100%(1)100% encontró este documento útil (1 voto) 4K vistas451 páginasDestinada A Ti? DiegoAlmary - Completo
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1, EI jefe y ‘a Competencia.
Destinada a ti
DiegoAlmary
1. El jefe y la competencia.
— Mi nombre es Ana Avendajio, tengo veinte afios
y hace unos meses terminé mi carrera de
comunicacién social, naci en y creci aca en la ciudad
y sé que puedo dar lo mejor de mi para que este
periddico sea la mejor version desi mismo —
repetia una y otra vez tratando de memorizar cada
linea. Nunca habia estado tan cerca de poder
conseguir el trabajo de sus suenios, y no podia
permitir que los nervios la traicionaran, no enese
momento.
Observé a las demas personas que competirian por
el puesto y se sintié mucho mas asustada. In
Premiere era el periédico digital mas leido en el
mundo, eraconfiable, veraz, dispuesto a todo por
informar a la sociedad y sacrificado de ser
necesario; Su fundador y actual presidente,
Eduardo Tcherassi, habia ganado un Pulitzer junto
au hermana por descubrir y exhibir el trafico de
personas que tenia el programa CERBERO de los
wn‘| ©! jete y a competencia.
laboratorios Jabico, y Ana habia fantaseado
infinidad de veces con trabajar para ellos, incluso
ganar uno ella también, por eso se habia preparado
hasta el cansancio, con las mejores notas de la
universidad y graduada con honores, era la
candidata perfecta que estaban buscando, el
anuncio decia: “Necesitamos a alguien decidido y
entregado, con empatia por las historias y la
vocacién necesaria para realizar los sacrificios mas
grandes”. *
Una mujer alta y muy delgada salié de una oficina y
se paré mirando a todos los candidatos con cara de
asco.
—Las entrevistas comenzaran ahora —dijo —el
mismo Eduardo Tcherassi los conocera a uno por
uno y elegira al siguiente miembro de la familia In
Premiere —Ana sintié como el corazén se le
aceleré, habia estado segura que otra persona se
encargaria de su entrevista, pero estar sentada
frente al hombre le parecia una pésima idea, no
creyé ser capaz de memorizar lo que habia
practicado.
—Mi nombre es Ana Avendaiio, tengo veinte afios...
—tragé saliva gcémo seria capaz de guardar la
compostura frente al hombre?
an5.) Oe FS te.
—Vamos a comenzar a llamarlos en el mismo
orden en que se recibieron sus entrevistas virtuales
—continuéd la mujer sacando un papel arrugado del
bolsillo, hablaba despacio y Ana tuvo que inclinarse
hacia ella para escucharla mejor —van a pasar de
dos en dos —dijo y las quejas se generalizaron
entre los presentes, pero la mujer continué
hablando igual de calmada y despacio —El sefior
Eduardo no tiene tiempo de atenderlos uno por
uno, e insiste en hacerlo personalmente.
Comencemos — Ana tragé saliva y repasé
mentalmente las lineas, nada podia salir mal, de
todos los candidatos ahi presentes Ana pens6 era la
mas indicada, los demas eran demasiado jovenes o
demasiado viejos —Ana Avendaiio y Alvaro Soler
seran los primeros —Ana se puso de pie como un
resorte, se sacudié la falda y abrazé con fuerza los
papeles que tenia contra el pecho. Dio un paso al
frente con una sonrisa amplia y la mujer la miré
con apatia — Alvaro Soler —repitié llamando al
hombre y Ana lo vio salir de entre la multitud, era
alto de hombros anchos, con el cabello oscuro y la
barba crecida. Se paré con seguridad junto a Anay
la mujer les indicé la puerta a sus espaldas.
Ambos se miraron y Ana le sonrid, peor él no le
devolvié la sonrisa. Abrieron la puerta y entraron a
am+ Gl pte y @ Compotenca.
la oficina. Ana quedo bastante asombrada con el
amplio lugar: Las ventanas enormes dejaban entrar
gran cantidad de luz y mostraban una vista perfecta
del centro de la ciudad.
Frente al escritorio habia dos muebles y Ana corrié
por delante del hombre para sentarse primero.
—Hola —le dijo al periodista sentado tras el
escritorio, tenia el cabello color chocolate, la piel
palida y unos ojos verdosos que le cortaron la
respiracién.
—Hola —le dijo él y le mostré.una amplia sonrisa
que hizo que le temblaran las piernas, Ana no pudo
imaginarse que el hombre en persona fuera mil
veces mas atractivo. El otro que venia por la
entrevista aparecié en el rango de vision de
Eduardo Tcherassi y en cuanto lo vio abrié los ojos
—Alvaro Soler, mira nada mas —se puso de pie y
ambos se fundieron en un amplio abrazo. Ana se
quedé muy quieta observando la escena.
—Es un gusto venir a saludar a un viejo amigo —le
dijo el de cabello escuro y el periodista lo incité a
que se sentara —Parece que In Premiere ha crecido
desde la tiltima vez que vine por aqui —dijo
después de sentarse y Eduardo regresé a su asiento
ayn1. El jete y la competencia.
detras del escritorio.
—La verdad es que si, pero han sidounos meses
complicados, tanto trabajo nos esta volviendo
locos, por eso todo lo del nuevo empleado — |e
coment el periodista y Ana se sintié terriblemente
incémoda, parecia que la estaban ignorando a
propésito, o ya se habian olvidado de ella, asi que
carraspeé la garganta pero ambos hombres
siguieron charlando alegremente.
—Precisamente a eso venia —dijo el pelinegro,
Alvaro, segtin recordé Anay le tendié una carpeta al
periodista —ahi estan todos los empleos que he
tenido desde que me gradué de la carrera, una copia
escritade el redactor del periédico El Colombiano
donde me recomienda y también la informacién de
los premios que he ganado —Eduardo abrié la
carpeta y meneé la mano en el aire.
—Sabes que no necesitas hacer todo esto —le dijo
—conozco muy bien tu trabajo y tu profesionalismo
— Alvaro negé con la cabeza.
—No importa, no quiero pasar por encima de los
demas, si voy a entrar a trabajar contigo pues lo
haré de la manera correcta a demas...
—Mi nombre es Ana Avendaiio —le interrumpid
s/n% Sl ee FS Corre.
ella, la entrevista era de los dos y el hombre la
estaba opacando. Ana volteé a mirar a Eduardo
Tcherassi y el hombre la miré con una sonrisa
torcida en los labios, asi que ella se aclaré la
garganta, era el momento que habia esperado por
toda su vida y relaté todo lo que habia memorizado
desde hacia dias —mi nombre es Ana Avendaiio,
tengo veinte afos de edad y hace unos meses
terminé mi carrera de comunicaci6n social, naci en
y creci acd en la ciudad y sé que puedo dar lo mejor
de mi para que este periddico sea la mejor version
de si mismo. Tengo empatia y soy comprometida,
aprendo rapido y aqui estan mis calificaciones, me
gradué con excelencia de la universidad siendo la
mejor estudiante del aio. Me gustaria trabajar en In
Premiere por que es un periddico que ha
demostrado...
—¢Por qué pareces un robot? —pregunté
interrumpiéndola el hombre con el que competia
por el puesto, pero Ana lo ignordy le tendid el
diploma con las calificaciones a Eduardo que los
tomé. Ana intenté ocultar que le temblaba la mano.
—Dime, Ana de veinte aiios que acaba de terminar
su carrera —le pregunt6 el periodista — {Tienes
experiencia? —la muchacha abrié la boca y luego la
en¥. EI jete y la competencia.
cerré. No, no tenia experiencia {cémo podia tenerla
si nadie le daba oportunidad? Se aclaré la garganta.
—Vera, no tengo experiencia —le dijo y escuché al
hombre a su lado suspirar, pero lo ignoré —pero
como lo dije, aprendo rapido, estoy decidida a hacer
lo que sea necesario por enaltecer el nombre de In
Premiere, por ayudar a la la comunidad y a cada
persona de este pais mostrando laverdad y nada
mas alla con profesionalismo —terminé con una
amplia sonrisa y Eduardo Tcherassi se la qued6
mirando a los ojos pon un momento y Ana no logré
contenerle la mirada.
—Robot —bromeé Alvaro a su lado, Eduardo
aguant6 la risa al otro lado del escritorio y Ana
sintié como le subi6 calor a la cara.
—Lamento si te incomoda mi voluntad —le dijo
ella volviéndose hacia él y el hombre borro la
sonrisa —Yo al menos estoy intentado ganarme
este puesto con mis méritos, no con la influencia —
al otro lado del escritorio Eduardo solté una
risotada y aplaudié un par de veces, y Ana no pudo
evitar la sonrisa que se le escapé.
—Bien —dijo Eduardo calmando la tensién que se
habia formado — para entrar a este periddico cada
wn+ Er ete y 8 Competencia.
candidato debe traer una noticia que ayude a
potenciar su entrada, dejen de pelar y enséfien qué
tienen para ofrecerme — Alvaro miré mal a Ana y
lanz6 sobre el escritorio otros papeles que sacé del
bolso.
—Tengo varios contactos que me han informado
como el candidato a la alcaldia de Medellin tiene
nexos con grupos armados que estan costeando su
campaiia con dineros ilicitos — dijo y Eduardo
tom6 los papeles con los ojos abiertos.
—Muy interesante —dijodandole una checada a los
documentos.
—Ahf hay informacidn de los pagos que se han
realizado —anadié en un tono confiado y cruzé los
brazos por detras de la cabeza recostandose al
respaldo de la silla. Ana se aclaro la garganta.
—Llevo un caso de un grupo de monjas que que
hacen trafico de drogas — Eduardo abri los ojos y
Alvaro se rio.
—£Tienes algiin tipo de pruebas? —le pregunto
Eduardo y Ana meneé la cabeza.
—No fisicamente, pero llevo afios investigando y
conozco hasta sus rutas...
g/l1 Et pete y a competencia.
—{Afios? —pregunts el pelinegro a modo de burla,
pero Ana no le presté atencién, miré anhelante a
Eduardo Tcherassi que la miré dejando escapar el
aire despacio.
—Si no tienes pruebas fisicas no hay nada que
hacer, Ana, no podemos acusar con especulaciones.
—No son especulaciones, voy a conseguir las
pruebas — ambos hombres se quedaron en silencio
un momento hasta que Eduardo tomé todos los
papeles que le habian dado y los puso a un lado.
—Bien —dijo —tengo varias entrevistas mas.
Alvaro, un gusto como siempre —ambos hombres
se abrazaron como despedida y el pelinegro salié de
la oficina —sefiorita Avendaiio ya puede retirarse
—le dijo y ella permanecis estatica.
—No me contratara, {cierto? —pregunté y Eduardo
se cruz6 de brazos.
—Aun no me ha dado un motivo para hacerlo —
Ana apret6 los pufios.
—Creo que le he dicho lo suficiente, pero usted me
dijo que no apenas me vio, ese hombre que hay ahi
ya se gano el lugar —se puso de pie y tomé el saco
onoe ee Ye eee eee
que se habia resbalado y que reposaba en el sueloy
lo miré — Mejor digale ala gente que hay ahi que
no pierda su tiempo, como siempre, tener
influencias es lo que vale ereste pais —salié con
paso decidido y dejé el edificioen el corazén roto en
pedazos. In Premiere era el suefio que habia tenido
incluso antes de que el periédico se hiciera popular,
y de nuevo su falta de experiencia la habian
condenado. ?
Ese dia visité dos periddicos mas, pero el resultado
fue el mismo, sino habia experiencia, no habia
nada. 2
Cuando |legé a casa eran entradas las diez dela
noche, su hermana Luisa ya estaba dormida y Ana
se la quedé mirando desde la puerta, le habia
prometido que no tendrian que pasar por las
necesidades de cuando eran nifias, pero parecia que
la promesa se le escurria entre los dedos como la
arena seca de una playa en verano. El celular sono
en su bolsillo y Ana abrié los ojos, era muy tarde,
éCémo podian llamarla a esa hora?
—{Con Ana Avendaiio? —pregunt6 una mujer y
Ana reconocié la voz decaida y suabe de la
trabajadora del periddico.
—Con ella —dijo emocionada y sintié como le
10/11‘1. El yete y la Competencia.
temblaron las rodillas.
—Majiana comienza su prueba de seis meses en el
periédico In Premiere —Ana sonrié dealegria,
luego fruncié el cefo.
—¢Prueba de seis meses? —pregunté asombrada y
la mujer asintié con la voz.
—Se contrataron dos candidatos a periodistas, en
seis meses se elegira cual de los dos se quedara en el
puesto.
— Con quién tendré que competir? —no queria
saber la respuesta. La mujer al otro lado de la linea
rio por lo bajo.
—Con Alvaro Soler —Ana se recosté de la pared con
la boca abierta —buena suerte.
nn<. Ganater.
2. Ganatelo.
Ana se levanté temprano esa mafiana, se duché con
el agua fria de su departamentoy preparo el
desayuno para ella y su hermana Luisa que se
arreglaba para ir ala escuela.
—Puedo hablar con Elisa valencia para que entres
al periddico sin necesidad de competir —le dijo ella
y Ana se rio mientras peinaba su cabello oscuro
frente al espejo.
—No digas tonterias, Luisa — solo te tomaste una
foto con ella hace meses, {Crees que te hard caso?
—su hermana asintié.
—Gracias a que teniamos la primicia de su
embarazo por esa foto comimos varios meses,
érecuerdas? Ella misma me autoriz6 publicarla, es
muy amable.
—No lo dudo —le dijo Ana sentandose frente a ella
—pero no podras encontrarla asi no mas, es una
mujer con millones de seguidores y esposa de uno
de los hombres mas ricos del mundo, mejor deja
asi, yo puedo hacerlo sola —su hermana frunciéel
cefio.
1/12« Dense.
—No es justo, te mereces ese puesto
—Puede ser, pero es algo, pensé que ni habia
quedado. Hay que agradecer, aunque sea el periodo
de prueba —tom6 una de las tostadas del paquete y
la metié en el chocolate.
—Si, pero por la mitad del sueldo —Ana no
respondié, era eso o nada, pero si era algo que habia
considerado, no podian depender unicamente de la
mitad del sueldo que pensaba pagarle Eduardo
Tcherassi por estar en In Premiere, solo tenia que
aguantar seis meses, si debia tomar otro empleo de
medio tiempo lo haria, pero no podia arriesgarse a
perder la custodia de su hermana.
—Todo va a salir bien, ya verds —le dijo y acaricié
el rubio cabello de la menor —te lo prometo.
Mientras viajaba en el metro no pudo evitar
sentirse ansiosa o melancélica. Ella y su hermana
habian pasado casi toda la vida en el orfanato
después de la muerte de sus padres, y a Ana le habia
tomado dos afios de esfuerzos alcanzar una relativa
estabilidad econémica gracias a la beca que habia
conseguido para terminar el tltimo semestre de la
carrera de comunicacion social, pero la beca ya se
habia acabado y los iltimos ahorros no le
alcanzaban ni para un mes mas, si no aceptaba el
2/2& DLaraten.
periodo de prueba en In Premiere correria el riesgo
de que le quitaran a su hermana y la volvieran a
meter a aquel orfanato lleno de monjas exigentes y
traficantes de drogas.
Mientras caminaba dentro de la recepcién de!
edificio pensaba en las formas en las que podia
conseguir las pruebas que el periodista le habia
pedido, esa historia era su boleta de entrada, pero
se topé con Alvaro Soler en la entrada del ascensor.
El hombre sonrié de lado cuando la vio.
—Hola, nifa de las monjas narcotraficantes —le
dijo y Ana lo ignoré —No pensé verte de nuevo por
estos lados.
—Claro que no, éCreiste que ya tenias el puesto?
Pues tendras que competir contra mi —le dijo
presionando el botén del ultimo piso y él se rio de
lado.
—éAh si? Vamos a ver quién se queda al final —Ana
lo miré a través del espejo, el hombre tenia los ojos
claros, el cabello oscuro y la mandibula cuadrada
oculta por una barba medio crecida. No pudo evitar
pensar que era atractivo, pero habia algo en él que
le parecié extraio. Lo miré a los ojos y observé la
postura del cuerpo y noté que detras de toda aquella
seguridad arrolladora habia algo, algo tras los iris
are€. Ganatero.
azules que parecia ocultar una emocién que estaba
contenida, Ana podia notarlo.
—Suerte —le dijo ella como tinica despedida
después de que las puertas del ascensor se abrieran
y sintié como el hombre se la quedé mirando hasta
que desaparecié.
Ana llego hasta la oficina de Eduardo Tcherassi,
pero antes de abrir la puerta su secretaria, una
muchacha pequejia y rubia la detuvo
—Estd ocupado y no puede atender a nadie en estos
momentos —le dijo y Ana se acercé hasta ella.
—Lo siento, comienzo a trabajar hoy aqui y venia a
hablar con él para que me dijera qué tenia que hacer
—la mujer sacé una hoja de debajo de una carpeta y
se la tendid.
—Esta lista la dejé él para usted esta mafiana —le
dijo —cumpla todo al pie de la letra y mafiana
puede hablar con él —Ana tom6 el papel y lo leyé.
—Lo siento —le dijo con la cara roja —pero las
cosas de esta lista parecen mas el trabajo de una
secretaria, sin ofender, yo pensé que mi trabajo era
mas bien de periodista...
4/12& Vereen.
—Son las érdenes del sefior Tcherassi —le
interrumpié —mafiana hablara con él y se le
asignara un puesto de trabajo, por el momento
haga lo de la lista —le dedic6 una amplia sonrisa y
clavé la mirada en su trabajo ignorando la
presencia de Ana.
Cuando Ana llegé al piso de abajo apretando la hoja
con fuerza en la mano intent6 relajarse. Si, ellano
se habia graduado con honores para luego terminar
trayendo uniformes de la lavanderia, gestionar la
limpieza de los corredores'y responder comentarios
en las redes sociales, pero era solo por un dia, nada
mis, si aguantaba ese dia luego podfa hablar con el
periodista y para que la pusiera en un buen puesto,
o al menos para que le contara qué méritos debia
alcanzar para ganarle el puesto a su “Compaiiero”
El resto del dia se la pasé de un lado para otro, trajo
los uniformes de las secretarias de la lavanderia,
organiz6 y dejé impecable hasta el ultimo corredor
del edificio y después de las dos de la tarde
respondié los miles de mensajes que habia en las
redes sociales.
La mitad del tiempo no sabia qué responder y
andaba preguntandole de un lado a otro a todas las
5/12«. Ganatern.
otras mujeres que cumplian la misma funcién hasta
que las harté. Le sorprendia cuanta dedicacién
empleaba el periédico en dejar a cada usuario un
buen comentario 0 una respuesta rapida.
Al final del dia legé a casa con los ojos enrojecidos
y se durmié casi de inmediato y al dia siguiente, de
pie frente a la oficina de Eduardo recibié otra hoja
con deberes.
—Pensé que hoy podia hablar con él —Ia secretaria
negé sin mirar a Ana.
—Tal vez manana.
La semana de Ana se convirtié en un en un sinfin de
tareas patéticas, parecia mas una mandadera que
una periodista y la situacién comenzaba a
frustrarla, y mucho mas cuando se dio cuenta de
que Alvaro soler llevaba el caso del candidato a
alcalde de la ciudad que le habia mostrado a
Eduardo en la entrevista, lo habia visto entrar ala
oficina del periodista tantas veces que tenia los
pelos de punta por la impaciencia, asi que la tarde
del viernes se paré frente a la puerta de la oficina.
—Esté ocupado —le dijo la secretaria y Ana la miro
con intensidad.«. Ganatelo.
—Anunciame —le dijo y la mujer nego.
—El me dijo que no lo interrumpier...
—jAnunciame o entro sin preguntar! —alzé la voz
y la mujer dio un brinco tomando el teléfono.
— Sefior Tcherassi —dijo —Ana Avendafio esta
aqui y quiere hablar con usted —luego bajo la voz
para que Ana no la escuchara, pero no lo suficiente
—sefior, la muchacha que contrat6 para... la dela
entrevista... ok —levanté la cabeza —esta ocupado
y no puede atenderla. jEspere! —Ana entré sin
miramientos a la oficina, el hombre tenia que
escucharla, no era una empleada del servicio ni una
mandadera.
Cuando entré, habia dos personas acompaiiando al
periodista, Alvaro Soler y una mujer alta y
musculosa que tenia la los lados del cabello rapado.
—Quiero que tu te encargues de eso —le decia
Eduardo a Alvaro y Ana se llené de rabia. {Como la
estaban excluyendo de esa manera?
Cuando los tres notaron la presencia de la
muchacha se volvieron hacia ella.
—Dije que estaba ocupado —le dijo Eduardo en un
7/12€. Ganaten.
tono firme y a ella le temblaron las rodillas, pero ya
estaba ahi y no habia marcha atras.
—Necesitaba hablarte, levo toda la semana
llevando y trayendo ropa sucia, limpiando los
corredores, respondiendo preguntas en las redes
del periddico y llevando café —Alvaro se rio por lo
bajo y Ana se aguant6é las ganas de pegarle con el
zapato. La otra mujer la miré de pies a cabeza y
luego miré al periodista al otro lado del escritorio.
—Mira Ana, primero calmate —le dijo él y Ana
sintié que se entumecieron las manos, asi que
apreté los puiios, odiaba esa palabra —Sé que no he
tenido trabajo para ti esta semana, pero agradece
que al menos te dila oportunidad de competir por el
empleo —Ana se cruzé de brazos.
—E] lleva el caso que propuso mientras yo trapeo el
suelo, {Como voy a competir contra eso? — le
replicd, ya no le importaba que hubiera otros dos
ahi, tenfa el derecho a defender su postura. Eduardo
se presion6 el puente de la nariz.
—Ana, |a noticia que propuso Alvaro es mucho mas
sdlida,
—Nadie quiere saber sobre monjas que trafican —
B12<. Sanatern.
dijo Alvaro y Ana lo ignoré, no dejaria que el
hombre se interpusiera.
—Mi historia también es buena, si me dieras la
oportunidad...
—Ana tal vez luego, por el momento...
—£éQuieres que siga trapeando el piso? —le
interrumpié alzando la voz —Me gradué como la
mejor de mi generacién, y éramos mas de cien,
merezco que me den la oportunidad —Eduardo
levanté la mano en el aire y Ana se quedo callada. El
hombre tomé el celular que tenia frente a él en el
escritorio.
—Sigues ahi, Elisa —al otro lado una voz femenina
asintié con la voz y Ana sintié que le dio mareo
éAcaso estaba hablando con la mismisima Elisa
Valencia? —tenemos un problema por aca,
hablamos luego.
—No seas tan duro con ella —le dijo la mujer al
otro lado y Ana sintié desfallecer, Elisa Valencia la
estaba defendiendo sin conocerla. El hombre colg6
la llamada y se volvié hacia Ana, tenia los ojos
verdosos oscurecidos y le hablé con voz suabe, pero
no poreso Ana no not6 que estaba lleno de rabia.
oO/12€. Genser.
—Los méritos no se ganan con notas de la
universidad, Ana, los méritos se ganan en la vida
real —ella quiso decir que si no le daban la
oportunidad nunca tendria esos méritos, pero
estaba demasiado paralizada para hablar —por el
momento lo inico que puedo ofrecerte de trabajo es
lo que haces ahora, y no voy a permitir que vengas a
mi oficina a gritarme de esa forma, sino estas de
acuerdo entonces empaca tus cosas y largate a
donde sientas que si te valoren, pero dudo que ni te
consideren al menos para trapear corredores, no
tienes nada de experiencia, experiencia que puedes
ganar aqui si te comportas, ysino te gusta las
puertas estan abiertas para que recojas lo que
tengas y busques nuevos horizontes —Ana se lo
quedé mirando con los ojos abiertos y bused
consuelo en las otras dos personas que estaban con
ella, pero la mujer miraba un punto fijo en el suelo y
Alvaro aguantaba las ganas de reir, asi que agaché
la cabeza sintiéndose humillada y aporreada y no se
detuvo hasta que la puerta del baiio se cerré tras
ella.
—No —dijo para si misma —no me puedo ir —las
lagrimas comenzaron a brotar y le impedian la
visién, Sus padres habian dejado un fideicomiso
antes de morir para que sus dos hijas estudiaran, y
10/12€ ULereren.
habian hecho un sacrificio muy grande para
conseguirlo, tanto, que aAna no le alcanz6 para
cubrir la carrera completa, pero sus excelentes
calificaciones le otorgaron la beca.
Se senté en la taza y dejé escapar los sollozos, ese
dinero y el inicio de la carrera era lo tinico que le
habia quedado de sus padre, no podia ser que
hubieran sacrificado hasta su vida para que ella
fuera alguien en la vida y terminara trapeando
corredores.
Pateé la puerta y lloré por largo rato, hasta que el
reloj del celular marcé la seis de la tarde, preferia
que el edificio estuviera vacio y que nadie estuviera
ahi para verla salir con los ojos hinchados, pero
cuando abrié la puerta del cubiculo la mujer con la
cabeza rapada estaba recostada en el lavamanos y la
miré con asco.
—Al fin — le dijo —llevo esperando que salgas
desde hace una hora —Ana se aclaré la gargantay
la voz le salié ronca.
—Hay mas cubiculos —dijo y la mujer se volvié
hacia el espejo para retocarse el maquillaje.
—Venjia a hablar contigo —Ana se quedé quieta
mirando los verdes ojos de la mujer —Tal vez
wi2pienses que mi hermano es muy duro contigo —le
dijo —pero creeme, todos lo seran, y tiene razén en
algo, nadie te va a dar una oportunidad si no te la
ganas —levanté las manos en el aire mostrando los
baiios —écrees que para él fue facil construir este
imperio? No, nifia, lloré muchas mas veces que tii,
nadie quiso escucharlo y mira donde esta ahora, el
primer colombiano en ganar un Pulitzer. Si quieres
quédate en ese bafioy llora otro rato, pero después
sal y demuéstrale de verdad de qué estas hecha,
pero no con palabras sinocon hechos, obligalo a
que vea de lo eres capaz si quieres ganarte su
respeto y cerrarle la boca al engrefdo de Alvaro —se
dio vuelta y antes de salir le hablé sobre el hombro
— eso si no quieres quedarte toda la vida trapeando
corredores.
Anase qued6 mirando la puerta por donde habia
desaparecido la mujer y no pudo evitar sentirse un
poco mas empoderada. Ella tenia razon, no era
suficiente decir que era la mejor, tenia que
demostrarlo. Le iba a demostrar a ambos hombres
que era la mejor.
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12/12Ew
3. Una oportunidad.
Ana lleg6 esa mafana de lunes mas temprano de lo
normal, tan temprano que el tinico que habia en el
edificio era el vigilante que le sonrié en cuanto la
vio. Traped, llevé la ropa sucia y la trajo de nuevo
limpia, la ordend, respondié los comentarios con
fmpetu y cuando terminé apenas era medio dia.
Llegé a la cafeteria con paso decidido y, después de
preguntar a la secretaria de Eduardo cémo le
gustaba el café, le llevé un vaso grande, muy frio y
dulce. Cuando asomé por las puertas del ascensor
Alvaro estaba saliendo de la oficina del hombre y en
cuanto la vio le sonrié, pero Ana no le devolvié la
sonrisa, pasé de largo junto a él casi sin prestarle
atencién.
—Vengo a traerle este café —le dijo a la secretaria
que apenas la miré y asintié con la cabeza, pero
antes de que Ana abriera la puerta se volvid hacia
ella —lamento lo del viernes, no debi gritarte —la
muchacha levanté la cabeza y le sonrié.
—Tranquila, no importa, ya estoy acostumbrada —
Ana quiso decirle algo, no estaba bien que la gente
WwJ. Una oportunidad.
le gritara, pero se qued6 callada.
Entré a la oficina y encontré a Eduardo Tcherassi
recostado en uno de los vidrios que daba a la calle
hablando por celular. En cuanto la vio regresé la
vista al vidrio. Ana camin6 y dejé el café sobre el
escritorio. Pensaba hablar con el periodista, pero ya
habia aprendido la leccién de no interrumpirlo asi
que dio media vuelta sin decir una palabra.
—Te llamo luego... Ana, espera —le dijo él cuando
ella estaba a punto de salir y se volvié despacio —
ven —le dijo sentandose tras el escritorio e
indicandole uno de los muebles de enfrente, pero
ella no se sento.
—Lamento si fui un poco duro la semana pasada —
le dijo y ella levanté la mano en el aire para que él
no hablara mas.
—Lo sé, lo entiendo —le dijo —me daba rabia ver
que Alvaro si podia hacer cosas mas importantes,
pero entiendo que él tiene experiencia y recorrido y
yo no. No importa —el hombre cruzo las manos por
encima del escritorio y la miré detalladamente,
tanto que logré ponerla un poco incémoda.
—{Te han dicho que suelo ser bastante detallista?
—le pregunté y ella meneé la cabeza, habia
aT3. UNS CPOrurne.
escuchado rumores, pero, {Qué periodista no lo
era? —el dia de tu entrevista de trabajo entendi un
par de cosas de ti, menos de lo que normalmente
logré leer en las personas pero si lo suficiente como
para que llamaras mi atencion —Ana sintio que se
le subié el calor a la cara, odiaba ponerse roja
cuando pasaba eso, pero intenté no demostrar
ninguna emocién — Tu misma lo dijiste, el puesto
era para Alvaro, pero sé que puedes tener potencial.
—Gracias por la oportunidad, prometo que no lo
voy adecepcionar —él nego.
—No lo|hagas por mi —le dijo —hazlo por ti, tu
eres la que quiere este puesto y esta carrera, hazlo
por la vocacién de intentar hacer este mundo mejor
—Ana asintié, tenia muy claras sus convicciones y
sabia lo que queria de su trabajo pero, aunque él no
lo dijera ella tenia que convencerlo, él era ese
escalén que la catapultaria a cumplir sus suenos y
Alvaro el bache que la hundiria, tuvo claro eso en
aquel momento asi que asintié con seguridad.
—Gracias —le dijo —quisiera pedirte permiso para
salir ahora, tengo asuntos por resolver
importantes, todo mi trabajo de hoy esta completo
—Eduardo se tomé un momento para contestar.
3/72
—Esta bien —le dijo. Ana agradecié con una
sonrisa y dio la vuelta —Tal vez en un par de
semanas veamos lo de las monjas —le dijo. Ana se
detuvo antes de salir.
—NO Se preocupe por eso.
Salié del periddico después de cargar un poco su
celular, lo necesitaba con el maximo de bateria y el
aparato se habia compartido terriblemente mal las
ultimas semanas y no tenia dinero para cambiarlo.
Quiso pensar que encontrar un trabajo de medio
tiempo en las noches le resultaria facil, era una
mujer atractiva y ella lo sabia, pero los bares y los
restaurantes estaban a tope en personal y no
encontré un posible lugar de trabajo que le ayudara
asolventar el bajo sueldo que le pagarian en In
Premiere, asi que camino casi inconscientemente
por las calles mientras caia la noche y terminéd
legando al bar Luna Escarlata. Se qued6 de pie un
rato frente a las puertas.
El dinero del fideicomiso de sus padres estaba
destinado tinicamente a la universidad de Ana, no
para comprar comida y pagar un lugar para vivir,
afEee
por eso se acabé antes de tiempo y Ana se sumi¢ en
una profunda crisis econémica que la habia puesto
alos pies de aquel lugar, igual que en aquel
momento, y cuando le aprobaron la beea salio de!
sitio como alma que Hleva el diablo y juré nunca
volver a él, pero estaba ahi de nuevo, de pie frente a
las puertas oscuras del lugar con el corazon
acelerado.
—Serian solo seis meses — se dijo en voz baja, pero
nada podia asegurar eso, esos seis meses se harian
permanentes si no ganabael puesto y no queria
pasar alli mas de lo necesario,
Las luces de neén del lugar se encendierony Ana
dio un respingo, dio media vuelta y camin6 por la
acera a toda velocidad.
—Sabia que volverias —le hablé una voz ronca y
Ana frend en seco —siempre vuelven —se gird
despacio y se encontré con Amelia Bifién, una
mujer de unos sesenta, de piel curtida y toz tisica
por el cigarrillo que era la duefia del bar —Ana
caminé hacia ella y se paré justo en frente.
—No creo volver —le dijo y la mujerse rio, y la risa
termin6 en una tos gargajienta.
—Te vi por la ventana, estuviste mas de diez
5/7eee
minutos de pie frente ala puertay eso dice otra
cosa —Ana no contest6, miré el cartel luminoso y
se mordié el labio —eres una de las mejores
bailarinas que he tenido —le dijo la mujer —si
hubieras querido entregar tu cuerpo te hubieras
hecho asquerosamente rica, muchos hombres
estaban dispuestos a pagar millones por ti, mi
gaviota negra —Ana apret6 los ojos, el nombre le
traia muchos recuerdos y no precisamente buenos.
—Solo con bailar me era suficiente —le dijo y la voz
le tembl6.
—Cuando eras tu sola tal vez —la anciana camin6
hacia ella y 1a tomé del ment6n para levantarle la
cara —nunca mires abajo, preciosa, ante nadie —
Ana abrié los ojos y contemplé a la mujer por un
segundo.
—({Admitirias que solo bailara? — la mujer asintid.
—Sabes que si, acd ninguna mujer esta obligada a
vender su cuerpo si no quiere, pero recuerda que
hay muchos hombres que piensan que solo por
estar en un prostibulo pueden tener ala mujer que
quieran grecuerdas lo que paso la Ultima vez? —Ana
asinti6, no queria recordar aquel momento —tal
6ee ee
vez si subastas tu primera vez... Ana le aparté la
mano y le gird la cara, eso nunca.
—No —dijo con seguridad y la mujer asintié.
—Hubo una vez una muchacha —comenzé a
contarle la Amelia. Ana ya conocia esa historia —se
subast6 por cien mil délares, cien mil, como
prostituta se acost6 solo una vez con un hombre,
solo una y todo lo invirtié tan bien que resolvié su
vida para siempre. Obvia mente después de pagar
mi porcentaje que no es mucho, a decir verdad.
—Ha pasado mucho tiempo, ¢cémo esta segura que
aun soy virgen? —la mujer se rio y dio media vuelta
entrando al lugar.
—Un solo hombre, mi querida gaviota negra, solo
uno y resolverias tu vida. Cien mil por ti sera solo el
comienzo —cerré la puerta tras ella y Ana se qued6
mirando el letrero, luego dio media vuelta, tenia
otro asunto importante que atender esa noche.
Si Eduardo queria pruebas del trafico de las monjas,
pues ella se las daria.
wTio Soe Nes Se
4. El Orfanato.
Ana sabia perfectamente a donde debia ir y en qué
momento, no en vano habia pasado la mayor parte
de su vida en aquel frio y solitario lugar.
Llegé hasta la esquina del parque y se recost6é
disimulada mente en la cerca de madera que
separaba el orfanato de la calle, y movié la tabla
suelta por donde se escapaban las muchachas en las
noches,.
En escalofrio le lleno la espalda, llevaba dos ahos
sin entrar ahi, y el aura tétrica del lugar permanecia
intacta. Corrié hasta la ventana de su vieja
habitacién. Si tenia suerte, las muchachas deberian
de estar en ese momento en el almacén como de
costumbre, asf que cuando abrid el pestillo desde
afuera y abrié la ventana la habitacion estaba en la
total penumbra. Ana entré con el coraz6n
bombeandole contra el pecho, muchos recuerdos
negativos se acumularon dentro de su cabeza.
Corrié por el corredor muy pegada a la pared hasta
que llegé a la pequefia ventana a nivel del suelo
desde donde se podia ver hacia adentro y asom6 la
cabeza disimuladamente.
wi3S. Sl reste,
Adentro habia por lo menos cuarenta muchachas
entre los diez y los quince trabajando en mesas
alargadas con un polvo blanco que Ana conocia
perfectamente. Lo pesaban y lo empacaban
disimuladamente en zapatos que metian en cajas.
Anasacé su celular y tomé un par de fotos a través
del cristal, luego corrié hacia el corredor trasero y
asomé la cabeza por el borde donde logré
fotografiar a una de las monjas del lugar recibiendo
aun hombre, ambos estaban bastante armados.
Con un nudo en la garganta salié del lugar después
de mimar un poco al perro vejo que parecié
reconocerla y salié por la tabla vieja de la cerca que
se movia. Solo afuera logré respirar con un poco
mas de calma.
Cuando llegé a casa Luisa ya estaba durmiendo, y
después de darse una ducha se acosté en su fria
cama acontemplar las imagenes que habia
capturado.
Hacia apenas unos aiios ella era una de esas nifhas
que era obligada a empacar y esconder drogas.
En la fotografia donde aparecia la directora del
orfanato con el hombre Ana habia logrado capturar
236. Et UTENero.
sus rostros a la perfeccién, dandose la mano y
armados. Con la evidencia que tenia podia enviarlos
ala carcel, pero ella queria ir mucho mas alla.
Entré a la pagina de In Premiere, Le gustaba revisar
cada noche qué tipo de historias se publicaban en el
periddico, sobre todo los articulos de Alexandra
Tcherassi, la hermana de su jefe, la mujer siempre
mantenia un mensaje feminista en cada una de sus
publicaciones y tenia una forma de escribir cruda y
realista. Navego por la pagina y observo una
publicacién de Eduardo Tcherassi en donde hablaba
sobre la corrupcién en el pais y Ana no pudo evitar
notar la tremenda calidad que tenia el hombre para
redactar, el profesionalismo y la habilidad para
introducir al lector en su historia y hacelo sentir
empatia por el tema, hacia que el lector se
involucrara de verdad con la noticia y Ana entendié
por qué el hombre tenia tantos premios; era
comprometido, dedicado, tenia un gran talento.
Ana cerré los ojos y lo vio en su mente, lo imaginé
sin camisa y se deleité con los miisculos hinchados
y enrojecidos bajo la palida piel. Abrié los ojos y
dejé escapar una sonrisa, no podia dejarse llevar
por esos pensamientos, él era su jefe.Ho Et orca
Presiono el botén que decia: “tendencias” y cayo
sentada en la cama de golpe, en primer lugar,
estaba Alvaro Soler con la noticia del la corrupcién
del candidato a la alcaldia, tenia miles de
comentarios y miles mas de lecturas. Dejé e! celular
con rabia y se recosté en la cama. Hubiera hecho un
berrinche como estaba acostumbrada, pero las
palabras que le dijo Alexandra Tcherassi le llegaron.
Si ella queria un puesto ahi, se lo tenia que ganar.
Al dia siguiente lleg6 mucho mas temprano al
periédico, tanto que cuando las primeras personas
comenzaron a pulular por el lugar ella ya tenia los
uniformes doblados y los corredores impecables.
Después de navegar por horas en las fotos de los.
criminales mas buscados de la ciudad no logré
encontrar al hombre que estaba con la monja, asi
que tomé las fotografias que ya tenia impresas y se
dirigié a la oficina de Alexandra Tcherassi.
En al camino se topé en uno de los pasillos con
Alvaro, y aunque Ana intenté6 pasar de largo el
hombre la detuvo de la mano.
—Espera, Ana, queria hablar contigo —ella se
detuvo y lo miré a los ojos, el hombre tenia unas
413‘G. Cl UTTENeae.
pestafias largas y unos labios bastante carnosos y
rojos. Ana le aparto la mirada de la cara.
— {Qué quieres? —le pregunto y é! la solté
metiéndose las manos a los bolsillos.
—Queria decirte que ya no me burlaré mas de ti y de
tus monjas traficantes — Ana dio media vuelta, no
tenia tiempo para perder con el hombre —espera —
la detuvo —lo siento, entiendo que debe ser dificil
no encontrar nada qué publicar.
—Yo tengo qué publicar —ledijo exasperada y él
meneé la cabeza.
—Me refiero a algo mas...interesante. Algo como la
nota que subi anoche, la viste? —Ana asintié.
—También vi que no eres tan buen escritor como
presumes —el hombre abrid los ojos y meneé la
cabeza.
— {TW que sabes? —Ana se cruzo de brazos.
— Escribir no es solo tener buena ortografia, hay
que hacer que el lector se sienta implicado en la
noticia, no contarlo como un chisme de barrio —el
hombre la miré con suficiencia.
—La noticia tiene mas de un millén de lecturas —
5/13&, El OTTBneNo.
Ana se dio la vuelta y le dijo antes de doblar la
esquina:
—Cualquiera es capaz de leer algo tan basico —Ana
se rio cuando lo perdié de vista, la verdad habia
leido toda la noticia y aunque no era algo tan
magistral como lo que escribia Eduardo Tcherassi,
el hombre tenia lo suyo.
Cuando la secretaria de Alexandra le indico que
podia entrar, Ana se introdujo en la oficina un poco
intimidada. La mujer estaba tras su escritorio de
vidrio y tragaluces en el techo iluminaban la
estancia.
— {Para qué soy buena? —le pregunto y Ana
camino hasta ella dandole las fotografias y la
periodista la miré con los ojos abiertos.
—{Es verdad lo de las monjas? —Ana no contest6,
Gnicamente sefialé el rostro del hombre en la
imagen.
—Necesito saber quien es él, {podrias ayudarme?
—la mujer sonrio de lado.
—Tengo un amigo que te puede ayudar, y mi
hermano se pondra feliz —Ana se sonrid
ampliamente.
6/136. CE Tana.
—Su nombre es Gerardo Rios —le dijo a Ana
Alexandra Tcherassi después de un rato —mi
amigo buscé su rostro en la base de datos y el
hombre tiene antecedentes de violencia
intrafamiliar y narcomenudeo. Ha estado entrando
y saliendo de prision desde que tenia quince y hace
mas de un afio que encontraron su cadaver flotando
en el rio Medellin y ahi termina su historia —Ana se
rio de lado, parecia que la historia de las monjas
traficantes prometia ser mas interesante de lo que
pensaba.
—Muchas gracias, Alexandra —le dijo ala
periodista recibiendo la carpeta con la informacién
y la mujer la miré de los pies a la cabeza.
—Mi hermano siempre ha tenido un sexto sentido
para reconocer diamantes —le dijo y se puso de pie
para mirar la ciudad por la ventana —Reconocié en
Elisa Valencia algo que no cualquiera habia visto,
una mujer determinada y valiente —volte a mirar
a Ana que permanecia sentada bajo el sol que
entraba por el traga luz de la oficina —Cuando te
contrat6 lo reii, le dije que solo se habia dejado
embaucar por tu belleza y que no pensaba con
claridad, {sabes qué contesté? —Ana nego, aunque
sabia que era una pregunta retorica —que sabia que
podias hacerlo, que habia bajas probabilidades pero
Wi« Sl Uranew.
que tal vez lo harias. El sabe muy bien qué es que
nadie te escuche porque no eres nadie en el mundo
éPodras con esto sola? —Ana se puso de pie de un
brinco con la espalda recta.
—Daré todo de mi para no perder esta oportunidad
— Alexandra asintié con la cabeza.
—Sino metes la pata, conmigo tendras una aliada
—Ana asintié, y le agradecié con un movimiento de
cabeza.
Cuando salié de la oficina de la mujer se sintié
bastante mas liviana, y lo primero que se encontroé
cuando llegé al primer piso fue la cara arrogante de
Alvaro.
—Qué bueno que apareces, {podrias traernos dos
cafés a Eduardoy ami? Estamos discutiendo un
tema importante, el mio bien frio — desparecié por
las escaleras antes de que Ana pudiera decir algo.
—Yo no soy una mesera — Susurré Ana mientras
subia los cafés —{Quién diablos se cree él? Ambos
estamos en el mismo puesto y se cree superior.
Entré a la oficina con ambos cafés y una sonrisa de
oreja a oreja. no pensaba dejar que Alvaro notara
Ria6. Gt renew.
que le afectaba. Ambos hombres estaban sentados
conversando sobre algo y Eduardo se sorprendié al
verla llegar.
—Ana, que amable —le dijo cuando recibié su café
frio y dulce.
—Es un gusto, jefe —le dijo y liego le dio a Alvaro el
suyo. Cuando se disponia a salir Eduardo la detuvo.
—Hablaremos de un caso peculiar, {Nos quieres
acompafiar? —Ana lo miré, el hombre tenia una
pequefia sonrisa en los labios y Alvaro abrié los
ojos.
—({Por qué? —pregunté y Eduardo se encogié de
hombros.
—Ambos son periodistas de este periédico, sabes
que le concierne —le dijo como tinica respuesta y
Ana vio como el hombre se mordié la lengua, asi
que se senté bastante emocionada a su lado.
—Bien —comenzé Eduardo —le contaba a Alvaro
que In Premiere sigue ena investigacién de los
laboratorios Jabico con el programa CERBERO que
denunciamos hace unos meses —Ana trato de
ahogar un grito, era la noticia mas importante que
o/18« Of Vraew.
el periddico habia tenido en su historia, y ahora ella
podia ser parte de eso —Descubrimos que el
programa era solamente un trafico de personas y
logramos descubrir a sus cuarenta miembros, pero
la informacion que tenfamos estaba desactualizada
y cinco miembros mas estan libres, y ayer nos lleg6
una amenaza...
—jQué diablos! —grité Alvaro y escupiéel café que
Ana le habia traido por todo el piso de la oficina —
te dije que mi café era frio —le dijo aAna con rabia
y ella se encogié de hombros.
—Lo siento, pensé que me dijiste que muy caliente
y espeso —el hombre la sefiald con el dedo.
—£Ti le pediste que trajera el café? —pregunté
Eduardo con el cejio fruncido y Alvaro asintio.
—Sélo le pedi un favor, y mira lo que hizo, lo hizo a
propésito — Eduardo volted a mirar a Ana y ella le
aparté la mirada, siempre habia sido una mala
mentirosa —Trae un trapo para que limpies esto —
le dijo el hombre a Ana y ella lo miré mal y con los
ojos abiertos, pero Eduardo intervino.
—Ana no es una mesera ni una aseadora, es tu igual
y te pido que la trates con el respeto que se merece
—luego volteé a mirar a Ana —y ti mejor ve a
10/13St rae.
responder los comentarios del periddico. Los quiero
alos dos fuera, ahora —Alvaro se puso de pie y
salié hecho una furia.
—Lo siento, yo no... —comenz6a decir Ana y el
periodista la interrumpi6.
— Te estoy pidiendo una explicacion? —Ana nego
despacio con la cabeza —entonces sal de aqui y has
el trabajo para el que te contraté —Ana sintié como
le ardié la punta de la nariz, siempre le ardia
cuando tenia ganas de llorar, asi que salié casi que
corriendo de la oficina del hombre.
Mientras bajaba por las escaleras se reprendio a si
misma, habia estado a punto de ser parte de una de
las noticias de la década y su estupidez e inmadurez
lo habia arruinado todo. Se encontré a Alvaro en las
escalera, el hombre se miraba la lengua en el reflejo
de una ventana y cuando la vio cerré la boca.
—£Viste lo que hiciste? —le pregunto y ella le
apunté con el dedo.
—TU me trataste como si fuera una mesera, pero
entiende que yo estoy a tu mismo nivel —el hombre
se rio.
—éEl mismo? —le dijo, hablaba raro, seguramente
Wit& Ct Urreriew.
por la lengua herida —Yo tengo siete aiios de
experiencia y trabajé en uno de los mejores
periddicos de este pais —Ana avanz6 hasta él, pero
el hombre no retrocedié y cuando ella le habl6 sus
narices casi se rozaron.
—Entonces por qué te fuiste de ahi? —estaban tan
cerca que Ana pudo sentir la fragancia dulce del
hombre y el sudor que le perlaba la frente, le miro
los carnosos labios apretados. El dio un paso atras y
le solté una superficial mirada antes de alejarse
escaleras abajo.
Ana se sento pesadamente en la silla frente al
computador, atin tenia rabia y ganas de llorar,
gcémoves que era tan llorona?
Pasé el resto de la tarde revisando los miles de
comentarios que tenia la publicacién de Alvaro y
cada uno la ponia mas exasperada. Entre los
comentarios de asombro y felicitaciones al
periodista Ana encontré a varias fanaticas que
proclamaron lo atractivo que era el hombre y ella
elimin6 un par disimuladamente, se dijo para si
misma que eran comentarios que no aportaban
nada, pero ella sabia que era meramente por la
envidia que le dio.
Un mensaje corto con un emoji de miedo Ilamé la
12/13Me ae ot Cae ee.
atencién de Ana y lo leyé: “Como In Premiere
contraté a este periodista después de lo que hizo en
El Colombiano? no tiene criteria, es amarillista y
mentiroso, deberian revisara quien contratan mas
detalladamente. Lastima que hubieran
desaparecido misteriosamente todos los articulos”
Ana abrié los ojos, sabia que el hombre no era un
santo. Sacé su celular y disimuladamente sacé una
foto del comentario mientras sonreia con malicia.
Llegaria hasta el fondo de ser necesario.
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youactivity time is limited! GET IT
13/13OC. SIRTiee Tires Ce pete.
5. Enorme metida de pata.
Habia llegado muy temprano ese dia, y para antes
del mediodia ya tenia hechos todos sus quehaceres.
y estaba atorada frente al computador buscando
qué era lo que habia hecho Alvaro Soler en el
periédico EL Colombiano para que aquella persona
lo tachara de mentiroso y amarillista, pero no
lograba encontrar nada relacionado.
Asu celular le llegé un mensaje de texto donde la
encargada de los recursos humanos la llamaba para
firmar el contrato que la acreditaria oficialmente
como periodista del periddico, y se puso de pie
contenta y casi que floté hasta la oficina de la
mujer, pero la sonrisa se le borré cuando lo primero
que vio al abrir la puerta fue la arrogante cara de
Alvaro.
—Lean atentamente antes de firmar, cualquier
duda que tengan me comentan —Ana tomé su
contrato y comenzé a leer detalladamente, erael
primer contrato que firmaria en su vida y le habian
dicho que debia leer bien antes de firmar.
Cuando lego a la parte del sueldo se mordié el
labio, tenia la esperanza de que por alguna razén la
mujer se habia equivocado al llamarla y que no era
vi32. EROS MISS OS Pane.
medio salario, pero ahi estaba bien escrito, con
numeros y letras, solo la mitad del salario minimo.
De reojo volteé a mirar el contrato que leia
atentamente Alvaro, por suerte iba en la misma
pagina que ellay Ana ladeé la cabeza
disimuladamente.
—jQué? —grité ylos otros dos dieron un brinco.
—No mires mi contrato —le dijo Alvaro al ver la
cara de Ana metida en su papel entonces lo aparto.
—Te van a pagar dos salarios minimos —dijo ella y
él se encogié de hombros —A mi solo la mitad de
un minimo —le dijo y él laded la cabeza.
—Es porque yo si soy un periodista de verdad —
Ana le volteo la mirada. La mujer de recursos
humanos apenas y atendia a la conversacién que
tenia el par, asi que Ana tomo un lapicero que
estaba sobre la mesa y firmé el contrato sin
terminar de leerlo, ya habia visto lo suficiente.
Cuando subié a la oficina de marketing pated el
basurero frente a sucomputador y todos los papeles
2/13B. SOS MISS Os pete.
salieron volando, y pasé media hora recogiendo
hasta la Ultima viruta de lapiz.
Se senté pesadamente en la incémoda silla. {c6mo
era posible que le pagaran tantoa ély tan poco a
ella? No le parecia justo, sabia que él tenia mas
experiencia, y no le hubiera molestado que le
pagaran mas si no era mucha diferencia, pero
literalmente tres veces mas que a ella le parecia una
exageracion.
—No puedo aguantar seis meses asi —se dijo para
si misma en vos alta —mealcanzara apenas para el
arriendo, ¢y todo lo demas? —abridlos ojos —a
menos de que no sean los seis meses.
Entré al computador y pasé media hora buscando el
comentario que habia leido el dia anterior, y gracias
a que tenia un usuario de alto mando en la pagina
pudo extraer el niimero de teléfono de la persona y
la agregé al chat de su celular. En el edifico Ana
tenia poca privacidad, asi que se encerré en el
cubiculo del bafio y llam6. Después de un par de
tonos la persona al otro lado contest6, era una
mujer.
—Alé —contesté y Ana se aclaré la garganta.
—Hola, mi nombre es Ana Avendaiio, soy
33O. EOTTS ITEMS 6S (ate.
periodista en el periddico digital In Premiere —Ana
sintié como la mujer contuvo el aire.
—éPasa algo?
—Si, trabajo también en el area de marketing y
redes y vi el comentario que puso sobre Alvaro soler
en su noticia.
—{Estoy metida en problemas? —pregunto la
mujer alarmada y Ana nego con la voz.
—Paranada, solo queria que me contara mas al
respecto —la mujer al otro lado de la linea, que Ana
pensé podria ser una muchacha, guardo silencio un
rato.
—Bueno, eso pasé en Bogota con el periddico El
Colombiano —le dijo —{Usted esta en Medellin? —
le pregunté y Ana le dijo que si —bien, entonces le
daré la direccion del directamente implicado —Ana
memoriz6 la direccién y el nombre del hombre.
—Gracias —le dijo a la muchacha.
Salié del baiio y tom6 su bolso dispuesta a salir,
pero se encontré con el mismisimo Alvaro en el
ascensor y el coraz6n se le detuvo. Entré nerviosa y
traté de no mirarlo a la cara, como si el hombre
pudiera leer en sus ojos que conspiraba en su
Aly2. CRON TERS OS Pate.
contra, asi que se qued6 callada y no lo miré. Alvaro
llevaba una enorme caja de carton lena de cosas
que Ana no alcanzé a ver.
—{Por qué tienes cara de horror? —le pregunto,
pero ella no respondié — gestas enojada porque me
dieron oficina y a tino? —Ana volteé a mirarlo con
la boca abierta, luego miré la caja, adentro habia
fotografias y libros que parecian ser de uso personal
del periodista. Ana no respondio nada, ya iba a ver
por cuanto tiempo le duraria a dicha.
Llegar en taxi hasta el lugar que le indico la mujer le
costé un ojo de la cara, asi que esperé que todo
valiera la pena. Entr6 al edificio y pregunté al
vigilante el piso en el que trabajaba el hombre. Era
un edificio viejo lleno de oficinas de alquiler para
trabajadores independientes, que no tenia ascensor
y poca iluminacion. Ana llego hasta el quinto piso y
se detuvo en la puerta de madera que tenia inscrito:
“Alveiro Faquini, abogado de familia” tocd un par
de veces.
—Pase —hablé un hombre al otro lado y Ana abri6é
la puerta. La oficina era un lugar himedo y oscuro
—{En qué puedo ayudarla? —le pregunté el
hombre al otro lado del escritorio, era un abogado
entrado en los cuarenta, con el cabello canoso y
5/13,2. CNOMe Mega GO pata.
unas profundas ojeras que contrastaban con el traje
descolorido que tenia puesto.
—Mi nombre es Ana Avendaiio —le dijo y é1 le
tendié la mano, Ana la tomé, estaba fria.
—Usted ya leyo mi nombre en la puerta, digame,
seiiorita Ana, {en qué la puedo ayudar?
—dQueria hacerle unas preguntas, trabajo para el
periddico In Premiere —la sonrisa del hombre se
borro lentamente de su rosto y la expresion se le
ensombrecié,
—Lo siento, no quiero tener nadacon periodistas ni
periddicos —le dijo y Ana levanté ambas manos.
—Tranquilo, le prometo que lo que usted me diga
aqui no saldra ala luz, esto no es para publicar le
doy mi palabra —el hombre la mir6 de pies a
cabeza.
—Es sobre Alvaro Soler? — Anaasintid.
—Llevo mucho tratando de investigar qué fue lo
que paso, pero no logré encontrar nada —el
hombre se rio.
—E! movié hasta la ditima de sus influencias para
613 a a
que desapareciera esa manchaen su carrera, por
eso no hay nada —Ana acercé el asiento mas a él.
—(Podria decirme qué pas6? —el hombre parecié
poco convencido, luego bajé la cabeza y aspiré
profundo.
—Yo era de los mejores abogados de la ciudad, alla
en lacapital, y él destruyé mi carrera —Ana se
senté en la punta de la silla bastante intrigada y él
comenzé a contar la historia —hace unos seis
meses estaba casado, pero mi esposa era...
complicada, un dia la descubri con su amante en el
estacionamiento de un motel y la enfrenté —le
aparté la mirada a Ana y giré su asiento pare ver por
la mindscula ventana —ella comenz6 a golpearme
porque la llamé zorra, me arafié y hasta me arrancé
parte del labio.
—Lo siento — le dijo ella, no sabia mas que decir,
pero el hombre nego volviendo a mirarla.
—Ese apenas fue el principio, no sé cémo se
filtraron imagenes de la camara de seguridad, eran
solo fotos en las que parecia que era yo el que la
golpeaba a ella, y el maldito de Alvaro soler las
publicé —se puso de pie y abrié un libro viejo, sacé
los recortes del periddico y se los mostré a Ana —
WN3Os SIRT CRS OO Pane.
escribid que yo era un abusador, que siendo un
abogado de familia le faltaba a mi ética y no sé qué
miles de cosas mds, pero no en vano yo era uno de
los mejores abogados, seforita, él destruyé mi
carrera y yo hundi la suya liberando los videos
completos de las camaras de seguridad —Ana miré
los recortes, en primera plana se leia: “Famoso
abogado de familia golpea brutalmente a su mujer”
— El pidié disculpas publicas, pero ya era muy
tarde, fue tachado de mentiroso y amarillista.
Ambos nos fuimos a piquede ahi en adelante —le
tendié otro recorte —esta fue su disculpa
admitiendo el error y no sé qué mas —Ana observé6
todos los recortes que el hombre le habia dado.
—éMe los puedo quedar? —el hombre sonrié de
lado.
—Si es para terminar de hundirlo, si.
Ana salié de la oficina con un vacio en el estomago,
no queria terminar de hundir la carrera de Alvaro,
lo tinico que queria era desprestigiarlo ante
Eduardo y relegarlo un poco, con suerte ganaria
puntos para ganarle el puesto.
Tomé otro taxi con el corazén acelerado.
—lléveme a In Premiere por favor.
B/13Se SRS es Oe pe
Ana lleg6 al edificio apretando los recortes de los
periédicos contra el pecho, se sentia ansiosa y algo
muy dentro de ella le decia que no era muy buena
idea, pero como periodista tenia que saber que no
podia dejarse dominar por nos nervios.
La secretaria de Eduardo la anuncié y le permitié
entrar y cuando Ana ingres@a la oficina los tres
periodistas estaban reunidos, los hermanos
Tcherassi y Alvaro.
—Ana —le dijo Eduardo —te mandé llamar, pero
no estabas.
—Lo siento, estaba buscando a fuera una noticia —
él hombre asinti6 con la cabeza y le senalo los
papeles que ella traia pegados al pecho.
—Es eso, gde qué se trata? —Ana miréa Alvaro que
no la miraba por atender una uiia y Alexandra
asintié con la cabeza para que lo dijera, de repente
le parecié que no era una buena idea.
—Es que...no es nada importante —su jefe extendid
la mano para que le pasara los papeles.
—No importa, quiero ver en qué trabajas — le dijo
parecia de buen humor ese dia.
—{Podia ser en privado? —le preguntd, ya no
o/13Se ee eae
queria hacerlo, le parecié una mala idea, pero el
periodista negé y siguié con la mano extendida.
—Tranquila, aca entre todos analizamos los casos,
eso estabamos haciendo antes de que Ilegaras y por
eso te mandé llamar, hay un caso que nos concierne
a todos —Ana meneé la mano.
—Entonces discutamos ese —dijo tomando asiento
—el mio puede esperar —Eduardo fruncié el cefio
mirando a Ana, habia notado su semblante tenso y
Ana odié que su lenguaje corporal fuera tan
evidente.
—Dame esos papeles, Ana —le dijo en tono
autoritario borrando la sonrisa de su cara y ella
tragé saliva. Alvaro se rio de lado.
—Si es lo de las monjas traficantes entiendo por
qué no quiere que nadie lo vea, a mi también me
daria pena —Ana trag6 saliva mirando a su
compafiero, si, se merecia eso, asi que le pasé los
recortes a Eduardo que seguia con la mano
extendida.
=Te equivocas, Alvaro, esto no es sobre las
monjas, ésto es sobre ti —le dijo y el hombre se
irguié en la silla con los ojos abiertos. Ana volteé a
10/13S Sa ee a
mirar a Eduardo que leia con atencidn los recortes.
—mientras estaba leyendo los comentaros vi que
una chica rechazaba que a Alvaro se le hubiera
contratado después de lo que hizo, lo tacho de
mentiroso y amarillista, asi que me puse a
investigar y encontré eso —levanté su celular en el
aire —aca tengo grabado todo el testimonio del
hombre que Alvaro difamé y que perdid casi todo su
dinero y su trabajo —Alexandra camin6 con paso
rapido y se posicioné detras de su hermano para
leer los periédicos —se formé un silencio bastante
incémodo, el corazén de Ana le golpeaba en los
oidos con fuerza y noté como Alvaro se hundié en
su asiento.
Después de un momento Eduardo le devolvié los
papeles y la miré alos ojos con una intensidad que
Ana no aguanto.
—Esto yo ya lo sabia —le dijo y Ana vio como
Alexandra la miraba con decepcién mientras se
alejaba —éQué esperabas conseguir mostrandome
esto? —Ana abrié la boca para contestar, pero luego
lacerré, no estaba segura de qué queria.
—Pensé que, no sé, que podria...
—jPodrias desacreditar a tu compaiiero de trabajo
para poder ganarle el puesto? — Le gritd y Ana se
wiB. SORES SS LS pene.
puso de pie de un brinco —lo que acabas de hacer es
sucio y desleal, Ana, no es ético ni mucho menos
empatico. Alvaro pidié disculpas por lo que pasé
gacaso leiste las disculpas? —Ana miré los pales en
sus manos. No lo habia hecho —no, nilo hiciste.
Apenas te enteraste llegaste corriendoa contarme
para que yo lo despidiera —Ana nego.
—No, yo no queria eso.
—¢Entonces qué querias? —el hombre estaba
encolerizado y apretaba los pufios y Ana también
sintié rabia en ese momento.
—Yo queria un poco de igualdad —dijo —él tiene
privilegios aqui, se supone que si estamos
compitiendo debe ser en igualdad de derechos.
—Y lo nico que se te ocurrié fue revivir algo que
podia sepultar su carrera para siempre, {pensante
en eso?
—Yo no queria eso —dijo Ana, ya la voz se le estaba
rompiendo —yo solo queria una oportunidad.
—{Y te la has ganado? —le pregunts el periodista y
Ana no contesté. Alexandra miraba por la ventana
tratando de ignorar la discusion y Alvaro se habia
hundido tanto en la silla que apenas era un ente con
127/13OD. CROTNS MeueS OS pene.
presencia —las oportunidades nadie las regala,
Ana, se tienen que ganar, écrees que yo llegue a
donde estoy pidiendo oportunidades? —le siguid
gritando —llegué hasta donde estoy por que trabajé
hasta al cansancio, con sudor y lagrimas,
trabajando duro sin tener que pasar por encima de
los —Ana le quit6 la mirada, él tenia toda la raz6n,
su intencién no era del todo mala, pero si Eduardo
hubiera sido otro tipo de periodista hubiera echado
a Alvaro a la calle sin mas miramientos.
—Lo siento — dijo ella abrazandose a si misma y
mirando al suelo.
—Un losiento no basta — le dijo su jefe —quiero
que te largues —Ana dio media vuelta yy se fue, pero
antes de que saliera de la oficina Eduardo hablo —
creo que no fui muy claro, quiero que te vayas de In
Premiere, estas despedida —Ana lo miré con los
ojos abiertos y el hombre no le apart6 la fria mirada
del cuerpo, asi que asintié con la cabeza y salié
cerrando la pueta.
nDBe ee YE
6. Disculpas y horror.
Eduardo se dejo caer en la silla con fuerza, ni
siquiera se habia dado cuenta que se habia puesto
de pie, pero esa muchacha tenia una habilidad
especial para sacarlo de quicio, cosa que era
realmente complicado. Alexandra se senté en la
silla frente a él que segundos antes habia ocupado
Ana.
—Fuiste muy duro con ella —le dijo y él le abrio los
ojos.
—Justificas lo que hizo? —pregunto y su hermana
negé con vehemencia.
—Claro que no, pero se arrepintié de lo que estaba
haciendo antes de que lo dijera — Eduardo se
recosté pesadamente apretandose el puente de la
nariz —ella ya no queria mostrar nada pero tu la
obligaste —continué la mujer y luego pates la silla
de Alvaro que permanecia en silencio —Y tt lo
emporaste todo burlandote de ella. Ella tiene raz6n,
éCémo crees que se siente al ver que la tinica opcién
de entrar de lleno a este periédico es competir
contra alguien que tiene tantos privilegios?
—{Insintias que estoy haciendo las cosas mal? —le
1/12Se ee
pregunté Eduardo y ella asinti6.
—Lo estas haciendo y es mi deber decirtelo —
Eduardo cerré los ojos, Alexandra tal vez tenia
razon, pero sus intenciones no eran del todo malas,
él sabia lo dificil que era que alguien te diera una
oportunidad y no creyé que fuera malo ayudar a un
amigo en desgracia.
—Esto es mi culpa —dijo Alvaro después de estar
todo el rato en un mutismo voluntario y Eduardo
nego.
—Claro que no, eres el menos culpable aqui —le
dijo, pero él nego.
Yo laorillé a esto —dijo —me burlé de ellay de
su trabajo, no debi hacerlo, por eso lo hizo, me lo
merecia —Eduardo intent6 protestar, pero él
levanté la mano —ella vale la pena, mira {Como
grabé el testimonio del abogado? Pensé que el
hombre ni estaba en el pais, {C6mo encontro los
periddicos y todo lo demas si El Colombiano
después de que renuncié trato de borrar el historial?
Y todo eso solo por un comentario de alguien. No
dejes que ella se vaya, su Carrera apenas comienza y
yo mismo sepulté la mia, el que debe irse soy yo.
2/2Be pes 7 CNT:
—No seas patético —le dijo Alexandra —este es
uno de los periédicos mas importantes del mundo,
y sin contar con los reporteros que tenemos en los
otros paises solo tenemos cuatro periodistas para
cubrirnos, no podemos andar peleando entre
nosotros —volted a mirar a su hermano —tu dices
que los méritos se ganan, énocrees que Ana tiene
ya suficientes méritos? Se gradué como la mejor
igual que td. Me tomé el atrevimiento de buscar a
sus maestros de la universidad, y hermanito, de
nuevo te digo que tienes muy buen ojo para esto,
esa chica —sefialo la puerta por donde salié Ana —
es el orgullo de cada uno de'sus maestros, no te
negaré que puede ser un poco apresurada, pero me
recuerda a Elisa y mira hasta donde llegé —
Eduardo blanque6 los ojos y le aparté la mirada —
solo porque ti penaste para conseguirla
oportunidad de tu vida no significa que los demas
también tienen qué hacerlo, dale a Ana el lugar que
se merece aqui y veras como llevard a In Premiere
lejos —Eduardo ladeo la cabeza.
—Lo haré, cuando demuestre con hechos de qué es
capaz —le dijo y Alexandra se puso de pie.
—Ciego —le dijo antes de salir de la oficina.
—No quiero causarte problemas —le dijo Alvaro y
3/12ay wren:
Eduardo nego.
—No aceptaré tu renuncia, Lexa tiene razén,
necesitamos a los mejores y sé que eres uno de ellos
—el hombre asintié.
—Ana también —Eduardo se miré las manos un
momento, no era tan testarudo como para no
aceptar consejos.
—esta bien, ella se queda, pero no la ascenderé
hasta que me demuestre que de verdad es capaz —
Alvaro asintié y se puso de pie.
—Yo le digo, ti preocupate por lo que esta pasando
con los laboratorios Jabico —el hombre salié de la
oficinay cuando Eduardo estaba solo sacé del cajén
la hoja de vida de Ana y cuando lo abrié se topé con
la foto de la mujer, no pudo negar que la habia
contratado en parte por ese bonito rostro y el
definido cuerpo, también habia tenido que ver la
forma en la que lo habia encarado, no cualquiera
hacia eso. En definitiva, ella tenia todo el potencial
que él estaba buscando, incluso podria llegar a
superar a Elisa en mas de una forma. Acaricié con la
yema de los dedos la foto y susurré muy bajito con
una medio sonrisa en los labios:
—Nifiatonta, ?
a2—————
Ana pate6 la puerta del bafio con tanta fuerza que le
hizo una abolladura, luego se puso de pie y pasé
varios minutos intentando quitarla en vano, asi que
se senté de nuevo en el retrete y lloré. ge6mo era
que habia sido tan ingenua? épensé que la
felicitarian por eso? Si Eduardo Tcherassi no
hubiera conocido la historia de Alvaro desde antes
tal vez lo hubiera despedido. El periodista tenia
razén, eso habia sido poco ético, demostraba que
era envidiosa y mala persona.
Se abofetes un par de veces para auto castigarse,
pero luego entendié que no habfa sido del todo su
culpa, ella al final no habia querido hacerlo, y, de no
haber sido por la presion que le metié Eduardo, no
hubiera mostrado ninguno de esos recortes.
Tom6 los papeles y un par de lagrimas cayeron
sobre ellos, pero a Ana no le import limpiar la gota
que cayé sobre la imagen de Alvaro, justo en la
mejilla, era la nota de disculpa que él habia ofrecido
y Ana la leyd.
—Es de humanos cometer un error —comenz6 el
hombre en el articulo —y es de alguien maduro el
aceptar el acto y sus consecuencias, por ello, pido
disculpas a todos los lectores de El Colombiano por
mi reciente nota sobre el abogado Alveiro Faquini,
8/12a
fui apresurado en sacar conclusiones y ofrezco una
disculpa publica en busca de enmendar, aunque sea
un poco, lo que mi noticia le ha causado a su
carrera. En son de intentar hacer lo correcto y
enfrentar las consecuencias de lo que he hecho,
adjunto mi renuncia al periédico El Colombiano y la
hago publica para que cada lector vea que me hago
completamente responsable de mi error. De nuevo,
una disculpa para todos y espero vernos pronto.
Ana arrugé el papel y lo metié al bolsillo del
pantal6n, si hubiera leido eso antes, tal vez ni
siquiera se lo hubiera mostrado a Eduardo. Los
demas recortes del escandalo los |anz6 al inodoro y
bombeo el baiio, no queria volver a ver lo que le
habia costado el trabajo de su vida.
Salié del bafio limpiandose las lagrimas, debia
recoger las pocas cosas que tenia en el lugar e irse
antes de que la echaran, pero cuando salio, lo
primero que se encontr6 fue el rostro preocupado
de Alvaro Soler que la esperaba recostado en el lava
manos con los brazos cruzados.
—Este es al bafio de mujeres —le dijo y el hombre
se encogié de hombros. Ana se miré al espejo, tenia
los ojos enrojecidos e hinchados. Odié que su palida
6/12CO. CSUUNes Y SAT.
piel se enrojeciera tan facil —Puedes burlarte si
quieres, me lo merezco —él neg6.
—No vengo a burlarme de ti, vengo a pedirte
disculpas —Ana lo miré con los ojos abiertos.
—Pero...fui yo quien cometié el error no...
—Si, pero yo te orillé a eso —le interrumpio —yo te
molestaba...creo que te envidio, Ana —ella ladeé la
cabeza.
— {Qué podrias envidiarme? Soy una novata que
apenas consiguié un buen trabajo lo eché a perder
—Alvaro se metié las manos a los bolsillos.
—Creo que es justo eso, tu tienes tu carrera por
delante, apenas comienzas en este suefio y este
mundo, y a mi ya me devor6, creo que te envidiaba
porque lo que mas deseo es poder volver el tiempo a
cuando tenia tu edad y hacer las cosas mejor —Ana
respiré y el suspiré le salié tembloroso.
—Hablas como si tu carrera ya hubiera terminado
—él se dio la vuelta y se miré a si mismo en el
espejo, como si pudiera contemplar en sus ojos su
pasado.
—Ya termind, Ana, desde que pas6 el escandalo
nadie quiso contratarme, pasé meses buscando un
3/12eee seen:
empleo, estoy en la ruina y con una mancha que ya
no se borrara jamas.
—Pero Eduardo te contraté.
—E! lo hizo porque nos conocemos desde hace ajios
Ana, casi desde que somos unos nifios. El sabe que
soy bueno en lo que hago, pero contratarme fue
arriesgado. Las personas del comtn casi no lo
recuerdan por que el periédico El Colombiano trato
de borrar hasta el ultimo articulo al respecto para
proteger su reputacion, pero todas las personas del
medio lo recuerdan bastante bien, no podré llegar
mas alla de un par de articulos que leeran un
pufiado de personas, nada mas —Ana se qued6
mirandolo, con la cabeza gacha y la espalda
curvada, y no pudo evitar sentir que un nudo se
formara en su estémago. El tenia razon, una
reputacién manchada era muy dificil de limpiar, y
mucho menos para un periodista.
Ana se acercé y apoy6 la mano en la espada del
hombre, estaba calido y logré sentir bajo la delgada
tela una espalda firme y dura.
—Sé que podras levantar cabeza, y vas a mirar sin
vergiienza todo lo que has logrado, siento lo que te
hago —él asintié con la cabeza y volteo a mirarla,
B/12
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