PROYECTO:
FERIA
DE
CIENCIAS.
SEXTO
GRADO
2021
MARCO TEÓRICO_
ORÍGENES DE LA LAVANDA:
Planta típica del paisaje mediterráneo, la lavanda o espliego es un arbusto
perenne con flores de color morado en forma de espiga. De la treintena de
variedades que existen, la más conocida es la Lavandula officinalis o Lavandula
spica.
Su vistosidad e inconfundible aroma hacen de ella una planta ornamental por
excelencia, aunque también posee numerosas y muy beneficiosas propiedades
tanto en el ámbito medicinal como en el de la cosmética. Esta planta aromática
es habitual encontrarla en montes mediterráneos de toda la Península Ibérica,
Europa del Sur (incluido la mitad de Francia, famosa por el cultivo de plantas
aromáticas para perfumería), Croacia e Italia.
Además de crecer de forma espontánea en matorrales mediterráneos y
ambientes costeros, también se ha extendido su cultivo para producción y
destilado de sus principios activos.
El ciclo de vida habitual de esta planta aromática se extiende a 10 años, aunque
especies híbridas en producción se reduce para conseguir mayor producción de
aceites esenciales
CARACTERÍSTICAS Y GUÍA DE CULTIVO DE LAVANDA:
COMPOSICIÓN DE LA LAVANDA:
El principal componente de la lavanda es el aceite esencial, muy rico en
alcoholes terpénicos tales como el geraniol o el linalol que son, junto con otros
de sus componentes, los responsables de su principal propiedad, que no es otra
que la de tener un efecto calmante.
Otro elemento destacado de la lavanda son los taninos. Se trata de compuestos
fenólicos que están presentes, por ejemplo, en las uvas (y por consiguiente en
el vino), en bebidas como el café o el té o en frutas tales como la granada o la
manzana.
Los taninos son astringentes y antiinflamatorios, pero si tienen una propiedad
realmente conocida es la de ser unos potentes antioxidantes. Esto es, se trata
de compuestos que protegen las células de nuestro organismo de la acción de
los radicales libres. Su acción reduce notablemente los efectos de la vejez y
disminuye el riesgo de padecer patologías degenerativas tales como cáncer o
alzhéimer.
La mayoría asociamos la lavanda con
productos para lavar la ropa y
suavizantes. Lo que a lo mejor no
sabíamos es que tiene propiedades
desinfectantes, calmantes, antisépticas y
digestivas.
Además, aporta un aroma a tu jardín que no puedes desaprovechar.
DETALLES PARTICULARES DE LA LAVANDA
La lavanda es una planta endémica de la zona del mediterráneo que podemos
verla crecer de forma salvaje. También se conoce vulgarmente como espliego
(es difícil de reconocer a nivel de nombre común si hay diferencias o no) y es
cultivada tanto por sus propiedades medicinales como por su valor ornamental y
aromático para el jardín.
NOMBRE CIENTÍFICO Y VARIEDADES:
En general, cuando hablamos de esta planta aromática, podemos referirnos a un
gran número de especies ya que, como tal, Lavandula es un género de hasta 60
especies. Generalmente, al referirnos a lavanda, científicamente está
catalogada como Lavandula angustifolia.
SUBESPECIES RECONOCIDAS
Las especies de Lavandula más comunes y cultivadas en la Península
ibérica como planta aromática son las siguientes:
Especies naturales:
Lavandula angustifolia
Lavandula angustifolia pyrenaica
Lavandula dentata
Lavandula lanata
Lavandula latifolia
Lavandula multifida
Lavandula pedunculata
Lavandula stoechas
Lavandula stoechas subsp. luisieri
Lavandula stoechas subsp. stoechas
Lavandula viridis
Especies híbridas:
Lavandula angustifolia angustifolia × latifolia
Lavandula angustifolia pyrenaica × latifolia
avandula angustifolia × dentata
Lavandula dentata × lanata
Lavandula dentata × latifolia
Lavandula lanata × latifolia
Lavandula pedunculata × stoechas
Lavandula pedunculata × viridis
Lavandula stoechas × viridis
HÁBITO DE CRECIMIENTO
La lavanda es, generalmente, de porte rastrero, aunque como arbusto
mediterráneo, puede superar el metro de altura. Lo más valorado de esta
planta aromática es la producción de sus flores, las cuales, además de tener
un gran interés ornamental, contienen principios activos valorados en
perfumería y farmacia.
Flores
La inflorescencia que produce es en forma de espádice (cono alargado), que
puede medir hasta 9 cm. La parte de abajo, el cáliz, está formado por
vellosidades y tiene un color morado más oscuro. La parte superior está
formada por brácteas de un color algo más claro.
Es esta mezcla de colores violáceos de diferentes tonalidades lo que
realmente ofrece un paisaje realmente impresionante cuando vemos un campo
de lavanda.
El periodo de floración de esta planta sucede desde mediados de primavera
hasta finales de verano.
Hojas
La lavanda tiene hojas pequeñas, pelosas y
carnosas. Al rozar nuestra mano con ellas nos
impregnamos de sus aceites esenciales. Tiene
tonalidades verdes grisáceas y son muy
resistentes.
CUIDADOS PRINCIPALES DE LA LAVANDA
CLIMATOLOGÍA Y UBICACIÓN
Hablar de la lavanda es pensar en climas
mediterráneos con inviernos suaves y veranos secos y calurosos. Esta es la
climatología ideal para cualquier planta aromática del género Lavandula. Bajo
estas condiciones, puede ser cultivada tanto en suelo directo como en macetas.
Temperaturas cálidas durante la mayor parte del año, aunque tolera
condiciones de frío e incluso heladas ligeras en invierno.
Puede crecer bajo cualquier situación de humedad ambiental, aunque prefiere
entornos secos.
En cuanto a iluminación, se cultiva en zonas muy bien iluminadas, a pleno Sol.
Tengo en cuenta si quieres cultivar tu lavanda en macetas.
CONDICIONES DEL SUELO O SUSTRATO
En cuanto al suelo, la lavanda es una especie rústica que se adapta muy bien a
cualquier textura de suelo. Para conseguir el desarrollo óptimo, prefiere los
suelos ligeros, de arena o franco-arenosos y con un contenido medio en materia
orgánica.
No es una especie exigente en fertilidad, ya que acostumbra a crecer en
entornos pedregosos. Sin embargo, en los primeros años de vida valora
enormemente que incorporemos mezclado con el suelo materia orgánica o
compost descompuesto. Especialmente para desarrollar su sistema radicular.
Un dato muy importante en cuanto al suelo de la lavanda es el drenaje.
Debemos evitar a toda costa el exceso de agua acumulada en el suelo o
sustrato, dado que es bastante sensible a la pudrición de sus raíces.
Sustrato ideal para cultivar lavanda en macetas
El sustrato universal que podemos adquirir en cualquier centro de jardinería es
suficiente, aunque podemos conseguir un extra si mejoramos aun más el
drenaje.
Conseguir un sustrato ideal para plantas aromáticas consiste en mezclar, a
partes iguales, dicho sustrato universal con otro 50% mucho más poroso.
Hablamos de fibra de coco, vermiculita o incluso perlita.
Cualquiera de los 3 es igualmente válido, aunque nosotros tenemos preferencia
por la fibra de coco, dado su precio y mezcla con otros sustratos.
CONSIDERACIONES DEL RIEGO DE LA LAVANDA
La lavanda es una planta aromática que soporta bien los periodos de sequía,
típicos del clima mediterráneo donde, a veces, hay meses sin que llueva.
En estos casos, la lavanda que crece de forma salvaje sólo tiene la aportación
de la lluvia y sobrevive. De hecho, es habitual su crecimiento en montes y
praderas que reciben tan solo 300 mm (litros) de agua por año.
Sin embargo, para darle una vida mejor cultivada en nuestro jardín, no podemos
depender del agua de lluvia únicamente. Es habitual colocarle un sistema de
riego por goteo con un emisor por planta.
FRECUENCIA DE RIEGOS
1 riego por semana, 2 en casos de veranos muy calurosos, son suficientes para
conseguir una lavanda perfectamente desarrollada.
Hablamos de un tiempo de riego para sistema por goteo de entre 40 y 50
minutos para emisores habituales de 4 L/h.
RIEGO PAR MACETAS
En macetas, el planteamiento es aun más sencillo, ya que podemos comprobar la
humedad del sustrato con tan solo palparlo manualmente.
Debemos dejar el sustrato prácticamente seco entre riego y riego. De hecho,
la lavanda es la típica planta, al igual que el romero y otras las suculentas, que
solemos regar en exceso.
Regaremos con un volumen de 1/3 del volumen de la maceta, drenando entre un
10-20% del agua por los agujeros del macetero y con una frecuencia suficiente
que permita secar el sustrato.
Si pasan 15 días y la tierra sigue húmeda, por favor, no riegues.
CONSEJOS PARA MULTIPLICAR LA LAVANDA
Es una especie generalmente muy multiplicada. Es habitual coger pequeños
tallos de jardines con lavanda o incluso en macetas para intentar reproducirlos
por nuestra cuenta.
Para el caso, existen varias formas de conseguir multiplicar la lavanda.
QUÉ ABONO APLICAR
A pesar de ser una especie rústica y de crecimiento en suelos pobres, agradece
el aporte de abono orgánico y mineral en plena brotación, al inicio de primavera.
Es recomendable dar un poco de cariño al suelo y a la planta aportando materia
orgánica (2 a 3 kg por planta) en otoño, y en primavera, aportar fertilizantes
minerales.
Uno recomendado para la lavanda es aplicar fertilizantes sólidos granulados.
Consideramos una relación ideal de nitrógeno, fósforo y potasio el abono NPK
12-8-16, que también contiene magnesio y micronutrientes.
Se ha demostrado cómo el aporte de estos micronutrientes favorece la
concentración de sus aceites esenciales.
En general, cualquiera de los abonos sólidos que puedas elegir,
considera aportar entre 100 y 200 gramos por planta, alrededor del tallo
principal y a inicio de primavera, reaplicando una vez más a mitad de verano.
Si disfrutas de esta planta aromática cultivada en macetas, también puedes
abonar sin problemas, pero reduce la cantidad 30-50 gramos, ya que
generalmente suelen ser plantas de menor tamaño.
Con esto será más que suficiente para lograr tener una planta sana y fuerte.
MULTIPLICACIÓN DE LAVANDA POR SEMILLAS
Germinar semillas de lavanda es una técnica fácil pero lenta de reproducir. Es
fácil adquirir semillas de esta planta aromática en cualquier centro de
jardinería o incluso por internet.
Sin embargo, exige paciencia que no todo el mundo logra tener. Hablamos
de entre 1 y 3 meses de germinación. Sí, es bastante lenta.
A veces sucede en 15 días, pero todo depende de la subespecie de planta y las
condiciones de almacenamiento.
Para su siembra, requiere temperatura ligeramente cálida (15-20 ºC),
condiciones de humedad constante en el sustrato y con muy buena iluminación.
Hay zona donde a inicio de primavera ya obtenemos estas condiciones de
siembra directa. Si no es tu caso, puedes utilizar un semillero o incluso
germinar lavanda en macetas en el interior de casa, cercano a ventanas para
permitir la entrada de luz.
Si decides obtener semillas por tu propia cuenta y a coste cero, puedes
recolectarlas estrujando las flores directamente cuando termina su
producción, a finales de verano.
Las conservaremos en lugar fresco y seco (un tarro de cristal suele ser lo
habitual), para plantarlas a inicio de primavera, cuando haya una temperatura
mínima y estable de 15 ºC.
Aquí puedes conseguir algunas semillas de lavanda.
MULTIPLICACIÓN POR ESTACAS O ESQUEJE
La técnica de esquejado es un sistema más fácil de acelerar la reproducción
de la lavanda, obteniendo las cualidades idénticas a la planta madre donde
hemos seleccionado el tallo.
La selección del esqueje la realizaremos a final de verano, cuando la floración
termina. Para ello, elegiremos un tallo de entre 10 y 15 cm de longitud, de
consistencia semi-leñosa (brotación del mismo año).
Sobre dicho tallo realizamos un corte en diagonal (aumentamos la superficie
de producción de raíces) y lo plantamos directamente en pequeñas macetas con
sustrato universal y fibra de coco, a partes iguales.
Importante mantener la humedad en el sustrato en todo momento, en un
ambiente cálido y con luz. Igualmente, agradece que haya humedad ambiental,
por lo que podemos improvisar un invernadero cubriendo la maceta con plástico
agujereado o una botella partida.
Para garantizar el éxito de la operación, se recomienda seleccionar varios
esquejes ya que alguno puede fallar. Además, también
podemos utilizar enraizantes naturales o productos
hormonales (ácido indolácetico y citoquininas) para
estimular la salida de las raíces nuevas.
PLAGAS Y ENFERMEDADES DE LAVANDULA
A pesar de que consideramos esta planta aromática
como resistente o incluso pensamos que por contener sus aceites esenciales
puede alejar a los insectos, lo cierto y verdad es que también sufre sus
penurias como toda especie botánica.
PLAGAS
Una de las plagas más habituales de Lavandula angustifolia es la cochinilla
algodonosa. Puede situarse tanto en los tallos jóvenes (recién brotados) como
en los más leñosos. Succiona la savia y debilita a la planta.
ENFERMEDADES
La mayoría de enfermedades que sufre la lavanda están relacionadas con
excesos de humedad tanto en el ambiente (periodo de lluvias) como en el
sustrato o tierra (exceso de riego).
Por tanto, hablamos de enfermedades de cuello y relacionadas con la pudrición
de raíces (Septoria, Phytophthora, etc.)
¿Qué es la tristeza de la lavanda?
Aunque no está bien definida ni estudiada, se asume que son un conjunto de
hongos que afectan al desarrollo de lavanda, obstaculizando el movimiento de
savia y secando lentamente la planta. De ahí el nombre.
Se achaca a varios condicionantes, como un suelo fatigado, falta de desarrollo
radicular y condiciones ambientales agresivas, justo cuando más demanda
hídrica necesitaría la lavanda.
En el caso de que encuentres tu lavanda mustia o débil, es probable que se
deba a un exceso de riego. En general, lo podrás diferenciar si los tallos están
flácidos y la flor se curva por su propio peso. Es un claro síntoma de que le ha
faltado oxígeno a las raíces.
En cambio, una planta que se vuelve marrón, con hojas secas y crujientes es
síntoma de sequedad, pero será muy difícil que encuentras a tu lavanda así
salvo que te desentiendas de ella por completo.
USOS DE LA LAVANDA COMO PLANTA MEDICINAL
El extracto o aceite esencial de la lavanda es uno de los productos más
utilizados y con mayor oferta de beneficios.
Propiedades antiespasmódicas, antisépticas, diuréticas, cicatrizantes y
analgésicas.
Utilizada en forma de infusión, decocción, tintura, pomada y loción.
Efectos antiinflamatorios y alivio del dolor muscular tras la práctica de
deporte.
Uso del aceite esencial en cosmética, perfumería y productos de higiene
(suavizantes, geles y jabones).
Mejora de afecciones en las vías respiratorias.
Beneficio para el control de vértigos, diarreas, digestiones lentas, etc.
Usado vía tópica, para controlar llagas, picaduras de insectos, aliviar
quemaduras, eccemas en la piel, etc.
Las flores recolectadas, una vez secas e introducidas en pequeñas bolsas
transpirables, sirven para perfumar la ropa, ahuyentar pollilas y otros insectos
y como efecto relajante para mejorar la conciliación del sueño.
Activación del metabolismo de los tejidos, aplicando en la piel.
COMPOSICIÓN DE SUS ACEITES ESENCIALES
Aunque si cultivamos lavanda muy pronto vamos a empezar a sentir el gran
aroma que produce, lo curioso es que sólo está compuesto de un 0,8% de su
aceite esencial principal en la planta fresca.
De ese 0,8% de aceite esencial de lavanda, está formado por un 30-40% de
alcoholes terpénicos libres como linalol, geraniol, borneol, eucaliptol etc.
Además, contiene carburos terpénicos (ocimino, dipenteno, canfeno,
cariofileno), ácidos orgánicos (caféico, clorogénico, rosmarínico), ácido
ursólico, taninos, etc.
En plantaciones de producción alta, de los tallos se puede lograr obtener un
1,2%, por lo que de cada 1.000 kg de ellos se pueden obtener unos 12 kg de
aceite esencial.
Abeja libando una lavanda. Foto de Leonardo Angelini.
IMPORTANCIA CRUCIAL DE LA LAVANDA EN EL ECOSISTEMA
La lavanda en el huerto o en un jardín aporta un color y aroma especiales. Los
usos de la lavanda son numerosos como aromática, sabemos su efectividad
contra las polillas de la ropa y su aceite esencial es más que un referente en la
aromaterapia y cosmética.
Lo que también debemos tener en cuenta es que tener lavandas en el jardín o
huerto supone un gran atractivo para polinizadores.
Seguramente has oído ya la importancia de las abejas y los
polinizadores para los ecosistemas. Su acción es esencial y los productos
fitosanitarios, la contaminación y las prácticas agrícolas más agresivas están
mermando mucho su capacidad.
La protección de estos pequeños magos de la naturaleza
corre de nuestra mano y teniendo lavanda en el huerto o
en el jardín aportaremos ese pequeñito grano de arena.
Has de saber que la lavanda es una de las plantas
favoritas de las abejas. Esto influirá en el resto de
polinizaciones del jardín o huerto.
Digamos que la lavanda actúa como cebo y a partir de la ahí, las abejas y otros
polinizadores se van paseando por nuestros dominios ayudando en la
polinización especialmente en frutales. frutales. También atraen a muchas
mariquitas que como sabrás son un importante aliado contra el pulgón, lo que se
denomina lucha biológica.
EXPERIMENTACIÓN Y PRODUCCIÓN:
INGREDIENTES PARA HACER JABÓN DE
LAVANDA:
200 gr base de jabón de glicerina
20 gotas aceite esencial de lavanda
flores secas de lavanda (opcional)
1-3 gotas de colorante (opcional)
molde de silicona (ejemplo)
Cómo hacer jabón de lavanda:
Cortamos la base de jabón de glicerina en
trocitos pequeños
Los ponemos en un recipiente de vidrio
Lo calentamos al baño maría o en el microondas (en intérvalos de 10 segundos,
paramos removemos y calentamos de nuevo, hasta que se haya fundido todo el
jabón)
Añadimos el colorante (opcional). Unas pocas gotas es suficiente, si no te
quedará un color muy intenso
Preparamos los moldes (los de silicona, van muy bien porqué se desmoldan
fácilmente)
Cuando ya se ha enfriado un poco el jabón derretido, añadimos el aceite
esencial de lavanda y las flores de lavanda.
Removemos y vertemos el jabón derretido en los moldes.
Si nos han quedado pequeñas burbujas en la superficie, rociamos con alcohol.
Cuando el jabón ya ha enfriado, desmoldamos.
CREMA HUMECTANTE SÓLIDA
Esta crema humectante sólida es perfecta para llevar a todas partes. Su
aplicación minimiza la deshidratación cutánea y crea una barrera protectora contra el
daño solar. La puedes almacenar en bolsitas de plástico para conservarla por más
tiempo.
Ingredientes
2 cucharadas de aceite de coco (30 ml)
2 cucharadas de cera de abeja (30 g)
5 a 8 gotas de aceite esencial de lavanda
Preparación
Se vierten en un recipiente 2 cucharadas de aceite de coco y 2
cucharadas de cera de abeja.
Una vez líquidos, después de calentar los ingredientes se incorporan 5 a
8 gotas de aceite esencial de lavanda.
Ya que la mezcla sea homogénea, se vierte el líquido en moldes de
silicona.
Después de este paso, se debe esperar a que los aceites se solidifiquen
para así retirarlos del molde.
ACEITE DE LAVANDA CON ALCOHOL
Primero te explicaremos cómo hacer esencia de lavanda con alcohol.
Iniciamos el proceso machacando una importante cantidad de lavanda
angustifolia (fresca y seca) en un mortero, que depositaremos en un bote de cristal
con alcohol.
Tras dejarla tapada durante unos cuantos días y durante su macerado,
agitaremos el compuesto de vez en cuando para permitir la liberación de sus aceites
esenciales de manera gradual. Pasado este tiempo, colaremos el producto con un filtro
de café en un segundo recipiente. Luego lo taparemos tan sólo con otro filtro para
permitir la evaporación del alcohol.
Transcurridos unos días, nuestro aceite estará listo. El sistema de la infusión
de lavanda en aceite de almendras o el proceso de hervido de decantación en teteras y
pequeños tubos de cobre son algo más laboriosos pero igualmente satisfactorios.
SOLO TÉ DE LAVANDA:
INGREDIENTES:
4 cucharadas de capullos de lavanda frescos o una cucharada de capullos
secos
Agua caliente.
PERFUME DE LAVANDA:
MATERIAL:
Hojas y flores de lavanda
50 ml de agua desmineralizada
Mortero
Colador
Frasco pulverizador
Frasco
70 ml de alcohol
Cómo hacer, paso a paso, perfume casero de lavanda
1. Coloca media taza o un puñado de lavanda en un mortero y machácala
bien.
2. Vierte la lavanda machacada en el frasco y cúbrela con el alcohol.
Deja que repose 10 minutos.
3. Añade el agua y ve agitando la mezcla sin parar pero no de forma
brusca durante unos minutos.
4. Deja que repose unos 10 días agitándolo un poquito cada día.
5. Cuela la mezcla con la ayuda de un colador y viértelo en el frasco
pulverizador. ¡Ya tienes perfume casero de lavanda!