Resumen
Esta investigación presenta el caso clínico de un adulto que padece un trastorno de la
personalidad obsesivo-compulsiva. El objetivo es presentar en detalle el procedimiento
seguido en los consultorios de psicología de la Universidad de Ibagué mediante la integración
de técnicas cognitivas y humanistas mostrando la eficacia y viabilidad de este tratamiento y su
aplicación. Los resultados obtenidos, muestran mejorías relevantes como: mayor flexibilidad
cognitiva, disminución de la activación fisiológica producto de la alteración emocional y
ansiedad ante la falta de control, adquisición de habilidades para la solución de problemas,
autocontrol emocional y de los pensamientos acerca de la percepción de sí mismo y de los
demás. Se concluye que la formulación clínica cognitivo-humanista y el tratamiento ofrecido
resultó pertinente y efectivo respecto a los objetivos terapéuticos perseguidos.
Palabras clave Terapia cognitiva; terapia humanista; personalidad; perfeccionismo
Abstract
This research presents the clinical case of an adult with obsessive-compulsive personality
disorder. The objective is to present in detail the procedure followed in the psychology offices
of the University of Ibague by integrating cognitive and humanistic techniques to demonstrate
the effectiveness and feasibility of this treatment and its application. The results obtained
show relevant improvements, such as greater cognitive flexibility, a decrease of physiological
activation as a result of emotional alteration and anxiety in the face of lack of control,
acquisition of problem-solving skills, emotional self-control, and control of thoughts about the
perception of oneself and others. It is concluded that the cognitive-humanistic intervention
and the treatment given were pertinent and effective for the therapeutic objectives pursued.
Keywords cognitive therapy; humanistic therapy; personality; perfectionism
Introducción
Los rasgos de personalidad son patrones persistentes en el modo de percibir, relacionarse y
pensar sobre el ambiente y sobre uno mismo. Se evidencian en distintos contextos sociales y
personales. Así, la personalidad establece la identidad personal ante uno mismo y ante los
demás (Esbec y Echeburúa, 2011). Existen trastornos de la personalidad (TDLP) cuando los
patrones son rígidos y des-adaptativos, omnipresentes, de inicio precoz, resistentes al cambio
y cuando ocasionan un deterioro funcional significativo o un malestar subjetivo (Esbec y
Echeburúa, 2011).
En este sentido, según Esbec y Echeburúa (2011), los TDLP representan la incapacidad de
desarrollar un sentido de identidad propia (con déficits en el autoconcepto y autocontrol) y de
construir relaciones interpersonales adaptativas en el tejido de las normas culturales del
individuo y de las expectativas instituidas, con alteraciones específicas en el ámbito de la
empatía, de la intimidad y de la cooperación interpersonal. Esta incapacidad es estable en el
tiempo y de origen temprano (Esbec y Echeburúa, 2011).
De acuerdo al DSM-V (American Psychiatric Association, 2013) se considera que el trastorno de
personalidad obsesivo-compulsivo se manifiesta como un modelo dominante de preocupación
por el orden, perfeccionismo y control mental e interpersonal, sujeto de la flexibilidad, la
franqueza y la eficiencia. Suele iniciar, en los primeros periodos de la vida adulta y se presenta
en varios contextos, por lo general se diagnostica cuando se manifiestan al menos cuatro (o
más) síntomas descritos en el manual.
En relación con los estudios en este trastorno, una línea se encamina a evaluar el deterioro
funcional en los pacientes diagnosticados y contrastar la persistencia de este deterioro
funcional con otros TDLP (por ejemplo, esquizotípico, límite y evitativo) (Skodol, et ál., 2002;
Skodol, et ál., 2005). Como resultado, se evidenció que estos pacientes diferían unos de otros
dependiendo del grado de deterioro funcional. Sin embargo, se han identificado los rasgos
esquizotípico y limite como los trastornos de personalidad más rigurosos que los pacientes con
trastornos de personalidad evitativo y obsesivo-compulsivo. Otro estudio, reporta una
asociación entre el perfeccionismo, el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad y
trastorno obsesivo-compulsivo en los trastornos de alimentación (Halmi, et ál., 2005). En este
sentido, se consideró que el perfeccionismo junto al trastorno obsesivo-compulsivo serian un
factor conductual importante como base de vulnerabilidad de los trastornos alimenticios.
De acuerdo con el DSM-5, el trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva es uno de los
TDLP más recurrente en la población general, con una apreciación de la prevalencia entre un
2.1 a un 7.9 % (Botero, 2015). Gradillas (2002) menciona que tiene una mayor presencia en
profesiones que demandan persistencia, atención estructurada al detalle y concentración en
hechos y cifras. En cuanto al género, se encontró más en hombres que en mujeres (Gradillas,
2002). Un estudio acerca de la prevalencia de TDLP encontró que la proporción más alta del
trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo se concentró en el rango de edad de 28 a 32
años (3.4 %), seguido del rango de edad de 23 a 27 años (2.1 %), con tendencia a aumentar con
la edad (Botero, 2015).
Por otro lado, la evaluación diagnóstica se contrapone a la discrepancia de opiniones entre los
que son partidarios de las entrevistas abiertas y los que aprueban el suministro de los
exámenes estandarizados. No obstante, algunos profesionales emiten su diagnóstico con la
información obtenida por sus pacientes y en el examen directo de las manifestaciones
emocionales y conductuales observadas, otros optan por usar pruebas estandarizadas con
preguntas directivas (Esbec y Echeburúa, 2014).
Debido a lo anterior, el presente artículo recoge la descripción, evaluación y tratamiento de un
caso masculino adulto que padece síntomas del trastorno de personalidad obsesivo-
compulsivo.
Método
Diseño del estudio
Se utilizó un diseño de caso único (N = 1) de tipo A-B (Barlow y Hersen, 1988). Para evaluar el
impacto de la intervención se administraron diversos cuestionarios con los cuales se construyó
el perfil cognitivo del paciente. Con medidas pre-post tratamiento y seguimiento.
Presentación del caso
Identificación del paciente
R. es un hombre de 59 años, padece de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, es
separado y tiene una hija de 32 años. Procede de una familia de nivel socioeconómico medio,
es el tercer hijo de 6 hermanos. Su padre falleció a los 80 años y su madre a los 73 años. De
padre ausente y madre que ejerció un estilo autoritario. La relación con su familia se reporta
como distante y sin amigos cercanos. Se formó en administración pública. Actualmente, reside
solo y trabaja en una fábrica de flejes.
Motivo de consulta o referencia
R, es remitido por las autoridades competentes en principio de oportunidad por violencia
intrafamiliar hacia su expareja hace 3 años para el manejo de la ira, control de impulsos y
problemas personales. Manifestó que, deseaba solucionar ese problema jurídico y no volver a
tener conflictos sociales en su vida. Expresa que, se le dificulta relacionarse con otras personas
debido a que, le molesta que los demás tengan puntos de vista distintos al suyo y hablen sin un
argumento lógico. Considera que, la palabra “tolerancia” la distingue como una manera de
aguantar el irrespeto del otro. Por lo cual, ha tenido diferentes altercados sustentando que los
demás son quienes provocan y no comprenden.
R, le gusta mantener el orden de sus objetos personales, es estricto en la toma de decisiones y
controlador. No permite que las personas cercanas quieran corregirlo. En caso de algún error,
siente una alteración emocional, la cual, se le dificulta manejar y siente que necesita
desahogar esa sensación con algo o alguien. Por lo anterior, las relaciones sociales las percibe
como agobiantes, prefiere estar solo y parte de su tiempo dedicarlo a largas jornadas laborales
para alcanzar los objetivos que proyecta por encima de sus necesidades básicas o momentos
de ocio.
Historia del problema
El punto de partida fue la adolescencia donde la interacción con amigos cercamos presentó
inconvenientes, se enojaba con facilidad reaccionando de manera agresiva. En la adultez,
empezó a trabajar durante largas horas. Tenía dificultades en la relación con sus compañeros
por las exigencias y falta de confianza al delegar la responsabilidad de funciones, lo cual,
interfería en el clima laboral de las organizaciones. En las relaciones sentimentales, solía
mantener el dominio, buscar el control y establecía un tipo de apego inseguro cuando
establecía relaciones. En cuanto su familia, refiere que ha sido una persona muy generosa,
pero, siempre lo han criticado por no aceptar que debe cambiar su forma estricta de ser, en
especial, lo juzgan por el estilo de crianza autoritario ejercido con su hija.
Menciona que, desde pequeño le han inculcado valores de trabajo constante, autoridad y
disciplina. Por esto, cree que todas las demandas que surgen tienen que resolverlas él mismo.
Cabe señalar, que esta problemática la percibe después de ser denunciado, cuando reflexiona
acerca de su dificultad para resolver problemas y en las relaciones sociales. Así como, su
sentimiento de frustración ante repetidas experiencias negativas donde las personas lo juzgan
por su forma de actuar, pero, atribuye su malestar a que los otros no entienden su filosofía de
vida y son ellos quienes están equivocados la mayoría de las ocasiones. No se reportan
antecedentes familiares de enfermedad mental.
Análisis y descripción de las conductas problema
Las principales conductas disfuncionales son: la dificultad para ser flexible ante situaciones que
no puede controlar, las reacciones impulsivas y la alteración emocional generada por la
incapacidad para resolver problemas y la dificultad para construir relaciones interpersonales
estrechas.
El problema se mantiene por creencias irracionales del consultante acerca de sí mismo y su
percepción de los demás, tales como: “si no hago algo o no le digo lo que pienso a los demás,
le estoy dando la razón”, “tolerar es aguantar que el otro pase sobre mí”, “no puedo cambiar
porque los demás no lo harán así yo cambie”, “además de la familia, los amigos no existen, los
demás solo buscan una relación por interés”, “toda la gente es hipócrita”, “es un deber
responder en mi trabajo pues hay muchas actividades por cumplir que no dan espera”,
“prefiero evitar un problema por mi reacción que ganarme otro mal”. Estas creencias, reflejan
la dificultad que presenta para generar un cambio debido a estándares inflexibles acerca del
modo en que deben suceder las cosas en su entorno. Atribuye su manera de actuar como
respuesta a la provocación de los demás, sustentando en que son ellos quienes deben mejorar
su comportamiento para que así, una problemática en particular se pueda solucionar.
También, existe una visión negativa donde las demás personas externas a su núcleo familiar
pueden causarle un daño intencional por lo que, se encuentra a la defensiva para no
experimentar algún malestar. En cuanto a su trabajo, lo ve como un factor esencial en su vida,
al que debe responder de manera disciplinada y responsable para generar ingresos.
Estas creencias parecen adquirirse en dos circunstancias. En la infancia, debido a que,
predominó un estilo de crianza autoritario y la ausencia de la figura paterna, lo cual, le crea
dificultad para tolerar el duro trabajo que debía ejercer su madre. De allí la complejidad por
aceptar las diferencias en otros. Así como, el estilo de afrontamiento evasivo que no le permite
dar solución a un inconveniente. Por otro lado, las experiencias donde ha interactuado con
otras personas las ha valorado como negativas y las percibe como agobiantes, por lo cual,
manifiesta una falta de interés por expresar afecto, tener un vínculo cercano y focalizar su
atención en la excesiva devoción en el trabajo.
Por lo anterior, se considera que la falta de control de sus actividades diarias y las discusiones
con otras personas activan sus creencias irracionales y alteración emocional asociadas al
trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva.
Establecimiento de metas del tratamiento
Según el análisis funcional, se propuso: disminuir las creencias irracionales expuestas
anteriormente, reemplazándolas por pensamientos alternativos que sean más adaptativos y
permitan modificar la interpretación negativa que tiene R. de sí mismo y de su relación con
otros. Disminuir el exceso de horas laborales para así, sustituirlas mediante actividades de
ocio. Así como, desarrollar un adecuado manejo de la expresión emocional y un estilo de
afrontamiento más funcional.
Estudio de los objetivos terapéuticos
Se establecieron dos objetivos. El primero, desarrollar reestructuración cognitiva para alcanzar
mayor flexibilidad frente a las creencias irracionales que mantienen la problemática del
consultante y le generan dificultades en su vida. El segundo, fortalecer la expresión emocional
donde logre un autocontrol en la identificación y manejo de sus emociones, teniendo la
capacidad de resolver sus problemas centrado en la solución y no en la reacción emocional.
Selección del tratamiento más adecuado
Los tratamientos de los TDLP evidencian una importante dificultad a la hora de establecer la
eficacia o no de los mismos, debido a que son pocos los estudios vigentes, con muestras
escasas y heterogéneas y, en algunos casos, no cumplen las condiciones necesarias de diseño y
de control (Navarro-Leis y López Hernández-Ardieta, 2013).
Sin embargo, para la intervención de este trastorno en específico, se distingue la terapia
cognitiva, la cual tiene como meta ayudarle al paciente a modificar o reinterpretar los
supuestos problemáticos establecidos para que cambie su comportamiento y emociones. Para
esto, es necesario priorizar una agenda de actividades para que pueda organizar su tiempo,
ejecutar técnicas de resolución de problemas y relajación. Esto, disminuye características de la
persona obsesiva como la indecisión, la rumiación, la ansiedad y la posposición (López,
Rondón, Cellerino y Alfano, 2010).
De igual manera, se pueden emplear las siguientes estrategias y técnicas cognitivas para
modificar las creencias disfuncionales y distorsiones cognitivas: sondeos cognitivos, toma de
decisiones, reestructuración esquemática, empirismo cooperativo, rotulación de inferencias y
descatastrofización, registros de pensamientos automáticos y listas de ventajas y desventajas
(López, et ál., 2010).
Por otra parte, se encuentra la terapia humanista la cual no cuenta con evidencia empírica en
el tratamiento de este trastorno, pero, se consideró esencial integrarla para el análisis de la
problemática. Tiene como finalidad comprender las experiencias subjetivas del ser humano
para así, liberar su potencial y lograr su máxima autorrealización. Parte del presente para
establecer las capacidades y herramientas de las que dispone la persona e inciden en su
problema y solución (Rosso y Lebl, 2006).
Selección y aplicación de las técnicas de evaluación y resultados obtenidos
Para la obtención de información en la evaluación se emplearon los siguientes instrumentos:
Entrevista clínica no estructurada: herramienta indispensable para recolectar información
sobre el origen y mantenimiento del problema, conocer los aspectos relevantes del caso para
una posterior formulación del mismo y estimar su evolución durante las sesiones (Díaz,
Torruco, Martínez y Valera, 2013).
Historia clínica: instrumento de registro del acto médico, cuyas cuatro particularidades
principales se encuentran involucradas en su elaboración y son: profesionalidad, ejecución
típica, objetivo y licitud (Guzmán y Arias, 2012).
Técnica de la rueda de la vida: herramienta cualitativa de recolección de datos sobre la
satisfacción que tiene en las distintas áreas de su vida, estimando una valoración de 0 a 10 y
argumenta su respuesta por medio de preguntas claves. Se compone de 8 áreas: salud, dinero,
amor, familia, profesión, desarrollo personal, ocio y relación con amigos (Chinarro, 2018).
Autorregistros: Registro de ABC de Ellis, fue empleado para obtener información acerca de las
situaciones activadoras asociadas al problema, los pensamientos, las emociones y acciones
ejecutadas.
Técnica del yo real, observado e ideal: según la fundamentación de Carl Rogers acerca de la
congruencia entre su Yo real, es decir, la percepción de sí mismo, el Yo observado que es la
visualización de los demás frente a la propia conducta y el Yo ideal, lo que refiere a aquello que
desea alcanzar de sí mismo para lograr una congruencia (Arias, 2015). Se adapta esta actividad
para reflejar en R. la construcción de su autopercepción mediante aspectos positivos y
negativos, la percepción que otras personas tienen de él y la proyección de las características
que desearía mejorar para trabajar en el proceso terapéutico.
Auto-test de control de impulsos: Permitió dar una estimación acerca del nivel de control de
impulsos y manejo de la ira en el consultante R (García, 2000).
Perfil cognitivo: inventario compuesto por cuatro (4) pruebas distintas que permiten evaluar
rasgos de personalidad y patrones conductuales los cuales son: el cuestionario de esquemas
YSQ (Castrillón, et ál., 2005) para evaluar esquemas mal adaptativos, el cuestionario de
creencias centrales de los trastornos de la personalidad CCE-TP (Londoño, et ál., 2007), el
inventario de pensamientos automáticos para medir distorsiones cognitivas (Ruiz y Imbernon,
1999) y la escala de estrategias de coping modificado EEC-M para medir estrategias de
afrontamiento (Londoño, et ál., 2006). Esto permitió identificar creencias que mantienen los
patrones de conducta en el señor R.
Aplicación del tratamiento
Se realizaron 13 sesiones una por semana con una duración de 60 min.
Evaluación (1-5 Sesión)
Se emplearon 5 sesiones para llevar a cabo la evaluación y recolección de datos. Se empleó la
entrevista clínica y se suministraron los siguientes instrumentos: a) un auto-test de control de
impulsos, b) la técnica de la rueda de la vida para indagar sobre 6 dimensiones (el área de la
salud, laboral, monetaria, relaciones interpersonales, social, de pareja, familiar, profesional y
de ocio) c) la técnica de la percepción de los Yo (yo real, yo observado y yo ideal) y d) se le
suministraron los cuatro cuestionarios para la construcción del perfil cognitivo.
6 sesión: Diagnostico comprensivo
Se socializaron los resultados de la evaluación. Se empleó el modelo ABC propuesto por Ellis a
través de ejemplos plasmados en el autorregistro y en las sesiones anteriores, las creencias
que mantenía, las emociones generadas y las consecuencias según situaciones específicas.
Para finalizar, se le brindaron dos folletos informativos, acerca del manejo del enojo y la
comunicación asertiva que deseaba leer en casa.
Intervención
7 y 8 sesión
La séptima sesión tuvo como finalidad realizar reestructuración cognitiva de las creencias
irracionales identificadas en la evaluación. Para esto, se empleó la técnica flecha descendente,
la técnica de empirismo-colaborativo y se le explicó que se le mostrarían pruebas para refutar
su creencia de “los demás nacieron, crecieron y se morirían así, siendo ofensivos por
naturaleza”. Para esto, se le explicó la conceptualización de la agresividad, el enojo, los
beneficios de la inteligencia emocional para tener un autocontrol, la tolerancia, se le mostró
un video denominado “no te lo tomes personal” sobre ejemplos prácticos de como actuaba
alguien centrado en su emoción e interpretaba su entorno en comparación, con alguien
ecuánime. Se le solicitó como tarea, realizar un escrito donde reflejara lo aprendido en la
sesión y pudiera aplicar en su cotidianidad.
9 sesión
Se brindó psicoeducación en la conceptualización de problema y estilos de afrontamiento.
Luego se empleó la técnica de resolución de problemas y como tarea se le solicito poner en
práctica una alternativa para mediar el problema identificado.
10 sesión
Se indagó acerca del cumplimiento de la alternativa seleccionada en la técnica de resolución
de problemas. Más tarde, se le brindó psicoeducación en la identificación de las emociones
básicas y la inteligencia emocional. Posteriormente, se realizó un ejercicio de respiración y
meditación centrada en la identificación de una emoción asociada a una situación. Al culminar,
se le solicitó de tarea seguir practicando los ejercicios de respiración y desarrollar una guía
denominada “focalizando mi atención” donde, debía escribir cuatro (4) situaciones con
temáticas distintas e identificar la emoción asociada y la acción efectuada.
11 sesión
Se socializó la actividad anterior, la cual se cumplió de manera satisfactoria. Luego, se brindó
psicoeducación en habilidades sociales, la importancia de la comunicación asertiva y técnicas
para practicarla. Consecutivamente, para identificar las enseñanzas previas se elaboraron
juegos de roles junto al consultante en situaciones asociadas al área laboral y social.
12 sesión
Se le suministraron las pruebas para construir nuevamente su perfil cognitivo y medir el
control de impulsos con el objetivo de establecer el efecto del tratamiento.
Cierre: 13 sesión
En esta última sesión se elaboró un cierre reflexivo, donde se brindó retroalimentación acerca
de los resultados obtenidos. Después, se realizó una actividad simbólica a través del dibujo. Al
finalizar, se le indicó que se le llamaría un mes para hacer seguimiento a los resultados de la
intervención.
Evaluación de la eficacia del tratamiento
Con respecto a los resultados obtenidos de los cuestionarios para la construcción del perfil
cognitivo, se observó una disminución en las puntuaciones que demarcaban el mantenimiento
de las creencias desadaptativas entre el pre y post intervención. Pese a que, se mantiene el
rasgo de obsesivo-compulsivo y perfeccionismo, este se da de manera más adaptativa, ya que
se evidencia una disminución en los estándares de inflexibilidad. También, surgen otras
categorías positivas como: solución de problemas, búsqueda de apoyo social, reevaluación
positiva. Aun así, se mantiene la falacia de recompensa divina lo que significa, esperar que de
manera mágica se resuelva un inconveniente y vulnerabilidad al daño y a la enfermedad. A
continuación, se evidencia en la tabla 1.
Tabla 1. Construcción perfil cognitivo pre y post-intervención
abla 1. Construcción perfil cognitivo pre y post-intervención
Fuente: elaboración propia.
De modo similar, se mantuvo una tendencia hacia el perfeccionismo, pero se observó mayor
tolerancia ante situaciones que el consultante no tiene bajo su control, ya que luego del
tratamiento, se permite cometer errores sin juzgarse a sí mismo y a los demás. Del mismo
modo, ha adquirido gradualmente la capacidad de disminuir la activación fisiológica ante
situaciones inesperadas y la alteración emocional cuando interactúa con otra persona. Por otro
lado, se le suministró al consultante la escala de control de los impulsos (ECIRYC) (Ramos,
Gutiérrez y Saiz, 2002), para constatar su capacidad de control de la impulsividad ante una
alteración emocional. En este sentido, R. obtuvo una puntuación directa de 13 y se ubicó en el
percentil 0.26. Esto significa que, presenta un bajo rasgo de impulsividad y por tal motivo, se
observa autocontrol de sus emociones e impulsos al realizar conductas y responder a
situaciones en las diversas áreas en su vida.
Seguimiento
Durante el seguimiento realizado pasado un mes de terminar la intervención se constató el
fortalecimiento de los aprendizajes previos.
Discusión
De acuerdo con lo anterior, se encontró que el presente estudio se centró en evidenciar la
viabilidad de emplear estrategias de intervención cognitivas y humanistas en un caso del
trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva que presentó consecuencias negativas en la
vida del consultante hasta el punto de tener problemas legales. Se resalta el compromiso y
disposición del consultante para lograr la efectividad del tratamiento.
También, esta investigación tuvo varias limitaciones, la fundamental que se reflejan pocos
estudios acerca de la conceptualización de este trastorno de personalidad. Del mismo modo en
el tratamiento, se concuerda con Navarro-Leis y López Hernández-Ardieta (2013), quienes
señalan que existen pocas investigaciones empíricas sobre los tratamientos para TDLP y suelen
ser con muestras heterogéneas. Por ende, se integraron técnicas desde dos enfoques para
alcanzar una mayor comprensión de la problemática y ajustarlas a las necesidades del
consultante. Además, se debió emplear una mayor cantidad de instrumentos para medir el pre
y post del tratamiento. No obstante, aún con dificultades, se observaron efectos positivos de la
intervención.
Por último, se consideró novedoso la existencia de síntomas impulsivos y reacciones agresivas
en asociación con el trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva como manera de
expresar la alteración emocional producto de la falta de control ante el ambiente. Por ende, se
sugiere tener en cuenta esta particularidad y avanzar en el empleo de instrumentos de
evaluación y tratamientos para la comprensión del trastorno en futuras investigaciones.
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