Libro Matemática
Libro Matemática
TOMO II
DIDÁCTICA DE LA MATEMÁTICA
PARA PRIMER CICLO DE EDUCACIÓN BÁSICA:
UN APORTE A LA FORMACIÓN CONTÍNUA DE PROFESORES
TOMO II
ANDREA PIZARRO-CANALES
CARLOS CAAMAÑO-ESPINOZA
CAROLINA BRIEBA-BRIEBA
EDITORES
AUTORES
Andrea Pizarro-Canales, Carlos Caamaño-Espinoza y Mª Carolina Brieba-Brieba (editores):
Álvaro Poblete, Cinthia Iglesias-Mancini, Sergio Morales, Rodolfo Morales-Merino, Juan
Núñez-Fernández, Jorge Olivares-Aguilera, Pedro Vidal-Szabó, Rodrigo Salinas-Ahumada,
2021.
DISEÑO GRÁFICO
Carlos González y Rodrigo Ruiz
Este libro se realizó en el marco del Programa Sumo Primero en Terreno, que es un
proyecto financiado por el Ministerio de Educación en colaboración con la Pontificia
Universidad Católica de Valparaíso
HECHO EN CHILE
ÍNDICE
Presentación
Raimundo Larraín 6
Prólogo
Joaquín Giménez 8
Una de las actividades desarrolladas, fueron los talleres docentes, que se focalizaron
en generar espacios profesionalizantes, aportando al desarrollo de capacidades
docentes desde una mirada didáctica-matemática orientada al diseño y gestión de
procesos de enseñanza y de aprendizaje efectivos. A partir de las reflexiones críticas
y fundamentadas acerca de la enseñanza y el aprendizaje que surgieron de estos
talleres, nacieron dos libros.
Raimundo Larraín H.
Jefe de la División de Educación General
Ministerio de Educación de Chile
PRÓLOGO
Enseñar y aprender matemáticas puede y debe ser una experiencia feliz
(Pere Puig Adam, 1958);
Aprender matemáticas es esencialmente “hacer matemáticas” (NCTM 1988).
Los autores son especialistas en Educación Matemática que usan de fondo las
propuestas de tareas de Isoda y Estrella, conectadas con el currículo chileno, para ir
ejemplificando un tipo de actividad escolar. No sólo hablan al profesor chileno, sino
a un docente que hace matemáticas en Primaria en un contexto de habla castellana.
Se centra en aspectos que necesita el profesor del Primer Ciclo de Educación Básica.
Por ejemplo, el reconocimiento de estructuras matemáticas iniciales, y procesos
matemáticos complejos. En este sentido sirve tanto de actualización profesional de
docentes que llevan tiempo en la profesión, como de apoyo a docentes más jóvenes
que quizás han sido formados en planteamientos de la Didáctica de la Matemática.
En el libro se puede ver como los diferentes autores combinan dos tradiciones de
la reflexión educativa sobre las matemáticas escolares: los valores de la reflexión
de la Didáctica Francesa, que basa sus planteamientos en la fundamentación
epistémica de las ideas matemáticas, con la mirada fuerte en lo curricular presente
en los escritos más sistémicos de propuestas de investigadores norteamericanos.
Las referencias incluidas son actuales, y la gran mayoría son accesibles por medios
electrónicos.
Es importante felicitar a los editores, que han cuidado la edición de este libro, que
complementa el Tomo I con nuevas aportaciones a los temas curriculares. Y hace
del conjunto de la obra un documento importante para los docentes en ejercicio.
La invitación es a leer, usar e investigar con sus estudiantes a partir de las ideas que
aquí se describen. Y sobre todo, a aprender como docentes a enriquecer la propia
práctica, incorporando y contrastando estos nuevos planteamientos. En efecto, la
labor del profesorado no termina en una “buena clase”, sino en una buena reflexión
que hace que su nueva clase sea mejor que la anterior. Si esto se logra, se contribuirá
a formar ciudadanos competentes en matemáticas.
Joaquín Giménez
Universidad de Barcelona
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SERGIO MORALES
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
RODRIGO SALINAS-AHUMADA
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
INTRODUCCIÓN
La pizarra es uno de los objetos más representativos de la sala de clases, desde la
escuela a la universidad. Este objeto, que desde su rol de estudiante le permitió
comprender de mejor manera aquello que el docente buscaba enseñar, hoy, en su
rol de profesor, puede permitir generar mayores oportunidades de aprendizaje a sus
estudiantes.
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CAPÍTULO I
Otra variedad de pizarra presente en la actualidad es la pizarra digital o pizarra
interactiva, cuyo estudio y análisis será un tema a desarrollar por otros autores. Este
capítulo se adentra de manera exclusiva en el estudio y reflexión acerca de cómo
hacer un uso profesional de la pizarra tradicional, presente, en la mayoría de las
salas de clases del mundo.
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Para nadie es desconocido que la pizarra es utilizada como un medio para gestionar
la enseñanza en aula y permitir al estudiante interactuar con la matemática de la
clase.
Durante la clase, son plasmados una serie de registros que permiten al estudiante
acceder al conocimiento matemático del docente y, a veces, al conocimiento de
sus compañeros y compañeras. Generalmente, se trata de registros de actividades
de aprendizaje, de representaciones de los conceptos matemáticos, y en algunas
ocasiones, también de ideas matemáticas del docente y de los estudiantes.
Para los estudiantes, el contenido de la pizarra define aquello que se debe estudiar,
pues su contenido generalmente es traspasado al cuaderno, por los mismos
estudiantes, para luego ser estudiado en sus casas. Este proceso de traspaso de los
contenidos de la pizarra al cuaderno conlleva un proceso de transposición dirigido
por el estudiante al reescribir y reorganizar el contenido de la pizarra en su cuaderno,
generando con ello una diferencia de significado entre lo que busca comunicar el
docente con los registros de la pizarra y lo que evocan los registros del cuaderno en
el estudiante.
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USO TRADICIONAL DE LA PIZARRA
Para conocer el uso tradicional dado por los estudiantes a la pizarra, basta considerar
la experiencia del docente, en su rol de estudiante de enseñanza básica, media, o
CAPÍTULO I
incluso de educación superior, por ejemplo, a modo de anécdota podrá recordar
frases como “¡nooo, profesor no borre!”, “¡todavía nooo…, borre sólo la parte del
medio!”. Frases como estas, de seguro, le sumergen en las incontables aventuras
y travesías que experimentó junto a sus compañeros para “copiar” de la pizarra al
cuaderno todo lo que el profesor pasó en la clase y así llegar victorioso a su casa. En
la actualidad, aún es posible encontrar clases donde la mayor cantidad del tiempo
es destinado a la escritura de los apuntes del profesor, en desmedro del tiempo de
resolución de tareas matemáticas, o del tiempo asignado a la discusión y reflexión
entre los estudiantes acerca de ideas matemáticas.
Desde el punto de vista del profesor, la pizarra ha sido empleada con distintos
objetivos, ya sea como un recurso para registrar el contenido que los estudiantes
deben anotar en sus cuadernos, un medio para evaluar los avances de los
estudiantes, o un objeto que despierta el interés de los estudiantes por registrar sus
ideas matemáticas para compartirlas con el curso.
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Una pizarra profesional es una obra magistral que permite a quien ingresa al término
de una clase, comprender cada aspecto de la clase implementada, desde qué
actividades de aprendizaje se plantearon, cómo reaccionaron los estudiantes ante
ellas, qué pensamiento matemático manifestaron los estudiantes, cómo evolucionó
la comprensión matemática durante el transcurso de la clase, qué aprendizajes se
alcanzaron, cómo se construyeron dichos aprendizajes, qué dificultades emergieron
y cómo fueron abordadas, entre otras cosas.
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preguntas, resultados de las discusiones de los estudiantes, diversas soluciones
y estrategias asociadas al problema. Yoshida (2005), menciona que se deben
destacar las principales ideas matemáticas.
CAPÍTULO I
b. Ser un documento de consulta durante la clase: Se refiere a plasmar en la pizarra
registros claves que permitan a los estudiantes recordar qué deben hacer en la
clase y a su vez obtener lo necesario para promover el trabajo independiente.
Por ejemplo, para dar autonomía a los estudiantes, se recomienda dejar un
registro explícito de los conocimientos previos activados al inicio de la clase que
son necesarios para la resolución del problema, esto incluye tarea de activación
de conocimientos, conceptos activados, procedimientos, entre otros. De esta
manera se promueve que los estudiantes aprendan a aprender y a orientarse por
sí mismos y a sus compañeros durante el proceso de resolución del problema
de la clase.
c. Reflejar la implementación completa de la clase: Una pizarra bien organizada
da cuenta de la coherencia y la conexión entre los distintos momentos de la
clase y ayuda a observar la manera en que progresan los aprendizajes durante
la implementación. Al finalizar la clase, los estudiantes deben ser capaces de
observar en la pizarra las conexiones lógicas entre cada uno de los momentos de
la clase, el progreso de esta desde la activación de conocimientos previos hasta
la institucionalización de los nuevos conceptos matemáticos, incorporando
también ideas propias de los estudiantes, como las plasmadas en las distintas
estrategias de resolución generadas por ellos. Es decir, una pizarra profesional
demanda cognitivamente al docente, pues le exige no borrarla durante la
implementación rescatando lo esencial de la clase, como actividades de
aprendizaje, las intervenciones de los estudiantes, las estrategias de resolución,
el pensamiento matemático de los estudiantes y su evolución, entre otros
aspectos.
d. Permite el contraste y discusión de las ideas presentadas por los estudiantes: La
pizarra es un lugar ideal para plasmar y discutir las distintas ideas y estrategias
presentadas. Yoshida (2005), menciona que a través de estas discusiones
plasmadas en la pizarra los estudiantes pueden compartir ideas matemáticas y
reconocer similitudes, diferencias, ventajas y desventajas entre una estrategia y
otra, permitiendo así que los estudiantes desarrollen nuevas comprensiones a
partir del estudio de las ideas de otros estudiantes.
e. Gestionar el descubrimiento de nuevas ideas de los estudiantes: Yoshida (2005)
menciona que la pizarra permite compartir la manera de manipular los materiales
de la clase, y de esta forma ayudar a organizar el pensamiento de los estudiantes
y a descubrir nuevas ideas. Un ejemplo, puede ser categorizar, mover en distintas
direcciones u ordenar el material de la sesión, esto para que los estudiantes
piensen, descubran y discutan nuevas ideas en conjunto con sus pares.
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El diseño de la pizarra requiere tener en cuenta, por lo menos dos factores claves, por
un lado, la longitud de la pizarra que se tiene en la sala de clases, y por otro, el estilo
de clase que pretende implementar. Estos factores influyen en las características de
la pizarra a diseñar, en otras palabras, el diseño de la pizarra no está preestablecido,
sino que más bien se trata de una construcción profesional del docente, en función
de las características del aula, de sus estudiantes y de las características de la clase
que planifica. De esta manera, aquellos profesores que cuentan con pizarras cuyas
dimensiones sean inferiores al promedio, pueden considerar un papelógrafo o una
proyección con data show como una extensión de su pizarra por la izquierda o por
la derecha.
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DISEÑO PROFESIONAL DE LA PIZARRA
Parte importante del diseño profesional de una pizarra es dar cuenta de una
estructura que permita reconocer y plasmar en ella todos los momentos de la clase.
CAPÍTULO I
Una idea para abordar este punto es dividir la pizarra en columnas, y asociar a cada
una de ellas un momento de la clase.
La Figura 2 muestra una propuesta concreta para estructurar una pizarra bajo el
Enfoque de resolución de Problemas, en tres grandes momentos: inicio, desarrollo
y cierre de la clase. Emplear esta estructura con sus respectivos elementos permite
transformar la pizarra en un recurso de aprendizaje que da cuenta del proceso de
evolución del pensamiento matemático de los estudiantes en el transcurso de la
clase.
Figura 2. Registro de elementos claves de una pizarra de tres columnas que responde a los
momentos de la clase
INICIO DE LA CLASE
Se trata del momento inaugural de la clase, en este momento deben quedar
registrados elementos como la fecha, la tarea de activación de conocimientos previos
y los conocimientos previos activados por los estudiantes y que son necesarios para
abordar el problema de la clase.
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DESARROLLO DE LA SESIÓN
Una vez terminado el registro de la activación de conocimientos previos, se da
comienzo al desarrollo de la clase, en donde es necesario registrar el problema o
tarea central de la clase junto con algunas estrategias de resolución elegidas por
quien implementa la actividad de aprendizaje.
CIERRE DE LA CLASE
Dentro de los aspectos claves que se recomienda registrar en este momento de
clase se encuentra el resumen de la clase y una sección de ejercicios. Los registros
de este momento de la clase deben evidenciar los conocimientos alcanzados por los
estudiantes en coherencia con los registros de los momentos anteriores, incluyendo
el objetivo de la clase.
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anterior. Es importante que los registros permitan apreciar la coherencia entre
el objetivo de la clase, el problema, las estrategias y este resumen de la clase. En
este momento es posible definir explícitamente nuevos conceptos en función
CAPÍTULO I
de lo desarrollado en la clase.
b. Sección de ejercicios: Posterior al resumen de la clase, es posible plantear
ejercicios para que los estudiantes pongan en práctica lo aprendido durante la
sesión. Estos ejercicios deben quedar registrados en la pizarra acompañados de
la resolución generada por los estudiantes.
INICIO DE LA CLASE
Se recomienda una duración aproximada de 10 minutos para este momento de la
clase, el cual tiene por propósito central, activar y registrar los conocimientos previos
de los estudiantes. Es decir, que la tarea del docente le exige activar, identificar y
registrar aquellos conocimientos previos que manifiestan los estudiantes y que son
necesarios para abordar el problema central. No se trata de registrar el nombre de
los conocimientos activados por los estudiantes, sino que de registrar estrategias
de resolución claves donde se manifieste la activación de conocimientos previos,
con énfasis en el uso de representaciones matemáticas formales o informales por
parte de los estudiantes. Este momento es también una instancia de evaluación y
de aprendizaje.
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DESARROLLO DE LA CLASE
Se recomienda una duración aproximada de 20 minutos. Este momento incluye, la
presentación del problema de la clase, la resolución del problema por parte de los
estudiantes y la presentación de las estrategias de resolución en la pizarra.
CIERRE DE LA CLASE
En este momento de la clase, la tarea central del profesor es, además de evaluar los
aprendizajes alcanzados en relación con el objetivo de la clase, institucionalizar los
aspectos matemáticos que fueron alcanzados y manifestados en las estrategias de
resolución de los estudiantes.
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Para institucionalizar el contenido matemático se recomienda analizar en conjunto
con los estudiantes, los aspectos claves de la discusión sostenida en el momento
de presentación y análisis de las estrategias de resolución. Es decir, que la tarea
CAPÍTULO I
docente consiste en definir y formalizar los conceptos matemáticos construidos
en la clase, no obstante, es importante dar la oportunidad a los estudiantes de
manifestar dichos conocimientos, y así, institucionalizar desde los conocimientos
adquiridos por los estudiantes en coherencia con el objetivo, y no desde aquello
que el profesor busca obtener como aprendizaje. En algunos casos, también se
recomienda plantear ejercicios para movilizar los conocimientos adquiridos, lo cual
también puede ser comprendido como una instancia de evaluación.
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Figura 3. Propuesta de Pizarra para una clase de multiplicación diseñada por Sofía
González, Sofía Contardo, Tamara Pávez, Laura Garrido y Monserrat Toledo.
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ANÁLISIS GENERAL DE LA PROPUESTA DE PIZARRA
En términos estructurales, se observa una propuesta de pizarra de 3 columnas
CAPÍTULO I
que se corresponden con los momentos de inicio, desarrollo y cierre. En
ellos se observa componentes de cada momento de la clase: a) Objetivo, b)
activación de conocimientos previos, c) el problema de la clase, d) Presentación
de estrategias de resolución, e) resumen de la clase y f) la ejercitación.
a. Inicio de la Clase
Corresponde a la primera columna de la pizarra (Figura
4). Se observa que los elementos centrales están
destacados de un color distinto al resto de registros,
lo que permite al estudiante identificarlos fácilmente
y reconocerlos como elementos distintivos de la
clase.
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son rotuladas con el nombre los estudiantes que las elaboraron (los nombres
empleados son ejemplos). La selección de dichas estrategias permite que
el curso active correctamente conocimientos previos acerca de distintas
representaciones, en el sentido de COPISI, en relación con la suma iterada.
En estos casos, se puede observar el uso de representaciones auxiliares como
flechas que indican el cambio entre un estado inicial y un estado final.
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misma, estas hacen uso de distintas representaciones, lo que a su vez evidencia
el potencial del problema en término de dar la posibilidad de abordarlo desde
CAPÍTULO I
distintas perspectivas y generando con ello mayores oportunidades para
comprender la multiplicación como suma iterada de números naturales.
Otro de los aspectos a destacar de esta pizarra es la representación de las
estrategias, por ejemplo, solo basta con observar la estrategia de Andrea
para reconocer la estrategia de conteo empleada, incluso, gracias a las
representaciones auxiliares empleadas (“/” y símbolos numéricos) es posible
determinar con precisión, que en este caso se muestra como una ruta
organizada y eficiente. La estrategia de Juan por su lado, también considera
aspectos relevantes, por ejemplo, utiliza el color como una variable que influye
en la comprensión matemática, ya que permite conectar un conjunto con su
respectivo cardinal, orientando así la manera de relacionar la representación
simbólica con la representación pictórica; y a su vez, hace uso de perímetros
para representar sub conjuntos asociados a la suma iterada de la composición
del 10.
c. Cierre de la clase
Está compuesto por una conclusión y una sección
de ejercitación (Figura 6). Al momento de concluir,
se institucionaliza la multiplicación haciendo uso
de los registros previos de la pizarra, en el sentido
dado por Isoda y Estrella (2019), quienes se refieren
a ella como la operación que permite calcular el total
cuando hay el mismo número de objetos por grupo
y conoces la cantidad de grupos. Por tanto, se busca
que los estudiantes lean la expresión “5×2=10” como
cinco multiplicado por dos es igual a diez, en relación
con la comprensión conceptual de multiplicando y
multiplicador, que también permite interpretar la
expresión como el número cinco dos veces. Es decir,
que el multiplicando define la cardinalidad de cada
conjunto y el multiplicador define el número de
Figura 6. Momento de cierre.
conjuntos que se están considerando en la operación.
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REFLEXIONES FINALES
Como se observa en este capítulo, el uso profesional de la pizarra para el desarrollo
del pensamiento matemático requiere el dominio de una serie de conocimientos
y destrezas profesionales específicas del profesor. No obstante, dominar estos
conocimientos y destrezas permitirán al docente no solo dominar la pizarra en
términos de un soporte para gestionar la clase promoviendo un aprendizaje
matemático profundo, además podrá ser capaz de diseñar a priori una pizarra con
las características de la pizarra compartida en el punto 4. Por otro lado, el uso
profesional de la pizarra también considera conceptualizarla como un recurso para
investigar cómo mejorar la enseñanza de la matemática en el aula y cómo orientar a
los estudiantes para que aprendan a aprender a partir de sus conocimientos previos
y del trabajo colaborativo.
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REFERENCIAS
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CAPÍTULO I
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Las fracciones en
los primeros niveles
CAPÍTULO II
educativos
ÁLVARO POBLETE
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
RODOLFO MORALES-MERINO
Universidad Católica del Maule
INTRODUCCIÓN
28
CAPÍTULO II
Lo anterior presenta un gran desafío para el docente de primer ciclo de Enseñanza
Básica, dado que requiere manejar una variedad de herramientas conceptuales
y estrategias didácticas específicas y adecuadas para abordar este contenido
matemático.
Por esta razón, en este capítulo se aborda el concepto de fracción con énfasis en sus
representaciones y significados. Se hace mención a las propuestas curriculares para
tercero y cuarto año básico, explicitando aquello que se espera que los estudiantes
aprendan de las fracciones. Además, se muestran estrategias didácticas específicas
para la enseñanza de las fracciones, enfatizando en Tareas Matemáticas (en adelante:
TM singular, TMs plural) que contribuyen al aprendizaje de las fracciones de una
manera significativa y comprensiva. Finalmente, se enfatiza en aquellos errores más
frecuentes que manifiestan los estudiantes cuando abordan TMs que involucran
fracciones.
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EL CONCEPTO DE FRACCIÓN
La investigación sugiere que desde tiempos remotos, las civilizaciones (p. ej.,
CAPÍTULO II
Una fracción se entiende como una representación del número racional y hace
mención a un sistema de notación que posee símbolos en la que se destacan dos
números naturales, escritos con un segmento de recta horizontal entre ellos ( a ),
b
llamados respectivamente numerador (a) y denominador (b), con b distinto de cero
(Carrillo et al., 2016). El denominador (que denomina) indica las partes en que se
ha dividido el todo y el numerador indica las partes que se consideran del todo.
La expresión ba hace mención a aquella partición o fracturación de entidades tales
como superficies, masas, longitud, entre otros, generando así la expresión “a partido
en b”.
30
Las fracciones como cualquier otro concepto matemático se pueden representar de
formas diversas. Estas formas de representación hacen presente dicho concepto,
mostrando así sus propiedades y las posibles operaciones y transformaciones
CAPÍTULO II
a las que se le puede someter. El concepto de fracción se hace presente por
medio de la representación: verbal, concreto, gráfico (pictórico) y simbólico. Esta
variedad de representaciones ayuda significativamente a su comprensión; según
la representación usada, se profundiza en el significado de la fracción que se esté
considerando (Castro y Torralbo, 2001). Una enseñanza enfocada en el tránsito
de las distintas representaciones de la fracción, hace más profundo y significativo
su aprendizaje. A continuación, se muestran ejemplos de representaciones del
concepto de fracción.
REPRESENTACIÓN VERBAL
Es aquella representación que sigue ciertas reglas del lenguaje que organizan
y condicionan la representación de las fracciones. Algunos ejemplos de la
representación verbal de la fracción, son: un medio, dos tercios, tres cuartos, entre
otras. En este caso la regla que condiciona su expresión viene dada en el sentido
que se nombra, en primer lugar, las partes que se consideran, o se considerarán,
(numerador) de la entidad a fraccionar y posteriormente las partes en que se
fracciona la entidad (denominador). Por lo general los estudiantes de los primeros
niveles educativos tienen algunas nociones informales asociada a las fracciones y
utilizan bastante este tipo de representación (p. ej., “la mitad de…”).
REPRESENTACIÓN CONCRETA
Alude a aquellos materiales manipulativos, estructurados y no estructurados,
que fomentan el aprendizaje de las fracciones. Entre los estructurados se hallan
el muro de Freudenthal, compuesto por franjas de madera, plástico o cartón, que
representan fracciones unitarias desde el entero al décimo o doceavo (algunas
actividades relacionadas con este material se presentan más adelante). Otras
representaciones concretas son aquellas regiones circulares de cartón o plástico
divididas entre distintas partes que representa a su respectiva fracción. Mientras
que los no estructurados pueden ser algo tan sencillo como una hoja de papel, o
fichas de colores, que se puedan manipular y, por lo tanto, representar fracciones. En
la figura 1 se muestran las representaciones concretas que se utilizan comúnmente
en la enseñanza de las fracciones.
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3
FRACCIÓN
5
REPRESENTACIÓN GRÁFICA-PICTÓRICA
La representación gráfica de las fracciones, hace alusión a aquellos modelos (o
contextos) por los cuales se representa la fracción. En esta se hallan los modelos
discretos y modelos continuos. En los primeros se representan las fracciones en un
conjunto de objetos, mientras que en los segundos se representan por medio de
una recta o semirrecta numérica o un modelo de área. En la Figura 2 se muestra la
representación gráfica de la fracción desde el modelo discreto y el modelo continuo.
3
Figura 2. Representación gráfica-pictórica de la fracción 3/4
4
REPRESENTACIÓN SIMBÓLICA
En esta representación la fracción está organizada por números naturales que
1
están escritos de la siguiente manera 1/2;
2 donde, tal como ya se ha mencionado, un
número (numerador) está sobre otro (denominador) y separados por un segmento
de recta horizontal, denominada línea fraccionaria. Los expertos, particularmente
lo japoneses, sugieren que cuando se representa una fracción simbólicamente se
comience por escribir la raya fraccionaria, posteriormente el denominador, dado
que es el número que le da nombre a la fracción y finalmente el numerador. Por
1
ejemplo, 1/4
4 evoca a cuartos, lo que quiere decir que el entero o unidad se ha dividido
en cuartos.
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SIGNIFICADO DE LAS FRACCIONES
Las fracciones conllevan significados diferentes y su comprensión hace que se
CAPÍTULO II
conozcan aquellas situaciones en que ven involucradas, profundizando así en el
aprendizaje de este concepto matemático. A continuación, se detalla cada uno de
ellos.
3
Figura 3. Fracción 3/4
4 parte-todo
Este tipo de significado es un punto de partida muy útil para introducir la enseñanza
de las fracciones desde los primeros niveles educativos, dado que es el más intuitivo
y el más cercano para los estudiantes. Algunas situaciones relacionadas con este
significado son aquellas donde los estudiantes dividen en partes iguales la unidad
de reparto. Por ejemplo: repartir de forma equitativa un chocolate entre 3 amigos.
El chocolate se divide en 3 partes iguales y a cada amigo le corresponde una de esas
partes.
La enseñanza de este significado conlleva a la conceptualización de la unidad
como un todo divisible en partes más pequeñas, promoviendo así el estudio de las
propiedades de las fracciones, sus relaciones y posteriormente la comprensión en
el contexto de la adición y sustracción de fracciones (Carrillo et al., 2016; Castro y
Torralbo, 2001).
33
1 2 3 4 5 6 7
b
iguales”, surgiendo así la noción de reparto en cantidades iguales. Este significado
emerge cuando se busca resolver un problema del tipo a = b × x, donde a no es
divisible por b, por ejemplo: 3 hermanos quieren repartirse de forma equitativa 4
barras de chocolates ¿Cuánto chocolate le corresponde a cada hermano?
Este problema sugiere la solución 3 = 4 × x. Por tanto, una forma de resolver esta
3
situación es dividir 3 entre 4, recurriendo así a la expresión 3/4
4 como un cociente (o
reparto) entre el numerador y denominador. Desde los primeros cursos educativos
este problema se puede abordar repartiendo cada chocolate en cuatro trozos de
igual tamaño (fracción parte-todo), donde cada trozo de chocolate corresponderá
1 1
a 1/4
4 de cada barra. Posteriormente, se asigna 1/44 de cada barra de chocolate a cada
3
hermano, y como son tres chocolates cada hermano tocará 3/4 4 en total.
34
base en un contexto discreto y considerando el conocimiento que se tiene de la
fracción parte-todo. Por ejemplo, se podría representar pictóricamente las 32 fichas
de color blanco (imagen izquierda, Figura 4), dado que aún no se sabe cuántas
CAPÍTULO II
fichas corresponden a cada color. Posteriormente, se divide esas 32 fichas entre
cuatro (número que indica el denominador, imagen izquierda, Figura 4), de manera
equitativa y exhaustiva, de modo que se forman cuatro grupos de ocho fichas, y de
esos cuatro grupos se consideran tres (número que indica el numerador, imagen
central, Figura 4). Finalmente, se calcula cuántas fichas corresponden a esos tres
grupos: sumando tres veces ocho o multiplicando directamente tres por ocho, cuyos
resultados serán las fichas rojas. En este caso serán 24 fichas rojas y las restantes
serán las fichas azules (8), tal como se muestra en la imagen derecha de la Figura 4.
División de 32 fichas entre 4 Tres grupos (numerador) de Cantidad total fichas rojas
(denominador) ocho fichas en cada grupo
3
Figura 4. Procedimiento pictórico de 4 de 32
35
1 2 3 4 5 6 7
36
marco de resolución de problemas. Una vez que los estudiantes han dominado la
adición y sustracción, se introduce las fracciones mayores a la unidad (impropias) y
sus respectivos números mixtos, distinguiéndolas de las fracciones propias, siempre
CAPÍTULO II
transitando desde lo concreto, pictórico a lo simbólico. En la figura 7 se muestra un
ejemplo de adición de fracciones con igual denominador (tercios) en un contexto
continuo (imagen izquierda, representación pictórica a la simbólica) y en la imagen
derecha se muestra una actividad en la cual los estudiantes deberán representar
pictóricamente un número mixto (representación simbólica a la pictórica).
1. En el rectángulo están marcados en color dos 2. Colorea en las cuadrículas el área que
partes iguales. corresponde al número mixto 1 5 .
9
a. Indique la fracción que representa cada una
de las partes coloreadas.
b. ¿Qué fracción representa las dos partes
coloreadas juntas?
37
1 2 3 4 5 6 7
TERCERO BÁSICO
Como se ha visto en los apartados anteriores, parece aconsejable introducir
las fracciones cuyo significado es parte-todo. De hecho, así lo sugieren muchos
didactas de la Matemática (p. ej., Castro, Castro-Rodríguez, Fernández-Plaza, Flores,
Molina, 2015). Para tal efecto, los contextos continuos (región circular, cuadrada
o rectangular) expresados por medio de representaciones concretas suelen ser
idóneas para introducir las fracciones. A partir de estos contextos los estudiantes
tendrán la posibilidad de fraccionar el todo, facilitando así la introducción de los
nombres de las fracciones.
Una situación para introducir las fracciones es aquella donde los estudiantes tengan
la posibilidad de reflexionar sobre cuando hay fraccionamiento del todo (división de
manera equitativa o justa), o no. Por ejemplo, se puede proponer una TM, en que
se ha repartido un chocolate para dos personas y donde los estudiantes tendrán
que determinar y argumentar en cuál de las dos hay un reparto equitativo, como se
muestra en la figura 8.
38
Una vez que los estudiantes han abordado TMs como la anterior y después de haber
comprendido la idea de reparto equitativo, el siguiente paso es la comprensión de
la representación verbal de la fracción. Los estudiantes deberán ser capaces de
CAPÍTULO II
representar los fraccionamientos de la unidad con su respectiva representación
verbal. La representación verbal de las fracciones se origina en función a los
fraccionamientos de la unidad. Un ejemplo de TM que puede ser útil es aquella que
aparece en la Figura 6, en la que se fracciona un todo para introducir sus nombres
respectivos.
Medios 1
Fracción: un medio 2
Tercios 1
Fracción: un tercio 3
Cuartos 1
Fracción: un cuarto 4
39
1 2 3 4 5 6 7
Para una mayor comprensión de parte de los estudiantes del significado parte-todo
de la fracción, es importe introducir actividades donde se trabaje en contextos
discretos, aunque curricularmente no se sugiera su incorporación en este nivel
CAPÍTULO II
educativo de manera explícita (Llinares y Sánchez, 1988). Por ejemplo, una TM que
puede ser útil para abordar las fracciones desde un contexto discreto, es la que se
presenta en la Figura 9.
En esta actividad el estudiante deberá identificar que las tres fichas son la parte
que se considera y el total de fichas corresponde al todo y deberá ser representada
3
simbólicamente como 3/4. 4
Abordar las fracciones desde este tipo de contexto
ayudará a los estudiantes a la comprensión de la fracción como razón y la noción de
porcentaje en cursos posteriores (Castro, et al. 2015).
Las semirrectas numéricas forman parte de otro contexto idóneo en los cuales
trabajar las fracciones. Las fracciones representadas en semirrectas numéricas
ayudarán a los estudiantes a que comprendan que las fracciones son una extensión
de los números naturales y que pueden ser ubicados por ejemplo, entre dos
números enteros (Castro, et al. 2015). A su vez, ayudará a abordar de mejor forma
las fracciones impropias en cuarto básico. En la TM de la Figura 10 el estudiante
1 3
deberá ubicar en la semirrecta numérica las fracciones 1/4
4
y 3/4,
4
entre el 0 y el 1.
40
Para profundizar en las fracciones en este nivel educativo, también se puede abordar
algunos contextos en donde la fracción tiene un significado de medida. Tal situación
se observa en la TM de la Figura 11, donde hay una cantidad que representa a
CAPÍTULO II
una unidad de medida (trozo sobrante) la cual se utiliza para medir otra cantidad
correspondiente a la longitud de una cortina equivalente a un metro. Una vez que
se ha medido, se puede determinar que cuatro pedazos sobrantes son igual a un
metro, o que en el pedazo de tela sobrante esta contenido cuatro veces en el trozo
1
de tela de un metro. Por lo tanto, ese pedazo de tela sobrante corresponde a 1/4
4
del
trozo de tela de un metro.
Este tipo de tareas es una antesala para abordar la fracción como operador en
niveles posteriores, donde los estudiantes tendrán que calcular, por ejemplo, los
1
centímetros que corresponden a 1/4
4 de metro.
41
1 2 3 4 5 6 7
CAPÍTULO II
Los estudiantes pueden superponer las franjas del muro y podrán establecer
1 2 3 4 5
fracciones equivalentes. Por ejemplo, al superponer las fracciones 1/2; 2/4; 3/6; 4/8; 5/10;
2 4 6 8 10
se puede establecer que son equivalentes, dado que ocupan la misma porción del
entero, como se muestra en la figura 14.
42
CAPÍTULO II
Figura 14. Fracciones equivalentes con franjas
de muro de Freudenthal
43
1 2 3 4 5 6 7
CUARTO BÁSICO
En este nivel educativo los estudiantes abordarán la relación de orden con fracciones
unitarias con distintos denominadores, las fracciones mayores que 1 y la adición y
CAPÍTULO II
Los estudiantes para comparar fracciones lo pueden hacer a través del muro de
Freudenthal (ver Figura 13). Inicialmente, se sugiere que ellos comparen fracciones
con la unidad (todo), así se darán cuenta que esas fracciones son menores que esa
unidad (Canals, 2009).
44
Con respecto a las fracciones mayores que la unidad, una TM útil pueden ser
abordada desde el significado de medida de la fracción, tal como se observa en la
Figura 18.
CAPÍTULO II
Figura 18. TM con fracción mayor que la unidad
(Isoda y Estrella, 2020b, p. 39)
La TM anterior busca que los estudiantes expresen por medio de la medición una
fracción mayor que la unidad. Los estudiantes deberán comprender la unidad de
medida es el metro y que la cinta verde mide una unidad de esa medida y otra
tercera parte de ella. La cinta verde se representa por un metro y un tercio de metro
1 metros).
(11/3
3
Los contextos continuos son idóneos para introducir la fracción mayor que la unidad.
Por ejemplo, a los estudiantes se les puede proponer una TM de reparto equitativo
como se muestra a continuación.
1
La señora Juanita ha repartido 1/4
4 de barra de chocolate a cada uno de sus 5 sobrinos
¿cuánto chocolate ha repartido en total?
45
1 2 3 4 5 6 7
CAPÍTULO II
5 1
Figura 19. Representación de una fracción mayor que la unidad 5/4
4 o 11/4
4
Una vez que los estudiantes han comprendido aquellas fracciones mayores
que la unidad, deberán transitar por ellas por medio de diferentes sistemas de
representación, por ejemplo: desde lo pictórico a lo simbólico o viceversa.
2 1
Antonia tiene 2/4
4 metros de cinta mientras que Ricardo tiene 1/4.
4 Si ambos trozos de
cinta se unen ¿Cuántos metros de cinta tienen en total?
Para abordar este problema los estudiantes pueden hacer uso de las franjas del
muro de Freudenthal, realizando las tres acciones siguientes:
2 1
a. Formación de los 2/4
4 y consideración de 1/4.
4
1 1
1/4
4 1/4
4
1
1/4
4
2 1
b. Unión de 2/4
4 y 1/4.
4
1 1 1
1/4
4 1/4
4 1/4
4
3
c. Respuesta: 3/4
4 de metros.
46
Para la sustracción se podría se plantea la siguiente TM:
3 1
Juan tenía 3/4
4 metros de una cinta y ha utilizado 1/4
4 de metros para un regalo ¿cuántos
CAPÍTULO II
metros de cinta le quedan?
Los estudiantes haciendo uso de las franjas del muro de Freudenthal, realizan las
acciones siguientes:
3 1
a. Formación de los 3/4
4
con tres trozos de 1/4.
4
1 1 1
1/4
4 1/4
4 1/4
4
1 1 1
1/4
4 1/4
4 1/4
4
2
Quedan 2/4
4
1
1/4
4
1
La franja 1/4
4 se superpone
3
o se quita de la fracción 3/4
4
3
c. Respuesta: son 3/4.
4
Los estudiantes a través de estos tipos de TMs y acciones deberán darse cuenta
de que para sumar o restar fracciones con igual denominador, basta sumar o
restar los numeradores y conservar el denominador. Este trabajo será la base para
abordar los procedimientos de la adición y sustracción con distinto denominador
en años posteriores. Para tal efecto, los estudiantes deberán amplificar o simplificar
al menos una de las fracciones con las cuales se está operando, para igualar los
denominadores de las fracciones y así efectuar la operatoria correspondiente.
2 3
Por último, en este nivel, se da inicio a la enseñanza de fracciones del tipo 2/10,
10 1003/100,
que se denominan fracciones decimales (su denominador es una potencia de 10).
La expresión posicional de la fracción decimal la podemos escribir como número
2 3
decimal 2/10
10 = 0,2; 3/100
100 = 0,03, entre otras.
47
1 2 3 4 5 6 7
48
y transitando desde la representación concreta-pictórica a la representación
simbólica, para una mejor comprensión de la fracción parte-todo.
CAPÍTULO II
Figura 21. Error contexto discreto con fracciones (Agencia de Calidad
de la Educación, 2019, p. 21)
49
1 2 3 4 5 6 7
REFLEXIONES FINALES
Como se ha visto en este capítulo las fracciones requieren de un dominio profundo
CAPÍTULO II
de parte del docente para ser enseñadas. Esto quiere decir que se deben conocer sus
significados y cómo estos deben ser abordados en la enseñanza. En este capítulo se
ha querido compartir algunas estrategias didácticas específicas de cómo hacerlo. Sin
embargo, es importante que el docente también pueda adaptar lo aquí presentado, a
contextos significativos y de acuerdo a las necesidades de sus estudiantes.
Para lograr Sique los alumnos sean competentes en el uso de las fracciones para
resolver diferentes problemas, el profesor debe enseñar una muestra representativa
de los diferentes significados, ya que si se enseña solo uno de ellos (p. ej., parte-todo
que comúnmente se aborda en la enseñanza), el alumno difícilmente podría hacer
transferencia de otros significados que necesitará en la resolución de problema.
Por tanto, una comprensión de los significados de las fracciones como un aspecto
basal, permite abordar TMs adecuadas y así mejorar los aprendizajes de parte de los
estudiantes.
Se cree que si se quiere que los alumnos sean competentes en el uso de las
fracciones para resolver diferentes problemas, el profesor debe enseñar una muestra
representativa de los diferentes significados, ya que si se enseña solo uno de ellos (p.
ej., parte-todo que comúnmente se aborda en la enseñanza), el alumno difícilmente
podría hacer transferencia de otros significados que necesitará en la resolución de
problema. Por tanto, una comprensión de los significados de las fracciones como un
aspecto basal, permite abordar TMs adecuadas y así mejorar los aprendizajes de parte
de los estudiantes.
Por último, en algunos pasajes del capítulo se ha señalado la importancia del material
manipulativo del muro de Freudenthal, como recurso didáctico para abordar algunos
temas centrales de las fracciones (fracciones equivalentes, relación de orden y la adición
50
y sustracción de fracciones con igual denominador). Si bien es un material interesante y
útil, no es el único y se insta a los docentes a que puedan hacer uso de otros1, siempre
y cuando contribuyan a la comprensión de las fracciones de una manera manipulativa y
CAPÍTULO II
práctica. Por ejemplo, como los estudiantes saben que el denominador es el número que
le da nombre a la fracción, entonces sumar o restar fracciones de igual denominador,
equivale a sumar o restar objetos del mismo nombre, por lo tanto, el resultado debe ser
siempre un número de objetos con ese nombre. Esto permitirá solucionar el error que
cometen algunos estudiantes cuando suman numeradores y denominadores entre sí,
respectivamente.
1 Para profundizar en materiales manipulativos y sus usos en la enseñanza de las fracciones, ver Canals
(2009) o Castro et al. (2015).
REFERENCIAS
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de los errores frecuentes de los estudiantes de 4º básico en las pruebas Simce y
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Flores y L. Rico (Coords.), Enseñanza y aprendizaje de la matemática en educación
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Isoda, M. y Estrella S. (2020a). Sumo Primero: libro del estudiante, 3° básico. Valparaíso:
Ediciones Universitarias de Valparaíso. Recuperado de www.sumoprimero.cl/
wp-content/uploads/2020/03/ME3_web.pdf
Isoda, M. y Estrella S. (2020b). Sumo Primero: libro del estudiante, 4° básico. Valparaíso:
Ediciones Universitarias de Valparaíso. Recuperado de www.sumoprimero.cl/
wp-content/uploads/2020/03/ME4_web.pdf
Llinares, S.c y Sánchez, M. (1988). Fracciones. Madrid: Síntesis.
Ministerio de Educación de Chile. (2013a). Programa de estudio tercer año básico:
Matemática. Ministerio de Educación: Santiago de Chile.
Ministerio de Educación de Chile. (2013b). Programa de estudio cuarto año básico:
Matemática. Ministerio de Educación: Santiago de Chile.
51
1 2 3 4 5 6 7
Promoviendo el álgebra
en niñas y niños, a
CAPÍTULO III
través de patrones
PEDRO VIDAL-SZABÓ
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
JUAN NÚÑEZ-FERNÁNDEZ
Universidad Arturo Prat
INTRODUCCIÓN
El álgebra es una rama de la matemática que tradicionalmente se ha enfocado como
objeto de enseñanza y aprendizaje en la formación escolar de adolescentes. Sin
embargo, en el currículo chileno, el álgebra está en un eje temático que tuvo una
aparición tardía en la formación escolar de niñas y niños, dada la reforma curricular
del año 2005 con sus ajustes curriculares del año 2009. Esta reforma estableció que
el eje temático Álgebra se iniciara en quinto año básico y en los niveles anteriores
se proponían actividades de patrones y regularidades en contextos numéricos y
geométricos (Mineduc, 2009). Recién con la reforma curricular del año 2012 se
estableció que este eje temático comenzara en primer año básico, bajo el nombre
de Patrones y Álgebra, describiéndose que niñas y niños puedan explicar y describir
relaciones entre números, formas, objetos y conceptos, pues con el estudio de los
patrones se “facilita el desarrollo de un pensamiento matemático más abstracto en
los niveles superiores, como es el pensamiento algebraico” (Mineduc, 2012, p. 219).
El desarrollo de este tipo de pensamiento a temprana edad puede dar oportunidades
para entender propiedades matemáticas abstractas y comprender relaciones entre
variables, entre otros temas matemáticos.
52
CAPÍTULO III
El álgebra abarca distintos contenidos, como la formación y funcionamiento de
expresiones algebraicas, utilizando propiedades y definiciones de una estructura
algebraica (por ejemplo, del sistema numérico de los números naturales), asimismo
la representación de problemas de planteamiento a través de variables e incógnitas
(Kieran, 2014). En particular, la enseñanza del álgebra en los primeros niveles
educativos ha sido rotulado como Álgebra Temprana, la que según Carraher y
Schliemann (2014), remite a:
53
1 2 3 4 5 6 7
generales expresando dichas relaciones en formas cada vez más sofisticadas (Soares,
Blanton y Kaput, 2005), lo cual se traduce en una manera de razonar que se activa
al construir, justificar y expresar conjeturas sobre una estructura matemática y las
relaciones subyacentes (Blanton y Kaput, 2004).
54
REGULARIDADES EN LA TABLA DE
MULTIPLICACIÓN
CAPÍTULO III
Los números en su diagonal (celdas
blancas) limita dos regiones (la celeste y
la amarilla), estas contienen los mismos
números producto de la propiedad
conmutativa en que:
3·2=2·3; 7·8=8·7; … ; a·b=b·a
Desde finales de los años 80, los contenidos de álgebra y los de funciones
empezaron a ser combinados en los currículos e investigaciones en álgebra escolar,
de hecho, fueron gradualmente consideradas las funciones en gráficos, tablas y
representaciones simbólicas como objetos algebraicos legítimos (Cf., Schwartz y
Yerushalmy, 1992). A partir del año 2000 se sugiere que niñas y niños son capaces
de involucrarse en tareas que desarrollan los diferentes aspectos del álgebra y sus
raíces presentes en la actividad matemática tal que, por ejemplo, se pueda identificar
a voz de niñas y niños ciertas generalidades por medio de una escucha activa por
parte de sus profesores, también a través de una aritmética generalizada se afianza la
comprensión de propiedades en el sistema numérico de los naturales (Kaput, 2000).
Sin embargo, en ocasiones existe un paso abrupto entre la aritmética elemental y el
álgebra escolar lo cual dificulta comprender nociones basales del álgebra que tienen
una base más conceptual que procedimental.
55
1 2 3 4 5 6 7
La incorporación del álgebra a los primeros años escolares no es tan solo agregar
más contenido al currículo, sino que debe dar lineamientos que permitan que el
quehacer docente se enfoque en el desarrollo del pensar algebraico a temprana
CAPÍTULO III
56
En el contexto de una actividad de desarrollo profesional para docentes de educación
básica que enseñan matemática —actividad basada en el problema extraído de Vila
y Callejo (2004, p. 27)—, se aborda una operacionalización entre el enfoque COPISI
CAPÍTULO III
y el razonamiento algebraico. Se invita a resolver el siguiente problema, para ello
haga uso de una cinta de papel como muestra la Figura 2.
57
1 2 3 4 5 6 7
Una posible dificultad en esta primera etapa es intentar realizar 5 o 6 dobleces con
la cinta de papel, pero esto puede producir problemas en el conteo de las marcas
porque ya estarán muy próximas unas de las otras y/o no estarán tan bien marcadas
CAPÍTULO III
en la cinta de papel. De ahí, una posible devolución podría ser ¿Cómo registrarías lo
que estás haciendo? Esto dará paso a la fase pictórica.
Es posible que puedan darse ciertas dificultades. Por ejemplo, dado que para
el doblez 1 es 1 marca y para el doblez 2 son 3 marcas, o sea, (1+2) marcas, se
piense entonces que para el doblez 3 sea (1+2+3) marcas, es decir, 6 marcas. Para
ello, una posible devolución podría ser que se solicite explicar, mediante el papel
¿cuántas marcas se tendrán con 3 dobleces? Luego, a través del medio didáctico
podrá obtener información y responder la pregunta. También puede ser posible que,
en vez de contar las marcas del papel, se cuente el número de partes que queda
dividido el papel, frente a lo cual, una posible devolución es ¿Qué solicitan contar
en la actividad?
58
A continuación, maneras de contar en el papel.
CAPÍTULO III
Figura 3. Conteo del número de marcas, estableciendo el doble del anterior más 1.
Figura 6. Conteo del número de marcas, estableciendo el doble cada vez en la suma.
59
1 2 3 4 5 6 7
Estas maneras de contar que se pueden apreciar en las Figuras del 3 al 6, permiten
dar cuenta de cómo se comienza a transitar a la modalidad simbólica.
CAPÍTULO III
a. 1=1
b. 3 = 1+2
c. 7 = 1+2+4
d. 15 = 1+2+4+8
e. 31 = 1+2+4+8+16
f. (…) = 1+2+4+8+16+32
a. 1 = 20
b. 3 = 20+21
c. 7 = 20+21+22
d. 15 = 20+21+22+23
e. 31 = 20+21+22+23+24
f. (…) = 20+21+22+23+24+25
a. 1=2-1
b. 3=4-1
c. 7=8–1
d. 15 = 16 - 1
e. 31 = 32 - 1
f. (…) = 64 – 1
a. 1 = 21-1
b. 3 = 22-1
c. 7 = 23-1
d. 15 = 24-1
e. 31 = 25-1
f. (…) = 26-1
60
Y de manera más general, para n dobleces, hay (2n-1) marcas, en que ese “-1” puede
ser interpretado como el que resulta de restar una marca del papel que coincide en
posición con la que genera el primer doblez realizado, de ahí que entonces para el
CAPÍTULO III
doblez n=1 se tenga (21-1=2-1=1) marca en el papel (ver Figura 7).
61
1 2 3 4 5 6 7
y Álgebra como:
62
Como aproximación curricular, el razonamiento algebraico puede situarse en las
habilidades de argumentar y comunicar al tener que expresar oralmente o con texto
escrito el resultado del descubrimiento de patrones y regularidades, como también
CAPÍTULO III
en la habilidad de modelar al tener que identificar regularidades en expresiones
geométricas y numéricas. (Ver Figuras 9 y 10)
63
1 2 3 4 5 6 7
Una secuencia es una continuidad de elementos bajo una cierta regla de orden o
patrón. Sin embargo, hay secuencias aleatorias que no será posible predecir con
seguridad el evento siguiente teniendo en cuenta los anteriores.
64
SECUENCIAS NUMÉRICAS
Tienen números ordenados, según alguna regla fija de formación.
CAPÍTULO III
Ejemplos:
0, 3, 6, 9, 12, (…). Esta secuencia corresponde a números múltiplos de tres en
sentido creciente.
5, 8, 11, 14, 17, (…). Esta secuencia corresponde a números desde 5 y que en un
sentido creciente aumenta 3 cada vez, esto es 5+3n con n є N.
49, 42, 35, 28, 21, (…). Esta secuencia corresponde a números múltiplos de siete en
sentido decreciente.
28, 23, 18, 13, 8, (…). Esta secuencia corresponde a números desde 28 y que en un
sentido decreciente disminuye 5 cada vez, esto es 28-5n con n є N.
SECUENCIAS DE ELEMENTOS
Tienen un criterio de orden implícito o explícito de forma sucesiva, creciente o
decreciente según alguna característica.
Ejemplos:
a A b B c C d D (…). La secuencia corresponde a letras ordenadas alfabéticamente
alternando minúsculas y mayúsculas.
SECUENCIA DE EVENTOS
Tienen un criterio de orden siguiendo una secuencia lógica. Por ejemplo, los días de
la semana o los meses del año, entre otros.
SECUENCIA FIGURAL
Tienen un orden de elementos figurales en una posición específica. Por ejemplo:
(...)
65
1 2 3 4 5 6 7
Los patrones son una serie de soluciones a problemas que se presentan de manera
recurrente, los cuales están basados en experiencias acumuladas y son procesos
centrales de la matemática. Existen varios tipos de patrones, algunos cualitativos y
CAPÍTULO III
otros cuantitativos.
Dado que el patrón abarca dos atributos, es posible que el estudiante reconozca que
a continuación viene un elemento circular y que se equivoque respecto del color.
Esto último hace notar la importancia del uso de lápices de colores en este caso,
ya que se utilizan los colores verde, celeste, rojo. Igualmente, notar que esta tarea
considera dos registros de representación, esto es, un registro que guarda relación
con las palabras referidas a la descripción del patrón (registro verbal) y otro registro
66
con las figuras que expresan el patrón en la secuencia (registro figural), ver Tabla 1.
CAPÍTULO III
Tabla 1. Registro de Representación del Patrón (Elaboración propia)
Registro de Representación del Patrón
Tipo de patrón
Verbal Figural
67
1 2 3 4 5 6 7
REFLEXIONES FINALES
Desarrollar el álgebra tempranamente es un desafío docente en educación básica,
CAPÍTULO III
Asumir las secuencias y patrones como la mejor alianza para trabajar ideas y
principios de naturaleza algebraica a temprana edad es importante para el diseño de
enseñanza, pues además abarca la búsqueda de números desconocidos y el estudio
de relaciones funcionales en secuencias con regularidad y patrones. Así, niñas y
niños tienen la oportunidad de enfrentarse a problemas significativos que los guíen
a encontrar la necesidad de desarrollar estrategias cada vez menos concretas y
más abstractas para hallar un conjunto solución y así acceder a un conocimiento
algebraico cada vez más avanzado en la medida que progresan en su formación
matemática.
REFERENCIAS
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Thinking. En M. Høines y A. Fuglestad (Ed.), Proceedings of the 28th Conference
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68
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CAPÍTULO III
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69
1 2 3 4 5 6 7
Modelación de datos y
conceptos básicos para el
CAPÍTULO IV
desarrollo de la estadística
a temprana edad
JORGE OLIVARES-AGUILERA
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
INTRODUCCIÓN
70
CAPÍTULO IV
fomenta la alfabetización estadística, promoviendo importantes habilidades básicas
como la comprensión de información, su organización y significado. Una manera
apropiada de introducir al estudiante en esta disciplina es mediante el uso del ciclo
investigativo PPDAC (Problema, Plan, Datos, Análisis y Conclusiones), que incentiva
la modelación de datos. Esta modelación puede ayudar al estudiante a desarrollar su
razonamiento en la estadística informal temprana y en la comprensión de conceptos
claves como la incertidumbre, el contexto, los datos, la distribución y la variabilidad,
entre otras (Garfield y Ben-Zvi, 2008).
71
1 2 3 4 5 6 7
BÁSICA EN CHILE
Como se hace referencia en el capítulo VI del primer tomo, el currículum escolar
chileno en el eje temático de Datos y Probabilidad de la asignatura de Matemática,
promueve la recolección, registros y organización de datos en los primeros años
escolares para posteriormente, progresar en el diseño y aplicación de encuestas,
resguardando la coherencia respecto al grado de dificultad. La siguiente Tabla 1,
detalla los objetivos de aprendizajes para los primeros cuatro años de educación
básica, referente al eje temático mencionado previamente.
72
LA ESTADÍSTICA COMO DISCIPLINA METODOLÓGICA
CAPÍTULO IV
La estadística es una disciplina que está al servicio de otras áreas, provee herramientas
e ideas coherentes para el manejo de datos empíricos, por ejemplo, datos obtenidos
al contar o medir fenómenos naturales con instrumentos. Esta disciplina está sujeta
a situaciones concernientes a la variabilidad e incertidumbre que, mediante la
recolección y análisis de datos, promueve la realización de inferencias inductivas. Así
también, busca hacer predicciones y explicaciones a problemas nacidos del contexto,
investigar las causas de la variación y con ello, generar una mayor comprensión de
dicho contexto. Su objetivo, es el de apoyar en la toma de decisiones en presencia
de incertidumbre y la comprensión de fenómenos ligados a la realidad (Del Pino y
Estrella, 2012).
73
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74
A continuación, se detalla una experiencia propuesta por Alsina y Vásquez (2017).
La situación original planteada se modifica para dar cuenta las etapas del ciclo
investigativo PPDAC:
CAPÍTULO IV
Experiencia: ¿Qué tipo de vehículos pasan por la rotonda?
Plan: En primer lugar, se dialoga con los estudiantes para que construyan sus propias
predicciones e inferencias. Posteriormente, se los invita a salir para contabilizar los
vehículos que circulan por la rotonda durante un periodo de tiempo previamente
establecido y que ellos mismos controlan con un reloj de arena.
Análisis: Una vez recogidos los datos, la maestra plantea la pregunta que activa un
pensamiento estadístico: ¿Qué tipo de vehículo pasará más durante el día? De esta
manera, mediante la organización y exploración de los datos, los estudiantes deben
inferir su respuesta. Para guiar el desarrollo de esta pregunta se puede generar
preguntas del tipo: ¿Qué debemos hacer con la información que recopiló cada grupo?
o bien ¿Cómo podemos organizar
la información que recopiló cada
grupo?, estas preguntas incentivan
la organización de los datos que
será de utilidad para la comprensión
de la situación.
75
1 2 3 4 5 6 7
Cada grupo debe interpretar los resultados a partir del planteamiento de preguntas
tales como: ¿Qué tipo de vehículo ha pasado más? ¿Qué tipo de vehículo ha pasado
menos?, con el objetivo de incentivar la lectura de los datos.
76
CONSIDERACIONES PARA MODELAR DATOS
La modelación de datos sirve para poseer una interpretación más detallada de
la realidad, ayuda a comprender, abstraer e incluso sintetizar algunos aspectos
CAPÍTULO IV
importantes de ella. En concordancia con lo anterior, enseñar a los estudiantes a ser
capaces de modelar la información extraída de su contexto es de vital importancia,
de esto último Dantal (1997) propone cinco pasos para su enseñanza, estos son
ejemplificados desde la experiencia propuesta previamente:
Es preciso ser cautos en el desarrollo de estos pasos, ya que puede ser un obstáculo
en el aprendizaje apresurar el tránsito entre ellos o relevar uno por sobre otro,
comúnmente, se otorga énfasis al desarrollo de los pasos 3 y 4 restándole valor a
los demás. No obstante, todos los pasos son igual de importantes en el aprendizaje
de la modelación y se debe siempre recordar que este proceso ayuda a describir e
interpretar la realidad, a extraer información relevante de ella, a analizarla, a levantar
hipótesis y a generar conclusiones que ayudan a resolver o disminuir la problemática
nacida del contexto (Batanero, Díaz, 2011).
77
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78
representaciones, además promueve un análisis conceptual por sobre uno
procedural, es decir, en lugar de simplemente aplicar las ideas previamente
CAPÍTULO IV
enseñadas por procedimientos, los estudiantes dan significado a los datos
(English, 2010).
Franklin et al. (2005) proponen que la variabilidad de los datos puede provenir
de distintas fuentes, algunas de ellas son:
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80
INCERTIDUMBRE
La incertidumbre corresponde a la falta de certidumbre, es decir, el
CAPÍTULO IV
desconocimiento (total o parcial) y la poca claridad de un fenómeno,
corresponde a la imperfección en el conocimiento sobre el estado o los
procesos de la naturaleza. La noción de incertidumbre es amplia e incluye una
gran variedad de fenómenos asociados a la aleatoriedad, y cada vez que existe
necesidad de enfrentar situaciones que presentan incertidumbre se activa
el pensamiento probabilístico para medir qué tan incierta es una situación
(Kazak et al., 2018). Ejemplo de aquello puede ser cuando una persona va a la
costa de la playa una mañana nublada, ella puede pensar que probablemente
llueva durante el transcurso del día debido a que el cielo está nublado y las
nubes presentan un color gris oscuro.
81
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CAPÍTULO IV
82
que una niña de 11 años tarda 12 segundos en recorrer 80 metros planos, es
probable pensar que está en buena forma, que el tiempo implementado es poco
considerando la distancia y su edad, por otro lado, si se considera la misma situación,
CAPÍTULO IV
pero en vez de una niña es Usain Bolt, la apreciación es totalmente distinta, se
puede pensar que ya no está en su mejor momento o que presenta alguna lesión,
puesto que su mejor marca de tiempo en recorrer 100 metros planos es de 9,58
segundos3 (récord mundial del año 2009). Este puede ser un claro ejemplo de cómo
el contexto condiciona el análisis de los datos, lo nutre de significado e influye en
su apreciación.
POSIBLES RESPUESTAS
Usualmente las personas recurren a las MTC para describir algunos fenómenos que
acontecen en la realidad, puesto que caracterizan la distribución de frecuencias
mediante un valor alrededor del cual se encuentran distribuidos la totalidad de los
datos. En concordancia con lo anterior, se plantea que:
• Se entiende por moda al valor que cuenta con mayor frecuencia en una
distribución de datos.
• La mediana hace referencia al valor de la variable que deja el mismo número de
datos antes y después que él, una vez ordenados éstos.
• La media aritmética representa en un valor las características de una variable
cualitativa de un conjunto de datos y no solo corresponde al cálculo obtenido
una vez sumados todos los valores de la variable y luego dividiendo por el
número de observaciones (perspectiva procedimental), sino que, además, hace
referencia al centro de gravedad o punto de equilibrio al coincidir con el centro
del conjunto de los datos en una distribución simétrica (perspectiva conceptual).
3 Información extraída de: https://es.statista.com/estadisticas/917373/ranking-historico-masculi-
no-de-la-prueba-de-los-100-metros-lisos-en-el-mundo/#:~:text=Con%20su%20marca%20de%209,fin%20
de%20la%20temporada%202019.
83
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84
Como se ejemplifica en la Figura 3, los puntos azules representan nueve de los diez
estudiantes que registraron el tiempo de su compañera al recorrer los 80 metros
planos (exceptuando el punto correspondiente al dato 7 segundos al ser considerado
CAPÍTULO IV
como un posible error), estos parecen cumplir con una especie de simetría en torno
al tiempo 15 segundos. Finalmente, al no presentar una distribución asimétrica, la
mediana no es el mejor candidato para representar la situación.
Una dificultad por considerar para la media aritmética, es la tendencia a ser situada
siempre en el centro de la distribución, esto solamente ocurre cuando dicha
distribución es simétrica (Estrella et al., 2019). Por el contrario, si la distribución es
asimétrica, no cumplirá con tal propiedad.
85
1 2 3 4 5 6 7
distribución simétrica.
Es preciso tener en consideración el análisis realizado por Sol para encontrar el valor
medio de las vueltas realizadas por día, ella modifica lo que ocurrió realmente (no
corrió tres vueltas el primer día).
Por ejemplo, una profesora desea encontrar el promedio de las alturas de sus seis
estudiantes, ella mide la altura de cada uno y obtiene las siguientes medidas: 120
cm,120 cm,130 cm,140 cm,150 cm y 150 cm. Posteriormente, la profesora ordena
estas alturas como lo muestra la Figura 5.4
86
CAPÍTULO IV
Figura 5. Representación del promedio de las alturas de seis estudiantes como punto de equilibrio.
Cada cuadrado representa a un estudiante, la barra morada indica sus alturas y el triángulo
simboliza el lugar donde se equilibra la barra una vez situados los cuadrados sobre ella.
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1 2 3 4 5 6 7
total de la situación o fenómeno que acontece. Por este motivo, es apropiado decir
que son conceptos entrelazados e inherentes en ciertas actividades estadísticas.
CAPÍTULO IV
88
Vidal-Szabó (2015) plantea que si se analiza el contexto, un posible criterio puede
ser la perseverancia y regularidad que tiene cada estudiante con respecto a sus
notas y así, por ejemplo, los puestos quedarían de la siguiente manera: Ana - Juan
CAPÍTULO IV
- Martina. En este análisis, se establecen diferencias entre las notas consecutivas
para determinar de manera implícita la variabilidad de ellas: se usa el criterio de
heterogeneidad con sesgo de notas sobre el promedio de Ana premiándola por el
esfuerzo, mientras que a Martina se le sanciona por los grandes cambios y a Juan
le asigna el segundo lugar utilizando el criterio de representatividad del promedio u
homogeneidad entre las notas. Ejemplo de aquello, es la siguiente respuesta (Figura
7) que proporciona un grupo de docentes en el foro del programa.7
Figura 7. Respuesta proporcionada por un grupo de docentes del programa SUMO primero en
terreno7.
Como se puede apreciar, los docentes del establecimiento encuentran sustento para
su argumentación en el contexto que acontece en la situación. Dada la variabilidad
de las notas y la imposibilidad de utilizar la media aritmética, surge la incertidumbre
de cuál será el mejor criterio para asignar los puestos de tal manera que sea los
más justos posibles. El contexto ayuda a responder de forma apropiada ante tal
dificultad. Así también, se puede apreciar en la Figura 8 cómo el docente pone en
evidencia la consideración de tal contexto.8
En ambos casos, el contexto ayuda a reducir la incertidumbre que generó la
Figura 8. Respuesta proporcionada por un docente del programa SUMO primero en terreno8.
89
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variabilidad de las notas y el no poder utilizar la media aritmética. Si bien, los dos
ejemplos mostrados son similares, no necesariamente debe ocurrir siempre. Lo
importante es que el criterio forjado sea desde un análisis apropiado a partir del
CAPÍTULO IV
contexto.
Figura 9. Ayudando en el Zoo: Actividad propuesta para promover la modelación de datos desde
el ciclo investigativo PPDAC10.
9 Mediante el diálogo colaborativo entre los docentes, se debe construir el mejor criterio para agrupar
los animales dentro del zoológico teniendo en consideración la supervivencia, resguardo y confort de cada uno de
ellos (Leavy & Hourigan, 2017, p. 163-183).
90
En esta ocasión también se hace la invitación a desarrollar la actividad, pero esta vez,
es recomendable que la pueda hacer con algunos colegas, o incluso con miembros de
su familia, debido a que la actividad se sustenta desde la colaboración. El desarrollo
CAPÍTULO IV
grupal de la TM deja en evidencia aspectos importantes de la modelación de datos.
Así también, se invita a reflexionar sobre las siguientes preguntas: ¿Cuáles son los
conocimientos estadísticos presentes en la actividad?, ¿Qué habilidades podría
promover en los estudiantes la implementación de la TM?, ¿Qué dificultades podrían
surgir en su aplicación?, ¿Cuáles podrían ser los posibles errores que puede cometer
el estudiante al desarrollar la actividad?, ¿Qué respuestas esperaría por parte de
ellos? Son preguntas que pueden ayudar en la planificación y en la implementación
de la actividad.
91
1 2 3 4 5 6 7
• El análisis de los datos reveló que los niños (5 a 6 años) respondieron fácilmente
a la situación de clasificación, dialogando entre ellos para la selección apropiada
al contexto.
• La selección de atributos y la posterior clasificación, sugiere que los niños
demuestran la capacidad de identificar los atributos compartidos entre los datos
en lugar de limitarse a identificar los diversos atributos individuales.
• El contexto del problema requería que los niños vieran los objetos, cada uno de
ellos diferente, como una colección.
92
• La mayoría demostró una relativa facilidad para identificar y aplicar los atributos
pertinentes, así como la competencia en la comunicación y la justificación de
estas decisiones.
CAPÍTULO IV
• El conocimiento del contexto permitió modificar y profundizar las agrupaciones
de los animales para tener en cuenta la situación del zoológico.
Este estudio proporciona pruebas convincentes del importante papel que desempeña
el conocimiento del tema (datos en contexto) al generar decisiones por parte de
los estudiantes. Ayudan a reorganizar y/o categorizar los datos (respondiendo a la
variabilidad de estos), y otorga la oportunidad de abordar y resolver preguntas que
en un comienzo estaban envueltas en la incertidumbre (Leavy y Hourigan, 2017).
REFLEXIONES FINALES
La estadística puede ser abordada de forma apropiada por los estudiantes de
primer ciclo de enseñanza básica teniendo en consideración la modelación de los
datos mediante la implementación del ciclo investigativo PPDAC. En él se pueden
sustentar las bases de una alfabetización estadística e incentivar a los estudiantes
la lectura e interpretación de los datos en beneficio de la resolución de problemas
o el dar respuestas a las incertezas nacidas del contexto en el que se desenvuelven.
Así también, les permite generar un pensamiento crítico, argumentar objetivamente
sustentado en evidencias, dar afirmaciones basadas en un análisis previo, apreciar
el valor que tiene la estadística en la vida cotidiana y cómo ella puede facilitar su
interpretación.
93
1 2 3 4 5 6 7
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CAPÍTULO IV
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95
1 2 3 4 5 6 7
Enfoques de enseñanza
para aprender
CAPÍTULO V
probabilidad en
educación básica
PEDRO VIDAL-SZABÓ
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
INTRODUCCIÓN
En el cotidiano, ciertas decisiones se ven afectadas por un sistema de creencias
personales e informaciones de redes sociales, siendo algunas fiables, otras
insuficientes, e incluso, algunas opuestas entre sí. A pesar de ello, tomar decisiones
con riesgo reducido, como producto de las posibilidades menos riesgosas que
emergen del análisis probabilístico en un escenario de incertidumbre, es posible de
hacer en la medida que se es alfabetizado probabilísticamente, a grosso modo, esto
es ser capaz de comunicar, cuantificar y modelar lo incierto (Pratt y Kazak, 2018).
Durante los primeros años escolares, se esperan tratar principalmente dos tipos de
expresiones referidas a la probabilidad:
96
CAPÍTULO V
En la alfabetización probabilística son primordiales las habilidades para entender el
significado de los conceptos básicos del lenguaje probabilístico y utilizar argumentos
de probabilidad adecuados. También involucra elementos de predisposición en
el sujeto, vinculados a la regulación del control referido a creencias y actitudes
apropiadas para estudiar un fenómeno, tomando en cuenta, por ejemplo,
sentimientos personales como la aversión al riesgo que se podrían respaldar bajo
razones de una modelación probabilística.
ALGUNOS ANTECEDENTES
El uso del término probabilis era de uso corriente en las lenguas derivadas del
latín, significaba merecedor de aprobación. Hacking (1995) revisa que el término
probable tenía otros usos en lenguaje común, antes del año 1662, por ejemplo, una
afirmación era probable cuando estaba atestiguada correctamente y, más adelante,
lo probable se convirtió en una señal frecuente mediante la cual se daba credibilidad
(Madrid, 2012).
Laplace en el año 1812 publica la Teoría Analítica de las Probabilidades y dos años
después publica un Ensayo Filosófico sobre las Probabilidades en el que presenta
principios y resultados generales de la teoría de la probabilidad. Posteriormente al
97
1 2 3 4 5 6 7
evento, siendo la probabilidad (de Laplace) el medio más adecuado para solventar
esta ignorancia de los principios y las causas que actúan detrás de los fenómenos. En
ese sentido, Laplace atendió al uso funcional de la probabilidad para la estadística y
la demografía. Para más detalles, consultar Madrid (2012, capítulo 5).
98
una trayectoria formativa tanto en estudiantes que aprenden como en profesores
que enseñan probabilidad:
CAPÍTULO V
(1) habilidad de equilibrio entre los elementos psicológicos y formales;
(2) habilidad de comprender cuando faltan criterios directos para el éxito;
(3) la habilidad de separar conceptualmente la aleatoriedad de la causalidad;
(4) la habilidad de diferenciar la reflexión sobre un problema de la toma de una
decisión.
99
1 2 3 4 5 6 7
ARGUMENTOS INICIALES
a. ¿Qué niña ha hecho trampas?
100
Realizar el ejercicio intelectual anterior (inclusive, ejercicio pragmático si lo desea
por medio de la realización de ensayos experimentales o simulados), le dará mayores
oportunidades de aprendizaje y desarrollo cognitivo al contrastar sus respuestas
CAPÍTULO V
con las que se han analizado desde la investigación didáctica en aleatoriedad. Ello le
hará lograr un cambio cognitivo, en el sentido de Brizuela y Scheuer (2016), es decir,
se podrá manifestar posiblemente un proceso multisensorial, multimodal, social y
distribuido, que varía de persona a persona en tanto ocurre un desarrollo cognitivo
y, a la vez, un aprendizaje inherentemente dinámico, enactivo y situado.
Tabla 2. Distribución de frecuencias referida a la pregunta ¿Por qué crees que ha sido ella? Sobre el total N=148
(futuros profesores que dan un argumento).
101
1 2 3 4 5 6 7
Notar que, en el estudio, el 58% (51 personas) de los que declaran que Luisa ha
hecho trampa, incorrectamente, privilegian el argumento de tener en su secuencia
rachas largas, esto es, una microsecuencia de ceros o de unos seguidos.
CAPÍTULO V
102
Esta simulación permite visualizar el comportamiento aleatorio, de hecho, cada
celda que contiene el “1” (cara de la moneda) tiene color de celda gris. De esta
forma, observando la hoja por columna desde la C hacia abajo es posible identificar
CAPÍTULO V
la variabilidad en las longitudes de rachas, esto es, rachas cortas y largas tanto de
unos como de ceros.
103
1 2 3 4 5 6 7
Como ejemplo, uno de los futuros profesores del estudio de Batanero y colaboradores
(2012) indica correctamente el siguiente argumento “Clara hace trampas porque
(…), alternan los ceros y los unos; en cambio lo de Luisa parece más real, ya que hay
más continuidad de resultados muchos ceros y unos seguidos (Participante 65).”
(Ver Figura 4).
104
Como ejemplo, uno de los futuros profesores del estudio de Batanero y colaboradores
(2012) indica correctamente el siguiente argumento “Clara hizo trampas porque los
resultados obtenidos parecen ser una serie que se repite, ya que, aunque no se siga
CAPÍTULO V
a la perfección es muy parecida en sus porcentajes (Participante 56).” (Ver Figura 5)
105
1 2 3 4 5 6 7
Tarea Matemática. Asuma que una moneda es confiable (el chance de obtener cara es
la misma que la de obtener sello), entonces si lanzamos la moneda cuatro veces ¿cuántas
caras obtendríamos? ¿Con qué chance?
Para responder esto, se puede realizar un diagrama de árbol para organizar todos los
casos posibles, en que C representa cara y X representa sello (ver Figura 6)
106
Notar que, en la columna final “resultado”, se presentan todas las combinaciones
que se dan al lanzar cuatro veces una moneda. Es posible determinar una variable
relacionada al número de caras que varía discretamente de 0 a 4.
CAPÍTULO V
Sin embargo, para obtener el chance de obtener 4 caras se tiene sólo una única
opción (CCCC) de un total de 16, mientras que el chance de obtener 2 caras aumenta
porque se tienen 6 opciones, a saber: CCXX, CXCX, CXXC, XCCX, XCXC y XXCC de
un total de 16, es decir, es más posible obtener 2 caras que 4 caras al lanzar cuatro
veces una moneda. Dicho en otras palabras, la probabilidad a-priori de obtener 4
caras en cuatro lanzamientos de moneda es de 0,0625 (1 de 16), y la de obtener 2
caras es de 0,375 (6 de 16).
¿Será acaso que el chance de obtener 1 cara es la misma que la de obtener 3 caras?
Se deja esta interrogante como desafío a la lectora y al lector, compare su pensar
rápido (primera idea que se le vino a la mente) con su pensar más lento al procesar
los resultados que tiene la Figura 6.
Tarea Estadística. Tú eliges una moneda. ¿Es esta una moneda confiable?
Al preguntar si la moneda es o no confiable, se sospecha que puede estar sesgada
hacia la obtención de sellos, o bien, hacia la obtención de caras. En consecuencia, la
búsqueda de la respuesta es de corte experimental. Por ejemplo, si se lanzara una
moneda 1000 veces se podría obtener la siguiente tendencia como lo muestra el
gráfico de la Figura 7.
107
1 2 3 4 5 6 7
El gráfico muestra que en los primeros lanzamientos existe una dispersión alta
en términos de cómo varía la proporción de caras del total de lanzamientos. Sin
embargo, en la medida que aumenta el número de lanzamientos, la proporción de
CAPÍTULO V
¿Será acaso que haya alguna moneda no confiable? Se deja esta interrogante como
desafío a la lectora y al lector, compare su pensar rápido (primera idea que se le vino
a la mente) con su pensar más lento al experimentar con varios lanzamientos de
moneda.
108
UNA PANORÁMICA CURRICULAR DE LA
PROBABILIDAD ELEMENTAL
CAPÍTULO V
En la tabla 3, se observa que formalmente la probabilidad comienza en 2° año
básico, aunque niñas y niños en 1° año básico pueden experimentar con juegos
de azar para luego representar resultados. En 3° y 4° año básico, se espera que los
estudiantes realizan experimentos aleatorios diversos, de manera lúdica y cotidiana.
Más adelante, en 5° y 6° año básico, van afianzando la probabilidad en su enfoque
intuitivo y se introducen al enfoque frecuentista.
109
1 2 3 4 5 6 7
probabilística, se espera que los estudiantes den uso a expresiones que permitan
describir y comparar la posibilidad de los eventos, hasta llegar a conjeturar acerca de
la tendencia de los resultados obtenidos en un experimento aleatorio como lanzar
monedas, dados, o bien, extraer bolitas de una bolsa como se detalló anteriormente
en el modelo de urna.
110
1° Escala
CAPÍTULO V
p=0 0<p<1 p=1
2° Escala
3° Escala
Imposible Casi impo- Poco pro- Medianamente Muy probable Casi seguro Seguro
sible bable probable
p positivo y p inferior
p cercano p cercano a p cercano a
p=0 muy cerca- a 1 y muy p=1
a 0,25 0,50 0,75
no a 0 cercano a 1
Para la enseñanza, es relevante considerar que en los primeros tres años escolares
se puede progresar de la 1° a la 2° escala, y en cuarto año básico se espera que niñas
y niños puedan progresar a la 3° escala. Para ello, será necesario considerar eventos
que cumplan con el valor de la probabilidad sugerida para cada nivel de las escalas,
por ejemplo, ver Tabla 4.
111
1 2 3 4 5 6 7
Resultados posibles y
probabilidad a priori
112
En ese sentido, hay que tomar en cuenta el pensamiento probabilístico intuitivo
(Borovčnik, 2016), sobre todo, tanto la habilidad de equilibrio entre los elementos
psicológicos y formales como la habilidad de separar conceptualmente la aleatoriedad
CAPÍTULO V
de la causalidad.
113
1 2 3 4 5 6 7
¿Qué podría ocurrir si este procedimiento se repite 400 veces para cada modelo de
urna? Se supone que cada bola tiene el mismo chance de extraerse por el atributo
de la forma que es idéntico en las bolas, no así el color porque varía.
CAPÍTULO V
En el primer caso (urna con 4 bolas verdes), es claro que las 400 veces saldrá verde
y no habrá ninguna otra opción, por lo que es seguro sacar una bola verde (1: valor
de la probabilidad). Mientras que en el tercer caso (urna con 2 bolas azules y 2 rojas),
ninguna vez saldrá verde, en consecuencia, es imposible sacar una bola verde (0:
valor de la probabilidad).
En el segundo caso (urna con 2 bolas verdes, 1 azul y 1 roja), bajo la Ley de los Grandes
Números, es medianamente posible sacar una bola verde, cercano probablemente a
200 de 400 extracciones con reposición (aunque no es del todo seguro). Esto podría
dar cabida a expresiones sobre lo que se está observando experimentalmente y
conectar dicha expresión a una frecuencia como resultado y estimación de la
probabilidad.
114
CAPÍTULO V
Figura 9. Modelos de Urna de dos extracciones y sin
reemplazo.
La experimentación toma tiempo, lo cual puede verse como una inversión que va en
directo beneficio de la experiencia de los estudiantes, su razonamiento probabilístico
puede progresar al enfrentarse a estas actividades que involucran modelos de urnas.
Y los materiales a usar pueden ser bolas de distintos colores e igual forma, una bolsa
negra u otro material que permita tener las bolas invisibles para quien las extrae y
unas hojas de trabajo para registrar lo que se observa en cada extracción con una
intención educativa tras ello.
115
1 2 3 4 5 6 7
REFLEXIONES FINALES
Enseñar probabilidad es desafiante porque como docentes se debe dar oportunidad
CAPÍTULO V
En este capítulo se hizo una revisión de las distintas argumentaciones que pueden
usar personas que han pasado por una formación matemática frente a una situación
de aleatoriedad. Esto permite valorar la experiencia que pueden tener niñas y niños
en un escenario de aprendizaje y cambio cognitivo vinculado a la aleatoriedad y que
da oportunidades de razonar, a partir de datos como resultados de experimentos
aleatorios que pueden repetirse, vinculando así la probabilidad a-posteriori con la
a-priori.
Como proyección, se espera que las profesoras y los profesores puedan realizar
distintos experimentos aleatorios y analizar sus resultados. También se pretende
contribuir al diseño de enseñanzas para niñas y niños para que pongan en juego los
procesos de alfabetizar y razonar probabilísticamente.
116
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CAPÍTULO V
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119
1 2 3 4 5 6 7
CINTHIA IGLESIAS-MANCINI
Universidad Arturo Prat
INTRODUCCIÓN
El presente capítulo está enfocado en profundizar estrategias didácticas específicas
para la enseñanza y el aprendizaje de la geometría en el primer ciclo de enseñanza
básica. Pizarro (2018) da cuenta que una revisión de la literatura especializada
sobre la enseñanza de esta disciplina para la Escuela Primaria se focaliza en analizar
distintos tópicos, a saber (Sinclair y Bruce, 2015, p. 320-321):
1 Las formas geométricas son objetos que pueden tener distintas dimensiones. 0 dimensión (0D), 1 dimensión
(1D), 2 dimensiones (2D) o 3 dimensiones (3D). Se considera como sinónimos formas 2D y figuras geométricas en
el plano.
120
CAPÍTULO VI
En el capítulo V del tomo I y en este, se abordan aspectos esenciales al último tópico
antes descrito, asociado a una manera activa de aprender geometría, sin dejar
de lado el enfoque piagetiano descrito en el capítulo V. Ahí, se revisan también
aspectos asociados a la evolución histórica de la geometría y la manera en que
este proceso ha influido y afectado en la forma en cómo se enseña actualmente.
De acuerdo a lo planteado en dicho capítulo, es relevante recordar que, Gonseth
(1945-1952) señala que la dialéctica2 de la geometría se apoya en tres pilares
fundamentales: la intuición, la experiencia y la deducción, y que estos tres pilares
colaboran a entender la relación entre el espacio y el mundo sensible. La intuición y
la experiencia conforman un polo empírico de la Geometría y la deducción participa
del polo teórico.
121
1 2 3 4 5 6 7
122
LAS MANERAS DE VER SEGÚN DUVAL
A continuación, se presentan las maneras de ver en geometría a partir de lo planteado
CAPÍTULO VI
por Duval (2005, 2016). Estas consisten en maneras de enfocar la enseñanza de la
geometría, a partir del tipo de tareas geométricas que propicia e intenciona cada
una de ellas. La elección del tipo de tareas pone en juego el tipo de habilidades
que se están desarrollando cuando se trabaja en esta disciplina y la relación que se
tiene con las formas. La tarea propuesta condiciona la relación con las figuras, ya
que a partir de su naturaleza se determina la manera de verla. El autor plantea que
existen cuatro tipos de maneras de ver: el botánico, el agrimensor, el constructor, el
inventor y define una quinta manera, asociada a la deconstrucción. A continuación,
se define cada una de ellas relacionándolas con tareas geométricas que potencian
su trabajo en el primer ciclo básico.
EL BOTÁNICO
Es la entrada más evidente e inmediata al aprender geometría. Desde esta manera
de ver, se distinguen características visuales de las formas. Se trata de aprender
a reconocer, identificar y nombrar las formas elementales que se utilizan en la
geometría, reconociendo las formas 3D y 2D, como, por ejemplo: los cuerpos
geométricos y las figuras que lo componen. Duval (2005), señala que una manera de
acceder desde esta perspectiva es la que utiliza Piaget (1948), quien solicita a niños
de dos a siete años dibujar a mano alzada, sin utilizar instrumentos, una hoja de un
árbol que están mirando físicamente. Al resolver esta tarea, los estudiantes deben
coordinar la visión con el movimiento del cuerpo4, que en este caso es la mano al ir
dibujando con el lápiz.
123
1 2 3 4 5 6 7
EL AGRIMENSOR
CAPÍTULO VI
Tabla 1. Matriz explicativa de las maneras de ver del agrimensor y los tipos de tareas
Manera Tipo Subtipo
Agrimensor Tipo 1: Medición de un Primer subtipo: Sin hacer su representación.
objeto o terrreno del Segundo subtipo: Elaborando una
mundo real representación en el plano.
Tercer subtipo: Elaborando una representación
en una cuadrícula a escala.
Tipo 2: Medición de Primer subtipo: Cálculo de perímetro o área de
una forma dada en una una forma dada en una cuadrícula a escala.
representación gráfica Segundo subtipo: Cálculo de perímetro o área
de una forma dada en una cuadrícula a escala.
Tercer subtipo: Cálculo de perímetro o área de
una forma dada en el plano.
Tipo 3: Medición de una Primer subtipo: Medición de forma dada en
forma con medidas dadas contexto real.
en una representación Subtipo 2: Medición de una forma en ausencia
de contexto.
Tipo 4: Medición de
magnitudes distintas a la
longitud
Constructor
Inventor
Deconstrucción
dimensional de las
formas
124
Tipo 1: Medición de un objeto o terreno del mundo real
Un estudiante al medir un terreno y llevarlo sobre un registro escrito (dibujo) realiza
variados procesos cognitivos de los cuales los docentes no siempre son conscientes.
CAPÍTULO VI
A continuación, se detallan los procesos cognitivos que se llevan a cabo cuando
se solicita resolver tareas matemáticas asociadas a medir un terreno y representar
esta información, clasificadas de acuerdo a los diversos tipos de registros que
se solicita poner en juego al resolverlas. Con el objetivo de ilustrar los procesos,
se considera como referencia la tarea matemática: medir una huerta para poder
cercarla y determinar el número de metros de malla que se necesitan para realizar
este proceso. Se enuncian las acciones que realiza un estudiante de acuerdo a cada
subtipo.
125
1 2 3 4 5 6 7
“Se necesita en
total 16 metros de
cerco”
El estudiante:
“Se necesita en
total 16 metros de
cerco”
126
El estudiante:
CAPÍTULO VI
2. Realiza un plano a escala sobre un papel cuadriculado, señalando la escala de
medida.
3. Comunica oralmente o por escrito sus hallazgos.
Primer subtipo: Cálculo de perímetro o área de una forma dada en una cuadrícula
La tarea solicita determinar el perímetro o el área de una forma que se encuentra
en una cuadrícula. En la gestión de este subtipo de tarea matemática, es importante
que el docente señale previamente que un cuadrado equivale a una unidad, pues
existe una ausencia de escala.
Al resolver una tarea de este subtipo, los pasos a seguir por un estudiante serían los
siguientes:
127
1 2 3 4 5 6 7
Un ejemplo de este tipo de tareas se muestra en la Figura 6, extraída del texto Sumo
Primero de tercero básico.
10 Existe una tipología de tareas matemáticas (Nechache, 2017): Las tareas simples. Poseen un débil nivel
de exigencia, su resolución exige en el enunciado de la tarea, explícitamente, el uso de conocimientos y
procedimientos ya memorizados por el sujeto.
128
CAPÍTULO VI
Figura 6. Cálculo del perímetro de una figura (Isoda y Estrella, 2020a, p.35)
Figura 7. Cálculo del perímetro de una figura (Isoda y Estrella, 2020a, p.36)
129
1 2 3 4 5 6 7
EL CONSTRUCTOR
Esta entrada es necesaria para construir el razonamiento geométrico (Duval,
2005). En ella, son las propiedades de la figura las que jerarquizan la secuencia de
pasos a seguir para su construcción. La particularidad de esta forma de entrar a la
geometría, es que, para construir formas geométricas se utilizan instrumentos de
apoyo que pueden ser la regla no graduada y el compás; o bien, a partir de softwares
geométricos: como el GeoGebra, Cabri geométrico u otro. En ambos casos, ya sea
con el uso de la mano al tomar el lápiz u otro artefacto13 o el uso del mouse al mover
el cursor, se construye una forma geométrica.
Para abordar la TMG, haciendo uso de regla y compás, el docente deberá solicitar
al estudiante que construya una circunferencia empleando un radio arbitrario.
Luego, considerar el centro O y dos puntos cualesquiera C y D que pertenezcan a la
circunferencia. Posteriormente, trazar los segmentos CO, DO y CD. Se sugiere que
se pida nombrar otros puntos E y F pertenecientes a la misma circunferencia de
manera que, siguiendo los mismos pasos de construcción, los estudiantes observen
que cualquier triángulo construido bajo estas condiciones siempre será isósceles.
Ver Figura 8 que ilustra la construcción.
13 Los artefactos son objetos digitales o no digitales que permiten resolver tareas matemáticas. Es un medio
didáctico que a través de una adecuada gestión permite constatar y comprender las propiedades matemáticas en
estudio.
14 El triángulo isósceles es aquel que tiene dos lados congruentes o de igual longitud.
15 Tarea matemática del área de la geometría.
130
CAPÍTULO VI
Figura 8. Construcción geométrica del triángulo isósceles COD
C C
C
D D
D
O O
O
16 Se llama geometría dinámica a la que utiliza los softwares informáticos para realizar construcciones geomé-
tricas, siendo este el artefacto para construir los objetos. La potencialidad de ellos, es que permiten que los
estudiantes en un primer momento puedan explorar a través de la manipulación de los objetos en el plano.
Por ejemplo, un punto A podría desplazarse libremente por el plano, salvo que por construcción tenga ciertas
restricciones de desplazamiento. Un caso particular, sería: si A es un punto que pertenece a la recta l, solo podría
desplazarse en l.
Es en el año 1984 que se crea el primer software geométrico, Cabri, creado por especialistas en didáctica de la
matemática. Esto constituyó el inicio de la geometría dinámica, en la que se obliga al resolutor a pensar en propie-
dades geométricas para la realización de las construcciones.
131
1 2 3 4 5 6 7
Por otra parte, cabe preguntarse ¿con qué tipo de tareas se puede introducir el
estudio de la geometría desde la manera de ver del constructor en el primer ciclo de
enseñanza básica? En este nivel, es posible desarrollar otros tipos de construcciones,
CAPÍTULO VI
C C
Figura 11. Construcción mecánica del triángulo isósceles ABC con Cabri geométrico
132
En síntesis, se entiende en los primeros años de escolaridad por construir a aquella
actividad en la que los estudiantes trabajan con redes, moldes, cajas, calcando
las caras de formas 3D, etc. Por tanto, la construcción está asociada a construir
CAPÍTULO VI
mecánicamente y armar o desarmar formas geométricas.
INVENTOR
En esta entrada se resuelven tareas matemáticas que son de tipo estándar o
robustas17, en las que se exige una deconstrucción visual de una forma dada. Para ello,
Duval (2005, 2016) señala que, en ocasiones, es necesario recurrir a construcciones
auxiliares a partir de una figura inicial para llevar a cabo la tarea. Para realizar estas
construcciones auxiliares, se necesita evocar las propiedades de la figura, proceso
que no se realiza necesariamente de manera consciente por quien resuelve la tarea,
pero que constituye un punto de partida en su resolución.
17 Son de alto nivel de exigencia, su resolución requiere de conocimientos y técnicas de resolución que no nece-
sariamente están aprendidas y que no están disponibles en una enseñanza ni en una persona particular (Necha-
che, 2017). Para mayor referencia revisar el capítulo I del tomo I de este libro.
133
1 2 3 4 5 6 7
solicita al estudiante dibujar una línea en una posición tal que la figura resultante
sean un cuadrado y un rectángulo.
Cada estudiante puede desarrollar su propia estrategia para llevar a cabo la tarea
solicitada. Más aún, intenciona un proceso de puesta en común para que los
estudiantes puedan constatar que existen diversas estrategias para su desarrollo.
Figura 13. Creación de formas 2D a partir de otra dada (Isoda y Estrella, 2020b, p.45)
134
LA QUINTA MANERA DE VER: LA DECONSTRUCCIÓN DIMENSIONAL DE LAS
FORMAS
Duval (2005, 2016) señala que la manera exigida por el razonamiento matemático
CAPÍTULO VI
demanda la descomposición de las formas geométricas de cualquier dimensión en
unidades figurales de dimensiones inferiores a la dada. Un cubo se deconstruye en seis
cuadrados (3D/2D); otro caso, una pirámide de base cuadrada, se deconstruye en un
cuadrado y cuatro triángulos isósceles (3D/2D). Un polígono, se puede deconstruir
en cada uno de los segmentos que lo componen (2D/1D). Un segmento, se puede
deconstruir en infinitos puntos (1D/0D). El realizar el proceso de deconstruir las
dimensiones, pasando de superficies a líneas representa una revolución cognitiva
para la visualización.
135
1 2 3 4 5 6 7
Duval (2005, 2016) plantea que no existe una jerarquía asociada a cada una de
las maneras de ver. Sin embargo, da cuenta que la entrada del constructor y del
inventor pueden fundar el conocimiento geométrico, pues desde esta entrada las
TMG propuestas requieren poner en juego las propiedades geométricas que tienen
los objetos matemáticos.
136
ESTRATEGIAS Y RECURSOS PARA LA ENSEÑANZA DE
LAS FORMAS 2D
CAPÍTULO VI
En el primer ciclo de enseñanza básica, las formas 2D se enseñan a partir de los
cuerpos geométricos, identificando las formas que los componen. A continuación,
se presentan algunas ideas en relación con la enseñanza de las formas 2D, a partir
de los planteamientos de Jaguthsing (2014), en coherencia con las ideas de Duval
(2005, 2016) descritas en los apartados anteriores.
137
1 2 3 4 5 6 7
unidos con plasticina, uso de bombillas de papel con lana o cuerda para unir,
tangrama, geoplano, papel lustre, formas 2D imantadas, barras mecano, pizarra
de corcho con chinches, entre otros. En la Figura 16 se presentan ejemplos de
este tipo de materiales. Es importante destacar que estos materiales concretos,
u otros, si bien tienen un cierto grosor, lo que los hace constituirse como formas
3D, en su utilización como medio de enseñanza, se consideran como forma 2D,
ya que se observan exclusivamente desde una cara (desde arriba).
Figura 16. Ejemplos de materiales concretos para realizar construcciones de formas 2D.
138
e. Los palos de maqueta pegados con silicona, ofrecen la posibilidad de construir
polígonos, a partir de un modelo dado o evocando mentalmente una figura. Al
realizar estas construcciones es posible generar solo casos particulares de la
CAPÍTULO VI
forma dada, pues se recurre a la medida de los lados de la forma, representados
por los palos de maqueta, como se muestra en la Figura 17. En consecuencia, el
estudiante al resolver esta tarea, está trabajando con una entrada de constructor
mecánico con material concreto, pero requiere poner en juego aspectos del
agrimensor para generar su construcción.
Figura 17. Construcciones de formas 2D con palos de maqueta unidos con silicona.
f. Otro tipo de recurso que también tiene su adaptación al contexto digital, que
es susceptible de utilizar para entrar a la geometría desde el constructor, es el
geoplano. Corresponde a un tablero de madera u otro material, con varios pivotes
dispuestos en cuadrícula o circunferencia. En su utilización, los estudiantes deben
pensar en las propiedades geométricas previo a la construcción de la forma 2D
requerida. Esto corresponde a una característica propia desde la entrada del
constructor. Es un recurso limitado, pues permite hacer construcciones con
unidades de medida establecidas, pues se debe incorporar la unidad de medida
en su diseño. Por tanto, se generan casos particulares de la construcción dada
empleando como unidad de medida la distancia horizontal o vertical entre dos
pivotes. Se ilustran algunos ejemplos de construcciones en la Figura 18.
139
1 2 3 4 5 6 7
CAPÍTULO VI
19 Fuente: https://apps.mathlearningcenter.org/geoboard/
20 Se muestra este material en el capítulo V del tomo I.
140
DIFICULTADES, OBSTÁCULOS Y ERRORES QUE
PUEDEN PRESENTAR LOS ESTUDIANTES EN EL
CAPÍTULO VI
APRENDIZAJE DE LAS FORMAS 2D.
Las maneras de ver permiten enseñar la geometría teniendo clara conciencia de
las habilidades que se potencian en cada una de las TMG que se proponen a los
estudiantes. Para su enseñanza, es necesario considerar las dificultades, obstáculos
y posibles errores que se pueden presentar. A continuación, se abordan algunas de
ellas.
Cuadrado al
manipularse
141
1 2 3 4 5 6 7
En niveles iniciales, se recurre a la definición de una forma para poder trabajarla con
los estudiantes. Esto representa un nivel de abstracción al que no pueden acceder
sin un adecuado andamiaje. En cambio, se debería comenzar mostrándoles una
cierta cantidad de objetos que constituyan representaciones de la forma que están
trabajando, en distintas orientaciones y de diversas categorías. En este sentido, se
sugiere también mostrarle formas que no correspondan a la categoría con la que
se está trabajando. Se debería mostrar entonces un número adecuado de diversas
representaciones de triángulos no prototípicos y también un conjunto de formas
que no lo sean.
142
CAPÍTULO VI
Figura 21. Cuadrado en dos posiciones en el plano
143
1 2 3 4 5 6 7
Los puntos tienen cero dimensión (0D) y se denotan con letra mayúscula. Cada
recta queda determinada por dos puntos distintos en el plano21. Estos al carecer de
dimensión, solo se pueden ver cuando se intersectan trazos secantes o trazos que
forman una esquina (vértices).
Las rectas tienen una dimensión (1D) y se pueden nombrar a partir de dos puntos o
bien, con una letra minúscula, como muestra la Figura 22, en la que se denota como
recta AB o AB22 y se lee “recta AB” y en el segundo caso se escribe recta l y se lee
recta l (Ver Figura 22).
Dos rectas del plano se llaman paralelas si no tienen puntos en común o si tienen
igual dirección23 y dos rectas se llaman secantes cuando tienen un punto en común,
como se muestra en la Figura 23. Existe un caso particular de rectas secantes, que
corresponde a cuando las rectas al intersectarse generan cuatro ángulos rectos. En
ese caso, se les denominan perpendiculares.
144
CAPÍTULO VI
Figura 23. Rectas paralelas y secantes
Rayo Segmento
24 Dos puntos cualesquiera de la recta determinan su dirección, pero el sentido viene dado por el punto el des-
plazamiento que se da a partir de un punto de inicio.
145
1 2 3 4 5 6 7
Un ángulo es un objeto matemático que queda determinado por dos rayos de origen
común, uno de los cuales es fijo y el otro es móvil. Este es generado al girar el rayo
móvil con respecto al rayo fijo, independiente de su sentido (reloj o antireloj).
CAPÍTULO VI
Tiene como elementos un vértice y dos lados, como se muestra en la Figura 25.
Se pueden distinguir también ángulos, que son los generados al intersectarse dos
lados de él. Si el ángulo está dentro del polígono, se le denomina ángulo interior. Se
pueden identificar también ángulos exteriores, que se generan al considerar un lado
del polígono y la prolongación de un lado consecutivo. Al segmento que va desde
un vértice a otro no contiguo se le denomina diagonal del polígono. En la Figura 26
se ilustran los conceptos antes descritos: allí se observa un polígono de cinco lados,
por tanto, se denomina pentágono. En este caso, pentágono ABCDE. Se tiene que
A, B, C, D, y E son los vértices y el segmento AD corresponde a una diagonal. Tiene
25 Corresponde a poner una cosa al lado de otra. En este caso, segmentos unidos a partir de sus extremos.
26 Dos figuras son congruentes cuando al superponerlas coinciden. Si comparamos medidas entonces hablare-
mos de igualdad.
146
cinco ángulos interiores y cinco ángulos exteriores. Por ejemplo, < AED es un ángulo
interior y < DEF es uno exterior.
CAPÍTULO VI
Figura 26. Elementos de un polígono usando como
referencia un polígono de cinco lados
Los polígonos más sencillos, de acuerdo a su número de lados, son los triángulos y
cuadriláteros. A continuación, se definen y clasifican de acuerdo a ciertos criterios:
Triángulos
El triángulo es un polígono de tres lados. En él, se consideran dos tipos de ángulos:
interiores (formados por dos lados) y exteriores (formado por un lado y la prolongación
de otro). El triángulo tiene 3 ángulos interiores. Cada vértice del ángulo es vértice
también del triángulo. En todo triángulo, se tiene que, al sumar las medidas de los
ángulos interiores de un triángulo, se forma un ángulo extendido.
147
1 2 3 4 5 6 7
Los triángulos se clasifican según sus lados o también según sus ángulos (ver Figura 28).
148
Cuadriláteros
Los cuadriláteros son polígonos que tienen cuatro lados. Se clasifican en un primer
momento de acuerdo al paralelismo de sus lados. Esta clasificación permite estudiar
CAPÍTULO VI
las relaciones que existen entre las figuras.
Se clasifican en trapecios si tienen un par de lados paralelos (ver Figura 29). Un caso
particular de trapecio, corresponde a los paralelogramos, estos tienen dos pares de
lados paralelos. En el contexto de matemática escolar, los cuadriláteros que no son
trapecios, se llaman trapezoides. Estos no tienen ningún par de lados paralelos.
Existen dos casos particulares de trapecio: los isósceles y los rectángulos (ver Figura
30). En los trapecios isósceles, sus lados no paralelos son congruentes. Y en el
trapecio rectángulo, uno de los lados no paralelos es perpendicular al otro.
149
1 2 3 4 5 6 7
150
REFLEXIONES FINALES
La manera tradicional de enseñar la geometría intenciona solo algunas habilidades
CAPÍTULO VI
que se están desarrollando en el estudiante. Duval (2005, 2016) señala que el
esquema clásico y errado es el siguiente: primero trabajar sobre el reconocimiento
perceptivo de las formas, sobre la adquisición del vocabulario apropiado y luego
hacer reproducir las figuras. La única entrada que lleva al razonamiento matemático
es deconstruyendo las formas geométricas. El trabajo armando y desarmando cajas
o utilizando materiales concretos como los cuerpos geométricos desarmables.
La geometría ofrece una variedad de maneras de ver, las que conducen a desarrollar
y ampliar capacidades de visualización y por consiguiente de imaginación. Esto
es tanto más importante cuanto en geometría la visualización se articula con el
razonamiento, Duval (2005). Así como se ofrece una amplia variedad de maneras
de acceder a ella, también existe una gran gama de recursos con los que podemos
adentrar a nuestros estudiantes en su aprendizaje. Cada vez que se diseña una
tarea matemática se deben considerar algunos criterios para la elección de estos
recursos. Es importante verificar si el material escogido es realmente el apropiado
para propiciar el aprendizaje y no va a constituir en un obstáculo, como se describió
en el apartado cuatro de este capítulo.
Además, se debe tener plena conciencia del rol que cumple el material concreto en el
logro de la meta u objetivo propuesto. El uso del material es un recurso fundamental
en el primer ciclo de educación básica. Sin embargo, es primordial que los docentes,
previo a su utilización, tengan claridad de lo que esperan que el estudiante descubra
o refuerce al manipular el material. Operativamente, esto se traduce en: elección de
recursos adecuados para el logro del objetivo, devoluciones pertinentes y gestión
adecuada de las TM propuestas, de modo que, la manipulación de ellos no se quede
solo en un contexto lúdico.
151
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REFERENCIAS
Duval, R. (2005). Les Conditions Cognitives de l‟apprentissage de la géométrie:
CAPÍTULO VI
152
Peault, H. (2006). Cuadriláteros particulares. En Copirelem (Eds). La enseñanza de las
matemáticas para alumnos de 2 a 12 años. Herramientas para la formación de los
CAPÍTULO VI
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estudio de casos sobre la enseñanza de los triángulos. Tesis doctoral, Universidad
Paris Diderôt. Recuperado de http://www.theses.fr/2018USPCC336
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méthodologique pour l’étude du travail mathématique dans le domaine
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90. Recuperado de https://mathinfo.unistra.fr/websites/math-info/irem/
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Presses Universitaires de France.
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La importancia del
concepto de medida en la
CAPÍTULO VII
resolución de problemas
en contexto real
CARLOS CAAMAÑO-ESPINOZA
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
INTRODUCCIÓN
La medición, según la RAE, es simplemente la acción o efecto de medir. Pero de
forma más específica, desde la Didáctica de la Matemática y de acuerdo con Romero
y Rodríguez (2005), en su acepción fundamental, la medición se identifica con la
acción o conjunto de acciones por medio de las cuales se compara una propiedad
o cualidad de un objeto o sistema, con otra de la misma clase asumida como
patrón; donde el resultado de dicha comparación es un número. Es así como se
suele afirmar, por ejemplo, que la longitud o el peso son magnitudes, consideradas
como propiedades físicas susceptibles de ser medidas, ya que a un cuerpo que tiene
una longitud (largo, ancho o alto) o un peso determinado, se le puede asignar una
cifra, que corresponde al valor que adquiere la respectiva propiedad, cuando se le
compara con un valor establecido como patrón.
Desde los primeros tiempos, la necesidad de medir permitió que el hombre pudiera
ir ampliando el campo numérico y dotándolo de diversos instrumentos para poder
hacerlo. Es así como, teniendo en cuenta el Sistema de Numeración Decimal, en
Francia (1799) se llega a la creación del Sistema Métrico Decimal, que es el sistema
de unidades basado en el metro, que se convirtió internacionalmente en el único
sistema legal de pesas y medidas desde 1801.
154
CAPÍTULO VII
La idea central aquí es entregar algunas orientaciones y sugerencias que permitan que
los docentes logren que sus estudiantes puedan ir comprendiendo gradualmente,
desde los primeros niveles escolares, la necesidad de medir. Esto es, partiendo con la
noción de comparar y ordenar, entiendan que medir es comparar una magnitud con
una cierta unidad de medida y que se pueden realizar algunas estimaciones sobre
la cantidad, con la utilización de algún instrumento u objeto (no estandarizado),
que sea adecuado para medir. Así podrán descubrir que la medida depende de que
la unidad elegida sea la más adecuada (estandarizada) y no de la magnitud que se
mide, y que realizar la medición corresponde a verificar cuántas veces la unidad
está contenida en la magnitud a medir y comparar el resultado con la estimación
realizada, cuando sea necesario.
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156
acontecimientos y requieren el uso de los números reales positivos, por ejemplo:
longitud, amplitud, superficie, volumen, entre otras.
CAPÍTULO VII
Desde el punto de vista físico, medir, es ver cuántas veces una unidad está contenida
en una cantidad determinada y desde el punto de vista matemático, consiste en
atribuir un número real a una determinada cantidad, usando las herramientas
específicas de acuerdo con el objetivo de la medición. De tal forma que, una medida
es el número de veces que una cantidad cualquiera contiene a la unidad o cantidad
de referencia (estandarizada o no) que se toma para hacer la valoración del resto de
las cantidades de su especie (Bressan y Yaksich, 2001).
Por su parte, Bressan y Yaksich (2001), plantean que también se debe tener en
cuenta que, en el proceso de construcción de la conservación de las cantidades, los
estudiantes tienden a confundir ciertos atributos físicos de los objetos, tales como:
la forma, el material, el tamaño, el espacio ocupado, entre otros; con atributos
medibles que no están relacionados con ellos. De esta forma, debiera entenderse
que: no todo objeto de gran tamaño es necesariamente más pesado que otro más
pequeño; un camino sinuoso puede ser de la misma longitud que uno recto; la
capacidad de un objeto no queda determinada por el espacio que ocupa; dos o
más objetos exteriormente idénticos pueden ser de peso o capacidad distinta. Al
mismo tiempo, estos autores concluyen que: descubrir estos aspectos lleva mucho
esfuerzo por parte de los estudiantes y por lo tanto, plantean que es necesario
ayudarlos a que puedan desvincular la cantidad a medir de otros datos posibles de
percibir, que terminan confundiéndolos, tales como: la longitud de la configuración
espacial de las líneas; la capacidad del tamaño y de la forma del objeto; la masa del
tamaño y la amplitud del ángulo de la “longitud” de sus lados.
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Por otra parte, al identificar el papel del agrimensor, que ha sido abordado en el
capítulo anterior, permite que el docente tome conciencia de su importancia y lo
ponga en juego, se mejoran significativamente las habilidades de visualización, y
junto con ello, el fortalecimiento del pensamiento creativo.
158
ayudará a superar gradualmente las dificultades que tendrán los estudiantes en los
siguientes niveles. Así, en este apartado se proponen algunas estrategias didácticas
específicas y diversas de cómo abordar la enseñanza para el aprendizaje de la
CAPÍTULO VII
medición, de forma secuenciada y gradual, en el contexto de la resolución de tareas
matemáticas, de acuerdo a los objetivos de aprendizaje de cada uno de los cursos
de primero a cuarto básico. A continuación, se presenta una tabla donde se sugiere
una secuencia didáctica, que puede ayudar a los estudiantes a que logren adquirir
un conocimiento conceptual de la medida.
EN PRIMERO BÁSICO.
En este curso uno de los objetivos priorizados es el OA 17, que plantea: “Usar un
lenguaje cotidiano para secuenciar eventos en el tiempo: días de la semana, meses
del año y algunas fechas significativas”.
Es sabido que captar la noción de tiempo no es fácil y los escolares la elaboran muy
lentamente, ya que requiere el concurso de ciertas relaciones fundamentales. Por
lo tanto, para abordar este primer objetivo, se proponen unas tareas matemáticas
intuitivas en las que se usa la estrategia de secuenciar eventos invariantes en el
tiempo (comparación y orden). Se pretende que, en primer lugar, el docente procure
que sus estudiantes tengan una copia de un calendario del año que corresponda,
como el de la figura 1, de tal forma que cuando él les formule las tareas, puedan
entender lo que es un calendario y para qué sirve, y logren reconocer y nombrar
fechas importantes, identificando y secuenciando aquellas que son significativas, y
comunicándolas con un lenguaje cotidiano, como en las siguientes tareas:
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CAPÍTULO VII
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2. Medir usando una medida no
estandarizada
CAPÍTULO VII
La siguiente estrategia consiste en que
los estudiantes midan longitudes de
objetos, haciendo uso de una medida no
estandarizada, por ejemplo, una cinta.
Con ella podrán determinar la longitud de
diferentes objetos, tales como: la longitud
de los brazos extendidos, el ancho de una
mesa, el ancho de una puerta, la altura de
un mueble, entre otros.
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Por ejemplo, medir la longitud de un lado de una mesa con un lápiz (u otro objeto
que esté cercano al estudiante) y determinar cuántos de ellos caben. Una tarea
matemática de este tipo, se presenta en el texto del estudiante de segundo básico
(Isoda y Estrella, 2020b, p. 34), tal como se puede ver en la siguiente figura 5:
162
2. Hallar cuántas veces cabe una cierta unidad no estandarizada sobre un objeto
determinado y compararla con su medida estandarizada (en cm).
Para introducir la medición utilizando una unidad estandarizada en este curso, se
CAPÍTULO VII
acude a la estrategia de encontrar cuántas veces cabe un cierto elemento, que
servirá de unidad de medida no estandarizada, en el largo de un objeto y asignar
una medida, la que posteriormente será comparada con su correspondiente medida
estandarizada (en cm).
En este caso, la tarea profesional docente será lograr que los estudiantes elijan
un objeto cercano, por ejemplo, una mesa y, junto a otra persona mayor, lo midan
con una unidad no estandarizada, por ejemplo, “la cuarta”, que sean distintas y
comuniquen la medición nombrando cuántas cuartas midió cada uno, de tal forma
que se pueda hacer un análisis de lo ocurrido. Posteriormente, se medirá el mismo
objeto haciendo uso de una huincha de medir de un metro, con el objetivo de
establecer la relación existente entre ambas medidas. Para tal efecto se plantea el
siguiente problema de contexto real:
a. ¿Por qué crees que obtuvieron medidas diferentes? y ¿Alguno de los dos tiene
la medida correcta?
La idea es que a continuación se mida en centímetros cada una de las cuartas, para
continuar con la actividad y resolver el problema. Entonces, la pregunta es:
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Para solucionar el problema, felizmente llegó Paula, mamá de Luciana y les pasó
una huincha de medir de 1 metro (se escribe 1 m), que tiene 100 cm. Esto ayudará
además a comparar las distintas “cuartas” con “cm”.
CAPÍTULO VII
164
CAPÍTULO VII
Figura 8. Mariana con los brazos extendidos
(Isoda y Estrella, 2020b, p. 36).
Finalizando esta actividad, que en este caso se trata de una medida indirecta,
porque se compone de cuatro partes o secciones, cuyas medidas se conocen y
posteriormente se suman y se tiene que la medida de esta longitud es de 115 cm
(figura 10). Ahora se sugiere aprovechar esta oportunidad para introducir el concepto
de 1 metro (1 m), como la unidad de medida que corresponde a 100 cm y que se
utiliza para medir longitudes de objetos más grandes, tales como la altura de una
puerta, el largo de una pizarra, el ancho y el largo de una sala de clases, entre otros.
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La idea es que los estudiantes concluyan que la expresión matemática es:
9 + 9 + 9 + 9 = 36
CAPÍTULO VII
Y, por lo tanto, la respuesta al problema sería: Se necesitan 36 cm de madera para
enmarcar la foto.
La idea es que cuando los estudiantes estén en cuarto básico, sean capaces de
escribir la expresión anterior como: 4×9; lo que les permitirá comprender que la
expresión general con la que se determina el perímetro de un cuadrado de lado l
es: 4×l.
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Por otra parte, cuando los estudiantes estén en cuarto básico y tengan una correcta
orientación de su profesor, sean capaces de escribir la expresión anterior como:
3 + 3 + 1 + 1; o mejor aún, como: 2×3 + 2×1; lo que les permitiría comprender que
la expresión general con la que se determina el perímetro de un rectángulo de largo
l y ancho a, como: 2×l + 2×a.
3. Determinando el perímetro de un pentágono irregular.
Como cierre de las actividades relacionadas con el OA21, se planteará una tarea
matemática relacionada con el cálculo del perímetro de una figura irregular, con más
de cuatro lados y de esta forma consolidar el concepto de perímetro de una figura
irregular cualquiera, como la medida de todo su contorno, es decir, la suma de las
medidas de todos los segmentos que la forman.
Partiendo del problema del cálculo de la longitud de la malla que se necesitaba para
cercar el huerto de la abuela de Amankay, que tenía la forma de un rectángulo de 3m
de largo y 1m de ancho, que resultó ser de 8m y que correspondía al perímetro de
ese rectángulo; ¿qué pasaría si ese rectángulo se transformara en un rombo como el
que se presenta en la siguiente figura?
3m
3m
1m 1m 1m 1m
3m 3m
168
La idea aquí es que los estudiantes puedan visualizar que esta transformación
cambia solo la forma de la figura, manteniendo la longitud de sus lados y, por lo
tanto, se obtendrá el mismo perímetro. Esto podrá permitirles que, a continuación,
CAPÍTULO VII
comprendan más fácilmente que el perímetro de cualquier figura será la suma de las
medidas de sus lados, sin importar su forma ni la cantidad de lados que tenga y se
les plantea un nuevo problema, como el siguiente:
a. Determina su perímetro y
b. Dibuja por lo menos otras tres figuras distintas que tengan el mismo perímetro
y el mismo número de cuadrados que las forman:
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La idea aquí es que el docente oriente a los estudiantes para que puedan verificar
que, sacando los tres palos de fósforos que forman el cuadrado de uno de sus
extremos (desarman el primero o el último cuadrado), los pueden colocar en otro
CAPÍTULO VII
lugar, obteniendo cada una de las figuras diferentes, que dan solución al problema
EN CUARTO BÁSICO
Para este último curso, se consideran los dos objetivos curriculares que se presentan
a continuación.
El primero de ellos es el OA 22, donde se plantea que los estudiantes sean capaces de:
“Medir longitudes con unidades estandarizadas (m, cm) y realizar transformaciones
entre estas unidades (m a cm, y viceversa), en el contexto de la resolución de
problemas”.
Problema: Usando solo una regla, mide en centímetros (cm) el largo y el ancho de tu
dormitorio y de la cocina. Luego transforma esas medidas en metros y centímetros
(m y cm), por ejemplo “2 m y 30 cm” y completa la siguiente tabla:
170
El segundo objetivo es el OA 23, que plantea la necesidad de que los estudiantes
lleguen a: “Demostrar que comprenden el concepto de área de un rectángulo y
de un cuadrado reconociendo que el área de una superficie se mide en unidades
CAPÍTULO VII
cuadradas:
1. Una primera tarea matemática, que ha sido extraída de un problema del texto
del estudiante de cuarto básico (Isoda y Estrella, 2020d, p. 60), que se presenta
ahora y que corresponde al problema de determinar cuál bancal es más grande,
se centra en la idea de que los estudiantes puedan comprender que es posible
considerar un cuadrado como figura rectangular porque es un caso particular de
un rectángulo en que las medidas de su largo y su ancho son iguales:
171
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Este problema presenta una situación clara de contexto real muy idónea para hacer
una comparación de áreas, desde el punto de vista intuitivo, de dos superficies que
tienen el mismo perímetro.
CAPÍTULO VII
2. Otra tarea matemática interesante para este curso, donde se comparan dos
terrenos de área compuestas y distintas, pero que tiene el mismo perímetro se
presenta en el siguiente problema.
Problema: Los padres de Amankay desean comprar un terreno para construir su casa
y conversan con corredor de propiedades que les ofrece los siguientes terrenos, que
tienen el mismo valor ¿cuál de los dos terrenos les conviene comprar? ¿por qué?
172
Problema:
Si dispones 36 m de alambre y necesitas cercar un bancal de forma rectangular para
sembrar tomates ¿Qué medidas elegirías para tener el mayor terreno disponible?
CAPÍTULO VII
Aquí se espera que, si los estudiantes no están en condiciones de obtener una
respuesta a partir de una generalización del anterior problema de comparar
dos bancales, ahora puedan ser capaces de hacer distintas representaciones
rectangulares de un bancal de 36 m de perímetro e ir comparando sus áreas, hasta
llegar al caso particular de un cuadrado de 9 m por lado, que es el de mayor extensión
de superficie de terreno disponible, que recibe el nombre de área y es igual a 81 m2.
ALGUNAS CONSIDERACIONES EN LA
ENSEÑANZA DE LA MEDIDA
Para finalizar, y respondiendo a uno de los objetivos de la Didáctica de la Matemática,
que se centra en que el aprendizaje matemático debe permitir un desarrollo
adecuado del razonamiento de los estudiantes, de tal forma que sean capaces de
resolver problemas en contexto real relacionados con la medida, cuestión que se
ha tenido presente en el desarrollo de este capítulo, a continuación se presentan
algunas tendencias erróneas en su enseñanza, que pueden actuar como obstáculos
para lograr dicho objetivo y que han sido reportadas por la Agencia de Calidad de la
Educación (2019).
LA ARITMETIZACIÓN DE LA MEDIDA
Lo primero es la tendencia no poco común entre los docentes de aritmetizar la
medida, es decir, intentar llegar lo antes posible al trabajo con los números y el uso
de unidades de medidas estandarizadas, descuidando la comprensión del concepto
de medida junto a la importancia de medir. Esto se traduce en que la mayoría de los
errores de los estudiantes, están directamente relacionados con las “reducciones”
que derivan de la falta de representaciones mentales de diversas unidades de
medida no estandarizadas.
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REFLEXIONES FINALES
Este capítulo ha focalizado un tema poco desarrollado en estudiantes de primer
CAPÍTULO VII
ciclo de la enseñanza básica, intentado establecer que, en la enseñanza para el logro
de los aprendizajes de la medida, se debe procurar que los estudiantes la relacionen
con situaciones cotidianas. Por esta razón, tal como se planteó al comienzo, se ha
pretendido entregar algunas orientaciones y sugerencias que permitan que los
docentes consigan que sus estudiantes puedan ir comprendiendo gradualmente,
tanto el concepto de medida como la necesidad de medir.
Por último, se ha pretendido que quede claro que la mejor forma de lograr que
los estudiantes entiendan la razón de ser de la medida, es enfrentarlos a diversas
situaciones reales o realistas, no tanto para que ellos creen o reinventen por sí
mismos alguna técnica, sino para que puedan dominar los distintos procedimientos
de medida y atribuir un sentido práctico al lenguaje y normas que regulan la actividad
de medir.
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REFERENCIAS
Agencia de Calidad de la Educación (2019). Aprendiendo de los errores: Un análisis
CAPÍTULO VII
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177