Falsificación en "Electro Mundial S.R.L."
Falsificación en "Electro Mundial S.R.L."
fundamenta la tacha específicamente en los ordinales Segundo (2º) y Cuarto (4º) del
artículo 1.380 del Código Civil venezolano, manifestando que es falsa la firma del acta
que aparece como emanada de los ciudadanos…. y falso todo lo expuesto en el Acta de
Asamblea Extraordinaria de Socios de la empresa “LA ELECTRO MUNDIAL. S.R.
L.”, celebrada en la sede de la empresa en fecha 25 de Julio del 2010, según consta en
acta inserta bajo el Nº …; Folios 0 al 0; Protocolo Tercero; Tomo Primero; Segundo
Trimestre del año… de fecha 06 del mes de 20.
Artículo 1.380 del Código Civil establece que “El instrumento público o que tenga las
apariencias de tal puede tacharse con acción principal o redargüirse incidentalmente como
falso, cuando se alegare cualquiera de las siguientes causales. (…) 2... “que aun cuando
sea autentica la firma del funcionario público, la del que apareciere como otorgante del
acto fue falsificada”. Ahora bien, la tacha de falsedad de un instrumento público o privado
tiene por objeto la declaratoria de nulidad e ineficacia del mismo, por errores esenciales a
su elaboración, es decir vicios son de carácter formal y que miran a la fabricación del
instrumento. La legitimación para tachar un instrumento público corresponde
indistintamente al promovente de esa prueba o a su antagonista, aunque normalmente sea
éste último quien tenga interés en invalidarlo. Ricardo Henríquez La Roche, Código de
Procedimiento Civil, tomo III. Tercera Edición actualizada, Caracas 2006.
Artículo 1.381 del Código Civil: “Sin perjuicio de que la parte a quien se exija el
reconocimiento de un instrumento privado se limite a desconocerlo, puede también
tacharlo formalmente con acción principal o incidental: 1º Cuando haya habido
falsificación de firmas. 2º Cuando la escritura misma se hubiere extendido
maliciosamente, y sin conocimiento de quien aparezca como otorgante, encima de una
firma en blanco suya. 3º Cuando en el cuerpo de la escritura se hubiesen hecho
alteraciones materiales capaces de variar el sentido de lo que firmó el otorgante. Estas
causales no podrán alegarse, ni aun podrá desconocerse el instrumento privado, después
de reconocido en acto auténtico, a menos que se tache el acto mismo del reconocimiento o
que las alteraciones a que se refiere la causal 3º se hayan hecho posteriormente a éste.”
Por otra parte, cuando se desconoce la firma del documento corresponde a la parte que lo
presentó la carga de probar su autenticidad; es decir, el presentante del documento está
obligado a probar que realmente la firma corresponde a la contraparte. Pero cuando se
trata de la tacha del documento, la carga de la prueba corresponde al tachante, ya sea
interpuesta por vía principal o incidental, de conformidad con el artículo 442 del Código
de Procedimiento Civil, haciéndole saber a las partes intervinientes que el tachante de los
instrumento debatidos deberá promover la prueba de experticia correspondiente.
Ahora bien, El artículo 77 del Código de Procedimiento Civil permite la acumulación en
el libelo de demanda de cuantas pretensiones le competa contra el demandado, aunque
deriven de diferentes títulos, limitando el artículo 78 del Código de Procedimiento Civil
tal acumulación a las pretensiones que se excluyan mutuamente, o que sean contrarias
entre sí; ni las que por razón de la materia no correspondan al conocimiento del mismo
tribunal; ni aquellos cuyo procedimientos sean incompatibles entre sí. Señala igualmente
dicha norma que las pretensiones incompatibles pueden acumularse para que sean
resueltas una como subsidiaria de la otra, siempre que sus respectivos procedimientos no
sean incompatibles entre sí. En el caso bajo revisión el demandante presenta un libelo
donde expresamente indica que el objeto de su pretensión es demandar la tacha de
falsedad y a su vez la nulidad del contrato de venta de un inmueble de su propiedad,
efectuada por una persona desconocida al demandado.
VI
DE LOS DOCUMENTOS FUNDAMENTALES
.
VII
PETITORIO.-
Que por todo lo anteriormente expuesto es que solicitó: 1) Que sea declarada la Tacha
del Documento de compra venta Registrado, ante el Juzgado de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil del Segundo Circuito de la Circunscripción Judicial del Estado Sucre, en
fecha 19 de Septiembre del año 2.006, quedando Registrado bajo el N° 34, folios Vto. del
200 al 203, Tomo1-B, Tercer Trimestre, de conformidad con los numerales 2° y 3° del
Artículo 1.380 del Código Civil Venezolano Vigente. 2) Que sea condenado el demandado en
costas y costos que se deriven de la presente controversia. 3) Que luego de determinar la falsedad
del documento se notifique al Ministerio Publico para que inicie las correspondientes acciones
penales. A los fines legales de cuantificar la presente demanda, así como determinar la
tomo 310-A, así como también, la nulidad de todos los actos posteriores a la protocolización de
dicha acta, “…de todos los instrumentos que sirvieron de base para ‘aprobar’ los ejercicios
económicos correspondientes a los años 2.004 y 2.005, al haberse forjado los mismos e
igualmente al haberse falsificado la firma del Comisario designado en los informes respectivos.”,
la indemnización por concepto de daños y perjuicios y las costas procesales a que haya lugar,
todo ello, con base en los fundamentos siguientes…. …. Igualmente… NUNCA FUI
estampado en la irrita (sic) copia mecanografiada de una asamblea que, según el decir del
“presidente” de la empresa, fue traslado fiel y exacta (sic) de su original, que salvo mejor
opinión, consideramos que el original al cual se refiere es la que reposa en los Libros de Actas de
Asamblea.- (sic)
ley y los estatutos de adquirir nuevas acciones en el “aumento” al que ya he hecho referencia; Sin
embargo, Ciudadano (a) Juez (a) pese a todas las irregularidades cometidas contra mi persona, en
Vvvvvvvvvvvvvvvvvvvvv
En la querella aparece lo siguiente:
“… abogado ESTEBAN VELÁSQUEZ ALFONZO, quien
prestaba servicios para los TAPPERI, hasta el mes de julio de
1998, cuando fue obligado a renunciar por estar involucrado en
hechos que hacían dudar de su moralidad y honestidad.
La primera acción constitutiva del delito de
FALSIFICACIÓN DE DOCUMENTO, se materializa en
jurisdicción del Área Metropolitana de Caracas,en fecha 14 de
septiembre de 1998, mediante la Participación y Nota, para su
inscripción en el Registro mercantil … de un documento
falsificado contentivo de una inexistente ASAMBLEA DE
ACCIONISTAS de la Sociedad Mercantil CORPORACIÓN
TAMAR C.A., en la que aparece la ciudadana MILA TAPPERI
única accionista, vendiendo sus DIEZ (10) acciones por su valor
nominal (Bs. 1.000,00 cada una, Nueve (9) acciones a ESTEBAN
VELÁSQUEZ y Una (1) acción a ORLANDO GÓMEZ
RODRÍGUEZ, lo que patentiza la comisión del delito de
FALSIFICACIÓN DE DOCUMENTO (Art. 320 C.P.), dado que
mediante la inserción del documento en el Registro Mercantil, se
configuró el supuesto de dicho delito referido a la intención así
manifestada, de darle al documento falsificado ‘… la apariencia de
un documento público…’.
El documento que da cuenta falsamente de la trascripción del
Libro de asambleas de la compañía … constituye un montaje de
otro documento contentivo de la trascripción de la Asamblea
Extraordinaria … en la que MARIO Y MILA TAPPERI venden
sus acciones a los ciudadanos BOB HENRY y WANDA HA, que
se hizo mediante documento privado, dado que los compradores,
por ser extranjeros, no habían completado el trámite requerido para
su inserción en el Registro Mercantil.
Tal documento de la asamblea de FORBIDDEN CITY C.A.,
elaborado por el abogado ESTEBAN VELÁSQUEZ, había sido
firmado por ambos MARIO TAPPERI y MILA TAPPERI, aunque
estaba errado, dado que no se había señalado el consentimiento de
los cónyuges de éstos, los ciudadanos RENATA TAPPERI y
NABIL HAJJAR ATILLA.
Ello motivó que se rehiciera el documento, incluyendo a los
cónyuges mencionados y se suscribiera nuevamente, sin darle
importancia al hecho de que ESTEBAN VELÁSQUEZ se quedó
con el documento no firmado por los cónyuges, y lo utilizara para
‘montar’ la venta de las acciones de CORPORACIÓN TAMAR
C.A, utilizando la última hoja firmada por MARIO y MILA
TAPPERI…”.
Los hechos acreditados por el Tribunal de Juicio son los siguientes:
“… ha quedado demostrado que la verdadera voluntad de la
señora Mila Tapperi de Hajjar, fue modificada en papel soporte,
que posteriormente fue inscrito en el Registro Mercantil Primero de
la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda,
el 14.09.98 (sic), a los efectos de su participación y nota con el
ánimo de que este documento adquiriera el carácter de público,
documento éste que contenía una asamblea de accionistas de la
Sociedad Mercantil Corporación Tamar C.A., la cual es la empresa
Holding que abarca entre otras empresas Comercial Garden y
Caribean Resort, en dicha acta, la señora Mila Tapperi única dueña
de la Corporación Tamar, daba en venta las acciones constitutivas
de la misma al señor Esteban Velásquez Alfonzo, hoy acusado en
el presente proceso penal, surgió prueba en este debate oral y
público, que con el uso de dicho documento el señor Velásquez,
adquirió el carácter de Presidente de las mencionadas empresas y
procedió a dar en venta a los ciudadanos Federico Carmona y
Negal Filiberto, unos inmuebles propiedad de Comercial Garden y
Caribean Resort, y como consecuencia de la venta fueron
autenticados los documentos de compra-venta en la Notaría
Primera del Municipio Chacao del Estado Miranda, en fechas
07.12.99 (sic) y 09.12.99 (sic), respectivamente …”.
El 18 de mayo del presente año, la Sala de Casación Penal, con ponencia del
Magistrado Doctor Alejandro Angulo Fontiveros, declaró la nulidad del fallo dictado por
la Sala N° 8 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área
Metropolitana de Caracas, por cuanto consideró que:
“… El fallo dictado por la Corte de Apelaciones está
inmotivado pues declaró sin lugar los recursos de apelación que
presentaron tanto la Defensa del ciudadano acusado como los
apoderados judiciales de las víctimas y no dio una respuesta lógica,
razonada y clara del porqué tal decisión, es decir, no respondió los
alegatos expuestos por las partes en relación con el fallo dictado
por el tribunal de juicio…”.
El 11 de julio de 2005, la Sala N° 6 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial
Penal del Área Metropolitana de Caracas, dictó nueva sentencia, que fue impugnada el 3 y
4 de agosto del presente año por las partes.
Vencido el lapso de ley para la contestación del recurso de casación, sin que tuviera
lugar el mismo, se remitió el expediente al Tribunal Supremo de Justicia.
Recibido el expediente el 7 de octubre de 2005, se dio cuenta en la Sala de
Casación Penal y se designó ponente al Magistrado Doctor Eladio Ramón Aponte
Aponte, quien con tal carácter suscribe la presente decisión.
El 8 de noviembre de 2005, la Sala desestimó por manifiestamente infundado el
recurso propuesto por la defensa y declaró admisible la segunda denuncia del recurso de
casación propuesto por el apoderado judicial de la víctima y en consecuencia se convocó
a las partes a la audiencia pública que se realizó el 8 de diciembre del mismo año con la
asistencia de las partes.
Cumplidos como han sido los trámites procedimentales del caso, se pasa a dictar
sentencia en los términos siguientes:
RECURSO DE CASACIÓN
SEGUNDA DENUNCIA
La parte querellante, con fundamento en el artículo 460 del Código Orgánico
Procesal Penal, denunció la violación de ley, por falta de aplicación, del cuarto aparte del
artículo 367 del Código Orgánico Procesal Penal y alegó lo siguiente:
“…Argumentación de la sala de Apelaciones, que niega
subsanar la inobservancia alegada en la apelación, por falta de
aplicación del cuarto aparte del artículo 367 del Código Orgánico
Procesal Penal, que solicitaba la inscripción de la nota marginal
contemplada en dicha disposición, de los documentos contentivos
de las Asambleas de Accionistas de las empresas Comercial
Garden C.A. y Caribbean Ressort C.A., así como en los
documentos donde constan las ventas que el condenado ESTEBAN
VELÁSQUEZ hizo de los inmuebles propiedad de dichas empresas
…
Inobservancia que fue alegada, argumentando que la sentencia
del Tribunal de Juicio declaró la falsedad del documento
contentivo de la AsambleaGeneral Extraordinaria de
accionistas de la Compañía Anónima Corporación
Tamar, ordenando inscribir en conformidad a lo dispuesto en el
artículo 367 aparte cuarto del Código Orgánico Procesal Penal, la
nota marginal sobre su falsedad, pero omitió mandar a inscribir la
nota marginal, en los documentos contentivos de las asambleas
de las empresas Caribbean Resort C.A., y Comercial Garden
C.A., y en los contentivos de las ventas de los apartamentos …
Omisión ocurrida, no obstante que la sentencia del Tribunal
de Juicio había establecido que el documento declarado
falso, contentivo de la Asamblea de Accionistas de Corporación
Tamar C.A, de fecha 28-04-1998, sirvió de base para celebrar
otras asambleas de accionistas, en las cuales se destituyó a la
directiva vigente de las empresas Caribbean Resort C.A., vale
decir Mario y Mila Tapperi y se nombró al abogado Esteban
Velásquez como presidente, carácter falso de presidente con el que
vendió los inmuebles que estaban a nombre de las mencionadas
empresas, por lo que resultaba obvio, que al estar anulada (sic) el
documento que acreditaba la cualidad de propietario de la empresa
Corporación Tamar C.A., quedó también anulada la cualidad de
presidente de las empresas Caribbean Resort y Comercial
Garden, con la cual vendió los inmuebles antes identificados,
propiedad de dichas sociedades mercantiles.
Consideramos que la sentencia de la Sala N° 6 de la Corte de
Apelaciones, incurre en falta de aplicación de lo contemplado en el
cuarto aparte del artículo 367 del Código Orgánico Procesal Penal,
al tergiversar el contenido de la sentencia del Tribunal de Juicio,
señalando que sobre Comercial Garden C.A., y Caribbean Resor.t
(sic) C.A., ‘…nada indicó la recurrida que permitiera a la Sala
subsanar lo cometido y ordenar lo pretendido por los recurrentes
(…).
Afirmación que resulta falsa, a la vista de la sentencia del
Tribunal de Juicio (folio 222, Pieza 7), donde se estableció que el
documento declarado falso de la empresa Corporación Tamar C.A.,
‘… sirvió de base para celebrar otras asambleas de accionistas
en las cuales se destituyó a la directiva vigente de las empresas
Caribbean Resort y Comercial Garden, vale decir Mario y Mila
Tapperi y se nombró al abogado Esteban Velásquez como
presidente … carácter de presidente con el que vendió los
inmuebles que estaban a nombre de las mencionadas
empresas…
(…)
En base a los fundamentos expuestos en este Capítulo,
solicitamos de la Sala de Casación Penal … dicte una decisión
propia sobre el asunto y en consecuencia ordene la inserción de la
nota marginal relativa a la falsedad de la asamblea de la empresa
Corporación Tamar C.A., en los Expedientes Mercantiles de las
empresas COMERCIAL GARDEN C.A., y CARIBBEAN
RESORT C.A., y en los documentos donde constan las ventas de
los inmuebles propiedad de estas…”. (Resaltado de la parte
recurrente).
En otro sentido, el Juzgado Tercero de Primera Instancia de Juicio del Circuito
Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, en su parte denominada “IV” estableció
lo siguiente:
“… Ahora bien siendo que en la presente sentencia se ha
declarado la falsedad del documento contentivo de la Asamblea
General extraordinaria de accionistas de la Compañía Anónima
Corporación Tamar, celebrada en la ciudad de Porlamar, Estado
Nueva Esparta, inscrito en el Registro Mercantil Primero de la
Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda …
este Tribunal, atendiendo a lo dispuesto en el artículo 367 aparte
cuarto del Código Orgánico Procesal Penal, considera procedente
librar de oficio al Registrador Mercantil Primero de la
Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda, a
los fines que inscriba la nota marginal sobre su falsedad, con
indicación del Tribunal que ha pronunciado la sentencia del
proceso en el cual se dictó la misma, así como, fecha del
pronunciamiento, haciendo del conocimiento del Registrador que
se trata de la sentencia pronunciada por el Tribunal de la Primera
Instancia, la cual no se encuentra definitivamente firme, por lo que
en caso que adquiera la presente sentencia el carácter de firme,
corresponderá al Tribunal de Primera Instancia en funciones de
Ejecución producir el mandato definitivo…”.
Por otro lado la recurrida expresó lo siguiente:
“… Véase, como de lo supra transcrito, se establece que en
cuanto al ejercicio de la acción civil, el interesado puede acudir a la
sede civil considerando la prejucialidad (sic) penal, ó (sic) acudir a
ésta con la sentencia penal definitivamente firme ó (sic) hacer
valer la pretensión civil en sede penal, de conformidad con lo
establecido en el artículo 51 el Código Orgánico Procesal Penal. En
cuanto a este último supuesto, el Código Penal regula
sustantivamente la responsabilidad penal originada por un hecho
ilícito penal.
Es así, como una vez firme la sentencia, pueden acceder los
recurrentes ante el Tribunal que emitió el pronunciamiento
recurrido y ejercer en Sede (sic) penal, la acción civil derivada del
delito cometido y obtener las restituciones, reparaciones e
indemnizaciones que consideran les corresponden en derecho.
En virtud de los razonamientos anteriores, considera este
Tribunal Colegiado, que la razón no asiste a los recurrentes, por
cuanto no existe infracción por inobservancia de los artículos 121 y
126 del Código Penal, así como tampoco procede en las
pretensiones alegadas en su escrito recursivo…” (Resaltado de la
recurrida).
Para decidir, la Sala observa:
El artículo 367 del Código Orgánico Procesal Penal estipula, entre otras cosas, que:
“…Cuando la sentencia establezca la falsedad de un documento, el tribunal mandará
inscribir en él una nota marginal sobre su falsedad, con indicación del tribunal, del
proceso en el cual se dictó la sentencia y de la fecha de su pronunciamiento…”.
Se desprende de la revisión de las actas, que el juzgador de juicio acordó la
inscripción de la nota marginal de la falsedad del Acta de la Asamblea General
Extraordinaria de Accionistas de la Corporación Tamar, C.A. ante el Registro Mercantil
Primero de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda, y omitió
ordenar que se estampara la respectiva nota marginal de las Actas de Asamblea de
Accionistas de las empresas Comercial Garden C.A. y Caribbean Ressort C.A. y los
documentos de venta de los inmuebles propiedad de la empresa mercantil Corporación
Tamar, C.A., en los registros correspondientes.
De lo expuesto se concluye que el juzgador de juicio cumplió parcialmente con el
citado artículo 367 del Código Orgánico Procesal Penal, ya que al condenar al ciudadano
Esteban Manuel Velásquez Alfonzo, por los delitos de forjamiento de documento y estafa,
no cumplió con la exigencia formal en la parte dispositiva de la sentencia condenatoria,
acerca de los supuestos antes señalados. En efecto debió pronunciarse de forma expresa
sobre la inscripción de la nota marginal correspondiente en las Actas de Asamblea de
Accionistas de las empresas Comercial Garden C.A. y Caribbean Ressort C.A. y en cada
uno de los documentos de venta de los inmuebles propiedad de la Corporación Tamar
C.A. que realizó el ciudadano Esteban Manuel Velásquez Alfonzo, con el carácter de
presidente de la denominada empresa mercantil, ante las respectivas oficinas de registro,
como consecuencia de la declaratoria de culpabilidad de los delitos de estafa y
forjamiento de documento privado.
Por todo lo anterior, esta Sala considera procedente declarar CON LUGAR la
presente denuncia y para subsanar tal vicio se ordena a la Presidenta del Circuito Judicial
Penal del Área Metropolitana de Caracas, oficiar lo conducente al respectivo Tribunal de
Ejecución. Cúmplase con lo aquí decidido.
DECISIÓN
Por las razones expuestas, el Tribunal Supremo de Justicia en Sala de Casación
Penal, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, hace
los siguientes pronunciamientos: 1) declara CON LUGAR, la segunda denuncia del
recurso de casación interpuesto por el apoderado judicial de los querellantes ciudadanos
Mario Tapperi y Mila Tapperi; 2) se ordena expedir copia certificada de la presente
decisión al Juzgado Tercero de Juicio y a la Sala N° 6 de la Corte de Apelaciones del
Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas; y 3) se ordena al Tribunal de
Ejecución, ordenar estampar las respectivas notas marginales de las Actas de Asamblea de
Accionistas de las empresas Comercial Garden C.A. y Caribbean Ressort C.A. y los
documentos de venta de los inmuebles propiedad de Corporación Tamar, C.A.