Texto: 1ªReyes 18:30-39
Tema: El Avivamiento En El Siglo XXI
Sub: tema: Preparando nuestro altar para su fuego
Introducción:
Es la historia de Elías contra los profetas de Baal, le cuento la historia: Elías
le dice al pueblo que tiene que decidir a quien adorar, a Baal o a Dios, pero que no
pueden adorar a los dos, y propone que se hagan dos sacrificios, que se parta por la
mitad un buey, que servirá para que los profetas de Baal le hagan sacrificio a Baal y él
le hará sacrificio a Dios, pero sugiere no poner fuego debajo del buey y orar y quien
mande fuego y queme el sacrificio, ese será Dios, y lo hacen, los profetas de Baal
danzan y hablan para que su dios derrame fuego y no sucede nada, en cambio Elías ora
a Dios y vayamos a la Biblia a conocer el desenlace.
Lo primero que debemos aprender de esta historia es que:
El fuego de Dios no cae en el desierto, cae donde hay un altar edificado para Dios.
1) Si queremos ver caer el fuego de la presencia de Dios en nuestras vidas,
sabiendo que eso traerá consigo sus bendiciones, debemos preparar el altar de
nuestras vidas.
2) ¿Cuantos entienden lo que significa vivir bajo el fuego de su
presencia? Cualquier otra forma de vida sin su presencia es estéril, el evangelio
del Señor es con palabra y poder, el poder viene de su presencia.
3) En esta iglesia estamos resueltos a predicar en su palabra y su poder.
NO MALDIGAS TU SEQUÍA
1) Elías sabremos que el pasó un proceso de preparación antes de ver caer
el fuego de Dios sobre el altar.
2) ¿Para qué lo estaba preparando Dios? Para cambiar en un día la religión de
toda una nación.
3) Dios comenzó el proceso de cambiar la religión de toda una nación,
enviándoles una gran sequía. 1ªReyes 17:1
4) ¿Porque no usó un terremoto o una plaga? Dios mandó
una sequía porque Baal era el dios de la lluvia, las cosechas, la prosperidad y
la productividad.
5) Muchas veces las “sequias” por las que pasamos, Dios las permite porque él
quiere sacar algún ídolo de dentro de nosotros. ¿Por cuál tribulación estás
pasando hoy? Debes orar para que Dios te muestre lo que quiere arrancar de ti,
para que le puedas construir un altar a Él.
6) Muchas veces Dios permite dificultades en nuestras vidas, en nuestras familias,
en nuestras ciudades y países para que busquemos un avivamiento honesto por
su presencia.
7) Puede ser que Dios te quiera mostrar que lo que
le estorba para mandar fuego de su presencia a tu altar es tu pecado,
tu religiosidad, tu idolatría al dinero, tu comodidad, tu soberbia,
tu desobediencia, etc.
COMO PREPARARNOS PARA RECIBIR SU FUEGO
1. Aprender a depender de Dios.
a) Debemos aprender a depender de Dios aunque sus métodos sean a veces un
poco extraños. 1ªReyes 17:2-6
b) Dios no preparó un comedor para Elías, ni lo mandó a vivir con alguna
familia adinerada que lo atendiera, no, Dios lo mandó a que unos animales
inmundos como lo eran los cuervos para los judíos lo alimentaran, y
Elías obedeció.
c) Habrá instrucciones que Dios te de que no te gusten, pero
debes obedecerlas y creer que si dependes de Dios Él hará lo que tú necesitas.
2. Debemos estar dispuestos a cambiar. 1ªReyes 17:7-8
a) Que difíciles son estos cambios para muchos cristianos, se acostumbran a
las bendiciones presentes y no quieren explorar las nuevas bendiciones.
Y Dios lo sabe, por eso les va secando el arroyo, como lo hizo con Elías.
b) Elías ya estaba cómodo en el arroyo, imagínese: agua pura en cantidades
industriales, “room service”, servicio a domicilio dos veces al día, le traían pan y
carne.
c) Bueno, si queremos un nuevo fuego de su presencia debemos estar dispuestos
a movernos del lugar de nuestra comodidad.
3. Debemos aceptar el depender de otros, cuando Dios lo manda. 1ªReyes 17:10-11
a) Ahora debería depender de otra persona, de otro ser humano.
b) Pero no era depender de otro gran siervo de Dios, no, era depender de
una mujer, imagínate a un hombre de esa época tener que depender de
una mujer, además viuda, o sea sin recursos, y ni siquiera judía, era de Fenicia.
c) Debes aprender a depender de las personas que Dios te ha puesto alrededor,
aprender a depender de tus líderes aunque en algunas ocasiones parezca que
ellos no podrán alimentarte (espiritualmente).
d) Si Dios te trajo a esta iglesia y te puso en esta casa. Para que formes parte del
discípulo de El, aprende a depender de ellos el tiempo que Dios te diga.
4. Debemos aprender a humillarnos y pedir. 1ªReyes 17: 12-13
a) Ve al gran siervo de Dios pidiendo, no una, sino dos veces, que le traiga a él
primero, porque así lo ha dicho Dios. Que humillación.
b) Debemos aprender a humillarnos y pedir cuando Dios nos lo ha mandado.
c) A mucha gente sólo le alcanza para quejarse, pero por orgullo y soberbia no
pide ayuda.
5. Debemos aprender a luchar contra la desesperación y orar por milagros. 1ªReyes
17:14-16
a) Él era el siervo de Dios y le creyó a Dios y declaró palabra de prosperidad sobre
la viuda y sucedió.
CONCLUSIÓN:
Todo esto hizo Elías antes de orar para que cayera fuego del cielo de parte de Dios.
Dios probó su obediencia y humildad antes de mandar sobre el su fuego. Al final el ora
pidiendo una demostración de que Dios está con el y manda su fuego. Recordemos
este versículo.
1ªReyes 18:37-38“37Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo
que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos.38Entonces
cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun
lamió el agua que estaba en la zanja.39Viéndolo todo el pueblo, se postraron y
dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!”
Ya vio todo lo que tuvo que hacer Elías para que al preparar el altar cayera fuego del
cielo. Igual nosotros, hemos aprendido
a prepararnos para venir a adorar en congregación (levantarnos temprano, leer su
palabra, orar en intimidad antes de venir), hemos aprendido que
su altar se levanta en medio de la adoración, pero también necesitamos aprender
a depender de Dios, por mas extrañas que sean las instrucciones, aprender a cambiar,
a salir de nuestra comodidad espiritual, aprender a depender de otros cuando Dios nos
lo diga, a humillarnos y pedir y a no desesperarnos y siempre estar orando por
milagros.