñoz Meany”. Carlos Manuel Pellecer dejó testimonio de ese exilio en
el libro Tierra ancha y ajena (Sonora) (Guatemala: s. e., 1949).
59
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “4 de diciembre de 1947. Carta de Irujo a Pellecer” y “10 de diciem-
bre de 1947. Carta de Pellecer a Irujo”.
60
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Documentación del Gobierno
Vasco, 1946-1950. “9 de diciembre de 1947. Carta de Irujo a Lasarte”.
59
arturo taracena arriola
La última carta del año de 1947 fue del canciller Muñoz
Meany, quien agradecía al ministro vasco que hubiese facilitado a
Pellecer un “secretario y una taquimecanógrafa”, y le comentaba
que no había podido ocuparse del Tratado de Amistad, Comer-
cio y Navegación entre las dos repúblicas, pero que en cuanto al
nombramiento de cónsules, tan pronto como la solicitudes fue-
sen recibidas, serían tomadas debidamente en consideración.61
Todas estas operaciones no pasaron desapercibidas a los ser-
vicios de inteligencia franceses. El 2 de diciembre, la Préfecture
de Police activó el servicio del departamento de Renseignements
Généraux (rg) para que hiciese una ficha de Carlos Manuel Pelle-
cer por estar “trabajando para los servicios secretos republica-
nos españoles”. El 14 de enero de 1948, los rg informaron que
el funcionario guatemalteco, quien había entrado en Francia a
finales de 1945, tenía relaciones con el general Méndez, jefe de
dicho servicio, aunque no habían podido identificarlo.62 Se tra-
taba del general Leopoldo Méndez López, quien había ingresado
a Francia en 1945 procedente de Colombia, donde obtuvo asilo
después de la guerra, con el fin de asumir el cargo de subse-
cretario del Ministerio de la Defensa en los gobiernos presidi-
dos por José Giral (1945-1947) y quien a inicios de 1948 mar-
chó a México. También Aguado Andreut había requerido de un
informe por parte de los servicios policiales franceses a los pocos
meses de vivir en París. El requerimiento había sido trasmitido
por el director de la Policía General francesa el 13 de octubre de
1947, lo que motivó que el 6 de noviembre estuviese listo el expe-
diente con sus datos generales y una biografía, sus respectivas
direcciones en suelo francés, sus estudios y actividades políticas
en España y su papel como resistente vasco, tanto en su país
como en el sur de Francia durante la ocupación alemana. En él
señalaba que Aguado Andreut no era un militante propiamente
61
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “22 de diciembre de 1947. Carta de Muñoz Meany a Irujo”.
62
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux. 77
W4145, No. 425.909. “Pellecer, Carlos: R. G. Brigade G No. 8907-8908.
Office. 14 janvier 1948 A. S. du nommé Pellecer, Carlos” y “Reinseignement
Généraux. Brigade G. 2. Décembre 1947. No. 8907-8908. Pellecer, Carlos”.
60
las relaciones de guatemala …
dicho, pues no era miembro del pnv y que no había sido vigilado
por esa causa. Además, era desconocido de los casilleros judicia-
les franceses.63
Con todo ese movimiento, el año cuarenta y ocho iba a ser
intenso y difícil para Pellecer. El 1 de enero, siguiendo órdenes
de la cancillería de su país, dio a luz el primer número del Bulletin
d’Information, No. 1 de la República de Guatemala, un documento
mimeografiado de 22 páginas, que contenía información general
sobre el país y el gobierno de Arévalo. En la sección “Le Guate-
mala au Monde” se veía perfilada la línea de la diplomacia revo-
lucionaria guatemalteca con respecto de la lucha en contra del
colonialismo inglés en Belice y Las Malvinas, y la participación
guatemalteca en la onu sobre las cuestiones de España, Grecia
y Palestina.64 En torno a esta última, tanto Muñoz Meany como
Arriola no habían escatimado esfuerzos para ayudar al represen-
tante del Consejo Mundial Judío en Portugal y Francia, Isaac
Weismann. Tales esfuerzos incluyeron apoyo con préstamos del
auto de la Legación, obtención de repuestos para llantas y vales
de gasolina, productos racionados, apertura de cuentas en Suiza,
traslado de fondos en oro de Portugal a Francia, información y,
sobre todo, el apoyo del gobierno de Guatemala a la creación del
Estado de Israel en el mes de mayo de 1948, pero respetando la
existencia de un Estado palestino de acuerdo a la resolución de
la onu del 29 de noviembre de ese mismo año.65
La idea era que el boletín saliese quincenalmente. Su número
cuatro, aparecido el 3 de marzo, contenía información general
sobre el país y el gobierno de Arévalo, y en él Pellecer daba una
respuesta al periódico francés Franc-Tireur, que había acusado a
63
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux. 77
W2125, No. 416919, “Aguado Andreut, Salvador: Prefecture de Police. Direc-
tion de la Police Générale. C. C. No. 1781606, Paris, 13.10-1947” y “6 Novembre
1947. A. S. du nommé Aguado-Andreut, Salvator, réfugié espagnol”.
64
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. Bulletin d’Information No. 1 de la República de Guatemala, París, 1 de
enero de 1948 (documento mimeografiado de 22 páginas).
65
Véase: Arturo Taracena Arriola. Guatemala y la creación del Estado de
Israel (1945-1948).
61
arturo taracena arriola
Guatemala de querer invadir Belice. El alegato del funcionario
guatemalteco partía de afirmar que no era cierta la especie, pues
Guatemala defendía a los pueblos oprimidos del mundo, siendo
ejemplo de ello su apoyo incondicional a la República Española
en la onu. Al siguiente número, el quinto, se incluía un mensaje
del presidente Arévalo sobre la posición guatemalteca en torno a
Belice, y una cronología del actuar internacional de Guatemala.
A su vez, se informaba que el 27 de febrero había llegado al país
centroamericano en visita oficial el presidente del Gobierno de
la República Española, Álvaro de Albornoz. Asimismo, se daba a
conocer el contenido de la conferencia que el 8 de marzo Pellecer
había dado en París durante el acto organizado por Izquierda
Republicana Española, la que versó sobre la política exterior gua-
temalteca contra el fascismo y el franquismo. En ella, el Encar-
gado de Negocios guatemalteco hizo un resumen de la posición
guatemalteca a partir de la Revolución de 1944 y el papel jugado
desde entonces por Muñoz Meany en defensa de la España repu-
blicana.66
Pero, para los representantes vascos, lo más importante eran
las tareas operativas que ayudasen al funcionamiento de su tra-
bajo diplomático y de información. El 19 de enero Irujo hizo lle-
gar a Pellecer las dos fotografías y los datos para la extensión del
pasaporte de Zugadi y de su esposa, a la vez que le pedía que cada
uno de ellos tuviese su propio documento, pues de acuerdo a su
experiencia daba más movilidad a los titulares. Sibilinamente,
le dejaba la decisión al respecto. Asimismo, le sugería que fuese
la Legación guatemalteca la que solicitase las visas al Quai d’Or-
say y al embajador egipcio con el propósito de evitar exponer a
Zugadi como cuadro del servicio secreto vasco que era. La carta
la había llevado a la sede guatemalteca el propio interesado. Una
semana después, Pellecer le informaba que había sido expedido
por la Legación de Guatemala un solo pasaporte guatemalteco a
66
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. Bulletin d’Information No. 4 de la República de Guatemala, París, 3 de
marzo de 1948 (documento mimeografiado de 15 páginas) y Bulletin d’Infor-
mation No. 5 de la República de Guatemala, París, 19 de marzo de 1948 (igual-
mente, documento mimeografiado de 15 páginas).
62
las relaciones de guatemala …
favor de los señores Zugadi, el cual contenía una visa para diri-
girse a Guatemala por cualquier vía. Aconsejaba al agente vasco
no desprenderse de él en ningún momento cuando estuviese en
Egipto, pues era difícil su reposición.67
A Irujo le pareció importante seguir colocando a sus hom-
bres en la Legación de Guatemala y el 27 de enero le informó a
Pellecer que el doctor Laureano Lasa, Director del Dispensario
de la Delegación Vasca en París, se ofrecía a atender a los fun-
cionarios guatemaltecos en Francia, gesto que se debía al deseo
vasco de “cooperar en la medida de nuestras fuerzas a la genti-
leza que Usted guarda siempre para nosotros”. Pellecer le dio
educadamente las gracias por la oferta, pero le informó que el
doctor guatemalteco Rafael Mollinedo Herrera era el Agregado
Cultural y de Sanidad de la Legación, y que él cubría las necesi-
dades médicas de sus compatriotas en suelo francés.68 De hecho,
Mollinedo, quien llevaba años viviendo en Francia, era médico
del Hôpital Saint-Louis de la capital francesa.69
el esfuer zo orga niz ativo pa r a logr a r
ca ndidatos a emigr a r a guatem al a y los
desatinos diplom áticos de pellecer
El despliegue informático guatemalteco en París tenía como obje-
tivo preparar las condiciones sobre el proyecto para hacer que
una cantidad de refugiados españoles y de otros países europeos,
especialmente del Este, pudieran acogerse a un plan de inmigra-
ción a Guatemala, como se verá en detalle en la segunda parte
de esta obra. Por los papeles de Julio Just Gimeno, depositados
en el Arxiu Municipal de Alboraia, en Valencia, sabemos que se
67
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “19 de enero de 1948. Carta de Irujo a Pellecer” y “27 de enero de
1948. Informe de Pellecer a Irujo”.
68
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “27 de enero de 1948. Carta de Irujo a Pellecer” y “29 de enero de
1948. Carta de Pellecer a Irujo”.
69
Roberto Martínez La Clainche, Destellos de París. Vida de un estudiante
mexicano el el París de la posguerra (1947-1951) (México: unam, 2006), 85.
63
arturo taracena arriola
gestó se hizo en el curso de 1947 en las conversaciones entre el
presidente Arévalo y el radical valenciano Soler Noguera, man-
datado por Just. Desgraciadamente, en los archivos franceses y
españoles no existe documentación al respecto como tampoco
en el del Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala. Por
otra parte, en los archivos que han sobrevivido en la Legación
de Guatemala en París sí se tiene la suficiente información para
hacer un perfil de cómo habría de funcionar tan ambicioso plan,
que venía a suplir los esfuerzos hechos hasta ahora por México,
para entonces ya saturado en su capacidad de seguir recibiendo
republicanos españoles. A partir de 1947, poco a poco, este país
había cerrado sus puertas a la emigración española de acuerdo a
la reorientación que la Secretaria de Gobernación hizo en mate-
ria de acogida de refugiados republicanos considerando que ya
no se tenían recursos económicos y sociales para seguir acep-
tando más. De esa forma, el proceso de inscripción de candi-
datos en la Legación de Guatemala en París empezó el 12 de
febrero de 1948.
Las condiciones internas estaban dadas en Francia para tal
operación diplomática, pues —como se ha visto—, el ex embaja-
dor francés en Guatemala George Medioni había sido nombrado
subdirector de la Sección de América Latina del Ministerio de
Relaciones Exteriores de Francia. En búsqueda de consolidar
sus auxilios políticos, al presidente Arévalo le pareció opor-
tuno condecorar con la Orden del Quetzal a Medioni por los
“importantes servicios prestados a la República de Guatemala
en reforzamiento de los lazos de amistad con Francia”, lo que
fue confirmado por acuerdo gubernamental de 18 de octubre de
1947. Para tal efecto, Pellecer celebró en la Maison de l’Amérique
Latine una recepción donde se le impuso la medalla a Medioni
el 20 de enero de 1948. Irujo y otros funcionarios republicanos
españoles fueron invitados.70 Al respecto, el entonces estudiante
70
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950, “Carlos Manuel Pellecer, Chargé dÁffaires de Guatemala en
France… Dans le Salons de la Maison de l’Amérique Latine, 96 avenue d’Iena,
à Paris, Janvier 1948”.
64
las relaciones de guatemala …
mexicano de economía Martínez La Clainche ha dejado el
siguiente testimonio:
[Me] causó gran emoción asistir a un coctel que organizó dicha lega-
ción en la Maison de l’Amérique Latine en honor del doctor Gilbert
Medioni… A dicha recepción concurrieron representantes diplomá-
ticos de numerosos países, que se trataban con gran familiaridad.
El mismo día, después del citado coctel, en ceremonia privada fue
condecorado con la orden del Quetzal el doctor Medioni por Carlos
Manuel Pellecer, después de lo cual se sirvió una magnífica cena…
Entre los asistentes más a menos asiduos a la legación de Guate-
mala destacaban miembros del gobierno de la República Española en
el exilio, a cuya causa Carlos Manuel Pellecer contribuía en diversas
formas. De tiempo en tiempo era invitado a dictar alguna conferen-
cia en los centros de reunión de los ciudadanos españoles. Su voz
potente y de tonos graves, así como el rigor de sus exposiciones dichas
de memoria, hacían sus participaciones muy lúcidas y, por conse-
cuencia, muy gustadas. Rodolfo le escuchó una brillante conferencia
sobre el conflicto de Guatemala con Inglaterra por el caso de Belice.71
En un memorandum interno de Irujo sobre una posterior con-
versación de él con Pellecer, se indica que sobre el asunto “Emi-
gración a Guatemala”, el Encargado de Negocios guatemalteco
alardeó sobre el hecho de que el gobierno guatemalteco había
aprobado un plan para recibir a 5 000 emigrantes europeos,
teniendo los españoles prioridad. Con motivo de su encuentro
con el ministro republicano Julio Just Gimeno, entonces en la
cartera de Gobernación, Pellecer había aceptado hacer “sitio
para las gentes [españolas] que dejaban en la calle”, aludiendo
al comportamiento del Ministerio francés sobre refugiados, y le
informaba que para entonces ya habían llegado los primeros bar-
cos con republicanos a Guatemala, aunque se había producido
“alguna confusión”, provocando las protestas de los emigrantes,
quienes siendo españoles “se quejaban amargamente por que-
jarse”. Guatemala se comprometía a resolver pronto los inconve-
71
Roberto Martínez La Clainche, Destellos de París…, 86. (Los corchetes
son míos.)
65
arturo taracena arriola
nientes y a proseguir con la emigración. A su vez, la Casa de la
República Española en este país aceptó encargarse de la manuten-
ción de los recién llegados durante los 10 primeros días. Como
no había médico republicano allí, se le había encargado la tarea
a uno que era monárquico, el doctor Arias,72 quien lo hacía bien,
mientras que un sacerdote vasco, “magnífico demócrata y amigo
del pueblo”, hacía el oficio de capellán, tomando en cuenta que
“la mayor parte del clero de Guatemala es fascista, falangista,
franquista, enemigo de la emigración y de la democracia”.73
Se refería al padre Jokin Zaitegui Plazaola, quien había llegado
a Guatemala en 1944, luego de abandonar la Compañía de Jesús
por su política de no apoyar el euskera y a los sacerdotes repu-
blicanos. En una nota del conocido agente vasco Jesús Galíndez
existente en el archivo del pnv se indica a Zaitegui como “sim-
patizante incondicional”,74 y en una carta dirigida a este por J.
Moire, representante de la oir en Centroamérica, se indicaba
que Antonio de Zugadi había dicho en París que el ex jesuita se
haría cargo de él a su llegada a Guatemala.75
La realidad es que la primera lista de candidatos a emigrar a
Guatemala llegó a un total de 610 adultos inscritos y 43 niños
que los acompañaban (aunque hay evidencias de que no todos
los niños fueron anotados en el registro oficial). De los primeros,
521 eran españoles refugiados en todo el territorio francés y en
otros lugares europeos (Rotterdam y La Haya) y africanos (Orán
y Casablanca), y que pudieron inscribirse entre 12 de febrero
y el 30 de abril de 1948.76 Para ello, la Legación guatemalteca
72
Posiblemente se trata del doctor José Marías Arias Mazo, quien se ins-
cribió en la Legación para viajar a Guatemala el 18 de marzo de 1948.
73
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “31 de mayo de 1948. Memorandum de Irujo sobre un encuentro
con Pellecer, al que asiste Lasarte Arana”. (Los corchetes son míos.)
74
Fundazioa Sabino Arana, Bilbao. Fondo Irujo. Bilbao. pnv nac 8RR 6
142/22. “Guatemala”.
75
Fundazioa Sabino Arana, Bilbao. Fondo Irujo. Bilbao. Jokin zaitegui. “13
de diciembre de 1950. Carta de J. Moire a Zaitegui”.
76
Embajada de Guatemala en Francia. Registro de candidatos a inmigrar a
Guatemala, Año de 1948.
66
las relaciones de guatemala …
imprimió una “Solicitud de inmigración” en la que debían de
anotarse los datos particulares del candidato.77 Buena parte de
los no españoles eran cónyuges de españoles o internacionalistas
de la Guerra Civil española, lo que se puede deducir de los expe-
dientes de algunos de los republicanos existentes en la Préfecture
de París. Una segunda lista de candidatos se llevó a cabo en la
Legación a partir del 30 de agosto de 1948, y se extendió hasta
el 18 de octubre de 1951, pero sólo incluyó a 46 personas, de las
cuales 39 eran españolas.
Sin embargo, para Irujo la prioridad seguía siendo lograr que
Guatemala aceptase que sus agentes en los países de Europa del
Este y en Egipto fuesen nombrados cónsules ad honorem guate-
maltecos. La labor de espionaje y de relaciones diplomáticas era
prioritaria para los dirigentes republicanos. El 6 de marzo, el
político vasco escribió a Pellecer señalándole que, como conti-
nuación de la reunión que habían tenido el día anterior, le man-
daba la relación de los agentes vascos en el norte de África y
en el centro-oriente de Europa. Se ratificaba en El Cairo a Car-
los Baraibar, quien se encontraba en ese momento en París; en
Sofía, a Pedro María de Irujo; en Belgrado a, Máximo Andone-
gui, delegado comercial del Gobierno Vasco en Yugoslavia y con
un trámite para que sirviese igual puesto en la Delegación de
la República en ese país; en Praga, Ángel Aguirre; en Varsovia,
Francisco Andrés de Iturbe, quien allí atendía al mismo tiempo
la delegación vasca y la republicana y, finalmente, un nuevo en
Budapest, Álvaro Guardiola, secretario de la embajada republi-
cana española. Asimismo, le señalaba que, tomando en cuenta
que Antonio Ipinaga (Andima Ibiñagabeitia) poseía papeles
guatemaltecos, podría ejercer de cónsul honorario guatemalteco
en Portugal, aunque había que consultarlo con el propio intere-
sado. El poeta vasco no aceptó y permaneció en París hasta 1954,
cuando al fin se trasladó a Guatemala.78
77
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “Legación de Guatemala en Francia. Solicitud de inmigración
(Demande d’Immigration), [1948]”.
78
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “6 de marzo de 1948. Carta de Irujo a Pellecer”.
67
arturo taracena arriola
Paralelamente, Manuel de Irujo le hizo llegar a Arriola en Ita-
lia una carta en la que le decía que el portador, Teodoro Aguirre,
hermano del presidente vasco, era doctor en Derecho y Ciencias
Económicas y estaba por llegar a Roma como representante del
Gobierno Vasco para realizar gestiones ante el gobierno italiano
y el del Vaticano. Sabiendo que por su cargo de Ministro pleni-
potenciario de Guatemala, él tenía información sobre ambos, le
pedía “le haga el honor de su amistad, que tanto aprecio yo, y
le sirva de orientador en ese mundo romano, que goza fama de
peliagudo”.79
Una semana y media más tarde, Irujo se volvió a dirigir por
escrito a Pellecer haciéndole notar que, como él era amigo de
los yugoslavos, le resultaría fácil enterarse sobre la contingenta-
ción real (pago de peaje) en materia de estupefacientes y medica-
mentos para los países en el hemisferio occidental con los que
el gobierno yugoslavo tuviese trato. Por ello, le inquiría si era
posible que por medio de la Legación guatemalteca se lograse
información sobre ello y si no, que la pidiese directamente al
gobierno de Guatemala.80
A los pocos días, Irujo recibió de Muñoz Meany una carta
en la que le señala que, por el momento, no era “político para
nuestro país establecer determinados consulados en determina-
dos países”, por lo que le hiciese saber a Pellecer que su estancia
en esos países centroeuropeos debía de ser corta y de “riguroso
incógnito”.81 El vasco se apresuró en responder al canciller gua-
temalteco su anuencia a trasmitir a éste lo indicado. De paso, le
comentó a Muñoz Meany que en principio el plan del funciona-
rio guatemalteco era permanecer algunos días en Praga, sin salir
de Checoslovaquia. Como aquel ya había partido hacia esa capi-
79
“9 de marzo de 1948. Carta de Irujo a Arriola”, con el membrete de la
Minoría Parlamentaria Vasca (Eusko Aldun Balza), en El placer de correspon-
der…, 120-121.
80
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “17 de marzo de 1948. Carta de Irujo a Pellecer”.
81
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “6 de marzo de 1948. Carta de Irujo a Pellecer” y “15 de marzo de
1948. Carta de Muñoz Meany a Irujo”.
68
las relaciones de guatemala …
tal, se había permitido proporcionarle las indicaciones personal-
mente al ministro Arriola, quien en ese momento se encontraba
en París y así evitar depositarla sin más en la Legación guatemal-
teca. Arriola prometió enviársela a Pellecer con celeridad y para
ello utilizó al encargado de Negocios del Gobierno Vasco y de
la República Española en Praga, Juan Manuel de Epalza, quien
le garantizó que esa misma tarde Pellecer sabría del deseo de su
responsable diplomático.82
El comportamiento del encargado de Negocios guatemalteco
en Checoslovaquia fue todo menos de incógnito. En el ya mencio-
nado memorandum que Irujo hizo de la conversación que sostuvo
durante tres horas con éste a su regreso de Checoslovaquia se
desprende que Pellecer estuvo en Praga quince días y recorrió
públicamente todo este país centroeuropeo. Allí visitó a minis-
tros, profesores, sindicatos, empresarios y hasta dio una confe-
rencia en la universidad nacional ante 2 000 estudiantes. No cabe
duda que el Encargado guatemalteco se vio con Epalza, pues de
opinaba que era un “buen muchacho, pero demasiado reconcen-
trado”, lo que no le ayudaba en las relaciones políticas. Además, a
sus ojos era “demasiado vasco, demasiado de derecha y poco repu-
blicano”. Le adelantó 100 dólares, que Irujo —en nota manuscrita
al borde del informe— pedía se le devolviesen a Pellecer—. Éste les
advertía que en Checoslovaquia se tendía a ignorar la “existencia
de la República Española como organismo de acción. La Legación
no actúa para nada”. “Que lo único que [en ese país] se mueve,
actúa, es lo vasco y lo comunista”. Asimismo, les señalaba que la
reciente visita de Irujo a Belgrado había sido valorada como una
“manifestación del sentido realista de los vascos, muy superior a
la de los restantes republicanos”. Sin embargo, los representantes
vascos en Praga daban la sensación de “vivir aislados”, sin dejar
de señalar que el ministro de facto de Relaciones Exteriores repu-
blicano, el valenciano José Ballester Gozalvo (Izquierda Republi-
82
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “24 de marzo de 1948. Carta de Irujo a Muñoz Meany”. Para el
papel diplomático y de inteligencia de los nacionalistas vascos en la Guerra
Fría, véase: José Félix Azurmendi. Vascos en la Guerra Fría. ¿víctimas o cómplices?
Gudaris en el juego de los espías. (Bilbao: Tarttalo, 2013).
69
arturo taracena arriola
cana) era “un majadero”. Pero lo más importante a los ojos del
guatemalteco era indicarles que el coronel José Luis Fuentes no
era la persona indicada para ir a Checoslovaquia representando
a la República, de acuerdo a la opinión de los funcionarios che-
coslovacos. En cuanto al cónsul y el vicecónsul ad honorem checos
de la República Española, les avanzaba que eran gente con rela-
ciones, por lo que Epalza se vería favorecido si se acercaba a ellos.
En Praga había, asimismo, una asociación hispano-checa que era
muy dinámica, pero que hasta ese momento no tenía relaciones
con la Legación oficial republicana. Para darle más importancia a
su papel y a sus opiniones, Pellecer le hizo ver a Irujo que, cuando
se encontrase con el presidente español Albornoz, le comentaría
personalmente todo lo referido en esta charla.83
Finalmente, Pellecer les avanzó que pretendía ir a Belgrado,
por lo que estaría interesado en conocer los contactos vascos
y republicanos allí. Lo acompañaría un ingeniero vasco Carlos
González Herrán, oriundo de Bilbao, el cual apoyaba a la Lega-
ción guatemalteca y que él suponía de filiación comunista, muy
trabajador, quien había redactado para Pellecer dos ensayos, “La
Moneda” y “Bases de la Inmigración”, en que se señalaban las
profesiones requeridas por Guatemala, las instituciones que exis-
tían allí en torno al fomento industrial y agrícola, y un análisis
sobre el Instituto de Fomento de la Producción (ifp) y su estruc-
tura organizativa. Pronto Irujo entró en contacto con Gonzá-
lez Herrán, obteniendo de él los dos estudios mencionados, los
cuales agradeció a la vez que le pedía que lo aconsejase sobre la
temática en avances agrícolas experimentados recientemente en
Europa y otros países. Asimismo, lo invitaba a conversar con el
consejero de Agricultura del Gobierno Vasco en el exilio, Gon-
zalo Nardiz (Acción Nacionalista Vasca).84
Martínez La Clainche, quien trató muy íntimamente a Gon-
zález Herrán, advierte que este había huido al sur de Francia
83
Fundación Eusko Media Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “12 de abril de 1948. (Don Carlos Manuel Pellecer - Encargado de
Negocios de Guatemala, 12/4/48)”..
84
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “8 de mayo de 1948. Carta de Irujo a González Herrán”.
70
las relaciones de guatemala …
a raíz de los bombardeos alemanes en contra del territorio de
Euskadi en 1938, siendo internado en el campo de Gurs. Al salir
de allí, conoció a su mujer, Jacqueline, y ambos subieron a París
al obtener becas para estudiar, él el doctorado en Ciencias y ella,
Ingeniería Química en el Collège de France.85
Para que no hubiera equívocos de su éxito diplomático en Che-
coslovaquia, Pellecer organizó el 3 de mayo una recepción oficial
al ministro de Comercio Exterior de Checoslovaquia, Antoine
Gregor, la que fue ofrecida por la Legación de Guatemala en los
salones de la Maison de l’Amérique Latine.86 Un reporte de 1963 de
los Renseignments Généreaux muestra que el servicio de inteligencia
francés ya seguía muy de cerca los pasos de Pellecer, tanto con los
checoslovacos como con los comunistas franceses y los republi-
canos españoles. En esta ficha se señala que, antes de ser nom-
brado en 1947 como encargado de Negocios de Guatemala, había
recibido instrucciones de su gobierno de ayudar al máximo a los
republicanos españoles. De esa forma, en 1948 entró en contacto
con La Pasionaria (Dolores Ibárruri) y con Tomás García Gar-
cía, entonces dirigente de las Juventudes Comunistas de España
y, como tal, fundador en 1945 de la Federación Mundial de la
Juventud Democrática. Asimismo, en marzo de ese año había
hecho contacto con los servicios comerciales checoslovacos, de
ahí que en abril hiciese una gira por ese país. Luego, en agosto no
había podido participar en una gira por Polonia debido a la enfer-
medad de una hija. Finalmente, durante una recepción en París,
conoció a Madeleine Braun, miembro del Partido Comunista
Francés (pcf) y le dio bonos de gasolina destinados a la Legación
guatemalteca. Seguidamente, los dirigentes comunistas Marcel
Cachin y Jacques Duclos gozaron de tales favores, que la policía
francesa catalogaba como larguesses (larguezas).87
85
Roberto Martínez La Clainche, Destellos de París…, 84 y 114.
86
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “Avril, 1948. Le Chargé d’Affaires de Guatemala en France et
Madame Pellecer…”.
87
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux. 77
W4145, No. 425.909. “Pellecer, Carlos. Secret. 3 Septembre 1963. Objet: A. S.
de Pellecer, Carlos, exmilitante du parti communiste guatémaltèque”.
71
arturo taracena arriola
El 3 de mayo de 1948, Irujo remitió a Pellecer los datos de la
familia húngara compuesta por el doctor Farkas Homonnay, su
esposa —nacida Walleshausen— y sus dos hijas Borbála y Zsuz-
sanna, residentes en Budapest. Ellos solicitaban instalarse en
París, pero para poderlo hacer requerían que un país con oficina
en la capital francesa les facilitase una carta donde se señalara
que lo hacían con el fin de arreglar sus trámites de emigración
hacia Guatemala, aunque el interés manifiesto de ellos era que-
darse en la capital francesa. El día 13 de ese mes, Pellecer le remi-
tió a Irujo los trámites que había gestionado para que la familia
Homonnay pudiese salir de Hungría.88
Para ese momento, Homonnay, quien era economista, tenía
26 años y había publicado en 1946 un tratado de bancos inti-
tulado Bank történet-A fizetésközvetítés fejlödése Babylontól napjain-
kig. La importancia que este documento tenía para los miem-
bros del pnv era que su padre, Tivadar Homonnay (1888-1964),
había sido el último Alcalde de Budapest y pertenecía al Par-
tido Demócrata Cristiano húngaro, compartiendo por tanto la
misma ideología del pnv.
Originario de Kalocsa, había hecho sus estudios de Leyes en
la Universidad de Budapest y empezó su vida pública política
en 1920, cuando representó a los empleados del ferrocarril y
organizó el partido de los socialcristianos. Fue electo alcalde de
la capital húngara y renunció en protesta por la ocupación ale-
mana. Después de la Segunda Guerra Mundial, su vida política y
personal se vio afectada por el cambio de autoridades. Internado
dos años por los comunistas en la provincia de Bekes, cuando
pudo regresar a Budapest ya había perdido sus propiedades.
Mientras tanto, sus hijos estudiaron en un colegio de las monjas
católicas y, luego, fueron a la universidad. Tidivar Homonnay
pidió a sus colegas vascos ese favor y su hijo Farkas logró salir de
Hungría en 1948, pero se instaló en Alemania, donde su esposa
lo dejó. Más tarde emigró a Canadá con las hijas. En 1991 escri-
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
88
1946-1950. “3 de mayo de 1948” (Irujo remite a Pellecer datos de la familia
Homonnay).
72
las relaciones de guatemala …
bió el libro International Food Identification, publicado en varios
idiomas. Falleció en el 2012.89
El 31 de mayo de 1948, Irujo redactó un nuevo memorandum
sobre otro encuentro con Pellecer, al que asistió José María
Lasarte como encargado de los Servicios de Información del pnv.
Con respecto al tema de los “Visados”, Pellecer les señaló que,
cuando él dejase el cargo, les entregaría “pasaportes firmados, en
blanco” para que los vascos pudieran llenarlos con las personas
que les interesasen. Además, les facilitaría un sello oficial. Sería
el de Madrid, que puesto sobre la fotografía no se notaría cuál era
su procedencia. Le señaló, además, que recibía constantemente
informes de Zugadi desde El Cairo y que complacería al presi-
dente Aguirre con el pedido de un pasaporte para la mujer de
Lasarte, deslizando la nueva de que el propio presidente Valera
ya le había solicitado uno para la suya. En cuanto al tema “Cón-
sules vascos para Guatemala”, el funcionario le había pedido al
escritor Luis Cardoza y Aragón, quien venía de ser nombrado
ministro plenipotenciario de Guatemala en Francia, que tratase
de llegar con el acuerdo logrado. Sobre el “Nuevo Ministro de
Guatemala en París”, Pellecer subrayaba que era un “gran amigo
de la República Española” y es “muy amigo mío”, además de
calificarlo como “gran poeta”. Seguidamente, a propósito del
“Gobierno de la República”, volvió a señalar que los únicos repu-
blicanos activos eran los vascos y los comunistas, y que Albornoz
se había dejado comer el mandado por el expresidente Indale-
cio Prieto en las sesiones de La Haya. Cargó de nuevo contra
Ballester Gozalvo y apuntó que el ministro plenipotenciario de
Rumanía coincidía con él sobre el tema de la eficacia de vascos y
comunistas, agregando a la lista a los socialistas.90
En cuanto a “Checoslovaquia”, Pellecer informaba que el
Ministro checo en París le había solicitado que le hiciese llegar
89
Klara Bencsisc. “In memoriam de Dr. Homonnay Farkas Arpád (1922-
2012)”, en Magyar Kronika (Montreal: enero 15 de 2014): 1. Agradezco a Rudy
Geng la traducción del húngaro.
90
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “Conferencia con don Carlos Manuel Pellecer, Encargado de
Negocios de Guatemala, 31/5/48”.
73
arturo taracena arriola
al presidente Albornoz la recomendación de que no fuese nom-
brado representante de la República el ya mencionado coronel
Fuentes. Esa fue la razón por la que no fue ratificado. Una deci-
sión que finalmente había tomado Ballester Gozalvo. Luego,
comentó el caso del rechazo checo a la actividad en Praga de
los representantes vascos, los pneuvistas Juan Manuel Epalza e
Iñaki Rentería, indicando que el primero era demasiado afín a
la figura del ex presidente húngaro Tomás Masaryk. De paso,
les aconsejaba que no se dejasen impresionar por lo sucedido y
que siguiesen su misma línea política. El gobierno checo había
querido apoyar a la República confiándole una misión comercial
apoyada por un depósito bancario, pero los responsables repu-
blicanos en ese país se habían “comido el dinero”. Fuentes era
el encargado de ella, lo mismo que de una contrata de cemento.
Quien había descubierto la maniobra era precisamente el inge-
niero vasco que trabaja para la Legación guatemalteca, González
Herrán. Fuentes, asimismo, se había rodeado un periodista de
apellido Calderón, quien con un socio judío, vendían pasapor-
tes a europeos centrorientales con destino al Medio Oriente, es
decir, al recién fundado Estado de Israel. En lo referente al tema
de los “Convenios comerciales con los países de órbita soviética”,
Pellecer seguía interesado en establecer acuerdos comerciales
con Checoslovaquia y Yugoslavia, pero el gobierno de Arévalo
no le hacía caso. Si lograba hacer pronto un viaje a Guatemala,
él personalmente trataría de empujar el expediente que tanto
interesaba a las autoridades vascas.91
Diplomáticos y agentes vascos en el mundo, 1939-1980
Italia 1948-1953 Teodoro Aguirre Lecube
Suiza 1939 Francisco Javier Landáburu
Ibíd.
91
74
las relaciones de guatemala …
Europa del Este
Bulgaria 1947-1949 Pedro María de Irujo Ollo
Ángel Aguirre (1947); Manuel
Checoslovaquia 1947-1948
Epalza; Iñaki de Rentería
Hungría 1947-1949 Ricardo Nalda
Polonia 1947-1949 Francisco Andrés Iturbe
Álvaro Guardiola; Máximo
Yugoslavia 1947-1949
Andonegui
Carlos Baraibar (1946-1947);
Egipto 1946-1950
Antonio Zugadi (1947-1950)
América Latina
Ramón María Aldasoro Galarza
(1938-1946); Francisco de
Argentina 1938-1980
Basterretxea (1946-1951); Pedro
Basaldúa Ibarmia (1951-1980)
Bolivia 1946 Ismael Escobar
Chile 1941-1975 Pedro Aretxabala Elustondo
Francisco Abrisqueta (1939-
Colombia 1939-1980
1945); Andrés Perea (1945-1980)
Cuba 1939-1958 José Luis Garay
Guatemala 1951-1954 Antonio Zugadi
75
arturo taracena arriola
Francisco Belausteguigoitia
(1939-1942); Telesforo Monzón
(1942-1946); Francisco Eguilaz
(provisional 1946; 1964-1966);
México 1936-1980 Antonio Orbe (1947-1948); José
Luis Irisarri (1948-1957); Anto-
nio Zugadi (1960-1964); Manuel
Karabias Aldekoa (1966-1973);
Alberto Azúa (1973-1980)
Eusebio de Irujo Ollo (1939-
República 1940); Jesús Galíndez (1940-
1939-1948
Dominicana 1946); Manuel Martínez de
Ubago (1946-1948)
Roberto Guisasola (1941-1964);
Uruguay 1940-1971 Vicente Amézaga (1943-1955);
Pedro Artetxe (1964-1971)
José María Gárate (1940-1948);
Luis de Bilbao (1948-1951);
Ricardo Maguregui (1951-1955);
Venezuela 1940-1980
Lucio de Aretxabaleta (1955-
1967); Fernando de Carranza
(1967-1980)
Fuente: José Félix Azurmendi, Vascos en la Guerra Fría
¿víctimas o cómplices? Gudaris en el juego de los espías (Bilbao:
Tarttalo, 2013), y Eusko Jaurlaritza, Delegaciones de Eus-
kadi (1936-1975). Antecedentes históricos de los siglos xvi al
xix . Origen y Desarrollo (Vitoria-Gasteiz: Servicio Central
de Publicaciones del Gobierno Vasco, 2010).
Luego, Pellecer abordó frente a Irujo el tema de los “Comu-
nistas”. Salieron en la conversación los comunistas Vicente
Uribe Galdeano, ex ministro de Economía durante el gobierno
de Llopis; Tomás García Zamudio, director de la recién consti-
tuida Comisión Económica del pce, y Joan Comorera i Soler,
dirigente del Partido Socialista Unificado de Cataluña (psuc),
a quien Pellecer dijo no conocer y quien en 1949 sería acusado
de “titista”, partidario del presidente yugoslavo Josip Broz Tito,
76
las relaciones de guatemala …
y expulsado del pce. El guatemalteco le indicó a Irujo que los
comunistas opinaban que “el único ministro [republicano] con
archivo, libros y estadísticas era Ud.”, señalándolo. Asimismo,
Pellecer les había dado cinco pasaportes guatemaltecos para que
hiciesen uso de ellos. En cuanto a los nacionalistas vascos, estaba
encantado de visarle el pasaporte a un primo de Lasarte.92
También comentó sobre la “Política de Guatemala”. Habló de
su buena relación con Muñoz Meany y apuntó que, por el hecho
de que no hubiese reelección en el país, pronto el panorama
electoral estaría revuelto. El propio Muñoz Meany era mencio-
nado como candidato a la presidencia, pero su mala salud no
lo ayudaba, y les hizo notar que a él, definiéndose a sí mismo
como “secretario general de los Sindicatos [sic]”, le habían ofre-
cido la Subsecretaría de Industria y Comercio, cargo que no
le apetecía por burocrático, aunque pensaba que podía ir a la
Dirección General de Comercio, la cual abarcaba los comercios
guatemaltecos al exterior y al interior del país. Pellecer pasó a
señalarle a Irujo que había recibido varios libros sobre el tema
de la agricultura y ninguna información desde Guatemala sobre
el de los estupefacientes y los medicamentos. Ello exigía hablar
sobre “Yugoslavia”, a donde pensaba viajar. Ya llevaba adelan-
tado un convenio con Belgrado y otro con Praga. Asimismo,
iría a “España”, donde quería entrar en contacto con la resis-
tencia republicana. Lasarte le ofreció, por su parte, ponerlo con
la que existía en el País Vasco, facilitándole a su vez contactos
en Madrid y Barcelona. La charla finalizó tocando el tema de
“Política general”.93
Pellecer presumió que, tal como lo había predicho, la Confe-
rencia Panamericana en Bogotá de ese año de cuarenta y ocho
resultó un fracaso, saliendo Guatemala airosa a pesar de las
acusaciones de comunistas contra Muñoz Meany y Cardoza y
Aragón hechas por los conservadores del hemisferio. Que en La
Habana la comisión creada para ver la situación de los países aún
bajo la denominación colonial trabajaba bien, siendo el papel de
92
Ibíd. (Los corchetes son míos.)
93
Ibid.
77
arturo taracena arriola
Argentina en dicha comisión modesto, aunque se había plan-
tado a Estados Unidos en lo referente a los derechos de navega-
ción en el Río de La Plata. Por su parte, los apristas peruanos
demostraban no tener consistencia, al llegar al gobierno ligados
al Frente Democrático Nacional del presidente José Luis Busta-
mante y Rivero. De hecho, el incumplimiento de las promesas
gubernamentales pronto dio paso a la revuelta popular el 3 de
octubre del año anterior. En Centroamérica, Guatemala había
tomado la dirección en materia internacional y, en México, aun-
que derrotado electoralmente, Vicente Lombardo Toledo seguía
a la cabeza del movimiento obrero latinoamericano, por lo que
hacía oposición al presidente Miguel Alemán. Por último, en lo
que concernía a los países del centro de Europa, él mantenía
buenas relaciones, especialmente con Checoslovaquia. Al final
del memorándum —de puño y letra de Irujo—, se indicaba que la
Agencia Mundial Judía en París le había pedido a la República
Española el reconocimiento de Israel, pero que el presidente
Albornoz (de Izquierda Republicana) se había “escurrido” sin
abordar la demanda judía, mientras Guatemala daba su total
respaldo al nuevo Estado.94 De hecho, Pellecer había estado pre-
sente en dicha conversación, lo que supone que el contacto con
los israelíes lo hizo él.
Finalmente, en esta conversación con Irujo y Lasarte, Pellecer
también tocó el tema de “Salvador Aguado”, quien se dirigía a
Guatemala con su mujer, pues en la Legación “no hacía papel”.
No sólo no era eficaz ni práctico, sino había creado “varios con-
flictos”, sobre todo con los republicanos que deseaban emigrar a
Guatemala. Si bien conocía su drama familiar, la persecución del
padre por parte de los franquistas, le pasaba que “creía que nadie
había más… en el mundo”.95 Para entonces, Aguado Andreut y su
esposa ya se habían inscrito el 30 de abril de ese año en la lista de
candidatos a emigrar a Guatemala, por lo que el 7 de junio Irujo
le escribió a Muñoz Meany en Guatemala por medio de él. En
la carta que portaba el navarro, le señalaba que durante nueve
Ibid.
94
Ibid.
95
78
las relaciones de guatemala …
meses Aguado Andreut había sido funcionario de la Legación,
que se presentaba como doctor en Filosofía y Letras, que había
trabajado en el Ministerio de Justicia de la República cuando él
había estado a cargo de la cartera y que iba acompañado de su
esposa, de profesión maestra. Le señalaba que eran “paisanos”
(navarros) y que el padre de él había sido perseguido y martiri-
zado por su posición política, siendo ya un hombre viejo y acha-
coso. Por ello, le pedía apoyarlos para insertarse en el país.96
Por esas fechas, Irujo también le informó a Pellecer que
Andima Ibiñagabeitia deseaba a su vez emigrar a Guatemala y
para ello venía de presentar sus papeles en la oficina encargada
de refugiados en Francia, 7 rue Copernic, mostrando el expe-
diente que había hecho ante la oir (Oficinal Internacional para
Refugiados). Sin embargo, allí le comunicaron que aún no había
llegado la autorización desde Ginebra. De paso, le recordaba
que se trataba de un intelectual de alta valía. Paralelamente,
Irujo escribió una carta en francés a la oficina de refugiados,
pidiendo que fuese examinado el expediente de Ibiñagabeitia,
en la medida en que cumplía con las normas de la Oficina Inter-
nacional para Refugiados e Inmigrantes.97
El último intercambio epistolar entre Pellecer e Irujo se
produjo el 25 de junio de ese año de 1948, a propósito de que
Zugadi tenía ya preparada la memoria sobre los temas que el
guatemalteco le había solicitado sobre la situación en Egipto. Le
informó que no podía enviársela por correo diplomático por lo
prohibitivo del asunto, pero que se la haría llegar por medio de
una persona de confianza.98 Al mes siguiente, José María Lasarte
le recordó a Irujo que habían quedado pendientes de Pellecer
“las visas de los Sesé (el cura y mis primos), sus documentos han
quedado en la Legación”. Se trataba de Baldomero Sesé Pamiés,
96
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “7 de junio de 1948. Carta de Irujo a Muñoz Meany”.
97
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “Carta de Irujo a Pellecer” [Mediados de 1948] (Borrador de carta
en francés de Irujo a la oficina francesa de refugiados).
98
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “25 de junio de 1948. Carta de Irujo a Pellecer”.
79
arturo taracena arriola
oriundo de San Sebastián y de los primos de este dirigente vas-
co.99 La llegada del verano no facilitó el intercambio entre los
dos políticos. Sin embargo, el 30 de agosto de 1948, el hasta
entonces encargado de Negocios volvió a abrir en París un nuevo
plazo para que los republicanos residentes en esa ciudad pudie-
sen registrarse en la Legación de Guatemala. El periodo conclui-
ría el 9 de noviembre de 1948, cuando Luis Cardoza y Aragón
ocupaba ya el cargo de Ministro plenipotenciario y Pellecer se
había visto obligado a regresar a Guatemala, llevando consigo a
su familia.
Su salida del cargo había sido de clara confrontación con el
afamado escritor guatemalteco por el manejo de los asuntos
diplomáticos guatemaltecos, en especial los fondos utilizados
para la repatriación de los germano-guatemaltecos. A pesar de
ello, Irujo mantuvo relación con Pellecer, lo mismo que Julio
Just Gimeno. Este último le dirigió una larga carta antes de ter-
minar el año, el 5 de diciembre, en la que le informaba que por
su esposa Blanche, el ministro Cardoza y Aragón y otros ami-
gos, sabía que se encontraba en Guatemala metido en el proceso
electoral a favor del candidato Arbenz, a la vez que le hacía ver
que los republicanos españoles de Francia estaban preocupados
por un fallido golpe de Estado contra el presidente Arévalo. Asi-
mismo, le recordaba que la República Española seguía pendiente
de lo que pasase en la onu en cuanto a la cuestión española y
que desgraciadamente no había podido ver al canciller Muñoz
Meany durante su estancia en Europa para asistir a la sesiones
de la asamblea mundial. Este había caído enfermo a mediados
de noviembre antes de poder embarcar para Guatemala en el
puerto de Cherburgo, por lo que tuvo que regresar a París. Había
recibido una tarjeta de su parte el día 20 de ese mes, disculpán-
dose por no poder atenderlo en persona.100
99
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Documentación del Gobierno
Vasco, 1946-1950. “19 de julio de 1948. Carta de Lasarte a Irujo”.
100
Arxiu Municipal de Alboraia, Valencia. Archivo Personal y de Función de
Julio Just Gimeno. JJ. “Carta a Carlos Manuel Pellecer. 4741-19; “3 de diciem-
bre de 1948. Carta de Just a Pellecer”; JJ. Correspondencia con Enrique Muñoz
Meany. 4741-16. “20 de noviembre de 1948. Carta de Muñoz Meany a Just”; “3
80
las relaciones de guatemala …
Muñoz Meany seguía siendo la principal referencia guatemal-
teca de los republicanos españoles. Sabido de que Muñoz Meany
estaba al frente de la cancillería guatemalteca, el 8 octubre de
ese año de cuarenta y ocho, el Bloque Republicano Gallego le
dirigió un llamado en su papel de presidente de la delegación
guatemalteca ante la Asamblea de la onu, cuyo tercer período de
sesiones se venía celebrando en el Palacio Chaillot, con el fin de
solicitarle que interviniese a favor de la vida de 11 republicanos
detenidos en la cárcel de La Coruña y condenados a muerte. La
firmaban Antonio Núñez, secretario y Enrique Lister, consejero,
ambos importantes dirigentes comunistas. Durante la asamblea
mundial se discutiría si las propuestas de castigo hacia el régi-
men franquista adoptadas por las Naciones Unidas seguirían en
pie o no. Buena parte de los países latinoamericanos era ahora
favorable a suprimirlas. Ello implicaba que España podría incor-
porarse a los organismos internacionales y recibir ayuda finan-
ciera de los Estados Unidos.101
Finalmente, en la comentada carta de Just, éste felicitaba a
Pellecer por el nacimiento de su segundo hijo y le pedía que,
desde Guatemala, viese la posibilidad para que fuesen admitidos
en este país Vicente y José Luis Hernández, “refugiados políticos,
valencianos como yo, que han pedido que yo les ayudara a con-
seguir [la inmigración]”. Los dos eran técnicos en cine (operado-
res), pero sobre todo eran expertos en trabajos de sonorización,
quienes no se habían inscrito en las listas para la inmigración
establecidas por la Legación de Guatemala en París.102
de diciembre de 1948. Carta de Just a Muñoz Meany”, y “11 de diciembre de
1948. Carta de Munóz Meany a Just”.
101
“8 de octubre de 1948. Carta del Bloque Republicano Gallego a Muñoz
Meany”, en El placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola,
Arely Mendoza y Julio Pinto, 145-147. Véase: A. J. Lleonart y Amselem, España
y onu III. (1948´1949): La ‘Cuestión española’: estudios introductivos y corpus docu-
mental (Madrid: Instituto de Ciencias Jurídicas, Departamento de Derecho
Internacional ‘Francisco de Vitoria’, 1985).
102
Arxiu Municipal de Alboraia. Valencia. Archivo Personal y de Función de
Julio Just Gimeno. JJ. “Carta a Carlos Manuel Pellecer. 4741-19”; “3 de diciembre
de 1948. Carta de Just a Pellecer”.
81
arturo taracena arriola
De su lado, el 25 de marzo de 1949, Manuel de Irujo le comentó
a Pellecer que acababa de volver de una gira política por el Caribe
y el Cono Sur, y le indicaba que pronto visitaría a su sucesor
Antonio Morales Nadler. Pero que, en concreto, le agradecía el
apoyo dado a los republicanos, reconociendo que él era del tipo
de personas que “dan la cara y no pasan la cuenta”.103 Como se
verá más adelante, Irujo mantuvo por mucho tiempo la relación
con el guatemalteco, aún después de que éste hubiera renunciado
a sus ideas de izquierda y fuera ya un agente de la cia confeso.
De la destitución de Pellecer, Martínez La Clainche dejó el
siguiente testimonio:
Hacia los inicios de la primavera [1948], Carlos Manuel Pellecer
había comenzado a hablar de las intenciones de su gobierno de
dar por concluida su misión en breve plazo y llamarlo de regreso a
desempeñar otro cargo en Guatemala. Antes de regresar planeaba
visitar diversos países de Europa y después Estados Unidos. Allí
compraría un automóvil y en su camino rumbo a Guatemala reco-
rrería México...104
Los viajes que efectuaba por entonces Carlos Manuel consti-
tuían para él, de hecho, una despedida de Europa, pues sabía de
la intención de su gobierno de llamarlo de regreso a Guatemala
de un momento a otro, lo cual ocurrió efectivamente un mal día.
A pesar de lo anterior, Carlos Manuel permaneció en Europa un
buen tiempo, durante el cual se fue despidiendo de las autoridades
francesas. Por otra parte, fue siendo objeto de despedidas organiza-
das por los colegas, por las autoridades francesas, por los miembros
del gobierno de la República de España en el exilio y por la colonia
española residente en París. A final de todas esas manifestaciones
en su honor, voló a Guatemala vía New York. Antes de empren-
der este viaje tuvo la gentileza de presentar a Rodolfo [Martínez La
Clainche] con su sucesor, el muy prestigioso escritor Luis Cardoza y
Aragón, con quien Rodolfo nunca más tuvo contacto.105
103
Fundazioa Sabino Arana, Bilbao. Fondo Irujo. Irujo 55-1, “25 de marzo
de 1949. Carta de Irujo a Pellecer”.
104
Roberto Martínez La Clainche, Destellos de París…, 128. (Los corchetes
son míos.)
105
Ibíd., 172.
82
las relaciones de guatemala …
el inicio de la guerra fría y la ambivalencia
diplomática del presidente arévalo.
la frustración de cardoza y aragón
Luis Cardoza y Aragón tuvo ciertos problemas para ser confir-
mado en Guatemala como ministro plenipotenciario en Francia
en sustitución de Muñoz Meany. Es más, tardó seis meses en
conseguir que el gobierno francés le concediese el agrément. El
18 de octubre de 1948, el escritor terminó por recibir de parte
de Francisco Azurdia Soto, secretario de la Legación, los archi-
vos y bienes de la representación guatemalteca. De inmediato, el
nuevo ministro dejó constancia en el Libro de Actas de la Lega-
ción que Carlos Manuel Pellecer dejó una “lista informal” de
las personas germano-guatemaltecas que en lo “particular dis-
ponían de fondos para su repatriación”.106 Lo cierto es que el
25 de diciembre de 1947, éste había ofrecido en honor de ellos
un cóctel al cual concurrieron unas cien personas. La opinión
de Martínez La Clainche era que los germano-guatemaltecos
volvían a Guatemala “gracias a gestiones llevadas a efecto por
Carlos Manuel Pellecer ante su gobierno”, luego de varios años
de estar solicitando reiteradamente ser repatriadas sin ningún
éxito.107 Un affaire que, tal como se verá, estallaría un año más
tarde, cuando Pellecer se volvió a presentar en Francia sin el aval
de su gobierno.
El 19 de diciembre, Cardoza y Aragón le escribió una carta
oficial a Muñoz Meany en la que le recordaba que, en las conver-
saciones de ambos con los republicanos españoles, había estado
presente el tema del giro que la Guerra Fría estaba tomando al
calor de los acontecimientos mundiales. En América Latina se
estaban viviendo tensiones sociales y políticas en países como
Perú, Venezuela, Costa Rica, El Salvador y Ecuador, lo que
parecía fuesen “movimientos coordinados”. “Y, nosotros, hace
tres semanas teníamos problemas semejantes”, refiriéndose a
106
Embajada de Guatemala en Francia. Libro de Actas de la Legación de
Guatemala (1947-1959), “Acta No. 22, París, 18 de octubre de 1948, fls. 28-29”,
y “Acta Núm. 23, París, 1 de noviembre de 1948, fls. 30-31”.
107
Roberto Martínez La Clainche, Destellos de París…, 84.
83
arturo taracena arriola
la fallida conspiración del coronel Marciano Casado, ocurrida
el 25 de noviembre de 1948, un día después de que el nuevo
embajador de Estados Unidos, Richard Patterson presentase
credenciales. Los acontecimientos posteriores permiten aseve-
rar que Patterson llegó instruido de impulsar la Guerra Fría en
Guatemala. Paralelamente, Cardoza y Aragón reflexionaba en
la misma comunicación sobre el hecho de que “las diferencias
entre los partidos de izquierda han contribuido mucho al creci-
miento de los adversarios” al gobierno arevalista y a los logros de
la Revolución de Octubre.108
Poca información se tiene sobre la relaciones entre los gua-
temaltecos y los republicanos españoles durante los primeros
meses de 1949. Sin embargo, hay constancia que el affaire Pelle-
cer seguía afectando las actividades en el seno de la Legación
Guatemalteca. El 27 de junio, el canciller Muñoz Meany le escri-
bió una carta personal a Jorge Luis Arriola, quien continuaba
como embajador guatemalteco en Italia, tocando el punto en
la medida en que el agregado militar guatemalteco, el capitán
Víctor Salomón Pinto, lo hacía ahora responsable de la insolven-
cia de Pellecer, quien siendo encargado de Negocios recibió los
sueldos del militar y no los cubrió, quedándose con las sumas.
Para pagar dicha deuda, la Cancillería guatemalteca decidió
comprarle el auto personal que dejó en París y así solventar este
asunto y otros más que se le señalaban. El auto de marras era un
Packard de Luxe negro, conducido por el chofer de la Legación,
el refugiado ruso Wadim Borosinoff (Bodin, escribe Martínez La
Clainche) contratado por Muñoz Meany, quien impecablemente
uniformado de gris se encargaba de pasear a Pellecer, a su mujer
y amigos por los bosques que rodeaban a la capital francesa, e
incluso por el Chateau de Versailles.109
Muñoz Meany se defendió de los señalamientos de Pinto
puntualizando que Pellecer había sido nombrado encargado de
108
“19 de diciembre de 1948. Carta de Cardoza y Aragón a Muñoz Meany”,
en El placer de corresponder…, 152-154. Véase Juan José Arévalo, Despacho pre-
sidencial…, 353-354.
109
Roberto Martínez La Clainche, Destellos de París…, 97.
84
las relaciones de guatemala …
Negocios en París por su antecesor, Eugenio Silva Peña, como
ministro de Relaciones Exteriores entre 1944 y 1945, y no por
él.110 Indudablemente, los escándalos de Pellecer en París no lo
ayudaban, sobre todo cuando otros asuntos internos más graves
harían que sus días como canciller guatemalteco estuviesen con-
tados en la primavera de 1949.
La salida de Muñoz Meany se dio en el contexto del levan-
tamiento fallido del coronel Francisco Javier Arana, jefe de las
Fuerzas Armadas, en el mes de junio de ese año. En la polémica
que se abrió en el Gabinete arevalista en torno a las medidas a
tomar en contra de los golpistas luego de la muerte violenta de
su líder, el hasta ese momento canciller guatemalteco se negó a
que se les expulsase del país por considerar que sería un bache en
la democracia guatemalteca, con el resultado de que su opinión
quedó en abierta minoría frente a la de los ministros proarevalis-
tas. Ante esa situación, tuvo que renunciar en el curso del mes de
agosto.111 Renuncia que fue aceptada por el presidente Arévalo,
decidido esta vez a hacer un giro hacia la derecha para calmar las
presiones del embajador Patterson y de la derecha guatemalteca.
El 5 de octubre, Irujo dejó sus primeras impresiones de lo
ocurrido en Guatemala en un memorándum que dirigió a José
“Pepe” Michelena sobre la larga conversación que venía de tener
con Cardoza y Aragón, el cual le notificó que Muñoz Meany
había dejado la cancillería y se encontraba de cura en Brooklyn,
Estados Unidos, siendo sustituido por Ismael González Arévalo,
primo del presidente guatemalteco. El dirigente vasco lo había
tratado en Londres durante el año de 1946, pues era allí miem-
bro de la Legación de Guatemala. Muñoz Meany no había acep-
tado la presidencia del Congreso de la Paz de México que se llevó
a cabo en el mes de julio ni el puesto de embajador en Francia,
que el escritor guatemalteco había puesto a su disposición. La
evaluación de Cardoza y Aragón sobre el nuevo gobierno guate-
110
“27 de junio de 1949. Carta de Muñoz Meany a Arriola”, en El placer de
corresponder…, 159-162.
111
Véase. Arturo Taracena Arriola. La polémica entre el pintor Eugenio Fer-
nández Granell, la agear y el Grupo Saker-ti: Desencuentros ideológicos durante la
“primavera democrática” guatemalteca (Guatemala: flacso, 2014).
85
arturo taracena arriola
malteco era que el mismo se situaba en el centro-derecha. Los
cambios se habían dado por presiones de los Estados Unidos,
quien había tenido en Arana a su principal apoyo interno. En
cuanto a Pellecer, estaba “caído y desacreditado por demagogo”.
Irujo subrayaba que Muñoz Meany, Cardoza y Aragón y
Arriola eran de izquierda, pero que de acuerdo a la opinión del
escritor guatemalteco, este último era el menos “avanzado”. De
ahí que Arriola guardase buenas relaciones con Arévalo y no
así con él, por lo que estaba en una posición difícil. Por ello, en
cuanto al tema demorado de los pasaportes de Zugadi y de Ibiña-
gabeitia, Cardoza y Aragón sólo prometía ver si lograba prorrogar
su validez, pues veía difícil darle uno nuevo. En cuanto al tema
de los cónsules, no había mayor avance, por lo que le proponía
que escribiese a Muñoz Meany para que empujase el asunto por
la influencia que seguía teniendo en materia de política interna-
cional. Sobre todo, había que tomar en cuenta la buena relación
existente entre Irujo y González Arévalo. Además, le informaba
a Michelena que había hablado con Teodoro Aguirre, “amigo
personal, de alguna intimidad de Arriola”, para que ayudase en
la gestión, pues González Arévalo preferiría entenderse más con
el representante guatemalteco en Italia que con él. La idea era
que Lisboa, Tánger y El Cairo dependiesen en el futuro de Agui-
rre, ya establecido en Roma.112
Por su parte, Cardoza y Aragón le reportó a Muñoz Meany la
tónica de este encuentro, recordándole que veía los asuntos plan-
teados por el dirigente vasco cada vez más difíciles. “Me pareció
mejor —le explicaba— que el doctor Irujo escriba directamente
a González Arévalo, ya que cualquier recomendación mía sería
más bien contraproducente”. De ahí que lo mejor era que bus-
case pasar por intermedio de Arriola.113
Ese mismo día, Irujo le escribió a Muñoz Meany diciéndole
que Cardoza y Aragón lo había puesto al tanto sobre su situa-
112
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “6 de octubre de 1949. Memorandum de Irujo a Michelena (P. P.)”.
113
“6 de octubre de 1949. Carta de Cardoza y Aragón a Muñoz Meany”, en
El placer de corresponder…, 173-176.
86
las relaciones de guatemala …
ción personal y los cambios en el gobierno guatemalteco, a la
vez que le reafirmaba su afecto y adhesión a su “robusta perso-
nalidad representante para el mundo Ibero-Americano”. Desde
Brooklyn, Muñoz Meany le respondió indicándole que estaba al
margen de los asuntos de Guatemala, pero que tenía la promesa
de Arévalo de que las fuerzas democráticas guatemaltecas respe-
tarían en sus líneas fundamentales la postura del país frente a
España y que no cambiaría la política internacional hasta enton-
ces seguida.114
En cuanto a Andima Ibiñagabeitia, todo indica que, una vez
obtenido su pasaporte, fue reenviado en misión a Portugal, pues
el 20 de octubre Irujo le procuró a Cardoza y Aragón su direc-
ción personal: “Andima (Ipiñaga) en Lisboa, 22 rua de Gloria”.
Su pasaporte guatemalteco era válido hasta el 27 de ese mes y
año.115 A la vez, Irujo le trasmitió a Cardoza y Aragón las con-
dolencias de los republicanos españoles por la catástrofe provo-
cada por un ciclón en Guatemala. Paralelamente, ese mismo
día le mandó un telegrama al canciller González Arévalo con el
texto “Condolencias víctimas bíblica catástrofe”. Una semana y
pico después, éste le agradecía las mismas.116 Pero lo importante
para los asuntos vascos en sus relaciones con Guatemala seguía
siendo el tema de los cónsules. A inicios de noviembre, Irujo le
informó a Cardoza y Aragón que, siguiendo su recomendación,
había escrito al canciller González Arévalo sobre el tema.117
114
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “6 de octubre de 1949. Carta de Irujo a Muñoz Meany” y “15 de
octubre de 1949. Carta de Muñoz Meany a Irujo”; “Carta de Cardoza y Ara-
gón a Muñoz Meany, 6 de octubre de 1949”, en El placer de corresponder…, 173.
115
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Documentación del
Gobierno Vasco, 1946-1950. “Informe de la Legación de Guatemala relativo a
Antonio Ipiñaga Ituarte. Se adjuntan fotografías de éste. 28/X/1947”.
116
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “20 de octubre de 1949. Carta de Irujo a Cardoza y Aragón”; “Con-
firmation of Cable sent Via Commercial. M. Irujo - 11, Av. Marceu-Paris, 16,
20/X/1949” y “No. 18075 Excelentisimo Manuel de Irujo, 11 Avenue Merceu
Paris. Telegrame Via P. Q. 29 de octubre de 1949”.
117
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “5 de noviembre de 1949. Carta de Irujo a Cardoza”.
87
arturo taracena arriola
En esta larga carta al nuevo canciller guatemalteco, Irujo le
recordaba a González Arévalo que ambos se habían separado
en Londres en 1947, haciendo votos porque se reprodujese la
charla que el funcionario guatemalteco venía de dar en el Cen-
tro Vasco de la capital inglesa en favor de la causa republicana
española. Ahora lo felicitaba por su nombramiento como minis-
tro de Relaciones Exteriores, y se sentía obligado a ponerlo al
tanto de las conversaciones con Muñoz Meany en torno a que los
representantes del Gobierno Vasco en algunos países cubriesen
ad honorem los consulados guatemaltecos. De manera concreta,
se refirió a Antonio de Zugadi, de 36 años, casado, Licenciado
en Derecho, quien poseía “pasaporte guatemalteco y atendía en
El Cairo los servicios comerciales y de información vascos. Su
hija era el primer nacimiento guatemalteco en el “país de los
Faraones”. Y, si fuese nombrado cónsul de Guatemala, atendería
para el país centroamericano los intereses del Canal de Suez, del
mundo árabe y del Próximo Oriente, con sus “petróleos y encru-
cijadas”. De esa forma, se completaría la actividad que hacía el
cónsul guatemalteco en Tel Aviv, Isaac Weismann, uno de los
representantes en Europa del Consejo Mundial Judío antes de la
fundación de Israel. Además, concluía, subrayando que “Zugadi
podría servirles información que interese a Uds. conocer por
corresponsal propio del país y de la zona”. Como se ha visto, para
entonces Zugadi era uno de los principales agentes del servicio
de inteligencia vasco en el exterior.118
El otro asunto importante continuaba siendo conseguir visas y
pasaportes guatemaltecos precisamente para los agentes vascos del
Servicio de Información. Antes de cerrar el año, Irujo le trasmitió
a Cardoza y Aragón la respuesta de Arriola en torno a la demanda
de apoyo para conseguir un pasaporte guatemalteco a Joseba Elo-
segui Odriozola —comandante durante la guerra, presente en el
bombardeo de Guernica y, luego, preso y canjeado, quien entró
a trabajar en los servicios vascos— y a su señora. Arriola indicaba
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
118
1946-1950. “5 de octubre [sic, noviembre] de 1949. Carta de Irujo a González
Arévalo”. (Los corchetes son míos.)
88
las relaciones de guatemala …
que, para salir ellos de Francia, Cardoza y Aragón debía de dar-
les “un ‘documento de viaje’, con membrete y sello de la Lega-
ción, extendido en una hoja simple, sin dejar matriz. Ese ‘docu-
mento de viaje’ se quedaría en Roma y, contra él, se extienden
los pasaportes”. Para tal efecto, le mandaba adjuntas fotografías
del matrimonio y de su hijo. Luego, pasando a otro asunto, Irujo
le informaba que Eusko-Deya había transcrito pasajes del nuevo
libro del escritor guatemalteco. Se refería a Pequeña Sinfonía del
Nuevo Mundo, publicado en Guatemala en ese mismo año.119
El año de 1950 lo empezó Cardoza y Aragón informándole
a Muñoz Meany que Antonio Morales Nadler venía por fin de
suplir a Carlos Manuel Pellecer en el puesto de encargado de
Negocios y que, en ese momento, Arriola se encontraba en París,
pues dejaba de ser embajador en Italia y regresaba a Guatemala
para asumir la embajada en El Salvador. A su vez, de la misma
forma en que Pellecer se había empeñado en lograr que arran-
case el plan de traslado de refugiados republicanos de Francia
a Guatemala, ahora Cardoza y Aragón lo continuaba supervi-
sando. Sin embargo, consideraba oportuno ampliarlo a refugia-
dos españoles que permanecían en Portugal.120
El 25 de marzo, Cardoza y Aragón le escribió directamente al
presidente Arévalo, quien entraba en su último año del mandato,
adjuntándole la Nota 226, de fecha 21 de ese mes, por medio de la
cual le explicaba que hasta ese momento toda la documentación
relativa a los 55 refugiados españoles en Portugal ya se hallaba
en orden y completa en la Secretaría de Relaciones Exteriores,
pero que aún no había recibido instrucción alguna al respecto.
Es más, el cónsul republicano en Guatemala, Alfonso Rodríguez
Muñoz, le había entregado al presidente guatemalteco la carta de
petición de ellos, calzada con sus respectivas firmas. A su vez, la
Nota 256 de Legación de Guatemala en París se refería al hecho
de que se había apersonado en la sede guatemalteca el señor Pie-
119
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “6 de diciembre de 1949. Carta de Irujo a Cardoza y Aragón”.
120
“10 de febrero de 1950. Carta de Cardoza y Aragón a Muñoz Meany”,
en El placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Arely Men-
doza y Julio Pinto, 186-187.
89
arturo taracena arriola
rre Monfraix, funcionario de la iro, con el propósito de propor-
cionar información sobre los refugiados españoles que buscaban
llegar a Guatemala. Cardoza y Aragón manifestaba su extrañeza
al presidente Arévalo, porque no comprendía cómo recibía ins-
trucciones de la Oficinal Internacional para Refugiados, cuando
él no había recibido ninguna de parte del Ministerio de Rela-
ciones Exteriores de Guatemala. Por ello le pedía al presidente
que le comunicase al ministro González Arévalo que por favor
girase instrucciones precisas al respecto. El 17 de abril, Cardoza
y Aragón envió una nota oficial al canciller guatemalteco en la
que le comunicaba que le estaba enviando tres documentos refe-
rentes al ingreso como residentes de 55 republicanos refugiados
en Portugal, quienes hacía más de un año esperaban de parte del
Gobierno de Guatemala la resolución sobre su trámite.121
El 24 de mayo, aprovechando el hecho de que Antonio de
Zugadi había llegado a París desde El Cairo, Irujo se lo presentó a
Cardoza y Aragón, proporcionándole para ello una carta de reco-
mendación. En ésta, el dirigente vasco comentaba: “este vasquito
es guatemalteco. En El Cairo nació su hija que es guatemalteca”
y agregaba que ésta disponía de un visado sin límite de tiempo y
“como va a hacer el viaje a Guatemala, desea presentarse al repre-
sentante de ese país”. Para entonces los dirigentes vascos (con la
anuencia de Michelena y Lasarte) habían considerado oportuno
que Zugadi fuese a tierras centroamericanas para destrabar el
asunto de los cónsules y ver la posibilidad de que ocupase el
cargo de cónsul de la República Española en el exilio en Guate-
mala.122 La aproximación del cambio de presidente, lo ameritaba.
Ya para junio se sabe que Zugadi tenía planificado hacer un
viaje de prospección al país centroamericano. Empero, se resistía
“a utilizar la firma del antiguo Encargado de Negocios [Pellecer]
debido a su difícil situación frente a las autoridades francesas”.
121
“25 de marzo de 1950. Carta de Cardoza y Aragón al presidente Aré-
valo”; “1 de abril de 1950. Nota 256. Legación de Guatemala en París”, y “17
de abril de 1950. Carta oficial de Cardoza y Aragón para González Arévalo”,
en El placer de corresponder…, 190-191 y 192-193.
122
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “24 de mayo de 1950. Carta de Irujo a Cardoza y Aragón”.
90
las relaciones de guatemala …
De hecho, a éste no le habían permitido entrar recién a Francia
proveniente de Bruselas, Bélgica. Ello obligaba al agente vasco
a acudir a la Préfecture de Police de París para indicar que no
había podido entrevistarse con Cardoza y Aragón, que el pasa-
porte había sido expedido por Pellecer sin fecha de término de
validez y ampliado ante Arriola en Italia. Lo más que podría
pasar —reflexionaba Irujo— era que la policía francesa llamase
a la Embajada y el ministro plenipotenciario informase lo que
sabía. Su opinión era que “Zugadi procurará que pase la cosa sin
nueva consulta. Yo creo que lo conseguirá”.
El pasaporte había sido expedido el 27 de enero de 1948 con
núm. 870, y ampliado por los trámites hechos por Maité Zugadi
en Roma, el 23 de diciembre de 1949. Dos días después, Irujo
le explicó a Cardoza y Aragón que Zugadi resolvió el trámite sin
problema. Ese mismo mes, le envió adjunta una carta de Muñoz
Meany en la que le participaba su discurso en honor de la Repú-
blica Española y le ratificaba la información que León Felipe
le había hecho llegar al escritor guatemalteco la revista España
peregrina, de la que era uno de los animadores.123
Desde Guatemala, Muñoz Meany también escribió a Cardoza
y Aragón informándole que el caso Pellecer había hecho final-
mente crisis:
fue citado por el Ministro del Interior [francés]. Se le fijó un término
improrrogable para salir de Francia que vence el 9 de septiembre.
Por otra parte, debe cantidades muy fuertes y está urgido de dinero.
Ayer dirigí un cifrado largo al Presidente [Arévalo] rogándole la
ayuda económica que cmp requiere para liquidar este problema que
nos puede causar muchos dolores de cabeza, dada la irregular e
insostenible situación de este amigo de Francia.124
123
Fundazioa Sabino Arana, Bilbao. Fondo Irujo. Bilbao. A. de Zugadi. Irujo
53-3. “7 de junio de 1950. Carta de Zugadi a Irujo”, y Fundación Eusko Media,
Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco, 1946-1950. “30 de junio de
1950. Carta de Irujo a Cardoza y Aragón”. España peregrina es el título de la
revista que en 1940 fundó en México José Bergamín.
124
“31 de agosto de 1950. Carta de Muñoz Meany a Cardoza y Aragón”, en
El placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Arely Mendoza
y Julio Pinto, 226-227. (Los corchetes son míos.)
91
arturo taracena arriola
De hecho, Pellecer requería urgentemente de 1 500 dólares
para hacer efectiva su repatriación.
Respecto al affaire, la ficha que la Préfecture de Police de
París elaboró el año de 1949 sobre Pellecer indica que, cuando
el Ministerio del Interior francés supo que éste intentaba ingre-
sar nuevamente a Francia, envió a aquella dependencia un tele-
grama en el que le indicaba que “se rechazara con cortesía, pero
firmemente la entrada en territorio francés al diplomático gua-
temalteco Carlos Manuel Pellecer, aún si estuviese en posesión
de una visa francesa regular”.125 En el memorandum hecho sobre
nuestro personaje en 1963 se explicaba la razón del rechazo:
En septiembre de 1948 regresa a Guatemala y se adhiere al recién
fundado P. C. [Partido Comunista] guatemalteco. En noviembre
de 1949 trata de regresar a Francia, pero se le rechaza la entrada,
de ahí que vuele a Londres. Rechazado en ese país, se instala en
Bruselas. En 1950 participa activamente en la campaña presidencial
de Arbenz.126
Al mismo tiempo, la oficina de Renseignements Généreaux
de la Préfecture pidió a su vez “todo tipo de información sobre
Madame Carlos Manuel Pellecer”. Es decir, Blanche Yvonne
Piriou.
Pero el affaire no terminó allí, pues de alguna manera Pellecer
pudo entrar a suelo francés a mediados de 1950 para estar junto
a su esposa e hijos. De acuerdo al Libro de Actas de la Legación de
Guatemala para los años 1947-1959, en su acta núm. 44, exten-
dida en París el 10 de julio de 1950, ante la imposibilidad mate-
rial y legal de permanecer más tiempo en Francia y la posibilidad
de que se le negase la residencia en otros países europeos, lo
125
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux. 77
W4145, No. 425.909. “Pellecer, Carlos. Préfecture de Police. Direction des
Renseignements Généreaux et des Jeux. 5ème section. Décembre 1949”.
126
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux. 77
W4145, No. 425.909. “Pellecer, Carlos / Préfecture de Police. Cabinet. Bureau
des Télégrammes Officiels, Paris 90010 32 1 1900. Ministère de l’Intérieur,
Sureté Nationale y Secret. 3 Septembre 1963. Objet: A. S. de Pellecer, Carlos,
exmilitantes du parti communiste guatémaltèque”. (Los corchetes son míos.)
92
las relaciones de guatemala …
que hacía de la situación de Pellecer, su esposa e hijos menores
absolutamente insegura, resultaba procedente ver la posibilidad
de trasladarlos a México o a cualquier país latinoamericano. Lo
mejor era que se dirigiesen al primer país, donde esperarían que
el gobierno de Arévalo resolviese su situación.127
Más allá de los problemas que Pellecer causaba a Guatemala
ante el gobierno francés, que bajo la presidencia de Vincent
Auriol venía de dar un viraje a la derecha por los avatares de la
Guerra Fría, él estaba acusado ante la Cancillería guatemalteca
y el Tribunal de Cuentas por mal manejo de fondos.128 Cuando
fue sustituido en julio de 1948 por el poeta y diplomático de
carrera Francisco Azurdia Soto, éste le exigió un finiquito
debido al derroche desmedido de Pellecer en viajes, hoteles,
tenencia de automóvil y otros gastos y, además —como se ha
mencionado—, el abusivo manejo de partidas fondos guberna-
mentales y particulares para la repatriación de los germano-gua-
temaltecos.
Al asumir Cardoza y Aragón los asuntos guatemaltecos en
Francia hizo constar que el ex encargado de Negocios apenas
entregó una lista informal de las personas que en lo particular
dispusieron de dichos fondos.129 Luego, cuando Antonio Mora-
les Nadler tomó posesión el 11 de agosto de 1950 del puesto de
encargado de Negocios dejado vacante por Pellecer, el ministro
plenipotenciario guatemalteco hizo asentar en el acta núm. 48
de la Legación que:
El Señor Pellecer declara hacerse responsable ante las autorida-
des contables de Guatemala y ante el Ministerio de Relaciones
Exteriores sobre la forma como fueron empleados dichos fondos
y de las transferencias que de la cuenta “Depósito particular” ha
efectuado según informa, para el pago de repatriación de guate-
127
Embajada de Guatemala en Francia. Libro de Actas de la Legación de
Guatemala (1947-1959), “Acta No. 44, París el 10 de julio de 1950, fl. 54”.
128
Ibíd.
129
Embajada de Guatemala en Francia. Libro de Actas de la Legación de
Guatemala (1947-1959), “Acta No. 17, París el 27 de julio de 1949, fls. 19-24” y
“Acta No. 23, París el 1 de noviembre de 1949, fls. 30-31”.
93
arturo taracena arriola
maltecos. El Señor Pellecer declara en este acto, tener en su pose-
sión toda la documentación concerniente a la repatriación de
guatemaltecos y la de los fondos que se vio precisado a invertir de
la “Cuenta depósito de Particulares” al cuidado de esta Legación
para que con todos estos comprobantes pueda justificar todas
estas operaciones ante el Tribunal de Cuentas y aprovechando su
inmediato regreso a Guatemala, que efectuará en los primeros
días del mes de agosto del corriente año, ya que si dejara en esta
Misión los comprobantes y documentos en referencia, le sería
imposible a otra persona de establecer saldos y cortes en las cuen-
tas por ser él el único conocedor de la forma como se ha operado
y hecho uso de estas sumas.130
Tres años más tarde, siendo ya diputado por Escuintla, diri-
gente de la Confederación General de Trabajadores y miembro
del Comité Central del Partido Guatemalteco del Trabajo (pgt),
por medio del Acta núm. 61 del 26 de julio de 1953, Pellecer
logró que la Legación de Guatemala en Francia adjuntase al
Libro de Actas varios documentos enviados por él, relativos al
compromiso de aclarar su manejo de cuentas en Francia durante
el período comprendido entre el 28 de agosto de 1946 y el 25 de
julio de 1948. Además de los originales de la solicitud de Pellecer
y de la orden del Ministerio de Relaciones Exteriores de Guate-
mala para proceder, el documento principal consistía en la cer-
tificación extendida por el Secretario del Tribunal y Contraloría
de Cuentas de Guatemala el día 24 de abril de 1953 en la Ciudad
de Guatemala. En su alegato, Pellecer señalaba que había pro-
cedido de la forma que lo hizo, reteniendo con él los documen-
tos contables que correspondían al ‘Fondo de Repatriación de
Guatemaltecos que se encontraban en Europa’, porque “quedó
registrado en acta del libro respectivo de la Legación parisina,
pero con conceptos maliciosos, a los que no quise dar mayor
importancia”. El agravante resultaba ser que, cada vez que un
nuevo funcionario guatemalteco asumía el cargo de Encargado
de Negocios, “se asentaban conceptos injustos que me afectaban
130
Embajada de Guatemala en Francia. Libro de Actas de la Legación de
Guatemala (1947-1959), “Acta No. 48, París el 11 de agosto de 1950, fls. 58-63”.
94
las relaciones de guatemala …
personalmente y que agrandaban la malicia de los primeros”,
según la opinión de Pellecer.131
Durante su segundo regreso a Guatemala desde Europa a fina-
les de 1950, Pellecer buscó que el Tribunal de Cuentas se apresu-
rase a concluir el juicio abierto contra su persona y la del doctor
Enrique Muñoz Meany. Solamente lo logró en enero de 1951,
mostrando la “honestidad y rectitud” con que ambos habían
manejado los fondos. Claro, Pellecer evitaba señalar que entre
septiembre de 1947 y julio de 1948, meses en los que se repatrió
a la mayoría de los germano-guatemaltecos a raíz del nombra-
miento de Muñoz Meany como ministro de Relaciones Exterio-
res de Guatemala, él manejó solo esos fondos como Encargado
de Negocios de los asuntos guatemaltecos en Francia.132
El asunto resulta ser aún más complicado, puesto que algunos
de los germano-guatemaltecos que se acogieron al proceso de
repatriación, como fue el caso de las hermanas Eva y Liesi Han-
nstein de Ritz, acompañadas de los niños Hans y Gwendolyn
—hijos de la primera— y Margit —hija de la segunda—, recuerdan
que Pellecer les pidió 10 000 quetzales de la época (equivalentes
a US$ 10 000) por repatriarlos los cinco.133 El mismo Pellecer
en su libro Arbenz y yo tiene un pasaje muy oscuro sobre el com-
portamiento de muchos diplomáticos latinoamericanos en torno
al caso de la ayuda proporcionada a los europeos, en especial
aquellos de origen judío, para salvar sus pertenecías materiales
y monetarias:
Y la ganga que el agregado militar [el capitán y abogado Víctor
Salomón Juárez, agregado militar de la Legación de Guatemala en
Francia de 1946 a 1948] hallara en algunas calles de Berlín y otras
ciudades, fue el oro barato, con que los alemanes y judíos conserva-
ban sus ahorros. Urgidos por la necesidad y las reglas del mercado
negro, por muy pocos dólares o cigarrillos, adquirían objetos de
131
Embajada de Guatemala en Francia. Libro de Actas de la Legación de Gua-
temala (1947-1959), “Acta Núm. 61, París el 26 de julio de 1953, fls. 102-117”.
132
Ibíd.
133
Entrevista a Eva Hanstein de Ritz (Antigua Guatemala, diciembre
de 1997).
95
arturo taracena arriola
estimable valor. También oro, al que Pinto llamaba ‘El oro de los
muertos’. Nadie ignoraba que los europeos hacen sus ahorros en
monedas o lingotes de oro, particularmente los judíos. En tiempo
de los nazis por arrebatarles el oro se cometieron increíbles críme-
nes. Un embajador mexicano en Estocolmo (sic) [de hecho se refiere
al militar Francisco Javier Aguilar González, nombrado embajador
de México en Francia en 1942], me refirió un vez, cómo él, el domi-
nicano Porfirio Rubirosa y el guatemalteco Gregorio Díaz, con la
oferta de que el judío les daría el 10 % del valor de su tesoro, lleván-
dolo, viajaban a Suiza a depositarlo a uno de los bancos indicados
en Zürich, Ginebra o Lucerna. Después, conforme la presión nazi
se agudizó, ellos subieron sus tarifas hasta el 50 % o más…
“El más ambicioso —me decía— fue Porfirio… No puedo quejarme,
Goyo y yo también nos hicimos ricos”, agregaba el embajador Aguilar,
cuyos grados los ganara en la revolución, pero las riqueza la obtuvo
de los desventurados judíos, numerosos de los cuales tienen judicial-
mente emplazados a los bancos, donde creen fue depositado su oro.134
Pinto y Pellecer coincidieron en París durante el verano del
año de 1946, cuando el primero seguía siendo el agregado mili-
tar de la Legación guatemalteca y el segundo venía de dejar
el consulado de este país en Estocolmo. Como se sabe, poco
tiempo después, Pellecer fue nombrado secretario de la Legación
parisina por el canciller Silva Peña.
el último aliento de muñoz meany
El regreso de Muñoz Meany a Guatemala a inicios de 1950, luego
de una larga cura en Estados Unidos, fue totalmente diferente al
de su subordinado. Continuó su pelea por la causa republicana
española. El 14 de abril, en el decimonoveno aniversario de la
proclamación de la República, pronunció en el anfiteatro en la
Casa de la República en Guatemala un discurso en el que hizo un
recuento de las razones políticas para defender su causa. Además
de caracterizar como autoritario al régimen franquista y defender
134
Carlos Manuel Pellecer, Arbenz y yo (Guatemala: Editorial Artemis &
Edinter, 1997), 142. (Los corchetes son míos.)
96
las relaciones de guatemala …
la necesidad de aislarlo internacionalmente, hizo valer el papel
que estaba jugando en tierra guatemalteca la inmigración espa-
ñola (“la más valiosa y la más deseable que nos llega de Europa”) y
el compromiso de Guatemala con las causas democráticas desde
el triunfo de la Revolución de Octubre y durante la presidencia
de Juan José Arévalo. El 14 de junio, Irujo le escribió agrade-
ciéndole el texto del discurso.135 Una semana antes, Cardoza y
Aragón lo había entregado en la sede del Gobierno de la Repú-
blica Española. Los funcionarios de ésta le dijeron que le darían
divulgación por escrito y por medio de las radios clandestinas.
Asimismo, recibió una carta del vicepresidente Fernando Valera
Aparicio acompañada de 10 ejemplares del discurso de Muñoz
Meany, reproducido en castellano en una imprenta parisina.136
En ese mismo mes, Muñoz Meany le escribió a Irujo comuni-
cándole que había sido nuevamente nombrado ministro pleni-
potenciario de Guatemala en Francia en sustitución de Cardoza
y Aragón, por lo que esperaba abrazarlo pronto, como algún día
lo haría en España, país que se había quedado sin conocer al
no permitir que en su pasaporte hubiese un sello del régimen
franquista. Al dirigente vasco le pareció oportuno hacer cono-
cer a Cardoza y Aragón el contenido de la carta del ex canciller
guatemalteco, por lo que le hizo llegar una copia. De inmediato,
éste le agradeció la prueba de confianza y le confirmó que tenía
información con respecto al nombramiento de Muñoz Meany,
por lo que él pensaba dejar Francia a inicios del mes de agosto de
ese año de cincuenta.137
135
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “14 de junio de 1950. Carta de Irujo a Muñoz Meany”.
136
“8 de junio de 1950. Carta de Cardoza y Aragón a Muñoz Meany”, en
El placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Arely Mendoza
y Julio Pinto, 213-214, y Homenaje de Guatemala a la República Española. Dis-
curso pronunciado por el Exmo. Sr. D. Enrique Muñoz Meany, Ex Ministro de Rela-
ciones Exteriores de Guatemala, el 14 de Abril de 1950 (París: Imprimerie S.P.I., 4
rue Saulnier, 1950), 4 pp.
137
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “24 de junio de 1950. Carta de Muñoz Meany” y “5 de julio de
1950. Carta de Cardoza y Aragón a Irujo”.
97
arturo taracena arriola
De hecho, el cambio de ministro plenipotenciario lo había
pedido el gobierno de Arévalo desde principio del mes de abril,
y Cardoza y Aragón fue informado telefónicamente de ello por
el doctor Georges Medioni, subdirector del Departamento de
América Latina. Éste le comunicó que el Gobierno de Francia
venía de concederle el agrément a Muñoz Meany. Por tal razón,
le pedía a la Cancillería guatemalteca se sirviera informarle de
la fecha aproximada de la llegada de su colega y amigo, pues
había dificultad en conseguir pasajes de barcos debido a las gran
afluencia de personas desde América por motivo del Año Santo.138
Como tardaba en llegar a Francia, Cardoza y Aragón aprove-
chó para escribirle a inicios de julio, informándole que seguía
sin instrucción alguna sobre los republicanos españoles de Por-
tugal, a pesar que el 29 de junio había telegrafiado por segunda
vez al presidente Arévalo. Información que repitió el 10 de
agosto y en la que, además, le advertía que debido a que pronto
dejaba la Legación, el asunto quedaría pendiente con él. Cosa
que sucedió.139
El 16 de septiembre Muñoz Meany le escribió a la esposa de
Cardoza y Aragón, Lya Kowstakowsky, subrayando que había
un cambio de política del gobierno francés hacia los republica-
nos españoles, pues algunos de ellos estaban siendo enviados a
África para instalarlos en campos de refugiados. En otra misiva,
le comentaba que ya nada podía extrañarse de las actitudes de
Carlos Manuel Pellecer, pues éste venía de escribirle desde Gua-
temala pidiéndole apoyo médico para su esposa Blanca, radicada
entonces en París, cuando ella acababa de visitar la Legación llena
de salud para darle la bienvenida.140 Martínez La Clainche, quien
138
“5 de abril de 1950. Carta de Cardoza y Aragón a González Arévalo”,
en El placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Arely Men-
doza y Julio Pinto, 196-197.
139
“1 de julio de 1950. Carta de Cardoza y Aragón a Muñoz Meany”, y “10
de agosto de 1950. Carta de Cardoza y Aragón a Muñoz Meany”, en El placer
de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Arely Mendoza y Julio
Pinto, 216-219 y 222-223.
140
“16 de septiembre de 1950. Carta de Muñoz Meany a Lya Kostakowsky”,
y “9 de octubre de 1950. Carta de Muñoz Meany a Lya Kostakowsky”, en El
98
las relaciones de guatemala …
había conocido a la pareja Pellecer Pirou en París por medio del
abogado guatemalteco Marco Augusto Recinos, entonces estu-
diante del doctorado en Derecho, hizo la siguiente descripción de
ella “una mujer de porte magnífico y de una gran simpatía”, ade-
más de ser “una gran pianista y hablar un español excelente”.141
También las autoridades francesas le dieron a su manera la
bienvenida al nuevo ministro plenipotenciario de Guatemala.
El 9 de septiembre de 1950, Roger Wybot, director de la Sur-
veillence du Térritoire, le pidió al Commisaire principale, Chef de la
7ème Section des Renseigments Généreaux de la Préfecture de Police,
informaciones sobre Muñoz Meany a raíz de su nombramiento
en ese puesto en reemplazo de Cardoza y Aragón. Además, soli-
citó el itinerario marítimo que éste debía de seguir hasta llegar a
Francia. En una nueva información de la Surveillence du Territoire,
se le señalaba como “simpatizante comunista” y se informaba
que había salido de Guatemala el 16 de agosto en el barco “De
Grasse” y llegado a Le Havre el 24 de ese mes. El Ministerio de
Relaciones Exteriores francés le proporcionó la carta de identi-
dad diplomática núm. 124, válida hasta el 11 de enero de 1951.142
Poco antes de llegar Muñoz Meany a París, como Encargado
de Negocios de la Legación que era, Antonio Morales Nadler
se dirigió a Irujo invitándolo a acudir a la celebración del 15 de
Septiembre, día de la Independencia de Centroamérica, lo cual
agradeció el dirigente vasco. Para el 20 de octubre, sexto ani-
versario de la Revolución de 1944, fue el propio Muñoz Meany
quien le cursó la invitación a la fiesta nacional centroamerica-
na.143 Un mes y una semana después, Irujo le escribió ofrecién-
placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Arely Mendoza y
Julio Pinto, 235 y 251.
141
Roberto Martínez La Clainche, Destellos de París…, 70-71.
142
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux. 77
W4530, No. 502390, “Muñoz Meany, Enrique. R. G. 7è No. 4283, 22 de
febrero de 1951. Information. Par note D.8183 SN/STE/661.821/032” y
“Ministère de l’Intérieur. Direction Générale de la Sureté Nationale. Direction de
Surveillence du Territoire. No. D 8183 SN/STE/ 661.821, París, 9 Septembre 1950”.
143
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “7 de septiembre de 1950. Carta de Antonio Morales Nadler,
99
arturo taracena arriola
dole el apoyo de Pedro Beitia, director de la Oficina de Prensa de
Euskadi (ope) —fundada en 1947— para divulgar noticias de Gua-
temala. Le señalaba que, ante la falta de personal de la emba-
jada guatemalteca, le recomendaba emplear a la argentina María
Costa, viuda de Velázquez, quien tenía experiencia, pues había
trabajado en el consulado de su país en Francia.144
Por otra parte, tomando en cuenta que se acercaba su partida
a Guatemala, Antonio de Zugadi le pidió a Muñoz Meany una
audiencia, que le fue concedida el 22 de noviembre, una vez ter-
minado el proceso electoral guatemalteco para elegir al sucesor
de Arévalo.145 El triunfador por un largo margen resultó ser el
coronel Jacobo Arbenz Guzmán, ministro de la Defensa y con
un pensamiento más radical y nacionalista. Por su lado, como se
ha mencionado, Zugadi hizo saber al responsable de la oir para
Centroamérica que en Guatemala se haría cargo de él el padre
Zaitegui Plazaola.146
El 2 de diciembre, Muñoz Meany le agradeció a Irujo las feli-
citaciones por el triunfo electoral de Arbenz y el contacto con
Beitia, así como la nota que venía de publicar Eusko Deya sobre
el homenaje de que Guatemala fue objeto en la Sala Saulnier
por parte del público asistente, franceses de izquierda y particu-
larmente republicanos españoles. En cuanto a la señora Costa de
Velázquez, le señalaba que por el momento no tenía plaza para
ella. Para entonces, el contable de la Legación ya era el econo-
mista y republicano Manuel Tuñón de Lara, nacido en Madrid,
contratado por Cardoza y Aragón ese mismo año con el fin de
evitar que se repitiese la historia de Pellecer. Éste, quien había
combatido en la Guerra Civil y había estado preso en la cárcel
Encargado de Negocios de Guatemala, a Irujo”; “8 de septiembre de 1950.
Carta de Morales Nadler a Irujo” y “20 de octubre de 1950. Carta de Muñoz
Meany a Irujo”.
144
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
1946-1950. “27 de noviembre de 1950. Carta de Irujo a Muñoz Meany”.
145
Fundazioa Sabino Arana, Bilbao. Fondo Irujo. A. de Zugadi. Irujo 53-3.
“21 de noviembre de 1950. Nota de Zugadi a Irujo”.
146
Fundazioa Sabino Arana, Bilbao. Fondo Irujo. J. Zaitegui. Irujo. Corres-
pondencia m-z, 5-851-5. “13 de diciembre de 1950. Carta de J. Moire a Zaitegui”.
100
las relaciones de guatemala …
de Porta Coeli, era miembro de las Juventudes Comunistas de
España y secretario adjunto de la Unión de Intelectuales Espa-
ñoles, y despuntaba ya como un intelectual de primera. En 1947
había obtenido el Diploma de Estudios Superiores en Derecho
Constitucional de la Sorbona y, para entonces, estaba a punto
de graduarse en la Escuela de Altos Estudios de París con el
Diploma de Historia Económica y Social, el cual obtuvo en 1951.
Habría de colaborar estrechamente con los guatemaltecos hasta
la caída de Arbenz en julio de 1954, cuando fue despedido por
las nuevas autoridades guatemaltecas.147
Al final del año cincuenta, desde Guatemala, Cardoza y Ara-
gón le comunicó con entusiasmo a Muñoz Meany que venía de
ser nombrado allí presidente del Comité de Ayuda a los Republi-
canos Españoles. Poco antes de morir, el 19 de febrero de 1951,
éste recibió en la legación guatemalteca en París al vicepresidente
español en el exilio Fernando Valera y sugirió a Jacobo Arbenz
Guzmán, recién electo presidente de Guatemala, que hubiese
una representación oficial republicana en su toma de posición.148
El año de 1951 también empezó en las relaciones entre Gua-
temala y la España republicana con el tema de los refugiados
españoles en Portugal, que desde hacía más de un año esperaban
poder viajar al país centroamericano y su número bajaba por
la defecciones producidas por el desánimo ante las largas que
daba la Cancillería guatemalteca. A inicios de febrero, Muñoz
Meany le hizo saber a Cardoza y Aragón que Valera, ministro del
Gabinete de la República, le había trasmitido tres cosas impor-
tantes. La primera, que el Gobierno español en el exilio se había
entrevistado con el presidente francés Réné Pléven —en el cargo
147
“31 de agosto de 1950. Carta de Muñoz Meany a Cardoza y Aragón”, y
“2 de noviembre de 1950. Carta de Muñoz Meany a Cardoza y Aragón”, en El
placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Arely Mendoza y
Julio Pinto, 226-227 y 256. Véase: “Fallece Manuel Tuñón de Lara, testigo y
cronista de la Historia española contemporánea” (ABC, Madrid, 26 de enero
de 1997): 63.
148
“Carta de Muñoz Meany a Cardoza y Aragón, 19 de febrero de 1951”,
en El placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Julio Pinto
Soria y Arely Mendoza, 330-333.
101
arturo taracena arriola
desde 1949—, quien aseguró que Francia le mantendría el esta-
tuto diplomático. Segunda, que el gobierno guatemalteco había
finalmente invitado oficialmente al Gobierno de la República
Española para estar en el acto de toma de posesión del presi-
dente electo Arbenz el 1 de abril y que se había decidido que al
mismo asistieran el presidente Álvaro de Albornoz, el general
José Miaja y del escritor Francisco Giner de los Ríos, radicados
los dos últimos en México. Tercera, que el coronel José Luis
Fuentes, radicado en Francia, quería marchar a vivir a Guate-
mala porque estaba en posesión de un pasaporte diplomático
(no se especifica, pero se supone que guatemalteco en la medida
en que la República Española en el exilio ya no los expedía).
Con gusto sería consejero del Ejército guatemalteco, por lo que
le pedía que viese la posibilidad entre los sectores más progresis-
tas entre los militares de este país.149
Por su parte, Muñoz Meany le hizo saber a Cardoza y Aragón
que había ido a visitarlo Rafael Delgado, el autor del libro La
Falange en Guatemala, quien solicitaba la corresponsalía de algún
periódico guatemalteco progresista. A su juicio, éste podría
enviar desde París comentarios políticos internacionales, más
entrevistas y ensayos culturales. Le encargaba que viese si logra-
ría algo en Guatemala, pues estaba dispuesto a aceptar “alguna
remuneración”. En la última carta de Muñoz Meany a su amigo,
le indicaba que había recibido la visita del escritor republicano
Fernando Fernández Revuelta, amigo cercano y compañero de
prisión del gran poeta Miguel Hernández, quien se la entregaría
personalmente, pues éste viajaba a Guatemala para radicarse.
Era colaborador de la Legación en materia de publicidad y uno
de los animadores del número de La Documentation Française
dedicado al país centroamericano. “Podrá ayudarnos —subra-
yaba— en muchas tareas importantes, sobre todo en periodismo
y en radiofonía, a más de otros proyectos que él tiene y te expon-
drá. Espero que tú puedas ayudarle conectándole con nuestros
149
“19 de febrero de 1951. Carta de Muñoz Meany a Cardoza y Aragón”,
en El placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Arely Men-
doza y Julio Pinto, 330-333.
102
las relaciones de guatemala …
amigos”. Poco después, Revuelta se embarcaría hacia el país cen-
troamericano, donde vivió trabajando en la Radio Nacional de
Guatemala hasta la caída de Arbenz tres años y medio después.150
El 8 de noviembre de 1951, Muñoz Meany le escribió por
última vez a Irujo. Le decía que tomaría en cuenta el recordato-
rio del caso de la demanda de Ibiñagabeitia para ir a Guatemala
y se excusaba de no poder recibirlo por estar cubriendo las sesio-
nes de la onu.151 La verdad era que estaba ya muy enfermo. El
ministro guatemalteco falleció mes y medio después. Un reporte
de la Prefectura de París, señala que el cuerpo del diplomático
fue levantado el día 24 de diciembre de 1951, a las 18:30, en el 75
de la rue Courselle, sede de la Legación, y que éste fue enterrado
en la cripta de la Église de Saint Philippe de Roule, en el 8ème
arrondissement. Los servicios religiosos se llevaron a cabo el día
27, presididos por su viuda Amalia Herrera Solís.152
el ocaso de la relación guatemalteco -republicana
A inicios de 1950 había llegado a París el nuevo secretario de
la Legación guatemalteca, el teniente Francisco del Águila, al
que Cardoza y Aragón calificó de “militar joven y muy revolu-
cionario”, quien se hizo cargo de los negocios de la Legación a
la muerte de Muñoz Meany.153 Pronto Irujo entró en relación
150
“Carta de Muñoz Meany a Cardoza y Aragón, 12 de mayo de 1951”, y
“27 de octubre de 1951. Carta de Muñoz Meany a Cardoza y Aragón”, en El
placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Arely Mendoza
y Julio Pinto Soria, 339-341 y 387-388. Véase: Fernando F. Revuelta, “La tra-
gedia de Guatemala por…”, Lunes de Revolución, núm. 22 (La Habana, 17 de
agosto, 1959): 3-20.
151
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. “8 de noviembre de 1951.
Cartas cruzadas entre Manuel de Irujo y Francisco del Águila y “8 de noviem-
bre de 1951. Carta de Muñoz Meany a Irujo”.
152
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux. 77
W4530, No. 502390, “Muñoz Meany, Enrique. Memorandum de la Préfecture
de Paris a propósito de las obsequias de Muñoz Meany. 25 Décembre 1951”.
153
“13 de diciembre de 1950. Carta de Muñoz Meany a Cardoza y Ara-
gón”, en El placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Arely
Mendoza y Julio Pinto Soria, 285-290.
103
arturo taracena arriola
con él y le envió copia del editorial que un diario español había
publicado sobre el ex candidato presidencial general Miguel Ydí-
goras Fuentes, antiguo funcionario de la dictadura ubiquista en
Guatemala y que había tenido pretensiones electorales en la con-
tienda presidencial de la que salió victorioso el coronel Jacobo
Arbenz. Del Águila le contestó el 29 de febrero de 1952 agrade-
ciéndole el gesto. El dirigente navarro se dio por enterado y una
semana después le hizo llegar un recorte del Diario Vasco editado
en San Sebastián en el que se atacaba a Guatemala por su posi-
ción diplomática ante el caso de la guerra civil griega y su crítica
del triunfo de los militares helenos y sus aliados de derecha. Por
su lado, a inicios de marzo, el funcionario guatemalteco le comu-
nicó que lo había remitido a la Cancillería de su país para que
vieran si procedía responder a las acusaciones.154
El 2 de septiembre, además de informarle del contenido de
un artículo sobre Chile, donde nuevamente se atacaba la política
exterior de Guatemala, Irujo se dirigió a Del Águila pidiéndole
ocuparse del caso de Armando Arquer Dordal, abogado y ex
director de la Caja de Ahorros de Barcelona, quien quería mar-
charse a Guatemala junto con su mujer. Su primo, Rigoberto
Arquer Mencos, residente en Quetzaltenango y guatemalteco
por parte de madre, se haría cargo de él, por lo que el primero
deseaba obtener el visado. Sabía que el trámite debía hacerse
por medio del consulado, pero al no recordarse del “régimen
seguido por mi personal constantemente cerca de la represen-
tación de Guatemala”, le solicitaba que el encargado de Nego-
cios lo empujase personalmente. Del Águila le contestó que con
gusto le daría solución a la petición sobre Arquer Dordal, pero
“las instrucciones del Ministerio de Relaciones Exteriores son
terminantes, y cualquier gestión debe de presentarse ante el
Consulado”. Indudablemente, una vez terminado el traslado de
los refugiados que se habían inscrito en las listas de candidatos
154
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. “8 de noviembre de 1951.
Cartas cruzadas entre Manuel de Irujo y Francisco del Águila”; “29 de febrero
de 1952. Carta de del Águila a Irujo”; “8 de marzo de 1952. Carta de Irujo a
Del Águila” y “14 de marzo de 1952. Carta de del Águila a Irujo”.
104
las relaciones de guatemala …
a la inmigración a Guatemala y tomando en cuenta el cambio de
Ministro, el traslado españoles al país centroamericano se hacía
cada vez más difícil.155
Desde Guatemala, Antonio de Zugadi, quien era ya el cónsul
general de España en este país al suplir a Alfonso Rodríguez
Muñoz a mediados de 1951,156 le informó a Irujo ese mismo mes
que asistía a todas las recepciones oficiales que era invitado y
que estaba creando las condiciones para que llegasen a este país,
en calidad de refugiados, Armando Arquer Dordal y su esposa
Teresa Castellsague. Por otra parte, le informaba que para enton-
ces las noticias del País Vasco las seguía por medio de la edición
mexicana de Eusko Deya, el medio de información que tenía más
a la mano.157 En París, el año se cerró con las felicitaciones ade-
lantadas de Irujo por la celebración de la Independencia de Cen-
troamérica y la invitación oficial que Del Águila le envió impresa
para la recepción el día 15 de septiembre, el cual se celebraría en
la parisina Maison de l’Amérique Latine, a las 18 horas.158
Del año de 1953 no hay nada en los archivos sobre la corres-
pondencia política entre guatemaltecos y republicanos españoles.
Muerto Muñoz Meany, retirado Cardoza y Aragón a México, con
Arriola como ministro de Salud Pública de Arbenz, las relacio-
nes de Guatemala con la España republicana en el exilio pasaron
a un segundo plano. Sin embargo, en Francia, Manuel Tuñón y
Lara fue objeto nuevamente del interés de los Renseignements
Généraux. En junio de 1953 se mandó a hacer un expediente
155
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. “8 de noviembre de 1951.
Cartas cruzadas entre Manuel de Irujo y Francisco del Águila”; “2 de septiem-
bre de 1952. Carta de Irujo a Del Águila” y “11 de septiembre de 1952. Carta
de Del Águila a Irujo”.
156
Rodríguez Muñoz pasó a ser el 20 de agosto de 1951 cofundador del
diario Prensa Libre, uno de los principales medios de oposición al gobierno del
presidente Arbenz.
157
Fundazioa Sabino Arana, Bilbao. Fondo Irujo. Irujo 56-1. “19 de sep-
tiembre de 1952. Carta de Zugadi a Irujo”.
158
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. “[Link] noviembre de 1951.
Cartas cruzadas entre Manuel de Irujo y Francisco del Águila”;. “10 de sep-
tiembre de 1952. Carta de Irujo a Del Águila” y “Le Chargé d’Affaires de
Guatemala, Monsieur Francisco del Águila prie Monsieur Manuel de Irujo…”.
105
arturo taracena arriola
donde se señalaba que desde diciembre de 1951 trabajaba como
“secretario administrativo” (sic) de la Legación de Guatemala en
París, por recomendación del Partido Comunista Francés, y que
estaba encargado de recoger información sobre España y Francia
para el Kominform. Con los sucesos de Guatemala a raíz de la caída
de Arbenz en julio de 1954, nuevamente un informe policiaco lo
definía como el enlace entre el Partido Comunista Español y los
elementos progresistas del gobierno de Guatemala. Asimismo, se
anotaba que, entre 1951 y 1952, había sido secretario particular
de Juan José Arévalo, para entonces embajador Sin Sede y dele-
gado guatemalteco ante la unesco en París, durante las sesiones
de noviembre y diciembre de 1951.159 Pero, sobre todo, que el 25
de junio de 1954 fue el organizador de la velada realizada por
los estudiantes latinoamericanos a favor del gobierno arbencista
en el Hotel des Sociétés Savantes, 25 rue Serpent, 6ème. arron-
dissement. Durante el acto, presidido por el ministro plenipo-
tenciario de Guatemala en Francia, Francisco Linares Arandas,
el funcionario guatemalteco de la unesco, Adalberto Jiménez,
fue el orador principal, fustigando al gobierno de Estados Uni-
dos y a la United Fruit Company —ufco —. Éste había llegado a
Francia el 29 de diciembre de 1951, con pasaporte diplomático.
Nombrado secretario de la delegación guatemalteca ante esa ins-
titución internacional, entró a estudiar en la Facultad de Letras
de la Universidad de París, pues previamente había obtenido la
Licenciatura en Filosofía de la Universidad de San Carlos de
Guatemala.160
Para entonces, la actividad oficial guatemalteca en pro de la
República ya había dado paso al apoyo recibido desde el sec-
tor universitario y artístico. Por ejemplo, ante la iniciativa del
Instituto de Cultura Hispánica de Madrid de promover en La
159
Información proporcionada por Bernardo Arévalo de León (Guatemala,
1 de abril de 2014). Agradezco a Thelma Porres el habérmela hecho llegar.
160
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux. 77
W383, No. 392851, “Tuñón de Lara, Manuel; R.G.6. CC.1.757.996. Junio
1953”; “Minute. Tuñon de Lara Manuel, né le 8 Septembre de 1951 à Madrid”;
“Minute. Août 1954. Tuñon de Lara, Ramón-Manuel” y “R.G. 5e. Section.
Août. Jiménes, Adalberto, né le 8 Septembre 1918 à Sololá, Guatemala”.
106
las relaciones de guatemala …
Habana, Cuba, la celebración de la II Bienal Hispanoamericana
de Arte, durante el mes de febrero de 1954, un mes antes de que
se celebrase la aciaga X Conferencia Panamericana en Caracas,
Venezuela, artistas guatemaltecos mandaron un manifiesto en
apoyo al rechazo que los artistas cubanos hacían de la misma por
considerarla una “iniciativa franquista”. En una Carta Abierta
al Pueblo de Cuba, Rodolfo Galeotti Torres, Roberto González
Goyri, Rolando Palma, Víctor Manuel Aragón, Roberto Ossaye,
Arturo Martínez, Dagoberto Vázquez y Juan de Dios González
rubricaron su antifranquismo e independencia como artistas, a
la vez de que resaltaban su solidaridad con “los buenos artistas
cubanos que han repudiado el turbio proyecto de Franco”. Desde
México, Carlos Mérida se les unió al firmar la protesta junto a
prestigiosos artistas de ese país (Rufino Tamayo, Raúl Anguiano,
José Clemente Orozco, Alberto Gironella, José Luis Cuevas, etc.)
y republicanos residentes en el mismo (Enric Climent, Josep Bar-
tolí, Ramón Gaya, Francisco Tortosa y Francisco Souto).161
Para entonces, el principal informante de Manuel de Irujo en
Guatemala seguía siendo Zugadi, por su papel de cónsul español
en este país. El 1 de junio de ese año aciago de 1954, el dirigente
vasco le escribió enfadado desde París por no recibir informacio-
nes suyas sobre la situación de Guatemala, sino que las obtenía
por medio de la embajada norteamericana en Francia, “cocidas
en Washington, cuando resulta que Washington es una de las
partes en la disputa, por interés político, por defender a la Uni-
ted Fruit Company y para que Joseph Mac Carthy no pise el
poncho de la Administración”. Y de paso, le advertía:
no hace gracia pedir allí informes, procedentes de usted. Todo lo
cual quiere decir que, le agradeceré me ponga al corriente de lo que
usted sepa —que puede comunicarme sin faltar a deberes de ningún
género— con el fin de formar criterio sobre elementos sólidos de
información auténtica.162
161
Miguel Cabañas Bravo, Artistas contra Franco (México: unam-iie, 1996):
97 y 98
162
Fundazioa Sabino Arana, Bilbao. Fondo Irujo. Irujo 56-1. “1 de junio de
1954. Carta de Irujo a Zugadi”.
107
arturo taracena arriola
Nueve días después, Zugadi le remitió cinco documentos oficia-
les del Gobierno de Guatemala sobre la situación con sus vecinos
centroamericanos con el departamento de Estado y con la Uni-
ted Fruit Company, en vísperas de la intervención armada y el
golpe de Estado militar contra el gobierno arbencista que se venía
preparando desde Honduras, a raíz del aislamiento diplomático
sufrido por el régimen arbencista en la Conferencia de Caracas.
Los sucesos de dicha intervención-golpe, que tuvieron como pun-
tos culminantes el 27 de junio, día de la renuncia de Arbenz y el
3 de julio, la entrada triunfal de las fuerzas invasores de Castillo
Armas, los narró Zugadi desde México, en donde tomó asilo.163
El 1 de julio, la Junta Militar encabezada por Castillo Armas
declaró indeseables a los republicanos españoles residentes en
Guatemala, lo que motivó que ese mismo día el Gobierno de la
República en el exilio emitiese un comunicado dirigido a aque-
lla, en el que expresaba:
Nuestro gobierno rechaza admitir como cierta una medida contra-
ria a las reglas internacionales de la hospitalidad y que desmienten
la nobleza hispánica de la nación guatemalteca. El Gobierno repu-
blicano español, reconocido oficialmente por el Gobierno oficial y
democrático de Guatemala, hace ver a la Junta de la ciudad de Gua-
temala que los españoles residentes en ese país fueron admitidos
de forma regular conforme a las leyes en vigor, promulgadas por el
Gobierno legal y aplicadas por la autoridades regulares… Por esas
razones, el Gobierno Republicano español no puede aceptar que en
ningún caso la colonia republicana española sea declarada indesea-
ble por causa de sus gloriosos antecedentes republicanos y se verá
en la obligación en ese caso de formular la más enérgica protesta
contra una decisión…164
Pero la suerte estaba echada y tanto la Junta Militar como
el Gobierno de los Estados Unidos deseaban poner término al
163
Fundazioa Sabino Arana, Bilbao. Fondo Irujo. Irujo 56-1. “10 de junio
de 1954. Carta de Zugadi a Irujo”.
164
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Gobierno de la Repú-
blica. Les républicains espagnols declarés indésirables. Paris, 1er. Juillet 1954
(Documento mecanografiado.)
108
las relaciones de guatemala …
apoyo que Guatemala venía dando al Gobierno español en el
exilio y a su modesta política de inmigración de republicanos
de esa nacionalidad. Los residentes republicanos empezaron a
asilarse masivamente hostigados, por los nuevos dirigentes gua-
temaltecos, por lo que dos días más tarde el Gobierno español
emitió en París el texto de ruptura de relaciones diplomáticas
con los golpistas guatemaltecos:
Una vez más hemos asistido al triunfo de la condenable táctica
totalitaria —cuya víctima ha sido esta vez una República hispano-
americana— que consiste en derrocar los Gobiernos legítimos por
medio de una rebelión facciosa desencadenada desde la frontera
de un país vecino con la ayuda y al servicio de poderosos intereses
extranjeros… Considerando que la Junta facciosa de Guatemala no
cumple con las condiciones [la legitimidad de aquellos poderes que
emanan de la voluntad de pueblos independientes], el Gobierno del
República Española declara rotas las relaciones diplomáticas que
mantenía durante el tiempo del Gobierno legal, a la vez que mani-
fiesta su solidaridad hacia ese noble pueblo hermano…165
En Guatemala, la prensa del país optó por un perfil bajo a la
hora de dar la noticia de la ruptura de relaciones entre ambas
repúblicas. Por ejemplo, el diario Prensa Libre, del cual uno de sus
propietarios era Alfonso Rodríguez Muñoz, quien entre 1946 y
1951 había sido el cónsul de la República Española en el país
centroamericano, publicó el siguiente comentario:
La junta de gobierno declaró hoy non grato al gobierno republi-
cano español. En la parte considerativa del acuerdo, se establece
que dicho gobierno no representa a España ni a su pueblo.
También se darán garantías a su representante diplomático
señor Antonio de Zugadi, encargado de negocios para que aban-
done el país.166
165
Fundación Eusko Media, Bilbao. Fondo Irujo. Gobierno de la Repú-
blica. Le Gouvernement Républicain Espagnol en Exil a rompu ses relations diplo-
matiques avec la Junta Militaire du Guatemala. Paris, 3 Juillet 1954 (Documento
mecanografiado). (Los corchetes son míos.)
166
“El Gobierno Republicano Español fue desconocido”, Prensa Libre,
Guatemala, 1 de julio de 1954: 4.
109
arturo taracena arriola
Para entonces, Manuel de Irujo se encontraba en Francia orga-
nizando el VIII Congreso de Estudios Vascos, el cual tuvo lugar
en Bayona entre el 11 de julio y el 12 de septiembre, bajo el lema
“Lengua y culturas vascas: ¿cómo mantenerlas y desarrollarlas”,
siendo el balance del mismo más bien modesto. El Gobierno
Vasco no tenía ya los medios materiales y humanos de antaño.
El 20 de diciembre Zugadi le pudo escribir a Irujo desde
México una larga carta en la que señalaba varios puntos. Pri-
mero, que su carta del 28 de junio tardó en llegar debido a la
“revolucioncita” que produjo el cambio de Arbenz por Castillo
Armas. Segundo, que en Guatemala se entretuvo dirigiendo
notas oficiales al triunvirato que tomó el poder luego de la caída
de Arbenz, ello en medio del asalto a la embajada de España,
en el cual no se interesaron los asaltantes por los archivos de la
embajada ni del consulado, sino en robarse óleos y mobiliario.
Ello lo llevó a protestar ante el Ministerio de Relaciones Exte-
riores por tal comportamiento, ya fuese de ladrones disfrazados
de anticomunistas o de anticomunistas disfrazados de ladrones.
Tercero, había enviado un despacho sobre los sucesos al Ministe-
rio de Estado, del cual se imaginaba que Irujo ya conocía, pero
que si no era así, le mandaría copia. Según él, el número de
republicanos que se asilaron en las embajadas de México (o se
refugiaron por medios propios en este país), Chile y Ecuador era
de 145 entre hombres, mujeres y niños, como se detalla en la
cuarta parte de este libro.167
El 3 de enero de 1955, Irujo le escribió a Zugadi de forma
tajante y sorprendente luego de tantos años de colaboración de
parte de los demócratas guatemaltecos: “No se esfuerce Usted en
preparar informes de lo ocurrido en Guatemala. No son ahora
necesarios”.168 La contrarrevolución guatemalteca se apuntaba
una victoria ideológica, pues los nacionalistas vascos no sacrifi-
167
Fundazioa Sabino Arana, Bilbao. Fondo Irujo. A. de Zugadi. Irujo 52-7.
“20 de diciembre de 1954. Carta de Zugadi a Irujo”. La revista Eusko Gogoa
[Alma Vasca] la editó Jokin Zaitegui en Guatemala entre 1949 y 1955. Luego,
en Bayonne, Francia, entre 1955 y 1959.
168
Fundazioa Sabino Arana, Bilbao. Fondo Irujo. A. de Zugadi. Irujo 52-7.
“3 de enero de 1955. Carta de Irujo a Zugadi”.
110
las relaciones de guatemala …
carían por la causa revolucionaria guatemalteca sus excelentes
relaciones con el Departamento de Estado norteamericano en la
ilusa esperanza para esa época de que los Estados Unidos contri-
buirían a crear un Estado Vasco independiente.
En su obra Vascos en la Guerra Fría ¿víctimas o cómplices? Guda-
ris en el juego de los espías, José Félix Azurmendi señala:
Las autoridades vascas y republicanas del exilio, con mayor o menor
incomodidad, optan por aceptar que también el cambio de Jacobo
Arbenz Guzmán ha ido demasiado lejos y se ha dejado manejar por
los comunistas, algunos de ellos exiliados españoles. En el mes de
octubre, el Ministerio de estado de la República Española emite
una nota en la que explica que gracias al embajador (sic) Antonio
Zugadi, el Gobierno de la república ha podido amparar primero
y salvar después a un centenar de españoles cuya vida y libertad
habían sido amenazados por la Junta facciosa de Guatemala”, con la
que ya ha roto relaciones. Sabe que entre los sacados de Guatemala
hay “algunos comunistas o comunizantes, a quienes sin embargo no
debía de desamparar”. Tiene interés en que la opinión republicana
conozca la conducta de estos “elementos, cuyas informaciones al
Gobierno de Guatemala se habían venido inspirando desde hacía
años en el sentido de enturbiar la buenas relaciones de aquél con
el de la República española en el exilio, hasta el punto de que impi-
dieron con sus consejos el encuentro de (presidente) Gordón Ordás
con Jacobo Arbenz”.169
Por su parte Emilio López Adán —Beltza— recuerda que a
pesar de ese annus horribilis para el nacionalismo vasco, en su
discurso de 7 de octubre, el presidente José Antonio Aguirre
subrayó su esperanza en que los Estados Unidos optarían por
dejar de apoyar a Franco en favor de un régimen democrático
para España y, por supuesto, de la autodeterminación vasca.
Para ello acentuó la tradicional tónica anticomunista del pnv.170
Como después quedó demostrado, un mal cálculo estratégico a
nivel de la política internacional.
169
José Félix Azurmendi, Vascos en la Guerra Fría ¿víctimas o cómplices?
Gudaris en el juego de los espías (Donostia: Tarttalo, 2013).
170
Emilio López Adán (Beltza), Nacionalismo vasco en el exilio (Tafalla:
Txalaparta, 2008), 117-118.
111
arturo taracena arriola
La visión que la administración estadounidense tenía de los
republicanos españoles asentados en Guatemala era clara, y abar-
caba a todos los republicanos sin las calculadas distinciones del
Gobierno republicano español, tal como dejó constancia el his-
toriador y politólogo norteamericano Daniel James, ligado a la
cia, la promotora de dicha operación intervencionista conocida
como pbsuccsess:
Una verdadera brigada internacional, a la cual bien podría atribuirse
un parentesco con su original español, funcionaba como parte de
la maquinaria del Cominform. Se componía en su mayor parte de
veteranos comunistas de la Guerra Civil Española, los cuales fue-
ron llevados a Guatemala gracias a los esfuerzos de [Carlos Manuel]
Pellecer mientras actuaba como cónsul en Francia. Adiestrados por
la policía soviética en España, eran peritos en sumo grado en todas
las artes del mvd (…) Desempeñaron, indudablemente, un papel
importante en el reino de terror al estilo soviético, que alcanzó su
clímax durante los últimos días en que Arbenz se encontró en el
poder. Ofrecieron una prueba muy clara de la intervención Sovié-
tica en los asuntos de Guatemala.171
Con el triunfo del macarthismo, las voces progresistas de
Guatemala pasaron a ser presentadas como agentes de la Unión
Soviética en la medida en que la intervención contra el gobierno
arbencista significó el primer éxito estadounidense en el marco
de la Guerra Fría en América Latina. Los republicanos españoles
que vivían en este país centroamericano no podían quedar al
margen de tal medida cuando en Estados Unidos sus ciudadanos
que participaron como brigadistas internacionales de la Guerra
de España eran perseguidos y encarcelados por tal acusación.
171
Daniel James, Tácticas rojas en las Américas, prólogo de David Vela
(México: Editorial Intercontinental, 1955), 148. (Los corchetes son míos).
También véase sobre este tema: Comisión Permanente del Primer Congreso
contra la Intervención Soviética en América Latina. El Libro Negro del Comu-
nismo en Guatemala (México: Secretaría General, 1954), 320.
112
PA R T E I I
Un mo de sto p ero si nc ero
prog r a m a de i n mig r ación
…piensa en España y aprieta aún más el
paso, los labios, esa exasperada variante de la
determinación que es el único patrimonio de
los desesperados.
Almudena Grandes, Inés y la alegría
el ejemplo mexicano
Desde finales del siglo xx e inicios del siglo actual ha habido
una preocupación historiográfica por analizar las relaciones polí-
ticas y diplomáticas entre México y la República Española y, por
consiguiente, el exilio republicano en México.1 Acá solamente
haremos una síntesis sobre ellas y del programa de inmigración
echado a andar por el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas
con el fin de contextualizar el caso guatemalteco a sabiendas
de la gran cantidad de estudios existentes sobre la temática en
México.
La doctora Dolores Pla Brugat coordinó la obra Pan, trabajo
y hogar. El exilio republicano español en América Latina (México,
1
Véase: Clara Lida, Inmigración y exilio. Reflexiones sobre el caso español
(México: Siglo XXI, 1997); José Antonio Matesanz, Las raíces del exilio. México
ante la guerra civil española, 1936-1939 (México: unam- colmex, 2000); Clara
Lida, Caleidoscopio del exilio. Actores, memoria, identidades (México: colmex,
2009); Jorge De Hoyos, La utopía del exilio (México: colmex-Universidad de
Cantabria, 2012), y Claudia Dávila Valdés, Refugiados españoles en Francia y
México. Un estudio comparativo (México: colmex, 2012).
115
arturo taracena arriola
inah/inm/Ediciones dge, 2007), estudio comparativo del fenó-
meno en distintos países de América Latina, pero en los cuales
no aparecen historiografiadas la relaciones de Guatemala con la
República Española en la medida en que ha sido un caso nunca
abordado hasta el día hoy. En gran medida porque las relaciones
de Guatemala con la República Española se dieron tardíamente,
a partir de 1945, cuando esta última se encontraba ya en el exilio
en Francia y México, y este último país ya había llevado a cabo
todo un programa de inmigración masiva de republicanos desde
territorios francés y portugués. Asimismo, porque se ha afincado
en la tradición historiográfica sobre el tema que solamente la
República Dominicana, Chile y México admitieron a los repu-
blicanos en grupo y no a cuentagotas. De ahí que para entender
el modesto esfuerzo del gobierno guatemalteco encabezado pri-
mero por la Junta Revolucionaria emanada de la Revolución de
Octubre de 1944 y, seguidamente, por la administración del doc-
tor Juan José Arévalo, con miras a hacer realidad las relaciones
diplomáticas entre ambos gobiernos y, luego, poner en marcha
un plan de inmigración masiva de refugiados españoles, se hace
necesario tal comparación.
El proyecto del gobierno mexicano de llevar refugiados repu-
blicanos a México había sido planteado antes de que terminase
la Guerra Civil, en la medida en que el exilio no empezó para
los españoles en 1939, sino desde que estalló la rebelión mili-
tar de julio de 1936.2 Claro, la derrota de la República a ini-
cios de 1939 y el refugio que miles de sus seguidores buscaron
en Francia, hizo cambiar las circunstancias de tal exilio. De
ahí que en febrero de 1939, el ministro de la Legación mexi-
cana en este país, Narciso Bassols concibiera un plan de inmi-
gración, el cual propuso al gobierno presidido por el general
Lázaro Cárdenas. Cuando éste dio su autorización ese mismo
mes para que el plan de inmigración republicana a México se
2
Claudio Sánchez-Albornoz, “El exilio español en México en perspectiva
comparada”, en México, país de refugio. La experiencia de los exilios en el siglo xx,
coordinación de Pablo Yankelevich (México: Plaza Valdés /conaculta / inah,
2002), 197-204.
116
un modesto pero sincero programa de inmigración
convirtiese en realidad, el objetivo era ya el de trasladar una
élite intelectual y una mano de obra calificada como “factores
de cooperación económica”, tal como lo expuso públicamente
a los gobernadores de los estados el 12 de abril de 1939. De esa
forma, se dio preferencia a universitarios, profesores, artistas,
mecánicos y militares. Ello implicaría una selección minuciosa
bajo la responsabilidad tanto de los funcionarios de la legación
como de las autoridades republicanas españolas, ya asentadas
en suelo francés.
México advertía que serían los propios refugiados españoles
y sus autoridades los que debían de buscar el dinero necesario
para cubrir el viaje y sus necesidades inmediatas, mientras se
daba manos a la obra para lograr que funcionase un sistema de
traslado masivo por medio de barcos que hiciesen la ruta de los
principales puertos franceses a los de Veracruz y Tampico, en el
Golfo de México. Mientras en Francia actuaba el Servicio de Eva-
cuación de Refugiados Españoles (sere), en México se creaba su
sucursal, el Comité Técnico de Ayuda a los Refugiados Españo-
les (ctare), encargados de la contabilización y todos los detalles
de la logística para que el proyecto funcionase —en la medida de
lo posible— ordenadamente. A ellos había que agregar, el apoyo
económico inicial dado por las Sociedades Hispanas Confede-
radas y el Comité Norteamericano de Ayuda a España, y sobre
todo, el papel jugado por la Junta de Auxilio a los Republicanos
Españoles (jare), creada en Francia por la Diputación Perma-
nente de las Cortes Republicanas. Su misión era la de adminis-
trar recursos en pro de los refugiados republicanos.3
Entre el presidente Lázaro Cárdenas y el ministro Bassols
existían criterios diferentes en cuanto al contenido sociológico
del contingente de refugiados que debía de ser aceptado, pues
mientras el primero, movido por ideas de solidaridad, apuntaba
a una selección que favoreciese a campesinos y obreros de pre-
ferencia, frente al grupo de intelectuales, el segundo partía de
aupar una inmigración de tipo político, insistiendo en lograr que
3
Claudia Dávila, Refugiados españoles en Francia y México. Un estudio com-
parativo, 60-78.
117
arturo taracena arriola
ésta se diese de acuerdo a las militancias sindicales y políticas
españolas en el seno del bando republicano, es decir socialistas,
anarquistas, comunistas, republicanas, nacionalistas catalanas y
vascas. Lo que prevaleció de hecho fue una mezcla de ambos
criterios, reflejo de la composición social e ideológica del bando
republicano. Hay que decir, que desde antes, México había ini-
ciado la recepción de los vencidos, como fue el caso de los Niños
de Morelia, en 1937.4 Es más, como lo señala Matezans, desde
antes de finalizar la guerra hubo un “goteo” de personalidades
republicanas que se trasladaron por mar a México en barcos pro-
venientes de Cuba y de Francia, como el “Orizaba” y el “Flan-
dre”, respectivamente. Barcos con pocos y seleccionados pasaje-
ros, todos ellos con los papeles de migración en orden, quienes al
pisar suelo mexicano decidieron de trasladarse inmediatamente
a la Ciudad de México con el fin de jugar el papel político pro-
pio ante las autoridades mexicanas, tomando en cuenta que
paralelamente éstas habían decretado la vigilancia de la Falange
Española y sus partidarios. Es más, Lázaro Cárdenas ordenó la
expulsión de Alejandro Villanueva Plata, inspector de la Falange
para América; Genaro Riestra Díaz, su jefe en México, y de su
secretario, José Celorio Ortega.5
La Secretaria de la Defensa Nacional sería la encargada, en
coordinación con las autoridades portuarias, de preparar los
planes y la infraestructura para la acogida de los tres primeros
contingentes republicanos navales, transportados durante el mes
de junio de 1939 en los barcos “Sinaia”, “Ipanema”, “Mexique” y
“Flandre”. De por sí, significó la llegada de golpe de 5 071 perso-
nas, entre adultos y niños, hombres y mujeres. Al igual que los
primeros refugiados oficiales que llegaron a inicios de 1939, la
mayoría de los recién llegados mostrarían una preferencia por
trasladarse a la Ciudad de México, tanto por las posibilidades de
4
Matesanz, La raíces del exilio. México ante la guerra civil española, 317 y ss.
5
José Antonio Matesanz, La raíces del exilio. México ante la guerra civil espa-
ñol, 343-353 y 377 y ss; y Nuria Tabanera García, “Los amigos tenían razón:
México en la política exterior del primer franquismo”, en México y España en el
primer franquismo, 1939-1950: rupturas formales, relaciones oficiosas, compilación
de Clara Lida (México: colmex, 2001), 38.
118
un modesto pero sincero programa de inmigración
subsistencia como por el hecho de que la colonia española era
tradicionalmente mayoritaria allí.
No es el fin de esta contextualización hacer una síntesis de las
relaciones diplomáticas entre la República Española y México,
ni tampoco de las vicisitudes del proyecto inmigratorio republi-
cano establecido por los diplomáticos mexicanos en Francia, ni
de la vida de quienes se acogieron al mismo en México. Sí resulta
necesario señalar que, a inicios de 1945, el exilio republicano
parecía estabilizarse tanto en Francia como en México. Para esas
fechas, como lo señala Clara Lida, en este último país ya vivían
18 000 de ellos de más de 15 años,6 los cuales se elevarían a casi
22 000 en 1948 y, luego, a 28 000 en 1950,7 período en que se
inscribe este ensayo para el caso guatemalteco. Asimismo, Clara
Lida y Leonor García Millé han señalado cómo, a partir de 1946,
en México se dio un cambio en el tipo de los inmigrantes que
se cobijaron en su suelo en la medida en que, ya en plena pos-
guerra, aumentó el porcentaje de aquellos cuya motivación eran
económica frente los que lo habían hecho por razones políticas
entre 1939 y 1945.8 Lógica que también existió para el caso de
Guatemala, aunque en menor grado debido al celo político de los
funcionarios de la Legación guatemalteca en París en privilegiar
a los candidatos probadamente antifranquistas ya fuese porque
se refugiaron en 1939 o porque al salir de las cárceles de Franco
se trasladaron a Francia.
A su vez, la posguerra había traído el reconocimiento del esta-
tuto jurídico del refugiado en Francia, por lo que de julio de
6
Clara Lida, “L’insertion des républicains espagnols au Mexique”, en Le
Mexique et la République espagnole. 6es. Journées Manuel Azaña, edición de Jean-
Pierre Amalric y Geneviève Dreyfus-Armand (Toulouse: framespa, 2012), 40.
7
Para un balance de las cifras migratorias véase: Francisco Morente
Valero, “Escuela republicana y exilio: maestros y pedagogos catalanes en
México”, en Escuela republicana y exilio: maestros y…, consultado en abril de
2016, [Link]/docs/[Link].
8
Clara Lida y Leonor García Millé, “Los españoles en México: de la
guerra civil al franquismo, 1939-1950”, en México y España en el primer fran-
quismo, 1939-1950: rupturas formales, relaciones oficiosas, compilación de Clara
Lida (México: colmex, 2001), 203-248.
119
arturo taracena arriola
1945 a 1952 dispusieron para ello de la Oficina Central de los
refugiados españoles (ocre), que les facilitó los trámites para los
nuevos países de acogida, como Venezuela y Guatemala a partir
de 1947, cuando el gobierno mexicano empezó a cerrar adminis-
trativamente sus puertas a los inmigrantes españoles.9
La tradición de las instituciones españolas en México era
larga y masiva. Desde el siglo xix habían sido fundadas la Bene-
ficencia Española (1842) y Casino Español (1863), mientras que
a inicios del siglo xx las instituciones peninsulares pasaron a
tener un carácter regional con el Orfeo Català (1906), el Centro
Vasco (1907), el Centro Gallego (1911) y el Centro Asturiano
(1918); carácter que luego tomó matices de nacional en el caso
de catalanes, vascos y gallegos. Mientras tanto, en la Ciudad de
Guatemala, la Beneficencia Española fue fundada en 1868 y se
mantuvo como la única institución peninsular hasta la funda-
ción de la Casa de la República Española, en 1946, y del Centro
Vasco “Landíbar”, a inicios de 1951. Asimismo, desde 1938, por
iniciativa de los políticos e intelectuales mexicanos, se fundó en
la Ciudad de México la Casa de España, para recibir a un grupo
de intelectuales españoles desvalidos por las consecuencias de la
guerra.10 Modelo que serviría en Guatemala para crear la Casa
de la República Española (después Centro Republicano Espa-
ñol), con el fin de servir de lugar de reunión a los residentes de
larga data que se habían declarado partidarios de la República
durante y después de la contienda civil y, luego, para recibir a
todos aquellos republicanos españoles que calladamente venían
ingresando al país desde 1939.
En ese contexto internacional y nacional, entre septiembre
de 1947 y agosto de 1949, el ya canciller Muñoz Meany impulsó
el proyecto para dar asilo a 521 republicanos refugiados en Fran-
cia y a 55 en Portugal, el cual sería el punto culminante de la
9
Claudia Dávila, Refugiados españoles en Francia y México…, 220-227.
10
Véase: Clara Lida, Matesanz, José Antonio y Morán, Beatriz, “Las
instituciones mexicanas y los intelectuales españoles refugiados: la Casa de
España en México y los Colegios del exilio”, en El pensamiento español con-
temporáneo y la idea de América, coordinación de José Luis Abellán y Antonio
Monclús, vol. 11 (Barcelona: Anthropos, 1989), 79-159.
120
un modesto pero sincero programa de inmigración
relaciones con la República Española en el exilio. Más allá del
internacionalismo militante del canciller guatemalteco, una cir-
cunstancia internacional permitió que Arévalo diera vía libre
para que el mismo se hiciese realidad: el agotamiento de México
frente a su proyecto de inmigración republicana, el cual en ocho
años había alcanzado la cifra de casi 20 000 personas mayores
de 15 años.11
los refugiados republicanos españoles
en francia y portugal durante
la posguerra mundial, 1945-1950
A inicios de 1948, el Gobierno del presidente Arévalo lanzó
de forma tardía un programa de inmigración a Guatemala de
republicanos españoles refugiados en Francia; es decir, nueve
años después de la derrota de la República y once desde que
el presidente mexicano Lázaro Cárdenas empezase el suyo. Las
condiciones del refugio y exilio en Francia habían cambiado de
forma drástica, lo mismo que las de acogida en México, donde ya
vivían 18 000 de ellos. Aunque muchos de los candidatos a emi-
grar a Guatemala eran refugiados de los años 1937-1939, parte
de ellos lo fueron a raíz de haber cruzado la frontera franco-es-
pañola luego de haber salido de las prisiones franquistas entre
1941 y 1942, o de haberse decidido a dejar suelo español más
tardíamente, entre 1946 y 1947, fundamentalmente por razones
económicas, de represión gubernamental, de su liberación de los
campos de detención o de adquisición de la mayoría de edad
para hijos de padres muertos en la contienda o prisioneros en
Francia y Portugal.
Las vías de entrada a Francia seguían siendo las mismas des-
pués de la victoria aliada de 1945, especialmente a través del
Pirineo vasco o el catalán. Como lo señala Geneviève Drey-
fus-Armand en su estudio sobre el exilio republicano español,
las vías de paso estaban estructuradas desde 1940 sobre redes
clandestinas, puestas en pie por las organizaciones políticas
11
Clara E. Lida, “L’insertion des républicains espagnols au Méxique”…, 40.
121
arturo taracena arriola
republicanas, siendo la más antigua la organizada por miembros
de la Confederación Nacional del Trabajo (cnt). De esa forma,
anarquistas, comunistas, socialistas, poumistas y nacionalistas
actuaban a lo largo de la frontera pirenaica.12 Sin embargo, lo
que sí había cambiado eran las circunstancias políticas y legales
hacia el exilio español tanto de parte del Gobierno republicano
como del Estado francés.
La llegada a la presidencia republicana del José Giral el 21
de agosto de 1945 permitió presentar ante la onu y la comuni-
dad internacional un frente republicano unido, aún sin la pre-
sencia de los comunistas en su seno. Ello era importante para
que se pudiese presionar en torno a la necesidad del aislamiento
del régimen franquista y, además, que se obtuviera el reconoci-
miento internacional con el fin de restablecer oficialmente la
Segunda República Española. Su principal problema era la hos-
tilidad del socialista Indalecio Prieto y los recelos de la Alianza
Nacional de Fuerzas Democráticas (anfd), que agrupaba buena
parte de la oposición clandestina en el interior del país. Varios
países latinoamericanos —entre ellos México, Chile, Guatemala
y Panamá— establecieron relaciones con el nuevo gobierno pre-
sidido por Giral y, en el seno de la Asamblea mundial, Polonia
introdujo una iniciativa para que se condenase al régimen fran-
quista por ser un peligro para la paz mundial.
Con el fin de responder al argumento de aquellos gobier-
nos que estaban en contra de aplicar medidas de coerción con-
tra Franco, Giral señalaba que la Guerra Civil continuaba en
España por medio de represalias aplicadas por el caudillo. A
pesar de ello, su gobierno no lograba un respaldo internacional
amplio, pues Estados Unidos e Inglaterra terminaron por vetar
una resolución que adoptase medidas concretas contra el régi-
men franquista, ya interesados en el equilibrio de fuerzas frente
a la Unión Soviética en el Viejo Continente.13
12
Ver Geneviève Dreyfus-Armand, L’exil des républicains espagnols en France.
De la Guerre civile à la mort de Franco (París: Alban Michel, 1999), 159 y ss.
13
Ministère des Affaires Étrangères. Paris. Serie Z Europe, 1946-1950, sou-se-
rie Espagne, No. 102. XP 48/M.R.5. “París, 11 mai 1946. Direction des Rensei-
gnements Généraux, 6e. Section, Les espagnols en France”.
122
un modesto pero sincero programa de inmigración
En cuanto a las medidas adoptadas por el gobierno francés, la
más importante fue el establecimiento de la Oficina Central de
Refugiados Españoles (ocre), por decreto del 3 de julio de 1945,
bajo la protección de la Organización Internacional de Refugia-
dos (oir), a la que el gobierno del presidente Vincent Auriol vio
como mandataria de la representación legal y administrativa del
exilio español. Sin embargo, la ocre fue puesta bajo la tutela de
tres ministerios franceses: Interior, Justicia y Relaciones Exterio-
res. Asimismo, su dirección fue asumida por el personal diplo-
mático y consular español.14 Por otra parte, la concesión del esta-
tuto jurídico a los refugiados españoles trajo consigo la exención
del pago de derechos para la obtención de documentos expedi-
dos por la ocre para ciertas categorías de refugiados: indigen-
tes, enfermos, inválidos y mutilados; así como la aplicación en
ciertos casos de la media tarifa arancelaria y la entrega de bonos
de exoneración total o parcial, según el pago de timbres, medi-
das que el periódico Política, órgano de Izquierda Republicana en
Francia señalaba que, hasta el año de 1947, aún no habían sido
aplicadas. De esa suerte, resultaba que la expedición por parte de
esta oficina de certificados de nacimiento, matrimonio, viudez,
soltería y otros que afectaban el estado civil de los refugiados no
tenían timbres o sellos fiscales para hacerlos legales.15
Por otra parte, el 1 de marzo de 1946 el Gobierno francés
había decidido cerrar la frontera franco-española luego de las
ejecuciones en Madrid del militante comunista y sindicalista
Cristiano García y de otra docena de republicanos, a raíz de un
proceso sumarísimo. García era, además, miembro de la Resis-
tencia francesa, por lo que el 25 de octubre de ese año, el Estado
Mayor de la IX Región Militar le concedió a título póstumo la
Cruz de Guerra por su conducción de un maquis.16
14
Geneviève Dreyfus-Armand, L’exil des républicains espagnols en France…,
187.
15
“El funcionamiento de la Oficina Central de Refugiados”, Política, año
III, núm. 25, 31 de mayo (1947, París): 4.
16
Ministère des Affaires Étrangères. Paris. Serie Z Europe, 1944-1949, sou-sé-
rie Espagne, No. 42. Z 112.7 2d1. “secretariat au ministere, 4 Mars 1949, No.
25 sm, note pour m. parodi, a.s. des républicains espagnols”.
123
arturo taracena arriola
En abril de 1947, la República Española en el exilio empezó a
conceder pasaportes a los republicanos refugiados. De pequeño
formato, impresos en papel de filigrana de color gris claro, por-
taban en su pasta la siguiente leyenda “República Española. Pasa-
porte oficial”, seguida del escudo español. Eran expedidos en
París por el Ministerio de Gobernación y Defensa republicano,
entonces servido por Manuel Torres Campaña, de Unión Repu-
blicana, portando un número y un timbre. A su vez, la fórmula
del interior estaba redactada en español, francés e inglés.17
En los archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores fran-
cés se encuentran varios informes oficiales que permiten recons-
truir la situación del refugio español entre los años 1946 y 1948,
y así entender mejor la coyuntura en la que Guatemala lanzaba
su programa de inmigración de republicanos españoles que
vivían en suelo francés, ya fuese desde hacía diez años o reciente-
mente. Es decir, por causa de participación directa en la guerra
o por razones de represión política o condiciones económicas y
familiares.
En un informe de la Direction des Renseigements Généraux,
6e. Séction, sobre “Les Espagnoles en France”, elaborado en
París el 11 de mayo de 1946, contiene un apartado sobre “El
paso clandestino de la frontera”.18 En éste se señala que, a pesar
de la estrecha vigilancia de la frontera pirenaica por parte de
las autoridades franquistas, numerosos españoles continuaban
internándose en suelo francés. De hecho, el seguimiento reali-
zado por la policía francesa había permitido establecer estadís-
ticas siguiendo los móviles que los empujaban a evadirse de la
Península. Así:
17
Ministère des Affaires Étrangères. Paris. Serie Z Europe, 1944-1949,
sou-série Espagne, No. 41. B./YR. “3 Avril 1947. Direction des Étrangers et
Convention s Administratives. Monsieur eyrie labonne, ambassadeur de
france, répresentant general de la republique au maroc, a son excellence
Monsieur Georges bidault, ministre des affaires etrangeres. paris. Pasaporte
délivré par la ‘République Espagnole’”.
18
Ministère des Affaires Étrangères. Paris. Serie Z Europe, 1944-1949, sou-sé-
rie Espagne, No. 102. XI 48/M.R.S. “11 Mai 1946. Direction de Renseignement
Généreaux. 6º Section. Les espagnoles en France”.
124
un modesto pero sincero programa de inmigración
- Un 27 % era de trabajadores españoles que no poseían en
1946 los medios para vivir en España debido al salario que
percibían.
- Un 20 % de españoles que habían trabajado en Francia
antes de la ocupación alemana de 1943 y que regresaron
a trabajar en suelo francés luego de la liberación en 1945.
- Un 20 % era de soldados del ejército español, que deserta-
ban por causa de motivos personales (mala comida, malos
tratos, etc.).
- Un 10 % de españolas que llegaban para juntarse con sus
maridos o sus familiares residentes en Francia.
- Un 7 % de trabajadores españoles que habían trabajado en
Francia antes de la declaración de la guerra mundial en
1939 y que regresaban a trabajar en suelo francés.
- Un 5 % de desertores del ejército español por razones polí-
ticas.
- Un 5 % de españoles recién salidos de los campos de con-
centración o de prisioneros franquistas, lo que temían
represalias luego de regresar a sus hogares.
- Un 5 % de antiguos funcionarios e intelectuales, que
no podían ejercer su profesión por prohibición política
expresa.
De esa forma, razonaba el autor del documento, las estadís-
ticas mostraban que las razones políticas sólo intervenían en el
16 % de los casos, mientras que el resto se debía a la situación
económica por la que España pasaba.19 Sin embargo, a éste se
le olvidaba señalar que un 30 % de dichos refugiados eran cons-
criptos y oficiales del ejército franquista o ex soldados del ejército
republicano.
El 15 julio de 1948, el cónsul francés en Barcelona, Jacques
Coiffard, dirigió a su vez al Ministro de Relaciones Exteriores
de Francia, Georges Bidault y a la Dirección General de Asun-
tos Administrativos y Sociales el informe “Réfugiés politiques et
immigrants espagnols”, en el cual se trataba el tema del paso de
Ibid., 6-8.
19
125
arturo taracena arriola
la frontera franco-española por parte de ciudadanos españoles.20
El documento fue aprovechado por Osmin D’Alexandry, hasta
hacía poco cónsul francés en Sevilla21 y quien en 1944 había sido
el representante del Comité de Liberación francés en Barcelona,22
para agregarle unos comentarios en el escrito “Immigration clan-
destine espagnole et conditions d’ une immigration normale”.
Entre estos, el más importante resultó ser el que las autoridades
francesas debían de hacer solas y previamente el interrogatorio
y trillo de los españoles que clandestinamente entraban en terri-
torio galo, enviando ulteriormente a la Organización Internacio-
nal de Refugiados (oir) los expedientes de aquellos que fuesen
aceptados. Asimismo, se cuestionaba la autoridad del organismo
internacional sobre el control tanto de los refugiados en Francia
al final de la guerra civil como de los que ya en la década de 1940
buscaron en este país asilo. D’Alexandry hacía este comentario,
porque compartía la opinión de Coiffard en el sentido de que el
funcionamiento de la oir en Perpignan solamente favorecía el
reclutamiento de los refugiados españoles por parte de los parti-
dos políticos franceses de izquierda y porque en 1948 ya se había
terminado la época en que los refugiados republicanos hacían
la ley a lo largo de la frontera franco-española, refiriéndose a la
derrota de las guerrillas republicanas a lo largo de los Pirineos.
Asimismo, manifestaba su extrañeza de que, desde el princi-
pio del éxodo republicano, el gobierno francés no hubiese hecho
un estudio de la mano de obra inmigrante española y que no se
reconociesen los avances del régimen franquista en el dominio
social y económico, relativizadas no sólo por la pobreza genera-
20
Ministère des Affaires Étrangères. Paris. Serie Z Europe, 1944-1949,
sou-série Espagne, No. 42. J/0/EP. No. 708. “15 Juillet 1948. M. J. coiffard,
ministre plenipotentiaire charge du consulat general de france a barce-
lone. a monsieur georges bidault, ministre des affaires etrangeres. direc -
tion des conventions administratives. Paris. A/S. Réfugiés politiques et
immigrants espagnols”.
21
“Ecos de Sociedad. Agasajos”, ABC, 9 de julio, 1948 (Sevilla): 8.
22
Josep Clara, “El Gobernador, el Prefecto y los Exilados republicanos en
los Pirineos Orientales”, Anales de Historia Contemporánea, núm. 23 (Universi-
dad de Murcia, 2007), 573-593.
126
un modesto pero sincero programa de inmigración
lizada de España sino por el aumento poblacional, que ya alcan-
zaba los 27 millones de habitantes. Por ello pedía que se hiciese
el esfuerzo por lograr un acuerdo entre Madrid y París en mate-
ria de la presencia legal de mano de obra española en Francia.23
Por su parte, la Dirección General de Asuntos Administrati-
vos y Sociales realizó un informe sucinto a partir del documento
de Coiffard intitulado “Franchissement de la frontière franco-es-
pagnole par les ressortissants espagnoles”, el cual fue elevado el
6 de agosto al presidente Auriol en la medida que contenía una
serie de sugerencias, siendo las más importantes que los funcio-
narios franceses se mostrasen “más severos en la aplicación del
criterio de ‘refugiado político’ y que se rechazasen sistemática-
mente a los ‘refugiados económicos’ que no fueran útiles para la
producción francesa”.24
La Dirección General subrayaba que Coiffard empezaba su
informe señalando que, en el tema del paso de la frontera, desde
el 20 de junio de ese año de 1948 se les había indicado oficial-
mente a los prefectos franceses cooperar con la oir en torno
a la aplicación de las denominaciones “refugiado político” o
“refugiado económico”. De esa manera, cuando un español la
cruzaba clandestinamente, ya fuese por los principales accesos
(Bayonne-Hendaye, St. Gaudens y Perpignan-Cerbère), el dele-
gado de la oir contactaba a la Préfecture de turno acompañado
del prefecto. Seguidamente, se procedía a un interrogatorio para
saber si había causa política o no, y se le daba al refugiado un
permiso provisional de residencia por tres meses, el cual se podía
convertir en permanente luego de una minuciosa encuesta. De
esa forma, la proporción de los refugiados políticos entre los
23
Ministère des Affaires Étrangères. Paris. Serie Z Europe, 1944-1949,
sou-série Espagne, No. 42. [Z 127]. “ministere [oa / mj] des affaires etrangeres.
direction des conventions administratives. Paris, le 28 Juillet 1948. note.
a /s. Immigration clandestine espagnole et conditions d’ une immigration
normale. [Firmada: O. D’Alexandry]”.
24
Ministère des Affaires Étrangères. Paris. Serie Z Europe, 1944-1949,
sou-série Espagne, No. 41. “direction generale des affaires administratives
et sociales. 6 Août 1948. Note. Franchissement de la frontière franco-espa-
gnole par les ressortissants espagnols”.
127
arturo taracena arriola
españoles que cruzaban clandestinamente la frontera, alcanzó
solamente el 10 %. De hecho, el rechazo de la condición de
“refugiado político” era ya muy frecuente, lo que implica que
al clandestino se le reenviase al otro lado de la línea divisoria
franco-española.
Es más, 22 departamentos del sur y del sudeste francés esta-
ban bajo prohibición de la inmigración clandestina española,
pero ese régimen —a los ojos de Coiffard— debía de ser comple-
tado en dos puntos: a) que las encuestas realizadas por la oir y
las prefecturas en torno al carácter de refugiados políticos fuesen
completadas por una más, realizada in situ por los cónsules fran-
ceses en España, de acuerdo a la circunscripción donde vivía el
refugiado con el fin de obtener datos suplementarios sobre él.
Tal encuesta debería de llegar al Ministerio del Interior francés
por la vía del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia;
b) tomando en cuenta que Francia necesitaba mano de obra en
las minas y la agricultura, el Ministerio de Trabajo debería de
enviar inspectores a Cerbère y Hendaye para que calificasen la
disponibilidad de todos los refugiados, independientemente de
si resultaban considerados como perseguidos políticos o no. De
esa forma, la orden de regreso a su país solamente se le aplicaría
a aquellos españoles que no fuesen considerados como “políti-
cos” o como “económicos útiles”.
Según sus cálculos, los españoles que al final de la guerra civil
en el primer semestre de 1939 cruzaron la frontera representa-
ban una cifra aproximada de 150 000 a 200 000 personas. De
estos, de acuerdo a las investigaciones realizadas por los Ministe-
rios del Interior y de Trabajo, 35 000 residían en el departamento
de Pyrénnés Orientales; 40 000, en la ciudad de Toulouse, y
12 000, en los departamentos del sudeste francés (Ariège, Gers,
Basses Pyrénnés, Aude, Hérault). El resto estaba disperso en los
otros departamentos. Y, aunque era difícil establecer la distin-
ción entre aquellos que eran refugiados económicos con los que
habían servido en el ejército republicano, era posible afirmar
que de 8 000 a 10 000 de entre ellos eran asistidos por la oir,
porque resultaban incapaces de sobrevivir a sus necesidades por
128
un modesto pero sincero programa de inmigración
ser niños, viejos, mutilados, mujeres, etc. De ahí que la inmensa
mayoría de refugiados trabajase en las diferentes actividades
industriales o agrícolas francesas. Aparte estaban los españoles
miembros del antiguo ejército republicano, que ahora actuaban
como “guerrilleros”, a los cuales el Ministerio del Interior había
decidido poner bajo residencia vigilada luego de ciertos actos
violentos realizados por ellos. Finalmente, Coiffard consideraba
que si bien la forma de frenar la migración clandestina sería por
medio de un acuerdo entre Francia y España, lo veía poco prác-
tico para los intereses económicos franceses, por lo que sugería
con realismo mantener el status quo alcanzado en 1948 luego de
dos años de endurecimiento de las condiciones del refugio para
los republicanos españoles.25
Cinco días después de que la Dirección General de Relacio-
nes Administrativas y Sociales le hubiese enviado al Ministe-
rio de Relaciones Exteriores francés el informe de Coiffard, la
subdirección de Europa Meridional del ministerio redactó una
“Note por le Directeur d’Europe” intitulada “Réflexion sur l’im-
migration espagnole - régime officiel ou clandestinité?”, en la que
retomaba de forma crítica las ideas expresadas por éste y por su
colega D’Alexandry. En ella se señalaba que a raíz del informe
del cónsul Coiffard, el que sin duda estaba inspirado o corre-
dactado por el prefecto del departamento de Pyrénnés Orien-
tales, Pierre Dumont, convendría pensar en tomar oficialmente
la siguientes medidas: 1) alejar inmediatamente a los refugiados
españoles de la región fronteriza y concentrarlos en campos de
refugiados en el interior; 2) dar a las autoridades francesas el
poder de decidir solas, luego de una consulta con la oir y de
una encuesta con los cónsules franceses en España, en torno a
la admisión o rechazo de los interesados; 3) definir la categoría
de “refugiado político” como aquella en la que “la persona cuyas
libertad y vida se encuentran amenazadas en España”; 4) repartir
los refugiados entre los miembros de las Naciones Unidas; 5)
rechazar definitivamente a los no admitidos; 6) rechazar en casi
todos los casos a los parientes de los refugiados, y 7) organizar
25
Ibid.
129
arturo taracena arriola
una inmigración regular reforzando los medios de los consula-
dos franceses en España y Europa encargados de dar las visas.26
Por otra parte, el encargado de la Dirección General de Rela-
ciones Administrativas y Sociales recomendaba al gobierno,
ahora presidido por André Marie, que sería conveniente que se
reconsiderase individualmente cada caso de los 200 000 refu-
giados españoles que en ese entonces estaban viviendo en suelo
francés y que aquellos cuya presencia se considerase como inde-
seable, fuesen reenviados ipso facto a España.27
Sin embargo, tales medidas parecían muy severas, sobre todo
si se tomaba en cuenta que las oficinas de trabajo francesas con-
tinuaban denunciando la falta de mano de obra española para
alcanzar metas económicas en la reconstrucción del país. Asi-
mismo, por razones presupuestarias y morales, resultaba imposi-
ble asignar a los españoles a campos de residencia en el interior
del territorio francés y, menos aún, repartirlos entre los miem-
bros de las Naciones Unidas. En cambio, sí parecía deseable que
los prefectos se implicasen más al lado de la oir y, sobre todo,
que se aplicase la encuesta consular sugerida por Coiffard. En
cuanto a la pertinencia planteada por D’Alexandry en torno al
uso de la categoría de “refugiado político”, quedaba demostrado
que en el 99 % de los casos a los que se les otorgó, había sido
aplicado correctamente tanto por la oir como por el Ministerio
del Interior francés.28
También parecía difícil —consideraba este documento— no
aceptar a los parientes de los refugiados en la medida en que si
se quería que trabajasen para la economía francesa, resultaba
indispensable admitirlos con sus mujeres e hijos, siendo estos
últimos jóvenes capaces de trabajar ulteriormente. Por supuesto,
el rechazo de aquellos que resultaban en la categoría de “no
26
Ministère des Affaires Étrangères. Paris. Serie Z Europe, 1944-1949,
sou-ségrie Espagne, No. 41.[Z 127 4] HO/YR “Ministère des Affaires Étrangères.
Direction d’Europe. S/Direction d’Europe Méridionale. Paris, le 11 Août
1948. note pour le directeur d’Europe. A/S. Réflexion sur l’immmigration
espagnole - régime officiel ou clandestinité?”.
27
Ibid.
28
Ibid.
130
un modesto pero sincero programa de inmigración
admitidos” era clave, aunque los representantes de la oir no esta-
ban del todo convencidos. En gran medida, porque cuando un
clandestino era entregado a las autoridades españolas, no sólo
era encarcelado, sino que a raíz del interrogatorio al que había
sido sometido, conllevaba la caída de miembros de las redes de
pasadores fronterizos españolas. La solución estaría más bien
en acoger más refugiados económicos que políticos, sobre todo
tomando en cuenta que estos últimos a menudo se afiliaban a los
partidos y sindicatos locales. Por supuesto, en torno a aquellos
que se dedicaban a actividades subversivas, la posición francesa
debería de ser de rechazo total. Por último, la proposición de
hacer un nuevo censo de todos los refugiados en Francia desde
1937 resultaba impracticable, porque era una población ya sóli-
damente radicada en el país, aunque quedaba abierta la posibi-
lidad de que se expulsase a un buen número de los que particu-
larmente eran considerados por las autoridades francesas como
indeseables.29
Finalmente, en esta construcción histórica del refugio espa-
ñol en Francia después del fin de la Segunda Guerra Mundial,
vale la pena presentar algunos de los elementos que sobre los
republicanos españoles el Secretariado del Ministerio de Rela-
ciones Exteriores francés hizo llegar a su embajador ante la onu,
Alexandre Parodi, en marzo de 1949. La Note le recordaba que
para entonces alrededor de 250 000 republicanos españoles esta-
ban refugiados en el extranjero, de los cuales 180 000 vivían aún
en Francia, 25 000 en México, 10 000 en Chile y 5 000 en Vene-
zuela. A su vez el Gobierno español en el exilio era ya reconocido
en Europa por Albania, Bulgaria, Hungría, Polonia, Rumania,
Checoslovaquia, Yugoslavia y la Unión Soviética, y en América
por Guatemala, México, Panamá y Venezuela, aunque por el
golpe en contra de Rómulo Betancourt este último país venía de
suspender las relaciones bilaterales.30
29
Ibid.
30
Ministère des Affaires Étrangères. Paris. Serie Z Europe, 1944-1949,
sou-série Espagne, No. 42. [Z 112.7 2d1. “secrétariat au ministere, 4 Mars
1949, No. 25 sm, note pour m. parodi, a. s. des républicains espagnols”..
131
arturo taracena arriola
Sin embargo, en esa coyuntura, el gobierno presidido por
Giral acababa de caer como consecuencia de la dimisión del
ministro sin cartera Rafael Sánchez Guerra (Derecha Liberal
Republicana) y de los elementos moderados. El nuevo gobierno,
más a la izquierda y presidido por el socialista Rodolfo Llopis
Ferrándiz, ferviente defensor como Giral de la “legitimidad
republicana”, fue constituido con la participación de los comu-
nistas, la cual fue saboteada cuando el dirigente del psoe Inda-
lecio Prieto presentó su programa de unidad republicana anti-
franquista, fundado en un acercamiento con los monárquicos
españoles durante el Congreso Socialista Español celebrado en
Toulouse, y que marcó una nueva etapa el viejo enfrentamiento
entre socialistas y comunistas españoles. De esa forma, Llopis
Ferrándiz se vio obligado a su vez a presentar su renuncia.
El 27 de agosto de 1947, Giral fue remplazado por Álvaro
de Albornoz, quien mantuvo la línea de la legitimidad, pero se
opuso abiertamente al acercamiento con los partidarios del pre-
tendiente al trono, Juan de Borbón. Su principal baza era poder
reunir las Cortes republicanas en el castillo de Blois, pero ésta
fracasó cuando los diputados que residían en América no obtu-
vieron visas porque, a pesar de la autorización del Ministerio del
Interior francés, el de Relaciones Exteriores consideró inopor-
tuno dar seguimiento a los pedidos de visas para poder presen-
tarse en suelo francés.31
La explicación dada a los gobiernos latinoamericanos por
parte del Ministerio de Relaciones Exteriores francés fue que “El
Gobierno de la República Española, habiendo decidido pospo-
ner la reunión de Cortes, las demandas de visa presentadas por
los diputados republicanos no tienen más objeto de ser”. De ello
fueron informados vía telegrama: Colombia, Argentina, Vene-
zuela, Cuba, México, la urss, Panamá, Ecuador Chile y Estados
Unidos, lugar de residencia de los diputados republicanos “ame-
ricanos”.32
31
Ibid.
32
Ministère des Affaires Étrangères. Paris. Serie Z Europe, 1944-1949,
sou-série Espagne, No. 42. [Z 112 71/11]. “ jd/rs. ministere des affaires etran-
132
un modesto pero sincero programa de inmigración
En febrero de 1948, Francia reabrió la frontera con España y
ese mes empezó el proyecto de inmigración republicana española
hacia Guatemala. No cabe duda que todas las vicisitudes plan-
teadas por la política francesa en torno a la estancia y el paso de
los refugiados españoles en suelo francés aceleraron la decisión
de estos de trasladarse a tierras americanas en una nueva etapa
del exilio republicano. Guatemala jugó su carta. Para entonces,
el vasco Manuel de Irujo había dejado de ser ministro de Justicia,
pero el valenciano Julio Just Gimeno (Izquierda Republicana)
accedió al Ministerio de Gobernación republicano, con lo cual
los representantes guatemaltecos en Europa pasaron a tener un
ligamen directo con el gobierno presidido por Albornoz (igual-
mente de Izquierda Republicana).
Los archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Fran-
cia también dan luces de la situación de los republicanos españo-
les en Portugal En una carta de C. de Sainte-Marie, encargado
de Negocios francés en Lisboa, a su superior el ministro de Rela-
ciones Exteriores Robert Schuman de 6 de abril de 1949, res-
pondiendo a la solicitud sobre este tema que se le hiciera desde
ese ministerio el 14 de marzo anterior, indicaba que el día 30 de
marzo había visitado el Palacio das Necessidades, sede del Minis-
terio de Relaciones Exteriores portugués, para expresarle a sus
funcionarios la demanda francesa de que el Gobierno portugués
mostrase voluntad en “asegurar la protección de los republicanos
españoles refugiados en Portugal”.33 Como se verá, estos vivían
en condiciones aún más duras que las de sus pares refugiados en
suelo francés.
Pero no todos estos intereses se negociaban en Francia. Tam-
bién se hacía en suelo guatemalteco, donde la colonia republi-
geres. Paris. 29 Octobre 1947. projet de telegramme pour les conventions
administratives”.
33
Ministère des Affaires Étrangères. Paris. Serie Z Europe, 1944-1949,
sou-série Espagne, No. 42. “im/md. 6 Avril. reference: Dépêche du Départe-
ment No, ss/cai du 14 Mars 1949. m. c. de sainte-marie, charge d’affaires de
france au portugal a.i., a son excellence monsieur robert schuman ministre
des affaires etrangeres. Direction des Conventions Administratives. No.
314 CA. AS: républicains espagnols réfugiés au Portugal”.
133
arturo taracena arriola
cana y algunos de los personeros de gobierno, entre ellos el pro-
pio presidente Juan José Arévalo habían tomado desde finales
de 1947 la iniciativa de hacer realidad un plan de inmigración
desde Francia y, más tarde, desde Portugal.
las medidas en guatemala en favor
de un programa de inmigración para
los republicanos españoles de francia
En Guatemala, los funcionarios arevalistas se movieron a favor
de lograr un proyecto de inmigración para los refugiados repu-
blicanos en Francia, tal como lo describe el valenciano José Soler
Noguera (Izquierda Republicana) en una carta dirigida desde allí
el 14 de agosto de 1947 a su coterráneo Julio Just Gimeno, para
entonces ministro de Gobernación en el segundo gobierno pre-
sidido por Álvaro de Albornoz. Es decir, seis meses antes de que
se echase a andar en París el plan guatemalteco de inmigración:
Sobre las posibilidades de este país para posibles emigrantes, depen-
derá de las posibilidades, capacidad técnica y oficio de las personas.
Las posibilidades presentes de este país son por el momento muy
limitadas, ya que principia ahora a desenvolverse, pero creo yo que
un futuro podría constituir un magnífico lugar para muchos de
nuestros amigos. Con este motivo, celebré ayer una larga entrevista
con el Presidente de la República [Arévalo], quien no me escondió
su disgusto ni su desilusión producidos por la presente crisis del
gobierno republicano español. Le plantee la cuestión de que en el
caso de que se le diese al problema español una solución que no
fuera aceptable moralmente por un número determinado de espa-
ñoles, si Guatemala aceptaría una emigración nuestra. Me contestó
que si este caso se produjera, cumpliría con su deber de fraternidad
y de solidaridad con los republicanos españoles, pero que debido a
las características especiales de este país, aconsejaría (por creer que
tendrían mejores posibilidades de acoplamiento) a los intelectuales
dirigirse hacia países de grandes centros de población, pudiendo
Guatemala constituir una buena base para los técnicos y obreros y
campesinos.
134
un modesto pero sincero programa de inmigración
En los casos particulares me indicó la conveniencia de estudiar
cada caso y teniendo en cuenta que en el nuevo reajuste ministerial
que acaba de hacer ha encargado de la cartera de Relaciones Ext. al
actual Ministro en París, Lic. Muñoz Meany, quien es un excelente
amigo mío. Me recomendó de que una vez llegue, me ponga en
relación con él y presentarle los casos y necesidades que existen.34
José Soler Noguera se refería al fracaso de las conversaciones
del Partido Socialista Obrero Español (psoe) con el pretendiente
al trono español Juan de Borbón y su abandono del gobierno
republicano en julio de ese año luego de alegar su desvincula-
ción con los comunistas. Ello implicó que Llopis dejase la jefatura
republicana y fuese sustituido por Albornoz. De éste opinaba que
debía de encabezar “la formación de un gobierno de estricta con-
centración ‘republicana’, que requiriese el apoyo de todas las fuer-
zas antifranquistas pero no la colaboración y que fuese el celoso
guardián de la legitimidad republicana ante cualquier situación”.35
Soler Noguera había abandonado Francia el 22 de mayo de
ese año de cuarenta y siete con el propósito de establecerse en
México, pero luego de una breve estancia en Canadá, decidió
hacerlo en Guatemala, a donde llegó el 12 de julio. Ya antes
había escrito a Just, en ese momento ministro de Defensa e Inte-
rior del gobierno presidido por Rodolfo Llopis (psoe), que estaba
dispuesto a encargarse de “determinadas funciones en ese Con-
tinente” que él le pudiera adjudicar. Just le respondió que por el
momento no le podía avanzar nada porque era “necesario que
conozca dónde se establece en definitiva para, según las condi-
ciones del país, estudiar yo la clase de misión que le pueda con-
fiar”. Ello dependería, entre otras cosas, del ambiente hacia los
republicanos, de la cantidad de los emigrados, de la prensa, del
carácter político del gobierno guatemalteco de turno.
La primera impresión que Soler Noguera tuvo del país cen-
troamericano y que se apresuró a hacérsela llegar al Ministro era
34
Arxiu Municipal de Alboraia, Valencia. Archivo Personal y de Función
de Julio Just Gimeno. JJ. Correspondencia con José Soler. 4740-8. “14 de agosto de
1947. Carta de Soler Noguera a Just Gimeno”. (Los corchetes son míos.)
35
Ibíd.
135
arturo taracena arriola
que, “por su situación geográfica, por su situación política y por
la gran simpatía de sus hombres de gobierno hacia nuestra causa,
es uno de los más indicados para convertirlo en uno de nuestros
mejores centros de propaganda de América”. Sobre todo, si se
tomaba en cuenta que el país vecino, El Salvador, resultaba ser
uno de los puntales de la propaganda franquista, lo que elevaba
a Guatemala a un primer plano para contrarrestarla. El minis-
tro le respondió poco después que resultaban interesantes todas
las noticias que le hacía llegar, por lo que le prometía hacerle
un informe a Llopis, quien al mismo tiempo que presidente del
Gobierno era ministro de Estado. Igualmente, informaría al
ministro de Propaganda Luis Montoliú (cnt) para ver si se podía
utilizarlo como era “debido y en servicio de nuestra causa”. Sin
embargo, todo dependía de que se superase la crisis desatada por
la llegada de Indalecio Prieto a Francia y la nueva posición de
los socialistas españoles. Entre tanto, le pedía que le informara
“si había muchos españoles, en general, y el número de los que
actúan como emigrantes políticos”; así como sobre los requisitos
exigidos por el Gobierno guatemalteco.36
Las indagaciones de Soler Noguera sobre las condiciones de la
colonia española, el papel de los republicanos y la disposición de
las autoridades guatemaltecas a apoyar la causa de la República
crearon suspicacias en el encargado de Negocios en Guatemala,
Salvador Etcheverría Brañas, miembro del Partido Republicano
Radical Socialista de Galicia, quien envió una nota al Ministerio
de Gobernación republicano indicando que hacía aproximada-
mente tres meses había llegado Soler Noguera desde París, com-
portándose de forma extraña en la medida en que hacía creer
que “trae alguna comisión de índole reservada”. Por tales razo-
nes, a la representación le interesaba “esclarecer la personalidad
del compatriota mencionado y sus antecedentes, como figuro se
conocen en el Departamento correspondiente”. El funcionario
36
Arxiu Municipal de Alboraia, Valencia. Archivo Personal y de Función de
Julio Just Gimeno. JJ. Correspondencia con José Soler. 4740-8. “4 de junio de 1947.
Carta de Soler Noguera a Just Gimeno”; “10 de junio de 1947. Carta de Just
Gimeno a Soler Noguera”; “22 de julio de 1947. Carta de Soler Noguera Just
Gimeno” y “31 de julio de 1947. Carta de Just Gimeno a Soler Noguera”.
136
un modesto pero sincero programa de inmigración
de turno hizo llegar la nota al Ministro Just, quien —se puede
imaginar— terminó por avalar las pesquisas de Soler Noguera en
sus aspiraciones por obtener una misión diplomática en Guate-
mala. Meses después, a mediados del año de 1948, Etcheverría
Brañas terminó por ser cesado.37
Los datos proporcionados sobre la situación de Guatemala
por Soler Noguera pueden ser precisados cotejándolos con actas
de la Casa de la República. Según éstas, los socios fundadores
fueron en número de 50, todos ellos residentes en Guatemala
desde antes de 1944. Su primer presidente fue Enrique Segura
Guardiola, que pronto fue sustituido por Manuel Catalá, quien
permanecería en el cargo entre 1946 y 1947. Al mismo tiempo,
en ese momento inicial, el Gobierno de la República Española en
el exilio designó como su embajador ante Guatemala y Panamá
a Félix Gordón Ordás, siendo sustituido del cargo el mes de
julio de 1947 por Lluis Nicolau D’Olwer. A su vez, el empresario
Alfonso Rodríguez Muñoz fue nombrado como cónsul general
de la República ante el gobierno de Arévalo. Finalmente, como
se ha visto, el primer encargado de Negocios republicano fue
el gallego Salvador Etcheverría Brañas (Acción Republicana),
quien en enero de 1938 había llegado a México como cónsul
de España en el puerto de Veracruz, cargo que ocupó hasta el
21 de junio de 1939, para luego cubrir el puesto en la República
Dominicana y Haití.38
El consulado funcionaba en el mismo local de la Casa de la
República, en el segundo piso de la librería Amos & Anderson,
en la 10 Calle Poniente Nos. 7 y 11, entre 6ª y 7ª avenidas de
la zona 1 de la Ciudad de Guatemala. Ello facilitó que tanto el
cónsul (quien tenía voz pero no voto en la asociación) como el
encargado de negocios republicanos trasmitiesen a los socios en
37
Arxiu Municipal de Alboraia, Valencia. Archivo Personal y de Función de
Julio Just Gimeno. JJ. Correspondencia con José Soler. 4740-8. “22 de noviembre de
1947. Oficio Núm. 2.257 dirigido al Ministro de Gobernación” y [s. f.] “Carta
de Soler Noguera a X”. (Le hace falta la primera página).
38
Véase: Salvador Etcheverría Brañas, Eclipse en España: apuntes del diario
íntimo de un diplomático de la República española, 1936-19…? (A Coruña: Ediciós
do Castro, 2009).
137
arturo taracena arriola
sus juntas las informaciones (boletines, acuerdos, comunicados)
emitidos por el gobierno de la República Española, así como las
noticias de los debates sobre la cuestión española ante la onu
y las informaciones dadas por la prensa republicana escrita en
México, especialmente España Nueva. El propio embajador Gor-
dón Ordás, quien ostentaba el cargo de presidente honorario de
la Casa, el 5 de septiembre de dicho año dictó ante los socios y el
público en general la conferencia “El problema español y la posi-
ción del Gobierno de la República en valoración con las colonias
españolas residentes en los países de América”.
Sobre las condiciones existentes propiamente en Guatemala
para los refugiados españoles, Soler Noguera, se presentó en la
Casa de la República de la ciudad de Guatemala el 17 de julio
de ese año de cuarenta y siete con el propósito de “dar impre-
siones y noticias interesantes” sobre la situación española a sus
miembros.39 Resultado de sus pesquisas, escribió a Julio Just dos
detallados informes. Empezó señalando que la colonia estable-
cida en la capital guatemalteca estaba dividida en dos grupos,
el mayor de los cuales tenía una abierta simpatía por el régimen
franquista. Entretanto, el grupo republicano, compuesto en su
mayoría por comerciantes e industriales establecidos de larga
data en el país, había resistido en tiempos de Ubico las presiones
de la dictadura y, luego, creado con sus propios medios la Casa
de la República en 1946, entidad donde se agrupaban todos los
republicanos entonces residentes en Guatemala y algunos gua-
temaltecos sostenedores de la causa republicana. Estos, a pesar
de su idiosincrasia, habían trabajado a raíz de la Revolución de
1944 en favorecer el rompimiento de relaciones con Franco y en
pro del reconocimiento del Gobierno republicano en el exilio,
sin pertenecer a organización política alguna y “con un senti-
miento algo primitivo de los ideales republicanos”.
Asimismo, alejados de su patria hacía varios años, los residen-
tes españoles en general veían con distancia los sucesos de la gue-
39
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España.
Libro de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064)
jare. “Acta Núm. 63, fol. 68, 17 de julio de 1947”.
138
un modesto pero sincero programa de inmigración
rra civil en la Península, aunque reconociendo “nuestra trage-
dia”. Ello provocaba choques con los representantes oficiales de
la República en Guatemala, que no alcanzaban a comprender su
psicología. Conflicto agravado por el hecho de que la embajada
de España se encontraba en los mismos locales de la Casa de la
República, lo que provocaba una promiscuidad que no ayudaba
al prestigio de la representación diplomática republicana. Es
más, había abusos, pues cuando el embajador Nicolau d’Olwer
(Acción Catalana Republicana), con residencia en México, pre-
sentó credenciales ante las autoridades guatemaltecas, el encar-
gado de Negocios, Etcheverría Brañas, invitó a título personal
a varias personas amigas, rompiendo el protocolo establecido.
Tal actitud provocó las demandas de expulsión del encargado,
quien había sido nombrado en el cargo en 1946. La solución
lograda, con el apoyo del presidente de la Casa de la República,
Manuel Catalá, fue que la sede del Gobierno de la República
estuviese en otro local. Más allá de ello, la República tenía gran
acogida en la prensa guatemalteca y en la radio nacional, situa-
ción que había que aprovechar para contrarrestar la propaganda
franquista, sobre todo a raíz de los intentos por que su gobierno
fuese reconocido ante la onu, y ante el creciente apoyo y simpatía
que empezaba a recibir de varios gobiernos latinoamericanos.40
Para finalizar su análisis de la situación de los republicanos en
Guatemala, Soler Noguera escribió nuevamente al ministro Just,
indicándole que para julio de 1947, la colonia española residente
en Guatemala estaba compuesta por 800 personas, de las cua-
les solamente 60 se declaraban republicanas. Republicanos que
eran “profundamente enemigos de la colaboración comunista”,
tanto en el seno de República Española como de la guatemal-
teca. Asimismo, el 99 % de ellos tenían “una posición econó-
mica desahogada, siendo la posición del sector republicano con
el régimen arevalista excelente”, extendiéndose el círculo de sus
relaciones fuera de las fronteras guatemaltecas. La muestra era la
40
Arxiu Municipal de Alboraia, Valencia. Archivo Personal y de Función de
Julio Just Gimeno. JJ. Correspondencia con José Soler. 4740-8. “22 de julio de 1947.
Carta de Soler Noguera Just Gimeno”.
139
arturo taracena arriola
disposición del presidente Arévalo y del canciller Muñoz Meany
a montar en un lapso corto un programa de inmigración para
republicanos residentes en Francia.41
Just Gimeno le contestó que había creído que el número de
emigrados españoles en Guatemala era más importante y que,
en cuanto a la actitud de estos, no le chocaba, pues:
en general es la que vienen teniendo en la mayor parte de los países
sudamericanos. Es triste, porque uno piensa que la mayor cantidad
de estas gente salieron de la España monárquica empujados por
la inequidad, por las persecuciones y miserias que sufrían y, sin
embargo, en vez de reconocer en la república el régimen liberal que
nació justamente para impedir esos éxodos provocados por la deses-
peración, se volvieron tan reaccionarios, como si tuvieran castillos y
propiedades de origen feudal que defender.
De todas manera, debe de achacarse alguna culpa a la república
por no haber sabido realizar durante el tiempo que gobernó a
España, una activa e inteligente propaganda en las colonias de espa-
ñoles en América, para hacerlos comprender lo que era España,
cómo había decaído de su antiguo lustre y poder bajo la monarquía,
y los que estaba haciendo la república y se proponía conseguir.42
Los republicanos españoles radicados en Guatemala de larga
data, más los pocos refugiados que llegaron al país entre 1945 y
1947, estaban pendientes de los debates que en la onu se daban
sobre la “cuestión española”, que giraba en torno de la condena
o no del régimen de Franco en el máximo organismo internacio-
nal, los hechos de resistencia en suelo español, los cambios en la
política migratoria gala y lusa. A inicios de ese año de 1947, la
prensa anunció la llegada a Guatemala del secretario general de
la onu, el noruego Trygve Lie, y la Casa de la República Española
consideró la posibilidad de invitarlo a una recepción. Esto no
41
Arxiu Municipal de Alboraia, Valencia. Archivo Personal y de Función
de Julio Just Gimeno. JJ. Correspondencia con José Soler. 4740-8. “14 de agosto de
1947. Carta de Soler Noguera Just Gimeno”.
42
Arxiu Municipal de Alboraia, Valencia. Archivo Personal y de Función
de Julio Just Gimeno. JJ. Correspondencia con José Soler. 4740-8. “22 de agosto de
1947. Carta de Just Gimeno a Soler Noguera”.
140
un modesto pero sincero programa de inmigración
sucedió, pero los republicanos recibieron dicha información del
escritor y político de origen costarricense Vicente Sáenz Rojas,
quien era consejero de la delegación guatemalteca ante la onu.43
La idea era crear en el seno de la Casa un Comité de Ayuda
a los españoles necesitados. Seguidamente, en junta general de
los miembros de la Casa, celebrada el jueves 9 de enero de ese
año, a proposición del socio fundador Tiburcio Díaz Carrasco,
se aceptó que se admitiesen como socios de número a los refu-
giados españoles que empezaban a llegar al país provenientes
de diversos lados (México, El Salvador, República Dominicana,
Venezuela, Francia), y si su situación económica no se los permi-
tía, que se les eximiese del cobro de cuotas. Para entonces, ya los
socios Alfonso Rodríguez (en su calidad de cónsul de la Repú-
blica) y Sebastián Menéndez, trabajaban en un proyecto para
crear una sección de ayuda que tendría a su cargo tal asunto.44
Siete meses después, la Casa de la República recibió la men-
cionada visita del valenciano José Segura, quien presentándose
como un refugiado proveniente de Francia, dijo tener el propó-
sito de “dar impresiones y noticias interesantes” sobre la situa-
ción española en Europa.45 Pronto, éste pasó a ser socio nume-
rario de la Casa y a informar a sus pares de sus negociaciones
con el presidente Arévalo sobre la necesidad de apoyar un plan
oficial guatemalteco para traer republicanos españoles refugia-
dos, contando con el aval del Ministro de Gobernación español
Just Gimeno y del nuevo canciller guatemalteco, Muñoz Meany.
El 28 de agosto, la Casa lo declaró socio honorario tomando en
cuenta su papel en la construcción de las negociaciones entre
43
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España.
Libro de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064)
jare. “Acta Núm. 56, fol. 639, 2de enero de 1947”.
44
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España.
Libro de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064)
jare. “Acta núm. 46, 2 de enero de 1947, fols. 39-40,”; “Acta núm. 47, 9 de
enero de 1947, fol. 41”.
45
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España.
Libro de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064)
jare. “Acta Núm. 63, 17 de julio de 1947, fol. 68”.
141
arturo taracena arriola
los gobierno de la República de Guatemala y la República Espa-
ñola. Sabedores que el ex embajador guatemalteco llegaba al
país para hacerse cargo nuevamente del Ministerio de Relacio-
nes Exteriores, los socios presentes en la junta de 28 de agosto
de ese año acordaron que la “junta directiva en pleno decide
llegar a recibirlo y testimoniarle nuestra gratitud al recibirlo de
manera especial y en su casa”. Asimismo, consideraron opor-
tuno darle tal estatus al licenciado Juan Córdova Cerna (líder
anticomunista y abogado de la United Fruit Company), así
como a los ex triunviros de la Junta de Gobierno Revoluciona-
ria de Gobierno, el licenciado Guillermo Toriello Garrido, el
coronel Francisco Javier Arana y el mayor Jacobo Arbenz Guz-
mán, en ese momento Jefe de las Fuerzas Armadas y Ministro
de la Defensa, respectivamente.46
Un paso más se daría con la aparición en el diario más influ-
yente del país en ese momento, El Imparcial, de un artículo sobre
la situación de los refugiados en Francia y la necesidad de que
recibiesen ayuda. El artículo de marras se intitulaba “Ayuda a
Europa. Refugiados españoles”, y abordaba en una primera parte
la puesta en marcha del Plan Marshall por parte de los Esta-
dos Unidos para con los países de la Europa occidental y, por
la otra, la situación social y política de los refugiados republica-
nos españoles en Francia. El artículo terminaba planteándose la
siguiente proposición:
Nosotros creemos que dicho llamamiento no puede ser ni será
desoído en Guatemala y que no sólo moverá la generosidad de la
colonia española, sino también el altruismo tradicional de nuestro
pueblo, hijo de la cultura hispánica. Probablemente se organizará
un comité que analice las gestiones y ejecute las decisiones de la
sociedad guatemalteca, pero desde ahora queremos adelantarnos
a pedir a todos esa cooperación que, aunque no fuese solicitada,
46
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España.
Libro de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064)
jare. “Acta Núm. 63, fol. 68, 17 de junio de 1947”; “Acta Núm. 64, fol. 78, 28
de agosto de 1947”; “Acta Núm. 66, fol. 80, 11 de septiembre de 1947” y “Acta
Núm. 67, fol. 83, 20 de septiembre de 1947”.
142
un modesto pero sincero programa de inmigración
debemos por sentimientos humanitarios y por deberes de solidari-
dad internacional.47
La publicación del artículo generó la decisión en la Casa de la
República de crear una comisión que se pusiese en contacto con
la dirección del rotativo para apoyar cualquier movimiento que
se organizase para tal fin. Para ello fueron designados Manuel
Catalá y Ramón Banús, logrando que el licenciado David Vela,
director de El Imparcial, visitase la sede de los republicanos con el
fin de comunicar a sus socios que en Guatemala se estaba orga-
nizando una “comisión de carácter semioficial, que se encargará
de recaudar auxilios para los refugiados españoles en Francia”,
confiado en que la Casa prestaría su apoyo a ese fin. La decisión
inmediata fue comenzar a construir un fondo de apoyo con el
dinero obtenido de la subasta de los dos cuadros que la Casa le
había encargado y pagado a Fernández Granell, y quien todavía
no los había entregado. Visitado por los socios Fidel García y
Juan Banús, el pintor gallego se comprometió a librar los óleos
lo antes posible, pues no estaba en condiciones de devolver el
dinero avanzado.48
De inmediato, en la prensa guatemalteca de derecha se desató
una campaña en contra de la República Española y sus partida-
rios en Guatemala. Ello hizo que, con carácter de urgente, Díaz
Carrasco dirigiese una carta a la directiva de la Casa con fecha
20 de noviembre, señalándole que era necesario llamar a una
reunión extraordinaria de sus socios “para tomar acuerdos sobre
la defensa que debe hacerse de los ataques que estamos siendo
objeto. Soy partidario de que las organizaciones son las indica-
das para dirigir nuestra defensa […] De Ustedes y del socialismo”.
En acta, los asistentes aprobaron por unanimidad el punto refe-
47
“Ayuda a Europa. Refugiados españoles”, El Imparcial, Guatemala, 17
de octubre, 1947: 3.
48
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España.
Libro de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064)
jare. “Acta Núm. 69, fol. 87, 18 de octubre de 1947”; “Acta Núm. 70, fol. 88,
25 de octubre de 1947”; “Acta Núm. 71, fol. 90, 1 de noviembre de 1947” y
“Acta Núm. 72, fol. 92, 8 de noviembre de 1947”.
143
arturo taracena arriola
rido, considerando que “la Casa de la República, representando
el sentir de los republicanos españoles residentes en Guatemala,
no puede dejar de pasar desapercibidos los ataques de que está
siendo objeto la república y los republicanos por medio de cierto
sector de la prensa del país”. Para ello, se tomó la decisión de ini-
ciar la publicación de artículos en la prensa nacional que hiciesen
ver la “realidad del régimen espurio y sanguinario de Franco”.49
Para entonces, el presidente Arévalo ya había dado su aval con
el fin de que Guatemala montase el mencionado proyecto de
inmigración de republicanos desde Francia y para ello los agen-
tes diplomáticos del país en la capital francesa deberían trabajar
con ahínco con el propósito de que el mismo fuese operativo en
los primeros meses del año de 1948.
el procedimiento de la “solicitud
de inmigración” guatemalteca
El 12 de febrero de 1948 empezó en París la primera etapa del
proceso de inscripción de refugiados españoles y otros refu-
giados europeos en diferentes departamentos franceses y duró
hasta el 30 de abril de ese año. Se inscribieron en total 610 per-
sonas, de las cuales 521 eran españoles con mayoría de edad,
entre hombres y mujeres, había que agregar a los niños, difíciles
de contabilizar, pues no todos estaban registrados al lado de su
padre o de su madre. Este proceso lo llevó enteramente bajo su
responsabilidad Carlos Manuel Pellecer, entonces encargado de
Negocios de la Legación de Guatemala en Francia. El segundo
registro se dio entre el 30 de agosto de 1948 y el 18 de octubre de
1951, y fue supervisado en suelo francés por Cardoza y Aragón
como ministro plenipotenciario guatemalteco. Incluyó a 46 per-
sonas, de ellas 39 españoles y cinco rusos y un italiano.
El perfil socio profesional de la mayoría seguía las indicacio-
nes expresadas por el presidente Arévalo, pues eran personas
49
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España.
Libro de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064)
jare. “Acta Núm. 73, 22 de noviembre de 1947, fols. 94-95”.
144
un modesto pero sincero programa de inmigración
ligadas a la agricultura (agricultores y labradores), a la pesca
(patrones de barco, marinos, boteros, mecánicos navales), arte-
sanos, maestros, dependientes. Como se verá en detalle, pocos
eran profesionales o artistas. Paralelamente, varios republicanos
viajaron a Guatemala con pasaporte guatemalteco otorgado por
los funcionarios de este país en París, estando entre ellos los vas-
cos Antonio de Zugadi y Andima Ibiñagabeitia. Ambos miem-
bros del Servicio de Información del Gobierno Vasco, aunque el
segundo ya un reconocido hombre de letras.
Aunque la primera lista de candidatos a emigrar a Guatemala
llegó a un total de 610 adultos inscritos, más 40 niños y niñas
que los acompañaban, aunque hay evidencias de que no todos
los hijos fueron anotados en el registro oficial. Por ejemplo, Siang
Aguado Olalquiaga, nacida en Toulouse el año de 1942, no está
en la lista y viajó a Guatemala junto a sus padres Salvador Aguado
Andreut y Caridad Olalquiaga). De los candidatos, 521 eran espa-
ñoles, 38 rusos, 18 franceses, 14 polacos, 5 checos, 5 rumanos, 3
austríacos, 2 italianos, 2 griegos, 1 suizo y 1 búlgaro, residentes
en todo el territorio francés y en otros lugares europeos (Praga,
Checoslovaquia; Riga, Letonia y La Haya, Holanda) y africanos
(Orán, Argelia y Casablanca, Marruecos), quienes pudieron ins-
cribirse entre 12 de febrero y el 30 de abril de 1948.50
Para ello, la Legación guatemalteca en Francia imprimió una
“Solicitud de inmigración” en la que debían de anotarse los datos
particulares del candidato; 1) Nombre, 2) Lugar y fecha de naci-
miento, 3) Nacionalidad, 4) Color de ojos, 5) Color del cabello, 6)
Color de tez, 7) Estatura, 8) Estado civil, 9) Profesión, 10) Práctica,
11) Referencias, 12) Lugar de domicilio, 13) Nombre de esposa e
hijos, 14) Documentos de identidad, 15) Fondos con que cuenta
para el viaje, 16) Elementos de trabajo, 17) Actividades que se com-
promete a desarrollar en Guatemala y 18) Fecha. Además, había
un lugar para la fotografía y una zona reservada a la oficina inter-
nacional. Asimismo, se les pedía experiencia laboral, referencias
de terceros, lugar de domicilio, documentos de identidad, fotogra-
50
Embajada de Guatemala en Francia, Registro de candidatos a inmigrar a
Guatemala, Año de 1948.
145
arturo taracena arriola
fías, fondos con que contaba para el viaje, elementos de trabajo
y actividades que se comprometía a desarrollar en Guatemala.51
Hay que señalar que algunos de los no españoles eran cón-
yuges de españoles o internacionalistas de la Guerra Civil espa-
ñola, lo que se puede deducir tomando en cuenta que existen
expedientes de varios de los republicanos españoles en la Pré-
fecture de Paris. Una segunda lista se llevó acabo en la legación
a partir del 30 de agosto de 1948, y se extendió hasta el 18 de
octubre de 1951, pero sólo incluyó a 46 personas, de las cuales
39 eran españolas, 6 rusas y una italiana, habitando en todos
departamentos franceses.
Lista de candidatos europeos en Francia
a inmigrar a Guatemala,
12 de febrero-30 de abril de 1948
Por nacionalidad
Españoles 521
Rusos 38
Franceses 18
Polacos 14
Rumanos 5
Checoslovacos 5
Austríacos 3
Italianos 2
Griegos 2
Suizos 1
Búlgaros 1
Total 610
Fuente: Embajada de Guatemala en Francia [Registro de
candidatos a inmigrar a Guatemala, Año de 1948].
Fundación Eusko Media. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco,
51
1946-1950. “Legación de Guatemala en Francia. Solicitud de inmigración
(Demande d’Immigration), 1948]”.
146
un modesto pero sincero programa de inmigración
Lista de candidatos republicanos españoles
en Francia a inmigrar a Guatemala,
12 de febrero-30 de abril de 1948
Por sexo
Adultos
Hombres 360
Mujeres 166
Total 521
Niños acompañados
Hombres 19
Mujeres 20
Total 39
Fuente: Embajada de Guatemala en Francia. [Registro de
candidatos a inmigrar a Guatemala, Año de 1948].
Profesión declarada
Abogado 1
Agente viajero 1
Agricultor(a) 115
Ajustador 7
Albañil 6
Armador 1
Avicultor 2
Barbero 1
Barnizador de barcos 2
Botero 1
Calderero 1
Carnicero 1
147
arturo taracena arriola
Carpintero 3
Carpintero naval 2
Cigarrera 1
Cocinero naval 1
Comerciante 1
Conservero de pescado 4
Constructor de barcos 1
Constructor de motores 1
Contable 12
Corsetera 1
Cortador 2
Costurera 7
Dibujante/delineador 9
Editor 1
Electricista 5
Empleado 8
Enfermera 2
Escritor 1
Escultor 1
Estudiante 8
Farmaceuta/practicante 1
Fundidor 1
Gobernante 1
Guarnicionero 2
Industrial 1
Industrial pesquero 2
Ingeniero 2
148
un modesto pero sincero programa de inmigración
Ingeniero agrónomo 1
Ingeniero de caminos 1
Ingeniero químico 1
Intérprete 1
Jornalero/labrador(a) 15
Laboratorista 1
Maestro 8
Maestro redero 1
Marino/navegante 21
Maquinista 3
Mecánico 8
Mecánico dentista 1
Mecánico naval 7
Mecanógrafo 4
Médico 2
Médico/practicante 1
Marroquinero 1
Mesero 1
Mimo 1
Montador 2
Modista 25
Músico 1
Obrero 8
Obrero metalúrgico
1
naval
Obrero textil 1
Oficinista 3
Panadero 2
149
arturo taracena arriola
Pastelero 3
Patrón de finca 1
Patrón de pesca 3
Peletero 1
Peluquero 2
Periodista 1
Perito agrícola 2
Perito industrial 1
Pescador 25
Pintor 3
Planchadora 1
Profesor(a) 5
Profesora de piano 1
Radiotécnico 4
Relojero 2
Sastre 6
Sedera 1
Taquígrafo(a) 4
Técnico 1
Técnico en caminos 1
Técnico textil 1
Tejedor(a) 6
Tipógrafo 1
Topógrafo 1
Torneador/tornero 12
Trabajador(a) 2
Vendedora 1
150
un modesto pero sincero programa de inmigración
Zapatero 3
Total 436
Sin profesión declarada 85
Total 521
Fuente: Embajada de Guatemala en Francia [Registro de
candidatos a inmigrar a Guatemala, Año de 1948].
Lista de candidatos europeos a emigrar
a Guatemala por prefectura francesa
y otros, 12 de febrero a 30 de abril de 1948
París 334 (54.9 %)
Haute Garonne 51 (8.4 %)
Gironde 44 (7.2 %)
Bouches du Rhône 23 (3.8 %)
Pyrénnés Orientales 18
Aveyron 17
Basses Pyrénnés 15
Sin datos 14
Du Nord 12
Seine et Oise 10
Gers 9
Seine 7
Hautes Pyrénnés 6
Loire 6
Nièvre 5
Hérault 4
Landes 4
Loiret 4
Alpes Maritimes 3
151
arturo taracena arriola
Praga, Checoslovaquia 3
Orán, Argelia 3
Tarn 3
Seine et Moselle 2
Seine Inférieure 2
Orne 2
Lot et Garonne 1
Haute Loire 1
Var 1
Finistère 1
Ariège 1
Londres, Inglaterra 1
Riga, Letonia 1
La Haya, Holanda 1
Casablanca, Marruecos 1
Total 610
Fuente: Embajada de Guatemala en Francia [Registro de
candidatos a inmigrar a Guatemala, Año de 1948].
Lista de candidatos republicanos españoles
a emigrar a Guatemala por prefectura francesa
y otros, 12, de febrero a 30 de abril de 1948
París 277 (53.2 %)
Haute Garonne 51 (9.8 %)
Gironde 44 (8.4 %)
Bouches du Rhône 23 (4.4 %)
Aveyron 17 (3.3 %)
Pyrénnés Orientales 16 (3.1 %)
152
un modesto pero sincero programa de inmigración
Basses Pyrénnés 15 (2.9 %)
Sin datos 10 (1.9 %)
Gers 9
Seine 7
Hautes Pyrénnés 6
Loire 6
Seine et Oise 5
Nièvre 5
Hérault 4
Loiret 4
Landes 3
Oran, Argelia 3
Tarn 3
Seine et Moselle 2
Orne 2
Seine Inférieure 1
Lot et Garonne 1
Haute Loire 1
Var 1
Finistère 1
Ariège 1
Londres, Inglaterra 1
La Haya, Holanda 1
Casablanca, Marruecos 1
Total 521
Fuente: Embajada de Guatemala en Francia [Registro de
candidatos a inmigrar a Guatemala, Año de 1948].
153
arturo taracena arriola
Es de subrayar que la mayor parte de los republicanos españo-
les inscritos en el proyecto de inmigración a Guatemala nunca
llegaron a tomar el barco o el avión para trasladarse a este país
debido a diferentes razones: a) falta de medios; b) opción por
trasladarse a otro país, en especial Venezuela, que había abierto
las puertas en esa coyuntura igual que Guatemala; c) decisión
de permanecer en Francia por razones personales, laborales o
políticas. En esta última posibilidad, en Toulouse pude entrevis-
tar telefónicamente a dos de las familias que se inscribieron en
la primera lista de París. Los Binimelis, integrados por Gabriel
Binimelis Castell, nacido en 1909 en Palma de Mallorca y de
oficio pescador, militante de la cnt; su esposa Asunción Gar-
cía, costurera; y sus hijos María, peluquera, y Jaime, conservero
(núms. 261 a 264), registrados el 20 de abril de 1948; y los Casuso
el 24 de abril de 1948, con César Casuso Gutiérrez, nacido en
Santander el 28 de abril de 1906, su esposa Vicenta Aguirre,
Santander 20 de marzo de 1908, ambos labradores; y su hijo
Eusebio, albañil, nacido en la misma ciudad el 30 de octubre de
1930 (núms. 349 a 351). Por su parte, Antonio Casuso Gutiérrez,
de profesión marinero, también se inscribió desde el puerto de
Rotterdam, Holanda (núm. 322, el 24 de abril de 1948).
Los Binimelis García prefirieron quedarse en Toulouse
debido a que la hija se había hecho novia de un ciudadano fran-
cés y el padre no los quiso separar. Sus descendientes habitan
hoy en la localidad de Combes. Por su parte, los Casuso Aguirre
lo hicieron porque la madre no “quiso atravesar tanta agua”, el
Atlántico. César Casuso, miembro de la cnt, hizo la guerra en el
Ejército del Norte con el grado de capitán. Con la familia se tras-
ladó a Barcelona y a la caída de Cataluña, se refugió en Francia,
donde fue internado en el campo de Argelès. Luego trabajó en la
fábrica de aviación de la ciudad de Toulouse. Durante la ocupa-
ción alemana, lo persiguieron por formar parte de la Resistencia.
Su hijo Eusebio llegó a suelo francés en 1947, por el monte.52
52
Entrevista a César Casuso Aguirre (Toulouse, 4 de junio de 2013). La
información de los Binimelis me la proporcionó en esa ocasión la Dra. Placer
Thibon, de la Université Tolouse-le-Mirail, a quien agradezco el apoyo.
154
un modesto pero sincero programa de inmigración
la complejidad de los trámites y la
diversidad de los solicitantes
Los expedientes de los republicanos españoles y sus familias para
inmigrar a Guatemala que existen en la embajada de Francia
son 38. La mayoría de ellos no están completos. De hecho, han
sobrevivido una mayor cantidad de carnets personalizados que
la Legación de Guatemala otorgó a los candidatos y menos ejem-
plares de la “Solicitud de inmigración”, más algunas constancias
de trabajo, salud y domiciliación y pocas fichas autobiográficas.
Estas últimas eran exigidas con el fin de conocer el perfil polí-
tico y/o militar de los interesados.
Hay tres expedientes completos. El primero de ellos es de
Antonio Arregui Azkárate con carnet núm. 009, expedido el 9
de noviembre de 1948. Su solicitud, fechada el 1 de marzo de
1948, indica que nació en Durango, Vizcaya el 4 de mayo de
1912, soltero, especialista en electricidad submarina y, además,
contable, con siete años de práctica declarada, quien trabajaba
entonces para el Gobierno Republicano español, domiciliado en
el 11 de la Avenue Marçeau en París. Quería emigrar a Guate-
mala para establecer un comercio de industria cerámica. Como
documentos de identidad presentó el pasaporte y la carta de
identidad españolas, más la carta de trabajo francesa. No poseía
dinero para trasladarse.53 Arregui Azkárate era, asimismo, el
número 93 de la lista existente en la embajada de Guatemala y se
inscribió en ella el 12 de marzo de ese año de 1948.
Por otra parte, en la Préfécture de Police de París se conserva
su expediente en el que se notifica lo siguiente:
21 de febrero de 1948.
S. del nombrado arregui-
azkárate, Antonio,
Refugiado español.
Arregui Azkárate, Antonio, nacido el 4 de mayo de 1912 en Durango,
provincia de Vizcaya de Álvaro Arregui y Cándida Azkárate. Refu-
53
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 009, Antonio Arregui Azkárate, 9 de noviembre de 1948.
155
arturo taracena arriola
giado español, que se dice célibe. Entró a Francia el 6 de agosto de
1947 por senderos de montaña cercanos a Hendaya, sin pasaporte.
Luego de aceptar las prescripciones francesas para el caso, posee la
carta de residente temporal No. 47 AA 18.596 expedida por la pre-
fectura de Policía el 24 de noviembre de 1947 y válida hasta el 24 de
mayo de 1948. Desde el 8 de septiembre de 1947 vive alojado por la
Delegación del gobierno vasco en París, 11 Avenue Marceau, la que
lo emplea desde la misma fecha como portero y velador de noche
por la suma de 10 000.00 francos. Anteriormente, había residido
en el 24 bis, quai Boulogne a Boulogne-sur-Seine, donde no tenía
ningún trabajo remunerado por estar llegado de España. En su país,
Arregui siguió la carrera de marino de carrera desde 1929 y no per-
teneció a ningún grupo político. Durante la guerra, como sub ofi-
cial, combatió en un submarino gubernamental. Su nave averiada
durante una batalla fue hundida por sus propios navegantes, los que
fueron recogidos en plena mar en septiembre de 1936. El equipaje,
que fue salvado por una nave enemiga, fue internado sucesivamente
en El Ferrol hasta febrero de 1937 y, luego, a San Fernando hasta
el 22 de diciembre de 1940. Arregui Azkárate fue liberado en esa
fecha, pero a pesar de haber sido condenado por un tribunal militar
en 1936 a 30 años de prisión. A raíz de su liberación, se dirigió a
Bilbao y, después, a Burgos, donde se ocupó de la contabilidad y la
venta en una pastelería hasta su fuga hacia Francia. Desde el punto
de vista político, ignoramos cuál fue su posición en España. En ese
dominio, él no llamó nuestra atención después de nuestra llegada
a la región parisina. En lo privado, no hay ningún señalamiento.
Asimismo, es desconocido en los archivos de la Policía Judicial.54
Su sobrina, Lourdes Velasco Arregui, señala que era militante
de Acción Nacionalista Vasca (anv), fundada en 1930 como un
partido nacionalista de izquierda,55 lo que se confirma en la ficha
que de él existe en el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca.
En esta se señala que el 10 de enero de 1936 era cabo electricista
en el submarino C-4, que estaba en comisión de servicio por
54
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux.
77W2228. No. 421.033. 21 “Février 1948. A. S. du nommé arregui-azkárate,
Antonio, refugié espagnol”.
55
Comunicación escrita de Lourdes Velasco Arregui (México D. F.,
febrero de 2014).
156
un modesto pero sincero programa de inmigración
parte del Delegado especial del Ministerio de Marina de la Repú-
blica para realizar una misión de rescate en Bilbao. Asimismo,
se indica que, como suboficial del Ejército de Euskadi, estaba
afiliado a anv. Al ser capturado por los franquistas, fue conde-
nado a penas de privación de la libertad, pero luego propuesto
para un canje, lo que le permitiría encontrar la libertad.56 En
Guatemala se inscribió en el Centro Republicano Español en
1950. No salió al exilio y trabajó en Guatemala como gerente del
Puerto de Santo Tomás.
El expediente de Antonio Padial Escañuela, nacido en Gra-
nada el 26 de junio de 1917, de oficio carpintero, con práctica
de técnico textil y habitando el 44 de la rue Deguengrand en
la localidad de Perret-Levallois, Seine, quien propuso a la Lega-
ción trasladarse a Guatemala para laborar en cualquier oficio,
pero especialmente en el ajustamiento de lana y estambre.
No poseía referencia alguna y pedía viajar acompañado de su
esposa e hija menor. Como documentos de identidad presentó
el récépissé núm. 20, que le extendió el gobierno francés y un cer-
tificado de nacionalidad español. No tenía ningún dinero para
trasladarse. Asimismo, presentó un certificado de buena salud
hecho el 23 de marzo de ese año por el doctor Amador Pereira
Redondo, médico militar republicano español, quien trabajaba
para la Cruz Roja Española, cuyas oficinas estaban en el 21 de
la Avenue Kléber en París y quien también se inscribiría para
emigrar a Guatemala (núm. 6, 12 de febrero de 1948). En cuanto
a referencias de trabajo, Padial Escañuela presentó una carta de
servicios prestados en la representación Citroën, manejada por
Establissement Huyard y Co., en el 10 rue des Petites Écuries,
Xème. arrondessiment. Finalmente obtuvo el carnet núm. 10,
fechado el 8 de noviembre de 1948. En Guatemala se inscribió
en el Centro Republicano Español en 1950.
Por su lado, su esposa Monserrat Juncá, nacida en la localidad
barcelonesa de Sabadell el 8 de diciembre de 1918, de profesión
56
Centro Documental de la Memoria Histórica. Archivo de la Guerra Civil,
Salamanca, España. Arregui, Antonio. Santander Carpeta 18, Serie D, Exp. 6, fol.
[Link]; Carpeta 1137, fol. 526 y Carpeta 1348, fol. 44 P.S. Barcelona.
157
arturo taracena arriola
tejedora y urdidora, con ánimo de trabajar en ello en Guatemala,
hizo su solicitud ese mismo día, adjuntando los datos de su hija,
Rosa Padial Juncá, de siete años edad. Presentó como documen-
tos personales el récépissé francés núm. 011 y el certificado de
nacimiento núm. 56 765. Los certificados de salud para ambas
los extendió igualmente el doctor Pereira de la Cruz Roja Espa-
ñola. El carnet de ambas es el núm. 11 y está datado en París a
9 de noviembre de 1948. Padial Escañuela es el número 303 de
la primera lista y se registró el 22 de abril de ese año de cuarenta
y ocho. Su esposa Monserrat Juncà tiene el número 304, con la
misma fecha.57
Finalmente, está el expediente de José López Aguirre, nacido
en Las Palmas, Islas Canarias, el 17 de octubre de 1911, soltero
y de profesión contable de comercio, y quien estaba dispuesto a
trabajar en aquellas labores que fueran las más útiles para Gua-
temala. Se domiciliaba en la localidad de Lectoure, en el Gers,
y adjuntó una carta de identidad y de viaje. Desde que residía
en Francia contaba con constancia de trabajo como empleado
en 1946 del Establissement ‘Monge’ de trasporte público de la
localidad de Saint Clar y la del alcalde de Lectoure en 1948.
Asimismo, su certificado de salud lo había extendido el doctor P.
Jolis, residente en esta última ciudad.58 Pero lo más interesante es
que López Aguirre adjuntó una pequeña biografía política para
complementar la “Solicitud de Inmigración”:
Hasta los 18 años estudiante en el instituto y en la escuela de Comer-
cio de Sevilla. A esa edad ingresé en la arma de aviación, donde
alcancé el empleo de Suboficial. La sublevación del 18 de julio de
1936 me sorprendió en la guarnición de Logroño (Zona rebelde),
donde fui detenido el mismo día por desafecto al movimiento. Juz-
57
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N No. 0010, Antonio Padial Escañuela, 8 de noviembre de
1948 y Monserrat Juncá de Padial (y Rosa Padial). Carta de Inmigrante E.N. 011, 9
de noviembre de 1948.
58
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Solicitud de Inmigración No. 0003, José López Aguirre, 29 de marzo de 1948. (Los
corchetes son míos.)
158
un modesto pero sincero programa de inmigración
gado, condenado y separado del Ejército, permanecí cinco años en
Prisión. Puesto en Libertad Condicional el año de 1941. A partir de
esta fecha trabajé [en Sevilla] como dependiente en un Laboratorio
[Arrans], de chofer en un camión [Carrocerías Igueldo] y de viajante
de una firma de vinos andaluces. Temiendo nuevas persecuciones,
me evadí a Francia entrando clandestinamente por S. Juan de Luz
(en una lancha) el 20 de Mayo de 1946. Aquí he trabajado en un
garaje como mecánico y en la propiedad en que estoy ahora, en
donde entrego el material y conduzco el tractor durante la época
de labores y cuando no hago de jardinero o de lo que se presenta.
Lectoure, 26 de Marzo de 1948.
El Archivo General Histórico de Defensa conserva su expe-
diente en el marco del Tribunal Militar Territorial No. 1.59 Fue
juzgado en Madrid en 1937. Por su parte, el archivo de la emba-
jada guatemalteca en París no conservó copia de su carnet. Sabe-
mos que llegó a Guatemala, porque se inscribió como socio del
Centro Republicano Español en 1949.
De estos tres expedientes, se puede observar que mientras
que Arregui Azkárate y López Aguirre pasaron a Francia luego
de permanecer en la cárcel cinco años al ser arrestados por sim-
patías con la República en sus respectivos cuarteles, ubicados en
zona rebelde al inicio de la Guerra Civil, luego de permanecer
por espacio de varios años en suelo francés, decidieron tomar la
oportunidad de inmigrar a América. Ambos eran solteros, pues
la guerra los sorprendió cuando contaban 24 y 25 años, res-
pectivamente. Segundo, aunque no se cuenta con la documen-
tación suficiente para saber qué hizo durante la guerra, Padial
Escañuela ha de haberla pasado en Barcelona, donde se casó
y tuvo a su hija. Sí pudo presentar documentos de identidad
que lo avalasen como republicano. Tercero, por razones diver-
sas, los tres se inscribieron en el segundo período abierto por
la Legación de Guatemala, a partir del 30 de agosto de 1948,
puesto que —al menos con certeza Arregui Askárate— no pudie-
59
Archivo General e Histórico de Defensa, Madrid. Tribunal Militar
Territorial No. 1. López Aguirre, José, Fondo Madrid, Sumario 1249, año 1937,
caja 1400, núm. 6.
159
arturo taracena arriola
ron viajar en el primer grupo de republicanos que se trasladó a
este país, posiblemente por falta de recursos. Cuarto, no existe
información en los documentos existentes en la embajada de
Guatemala en París que indique cuál era la filiación política
partidaria de ellos. Sólo por información posterior de familia-
res y consulta en el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca
sabemos que Arregui Azkárate era miembro de la Acción Nacio-
nalista Vasca (anv). Es decir, siempre está abierta la posibilidad
de encontrar más información sobre ellos en nuevos archivos y
testimonios.
Las siguientes solicitudes están incompletas, pues faltan algu-
nos de los papeles requeridos, especialmente la ficha de vida
que nos permitiría saber qué actividad desempeñaron durante
la guerra civil. Por orden de registro, tenemos la Solicitud de
Inmigración núm. 0001 de 27 de agosto de 1948, a nombre de
Miguel García Pérez, nacido en Silas Calañas, Huelva, el 30 de
julio de 1905. Aparejador de obras de profesión y residente en
el 98 rue du Temple, París III y empleado de ets L. Charpentier.
Su expediente presenta una certificación judicial emitida el 28
de agosto de ese año por la Direction des Affaires Criminelles et
de Graces del Ministerio de Justicia francés, en la que certificaba
que no había estado sujeto a condena alguna.60 Se había inscrito
en la segunda lista de la Legación. En 1950 se afilió al Centro
Republicano Español de Guatemala.
Luego tenemos la solicitud núm. 0002 de Urbano Grassa
Salinas, realizada con fecha 3 de abril de 1948, quien declaraba
haber nacido en Zaragoza el 24 de junio de 1916, soltero y de
profesión ebanista, quien pidió laborar en ello cuando llegase
a Guatemala. Vivía en el 70 de la rue des Armes, en Romain-
ville, Seine. No aportó documentos de identidad, pero sí una
recomendación de trabajo del negocio “France Express Muebles”
de esa localidad, donde el gerente afirmaba que Grassa Salinas
había sido contratado por seis meses como obrero especializado,
pagándosele 88 francos la hora. Su certificado de buena salud
60
Embajada de Guatemala en Francia. Légación de Guatemala en Francia.
Solicitud de Inmigración No. 0001, Miguel García Pérez, 27 de agosto de 1948.
160
un modesto pero sincero programa de inmigración
se lo había extendido el doctor Ambrosi-Gauget, el 1 de abril de
1948.61 Inscrito en la segunda lista de la Legación.
El carnet núm. 0004 pertenece a Miguel García Carrasco, con
fecha del 25 de septiembre de 1948. Señala que era electricista y
soltero, nacido en Murcia el 7 de agosto de 1918. En su ficha auto-
biográfica solamente informaba que su primer empleo lo había
tenido a los 15 años como aprendiz de electricista.62 Luego estu-
dió dos años de instalación eléctrica y, seguidamente, seis meses
de radio en una escuela. Vivía en la 32 rue de Bagneuax, Mon-
trouge, departamento de Seine y trabajaba desde hacía un año
como mano de obra especializada en material de radio. Para ello
presentó una atestación de la Société Omega, que manejaba dicho
material, domiciliada precisamente en ese departamento francés.
Su constancia de salud la había expedido el Dispensario Muni-
cipal de la ciudad.63 Inscrito en la segunda lista de la Legación.
Gregorio Osuna Osuna, nacido en Jumilla, Murcia, había
nacido el 4 de diciembre de 1925, soltero y de profesión chofer.
Su carnet era el núm. 0005, extendido el 25 de febrero de 1948.
Señaló que su padre Antonio Osuna Plaza vivía en Guatemala
desde hacía seis meses, junto a su madre y tres hermanos. Éste,
inscrito con el núm. 25, el 23 de febrero de 1948, de oficio de tor-
neador, y que había ejercido como maestro nacional en Huerto,
Cuenca, para luego pasar a ostentar el grado de teniente de arti-
llería procedente de la Escuela Popular de Guerra.64
La solicitud de su hijo Gregorio agregaba que era marroqui-
nero de profesión y que vivía en el 180 del Boulevard Saint-Maur
61
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Solicitud de Inmigración No. 0002, Urbano Grassa Salinas, 1 de marzo de 1948.
62
Existe un expediente judicial de un homónimo juzgado militarmente
en Albacete el año de 1939. Archivo General e Histórico de Defensa, Madrid,
Tribunal Militar Territorial No. 1. García Carrasco, Miguel, Fondo Albacete,
sumario 958, año 1939, caja 14593, núm. 8.
63
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0004, Miguel García Carrasco, 25 de septiembre de
1948.
64
Centro Documental de la Memoria Histórica. Archivo de la Guerra
Civil, Salamanca, España. Osuna Plaza, Leg. 4170, Madrid, P.S., fol. 230 y
S.M:, Leg. 1807, fol. 70, Madrid.
161
arturo taracena arriola
en París. Su certificado de salud se lo extendió el Dr. Pablo Agusti
Planell de la Dirección General de Asistencia Social y Sanidad
de la República Española el 25 de septiembre de ese año. Su
empleadora era la Fabrique de Maroquinerie H. Liwarek, en la
rue du Temple de esa capital. Se había inscrito en la segunda
lista de la Legación. Gregorio Osuna llegaría a Guatemala y
en 1949 se inscribiría en la Legión del Caribe para participar,
junto a sus hermanos, en la expedición de Luperón, República
Dominicana. Su hermano Antonio era en 1954 el presidente del
Comité Pro Paz de Guatemala.65
Por su parte, aparece Luis Rafael Laria Fajardo, nacido en la
ciudad de Sevilla el 25 de junio de 1919, poseía el carnet núm.
0008, expedido el 28 de octubre de 1948. Era soltero, mecánico
naval y señalaba que deseaba reunirse con su hermano Luis,
quien había emigrado a Guatemala en el mes de junio. Para
entonces, su hermano vivía en la 7ª. Avenida sur núm. 63 de
la capital guatemalteca, mientras que reportaba como domicilio
el 9 rue Bouchardon, en el 10eme. arrondissement de París. La
Cruz Roja Española le había extendido el certificado de salud (15
de abril) y poseía el certificado de Trabajo francés núm. A.S. 13
17 90407 6, expedido el 25 de abril de 1947 para que ejerciese
como mecánico. El teniente coronel del Cuerpo de Seguridad e
Inspección General de la Secretaría de Información, Ministerio
de Gobernación de la República Española, César Puig García, le
había extendido el 16 de agosto de ese año de cuarenta ocho una
certificación indicando que Laria Fajardo había sido durante la
guerra sargento de dicho cuerpo y que durante los años de 1929 a
1931 había trabajado como mecánico en los Astilleros de Cartage-
na.66 Inscrito en la segunda lista de la Legación en París. En 1954
era oficial de la Guardia Civil de Guatemala y perito en tránsito.
Jesús Matamoros Llopis, con carnet núm. 0017 de 20 de junio
de 1949, era nacido en Madrid, el 17 de febrero de 1917. Sol-
65
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0004, Miguel García Carrasco, 25 de septiembre de
1948.
66
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0008, Rafael Laria Fajardo, 28 de octubre de 1948.
162
un modesto pero sincero programa de inmigración
tero. Capataz facultativo de Minas y dibujante como profesiones.
Había sido empleado de las Minas de Estaño y Wilfrenio en La
Coruña y jefe de publicidad de Quimifier S. A., perteneciente al
Grupo Minero “Santa Isabel”. Había llegado a Francia apoyado
por la Organización Internacional de Refugiados. Vivía en el 26
rue de Genève, en la ciudad de Albi, Tarn.67 Se había inscrito en
la segunda lista de la Legación en París. Afiliado a la Juventud
Socialista Unificada, fungió como delegado político del Ejército
Republicano.68 Se inscribió en la segunda lista del programa de
inmigración de Francia, el 20 de junio de 1949.69 En 1954, traba-
jaba como redactor del Diario de la Mañana y en la Secretaría de
Propaganda y Divulgación de la Presidencia.
Carlos Navarro Nogués, carnet núm. 0019 extendido el 23
de septiembre de 1949, estaba inscrito en la segunda lista de la
Legación. Nacido en Barcelona el 25 de junio de 1917, contable
de profesión y estudiante de Derecho. Casado. Iba acompañado
de su hermano Federico Navarro Nogués, igualmente nacido en
Barcelona el 15 de abril de 1913, casado, médico de profesión,
cuyo carnet núm. 20 había sido expedido 13 de septiembre de
ese año de cuarenta y nueve. Ambos dieron como dirección la
Presidencia del Gobierno español en el 18 rue Louis Blanc, Alfor-
tville, Seine. En su solicitud señalaba que durante la guerra civil
había hecho práctica como galeno.70 Al llegar a Guatemala, Car-
los se inscribió en el Centro Republicano Español el año de 1950.
Los carnets núm. 21 a 25 correspondían a la familia López
Casado, inscrita en la segunda lista en diciembre de 1950, con
67
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0017, Jesús Matamoros Llopis, 20 de junio de 1949.
68
Existe un expediente sobre su persona en el Archivo General e Histó-
rico de Defensa, Madrid, Tribunal Militar Territorial No. 1. Matamoros Llopis,
Jesús. Fondo Madrid, Sumario 45836, Caja 1685.
69
Centro Documental de la Memoria Histórica. Archivo de la Guerra
Civil, Salamanca, España. Jesús Matamoros Llopis. Secretaria, Exp. 47833; Leg.
8083, fols. 184-186, S. M.
70
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0019, Carlos Navarro Noguès y No. 0020, Federico
Navarra Noguès, 13 de septiembre de 1949.
163
arturo taracena arriola
fecha 7 de diciembre de ese año. El núm. 0021 correspondía a
Ana Casado Segura de López, nacida en Turre, Almería, el 18 de
abril de 1903, ama de casa, quien viajaba a Cobán, Guatemala,
con sus hijos menores Elodia y José. El núm. 0022, a Salvador
López Casado, soltero, nacido en la misma población el 24 de
diciembre de 1921, jornalero. El núm. 0023 a Ana López Casado,
soltera, nacida en Mojacar, Almería el 22 de junio de 1928, ama
de casa. El núm. 0024 a Luisa López Casado, igualmente soltera
y nacida en esa población el 11 de febrero de 1930, ama de casa
y el núm. 0025 a Rosa López Casado, soltera, nacida allí mismo
el 3 de octubre de 1925. El carnet de cada uno de ellos indicaba
que habían sido contratados para trabajar en la finca de Juan
López Cervantes, su esposo, ya instalado en Guatemala.
En el archivo del ministro Julio Just existe, además, una carta
de Francisco López López, el yerno de López Cervantes, escrita
el 24 de febrero de 1949, en la que le solicitaba ayudarlo en las
gestiones del gobierno de la República y el consulado guatemal-
teco en París para trasladarse igualmente al país centroameri-
cano y reunirse con aquél, quien ya residía allí con su mujer e
hija. “Me informará —escribía— de todo lo que necesite, si puede
usted hacerlo sin molestias. Si usted supiera lo que [he] sufrido,
no se lo puede usted imaginar y sin molestarlo más, le saluda
atentamente su amigo que no lo olvida nunca”.71
En una carta de Enrique Muñoz Meany a Cardoza y Aragón
de fecha 13 de diciembre de 1950, se describe de esta forma la
salida para Guatemala de los López Casado y los problemas
administrativos que ambos funcionarios guatemaltecos tenían
para lograrlo ante las resistencias del ministro de Relaciones
Exteriores guatemalteco, González Arévalo:
La familia López Casado, de refugiados españoles excelentes, mar-
chó ya a Guatemala., con visado mío. (El cónsul tiene instrucciones
de no conceder ni un visado a ningún español demócrata). El padre,
71
Archivo Municipal de Alboraia, Valencia. Archivo Personal y de Fun-
ción de Julio Just Gimeno. JJ. Correspondencia con Francisco López López. Guate-
mala. 4760-5. “24 de febrero de 1949. Carta de Francisco López López a Just
Gimeno”. (Los corchetes son míos.)
164
un modesto pero sincero programa de inmigración
López Cervantes, trabaja en Guatemala y tiene una pequeña finca en
Verapaz. Gestionó el ingreso de su mujer y de sus dos hijos, y le con-
cedieron sólo el de la madre y de los chicos menores de edad, en total
4. Yo les visé a los tres restantes: el hermano mayor que los acompaña
y dos hermanas solteras. Se pondrá furioso el Br. González.72
Siguen otros casos que solamente serán enumerados por la
importancia de darle identidad a quienes acudieron a la Lega-
ción de Guatemala en París:
- Carnet, núm. 0026 y sin fecha, estaba a nombre de Manuel
Aguilar García, nacido en Montejaque, Málaga, el 2 de
julio de 1895. De oficio zapatero, casado. Todo indica que
se inscribió el 7 de diciembre de 1950 en la segunda lista
de la Legación al igual que los que siguen.73
- José Bermúdez Rueda, carnet núm. 0027 emitido e l9 de
enero de 1951, había nacido en Alozarine [¿Alozaina?],
Málaga, el 6 de junio de 1916, soltero.74
- Francisco Bernal Domínguez, carnet núm. 28, 9 de enero
de 1951, nacido en Ardales, Andalucía, el 7 de febrero de
1918, empleado de hotel y soltero.75
- José Chaparro Domínguez y su esposa Amparo Carmona
Ruiz obtuvieron los carnets núms. 29 y 30, con fecha 9 de
enero de 1951. Él nacido en Puente Genil, Córdoba, el 7
de diciembre de 1900, de oficio zapatero y ella en Pindo
Puente, la Coruña, el 16 de marzo de 1906, costurera.76
72
“13 de diciembre de 1950. Carta de Muñoz Meany para Cardoza y Ara-
gón”, en El placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Arely
Mendoza y Julio Pinto, 289.
73
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0019, Manuel Aguilar García. S. f.
74
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0027, José Bermúdez Rueda, 9 de enero de 1951.
75
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0028, Francisco Bernal Domínguez, 9 de enero de 1951.
76
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0029, José Chaparro Domínguez y No. 0030 Amparo
Carmona Ruiz, 9 de enero de 1951.
165
arturo taracena arriola
Se sabe que vivieron en Guatemala, pues se asilaron en la
embajada de Chile en junio de 1954.
- Asimismo, la familia Díaz García se inscribió ese mismo
día en la segunda lista obteniendo los carnets núms. 31
y 32. Miguel Díaz García, Almuñecar, Granada, nació el
11 de marzo de 1907 y era de oficio zapatero. Su mujer,
Isabel García Luque, en Dalias, Almería, el 22 de enero de
1911. Trabajaba como reparadora de calzado. Estaba acom-
pañada por sus hijos menores Armonía, nacida el 6 de
mayo de 1937 y Miguel, el 14 de agosto de 1948, así como
por la hija mayor, carnet núm. 0033, Carmen Díaz García,
nacida en Orán, Argelia, el 9 de mayo de 1933, quien aún
estudiaba.77
- Los carnets siguientes, Nos. 0034 y 0035 de 9 de enero
de 1951 fueron de otra personas de apellido García. Luis
García Fernández, empleado de banca, nacido en Málaga
el 31 de julio de 1918 y su padre, Juan García Martínez,
nacido en Lorca, Murcia el 30 de junio de 1908, declarán-
dose como empleado de oficina.78
- Los siguientes registros correspondieron a: núm. 0036 a
Juan Gómez Palomeque, nacido en Casarabonela, Málaga,
el 5 de noviembre de 1916, fogonero, quien con el grado de
cabo fue propuesto para que entrase a la Escuela Popular
de Guerra del Ejército republicano.79
- Núm. 0037 a Juan Rodríguez, Málaga 16 de marzo de 1954,
casado, trabajador en la industria química;
- Núm. 0038,Victoria Vila Varela de Martín, Málaga, 13
de octubre de 1913, costurera, y su hija Germina Martín,
nacida el 25 de noviembre de 1911;
77
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante [Link]. 0031, Miguel Díaz García y No. 0032, Isabel García,
9 de enero de 1951.
78
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0034, Luis García Fernández y No. 0035, Juan Gar-
cía Martínez, 9 de enero de 1951.
79
Centro Documental de la Memoria Histórica. Archivo de la Guerra
Civil, Salamanca, España. Juan Gómez Palomeque. S.M. Carp. 1684, fol. 235.
166
un modesto pero sincero programa de inmigración
- Núm. 0039, José Vicente Prieto, Plascencia, Cáceres, 30 de
septiembre de 1918, soltero, agricultor;
- Núm. 0040, Miguel Benítez Jiménez, Málaga, 26 de marzo
de 1918, soltero, empleado de comercio. Todos registrados
el 9 de enero de 1951.80
- El carnet núm. 0041 fue de José Chiachio Gonçales, Sao
Paolo, Brasil, 4 de enero de 1917, pero de nacionalidad
española, soltero y agricultor;
- Núm. 0042 de José Páramo Alonso, Bargas, Toledo, 18 de
enero de 1915, soltero y agricultor;
- Núm. 0043 José Benítez Raya (Carrasco), Málaga, 3 de
octubre de 1910, casado y panadero. Los tres últimos ins-
critos en la Legación parisina el 12 de enero de 1951.81
- Finalmente, los últimos de la lista número dos de la Lega-
ción de Guatemala, inscritos 18 de octubre de 1951 corres-
ponden al matrimonio Gutiérrez Angulo.
- Carnet núm. 0044 para Bernardo Gutiérrez Herrera,
nacido en Badajoz el 27 de diciembre de 1917, agricultor,
junto a sus hijos menores Juan, Fernando y Carmen.
- Carnet núm. 45 a nombre de Francisca Angulo de Gutié-
rrez, Tarremenga (¿?), Cáceres, 14 de junio de 1914, ama de
casa.82
De esos carnets y solicitudes rellenadas se sacan varias con-
clusiones. La primera es que siempre les fue más fácil inscribirse
en la Legación guatemalteca y hacer los trámites a aquellos que
vivían en París y en su banlieu. De los 38 expedientes que se han
80
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0036, Juan Gómez Palomeque; No. 0037 Juan Rodrí-
guez; No. 0038 Victoria Vila Varela de Martín, No. 0039 José Vicente Prieto y No.
0040 Miguel Benítez Jiménez, 9 de enero de 1951.
81
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0041, José Chiachio Gonçales; No. 42 José Páramo
Alonso y No. 43, José Benítez Raya, 12 de enero de 1951.
82
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. No. 0044 bernardo Gutiérrez herrera y No. 45 Francisca
Angulo de Gutiérrez, 18 de octubre de 1951.
167
arturo taracena arriola
consultado, solamente uno está domiciliado en el interior de
Francia, en el departamento de Tarn. Su portador, Jesús Mata-
moros Llopis. Segundo, la mayoría de los solicitantes nació en
España. Solamente una mujer y un hombre nacieron en terce-
ros países: Argelia (1) y Brasil (1), pero poseían la nacionalidad
española. Tercero, por sexo la distribución es de 9 mujeres y 29
hombres adultos, más 9 menores dependientes de ellos. Cuarto,
el origen por provincia española de los solicitantes adultos fue
favorable a Andalucía (21), Murcia (5), Cataluña (3), Extrema-
dura (3), Castilla la Nueva (2), Aragón (1), Las Canarias (1), País
Vasco (1), Galicia (1). Quinto, profesionalmente, confirmando la
exigencia del gobierno guatemalteco, se tiene: electricista naval
(1), electricista (1), técnico químico (1), tejedora (1), ebanista (1),
carpintero (1), dibujante (1), marroquinero (1), mecánico naval
(1), albañil (2), zapatero (4), obrero (1), fogonero (1), costurera (2),
panadero (1), empleado de comercio (4), contador (2), jornalero
(1), agricultor (4), médico (1), estudiante (1) amas de casa (5).
Por otra forma de consulta archivística en Francia, se tienen
datos concretos de otros tres inscritos en la primera lista de
inmigración en París y que se trasladaron a Guatemala. Esta con-
sulta fue la de los Archivos de la Préfecture de Police, que arrojó
los siguientes datos: Primer caso, el de Libertad Rebolleda Sáez,
junto a su esposo Felipe Aberasturi Azcoitia y su hija Rosa Abe-
rasturi Rebolleda. Poseían los números 76 y 77 de la lista, y se
inscribieron en ella el 8 de marzo de 1948. Por testimonio de sus
parientes y amigos, sabemos que, al poseer medios, viajaron al
mes siguiente por avión hacia Nueva York y, luego, a Guatemala,
donde él trabajaría como ebanista. Estando allí apoyaron para
que viajaran los padres de ella, el dirigente de la cnt vizcaína,
Isaías Rebolleda Ortíz de Zárate, su esposa Rosa Sáez y el hijo
menor, Hermógenes, quienes lo hicieron el mes de julio, ya en
los barcos contratados por la oir.83
De Libertad Rebolleda existe el siguiente expediente que les
abrió la Préfecture de Police de París a partir de sus declaraciones
83
Comunicación escrita de Lourdes Velasco Arregui (México D. F.,
febrero de 2014).
168
un modesto pero sincero programa de inmigración
luego de ser citada a declarar y de las propias indagaciones de las
autoridades francesas:
S. de la nombrada aberasturi,
Libertad, refugiada española que solicita
la entrega de un título de residencia.
La nombrada aberasturi, nacida Rebolleda Libertad, el 18 de sep-
tiembre de 1920 en Barcelona (España), de Isaías y de Rosa Sáez,
refugiada española, se casó el 9 de abril de 1942 en Orléans (Loiret)
con su compatriota Aberasturi, Felipe, nacido el 6 de junio de 1912
en Oñate (España), de Félix y de Azcoitia María. Ella tiene una hija,
Rosa María, nacida el 3 de marzo de 1944 a Orléans, de nacionali-
dad española. La Señora Aberasturi entró en Francia el 2 de febrero
de 1939 por Cervera, sin pasaporte. Después ella se conformó de las
prescripciones que reglamentan la estancia de los extranjeros sobre
nuestro territorio. Es titular de la carta de identidad de “trabajador
industrial” No. 46 HK 44.707, expedida por la Préfecture de Police
el 27 de enero de 1947, válida hasta el 6 de octubre siguiente. Su
marido permanece igualmente de forma regular en el territorio.
Desde el 24 de septiembre de 1946, la señora Aberasturi habita en
el 12 rue Biehat (10ème.), donde ocupa un cuarto por una cantidad
mensual de 900 francos regularmente pagados. Con anterioridad,
ella residía en Orléans. Ella es finalizadora de vestidos por cuenta
de los establecimientos “Pascal y Tolub”, 151 rue du Temple (3ème.),
desde el 15 de octubre de 1946 con un salario horario de 50 fran-
cos. Con anterioridad, no trabajaba. En España ella era una esco-
lar y no pertenecía a ningún grupo político. Refugiada en Francia,
ella se instaló en el departamento de Loiret; llegó a París el 24 de
septiembre de 1946. Desde el punto de vista político, la Señora
Aberasturi no ha llamado la atención de nuestros servicios desde
que vive en la capital. En lo privado, ella ha sido el objeto de bue-
nas recomendaciones. Su nombre no está inscrito en los registros
Judiciales. La señora Aberasturi desea residir en Francia en compa-
ñía de su hija y de su marido hasta la instauración de un régimen
democrático en España.84
84
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux.
77W1334. No. 384.764. “Aberasturi, Libertad. 7 Juillet 1947. A. S. de la nom-
mée aberasturi, Libertad, réfugiée espagnole, qui sollicite la délivrance d’un
titre de séjour“.
169
arturo taracena arriola
A raíz de la caída de Bilbao en manos de las tropas franquis-
tas, Felipe Aberasturi pasó a Francia, donde fue internado por
las autoridades francesas en el campo de refugiados republicanos
vascos de Gurs, del cual salió en el mes de septiembre de 1939.
Allí conoció a Isaías Rebolleda Ortíz de Zárate, importante diri-
gente de la cnt, quien sería su suegro. Nacido éste en Oñate,
Guipúzcoa, el 6 de junio de 1912, era hijo de Félix Aberasturi y
María Azcoitia; se integró a la cnt en 1934, en el sindicato meta-
lúrgico de San Sebastián y, a esa edad, se destacó como ciclista. En
1936 luchó como voluntario en los batallones de la alianza obrera
Uníos Hermanos Proletarios (uhp), conformada por anarquistas,
socialistas, trotskistas y comunistas desde 1934, en el Batallón
Meabe de las Juventudes Socialista Unificadas (jsu) de Euskadi y
en el Batallón Alpinos del Partido Comunista de España.85
Según el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca, Felipe
Aberasturi era jefe del grupo de milicias de Oñate (Milicia 103),
como lo prueban los servicios prestados por éste hasta el 26 de
septiembre de 1936. Luego pasó a ser considerado miliciano del
Ejército Rojo.86 Por su parte, su hermano José, también fue inter-
nado en Gurs y se quedó viviendo en Francia, trabajando como
obrero especializado en la Renault. Precisamente en Francia,
sería donde Felipe Aberasturi se casaría con Libertad Rebolleda,
la hija mayor de Isaías. José había estado afiliado a la ugt, tam-
bién perteneció a la milicia de Oñate y fue considerado por los
franquistas como miliciano del Ejército Rojo.87
Segundo caso, en los archivos de la Préfecture de Police
también se puede consultar el informe del madrileño Federico
Velasco Coba, el cual dice:
85
“Aberasturi, Felipe”, en Enciclopedia histórica del anarquismo español, Miguel
Íñiguez. vol. 1. (Vitoria: Asociación Isaac Puente, 2008), 12; Testimonio de
Aurora Géné de Rebolleda (México, D. F., 10 de febrero y 2 de mayo de 2014).
86
Centro Documental de la Memoria Histórica. Archivo de la Guerra
Civil, Salamanca, España. Felipe Aberasturi. Leg. B1474, fol. 47; Leg. B3155, fol.
115 y Leg B1169, fol. 119. Serie B. Carpeta 64, fol. 42.
87
Centro Documental de la Memoria Histórica. Archivo de la Guerra
Civil, Salamanca, España. José Aberasturi. Leg. B1169, fol. 118 y Serie B, Car-
peta 64, fol. 42.
170
un modesto pero sincero programa de inmigración
23 de febrero de 1948.
S. du nacido Velasco Coba
Federico, refugiado español.
velasco coba, Federico, nacido el 5 de abril de 1914 en Madrid
(España) de Aurelio y de María, refugiado español, es soltero. Entró
en Francia el 18 de marzo de 1947 por la montaña, del lado de Hen-
daya (Basses Pyrénnés) y seguidamente, aceptó las prescripciones
del reglamento de residencia para los extranjeros en nuestro terri-
torio. Actualmente es titular de la carta de identidad de “residente
temporal” No. [Link]. 35569, expedida por la Préfecture de Police
el 15 de diciembre de 1947 y válida hasta el 15 de junio de 1948,
bajo el título de “trabajador”. Desde el 7 de julio de 1947, Velasco
Coba habita en el 49 Boulevard de Vaugirard (15ème), donde ocupa
un cuarto por un alquiler mensual de 1,200 francos, regularmente
pagados. Con anterioridad, habitaba en el 16 de la rue d’Assas
(6ème), al venir de España. Desde el 20 de octubre de 1947, trabaja
con un contrato profesional en Yvry (Seine), por un salario mensual
de 1 800 francos. Anteriormente fue mano de obra en la fábrica
de balanzas “Lutrand”, en el número 68 de la avenida Gambetta a
Bagnolet (Seine). En España habría sido profesor de matemáticas
en Madrid y jamás habría pertenecido a una organización sindical
o política. Durante la guerra civil de España, habría trabajado en la
base naval de Marín, provincia de Pontevedra, en calidad de mano
de obra. Habría sido encarcelado por los franquistas en los inicios
del año de 1937 y puesto en libertad condicional en abril de 1942.
En esa época, se habría ido a residir en Madrid, hasta marzo de
1947, fecha en la que vino a Francia. Desde el punto de vista polí-
tico, se ignora cuál fue su actividad en su país de origen. Desde su
llegada a la capital, jamás llamó la atención de nuestros Servicios
sobre ese tema. En lo privado, no ha sido objeto de ningún seña-
lamiento particular. Es desconocido de los Archivos de la Policía
Judicial y no tiene antecedentes judiciales. Velasco Coba, Federico
no manifiesta el deseo de regresar a España antes que un cambio de
régimen se haya efectuado.88
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux. 77
88
W2022, No. 415.000. “velasco - coba, Federico. 23 Février 1948. A. S. du né
Velasco Coba. Federico, refugié espagnol”.
171
arturo taracena arriola
Por información familiar, tenemos que Velasco Coba se casó
en Francia con Begoña Arregui Azkárate, hermana de Antonio,
nacida igualmente en Durango, Vizcaya. En junio de 1954, ante
la caída del régimen arbencista, él y su familia se asilaron en
la embajada de México. En ese momento fungía como técnico
en pavimentación de la carretera Retalhuleu-Champerico. Por la
familia y el fichero de la Policía Judicial sabemos que regresaron
a Guatemala en marzo de 1959, para trasladarse a Venezuela en
1962. A raíz de los sucesos políticos que marcaron el surgimiento
de la lucha armada revolucionaria en este país, finalmente, se
radicaron en México.89
Tercer caso, el expediente en ese archivo perteneciente al
navarro Salvador Aguado Andreut quien, junto al psiquiatra
Amador Pereira, es el único intelectual entre los republicanos
que se inscribieron la Legación de Guatemala en París:
6 de noviembre de 1947
A.S. del nombrado aguado -andreut
Salvador, refugiado español,
que dese permanecer en
Francia
aguado -andreut, Salvador, nacido el 4 de abril de 1913 en Ustarroz
(España), de Salvador y de Andreut Catalina, refugiado español,
casó el 20 de septiembre de 1937 en Barcelona con su compatriota
olalquiaga-labay Caridad, nacida el 17 de septiembre de 1913
en Sagünesa (España), de Félix y de Labay Rosa. Tienen una hija:
Siang, nacida el 1 de enero de 1941. Entró en Francia la última
vez el 25 de marzo de 1947 por los senderos de la montaña cerca
de St.-Étienne de Baigorri (Basses Pyrénnés) sin pasaporte, y segui-
damente se adaptó a las prescripciones que reglamentan la estan-
cia de los extranjeros en nuestro territorio. Actualmente está en
posesión de un “recépissé” de demanda de carta de identidad que
le fue entregado el 18 de abril de 1947 a Mérignac, por la Prefec-
89
Comunicación escrita de Lourdes Velasco Arregui (México D.F., febrero
de 2014); Archivo Histórico de la Policía Nacional, Guatemala, Departamento
de Investigaciones Criminológicas, Registro Maestro de Fichas. “Federico Velasco
Coba cuit 462085”.
172
un modesto pero sincero programa de inmigración
tura de la Gironde, válido hasta el 11 de abril de 1948 (C.C. No.
I.781.606/2). Su mujer, igualmente, permanece de forma regular
en Francia. Desde el 2 de agosto último, Aguado-Andreut Salvador
habita el 21 rue Vicq d’Azir (10ème.) por un alquiler mensual de
500 francos, regularmente pagados. Anteriormente, vivía en el 63
rue Galilé, al llegar de Bordeaux. Desde el 1 de mayo de último,
este extranjero es secretario de la Comisión Jurídica del Ministerio
de la Justicia del Gobierno republicano español, en exilio, 11 Ave-
nue Marceau. Recibe un sueldo mensual de alrededor de 10,000
francos. Su mujer no tiene ningún empleo asalariado. En su país
natal, Aguado Andreut era profesor de filosofía en la Universidad
de Madrid desde 1935. Anteriormente, era estudiante en la misma
ciudad. Era miembro del Partido Republicano Nacionalista Vasco
y esta adherido a la Unión General de Ametralladoras. Combatió
con el grado de teniente en los frentes de Madrid y del Ebro y fue
herido tres veces en la espalda a la altura de los riñones y en las
piernas. Luego de la retirada de Cataluña, se refugió en Francia el
12 de febrero de 1939. Fue internado hasta el mes de mayo siguiente
en el campo Barcarés y, luego, liberado se dirigió a Montauban y
a Tolouse. En esta última ciudad, residió hasta el 28 de febrero
de 1943, fecha en la que se dio su regreso clandestino a España,
donde vivió con falsa identidad en Bilbao. Durante su estancia en
el Midi francés, Aguado se enroló el 1 de diciembre de 1940 en
la red pat. Estaba especialmente encargado del repatriamiento de
aviadores aliados a través de España. Buscado por la Gestapo en
1943, con falsos papeles, se refugia en su país. Está en posesión
de la carta de miembro de la Fédération des Amicales de Réseaux,
[Renseignement et Évation] de la France [Combattante] No. 61.769,
a título de la Red pat-Françoise y de la carta de combatiente No.
603 de la Union de la Résistence Belge en France. Dese el punto
de vista político, a pesar de ser miembro del Partido Republicano
Nacionalista Vasco, Aguado-Andreut no hace trabajo militante. No
ha llamado la atención de nuestros servicios en ese dominio. No
está inscrito en los Archivos de la Policía Judicial. Es desconocido
de los sumarios judiciales.90
90
Préfecture de Police de Paris. Serie 77W - Renseignements Généraux. 77
W2125, No. 416.919. “6 Novembre 1947. A.S. du nommé aguado -andreut,
Salvador, refugié espagnol qui souhaite rester en France”.
173
arturo taracena arriola
La figura del Aguado Andreut será tratada en detalle en la cuarta
parte de esta obra dedicada a analizar la relación entre memoria e
historia en el caso de cuatro emigrados republicanos a Guatemala.
Resumiendo, en los tres expedientes completos que la Préfec-
ture de Police de París posee se ve perfectamente reflejado el uni-
verso social y político de los candidatos a emigrar a Guatemala.
Es decir, por sexo: dos hombres y una mujer; por profesión: un
marino, una obrera y un profesor; un prisionero en las cárceles
franquistas, una hija de un militante y un guardia y resistente.
Políticamente hablando: un nacionalista vasco y dos anarquistas.
Por falta de documentación en el Archivo del Ministerio de
Relaciones Exteriores de Guatemala, poco sabemos de las con-
diciones de llegada de estos al país centroamericano. Solamente
he encontrado el testimonio que existe en el Libro de Actas de la
Casa de la República Española en Guatemala, en cuya Acta núm.
93 de 14 de agosto de 1948 se señala que a Puerto Barrios, Izabal,
habían llegado por barco 31 personas, de las cuales 18 eran espa-
ñoles republicanos. Para los gastos de su acogida en dicho puerto
habían sido destinados 226 quetzales, que el comerciante Enri-
que Engel entregó a esta institución a nombre la oir. Engel había
llegado a Guatemala en 1882, proveniente de Kempen, Alema-
nia, y para entonces era el Presidente de la Sociedad Israelita de
Beneficencia91 y, por tanto, encargado de recibir en Guatemala la
inmigración judía proveniente de Europa. Para recibirlo, la Casa
nombró al socio fundador Roberto Díaz Gomar, quien además
llevó la cantidad de 40 quetzales proporcionados por españoles
ajenos a la institución republicana española. Luego, en el Acta
96, de 1 de abril de 1949, se señala que la forma de dar trabajo
a muchos de los refugiados recién llegados a Guatemala había
sido integrarlos a plazas en el Ministerio de Educación Pública,
entonces a cargo del Licenciado Ricardo Castañeda Paganini.92
91
Werner M. Loval, We Were Europeans: A Personal History of a Turbulent
History (Jerusalén-Nueva York: Gefen Publisihng, 2010), 352.
92
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España.
Libro de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064)
jare. “Acta 93, Guatemala, 14 de agosto de 1948, fols. 143.-144; Acta 96, Gua-
temala 1 de abril de 1949, fol. 148”.
174
un modesto pero sincero programa de inmigración
De hecho, el estado guatemalteco sería el principal empleador, lo
que pronto traería una protesta de los burócratas guatemaltecos
afirmando que los españoles les estaban quitando los puestos de
trabajo.
el caso de portugal y la poca información
disponible. la impronta del diplomático
mexicano gilberto bosques
La situación de los refugiados republicanos españoles en Por-
tugal era aún más grave que la de Francia por el hecho de que
el gobierno de Oliveira Salazar compartía la ideología fascista
del general Franco. Ello hacía que, aunque Portugal se decla-
rase neutral en el conflicto que ocasionó la Segunda Guerra
Mundial, su tendencia fuese la de ayudar al régimen fran-
quista a liquidar a sus enemigos internos. Tal situación implicó
entorpecer la presencia de republicanos españoles y, aún más,
devolver a España muchos de los que habían penetrado en su
territorio buscando asilo político. Las comunicaciones de la
funcionaria del Unitarian Service Committee, María Oppen-
heimer, al embajador mexicano Gilberto Bosques, empeñado
en conseguirles permisos de migración hacia su país, dan
cuenta de ello.
Las autoridades portuguesas partían de la consideración de
que como los refugiados eran súbditos españoles, podían devol-
verlos a España por ser “justo y legal”. De ahí que los trámites
del Unitarian Service Committee estuviesen encaminados en
primer lugar a evitar que los republicanos no fuesen “reembarca-
dos”, como se decía en el lenguaje policial portugués.93 Una vez
devueltos, la lucha de los republicanos era la de poder sobrevivir
y escapar a la menor oportunidad sin insistir volver a Portugal,
93
Archivo Histórico de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México.
Gilberto Bosques. Refugiados españoles. 1948. 250 folios de 678. exp. 1.1. Unita-
rian Service. Committee. “Asunto Anthony Hilario Coleo, Lisboa, 28 de abril
de 1947, fol. 140” y “Asunto Anthony Hilario Coleo, Lisboa, 28 de abril de
1947, fol. 142”.
175
arturo taracena arriola
sino más bien huir a Francia, donde ya no se daba el mismo régi-
men represivo hacia ellos. 94
Ante la gravedad de la situación, María Oppenheimer se diri-
gió el embajador mexicano Bosques pidiéndole que interviniese
ante Sr. Roberto Rossborough Esq., de la Preparatory Commis-
sion of the iro, Care and Maintenance Department, en el Pala-
cio de las Naciones en Ginebra sobre el siguiente asunto:
Yo ya no sé qué hacer para asegurar la situación de los detenidos
por indocumentados, pues la Policía los devuelve a España inme-
diatamente, que no hay posibilidad de evitarlo. Esta carta mues-
tra bien claramente los suplicios que acarrea a esta gente el actual
estado de cosas.
Conozco también por testigos oculares, que centenares de perso-
nas, huidos de España y ocultos en Portugal, tienen (sic) devueltos a
España, sin que pueda precisar nombres, por tratarse de gente que
nunca se ha dirigido a nosotros.
Actualmente no tenemos la posibilidad de usar correo diplomá-
tico y, por eso, ruego a V. E. se digne enviar una nota de los que
actualmente sucede en Portugal…95
Pero ese no era el único peligro que corrían los refugiados
en Portugal. Eran buscados por la policía portuguesa a instan-
cias de la española con fotos enviadas para tal fin. Una vez que
el Unitarian Service Committee les había preparado la salida
de Portugal, había que estar seguros de que no les devolviesen
a España o territorio portugués al poner pie, por ejemplo, en
94
Tal es el caso de José Marcos Carasa Claudio, quien estando preso en
la cárcel de Aljube, fue reembarcado a España el 8 de noviembre de 1946, y
en agosto de 1947 informó a María Oppenheimer que había logrado después
de muchas penalidades refugiarse en Francia. Archivo Histórico de la Secreta-
ria de Relaciones Exteriores de México. Gilberto Bosques. Refugiados españoles.
1948. 250 folios de 678. exp. 1.1. Unitarian Service. Committee. “Asunto José
Marcos Carasa Claudio. Evadido des España a Francia. Lisboa, 2ª de agosto
de 1947”.
95
Archivo Histórico de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México.
Gilberto Bosques. Refugiados españoles. 1948. 250 folio de 678. exp. 1.2. Unita-
rian Service. Committee. “Asunto: Luciano Saldaña. Gómez. Arrestado en
Aljube. Lisboa, 31 de julio de 1947”.
176
un modesto pero sincero programa de inmigración
las costas del Maghreb. Oppenheimer le suplicaba al embajador
Bosques que girase instrucciones al cónsul mexicano en Francia
para que estuviese al tanto de la llegada de ocho republicanos
a Casablanca, Marruecos, quienes habían embarcado hacia esa
ciudad-puerto en un velero desde Faro, Algarve, para que pudie-
ran demostrar de que tenían un visado hacia México. Eso les
permitiría ganarse la vida por sus propios medios o con el apoyo
de sus respectivas organizaciones políticas hasta que viajasen a
México o decidiesen pedir refugio en Francia.96 Es más, Oppen-
heimer le comunicaba al diplomático mexicano que:
Después de haber sido avisados por una persona amiga, hemos
tenido ocasión de verificar que toda nuestra correspondencia es
violada, incluso la certificada, que llega a nuestras manos con el
lacre arrancado y vestigios bien visibles de haber sido abierta, expli-
cándose de esta forma el atraso con que la recibimos.
Por esa razón y por el peligro que representa para nosotros enviar
por correo nuestra correspondencia para México, puesto que tene-
mos que dar y obtener informes sobre personas que se encuentran
clandestinamente en este país, nos tomamos la libertad de rogar a
V. E. nos comunique si puede permitirnos utilizar su correo diplo-
mático para casos que puedan perjudicar a dichas personas y nues-
tro trabajo.97
Para los años de 1945 a 1949, las medidas tomadas para viajar
a Portugal o Francia desde Andalucía o de cualquier otra provin-
cia del sur y oeste de España, o atravesar el Estrecho de Gibraltar
hacia Marruecos o Argelia por Algeciras, Málaga y Almería eran
las de separar a los hombres de la mujeres para no llamar la
atención, recorrer el camino especialmente de noche con su pro-
96
Archivo Histórico de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México.
Gilberto Bosques. Refugiados españoles. 1948. 250 folio de 678. exp. 1.2. Unita-
rian Service. Committee. “Excmo. Señor Ministro de México. R. do Quelhas,
28, Lisboa. Lisboa, 2a de abril de 1947”.
97
Archivo Histórico de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México.
Gilberto Bosques. Refugiados españoles. Correspondencia, 1946-1947. 304 folio de
804. Exp. 2.3 Unitarian Service. Committee. “Violación de nuestra correspon-
dencia. Arrestado en Aljube. Lisboa, 31 de julio de 1947”.
177
arturo taracena arriola
pia documentación cuando nadie los estaba buscando todavía o
con documentación falsa cuando ya eran perseguidos políticos.
Fugas generalmente organizadas, con fechas y recorridos defini-
dos, detalles y leyendas calculados con exactitud y aprendidos de
memoria.98
Como se ha visto líneas arriba, el propio gobierno francés
intervino ante el Palacio das Necessidades para que pudiese ase-
gurar la protección de los republicanos españoles refugiados en
Portugal. De esa forma, el 6 de abril de 1948, la embajada fran-
cesa en Lisboa hizo del conocimiento del Ministerio de Relacio-
nes portugués el siguiente memorándum:
En su calidad de miembro de la Organización Internacional de
Refugiados (iro), sección de la Organización de Naciones Unidas, el
Gobierno francés desearía dar su apoyo al Unitarian Service Com-
mittee, organización voluntaria de origen estadounidense, a la que la
iro ha confiado la gerencia de sus intereses en territorio portugués.
En ese espíritu la Embajada de Francia en Lisboa cree su obli-
gación llamar la atención del Ministerio de Relaciones Exteriores
[portugués] sobre las comunicaciones que la Policia Internacional e
de Defensa do Estado [pide] dirigió recientemente bajo los números
454/SCI y 633/SCI a la dirección en Lisboa del Unitarian Commi-
ttee. La primera de esas cartas daba parte de la decisión tomada por
las autoridades portugueses de reenviar a España a los refugiados
originarios de ese país si se constataba que eran incapaces de probar
oficialmente su calidad de refugiados políticos de buena fe.
En la segunda, la Policía pedía a todos los extranjeros puestos
bajo la protección del Unitarian Committee que abandonasen el
país en un lapso de 30 a partir de la fecha.99
Sin embargo, la embajada francesa constataba que, en el caso
de 11 refugiados recientemente deportados a España por la auto-
98
Almudena Grandes hace una descripción muy buena de la situación del
camino seguido por los refugiados republicanos desde Andalucía en su novela
El lector e Julio Verne (México: Tusquets, 2012).
99
Ministère des Affaires Etrangères. París. Archives Dilomatiques. Z Europe,
1944-1949. Espagne 41. Politique Interieure, Z 112-127. Républicains espagnols. [im/
md]. “9 Avril. référence: Dépêche du Département No. 33/cai du 14mars
1949, fols. 253-254”. (Los corchetes son míos.)
178
un modesto pero sincero programa de inmigración
ridades portuguesas, nueve habían presentado los papeles en
regla y los otros dos habían acudido ante la pide el mismo día
en que el gobierno portugués emitió el primer comunicado el
14 de febrero de 1948. Por ello, el Gobierno francés solicitaba al
Gobierno luso, con el fin de asegurar en el futuro la suerte de los
refugiados republicanos españoles, que firmase un acuerdo con
la dirección del Unitarian Service Committee (usc), como repre-
sentante oficial de la iro y, así, “garantizar la protección eficaz de
los refugiados que se encuentra en territorio portugués”.100
Guatemala empezaría su programa de inmigración en suelo
luso hasta mediados de 1949, por intermediación del ministro
plenipotenciario en Francia, Luis Cardoza y Aragón. Un ante-
cedente del mismo está en el hecho que el 14 de junio de 1948
Nathalie Raymond, directora del usc, informaba al embajador
mexicano en Portugal Gilberto Bosques que el refugiado espa-
ñol Alberto Armesto García había salido para Guatemala vía
Nueva York. El 9 de ese mes, Bosques había expedido a favor de
éste la autorización de entrar a territorio mexicano luego de com-
probar su identidad. Nacido en Maceda, Ourense, el 18 de enero
de 1930, se encontraba prisionero en la cárcel lisboeta Fuerte
de Caixas y desde hacía varios meses contaba con el permiso de
internación a Guatemala. La razón era que el vicecónsul guate-
malteco en Lisboa no tenía facultades para expedir una hoja de
identidad, debido a que este país se encontraba sin la presencia
de un ministro plenipotenciario desde que Jorge Luis Arriola
había sido trasladado a Roma, Italia.
Armesto García había entrado a Portugal clandestinamente a
inicios de octubre de 1947, junto a Manuel López Santos y Fran-
cisco Doval Fernández, y de inmediato se habían comunicado
con el usc. Acompañando la solicitud, Armesto García había
enviado su historial político:
En 1935 ingresé en la J. Comunista de Orense.
En 1936 unimos nuestras fuerzas con las [Juventudes Socialistas] J.
J. S. S, creando de esa manera las Juventudes Socialistas Unificadas.
100
Ibíd.
179
arturo taracena arriola
En ellas detente hasta la sublevación franquista el cargo de Secre-
tario de Propaganda.
1936.
El 20 de julio de dicho año me sumé a las partidas de huidos en
los montes del invernadero (Orense).
El 25 de diciembre fui detenido por la Guardia Civil.
El 22 de noviembre de 1937 fui juzgado y condenado por activi-
dades terroristas a la pena de 24 años (2 de 12).
El 11 de septiembre de 1943 fui castigado por intento de fuga en
unión del médico D. Enrique Robles Soldevilla, de Madrid, consis-
tiendo aquel en el traslado al presidio del Coto de Gijón (Asturias)
en el que estuve recluido hasta el 22 de noviembre de 1945, que salí
en libertad a resultas del indulto general concedido con fecha 9 de
octubre del mismo año. En tal presidio formaba parte de las fuerzas
comunistas.
1946.
Por hallarse sin control el P.C. clandestino en Orense, debido a la
brutal intervención franquista, ingresé al partido Socialista (Grupo
Negrín).
1947.
Por mis actividades políticas, fue decretada mi detención en
fecha 15 de septiembre.101
De ahí que Armesto García hubiese decidido huir a Portugal
para buscar refugio a inicios del siguiente mes de octubre de
1947. En estas comunicaciones se señala que también la familia
Vidal Vilas siguió el mismo trámite vía la embajada mexicana
con el fin de instalarse en Guatemala. Otro Armesto llegaría
a suelo guatemalteco más tarde. Se trata de Eusebio Armesto
Sanz, oriundo de Barakaldo, Viscaya, quien junto a sus herma-
nos Cándido y Sotero había militado en la cnt. Bajo el fran-
quismo, en 1942 fue nombrado secretario del Primer Comité
101
Archivo Histórico de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México.
Gilberto Bosques. Refugiados españoles. 1948. 178 folio de 678. ex’p. 1.3. “Alberto
Armesto García, 24 de octubre de 1947 a 14 de junio de 1948, fols. 576-588”.
180
un modesto pero sincero programa de inmigración
Regional Clandestino de esta central en el País Vasco. Captu-
rado al año siguiente fue condenado a cuatro años de prisión.
Liberado en 1947, continuó a militar en la ciudad de Bilbao
hasta el año de 1951, cuando decidió pasar a Francia debido a
la presión policiaca. Allí se acogió tardíamente al programa de
inmigración guatemalteco.102
Pero regresando a quienes lo hicieron en 1950, en el mes de
marzo, el Cónsul de la República Española en Guatemala Rodrí-
guez Muñoz había entregado al gobierno de Arévalo la lista de
los 55 refugiados en Lisboa que deseaban acogerse al programa
de inmigración, según lo reportaba Cardoza y Aragón, quien
desde París se ocupaba del asunto. El 17 de abril, éste envió una
nota oficial al canciller guatemalteco en la que le comunicaba
que le estaba enviando tres documentos referentes al ingreso
como residentes de esos 55 republicanos refugiados en Portugal,
quienes hacía más de un año esperaban de parte del Gobierno
de Guatemala la resolución sobre su trámite.103 Para finales del
año cincuenta, el grupo de Portugal estaba reducido ya a 20 per-
sonas por las largas que le había dado el canciller González Aré-
valo y parecía que el número podría aún recortarse hasta llegar
a cinco.104
Fue a partir del segundo semestre de 1949 que el proceso por-
tugués empezó a ser frenado por el sucesor de Muñoz Meany al
frente de la cancillería guatemalteca, Ismael González Arévalo,
luego de que el presidente Arévalo dio un giro a la derecha en su
gabinete, a raíz del fallido levantamiento aranista de julio de 1949,
visto como una advertencia de parte del Departamento de Estado
estadounidense por las reformas sociales promovidas en Guate-
102
armesto sanz, Eusebio - L os de la sierra [Link].
103
“17 de abril de 1950. Carta oficial de Cardoza y Aragón para González
Arévalo”, en El placer de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola,
Arely Mendoza y Julio Pinto, 190-193.
104
Fundación Eusko Media. Fondo Irujo. Partido Nacionalista Vasco, 1946-
1950. 2 de diciembre de 1950. “Carta de Muñoz Meany a Irujo y 29 de diciem-
bre de 1950”, y “Carta de Cardoza y Aragón a Muñoz Meany”, en El placer
de corresponder…, edición de Arturo Taracena Arriola, Arely Mendoza y Julio
Pinto, 304.
181
arturo taracena arriola
mala.105 Tal viraje afectó especialmente a los 55 republicanos y sus
familias, que desde ese año querían viajar al país centroamericano
y que estaban bajo la supervisión de Cardoza y Aragón.
Con las autoridades de la República española —éste escribió en sus
memorias— me relacioné al no más llegar [a París]. La situación de
los refugiados era durísima. Hice cuanto pude y padecí el minu-
cioso sabotaje de un ministro de Relaciones Exteriores que se afanó
en menoscabar mi reputación No contestaba o ponía obstáculos;
asimismo fastidió a mi sucesor Muñoz Meany…
Con el fin de que no hubiese ni asomo de duda, daba copia de
mis comunicaciones a los funcionarios de la República, al jefe del
grupo, a la Organización de Refugiados Internacionales, ori. Las
llevaban ellos mismos en mi coche al correo, con lo necesario para
certificados y telegramas.
Aunque las cosas se detenían en Guatemala, logré embarcar a
algunos refugiados. El ministro de relaciones pensó que poblaría a
Guatemala de rojos…106
El triunfo electoral de Arbenz en noviembre de 1950 pareció
desentrampar la espera y, aunque no había tomado aún pose-
sión, a inicios de febrero Cardoza y Aragón le pidió información
a Muñoz Meany sobre fechas, itinerarios y barcos en los que lle-
garían estos refugiados. Este le respondió felicitándole por asu-
mir la presidencia en el país del Comité de Apoyo a los republi-
canos, a la vez que le participaba que venía de enviarle un cable
en el que le informaba que el grupo de Lisboa había partido en el
barco ‘Olympia’, que zarpó el 13 de enero de 1951 desde Génova,
Italia, vía La Guayra, Venezuela. No habían podido decirle en la
iro si el resto del viaje hacia Guatemala lo harían en barco o en
105
Luis Luján Muñoz, “La Revolución del 20 de Octubre de 1944 y los
republicanos españoles en Guatemala”, Encuentro, 14, septiembre-diciembre
(1994): 45 (Guatemala, Instituto Guatemalteco de Cultura Hispánica), y José
Cal Montoya, Enrique Muñoz Meany y el exilio republicano español (1944-1951):
primera lectura a su correspondencia personal (Guatemala: iihaa-usac, 2011),
11-13 [Manuscrito].
106
Luis Cardoza y Aragón, El río. Novelas de caballería (México: fce, 1986),
662.
182
un modesto pero sincero programa de inmigración
avión. Y, a pesar de que el grupo de Portugal se había desinte-
grado en buena medida, le avisaba que los “más caracterizados”
entre los que persistieron, llevaban una carta para él.107 Es de
suponer que eran aquellos que Muñoz Meany consideraba eran
los más politizados o, posiblemente, militares republicanos pro-
bados. Nada sabemos de ellos, pues no existen sus expedientes
en la Legación de Guatemala en Portugal y Francia, ni el Archivo
del Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala.
Así se iniciaron y desarrollaron las relaciones de Guatemala
con la República Española en el exilio, la cuales —como se verá
en la tercera parte del libro— tuvieron como actor principal a
aquel grupo de hombres, mujeres y niños republicanos espa-
ñoles que trataron de hacer su vida en Guatemala, corriendo
diferente suerte según sus ideologías, posibilidades económicas
y preparación profesional. Durante el fin del mandato del presi-
dente Arévalo, los republicanos que se instalaron en Guatemala
pudieron seguir su vida, no exenta de contradicciones propias
al bando republicano español y a las vicisitudes políticas del
país anfitrión. De esa forma, sus peleas ya no sólo fueron entre
residentes y refugiados republicanos, entre comunistas, socialis-
tas y radicales, sino además entre aquellos que eran partidarios
de Arbenz y sus opositores, así como entre quienes terminaron
siendo funcionarios de Gobierno y los que se distinguieron por
ser miembros de la empresa privada, entre padres e hijos, por las
parejas separadas debido a la dureza del exilio, etc.
los otros inmigrantes
Hacer el estudio de las otras 89 personas que se acogieron al pro-
grama de inmigración guatemalteco en Francia sería otra inves-
tigación debido a la diversidad de las nacionalidades. Solamente
decir que 38 de ellos eran entonces ciudadanos soviéticos (rusos
y ucranianos). Todo indica que la mayoría fueron refugiados apá-
107
“6 de febrero de 1951. Carta de Cardoza y Aragón a Muñoz Meany”, y
“13 de febrero de 1951. Carta de Muñoz Meany a Cardoza y Aragón”, en El
placer de corresponder…, 319 y 323-324.
183
arturo taracena arriola
tridas dotados de pasaportes Nansen y que sobrevivieron los aza-
res de la guerra y la posguerra mundial. La Oficina Nansen fue
sucesora del primer organismo internacional en ocuparse de los
refugiados, el Alto Comisionado para los Refugiados, creado en
junio de 1921 por la Sociedad de Naciones, bajo la dirección del
explorador y estadista noruego, Fridtjof Nansen. La Secretaría
de la Sociedad había asumido la responsabilidad de los apátridas
y los refugiados internacionales, por lo que delegó en la Oficina
Nansen su jurisdicción en ese ámbito. De ahí que los pasaportes
que libró autorizaron el viaje de refugiados de Rusia o Armenia
en la Europa occidental, especialmente en Francia.
Como ejemplo, acá se darán los detalles de tres de estos últi-
mos por su relación con la Legación guatemalteca en París y su
historia de vida. Se trata, en primer lugar Wadim Boyarinoff,
nacido el de mayo 1906 en el Don, Rusia, apátrida, de profe-
sión chofer mecánico y maître d’hôtel, quien se inscribió en la
primer lista de la Legación el 22 de abril de 1948, correspon-
diéndole el número 313. Le fue otorgado el carnet núm. 0015, el
26 de febrero de 1949 por Luis Cardoza y Aragón como minis-
tro plenipotenciario.108 Se identificó con su pasaporte Nansen
núm. A529593. Estaba casado y pedía viajar a Guatemala con
su esposa y sus padres. La primera se llamaba Ludmila Alechine
(Alekhine), nacida en Constantinopla, el 6 de mayo de 1921,
de nacionalidad rusa, taquimecanógrafa contable, con carnet
núm. 0016 (autorizado el 26 de febrero de 1949). Su madre,
Marie Boyarinoff, nacida en Novotchernassk, Don, Rusia, el
25 de octubre de 1886. Igualmente apátrida, campesina, quien
señalaba viajar con su esposo Alexandre Boyarinoff, de oficio
agricultor. Estaban inscritos en la primera lista, junto a Serge
Boyarinoff, preparador de farmacia, con los núms. 290 a 291, el
21 de abril de 1948. Tanto Ludmila como Marie poseían pasa-
porte Nansen y cartes d’identité francesas.109
108
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N. 0015, Wadime Boyarinoff, 26 de febrero de 1949.
109
Embajada de Guatemala en Francia. Legación de Guatemala en Francia.
Carta de Inmigrante E.N 0016, Ludmila Alechine, 26 de febrero de 1946 y Carta de
Inmigrante No. 0006, Marue Boyarinoff, 6 de octubre de 1948.
184
un modesto pero sincero programa de inmigración
Wadim Boyarinoff había sido contratado en 1946 por Muñoz
Meany como chofer de la Legación guatemalteca en París, cargo
que siguió ocupando durante el período que Carlos Manuel
Pellecer estuvo a cargo de la misma y los primeros meses del
mandato de Cardoza y Aragón.110 Sin embargo, la familia no
viajó a Guatemala. Cuando Jorge Luis Arriola fue nombrado en
1953 embajador de Guatemala en Brasil, le escribió a Wadim
Boyarinoff si quería ser su chofer oficial. Éste viajó solo a Rio
de Janeiro, pero no quiso conducir en la capital brasileña por lo
que se dedicó a cocinar en la Embajada con los conocimientos
que le había proporcionado la profesión de maître d’hôtel. Allí
los sorprendió la caída del presidente guatemalteco en junio de
1954. Mientras Arriola salió exilado hacia Italia, Boyarinoff lo
hizo hacia Estados Unidos. En el barco que lo conducía cono-
ció a una acaudalada estadounidense con quien se instaló en
aquel país.111
Queda claro, que la revolución del 20 de Octubre de 1944
había hecho de Guatemala una tierra de asilo para los refugiados
europeos de una primera mitad de siglo que, como señala Eric
Hobsbawm en la Historia del Siglo xx, se convirtió en la etapa más
cruel y sanguinaria de la Humanidad.
110
Arturo Taracena Arriola, Arely Mendoza y Julio Pinto, El placer de
corresponder…, 47, y Roberto Martínez La Clainche, Destellos de París…, 97.
111
Entrevista a Mireille Arriola Norante (Roma, julio de 2013).
185
PA R T E I I I
L o s republ ic a no s e spa ñole s
en Guatem a l a
Nosotros tuvimos trabajadores y algunos
universitarios, entre ellos, el doctor Rafael
de Buen. Impartió cursos el sabio Pedro
Bosch Guimpera…
El enviado de la República Española en
Guatemala, Antonio de Zugadi, se enteró
sobradamente de los que sucedía. Nunca
indagué si eran campesinos; para mí eran
noble pueblo español. Volví a Guatemala
en 1950. La organización de los republica-
nos, con su propio esfuerzo, disponía de
hermosa casa.
Luis Cardoza y Aragón, El río (1986)
la casa de la república española o centro
republicano español en guatemala
Esta tercera parte tratará sobre las experiencias de vida en Gua-
temala de aquellos republicanos que se acogieron al plan de
inmigración del gobierno de Arévalo, provenientes de Francia
y Portugal, así como los que llegaron de otros países de Amé-
rica donde habían sido acogidos luego de la derrota republicana
de 1939. Asimismo, en menor medida, abordará a la colonia
de republicanos que ya vivían en Guatemala antes de ese año y
su papel en el establecimiento de relaciones entre la República
189
arturo taracena arriola
Española en el exilio y la Republica de Guatemala a partir de
1945. Encontrar la forma de analizar un universo tan diverso
a lo largo de una década (1944-1954) no es fácil, pero hacerlo
a partir del contenido de las actas de sesiones de la Casa de la
República (luego de 1949, Centro Republicano Español) da la
posibilidad de tratar al menos a sus miembros de forma sincró-
nica durante su participación en ésta.1 Ello permite, primero,
detectar a aquellos que ya estaban en Guatemala antes de la lle-
gada de los inmigrantes de la posguerra y, segundo, ver la forma
en que éstos se fueron incorporando colectivamente a la misma
a partir de marzo de 1948. Por supuesto, tal corpus documental
tiene sus límites en la medida en que no todos los inmigrantes se
convirtieron en miembros de la Casa y por el hecho de que no
existen actas para algunos períodos a partir de marzo de 1949.
Con el agravante de que las actas del volumen consultado finali-
zan en marzo de 1951; es decir, no nos proporcionan datos para
el período de gobierno del presidente Arbenz. Sin embargo sí
permiten ver las dinámicas que se dieron en el seno de la asocia-
ción republicana guatemalteca, así como las principales tareas
emprendidas y los puntos de confrontación política, no sólo
entre residentes de larga data e inmigrantes republicanos, sino
entre estos últimos por razones de pertenencia política, de alian-
zas o rupturas coyunturales a partir de la dinámica del Gobierno
republicano español en el exilio en Francia.
1946
La Casa de la República Española en Guatemala inició sus labo-
res el 6 de febrero de 1946 reuniendo a sus socios cada jueves a
las 21 horas durante el primer año de funcionamiento y, luego,
los sábados a la misma hora, cada quince días. Sus locales funcio-
naban en la 10a. calle y 6a. ave. “A”, zona 1, en el segundo piso.
1
Agradezco a Analucía Hernández Cordero haberme hecho la gestión
para obtener una copia digitalizada de las mismas en el 2014. Véase. Archivo
General de la Administración, Alcalá de Henares, España. Libro de Actas de la
Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064) jare.
190
los republicanos españoles en guatemala
Los considerados miembros fundadores fueron 48, quienes se
asociaron entre febrero y julio de ese año.2 Su primer presidente
fue Enrique Segura Guardiola, comerciante radicado en Guate-
mala, a quien acompañaban como vicepresidente Matías Fernán-
dez Antón, locutor en las radios Ciros y tgw bajo el seudónimo
de “Fernán Gil”, quien había llegado en 1919 a Guatemala como
parte del elenco en la compañía de Matilde Palau y, luego había
trabajado muchos años como agente viajero;3 Luis Luján Fernán-
dez, radicado en Guatemala desde 1914, actuó como secretario
a raíz de las ausencias de Antonio Piña y del industrial Ramón
Banús Masdeu, y como tesorero, el comerciante Mario León.
Segura Guardiola fue sustituido en la presidencia en el mes de
junio de ese primer año por el comerciante Manuel Catalá Bla-
nes, quien habría de jugar el papel de fiel de la balanza a lo largo
de los años de funcionamiento de la Casa.
Es más, había familias que actuaban en el seno de la institu-
ción como fue el caso de Luis y Esteban Luján Fernández origi-
narios de León; los hermanos Modesto y Tomás Recari García,
naturales de Navarra y dueños de una fábrica de helados; los
hermanos Mario y Salvador León, fundadores de la tostaduría
de café que lleva su apellido. A estos se sumaban, Diego García
Sobrino, que trabajaba en el Consulado británico, el comerciante
y finquero Francisco Montes Colás, el constructor Francisco
Cirici Bab, nacido en Barcelona, y Juan José Blanes Caparrós,
nacido en Alicante y de profesión comerciante.
El 27 de junio de 1946, la Casa de la República tomó la deci-
sión de “invitar a varios españoles y simpatizantes de este centro”
2
Una primer lista de 44 socios fundadores aparece en el Acta 50, de 30
de enero de 1947. Véase: Archivo General de la Administración, Alcalá de
Henares, España. Libro de Actas de la Casa de la República Española. M456-461
(actual 12/3064) jare. Acta 50, Guatemala, 30 de enero de 1947, fols. 45-47.
Véase: Luis Luján Muñoz, “La Revolución del 20 de Octubre de 1944 y los
republicanos españoles en Guatemala”, Encuentro, 14, septiembre-diciembre
(1994): 42-48 (Instituto de Cultura Hispánica, Guatemala).
3
Archivo Histórico de la Policía Nacional, Guatemala, Departamento de
Investigaciones Criminológicas, Registro Maestro de Fichas. Matías Fernández
Antón, cuit 234131.
191
arturo taracena arriola
con el fin de ampliar su base. Para el ingreso de nuevos socios,
llamados “numerarios”, se necesitó del aval de la mitad más uno
de los directivos asistentes con un quórum mínimo de cinco. El
11 de julio fueron electos los tres primeros numerarios, dos de
ellos españoles (Julio Lorenzo González y Augusto Fortuny) y
otro guatemalteco (Ricardo Cofiño). A la siguiente sesión entra-
ron ocho más, lo que llevó a redactar el reglamento interno.4
Tal institucionalización de la Casa conllevó a que el cónsul
general de la República Española en el país, Alfonso Rodríguez
Muñoz, nacido en Guadalajara en 1914, empleado de la cadena
de cines de la familia Anker y, posteriormente, propietario de
la Imprenta “Iberia”, fuese invitado a la sesiones ordinarias, a
la vez de que presidiría las generales. En la sesiones de la junta
directiva participaría con voz pero sin voto. De inmediato, ante
el ministerio de Gobernación de Guatemala se realizaron los trá-
mites para la legalización de los estatutos.5
Pronto fueron apareciendo los primeros refugiados que lle-
garon a Guatemala provenientes de otros países latinoamerica-
nos luego de haber dejado Francia tras la derrota militar de la
República. En ese contexto se haría socio numerario —con el
número 23—, el psiquiatra Antonio Román Durán, nacido en
Montejaque, Málaga, en 1905.6 Este llegó a Guatemala prove-
niente de la República Dominicana de donde fue expulsado por
el régimen trujillista. Psiquiatra de prestigio europeo, socialista y
jefe de los servicios psiquiátricos del Ejército de Levante durante
la contienda.7 Refugiado en Francia, se trasladó a la República
4
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España. Libro
de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064) jare.
“Actas 20, 21 y 22, Guatemala, 27 de junio y 4 y 11 de julio de 1946, fols. 2,
3-4 y 5-6”.
5
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España. Libro
de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064) jare.
“Acta 29, Guatemala, 29 de agosto de 1946, fols. 14-15”.
6
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España. Libro
de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064) jare.
“Acta 34, Guatemala, 10 de octubre de 1946, fol. 21”.
7
Centro Documental de la Memoria Histórica. Archivo de la Guerra
Civil, Salamanca, España. Antonio Román Durán. Leg. 54, Exp. 18, fol. 4, P. S.
192
los republicanos españoles en guatemala
Dominicana en 1941, y residió allí hasta mediados de 1946. En
Guatemala fue nombrado profesor de psicología de la Universi-
dad de San Carlos y participaría activamente de las actividades
del Centro, siendo siempre un mediador entre socialistas y comu-
nistas. Será uno de los biografiados en la quinta parte de esta
obra. Le siguió Tiburcio Díaz Carrasco, socio numerario núm.
25, socialista, quien durante la guerra había actuado como mili-
tar. Su biografía oficial señala que nació en Lominchar, Toledo
en 1896, teniendo como profesión la de perito mercantil y con-
table. Afiliado a la Agrupación Socialista de Madrid desde 1931.
Presidente de Sindicato Nacional de Azucareros y Alcoholeros de
España y miembro del Sindicato de Empleados de Oficinas a cuya
Federación Nacional representó en el Comité Nacional de la ugt
en 1934. Fue represaliado tras la huelga de octubre de ese año.
Delegado de la Industria Hotelera, Cafetera y Anexos. Durante
la Guerra Civil fue jefe de la Brigada Mixta de la Primera Uni-
dad de Avance (pua) entre 1936 y 1937), jefe de la Comandancia
de Carabineros de Tarragona hasta julio de 1937, jefe de la 222
Brigada Mixta de carabineros hasta abril de 1938 y jefe de los
Cuerpos de Carabineros del Ejército del Este hasta noviembre de
1938. Posteriormente fue jefe del Primer Negociado de la Direc-
ción General de Carabineros. Luego de refugiarse en Francia, se
exilió en México, a donde llegó a bordo del barco “Mexique”, en
julio de 1939. En ese país se integró al Círculo “Pablo Iglesias”,
y en el mes de diciembre participó en la constitución de la Aso-
ciación de Inmigrantes Españoles de México (aiem), de la que
fue nombrado presidente. El Círculo “Pablo Iglesias” consideró
incompatible la pertenencia a ambas organizaciones por lo que
ante su negativa de abandonarlo fue expulsado del Círculo en
agosto de 1940. Poco después emigró a Guatemala.8 En el seno
Alicante; Leg. 53, Exp. 1, fol., 7 P.S. Alicante; Leg. 78, Exp. 1, P. S. Alicante;
Leg. 52, Exp. 6, fol. 6, P.S. Alicante y Leg 52, Exp. 9 fol. 5, P. S. Alicante.
8
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España. Libro
de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064) jare.
“Acta 36, Guatemala, 24 de octubre de 1946, fol. 22”. Díaz Carrasco, Tibur-
cio - Fundación Pablo Iglesias [Link]. Diccionario Biográfico Biogra-
fías Ver también: Centro Documental de la Memoria Histórica. Archivo de la
193
arturo taracena arriola
de la Casa de la República, por sus posiciones anticomunistas,
tendría una gran influencia.
Igual es el caso de Eugenio Fernández Granell, socio nume-
rario 29, quien llegó desde de la República Dominicana en el
curso de 1946. Había nacido en la Coruña el 28 de noviembre
de 1912, y para entonces era un militante poumista y un pintor
surrealista. Al inicio de la década de 1930, pasó a militar en la
Confederación Nacional de Trabajadores (cnt) y en el Partido
Galleguista. Seguidamente se afilió al poum. En el otoño de 1936
entró a dirigir la revista El combatiente rojo, en la que Cándido
Fernández Mazas sería su ilustrador; precisamente la persona
que lo pondría en contacto en 1935 con el surrealismo cuando
ambos trabajaban en la revista P.A.N. en Madrid. Durante el
inicio de la guerra fungió como comisario de la Compañía del
Ejército del este, División 24, Brigada 133, perteneciente a la
cnt. Refugiado en Francia, en 1941, Fernández Granell cono-
cería personalmente a André Breton durante su estancia en la
isla caribeña, de quien recibió un impulso en su vocación por la
plástica. A raíz del asesinato de Andreu Nin en mayo de 1937,
Fernández Granell sufrió persecución política al igual que sus
compañeros de militancia a instancias del Partido Comunista de
España. Al final de la Guerra Civil, se trasladó a Francia.9
El socio numerario 30 ese año (1946) fue Enrique Sellarès
Vernet, dirigente de la Rama de Arjuna de la Sociedad Teosófica
de España y director del Loto Blanco, revista de su rama barcelo-
nesa. Había nacido en Barcelona en 1883, de oficio comerciante,
Guerra Civil, Salamanca, España. Tiburcio Díaz Carrasco. Carp. B-16, fol. 159;
Leg. 967, fol. 377, P.S. Madrid; S.M. Carp. 1194, fol. 519, Leg. 10.737, fol. 41
S.M. y Gaceta de Madrid (23 de mayo de 1937): 869.
9
Centro Documental de la Memoria Histórica. Archivo de la Guerra
Civil, Salamanca, España. Eugenio Fernández Granell. S.M. Leg 10741, Carp.
10, exp. 41; S.M. Leg. 10762, Carp. 2ª, fol. 217 y Carp. 4ª. 220. Véase: Arturo
Casas, “Las iluminaciones profanas: miradas, representación y mundos en la
poesía de E. F. Granell”, El Extramundi y Los Papeles de Iria Flavia, A Coruña,
núm. 13, primavera (1998): 51-87, y Arturo Taracena Arriola, La polémica de
Eugenio Fernández Granell, la agear y el Grupo Saker-ti. Desencuentros ideológicos
durante la primavera democrática guatemalteca (Guatemala: flacso, 2015).
194
los republicanos españoles en guatemala
y se había afiliado a la Sociedad en 1914.10 Casado en 1922 con
María Solà Ferrer, quien en esta ciudad era directora de la Resi-
dencia Internacional de Estudiantes y presidenta del Consejo
de la Escuela Nueva Dámon.11 Emigrados a Francia a raíz de la
derrota de la República, ella trabajó en asistencia infantil en el
marco del Foster Parents Committee. Invitada por el Gobierno
de El Salvador a inicios de la década de 1940, se trasladó con su
familia a este país para dirigir desde febrero de 1941 la Escuela
Normal España para señoritas. Luego pasaron a Guatemala en
1944, a raíz de la Revolución de Octubre. Durante el gobierno de
Arévalo, ella fue encargada de dirigir el Instituto Normal Cen-
tral para Señoritas “Belén”. Desde esa posición, era promotora
del teatro y las artes guatemaltecas, así como de la Primera Feria
del Libro, con el apoyo de la Facultad de Humanidades, donde
daba clases de literatura. Myrna Torres Rivas, una de sus alum-
nas belemitas, ha dejado un retrato muy elogioso de su labor y
personalidad.12
La adopción por el Gobierno de Arévalo de la Ley del Esca-
lafón en la Educación Nacional por la presión del Sindicato
de Maestros que exigió que los puestos fueran principalmente
para los guatemaltecos, empujó a muchos maestros extranjeros
a abandonar sus plazas. Doña María Solá de Sellarès dejó ese
año la dirección del Instituto Belén y fundó el Colegio Hispa-
noamericano.13 Acá cabe señalar que en la Casa de la República
10
Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, España.
Libro de Actas de la Casa de la República Española. M456-461 (actual 12/3064)
jare. “Acta 39, Guatemala, 145 de noviembre octubre de 1946, fol. 26”; Cen-
tro Documental de la Memoria Histórica. Archivo de la Guerra Civil, Sala-
manca, España. Enrique Sellarès Vernet. Fichero General Masónico y Fichero del
TEMC. Leg. 6 (10), exp. 291; A.G.C., Caja 9-10/T, Leg 251-330.
11
Centro Documental de la Memoria Histórica. Archivo de la Guerra
Civil, Salamanca, España. María Solà de Sellarès. P.S. Madrid, Leg. 4360, fol. 274.
12
Myrna Torres Rivas, Mi vida en primaveras (Guatemala: ServiPrensa,
2016), 145 y ss.
13
Miguel Castro Gómez, El aporte de los emigrantes españoles a la economía,
cultura y educación de Guatemala en los años 1900-1968. Tesis doctoral. Universi-
dad Pontificia de Salamanca, Facultad de Sociología, Salamanca, 2013, Anexo
4, verso, 263-261.
195
arturo taracena arriola
no hubo cabida para las mujeres sino hasta el año de 1951, pues
desde 1946 todos los socios fueron hombres.
Finalmente, estaba el biólogo Rafael de Buen y Lozano, socio
numerario 35, dirigente comunista, quien había emigrado desde
Costa Rica en 1945. Durante la Guerra Civil fue miliciano y pre-
sidente del Comité del Frente Popular en la Colonia madrileña
de la Cruz del Rayo. Seguía afiliado a la Agrupación Socialista
de Madrid, pero pronto pasó a militar en el Partido Comunista
de España (pce) y a trabajar en el Estado Mayor del Ministerio de
la Guerra, de donde en 1937 lo enviaron a uno de los cuerpos
del Ejército de Tierra en la Sierra de Madrid. Antes de la caída de
Madrid, a finales de marzo de 1939, como muchos importantes
dirigentes comunistas, De Buen y Lozano salió para Valencia,
y el 28 de marzo partió en el barco “Stanbrook” del puerto de
Alicante rumbo a Argelia, a donde llegó el día 30. Instalado en
Orán, De Buen y Lozano salió de esa ciudad hacia América, posi-
blemente vía México.14 Igualmente, será otro de los biografiados
en la parte quinta.
Estos cinco refugiados marcarían la actividad de la Casa de
la República, que para entonces seguía con atención los deba-
tes políticos en las Naciones Un