ACIERTOS Y DESACIERTOS EN TORNO A LA
ENERGÍA NUCLEAR
Por Use Meitner
El 2 de diciembre de 1942, hace ahora 20 años,
consiguió Enrico F e r m i hacer "alcanzar la c r i t i c i -
dad", o sea, poner en funcionamiento al primer r e -
actor del mundo. No fue ni mucho menos obra del
azar el que precisamente fuera Fermi el llamado a
resolver ese problema tan complicado para la época,
pese a ser en principio relativamente sencillo. Tan-
to en el campo teórico como en el experimental, fue
Fermi uno de los físicos más geniales de nuestro
tiempo, siempre dispuesto a plantear de la manera
más sencilla los problemas más arduos y dotado de
un asombroso poder de observación para escoger el
camino más sencillo, ampliando los métodos expe-
rimentales existentes o creando otros nuevos, cuan-
do los disponibles no bastaban.
Naturalmente, la base que permitió a F e r m i la
hazaña de construir el primer reactor fue el descu-
brimiento de la fisión del uranio, conseguida por
Otto Hahn y Fritz Strassmann por irradiación neutró-
nica del uranio ordinario. P a r a llegar a ello, hubo
que r e c o r r e r un camino asombrosamente largo y en
parte erróneo, si lo contemplamos desde la perspec-
tiva de los conocimientos actuales.
Ahora bien, fue F e r m i quien trazó este camino,
ciertamente desviado, pero que al final conduciría
a la meta c o r r e c t a .
Lise Meitner (foto USIS)
Muy poco después de que Chadwick descubriera
el neutrón e I. Curie y F . Joliot la radiactividad a r -
tificial, Fermi llegó a la conclusión de que precisa- Así, en 1934, tras 12 años largos de interrupción,
mente los neutrones, al estar desprovistos de carga reiniciamos la tarea común, a la que al cabo de cier-
eléctrica, se prestaban muy bien a penetrar en los to tiempo aportó Fritz Strassmann su valiosísima co-
núcleos de átomo pesados, es decir, fuertemente laboración.
cargados, provocando en ellos reacciones nucleares.
Como es natural, no dejaba de influir en nosotros
Acompañado de un equipo de jóvenes colaboradores,
la hipótesis de Fermi según la cual se trataba, en el
a quien él formaba a la sazón, irradió elementos de
caso del uranio, de la formación de elementos trans-
toda clase, obteniendo diversos nuevos radioisóto-
uránicos. El comportamiento del torio parecía con-
pos, en particular de elementos pesados. Arrojó
firmar dicha hipótesis. Al i r r a d i a r torio-232 con
resultados de especial interés la irradiación del ura-
neutrones lentos, detectamos, además del torio-233,
nio, entonces el más pesado de los elementos cono-
emisor de rayos beta con un período de 26 minutos
cidos, dado que F e r m i estimaba que se llegaría de
-elementoya observado por Fermi-un protactinio-233
este modo a los elementos de número atómico 93 y
que también emite rayos beta con un período de unos
94, o sea, a los t r a n s u r á n i c o s .
25 días, cuya identidad química no ofrecía lugar a
Estos experimentos me parecían tan fascinantes dudas. De todos modos, me preocupaba el hecho de
que, a raíz de la publicación de su descripción en que pudiera existir, en el caso del uranio, una tan
Nuovo Cimento y en Nature, persuadía a Otto Hahn larga cadena de desintegraciones beta consecutivas,
de la utilidad de reanudar nuestra colaboración direc- y, por consiguiente, un constante aumento de las car-
ta, muchos años interrumpida, para consagrarnos al gas nucleares, sin que se r e g i s t r a r a incremento de
estudio de estos problemas. la masa.
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Con m i r a s a disipar esas preocupaciones, p r o - Hahn y Strassmann, con toda razón muy intere-
cedimos a un detenido estudio del uranio irradiado sados en los resultados de los investigadores fran-
con neutrones lentos. Conseguimos demostrar quf- ceses y tentados de verificarlos, repitieron los ex-
micamente de manera categórica la formación de ura- perimentos para obtener ese "elemento de 3, 5 horas"
nio-239 emisor de rayos beta con un período de unos e identificarlo químicamente.
23 minutos. Comprobamos que se trataba de un fe-
nómeno de resonancia, cuya energía era de 25 i 10 V. Sus cuidadosos experimentos llevaron a la con-
Una vez demostrada la emisión de radiación beta, no clusión de que no se trataba de una sustancia quími-
cabía poner en duda la formación del elemento 93 , camente homogénea, sino de una mezcla de isótopos
que denominamos ekarenio y que posteriormente r e - del radio de actividad beta y de isótopos del actinio
procedentes de los del radio y dotados igualmente de
cibió el nombre de neptunio; sin embargo, nuestros
actividad beta.
preparados eran demasiado débiles para poder inves-
tigar, por ejemplo,las propiedades químicas del nep-
La separación de los isótopos del radio se había
tunio o su período de semidesintegración. Nuestra
conseguido precipitándolos en presencia de bario.Pe-
mayor dificultad consistía en que en este experimen-
ro cuando Hahn y Strassmann trataron posteriormen-
to tuvimos que examinar la totalidad del uranio i r r a -
te de separar estos "isótopos del radio" del bario por-
diado y, pese a haber separado cuidadosamente el
tador, comprobaron con gran sorpresa que esto era
uranio X, la formación de nuevas cantidades de ura-
imposible, a pesar de que el mismo método había
nio X compensaba rápidamente la actividad del u r a -
servido para separar del bario dos conocidos isóto-
nio-239, que decrece con un período de 23 minutos.
pos del radio (torio X y mesotorio 1), aun trabajando
con muy pequeñas cantidades, como bien les cons-
Al proceder a la precipitación de los productos taba. La conclusión e r a inevitable: los "isótopos
obtenidos por bombardeo con neutrones rápidos, he- del radio" eran en realidad isótopos del bario. Qui-
mos procurado siempre que el uranio, el protactinio siera destacar que dada la escasa actividad de los
y el torio permanecieran en el filtrado, con lo que preparados a identificar, esta comprobación fue real-
pensábamos confirmar el c a r á c t e r transuránico de mente una obra maestra de radioquímica, obra ma-
los elementos precipitados. Pero cometimos el error estra que, a la sazón, nadie fuera de Hahn y Strass-
de no examinar nunca los filtrados de nuestras p r e - mann hubiera podido realizar.
cipitaciones, ni siquiera en los experimentos con neu-
trones lentos. Recién lo hicimos después de leer, en En la Navidad de 19 38, Hahn me comunicó por
el p r i m e r informe sobre este problema, publicado escrito los sorprendentes resultados obtenidos por
por Curie y Savitch, que sus experimentos habían con- él y por Strassmann en sus últimos experimentos.
ducido al descubrimiento de un nuevo isótopo de to- Me encontraba entonces en Kungálv, en la costa oc-
rio. Al repetir el experimento de los investigadores cidental de Suecia, pasando unos días de vacaciones
franceses, nos limitamos por desgracia a buscar un en compañía de O.R. F r i s c h , que había venido de
isótopo del torio en el filtrado, pero nuestros análi- Copenhague. Como es lógico, Hahn en su carta r e -
sis dieron un resultado negativo. bosaba verdadera emoción y me preguntaba qué opi-
naba yo, en mi calidad de física, de aquellos resul-
tados. La lectura de la carta me causó vivísimo
Escribimos a Irene Curie comunicándole ese r e - asombro y, hablando con franqueza, cierta inquietud.
sultado y en la siguiente publicación de Curie y Sa- Me constaban demasiado bien la altísima competen-
vitch, en la que describían su famoso "elemento de cia de Hahn y Strassmann en materia de química co-
3, 5 h o r a s " aparecía una nota confirmando nuestra mo para dudar un solo instante de la exactitud de sus
comunicación. Los autores franceses deducían de sorprendentes resultados. Me daba perfecta cuenta
sus resultados, si bien con vacilación manifiesta, que de que éstos abrían a la ciencia un camino totalmen-
el "elemento de 3, 5 h o r a s " e r a un elemento t r a n s - te nuevo, pero ¡cómo nos equivocamos en aquellos
uránico cuyo comportamiento se asemejaba, hasta primeros trabajos !
cierto punto, al de las t i e r r a s r a r a s (lantano). Hoy
sabemos que el llamado "elemento de 3,5 horas" con-
sistía en una mezcla de bario y lantano. Tal vez sea En el deseo de r e f e r i r a Frisch novedad tan
interesante recordar el detalle siguiente, que me transcendental, hube de desviar la conversación en
mencionó von Hevesy: en 1938 Irene Curie le dijo que pretendía describirme un imán de grandes di-
que creía a veces tener todos los elementos químicos mensiones que acababa de diseñar. Pero por últi-
juntos en su uranio irradiado. mo, el tema nos cautivó ya que estábamos conven-
cidos de que el proceso en cuestión no tenía nada que
En la época en que se dio a conocer el trabajo so- ver con el de la expulsión de un nucleón o de una par-
bre el "elemento de 3,5 horas", acababa yo de aban- tícula alfa.
donar Alemania (julio de 1938), y tras una breve e s -
tancia e n l o s Países Bajos me trasladé a Estocolmo, Poco a poco fuimos comprendiendo el nuevo fenó-
donde se puso a mi disposición un laboratorio en el meno gracias al modelo de la gota nuclear Bohr, con
nuevo Instituto de Manne Siegbahn. arreglo al cual la tensión superficial ejerce una a c -
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ción estabilizadora sobre las pequeñas deformacio- Entretanto habían ocurrido varios acontecimien-
nes que el núcleo podrfa experimentar. En el curso tos inesperados. Bohr había ido a los Estados Uni-
de nuestra discusión, llegamos a la imagen siguiente: dos y el 26 de enero daba cuenta en Washington a la
si el núcleo de uranio, de carga elevada y cuya ten- American Physical Society del trabajo, ya publicado,
sión superficial está sensiblemente disminuida por la de Hahn y Strassmann y de nuestra interpretación del
repulsión mutua de los protones, alcanza gracias al fenómeno, que Bohr conocía por habérselo comuni-
neutrón capturado un movimiento colectivo de inten- cado Frisch a su regreso de Kungálv. (Acaso con-
sidad suficiente, puede estirarse; se forma una e s - venga recordar que Bohr manifestó inmediatamente
pecie de estrangulamiento que provoca finalmente una su asombro de que este proceso no hubiera sido pre-
división en dos núcleos más ligeros, aproximadamen- visto por los teóricos). Antes de que Bohr termina-
te iguales entre sf, que tienden entonces a separarse se su exposición, algunos investigadores americanos
con gran energía en virtud de la repulsión mutua.Cal- abandonaron la sesión para determinar la energía de
culamos en 200 MeV aproximadamente la energía l i - ionización de los productos de fisión, como habíamos
berada en este proceso. Dado que el fenómeno se indicado en nuestra descripción y no perdieron tiem-
asemejaba al proceso de división celular, le dimos, po en publicar en un diario sus resultados, antes in-
a propuesta de Frisch, el nombre de fisión y subra- cluso de que Bohr supiera que Frisch había efectuado
yamos su carácter inédito titulando la memoria al res- ya dicha demostración. Bohr se enteró de esto más
pecto "A New Type of Nuclear Reaction". tarde por una carta de su hijo e insistió ante los pe-
riodistas americanos para que la prioridad del d e s -
La publicación de esta memoria se produjo encir- cubrimiento fuera reconocida a Frisch. Por lo visto,
cunstancias algo inusitadas: como consecuencia de salió a relucir en el curso de esta polémica la a s e -
algunas conversaciones telefónicas. En efecto,Frisch veración de que Frisch era yerno de Bohr. Ese r u -
había regresado a Copenhague y yo a Estocolmo sin mor era sorprendente en extremo, ya que Bohr j a -
haber logrado plasmar nuestras ideas en una fórmula más tuvo hijas y que Frisch e r a soltero a la sazón.
definitiva. Por teléfono nos pusimos de acuerdo so-
bre la manera en que convenía determinar la enorme Los hechos ulteriores son bien conocidos.
cantidad de energía liberada en el proceso de fisión,
bien midiendo la ionización por los fragmentos de fi- No quisiera yo terminar esta exposición sin r e -
sión expulsados con gran energía -método que Frisch cordar hasta qué punto deseaba que la recién descu-
propuso y aplicó sin tardanza- o bien recogiendo los bierta fuente de energía fuera utilizada únicamente
productos de fisión en virtud de su energía de r e t r o - con fines pacíficos. Durante la guerra, solía yo de-
ceso, operación que yo sugerí y Joliot llevó a la prác- cir a un amigo de Estocolmo, Oskar Klein: "Espero
tica poco tiempo después. que no se logre construir una bomba atómica, pero
con frecuencia temo que se consiga a pesar de todo".
El 16 de enero de 1939 enviamos dos notas a Mis temores estaban justificados: ¡qué aspecto
Nature en que exponíamos nuestra interpretación del presenta hoy el mundo! Pero abrigo la esperanza de
proceso de fisión y la prueba experimental de Frisch que la Conferencia de Pugwash que ahora se está c e -
acerca de la gran cantidad de energía inherente a los lebrando en Cambridge y otros esfuerzos análogos
núcleos más ligeros formados en el curso del mismo. acabarán por resolver los complicadísimos proble-
Estas notas no fueron reproducidas hasta el 11 y el mas que se plantean en la actualidad, y estoy firme-
18 de febrero, respectivamente, ya que no habíamos mente convencida de que F e r m i hubiera compartido
insistido en una publicación rápida. esta esperanza.