VISTO: La Resolución Ministerial N° 136/1 4 que establece
la creación del Programa Avanzado (ProA) de Educación Secundaria en
Tecnologías de la Infol1113cióny la Comunicación;
Art. 1°. APROBAR ei "Régimen Académico para el Programa Avan-
zado en Educación Secundaria" CO:1 énfasis en
Tecnología de la Infonnación y la Comunicación, con formación
especializada en Desan'ollo de Software, Técnica en Programación y con
especialización en Biotecnología, que como Anexo 1, compuesto de
diecisiete (I7) fojas, forma parte del presente instrumento legal.
y CONSIDERANDO:
Que el mencionado Programa apuesta a furtalecer a innovar
la tarea de la escuela secundaria y generar las condiciones para que los
jóvenes encuentren en ella, un espacio vital de aprendizaje, una nueva
experiencia de organización escolar que favorezca el desarrollo de las
capacidades fundamentales que requieren las finalidades formativas del
nivel.
RÉGIMEN ACADÉMICO ProA
El Programa Avanzado en Educación Secundaria con énfasis en Tecnología de la Información y
la Comunicación con formación especializada en desarrollo de software, Técnica en
Programación y con especialización en Biotecnología, (resoluciones 136/14,883/16 y 190/18)
se caracteriza por presentar un formato curricular donde la trayectoria de los sujetos se
constituye en el eje vertebrador del proyecto educativo y una organización institucional que
genera nuevos espacios para la práctica docente, por lo tanto, promueve la necesidad de
innovación, exploración e indagación, y el trabajo autónomo y colaborativo de los estudiantes.
Al mismo tiempo, se considera a las TIC en cuanto contribuyen a constituir un entorno
formativo más ligado a las culturas juveniles. PROA propone un proceso de trabajo que
habilita otros modos de estar en la escuela y de apropiarse del conocimiento, promueve
innovación creativa y una disposición de aprender a aprender, favoreciendo el acercamiento
entre la cultura escolar y las culturas juveniles integrando lenguajes multimediales a las
dinámicas escolares.
CAPíTULO I
ESTUDIANTES REGULARES DE TRAYECTORIA ESCOLAR ASISTIDA Y LIBRES
CAPíTULO IV
SENTIDOS Y ORIENTACIONES Y REGULACIONES SOBRE LA CONVIVENCIA ESCOLAR.
La escuela secundaria obligatoria está convocada a renovar su institucionalidad fortaleciendo
su aptitud para establecer un encuadre normativo interno, enseñar el respeto y la valoración
de la ley, sustentando el rol asimétrico de los adultos, pero en diálogo con los jóvenes,
confiando en ellos, superando estilos verticales distanciados y unilaterales del ejercicio de la
autoridad.
La escuela secundaria está llamada a ser un ámbito en el que se afiance el proceso socializador
de los jóvenes como actores responsables de la vida democrática, sujetos de derechos y
obligaciones, protagonistas de su propia educación. Este proceso socializador supone la
superación del autocentramiento, el descubrimiento de la perspectiva de lo común, la
adquisición de la autonomía moral y el descubrimiento de las diferencias como riqueza y no
como una amenaza a la propia identidad.
Los climas que se viven en la escuela son un factor fuertemente asociado a la calidad de la
convivencia e impactan de manera directa en los procesos de enseñanza y aprendizaje como
tarea propia de cada escuela y en cada momento histórico. El clima escolar es favorable
cuando todos los actores, pero de manera particular los jóvenes, cumplen su expectativa de
ser reconocidos, tienen sentimiento de pertenencia a la institución y son depositarios de
expectativas positivas sobre su desempeño. La institución es tal cuando puede sostener lo
instituido, cuando respalda lo que prescriben sus normas. Si las transgresiones a las normas no
fueran sancionadas las escuelas se convertirán lugares públicos de impunidad. No obstante,
ninguna sanción deberá atentar contra el derecho a la educación en los niveles en que ésta es
obligatoria.
Los Acuerdos Escolares de convivencia regulan las relaciones entre equipos directivos y
docentes, alumnos y familias estableciendo los derechos y obligaciones de cada uno de los
actores en función del rol que desempeñan (Resolución Ministerial N' 149/10).
El Consejo Escolar de Convivencia es un órgano consultivo institucional con representación de
los estudiantes, docentes y familias y presidido por el Equipo de Coordinación ProA, buscando
fortalecer y promover el buen clima escolar; es el ámbito de reflexión pedagógica y de diálogo
que, buscando el interés educativo prioritario de los/las jóvenes propondrá estrategias de
prevención, participación y la interpretación más justa sobre la aplicación de las normas a cada
caso particular.
Es el organismo apropiado para que los estudiantes inicien y consoliden rácti as ciudadanas
que apunten al desarrollo de una consciencia democrática y re ublic (Resolución
Ministerial NO 124/2010).
Consideraciones generales
La escuela donde se sitúa este plan fue creada mediante Resolución 136/14, dentro del marco
de la Ley Nacional 26206 y la Ley Provincial 9870, pensando una escuela que articule a la
alfabetización básica, científica y digital, donde el eje vertebral del proyecto educativo son las
trayectorias escolares. También se rige por la Resolución 188/18 que destaca el sentido de la
educación secundaria obligatoria como derecho de los jóvenes, poniéndolos en el centro de la
mirada, que se deben asegurar todos los medios para garantizar no solo el ingreso a la
escolaridad, sino la permanencia y egreso con trayectorias relevantes y aprendizajes
fundamentales, debiendo proponer alternativas institucionales y pedagógicas para tal fin.
Desde el año 2022 la escuela Proa tiene régimen académico propio, lo que nos dió el marco
claro a seguir.
Situación problemática:
Egresados en 6to. año en relación al ingreso de la cohorte.
Línea de acción:
Mejorar las trayectorias escolares, lograr que entre diciembre y febrero se egresen todos los
estudiantes de 6to. año.
En el año 2022 de 16 estudiantes de 6to., egresaron 10 y 6 estudiantes deben venir a rendir
espacios curriculares en el mes de abril. Esos 6 estudiantes quedaron en TEA, es decir que su
problemàtica no fue lo académico, sino la dificultad en la responsabilidad de asistir
diariamente a la Escuela.
Durante el presente año la escuela trabaja fuertemente en la concientización del egreso en
tiempo y forma. A las reuniones con los padres o tutores que se realizaron con cada de los
estudiantes previo a que ingresen en TEA, este año se sumarà el mensaje que llega a los
responsables de los estudiantes, desde la gestiòn estudiantes, cuando en el sistema (cidi) se
carga la tercer falta.
Continuar con el proyecto de que los estudiantes rindan el ingreso universitario en las carreras
relacionadas con programación durante el mes de noviembre estando aún en la escuela, ya
que esto permitió que muchos estudiantes en peligro de pasar a TEA, revalorizaran la
oportunidad de ser acompañados para esta nueva etapa. Actores: profesores de la
especialidad, matemàtica, FVT y Ciudadanía.
Indicador:
de máxima: que todos los estudiantes de 6to. año egresen entre diciembre 2023 y febrero
2024.
de mínima: reducir a un 10% el porcentaje de no egresados en ese período.
Situación problemática
En la escuela surgen diferentes problemas de convivencia que son tratados en el momento y
que luego se continúan trabajando con convivencias y actividades específicas. Nuestros AEC
han sido fundamentales en la resolución de los conflictos que surgen y muchas veces es
notorio que las comunidades de padres no tienen conocimiento de los mismos. A pesar que,
en todas las reuniones de padres de principio de año, los mismos son presentados, es un arduo
y constante trabajo reconocerlos como la guía para la buena convivencia diaria en la escuela.
Líneas de acción
La escuela en varias jornadas donde participó toda la comunidad educativa, ha redactado sus
aec. El año pasado logramos trabajar nuevamente los mismos y realizar agregados que la
comunidad consideró necesarios. En el presente año serán presentados ante la autoridad
pertinente a fin de obtener el número de resolución.
En relación al consejo de convivencia escolar, ya estamos eligiendo los miembros para el
presente ciclo lectivo y a partir de mayo se realizará la primera reunión de las 4 (cuatro)
anuales.
Personas responsables: directora y coordinador de curso.
Indicador
Que todos los miembros de la comunidad escolar conozcan los AEC, la importancia de los
mismos y la necesidad del cumplimiento como base de una ciudadanía responsable. Que en
las reuniones por los temas de convivencia los participantes partan de su conocimiento y
sabiendo que han sido construidos colectivamente y de manera democrática. (PROYECTO
INSTITUCIONAL)
Para el abordaje de esta Unidad Pedagógica deberán acordar propuestas que desarrollen los
diferentes formatos pedagógicos, haciendo eje en el aprendizaje basado en proyectos y
aprendizajes basados en la resolución de problemas con aplicación de las TIC, saberes digitales
y pensamiento computacional atendiendo que la educación secundaria asume el desafío de
tres alfabetizaciones, la básica, la científica y la digital siendo necesario articularlas y poner en
diálogo cada una de ellas en las prácticas docentes para un impacto de calidad en las
trayectorias de los y las estudiantes y que al finalizar el CICLADO en Tercer Año se hayan
adquirido saberes y competencias que brinden el andamiaje para la continuidad de la
Educación Secundaria Obligatoria. RESOLUCION proa.
Objetivos
• Profundizar el carácter pedagógico de las intervenciones en las escuelas,
comprendiendo el conflicto como inherente a la vida de las instituciones y en sus dimensiones
individual, colectiva y social, de manera que se generen respuestas acordes con los
procesos educativos que se pueden desprender de los conflictos.
• Profundizar la construcción participativa de Acuerdos Escolares de Convivencia en
las escuelas secundarias con el objetivo de asegurar el conocimiento y aplicación de las
normas de convivencia y la asunción de los derechos y obligaciones de todos los actores
de la vida institucional.
• Propiciar una política de cuidado de cada estudiante, estableciendo un vínculo
asimétrico entre las personas adultas frente al alumnado, que fije límites claros y proteja a
niñas, niños y jóvenes que sufren acciones de violencia o vean vulnerados sus derechos.
Construir lineamientos de intervención desde un marco pedagógico y
en relación con las propuestas de intervención de otras áreas gubernamentales como
los ministerios de Justicia, Salud, Desarrollo Social, INADI, y las Autoridades de Aplicación de la
Ley 26.061 de Promoción y Protección Integral de los Derechos de Niños,
Niñas y Adolescentes.
• Concebir la intervención pedagógica intencional y sistemática de los educadores
como generadora de vínculos democráticos entre las distintas generaciones e instru-
mento para la resolución pacífica de los conflictos. También como forma de trabajar
la asunción de responsabilidades por parte de los y las estudiantes en relación
con las obligaciones que les corresponden.
• Asumir la responsabilidad2
que tienen todos los actores institucionales en cuanto
a la necesidad de favorecer una convivencia escolar democrática, participativa y justa,
donde todos y todas se sientan involucrados en la comunidad educativa, profundizando
el trabajo que se viene realizando en la construcción de los Acuerdos Escolares de Convi-
vencia y en la promoción de espacios participativos como los Consejos de Convivencia.3
• Enmarcar la intervención pedagógica institucional en una política de cuidado
para todos y todas (niños, niñas, adolescentes, jóvenes, docentes y otras personas adul-
tas) que participan de la vida escolar.
Fundamentos
N jb. Implica asumir el desafío de
promover la capacidad de anticipación y contención socio-educativa para intervenir
frente al fracaso y la deserción escolar.
La tarea de acompañar requiere co-construir acontecimientos escolares significativos,
es decir, junto con los estudiantes el adulto propone y plantea acciones que orienten y
guíen su proceso educativo. Acciones tendientes a su desarrollo subjetivo, con énfasis
en la construcción e implementación de los acuerdos escolares de convivencia (A.E.C)
desde una cultura democrática (Fornasari, 2016), la construcción de una ciudadanía
autónoma y responsable, para propiciar la participación activa en los escenarios
educativos.
Contemplar una mayor implicación personal y afectiva para promover la
construcción de vínculos entre todos los miembros de la comunidad educativa, a partir
del objetivo en común que consiste en sostener y fortalecer las trayectorias escolares de
los jóvenes
Los Acuerdos escolares tienen por intención “orientar las acciones de los integrantes de la
comunidad educativa
hacia el respecto a la vida, el derecho y la responsabilidad de cada persona, la resolución no
violenta de conflictos,
el respeto y la aceptación de las diferencias”.
De acuerdo con las líneas de trabajo del Ministerio de Educación de la Nación, se propone
pensar la generación y desarrollo de vínculos en las escuelas a
partir de la construcción de una autoridad pedagógica democrática, entendida como la au-
toridad construida a partir del diálogo, el reconocimiento del otro y una asimetría entre
personas
adultas y jóvenes que posibilita asumir el rol desde una posición de responsabilidad y cuidado.
Los conflictos son inherentes a la vida de las personas; por lo tanto, lo son también a la
vida
escolar. Desde esta perspectiva, la escuela debe asumir el conflicto y trabajar en su resolución
a través de la palabra puesta en juego, del diálogo y de la participación
El conflicto es una oportunidad para el crecimiento y el desarrollo de las personas
involucradas, en lo que se refiere a dos dimensiones que se consideran fundamentales para
la vida en sociedad: la revalorización propia y el reconocimiento del otro. La primera supone
desarrollar y fortalecer la capacidad para afrontar las dificultades comprometiéndose en la
reflexión, la decisión y la acción como actos conscientes e intencionales. La segunda implica
desarrollar y fortalecer la capacidad para sentir y expresar preocupación y consideración por
los
otros, especialmente por esos otros cuya situación es distinta de la propia. El rol de la persona
adulta en esta situación es, como en otras ocasiones, fundamental no sólo en la generación de
condiciones facilitadoras sino en la intervención estimulante.
Se pretende analizar los conflictos desde su inserción en una trama
compleja de relaciones de poder. Es decir, comprenderlos en sus dimensiones políti-
cas, sociales y culturales, superando una mirada individualista y que a veces piensa como
enferma o patológica la conducta de algunos de los involucrados en los conflictos. Desde este
enfoque, las respuestas a los conflictos también se construyen de manera colectiva.
intervención institucional se define por su potencial de trans-
formación en los sentidos y modos de la organización escolar (espacios, tiempos, posiciones,
tareas y trabajos, modos de circulación de la palabra y de asunción de responsabilidades en la
escuela). Los enfoques asumidos
proponen concebirla como articulación de acciones y procesos sostenidos en el tiempo, con la
intención de modificar los contextos escolares, las relaciones
que allí se establecen y los sentidos que los sujetos adjudican a su tarea en la escuela.
En este sentido, ya sea en la cotidianidad de la escuela o ante la emergencia de con-
flictos particulares, las acciones de niños, niñas y adolescentes deben nombrarse de
modo que no estigmaticen ni rotulen la identidad de los involucrados, tal como está
estipulado legalmente. Asimismo, los modos de intervención deben mantener propó-
sitos principalmente educativos y no punitivos, jurídicos o patologizantes.
• Fortalecer la implementación de los Acuerdos Escolares de Convivencia, construidos
en
relación con el Proyecto Educativo Institucional (PEI) de la escuela.
• Construir espacios para la participación responsable del estudiantado en conjunto con
toda
la comunidad educativa, de modo que puedan ejercitarse asumiendo responsabilidades y en
la búsqueda de respuestas colectivas a los problemas. • Se sugiere repensar la vida
institucional y los vínculos que allí se dan. Crear en la escuela un
"clima de valores"
Marco Juridoco
Este texto se sostiene en las siguientes leyes nacionales9 referidas a la educación y a la pro-
tección de derechos de niños, niñas y adolescentes:
• Ley 26.206 de Educación Nacional.
• Ley 26.150 de Educación Sexual Integral.
• Ley 26.061 de Protección integral de derechos de niños, niñas y adolescentes.
• Ley 26.892 para la Promoción de la convivencia y el abordaje de la conflictividad en las
instituciones educativas.
Metodología
Una característica común de los episodios de violencia es que, aun cuando sean protagoni-
zados por unos pocos, afectan al conjunto de una comunidad; y producen por lo general, una
reacción de desconcierto y malestar que impide la claridad necesaria para saber qué hacer en
forma inmediata.
La inclusión de la variable temporal ("en este momento", "se
presenta actualmente", etcétera) relativiza las conductas evitando su cristalización (no: "Sos
desobediente", sino: "Estás desobediente". O sea: "Hoy estás... así" y no "Sos... así"); lo que
permite intervenir a fin de ayudar a la alumna o el alumno a modificar sus conductas.
Ampliar los márgenes de comprensión de los conflictos conlleva necesariamente a los inte-
grantes de la institución a repreguntarse acerca de sus prácticas.
Se sugiere repensar la vida institucional y los vínculos que allí se dan. Crear en la escuela
un
"clima de valores" que permita comprender que el verdadero crecimiento se da en el
intercam-
bio con los otros, "los diferentes". Tal vez, la mayor riqueza que ofrece la escuela pública es la
posibilidad de un encuentro abierto con los pares, y no las relaciones enfocadas
exclusivamente
en los "parecidos".
durante
• Es necesario que cualquier persona adulta de la escuela que presencie situaciones
de conflicto entre alumnos intervenga con el fin de disminuir la carga emocional, intentan-
do apaciguar cualquier episodio de agresión física o verbal. Frente a determinadas situaciones,
es aconsejable intervenir en compañía de otra persona adulta.
• Es importante que quien haya recibido una agresión encuentre en un adulto la posi-
bilidad de contención necesaria, y que pueda percibir una actitud de empatía, se sienta
comprendido y tranquilizado por personas adultas que se harán cargo de la situación.
• Frente a una agresión física, se debe separar a los intervinientes, calmarlos, propiciar
sere-
nidad, y conversar por separado sobre los hechos una vez que sea posible dialogar con más
tranquilidad. En todos los casos, las y los estudiantes deben quedar en compañía de
personas adultas. Si están lastimados, es necesario comunicarse en forma inmediata con el
servicio de urgencias, el hospital o la sala de emergencias y luego contactarse con la familia o
adultos que los tengan a su cargo.
después de la situación
• Involucrar al grupo, y no suponer que el problema es sólo "de algunos", es necesa-
rio que el grupo colabore para que no haya malos tratos. Esto no significa culpabilizar al
grupo, a la clase, ni desconocer la responsabilidad del docente en la tarea de tomar y trabajar
la situación.
• Convocar a las familias o adultos responsables de las o los estudiantes.
• Proponer espacios de diálogo entre las partes, una vez evaluada la posibilidad del en-
cuentro, una vez que se hayan creado las condiciones necesarias.
• Generar acuerdos y compromisos para la convivencia posterior.
• Realizar siempre un registro escrito de la situación, detallando las intervenciones rea-
lizadas y los acuerdos convenidos.
• Comunicar las sanciones para establecer límites a las transgresiones a las normas
acordadas, entendiendo la sanción como punto de partida de un proceso de transfor-
mación de los comportamientos y actitudes, y no como un punto de llegada.
• Reparación del daño si lo hubiera.
Siempre es importante que no se dé lugar a la sensación de impunidad en la insti-
tución; para ello se deben establecer límites claros frente a las transgresiones.
Es aconsejable convocar al Consejo Escolar de Convi-
vencia, la Asamblea de Delegados, el Consejo de Aula o ámbitos similares según corresponda.
En el caso de las manifestaciones por medio de las redes sociales, la recomenda-
ción fundamental que se debe dar a los estudiantes es: “lo que se dice por chat o se
cuelga en la web puede causar la misma o mayor incomodidad, daño u ofensa que
una conversación en presencia del otro”. Explicarles que la interacción virtual afecta de
idéntica forma la subjetividad y los vínculos; y por lo tanto requiere de los mismos cuidados. La
singularidad del espacio virtual es su proyección en tiempo y espacio, trasciende ampliamente
las fronteras y perdura en el tiempo. Al decir de Sergio Balardini,13 su efecto se "presentifica"
y "transterritorializa", es decir, una imagen subida a la red en el pasado puede ser recuperada
en tiempo presente, y además atraviesa fronteras puesto que se puede acceder a esa imagen
desde cualquier lugar del mundo.m
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/documentos/EL005062.pdf
El pasaje del nivel primario al secundario es considerado un “momento crítico” en las
trayectorias escolares (Terigi, 2007) por lo cual es la instancia que demanda mayor
presencia y sostén. En este sentido, para los preceptores, el proceso de ambientación
resulta una estrategia valiosa para garantizar la continuidad escolar
Esta tarea como “acompañante pedagógico” requiere de una elaboración artesanal
Cotidiana en la construcción del vínculo y la confianza con otros. El preceptor en su
relación con los estudiantes tiene que garantizar la confidencialidad de la información
y un vínculo de autoridad como figura adulta que los puede cuidar, orientar,
acompañar y proteger de aquellas situaciones que los exponen al riesgo y/o
vulnerabilidad socioeducativa. Esta reflexión implica pensar las acciones y la postura
personal frente a problemáticas que atraviesan el campo educativo, como por ejemplo
inclusión, calidad, contención familiar, sexualidad, adicciones, embarazo adolescente,
entre otras cuestiones.
El acompañamiento requiere de un proceso de comprensión que habilite dispositivos
institucionales de escucha, reflexión e intervención educativa. Se trata de agendar en la
vida institucional tiempos y espacios que posibiliten discriminar dificultades, conflictos
y tensiones para construir estrategias de resolución de problemas, de manera
colaborativa con el equipo de gobierno escolar. Como así también, diseñar o participar
en proyectos preventivos y de promoción, que identifiquen las necesidades de las
culturas juveniles que se encuentran bajo su responsabilidad.
La tarea de acompañar requiere pensar en distintas estrategias institucionales (trabajo
en red), grupales e individuales para evitar la frustración, soledad y fragmentación de
los procesos educativos. El desafío consiste en proponer espacios alternativos de
acompañamiento que fortalezcan y expandan los procesos de aprendizaje, desde un
enfoque pedagógico integral.