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Cálculo de Pensión Jubilatoria en México

El documento resume lo siguiente: 1) La base salarial para calcular el monto de la pensión por jubilación se integra únicamente por los conceptos de sueldo, sobresueldo y compensación establecidos en el tabulador regional. 2) Para calcular la cuota diaria de pensión, se tomarán en cuenta los datos asentados en la hoja única de servicios de cada trabajador, la cual contendrá cantidades por concepto de sueldo, sobresueldo, compensaciones y años de servicio. 3) El sueldo regulador para calcular la

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Cálculo de Pensión Jubilatoria en México

El documento resume lo siguiente: 1) La base salarial para calcular el monto de la pensión por jubilación se integra únicamente por los conceptos de sueldo, sobresueldo y compensación establecidos en el tabulador regional. 2) Para calcular la cuota diaria de pensión, se tomarán en cuenta los datos asentados en la hoja única de servicios de cada trabajador, la cual contendrá cantidades por concepto de sueldo, sobresueldo, compensaciones y años de servicio. 3) El sueldo regulador para calcular la

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De la interpretación armónica de las disposiciones antes

transcritas, se desprende que conforme al ordenamiento vigente al


momento en que se concedió la pensión a la actora, para efectos de
determinar su cuota diaria de pensión, se tomará en cuenta el sueldo
básico, es decir, el sueldo del tabulador regional que para cada
puesto se haya señalado.

Asimismo, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de


la Nación, resolvió que el sueldo básico o sueldo tabular, se integra
por los conceptos de sueldo, sobresueldo y compensaciones.

Sirve de apoyo, la Jurisprudencia 2a./J.100/2009, sustentada


por la Segunda Sala de nuestro máximo Tribunal, de la Novena
Época, consultable en la página 177 del Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Tomo XXX, de agosto de 2009, que
establece:

PENSIÓN JUBILATORIA DE LOS TRABAJADORES AL SERVICIO


DEL ESTADO. LA BASE SALARIAL PARA SU CÁLCULO SE
INTEGRA ÚNICAMENTE POR LOS CONCEPTOS DE SUELDO,
SOBRESUELDO Y COMPENSACIÓN ESTABLECIDOS EN EL
TABULADOR REGIONAL (ALCANCES DE LA JURISPRUDENCIA
2ª/J. 126/2008). La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación, en la jurisprudencia 2a./J. 126/2008, de rubro: "PENSIÓN
JUBILATORIA DE LOS TRABAJADORES AL SERVICIO DEL
ESTADO. LA BASE SALARIAL PARA SU CÁLCULO SE INTEGRA
POR LOS CONCEPTOS DE SUELDO, SOBRESUELDO Y
COMPENSACIÓN (LEGISLACIÓN VIGENTE HASTA EL 31 DE
MARZO DE 2007).", determinó que la base salarial con la que debe
calcularse la pensión jubilatoria es el sueldo total pagado al trabajador
a cambio de sus servicios, asignado en el tabulador de salarios
respectivo; criterio reiterado en la jurisprudencia 2a./J. 12/2009, de
rubro: "AYUDA DE DESPENSA. NO DEBE CONSIDERARSE PARA
EFECTOS DE LA CUANTIFICACIÓN DE LA PENSIÓN
JUBILATORIA DE LOS TRABAJADORES AL SERVICIO DEL
ESTADO.” señalando que la percepción de ayuda de despensa, aun
cuando se otorgue regular y permanentemente no debe considerarse
para efectos de la cuantificación de la pensión jubilatoria
correspondiente, por no ser parte del sueldo presupuestal, el
sobresueldo o la compensación, por servicios, sino que constituye
una percepción convencional, cuyo fin es proporcionar al trabajador
cierta cantidad en dinero para cubrir los gastos de despensa y, por
ende, es una percepción que no forma parte del sueldo básico. En
ese sentido, si el criterio de la Segunda Sala, contenido en los
precedentes referidos, se dirige a sostener que el legislador pretendió
integrar los conceptos de sueldo, sobresueldo base y compensación
para determinar la base salarial sobre la cual se cuantificarán las
cuotas y aportaciones al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales
de los Trabajadores del Estado, así como los beneficios económicos a
que tienen derecho las personas sujetas al régimen del referido
Instituto, es indudable que la base salarial para calcular el monto
de la pensión por jubilación se integra únicamente por los
conceptos de sueldo, sobresueldo y compensación, ya
establecidos en el tabulador regional, de manera que todos aquellos
conceptos no incluidos expresamente en el mismo no pueden
considerarse para determinar el salario base.

(Énfasis añadido)

Por lo que, se concluye que la base salarial para calcular el


monto de la pensión por jubilación se integra únicamente por los
conceptos de sueldo, sobresueldo y compensación, ya
establecidos en el tabulador regional de manera que todos aquellos
conceptos no incluidos expresamente en el mismo no pueden
considerarse para determinar el salario base.

Por tanto, con el fin de dilucidar la litis planteada, resulta


indispensable remitirnos al contenido de lo establecido por el artículo
23, segundo párrafo, del Reglamento de Prestaciones Económicas y
Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores del Estado que establece:

“Artículo 23

Para calcular la cuota diaria pensionaria, computar los años de
servicios y determinar las cotizaciones de los trabajadores se tomarán
como base los datos asentados en la hoja única de servicios que
expidan las Afiliadas, la cual deberá contener en su caso, las
cantidades por concepto de sueldo, sobresueldo, compensación,
quinquenios, prima de antigüedad y los años de servicios prestados
por el trabajador”.
(Énfasis añadido)
De lo anterior se advierte que, para calcular la cuota diaria de
pensión, se tomarán en cuenta los datos asentados en la hoja única
de servicios, la cual contendrá cantidades por concepto de sueldo,
sobresueldo, compensaciones, quinquenios, prima de antigüedad y los
años de servicio prestados por el trabajador.

En ese contexto, esta Sala procede a dilucidar si el cálculo de la


cuota pensionaria de la parte actora se encuentra ajustado a derecho.

En ese tenor, resulta necesario tener presente lo preceptuado


por el número IV del artículo Décimo Transitorio de la Ley del Instituto
de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, el
cual establece, en la parte que interesa, lo siguiente:

“…
IV. Para calcular el monto de las cantidades que correspondan por
Pensión, se tomará en cuenta el promedio del Sueldo Básico
disfrutado en el último año inmediato anterior a la fecha de la baja del
Trabajador, siempre y cuando el Trabajador tenga una antigüedad
mínima en el mismo puesto y nivel de tres años. Si el Trabajador
tuviere menos de tres años ocupando el mismo puesto y nivel, se
tomará en cuenta el sueldo inmediato anterior a dicho puesto que
hubiere percibido el Trabajador, sin importar su antigüedad en el
mismo;
…”

Precepto legal del cual se advierte que, para calcular el monto de


las cantidades que correspondan por pensión, se tomará en cuenta el
promedio del sueldo básico disfrutado en el último año inmediato
anterior a la fecha de la baja del Trabajador.

De igual manera, es necesario tener presente lo establecido en


el lineamiento 4 del instructivo para el cálculo de la cuota diaria de
pensión probable, del Manual de Procedimientos de Delegaciones, del
Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del
Estado, el cual se inserta a continuación:
“…
4. LA CUOTA MÍNIMA Y MÁXIMA DE PENSIÓN SERÁ FIJADA POR
LA JUNTA DIRECTIVA DEL INSTITUTO, PERO LA MÁXIMA NO
PODRÁ EXCEDER DEL 100% DEL SUELDO REGULADOR, QUE
ES EL RESULTADO DE PROMEDIAR EL SUELDO BÁSICO
DISFRUTADO POR EL TRABAJADOR DURANTE EL ÚLTIMO AÑO
LABORADO INMEDIATO ANTERIOR A LA SOLICITUD DE
CÁLCULO DE CUOTA DIARIA PROBABLE, ENTRE 360 DÍAS, YA
QUE CADA MES SE TOMARÁ COMO UN PERIODO DE 30 DÍAS
NATURALES.
…”

Transcripción de la que se advierte que el sueldo regulador es el


resultado de promediar el sueldo básico disfrutado por el trabajador
durante el último año laborado inmediato anterior a la solicitud de
cálculo de cuota diaria probable, entre 360 días, ya que cada mes se
tomará como un periodo de 30 días naturales.

Ahora bien, a continuación, se inserta la Hoja Única de Servicios


de la demandante, expedida por la dependencia en la cual laboró,
documental que obra en los presentes autos a foja 17, a saber:

(Se digitaliza imagen)

De las digitalizaciones anteriores, se advierte que la parte actora


causó baja por jubilación el 31 de marzo de 2015; por lo que,
conviene precisar que el último año laborado anterior a dicha baja
comprende el periodo de 01/04/2014 al 31/03/2015, durante el cual
ocupó la plaza “E0365” “PROF. ADTO. SEC. FOR.”, por la cual
cotizó por concepto de “Sueldo Cotizable”, las cantidades totales que a
continuación se exponen en la siguiente tabla esquemática:

(Se digitaliza tabla)

En atención a los razonamientos que anteceden y partiendo de


la premisa de que, para calcular la cuota diaria de pensión, se tomarán
en cuenta los datos asentados en la hoja única de servicios, esta
Juzgadora procede a precisar el sueldo promedio disfrutado en el
último año inmediato anterior a la fecha de la baja (suma del “Sueldo
Cotizable”) esto es, en el caso concreto, el sueldo percibido del
01/04/2014 al 31/03/2015, siendo que, de la Hoja Única de Servicios
de la demandante (antes inserta) se observa que percibió lo siguiente:

(Se digitaliza tabla)

Establecido lo anterior, el sueldo disfrutado en el último año


inmediato anterior a la fecha de la baja de la actora es de $244,773,
cantidad que dio como resultado de considerar el “Sueldo Cotizable”,
percibido por la parte actora en los 12 meses que comprende el último
año inmediato anterior a la fecha de su baja.

En ese tenor, si de conformidad con el lineamiento 4 del


“Instructivo para el cálculo de la cuota diaria de pensión probable” del
Manual antes citado, se establece que la suma del sueldo disfrutado
por el trabajador durante ese último año, deberá dividirse entre 360
días, porque los meses serán considerados como un periodo de 30
días, es que la cantidad de $244,773, al ser el sueldo disfrutado en el
último año inmediato anterior a la fecha de la baja de la C. MARÍA
NORMA MÉNDEZ RADILLA deba dividirse entre 360 para dar como
resultado la cuota diaria.

Aplicada la operación mencionada, es decir, dividir $244,773


entre 360, da como resultado la cantidad de $679.92.

Ahora bien, a folio 16 del expediente en que se actúa, obra la


concesión de pensión de la C. MARÍA NORMA MÉNDEZ RADILLA,
en la cual se observa lo siguiente:

(Se digitaliza imagen)


De la digitalización que antecede, se desprende que a la
C.MARÍA NORMA MÉNDEZ RADILLA se le concedió una pensión
por jubilación a partir del 01 de abril de 2015, con una cuota inicial de
$679.92.

Bajo esa tesitura, no le asiste la razón a la parte demandante


al manifestar que legalmente le corresponde una cuota diaria en
cantidad mayor a la determinada en la concesión de pensión
($679.92), toda vez que, para calcular la cuota diaria pensionaria, la
autoridad consideró el sueldo promedio del último año de servicio
cotizable.

Ahora bien, la parte actora en el escrito de petición de 04 de


febrero de 2020 y en los conceptos de impugnación de la demanda y
su ampliación (folios 005, 013 y 073, reverso de autos), refirió que al
cálculo realizado por la autoridad demandada era incorrecto en razón
tomó como referencia que la demandante recibía un sueldo mensual
en cantidad de $21,030.00, cuando lo cierto es que percibía una
remuneración de $25,725.56, tal y como se advierte de último recibo
de pago que expidió a su favor la dependencia en cada una de las
plazas en las que laboraba; por lo que, a fin de dilucidar la cuestión
planteada, se estima pertinente traer a cuenta los comprobantes de
pago correspondientes al periodo 16 a 31 de marzo de 2015 (folios
018 a 023 de autos):

(Se digitalizan imágenes)

De la reproducción que antecede, se observa que, en los talones


de pago aportados por la parte actora, se aprecia que la cantidad
percibida por la actora por concepto de “sueldos base” en las plazas
en las que laboró en el último año de servicios, no coincide con la
Hoja Única de Servicios de referencia.
A fin de evidenciar lo anterior, se precisa que respecto del
periodo 01 de enero a 31 de marzo de 2015, en la Hoja Única de
Servicios (folio 17 reverso de autos), se observa que la actora cotizó un
sueldo base mensual de $21,030.00 mientras que, de los
comprobantes de pago respecto del periodo 16 a 31 de marzo de
2015 (folios 018 a 023 de autos), por cada una de las seis plazas en
las que laboró la demandante se aprecia un sueldo base mensual de
$939.2; $1,408.8; $1,878.4; $5,635.2; $1,276.2 y $10,209.6,
respectivamente, a razón de $469.60; $704.40; $939.20; $2,817.60;
$638.10; y $5,104.80 quincenales, que sumados arrojan un monto
total de $21,347.4.

En consecuencia, y dado que existen errores en la Hoja Única de


Servicios de la actora, la autoridad demandada se encuentra obligada
a efectuar el cálculo correcto de la cuota diaria inicial de pensión de la
actora tomando en consideración los comprobantes de pago
exhibidos por la accionante.

Lo anterior, en consonancia con la jurisprudencia V-J-SS-75,


emitida por el Pleno de la Sala Superior del Tribunal Federal de
Justicia Administrativa, publicada en la Revista del Tribunal Federal de
Justicia Fiscal y Administrativa, quinta Época. Año V. No. 56. agosto
2005, página 8, misma que dispone que la Hoja Única de Servicios,
no constituye el único documento con el que se puede demostrar
las prestaciones que percibió la actora, sino que existen otros
documentos que permiten identificar los rubros y remuneraciones que
obtienen los trabajadores por su trabajo como son: comprobantes de
percepciones y retenciones, así como estados de cuenta bancarios,
siempre y cuando contengan los datos necesarios que permitan la
identificación de los pagos realizados por el patrón al trabajador por
concepto de “salario”.

Se transcribe la jurisprudencia de mérito para mayor referencia:


V-J-SS-75
“HOJA ÚNICA DE SERVICIOS.- NO CONSTITUYE EL ÚNICO
DOCUMENTO CON EL QUE EL TRABAJADOR PUEDE
DEMOSTRAR LAS PRESTACIONES QUE PERCIBIÓ POR
CONCEPTO DE COMPENSACIONES.- Si bien es cierto que de
acuerdo con lo dispuesto por el artículo 23 del Reglamento de
Prestaciones Económicas y Vivienda del Instituto de Seguridad y
Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, la hoja única de
servicios contiene las cantidades correspondientes a sueldo,
sobresueldo, compensación, quinquenios, prima de antigüedad y
años de servicios prestados por el trabajador, también existen otros
documentos que permiten identificar los rubros y remuneraciones que
obtienen los trabajadores por su trabajo, como son: comprobantes de
percepciones y retenciones, así como estados de cuenta bancarios,
siempre y cuando contengan los datos necesarios que permitan la
identificación de los pagos realizados por el patrón al trabajador por
concepto de salario, que hacen presumir que los abonos que se
realizan provienen de dicha relación laboral, pues del dispositivo legal
referido no se observa que el legislador haya especificado que la hoja
de servicios sea la única documental que debe tomarse en cuenta
para calcular la cuota diaria pensionaria.” (2) (Tesis de jurisprudencia
aprobada por acuerdo G/11/2005)

Asimismo, al respecto, la Segunda Sala de la Suprema Corte de


Justicia de la Nación, en la jurisprudencia 2a./J. 58/2008, con
número de registro digital 169879, precisó que, si bien es cierto que el
artículo 23 del Reglamento de Prestaciones Económicas y Vivienda
del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del
Estado, prevé que para calcular la cuota diaria pensionaria, se
tomarán como base los datos asentados en la hoja única de servicios
expedida por las dependencias, entidades y agrupaciones afiliadas del
Instituto, también lo es, que cuando el trabajador advierta errores en
las cantidades, omisión de alguno de esos conceptos, o datos distintos
en los años de servicios, se pueden ofrecer pruebas idóneas para
acreditar ante la autoridad tal circunstancia, mientras demuestre que
fueron percibidos en forma regular, continua, periódica e
ininterrumpida durante los últimos doce meses inmediatos a la fecha
de su baja y que cotizó con ellos, al amparo de la Ley del Instituto de
Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, pues
los errores u omisiones relativos a los mencionados conceptos pueden
llegar a integrar el monto de las cantidades correspondientes a la
pensión jubilatoria. Sirve de sustento el siguiente criterio:
“HOJA UNICA DE SERVICIOS EXPEDIDA POR LAS AFILIADAS
DEL INSTITUTO DE SEGURIDAD Y SERVICIOS SOCIALES DE
LOS TRABAJADORES DEL ESTADO. LOS DATOS EN ELLA
ASENTADOS NO PUEDEN TOMARSE COMO ÚNICA BASE PARA
CALCULAR LA CUOTA DIARIA PENSIONARIA, CUANDO EL
TRABAJADOR ADVIERTA ERRORES U OMISIONES EN SU
CONTENIDO. Si bien es cierto que el artículo 23 del Reglamento de
Prestaciones Económicas y Vivienda del Instituto de Seguridad y
Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado prevé que para
calcular la cuota diaria pensionaría, se tomarán como base los datos
asentados en la hoja única de servicios expedida por las afiliadas del
Instituto, también lo es que no existe obligación de atender sólo a las
cantidades ahí señaladas por los conceptos de sueldo, sobresueldo,
compensación, quinquenios, prima de antigüedad y años de servicios
prestados, cuando el trabajador advierta errores u omisiones en la
integración de tales conceptos, pues en este supuesto puede ofrecer
pruebas idóneas para acreditar ante la autoridad tal circunstancia,
mientras demuestre que fueron percibidas en forma regular, continua,
periódica e ininterrumpida durante los últimos 12 meses inmediatos a
la fecha de su baja, pues los aspectos erróneos u omitidos pueden
llegar a integrar los conceptos referidos en los artículos 15 y 64 de la
Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores del Estado, vigente hasta el 31 de marzo de 2007, que
establecen los lineamientos para la cuantificación del sueldo básico,
así como para calcular el monto de las cantidades correspondientes a
una pensión.”

Por lo que, los comprobantes de pago de la accionante deben


ser valorados de conformidad con las jurisprudencias 2a./J. 58/2008
y V-J-SS-75, anteriormente transcritas, pues, la Hoja Única de
Servicios de la actora contiene errores.

En tal virtud, la autoridad demandada deberá realizar el cálculo


correcto de la cuota de pensión de la actora tomando en
consideración para ello los comprobantes de pago exhibidos en el
presente juicio (sin que sea óbice a lo anterior que los mismos hayan
sido exhibidos de manera incompleta) y que obran a folios 18 a 23 de
autos, sin que corresponda a esta Sala Juzgadora determinar la
cantidad que por concepto de cuota pensionaria corresponda a la
actora, pues esta obligación competente exclusivamente a la
autoridad demandada.

Sirve de sustento, por analogía, el precedente V-P-2aS-97, de la


Segunda Sección de la Sala Superior de este Tribunal, que a la letra
dice:

“PENSIONES, EL PORCENTAJE DE AUMENTOS EN LOS


TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 57, TERCER PÁRRAFO, DE LA LEY
DEL INSTITUTO DE SEGURIDAD Y SERVICIOS SOCIALES DE
LOS TRABAJADORES DEL ESTADO, VIGENTE HASTA EL 4 DE
ENERO DE 1993, CORRESPONDE DETERMINARLO AL PROPIO
INSTITUTO Y NO A LA SALA REGIONAL DEL TRIBUNAL FISCAL
DE LA FEDERACIÓN.- Conforme a lo dispuesto por el artículo 239
del Código Fiscal de la Federación, las Salas del Tribunal Fiscal de la
Federación, sólo están autorizadas para: 1).- reconocer la validez de
la resolución impugnada; 2).- Declarar la nulidad de la resolución
impugnada y 3).- En determinados casos declarar la nulidad de la
resolución impugnada para efectos, debiendo precisar con claridad la
forma y términos en que la autoridad deba cumplirla; por tanto, es
incorrecto que la Sala determine el porcentaje de aplicación del
aumento de las pensiones, pues sólo, está autorizada para anular la
resolución impugnada a efecto de que el Instituto de Seguridad y
Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, en aplicación de lo
dispuesto por el artículo 57, párrafo tercero de la Ley de dicho
instituto, vigente hasta el 4 de enero de 1993, incremente las
pensiones en la misma proporción, porcentaje, y al mismo tiempo en
que aumentan los salarios de los trabajadores en activo, una vez
acreditado que la plaza en que se jubiló el pensionado, recibió
aumentos, y éstos no se otorgaron en los términos previstos por la
Ley.” (18)

En consecuencia, en la especie no existe plena certeza de que


la cantidad fijada como cuota diaria pensionaria de la accionante
corresponda a las cantidades que la actora efectivamente cotizó al
Instituto dado que, se advierten errores en la Hoja Única de Servicios
de la actora.

En tal virtud, es evidente que la cuota pensionaria de la actora


está indebidamente calculada, ya que, al existir discrepancias
entre las cantidades manifestadas en la Hoja Única de Servicios y
las señaladas en los comprobantes de pago, esta Sala Juzgadora
no tiene la certeza de que la pensión de la demandante se hubiese
calculado correctamente tomando en cuenta todas y cada una de las
prestaciones y montos que aportó la accionante al fondo de pensiones
del Instituto demandado durante el año previo a la concesión de
pensión.

En este tenor, es evidente que la concesión de pensión


impugnada fue dogmática, en cuanto a la explicación para la
obtención de la cuota diaria de pensión y, ante esa carencia de
suficiente fundamentación y motivación, en actos que la requieren de
forma detallada por pertenecer al ámbito de la seguridad social
(máxime que en el caso que nos ocupa, existen discrepancias entre las
cantidades reportadas en los Comprobantes de Pago y la Hoja Única de
Servicios), resulta inconcuso que el oficio de concesión de pensión
tiene vicios de fundamentación y motivación y, por lo tanto, es
ilegal, al no estar pormenorizados los requisitos para su cálculo, en
términos de! artículo 17 de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios
Sociales de los Trabajadores del Estado.

Lo anterior, en estricto acatamiento a la jurisprudencia I.60.A. J/3


sustentada por el Sexto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa
del Primer Circuito, cuyo rubro, texto y datos de publicación son los
siguientes:

“PENSIÓN POR JUBILACIÓN. LA RESOLUCIÓN EMITIDA POR EL


INSTITUTO DE SEGURIDAD Y SERVICIOS SOCIALES DE LOS
TRABAJADORES DEL ESTADO CARENTE DE
FUNDAMENTACIÓN Y MOTIVACIÓN ES ILEGAL, DEBIENDO EL
TRIBUNAL FEDERAL DE JUSTICIA ADMINISTRATIVA HACERLA
VALER, DE OFICIO. De la interpretación de los artículos 1o.,
segundo párrafo, y 51, antepenúltimo párrafo, de la Ley Federal de
Procedimiento Contencioso Administrativo, se desprende el derecho
de los recurrentes a que las resoluciones administrativas, recaídas a
los recursos que interpongan, satisfagan su interés jurídico, y, en caso
de promover juicio contencioso, pueden hacer valer conceptos de
impugnación no planteados en dicho recurso, así como que el
Tribunal Federal de Justicia Administrativa tiene la obligación de
examinar, de oficio y por ser de orden público, la ausencia total de
fundamentación o motivación, tal cual sucede en los actos de
seguridad social, como en la concesión de pensión; por lo que resulta
ilegal la sentencia de la autoridad que declaró la validez de la
resolución que concedió una pensión por jubilación, en la que no
se haya especificado cuáles fueron las prestaciones que se
tomaron en cuenta para su cálculo, así como los datos que
permitan establecer con certeza cuál fue el fabulador regional y
el sueldo tabular aplicados, el manual de percepciones vigente
en el último año anterior a la fecha de baja del trabajador,
señalando los descuentos relativos al componente del salario,
prima de antigüedad o los quinquenios, y todo aquello que
hubiera sido materia de cotización al instituto; de ahí que resulte
inconcuso que la concesión de la pensión tiene vicios de
fundamentación y motivación y, por lo tanto, es ilegal, al no estar
pormenorizados los requisitos para su cálculo, en términos del
artículo 17 de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios
Sociales de los Trabajadores del Estado.”
[El resaltado es propio.]

En este orden de ideas, esta Sala estima que debe declararse la


nulidad de la resolución impugnada para el efecto de que, A LA
BREVEDAD POSIBLE, Y -COMO MÁXIMO- A MÁS TARDAR
DENTRO DEL PLAZO DE CUATRO MESES que establece el artículo
52 de la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo, la
autoridad demandada emita una nueva resolución, en la que
analice los talones de pago expedidos por la dependencia en la
que laboró la demandante en el último año de servicios,
allegándose de las documentales que respalden su
determinación, a fin de dilucidar si el sueldo básico utilizado para
el cálculo de la cuota diaria pensionaria de la actora consignada
en la Pensión por Jubilación 1421992, se encuentra ajustado a
derecho, pormenorizando el procedimiento empleado para tal efecto,
a fin de que la accionante se encuentre en posibilidad de corroborar si
su cálculo fue correcto.

Haciendo hincapié que, si del análisis efectuado a los


comprobantes de pago de la actora resultara un sueldo básico
superior al utilizado por la autoridad demandada para el cálculo de la
pensión de la actora, deberá efectuar el ajuste correspondiente en la
pensión de la demandante, determinando con todo detalle el monto de
diferencias existentes a favor de la parte actora considerando lo que
se pagó y lo que debió pagar.

En los mismos términos, deberá pagar a la enjuiciante las


diferencias que por concepto de gratificación anual
(AGUINALDO), que en su caso se hayan generado, pues constituye
una prestación anual cuyo cálculo tiene como base el sueldo o la
cuota diaria de pensión, por tanto, de resultar una diferencia a favor de
la parte actora en el cálculo de su cuota de pensión, dicho
incremento también deberá verse reflejado en el pago de aguinaldo,
atendiendo al número de días que por tal concepto tiene derecho la
pensionada, sin que corresponda a esta Sala determinar el monto de
lo adeudado, porque ello incumbe al Instituto demandado.

En este sentido, el Instituto demandado quedará constreñido a


entregar las diferencias debidamente actualizadas, conforme al
procedimiento que establece el artículo 6, fracción II, de la Ley del
Impuesto sobre la Renta, pues la inobservancia de la ley por parte de
esa dependencia conlleva que la pensionada no pueda disponer de las
cantidades respectivas en el momento en que legalmente tiene
derecho a ello y conforme a la realidad económica existente.

QUINTO.- ESTUDIO DE LOS CONCEPTOS DE IMPUGNACIÓN


A LA INAPLICACIÓN DE LA UNIDAD DE MEDIDA Y
ACTUALIZACIÓN.- Esta Juzgadora, de conformidad con lo dispuesto
por el artículo 50, de la Ley Federal de Procedimiento Contencioso
Administrativo, procede al estudio y análisis conjunto de los
argumentos hechos valer por la actora en el escrito de demanda, en
relación con el agravio SEGUNDO de su ocurso de ampliación, en los
que medularmente sostiene que, en enero de 2016, se publicó en el
Diario Oficial de la Federación, la Ley para determinar el valor de la
Unidad de Medida y Actualización, la cual entró en vigor al día
siguiente de su publicación, por lo que, en aplicación de dicha
legislación, el Instituto demandado emitió disposiciones internas para
adecuar la determinación y el cálculo de las pensiones conforme al
monto establecido en la Unidad de Medida y Actualización, lo cual
genera que su cuantía sea menor en detrimento de los pensionados.
Al respecto la autoridad al contestar su demanda, sostuvo la
legalidad de la resolución impugnada.

A consideración de esta Sala, los argumentos sometidos a


estudio se califican de infundados, por las consideraciones jurídicas
que a continuación se desarrollan:

En principio es importante señalar que la litis en el presente


considerando se constriñe en dilucidar si la Unidad de Medida y
Actualización sirve como indicador económico para establecer el tope
máximo de la cuota diaria de pensión, o bien si se debe utilizar el
salario mínimo.

Ahora, del análisis realizado al expediente en que se actúa, se


advierte que, a partir del 01 de abril de 2015, nació el derecho a la
pensión por Jubilación de la parte actora, tal y como se advierte de la
concesión de pensión número 1421992, visible a folio 016 de autos.

Por tanto, resulta indispensable remitirnos al artículo 7 o del


Reglamento para el Otorgamiento de Pensiones de los Trabajadores
sujetos al Régimen del artículo Décimo Transitorio del Decreto por el
que se expide la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de
los Trabajadores del Estado, que establece lo siguiente:

“Artículo 7.- El monto mínimo y máximo de las pensiones serán


fijados por la Secretaría, pero el máximo no podrá exceder del cien
por ciento del promedio del sueldo básico disfrutado en el año
inmediato anterior a la fecha de baja del trabajador. Asimismo, el
monto máximo de pensión no podrá exceder diez veces el salario
mínimo.”
(Énfasis añadido)

Del artículo transcrito se desprende, en la parte de interés que el


monto máximo de pensión no podrá exceder diez veces el salario
mínimo.
No obstante, es ineludible precisar que mediante Decreto por el
que se declara reformadas y adicionadas diversas disposiciones de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de
desindexación del salario mínimo, publicado en el Diario Oficial de la
Federación el 27 de enero de 2016, se reformó entre otros, el párrafo
primero de la fracción VI del Apartado A del artículo 123; y se
adicionaron los párrafos sexto y séptimo al Apartado B del artículo 26
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el
objeto de desvincular el Salario Mínimo del pago de obligaciones,
contribuciones, derechos, multas, etc.

En ese sentido, tenemos que la Segunda Sala de la Suprema


Corte de Justicia de la Nación, al resolver la contradicción de tesis
200/2020, decidió que, a partir del año 2016, el monto máximo de la
pensión jubilatoria debe cuantificarse con base en el valor de la
Unidad de Medida y Actualización y no en el salario mínimo.

En efecto, consideró que el salario mínimo constituye la


remuneración mínima a que tiene derecho todo' trabajador con motivo
de las labores desempeñadas, establecido como un derecho
irreductible por el artículo 123 de la Constitución Federal; por lo que,
con el propósito de recuperar el poder adquisitivo del salario mínimo y
dar cumplimiento al mandato constitucional relativo a que debe ser
suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de
familia, el Constituyente Permanente aprobó la reforma constitucional
en materia de desindexación del salario mínimo, con la que se
implementó la creación de la Unidad de Medida y Actualización,
expresada en moneda nacional, que sustituyó al salario mínimo como
índice, base, medida o referencia para determinar la cuantía de las
obligaciones y supuestos previstos en las leves federales, estatales,
del Distrito Federal (ahora Ciudad de México), así como en las
disposiciones jurídicas que emanen de todas las anteriores, en
términos de lo previsto en el artículo 26, apartado B, de la Constitución
General.
Así, la Segunda Sala de nuestro máximo Tribunal consideró que,
en congruencia con ello, en el artículo 123, apartado A, fracción VI,
constitucional se estableció que el salario mínimo no puede ser
utilizado como índice, unidad, base, medida o referencia para fines
ajenos a su naturaleza, lo cual implica que el Constituyente
Permanente prohibió al legislador ordinario continuar
empleándolo como referencia para el pago de obligaciones, entre
otras, aquellas de naturaleza civil, mercantil, fiscal y
administrativa, entre las que se encuentran las cuotas y
aportaciones de seguridad social.

De esta manera, expuso que, si bien la pensión jubilatoria


constituye un derecho de seguridad social que deriva de la existencia
de un vínculo laboral, en términos del artículo 123, apartado B,
fracción XI, inciso a), de la Constitución, al cual los trabajadores del
Estado tienen derecho una vez que cumplen con los requisitos de
edad y años de servicio previstos legalmente, el aspecto relativo a su
cuantificación, al no referirse a alguno de los requisitos que
condicionan el otorgamiento del beneficio jubilatorio, corresponde a la
materia administrativa y no a la laboral, de ahí que el monto máximo
de la pensión jubilatoria establecido en los artículos 15 de la Ley del
Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del
Estado abrogada, y 7 del Reglamento para el Otorgamiento de
Pensiones de los Trabajadores Sujetos al Régimen del Artículo
Décimo Transitorio del Decreto por el que se expide la Ley del Instituto
de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, es
una medida o referencia ajena a la naturaleza de lo que es el
salario mínimo, y por tanto, debe cuantificarse a razón de diez
veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización.

Conclusión que, según la Segunda Sala de nuestro más alto


Tribunal, es acorde con la intención del Constituyente Permanente de
impulsar el incremento del salario mínimo con el fin de que cumpla con
su función constitucional; pues de considerar que el monto máximo de
las pensiones debe calcularse con base en el salario mínimo, llevaría
a estimar que el monto máximo del salario de cotización también debe
determinarse con base en el salario mínimo, lo cual se traduciría, en
todo caso, en un incremento a las cuotas y aportaciones de seguridad
social a cargo de las y los trabajadores, así como de la parte patronal,
lo cual, lejos de favorecer la recuperación del poder adquisitivo del
salario mínimo, podría constituirse en un obstáculo para lograr su
incremento y recuperación.

Criterio del cual derivó la Jurisprudencia 2a./J. 30/2021 de la


Undécima Época, sustentada por la Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, publicada el viernes 25 de junio de
2021 en el Semanario Judicial de la Federación y de aplicación
obligatoria a partir del 28 de junio de 2021, cuyo rubro y texto es el
siguiente:

PENSIÓN JUBILATORIA. EL MONTO MÁXIMO PREVISTO EN LA


LEY DEL INSTITUTO DE SEGURIDAD Y SERVICIOS SOCIALES
DE LOS TRABAJADORES DEL ESTADO ABROGADA Y EN EL
RÉGIMEN DEL ARTÍCULO DÉCIMO TRANSITORIO DE LA LEY
DEL ISSSTE VIGENTE, DEBE CUANTIFICARSE CON BASE EN EL
VALOR DE LA UNIDAD DE MEDIDA Y ACTUALIZACIÓN (UMA) Y
NO EN EL SALARIO MÍNIMO.
Hechos: Los Tribunales Colegiados de Circuito contendientes
analizaron si el monto máximo de la pensión jubilatoria debe
cuantificarse con base en el valor que corresponde al salario mínimo,
en términos de lo previsto en las disposiciones legales y
reglamentarias aplicables o bien, si dicho monto debe ser cuantificado
con base en el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA).
Criterio jurídico: La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación decide que el monto máximo de la pensión jubilatoria debe
cuantificarse con base en el valor de la Unidad de Medida y
Actualización y no en el salario mínimo.
Justificación: El salario mínimo constituye la remuneración mínima a
que tiene derecho todo trabajador con motivo de las labores
desempeñadas, establecido como un derecho irreductible por el
artículo 123 de la Constitución Federal. Con el propósito de recuperar
el poder adquisitivo de! salario mínimo y dar cumplimiento al mandato
constitucional relativo a que debe ser suficiente para satisfacer ¡as
necesidades normales de un jefe de familia, el Constituyente
Permanente aprobó la reforma constitucional en materia de
desindexación del salario mínimo, con la que se implementó la
creación de la Unidad de Medida y Actualización, expresada en
moneda nacional, que sustituyó al salario mínimo como índice, base,
medida o referencia para determinar la cuantía de las obligaciones y
supuestos previstos en las leyes federales, estatales, del Distrito
Federal (ahora Ciudad de México), así como en las disposiciones
jurídicas que emanen de todas las anteriores, en términos de lo
previsto en el artículo 26, apartado B, de la Constitución General.
Congruente con ello, en el artículo 123, apartado A, fracción VI,
constitucional se estableció que el salario mínimo no puede ser
utilizado como índice, unidad, base, medida o referencia para fines
ajenos a su naturaleza, lo cual implica que el Constituyente
Permanente prohibió al legislador ordinario continuar empleándolo
como referencia para el pago de obligaciones, entre otras, aquellas de
naturaleza civil, mercantil, fiscal y administrativa, entre las que se
encuentran las cuotas y aportaciones de seguridad social. De esta
manera, si bien la pensión jubilatoria constituye un derecho de
seguridad social que deriva de la existencia de un vínculo laboral, en
términos del artículo 123, apartado B, fracción XI, inciso a), de la
Constitución, al cual los trabajadores del Estado tienen derecho una
vez que cumplen con los requisitos de edad y años de servicio
previstos legalmente, el aspecto relativo a su cuantificación, al no
referirse a alguno de los requisitos que condicionan el otorgamiento
del beneficio jubilatorio, corresponde a la materia administrativa y no a
la laboral, de ahí que el monto máximo de la pensión jubilatoria
establecido en los artículos 57 de la Ley del Instituto de Seguridad y
Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado abrogada, y 7 del
Reglamento para el Otorgamiento de Pensiones de los Trabajadores
Sujetos al Régimen del Artículo Décimo Transitorio del Decreto por el
que se expide la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales
de los Trabajadores del Estado, es una medida o referencia ajena a la
naturaleza de lo que es el salario mínimo, y por tanto, debe
cuantificarse a razón de diez veces el valor de la Unidad de Medida y
Actualización. Conclusión que es acorde con la intención del
Constituyente Permanente de impulsar el incremento del salario
mínimo con el fin de que cumpla con su función constitucional. Ello,
porque de considerar que el monto máximo de las pensiones debe
calcularse con base en el salario mínimo, llevaría a estimar que el
monto máximo del salario de cotización también debe determinarse
con base en el salario mínimo, lo cual se traduciría, en todo caso, en
un incremento a las cuotas y aportaciones de seguridad social a cargo
de las y los trabajadores, así como de la parte patronal, lo cual, lejos
de favorecer la recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo,
podría constituirse en un obstáculo para lograr su incremento y
recuperación.

La cual resulta obligatoria para este Tribunal en términos del


artículo 217 de la Ley de Amparo, Reglamentaria de los Artículos 103
y 107 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En virtud de lo anterior, se arriba a la convicción de que la


autoridad demandada, a partir del año 2016 , deberá establecer el
monto máximo previsto en el artículo 7o del Reglamento para el
Otorgamiento de Pensiones de los Trabajadores sujetos al Régimen
del artículo Décimo Transitorio de! Decreto por el que se expide la Ley
del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del
Estado, vigente a partir del 22 de julio de 2009, con base en el valor
de la unidad de medida y actualización.

En virtud de lo anterior, considerando que partir del 01 de abril


de 2016, nació el derecho de la parte actora a disfrutar de la pensión
por Jubilación resulta inconcuso que en el momento en que se le
otorgó su cuota pensionaria no existía el valor de la Unidad de
Medida y Actualización, como unidad de cuenta, índice, base, medida
o referencia para determinar la cuantía del pago de las obligaciones y
supuestos previstos en las leyes federales, de las entidades
federativas y del Distrito Federal, así como en las disposiciones
jurídicas que emanen de todas las anteriores, por lo que en dicho
momento no se consideró como monto máximo diez veces la unidad
de medida y actualización, de ahí lo infundado de su pretensión.

SEXTO.- ESTUDIO DE LOS CONCEPTOS DE IMPUGNACIÓN,


REFERENTES AL INCREMENTO DE LA PENSIÓN.- Por razón de
técnica jurídica esta Sala procede al estudio de los argumentos
hechos valer por la actora en el escrito de demanda, en relación con el
agravio SEGUNDO de su ampliación, en el que medularmente sostiene
lo siguiente:

Solicita que la autoridad demandada le informe cuáles han sido


los porcentajes de incremento aplicados a su pensión, especificando y
acreditando claramente la forma en que determinó dichos aumentos,
tal y como lo establece el artículo 57 de la Ley del ISSSTE abrogada.

Agrega que, en su contestación de demanda, la autoridad debió


adjuntar las pruebas necesarias y suficientes para acreditar su dicho,
por cuanto hace a la actualización de su cuota pensionaria, lo cual no
aconteció, no obstante, le corresponde la carga de la prueba en
términos de la Jurisprudencia 2a./J.93/2013 (10a), de rubro:
“PENSIÓN DEL ISSSTE. CARGA DE LA PRUEBA DE SUS
INCREMENTOS”.

Finalmente, sostiene que, la entrada en vigor de la Unidad de


Medida y Actualización, provocó que el cálculo e incremento de las
pensiones se actualice tomando como referencia dicho valor,
generando que la cuantía y actualización de las pensiones sea menor
en detrimento de los pensionados.

Por su parte, la autoridad demandada al formular su


contestación de la demanda, señala que ha incrementado
debidamente la pensión de la actora.

A juicio de los Magistrados integrantes de esta Sala, los


conceptos de impugnación sometidos a estudio son fundados con
base en las siguientes consideraciones:

En primer término, es importante precisar que, de la Concesión


de Pensión por Jubilación 1421992, que obra a foja 018 de autos, se
observa que la parte actora obtuvo el derecho de la pensión a partir
del 01 de abril de 2015.

Al respecto, resulta necesario precisar que, en el caso particular,


la actora se duele de que la autoridad demandada no ha incrementado
su pensión por Jubilación conformidad con lo establecido en el artículo
57 de la Ley del instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores del Estado, abrogada.

Por lo que, de conformidad con la facultad que le confiere a esta


Sala el artículo 50, párrafo tercero, de la Ley Federal de Procedimiento
Contencioso Administrativo y atendiendo a la fecha de otorgamiento
del beneficio pensionario a la actora, esta Juzgadora corrige e! error
en la cita de los preceptos que se consideran violados, estimando que
el que resulta aplicable al caso concreto es el artículo 8° del
Reglamento para el Otorgamiento de Pensiones de los
Trabajadores sujetos al Régimen Décimo Transitorio del Decreto
por el que se expide la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios
Sociales de los Trabajadores del Estado, -en vigora partir del veintidós
de julio de dos mil nueve- cuyo contenido es el siguiente:

“Artículo 8.- La cuantía de las pensiones se aumentará


anualmente conforme al incremento que en el año calendario
anterior hubiese tenido el índice Nacional de Precios al
Consumidor, con efecto a partir del 1o. de enero de cada año.
En caso de que en el año calendario anterior el incremento del
Índice Nacional de Precios al Consumidor resulte inferior a los
aumentos otorgados de manera general a los fabuladores que
contienen los sueldos básicos de los trabajadores en activo, las
cuantías de las pensiones se incrementarán en la misma
proporción que estos últimos.
De no ser posible la identificación del puesto que correspondería al
pensionado, partir de la información oficial proporcionada por las
dependencias y entidades al 15 de diciembre de cada año, para el
incremento que corresponde a la pensión respectiva, se utilizará
como criterio el índice Nacional de Precios al Consumidor del año
anterior, publicado en el mes de enero.”
(Énfasis añadido)

Del artículo 8 antes transcrito y en relación al caso que nos


ocupa, se tiene que la cuantía de las pensiones se aumentará
anualmente conforme al incremento que en el año calendario anterior
hubiese tenido el Índice Nacional de Precios al Consumidor, con
efectos a partir del primero de enero de cada año; y que en caso de
que en el año calendario anterior el incremento de dicho índice resulte
inferior a los aumentos otorgados de manera general a los tabuladores
que contienen los sueldos básicos de los trabajadores en activo, las
cuantías de las pensiones se incrementarán en la misma proporción
que estos últimos.
Precisado lo anterior, con el fin de determinar a qué parte le
corresponde la carga probatoria respecto del punto controvertido, cabe
señalar que, conforme al primer párrafo del artículo 40 de la Ley
Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo, corresponde al
actor acreditar su acción y al demandado su excepción.

Ahora bien, el diverso numeral 42 del mismo ordenamiento


establece expresamente que las resoluciones y actos administrativos
se presumirán legales, sin embargo, el que niega únicamente está
obligado a probar cuando la negación envuelva la afirmación expresa
de un hecho.

En ese tenor y conforme a la mecánica de la prueba antes


señalada, es claro que si la actora formuló una negativa no implica que
deba probar su negación; por el contrario, ante la negativa formulada,
revirtió la carga probatoria a la enjuiciada para que acreditara que sí
ha incrementado la pensión de la actora conforme al artículo 8o del
Reglamento para el Otorgamiento de Pensiones de los
Trabajadores sujetos al Régimen Décimo Transitorio del Decreto
por el que se expide la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios
Sociales de los Trabajadores del Estado.

Lo que se corrobora en la Contradicción de Tesis 107/2013,


entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Séptimo y Décimo
Sexto, ambos en Materia Administrativa del Primer Circuito, de la que
surgió la Jurisprudencia 2a./J. 93/2013, sostenida por la Segunda
Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Décima Época,
Fuente Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Localización
Libro XXII, Julio de 2013, Tomo 1, página 945 del contenido siguiente:

“PENSIÓN DEL ISSSTE. CARGA DE LA PRUEBA DE SUS


INCREMENTOS EN EL JUICIO DE NULIDAD.- Acorde con el
sistema de distribución de cargas probatorias que rige en el juicio de
nulidad, conforme a los artículos 40 y 42 de la Ley Federal de
Procedimiento Contencioso Administrativo, si el actor expone un
hecho positivo como apoyo de su pretensión jurídica debe probarlo,
pero la autoridad tiene la carga de acreditar los hechos en que
sustenta su resolución, cuando el afectado los niegue lisa y
Nanamente. De esta manera, si en el juicio de nulidad la parte actora
sustenta su pretensión (nulidad de resolución expresa o negativa
ficta), en el hecho de que el instituto de Seguridad y Servicios
Sociales de los Trabajadores del Estado no ha efectuado los
incrementos a las pensiones al mismo tiempo y en la misma
proporción que a los salarios de los trabajadores en activo, y el
Instituto demandado afirma, en la resolución expresa que da
respuesta a la solicitud o en la contestación a la demanda en el juicio
de nulidad en que se impugna la negativa ficta, que ha realizado los
incrementos correctamente y de acuerdo con el sistema vigente hasta
el 4 de enero de 1993, es inconcuso que debe probar los hechos en
que motiva el contenido de la resolución expresa o de la que motivó la
negativa ficta, específicamente que ha calculado y pagado los
incrementos a la pensión jubilatoria correctamente, con apoyo en el
artículo 57 de la ley que rigió al citado Instituto hasta la fecha referida,
justamente porque en el juicio de nulidad el pensionado actor ha
negado que haya sido así, lo que representa una negativa lisa y llana;
además, porque es obligación del Instituto realizar los incrementos a
las pensiones, lo que debe justificar debidamente.”
SEGUNDA SALA CONTRADICCIÓN DE TESIS 107/2013. Entre las
sustentadas por los Tribunales Colegiados Séptimo y Décimo Sexto,
ambos en Materia Administrativa del Primer Circuito. 24 de abril de
2013. Cinco votos; votó con salvedad José Fernando Franco
González Salas. Ponente: Sergio A. Valls Hernández. Secretario: Luis
Javier Guzmán Ramos.

En tales condiciones, la demandada, al momento de producir su


contestación a la demanda, se limitó a manifestar que ha
incrementado correctamente la pensión de la actora.

Por su parte, la actora en su escrito de ampliación de la


demanda, señaló que la evolución que ha tenido el monto de su
pensión, con respecto a los porcentajes de incremento que se le han
aplicado por parte del Instituto, pueden corroborarse en la liga de
internet:
http://issstenet.issste.gob.mx/cgigen222/fglccgi/wa/r/sp_aumentos_pen
sion, de la cual se advierte que aplicó los porcentajes siguientes:

(Se digitaliza tabla)

De la consulta efectuada a la página de internet que antecede,


este Órgano Jurisdiccional advierte el porcentaje de incremento en
cada año que aplicó la demandada a la pensión de la parte actora.

En cuanto a los INCREMENTOS DEL ÍNDICE NACIONAL DE


PRECIOS AL CONSUMIDOR, debe decirse que esta Juzgadora
consultó la dirección electrónica http://www.banxico.org.mx/portal-
inflacion/inflacion.html, obteniéndose los incrementos al Índice
Nacional de Precios al Consumidor siguientes:

(Se digitalizan imágenes)

Igualmente, a través del oficio 600.602/SC/ARC/44607/2021


presentado ante esta Sala, el día 12 de noviembre de 2021, -visible a
folio 141 de autos- el Subdirector de lo Contencioso, Titular de Asuntos
Contenciosos, en suplencia por ausencia del Titular de la Dirección
Normativa de Procedimientos Legales del Instituto de Seguridad y
Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, con la finalidad de
contar con la documental idónea para verificar la aplicación de los
incrementos reclamados por la actora ofreció como prueba la
Constancia de Evolución Salarial de las plazas que ocupó la
demandante como trabajadora en activo en el último año de servicios,
emitida por el Jefe del Departamento de Servicios al Personal y
Relaciones Laborales de la Secretaría de Educación en Guerrero y
admitida por esta Juzgadora mediante acuerdo de 01 de junio de
2022 -folio 152 de autos-, misma que se reproduce a continuación:

(Se digitalizan imágenes)

De las digitalizaciones anteriores se advierten los periodos y las


cantidades correspondientes al sueldo cotizable, en las anualidades
2015 a 2021 en las plazas que ocupó la C. MARÍA NORMA MÉNDEZ
RADILLA, mismas que dieron origen a su pensión por jubilación.
En ese sentido, de la constancia de evolución salarial antes
digitalizada no se advierten los porcentajes correspondientes en
que se incrementó el sueldo cotizable de las plazas multicitadas;
motivo por el cual esta juzgadora procede a dilucidar tal cuestión a
través de una operación aritmética a efecto de obtener los
porcentajes correspondientes por cada período, los cuales se obtienen
de la siguiente manera: a la cantidad del año en que sufrió aumento
el sueldo básico se divide la cantidad del año anterior, cuyo
resultado se resta una unidad (-1), y posteriormente se multiplica
el resultado por cien (x1OO), a efecto de obtener el porcentaje (%)
correspondiente, tal y como se ejemplifica a continuación:

$22,978.56/$22,201.14 = 1,0350 -1 x 100 = 3.50%

En ese sentido y para mayor claridad, se precisan los


porcentajes en que se incrementó el sueldo base de las plazas que
ocupó la actora en el último año de servicios, en los siguientes
términos:

(Se digitaliza tabla)

Por tanto, con la información proporcionada por el Instituto, la


correspondiente a la Constancia de Evolución Salarial, así como de los
datos respecto de los incrementos del Índice Nacional de Precios al
Consumidor, para efectos ilustrativos, conviene desarrollar la
siguiente tabla:

(Se digitaliza tabla)

Es de precisar que la tabla antes inserta comienza en el año


2016, toda vez que la pensión de la parte actora le fue concedida a
partir de 2015; por tanto, si el incremento de las pensiones es anual,
resulta claro que hasta el 2016 se incrementó la pensión de mérito.
De lo anterior, podemos afirmar que a pesar de que la autoridad
no realizó una comparación fidedigna entre los incrementos al Índice
Nacional de Precios al Consumidor y los otorgados al sueldo de los
trabajadores en activo de las plazas que ocupó la C. MARÍA NORMA
MÉNDEZ RADILLA resulta que, en los años 2017, 2018 y 2019, los
incrementos aplicados por la autoridad demandada si resultaron los de
mayor beneficio.

En efecto, en los años 2018 y 2019 los incrementos otorgados


por el Instituto demandado fueron de 6.77% y 4.83%, atinentes al
Índice Nacional de Precios al Consumidor, los cuales resultaron ser
más benéficos, en comparación con el sueldo de los Trabajadores en
Activo de las plazas que ocupó la accionante en esos años [4.40% y
4.45%]; mientras que en la anualidad 2017, la autoridad demandada
aplicó a la pensión de la accionante el incremento de 3.50%, mismo
que corresponde al porcentaje de las plazas que ocupó la actora hasta
antes de causar baja del servicio activo y que resultó ser más benéfico
en comparación con el aumento del Índice Nacional de Precios al
Consumidor en ese año [3.36%].

Por otra parte, por lo que hace a los años 2016 y 2020, se
advierte que la demandada aplicó incrementos inclusive superiores a
los que resultaban mayores entre el del índice nacional de precios al
consumidor y, los otorgados al sueldo de los trabajadores en activo,
por lo tanto, respecto de estas anualidades la demandada deberá
aplicar los porcentajes que legalmente le corresponden a la actora,
esto es, los que sean de mayor beneficio entre el incremento del
Índice Nacional de Precios al Consumidor y el aumento de los
trabajadores en activo de las plazas que ocupaba la actora antes de
su jubilación, resultando en el caso concreto que, en los años 2016 y
2020 los incrementos de los sueldos básicos de los trabajadores en
activo de las plazas que ocupaba la actora, fueron de 3.50% y 3.40%,
los cuales son mayores a los del índice Nacional de Precios al
Consumidor que fueron de 2.13% y 2.83%.
Lo anterior, en virtud de que los incrementos que se deben
aplicar a la cuota de pensión deben ser únicamente aquellos que
correspondan a la modalidad de incremento que por ley corresponde a
la pensionada, atendiendo a la legislación vigente al momento de que
surgió su derecho a ser beneficiaría de una pensión, por ser estos
incrementos los que se incorporaron a su esfera jurídica al momento
en que adquirió ese carácter.

Siendo que no existe disposición jurídica alguna que obligue a la


autoridad administrativa a continuar actuando en contravención a la
norma aplicable, cuando ello redunde en un beneficio para la
particular, ya que dicha circunstancia resultaría en un perjuicio para la
esfera jurídica y patrimonio del instituto de Seguridad y Servicios
Sociales de los Trabajadores del Estado.

Lo anterior, en el entendido de que de conformidad al principio


“NON REFORMATIO IN PEIUS”; en ningún caso el Instituto de
Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, podrá
descontar del monto que resulte de las modificaciones realizadas el
excedente de la cantidad pagada a favor de la pensionada con motivo
de la aplicación incorrecta de los porcentajes de incremento que éste
realizó, pues no existe fundamento legal que lo faculte a realizar los
descuentos a la pensión en dicho supuesto, ni requerir devolución
alguna.

Sirve de apoyo a lo anterior, la Jurisprudencia 2a./J. 10/2021


(11a.), sustentada por la Segunda Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, que establece lo siguiente:

“INCREMENTOS DE LA PENSIÓN OTORGADA POR EL ISSSTE.


ALCANCE DEL ARTÍCULO 57, FRACCIÓN I, INCISO C, ÚLTIMA
PARTE DEL PRIMER PÁRRAFO, DE LA LEY FEDERAL DE
PROCEDIMIENTO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO, CUANDO
SON PAGADOS INCORRECTAMENTE EN BENEFICIO DEL
PENSIONADO, POR NO SER COMPATIBLES CON EL RÉGIMEN
QUE LE CORRESPONDE.
Hechos: Los Tribunales Colegiados contendientes llegaron a
conclusiones contrarias al analizar si, en cumplimiento a una
sentencia de nulidad, procede que la autoridad demandada modifique
los incrementos de la pensión otorgada por el Instituto de Seguridad y
Servicios Sociales del Estado, cuando fueron pagados
incorrectamente en beneficio del pensionado, por no ser compatibles
con el régimen que le corresponde.
Criterio jurídico: La Segunda Sala de la Suprema Corte decidió que el
alcance de la porción normativa contenida en la parte final del artículo
57, fracción i, inciso c), de la Ley Federal de Procedimiento
Contencioso Administrativo debe ser en el sentido de que sí procede
que la autoridad demandada modifique aquellos porcentajes
aplicados incorrectamente en beneficio del jubilado, por no ser
compatibles con el sistema de incremento que por ley le corresponde.
Justificación: Esto es así, porque si bien es cierto, conforme a la
porción normativa contenida en la parte final del referido artículo 57,
por regla general el nuevo acto administrativo no puede perjudicar
más al actor que la resolución anulada, sin embargo, de acuerdo a lo
establecido en los artículos 50 y 52, fracción V, inciso a), de la Ley
Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo, para que se
condene al cumplimiento de una obligación, primero se debe
reconocerla existencia de un derecho subjetivo. Ello se traduce en el
sentido de que el Tribunal de lo Contencioso Administrativo no podría
reconocer como derecho del jubilado un beneficio propiciado por un
error del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores del Estado, que la propia ley ni siquiera contempla. Lo
anterior, porque los incrementos que se. deben aplicar a la cuota de
pensión deben ser exclusivamente aquellos que resulten acordes al
sistema de incremento que por ley le corresponda al jubilado cuando
obtuvo el derecho a ser beneficiario de su pensión, precisamente por
ser los que se incorporaron a su esfera jurídica de derechos al
momento en que adquirió ese carácter. Lo cual, además, de acuerdo
con la contradicción de tesis 342/2016, de esta Segunda Sala, no
solamente constituye un derecho del jubilado sino también del
organismo de seguridad quien debe atender el sistema de incremento
de la pensión conforme a la modalidad que legalmente le corresponda
al beneficiario. De ahí que no es posible aplicar cualquier otro
parámetro diferente al que legalmente le corresponda al jubilado, en
tanto que ello generaría un perjuicio a la esfera jurídica y patrimonio
del instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del
Estado, máxime si se toma en consideración que las pensiones y su
evolución derivada de los incrementos que se le aplican son
progresivas. Lo cual implica que si se mantiene un porcentaje de
incremento aplicado incorrectamente, ello tendrá necesariamente en
el futuro una repercusión negativa en perjuicio del patrimonio de dicho
organismo, precisamente al estar viciado su cálculo desde el origen.
Lo anterior, en el entendido que en ningún caso el Instituto de
Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado podrá
descontar de las modificaciones realizadas el excedente de la
cantidad pagada a favor del pensionado con motivo de la aplicación
incorrecta de los porcentajes de incremento que aquél realizó. Esto
debido a que no existe fundamento alguno que lo faculte para realizar
los descuentos a la pensión en dicho supuesto.”
SEGUNDA SALA
Contradicción de tesis 70/2021. Entre las sustentadas por los
Tribunales Colegiados Décimo Tercero en Materia Administrativa del
Primer Circuito y Segundo en Materias Administrativa y de Trabajo del
Décimo Primer Circuito. 11 de agosto de 2021. Cinco votos de los
Ministros Alberto Pérez Dayán, Luis María Aguilar Morales, José
Fernando Franco González Salas, Javier Laynez Potisek y Yasmín
Esquivel Mossa; Luis María Aguilar Morales manifestó que formularía
voto concurrente. Ponente: Alberto Pérez Dayán. Secretario: Oscar
Vázquez Moreno.
Tesis de jurisprudencia 10/2021 (11a.). Aprobada por la Segunda
Sala de este Alto Tribunal, en sesión privada a distancia de tres de
marzo de dos mil veintiuno.
Esta tesis se publicó el viernes 05 de noviembre de 2021 a las 10:16
horas en el Semanario Judicial de la Federación y, por ende, se
considera de aplicación obligatoria a partir dellunesQ8de noviembre
de 2021, para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo
General Plenario 1/2021.

Ahora bien, en el año 2021, el incremento otorgado por el


Instituto demandado fue de 3.40%, el aumento del Índice Nacional de
Precios al Consumidor fue de 3.15%, en tanto que el porcentaje de las
plazas que ocupó la actora hasta antes de causar baja del servicio
activo fue de 3.90%, siendo evidente que resultaba mayor el
aumento conforme a las plazas que ocupó la parte actora.

En tal virtud, resulta procedente declarar la nulidad de la


resolución negativa ficta impugnada para el efecto de que A LA
BREVEDAD POSIBLE, Y A MÁS TARDAR DENTRO DEL PLAZO
MÁXIMO DE CUATRO MESES —como máximo— que establece el
artículo 52 de la Ley Federal de Procedimiento Contencioso
Administrativo, el Instituto demandado, una vez que haya determinado
cuál es el sueldo base que debe tomarse en consideración para
obtener la cuota de pensión de la actora, proceda a acatar el
imperativo que le impone el artículo 8o del Reglamento para el
Otorgamiento de Pensiones de los Trabajadores sujetos al
Régimen Décimo Transitorio del Decreto por el que se expide la
Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores del Estado, es decir, que emita una resolución en la
que realice el incremento de la pensión de la parte actora, conforme al
incremento que en el año calendario anterior hubiese tenido el índice
Nacional de Precios al Consumidor, con efecto a partir del primero de
enero de cada año; y que en caso de que en el año calendario anterior
el incremento de dicho índice resulte inferior a los aumentos otorgados
de manera general a los tabuladores que contienen los sueldos
básicos de los trabajadores en activo, la-cuantía de la pensión se
incremente en la misma proporción que este último.

Lo anterior se traduce en que;

1. Por los años 2016, 2020 y 2021, deberá aplicar a la cuota


diaria pensionaria de la parte actora los porcentajes de
3.50%, 3.40% y 3.90%, correspondientes a los aumentos
de las plazas que ocupó la actora hasta antes de causar
baja del servicio activo.

2. Mientras que, en los años 2017, 2018 y 2019, deberá


reiterar los incrementos aplicados por la demandada,
mismos que corresponden al incremento del sueldo básico
de los trabajadores en activo, y a los incrementos del
índice Nacional de Precios al Consumidor.

Lo anterior, tomando en consideración el Tope Máximo


previsto para tal efecto, en atención a lo resuelto en el
Considerando Quinto del presente fallo.

De igual forma deberá determinarse con todo detalle el monto de


diferencias existentes a favor de la parte actora considerando lo que
se pagó y lo que debió pagar, a efecto de que también A LA
BREVEDAD POSIBLE Y A MÁS TARDAR DENTRO DEL PLAZO
MÁXIMO DE CUATRO MESES previsto en el artículo 52 de la Ley
Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo se le paguen
esas diferencias.

En los mismos términos, deberá pagar a la enjuiciante las


diferencias que por concepto de gratificación anual (AGUINALDO)
se hayan generado, pues constituye una prestación anual cuyo cálculo
tiene como base el sueldo o la cuota diaria de pensión, por tanto, de
resultar una diferencia a favor de la parte actora en el incremento de
pensión, dicho aumento también deberá verse reflejado en el pago de
aguinaldo, atendiendo al número de días que por tal concepto tiene
derecho la pensionada, sin que corresponda a esta Sala determinar el
monto de lo adeudado, porque ello incumbe al Instituto demandado.

Debe señalarse que si bien es cierto que el artículo 61 del


Reglamento para el Otorgamiento de Pensiones de los Trabajadores
Sujetos al Régimen Transitorio del Decreto por el que se expide la Ley
del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores de!
Estado, establece que la solicitud de reajuste de pensión es
imprescriptible, también lo es que la Segunda Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, al resolver la contradicción de tesis
340/2016, que dio origen a la jurisprudencia 2a./J.8/2017 (10a.),
visible en el Semanario Judicial de la Federación, febrero de dos mil
diecisiete, sostuvo que la imprescriptibilidad es inaplicable para
reclamar los montos caídos o vencidos de las diferencias de
jubilaciones y pensiones del Instituto de Seguridad y Servicios
Sociales de los Trabajadores del Estado, toda vez que la correcta
integración de estas últimas es un acto de tracto sucesivo, esto es,
que se actualiza día con día hasta en tanto no se rectifique, puesto
que tales cantidades se generaron en un momento determinado y no
fueron cobrados a partir de la fecha en que eran exigibles, mismo que
se transcribe para conocimiento y cuyo contenido es el siguiente:

“PENSIONES Y JUBILACIONES DEL INSTITUTO DE SEGURIDAD


Y SERVICIOS SOCIALES DE LOS TRABAJADORES DEL
ESTADO. LA PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN DE PAGO DE LAS
DIFERENCIAS DERIVADAS DE LOS INCREMENTOS NO
EFECTUADOS A LAS CUOTAS RELATIVAS, OPERA RESPECTO
DE LAS QUE CORRESPONDEN A PERIODOS ANTERIORES A 5
AÑOS A LA FECHA EN QUE SE SOLICITÓ LA RECTIFICACIÓN”
La Imprescriptibilidad del derecho para demandar las diferencias de
jubilaciones y pensiones del Instituto de Seguridad y Servicios
Sociales de los Trabajadores del Estado es inaplicable para reclamar
los montos caídos o vencidos de dichas diferencias, pues su
incorrecta integración es un acto de tracto sucesivo que se actualiza
día con día mientras no se rectifique, en términos del artículo 186 de
la ley de aquel organismo, vigente hasta el 31 de marzo de 2007 -
cuyo contenido sustancial reproducen los numerales 248 de la ley
relativa vigente y 61 del Reglamento para el otorgamiento de
pensiones de los trabajadores sujetos al régimen del artículo décimo
transitorio del Decreto por el que se expide la Ley del Instituto de
Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado- en
virtud de que esas cantidades se generaron en un momento
determinado y no se cobraron a partir de la fecha cierta en que fueron
exigibles. Por tanto, la prescripción de la acción de pago de las
diferencias derivadas de los incrementos no efectuados a las cuotas
de jubilaciones y pensiones, opera respecto de las que corresponden
a periodos anteriores a 5 años a la fecha en que se solicitó la
rectificación.”

Siguiendo con el criterio anterior, la prescripción de la acción de


pago de las diferencias derivadas de los incrementos no efectuados a
las cuotas de jubilaciones y pensiones sólo opera respecto de las
correspondientes a cinco años atrás de la fecha en que se hizo la
solicitud de la rectificación.

Ahora bien, en el caso concreto, el pago de las diferencias que


se generaron por el referido concepto quedará limitado al plazo
de cinco años anterior a la fecha en que se hizo la solicitud de la
rectificación.

Por lo que, si en el presente caso la parte actora formuló la


solicitud el 04 de febrero de 2020, debe entenderse que tiene derecho
al pago de las diferencias acumuladas a su favor; ello es así, toda vez
que no existen diferencias prescritas, pues si bien es cierto, la
pensión del demandante fue otorgada el 01 de abril de 2015, el
incremento de su pensión se realizará a partir del año 2016, datas
entre las que no han transcurrido cinco años.
No obstante, se reitera a la autoridad demandada que deberá
calcular la pensión desde que se otorgó la misma y hasta la fecha
que dé cumplimiento, en los términos antes señalados a efecto de
verificar que los aumentos son los correspondientes.

En este sentido, el Instituto demandado queda constreñido a


entregar las diferencias debidamente actualizadas, conforme al
procedimiento que establece el artículo 6, fracción II, de la Ley del
Impuesto sobre la Renta, pues la inobservancia de la ley por parte de
esa dependencia conlleva que la pensionada no pueda disponer de las
cantidades respectivas en el momento en que legalmente tiene
derecho a ello y conforme a la realidad económica existente.

Lo anterior es así, pues la Suprema Corte de Justicia de la


Nación, mediante jurisprudencia determinó que en el caso de existir
diferencias resultantes del indebido cálculo, o bien por los
incrementos que no se han aplicado a la cuota pensionarla, y el
jubilado reclama (ya sea ante el propio instituto o con posterioridad en
juicio contencioso) dichas diferencias, en caso de resultar procedente
dicho reclamo, el mencionado instituto quedará constreñido a entregar
las diferencias debidamente actualizadas, pues sólo de esta manera
puede entenderse cumplida la previsión legal contenida en el artículo
en comento.

En efecto, según se pudo observar, el fenómeno denominado


inflación ocasiona la pérdida del valor adquisitivo de la moneda y, en
esa medida, si el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores al Servicio del Estado, no efectúa el cálculo e
incrementos correctos de la cuota pensionaría del actor; es inconcuso
que ello conlleva a que la pensionada no pueda disponer de las
cantidades respectivas en el momento en que legalmente tiene
derecho a ello y conforme a 1a realidad económica existente.
De ahí que cuando el instituto entregue diferencias estas deben
enterarlas a valor actual, habida cuenta que no se advierte razón para
que deje de cumplir con su obligación legal, máxime si se atiende a
que tanto el cálculo de la pensión como sus incrementos y las
diferencias que resultan de estos, tienen la función esencial de
garantizar la subsistencia de los trabajadores o sus beneficiarios.

Es aplicable a lo anterior, la Jurisprudencia 2a./J. 135/2019


(10a.), emitida por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, visible en la Gaceta del Semanario Judicial de la
Federación, Libro 71, octubre de 2019, Tomo II, página 1932, que es
de la literalidad siguiente:

“PENSIONES OTORGADAS POR EL ISSSTE. LAS DIFERENCIAS


DERIVADAS DE LOS INCREMENTOS OMITIDOS POR EL
INSTITUTO DEBEN ENTREGARSE ACTUALIZADAS. De acuerdo
con el marco normativo que rige las pensiones otorgadas conforme al
antiguo régimen conocido como de reparto o de beneficios definidos,
corresponde al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores del Estado efectuar los incrementos de las pensiones
que prevé el artículo 57 de su legislación vigente hasta el 4 de enero
de 1993, esto es, cuando aumentan los sueldos básicos de los
trabajadores en activo, en tanto que en términos de la legislación en
vigor hasta el 31 de marzo de 2007, tal aumento debe aplicarlo
anualmente conforme al incremento que en el año calendario anterior
hubiese tenido el Índice Nacional de Precios al Consumidor, con
efectos a partir del 1 de enero de cada año; sin que, por tanto, sea
necesario que previamente lo solicite el pensionado. De ahí que
cuando el Instituto omite dar cumplimiento a la normativa en comento
y el pensionado reclama (ya sea ante el propio Instituto o con
posterioridad en el juicio contencioso) tanto los incrementos omitidos
como las diferencias que de ellos deriven, en caso de resultar
procedente dicho reclamo, el mencionado Instituto quedará
constreñido a entregar las diferencias debidamente actualizadas,
conforme al procedimiento que establece el artículo 6, fracción II, de
la Ley del Impuesto sobre la Renta, habida cuenta que la
inobservancia de la ley por parte de esa dependencia conlleva que el
pensionado no pueda disponer de las cantidades respectivas en el
momento en que legalmente tiene derecho a ello y conforme a la
realidad económica existente.

Por último, esta Sala estima innecesario el estudio de los


alegatos hechos valer por la autoridad (folios 111 a 121 de autos), en
virtud de que, las manifestaciones ahí vertidas, son reiteraciones de
los argumentos realizados en su contestación de demanda; por tanto,
la omisión de estudio de los mismos, no constituye una violación en
perjuicio de la oferente, ya que esos planteamientos no constituyen
alegatos de bien probado. Sirve de sustento, la Jurisprudencia
número l-7o.A.J/37, Novena Época, emitida por el Séptimo Tribunal
Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito, publicada en
el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, visible en la
página 1341 del Tomo XXV, abril de 2007, que establece:

“ALEGATOS DE BIEN PROBADO EN EL JUICIO CONTENCIOSO


ADMINISTRATIVO. SU CONCEPTO, SIGNIFICADO Y
CONFIGURACIÓN. En todo procedimiento existen, generalmente,
dos etapas perfectamente diferenciales: la de instrucción (que abarca
todos los actos procesales) y la de conclusión o resolución;
dividiéndose a su vez la instrucción en tres fases: postulatoria o
expositiva (que permite instruir al juzgador en la litis a debate),
probatoria (que tiene la finalidad de llegar al conocimiento objetivo de
la controversia mediante los elementos que ofrecen las partes para
acreditar sus posiciones contrapuestas, fase que cuenta con sus
estadios de ofrecimiento, admisión, preparación y desahogo) y
preconclusiva, integrada por los alegatos o conclusiones de las
partes. En ese orden de ideas, se advierte, aunque sea de una
manera muy general, que los alegatos son las argumentaciones
verbales o escritas que formulan las partes una vez concluidas las
fases postulatoria y aprobatoria; en una acepción general, se traduce
en el acto realizado por cualquiera de las partes mediante el cual se
exponen las razones de hecho y de derecho en defensa de sus
intereses jurídicos, pretendiendo demostrar al juzgador que las
pruebas desahogadas confirman su mejor derecho y no así los
argumentos y probanzas de su contraparte. En este sentido, alegar de
bien probado significa el derecho que asiste a cada parte en juicio
para que en el momento oportuno recapitule en forma sintética las
razones jurídicas, legales y doctrinarias que surgen de la contestación
de la demanda y de las pruebas rendidas en el juicio. Así, la
exposición de alegatos en el juicio contencioso administrativo, no
tiene una forma determinada en las leyes procesales, pero debe
tenerse en cuenta que se configura con la exposición metódica y
razonada de los hechos afirmados en la demanda, las pruebas
aportadas para demostrarlos, el valor de esas pruebas, la
impugnación de las pruebas aportadas por el contrario, la negación de
los hechos afirmados por la contraparte, las razones que se extraen
de los hechos probados, y las razones legales y doctrinarias que se
aducen a favor del derecho invocado.

Aunado a que, los alegatos exhibidos en el presente juicio no


forman parte de la litis, por tanto, no existe obligación de estudiarlos.
Resulta aplicable la jurisprudencia P./J.27/94 emitida por el Pleno de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, bajo el Núm. 80, agosto de 1994,
a página 14, la cual establece:

ALEGATOS. NO FORMAN PARTE DE LA LITIS EN EL JUICIO DE


AMPARO. Esta Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la
jurisprudencia publicada con el número 42, en la página 67, de la
Octava Parte, del Apéndice al Semanario Judicial de la Federación
1917-1985, sostuvo el criterio de que el Juez de Distrito
exclusivamente está obligado a examinar la justificación de los
conceptos violatorios contenidos en la demanda constitucional, en
relación con los fundamentos del acto reclamado y con los aducidos
en el informe con justificación; pero, en rigor, no tiene el deber de
analizar directamente las argumentaciones que se hagan valer en los
alegatos, ya que no lo exigen los artículos 77 y 155 de la Ley de
Amparo; este criterio debe seguir prevaleciendo, no obstante que con
posterioridad mediante decreto de treinta de diciembre de mil
novecientos ochenta y tres, publicado el dieciséis de enero de mil
novecientos ochenta y cuatro, se hubiera reformado el artículo 79 de
la Ley de Amparo, que faculta a los Tribunales Colegiados de Circuito
y a los Jueces de Distrito para corregir los errores que adviertan en la
cita de los preceptos constitucionales y legales que se estimen
violados, así como examinar en su conjunto los conceptos de
violación y los agravios, "así como los demás razonamientos de las
partes", a fin de resolver la cuestión efectivamente planteada, pues
basta el análisis del citado precepto para advertir que no puede
estimarse que tal reforma tuvo como finalidad incorporar
forzosamente los alegatos dentro de la controversia constitucional,
sino que exclusivamente está autorizando la interpretación de la
demanda con el objeto de desentrañar la verdadera intención del
quejoso, mediante el análisis íntegro de los argumentos contenidos en
!a misma y de las demás constancias de autos que se encuentren
vinculadas con la materia de la litis, como lo son: el acto reclamado, el
informe justificado, y las pruebas aportadas, en congruencia con lo
dispuesto por los artículos 116, 147 y 149 de la invocada ley, ya que
sólo estos planteamientos pueden formar parte de la litis en el juicio
constitucional, además, de que atenta la naturaleza de los alegatos,
estos constituyen simples opiniones o conclusiones lógicas de las
partes sobre el fundamento de sus respectivas pretensiones, sin que
puedan tener la fuerza procesal que la propia ley le reconoce a la
demanda y al informe con justificación, por lo que no puede constituir
una obligación para el juzgador entrar al estudio de los razonamientos
expresados en esos alegatos.

Por lo anteriormente expuesto y con fundamento en los artículos


49, 50, 51 fracción IV y 52 fracciones IV y V inciso a), de la Ley
Federal de Procedimiento-Contencioso Administrativo, se
RESUELVE:

I.- Ha quedado debidamente acreditada la existencia de la


negativa ficta en el presente juicio.

II.- La parte actora probó parcialmente su pretensión.

III.- Se declara la nulidad de la resolución impugnada precisada


en el primer resultando del presente fallo, para los efectos señalados
en los considerandos cuarto y sexto de esta sentencia;

IV.- NOTIFÍQUESE.

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