El Modelo de Aula Invertida o Flipped Classroom
Una Propuesta que Redefine los Roles
El aula invertida o Flipped Classroom es un modelo de enseñanza que tuvo sus inicios en
la década de 1990 de la mano de Eric Mazur. Él fue un profesor de Harvard en esa época y
aplicaba en sus clases una metodología que era completamente opuesta a la clásica.
Suministraba a sus alumnos material didáctico para que lo lo revisaran y analizaran en casa,
para luego discutirlo en el aula de clases. Hoy en día, es una metodología que se difunde
cada vez más, potenciada por la llegada de la era digital, que facilita su proceso.
Esta metodología, aunque se vincula principalmente a la educación formal, hoy es una de
las más aplicadas a nivel de capacitación empresarial.
Quédate con nosotros y conoce más acerca de ella, su importancia, sus ventajas y algunos
consejos y herramientas para su implementación.
En esta metodología de aprendizaje, básicamente, hay un cambio radical relacionado con la
forma en la que el alumno adquiere el conocimiento. En ella, el facilitador pone al
alcance de sus estudiantes conocimientos y conceptos teóricos, a través de diversas
herramientas.
Todo ello, con la finalidad de que el alumno los estudie y analice por su propia cuenta. De
esta forma, el tiempo empleado en el aula de clases será dedicado a discutir el tema en
cuestión, intercambiar conocimientos o hacer prácticas.
En este proceso, el estudiante adquiere un conocimiento individual que posteriormente es
trasladado a un entorno grupal. Allí, el docente guía la interacción de intercambio de
conocimiento entre cada uno de los participantes.
El facilitador puede convertirse en el moderador de un debate, matizar las opiniones y
también aportar más información de la que ya han adquirido los alumnos. De esta manera,
su rol cambia en el aula y se hace más complementario que protagónico.
Por otra parte, no podemos pasar por alto que la sociedad de hoy emplea cada vez más la
tecnología. Los avances tecnológicos también han permitido crear nuevas herramientas de
aprendizaje y la proliferación de toda clase de material educativo accesible y manejable.
En resumen, el aula invertida busca, como objetivo principal, darle al alumno un papel
mucho más activo y protagónico dentro de su propio proceso de aprendizaje, por lo que se
rompe con los esquemas tradicionales de enseñanza.
La importancia del aula invertida
La importancia de este método está en que coloca al estudiante en el centro de todo el
proceso de enseñanza. Estrategia didáctica que quiere ir más allá de una simple
instrucción y busca toda una experiencia educativa.
El objetivo es generar un aprendizaje que surja del pensamiento y la experimentación, y no
de la memorización. De esta manera, será más trascendental, porque será autogenerado.
No obstante, lo antes indicado no implica que el facilitador pierda la relevancia de su rol.
Por el contrario, es aún más determinante.
Se debe a que es el encargado de crear o seleccionar el material didáctico y facilitarlo a
los alumnos. Del mismo modo, en él recae la responsabilidad de organizar, dirigir y evaluar
todo el proceso de aprendizaje.
Las empresas pueden beneficiarse significativamente de la aplicación del método de aula
invertida, en medio de sus programas de capacitación de personal. La razón es que ofrece
las siguientes ventajas:
Convierte a los participantes en protagonistas. Porque se convierten en actores
en vez de espectadores. Deben asumir responsabilidades, trabajar, planificar,
plantear dudas, resolver problemas, elaborar proyectos, etc.
Ayuda a consolidar el conocimiento. Gracias a que el tiempo en clases se dedica a
la resolución de dudas y el intercambio de diversos pareceres de forma grupal.
Promueve la flexibilidad. Debido a que cada participante puede tomar el tiempo
que necesite para comprender perfectamente la información. Puede leerla, verla o
escucharla tantas veces como lo necesite.
El conocimiento adquirido es más perdurable y profundo. Ya que el alumno
deberá invertir más tiempo en crear, hacer análisis y llevar a la práctica los
conocimientos adquiridos.
Contribuye al desarrollo de diversas competencias. No solo se adquieren
conocimientos, sino que también se desarrollan diversas habilidades, gracias al
trabajo individual y colectivo. Algunas de ellas son la capacidad de planificación, la
de interactuar adecuadamente y la de intercambiar opiniones.
Incrementa la motivación del alumno. La dinámica es más estimulante cuando el
alumno participa, toma decisiones y asume responsabilidades, tanto para alcanzar
objetivos particulares como objetivos comunes.
Consejos y recursos útiles para aplicar el modelo de aula invertida
Los consejos y las herramientas que presentaremos a continuación pueden ser muy
convenientes al momento de aplicar este método. Veamos de qué se trata:
Seleccionar los temas adecuados
No todos los temas se prestan para ser desarrollados bajo este tipo de metodología. Los
temas teóricos, principalmente, son los más propicios para ser abordados bajo este
enfoque.
Del mismo modo, la actividad de seguimiento seleccionada también debe ser la adecuada.
Por ejemplo, puede ser la aplicación de un cuestionario, la elaboración de un resumen o
hacer un foro de discusión, que bien pueden aplicarse de modo online.
El contenido debe presentarse en formatos que capten la atención y el interés de los
participantes. Que puedan ser interactivos y divertidos también es una buena alternativa,
dependiendo de la edad de los participantes y su manejo de la tecnología.
De esta forma, la motivación se mantendrá elevada y la receptividad por parte del
alumno se incrementará significativamente, lo que favorece la retención de los
conocimientos.
El uso de recursos útiles
Existen innumerables herramientas digitales que ofrece la tecnología y facilitan la
implementación del aprendizaje bajo el enfoque de aula invertida.
Muchas de ellas están diseñadas específicamente para el área educativa, concebidas
específicamente como recursos didácticos. Algunas de ellas son:
Pizarras digitales interactivas.
Editores de video y audio (para la creación de tutoriales y podcast).
Redes sociales, como YouTube, Facebook, Instagram o Twitter.
Chats en vivo.
Aulas virtuales.
Apps.