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Parábola de la Higuera: Reflexiones y Frutos

La parábola de la higuera sin fruto narrada en Lucas 13:6-9 describe a una higuera que no dio fruto a pesar de que el dueño la buscó durante tres años. Jesús usa esta parábola para enseñar sobre la necesidad de arrepentimiento y dar frutos dignos mediante obras, de lo contrario se corre el riesgo de ser cortado y echado al fuego como la higuera.

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Parábola de la Higuera: Reflexiones y Frutos

La parábola de la higuera sin fruto narrada en Lucas 13:6-9 describe a una higuera que no dio fruto a pesar de que el dueño la buscó durante tres años. Jesús usa esta parábola para enseñar sobre la necesidad de arrepentimiento y dar frutos dignos mediante obras, de lo contrario se corre el riesgo de ser cortado y echado al fuego como la higuera.

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Las Parábolas de Jesús

La Parábola de la higuera sin fruto


Base Bíblica: Lucas 13:6-9
Antecedente:
Lucas 13:1-5: 1 En esa misma ocasión había allí algunos que le contaron acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado
con la de sus sacrificios.
2 Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque sufrieron
esto?
3 Os digo que no; al contrario, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.
4 ¿O pensáis que aquellos dieciocho, sobre los que cayó la torre en Siloé y los mató, eran más deudores que todos los hombres que
habitan en Jerusalén?
5 Os digo que no; al contrario, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente
El árbol como figura del hombre: Salmos 1:3, Daniel 4:20-22, Isaías 61:3
El mandato de Dios sobre la agricultura: Levítico 19:23

Entendiendo la Palabra:
Salmos 24:1-2: 1 del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella; el mundo y los que en él habitan.  
2 Porque El la fundó sobre los mares, y la asentó sobre los ríos.

Hechos 13:24: 24 después de que Juan predicó, antes de su venida, un bautismo de arrepentimiento a todo el pueblo de Israel.

Hechos 5:31: 31 A éste Dios exaltó a su diestra como Príncipe y Salvador, para dar arrepentimiento a Israel, y perdón de pecados.

Hechos 11:18: 18 Y al oír esto se calmaron, y glorificaron a Dios, diciendo: Así que también a los gentiles ha concedido Dios el
arrepentimiento que conduce a la vida.

Hechos 20:21: 21 testificando solemnemente, tanto a judíos como a griegos, del arrepentimiento para con Dios y de la fe en
nuestro Señor Jesucristo.

Apocalipsis 2:5-7: 5 'Recuerda, por tanto, de dónde has caído y arrepiéntete, y haz las obras que hiciste al principio; si no, vendré a
ti y quitaré tu candelero de su lugar, si no te arrepientes.
6 'Sin embargo tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco.
7 'El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso
de Dios.'"

Mateo 3:8: 8 Por tanto, dad frutos dignos de arrepentimiento;


9 y no presumáis que podéis deciros a vosotros mismos: "Tenemos a Abraham por padre", porque os digo que Dios puede levantar
hijos a Abraham de estas piedras.
10 Y el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego

Hechos 26:20 : 20 sino que anunciaba, primeramente a los que estaban en Damasco y también en Jerusalén, y después por toda la
región de Judea, y aun a los gentiles, que debían arrepentirse y volverse a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.

Filipenses 1:10-11: 10 a fin de que escojáis lo mejor, para que seáis puros e irreprensibles para el día de Cristo;
11 llenos del fruto de justicia que es por medio de Jesucristo, para la gloria y alabanza de Dios.

Hebreos 12:10-11: 10 Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero El nos disciplina para nuestro bien, para
que participemos de su santidad.
11 Al presente ninguna disciplina parece ser causa de gozo, sino de tristeza; sin embargo, a los que han sido ejercitados por medio de
ella, les da después fruto apacible de justicia.

Hebreos 13:15-16: 15 Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante El, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios
que confiesan su nombre.
16 Y no os olvidéis de hacer el bien y de la ayuda mutua, porque de tales sacrificios se agrada Dios.

2 Corintios 3:18: 18 Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos
siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.

Mateo 21.19: 19 Y al ver una higuera junto al camino, se acercó a ella, pero no halló nada en ella sino sólo hojas, y le dijo<***>: Nunca
jamás brote fruto de ti. Y al instante se secó la higuera.
Mateo 3:10: 10 Y el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al
fuego.

Marcos 11:14: 14 Y Jesús, hablando a la higuera, le dijo: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y sus discípulos le estaban
escuchando.

Mateo 7:16-20: 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? 17 Así, todo árbol
bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. 18 Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo
producir frutos buenos. 19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego. 20 Así que, por sus frutos los
conoceréis.

Jonás 3: 9-10: 9 ¡Quién sabe! Quizá Dios se vuelva, se arrepienta y aparte el ardor de su ira, y no perezcamos. 10 Y vio Dios sus
acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no lo
hizo.

1 Reyes 21:25-27: 25 Ciertamente no hubo ninguno como Acab que se vendiera para hacer lo malo ante los ojos del SEÑOR, porque
Jezabel su mujer lo había incitado. 26 Su conducta fue muy abominable, pues fue tras los ídolos conforme a todo lo que habían hecho
los amorreos, a los que el SEÑOR había echado de delante de los hijos de Israel. 27 Y sucedió que cuando Acab oyó estas palabras,
rasgó sus vestidos, puso cilicio sobre sus carnes y ayunó, se acostó con el cilicio y andaba abatido. 28 Entonces la palabra del
SEÑOR vino a Elías tisbita, diciendo: 29 ¿Ves como Acab se ha humillado delante de mí? Porque se ha humillado delante de mí, no
traeré el mal en sus días; pero en los días de su hijo traeré el mal sobre su casa.

Lucas 13:3: 3 Os digo que no; al contrario, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente

Romanos 8:34: 34 ¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la
diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

Aplicando la Palabra a tu vida

Romanos 14:8-9: 8 pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos; por tanto, ya sea que vivamos o que
muramos, del Señor somos. 9 Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos.

1 Pedro 1:18-19: 18 sabiendo que no fuisteis redimidos de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas
perecederas como oro o plata, 19 sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo.

2 Pedro 3:9: 9 El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con
vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.

Santiago 5:7-11: 7 Por tanto, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el fruto precioso de
la tierra, siendo paciente en ello hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía. 8 Sed también vosotros pacientes; fortaleced vuestros
corazones, porque la venida del Señor está cerca. 9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis juzgados; mirad, el
Juez está a las puertas. 10 Hermanos, tomad como ejemplo de paciencia y aflicción a los profetas que hablaron en el nombre del
Señor. 11 Mirad que tenemos por bienaventurados a los que sufrieron. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el resultado
del proceder del Señor, que el Señor es muy compasivo, y misericordioso.

Juan 15:5-10: 5 Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada
podéis hacer. 6 Si alguno no permanece en mí, es echado fuera como un sarmiento y se seca; y los recogen, los echan al fuego y se queman.
7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho. 8 En esto es glorificado mi Padre, en
que deis mucho fruto, y así probéis que sois mis discípulos. 9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.
10 Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Mateo 13:23 : 23 Pero aquel en quien se sembró la semilla en tierra buena, éste es el que oye la palabra y la entiende, éste sí da fruto y produce,
uno a ciento, otro a sesenta y otro a treinta.

Lucas 8:15: 15 Pero la semilla en la tierra buena, éstos son los que han oído la palabra con corazón recto y bueno, y la retienen, y dan fruto con su
perseverancia.

Hechos 5:32: 32 Y nosotros somos testigos de estas cosas; y también el Espíritu Santo, el cual Dios ha dado a los que le obedecen.  

Lucas11:10-13: 10 Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
11 O suponed que a uno de vosotros que es padre, su hijo le pide pan; ¿acaso le dará una piedra? O si le pide un pescado; ¿acaso le dará una
serpiente en lugar del pescado? 12 O si le pide un huevo; ¿acaso le dará un escorpión? 13 Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas
a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

Gálatas 5:22: 22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, 23 mansedumbre, dominio propio; contra
tales cosas no hay ley.

Juan 15:16-17: 16 Vosotros no me escogisteis a mí, sino que yo os escogí a vosotros, y os designé para que vayáis y deis fruto, y que vuestro
fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. 17 Esto os mando: que os améis los unos a los otros.

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