AREA: FILOSOFÍA
CONCEPCIONES MEDIEVALES DEL SER HUMANO
Edad Media
La Edad Media, Medievo o Medioeval es el período histórico de la civilización occidental
comprendido entre los siglos V y XV. Convencionalmente, su inicio se sitúa en el año 476 con
la caída del Imperio romano de Occidente y su fin en 1492 con el descubrimiento de América,[1]
o en 1453 con la caída
del Imperio bizantino,
fecha que tiene la
singularidad de coincidir
con la invención de la
imprenta, publicación de
la Biblia de Gutenberg y
con el fin de la guerra de
los Cien Años.
Aunque se han
propuesto varias fechas
para el inicio de la Edad
Media, de las cuales la más extendida es la del año 476, lo cierto es que no podemos ubicar el
inicio de una manera tan exacta ya que la Edad Media no nace, sino que "se hace" a
consecuencia de todo un largo y lento proceso que se extiende por espacio de cinco siglos y
que provoca cambios enormes a todos los niveles de una forma muy profunda que incluso
repercutirán hasta nuestros días. Podemos considerar que ese proceso empieza con la crisis
del siglo III, vinculada a los problemas de reproducción inherentes al modo de producción
esclavista, que necesitaba una expansión imperial continua que ya no se producía tras la fijación
del limes romano.
La Edad Media parece marcada por acontecimientos trágicos, como enfrentamientos bélicos y
religiosos, hambrunas y enfermedades. Así, a lo largo de diez siglos suceden acontecimientos
tales como las guerras de religión, la peste negra o largos conflictos como la guerra de los Cien
Años.
La Edad Media se puede dividir en tres fases:
La Alta Edad Media (siglos V-X): en la Europa cristiana, una época de retroceso.
La Plena Edad Media (siglos XI-XIII): es una época de recuperación.
La Baja Edad Media (siglos XIV-XV): es una época de crisis.
Filosofía Medieval
Qué es Filosofía medieval:
La filosofía medieval es todo el
conjunto de corrientes de pensamiento
y tratados filosóficos que se
desarrollaron desde la caída del
Imperio romano hasta el Renacimiento
La principal búsqueda de la filosofía
medieval era la cohesión de las
creencias heredadas de la filosofía
clásica con los dogmas del
cristianismo, aunque también hubo
aportes muy importantes de las
creencias judías e islámicas.
La mayor parte de la filosofía medieval
estaba dedicada a demostrar la existencia de Dios como un ser, entidad o verdad suprema.
Para ello, se recurrió a textos sagrados, a la lógica aristotélica, entre otros; como métodos para
hallar respuestas.
Lógica aristotélica
Siendo Aristóteles un defensor de la lógica como método para aproximarse a las ciencias y a la
filosofía, fue muy natural para los filósofos medievales plantear la lógica aristotélica clásica
como una vía legítima para responder a las inquietudes que la época planteaba.
Según este método, el aprendizaje de ciertos conjuntos de silogismos permitía conectar un
sujeto y un objeto de manera correcta, por tanto, sería una herramienta útil para generar
conocimiento.
Etapas de la filosofía medieval
Existen dos grandes períodos de la filosofía medieval: la patrística y la escolástica.
Patrística
Corresponde a la etapa primaria en la que se articuló la filosofía con el dogma religioso,
principalmente cristiano. Uno de los más destacados representantes de este período fue San
Agustín, que desarrolló una corriente que hoy en día se conoce como neoplatonismo, y que
puede resumirse como la reinterpretación de la obra de Platón bajo la óptica cristiana.
Escolástica
En esta etapa, que abarca desde el siglo XI hasta el XVI, se intenta explicar la revelación
cristiana a través de la razón. Surge como consecuencia de la creación de las primeras
universidades y la necesidad de aplicar el método científico aristotélico para dar respuesta a
planteamientos religiosos o sobrenaturales. Existencia de Dios
Santo Tomás de Aquino fue uno de los principales exponentes de la etapa escolástica al
introducir la lógica aristotélica en el pensamiento cristiano.
Filósofos Medievales
Agustín de Hipona
Pese a haber vivido en la antigüedad, la relevancia del pensamiento de San Agustín es tal que
debe ser incluido como filósofo medieval. Nacido en Tagaste, una ciudad de Numidia, un antiguo
reino bereber entre Argelia y Túnez, estudió gramática y retórica, además de mostrar gran
interés por el teatro.
Isidoro de Sevilla
El escritor y filósofo español fue uno de los grandes compiladores de su tiempo, dedicado
durante su etapa como arzobispo de Sevilla en el primer tercio del siglo VII a recopilar todo tipo
de conocimientos que después integró en varias de sus obras como Etimologías
Avicena
Nacido en Afshana en la actual Uzbekistán, Avicena no es solo uno de los padres de la
medicina, sino uno de los grandes responsables de la reintroducción del pensamiento
aristotélico en la filosofía occidental en una etapa como la Edad Media en la que el
neoplatonismo vertebró buena parte de las doctrinas, marcando el camino a otros pensadores
posteriores como Tomás de Aquino
Tomás de Aquino
Figura colosal de la teología medieval siendo su metafísica la base de la escuela tomista y
neotomista.
De alguna forma Tomás de Aquino es el nexo de unión entre buena parte de las doctrinas, el
pensador italiano acumula influencias de San Agustín y Avicena, integrando de forma definitiva
el aristotelismo en el pensamiento cristiano. Sus teorías sobre la fe y la razón, el alma y el
cuerpo, la existencia de Dios o el libre albedrío se siguen debatiendo ocho siglos después.
Guillermo de Ockham
fue un filósofo, lógico, teólogo y fraile franciscano inglés, conocido principalmente por ser el
representante más destacado de nominalismo frente a las escuelas tomistas y escotistas; y por
la Navaja de Ockham, un principio metodológico e innovador, y por sus obras significativas en
lógica, medicina y teología
Martín Lutero
El teólogo y fraile Agustino Martín Lutero, impulsor de la Reforma Protestante en Alemania, que
suponía una crítica a la Iglesia católica vigente en la época y que originó nuevas formas de
practicar el cristianismo en Europa
AGUSTÍN DE HIPONA
Agustín de Hipona o Aurelio Agustín de Hipona conocido también como San Agustín su nombre
en latín es Aurelius Augustinus. San Agustín nació el 13 de noviembre de 354 en Tagaste, una
antigua ciudad en el norte de África sobre la que se asienta la actual localidad argelina de Suq
Ahras, situada entonces en Numidia, una de las provincias del Imperio romano. Los eruditos
generalmente están de acuerdo en que Agustín y su familia eran bereberes, un grupo étnico
indígena del norte de África. Fue un escritor, teólogo y filósofo cristiano. Después de
su conversión, fue obispo de Hipona, al norte
de África desde donde dirigió una serie de
luchas contra las herejías de los maniqueos,
los donatistas y el pelagianismo..
EL PENSAMIENTO DE SAN AGUSTÍN
Afirma que el alma humana conoce no sólo las
cosas materiales, sino también su esencia. (Las
ideas universales de Platón). Sin embargo,
contrario a Platón, para Agustín el alma humana
es preexistente, sino creación de la nada.
ANTROPOLOGÍA DE SAN AGUSTÍN
San Agustín entiende que somos cuerpo y alma,
y que al morirnos el alma se encontrará con Dios
si tiene la Gracia. Este alma no ha de buscar la
verdad en el exterior, sino en sí misma. El alma
no solamente es, sino que conoce. ¿Cómo
podemos relacionar conocimiento y ser?
Conocemos lo que es y no podemos conocer lo
que no es. ¿Qué ocurriría si lo que conocemos
en realidad no fuese? ¿Qué ocurriría si todo lo que vemos fuese una ficción interior del alma?
¿Cómo justificamos la existencia del mundo externo? Sin justificar esta existencia no podemos
justificar que conocemos. Si para conocer tiene que existir algo, es decir, si la existencia es una
condición necesaria del conocimiento y no podemos justificar esa condición, no podemos
justificar el conocimiento. Sin embargo, hay algo que es previo al conocer, que es el querer.
Cuando yo pretendo conocer algo, puedo equivocarme: mi creencia puede ser no verdadera o
no justificada. Sin embargo, en lo que no me puedo equivocar es en que existe un querer: puedo
errar en mi creencia, puedo equivocarme acerca de lo que quiero conocer, pero no puedo
equivocarme sobre el hecho de que quiero. Puedo no saber qué quiero, pero aun sin saber qué
quiero sé que quiero. He aquí la gran inversión del modo de razonar platónico. Para Platón, el
conocimiento es previo al querer, de forma que mi voluntad, facultad del querer, se orienta
siempre epistémicamente. Yo quiero algo como si estuviese obligado por mi conocimiento. Esto
significa que cuando yo yerro en realidad yerro por ignorante, no por malo. Para corregir la
maldad lo que hay que hacer es investigar racionalmente la naturaleza de la virtud y de la
realidad, de forma que es el conocimiento el que nos libera del mal. El intelectualismo moral
subordina la voluntad a la razón y el conocimiento. En San Agustín la voluntad es previa al
conocimiento. Esto tendrá efectos prácticos muy importantes, que veremos en la ética. En el
interior de nosotros – interior intimo meo -, en lo más profundo de nuestra alma habita un querer
que es irrefutable, un querer insoslayable. Conocemos porque queremos, no queremos porque
conocemos. Nuestro querer no se detiene ahí. En el interior del hombre, hemos dicho, habita la
verdad. Pero no cualquier verdad, sino la Verdad. En lo más profundo de nosotros hay un deseo
intenso de encontrar la Verdad Absoluta, la sabiduría y Dios. Lo que nos impulsa es, recordando
el Eros Platónico, la búsqueda de lo más elevado, de lo inmortal, de lo bello. Pero lo que en
Platón se interpretaba de un modo metafórico, como ese deseo de elevación hacia las Ideas
que hemos olvidado, en Agustín de Hipona se convierte en el encuentro con Dios en nosotros
mismos. Cuando buscamos dentro de nosotros nos encontramos con el Ser Evidente que
buscamos. No sería posible conocer sin Ideas, diría Platón. Agustín de Hipona diría que el
hecho de que queramos conocer implica un deseo de ser, y ese deseo de ser no es un deseo
de cualquier tipo de ser, sino la voluntad de encontrarse con el Ser Supremo. Hemos recorrido
el camino hacia abajo y hacia arriba: de ser a querer pasando por el conocimiento; el hombre
pasa del querer al Ser Supremo pasando por el conocimiento. Así podemos decir que una vez
partimos de una voluntad férrea de
conocimiento, este conocimiento será
conocimiento cierto, y se dividirá en
la dianoia platónica y la sabiduría, el
conocimiento de aquel que nos ha creado
por amor. El amor está así en el centro de la
comprensión del hombre en san Agustín:
Dios nos crea por amor, y nosotros somos
empujados por amor hacia lo mejor que hay
en nosotros. Esta fuerza dentro de nosotros
no es sin embargo una aparición natural,
sino que es un signo, una huella que esta
Verdad nos deja dentro. Dentro de nosotros,
el amor es la fuerza que nos impulsa a lo
más alto, a lo más verdadero, al Creador.
Esta huella es la Gracia, el sello de Dios en
nosotros mismos. La fe, la iluminación que
aparece dentro de nosotros, es la forma que
tiene Dios de llevarnos a su seno: es su don,
y no todos la tenemos. La gracia no la
merecemos, porque nadie merece propiamente acceder al conocimiento de un ser tan sublime,
pero en su infinito amor Dios nos conduce a él.
MANIQUEÍSMO
El maniqueísmo fue una religión fundada por el persa Manes en la segunda mitad del siglo III.
Aparentaba ser la verdadera síntesis de todos los sistemas religiosos conocidos hasta
entonces, y en realidad consistía en dualismo zoroástrico, el folclore de Babilonia,
la ética budista y algunas pequeñas y superficiales adiciones de elementos cristianos. Dado
que la teoría de los dos principios eternos, el bien y el mal, es predominante en esta fusión
de ideas y da color al conjunto, el maniqueísmo se clasifica como una forma de dualismo
religioso. Se extendió con extraordinaria rapidez tanto en Oriente como en Occidente y mantuvo
una existencia esporádica e intermitente en Occidente (África, España, Francia, el norte
de Italia, los Balcanes) durante mil años, pero floreció principalmente en la tierra de su
nacimiento, (Mesopotamia, Babilonia, Turquestán) e incluso más al este en el norte de
la India, China occidental y el Tíbet, donde cerca del año 1000 d.C., la mayor parte de la
población profesaba sus principios y donde se extinguió en una fecha
EL CUERPO Y EL ALMA
Para san Agustín el cuerpo es parte de lo que Dios creó, por lo tanto, es bueno (no hay en él
maldad) y parte integral de la persona. No
obstante, el Obispo de Hipona en sus
primeros libros no dejará de acentuar que
el alma es mejor y más excelente que el
cuerpo. A veces, incluso, replicará, con
matices, la opinión de Platón, como en
los Soliloquios, en donde dice que el
cuerpo es cadena o jaula del alma. Los
matices se encuentran en que los hábitos
del cuerpo, no el cuerpo mismo, pueden
ser inclinaciones corrompidas. En este
sentido dirá que no hay que vivir de
acuerdo con la carne, aunque no pueda
acusársele a ésta de maldad y, por tanto,
haya que amarla (amar al propio cuerpo). El cuerpo
es imagen también de la verdad y está unido
íntimamente al alma. En este escrito iremos poniendo
de relieve las ideas que sobre el cuerpo tiene Agustín
de Hipona.
EL BIEN Y EL MAL
Para San Agustín solo el bien puede ser llamado Ser.
Todo mal es un defecto que depende de la libertad de
nuestras acciones, y aunque no existe como realidad,
sí existe en la realidad de nuestras acciones.
Dios nos hizo libres para que alcanzáramos la
plenitud, es decir, el mayor bien posible. La plenitud,
el bien supremo, el mejor de todos los mundos
posibles, requiere libertad moral, y eso implica
necesariamente la posibilidad del mal.
Credo ut intelligam
(también como Credo ut intellegam) significa en latín "Creo para que pueda entender" y es una
máxima de Anselmo de Canterbury (Proslogion, 1) que se basa en un dicho de Agustín de
Hipona (crede ut intelligas, "cree para entender") para relacionar la fe con la razón. En los
escritos de Anselmo, se coloca en yuxtaposición a su inverso, "intellego ut credam" ("entiendo
para creer"), cuando dice "Neque enim quaero intelligere ut credam, sed credo ut intelligam"
("no busco entender para poder creer, sino que creo para poder entender"). A menudo se asocia
con la otra frase famosa de Anselmo "fides quaerens intellectum" ("la fe busca la comprensión").
Agustín entendió que el dicho significa que debemos creer en algo para saber algo acerca de
Dios.
El término se ha usado peyorativamente para describir la aceptación acrítica de conceptos
cuestionables
Antropología de Tomas de Aquino
Biografía: Santo Tomás de Aquino (1224/1225 - 1274) fue un teólogo, filósofo y sacerdote
católico italiano.
Pensamiento: Tomás de Aquino defendía
la superioridad de las verdades de la fe
frente a las verdades de la razón. Es decir,
la filosofía está subordinada a la teología,
ya que esta última trata del objeto de
estudio más sublime y perfecto, Dios. No es
posible acceder a Dios desde la filosofía, si
bien puede constituir una herramienta para llegar a ciertas verdades. De hecho, el filósofo
asegura que no hay ninguna contradicción entre las verdades de razón y las verdades de fe.
Antropología: Tomás de Aquino concibe la estructura humana basado en Aristóteles, pero
inmerso en la doctrina cristiana, que a su vez se fundamenta en la inmortalidad del alma y la
creación. De este modo, el hombre es un compuesto sustancial de alma y cuerpo. Por el alma
se concibe la forma, siendo el cuerpo la materia de dicha sustancia. Santo Tomás afirma la
unidad hilemórfica del ser humano; se trata de una unidad en la que existe una única forma
sustancial, el alma racional, que da forma a la materia del cuerpo.
El alma posee facultades o potencias que jerárquicamente son: vegetativas, sensitivas y
racionales. En sus funciones vegetativas, el alma se ocupa de todo lo relacionado con la
nutrición y el crecimiento. Por sus funciones sensitivas, el alma regula todo lo relacionado con
el funcionamiento de los sentidos externos, así como la imaginación. En sus funciones
racionales santo Tomás distingue como facultades propias del alma: el entendimiento, que
puede ser agente o paciente, y la voluntad.
HILEMORFISMO
El hilemorfismo es una teoría filosófica ideada por Aristóteles y
seguida por la mayoría de los escolásticos, según la cual se
concibe a la sustancia como compuesto por dos principios
esenciales, uno es la materia y el otro la forma. La palabra es un
término del siglo XIX formado por las palabras griegas hyle ,
“materia”, y morphē , "forma". Los objetos materiales siempre
tienen forma, mientras que la forma cuenta con la materia como
sustrato. El hilemorfismo se basa en que no hay forma sin materia
ni materia sin forma.
LA SANTA INQUISICIÓN
La santa inquisición fue una poderosa institución
establecida dentro de la iglesia católica para castigar y
erradicar la herejía de europa y posteriormente de
América.
surgió en el siglo 12 y desde entonces ya se podía
apreciar la monstruosidad de las torturas que infligía y la
implacable persecución de judíos y musulmanes.
Su manifestación más cruel se manifestó en España
donde la inquisición llegó a ejecutar a 32,000 personas.
La inquisición comenzó con la persecución organizada
de las religiones cristianas no católicos en Europa.
Los inquisidores llegaban hasta cualquier lugar y
anunciaban su presencia dando a los pobladores la
oportunidad de exponer su herejía los cuales recibirían
menor castigo, sin embargo, aun así, varios que
confesaron su energía los mataron y torturaron también,
eran víctimas de falsas acusaciones los acusados eran
obligados a confesar bajo tortura y manifestar de esta
manera a otros posibles herejes y si no conversaban se
les asesinaría con las mismas torturas de las que resalta:
La dama de hierro, la cuna de Judas, el potro, la cierra, la uña de gato entre otros.
Los inquisidores cometían distintos tipos de abusos como quemar herejes en la hoguera o
confiscar sus bienes y tierras para beneficio propio
En 1307 los inquisidores arrestaron y torturaron a más de 15,000 caballeros templarios en
Francia. Juana de arco quemada en la hoguera el año 1431 es la víctima más famosa de la
inquisición. por otro lado la inquisición no solo ocurrió en España y en la edad media sino que
en Roma también tenían su propia inquisición en 1542 pero el de ellos está organizado por el
papado es decir por el papa mientras que en España eran los propios reyes quienes estaban a
cargo de toda la inquisición
la inquisición también juzgó a Galileo Galilei en 1633 debido a que este filósofo afirmó que el
centro de todo el universo
era el sol contradiciendo
lo que decía la iglesia en
esos tiempos. A
mediados del año 1600 la
inquisición ya había
podido expulsar a una
gran parte de los herejes
fuera del territorio
español y expandió su
dominio hasta América
Por otro lado la
inquisición llegó a su fin
en 1808 cuando el
general Napoleón
Bonaparte conquistó España y abolió la inquisición pero después de la derrota de Napoleón en
1814 Fernando séptimo intentó volver a retomar la inquisición pero el gobierno francés se lo
impidió y en 1834 la inquisición española fue totalmente desmantelada pero hoy en día la
intención romana aún existen con el nombre de congregación para la doctrina de la fe
LA REFORMA PROTESTANTE DE MARTÍN LUTERO
Primero que nada debemos saber quién fue Martín Lutero
Martín Lutero nació en 1483 en Alemania él era un monje
agustino y falleció en 1546
A finales del siglo 15 la iglesia ejercía un fuerte poder sobre
todos los aspectos de la vida, la doctrina de la iglesia
determinada que pensar y cómo pensarlo, por ejemplo, las
misas se daban en latín y en latín era un idioma reservado
principalmente para los nobles y miembros del clero, la
gente común no lo hablaba, no lo leía y no lo entendía
además que tener la biblia en esos tiempos era penado por
ley y también leerlo o interpretarlo por sí mismos
El poder eclesiástico monopolizado el concepto de la salvación del alma con la venta de
indulgencia. Las indulgencias eran cartas de perdón que emitía el papa, que permitía que
quienes la tuvieran se librarían de sus pecados y reducir o saltarse por completo el paso por el
purgatorio, básicamente era como tener un boleto directo al cielo para quien pudiera pagarlo y
todo ese dinero el papa lo usaría para reconstruir la famosa basílica de San Pedro en Roma
Y es aquí donde aparece Martín Lutero en 1517 que clavó en la puerta de la catedral de
Wittenberg un escrito con 95 tesis sobre el arrepentimiento y el pecado criticando fuertemente
lo que hacía el papa con las indulgencias y estableciendo la base de la reforma protestante
En 1521 el papa lo denominó hereje y lo excomulgó, pero con el tiempo apareció johans
Gutenberg y creó la imprenta lo cual Lutero con ayuda de la imprenta podría difundir a todas
partes sus ideas.
Por otro lado Federico de Sajonia un príncipe alemán refugió a Lutero en un castillo y este
aprovecharían estos años para transcribir la biblia del latín a la demanda para que varias
personas puedan leer sus escrituras.
La reacción de la iglesia contra la reforma protestante de Martín Lutero fue lo que se conoce
como la contrarreforma católica que era el movimiento infligido por la iglesia para recuperar a
los fieles que se fueron tras la reforma
protestante a través del concilio de Trento
que modificaba las acciones de la iglesia,
en el concilio de Trento los puntos que se
mencionaron fueron
- la fe era central
- el afianzamiento de la autoridad del papa
- la devoción hacia los santos y la virgen
María entre otros
El concilio de Trento se valió de las
siguientes herramientas la creación de la
congregación de la santa inquisición el
Index y la fundación de la compañía de Jesús que serían los jesuitas.