IEPGPE “TTE. CRL.
ALFREDO BONIFAZ
“Comprometidos con la mejora continua”
III BIMESTRE – UNIDAD 5
COMPETENCIA: Lee diversos tipos de textos en su lengua materna.
PROPÓSITO: Lee, analiza y comenta ensayos diversos, orientados a la gestión del conocimiento.
INDICACIONES:
- Lee con atención, aplicando las estrategias de comprensión.
- Identifica y subraya las ideas más importantes y toma apuntes en tu cuaderno, durante la lectura. (2pts. Puntaje del desempeño identifica información
explícita, relevante y complementaria en biografías de personajes emprendedores)
Un mundo sin novelas pudiendo leer, han renunciado a hacerlo. No sólo porque no
Mario Vargas Llosa. saben el placer que se pierden, sino, desde una perspectiva
Muchas veces me ha ocurrido, en ferias del libro o menos hedonista, porque estoy convencido de que una
librerías, que un señor se me acerque con un libro mío en las sociedad sin novelas, o en la que la literatura ha sido
manos y me pida una firma, precisando: "Es para mi mujer, relegada, como ciertos vicios inconfesables, a los márgenes
o mi hijita, o mi hermana, o mi madre; ella, o ellas, son de la vida social y convertida poco menos que en un culto
grandes lectoras y les encanta la literatura". Yo le pregunto, sectario, está condenada a barbarizarse espiritualmente y a
de inmediato: "¿Y, usted, no lo es? ¿No le gusta leer?" La comprometer su libertad.
respuesta rara vez falla: "Bueno, sí, claro que me gusta, pero
yo soy una persona muy ocupada, sabe usted". Sí, lo sé muy Me propongo en este texto formular algunas razones
bien, porque he oído esa explicación decenas de veces: ese contra la idea de la literatura, en especial de la novela, como
señor, esos miles de miles de señores iguales a él, tienen un pasatiempo de lujo, y a favor de considerarla, además de
tantas cosas importantes, tantas obligaciones y uno de los más estimulantes y enriquecedores quehaceres
responsabilidades en la vida, que no pueden desperdiciar su del espíritu, una actividad irremplazable para la formación
precioso tiempo pasando horas de horas enfrascados en una del ciudadano en una sociedad moderna y democrática, de
novela, un libro de poemas o un ensayo literario. Según esta individuos libres, y que, por lo mismo, debería inculcarse en
extendida concepción, la literatura es una actividad las familias desde la infancia y formar parte de todos los
prescindible, un entretenimiento, seguramente elevado y programas de educación como una disciplina básica. Ya
útil para el cultivo de la sensibilidad y las maneras, un adorno sabemos que ocurre lo contrario, que la literatura tiende
que pueden permitirse quienes disponen de mucho tiempo aencogerse e, incluso, a desaparecer del currículo escolar
libre para la recreación, y que habría que filiar entre los como si se tratara de una enseñanza prescindible.
deportes, el cine, el bridge o el ajedrez, pero que puede ser
sacrificado sin escrúpulos a la hora de establecer una tabla Vivimos en una era de especialización del conocimiento,
de prioridades en los quehaceres y compromisos debido al prodigioso desarrollo de la ciencia y la técnica, y a
indispensables de la lucha por la vida. su fragmentación en innumerables avenidas y
compartimentos, sesgo de la cultura que sólo puede
Es cierto que la literatura ha pasado a ser, cada vez más, acentuarse en los años venideros. La especialización trae, sin
una actividad femenina: en las librerías, en las conferencias duda, muchos beneficios, pues ella permite profundizar en
o recitales de escritores, y, por supuesto, en los la exploración y la experimentación, y es el motor del
departamentos y facultades universitarios dedicados a las progreso. Pero tiene, también, como consecuencia negativa,
letras, las faldas derrotan a los pantalones por goleada. La el ir eliminando esos denominadores comunes de la cultura
explicación que se ha dado es que, en los sectores sociales gracias a los cuales los hombres y las mujeres pueden
medios, las mujeres leen más porque trabajan menos horas coexistir, comunicarse y sentirse de alguna manera
que los hombres, y, también, que muchas de ellas tienden a solidarios. La especialización conduce a la incomunicación
considerar más justificado que los varones el tiempo social, al cuarteamiento del conjunto de seres humanos en
dedicado a la fantasía y la ilusión. Soy un tanto alérgico a asentamientos o guetos culturales de técnicos y especialistas
estas explicaciones que dividen a hombres y mujeres en a los que un lenguaje, unos códigos y una información
categorías cerradas y que atribuyen a cada sexo virtudes y progresivamente sectorizada y parcial, confinan en aquel
deficiencias colectivas, de manera que no suscribo del todo particularismo contra el que nos alertaba el viejísimo refrán:
dichas explicaciones. Pero de lo que no hay duda es que los no concentrarse tanto en la rama o la hoja como para olvidar
lectores literarios —hay muchos lectores, pero de bazofia que ellas son partes de un árbol, y éste, de un bosque.
impresa— son cada vez menos, en general, y que, dentro de
ellos, las mujeres prevalecen. Ocurre en casi todo el mundo. La literatura, en cambio, a diferencia de la ciencia y la
En España, una reciente encuesta organizada por la SGAE técnica, es, ha sido y seguirá siendo, mientras exista, uno de
(Sociedad General de Autores Españoles) arrojó una esos denominadores comunes de la experiencia humana,
comprobación alarmante: que la mitad de los ciudadanos de gracias al cual los seres vivientes se reconocen y dialogan, no
ese país jamás ha leído un libro. La encuesta reveló, también, importa cuán distintas sean sus ocupaciones y designios
que, en la minoría lectora, el número de mujeres que vitales, las geografías y las circunstancias en que se hallen, e,
confiesan leer supera al de los hombres en un 6.2% y la incluso, los tiempos históricos que determinen su horizonte.
tendencia es a que la diferencia aumente. Yo me alegro Los lectores de Cervantes o de Shakespeare, de Dante o de
mucho por las mujeres, claro está, pero lo deploro por los Tolstoi, nos entendemos y nos sentimos miembros de la
hombres, y por aquellos millones de seres humanos que, misma especie porque, en las obras que ellos crearon,
aprendimos aquello que compartimos como seres humanos, canto de un canario o de los arreboles de un crepúsculo!" En
lo que permanece en todos nosotros por debajo del amplio efecto, si esas cosas bellas están allí y gracias a ellas la vida,
abanico de diferencias que nos separan. Y nada defiende aunque sea por un instante, es menos fea y menos triste, ¿no
mejor al ser viviente contra la estupidez de los prejuicios, del es mezquino buscarles justificaciones prácticas? Sin
racismo, de la xenofobia, de las orejeras pueblerinas del embargo, a diferencia del gorjeo de los pájaros o el
sectarismo religioso o político, o de los nacionalismos espectáculo del sol hundiéndose en el horizonte, un poema,
excluyentes, como esta comprobación incesante que una novela, no están simplemente allí, fabricados por el azar
aparece siempre en la gran literatura: la igualdad esencial de o la naturaleza. Son una creación humana, y es lícito indagar
hombres y mujeres de todas las geografías y la injusticia que cómo y por qué nacieron, y qué han dado a la humanidad
es establecer entre ellos formas de discriminación, sujeción para que la literatura, cuyos remotos orígenes se confunden
o explotación. Nada enseña mejor que las buenas novelas a con los de la escritura, haya durado tanto tiempo. Nacieron,
ver, en las diferencias étnicas y culturales, la riqueza del como inciertos fantasmas, en la intimidad de una conciencia,
patrimonio humano y a valorarlas como una manifestación proyectados a ella por las fuerzas conjugadas del
de su múltiple creatividad. Leer buena literatura es inconsciente, una sensibilidad y unas emociones, a los que,
divertirse, sí; pero también aprender, de esa manera directa en una lucha a veces a mansalva con las palabras, el poeta,
e intensa que es la de la experiencia vivida a través de las el narrador, fueron dando silueta, cuerpo, movimiento,
ficciones, qué y cómo somos, en nuestra integridad humana, ritmo, armonía, vida. Una vida artificial, hecha de lenguaje e
con nuestros actos y sueños y fantasmas, a solas y en el imaginación, que coexiste con la otra, la real, desde tiempos
entramado de relaciones que nos vinculan a los otros, en inmemoriales, y a la que acuden hombres y mujeres —
nuestra presencia pública y en el secreto de nuestra algunos con frecuencia y otros de manera esporádica—
conciencia, esa complejísima suma de verdades porque la vida que tienen no les basta, no es capaz de
contradictorias —como las llamaba Isaiah Berlin— de que ofrecerles todo lo que quisieran. La novela no comienza a
está hecha la condición humana. Ese conocimiento existir cuando nace, por obra de un individuo; sólo existe de
totalizador y en vivo del ser humano, hoy, sólo se encuentra veras cuando es adoptada por los otros y pasa a formar parte
en la novela. Ni siquiera las otras ramas de las de la vida social, cuando se torna, gracias a la lectura,
humanidades—como la filosofía, la psicología, la sociología, experiencia compartida.
la historia o las artes— han podido preservar esa visión
integradora y undiscurso asequible al profano, pues, bajo la Uno de sus primeros efectos benéficos ocurre en el plano
irresistible presión de la cancerosadivisión y subdivisión del del lenguaje. Una comunidad sin literatura escrita se expresa
conocimiento, han sucumbido también al mandato de la con menos precisión, riqueza de matices y claridad que otra
especialización, a aislarse en parcelas cada vez más cuyo principal instrumento de comunicación, la palabra, ha
segmentadas y técnicas,cuyas ideas y lenguajes están fuera sido cultivado y perfeccionado gracias a los textos literarios.
delalcance de la mujer y el hombre del común. No es ni Una humanidad sin novelas, no contaminada de literatura,
puede ser el caso de la literatura, aunque algunos críticos y se parecería mucho a una comunidad de tartamudos y de
teorizadores se empeñen en convertirla en una ciencia, afásicos, aquejada de tremendos problemas de
porque la ficción no existe para investigar en un área comunicación debido a lo basto y rudimentario de
determinada de la experiencia, sino para enriquecer sulenguaje. Esto vale también para los individuos, claro está.
imaginariamente la vida, la de todos, aquella vida que no Una persona que no lee, o lee poco, o lee sólo basura, puede
puede ser desmembrada, desarticulada, reducida a hablar mucho pero dirá siempre pocas cosas, porque
esquemas o fórmulas, sin desaparecer. Por eso, Marcel dispone de un repertorio mínimo y deficiente de vocablos
Proust afirmó: "La verdadera vida, la vida por fin esclarecida para expresarse. No es una limitación sólo verbal; es, al
y descubierta, la única vida por lo tanto plenamente vivida, mismo tiempo, una limitación intelectual y de horizonte
es la literatura". No exageraba, guiado por el amor a esa imaginario, una indigencia de pensamientos y de
vocación que practicó con soberbio talento: simplemente, conocimientos, porque las ideas, los conceptos, mediante
quería decir que, gracias a la literatura, la vida se entiende y los cuales nos apropiamos de la realidad existente y de los
se vive mejor, y entender y vivir la vida mejor significa vivirla secretos de nuestra condición, no existen disociados de las
y compartirla con los otros. palabras a través de las cuales los reconoce y define la
conciencia. Se aprende a hablar con corrección,
El vínculo fraterno que la novela establece entre los seres profundidad, rigor y sutileza gracias a la buena literatura, y
humanos, obligándolos a dialogar y haciéndolos conscientes sólo gracias a ella. Ninguna otra disciplina, ni tampoco rama
de un fondo común, de formar parte de un mismo linaje alguna de las artes, puede sustituir a la literatura en la
espiritual, trasciende las barreras del tiempo. La literatura formación del lenguaje con que se comunican las personas.
nos retrotrae al pasado y nos hermana con quienes, en Los conocimientos que nos transmiten los manuales
épocas idas, fraguaron,gozaron y soñaron con esos textos científicos y los tratados técnicos son fundamentales; pero
que nos legaron y que, ahora, nos hacen gozar y soñar ellos no nos enseñan a dominar las palabras y a expresarnos
también a nosotros. Ese sentimiento de pertenencia a la con propiedad: al contrario, a menudo están muy mal
colectividad humana a través del tiempo y el espacio es el escritos y delatan confusión lingüística, porque sus autores,
más alto logro de la cultura y nada contribuye tanto a a veces indiscutibles eminencias en su profesión, son
renovarlo en cada generación como la literatura. literariamente incultos y no saben servirse del lenguaje para
comunicar los tesoros conceptuales de que son poseedores.
A Borges lo irritaba que le preguntaran: "¿Para qué sirve Hablar bien, disponer de un habla rica y diversa, encontrar la
la literatura?" Le parecía una pregunta idiota y respondía: expresión adecuada para cada idea o emoción que se quiere
"¡A nadie se le ocurriría preguntarse cuál es la utilidad del comunicar, significa estar mejor preparado para pensar,
enseñar, aprender, dialogar y, también, para fantasear, un estado primitivo, la historia se hubiera estancado, no
soñar, sentir y emocionarse. De una manera subrepticia, las habría nacido el individuo, ni la ciencia ni la tecnología
palabras reverberan en todos los actos de la vida, aun en hubieran despegado, ni los derechos humanos serían
aquellos que parecen muy alejados del lenguaje. Sin la reconocidos, ni la libertad existiría, pues todos ellos son
literatura, no existiría el erotismo. El amor y el placer serían criaturas nacidas a partir de actos de insumisión contra una
más pobres, carecerían de delicadeza y exquisitez, de la vida percibida como insuficiente e intolerable. Para este
intensidad que alcanzan educados y azuzados por la espíritu que desacata la vida tal como es, y busca, con la
sensibilidad y las fantasías literarias. No es exagerado decir insensatez de un Alonso Quijano (cuya locura, recordemos,
que una pareja que ha leído a Garcilaso, a Petrarca, a nació de leer novelas de caballerías), materializar el sueño,
Góngora y a Baudelaire ama y goza mejor que otra de lo imposible, la literatura ha servido de formidable
analfabetos semiidiotizados por los culebrones de la combustible.
televisión. En un mundo aliterario, el amor y el goce serían
indi-ferenciables de los que sacian a los animales, no irían Hagamos un esfuerzo de reconstrucción histórica
más allá de la cruda satisfacción de los instintos elementales: fantástica, imaginando un mundo sin literatura, una
copular y tragar. humanidad que no hubiera leído novelas. En aquella
civilización ágrafa, de léxico liliputense, en la que
Los medios audiovisuales tampoco están en condiciones prevalecerían acaso sobre las palabras los gruñidos y la
de suplir a la literatura en esta función: la de enseñar al ser gesticulación simiesca, no existirían ciertos adjetivos
humano a usar con seguridad y talento las riquísimas formados a partir de las creaciones literarias: quijotesco,
posibilidades que encierra la lengua. Por el contrario, los kafkiano, pantagruélico, rocambolesco, orwelliano, sádico y
mediosaudiovisuales tienden, como es natural, a relegar a masoquista, entre muchos otros. Habría locos, víctimas de
las palabras a un segundo plano respecto a las imágenes, que paranoias y delirios de persecución, y gentes de apetitos
son su lenguaje primordial, y a constreñir la lengua a su descomunales y excesos desaforados, y bípedos que
expresión oral, lo mínimo indispensable y lo más alejada de gozarían recibiendo o infligiendo dolor, ciertamente. Pero no
su vertiente escrita, que, en la pantalla, pequeña o grande, y habríamos aprendido a ver detrás de esas conductas
en los parlantes, resulta siempre soporífera. excesivas, en entredicho con la supuesta normalidad,
aspectos esenciales de la condición humana, es decir, de
Otra razón para dar a la novela una plaza importante en nosotros mismos, algo que sólo el talento creador de
la vida de las naciones es que, sin ella, el espíritu crítico, Cervantes, de Kafka, de Rabelais, de Sade o de Sacher-
motor del cambio histórico y el mejor valedor de su libertad Masoch nos reveló. Cuando apareció el Quijote, los primeros
con que cuentan los pueblos, sufriría una merma lectores se mofaban de ese iluso extravagante, igual que lo
irremediable. Porque toda buena literatura es un hacían los demás personajes de la novela. Ahora sabemos
cuestionamiento radical del mundo en que vivimos. En todo que el empeño del Caballero de la Triste Figura en ver
gran texto de ficción, y sin que muchas veces lo hayan gigantes donde hay molinos y hacer todos los disparates que
querido sus autores, alienta una predisposición sediciosa. hace es la más alta forma de la generosidad, una manera de
protestar contra las miserias de este mundo y de intentar
Una sociedad democrática y libre necesita ciudadanos cambiarlo. Las nociones mismas de ideal y de idealismo, tan
responsables y críticos, conscientes de la necesidad de impregnadas de una valencia moral positiva, no serían lo que
someter continuamente a examen el mundo en que vivimos son —es decir, valores diáfanos y respetables— sin haberse
para tratar de acercarlo —empresa siempre quimérica— a encarnado en aquel personaje de novela con la fuerza
aquel en que quisiéramos vivir; pero, gracias a su terquedad persuasiva que le dio el genio de Cervantes. Y lo mismo
en alcanzar aquel sueño inalcanzable —casar la realidad con podría decirse de ese pequeño quijote pragmático y con
los deseos— ha nacido y avanzado la civilización, y llevado al faldas que fue Emma Bovary —el bovarismo no existiría,
ser humano a derrotar a muchos —no a todos, por claro está—, que luchó también con ardor por vivir esa vida
supuesto— demonios que lo avasallaban. Y no existe mejor esplendorosa, de pasiones y lujo, que conoció por las
fermento de insatisfacción frente a lo existente que la buena novelas, y que se quemó en ese fuego como la mariposa que
literatura. Para formar ciudadanos críticos e independientes, se acerca demasiado a la llama.
difíciles de manipular, en permanente movilización espiritual
y con una imaginación siempre en ascuas, nada como las Como las de Cervantes y Flaubert, las invenciones de
buenas novelas. todos los grandes creadores literarios, a la vez que nos
arrebatan a nuestra cárcel realista y nos llevan y traen por
La buena literatura, a la vez que apacigua mundos de fantasía, nos abren los ojos sobre aspectos
momentáneamente la insatisfacción humana, la incrementa, desconocidos y secretos de nuestra condición, y nos equipan
y, desarrollando una sensibilidad inconformista ante la vida, para explorary entender mejor los abismos de lo humano.
hace a los seres humanos más aptos para la infelicidad. Vivir Decir "borgeano" es inmediatamente despegar de la
insatisfecho, en pugna contra la existencia, es empeñarse en rutinaria realidad racional y acceder a una fantástica, una
buscar tres pies al gato sabiendo que tiene cuatro, rigurosa y elegante construcción mental, casi siempre
condenarse, en cierta forma, a librar esas batallas que laberíntica, impregnada de referencias y alusiones librescas,
libraba el coronel Aureliano Buendía, de Cien años de cuya singularidad no nos es, sin embargo,extraña, porque en
soledad, sabiendo que las perdería todas. Esto es ella reconocemosrecónditas apetencias y verdades íntimas
probablemente cierto; pero también lo es que, sin la de nuestra personalidad que sólo gracias a las creaciones
insatisfacción y la rebeldía contra la mediocridad y la literarias de un Jorge Luis Borges tomaron forma. El adjetivo
sordidez de la vida, los seres humanos viviríamos todavía en kafkiano viene naturalmente a nuestra mente, como el
fogonazo de una de esas antiguas cámaras fotográficas con pasado a ser lo que la alquimia en la era de la física: una
brazo de acordeón, cada vez que nos sentimos amenazados, curiosidad anacrónica, practicada en las catacumbas de la
como individuos inermes, por esas maquinarias opresoras y civilización mediática por unas minorías neuróticas. Ese
destructivas que tanto dolor, abusos e injusticias han mundo cibernético, me temo mucho, a pesar de su
causado en el mundo moderno: los regímenes autoritarios, prosperidad y poderío, de sus altos niveles de vida y de sus
los partidos verticales, las iglesias intolerantes, las hazañas científicas, sería profundamente incivilizado,
burocracias asfixiantes. Sin los cuentos y novelas de ese aletargado, sin espíritu, una resignada humanidad de robots
atormentado judío de Praga que escribía en alemán y vivió que habrían abdicado de la libertad.
siempre al acecho, no hubiéramos sido capaces de entender
con la lucidez que hoy es posible hacerlo el sentimiento de Desde luego que es más que improbable que esta
indefensión y de impotencia del individuo aislado, o de las tremendista perspectiva se llegue jamás a concretar. La
minorías discriminadas y perseguidas, ante los poderes historia no está escrita, no hay un destino preestablecido
omnímodos que pueden pulverizarlos y borrarlos sin que los que haya decidido por nosotros lo que vamos a ser. Depende
verdugos tengan siquiera que mostrar las caras. enteramente de nuestra visión y voluntad que aquella
macabra utopía se realice o eclipse. Si queremos evitar que
… La irrealidad y las mentiras de la literatura son también con las novelas desaparezca, o quede arrinconada en el
un precioso vehículo para el conocimiento de verdades desván de las cosas inservibles, esa fuente motivadora de la
recónditas de la realidad humana. Estas verdades no son imaginación y la insatisfacción, que nos refina la sensibilidad
siempre halagüeñas, a veces el semblante que se delinea en y enseña a hablar con elocuencia y rigor, y nos hace más
el espejo que las novelas y poemas nos ofrecen de nosotros libres y de vidas más ricas e intensas, hay que actuar. Hay
mismos es el de un monstruo. No la ciencia, sino la literatura, que leer los buenos libros, e incitar y enseñar a leer a los que
ha sido la primera en bucear las simas del fenómeno humano vienen detrás —en las familias y en las aulas, en los medios
y descubrir el escalofriante potencial destructivo y y en todas las instancias de la vida común— como un
autodestructor que también lo conforma. Así pues, un quehacer imprescindible, porque él impregna y enriquece a
mundo sin novelas sería en parte ciego sobre esos fondos todos los demás.
terribles donde a menudo yacen las motivaciones de las
conductas y los comportamientos inusitados, y, por lo Referencia Bibliográfica:
mismo, tan injusto contra el que es distinto, como aquel que, Vargas, M. Un mundo sin novelas. (2000) Recuperado de
en un pasado no tan remoto, creía a los zurdos, a los gafos y https://letraslibres.com/revista/un-mundo-sin-novelas/
a los gagos poseídos por el demonio, y seguiría practicando
tal vez, como hasta no hace mucho tiempo ciertas tribus
amazónicas, el perfeccionismo atroz de ahogar en los ríos a
los recién nacidos con defectos físicos.
Incivil, bárbaro, huérfano de sensibilidad y torpe de habla,
ignorante y ventral, negado para la pasión y el erotismo, el
mundo sin novelas de esta pesadilla que trato de delinear
tendría, como su rasgo principal, el conformismo, el
sometimiento generalizado de los sereshumanos a lo
establecido. También en este sentido sería un mundo
animal. Los instintos básicos decidirían las rutinas cotidianas
de una vida lastrada por la lucha por la supervivencia, el
miedo a lo desconocido, la satisfacción de las necesidades
físicas, en la que no habría cabida para el espíritu y en la que,
a la monotonía aplastadora del vivir, acompañaría como
sombra siniestra el pesimismo, la sensación de que la vida
humana es lo que tenía que ser y que así será siempre, y que
nada ni nadie podrá cambiarlo.
Cuando se imagina un mundo así, hay la tendencia a
identificarlo de inmediato con lo primitivo y el taparrabos,
con las pequeñas comunidades mágico-religiosas que viven
al margen de la modernidad en América Latina, Oceanía y
África. La verdad es que el formidable desarrollo de los
medios audiovisuales en nuestra época, que, de un lado, han
revolucionado las comunicaciones haciéndonos a todos los
hombres y mujeres del planeta copartícipes de la actualidad
y, de otro, monopolizan cada vez más el tiempo que los seres
vivientes dedican al ocio y a la diversión arrebatándoselo a
la lectura, permite concebir, como un posible escenario
histórico del futuro mediato, una sociedad modernísima,
erizada de ordenadores, pantallas y parlantes, y sin libros, o,
mejor dicho, en la que los libros —la literatura— habrían