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Historiografía del siglo XX: Objetividad y Posmodernidad

Este documento presenta un resumen del libro "La historiografía del siglo XX" de Georg G. Iggers. Explica que a principios del siglo XIX, la historia emergió como una disciplina profesional en las universidades alemanas, especialmente en la Universidad de Berlín, donde se enfatizó el rigor erudito pero también el estilo literario. Asimismo, la historiografía cumplía objetivos políticos al moldear la conciencia histórica del público y buscar su identidad, creando una tensión entre el ethos cient
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Historiografía del siglo XX: Objetividad y Posmodernidad

Este documento presenta un resumen del libro "La historiografía del siglo XX" de Georg G. Iggers. Explica que a principios del siglo XIX, la historia emergió como una disciplina profesional en las universidades alemanas, especialmente en la Universidad de Berlín, donde se enfatizó el rigor erudito pero también el estilo literario. Asimismo, la historiografía cumplía objetivos políticos al moldear la conciencia histórica del público y buscar su identidad, creando una tensión entre el ethos cient
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Distribución mundial para lengua española

Primera edición, FCE Chile, 2012

La historiografía Iggers, Georg G.

del siglo XX
La historiografía del siglo XX. Desde la objetividad científica al desafío
posmodemo / Georg G. Iggers / Traducción, edición y presentación de Iván Jaksic
Chile: FCE, 2012
2 80 p .; 13,5 x 21 cm. (Colee. Historia)
Desde la objetividad científica ISBN 978-956-289-099-1

al desafío posmoderno

© Fondo de Cultura Económica


Georg G. Iggers Av. Picacho Ajusco 227; Colonia Bosques del Pedregal;
14200 México, D.F.
© Fondo de Cultura Económica Chile S.A.
Paseo Bulnes 152, Santiago, Chile

Traducción, edición y presentación de Iván Jaksic © Iván Jaksic, por la traducción, edición y presentación

© Vandenhoeck & Ruprecht GmbH & Co. KG, Georg G. Iggers;


Geschichtswissenschaft im 20. Jahrhundert, 1. Aufl. Göttingen 1993.
Título original: Geschichtswissenschaft im 20. Jahrhundert. Ein kritischer Überblick
im internationalen Vergleich

Registro de Propiedad Intelectual N° 216.674


ISBN 978-956-289-099-1

Coordinación editorial: Fondo de Cultura Económica Chile S.A.


Diseño de portada: Fondo de Cultura Económica Chile S.A.
Diagramación: Gloria Barrios A.

Se prohíbe la reproducción total o parcial de esta obra -incluido el diseño tipográfico


y de portada-, sea cual fuera el medio, electrónico o mecánico, sin el consentimiento
por escrito de los editores.

FONDO DE CULTURA ECONÓMICA Impreso en Chile - Printed in Chile


La h is t o r io g r a f í a d e l sig l o XX

universidad fue la Universidad de Berlín, fundada en 1810


CAPÍTULO 1 como parte de la reorganización de la enseñanza secundaria y
superior llevada a cabo por Guillermo von Humboldt en la épo
EL HISTORICISMO CLÁSICO COMO MODELO
ca de reforma que siguió a la desastrosa derrota de Prusia por
DE INVESTIGACIÓN HISTÓRICA
parte de Napoleón en 1806 y 1807. Estas reformas, que algunas
veces han sido descritas como "una revolución desde arriba",
sentaron las bases para unas condiciones modernas en lo eco
nómico, legal y social, similares a las efectuadas por la Revo
lución Francesa, pero que eran implementadas en un marco
que mantenía bastante de la antigua estructura monárquica,
A principios del siglo XIX, en el mundo occidental en general, burocrática, militar y aristocrática. El servicio civil, reclutado
la historia experimentó un cambio radical al transformarse en principalmente de la clase media con educación universitaria,
una disciplina profesional. Hasta entonces habían habido dos jugó un papel central en un orden político en el que las insti
tradiciones dominantes en la manera de escribir la historia: tuciones representativas funcionaban hasta ese momento sólo
una predominantemente erudita y anticuaría, y la otra esen a nivel comunal. Humboldt buscó reformar los Gym n asia y la
cialmente literaria. Sólo ocasionalmente estas dos tradiciones universidad con el propósito de proporcionar una formación
aparecían unidas, como ocurría en la obra de los grandes his intelectual y estética completa cuyo centro pasó a ser conoci
toriadores británicos del siglo XVIII, Gibbon, Hume y Robert do como B ild un g,1 y a través del cual se proporcionarían las
son. La nueva disciplina histórica que surgió en las universi bases para una sociedad de ciudadanos informados y parti-
dades alemanas enfatizó el aspecto erudito de la historia, pero cipativos. La intención de estas reformas no era de ninguna
al mismo tiempo liberó a la erudición del criterio anticuario manera democrática. La educación humanística, con su fuerte
más estrecho, y sus mejores representantes mantuvieron un apoyo en el latín y especialmente en los clásicos griegos, no
sentido de estilo literario. Es importante tener en cuenta que sólo profundizó la brecha entre un Bürgertum educado y la
la nueva profesión cumplía con ciertas necesidades públicas y población en general, sino que también creó una clase de altos
ciertos objetivos políticos que hicieron importante comunicar
los resultados de la investigación a un público cuya conciencia 1 El término Bildung no es fácil de traducir y debe ser entendido en
histórica trataba de moldear, y que recurría a los historiadores el contexto de la cultura intelectual alemana. Las traducciones corrientes
de "cultura"o "educación” son insuficientes. Fritz Ringer intenta definirlo
para la búsqueda de su propia identidad histórica. Es decir, des como "la perspectiva del aprendizaje como la autorrealización personal a
de temprano existió una tensión entre el ethos científico de la través de la interacción interpretativa con textos venerados". "El modelo
esencialmente interpretativo de Bildung inspiró a la tradición hermenéu
profesión, que exigía un compromiso por evitar los prejuicios tica dominante en la investigación filológica e histórica alemana, como
y los juicios valóricos, y la función política de la profesión, que también la concepción germana de Geisteswissenschaften... El objetivo del
daba por sentado un cierto orden social. Bildung implicaba una perspectiva personal evaluativa ( Weltanschauung),
más que una intervención manipulativa de la naturaleza o de los procesos
Esta tensión se vio reflejada en la misión educacional que sociales". Ringer, Fields o f Knowledge: French Academic Culture in Compa-
adoptó la universidad en el siglo XIX. El prototipo de esta rative Perspective, 1890 -1920 (Cambridge, 1992), 2.

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funcionarios públicos que Fritz Ringer ha comparado con los sino que para el público educado más amplio. La historia debía
mandarinos chinos.2 ser tanto una disciplina científica como una fuente de cultura.
La nueva universidad encamaba esta fusión del Wissenschaft El concepto rankeano de la historia como una ciencia rigu
y el Bildung. En contraste con las universidades del antiguo ré rosa se caracteriza por la tensión entre la demanda explícita
gimen, cuya principal función era la enseñanza, la Universidad por una investigación objetiva, que rechaza estrictamente tan
de Berlín se transformaría en un centro en el cual la enseñanza to los juicios de valor como las especulaciones metafísicas, y
estaría basada en la investigación. Con esto en mente, la Uni los supuestos filosóficos y políticos implícitos que en realidad
versidad de Berlín reclutó a Leopoldo Ranke en 1825. Ranke, determinaban su investigación. Para Ranke, la investigación
quien era un joven profesor en el Gym nasium de Frankfurt/ avanzada estaba estrechamente ligada al método crítico. Un
Oder, había publicado recientemente un libro en el que busca entrenamiento muy acabado en los métodos de la crítica filoló
ba reconstruir, mediante el examen crítico de los documentos, gica era una precondición necesaria para ello. Ranke introdujo
una de las grandes transformaciones de la política europea: el el sistema de seminarios en que los futuros historiadores eran
surgimiento, como un factor primordial en la política interna entrenados para el examen crítico de los documentos medie
cional, del sistema de Estados modernos y del equilibrio de los vales. El seminario en sí no era algo enteramente nuevo. Jo-
grandes poderes que tuvo lugar durante el curso de las gue hann Christoph Gatterer había introducido algo parecido en
rras italianas de fines del siglo XV y principios del XVI.3 En un la Universidad de Góttingen en la década de 1770, pero sólo
anexo metodológico del libro,4 rechazó cualquier intento de con Ranke se transformó en un componente integral del en
escribir la historia a partir de nada que no fueran las fuentes trenamiento de los historiadores. Para 1848 casi todas las uni
primarias, llegando a acusar quizás injustamente a todos los versidades alemanas lo habían adoptado. Aquello que Ranke
relatos anteriores de las guerras italianas, incluyendo la obra concebía como un estudio riguroso suponía una abstinencia
clásica de Guicciardini, por haber a su juicio ignorado com estricta de todo tipo de juicios de valor. Como afirmó en el fa
pletamente todo examen crítico de la evidencia. El objetivo de moso párrafo introductorio de su libro inicial sobre las guerras
Ranke era transformar la historia en una ciencia rigurosa prac italianas, que le valió su contratación en Berlín, el historiador
ticada por historiadores entrenados profesionalmente. Como se debía abstener de "juzgar el pasado" y limitarse a "mostrar
Tucídides, sobre quien redactó su tesis doctoral, quiso escribir cómo ocurrieron las cosas en realidad".5 Sin embargo, rechaza
una historia que combinara una reconstrucción fidedigna del ba al mismo tiempo cualquier tipo de positivismo que viera el
pasado con la elegancia literaria. La historia debía ser escrita establecimiento de los hechos como la tarea esencial del histo
p or especialistas, pero no sólo o primordialmente pa r a ellos, riador. Mientras que para Max Weber, a comienzos del siglo XX,
un enfoque histórico riguroso revelaba el sinsentido ético de la
2 Fritz Ringer, The Decline o f the Germán M andarins: The Germán Aca- existencia, para Ranke este revelaba un mundo de significado y
demic Community, 1890-1933 (Cambridge, Mass., 1969).
3 Geschichten d er romanischen und germanischen Vólker von 1494 bis de valores. Por ello escribió que "mientras que el filósofo, que ve
1514 (Leipzig, 1824); en inglés, History o f the Latin a nd Teutonic Nations
(Londres, 1887).
4 Zur Kritik neuerer Geschichtschreiber, que se publicó separadamente 5 Cf. "Preface to the First Edition of Histories o f the Latín and Germanic
ese mismo año. Nations", en Leopold von Ranke, Theory and Practice o f History, 86.

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la historia desde su punto de vista, busca la infinidad meramen difícil entender la nueva ciencia de la historia, como la enten
te a través de la progresión, el desarrollo y la totalidad, la histo día Ranke, sin tomar en cuenta el contexto político y religioso
ria reconoce algo infinito en toda existencia: en toda condición, desde el cual surgía. Lo que al principio parecía ser una para
en todo ser, algo eterno que proviene de Dios" .6 La historia, así, doja, es decir la profesionalización de los estudios históricos
reemplazaba a la filosofía como ciencia que proporcionaba una con su exigencia de objetividad estricta, por una parte, y el
comprensión del significado de la vida humana. papel político y cultural del historiador, por la otra, terminaba
Lejos de enfatizar la relatividad y por tanto la falta de senti no siendo una paradoja en absoluto.
do de todos los valores, la manera "imparcial" (unpartheyiscH )7 Ranke fue en último término el modelo para el cultivo profe
de observar las cosas por la que abogaba Ranke revelaba, de sional de la disciplina en el siglo XIX. Antes de 1848, sin embar
hecho, el carácter ético de las instituciones sociales en su de go, no era el historiador más representativo de la historiografía
sarrollo histórico. Aunque Ranke reemplazaba el enfoque fi alemana, y mucho menos de la internacional. La tradición ilus
losófico de Hegel por uno histórico, estaba de acuerdo con trada de la historia cultural estaba aún en pleno auge en los
Hegel en que los estados políticos existentes, en la medida escritos de Heeren, Schlosser, Gervinus y otros que adoptaron
en que eran el resultado del desarrollo histórico, constituían posiciones políticas incluso más abiertamente, y que además
"energías morales"8 o "pensamientos divinos".9 De esta manera, estaban muy conscientes de la necesidad de los métodos filo
Ranke tomaba una posición cercana a la de Edmund Burke, lógicos críticos, sin por ello transformarlos en un objeto de fe
al argumentar que cualquier desafío a las instituciones socia tichismo. El intenso interés generado en Europa por la historia
les y políticas establecidas por vías revolucionarias o reformas desembocó en proyectos de gran escala con el fin de editar y
profundas constituían una violación del espíritu histórico.10 publicar las fuentes de las historias nacionales. Ya en el siglo
El enfoque "imparcial" del pasado, que buscaba simplemente XVIII, Ludovico Muratori había lanzado en Italia un proyecto
mostrar "lo que realmente ocurrió", revelaba para Ranke el or de esta naturaleza, el Rerum italica ru m scriptores. En Alemania,
den existente tal como Dios lo había creado. Para Ranke, tal el M onumento, G erm a n ia e H istórica comenzó en 1819 como
como para Hegel, la historia del mundo moderno demostraba una vastísima colección de fuentes de la historia medieval ale
la solidez de las instituciones políticas y sociales de la Prusia mana. La C ollection d e docu m en ts in édits su r l'histoire d e France,
de la Restauración, en la que la libertad civil y la propiedad y las Chron icles a n d M em orials o f G rea t B ritain a n d Ire la n d
privada existían y prosperaban bajo el alero de una monarquía D u rin g the M iddle Ages hicieron algo parecido para Francia y
poderosa y un servicio civil ilustrado. De allí la centralidad las islas británicas. En 1821, la École des Chartes se fundó en
París para entrenar a los historiadores y a los funcionarios de
del Estado para el concepto rankeano de la historia. Es muy
los archivos en el examen crítico de las fuentes. Aun cuando
esto pudiera sugerir una forma algo estrecha de entender la
6 "On the Character of Historical Science", en ibíd., 11. erudición, las principales obras históricas en Francia, Gran Bre
7 En ibíd., 13-15.
8 "The Great Powers", en ibíd., 52.
taña y Estados Unidos, como lo muestran los nombres de Jules
9 "A Dialogue on Politics", en ibíd., 66. Michelet, Thomas Babington Macaulay y George Bancroft, es
10 Véase Ranke, "On the Relation and Distinction of History and Poli taban dirigidas a un público amplio.
tics", ibíd., 75-82.

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Vista desde la perspectiva del papel de los historiadores en Review partía con un artículo de Lord Acton sobre "Las escuelas
la vida pública, la historia era quizás más valorada en Francia históricas alemanas".11 El Am erican H isto rical Association (Aso
que en Alemania. François Guizot, Jules Michelet, Louis Blanc, ciación de Historiadores Estadounidenses), fundado en 1884,
Alfonso de Lamartine, Alexis de Tocqueville, Hipólito Taine y eligió a Ranke, "padre fundador de la ciencia histórica",12 como
Adolfo Thiers, todos ellos ocupaban puestos significativos en su primer miembro honorario. Generalmente, la adopción del
la política francesa, lo cual no tenía un equivalente en Alema modelo alemán implicó una retirada respecto de la historia cul
nia. Esto pudo haber sido así porque los estudios históricos en tural más amplia, y una tendencia hacia una historia más enfo
Francia estaban menos profesionalizados y por lo tanto menos cada en la política. La tensión que observamos en Ranke entre
apartados de un público educado general de lo que estaban la exigencia de que la investigación rigurosa evitara los juicios
en Alemania, donde los historiadores se encontraban cada vez valóricos y el compromiso real de la historiografía con los valo
más instalados en universidades y sujetos a las demandas espe res sociales y políticos, también se reflejó en la nueva historia
cíficas de la vida académica. La diferencia entre la cultura po profesional. De hecho, el enorme aumento de la investigación
lítica de Francia y Alemania podría explicar, al menos en parte, histórica en el siglo XIX estaba estrechamente ligado a un con
la mayor apertura de los historiadores franceses como Guizot, texto social y político específico. No sólo en Alemania sino tam
Thierry, Blanc, Tocqueville y Michelet hacia los temas sociales, bién en Francia, los estudios históricos se llevaban a cabo en
en contraste con la mayor concentración de los historiadores universidades e institutos patrocinados por el Estado. Y a pesar
alemanes en la historia política y diplomática. de la libertad académica de la que gozaba el profesorado, el
Después de 1848 en Alemania, y antes de 1870 en la ma proceso de reclutamiento, en el que el Estado jugaba un papel
yoría de los países europeos, Estados Unidos y Japón -y un importante, implicaba un alto nivel de conformidad.13
poco después en el caso de Gran Bretaña y los Países Bajos- El consenso dominante era claramente diferente en Alema
Ios estudios históricos experimentaron un proceso de profe- nia y en Francia, lo que reflejaba sus diferentes culturas políti
sionalización. El modelo alemán fue generalmente adoptado: cas, aunque ambas estaban profundamente enraizados en los
en Estados Unidos con la inauguración del programa doctoral valores de las clases medias establecidas, es decir, el Bürgertum
en Johns Hopkins en 1872, en Francia ya en 1868 con la fun
dación del École Pratique des Hautes Etudes en Paris, que se
11 Lord Acton, "German Schools of History", English Historical Review I
caracterizaba por su énfasis en la investigación. El seminario (1886), 7-42.
empezó a reemplazar, o al menos a complementar, las clases 12 Herbert B. Adams utilizó esta expresión en "New Methods of Study
in History", en Johns Hopkins University, Studies in History a nd Political
dictadas. Se crearon varias revistas especializadas que propa Science II (1884), 65; véase también Adams, "Leopold von Ranke”, Ameri
gaban los nuevos métodos de investigación científica. Así, la can Historical Association Papers, III (1888), 104-105.
publicación del H istorische Z eitschrift (1859) fue seguida por 13 Sobre el reclutamiento de los historiadores en Alemania, véase
Wolfgang Weber, Priester d er Klio: Historisch-sozialwissenschaftliche Studien
el Revue H istoriqu e (1876), la Rivista S to rica I talia n a (1884), el zu r Herkunft und K arriere deutscher Historiker und zu r Geschichte der
English H istorical R eview (1886), el Am erican H isto rical Review Geschichtswissenschaft 1800-1970 (Frankfurt am Main, 1984). Desde una
perspectiva comparada, Christian Simon, Staat und Gesellschaft in Frankreich
(1895) y otras publicaciones similares en diversos países. Muy und Deutschland, 1871-1914: Situation und Werk von Geschichtsprofessoren
significativamente, el primer número del E nglish H istórical an den Universitäten Berlin, München, Paris, 2 tomos (Bema, 1988).

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o burguesía. En los dos países, la historiografía apoyaba cons combinación especial del concepto de ciencia, especialmente
cientemente las posiciones liberales que diferían del conserva de las ciencias humanas o culturales, y un concepto del or
durismo de Ranke. En Francia, este liberalismo se identificaba, den social y político. Suponía, como lo expresó José Ortega y
especialmente después de 1871, con la tradición republicana. Gasset, que "el hombre no tiene naturaleza, sino que tiene...
Era laico y anticlerical, y se enfrentaba al catolicismo de los historia".16 Pero también creía firmemente que la historia reve
realistas.14 En Alemania, luego de la derrota de la Revolución laba un significado, y que el significado se revelaba a sí mismo
de 1848, se intentó lograr objetivos sociales y económicos li solamente en la historia. Vista de esta manera, la historia era
berales desde dentro de la monarquía semiautocrática de los el único vehículo para estudiar los asuntos humanos. Histo
Hohenzollern. De esta manera, surgió un mito del pasado na riadores y filósofos sociales como Emst Troeltsch y Friedrich
cional muy diferente en las historias de Michelet y Lavisse en Meinecke usaron el término histo ricism o para identificar la vi
Francia, que en las de Sybel y Treitschke en Alemania. Lo que sión de mundo dominante no sólo en los medios académicos
impresiona es que la profesionalización, con su desarrollo del alemanes del siglo XIX, sino que también dentro del sólido Bür-
ethos científico y las prácticas científicas que lo acompañaban, gertum. Meinecke en 1936 se refería al historicismo como "el
llevaron en todas partes a un aumento de la ideologización punto más alto en la comprensión de los asuntos humanos".17 I
de las obras históricas. Los historiadores iban a los archivos En teoría, este enfoque abriría todas las esferas de la actividad ¡
en búsqueda de la evidencia que les permitiera justificar sus humana al estudio histórico.
prejuicios nacionalistas y de clase, y así darles un halo de au En los hechos, este enfoque amplió a la vez que restringió
toridad científica. la perspectiva histórica. Es importante recordar que la investi
En general, la nueva perspectiva histórica, a la que más tar gación histórica alemana adquirió su forma moderna en los dos I
de se denominó con frecuencia con el término historicismo primeros tercios del siglo XIX, esto es, antes de la industrializa
(Historismus),15 fue bienvenida como un progreso en el ámbito ción o democratización de la sociedad alemana, y que llevaba el
intelectual. El historicismo era más que una teoría de la histo sello de ese tiempo. Sus principales supuestos permanecían aún
ria, ya que involucraba una filosofía completa de la vida, una inalterados después de 1870, probablemente por tres razones: I
el gran prestigio que la investigación histórica alemana había |
logrado para entonces, las particulares condiciones políticas 1
14 Véase William Keylor, Academy and Community: The Foundation o f
the French Historical Profession (Cambridge, Mass., 1975). en Alemania luego de la fracasada revolución de 1848-49, y el
15 Véase Georg G. Iggers, "Historicism: The History and the Meaning curso posterior de la unificación bajo Bismarck, que impidió el i
of the Term”, Journal o f the History o f Ideas 56 (1995), 129-151. Evito cons
surgimiento de un ethos democrático en Alemania. Sin embar- I
cientemente el uso del término "historicismo" porque tiene frecuente
mente significados contradictorios. Preferiría usar el término "historismo" go, como hemos visto, el patrón alemán de la ciencia histórica I
(Historismus), que connota más cercanamente la perspectiva y la praxis
de los historiadores alemanes del siglo XIX y de la primera mitad del XX
que hemos discutido en este libro. Pero el término "historismo” ha prácti 16José Ortega y Gasset, Historia como sistemay otros ensayos defilosofía I
camente desaparecido, al menos en inglés, después de que los escritos de (Madrid, 2008), 48. Este ensayo fue publicado originalmente en Madrid en
Croce se hicieron conocidos en traducción en las décadas de 1920 y 1930. 1941.
Croce utilizaba storicismo en lugar del término más antiguo istorismo, que 17 Friedrich Meinecke, Die Entstehung des Historismus, en Werke III
correspondía más cercanamente al uso alemán. (Múnich, 1965), 4. En castellano, El historicismoy sugénesis (México D.F., 1943). I

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llegó a ser el modelo de los estudios profesionales en otras lati ahora casi completamente fuera de una profesión que no les
tudes, bajo condiciones muy diferentes a las prevalecientes en daba lugar.
Alemania. De modo que los historiadores no alemanes adopta Para comienzos del siglo XX, Ernst Troeltsch hablaba de
ron elementos importantes de las prácticas académicas alema una "crisis del historicismo".21 Le dio voz a la opinión cada vez
nas sin comprender, o querer comprender, las convicciones fi más difundida de que los estudios históricos habían demos
losóficas y políticas básicas que estas conllevaban. Por ejemplo, trado la relatividad de todos los valores y revelado la falta de
Ranke era frecuentemente mal entendido como un positivista sentido de la existencia. La "crisis del historicismo",22 cada vez
"dispuesto a adherir estrictamente a los hechos, a no predicar más popular como tema de discusión en Alemania después de
sermón alguno, a apuntar hacia algún fin o adornar la historia, la Segunda Guerra Mundial, era vista primordialmente como
sino simplemente a decir la verdad histórica".18 el resultado de un desarrollo intelectual. Esta "crisis" se sentía
La teoría del historicismo mantenía la visión de Ranke de más profundamente en Alemania porque allí los supuestos fi
que "toda época es inmediata a Dios".19 Sin embargo, no todas losóficos de principios y mediados del siglo XIX estaban más
las épocas fueron consideradas por Ranke, quien aún tenía claramente fuera de sintonía con las realidades del siglo XX. En
una amplia perspectiva europea, como de igual interés para riesgo estaban no sólo el historicismo como visión de mundo
el historiador. Ranke aspiraba a escribir una historia mundial, arraigada en el Idealismo de la cultura clásica alemana, sino
pero para él la historia mundial era sinónimo de los pueblos que toda la cultura del Bürgertum alemán y su ideal de Bildung.
germánicos y latinos de la Europa central y occidental. "India y Cada vez más la investigación histórica, que fue tan central en
China", señaló, "tienen una larga cronología", pero en el mejor la formación de una identidad nacional y social en el siglo XIX,
de los casos sólo tenían una "historia natural"20 y no una his iba perdiendo su relevancia en la vida pública. La creciente
toria en el sentido en que él la entendía. Después de Ranke, el institucionalización de la enseñanza y de la investigación, y la
enfoque de los historiadores se restringió aún más al examen presión por instaurar la especialización que la acompañaba, fue
de las naciones y a la vida política de estas. Los historiadores por tanto disolviendo gradualmente la cercana relación entre
asistían obligadamente a los archivos, que contenían no sólo el Wissenschaft y el B ild un g que había caracterizado a la gran
los documentos oficiales del Estado sino que también mucha historiografía política del siglo XIX.
información de carácter administrativo, económico y social,
que por lo general desdeñaban. Y mientras que hubo algu
nas mujeres historiadoras antes del siglo XIX, se encontraban

18 Herbert Adams, "Leopold von Ranke", 104-105. Véase también


Georg G. Iggers, “The Image of Ranke in American and Germán Historical 21 Emst Troeltsch, "Die Krisis des Historismus", Die Neue Rundschau 33
Thought", History and Theory 2 (1962), 17-40; también Novick, Ese noble (1922), I, 572-590; D er Historismus und seine Probleme, Gesammelte Schrif
sueño. ten (Aalen, 1961), tomo 4.
19 Leopold von Ranke, "On Progress in History”, en The Theory and 22 Véase Karl Heussi, Die Krisis des Historismus (Tübingen, 1932), y Karl
Practice o fHistory, 21. Mannheim, "Historismus", en Kurt H. Wolf, ed., Wissenssoziologie: Auswahl
20 Ranke, "On the Character of Historical Science", en ibíd., 16. aus dem Werk (Neuwied, 1970).

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en 1891.23 Lamprecht cuestionó dos principios fundamenta


CAPÍTULO 2 les de la investigación histórica convencional: el papel central
LA CRISIS DEL HISTORICISMO CLÁSICO asignado al Estado y la concentración en personas y eventos.
En las ciencias naturales, afirmó, la época en la cual el método
científico se restringía a la descripción de fenómenos aislados
había quedado obsoleto mucho tiempo atrás. La investigación
histórica, también, tendría que reemplazar el método descrip
tivo por uno más integrador. Debido a su gran cobertura, que
incluía la cultura, la sociedad y la política, además de su atrac
tiva redacción, el D eutsche G eschichte fue recibido muy positi
vamente por un público amplio. Pero también encontró una
Hacia fines del siglo XIX, los estudios históricos revelaban oposición muy vehemente por parte de la mayoría de los histo
un estado de profunda inquietud. Casi simultáneamente en riadores profesionales. La crítica se justificaba en dos sentidos:
toda Europa y en Estados Unidos, tuvo lugar un examen crí en primer lugar, la obra cometía varios errores e imprecisiones,
tico de los supuestos en los que descansaba la historiografía dando lugar a la sospecha de que había sido escrita de una
establecida en las universidades. No surgió ningún concepto manera apresurada y descuidada, pero sin llegar a invalidar
de cómo debían realizarse los estudios históricos en la edad sus tesis centrales. En segundo lugar, estas tesis eran criticables
moderna, pero sí existía la convicción de que la temática de porque utilizaban conceptos de psicología colectiva altamente
la historia debía expandirse y dar mayor espacio al papel de la especulativos para demostrar que la historia alemana desde la
sociedad, la economía y la cultura. Además, la preferencia por antigüedad había seguido leyes predeterminadas de desarro
una narrativa histórica predominantemente política, centrada llo histórico. El concepto de ley era también central en la idea
en eventos y grandes personalidades, fue desafiada y surgió de Lamprecht sobre la ciencia. En sus escritos programáticos,
también la exigencia de que la historia se vinculara más estre distinguía entre "las viejas tendencias de la ciencia histórica"
chamente con las ciencias sociales empíricas. Sin embargo, en -el intento de establecer los hechos por medio de una investi
ningún momento esta reacción crítica ante la historia, tal como gación rigurosa de las fuentes, pero sin un método "científico"
se investigaba y enseñaba en todo el mundo, cuestionó los su para explicar la conducta histórica- y las "nuevas" -el enfoque
puestos básicos de la historiografía anterior, a saber, 1) que la consciente sobre un tema de investigación, a través de pregun
historia debía ser una disciplina profesional y 2) que la historia tas teóricas y principios metodológicos, como se hacía en todas
debía concebirse a sí misma como una ciencia. Por el contrario,
había una fuerte presión para hacer el cultivo de la historia aún
más profesional y más científico. 23 Karl Lamprecht, Deutsche Geschichte, 12 tomos (Berlin, 1891-1909).
En Alemania esta discusión adquirió gran intensidad por la El mejor examen critico de la controversia en torno a Lamprecht, y de
este como persona, estudioso y figura politica, es el de Roger Chickering,
controversia que generó la obra de Karl Lamprecht, D eutsche Karl Lamprecht: A German Academic Life (1856 -1915) (Atlantic Highlands,
Geschichte (Historia Alemana), cuyo primer tomo fue publicado NJ., 1993).

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las demás ciencias.24 De acuerdo a Lamprecht, el viejo concep y Eberhard Gothein,28 quien defendía la idea de ampliar el es
to de investigación científica o erudita de la historia descansa tudio de la historia para incluir aspectos económicos, sociales
ba en el supuesto metafísico de que, tras las apariencias obser y culturales. Para Schäfer, el Estado ocupaba un lugar central
vadas por el historiador, existían grandes fuerzas históricas, o en la historia; concebía al Estado alemán creado por Bismarck
"ideas", que le daban coherencia a la historia. La "nueva ciencia como el prototipo del Estado moderno. Sostenía que si no se
histórica" buscaba alinear la historia con las ciencias sociales ubicaba al Estado en el centro de los sucesos, no habría rela
sistemáticas; sin embargo, el concepto clave de Lamprecht en to histórico coherente posible. Pero dado que veía al Estado
el Deutsche G eschichte era el de Volksseele, un espíritu nacional como una concentración del poder y por lo tanto entendía a la
que se mantenía constante a través de las épocas, el cual tenía política exterior como el elemento determinante de la política
sus raíces en la filosofía romántica alemana más que en la cien en general, Schäfer rechazaba cualquier intento de analizar la
cia social rigurosa. Esto llevó a Max Weber, quien claramente política desde la perspectiva de las fuerzas sociales o intereses
defendía un enfoque científico-social para los estudios histó domésticos. Lamprecht era ciertamente de todo menos revolu
ricos, a considerar el D eutsche G eschichte de Lamprecht como cionario. Definitivamente, no se oponía ni al orden monárquico
una especulación sin sentido, y a acusarlo de "dañar por dé existente ni a los propósitos globales del R eich alemán. Como
cadas" una "buena cosa, a saber, el esfuerzo por guiar la labor muchos de sus contemporáneos, más bien quería fortalecer y
histórica en la dirección de una mayor conceptualización".25 modernizar al país como poder mundial a través de la plena
La motivaciones políticas también jugaron un papel impor integración de los trabajadores a la nación. A pesar de ello,
tante en la oposición a Lamprecht. Para los principales represen decían sus críticos, el D eutsche G eschichte contenía elementos
tantes de la profesión, los estudios históricos, tal como se ha afines a los conceptos materialistas, e incluso marxistas,29 que
bían desarrollado en las universidades alemanas del siglo XIX, cuestionaban el papel central del Estado y por lo tanto el orden
y la concepción de historia y ciencia en la que descansaban, social y político del Reich alemán.
estaban estrechamente ligadas al orden político que había sur El casi total rechazo a Lamprecht y a la historia social y cul
gido con la unificación alemana bajo el liderazgo de Bismarck.26 tural en general tenía sin duda bastante que ver con la homo
Varios años después de que irrumpiera la controversia en tomo geneidad de la profesión histórica alemana. Los mecanismos
a Lamprecht, hubo una fuerte disputa entre Dietrich Schäfer,27 de reclutamiento, que incluían una larga y tediosa segunda
quien representaba la perspectiva dominante de la profesión, tesis (H ab ilitation ) que podía ser rechazada por tan sólo un
voto negativo secreto por parte de los profesores titulares, ha
cía virtualmente imposible que los inconformistas pudieran
24 Véase Karl Lamprecht, Alte und neue Richtungen in d er Geschichts
wissenschaft (Berlin, 1896); idem, What is History? Five Lectures on the Mo
dem Science o f History (Nueva York, 1905).
25 Citado en Susan D. Schultz, "History as a Moral Force Against Indivi- 28 Eberhard Gothein, Die Aufgabe d er Kulturgeschichte (Leipzig, 1889).
dualism: Karl Lamprecht and the Methodological Controversies in the Ger 29 Sobre el supuesto materialismo de Lamprecht, véase Felix Rachfahl,
man Human Sciences", tesis doctoral, Universidad de Chicago, 1984, 282. "Deutsche Geschichte vom wirtschaftlichen Standpunkt", Preußische
26 Sobre el contexto político, véase Chickering, Karl Lamprecht. Jahrbücher 83 (1895), 48-96; también Georg von Below, "Die neue
27 Dietrich Schäfer, "Das eigentliche Arbeitsgebiet der Geschichte" en historische Methode" Historische Zeitschrift 81 (1896), 265; sobre si era
Aufsätze, Vorträge und Reden, tomo I (Jena, 1913), 264-290. marxista o no, véase ibid., 265-266.

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L a h is t o r io g r a f í a d e l sig l o X X

obtener puestos universitarios. El resultado de esto fue no ciencia rigurosa. De acuerdo al economista François Simiand,32
solamente que Lamprecht quedara aislado como historiador, quien estaba fuertemente influido por Durkheim, la historia
sino que los intentos de incorporar a la historia social fueron económica era una subdivisión de la historia y resultaba com
frenados por largo tiempo.30Fue en las disciplinas vecinas a la patible con la ciencia social porque trabajaba con cifras y mo
historia, como la economía, y en la década de 1920, la socio delos. Esto no era posible para las formas convencionales de la
logía, que se realizó un trabajo importante en historia social. historia narrativa.
A largo plazo, la influencia de Lamprecht fue más importante Mientras que en la campaña en contra de Lamprecht en Ale
en la historia local y regional (L a n d esg eschich te), puesto que mania jugó un papel importante el temor a la democratización,
ella estaba menos directamente relacionada con la política na en Estados Unidos los "Nuevos Historiadores", que también se
cional y por lo tanto más inclinada a ocuparse de aspectos autodenominaban "Historiadores Progresistas"33 y se identifi
sociales y culturales. caban con los objetivos de la "era progresista" de comienzos del
En Francia y Estados Unidos, los historiadores probaron es siglo XX, se abocaron a redactar una historia para la sociedad
tar más dispuestos a establecer relaciones estrechas entre la democrática moderna. En una sesión especial sobre "la ciencia
historiografía y las ciencias sociales. Es indudable que el am histórica" en la Exposición Mundial de Saint Louis en 1904, los
biente político de estos países, tan diferente en varios sentidos, historiadores europeos, específicamente Karl Lamprecht y J. H.
tuvo algo que ver con esto. En tanto que en Alemania la his Bury, se sumaron a Frederick Jackson Turner, James Harvey
toria social fue empujada a una posición defensiva, en Francia Robinson y Woodrow Wilson para llegar a un acuerdo sobre
fue la sociología la que lideró la lucha contra la investigación la reforma de los estudios históricos en un sentido interdisci
histórica tradicional que se practicaba en las universidades. En plinario.34
su "Curso de ciencia social" (1888),31 Emile Dürkheim negó a Si bien el nuevo interés surgió de la historia social y de las
la historia el rango de una ciencia dado que esta se encargaba ciencias sociales, no llegó a formar un paradigma. Como vere
de lo particular y por lo tanto no buscaba acuñar juicios gene mos, las nuevas preocupaciones de la historia social siguieron
rales susceptibles de validación empírica, que constituían el eje diferentes rumbos, variando de acuerdo a las fronteras nacio
central del pensamiento y los procedimientos científicos. En nales y reflejando diferentes perspectivas ideológicas. Pero, a
el mejor de los casos, la historia podía ser una ciencia auxiliar pesar de las diferencias, las nuevas preocupaciones compartían
que proporcionaba información a la sociología, la que, contra
riamente a la historia, tenía la capacidad de llegar a ser una 32 François Simiand, "Méthode historique et sciences sociales", Revue de
Synthèse Historique 6 (1903), 1-22.
33 See Richard Hofstadter, The Progressive Historians: Turner, Beard, Pa-
rrington (Nueva York, 1968) y Emst Breisach, American Progressive History:
30 Sobre el interés en la historia social en vísperas de la controversia An Experiment in Modernization (Chicago, 1993).
en torno a Lamprecht, véase Gerhard Oestreich, "Die Fachhistorie un die 34 Véase la sección "Historical Science" en la que presentaron sus ensa
Anfänge der sozialgeschichtlichen Forschung in Deutschland", Historische yos Woodrow Wilson, Frederick Jackson Tumer, William Milligan Sloane,
Zeitschrift 208 (1969), 320-363. James Harvey Robinson, J. B. Bury y Karl Lamprecht, en Congress o f Arts
31 Emile Dürkheim, "Cours de science sociale, leçon d'ouverture", Revue and Sciences: Universal Exposition, St. Louis, 1904, tomo 2 (Boston, 1906).
internationale de l'enseignement 15 (1888), 23-48; véase también su Las Max Weber, Emst Troeltsch y Adolf Hamack estaban también presentes en
reglas del método sociológico (Buenos Aires, 2003). St. Louis y presentaron ponencias en otras secciones.

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varios supuestos fundamentales con las orientaciones ante
riores. Como ya hemos mencionado, una de las características tradición alemana de historia económica y social, y más ade
importantes que compartían era el identificarse como historia lante sociología; las variedades de la historia científico-social
dores profesionales. Los Nuevos Historiadores también estaban principalmente en Estados Unidos; la escuela francesa de los
instalados en instituciones académicas, ya fuese en departamen Anuales] y finalmente la reconstitución de la historia social en
tos o institutos de historia. Esto significaba que la expectativa Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. Esta clasifi
de estas instituciones era que estos historiadores tuvieran las cación es obviamente selectiva y representa sólo un segmen
mismas credenciales y cumplieran con requisitos de actividad to de la historia escrita durante el período. Sin embargo, estas
académicas similares a los de sus colegas más tradicionales de orientaciones proporcionan ejemplos importantes del pensa
miento histórico en el siglo XX.
antaño. Y sin que importara su manera diferente de concebir la
tarea histórica, estaban de acuerdo en que la historia era una
empresa científica que procedía de acuerdo a reglas metodoló
gicas rigurosas.
Los Nuevos Historiadores continuaron siendo tan fieles
como sus anteriores colegas al supuesto de que la escritura
científica e informada de la historia requería una rigurosa eva
luación y examen crítico de las fuentes. Los estudiosos conti
nuaron recibiendo un entrenamiento en técnicas de investiga
ción muy similar al de los historiadores de otras generaciones.
En muchos sentidos, su concepción del ethos del historiador
permanecía siendo la misma, y compartían iguales supues
tos acerca del transcurso de la historia. Como la escuela an
terior, estaban firmemente convencidos respecto de las cua
lidades de la civilización moderna. Veían también la historia
como un proceso unívoco que, al margen de si apoyaban o
no una teoría explícita del progreso, apuntaba hacia una di
rección ascendente. Y a pesar de su compromiso con los va
lores democráticos, los Nuevos Historiadores como Frederick
Jackson Turner, en línea con la tendencia imperialista domi
nante, compartían el prejuicio sobre las responsabilidades del
hombre blanco y excluían a los negros de su concepción de la
democracia estadounidense.
En los próximos capítulos examinaremos cuatro direccio
nes diferentes de la historia científico-social en el siglo XX: la

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pero compartiendo sus métodos y supuestos fundamentales,


Lamprecht redactó en la década de 1880 su historia económi
C a p ít u lo 3 ca del Valle de Moselle en la Edad Media tardía,35 intentando
LA HISTORIA ECONÓMICA Y SOCIAL reconstruir tanto las estructuras como las mentalidades de esa
EN ALEMANIA Y LOS INICIOS DE LA región. Muy significativamente, Lamprecht hizo un llamado en
SOCIOLOGÍA HISTÓRICA el subtítulo de la obra al estudio de la "cultura material". Como
aporte a la historia económica y social, esta obra basada en un
cuidadoso examen de fuentes económicas, políticas y socia
les, tenía una significación mayor y más duradera que la de
su D eutsche G eschichte, el cual por su carácter controvertido
y amplia cobertura atrajo mayor atención en su tiempo, pero
Un intento inicial por abordar históricamente los problemas
representaba una investigación menos sólida.
creados por la industrialización fue llevado a cabo por la de
Ausente del trabajo empírico de la escuela de Schmoller es
nominada Joven Escuela Histórica de Economía Nacional en
taba cualquier consideración a fondo de los supuestos teóricos
Alemania, cuyo representante más importante fue Gustav von
y metodológicos en los que descansaban sus investigaciones.
Schmoller. Esta escuela se ubicaba firmemente en la tradición
Esta carencia de reflexión en torno al trabajo histórico, que su
del historicismo clásico al afirmar que la economía no esta
ba determinada por leyes estrictas, universalmente válidas y ponía que cada relato histórico contenía su propia explicación,
susceptibles de formulación matemática, como sostenía la eco no logró satisfacer a un creciente número de historiadores so
nomía política clásica inglesa y escocesa, y también el teórico ciales. Para fines del siglo, varios filósofos neokantianos impor
vienés de economía Cari Menger. Más bien, sostenía que sólo tantes, entre los que se destacaban Wilhelm Dilthey, Wilhelm
podía ser comprendida históricamente en el contexto de los Windelband y Heinrich Rickert, desarrollaron una metodolo
valores e instituciones de un pueblo o nación ( Volk). La escuela gía más clara para lo que ellos llamaban las ciencias humanas
de Schmoller compartía dos supuestos adicionales con el histo o culturales (G eisteswissen schaften , K ulturwissenschaften) y que
ricismo alemán clásico: el énfasis en el papel central del Estado contrastaban con las ciencias naturales.36 Las metodologías de
y la insistencia en que el estudio histórico debía basarse en las ambas requerían conceptualizaciones claras si querían recla
fuentes de archivo. Se identificaba con la dinastía Hohenzo- mar el estatus de ciencias. Pero mientras que el objetivo de es
llern y el orden político creado por Bismarck durante el proce tas era lograr formulaciones generalizadoras, o "nomotéticas"
so de unificación germana, pero también argumentaba a favor que "explicaran" en términos abstractos el patrón legítimo y
de la posibilidad y necesidad de la reforma, particularmente
la integración de los trabajadores al Estado-nación alemán. De 35 Karl Lamprecht, Deutsches Wirtschaftsleben im Mittelalter:
esta escuela surgieron las primeras grandes investigaciones Untersuchungen über die Entwicklung d er materiellen Kultur des platten
empíricas acerca de las condiciones de vida de los obreros in Landes a u f Grund d er Quellen zunächst des Mosellandes, 3 tomos (Leipzig,
1885-86).
dustriales como también sobre el estatus y la cultura de los ar 36 Sobre Dilthey, véase Jacob Owensby, Dilthey a nd the Narrative of
tesanos de la Edad Media. Independientemente de esta escuela, History (Ithaca, 1994).

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recurrente de la naturaleza, aquellas aplicaban métodos "ideo


en la controversia.37 Mientras que los críticos del D eutsche
gráficos" (individualizadores) como un medio de aprehender y
G eschichte de Lamprecht se referían frecuentemente a la dis
"entender" el significado de las acciones humanas en contextos
tinción de Wilhelm Windelband entre los conceptos individua
culturales, sociales e históricos concretos. La pregunta todavía lizantes de las ciencias humanas y los generalizantes de las
persistía acerca de cómo las ciencias humanas o culturales, ta ciencias naturales, Hintze insistía en que la historia se ocupaba
les como el estudio e investigación históricos, podían proceder tanto de los fenómenos individuales como de los colectivos
desde fenómenos específicos a contextos sociales e históricos y en que estos últimos requerían de conceptos abstractos y
más amplios. En este sentido, ni Dilthey, Windelband o Rickert analíticos para ser comprendidos. En un importante ensayo
proporcionaban orientaciones más allá de las sugeridas ante de 1904,38 Max Weber criticó a Karl Knies, Wilhelm Roscher y
riormente por Ranke y Droysen: imbuirse en la temática estu Schmoller, representantes de la Escuela Histórica de Economía
diada, proceso que Ranke denominaba "Einfühlung" (empatia) Nacional, por proceder descriptivamente y sin un conjunto de
y que Dilthey describía como “E rlebnis" (experiencia). conceptos claramente definidos que guiaran sus indagaciones.
Esta forma intuitiva, que constituía el eje del concepto Hintze y Weber, sin embargo, estaban de acuerdo con el histo-
historicista de ciencia, fue desafiado por una cantidad de pen ricismo clásico en que cada sociedad se mantenía unida gracias
sadores muy diversos que argüían que incluso las ciencias a un conjunto de actitudes y valores que debían ser entendidos
humanas necesitaban de métodos más estrictos. Lamprecht, para comprender lo más característico de aquella sociedad. De
como hemos visto, había afirmado que la historia debía aplicar aquí que Weber llamara a un "verstehen d e S o zio logief, una so
categorías analíticas rigurosas, aunque no tuvo éxito utilizán ciología que intentara "comprender" la sociedad y la cultura es
dolas en su propio trabajo. Ya en 1884, el economista vienés tudiadas. Pero para Weber comprender no significaba lo mismo
Cari Menger, en su polémica obra D ie Irrtü m er d e s H istorism us que para Ranke, Droysen y Dilthey, es decir, primordialmente
in d e r deutschen N a tio n alöko n o m ie (Los errores del historicis- un acto de empatia o experiencia directa, sino un proceso alta
mo en la economía nacional alemana), había declarado que mente racional. La "comprensión" ( Verstehen) de ninguna ma
Schmoller y la Escuela Histórica de Economía Política, debido nera excluía la "explicación" (.Erklärung) o análisis.
a su confianza en la presentación descriptiva de los hechos, Para Weber, como también para Hintze, la diferencia entre
habían fracasado en formular los conceptos claros que eran la sociología y la historia no era tan grande como en el caso
necesarios para un enfoque científico. Tanto Otto Hintze, quien del historicismo clásico. En sus comienzos en Francia y Esta
en sus estudios sobre la industria prusiana de la seda y sobre la dos Unidos, la sociología operaba con tipologías ahistóricas,
administración prusiana provenía de la escuela de Schmoller, mientras que la historia prefería una forma narrativa de discur
como Max Weber, quien inició su carrera como estudiante de so que reducía las abstracciones a un nivel mínimo. Hintze y
leyes y como economista antes de dedicarse a la sociología,
intentaron introducir el rigor conceptual en la investigación 37 Otto Hintze, "Über individualistische und kollektivitische Geschi
empírica, que hacía falta en la obra de la escuela de Schmoller. chtsauffassung", Historische Zeitschrift 78 (1897), 60-67.
38 Max Weber, "Roscher und Knies und die logischen Probleme der his
En un importante artículo sobre Lamprecht en el H istorisch e torischen Nationalökonomie", en Gesammelte Außätze zu r Wissenschaftsleh
Z eitsch riften 1897, Otto Hintze tomó una posición mediadora re {Tübingen, 1968), 1-145.

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Weber entendían a la sociología más históricamente que por lo tanto en sus métodos. Aunque cada ciencia habitaba
Durkheim, pero al mismo tiempo entendían a la historia mu en una cultura específica, sus métodos poseían un grado de
cho más sociológicamente que la mayoría de los historiadores. validez y objetividad que trascendía las limitaciones de una
En sus grandes ensayos de la década de 1920 sobre el feu sociedad o cultura en particular. Por lo mismo, señalaba que "es
dalismo y el capitalismo como categorías históricas,39 Hintze y seguirá siendo verdad que una prueba metodológicamente
intentó formular conceptos abstractos, que consideraba como correcta en ciencias sociales, para que logre su propósito, debe
un requisito del pensamiento científico, pero les dio conteni ser reconocida como tal incluso por un chino, quien por su par
dos históricos concretos. En contraste con la escuela histórica te puede ser completamente sordo ante nuestra concepción del
alemana, incluyendo no sólo a Ranke sino también a los eco imperativo ético".40Aunque Weber rechazaba la perspectiva de
nomistas históricos como Schmoller, Hintze refutaba la noción Hegel y Marx sobre la historia como un proceso que condu
tan atesorada por la tradición alemana según la cual el Estado cía a una sociedad racional, él todavía pensaba que, al menos
constituía una entidad "moral" o "espiritual". Él veía en cambio la historia del mundo occidental desde la antigüedad griega y
al Estado en términos empíricos y como una más entre varias hebrea, estaba marcada por un ineluctable proceso de "intelec-
instituciones (A n stalt) sin mayor derecho a dignidad especial tualización" y "racionalización". El quiebre con la fe historicista
alguna. De una manera similar, Max Weber rechazaba la apo en la continuidad y coherencia de la historia terminaba enton
teosis del Estado e insistía en una ciencia "valóricamente libre". ces no siendo un quiebre en absoluto, incluso si se repudiaba
La ciencia social podía analizar científicamente los supuestos la fe optimista de Condorcet, Hegel o Marx de que la historia
valóricos y prácticas de una sociedad, pero no podía refrendar conducía a una consumación, o la de Ranke y Droysen en que
la validez de tales valores. la historia creaba un orden a través del cual los seres humanos
Para Weber, las preguntas que planteaba un cientista social podían vivir razonablemente. Por ello, a pesar de su pesimismo
reflejaban sus propios valores; pero en sus propias investiga y escepticismo, Weber mantuvo ciertas nociones decimonóni
ciones y hallazgos, el estudioso debía buscar la objetividad y cas centrales a propósito de la coherencia que caracterizaba a
la distancia crítica. Sin embargo, la ciencia tenía que ocuparse la historia, o al menos a la historia occidental. Y aunque para
no sólo de la distancia crítica sino también de la explicación él la ciencia o la ciencia social no debían plantear preguntas fi
causal. En la línea de la tradición neokantiana, Weber negaba losóficas o éticas, continuaba creyendo en la posibilidad de un
que la causalidad estuviera arraigada en la realidad objetiva, carácter "objetivo" para la investigación científica o científico-
buscándola más bien en las categorías del pensamiento cien social que siguiera una lógica de validez transcultural.
tífico. El elemento crucial del trabajo científico se encontraba

39 Otto Hintze, "Wesen und Verbreitung des Feudalismus", en Staat


und Vetfassung (Gottingen, 1962), 84-119; "Der modeme Kapitalismus ais
historisches Individuum", en Soziologie und Geschichte (Gottingen, 1964),
374-426. Una versión del ensayo sobre el capitalismo y el ensayo sobre los 40 Max Weber, "Die 'Objektivität' sozialpolitischer Erkenntnis”, e
enfoques individualistas y colectivistas en historia, que Hintze aportó a la Gesammelte Aufsätze zu r Wissenschaftslehre, 155. Fue traducido al caste
controversia sobre Lamprecht, se incluyen en la edición en inglés de sus llano como La "objetividad" del conocimiento en la ciencia social y en la
escritos, The Historical Essays o f Otto Hintze (Oxford, 1975). política social (Madrid, 2009). Fue publicado originalmente en 1904.

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Como vimos, tanto en Estados Unidos como en Francia, y


CAPÍTULO 4 en el caso de Lamprecht en Alemania, la discusión metodoló
gica de principios del siglo XX suponía que la ciencia histórica
LAS TRADICIONES ESTADOUNIDENSES
tradicional cultivada en las universidades ya no cumplía con
DE HISTORIA SOCIAL
los requisitos de una sociedad moderna, democrática e indus
trial. Quienes participaban en esa discusión concluían de aquí
que los estudios históricos, hasta entonces concentrados en
la política, debían expandir su cobertura a una historia más
amplia de la sociedad. Esto también ocurría, a partir de 1870,
en las universidades estadounidenses. En Alemania, partiendo
Aunque Marx y Weber cuestionaban los supuestos idealistas
con Wilhelm Riehl a mediados del siglo XIX, un K u lturgeschich-
del historicismo clásico alemán, junto a sus implicaciones para
te etnográficamente orientado y cultivado en su mayoría en so
los estudios históricos y las ciencias sociales, ambos mante
ciedades históricas locales al margen de la profesión histórica,
nían la creencia historicista en que las ciencias sociales debían
se había enfocado en la vida cotidiana y en las costumbres de
proceder históricamente, y que la historia, a pesar de las rup
la gente común. Pero a pesar de las similitudes superficiales, la
turas, constituía un proceso continuo con un alto grado de
"Nueva Historia" en Estados Unidos difería fundamentalmente
coherencia. El concepto evolucionista de la historia y la socie
del tipo de historia cultural de Riehl. Mientras que este último
dad, además, predominaba en gran parte del pensamiento del
miraba con nostalgia una sociedad agraria premoderna e idea
mundo angloparlante. No obstante, allí los estudios históricos
lizada en la que no existían conflictos sociales significativos,
descansaban en tradiciones intelectuales que reflejaban un or
la primera reafirmaba la modernidad y con ella un orden so
den social diferente al de los países de la Europa continental.
cial democrático. Mientras que la antigua "Escuela Científica"
A pesar del alto grado de industrialización en Inglaterra y Es
estadounidense, que en su admiración por el modelo alemán
tados Unidos, al menos en el sector público la burocratización
de investigación, buscaba las raíces de la América anglosajona
estaba mucho menos avanzada que en el continente europeo.
en un pasado germánico primigenio, los Nuevos Historiado
La "sociedad civil", como ha sido llamada desde los tiempos de
res enfatizaban el abismo que los separaba del pasado europeo
los filósofos morales escoceses,41 era mucho más independien
te del Estado en el pensamiento inglés o estadounidense que premodemo. Para ellos, Estados Unidos era un país de inmi
en los conceptos de Hegel y Ranke sobre el ámbito social. Esta grantes, quienes definían el carácter tanto de la "frontera" rural
apertura se reflejaba en una menor inclinación por buscar ex en el Oeste como el de las populosas ciudades del Este. Una
plicaciones totalizantes sobre los sucesos por parte de los histo historia política estrecha ya no era suficiente. Las ciencias que
riadores y cientistas sociales ingleses y estadounidenses, de lo interesaban a los Nuevos Historiadores eran aquellas que se
que era el caso entre sus colegas en Francia y en Alemania. ocupaban de la sociedad moderna, primordialmente la econo
mía y la sociología, pero también la psicología. La fe en un
41 Véase Adam Ferguson, Essay on the History o f Civil Society (Edim consenso estadounidense, que había sido tan importante para
burgo, 1767). la historiografía anterior, era reemplazada ahora por una nueva

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perspectiva que era más consciente de las diferencias que di descubrieron un nuevo consenso nacional durante la Guerra
vidían a la población, sin por ello pasar por alto los elementos Fría.44 Para ellos, Estados Unidos era, en contraste con Euro
que contribuían a un sentido de comunidad nacional. pa, una sociedad genuinamente sin clases, libre de divisiones
Es difícil reducir la Nueva Historia a un denominador co ideológicas que, con excepción de la Guerra Civil, estaba libre
mún. Charles Beard veía los conflictos económicos y socia de conflictos graves. Y la Guerra Civil, sostuvieron, podría ha
les como los factores decisivos en la historia estadounidense. berse evitado si los abolicionistas y sus opositores más extre
James H. Robinson, Vemon Parrington y Cari Becker enfatiza mos no hubieran inyectado un fervor ideológico tan fuerte en
ban el papel de las ideas, mientras que Perry Miller lo hacía con sus argumentos. Creían que la creciente economía capitalista
el de la religión. Una narrativa carente de reflexión ya no era de mercado había eliminado los últimos resabios de conflicto
suficiente. Por una parte, Tumer, en su discurso ante la Ame social. En 1960, Daniel Bell proclamó "el fin de la ideología".45
rican Historical Association (1893), "El significado de la fron En esos años iniciales de la Guerra Fría, la historia y la socie
tera en la historia estadounidense",42 y Beard, en su E con omic dad estadounidenses eran proclamadas como modelo para un
Interpretations o f the Am erican C onstitution (1913) plantearon "mundo libre". Desde su perspectiva, una sociedad que había
conscientemente un problema histórico que presuponía un logrado la eficiencia industrial y creado un mercado masivo de
marco teórico. Por otra parte, aunque los Nuevos Historiadores consumo requería una historia y una ciencia social adecuada a
elegían selectivamente algunos aspectos de las ciencias socia las realidades del mundo moderno. Para tales efectos, el com
les, no querían transformar la historia en una ciencia social putador apareció justo a tiempo. Cada vez más, los métodos
sistemática, como sí lo deseaban Durkheim y Simiand en Fran cuantitativos eran utilizados por la investigación histórica no
cia, y Marx, Lamprecht y Max Weber en Alemania. Su relación sólo en Estados Unidos, sino también en Inglaterra, Francia, Es-
con las ciencias sociales era poco cercana y ecléctica, como candinavia y otras regiones, incluyendo al mundo socialista. La
también ocurre con Henri Berr en Francia y Henri Pirenne43 cuantificación fortaleció la pretensión de las ciencias sociales
en Bélgica. Los Nuevos Historiadores eran bastante optimistas de ser consideradas como disciplinas científicas.
respecto de la evolución de la sociedad hacia metas democráti La aplicación de los métodos cuantitativos a los fenóme
cas, pero, como Berr y Pirenne, no buscaban descubrir leyes de nos sociales no implica, sin embargo, una transición hacia una
progreso irreversible. ciencia social analítica y sistemática. Muy frecuentemente, la
En las dos primeras décadas después de la Segunda Guerra cuantificación no es más que una forma de apoyar los argu
Mundial, los fundamentos políticos y científicos de los "Histo mentos con evidencia estadística. Con el desarrollo de la tecno
riadores Progresistas", como se autodenominaban los Nuevos logía computacional, los estudios cuantitativos se multiplica
Historiadores, fueron finalmente desafiados. Los historiadores ron en la década de 1950 en Estados Unidos, pero también en
otras partes y en varios campos de investigación. En la historia
42 Frederick Jackson Turner, "The Significance of the Frontier in Ameri
can History", reimpreso en Tumer, The Frontier in American History (Nueva 44 John Higham, "Beyond Consensus: The Historian as Moral Critic",
York, 1920), 1-38. American Historical Review 67 (1961-62), 609-625.
43 Bryce Lyon, H enri Pirenne. A Biographical a nd Intellectual Study 45 Daniel Bell, The End o f Ideology: On the Exhaustion o f Political Ideas
(Gante, 1974). in the Fifties (Nueva York, 1960).

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política, los patrones de conducta electoral fueron correlacio sólo indirectamente por medio de categorías socialmente de
nados con otras variables sociales. La demografía histórica se terminadas. En último término, las ciencias sociales versaban
estableció como una disciplina cuantitativa, especialmente en sobre las relaciones humanas, que debían ser entendidas cua
Francia e Inglaterra. En Estados Unidos, la movilidad social fue litativamente, aunque los datos cuantitativos podían ser útiles
examinada con la ayuda de los censos que se vienen realizando para definir el contexto empírico de esas relaciones.
cada diez años desde 1790. Finalmente, los métodos cuantitati La investigación marcadamente cuantitativa que jugó un
vos prestaron más y más ayuda al análisis de los procesos eco papel tan importante en los estudios históricos de la década
nómicos, aunque también podían ser utilizados para explorar de 1970, especialmente en Estados Unidos y Francia, sin em
aspectos culturales, visiones de mundo, actitudes y patrones bargo, suponía frecuentemente un concepto de ciencia que
de conducta. Particularmente en Francia e Inglaterra, los ar los estudios históricos podían satisfacer sólo si formulaban sus
chivos parroquiales fueron analizados con la ayuda de com conclusiones en lenguaje cuantitativo. En 1973, Emmanuel Le
putadores para revelar información sobre la constitución de Roy Ladurie comentó que "la historia que no es cuantificable
las familias, los nacimientos, casamientos, defunciones y temas no tiene derecho a llamarse científica".46 Esta perspectiva ad
de propiedad, es decir, métodos que proporcionaban las bases quirió importancia en las décadas de 1960 y 1970 gracias a
de la demografía histórica. Los datos sobre la edad de contraer los adelantos en tecnología computacional y la concurrente
matrimonio y los nacimientos ilegítimos suministraron infor transformación de la economía. En un informe preparado para
mación sobre la conducta sexual y con ello perspectivas sobre la UNESCO en 1979 sobre las nuevas tendencias en la historia,
las ideas de moralidad por parte de aquella población incluida Geoffrey Barraclough afirmó que "la búsqueda de la cuanti-
en los registros. En Francia, el examen de miles de testamentos ficación es sin lugar a dudas la tendencia más poderosa en
proporcionó información importante sobre las cambiantes acti historia, el factor que por sobre todos los demás distingue los
tudes en tomo a la muerte y la religión y, por lo tanto, respecto enfoques históricos de la década de 1970, de aquellos de la dé
del nivel de secularización de la sociedad. cada de 193 O".47 Como he sugerido, debemos distinguir aquí
No resulta sorprendente que los estudios cuantitativos en entre, por una parte, la aplicación ocasional de los métodos
contraran un arraigo más fuerte en la historia económica. Tan cuantitativos que ha sido común en la historia social, y espe
to Marx como Weber habían utilizado un concepto de cien cialmente económica, por varias décadas y, por otra, el concep
cia social que, por una parte, insistía en el uso de conceptos to de historia como una ciencia dura que opera con modelos
claramente definidos y, por la otra, tomaba en consideración matemáticos. Entre estos dos polos ha surgido una tendencia
el hecho de que, en las ciencias sociales, en contraste con las en Estados Unidos, y también en Francia y en Escandinavia,
naturales, estos conceptos debían tomar en cuenta tanto la que se autodenomina "ciencia social histórica". Un ejemplo de
particularidad como también los elementos comparables de las procesamiento electrónico masivo de datos fue el gigantesco
sociedades, proporcionando así medios para explorar la red de
significados y valores que le daba coherencia a estas socieda 46 Emmanuel Le Roy Ladurie, Le territoire de l'historien (París, 1973). La
des. Además reconocieron que las ciencias naturales eran tam referencia proviene de la edición en inglés, The Territory o f the Historian
(Chicago, 1979), 15.
bién productos de la cultura humana y que podían entenderse 47 Geoffrey Barraclough, Main Trends in History (Nueva York, 1979), 89.

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La s t r a d ic io n e s e s t a d o u n id e n s e s d e h is t o r i a s o c ia l La h is t o r io g r a f í a d e l s ig l o XX

"P hiladelphia S o c ial H istory Project", cuyo propósito era estu d e l crecimien to eco n ó m ico : un man ifiesto n o co m un ista ,49 adop
diar a toda la población de Filadelfia a partir de los censos ta formas similares en todas las sociedades modernas o moder
del siglo XIX para obtener información precisa sobre movi nizantes. Por eso la fórmula de Marx, "el país industrialmente
lidad social. Un enfoque no muy diferente de historia social más desarrollado le muestra al que lo es menos una imagen de
fue el de la histo ire s é r ie lle en Francia, que examinó por medio su propio futuro",50 también se aplica a Rostow. (En contra de
de datos masivos, que cubrían largos períodos de tiempo, las este supuesto, Alexander Gerschenkron51 argumentó que otros
continuidades y cambios no sólo en las relaciones económicas países iniciaron su industrialización más tarde y bajo condicio
y sociales, sino también, como veremos, en el estudio de las nes políticas y sociales muy diferentes a las de Inglaterra y por
mentalidades. lo tanto no son completamente comparables). 3) El proceso de
Quizás los defensores más importantes de una historiogra modernización económica necesariamente conlleva la moder
fía que tomaba como modelo a las ciencias duras eran quienes nización política, esto es, conduce a una sociedad de mercado
se agrupaban bajo el rótulo de la "Nueva Historia Económica" y a una democracia liberal parlamentaria, como lo demuestran
en Estados Unidos. Partiendo de los supuestos de la economía las naciones industriales occidentales después de la Segunda
clásica, los Nuevos Historiadores Económicos trabajaban con Guerra Mundial. 4) El método cuantitativo es aplicable no sólo
modelos de crecimiento económico aislados de la política y a los procesos económicos, sino también a los políticos.
la sociedad. De aquí que en su famoso estudio contrafactual, En 1974 se publicó el estudio de Fogel y Stanley Engerman
Railro ads a n d Am erican E con omic G ro w th *8 Robert Fogel y basado en datos computacionales sobre la esclavitud en el sur
Douglass North, utilizando datos exclusivamente económicos, de Estados Unidos.52 Como afirmaron en el prefacio, los auto
plantearon la pregunta de cómo habría sido la economía de Es res querían contestar de una vez por todas la controvertida pre
tados Unidos si no se hubiera desarrollado el sistema ferrovia gunta en torno a la rentabilidad de la esclavitud, pero sobre la
rio. La Nueva Historia Económica operaba con cuatro supuestos base de fuentes cuantificables que proporcionaran información
fundamentales: 1) que hay leyes válidas generales que gobier irrefutable sobre la calidad material de la vida de los esclavos,
nan la conducta económica y que corresponden esencialmente como también sobre su vida familiar y su ética laboral. El libro,
a las formuladas por Adam Smith y David Ricardo. Estas leyes que al principio fue aclamado por la prensa estadounidense
operan sin obstáculos, puesto que las fuerzas políticas, ideoló como un trabajo científico convincente, fue muy pronto some
gicas y religiosas, así como otras, impiden que esto ocurra. Sin tido a una crítica devastadora tanto por parte de los historiado
embargo, ellas representan un modelo teórico de cómo debe res sociales convencionales como por parte de los historiadores
funcionar la economía en condiciones ideales de libre merca económicos, quienes entendían cuán difícil resulta transformar
do. 2) La economía capitalista se caracteriza por su crecimiento
49 Walt Rostow, Las etapas del crecimiento económico: un manifiesto no
constante, el cual, como postuló Walt Rostow en su L as e tapas
comunista (México D.R, 1961).
50 Karl Marx, "Preface" a Capital, tomo I (Nueva York, 1977).
51 Alexander Gerschenkron, Economic Backwardness in Historical Pers-
pective (Cambridge, Mass., 1962).
48 Robert Fogel y Douglass North, Railroads and American Economic 52 Robert Fogel y Stanley Engerman, Time on the Cross, 2 tomos (Nueva
Growth (Baltimore, 1964). York, 1974).

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Las t r a d ic io n e s e s t a d o u n id e n s e s d e h is t o r ia s o c ia l

la evidencia cualitativa en formulaciones cuantitativas.53 Esto


no impidió que Fogel fuera contratado por Harvard para ocu
par una prestigiosa cátedra y, en 1994, junto a Douglass North,
recibir el Premio Nobel de economía. La ciencia histórica que
Fogel rechazaba se distinguía, a su juicio, de otras ciencias so
ciales por su continua dependencia en una forma de discurso
libre de lenguaje técnico y por lo tanto más accesible a un pú
blico lector educado. Para Fogel, esto no era compatible con la
verdadera ciencia; los historiadores, como todos los científicos,
debían ser especialistas con entrenamiento técnico que se co
municaran con otros especialistas mediante el lenguaje de la
ciencia formal.54 Fogel, a pesar de su insistencia en el carácter
objetivo y valóricamente libre de la ciencia histórica -en este
sentido no muy diferente a Ranke, quien también enfatizaba la
imparcialidad y objetividad del historiador- procedía a partir
de supuestos que no eran, de manera alguna, valóricamente
libres. En el caso de Fogel, su identificación con una economía
orientada al crecimiento y al consumo le hacían desestimar los
peligros inherentes a este modelo.

53 Herbert Gutman, Slavery and the Numbers Game: A Critique o f Time


on the Cross (Urbana, 1975).
54 Véase Robert Fogel y Geoffrey Elton, Which Road to the Past? Two
Views o f History (Nueva York, 1983).

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