CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA LIMA - Sistema de
Notificaciones Electronicas SINOE
SEDE BASADRE,
Asistente Judicial (notificaciones):BRACAMONTE ESCOBEDO Emma
Beatriz FAU 20546303951 soft
Fecha: 07/08/2023 [Link],Razón: NOTIFICACIÓN
JUDICIAL,[Link]: LIMA / LIMA,FIRMA DIGITAL
PODER JUDICIAL DEL PERU 07/08/2023 [Link]
CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA CEDULA ELECTRONICA Pag 1 de 1
LIMA EXPEDIENTE JUDICIAL ELECTRÓNICO Número de Digitalización
Sede Basadre 0000684126-2023-ANX-JR-CI
Av. Jorge Basadre Grohmam N° 157, Urb Del Fundo San Isidro
*420231669072023010131801532000*
420231669072023010131801532000023
NOTIFICACION N° 166907-2023-JR-CI
EXPEDIENTE 01013-2023-0-1801-JR-CI-22 JUZGADO 21° JUZGADO CIVIL
JUEZ RONQUILLO PASCUAL, JIMMY JAVIER ESPECIALISTA LEGAL AGUILAR MARCELO ROLY JAVIER
MATERIA DECLARACION JUDICIAL
DEMANDANTE : FERNANDEZ ALARCON, MARIO
DEMANDADO : MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE UTCUBAMBA ,
DESTINATARIO FERNANDEZ ALARCON MARIO
DIRECCION : Dirección Electrónica - N° 124563
Se adjunta Resolución NUEVE de fecha 03/08/2023 a Fjs : 11
ANEXANDO LO SIGUIENTE:
RESOLUCION NUEVE
7 DE AGOSTO DE 2023
CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA LIMA - Sistema de
Notificaciones Electronicas SINOE
SEDE BASADRE,
Juez:RONQUILLO PASCUAL Jimmy Javier FAU 20546303951 soft
Fecha: 03/08/2023 [Link],Razón: RESOLUCIÓN JUDICIAL,[Link]:
LIMA / LIMA,FIRMA DIGITAL
CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA
LIMA - Sistema de Notificaciones
Electronicas SINOE
SEDE BASADRE,
Secretario:AGUILAR MARCELO
ROLY JAVIER /Servicio Digital -
Poder Judicial del Perú
Fecha: 03/08/2023 [Link],Razón:
RESOLUCIÓN
JUDICIAL,[Link]: LIMA / Corte Superior de Justicia de Lima
LIMA,FIRMA DIGITAL
VIGÉSIMO PRIMER JUZGADO CIVIL DE LIMA
EXPEDIENTE : 01013-2023-0-1801-JR-CI-22
MATERIA : DECLARACION JUDICIAL
JUEZ : RONQUILLO PASCUAL, JIMMY JAVIER
ESPECIALISTA : AGUILAR MARCELO ROLY JAVIER
DEMANDADO : REGIST. NAC. DE IDENTIF. Y ESTADO CIVIL ,
MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE UTCUBAMBA ,
DEMANDANTE : FERNANDEZ ALARCON, MARIO
SENTENCIA
RESOLUCIÓN NÚMERO NUEVE
San Isidro, dos de agosto
Del dos mil veintitrés. -
VISTOS: Puestos a despacho para emitir sentencia; de su análisis se tiene:
I. PARTE EXPOSITIVA:
DEL ESCRITO DE DEMANDA:
Por escrito de fojas 03 a 11, Mario Fernández Alarcón, interpone demanda de
cambio de prenombre solicitando que se ordene el cambio del primer
prenombre del demandante en su partida de nacimiento, de “MARIO ”a
“CINTHYA RAFAELA”, quedando su nombre completo como CINTHYA
RAFAELA FERNANDEZ ALARCON y que, posteriormente, este cambio se
realice en su documento nacional de identidad.
En la fundamentación fáctica de la demanda se señala, principalmente, lo
siguiente:
(i) Los padres del demandante inscribieron la partida de nacimiento del
recurrente ante la Municipalidad Provincial de Utcubamba con el
nombre de “Mario” correspondiendo tal nombre masculino al sexo
biológico con el que éste nació.
(ii) Durante su etapa de crecimiento y el desarrollo de su personalidad, el
demandante no ha aceptado su nombre masculino como su sexo
biológico, habiendo asumido una identidad sexual de género distinta,
esto es, el femenino.
(iii) Hasta la actualidad se identifica en su medio afectivo y social con el
nombre femenino de Cinthya Rafaela.
1
(iv) El Informe Psiciológico N° 02008554 emitido por la Psicóloga Cecilia de
La Rosa Valverde con [Link].P. 2760, indica que el demandante se
encuentra orientado en tiempo y espacio, presenta adecuadamente
funciones de atención, concentración y memoria. Su apariencia rostro,
cabello, vestimenta, gestos y formas de expresión es de sexo femenino. Y
se concluye de nombre como Cinthya Rafaela, compatibilidad
psicosexual y rol de género femenino consiente de su decisión y
autopercepción.
(v) Las pretensiones del demandante no sólo se amparan en consideraciones
meramente subjetivas, ni científicas, sino que las mismas encuentran
asidero en el Derecho Supranacional sobre Derechos Humanos.
(vi) De seguir ostentando el nombre de “Mario”, sin corresponder éste a su
verdadera identidad sexual, se produce una flagrante violación al
derecho de identidad personal y a su libre configuración.
DEL ESCRITO DE CONTESTACIÓN DE DEMANDA DE LA
PROCURADURIA PÚBLICA DEL REGISTRO NACIONAL DE
IDENTIFICACIÓN Y ESTADO CIVIL - RENIEC
Por medio de su escrito de fojas 61 a 74, la Procuraduría Pública del Registro
Nacional de Identificación y Estado Civil - RENIEC, contesta la demanda
señalando, principalmente, lo siguiente:
(i) La normatividad vigente prohíbe expresamente cualquier cambio o
adición de un nombre inscrito a fin de salvaguardar los principios que
rigen en el sistema registral de identidad; sin embargo, de manera
excepcional, se faculta exclusivamente al juez a ordenar tales
modificaciones, si existen y se demuestran motivos justificados para
ello.
(ii) Los procesos de cambio de nombre que tienen como finalidad la
modificación del nombre [prenombres y/o apellidos] o la identidad del
ciudadano, solo tienen efecto respecto de su partida o acta de nacimiento,
pues es el documento donde se consigna y prueba el nombre, según el
artículo 25 del Código Procesal Civil, que establece: “La prueba referente
al nombre resulta de su respectiva inscripción en los registros de estado civil".
(iii) Nuestra legislación regula la existencia de dos únicos sexos, que se
derivan del acto biológico del nacimiento y no de géneros que se derivan
del desarrollo social y psicológico del individuo, según se desprende del
artículo 4 del Código Civil.
(iv) Pretender el cambio de prenombre bajo el argumento de que la identidad
de género es sentirse varón o mujer, elevando a una categoría jurídica un
sentimiento que no guarda alguna implicancia jurídica en la legislación
nacional, resultaría improcedente.
(v) Los cambios de nombre por identidad de género no pueden ser
decididos en sede jurisdiccional [sea civil o constitucional], sino que
compete de manera exclusiva y excluyente al legislador, en tanto a la
fecha no existe normativa que lo regule. Y de amparar estas pretensiones
implicaría invadir las competencias propias del legislador, contraviniedo
el principio de corrección funcional y el de separación de poderes.
2
(vi) El derecho a la identidad no implica que cada persona se asigne la
identidad que se le ocurra o que tenga el número de identidades que
quiera, sino la identidad que le corresponde, de acuerdo al marco
normativo nacional vigente.
DEL ESCRITO DE CONTESTACIÓN DE DEMANDA DE LA
MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE UTCUBAMBA.
Por medio de su escrito de fojas 111 a 116, la Municipalidad Provincial de
Utcubamba, contesta la demanda señalando, principalmente, lo siguiente:
(i) La normativa vigente prohíbe expresamente para todos sus
connacionales sin discriminación alguna cualquier cambio o adición de
un nombre, con la finalidad de salvaguardar los principios que rigen en
el Sistema Registral de Identidad, sin embargo, de manera excepcional,
se faculta exclusivamente al Juez ordenar tales modificaciones, si existen
y se demuetran motivos justificados para ello; tal como lo establece el
artículo 29 del Código Civil.
(ii) El demandante solo argumenta la identidad de género, el cual consiste
en sentirse varón o mujer, un sentimiento que no guarda alguna
implicancia jurídica en nuestra legislación, el mismo que constituiría un
absurdo jurídico conforme ha sido expuesto en el presente caso.
(iii) No se ha acreditado los motivos reales que justifiquen el cambio de
nombre, ya que no existe norma legal que regule de manera general estas
implicancias en el presente proceso, por lo que no resultaría amparable y
no obedecen a criterios objetivos, es decir, no existe motivo justificado
exigible, toda vez que el nombre del recurrente no denota significado
grosero, inmoral o ridículo y tampoco es contrario al orden público y a
las buenas costumbres, ni ofensivo al sentimiento cívico, religiso o moral
de la comunidad, por lo que solicita sea declarada infundada.
DE LA ABSOLUCIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO
Por escrito de foja 81 a 68, el Ministerio Público, representado por la Quinta
Fiscalía Provincial de Familia de Lima, ha absuelto el traslado de la demanda
concluyendo que es deber jurisdiccional determinar su la presente solicitud de
autos resulta amparable, debiendo para ello valorar si lo resuelto afectaría a las
normas de orden público de la sociedad.
SINTESIS DE ACTOS PROCESALES
a) Mediante resolución número uno, de fecha 30 de marzo último, se
resuelve admitir a trámite la demanda, confiriéndole traslado a la parte
emplazada, y se cita a audiencia a las partes.
b) Por resolución tres, de fecha cinco de junio del dos mil veintitrés, se tiene
por contestada la demanda por el Registro Nacional de Identificación y
Estado Civil - RENIEC.
c) Por resolución cinco de fecha trece de junio del dos mil veintitrés, se
dispusó reprogramar la audiencia.
3
d) Por resolución número seis, de fecha dieciocho de julio del dos mil
veintitrés, se tiene por contestada la demanda por la Municipalidad
Provincial de Utcubamba.
e) Con fecha 01 de agosto último, se ha llevado adelante la audiencia única
quedando los autos expeditos para emitir sentencia.
II. PARTE CONSIDERATIVA:
PRIMERO: Que, toda persona tiene derecho a la tutela judicial efectiva con
sujeción a un debido proceso, norma prevista en el inciso tercero del artículo
ciento treinta y nueve de la Constitución Política del estado y procesalmente
expresado en el artículo I del Título preliminar del Código procesal Civil y
artículo séptimo de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Perú.
SEGUNDO: Tal como lo establece el artículo 196° del Código Procesal Civil, la
carga de la prueba corresponde a quien afirma los hechos que configuran su
pretensión, o a quien los contradice alegando nuevos hechos; asimismo, los
medios probatorios son valorados por el Juez en forma conjunta, utilizando su
apreciación razonada; sin embargo, en la resolución sólo serán expresadas las
valoraciones esenciales y determinantes que sustenten su decisión, conforme a
lo preceptuado en el artículo 197° del Código acotado.
TERCERO: Que, el nombre es la designación con la cual se individualiza al
sujeto y que le permite distinguirse de los demás. El nombre tiene dos
componentes: el prenombre y los apellidos, y constituye el elemento
característico individual del sujeto y es elegido por los padres o por el que hace
la inscripción registral. Recoge datos históricos de la persona que la
singularizan de los demás y provee la información base para la emisión del
DNI. Es obligatorio tenerlo y usarlo; es inmutable, salvo casos especiales; no es
comercial, puesto que es personalísimo, aun cuando se transmita por
procreación; es imprescriptible, aunque se deje de usar o se utilice un conocido
seudónimo1. Así el artículo 19° del Código Civil señala que toda persona tiene
el derecho y el deber de llevar un nombre. En ese sentido, es un deber y un
derecho de toda persona exigir que se le designe por su propio nombre y de
oponerse a todo acto destinado a contestarlo, distorsionarlo o usurparlo, y es su
deber no usar el nombre que no le corresponde.
CUARTO: Que, la identidad está dada por el conjunto de rasgos propios de un
individuo, determinando su personalidad individual que lo caracteriza frente a
los demás, siendo que es derecho de contenido complejo en tanto abarca la
realización de otros derechos como son el nombre, la nacionalidad y las
relaciones familiares. Así, el nombre es un derecho humano y constituye un
elemento del derecho a la identidad, pues permite la identificación,
individualización y la pertenencia de una persona a una familia y a una
comunidad. Justamente al cumplir estas funciones primordiales de
1
Véase: STC N° 2273-2005-PHC/TC.
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individualización y de identificación, el derecho al nombre es una de las
manifestaciones de la identidad en la vida comunitaria que hace posible el
ejercicio de derechos tales como la ciudadanía, la educación, la seguridad social,
el trabajo y la obtención de una partida de nacimiento, entre otros. En ese
sentido, el artículo 29° del Código Civil establece que nadie puede cambiar su
nombre ni hacerle adiciones salvo que existan motivos justificados para ello;
siendo que estos tienen como fundamento principal la protección del derecho
de identidad de la persona, y por ende de su dignidad.
QUINTO: Que, para resolver la presente litis es menester tener presente que
entre los atributos esenciales de la persona, ocupan lugares primordiales el
respeto a la libertad y a la dignidad del ser humano, así como el respeto al
derecho a la identidad personal.
La Constitución Política del Estado en su artículo 2, inciso 24, literal “a”, señala
que: “Todos tienen derecho a la libertad, y, por consiguiente: Nadie está obligado a
hacer lo que la ley no manda, ni impedido de hacer lo que ella no prohíbe.” Por el
derecho a la libertad debemos entender a aquella facultad que le permite a un
sujeto el libre desarrollo de su personalidad a través de la adopción y
realización de un determinado proyecto de vida, y asimismo, el poder que uno
tiene para que, dentro de sus relaciones privadas, pueda establecer las reglas
jurídicas cuya actuación permitirá la satisfacción de sus intereses.
Asimismo, de acuerdo con el artículo 1 de la Constitución Política del Estado:
“La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la
sociedad y del Estado.” Sobre el particular, el Tribunal Constitucional en la
Sentencia STC N° 2868-2004-TC de fecha 24 de noviembre de 2004, Fundamento
23 ha señalado que: “El respeto por la persona se convierte en el leit motiv que debe
informar toda actuación estatal. Para tales efectos, la Constitución peruana no distingue
a las personas por su opción y preferencias sexuales; tampoco en función del sexo que
pudieran tener. Se respeta la dignidad de la persona. El carácter digno de la
persona, en su sentido ontológico, no se pierde por el hecho de que se haya cometido un
delito. Tampoco por ser homosexual o transexual o, en términos generales, porque se
haya decidido por un modo de ser que no sea de aceptación de la mayoría. Como lo ha
sostenido la Corte Suprema Norteamericana, “Estos asuntos, relativos a las más íntimas
y personales decisiones que una persona puede hacer en su vida, decisiones centrales
para la autonomía y dignidad personal, son esenciales para la libertad [...]. En la esencia
de la libertad se encuentra el derecho a definir el propio concepto de la existencia, el
significado del universo y el misterio de la vida humana. La creencia sobre estos asuntos
o la definición de los atributos de la personalidad no pueden ser formados bajo la
compulsión del Estado” [Planned Parenthood of Southeastern v. Casey, 505 US 833
(1992)].”
Finalmente, a nivel constitucional, el derecho a la identidad se encuentra
consagrado en el inciso 1) del artículo 2 de nuestra Constitución Política: “Toda
persona tiene derecho a la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y
física y a su libre desarrollo y bienestar. El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto
5
le favorece.” Por el derecho a la identidad debemos entender a aquella facultad
que le permite a un sujeto identificarse con datos como el nombre, domicilio,
nacionalidad, etc., (identidad estática) y con su proyección social, es decir, con
el conjunto de sus convicciones políticas, económicas, religiosas, culturales,
sexuales, etc. Respecto al derecho a la identidad y al cambio del nombre en
jurisdicción civil, el Tribunal Constitucional se ha pronunciado en la STC N°
2273-2005-PHC/TC, en su fundamento 13 y 21 de la siguiente forma:
“El nombre es la designación con la cual se individualiza al sujeto y que le permite
distinguirse de los demás. El nombre tiene dos componentes: el prenombre y los
apellidos. El nombre es el elemento característico individual del sujeto, libre de toda
vinculación preestablecida. Se refiere al nombre de pila, el cual es libre y es elegido por
los padres o por el que hace la inscripción en el registro civil. La elección de un segundo
o más nombres es facultativa. El nombre recoge datos históricos de la persona que la
singularizan de los demás y provee la información base para la emisión del DNI. Es
obligatorio tenerlo y usarlo; es inmutable, salvo casos especiales; no es comercial, puesto
que es personalísimo, aun cuando se transmita por procreación; es imprescriptible,
aunque se deje de usar, se haya empleado uno más o menos erróneo o se utilice un
conocido pseudónimo.
“El derecho a la identidad es entendido como el derecho de todo individuo a ser
reconocido estrictamente por lo que es y como es. Vale decir, el derecho a ser
individualizado conforme a ciertos rasgos distintivos, esencialmente de carácter objetivo
(nombres, seudónimos, registros, herencia genética, características corporales, etc.) y
aquellos otros que se derivan del propio desarrollo y comportamiento personal, de
carácter subjetivo (ideología, identidad cultural, valores, reputación, etc.)”.
Es así que el nombre constituye uno de los aspectos de la denominada
identidad estática. Y la regla general es que nadie puede cambiar su nombre ni
hacerle adiciones, por el carácter inmutable que subyace en éste, no obstante,
dicha regla tiene una excepción y se configura cuando existen motivos
justificados y media una autorización judicial, publicada e inscrita, según
establece el artículo 29 de nuestro Código Civil. Serán motivos justificados, por
ejemplo, el hecho de que el prenombre ostente un carácter burlesco, genere
confusión en relación al sexo del titular, no identifique a la persona por su falta
de uso, etc.
En el presente caso, corresponde determinar si nos encontramos ante un nuevo
motivo justificatorio para solicitar un cambio de prenombre como es la
transexualidad de la parte demandante, quien solicita que el prenombre
masculino que le fue asignado al nacer y con el cual no se siente bien y no se
identifica, le sea cambiado por un prenombre femenino con el cual sí se
identifica y va acorde con su identidad y su actual apariencia femenina.
SEXTO: Que, en el presente caso, según la partida de nacimiento de fojas 13, el
demandante nació con fecha 12 de agosto de 1989 y fue declarado y registrado
por su padre ante los Registros Civiles de la Municipalidad Provincila de
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Utcubamba – Bagua Grande con el nombre de MARIO FERNÁNDEZ
ALARCÓN; y lo que peticiona el demandante es el cambio de su primer
prenombre MARIO por el de CINTHYA RAFAELA, pues sostiene que durante
su etapa de crecimiento y el desarrollo de su personalidad, no ha aceptado su
nombre masculino, habiendo asumido una identidad sexual de género distinta,
esto es, el femenino, identificándose en su entorno afectivo y social con el
nombre femenino de CINTHYA RAFAELA. Invoca, además, actos de
discriminación y que el género no se conforma solo con el elemento biológico
sino también con elementos psicológicos, culturales y sociales, y que su nombre
actual no se corresponde con su identidad sexual; sostiene, finalmente, que se
autopercibe del sexo contrario al de nacimiento.
SÉPTIMO: El motivo justificante que expone la parte demandante para solicitar
el cambio del prenombre masculino que se le asignaron al nacer, MARIO
(nombre masculino), por el de CINTHYA RAFAELA (nombre femenino) es que
es con este último nombre con el que en realidad se identifica, pues siente que
pertenece al género femenino, y no al género masculino, además de haber
venido usando dicho prenombre en su entorno social, familiar y laboral.
OCTAVO: Que, el transexualismo “es la forma más extrema de la disforia de
género, manifestando, la persona que lo padece, un sentimiento constante y una
convicción persistente de pertenecer al sexo opuesto; hecho que le crea un
permanente conflicto de identidad de género, siendo éste el aspecto cardinal del
fenómeno. Consecuencia de lo anterior, la persona transexual siente un deseo
intenso de vivir y de ser aceptada como un miembro del género opuesto al sexo
biológico; y por lo general expresan el deseo de modificar su cuerpo, mediante
métodos hormonales y/o quirúrgicos, para hacerlo lo más congruente posible
con el género sentido y deseado”2. Pues bien, la disforia de género –
transexualidad que supone una divergencia o disconformidad entre el sexo
físico y el sexo psíquico o social, guarda relación con los derechos a la libertad e
identidad, anteriormente desarrollados. En efecto, toda persona tiene derecho al
libre desarrollo de su personalidad y el derecho a la identidad, en su aspecto
dinámico, comprende también a la sexualidad que uno siente o experimenta en
el transcurso de su desarrollo e interacción con la sociedad. Ahora bien, en tanto
persona, el transexual, tiene derecho a que se respete y reconozca su dignidad,
lo que se va dar “a través del reconocimiento de su “verdad personal”,
otorgándole la oportunidad de ser un ser libre y permitirle un desarrollo más
óptimo: el de ser realmente un hombre o mujer, tal y como se desarrolla social y
psicológicamente, según su propia determinación personal”3. Por lo que la
respuesta del Estado ante pretensiones como la incoada en la presente acción,
debe darse en el marco del reconocimiento del derecho a la libertad, el derecho
a la identidad (sexual) y el respecto a su dignidad como persona, en mérito de
2
Hurtado, F., Gómez, M. y Donat, F. (2007). Transexualismo y salud mental. Revista de Psicopatología y
Psicología Clínica, Vol. 12(1), 43-57.
3
Sentencia de fecha 20 de octubre del 2009, emitida en el Exp. 0104-2008, por el Juzgado Especializado
en lo Civil de Sn Martín.
7
los cuales el sexo psíquico debe prevalecer sobre el sexo físico, siendo una
manifestación concreta de ello el que a una persona se le asigne un prenombre
que guarde conformidad con su sexo psíquico. En consecuencia, la disforia de
género-transexualidad sí constituye un motivo justificatorio para el cambio de
nombre, por lo que se deben desestimar los argumentos sostenidos por las
demandadas, en el sentido que la identificación de una persona con el género
opuesto no justifica el cambio de nombre, asimismo, se debe desestimar
también su argumento en el sentido que se requiere una regulación previa por
parte del legislador respecto a la posibilidad de que se pueda cambiar el
nombre por razones de identidad de género, desde que –a criterio de este
juzgador- dicha regulación no es necesaria dado que el artículo 29 del Código
Civil, tal y como aparece actualmente regulado, permite la posibilidad de que el
cambio de nombre se pueda dar por motivos justificados, correspondiendo a los
jueces llenar de contenido a dicha excepción, y al hacerlo no se está
quebrantando el principio constitucional de la separación de poderes regulado
en el artículo 43 de la Constitución Política del Estado, pues es la misma norma
la que habilita al Juez a determinar cuándo nos encontraríamos ante un motivo
justificado para que proceda el cambio de nombre; siendo así, ahora debe
verificarse si la demandante ha acreditado la disconformidad entre su sexo
físico o cromosómico con su sexo psíquico o social.
NOVENO: Que, para acreditar la disforia de género la parte demandante
presenta a fojas 26 el Informe Psicológico, de fecha 08 de julio del 2022 realizado
sobre la persona de Mario Fernández Alarcón (demandante), 33 años de edad,
en el que se lee:
Fdo. Cecilia De La Rosa Valverde [Link].P 2760. Informe que aparece haberse
realizado en mérito a una entrevista psicológica y otros instrumentos y técnicas
de evaluación, y que constituye un importante elemento a tener en cuenta toda
vez que describe el estado de conciencia de la parte demandante, así como su
estado emocional debido a su necesidad de adecuar su prenombre al aspecto
físico femenino que viene adoptando.
8
Asimismo, se valora el certificado de antecedentes penales de fojas 14, el
certificado de antecedentes judiciales de fojas 15 y el certificado de antecedentes
policiales de fojas 16, con los cuales se puede determinar que el cambio de
nombre que solicita la parte demandante no tiene por objeto evadir ninguna
responsabilidad policial, judicial o penal con dicha identidad. También obra a
fojas 17, un Certificado de inscripción de RENIEC que da cuenta que no aparece
otra persona inscrita con el nombre de Cinthya Rafaela Fernández Alarcón. Y a
fojas 19, obra un certificado de Registro de deudores alimentarios morosos, que
da cuenta que el recurrente no registra deuda de morosidad, y de fojas 18 a 27
obra el Reporte de Credito Infocorp, documentos en los cuales se aprecia que la
demandante no registra deudas que podría estar buscando eludir.
Así también en su declaración de parte que aparece en el acta de audiencia
única, la parte demandante ha señalado que en su círculo familiar, social y
laboral se identifica con los prenombres Cinthya Rafaela, y que lo que busca con
la presente acción es que en su documento de identidad y sus futuros
documentos figuren los prenombres con los que ella se identifica.
Por otro lado, de las fotografías que obran a fojas 20 en las que la parte
demandante aparece tanto sola como con terceras personas, se puede apreciar
que ésta tiene una apariencia femenina, lo que también fue verificado por este
juzgador durante la audiencia única cuya acta obra en autos. Valorándose,
además, que nos encontramos ante una persona de 33 años de edad, lo que nos
permite concluir que nos encontramos ante una persona suficientemente
madura y perfectamente consciente de los alcances materiales y legales de la
decisión que libre y voluntariamente ha tomado de optar por adecuar su
identidad estática al sexo femenino.
Todo esto explica la necesidad de la parte demandante de adecuar su nombre a
la identidad femenina que ha decidido adoptar y que se traduce en actos
concretos como su apariencia física y el sometimiento a tratamiento hormonal e
intervenciones quirúrgicas conforme ha referido en su declaración de parte y
conforme da cuenta su propio aspecto físico.
DÉCIMO: Todos estos elementos, las afirmaciones de la propia demandante
sobre su condición de persona transgénero (disforia de género), así como el
informe psicológico que da cuenta de lo mismo, las fotografías que obran en
autos donde se aprecia el cambio de apariencia física de la parte demandante,
permiten advertir que ésta se identifica con el género femenino y, en
consecuencia, su nombre debe ser congruente con dicha identidad, pues de no
darse esto la parte demandante continuaría en un estado de insatisfacción y
expuesta a situaciones incómodas e incluso de discriminación, frustrándose así
su libre desarrollo. Por consiguiente, la condición de transgénero de Mario
Fernández Alarcón ha quedado acreditada y sus prenombres deben ser
congruentes con su sexo psíquico o social. Es en ejercicio de su derecho a la
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libertad que la parte solicitante ha elegido llevar una vida conforme a la
identidad sexual femenina, distinto al género masculino con el cual nació, y esta
decisión es tan relevante para su vida, y no afecta la vida de los demás, que es
digna de tutela, por lo que el Estado representado por el Poder Judicial en este
caso, debe tratarla con respeto a su dignidad como persona y a su libre elección
como ser humano. En conclusión la solicitante ha acreditado la existencia de un
motivo justificado para concederle el cambio de prenombre que solicita, pues
ello permitirá el bienestar y tranquilidad de la parte demandante a efectos de
desenvolverse con normalidad en su entorno social, familiar y laboral,
coadyuvando así a su desarrollo profesional y personal, los cuales no pueden
seguir viéndose obstaculizados por una patología en su identificación; todo lo
cual forma convencimiento en este juzgador de que el cambio de prenombres
solicitado constituye una medida que afianza el proceso de desarrollo de la
personalidad de la parte demandante y coadyuva a la realización de su
proyecto de vida, asegurando de esta manera una cabal individualización e
identificación acorde con su dignidad, lo cual le permitirá el ejercicio de sus
otros derechos fundamentales.
DÉCIMO PRIMERO.- A nivel jurisprudencial ya se han dado casos de cambio
de nombre por razones de transexualidad, pudiéndose ver, por ejemplo, los
pronunciamientos del Tribunal Constitucional STC N° 2273-2005-PHC/TC de
fecha 20 de abril de 2006 (Caso Karen Mañuca), STC N° 00139-2013-AA de fecha
18 de marzo de 2014 (Caso P.E.M.M.) y STC N° 06040-2015-PA/TC de fecha 21
de octubre del 2016 (Caso Ana Romero Saldarriaga); asimismo, a nivel del
Poder Judicial se puede mencionar el sentencia de fecha 1 de abril de 2011
emitida en el Expediente N° 60284-2008, por el Juzgado Especializado en
Ejecución de Sentencias Supranacionales de la Corte Superior de Justicia de
Lima (caso Fiorella Cava).
DÉCIMO SEGUNDO.- Que, finalmente, es pertinente señalar que este cambio
de prenombres debe ser debidamente publicitado, tal y como lo establece el
artículo 29 del Código Civil, a fin de que las personas que pudiesen sentirse
afectadas con tal cambio puedan impugnarlo en sede judicial.
Por estas consideraciones, normas invocadas, el Señor Juez del Vigésimo
Primer Juzgado Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, administrando
Justicia en nombre de la Nación,
III. RESUELVE:
PRIMERO: DECLARANDO FUNDADA la demanda de CAMBIO DE
NOMBRE que obra de fojas 3 a 11.-
SEGUNDO: ORDENO el cambio de prenombres en la partida de nacimiento
del demandante MARIO FERNANDEZ ALARCON, debiendo cambiar su
prenombre por los de CINTHYA RAFAELA, quedando en adelante su nombre
completo como CINTHYA RAFAELA FERNANDEZ ALARCON; y, asimismo,
10
se ordena dicho cambio en el Documento Nacional de Identidad expedido por
el RENIEC; sin costas ni costos del proceso de conformidad con el artículo 413
del Código Procesal Civil.-
TERCERO: De conformidad con lo señalado en el artículo 29 del Código,
publíquese un extracto de la presente resolución vía edicto judicial.-
CUARTO: Cumplido que sea lo anterior, y previo consentimiento, CÚRSESE
los partes correspondientes al RENIEC para la inscripción del cambio de
prenombres en ambos documentos.-
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