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Destinada A Ti? DiegoAlmary - Completo

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1, EI jefe y ‘a Competencia. Destinada a ti DiegoAlmary 1. El jefe y la competencia. — Mi nombre es Ana Avendajio, tengo veinte afios y hace unos meses terminé mi carrera de comunicacién social, naci en y creci aca en la ciudad y sé que puedo dar lo mejor de mi para que este periddico sea la mejor version desi mismo — repetia una y otra vez tratando de memorizar cada linea. Nunca habia estado tan cerca de poder conseguir el trabajo de sus suenios, y no podia permitir que los nervios la traicionaran, no enese momento. Observé a las demas personas que competirian por el puesto y se sintié mucho mas asustada. In Premiere era el periédico digital mas leido en el mundo, eraconfiable, veraz, dispuesto a todo por informar a la sociedad y sacrificado de ser necesario; Su fundador y actual presidente, Eduardo Tcherassi, habia ganado un Pulitzer junto au hermana por descubrir y exhibir el trafico de personas que tenia el programa CERBERO de los wn ‘| ©! jete y a competencia. laboratorios Jabico, y Ana habia fantaseado infinidad de veces con trabajar para ellos, incluso ganar uno ella también, por eso se habia preparado hasta el cansancio, con las mejores notas de la universidad y graduada con honores, era la candidata perfecta que estaban buscando, el anuncio decia: “Necesitamos a alguien decidido y entregado, con empatia por las historias y la vocacién necesaria para realizar los sacrificios mas grandes”. * Una mujer alta y muy delgada salié de una oficina y se paré mirando a todos los candidatos con cara de asco. —Las entrevistas comenzaran ahora —dijo —el mismo Eduardo Tcherassi los conocera a uno por uno y elegira al siguiente miembro de la familia In Premiere —Ana sintié como el corazén se le aceleré, habia estado segura que otra persona se encargaria de su entrevista, pero estar sentada frente al hombre le parecia una pésima idea, no creyé ser capaz de memorizar lo que habia practicado. —Mi nombre es Ana Avendaiio, tengo veinte afios... —tragé saliva gcémo seria capaz de guardar la compostura frente al hombre? an 5.) Oe FS te. —Vamos a comenzar a llamarlos en el mismo orden en que se recibieron sus entrevistas virtuales —continuéd la mujer sacando un papel arrugado del bolsillo, hablaba despacio y Ana tuvo que inclinarse hacia ella para escucharla mejor —van a pasar de dos en dos —dijo y las quejas se generalizaron entre los presentes, pero la mujer continué hablando igual de calmada y despacio —El sefior Eduardo no tiene tiempo de atenderlos uno por uno, e insiste en hacerlo personalmente. Comencemos — Ana tragé saliva y repasé mentalmente las lineas, nada podia salir mal, de todos los candidatos ahi presentes Ana pens6 era la mas indicada, los demas eran demasiado jovenes o demasiado viejos —Ana Avendaiio y Alvaro Soler seran los primeros —Ana se puso de pie como un resorte, se sacudié la falda y abrazé con fuerza los papeles que tenia contra el pecho. Dio un paso al frente con una sonrisa amplia y la mujer la miré con apatia — Alvaro Soler —repitié llamando al hombre y Ana lo vio salir de entre la multitud, era alto de hombros anchos, con el cabello oscuro y la barba crecida. Se paré con seguridad junto a Anay la mujer les indicé la puerta a sus espaldas. Ambos se miraron y Ana le sonrid, peor él no le devolvié la sonrisa. Abrieron la puerta y entraron a am + Gl pte y @ Compotenca. la oficina. Ana quedo bastante asombrada con el amplio lugar: Las ventanas enormes dejaban entrar gran cantidad de luz y mostraban una vista perfecta del centro de la ciudad. Frente al escritorio habia dos muebles y Ana corrié por delante del hombre para sentarse primero. —Hola —le dijo al periodista sentado tras el escritorio, tenia el cabello color chocolate, la piel palida y unos ojos verdosos que le cortaron la respiracién. —Hola —le dijo él y le mostré.una amplia sonrisa que hizo que le temblaran las piernas, Ana no pudo imaginarse que el hombre en persona fuera mil veces mas atractivo. El otro que venia por la entrevista aparecié en el rango de vision de Eduardo Tcherassi y en cuanto lo vio abrié los ojos —Alvaro Soler, mira nada mas —se puso de pie y ambos se fundieron en un amplio abrazo. Ana se quedé muy quieta observando la escena. —Es un gusto venir a saludar a un viejo amigo —le dijo el de cabello escuro y el periodista lo incité a que se sentara —Parece que In Premiere ha crecido desde la tiltima vez que vine por aqui —dijo después de sentarse y Eduardo regresé a su asiento ayn 1. El jete y la competencia. detras del escritorio. —La verdad es que si, pero han sidounos meses complicados, tanto trabajo nos esta volviendo locos, por eso todo lo del nuevo empleado — |e coment el periodista y Ana se sintié terriblemente incémoda, parecia que la estaban ignorando a propésito, o ya se habian olvidado de ella, asi que carraspeé la garganta pero ambos hombres siguieron charlando alegremente. —Precisamente a eso venia —dijo el pelinegro, Alvaro, segtin recordé Anay le tendié una carpeta al periodista —ahi estan todos los empleos que he tenido desde que me gradué de la carrera, una copia escritade el redactor del periédico El Colombiano donde me recomienda y también la informacién de los premios que he ganado —Eduardo abrié la carpeta y meneé la mano en el aire. —Sabes que no necesitas hacer todo esto —le dijo —conozco muy bien tu trabajo y tu profesionalismo — Alvaro negé con la cabeza. —No importa, no quiero pasar por encima de los demas, si voy a entrar a trabajar contigo pues lo haré de la manera correcta a demas... —Mi nombre es Ana Avendaiio —le interrumpid s/n % Sl ee FS Corre. ella, la entrevista era de los dos y el hombre la estaba opacando. Ana volteé a mirar a Eduardo Tcherassi y el hombre la miré con una sonrisa torcida en los labios, asi que ella se aclaré la garganta, era el momento que habia esperado por toda su vida y relaté todo lo que habia memorizado desde hacia dias —mi nombre es Ana Avendaiio, tengo veinte afos de edad y hace unos meses terminé mi carrera de comunicaci6n social, naci en y creci acd en la ciudad y sé que puedo dar lo mejor de mi para que este periddico sea la mejor version de si mismo. Tengo empatia y soy comprometida, aprendo rapido y aqui estan mis calificaciones, me gradué con excelencia de la universidad siendo la mejor estudiante del aio. Me gustaria trabajar en In Premiere por que es un periddico que ha demostrado... —¢Por qué pareces un robot? —pregunté interrumpiéndola el hombre con el que competia por el puesto, pero Ana lo ignordy le tendid el diploma con las calificaciones a Eduardo que los tomé. Ana intenté ocultar que le temblaba la mano. —Dime, Ana de veinte aiios que acaba de terminar su carrera —le pregunt6 el periodista — {Tienes experiencia? —la muchacha abrié la boca y luego la en ¥. EI jete y la competencia. cerré. No, no tenia experiencia {cémo podia tenerla si nadie le daba oportunidad? Se aclaré la garganta. —Vera, no tengo experiencia —le dijo y escuché al hombre a su lado suspirar, pero lo ignoré —pero como lo dije, aprendo rapido, estoy decidida a hacer lo que sea necesario por enaltecer el nombre de In Premiere, por ayudar a la la comunidad y a cada persona de este pais mostrando laverdad y nada mas alla con profesionalismo —terminé con una amplia sonrisa y Eduardo Tcherassi se la qued6 mirando a los ojos pon un momento y Ana no logré contenerle la mirada. —Robot —bromeé Alvaro a su lado, Eduardo aguant6 la risa al otro lado del escritorio y Ana sintié como le subi6 calor a la cara. —Lamento si te incomoda mi voluntad —le dijo ella volviéndose hacia él y el hombre borro la sonrisa —Yo al menos estoy intentado ganarme este puesto con mis méritos, no con la influencia — al otro lado del escritorio Eduardo solté una risotada y aplaudié un par de veces, y Ana no pudo evitar la sonrisa que se le escapé. —Bien —dijo Eduardo calmando la tensién que se habia formado — para entrar a este periddico cada wn + Er ete y 8 Competencia. candidato debe traer una noticia que ayude a potenciar su entrada, dejen de pelar y enséfien qué tienen para ofrecerme — Alvaro miré mal a Ana y lanz6 sobre el escritorio otros papeles que sacé del bolso. —Tengo varios contactos que me han informado como el candidato a la alcaldia de Medellin tiene nexos con grupos armados que estan costeando su campaiia con dineros ilicitos — dijo y Eduardo tom6 los papeles con los ojos abiertos. —Muy interesante —dijodandole una checada a los documentos. —Ahf hay informacidn de los pagos que se han realizado —anadié en un tono confiado y cruzé los brazos por detras de la cabeza recostandose al respaldo de la silla. Ana se aclaro la garganta. —Llevo un caso de un grupo de monjas que que hacen trafico de drogas — Eduardo abri los ojos y Alvaro se rio. —£Tienes algiin tipo de pruebas? —le pregunto Eduardo y Ana meneé la cabeza. —No fisicamente, pero llevo afios investigando y conozco hasta sus rutas... g/l 1 Et pete y a competencia. —{Afios? —pregunts el pelinegro a modo de burla, pero Ana no le presté atencién, miré anhelante a Eduardo Tcherassi que la miré dejando escapar el aire despacio. —Si no tienes pruebas fisicas no hay nada que hacer, Ana, no podemos acusar con especulaciones. —No son especulaciones, voy a conseguir las pruebas — ambos hombres se quedaron en silencio un momento hasta que Eduardo tomé todos los papeles que le habian dado y los puso a un lado. —Bien —dijo —tengo varias entrevistas mas. Alvaro, un gusto como siempre —ambos hombres se abrazaron como despedida y el pelinegro salié de la oficina —sefiorita Avendaiio ya puede retirarse —le dijo y ella permanecis estatica. —No me contratara, {cierto? —pregunté y Eduardo se cruz6 de brazos. —Aun no me ha dado un motivo para hacerlo — Ana apret6 los pufios. —Creo que le he dicho lo suficiente, pero usted me dijo que no apenas me vio, ese hombre que hay ahi ya se gano el lugar —se puso de pie y tomé el saco on oe ee Ye eee eee que se habia resbalado y que reposaba en el sueloy lo miré — Mejor digale ala gente que hay ahi que no pierda su tiempo, como siempre, tener influencias es lo que vale ereste pais —salié con paso decidido y dejé el edificioen el corazén roto en pedazos. In Premiere era el suefio que habia tenido incluso antes de que el periédico se hiciera popular, y de nuevo su falta de experiencia la habian condenado. ? Ese dia visité dos periddicos mas, pero el resultado fue el mismo, sino habia experiencia, no habia nada. 2 Cuando |legé a casa eran entradas las diez dela noche, su hermana Luisa ya estaba dormida y Ana se la quedé mirando desde la puerta, le habia prometido que no tendrian que pasar por las necesidades de cuando eran nifias, pero parecia que la promesa se le escurria entre los dedos como la arena seca de una playa en verano. El celular sono en su bolsillo y Ana abrié los ojos, era muy tarde, éCémo podian llamarla a esa hora? —{Con Ana Avendaiio? —pregunt6 una mujer y Ana reconocié la voz decaida y suabe de la trabajadora del periddico. —Con ella —dijo emocionada y sintié como le 10/11 ‘1. El yete y la Competencia. temblaron las rodillas. —Majiana comienza su prueba de seis meses en el periédico In Premiere —Ana sonrié dealegria, luego fruncié el cefo. —¢Prueba de seis meses? —pregunté asombrada y la mujer asintié con la voz. —Se contrataron dos candidatos a periodistas, en seis meses se elegira cual de los dos se quedara en el puesto. — Con quién tendré que competir? —no queria saber la respuesta. La mujer al otro lado de la linea rio por lo bajo. —Con Alvaro Soler —Ana se recosté de la pared con la boca abierta —buena suerte. nn <. Ganater. 2. Ganatelo. Ana se levanté temprano esa mafiana, se duché con el agua fria de su departamentoy preparo el desayuno para ella y su hermana Luisa que se arreglaba para ir ala escuela. —Puedo hablar con Elisa valencia para que entres al periddico sin necesidad de competir —le dijo ella y Ana se rio mientras peinaba su cabello oscuro frente al espejo. —No digas tonterias, Luisa — solo te tomaste una foto con ella hace meses, {Crees que te hard caso? —su hermana asintié. —Gracias a que teniamos la primicia de su embarazo por esa foto comimos varios meses, érecuerdas? Ella misma me autoriz6 publicarla, es muy amable. —No lo dudo —le dijo Ana sentandose frente a ella —pero no podras encontrarla asi no mas, es una mujer con millones de seguidores y esposa de uno de los hombres mas ricos del mundo, mejor deja asi, yo puedo hacerlo sola —su hermana frunciéel cefio. 1/12 « Dense. —No es justo, te mereces ese puesto —Puede ser, pero es algo, pensé que ni habia quedado. Hay que agradecer, aunque sea el periodo de prueba —tom6 una de las tostadas del paquete y la metié en el chocolate. —Si, pero por la mitad del sueldo —Ana no respondié, era eso o nada, pero si era algo que habia considerado, no podian depender unicamente de la mitad del sueldo que pensaba pagarle Eduardo Tcherassi por estar en In Premiere, solo tenia que aguantar seis meses, si debia tomar otro empleo de medio tiempo lo haria, pero no podia arriesgarse a perder la custodia de su hermana. —Todo va a salir bien, ya verds —le dijo y acaricié el rubio cabello de la menor —te lo prometo. Mientras viajaba en el metro no pudo evitar sentirse ansiosa o melancélica. Ella y su hermana habian pasado casi toda la vida en el orfanato después de la muerte de sus padres, y a Ana le habia tomado dos afios de esfuerzos alcanzar una relativa estabilidad econémica gracias a la beca que habia conseguido para terminar el tltimo semestre de la carrera de comunicacion social, pero la beca ya se habia acabado y los iltimos ahorros no le alcanzaban ni para un mes mas, si no aceptaba el 2/2 & DLaraten. periodo de prueba en In Premiere correria el riesgo de que le quitaran a su hermana y la volvieran a meter a aquel orfanato lleno de monjas exigentes y traficantes de drogas. Mientras caminaba dentro de la recepcién de! edificio pensaba en las formas en las que podia conseguir las pruebas que el periodista le habia pedido, esa historia era su boleta de entrada, pero se topé con Alvaro Soler en la entrada del ascensor. El hombre sonrié de lado cuando la vio. —Hola, nifa de las monjas narcotraficantes —le dijo y Ana lo ignoré —No pensé verte de nuevo por estos lados. —Claro que no, éCreiste que ya tenias el puesto? Pues tendras que competir contra mi —le dijo presionando el botén del ultimo piso y él se rio de lado. —éAh si? Vamos a ver quién se queda al final —Ana lo miré a través del espejo, el hombre tenia los ojos claros, el cabello oscuro y la mandibula cuadrada oculta por una barba medio crecida. No pudo evitar pensar que era atractivo, pero habia algo en él que le parecié extraio. Lo miré a los ojos y observé la postura del cuerpo y noté que detras de toda aquella seguridad arrolladora habia algo, algo tras los iris are €. Ganatero. azules que parecia ocultar una emocién que estaba contenida, Ana podia notarlo. —Suerte —le dijo ella como tinica despedida después de que las puertas del ascensor se abrieran y sintié como el hombre se la quedé mirando hasta que desaparecié. Ana llego hasta la oficina de Eduardo Tcherassi, pero antes de abrir la puerta su secretaria, una muchacha pequejia y rubia la detuvo —Estd ocupado y no puede atender a nadie en estos momentos —le dijo y Ana se acercé hasta ella. —Lo siento, comienzo a trabajar hoy aqui y venia a hablar con él para que me dijera qué tenia que hacer —la mujer sacé una hoja de debajo de una carpeta y se la tendid. —Esta lista la dejé él para usted esta mafiana —le dijo —cumpla todo al pie de la letra y mafiana puede hablar con él —Ana tom6 el papel y lo leyé. —Lo siento —le dijo con la cara roja —pero las cosas de esta lista parecen mas el trabajo de una secretaria, sin ofender, yo pensé que mi trabajo era mas bien de periodista... 4/12 & Vereen. —Son las érdenes del sefior Tcherassi —le interrumpié —mafiana hablara con él y se le asignara un puesto de trabajo, por el momento haga lo de la lista —le dedic6 una amplia sonrisa y clavé la mirada en su trabajo ignorando la presencia de Ana. Cuando Ana llegé al piso de abajo apretando la hoja con fuerza en la mano intent6 relajarse. Si, ellano se habia graduado con honores para luego terminar trayendo uniformes de la lavanderia, gestionar la limpieza de los corredores'y responder comentarios en las redes sociales, pero era solo por un dia, nada mis, si aguantaba ese dia luego podfa hablar con el periodista y para que la pusiera en un buen puesto, o al menos para que le contara qué méritos debia alcanzar para ganarle el puesto a su “Compaiiero” El resto del dia se la pasé de un lado para otro, trajo los uniformes de las secretarias de la lavanderia, organiz6 y dejé impecable hasta el ultimo corredor del edificio y después de las dos de la tarde respondié los miles de mensajes que habia en las redes sociales. La mitad del tiempo no sabia qué responder y andaba preguntandole de un lado a otro a todas las 5/12 «. Ganatern. otras mujeres que cumplian la misma funcién hasta que las harté. Le sorprendia cuanta dedicacién empleaba el periédico en dejar a cada usuario un buen comentario 0 una respuesta rapida. Al final del dia legé a casa con los ojos enrojecidos y se durmié casi de inmediato y al dia siguiente, de pie frente a la oficina de Eduardo recibié otra hoja con deberes. —Pensé que hoy podia hablar con él —Ia secretaria negé sin mirar a Ana. —Tal vez manana. La semana de Ana se convirtié en un en un sinfin de tareas patéticas, parecia mas una mandadera que una periodista y la situacién comenzaba a frustrarla, y mucho mas cuando se dio cuenta de que Alvaro soler llevaba el caso del candidato a alcalde de la ciudad que le habia mostrado a Eduardo en la entrevista, lo habia visto entrar ala oficina del periodista tantas veces que tenia los pelos de punta por la impaciencia, asi que la tarde del viernes se paré frente a la puerta de la oficina. —Esté ocupado —le dijo la secretaria y Ana la miro con intensidad. «. Ganatelo. —Anunciame —le dijo y la mujer nego. —El me dijo que no lo interrumpier... —jAnunciame o entro sin preguntar! —alzé la voz y la mujer dio un brinco tomando el teléfono. — Sefior Tcherassi —dijo —Ana Avendafio esta aqui y quiere hablar con usted —luego bajo la voz para que Ana no la escuchara, pero no lo suficiente —sefior, la muchacha que contrat6 para... la dela entrevista... ok —levanté la cabeza —esta ocupado y no puede atenderla. jEspere! —Ana entré sin miramientos a la oficina, el hombre tenia que escucharla, no era una empleada del servicio ni una mandadera. Cuando entré, habia dos personas acompaiiando al periodista, Alvaro Soler y una mujer alta y musculosa que tenia la los lados del cabello rapado. —Quiero que tu te encargues de eso —le decia Eduardo a Alvaro y Ana se llené de rabia. {Como la estaban excluyendo de esa manera? Cuando los tres notaron la presencia de la muchacha se volvieron hacia ella. —Dije que estaba ocupado —le dijo Eduardo en un 7/12 €. Ganaten. tono firme y a ella le temblaron las rodillas, pero ya estaba ahi y no habia marcha atras. —Necesitaba hablarte, levo toda la semana llevando y trayendo ropa sucia, limpiando los corredores, respondiendo preguntas en las redes del periddico y llevando café —Alvaro se rio por lo bajo y Ana se aguant6é las ganas de pegarle con el zapato. La otra mujer la miré de pies a cabeza y luego miré al periodista al otro lado del escritorio. —Mira Ana, primero calmate —le dijo él y Ana sintié que se entumecieron las manos, asi que apreté los puiios, odiaba esa palabra —Sé que no he tenido trabajo para ti esta semana, pero agradece que al menos te dila oportunidad de competir por el empleo —Ana se cruzé de brazos. —E] lleva el caso que propuso mientras yo trapeo el suelo, {Como voy a competir contra eso? — le replicd, ya no le importaba que hubiera otros dos ahi, tenfa el derecho a defender su postura. Eduardo se presion6 el puente de la nariz. —Ana, |a noticia que propuso Alvaro es mucho mas sdlida, —Nadie quiere saber sobre monjas que trafican — B12 <. Sanatern. dijo Alvaro y Ana lo ignoré, no dejaria que el hombre se interpusiera. —Mi historia también es buena, si me dieras la oportunidad... —Ana tal vez luego, por el momento... —£éQuieres que siga trapeando el piso? —le interrumpié alzando la voz —Me gradué como la mejor de mi generacién, y éramos mas de cien, merezco que me den la oportunidad —Eduardo levanté la mano en el aire y Ana se quedo callada. El hombre tomé el celular que tenia frente a él en el escritorio. —Sigues ahi, Elisa —al otro lado una voz femenina asintié con la voz y Ana sintié que le dio mareo éAcaso estaba hablando con la mismisima Elisa Valencia? —tenemos un problema por aca, hablamos luego. —No seas tan duro con ella —le dijo la mujer al otro lado y Ana sintié desfallecer, Elisa Valencia la estaba defendiendo sin conocerla. El hombre colg6 la llamada y se volvié hacia Ana, tenia los ojos verdosos oscurecidos y le hablé con voz suabe, pero no poreso Ana no not6 que estaba lleno de rabia. oO/12 €. Genser. —Los méritos no se ganan con notas de la universidad, Ana, los méritos se ganan en la vida real —ella quiso decir que si no le daban la oportunidad nunca tendria esos méritos, pero estaba demasiado paralizada para hablar —por el momento lo inico que puedo ofrecerte de trabajo es lo que haces ahora, y no voy a permitir que vengas a mi oficina a gritarme de esa forma, sino estas de acuerdo entonces empaca tus cosas y largate a donde sientas que si te valoren, pero dudo que ni te consideren al menos para trapear corredores, no tienes nada de experiencia, experiencia que puedes ganar aqui si te comportas, ysino te gusta las puertas estan abiertas para que recojas lo que tengas y busques nuevos horizontes —Ana se lo quedé mirando con los ojos abiertos y bused consuelo en las otras dos personas que estaban con ella, pero la mujer miraba un punto fijo en el suelo y Alvaro aguantaba las ganas de reir, asi que agaché la cabeza sintiéndose humillada y aporreada y no se detuvo hasta que la puerta del baiio se cerré tras ella. —No —dijo para si misma —no me puedo ir —las lagrimas comenzaron a brotar y le impedian la visién, Sus padres habian dejado un fideicomiso antes de morir para que sus dos hijas estudiaran, y 10/12 € ULereren. habian hecho un sacrificio muy grande para conseguirlo, tanto, que aAna no le alcanz6 para cubrir la carrera completa, pero sus excelentes calificaciones le otorgaron la beca. Se senté en la taza y dejé escapar los sollozos, ese dinero y el inicio de la carrera era lo tinico que le habia quedado de sus padre, no podia ser que hubieran sacrificado hasta su vida para que ella fuera alguien en la vida y terminara trapeando corredores. Pateé la puerta y lloré por largo rato, hasta que el reloj del celular marcé la seis de la tarde, preferia que el edificio estuviera vacio y que nadie estuviera ahi para verla salir con los ojos hinchados, pero cuando abrié la puerta del cubiculo la mujer con la cabeza rapada estaba recostada en el lavamanos y la miré con asco. —Al fin — le dijo —llevo esperando que salgas desde hace una hora —Ana se aclaré la gargantay la voz le salié ronca. —Hay mas cubiculos —dijo y la mujer se volvié hacia el espejo para retocarse el maquillaje. —Venjia a hablar contigo —Ana se quedé quieta mirando los verdes ojos de la mujer —Tal vez wi2 pienses que mi hermano es muy duro contigo —le dijo —pero creeme, todos lo seran, y tiene razén en algo, nadie te va a dar una oportunidad si no te la ganas —levanté las manos en el aire mostrando los baiios —écrees que para él fue facil construir este imperio? No, nifia, lloré muchas mas veces que tii, nadie quiso escucharlo y mira donde esta ahora, el primer colombiano en ganar un Pulitzer. Si quieres quédate en ese bafioy llora otro rato, pero después sal y demuéstrale de verdad de qué estas hecha, pero no con palabras sinocon hechos, obligalo a que vea de lo eres capaz si quieres ganarte su respeto y cerrarle la boca al engrefdo de Alvaro —se dio vuelta y antes de salir le hablé sobre el hombro — eso si no quieres quedarte toda la vida trapeando corredores. Anase qued6 mirando la puerta por donde habia desaparecido la mujer y no pudo evitar sentirse un poco mas empoderada. Ella tenia razon, no era suficiente decir que era la mejor, tenia que demostrarlo. Le iba a demostrar a ambos hombres que era la mejor. ‘SURPERISE GIFT: 400 bonus free for you,activity time is limited! 12/12 Ew 3. Una oportunidad. Ana lleg6 esa mafana de lunes mas temprano de lo normal, tan temprano que el tinico que habia en el edificio era el vigilante que le sonrié en cuanto la vio. Traped, llevé la ropa sucia y la trajo de nuevo limpia, la ordend, respondié los comentarios con fmpetu y cuando terminé apenas era medio dia. Llegé a la cafeteria con paso decidido y, después de preguntar a la secretaria de Eduardo cémo le gustaba el café, le llevé un vaso grande, muy frio y dulce. Cuando asomé por las puertas del ascensor Alvaro estaba saliendo de la oficina del hombre y en cuanto la vio le sonrié, pero Ana no le devolvié la sonrisa, pasé de largo junto a él casi sin prestarle atencién. —Vengo a traerle este café —le dijo a la secretaria que apenas la miré y asintié con la cabeza, pero antes de que Ana abriera la puerta se volvid hacia ella —lamento lo del viernes, no debi gritarte —la muchacha levanté la cabeza y le sonrié. —Tranquila, no importa, ya estoy acostumbrada — Ana quiso decirle algo, no estaba bien que la gente Ww J. Una oportunidad. le gritara, pero se qued6 callada. Entré a la oficina y encontré a Eduardo Tcherassi recostado en uno de los vidrios que daba a la calle hablando por celular. En cuanto la vio regresé la vista al vidrio. Ana camin6 y dejé el café sobre el escritorio. Pensaba hablar con el periodista, pero ya habia aprendido la leccién de no interrumpirlo asi que dio media vuelta sin decir una palabra. —Te llamo luego... Ana, espera —le dijo él cuando ella estaba a punto de salir y se volvié despacio — ven —le dijo sentandose tras el escritorio e indicandole uno de los muebles de enfrente, pero ella no se sento. —Lamento si fui un poco duro la semana pasada — le dijo y ella levanté la mano en el aire para que él no hablara mas. —Lo sé, lo entiendo —le dijo —me daba rabia ver que Alvaro si podia hacer cosas mas importantes, pero entiendo que él tiene experiencia y recorrido y yo no. No importa —el hombre cruzo las manos por encima del escritorio y la miré detalladamente, tanto que logré ponerla un poco incémoda. —{Te han dicho que suelo ser bastante detallista? —le pregunté y ella meneé la cabeza, habia aT 3. UNS CPOrurne. escuchado rumores, pero, {Qué periodista no lo era? —el dia de tu entrevista de trabajo entendi un par de cosas de ti, menos de lo que normalmente logré leer en las personas pero si lo suficiente como para que llamaras mi atencion —Ana sintio que se le subié el calor a la cara, odiaba ponerse roja cuando pasaba eso, pero intenté no demostrar ninguna emocién — Tu misma lo dijiste, el puesto era para Alvaro, pero sé que puedes tener potencial. —Gracias por la oportunidad, prometo que no lo voy adecepcionar —él nego. —No lo|hagas por mi —le dijo —hazlo por ti, tu eres la que quiere este puesto y esta carrera, hazlo por la vocacién de intentar hacer este mundo mejor —Ana asintié, tenia muy claras sus convicciones y sabia lo que queria de su trabajo pero, aunque él no lo dijera ella tenia que convencerlo, él era ese escalén que la catapultaria a cumplir sus suenos y Alvaro el bache que la hundiria, tuvo claro eso en aquel momento asi que asintié con seguridad. —Gracias —le dijo —quisiera pedirte permiso para salir ahora, tengo asuntos por resolver importantes, todo mi trabajo de hoy esta completo —Eduardo se tomé un momento para contestar. 3/7 2 —Esta bien —le dijo. Ana agradecié con una sonrisa y dio la vuelta —Tal vez en un par de semanas veamos lo de las monjas —le dijo. Ana se detuvo antes de salir. —NO Se preocupe por eso. Salié del periddico después de cargar un poco su celular, lo necesitaba con el maximo de bateria y el aparato se habia compartido terriblemente mal las ultimas semanas y no tenia dinero para cambiarlo. Quiso pensar que encontrar un trabajo de medio tiempo en las noches le resultaria facil, era una mujer atractiva y ella lo sabia, pero los bares y los restaurantes estaban a tope en personal y no encontré un posible lugar de trabajo que le ayudara asolventar el bajo sueldo que le pagarian en In Premiere, asi que camino casi inconscientemente por las calles mientras caia la noche y terminéd legando al bar Luna Escarlata. Se qued6 de pie un rato frente a las puertas. El dinero del fideicomiso de sus padres estaba destinado tinicamente a la universidad de Ana, no para comprar comida y pagar un lugar para vivir, af Eee por eso se acabé antes de tiempo y Ana se sumi¢ en una profunda crisis econémica que la habia puesto alos pies de aquel lugar, igual que en aquel momento, y cuando le aprobaron la beea salio de! sitio como alma que Hleva el diablo y juré nunca volver a él, pero estaba ahi de nuevo, de pie frente a las puertas oscuras del lugar con el corazon acelerado. —Serian solo seis meses — se dijo en voz baja, pero nada podia asegurar eso, esos seis meses se harian permanentes si no ganabael puesto y no queria pasar alli mas de lo necesario, Las luces de neén del lugar se encendierony Ana dio un respingo, dio media vuelta y camin6 por la acera a toda velocidad. —Sabia que volverias —le hablé una voz ronca y Ana frend en seco —siempre vuelven —se gird despacio y se encontré con Amelia Bifién, una mujer de unos sesenta, de piel curtida y toz tisica por el cigarrillo que era la duefia del bar —Ana caminé hacia ella y se paré justo en frente. —No creo volver —le dijo y la mujerse rio, y la risa termin6 en una tos gargajienta. —Te vi por la ventana, estuviste mas de diez 5/7 eee minutos de pie frente ala puertay eso dice otra cosa —Ana no contest6, miré el cartel luminoso y se mordié el labio —eres una de las mejores bailarinas que he tenido —le dijo la mujer —si hubieras querido entregar tu cuerpo te hubieras hecho asquerosamente rica, muchos hombres estaban dispuestos a pagar millones por ti, mi gaviota negra —Ana apret6 los ojos, el nombre le traia muchos recuerdos y no precisamente buenos. —Solo con bailar me era suficiente —le dijo y la voz le tembl6. —Cuando eras tu sola tal vez —la anciana camin6 hacia ella y 1a tomé del ment6n para levantarle la cara —nunca mires abajo, preciosa, ante nadie — Ana abrié los ojos y contemplé a la mujer por un segundo. —({Admitirias que solo bailara? — la mujer asintid. —Sabes que si, acd ninguna mujer esta obligada a vender su cuerpo si no quiere, pero recuerda que hay muchos hombres que piensan que solo por estar en un prostibulo pueden tener ala mujer que quieran grecuerdas lo que paso la Ultima vez? —Ana asinti6, no queria recordar aquel momento —tal 6 ee ee vez si subastas tu primera vez... Ana le aparté la mano y le gird la cara, eso nunca. —No —dijo con seguridad y la mujer asintié. —Hubo una vez una muchacha —comenzé a contarle la Amelia. Ana ya conocia esa historia —se subast6 por cien mil délares, cien mil, como prostituta se acost6 solo una vez con un hombre, solo una y todo lo invirtié tan bien que resolvié su vida para siempre. Obvia mente después de pagar mi porcentaje que no es mucho, a decir verdad. —Ha pasado mucho tiempo, ¢cémo esta segura que aun soy virgen? —la mujer se rio y dio media vuelta entrando al lugar. —Un solo hombre, mi querida gaviota negra, solo uno y resolverias tu vida. Cien mil por ti sera solo el comienzo —cerré la puerta tras ella y Ana se qued6 mirando el letrero, luego dio media vuelta, tenia otro asunto importante que atender esa noche. Si Eduardo queria pruebas del trafico de las monjas, pues ella se las daria. wT io Soe Nes Se 4. El Orfanato. Ana sabia perfectamente a donde debia ir y en qué momento, no en vano habia pasado la mayor parte de su vida en aquel frio y solitario lugar. Llegé hasta la esquina del parque y se recost6é disimulada mente en la cerca de madera que separaba el orfanato de la calle, y movié la tabla suelta por donde se escapaban las muchachas en las noches,. En escalofrio le lleno la espalda, llevaba dos ahos sin entrar ahi, y el aura tétrica del lugar permanecia intacta. Corrié hasta la ventana de su vieja habitacién. Si tenia suerte, las muchachas deberian de estar en ese momento en el almacén como de costumbre, asf que cuando abrid el pestillo desde afuera y abrié la ventana la habitacion estaba en la total penumbra. Ana entré con el coraz6n bombeandole contra el pecho, muchos recuerdos negativos se acumularon dentro de su cabeza. Corrié por el corredor muy pegada a la pared hasta que llegé a la pequefia ventana a nivel del suelo desde donde se podia ver hacia adentro y asom6 la cabeza disimuladamente. wi3 S. Sl reste, Adentro habia por lo menos cuarenta muchachas entre los diez y los quince trabajando en mesas alargadas con un polvo blanco que Ana conocia perfectamente. Lo pesaban y lo empacaban disimuladamente en zapatos que metian en cajas. Anasacé su celular y tomé un par de fotos a través del cristal, luego corrié hacia el corredor trasero y asomé la cabeza por el borde donde logré fotografiar a una de las monjas del lugar recibiendo aun hombre, ambos estaban bastante armados. Con un nudo en la garganta salié del lugar después de mimar un poco al perro vejo que parecié reconocerla y salié por la tabla vieja de la cerca que se movia. Solo afuera logré respirar con un poco mas de calma. Cuando llegé a casa Luisa ya estaba durmiendo, y después de darse una ducha se acosté en su fria cama acontemplar las imagenes que habia capturado. Hacia apenas unos aiios ella era una de esas nifhas que era obligada a empacar y esconder drogas. En la fotografia donde aparecia la directora del orfanato con el hombre Ana habia logrado capturar 23 6. Et UTENero. sus rostros a la perfeccién, dandose la mano y armados. Con la evidencia que tenia podia enviarlos ala carcel, pero ella queria ir mucho mas alla. Entré a la pagina de In Premiere, Le gustaba revisar cada noche qué tipo de historias se publicaban en el periddico, sobre todo los articulos de Alexandra Tcherassi, la hermana de su jefe, la mujer siempre mantenia un mensaje feminista en cada una de sus publicaciones y tenia una forma de escribir cruda y realista. Navego por la pagina y observo una publicacién de Eduardo Tcherassi en donde hablaba sobre la corrupcién en el pais y Ana no pudo evitar notar la tremenda calidad que tenia el hombre para redactar, el profesionalismo y la habilidad para introducir al lector en su historia y hacelo sentir empatia por el tema, hacia que el lector se involucrara de verdad con la noticia y Ana entendié por qué el hombre tenia tantos premios; era comprometido, dedicado, tenia un gran talento. Ana cerré los ojos y lo vio en su mente, lo imaginé sin camisa y se deleité con los miisculos hinchados y enrojecidos bajo la palida piel. Abrié los ojos y dejé escapar una sonrisa, no podia dejarse llevar por esos pensamientos, él era su jefe. Ho Et orca Presiono el botén que decia: “tendencias” y cayo sentada en la cama de golpe, en primer lugar, estaba Alvaro Soler con la noticia del la corrupcién del candidato a la alcaldia, tenia miles de comentarios y miles mas de lecturas. Dejé e! celular con rabia y se recosté en la cama. Hubiera hecho un berrinche como estaba acostumbrada, pero las palabras que le dijo Alexandra Tcherassi le llegaron. Si ella queria un puesto ahi, se lo tenia que ganar. Al dia siguiente lleg6 mucho mas temprano al periédico, tanto que cuando las primeras personas comenzaron a pulular por el lugar ella ya tenia los uniformes doblados y los corredores impecables. Después de navegar por horas en las fotos de los. criminales mas buscados de la ciudad no logré encontrar al hombre que estaba con la monja, asi que tomé las fotografias que ya tenia impresas y se dirigié a la oficina de Alexandra Tcherassi. En al camino se topé en uno de los pasillos con Alvaro, y aunque Ana intenté6 pasar de largo el hombre la detuvo de la mano. —Espera, Ana, queria hablar contigo —ella se detuvo y lo miré a los ojos, el hombre tenia unas 413 ‘G. Cl UTTENeae. pestafias largas y unos labios bastante carnosos y rojos. Ana le aparto la mirada de la cara. — {Qué quieres? —le pregunto y é! la solté metiéndose las manos a los bolsillos. —Queria decirte que ya no me burlaré mas de ti y de tus monjas traficantes — Ana dio media vuelta, no tenia tiempo para perder con el hombre —espera — la detuvo —lo siento, entiendo que debe ser dificil no encontrar nada qué publicar. —Yo tengo qué publicar —ledijo exasperada y él meneé la cabeza. —Me refiero a algo mas...interesante. Algo como la nota que subi anoche, la viste? —Ana asintié. —También vi que no eres tan buen escritor como presumes —el hombre abrid los ojos y meneé la cabeza. — {TW que sabes? —Ana se cruzo de brazos. — Escribir no es solo tener buena ortografia, hay que hacer que el lector se sienta implicado en la noticia, no contarlo como un chisme de barrio —el hombre la miré con suficiencia. —La noticia tiene mas de un millén de lecturas — 5/13 &, El OTTBneNo. Ana se dio la vuelta y le dijo antes de doblar la esquina: —Cualquiera es capaz de leer algo tan basico —Ana se rio cuando lo perdié de vista, la verdad habia leido toda la noticia y aunque no era algo tan magistral como lo que escribia Eduardo Tcherassi, el hombre tenia lo suyo. Cuando la secretaria de Alexandra le indico que podia entrar, Ana se introdujo en la oficina un poco intimidada. La mujer estaba tras su escritorio de vidrio y tragaluces en el techo iluminaban la estancia. — {Para qué soy buena? —le pregunto y Ana camino hasta ella dandole las fotografias y la periodista la miré con los ojos abiertos. —{Es verdad lo de las monjas? —Ana no contest6, Gnicamente sefialé el rostro del hombre en la imagen. —Necesito saber quien es él, {podrias ayudarme? —la mujer sonrio de lado. —Tengo un amigo que te puede ayudar, y mi hermano se pondra feliz —Ana se sonrid ampliamente. 6/13 6. CE Tana. —Su nombre es Gerardo Rios —le dijo a Ana Alexandra Tcherassi después de un rato —mi amigo buscé su rostro en la base de datos y el hombre tiene antecedentes de violencia intrafamiliar y narcomenudeo. Ha estado entrando y saliendo de prision desde que tenia quince y hace mas de un afio que encontraron su cadaver flotando en el rio Medellin y ahi termina su historia —Ana se rio de lado, parecia que la historia de las monjas traficantes prometia ser mas interesante de lo que pensaba. —Muchas gracias, Alexandra —le dijo ala periodista recibiendo la carpeta con la informacién y la mujer la miré de los pies a la cabeza. —Mi hermano siempre ha tenido un sexto sentido para reconocer diamantes —le dijo y se puso de pie para mirar la ciudad por la ventana —Reconocié en Elisa Valencia algo que no cualquiera habia visto, una mujer determinada y valiente —volte a mirar a Ana que permanecia sentada bajo el sol que entraba por el traga luz de la oficina —Cuando te contrat6 lo reii, le dije que solo se habia dejado embaucar por tu belleza y que no pensaba con claridad, {sabes qué contesté? —Ana nego, aunque sabia que era una pregunta retorica —que sabia que podias hacerlo, que habia bajas probabilidades pero Wi « Sl Uranew. que tal vez lo harias. El sabe muy bien qué es que nadie te escuche porque no eres nadie en el mundo éPodras con esto sola? —Ana se puso de pie de un brinco con la espalda recta. —Daré todo de mi para no perder esta oportunidad — Alexandra asintié con la cabeza. —Sino metes la pata, conmigo tendras una aliada —Ana asintié, y le agradecié con un movimiento de cabeza. Cuando salié de la oficina de la mujer se sintié bastante mas liviana, y lo primero que se encontroé cuando llegé al primer piso fue la cara arrogante de Alvaro. —Qué bueno que apareces, {podrias traernos dos cafés a Eduardoy ami? Estamos discutiendo un tema importante, el mio bien frio — desparecié por las escaleras antes de que Ana pudiera decir algo. —Yo no soy una mesera — Susurré Ana mientras subia los cafés —{Quién diablos se cree él? Ambos estamos en el mismo puesto y se cree superior. Entré a la oficina con ambos cafés y una sonrisa de oreja a oreja. no pensaba dejar que Alvaro notara Ria 6. Gt renew. que le afectaba. Ambos hombres estaban sentados conversando sobre algo y Eduardo se sorprendié al verla llegar. —Ana, que amable —le dijo cuando recibié su café frio y dulce. —Es un gusto, jefe —le dijo y liego le dio a Alvaro el suyo. Cuando se disponia a salir Eduardo la detuvo. —Hablaremos de un caso peculiar, {Nos quieres acompafiar? —Ana lo miré, el hombre tenia una pequefia sonrisa en los labios y Alvaro abrié los ojos. —({Por qué? —pregunté y Eduardo se encogié de hombros. —Ambos son periodistas de este periédico, sabes que le concierne —le dijo como tinica respuesta y Ana vio como el hombre se mordié la lengua, asi que se senté bastante emocionada a su lado. —Bien —comenzé Eduardo —le contaba a Alvaro que In Premiere sigue ena investigacién de los laboratorios Jabico con el programa CERBERO que denunciamos hace unos meses —Ana trato de ahogar un grito, era la noticia mas importante que o/18 « Of Vraew. el periddico habia tenido en su historia, y ahora ella podia ser parte de eso —Descubrimos que el programa era solamente un trafico de personas y logramos descubrir a sus cuarenta miembros, pero la informacion que tenfamos estaba desactualizada y cinco miembros mas estan libres, y ayer nos lleg6 una amenaza... —jQué diablos! —grité Alvaro y escupiéel café que Ana le habia traido por todo el piso de la oficina — te dije que mi café era frio —le dijo aAna con rabia y ella se encogié de hombros. —Lo siento, pensé que me dijiste que muy caliente y espeso —el hombre la sefiald con el dedo. —£Ti le pediste que trajera el café? —pregunté Eduardo con el cejio fruncido y Alvaro asintio. —Sélo le pedi un favor, y mira lo que hizo, lo hizo a propésito — Eduardo volted a mirar a Ana y ella le aparté la mirada, siempre habia sido una mala mentirosa —Trae un trapo para que limpies esto — le dijo el hombre a Ana y ella lo miré mal y con los ojos abiertos, pero Eduardo intervino. —Ana no es una mesera ni una aseadora, es tu igual y te pido que la trates con el respeto que se merece —luego volteé a mirar a Ana —y ti mejor ve a 10/13 St rae. responder los comentarios del periddico. Los quiero alos dos fuera, ahora —Alvaro se puso de pie y salié hecho una furia. —Lo siento, yo no... —comenz6a decir Ana y el periodista la interrumpi6. — Te estoy pidiendo una explicacion? —Ana nego despacio con la cabeza —entonces sal de aqui y has el trabajo para el que te contraté —Ana sintié como le ardié la punta de la nariz, siempre le ardia cuando tenia ganas de llorar, asi que salié casi que corriendo de la oficina del hombre. Mientras bajaba por las escaleras se reprendio a si misma, habia estado a punto de ser parte de una de las noticias de la década y su estupidez e inmadurez lo habia arruinado todo. Se encontré a Alvaro en las escalera, el hombre se miraba la lengua en el reflejo de una ventana y cuando la vio cerré la boca. —£Viste lo que hiciste? —le pregunto y ella le apunté con el dedo. —TU me trataste como si fuera una mesera, pero entiende que yo estoy a tu mismo nivel —el hombre se rio. —éEl mismo? —le dijo, hablaba raro, seguramente Wit & Ct Urreriew. por la lengua herida —Yo tengo siete aiios de experiencia y trabajé en uno de los mejores periddicos de este pais —Ana avanz6 hasta él, pero el hombre no retrocedié y cuando ella le habl6 sus narices casi se rozaron. —Entonces por qué te fuiste de ahi? —estaban tan cerca que Ana pudo sentir la fragancia dulce del hombre y el sudor que le perlaba la frente, le miro los carnosos labios apretados. El dio un paso atras y le solté una superficial mirada antes de alejarse escaleras abajo. Ana se sento pesadamente en la silla frente al computador, atin tenia rabia y ganas de llorar, gcémoves que era tan llorona? Pasé el resto de la tarde revisando los miles de comentarios que tenia la publicacién de Alvaro y cada uno la ponia mas exasperada. Entre los comentarios de asombro y felicitaciones al periodista Ana encontré a varias fanaticas que proclamaron lo atractivo que era el hombre y ella elimin6 un par disimuladamente, se dijo para si misma que eran comentarios que no aportaban nada, pero ella sabia que era meramente por la envidia que le dio. Un mensaje corto con un emoji de miedo Ilamé la 12/13 Me ae ot Cae ee. atencién de Ana y lo leyé: “Como In Premiere contraté a este periodista después de lo que hizo en El Colombiano? no tiene criteria, es amarillista y mentiroso, deberian revisara quien contratan mas detalladamente. Lastima que hubieran desaparecido misteriosamente todos los articulos” Ana abrié los ojos, sabia que el hombre no era un santo. Sacé su celular y disimuladamente sacé una foto del comentario mientras sonreia con malicia. Llegaria hasta el fondo de ser necesario. SURPERISE GIFT: 400 bonus free for youactivity time is limited! GET IT 13/13 OC. SIRTiee Tires Ce pete. 5. Enorme metida de pata. Habia llegado muy temprano ese dia, y para antes del mediodia ya tenia hechos todos sus quehaceres. y estaba atorada frente al computador buscando qué era lo que habia hecho Alvaro Soler en el periédico EL Colombiano para que aquella persona lo tachara de mentiroso y amarillista, pero no lograba encontrar nada relacionado. Asu celular le llegé un mensaje de texto donde la encargada de los recursos humanos la llamaba para firmar el contrato que la acreditaria oficialmente como periodista del periddico, y se puso de pie contenta y casi que floté hasta la oficina de la mujer, pero la sonrisa se le borré cuando lo primero que vio al abrir la puerta fue la arrogante cara de Alvaro. —Lean atentamente antes de firmar, cualquier duda que tengan me comentan —Ana tomé su contrato y comenzé a leer detalladamente, erael primer contrato que firmaria en su vida y le habian dicho que debia leer bien antes de firmar. Cuando lego a la parte del sueldo se mordié el labio, tenia la esperanza de que por alguna razén la mujer se habia equivocado al llamarla y que no era vi3 2. EROS MISS OS Pane. medio salario, pero ahi estaba bien escrito, con numeros y letras, solo la mitad del salario minimo. De reojo volteé a mirar el contrato que leia atentamente Alvaro, por suerte iba en la misma pagina que ellay Ana ladeé la cabeza disimuladamente. —jQué? —grité ylos otros dos dieron un brinco. —No mires mi contrato —le dijo Alvaro al ver la cara de Ana metida en su papel entonces lo aparto. —Te van a pagar dos salarios minimos —dijo ella y él se encogié de hombros —A mi solo la mitad de un minimo —le dijo y él laded la cabeza. —Es porque yo si soy un periodista de verdad — Ana le volteo la mirada. La mujer de recursos humanos apenas y atendia a la conversacién que tenia el par, asi que Ana tomo un lapicero que estaba sobre la mesa y firmé el contrato sin terminar de leerlo, ya habia visto lo suficiente. Cuando subié a la oficina de marketing pated el basurero frente a sucomputador y todos los papeles 2/13 B. SOS MISS Os pete. salieron volando, y pasé media hora recogiendo hasta la Ultima viruta de lapiz. Se senté pesadamente en la incémoda silla. {c6mo era posible que le pagaran tantoa ély tan poco a ella? No le parecia justo, sabia que él tenia mas experiencia, y no le hubiera molestado que le pagaran mas si no era mucha diferencia, pero literalmente tres veces mas que a ella le parecia una exageracion. —No puedo aguantar seis meses asi —se dijo para si misma en vos alta —mealcanzara apenas para el arriendo, ¢y todo lo demas? —abridlos ojos —a menos de que no sean los seis meses. Entré al computador y pasé media hora buscando el comentario que habia leido el dia anterior, y gracias a que tenia un usuario de alto mando en la pagina pudo extraer el niimero de teléfono de la persona y la agregé al chat de su celular. En el edifico Ana tenia poca privacidad, asi que se encerré en el cubiculo del bafio y llam6. Después de un par de tonos la persona al otro lado contest6, era una mujer. —Alé —contesté y Ana se aclaré la garganta. —Hola, mi nombre es Ana Avendaiio, soy 33 O. EOTTS ITEMS 6S (ate. periodista en el periddico digital In Premiere —Ana sintié como la mujer contuvo el aire. —éPasa algo? —Si, trabajo también en el area de marketing y redes y vi el comentario que puso sobre Alvaro soler en su noticia. —{Estoy metida en problemas? —pregunto la mujer alarmada y Ana nego con la voz. —Paranada, solo queria que me contara mas al respecto —la mujer al otro lado de la linea, que Ana pensé podria ser una muchacha, guardo silencio un rato. —Bueno, eso pasé en Bogota con el periddico El Colombiano —le dijo —{Usted esta en Medellin? — le pregunté y Ana le dijo que si —bien, entonces le daré la direccion del directamente implicado —Ana memoriz6 la direccién y el nombre del hombre. —Gracias —le dijo a la muchacha. Salié del baiio y tom6 su bolso dispuesta a salir, pero se encontré con el mismisimo Alvaro en el ascensor y el coraz6n se le detuvo. Entré nerviosa y traté de no mirarlo a la cara, como si el hombre pudiera leer en sus ojos que conspiraba en su Aly 2. CRON TERS OS Pate. contra, asi que se qued6 callada y no lo miré. Alvaro llevaba una enorme caja de carton lena de cosas que Ana no alcanzé a ver. —{Por qué tienes cara de horror? —le pregunto, pero ella no respondié — gestas enojada porque me dieron oficina y a tino? —Ana volteé a mirarlo con la boca abierta, luego miré la caja, adentro habia fotografias y libros que parecian ser de uso personal del periodista. Ana no respondio nada, ya iba a ver por cuanto tiempo le duraria a dicha. Llegar en taxi hasta el lugar que le indico la mujer le costé un ojo de la cara, asi que esperé que todo valiera la pena. Entr6 al edificio y pregunté al vigilante el piso en el que trabajaba el hombre. Era un edificio viejo lleno de oficinas de alquiler para trabajadores independientes, que no tenia ascensor y poca iluminacion. Ana llego hasta el quinto piso y se detuvo en la puerta de madera que tenia inscrito: “Alveiro Faquini, abogado de familia” tocd un par de veces. —Pase —hablé un hombre al otro lado y Ana abri6é la puerta. La oficina era un lugar himedo y oscuro —{En qué puedo ayudarla? —le pregunté el hombre al otro lado del escritorio, era un abogado entrado en los cuarenta, con el cabello canoso y 5/13, 2. CNOMe Mega GO pata. unas profundas ojeras que contrastaban con el traje descolorido que tenia puesto. —Mi nombre es Ana Avendaiio —le dijo y é1 le tendié la mano, Ana la tomé, estaba fria. —Usted ya leyo mi nombre en la puerta, digame, seiiorita Ana, {en qué la puedo ayudar? —dQueria hacerle unas preguntas, trabajo para el periddico In Premiere —la sonrisa del hombre se borro lentamente de su rosto y la expresion se le ensombrecié, —Lo siento, no quiero tener nadacon periodistas ni periddicos —le dijo y Ana levanté ambas manos. —Tranquilo, le prometo que lo que usted me diga aqui no saldra ala luz, esto no es para publicar le doy mi palabra —el hombre la mir6 de pies a cabeza. —Es sobre Alvaro Soler? — Anaasintid. —Llevo mucho tratando de investigar qué fue lo que paso, pero no logré encontrar nada —el hombre se rio. —E! movié hasta la ditima de sus influencias para 61 3 a a que desapareciera esa manchaen su carrera, por eso no hay nada —Ana acercé el asiento mas a él. —(Podria decirme qué pas6? —el hombre parecié poco convencido, luego bajé la cabeza y aspiré profundo. —Yo era de los mejores abogados de la ciudad, alla en lacapital, y él destruyé mi carrera —Ana se senté en la punta de la silla bastante intrigada y él comenzé a contar la historia —hace unos seis meses estaba casado, pero mi esposa era... complicada, un dia la descubri con su amante en el estacionamiento de un motel y la enfrenté —le aparté la mirada a Ana y giré su asiento pare ver por la mindscula ventana —ella comenz6 a golpearme porque la llamé zorra, me arafié y hasta me arrancé parte del labio. —Lo siento — le dijo ella, no sabia mas que decir, pero el hombre nego volviendo a mirarla. —Ese apenas fue el principio, no sé cémo se filtraron imagenes de la camara de seguridad, eran solo fotos en las que parecia que era yo el que la golpeaba a ella, y el maldito de Alvaro soler las publicé —se puso de pie y abrié un libro viejo, sacé los recortes del periddico y se los mostré a Ana — WN3 Os SIRT CRS OO Pane. escribid que yo era un abusador, que siendo un abogado de familia le faltaba a mi ética y no sé qué miles de cosas mds, pero no en vano yo era uno de los mejores abogados, seforita, él destruyé mi carrera y yo hundi la suya liberando los videos completos de las camaras de seguridad —Ana miré los recortes, en primera plana se leia: “Famoso abogado de familia golpea brutalmente a su mujer” — El pidié disculpas publicas, pero ya era muy tarde, fue tachado de mentiroso y amarillista. Ambos nos fuimos a piquede ahi en adelante —le tendié otro recorte —esta fue su disculpa admitiendo el error y no sé qué mas —Ana observé6 todos los recortes que el hombre le habia dado. —éMe los puedo quedar? —el hombre sonrié de lado. —Si es para terminar de hundirlo, si. Ana salié de la oficina con un vacio en el estomago, no queria terminar de hundir la carrera de Alvaro, lo tinico que queria era desprestigiarlo ante Eduardo y relegarlo un poco, con suerte ganaria puntos para ganarle el puesto. Tomé otro taxi con el corazén acelerado. —lléveme a In Premiere por favor. B/13 Se SRS es Oe pe Ana lleg6 al edificio apretando los recortes de los periédicos contra el pecho, se sentia ansiosa y algo muy dentro de ella le decia que no era muy buena idea, pero como periodista tenia que saber que no podia dejarse dominar por nos nervios. La secretaria de Eduardo la anuncié y le permitié entrar y cuando Ana ingres@a la oficina los tres periodistas estaban reunidos, los hermanos Tcherassi y Alvaro. —Ana —le dijo Eduardo —te mandé llamar, pero no estabas. —Lo siento, estaba buscando a fuera una noticia — él hombre asinti6 con la cabeza y le senalo los papeles que ella traia pegados al pecho. —Es eso, gde qué se trata? —Ana miréa Alvaro que no la miraba por atender una uiia y Alexandra asintié con la cabeza para que lo dijera, de repente le parecié que no era una buena idea. —Es que...no es nada importante —su jefe extendid la mano para que le pasara los papeles. —No importa, quiero ver en qué trabajas — le dijo parecia de buen humor ese dia. —{Podia ser en privado? —le preguntd, ya no o/13 Se ee eae queria hacerlo, le parecié una mala idea, pero el periodista negé y siguié con la mano extendida. —Tranquila, aca entre todos analizamos los casos, eso estabamos haciendo antes de que Ilegaras y por eso te mandé llamar, hay un caso que nos concierne a todos —Ana meneé la mano. —Entonces discutamos ese —dijo tomando asiento —el mio puede esperar —Eduardo fruncié el cefio mirando a Ana, habia notado su semblante tenso y Ana odié que su lenguaje corporal fuera tan evidente. —Dame esos papeles, Ana —le dijo en tono autoritario borrando la sonrisa de su cara y ella tragé saliva. Alvaro se rio de lado. —Si es lo de las monjas traficantes entiendo por qué no quiere que nadie lo vea, a mi también me daria pena —Ana trag6 saliva mirando a su compafiero, si, se merecia eso, asi que le pasé los recortes a Eduardo que seguia con la mano extendida. =Te equivocas, Alvaro, esto no es sobre las monjas, ésto es sobre ti —le dijo y el hombre se irguié en la silla con los ojos abiertos. Ana volteé a 10/13 S Sa ee a mirar a Eduardo que leia con atencidn los recortes. —mientras estaba leyendo los comentaros vi que una chica rechazaba que a Alvaro se le hubiera contratado después de lo que hizo, lo tacho de mentiroso y amarillista, asi que me puse a investigar y encontré eso —levanté su celular en el aire —aca tengo grabado todo el testimonio del hombre que Alvaro difamé y que perdid casi todo su dinero y su trabajo —Alexandra camin6 con paso rapido y se posicioné detras de su hermano para leer los periédicos —se formé un silencio bastante incémodo, el corazén de Ana le golpeaba en los oidos con fuerza y noté como Alvaro se hundié en su asiento. Después de un momento Eduardo le devolvié los papeles y la miré alos ojos con una intensidad que Ana no aguanto. —Esto yo ya lo sabia —le dijo y Ana vio como Alexandra la miraba con decepcién mientras se alejaba —éQué esperabas conseguir mostrandome esto? —Ana abrié la boca para contestar, pero luego lacerré, no estaba segura de qué queria. —Pensé que, no sé, que podria... —jPodrias desacreditar a tu compaiiero de trabajo para poder ganarle el puesto? — Le gritd y Ana se wi B. SORES SS LS pene. puso de pie de un brinco —lo que acabas de hacer es sucio y desleal, Ana, no es ético ni mucho menos empatico. Alvaro pidié disculpas por lo que pasé gacaso leiste las disculpas? —Ana miré los pales en sus manos. No lo habia hecho —no, nilo hiciste. Apenas te enteraste llegaste corriendoa contarme para que yo lo despidiera —Ana nego. —No, yo no queria eso. —¢Entonces qué querias? —el hombre estaba encolerizado y apretaba los pufios y Ana también sintié rabia en ese momento. —Yo queria un poco de igualdad —dijo —él tiene privilegios aqui, se supone que si estamos compitiendo debe ser en igualdad de derechos. —Y lo nico que se te ocurrié fue revivir algo que podia sepultar su carrera para siempre, {pensante en eso? —Yo no queria eso —dijo Ana, ya la voz se le estaba rompiendo —yo solo queria una oportunidad. —{Y te la has ganado? —le pregunts el periodista y Ana no contesté. Alexandra miraba por la ventana tratando de ignorar la discusion y Alvaro se habia hundido tanto en la silla que apenas era un ente con 127/13 OD. CROTNS MeueS OS pene. presencia —las oportunidades nadie las regala, Ana, se tienen que ganar, écrees que yo llegue a donde estoy pidiendo oportunidades? —le siguid gritando —llegué hasta donde estoy por que trabajé hasta al cansancio, con sudor y lagrimas, trabajando duro sin tener que pasar por encima de los —Ana le quit6 la mirada, él tenia toda la raz6n, su intencién no era del todo mala, pero si Eduardo hubiera sido otro tipo de periodista hubiera echado a Alvaro a la calle sin mas miramientos. —Lo siento — dijo ella abrazandose a si misma y mirando al suelo. —Un losiento no basta — le dijo su jefe —quiero que te largues —Ana dio media vuelta yy se fue, pero antes de que saliera de la oficina Eduardo hablo — creo que no fui muy claro, quiero que te vayas de In Premiere, estas despedida —Ana lo miré con los ojos abiertos y el hombre no le apart6 la fria mirada del cuerpo, asi que asintié con la cabeza y salié cerrando la pueta. nD Be ee YE 6. Disculpas y horror. Eduardo se dejo caer en la silla con fuerza, ni siquiera se habia dado cuenta que se habia puesto de pie, pero esa muchacha tenia una habilidad especial para sacarlo de quicio, cosa que era realmente complicado. Alexandra se senté en la silla frente a él que segundos antes habia ocupado Ana. —Fuiste muy duro con ella —le dijo y él le abrio los ojos. —Justificas lo que hizo? —pregunto y su hermana negé con vehemencia. —Claro que no, pero se arrepintié de lo que estaba haciendo antes de que lo dijera — Eduardo se recosté pesadamente apretandose el puente de la nariz —ella ya no queria mostrar nada pero tu la obligaste —continué la mujer y luego pates la silla de Alvaro que permanecia en silencio —Y tt lo emporaste todo burlandote de ella. Ella tiene raz6n, éCémo crees que se siente al ver que la tinica opcién de entrar de lleno a este periédico es competir contra alguien que tiene tantos privilegios? —{Insintias que estoy haciendo las cosas mal? —le 1/12 Se ee pregunté Eduardo y ella asinti6. —Lo estas haciendo y es mi deber decirtelo — Eduardo cerré los ojos, Alexandra tal vez tenia razon, pero sus intenciones no eran del todo malas, él sabia lo dificil que era que alguien te diera una oportunidad y no creyé que fuera malo ayudar a un amigo en desgracia. —Esto es mi culpa —dijo Alvaro después de estar todo el rato en un mutismo voluntario y Eduardo nego. —Claro que no, eres el menos culpable aqui —le dijo, pero él nego. Yo laorillé a esto —dijo —me burlé de ellay de su trabajo, no debi hacerlo, por eso lo hizo, me lo merecia —Eduardo intent6 protestar, pero él levanté la mano —ella vale la pena, mira {Como grabé el testimonio del abogado? Pensé que el hombre ni estaba en el pais, {C6mo encontro los periddicos y todo lo demas si El Colombiano después de que renuncié trato de borrar el historial? Y todo eso solo por un comentario de alguien. No dejes que ella se vaya, su Carrera apenas comienza y yo mismo sepulté la mia, el que debe irse soy yo. 2/2 Be pes 7 CNT: —No seas patético —le dijo Alexandra —este es uno de los periédicos mas importantes del mundo, y sin contar con los reporteros que tenemos en los otros paises solo tenemos cuatro periodistas para cubrirnos, no podemos andar peleando entre nosotros —volted a mirar a su hermano —tu dices que los méritos se ganan, énocrees que Ana tiene ya suficientes méritos? Se gradué como la mejor igual que td. Me tomé el atrevimiento de buscar a sus maestros de la universidad, y hermanito, de nuevo te digo que tienes muy buen ojo para esto, esa chica —sefialo la puerta por donde salié Ana — es el orgullo de cada uno de'sus maestros, no te negaré que puede ser un poco apresurada, pero me recuerda a Elisa y mira hasta donde llegé — Eduardo blanque6 los ojos y le aparté la mirada — solo porque ti penaste para conseguirla oportunidad de tu vida no significa que los demas también tienen qué hacerlo, dale a Ana el lugar que se merece aqui y veras como llevard a In Premiere lejos —Eduardo ladeo la cabeza. —Lo haré, cuando demuestre con hechos de qué es capaz —le dijo y Alexandra se puso de pie. —Ciego —le dijo antes de salir de la oficina. —No quiero causarte problemas —le dijo Alvaro y 3/12 ay wren: Eduardo nego. —No aceptaré tu renuncia, Lexa tiene razén, necesitamos a los mejores y sé que eres uno de ellos —el hombre asintié. —Ana también —Eduardo se miré las manos un momento, no era tan testarudo como para no aceptar consejos. —esta bien, ella se queda, pero no la ascenderé hasta que me demuestre que de verdad es capaz — Alvaro asintié y se puso de pie. —Yo le digo, ti preocupate por lo que esta pasando con los laboratorios Jabico —el hombre salié de la oficinay cuando Eduardo estaba solo sacé del cajén la hoja de vida de Ana y cuando lo abrié se topé con la foto de la mujer, no pudo negar que la habia contratado en parte por ese bonito rostro y el definido cuerpo, también habia tenido que ver la forma en la que lo habia encarado, no cualquiera hacia eso. En definitiva, ella tenia todo el potencial que él estaba buscando, incluso podria llegar a superar a Elisa en mas de una forma. Acaricié con la yema de los dedos la foto y susurré muy bajito con una medio sonrisa en los labios: —Nifiatonta, ? a2 ————— Ana pate6 la puerta del bafio con tanta fuerza que le hizo una abolladura, luego se puso de pie y pasé varios minutos intentando quitarla en vano, asi que se senté de nuevo en el retrete y lloré. ge6mo era que habia sido tan ingenua? épensé que la felicitarian por eso? Si Eduardo Tcherassi no hubiera conocido la historia de Alvaro desde antes tal vez lo hubiera despedido. El periodista tenia razén, eso habia sido poco ético, demostraba que era envidiosa y mala persona. Se abofetes un par de veces para auto castigarse, pero luego entendié que no habfa sido del todo su culpa, ella al final no habia querido hacerlo, y, de no haber sido por la presion que le metié Eduardo, no hubiera mostrado ninguno de esos recortes. Tom6 los papeles y un par de lagrimas cayeron sobre ellos, pero a Ana no le import limpiar la gota que cayé sobre la imagen de Alvaro, justo en la mejilla, era la nota de disculpa que él habia ofrecido y Ana la leyd. —Es de humanos cometer un error —comenz6 el hombre en el articulo —y es de alguien maduro el aceptar el acto y sus consecuencias, por ello, pido disculpas a todos los lectores de El Colombiano por mi reciente nota sobre el abogado Alveiro Faquini, 8/12 a fui apresurado en sacar conclusiones y ofrezco una disculpa publica en busca de enmendar, aunque sea un poco, lo que mi noticia le ha causado a su carrera. En son de intentar hacer lo correcto y enfrentar las consecuencias de lo que he hecho, adjunto mi renuncia al periédico El Colombiano y la hago publica para que cada lector vea que me hago completamente responsable de mi error. De nuevo, una disculpa para todos y espero vernos pronto. Ana arrugé el papel y lo metié al bolsillo del pantal6n, si hubiera leido eso antes, tal vez ni siquiera se lo hubiera mostrado a Eduardo. Los demas recortes del escandalo los |anz6 al inodoro y bombeo el baiio, no queria volver a ver lo que le habia costado el trabajo de su vida. Salié del bafio limpiandose las lagrimas, debia recoger las pocas cosas que tenia en el lugar e irse antes de que la echaran, pero cuando salio, lo primero que se encontr6 fue el rostro preocupado de Alvaro Soler que la esperaba recostado en el lava manos con los brazos cruzados. —Este es al bafio de mujeres —le dijo y el hombre se encogié de hombros. Ana se miré al espejo, tenia los ojos enrojecidos e hinchados. Odié que su palida 6/12 CO. CSUUNes Y SAT. piel se enrojeciera tan facil —Puedes burlarte si quieres, me lo merezco —él neg6. —No vengo a burlarme de ti, vengo a pedirte disculpas —Ana lo miré con los ojos abiertos. —Pero...fui yo quien cometié el error no... —Si, pero yo te orillé a eso —le interrumpio —yo te molestaba...creo que te envidio, Ana —ella ladeé la cabeza. — {Qué podrias envidiarme? Soy una novata que apenas consiguié un buen trabajo lo eché a perder —Alvaro se metié las manos a los bolsillos. —Creo que es justo eso, tu tienes tu carrera por delante, apenas comienzas en este suefio y este mundo, y a mi ya me devor6, creo que te envidiaba porque lo que mas deseo es poder volver el tiempo a cuando tenia tu edad y hacer las cosas mejor —Ana respiré y el suspiré le salié tembloroso. —Hablas como si tu carrera ya hubiera terminado —él se dio la vuelta y se miré a si mismo en el espejo, como si pudiera contemplar en sus ojos su pasado. —Ya termind, Ana, desde que pas6 el escandalo nadie quiso contratarme, pasé meses buscando un 3/12 eee seen: empleo, estoy en la ruina y con una mancha que ya no se borrara jamas. —Pero Eduardo te contraté. —E! lo hizo porque nos conocemos desde hace ajios Ana, casi desde que somos unos nifios. El sabe que soy bueno en lo que hago, pero contratarme fue arriesgado. Las personas del comtn casi no lo recuerdan por que el periédico El Colombiano trato de borrar hasta el ultimo articulo al respecto para proteger su reputacion, pero todas las personas del medio lo recuerdan bastante bien, no podré llegar mas alla de un par de articulos que leeran un pufiado de personas, nada mas —Ana se qued6 mirandolo, con la cabeza gacha y la espalda curvada, y no pudo evitar sentir que un nudo se formara en su estémago. El tenia razon, una reputacién manchada era muy dificil de limpiar, y mucho menos para un periodista. Ana se acercé y apoy6 la mano en la espada del hombre, estaba calido y logré sentir bajo la delgada tela una espalda firme y dura. —Sé que podras levantar cabeza, y vas a mirar sin vergiienza todo lo que has logrado, siento lo que te hago —él asintié con la cabeza y volteo a mirarla, B/12

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