Ambos líquidos son imprescindibles para el funcionamiento del oído y, a su vez, tienen un papel
fisiológico a través de dos vías:
Se encargan de activar las células cocleares y vestibulares por la transmisión de las señales
mecánicas.
Ayudan a la transformación de estas señales a través de impulsos nerviosos al poner en marcha
fenómenos moleculares entre los líquidos y las células ciliadas.
Perilinfa: Alto en Sodio, bajo en potasio, Endolinfa: Biseversa
Enfermedad de Ménière
Descripción general
La enfermedad de Ménière es un problema del oído interno que puede causar
mareos, lo cual se conoce como vértigo, y pérdida auditiva. En la mayoría de los
casos, el síndrome de Ménière afecta un solo oído.
La enfermedad de Ménière puede ocurrir a cualquier edad, pero suele aparecer
entre los 40 y los 60 años. Se cree que es una afección de por vida. Sin embargo,
algunos tratamientos pueden aliviar los síntomas y disminuir su efecto en la vida a
largo plazo.
Síntomas
Entre los síntomas de la enfermedad de Ménière se incluyen los siguientes:
Mareos regulares. Tienes una sensación de que todo gira que
comienza y termina repentinamente. Puedes sentir vértigo sin previo
aviso. Generalmente dura de 20 minutos a 12 horas, pero no más de
24 horas. El vértigo grave puede provocar náuseas.
Pérdida auditiva. La pérdida auditiva en la enfermedad de Ménière
puede ir y venir, particularmente en etapas tempranas. Con el tiempo, la
pérdida auditiva puede perdurar y no mejorar.
Zumbido en los oídos. El zumbido en los oídos se denomina tinnitus.
El tinnitus es el término usado para describir la percepción de un
zumbido, rugido, silbido o siseo en tus oídos.
Sensación de inflamación en el oído. Las personas con enfermedad
de Ménière a menudo sienten presión en los oídos. Esto se conoce
como ocupación del oído.
Después de un ataque de vértigo, los síntomas mejoran y pueden desaparecer por
un tiempo. Con el paso del tiempo, puedes experimentar una disminución en la
cantidad de ataques de vértigo.
Cuándo debes consultar con un médico
Consulta al proveedor de atención médica si tienes síntomas de la enfermedad de
Ménière. Existen otras enfermedades que pueden ocasionar estos problemas. Por
lo tanto, es importante determinar lo antes posible la causa de los síntomas.
Causas
Se desconoce la causa de la enfermedad de Ménière. Los síntomas de la
enfermedad de Ménière pueden deberse a un exceso del líquido en el oído
interno, llamado endolinfa. Sin embargo, no está claro qué provoca esta
acumulación de líquido en el oído interno.
Algunos de los problemas que afectan el líquido y pueden derivar en la
enfermedad de Ménière son:
Líquido que drena mal. Esto podría deberse a una obstrucción o una
forma irregular del oído.
Trastornos autoinmunitarios.
Infecciones virales.
Factores genéticos.
Dado que no se ha determinado ninguna causa específica, es probable que la
enfermedad de Ménière se deba a una combinación de factores.
Complicaciones
Las complicaciones más difíciles de la enfermedad de Ménière pueden ser las
siguientes:
Ataques de vértigo inesperados.
Posible pérdida de la audición a largo plazo.
La enfermedad puede aparecer en cualquier momento. Esto puede generar
preocupación y estrés.
El vértigo puede provocar la pérdida de equilibrio, lo que puede aumentar el riesgo
de caídas y accidentes.
Diagnóstico
El proveedor de atención médica te examinará y hará preguntas sobre tus
antecedentes médicos. El diagnóstico de la enfermedad de Ménière debe incluir lo
siguiente:
Dos o más ataques de vértigo, con una duración de 20 minutos a
12 horas cada uno, o hasta 24 horas.
Pérdida auditiva comprobada con una prueba de audición.
Zumbido de oídos o una sensación de taponamiento o presión en el
oído.
La enfermedad de Ménière puede tener síntomas similares a los de otras
enfermedades. Por este motivo, el proveedor de atención médica deberá descartar
otras afecciones que puedas tener.
Evaluación auditiva
Una prueba de audición se conoce como audiometría. Durante una audiometría,
se evalúa si puedes escuchar bien sonidos en diferentes tonos y volúmenes.
También se evalúa si puedes diferenciar las palabras que suenan iguales. Las
personas con la enfermedad de Ménière suelen tener problemas para escuchar
las frecuencias bajas o la combinación de frecuencias altas y bajas. Es posible
que su audición normal esté dentro de las frecuencias medias.
Evaluación del equilibrio
Entre las crisis de vértigo, el sentido del equilibrio vuelve a la normalidad en la
mayoría de las personas que padecen la enfermedad de Ménière. Sin embargo, es
posible que tengas algunos problemas constantes de equilibrio.
Algunas de las pruebas para evaluar el funcionamiento del oído interno son:
Electronistagmografía o videonistagmografía. Estas pruebas miden
el equilibrio mediante un análisis del movimiento ocular. Una parte de la
prueba evalúa el movimiento de los ojos mientras siguen un objetivo.
Otra parte estudia el movimiento de los ojos con la cabeza en diferentes
posiciones. Una tercera prueba, llamada prueba calórica, sigue el
movimiento de los ojos con cambios de temperatura para generar una
reacción del oído interno. El proveedor de atención médica podría
utilizar aire o agua tibios y fríos en el oído para hacer la prueba calórica.
Pruebas en sillón rotatorio. Al igual que la videonistagmografía, esta
pruebe mide el funcionamiento del oído interno según el movimiento
ocular. Debes sentarte en un sillón controlado por computadora que gira
de lado a lado, lo que provoca actividad en el oído interno.
Prueba de potenciales evocados miogénicos vestibulares. Esta
prueba utiliza el sonido para activar distintas partes del oído interno.
Registra cómo reaccionan los músculos al sonido. Puede mostrar los
cambios característicos en los oídos afectados de las personas con
enfermedad de Ménière.
Posturografía dinámica computarizada. Esta prueba muestra cuál es
la parte del sistema de equilibrio de la que más dependes y cuáles son
las que pueden ocasionarte problemas. Las partes del sistema de
equilibrio son la visión, la función del oído interno o las sensaciones de
la piel, los músculos, los tendones y las articulaciones. Debes colocarte
un arnés de seguridad y quedarte de pie descalzo sobre una plataforma.
Luego, debes mantener el equilibrio en diferentes condiciones.
Prueba de impulso cefálico con video. Esta prueba analiza cómo
trabajan en conjunto los ojos y los oídos internos. La prueba de impulso
cefálico con video utiliza el video para medir las reacciones de los ojos
al movimiento repentino. Mientras te concentras en un punto, te girarán
la cabeza rápidamente y sin que lo esperes. Si quitas los ojos del
objetivo cuando te giran la cabeza, significa que tienes un problema de
reflejos.
Electrococleografía. Esta prueba permite observar la reacción del oído
interno a los sonidos. Puede ayudar a determinar si tienes acumulación
de líquido en el oído interno. Sin embargo, esta prueba no se realiza
solo para detectar la enfermedad de Ménière.
Pruebas para descartar otras afecciones
Se pueden utilizar pruebas de laboratorio, diagnóstico de imágenes y otras
pruebas para descartar otras afecciones. Algunas otras afecciones pueden causar
problemas similares a la enfermedad de Ménière, como un tumor cerebral o
esclerosis múltiple.
Tratamiento
No existe cura para la enfermedad de Ménière. Algunos tratamientos pueden
ayudar a reducir la intensidad y la duración de los ataques de vértigo. Sin
embargo, no existe ningún tratamiento para la pérdida auditiva permanente. El
proveedor de atención médica te puede recomendar tratamientos para evitar que
la pérdida auditiva empeore.
Medicamentos para el vértigo
El proveedor de atención médica puede recetar medicamentos para tomar ante un
ataque de vértigo y reducir su intensidad:
Medicamentos para los mareos por movimiento. Los medicamentos
para los mareos por movimiento, como meclizina (Antivert) o diazepam
(Valium), pueden reducir la sensación de que todo da vueltas y ayudar a
controlar las náuseas y los vómitos.
Medicamentos para las náuseas. Los medicamentos como la
prometazina pueden controlar las náuseas y los vómitos durante un
ataque de vértigo.
Diuréticos y betahistina. Estos medicamentos pueden tomarse juntos
o por separado para aliviar el vértigo. Los diuréticos disminuyen la
cantidad de líquido del cuerpo, lo que puede a su vez reducir el exceso
de líquidos en el oído interno. Las betahistinas alivian los síntomas de
vértigo porque mejoran el flujo sanguíneo en el oído interno.
Uso de medicamentos a largo plazo
El proveedor de atención médica puede recetar un medicamento para reducir la
retención de líquidos y sugerir una reducción del consumo de sal. En algunas
personas, esto ayuda a controlar la cantidad e intensidad de los síntomas de la
enfermedad de Ménière.
Terapias y procedimientos no invasivos.
Algunas personas con la enfermedad de Ménière se pueden beneficiar de
procedimientos que no incluyen una cirugía, tales como los siguientes:
Rehabilitación. Si tienes problemas de equilibrio entre los ataques de
vértigo, la terapia de rehabilitación vestibular puede mejorar tu equilibrio.
Audífono. Un audífono en el oído afectado por la enfermedad de
Ménière podría mejorar la audición. El proveedor de atención médica te
puede remitir a un médico especialista en oído, también llamado
audiólogo, para que te recomiende los audífonos más adecuados para
ti.
Si los tratamientos conservadores no dan resultado, el proveedor de atención
médica puede sugerir tratamientos más intensos.
Inyecciones del oído medio
Los medicamentos que se inyectan y absorben en el oído medio pueden ayudar a
aliviar los síntomas del vértigo. Este tratamiento se realiza en el consultorio del
proveedor de atención médica. Las inyecciones pueden incluir lo siguiente:
Gentamicina. Este es un medicamento antibiótico que resulta tóxico
para el oído interno. Ataca la zona enferma del oído que causa el
vértigo. Luego el oído sano asume la tarea de restablecer el equilibrio.
Sin embargo, existe el riesgo de perder más la audición.
Esteroides. Los esteroides, como la dexametasona, también pueden
ayudar a controlar los ataques de vértigo en algunas personas. Es
posible que la dexametasona no funcione tan bien como la gentamicina.
Pero es menos propensa a causar una mayor pérdida auditiva.
Cirugía
Si las crisis de vértigo por la enfermedad de Ménière son intensas y difíciles de
soportar, y los demás tratamientos no han dado resultado, la cirugía puede ser
una buena opción. Algunos de los procedimientos son:
Cirugía del saco endolinfático. El saco endolinfático ayuda a controlar
los niveles de líquido del oído interno. Este procedimiento alivia la
presión alrededor del saco endolinfático, lo que puede mejorar los
niveles de líquido. En ocasiones, un proveedor de atención médica
coloca una sonda dentro del oído para extraer el exceso de líquido.
Laberintectomía. Con este procedimiento, el cirujano extirpa las partes
del oído que provocan el vértigo, lo que produce una pérdida auditiva
completa en dicho oído. Esto permite que el oído sano se encargue de
enviar información sobre el equilibrio y la audición al cerebro. Los
proveedores de atención médica solo recomiendan este procedimiento
si tienes una mala audición o una pérdida auditiva total en el oído
afectado por la enfermedad.
Corte del nervio vestibular. Este procedimiento supone cortar el nervio
vestibular para evitar que la información sobre el movimiento llegue al
cerebro. El nervio vestibular envía información sobre el equilibrio y el
movimiento del oído interno al cerebro. Este procedimiento normalmente
mejora el vértigo y permite conservar la audición en el oído afectado por
la enfermedad. La mayoría de las personas necesita medicamentos que
las dejan en un estado de somnolencia, lo que se llama anestesia
general, y por los que requieren una noche de hospitalización.