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Origen y características del viento

Este documento describe el origen y características del viento a diferentes escalas. El viento se origina por las diferencias de presión atmosférica causadas por la variación de temperatura del aire y por la fuerza de Coriolis derivada de la rotación de la Tierra. Se dividen los vientos en macro-escala, meso-escala y micro-escala dependiendo de su alcance horizontal y altitud. Además, explica cómo la velocidad del viento varía con la altura y la importancia de este factor para la energía eólica.
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Origen y características del viento

Este documento describe el origen y características del viento a diferentes escalas. El viento se origina por las diferencias de presión atmosférica causadas por la variación de temperatura del aire y por la fuerza de Coriolis derivada de la rotación de la Tierra. Se dividen los vientos en macro-escala, meso-escala y micro-escala dependiendo de su alcance horizontal y altitud. Además, explica cómo la velocidad del viento varía con la altura y la importancia de este factor para la energía eólica.
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Capítulo 2

Origen y características
del viento

2.1. Origen del viento


El viento se define como el desplazamiento de las masas de aire y está causado por las
diferencias de presión atmosférica y por la fuerza de Coriolis derivada del giro de la
Tierra sobre su eje.
Las diferencias de presión atmosférica son debidas a la variación de temperatura del aire
causadas por el desigual calentamiento de la Tierra. Es decir, las distintas tempera- turas
existentes en la Tierra y en la atmósfera, por la desigual distribución del calenta- miento
solar y las diferentes propiedades térmicas de las superficies terrestres y oceáni- cas,
producen corrientes de aire. El movimiento que describen las masas depende de su
temperatura, así las masas calientes tienden a subir y en su lugar se ubican las masas de
aire más densas y frías que tienden a bajar.
La fuerza de Coriolis es debida a la rotación de la Tierra sobre su eje (sentido antihora-
rio visto desde el polo norte) y desplaza las masas de aire hacia el oeste (izquierda) si se
dirigen desde los polos hacia el Ecuador y hacia el este (derecha) si se dirigen desde el
Ecuador hacia los polos, tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur. La fuerza
de Coriolis es la causante de que en las áreas anticiclónicas (altas presiones) el viento
describa giros en el sentido de las agujas del reloj en el hemisferio norte y en sentido
contrario en el hemisferio sur. En las áreas ciclónicas (bajas presiones) ocurre lo
contrario.

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Manual de energía eólica: desarrollo de proyectos e instalaciones

En meteorología se divide el estudio de la atmósfera en tres escalas, macro-escala,


meso-escala y micro-escala.

Macro-escala
En esta escala se estudian los vientos que tienen lugar en amplias zonas de la superficie
de la Tierra, del orden de los 1.000 km en horizontal y hasta el límite de la atmósfera en
altura. Estos vientos son llamados “vientos globales o terráqueos”. En esta escala se
desarrollan los mapas del tiempo con isóbaras.

Figura 2.1. Distribución de vientos a escala global. Fuente: elaboración propia

Los vientos globales son aquellos que determinan las características del tiempo en el
planeta, y se originan por las diferencias de presión y temperatura existentes en todo el
mundo y por la fuerza de Coriolis.
El aire en zonas cercanas al Ecuador, sube hacia capas altas de la atmósfera debido a las
bajas presiones existentes en el lugar, por ser una zona de aire muy caliente. Al subir el
viento, este se desplaza en dirección norte y sur, es decir hacia los polos.
Cerca de los 30 º de latitud en ambos hemisferios del Ecuador existe una zona de altas
presiones en donde se produce el descenso de este aire.
El viento ya existente en esta zona, que está a nivel del suelo, se desplaza hacia zonas de
bajas presiones cercanas al ecuador desde los hemisferios norte y sur. Estos vientos son
conocidos como “vientos alisios”, dependiendo su nombre de la dirección desde la que
provienen. En la parte próxima a la tierra estos vientos tienen componente este- oeste,
debido al movimiento de la tierra sobre su eje (efecto Coriolis).

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Manual de energía eólica: desarrollo de proyectos e instalaciones

Entre los 30 º de latitud y la zona de los polos se encuentra una zona en la que los vien-
tos se dirigen hacia el este, por lo que reciben el nombre de “vientos del oeste”. Estos
vientos son impulsados por la fuerza de Coriolis que empuja las masas de aire hacia la
derecha en el hemisferio norte y hacia la izquierda en el hemisferio sur.
En la zona de los polos existe una banda de alta presión debido a las bajas temperaturas
del lugar, por lo que el viento se va desplazando en dirección hacia el Ecuador y por la
fuerza de Coriolis hacia el oeste en el hemisferio norte (derecha) y hacia el oeste tam-
bién (izquierda) en el hemisferio sur.
En la macro-escala se sitúan los vientos ciclónicos y anticiclónicos.

Vientos ciclónicos (borrascas, bajas presiones)


Son los vientos que se producen en las zonas de baja presión. La fuerza de Coriolis hace
que en el hemisferio norte el aire se mueva describiendo giros en sentido contrario a las
agujas del reloj, sucediendo lo contrario en el hemisferio sur.

Vientos anticiclónicos (anticiclones, altas presiones)


Son los vientos que se producen en las zonas de alta presión. La fuerza de Coriolis hace
que en el hemisferio norte el aire se mueva describiendo giros en el sentido de las agu-
jas del reloj, sucediendo lo contrario en el hemisferio sur.
En la macro-escala, el viento es fundamentalmente el resultado de un equilibro entre la
fuerza de Coriolis y la fuerza de presión.
Los vientos ciclónicos y anticiclónicos forman el llamado viento geostrófico, que queda
representado en los clásicos mapas del tiempo. El viento geostrófico se produce a una
distancia de la Tierra comprendida entre los 1000 m (1 km) y hasta los 10 km en altura.

Figura 2.2.Viento geostrófico. Fuente: rtvv.es

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Meso-escala
En esta escala se estudian los vientos que se desarrollan en zonas sobre la superficie
terrestre con dimensiones comprendidas entre 10 y 100 km y una altura comprendida
entre 1 y 10 km. En esta escala podemos encontrar los vientos estacionales y los vien-
tos locales.

Vientos estacionales
Son vientos que varían en función de la estación del año.
Los vientos estacionales se producen debido a que el aire sobre la tierra es más caliente
en verano y más frío en invierno, en comparación con el aire presente en el océano
cercano, en la misma estación.
Debido a esto, en verano los continentes presentan vientos más fríos procedentes del mar
y en invierno se producen vientos más fríos que van hacia los océanos desde los
continentes.
Un ejemplo de viento estacional es el monzón. Se caracteriza por ser un viento que
cambia de dirección según las estaciones del año. Este viento sopla desde el suroeste,
entre abril y octubre, y en dirección noreste, desde octubre a abril. El monzón del sur-
oeste, o de verano, suele estar acompañado por fuertes lluvias en zonas de la India y de
Indochina.

Vientos locales
Son vientos en los que interviene la orografía en la conducción de las masas de aire.
Entre ellos podemos encontrar las brisas marinas, las brisas terrestres en entornos pró-
ximos a los océanos y vientos originados por el encauzamiento de las masas de aire en
la orografía del lugar. Entre estos últimos podemos citar los vientos de los cauces de los
ríos, como el Ebro.
Brisas marinas. Los vientos locales se producen por las variaciones diarias de tempera-
tura entre la tierra y el agua que se dan principalmente en verano. La tierra, debido a la
presencia del sol, se caliente más rápidamente que el mar durante el día. El aire caliente
que proviene de la tierra se eleva dirigiéndose hacia el mar, y es reemplazado a nivel de
suelo por el aire frío del mar. Esto produce vientos llamados “Brisas Marinas”.
Brisas terrestres. Durante la noche se produce el proceso inverso. La tierra está más fría
que el mar, lo que origina que el aire frío descienda sobre la tierra y se dirija hacia el
mar. El aire marino que ahora está más caliente, se eleva y es reemplazado por el aire
frío de la tierra. Estos vientos son conocidos con el nombre de “Brisa Terrestres”. Es-
tas brisas son de menor velocidad que la marinas, debido a que en la noche existen
menores diferencias de temperatura entre la tierra y el mar.

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Vientos de valle. Es un tipo de brisa terrestre en el que las masas de aires se encauzan
por las laderas causando vientos que pueden llegar a ser importantes. Un ejemplo lo
constituye el valle del Ebro, donde en la desembocadura se registran vientos elevados.
Los vientos locales se producen en las proximidades de la tierra, es decir a baja altura, y
pueden llegar hasta unos 50 km en horizontal, en tierra y mar adentro.

Micro-escala
En esta escala se estudian los vientos que se desarrollan sobre la superficie de la tierra
en zonas comprendidas entre 5 y 10 km y hasta unos 200 m en altura. Aquí los vientos
están influidos por el rozamiento con el suelo y los obstáculos del terreno. Esta es la zona
que interesa analizar por su interés en el aprovechamiento energético de la energía del
viento.

Figura 2.3. Efecto acelerador de un montículo. Fuente: elaboración propia

2.2. Variación del viento con la altura


La velocidad del viento varía en función de la altura sobre el suelo, según se observa en
la figura anterior.
El estudio de dicha variación es de gran importancia por las siguientes razones:
▪ Al aumentar la altura aumenta la velocidad del viento y la potencia extraíble por
el aerogenerador, lo que explica la tendencia a construir turbinas más altas.
▪ Cada pala, al girar recorre puntos situados a diferente altura con diferentes ve-
locidades de viento, por lo que está sometida a diferentes esfuerzos (más velo-
cidad del viento al paso de la pala por la vertical superior que al paso por la
vertical inferior), por lo que se generan cargas variables.

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Manual de energía eólica: desarrollo de proyectos e instalaciones

▪ En la toma de datos de velocidad de viento, es imprescindible conocer la va-


riación con la altura (perfil de velocidades), lo que permite obtener el régimen
de vientos en posiciones próximas a la de la torre de medición (donde se insta-
larán otros aerogeneradores) y además permite recuperar datos de viento en caso
de fallos en las mediciones.
Como se ha indicado el viento a una cierta altura está sujeto a un equilibrio entre las fuer-
zas de presión y las de Coriolis. Sin embargo, a medida que nos vamos acercando al suelo
el viento es frenado por efecto del rozamiento con el terreno. Este proceso de fre- nado
ocurre en la capa límite terrestre. El espesor de la misma varía según las condicio- nes
climatológicas, y un valor típico medio puede ser de 2 km, aunque en noches frías y claras
de poco viento pude llegar a ser de unos 100 m, y bastante mayor en días soleados. La
parte superior de la capa límite terrestre se puede identificar a veces desde un avión como
una zona de menor visibilidad en la que hay una fuerte mezcla de humo y polvo. La parte
inferior de la misma que alcanza hasta los 200 m se conoce con el nombre de capa
superficial o capa logarítmica. El resto se conoce como capa de Ekman.
En la capa de Ekman, el viento cambia de dirección, con una tendencia a moverse de
mayor a menor presión, a medida que nos alejamos del suelo.
Desde el punto de vista energético la capa de interés es la capa superficial o logarítmi-
ca, si bien dado el crecimiento de las alturas de las modernas aeroturbinas, esta afirma-
ción es cuestionable y empieza a tomar importancia el conocimiento del comporta-
miento del viento por encima de esta capa.
La capa límite superficial resulta de gran utilidad porque presenta la característica de que
en entornos pequeños, como los emplazamientos de parques eólicos que ocupan unos
pocos kilómetros, la velocidad del viento en el límite de la misma, no varía de una
posición a otra. Esta característica se emplea para obtener datos de viento en distintos
emplazamientos de máquinas dentro de un parque eólico.

7,56 m/s Final capa límite superficial 200 7,56 m/s


200 m

80 m

altura de buje
80 m

20 m

Posición Ag

Ref (torre mediciones)

200 m

Figura 2.4. Perfil del viento en la capa límite superficial. Fuente: elaboración propia

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Como resumen, en la siguiente figura se representan los vientos que tienen lugar en la
atmósfera terrestre, con indicación de las capas y sus dimensiones, así como de las
fuerzas que originan el viento.

Fuerzas de presión + fuerza de Coriolis


Macro-escala
ATMOSFERA

Figura 2.5. Capas terrestres. Fuente: elaboración propia

2.3. La medida del viento

El procedimiento o protocolo de medida


Para conocer el recurso eólico en un emplazamiento, se toman medidas de dos varia-
bles, la velocidad del viento y su dirección medida por su procedencia.
En meteorología se suele trabajar con datos de velocidad de viento horaria a alturas de
10 metros sobre el suelo. Así se tiene para cada hora del año un valor medio de la velo-
cidad del viento.
Esta metodología de toma de datos introduce errores como los siguientes:
1.- Se realiza un promedio horario para la velocidad del viento, que luego se
empleará para el cálculo de la producción a través de la curva de potencia del
aerogenerador, despreciando el hecho de que las velocidades de viento altas
contribuyen en mayor medida a la generación de energía que las velocidades
bajas.

2.- Por otro lado en la medición horaria, no se aporta la información de las tur-
bulencias, factor de vital importancia para la elección del aerogenerador y que
estudia generalmente el fabricante.
Por otro lado, dado que los aerogeneradores presentan alturas en torno a los 100 metros
no resulta adecuado realizar las mediciones a 10 metros de altura del suelo.

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Por estas dos razones, en el sector de la energía eólica, las mediciones se realizan gene-
ralmente en franjas de 10 minutos, medición diezminutaria, y a alturas por encima de los
50 metros sobre el nivel del suelo, mediante torres anemométricas, anotándose los
valores de velocidad media diezminutaria, desviación típica diezminutaria y dirección
media del viento diezminutaria, entre otros (temperatura, presión, densidad, etc.). Estas
mediciones se realizan a diferentes alturas de la torre anemométrica, con objeto de poder
conocer el perfil de velocidades de viento además de poder recuperar datos no registrados
debidos a fallos por diversas causas.
Los valores de velocidad son utilizados para el cálculo de la producción; los de desvia-
ción típica para el estudio de las turbulencias y la elección del aerogenerador; los datos
de dirección se emplean para la alineación de las turbinas.
Para analizar el recurso eólico de un emplazamiento es necesaria la toma de datos co-
mo mínimo durante un año, por lo que en este periodo se dispondrá de un total de
365x24x6 = 52.560 mediciones diezminutarias de velocidad, desviación típica y direc-
ción del viento.
A continuación se presenta una tabla típica de toma de datos, para mediciones a dos
alturas:
Tabla 2.1. Tabla de toma de datos diezminutaria. Fuente: elaboración propia

Anemómetro 1 Anemómetro 2
H = 60 m H = 40 m
Desviación Desviación
Nº Fecha Hora Velocidad Dirección típica Velocidad Dirección típica
1 01/01/2009 0000 8,60 64 1,30 8,30 64 1,29
2 01/01/2009 0010 8,70 68 1,21 8,42 68 1,20
3 01/01/2009 0020 7,65 69 1,34 7,56 69 1,34
4 01/01/2009 0030 7,52 68 1,30 7,19 68 1,29
5 01/01/2009 0040 8,55 69 1,03 8,22 69 1,02

52.558 31/12/2009 2330 17,45 290 1,25 18,40 290 1,26


52.559 31/12/2009 2340 18,10 291 1,07 16,51 291 1,06
52.560 31/12/2009 2350 15,90 289 1,21 15,12 289 1,20

Unidades de medida
Para la velocidad del viento se suele emplear como unidad de medida el m/s. Es bastan-
te habitual encontrar en alguna publicación valores de la velocidad del viento en nudos.
La conversión entre ambas unidades es la siguiente:
1 nudo = 0,515 m/s
La procedencia del viento se suele medir en grados sexagesimales.

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Los aparatos de medida


El aparato utilizado en la medición de la velocidad del viento es el anemómetro, del cual
existen infinidad de modelos y variantes, en función de características especiales a medir.
El tipo más empleado es el de rotación, también denominado de cazoleta o de Papillón-
Robinson, el cual mide la velocidad de giro de tres cazoletas a 120º cada una.

Figura 2.6. Anemómetro de tres cazoletas. Fuente: elaboración propia

Existen otros métodos de medición específicos, como son por presión, venturímetros y
rotámetros de sección variable, por enfriamiento de un hilo caliente, y hasta métodos
para determinar la variación de la velocidad del viento con la altura, como es el disparo
de un cohete que deja una estela de humo, la cual se fotografía a intervalos regulares,
determinándose así la velocidad del viento a las distintas alturas en estudio.

La torre de medición
Las torres de medición para evaluar el recurso eólico suelen tener una altura compren-
dida entre los 40 y los 100 m, y disponen de medición a distintas alturas, de forma que
se puede construir el perfil vertical de velocidades de viento y determinar el coeficiente
de rugosidad del terreno. La medición a distintas alturas también permite recuperar
valores de medición a partir del resto de mediciones, en caso de fallos de los equipos de
medida.
Suelen ser de estructura en celosía y desmontables, de forma que se facilite el acceso al
lugar antes de la realización de los caminos necesarios para la construcción del parque
eólico.
Si bien pueden empotrarse en el suelo, es muy habitual el montaje de torres atirantadas
con tirantes sujetos al terreno.

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Figura 2.7. Anemómetro y veleta en torre de medición eólica. Fuente: elaboración propia

Figura 2.8. Torre de medición eólica. Fuente: elaboración propia

El registro de medición. Data-Loger


El anemómetro y la veleta son los equipos que miden las dos variables del viento nece-
sarias, la velocidad y la dirección del viento.
Estos valores son registrados por el Data-Loger, de los cuales se pueden encontrar
diversos modelos y marcas.
Estos equipos suelen presentar frecuencias de registro de datos, cada segundo o cada
dos segundos, es decir frecuencias de 1 Hz o de 0,5 Hz.

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Manual de energía eólica: desarrollo de proyectos e instalaciones

Para un equipo con medición cada segundo, una franja de 10 minutos integra un total de
10x60 = 600 mediciones de velocidad y dirección, de los cuales el Data-loger extrae la
velocidad media diezminutaria, la dirección media diezminutaria y la desviación típica
diezminutaria.
Como se ha indicado, para analizar el recurso eólico de un emplazamiento es necesaria
la toma de datos como mínimo durante un año, por lo que en este periodo se dispondrá
de un total de 365x24x6 = 52.560 mediciones diezminutarias de velocidad y dirección
del viento, extraídas del Data-loger.

Figura 2.9. Equipo para registro de medidas. Data-loger. Gentileza de EYRA

En la figura siguiente se muestra una toma de datos para la construcción de un parque


eólico.
TORRE FRIA - VELOCIDAD VIENTO MEDIA CADA 10 MINUTOS A 100 METROS SOBRE
30,0 EL NIVEL DEL SUELO (m/s)

25,0

20,0
(m/s)

15,0

10,0

5,0

0,0

Hora

Figura 2.10. Medición diezminutaria. Gentileza de Guadalaviar

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2.4. Influencia de los obstáculos


En las proximidades de la superficie terrestre, aparte del rozamiento intervienen tam-
bién las alteraciones orográficas y los obstáculos del terreno, colinas, muelas, rocas,
edificaciones, etc., que producen determinados efectos en el viento. El conocimiento de
estos efectos es de gran interés para el aprovechamiento de la energía eólica, bien para
aprovecharlos o bien para evitarlos.
Así en las colinas encontramos los efectos aceleradores, según se observa en la siguien-
te figura:

Figura 2.11. Efecto acelerador de una colina. Fuente: elaboración propia

En las muelas se originan remolinos y una relevante componente vertical del viento. El
obstáculo es tan pronunciado que actúa como un cepillo de carpintero provocando el
despegue de las líneas de corriente, formando remolinos a modo de virutas retorcidas.
Por otro lado, la colocación del aerogenerador en la proximidad del borde de la muela
puede provocar (si no tiene suficiente altura) que el viento incida sobre las palas con una
importante componente vertical que reduce la extracción de potencia.
El conocimiento de estos efectos es de gran importancia a la hora de colocar aerogene-
radores en lo alto de las muelas, con objeto de evitar la zona de remolinos y la compo-
nente vertical.

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Manual de energía eólica: desarrollo de proyectos e instalaciones

H
componente vertical

2H

burbuja de turbulencia

Figura 2.12. Efecto de una muela. Fuente: elaboración propia

El efecto de las edificaciones se traduce en la creación de una burbuja de turbulencias


en la que no se debe situar los aerogeneradores.
En la figura siguiente se puede observar las dimensiones aproximadas de la burbuja
creada por una edificación, con un viento que incide por la izquierda.

burbuja de turbulencia
2H
H

componente vertical

2H 20H

Figura 2.13. Efecto de casa aislada. Fuente: elaboración propia

Cuando el viento procede de la derecha la burbuja de turbulencia es la siguiente:

burbuja de turbulencia
2H

componente vertical

20H 2H

Figura 2.14. Efecto de casa aislada. Fuente: elaboración propia

Por tanto una ubicación adecuada para el aerogenerador es colocarlo sobre una torre
con una altura superior a dos veces la altura del obstáculo.

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2H
H
Figura 2.15. Efecto de casa aislada. Fuente: elaboración propia

Otro obstáculo en donde es importante conocer las dimensiones y localización de la burbuja de


turbulencia es la azotea de un edificio, en donde se puede instalar una pe- queña turbina eólica.
hh

Figura 2.16. Efecto de edifico en bloque. Fuente: proyecto Master ITE, Raul Carbonero

De la observación de la figura anterior se desprende la posición más idónea para colo- car la turbina,
encima del casetón de ascensor y con el rotor situado a dos veces la altu- ra del casetón. De esta
forma y con independencia de la dirección predominando del viento, la turbina trabajará sin
turbulencias.

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