Diabetes Harrison
Diabetes Harrison
CAPÍTULO 417
La diabetes tipo 1 es resultado de la deficiencia completa o casi total de losa, mutaciones en el gen de lipasa de carboxil-éster
insulina, y la tipo 2 es un grupo heterogéneo de trastornos que se caracte- D. Endocrinopatías: acromegalia, síndrome de Cushing, glucagonoma,
feocromocitoma, hipertiroidismo, somatostatinoma,
aldosteronoma
Hiperglucemia E. Inducida por fármacos o agentes químicos: glucocorticoides, vacor
Prediabetes* Diabetes mellitus (un rodenticida), pentamidina, ácido nicotínico, diazóxido, agonistas
adrenérgicos β, tiazidas, calcineurina e inhibidores mTOR, hidantoína,
Alteraciones de No se Se necesita Se
Tolerancia la glucemia necesita insulina para necesita
asparaginasa, interferón α, inhibidores de proteasa, antipsicóticos (atípi-
Tipo de normal a en el ayuno o insulina control de insulina cos y otros), adrenalina
OTROS TIPOS DE DM
Otras causas de DM son defectos genéticos es-
pecíficos de la secreción o acción de la insulina,
alteraciones metabólicas que trastornan la se-
creción de insulina, trastornos mitocondriales y
un sinnúmero de situaciones que alteran la tole- FIGURA 4172. Prevalencia mundial de diabetes mellitus. El cálculo mundial es de 382 millones de personas
rancia a la glucosa (cuadro 417-1). La diabetes con diabetes. Se muestran las estimaciones regionales del número de individuos con diabetes (20-79 años de
hereditaria juvenil de tipo 2 (MODY, maturity edad) (2013). (Usado con autorización del IDF Diabetes Atlas, the International Diabetes Federation, 2013.)
onset diabetes of the young) y la diabetes monogé-
nica son un subtipo de DM que se caracteriza
por transmitirse por herencia autosómica domi-
nante, inicio precoz de la hiperglucemia (por lo
común antes de los 25 años de edad; a veces en el periodo neonatal) y prevalencia). Los países con el mayor número de personas con diabetes en
trastorno de la secreción de insulina (que se revisa más adelante en este 2013 fueron China (98.4 millones), India (65.1 millones), Estados Unidos
capítulo). Las mutaciones del receptor de insulina causan un grupo de (24.4 millones), Brasil (11.9 millones) y la Federación Rusa (10.9 millo-
trastornos poco frecuentes caracterizados por resistencia grave a la mis- nes). Hasta 80% de los individuos con diabetes viven en países con ingre-
ma. sos bajos o intermedios. En la estimación más reciente para Estados
La DM puede resultar de enfermedad del páncreas exocrino cuando se Unidos (2012), los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) cal-
destruye gran parte de los islotes pancreáticos. La DM relacionada con fi- cularon que 9.3% de la población tenía diabetes (~28% de los individuos
brosis quística es de consideración importante en esta población de pa- diabéticos no estaban diagnosticados; se calcula que en todo el mundo
cientes. Las hormonas que antagonizan la acción de la insulina pueden más de 50% de los diabéticos no se ha diagnosticado). Los CDC calcularon
producir DM. Por tal motivo, la DM es a menudo una manifestación de que la incidencia y prevalencia de diabetes se duplicó entre 1990 y 2008,
PARTE 16
ciertas endocrinopatías, como acromegalia y síndrome de Cushing. La pero parece que se estabilizaron entre 2008 y 2012. La DM aumenta con la
destrucción de los islotes pancreáticos se ha atribuido a infecciones vira- edad. En 2012, la prevalencia calculada de DM en Estados Unidos era de
les, pero son una causa muy poco común de DM. En Japón se ha observa- 0.2% entre personas <20 años de edad y de 12% entre los mayores de esa
do una forma de diabetes tipo 1 de inicio agudo llamada fulminante y edad. En personas >65 años de edad, la prevalencia de DM fue 26.9%. La
pudiera vincularse con una infección de los islotes de Langerhans por un prevalencia es similar en varones y mujeres en la mayoría de los intervalos
virus. de edad (14 y 11%, respectivamente, en personas >20 años). En todo el
mundo, la mayoría de los individuos con diabetes tiene entre 40 y 59 años
de edad.
Endocrinología y metabolismo
CAPÍTULO 417
oral glucosa tolerante test]), y HbA1c varían entre los individuos, y 2) la que satisfacen los criterios actuales de DM son asintomáticos y no se perca-
DM se define como el nivel de glucemia al que ocurren las complicaciones tan de que la padecen, 2) los estudios epidemiológicos sugieren que puede
específicas de la diabetes más que como desviaciones a partir de una me- existir DM tipo 2 hasta por un decenio antes de establecerse el diagnóstico,
dia basada en la población. Por ejemplo, la prevalencia de la retinopatía en 3) algunos individuos con DM tipo 2 tienen una o más complicaciones es-
los nativos estadounidenses (específicamente los indios pima) empieza a pecíficas de la diabetes al momento de su diagnóstico y 4) el tratamiento de
incrementarse a una FPG >6.4 mmol/L (116 mg/100 mL) (fig. 417-3). la DM tipo 2 puede alterar favorablemente la historia natural de la enferme-
La FPG ≥7.0 mmol/L (126 mg/100 mL), una glucosa >11.1 mmol/L dad, el diagnóstico de la prediabetes debe estimular los esfuerzos para pre-
(200 mg/100 mL) 2 h después de la reacción a la glucosa oral, o una HbA1c venir la diabetes. La ADA recomienda practicar estudios de detección
≥6.5%, justifican el diagnóstico de diabetes mellitus (cuadro 417-2). La inicial a toda persona >45 años, cada tres años, y hacer lo mismo en sujetos
10
cual está emparentada de modo estructural con los factores de crecimiento lina sólo cuando la glucemia rebasa el nivel del ayuno. Los análogos de la
similares a las insulinas I y II, que se unen débilmente al receptor de la incretina o los fármacos que prolongan la actividad del GLP-1 intensifican
hormona. La escisión de un fragmento interno de la proinsulina de 31 resi- la secreción de insulina.
duos genera el péptido C y las cadenas A (de 21 aminoácidos) y B (30 ami-
noácidos) de la insulina, unidas entre sí por puentes disulfuro. La molécula ACCIÓN DE LA INSULINA
de insulina madura y el péptido C se almacenan juntos y se segregan de Una vez que se secreta la insulina hacia el sistema venoso portal, casi 50%
forma simultánea desde los gránulos secretores de las células beta. Como el de ella es removida y degradada en el hígado. La insulina que no extrae el
Endocrinología y metabolismo
Cerebro
Hígado
Utilización de
Glucosa la glucosa
Producción,
almacenamiento Insulina
Glucagon Músculo, grasa
de glucosa FIGURA 4175. Mecanismos de secreción de insulina estimulada por glucosa y
anomalías en diabetes. La glucosa y otros nutrientes regulan la secreción de in-
sulina por la célula beta pancreática. La glucosa es transportada por un transporta-
dor de glucosa (GLUT1, GLUT2 o ambos en los humanos y GLUT2 en los roedores);
el metabolismo subsecuente de la glucosa por la célula beta modifica la actividad
Islote pancreático
del canal de iones, lo que tiene como consecuencia secreción de insulina. El recep-
tor SUR es el sitio de unión para fármacos que actúan como secretagogos de la in-
FIGURA 4174. Regulación de la homeostasis de la glucosa. Los órganos mos- sulina. Las mutaciones en los eventos o las hormonas cuyos nombres se han subra-
trados contribuyen a la utilización, producción o almacenamiento de glucosa. yado en la figura son causas de formas monogénicas de diabetes. ADP, difosfato de
Véase el texto respecto a la descripción de las comunicaciones (flechas), que adenosina; ATP, trifosfato de adenosina; cAMP, monofosfato de adenosina cíclico;
pueden ser neurales o humorales. IAPP, polipéptido de amiloide insular o amilina; SUR, receptor de sulfonilurea.
hígado llega a la circulación general, donde se une en receptores de sus pués del suceso desencadenante pero antes de que la enfermedad se mani- 2403
sitios blanco. La insulina que se une a su receptor estimula la actividad fieste en clínica. Después empieza a declinar la masa de las células beta y se
intrínseca de tirosincinasa, lo que da por resultado autofosforilación del trastorna en forma progresiva la secreción de insulina, a pesar de mante-
receptor y reclutamiento de moléculas de señalización intracelulares, nerse una tolerancia normal a la glucosa. La velocidad de declive de la
como los sustratos del receptor de insulina (IRS, insulin receptor substra- masa de células beta es muy variable de un individuo a otro, y algunos
tes). Estas proteínas adaptadoras y otras inician una cascada compleja de pacientes avanzan rápidamente al cuadro clínico de diabetes, mientras en
reacciones de fosforilación y desfosforilación, que en último término pro- otros la evolución es más lenta. Las características de la diabetes no se ha-
vocan los amplios efectos metabólicos y mitógenos de la insulina. Por cen evidentes sino hasta que se ha destruido la mayor parte de las células
ejemplo, la activación de la vía de la cinasa de fosfatidilinositol 3′ (phos- beta (alrededor de 70 a 80%). En este punto, todavía existen células beta
phatidylinositol-3′, PI-3-kinase) estimula la traslocación de los transporta- residuales, pero son insuficientes en número para mantener la tolerancia a
dores facilitadores de glucosa (p. ej., GLUT4) a la superficie celular, un la glucosa. Los sucesos que desencadenan la transición entre la intoleran-
suceso crucial para la captación de glucosa por el músculo esquelético y el cia a la glucosa y la diabetes franca se asocian a menudo a un aumento de
tejido adiposo. La activación de otras vías de señalización del receptor de las necesidades de insulina, como puede ocurrir durante las infecciones o
insulina induce la síntesis de glucógeno, la síntesis de proteínas, la lipogé- la pubertad. Luego de la presentación inicial de una DM tipo 1, puede
nesis y la regulación de diversos genes en células que reaccionan a la insu- haber una fase de “luna de miel” durante la cual es posible controlar la
lina. glucemia con dosis bajas de insulina o incluso, en raras ocasiones, prescin-
diendo de ésta. Sin embargo, esta fase fugaz de producción de insulina
PATOGENIA endógena por las células beta residuales desaparece y el sujeto sufre un
déficit completo de insulina. Muchos individuos con diabetes tipo 1 de
DIABETES MELLITUS TIPO 1 larga duración producen una pequeña cantidad de insulina (reflejado por
La DM tipo 1 es consecuencia de interacciones de factores genéticos, am- la producción de péptido C) y algunos sujetos con más de 50 años con DM
bientales e inmunológicos, que culminan en la destrucción de las células tipo 1 tienen células positivas a insulina en el páncreas al momento de la
beta del páncreas y la deficiencia de insulina. La DM tipo 1, que puede necropsia.
desarrollarse a cualquier edad, comienza con mayor frecuencia antes de
los 20 años de edad. En todo el mundo, la incidencia de DM tipo 1 au-
menta a un ritmo de 3 a 4% por año por razones desconocidas. Dicha CONSIDERACIONES GENÉTICAS
enfermedad es consecuencia de destrucción autoinmunitaria de las células En la susceptibilidad a la DM tipo 1 intervienen múltiples genes. La
mencionadas, y muchas personas que la tienen (no todas) expresan mani- concordancia de la DM tipo 1 en gemelos idénticos oscila entre 40 y
festaciones de autoinmunidad dirigida contra islotes. Algunos sujetos que 60%, lo que indica que debe haber otros factores modificadores que
presentan el fenotipo clínico de DM tipo 1 no tienen marcadores inmuno- contribuyen a determinar si se produce o no la diabetes. El principal gen
lógicos que denoten la presencia de un fenómeno autoinmunitario que de predisposición a la DM tipo 1 se localiza en la región HLA del cromo-
afecte a las células beta y carecen de marcadores genéticos de DM tipo 1. soma 6. Los polimorfismos en el complejo HLA parecen representar 40 a
Se piensa que tales pacientes terminan por mostrar deficiencia de insulina 50% del riesgo genético de padecer DM tipo 1. Esta región contiene genes
CAPÍTULO 417
por mecanismos no inmunitarios desconocidos y fácilmente presentan que codifican las moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad
cetosis; muchos de ellos son descendientes de estadounidenses de raza ne- (MHC, major histocompatibility complex) clase II, que presentan el antíge-
gra o asiáticos. En la figura 417-6 se muestra de forma esquemática el no a los linfocitos T colaboradores y por tanto participan en el inicio de la
desarrollo temporal de la DM tipo 1 en función de la masa de células beta. reacción inmunitaria (cap. 373e). La capacidad de las moléculas del MHC
Los individuos con predisposición genética tienen una masa normal de clase II de presentar el antígeno depende de la composición de aminoáci-
células beta al momento del nacimiento, pero comienzan a perderla por dos de sus lugares de unión del antígeno. Las sustituciones de aminoácidos
destrucción inmunitaria a lo largo de meses o años. Se piensa que este pueden influir en la especificidad de la respuesta inmunitaria, alterando la
proceso autoinmunitario es desencadenado por un estímulo infeccioso o afinidad de los diferentes antígenos por las moléculas de clase II.
ambiental, y que es mantenido por una molécula específica de las células La mayoría de los pacientes con DM tipo 1 tienen el haplotipo HLA
autoinmunitario de la DM tipo 1. Se encuentran disponibles en el comercio morfismos asociados con la DM tipo 2 en los genes que codifican el
pruebas de autoanticuerpos contra GAD-65. La determinación de los ICA receptor gamma activado por proliferadores de peroxisoma, el conducto
puede ser útil para clasificar el tipo de diabetes como 1 e identificar indivi- de potasio de rectificación interna expresado en células beta, el transpor-
duos no diabéticos con riesgo de padecerla. Los ICA están presentes en la tador de cinc, IRS y calpaína 10. No se han identificado los mecanismos
mayoría (>85%) de los individuos con diagnóstico reciente de DM tipo 1, por los cuales tales loci genéticos incrementan la susceptibilidad a presen-
en una minoría significativa de diabéticos tipo 2 recién diagnosticados (5 tar DM tipo 2, pero la mayor parte se predice que altera la función o el
a 10%) y, en ocasiones, en GDM (<5%). En 3 a 4% de los familiares de desarrollo insular, o la secreción de insulina. Mientras la investigación de
primer grado de los sujetos con DM tipo 1 existen ICA. Junto con la pre- la susceptibilidad genética a la DM tipo 2 se encuentra bajo investigación
Endocrinología y metabolismo
sencia de un trastorno de la secreción de insulina en la prueba de toleran- activa (se estima que <10% del riesgo genético está determinado por loci
cia a la glucosa intravenosa, predicen un riesgo >50% de padecer DM tipo identificados hasta ahora), en la actualidad no es posible utilizar una com-
1 en los cinco años siguientes. En la actualidad la medición de los ICA en binación de loci genéticos conocidos para predecir DM tipo 2.
individuos no diabéticos es un instrumento limitado al campo de la inves- Fisiopatología La DM tipo 2 se caracteriza por secreción alterada de insu-
tigación, porque no se ha aprobado tratamiento alguno para evitar la ocu- lina, resistencia a la insulina, producción hepática excesiva de glucosa y
rrencia o el avance de la DM tipo 1. metabolismo anormal de la grasa. La obesidad, en particular la visceral o
Factores ambientales Se ha señalado que numerosos sucesos ambientales central (demostrada por el índice cintura-cadera), es muy frecuente en la
desencadenan el proceso autoinmunitario en sujetos genéticamente vulne- DM tipo 2 (≥80% de los pacientes tiene obesidad). En las etapas iniciales
rables; sin embargo, no se ha relacionado de manera concluyente ninguno del trastorno, la tolerancia a la glucosa se mantiene casi normal, a pesar de
de ellos con la diabetes. Ha resultado difícil identificar un desencadenante la resistencia a la insulina, porque las células β del páncreas compensan
ambiental porque el suceso puede preceder en varios años al desarrollo de mediante el incremento en la producción de insulina (fig. 417-7). Confor-
la diabetes (fig. 417-6). Entre los desencadenantes ambientales hipotéticos me avanzan la resistencia a la insulina y la hiperinsulinemia compensato-
se cuentan virus (en especial coxsackie, de la rubeola y enterovirus), proteí- ria, los islotes pancreáticos de ciertas personas son incapaces de mantener
nas de la leche de vaca y nitrosoureas. Cada vez hay más interés en el micro- el estado hiperinsulinémico. Entonces aparece la IGT, caracterizada por
bioma y la diabetes tipo 1 (cap. 86e). aumentos en la glucosa posprandial. Un descenso adicional en la secreción
de insulina y un incremento en la producción hepática de glucosa condu-
Prevención de la DM tipo 1 Varias intervenciones previenen la diabetes en cen a la diabetes manifiesta con hiperglucemia en ayuno. Al final sobrevie-
modelos animales. Ninguna de estas intervenciones ha tenido éxito para ne la falla celular β. Aunque tanto la resistencia a la insulina como la
prevenir la DM tipo 1 en humanos. Por ejemplo, el Diabetes Prevention secreción alterada de insulina contribuyen a la patogenia de la DM tipo 2,
Trial-type 1 concluyó recientemente que la administración de insulina por la contribución relativa de cada una varía de una persona a otra.
vía IV u oral a individuos que experimentaban un alto riesgo de desarro-
llar DM tipo 1, no impidió que la sufrieran después. Ésta es un área de Anomalías metabólicas METABOLISMO ANORMAL DE MÚSCULO Y GRASA Un sig-
investigación clínica activa. no notable de la DM tipo 2 es la resistencia a la insulina, que es la menor
capacidad de la hormona para actuar eficazmente en los tejidos blanco (en
particular músculo, hígado y grasa) y es consecuencia de una combinación
DIABETES MELLITUS TIPO 2 de susceptibilidad genética y obesidad. La resistencia es relativa, porque las
La resistencia a la insulina y la secreción anormal de ésta son aspectos concentraciones supranormales de insulina circulante normalizan la gluce-
centrales del desarrollo de DM tipo 2. Aunque persisten las controversias mia plasmática. Las curvas dosis-respuesta de la insulina muestran un des-
en cuanto al defecto primario, en su mayor parte los estudios se inclinan a plazamiento hacia la derecha, que indica menor sensibilidad, y una
favor de que la resistencia a dicha hormona precede a los defectos de su respuesta máxima reducida, que refleja disminución global del empleo de
secreción, y que la diabetes se desarrolla sólo si la secreción de insulina se glucosa (30 a 60% inferior al de los sujetos normales). La resistencia a la
torna inadecuada. La DM tipo 2 probablemente abarca un espectro de en- acción de la insulina altera la utilización de glucosa por los tejidos sensibles
nosensibilizante, y ello podría contribuir a la resistencia a la insulina, por 2405
parte del hígado. Los productos de los adipocitos y las adipocinas también
generan un estado inflamatorio, lo que podría explicar por qué aumentan
1 000 las concentraciones de marcadores de inflamación como IL-6 y la proteína
Secreción de insulina
inflamatorias como las del factor nuclear κB (NFκB, nuclear factor κB), al
parecer disminuyen la resistencia a la insulina y mejoran la hiperglucemia
B
en modelos animales, y están en pruebas en humanos.
C
NGT TRASTORNO DE LA SECRECIÓN DE INSULINA La secreción de insulina y la sensibi-
500 lidad a la misma están relacionadas entre sí (fig. 417-7). En la DM tipo 2, la
IGT A
D secreción de insulina aumenta inicialmente en respuesta a la insulinorresis-
DM tipo 2 tencia, con el fin de mantener una tolerancia normal a la glucosa. Al princi-
0 pio, el defecto en la secreción de insulina es leve y afecta de manera selectiva
0 50 100 la secreción de insulina estimulada por glucosa, con un descenso marcado
Sensibilidad a la insulina de la primera fase secretoria. Se conserva la respuesta a otros secretagogos
Valor de M (μmol/min/kg) distintos a la glucosa, como la arginina, pero la función general beta se reduce
hasta en 50% al inicio de la DM tipo 2. Las alteraciones en el procesamiento
FIGURA 4177. Cambios metabólicos que ocurren durante el desarrollo de la de la proinsulina se reflejan en un incremento de la secreción de proinsuli-
diabetes mellitus (DM) tipo 2. La secreción de insulina y la sensibilidad a ésta na en la DM tipo 2. Finalmente, el defecto de la secreción de insulina avanza.
se encuentran relacionadas, y conforme el individuo se hace más resistente a
La razón (o razones) del declive de la capacidad secretora de insulina en
dicha hormona (al pasar del punto A al punto B) se incrementa su secreción. La
incapacidad de compensar el problema mediante aumento de la secreción de la DM tipo 2 no está clara, a pesar de que se supone que un segundo defec-
insulina resulta, inicialmente, en trastorno de la tolerancia a la glucosa (IGT, punto to genético (superpuesto a la resistencia a insulina) lleva al fracaso de las
C) y en última instancia DM tipo 2 (punto D). NGT, tolerancia normal a la glucosa células beta. La masa de las células beta está disminuida en casi 50% en
(Adaptado de SE Kahn: J Clin Endocrinol Metab 86:4047, 2001; RN Bergman, M Ader: individuos con DM tipo 2 de larga evolución. El polipéptido amiloide de
Trends Endocrinol Metab 11:351, 2000.) los islotes, o amilina, es cosecretado por la célula beta y forma el depósito
de fibrillas amiloides que se encuentra en los islotes de individuos con
a insulina y aumenta la producción hepática de glucosa; ambos efectos con- diabetes tipo 2 de larga evolución. Se ignora si estos depósitos insulares de
tribuyen a la hiperglucemia de la diabetes. El aumento de la producción amiloide son un fenómeno primario o secundario. Asimismo, el ambiente
hepática de glucosa, de manera predominante se debe a los elevados niveles metabólico puede ejercer un efecto negativo sobre la función de los islotes.
de FPG, mientras que el decremento de la utilización periférica de glucosa Por ejemplo, la hiperglucemia crónica altera de manera paradójica la fun-
produce hiperglucemia posprandial. En el músculo esquelético existe un ción de los islotes (“toxicosis por glucosa”) y lleva a empeoramiento de la
trastorno mayor del uso no oxidativo de la glucosa (formación de glucóge- hiperglucemia. La mejora del control de la glucemia con frecuencia se
CAPÍTULO 417
no) que del metabolismo oxidativo de la glucosa por la glucólisis. El meta- acompaña de un mejor funcionamiento insular. Además, la elevación de
bolismo de la glucosa por los tejidos independientes de la insulina no está las concentraciones de ácidos grasos libres (“lipotoxicosis”) y la grasa de la
alterada en la DM tipo 2. dieta también empeora el funcionamiento de los islotes. Es probable que la
Aún no se conoce el mecanismo molecular preciso de la resistencia a la acción reducida de GLP-1 contribuya a disminuir la secreción de insulina.
insulina en la DM tipo 2. Los niveles de receptor de insulina y de actividad
AUMENTO DE LA PRODUCCIÓN HEPÁTICA DE GLUCOSA Y LÍPIDOS En la DM tipo 2, la
de tirosincinasa en el músculo esquelético están disminuidos, pero lo más
resistencia hepática a la insulina refleja la incapacidad de la hiperinsuline-
probable es que tales alteraciones sean secundarias a la hiperinsulinemia y
mia de suprimir la gluconeogénesis, lo que produce hiperglucemia en ayu-
no un defecto primario. Por tanto, se cree que en la resistencia a la insulina
nas y disminución del almacenamiento de glucógeno en el hígado en el
el factor predominante lo constituyen los defectos posteriores al receptor
familiares importantes de DM tipo 2 y las personas con IFG o IGT, deben ran una amplia variedad de síntomas y signos; los secundarios a la
ser alentados con firmeza para que conserven un índice de masa corporal hiperglucemia aguda pueden ocurrir en cualquier etapa de la enferme-
(BMI) normal y realicen actividad física con regularidad. En la actualidad dad, mientras que los relacionados a la hiperglucemia crónica empie-
es un aspecto controvertido la farmacoterapia en sujetos con prediabetes, zan a aparecer durante la segunda década de hiperglucemia (cap. 419).
porque se desconoce su rentabilidad y su perfil de inocuidad. El grupo por Las personas con DM tipo 2 no detectada antes pueden tener ya com-
consenso de ADA ha sugerido que podría utilizarse metformina en sujetos plicaciones crónicas de la enfermedad al momento del diagnóstico. El
con IFG e IGT que tienen un riesgo elevado de evolucionar hasta presentar interrogatorio y la exploración física permiten valorar los síntomas o
diabetes (<60 años, BMI ≥35 kg/m2, antecedente familiar de diabetes en un
Endocrinología y metabolismo
CAPÍTULO 418
lograr estos objetivos, el médico debe identificar una meta de control glucé-
celiaca y vitíligo. En contraste, los sujetos con DM tipo 2 a menudo mico en cada paciente, proporcionarle los recursos de educación y fármacos
tienen las características siguientes: 1) desarrollan la enfermedad des- para lograr este nivel, y vigilar y tratar las complicaciones relacionadas con
pués de los 30 años de edad; 2) casi siempre son obesos (80% tiene la DM. Los síntomas de la diabetes suelen resolverse cuando la glucosa
obesidad, pero los pacientes ancianos pueden ser delgados); 3) es plasmática es <11.1 mmol/L (200 mg/100 mL), y por tanto la mayor parte
probable que no necesiten insulina como tratamiento inicial, y 4) pue- del tratamiento de la enfermedad se centra en lograr el segundo y tercer
den tener trastornos relacionados, como resistencia a la insulina, hi- objetivos. Este capítulo revisa primero el tratamiento constante de la dia-
pertensión, enfermedad cardiovascular, dislipidemia o PCOS. En la betes en condiciones ambulatorias y luego discute la terapéutica de la hi-
DM tipo 2, la resistencia a la insulina a menudo se asocia con obesidad perglucemia grave, así como el tratamiento de la diabetes en pacientes
abdominal (a diferencia de la obesidad en cadera y muslos) e hipertri-
oftalmólogo calificados deben realizar un examen ocular completo. Como caciones. Incluso con un esfuerzo considerable, la normoglucemia puede
muchas personas con DM tipo 2 han tenido diabetes asintomática por va- ser un objetivo elusivo, y es probable que las soluciones a la agravación del
rios años antes del diagnóstico, la American Diabetes Association (ADA) control glucémico no sean fáciles de identificar. El paciente debe conside-
recomienda el siguiente programa de examen oftalmológico: 1) los indivi- rarse a sí mismo como un miembro esencial del equipo para atención de la
duos con DM tipo 1 deben someterse a un examen ocular inicial en los diabetes y no como alguien atendido por el equipo terapéutico. El estrés
cinco años siguientes al diagnóstico; 2) a las personas con DM tipo 2 se les emocional puede inducir un cambio en el comportamiento, de manera
debe practicar un examen ocular inicial al momento de diagnosticar la que las personas ya no cumplen con el régimen dietético, de ejercicio o
enfermedad; 3) las mujeres con DM embarazadas y que planean un emba- terapéutico. Esto deriva en la aparición de hiperglucemia o hipoglucemia.
Endocrinología y metabolismo
razo deben someterse a un examen ocular antes de la concepción y duran- Los trastornos de la alimentación, como la ingestión compulsiva, la buli-
te el primer trimestre, y 4) si la exploración oftalmológica es normal, se mia y la anorexia nerviosa parecen más frecuentes en personas con DM
repite dos o tres años después. tipo 1 o 2.
Nutrición El tratamiento nutricional médico (MNT, medical nutrition the-
rapy) es un término empleado por la ADA para describir la coordinación
CUADRO 4182 Objetivos terapéuticos en adultos con diabetesa
óptima del consumo calórico con otros aspectos del tratamiento de la dia-
Índice Cifra como objetivo betes (insulina, ejercicio, pérdida de peso). La prevención primaria en el
Control de la glucemiab MNT se orienta a evitar o retrasar el inicio de DM tipo 2 en sujetos de alto
riesgo (obesos o con prediabetes), al alentar la pérdida de peso. El trata-
HbA1c <7.0%c miento médico de la obesidad es un terreno en evolución rápida y se expo-
Glucosa plasmática capilar en fase 4.4-7.2 mmol/L (80-130 mg/dL) ne en el capítulo 416. Las medidas de prevención secundaria del MNT se
preprandial orientan a evitar o retrasar las complicaciones propias de la diabetes en los
Glucosa plasmática capilar en fase <10.0 mmol/L (<180 mg/dL) enfermos de este mal al mejorar el control de la glucemia. Las medidas de
posprandial (pico)d prevención terciaria se dirigen a tratar las complicaciones propias de la
Presión arterial <140/90 mmHge diabetes (enfermedad cardiovascular, nefropatía). El MNT en personas
con diabetes y enfermedades cardiovasculares debe incorporar principios
Lipidosf dietéticos propios de pacientes no diabéticos, con enfermedades cardio-
Lipoproteína de baja densidad <2.6 mmol/L (100 mg/dL)g vasculares. Aunque las recomendaciones para los tres tipos de MNT se
Lipoproteína de alta densidad >1 mmol/L (40 mg/dL) en varones superponen, en este capítulo se subrayan las medidas de MNT para la pre-
vención secundaria. En pacientes elegibles se deben considerar algunos
>1.3 mmol/L (50 mg/dL) en mujeres
métodos farmacológicos que faciliten la pérdida de peso y la cirugía bariá-
Triglicéridos <1.7 mmol/L (150 mg/dL) trica (caps. 415e y 416).
a Como recomienda la ADA; es importante individualizar objetivos para cada paciente (con- En general los componentes del MNT óptimo son similares para indi-
sultar el texto), pues dichos objetivos pueden ser diferentes en algunas poblaciones de enfer- viduos con DM tipo 1 o 2 y semejante para sujetos de población abierta
mos. b HbA1c es el objetivo primario. c Prueba basada en el Diabetes Control and Complications (frutas, verduras, alimentos con fibra y pocas grasas; cuadro 418-3). Un
Trial. d 1-2 h después de iniciar una comida. e El objetivo <130/80 mmHg puede ser adecuado
para las personas más jóvenes. f En orden decreciente de prioridad. Los lineamientos recientes
componente importante de la atención integral es la enseñanza sobre
del American College of Cardiology y la American Heart Association ya no sugieren objetivos MNT y debe reforzarse por orientación regular al enfermo. Históricamen-
específicos para LDL y HDL (véanse también los caps. 291e y 419). g Objetivo <1.8 mmol/L te, la nutrición ha impuesto dietas restrictivas y complicadas al paciente.
(70 mg/100 mL) puede ser adecuado para personas con enfermedad cardiovascular. Las costumbres actuales han cambiado en gran medida, aunque muchos
Abreviatura: HbA1c, hemoglobina A1c. pacientes y profesionales sanitarios siguen viendo a la dieta diabética
Fuente: Adaptado de la American Diabetes Association: Diabetes Care 38(Suppl 1):S1, 2015. como monolítica y estática. Por ejemplo, en el caso de los diabéticos tipo 2
CUADRO 4183 Recomendaciones nutricionales para adultos con diabetes lar, reducción de la grasa corporal y pérdida de peso. Tanto en la DM tipo 2409
o prediabetesa 1 como en la DM tipo 2, el ejercicio también es útil para disminuir la glu-
cosa plasmática (durante el ejercicio y después de él) y aumentar la sensi-
Dieta para pérdida ponderal (en prediabetes y DM tipo 2) bilidad a la insulina. En los pacientes con diabetes, la ADA recomienda
• Dieta hipocalórica baja en carbohidratos cada semana 150 min (distribuidos como mínimo en tres días) de ejerci-
Grasa en la dieta (se desconoce el % óptimo de la dieta, debe ser individualizado) cios aeróbicos sin pausas mayores de dos días. El régimen de ejercicio tam-
• Consumo mínimo de grasa trans bién debe incluir entrenamiento de resistencia.
A pesar de los beneficios que produce, el ejercicio plantea desafíos a los
• Puede ser mejor una dieta estilo mediterráneo, rica en ácidos grasos
monoinsaturados
individuos que experimentan DM porque carecen de los mecanismos gluco-
rreguladores normales (la insulina disminuye y el glucagon aumenta duran-
Carbohidratos en la dieta (se desconoce el % óptimo de la dieta, debe ser indi-
te el ejercicio). El músculo esquelético es un lugar importante de consumo
vidualizado)
de combustible metabólico en reposo, y con el aumento de la actividad mus-
• Vigilar el consumo de carbohidratos respecto a las calorías cular durante el ejercicio aerobio enérgico las necesidades de combustible
• Pueden consumirse alimentos que contengan sacarosa, con ajustes en la aumentan mucho. Los individuos con diabetes tipo 1 son propensos tanto a
dosis de insulina, pero debe minimizarse su ingestión la hiperglucemia como a la hipoglucemia durante el ejercicio, dependiendo
• La cantidad de carbohidratos se determina mediante el cálculo de gramos de las concentraciones de glucosa plasmática previas al ejercicio, las concen-
de carbohidratos en la dieta (DM tipo 1) traciones de insulina circulante y el nivel de catecolaminas inducido por el
• Usar el índice glucémico para predecir cómo el consumo de un alimento ejercicio. Si el valor de insulina es demasiado bajo, el incremento de las cate-
particular puede afectar la glucemia colaminas puede aumentar de manera excesiva la glucosa plasmática, pro-
• Es preferible la fructosa sobre la sacarosa o el almidón mover la formación de cetonas y, posiblemente, provocar cetoacidosis. Por el
Proteína en la dieta (se desconoce el % de la dieta, debe ser individualizado) contrario, cuando las concentraciones de insulina circulante son excesivas,
Otros componentes esta hiperinsulinemia relativa puede disminuir la producción hepática de
• Fibra dietética, verduras, frutas, cereales integrales, productos lácteos e inges- glucosa (reducir la glucogenólisis, disminuir la gluconeogénesis) y aumentar
tión de sodio según las recomendaciones para la población general la entrada de glucosa en el músculo, provocando hipoglucemia.
• Edulcorantes sin calorías
Para evitar la hiperglucemia o la hipoglucemia que ocurre después de
ejercicio, las personas con DM tipo 1 deben: 1) cuantificar su glucemia
• No se recomiendan suplementos habituales de vitaminas, antioxidantes u oli-
antes del ejercicio, durante el mismo y después de realizado; 2) diferir la
goelementos
práctica de ejercicio si la glucemia es >14 mmol/L (250 mg/100 mL) y apa-
a Véase el texto respecto a las diferencias para pacientes con diabetes tipos 1 y 2. recen cetonas; 3) si la glucemia es <5.6 mmol/L (100 mg/100 mL), se ingie-
Fuente: Adaptado a partir de American Diabetes Association: Diabetes Care 37(Suppl 1):S14, ren carbohidratos antes del ejercicio; 4) vigilar la concentración de glucosa
2014. en sangre durante el ejercicio e ingerir carbohidratos para evitar la hipo-
glucemia; 5) disminuir las dosis de insulina (con base en la experiencia
precedente) previo al ejercicio e inyectarse insulina en una zona que no sea
CAPÍTULO 418
ejercitada, y 6) aprender a conocer las respuestas individuales de la gluco-
el MNT actual incluye alimentos con sacarosa y trata de modificar otros sa a los diferentes tipos de ejercicio y aumentar la ingestión de alimentos
factores de riesgo como hiperlipidemia e hipertensión, en lugar de cen- por hasta 24 h después de éste, dependiendo de su intensidad y duración.
trarse exclusivamente en la pérdida de peso. El índice glucémico es un esti- En la DM tipo 2 las hipoglucemias relacionadas con el ejercicio son menos
mado del incremento posprandial de la glucemia cuando la persona frecuentes, pero pueden suceder tanto en sujetos tratados con insulina
consume una cantidad precisa de glucosa. El consumo de alimentos con como en los que reciben secretagogos de insulina.
bajo índice glucémico al parecer disminuye las oscilaciones posprandiales A pesar de que la enfermedad cardiovascular asintomática aparece a
de la glucemia y mejora el control de la misma. Es útil emplear alimentos una menor edad en la DM tipos 1 y 2, no se ha demostrado que la detec-
hipocalóricos y edulcorantes no nutritivos. En la actualidad, la evidencia ción habitual de enfermedad coronaria sea efectiva y no se recomienda
glucohemoglobina es el método habitual de valoración del control glucé- joven con DM tipo 1 puede ser 6.5%; una cifra más alta puede ser adecua-
mico a largo plazo. Cuando la glucosa plasmática está elevada de manera da para las personas muy jóvenes o ancianos, o para personas con esperan-
sistemática, aumenta la glucosilación no enzimática de la hemoglobina; tal za de vida limitada o enfermedades concomitantes. Por ejemplo, un
alteración refleja la historia de la glucemia en los dos o tres meses previos, objetivo apropiado de HbA1c en ancianos con múltiples enfermedades
porque la sobrevida media de los hematíes es de 120 días (la glucemia del crónicas y dificultad para las actividades de la vida diaria sería 8.0% u
mes previo contribuye con sólo 50% al valor de HbA1c). La medición de 8.5%. Una consideración relevante es la frecuencia y gravedad de la hipo-
HbA1c en el “punto o estación de enfermería” permite una retroalimenta- glucemia, ya que ésta se vuelve más frecuente cuando se establece un obje-
ción más rápida y puede ser útil para ajustar el tratamiento.
Endocrinología y metabolismo
CAPÍTULO 418
ocasiones es útil en pacientes con resistencia grave a la insulina. También se a Preparaciones disponibles de insulina en Estados Unidos; hay otras disponibles en el Reino
ha producido una tecnología aplicada de la insulina humana con aspectos Unido y Europa. b Glargina y detemir tienen un pico mínimo de actividad. c La duración de-
farmacocinéticos peculiares o genéticamente modificada, para que se ase- pende de la dosis (más corta con menores dosis). d Existen otras combinaciones de insulina.
e Doble; dos picos, uno en 2-3 h y el segundo varias horas después.
meje lo más cercanamente posible a la secreción fisiológica de insulina. Las
insulinas se clasifican en hormonas de acción corta o de acción larga (cua- Fuente: Adaptado a partir de FR Kaufman: Medical Management of Type 1 Diabetes, 6th edition.
Alexandria, VA: American Diabetes Association, 2012.
dro 418-4). Por ejemplo, una preparación de insulina de acción corta, la
insulina lispro, es un análogo de insulina en el que los aminoácidos 28 y 29
(lisina y prolina) en la insulina de las cadenas B están invertidos por tec- cular las preparaciones de acción corta). Por ejemplo, la absorción de lispro
nología de DNA recombinante. Otros análogos de la insulina modificados
Efecto de la insulina
Mañana noche Noche Mañana Mediodía noche Noche
Efecto de la insulina
día
Efecto de la insulina
Análogo Análogo Análogo Análogo Análogo
de de de
insulina* insulina* insulina* de insulina* de insulina* Bolo Bolo Bolo
Simple Simple
Infusión basal
Insulina de acción NPH
prolongada^ NPH
B L S HS B B L S HS B B L S HS B
FIGURA 4181. Regímenes representativos de insulina para el tratamiento de la diabetes. En lo que toca a cada gráfico, el eje de las ordenadas señala el grado
del efecto de la insulina y el eje de las abscisas, los momentos del día. B, desayuno (breakfast); L, comida de mediodía (lunch); S, cena (supper); HS, hora de acostarse
(bedtime). * Se pueden usar lispro, glulisina o insulina aspart. La hora de inyección de la insulina se señala con una flecha vertical y el tipo de la hormona se inscribe
por arriba de cada curva de insulina. A. Un régimen con múltiples componentes consiste en insulina de acción prolongada (∧ una inyección de glargina o detemir)
para lograr la cobertura basal de insulina y tres inyecciones de glulisina, lispro o insulina aspart, para la protección glucémica que cubra cada comida. B. La aplicación
de dos inyecciones de insulina de acción prolongada (NPH) y un análogo de la insulina de acción corta [glulisina, lispro, insulina aspart (línea gruesa roja) o insulina
regular (línea verde de guiones)]. Se utiliza sólo una presentación de insulina de acción corta. C. Se muestra la administración por medio de un aparato de goteo, con
la insulina basal y una inyección rápida (en bolo) en cada comida. La tasa de insulina basal disminuye durante la noche y aumenta un poco antes que la persona se
despierte por la mañana. Glulisina, lispro o insulina aspart se utilizan con la bomba de insulina. [Con autorización de H Lebovitz (ed): Therapy for Diabetes Mellitus. American
Diabetes Association, Alexandria, VA, 2004.]
veces, los análogos de insulina de acción corta se inyectan justo después de de comidas y su contenido varían, o si aumenta la actividad física, puede
una comida (gastroparesia, ingestión impredecible de alimentos). surgir hiperglucemia o hipoglucemia. El cambio de la insulina de acción
Un inconveniente de los regímenes actuales de insulina es que ésta pe- larga, y en vez de aplicarla antes de la cena, hacerlo a la hora de acostarse,
netra inmediatamente en la circulación general, mientras que la insulina podría evitar la hipoglucemia nocturna y aportar más insulina porque las
endógena se segrega en el sistema venoso porta. concentraciones de glucosa aumentan en las primeras horas de la mañana
Por tanto, la insulina exógena expone al hígado a dosis infrafisiológicas (el llamado fenómeno del amanecer). La dosis de insulina en estos regíme-
de insulina. Ninguna dosificación de insulina reproduce con precisión el nes debe ajustarse con base en los resultados de SMBG, y para ello se parte
modelo secretor del islote pancreático. Sin embargo, las pautas más fisio- de las suposiciones generales siguientes: 1) la concentración de glucosa en
lógicas entrañan un mayor número de inyecciones, mayor dependencia de el ayuno depende de manera predominante de la insulina de acción pro-
las insulinas de acción corta y determinaciones más frecuentes de glucosa longada aplicada en la noche anterior; 2) la glucosa antes de la comida de
plasmática capilar. En general, los diabéticos tipo 1 requieren 0.5 a 1 U de mediodía está en función de la insulina de acción corta de la mañana; 3) la
insulina/kg/día repartida en varias dosis, y alrededor de 50% de la insulina concentración de glucosa antes de la cena está en función de la insulina de
PARTE 16
se da como insulina basal. acción prolongada aplicada en la mañana, y 4) la glucosa a la hora de acos-
El término regímenes insulínicos con múltiples componentes denota la tarse está en función de la insulina de acción corta, antes de la cena; el
combinación de insulina basal y la que se administra de manera inmediata anterior no es un régimen óptimo para la persona con DM tipo 1, pero en
en bolos (insulina de acción corta, preprandial). El horario y la dosis de la ocasiones se utiliza en la que tiene DM tipo 2.
presentación preprandial de acción corta se modifican para acomodar los La infusión subcutánea continua de insulina (CSII, continuous subcuta-
resultados de SMBG, el consumo previsto de alimentos y la actividad física. neous insulin infusion) constituye un régimen muy eficaz para la persona
Dichos regímenes hacen que la persona con DM tipo 1 tenga mayor flexibi- con DM tipo 1 (fig. 418-1C). A la aplicación basal por infusión se adminis-
lidad en su estilo de vida y mejores posibilidades de alcanzar una situación tra insulina preprandial (“inyección directa o en bolo”), por medio del dis-
Endocrinología y metabolismo
cercana a la normoglucemia. Un régimen de este tipo que se incluye en la positivo de infusión de insulina, basada en las instrucciones que el médico
figura 418-1B consiste en insulina basal con glargina o detemir y lispro pre- reciba del paciente, que utilizará un algoritmo individualizado que incor-
prandial, glulisina o insulina aspart. La dosis de insulina aspart, glulisina o pore las cifras de glucemia preprandial y el consumo previsto de carbohi-
lispro se basa en algoritmos individualizados que integran elementos como la dratos. Estos dispositivos completos para la infusión de insulina expulsan
glucosa preprandial y el consumo previsto de carbohidratos. Para calcular el con precisión dosis pequeñas de la hormona (microlitros por hora) y tienen
componente de alimentos propio de la dosis de insulina preprandial el pa- algunas ventajas: 1) es posible programar velocidades diversas de goteo bá-
ciente utiliza una razón insulina/carbohidrato (una razón frecuente es 1 a 1.5 sicas para incluir las necesidades de insulina nocturnas, en comparación
unidades/10 g de carbohidrato, pero tal cifra debe calcularse para cada perso- con las basales diurnas; 2) es posible alterar en los periodos de ejercicio la
na). A la dosis anterior de insulina se agrega la hormona complementaria o velocidad de goteo básica; 3) las cifras diferentes de goteo, con la adminis-
de corrección basada en la glucemia preprandial [una fórmula utiliza 1 uni- tración rápida que se relaciona con una comida permiten ajustar mejor las
dad de insulina por cada 2.7 mmol/L (50 mg/100 mL), en exceso de la cifra dosis de insulina, de acuerdo con la composición de la comida, y 4) los al-
de glucosa preprandial prefijada; otra fórmula utiliza (el peso corporal en kg) goritmos programados toman en consideración la administración previa
× (la glucemia – la cifra deseada de glucosa en mg/100 mL)/1 500]. Otro ré- de la hormona así como las cifras de glucemia, para calcular la dosis de la
gimen con múltiples componentes consiste en utilizar insulina NPH a la misma. Los dispositivos obligan a la participación de un profesional con
hora de acostarse, una dosis pequeña de la misma insulina en el desayuno experiencia considerable en los aparatos de goteo insulínico e interacciones
(20 a 30% de la dosis nocturna) y una insulina preprandial de acción corta. frecuentes del paciente con el grupo de tratamiento de la diabetes. Los apa-
Se utilizan variaciones de este régimen, pero tienen la desventaja de que ratos de goteo presentan problemas peculiares como la infección en el sitio
NPH alcanza un pico significativo de tal forma que se torna más frecuente la de penetración de la hormona, hiperglucemia no explicada porque el equi-
aparición de hipoglucemia. En todos los tipos de regímenes insulínicos es en po de goteo se obstruye, o cetoacidosis diabética en caso de desconexión de
absoluto esencial practicar frecuentemente SMBG (más de tres veces al día). la bomba. La mayoría de los médicos utilizan lispro, glulisina o insulina
En el pasado, un régimen de uso frecuente consistió de inyecciones de aspart en CSII, pero la corta semivida de tales preparaciones culmina a muy
NPH dos veces al día, mezclada con una insulina de acción corta, antes del breve plazo en deficiencia de insulina si se interrumpe el sistema de admi-
desayuno y la cena (fig. 418-1B). En estos regímenes por lo común se apli- nistración. Un aspecto esencial para el empleo seguro de los dispositivos de
can dos tercios de la dosis diaria total en la mañana (aproximadamente infusión es la enseñanza integral del enfermo en cuanto a la función de la
dos tercios se administran en la forma de insulina de acción larga, y un bomba y la práctica frecuente de SMBG. No se han interrumpido los inten-
tercio de acción corta) y un tercio antes de la cena (en promedio la mitad tos para crear un sistema de asa cerrada en que los datos provenientes de la
se aplica en la forma de insulina de acción prolongada y la otra mitad de cuantificación de glucosa regulen la velocidad de goteo de la insulina.
corta acción). El inconveniente del régimen anterior es que plantea un
programa rígido al paciente, en término de actividades de la vida diaria Otros fármacos que mejoran el control de la glucemia No se ha dilucidado la
y del contenido y horario de comidas. El régimen es una forma sencilla y importancia de la amilina, un péptido de 37 aminoácidos secretado conjun-
eficaz de evitar la hiperglucemia profunda, pero no genera un control cer- tamente con insulina por las células β del páncreas, en la homeostasis normal
cano a lo normal en muchas personas con DM tipo 1. Además, si el orden de la glucosa. Sin embargo, con base en el dato teórico de que los sujetos con
deficiencia insulínica también muestran deficiencia de la amilina, se creó un BIGUANIDAS La metformina es representativa de esta clase de fármacos; 2413
análogo de esta última (pramlintida), y se observó que disminuía las oscila- disminuye la producción hepática de glucosa y mejora ligeramente la uti-
ciones glucémicas posprandiales en los pacientes con DM tipos 1 y 2 que lización periférica de ese azúcar (cuadro 418-5). La metformina activa a la
recibían insulina. La pramlintida inyectada poco antes de una comida retrasa cinasa de proteínas dependiente de AMP e ingresa a la célula a través de
el vaciamiento del estómago y suprime la acción del glucagon, pero no modi- transportadores de cationes orgánicos (los polimorfismos de éstos pueden
fica las concentraciones de insulina; en Estados Unidos se le ha aprobado influir en la respuesta a la metformina). La evidencia reciente indica que el
para usar en individuos que reciben insulina y que tienen DM tipos 1 y 2. La mecanismo de la metformina para reducir la producción hepática de glu-
adición de dicho producto causa una pequeña disminución en HbA1c y al cosa es contrarrestar la capacidad del glucagon para generar cAMP en los
parecer disminuye las oscilaciones de la glucosa vinculadas con las comidas. hepatocitos. Reduce asimismo la glucosa plasmática y la insulina en ayu-
En la diabetes tipo 1, la pramlintida se inicia como inyección SC de 15 μg nas, mejora el perfil lipídico y promueve una discreta pérdida de peso. Se
antes de cada comida y se titula hasta un máximo de 30 a 60 μg según se cuenta con una forma de liberación extendida y pudiera generar menos
tolere. En la DM tipo 2 se inicia como inyección SC de 60 μg antes de cada efectos adversos del tubo digestivo (diarrea, anorexia, náusea y sabor me-
comida y puede titularse hasta un máximo de 120 μg. Los principales efectos tálico). Dado su inicio de acción relativamente lento y los síntomas diges-
secundarios son náusea y vómito y es importante titular lentamente la dosis tivos que se producen con las dosis superiores, la dosis inicial debe ser baja
para evitar las reacciones adversas. La pramlintida retrasa el vaciamiento y se debe incrementar en forma gradual cada dos a tres semanas con base
gástrico y por ello puede influir en la absorción de otros fármacos, por lo que en las mediciones de SMBG. La metformina es eficaz como monoterapia y
no debe utilizarse en combinación con otros medicamentos que lentifican la puede utilizarse en combinación con otros fármacos orales o con insulina.
motilidad del tubo digestivo (GI). La dosis de insulina de acción corta, apli- El principal efecto tóxico de la metformina, la acidosis metabólica, es poco
cada antes de la comida se disminuirá al inicio, para evitar la hipoglucemia, común y se puede evitar seleccionando de manera cuidadosa a los pacien-
y después se harán ajustes en ella conforme se manifiesten los efectos de la tes. Las concentraciones de vitamina B12 disminuyen casi 30% durante el
pramlintida. Otro fármaco que puede utilizarse en personas con DM tipo 1 tratamiento con metformina. Este fármaco no se debe emplear en pacien-
son los inhibidores de glucosidasa α (véase más adelante en este capítulo). tes con insuficiencia renal (GFR <60 mL/min), cualquier forma de acido-
sis, insuficiencia cardiaca congestiva inestable, hepatopatía o hipoxemia
DIABETES MELLITUS TIPO 2 grave. Algunos consideran que estos lineamientos son demasiado estrictos
Generalidades Los objetivos del tratamiento para controlar la glucemia en y previenen que los individuos con daño renal leve a moderado reciban un
la DM tipo 2 son similares a los de DM tipo 1. Aunque el control glucémi- tratamiento seguro con metformina. El National Institute for Health and
co suele dominar el tratamiento de la DM tipo 1, la atención del paciente Clinical Excellence en el Reino Unido sugiere usar la metformina con una
tipo 2 debe prestar atención también al tratamiento de los trastornos aso- GFR >30 mL/min, con dosis reducida cuando la GFR sea <45 mL/min. La
ciados con este tipo de diabetes ([Link]., obesidad, hipertensión, dislipide- metformina debe suspenderse en pacientes hospitalizados, en quienes no
mia, patología cardiovascular) y a la detección y tratamiento de las toleren la vía oral y en los que reciben material de contraste radiográfico.
complicaciones específicas de la diabetes (fig. 418-2). Tiene importancia Se debe administrar insulina hasta poder reiniciar la metformina.
capital la reducción del riesgo cardiovascular, porque ésta es la primera
causa de muerte en tales pacientes. SECRETAGOGOS DE INSULINA: FÁRMACOS QUE AFECTAN AL CONDUCTO DE K+ SENSIBLE A
ATP Los secretagogos de insulina estimulan la secreción de ésta a través de
CAPÍTULO 418
El tratamiento de la DM tipo 2 debe comenzar con MNT (expuesto en
párrafos anteriores). También se iniciará un régimen de ejercicios para me- la interacción con el conducto de potasio sensible a trifosfato de adenosina
jorar la sensibilidad a la insulina y estimular la pérdida de peso. Entre las (ATP) de la célula beta (cap. 417). Estos fármacos son más eficaces en la DM
estrategias farmacológicas para tratar la DM tipo 2 se encuentran los fárma- tipo 2 de inicio relativamente reciente (<5 años), que tienen una producción
cos hipoglucemiantes orales, insulina y otros medicamentos que mejoren el endógena residual de insulina. Las sulfonilureas de primera generación
control de la glucemia; muchos médicos y enfermos prefieren hipogluce- (clorpropamida, tolazamida, tolbutamida) tienen semivida más prolongada,
miantes orales como fármacos de primera línea. Cualquier tratamiento que mayor incidencia de hipoglucemia e interacciones farmacológicas más fre-
mejore el control glucémico aminora la “toxicidad por glucosa” para las cé- cuentes; ya no se usan. Las sulfonilureas de segunda generación tienen inicio
lulas beta y mejora la secreción de insulina endógena. Sin embargo, la DM de acción más rápido y una mejor cobertura del ascenso posprandial de la
glucosa, pero la semivida más corta de algunos de estos fármacos hace nece-
potasemia
Tiazolidinedionasc*** ↓ Resistencia a la Rosiglitazona, piogli- 0.5-1.4 Reduce requeri- Edema periférico, CHF, enfermedad hepática
insulina tazona mientos de insu- CHF, aumento de
↑ Utilización de glu- lina peso, fracturas,
cosa edema macular
Parenterales
Agonistas de amilinac,d*** Enlentece el vacia- Pramlintida 0.25-0.5 Reduce glucemia Inyección, náusea, Fármacos que también
miento gástrico, posprandial, pér- ↑ riesgo de hipo- reducen la motilidad GI
Endocrinología y metabolismo
no han mostrado una mayor cifra de mortalidad de origen cardiaco con la glucemia, como las sulfonilureas, etc.). Un análogo de GLP-1 es la exena-
gliburida u otros compuestos de esta clase. tida, versión sintética de un péptido detectado originalmente en la saliva
del monstruo de Gila (exendina 4). A diferencia de GLP-1 nativo que tiene
SECRETAGOGOS DE INSULINA: FÁRMACOS QUE INTENSIFICAN LAS SEÑALES DEL RECEPTOR una semivida >5 min, las diferencias en la secuencia de aminoácidos de la
GLP1 Las “incretinas” amplifican la secreción de insulina estimulada por exenatida la tornan resistente a la enzima que degrada GLP-1 (dipeptidil
la glucosa (cap. 417). Los fármacos que actúan como agonistas del receptor peptidasa IV o DPP-IV). De este modo, la exenatida tiene una acción pro-
para GLP-1 o intensifican la actividad de GLP-1 endógena están aprobados longada similar a GLP-1, al unirse a los receptores de GLP-1 que están
para el tratamiento de la DM tipo 2 (cuadro 418-5). Los fármacos en esta en los islotes pancreáticos, vías gastrointestinales y el encéfalo. La liraglu-
clase no ocasionan hipoglucemia por la naturaleza dependiente de glucosa tida, otro agonista del receptor GLP-1, es casi idéntica a la GLP-1 nativa,
de la secreción de insulina estimulada por incretina (a menos que se esté excepto por una sustitución de aminoácido y la adición de un grupo acilo
utilizando de manera concomitante un fármaco que pueda ocasionar hipo- graso (acoplado con un espaciador del ácido gamma glutámico) que pro-
mueve la unión a albúmina y proteínas plasmáticas, y prolonga su semivi- zona, fue retirado del mercado de Estados Unidos luego de que hubo in- 2415
da. Los agonistas al receptor de GLP-1 intensifican la secreción de insulina formes de hepatotoxicidad y de una asociación con una reacción hepática
estimulada por glucosa, suprimen el glucagon y lentifican el vaciamiento idiosincrásica que culminaba a veces en insuficiencia hepática. Aunque la
gástrico. Dichos productos no estimulan el incremento ponderal; de hecho, rosiglitazona y la pioglitazona no parecen inducir las anomalías hepáticas
muchos pacientes presentan pérdida de peso moderado e inhibición del que se observan con la troglitazona, la FDA recomienda efectuar pruebas
apetito. El tratamiento con estos fármacos debe iniciar con una dosis baja de la función hepática antes de iniciar el tratamiento con estos fármacos.
para evitar los efectos adversos iniciales; el factor limitante es la náusea. Los La rosiglitazona incrementa levemente las concentraciones de LDL,
agonistas del receptor para GLP-1, disponibles en formulaciones inyecta- HDL y triglicéridos. La pioglitazona hace que aumenten HDL en grado
bles dos veces al día, una vez al día y semanal, pueden usarse en regímenes mayor, y LDL en grado menor, pero disminuye los triglicéridos. Se desco-
combinados con metformina, sulfonilureas y tiazolidinedionas. Algunos noce la importancia clínica de los cambios de lípidos con los fármacos en
pacientes que toman secretagogos de la insulina requieren una dosis menor cuestión y pudiera ser difícil identificarlos, porque muchos pacientes de
de esos fármacos para prevenir la hipoglucemia. Los principales efectos DM tipo 2 también reciben estatinas.
colaterales son náusea, vómito y diarrea. Algunas formulaciones llevan una Las tiazolidinedionas se asocian con incremento ponderal (2 a 3 kg), dis-
advertencia en recuadro de la FDA por el mayor riesgo de tumores de célu- minución pequeña en el valor hematocrito y aumento leve en el volumen
las C tiroideas en roedores, y están contraindicados en personas con carci- plasmático; el edema periférico y la CHF son más frecuentes en personas
noma medular de la tiroides o neoplasia endocrina múltiple. Los agonistas tratadas con estos medicamentos. Dichos fármacos están contraindicados
de los receptores de GLP-1 retrasan el vaciamiento gástrico, por lo que in- en sujetos con hepatopatía o CHF (clase III o IV). En Estados Unidos la
fluyen en la absorción de otros fármacos. No se sabe si estos fármacos pro- FDA planteó una advertencia de que pacientes muy ocasionales que reci-
longan la sobrevida de células beta, estimulan su proliferación o alteran el ben tales fármacos pueden presentar empeoramiento del edema macular
curso natural de la DM tipo 2. Otros agonistas de los receptores de GLP-1 y de tipo diabético; en mujeres se observa un mayor peligro de fracturas. Se
sus presentaciones se encuentran en fase de desarrollo. ha demostrado que las tiazolidinedionas inducen la ovulación en mujeres
Los inhibidores de DDP-IV inhiben la degradación de GLP-1 nativo y premenopáusicas que padecen síndrome de ovario poliquístico. Es nece-
por tanto intensifican el efecto de las incretinas. El DPP-IV se expresa am- sario advertir a las mujeres sobre los riesgos del embarazo con las tiazoli-
pliamente en las superficies celulares endoteliales y de algunos linfocitos, y dinedionas, puesto que no se ha establecido la seguridad de estos fármacos
degrada un gran número de péptidos (no específicos de GLP-1). Los inhibi- durante la gestación.
dores de DPP-IV estimulan la secreción de insulina en ausencia de hipoglu- Las preocupaciones sobre el aumento del riesgo cardiovascular asocia-
cemia o incremento ponderal y al parecer tienen un efecto preferente en la do con la rosiglitazona dieron lugar a restricciones considerables para su
glucemia posprandial. Los efectos del GLP-1 en el paciente son mayores con uso y a que la FDA emitiera una advertencia “en recuadro” en 2007. Sin
los agonistas del receptor para GLP-1 que con los inhibidores de DPP-IV. embargo, con base en información nueva, la FDA revisó sus lineamientos
Éstos se usan solos o combinados con otros medicamentos orales en la DM y clasificó la rosiglitazona como similar a otros fármacos para DM tipo 2.
tipo 2. Deben administrarse dosis bajas a los pacientes con insuficiencia re- Debido a un posible aumento en el riesgo de cáncer vesical, pioglitazona es
nal. Las preocupaciones iniciales sobre los efectos colaterales pancreáticos parte de una revisión de seguridad por parte de la FDA.
de los agonistas del receptor para GLP-1 y los inhibidores de DPP-IV (pan-
Inhibidores del cotransportador 2 de sodio-glucosa (SLGT2) Estos fármacos
CAPÍTULO 418
creatitis, posibles lesiones premalignas) parecen infundadas.
(cuadro 418-5) reducen la glucemia por inhibición selectiva de este cotrans-
INHIBIDORES DE LA GLUCOSIDASA α Los inhibidores de la glucosidasa α reducen portador, que se expresa casi de manera exclusiva en el túbulo contorneado
la hiperglucemia posprandial retrasando la absorción de glucosa; no afectan proximal de los riñones. Esto inhibe la reabsorción de glucosa, disminuye
a la utilización de glucosa ni a la secreción de insulina (cuadro 418-5). La el umbral renal para glucosa y aumenta la excreción urinaria de glucosa.
hiperglucemia posprandial, secundaria al trastorno de la eliminación hepá- Por tanto, el efecto hipoglucémico es independiente de la insulina y no se
tica y periférica de la glucosa, contribuye de manera significativa al estado acompaña de cambios en la sensibilidad o secreción de la insulina. Como
hiperglucémico en la DM tipo 2. Estos fármacos, tomados inmediatamente estos fármacos son la clase más nueva para tratar la DM tipo 2 (cuadro
antes de cada comida, reducen la absorción de glucosa inhibiendo la enzi- 418-5), la experiencia clínica es limitada. Debido al aumento de la glucosa
urinaria, son más frecuentes las infecciones urinarias o vaginales, y el efec-
nes experimentan hiperglucemia más grave [FPG >13.9 mmol/L (250 lina. HbA1c, hemoglobina HbA1c.
mg/100 mL)] pueden responder de manera parcial, pero es poco probable
que logren la normoglucemia con monoterapia oral. Puede aplicarse un
criterio escalonado que consiste en empezar con un solo fármaco y añadir res de DPP-IV, tiazolidinedionas e inhibidores de SLGT2 reducirán las
otro para lograr la glucemia deseada (véase “Tratamiento de combinación complicaciones de la DM al mejorar el control de la glucemia, pero aún no
con fármacos hipoglucemiantes”, más adelante en este capítulo). Se puede existen datos de largo plazo. En teoría, las tiazolidinedionas son atractivas
utilizar insulina como fármaco terapéutico inicial en los individuos que porque se dirigen a una alteración fundamental en la DM tipo 2, la resis-
experimentan hiperglucemia grave [FPG <13.9 a 16.7 mmol/L (250 a 300
Endocrinología y metabolismo
tencia a la insulina. Sin embargo, todos estos fármacos son más costosos
mg/100 mL)] o en los que tienen síntomas por la hiperglucemia. Este cri- que la metformina y las sulfonilureas.
terio se basa en la suposición de que el control más rápido de la glucemia Los algoritmos terapéuticos de varias sociedades profesionales (ADA/
reducirá la “toxicidad de la glucosa” para las células insulares, mejorará la European Association of the Study of Diabetes [EASD], IDF, AACE) sugie-
secreción de insulina endógena y posiblemente permitirá que los fármacos ren la metformina como el tratamiento inicial por su eficacia, perfil cono-
hipoglucemiantes orales sean más eficaces. Si sucede así, podrá interrum- cido de efectos colaterales y bajo costo (fig. 418-3). Las ventajas de la
pirse la administración de insulina. metformina son que favorece una pérdida ligera de peso, reduce la con-
Los secretagogos de insulina, biguanidas, inhibidores de la glucosidasa, centración de insulina y mejora un poco el perfil de lípidos. Con base en
tiazolidinedionas, agonistas del receptor GLP-1, inhibidores DPP-IV e in- los resultados de SMBG y la HbA1c, la dosis de metformina debe elevarse
sulina están aprobados como monoterapia de la DM tipo 2. Aunque cada hasta lograr el objetivo glucémico o llegar a la dosis máxima. Si la metfor-
grupo de antidiabéticos orales tiene ventajas y desventajas peculiares (cua- mina no es tolerable, es razonable iniciar el tratamiento con un secretago-
dro 418-5), son válidas ciertas generalizaciones: 1) los secretagogos de insu- go de insulina o inhibidor de DPP-IV.
lina, biguanidas, agonistas del receptor GLP-1 y tiazolidinedionas mejoran
el control de la glucemia en un grado similar (reducción de la HbA1c de 1 TRATAMIENTO DE COMBINACIÓN CON FÁRMACOS HIPOGLUCEMIANTES Diversas com-
a 2%) y son más eficaces que los inhibidores de la glucosidasa α, los inhibi- binaciones de fármacos terapéuticos logran buenos resultados en la DM
dores DPP-IV y los inhibidores de SLGT2; 2) suponiendo un grado similar tipo 2 (metformina + un segundo agente oral, metformina + agonista del
de mejoría de la glucemia, no se ha demostrado que un grupo de fármacos receptor de GLP-1, o metformina + insulina), y sus dosis en combinación
concreto tenga ventajas, y cualquier tratamiento que mejore el control de la son las mismas que cuando se usan solos. Los mecanismos de acción del
glucemia es beneficioso; 3) los secretagogos de insulina, los agonistas del primer y del segundo fármaco deben ser diferentes, razón por la cual el
receptor GLP-1, los inhibidores DPP-IV y los inhibidores de la glucosidasa efecto en el control de la glucemia suele ser aditivo. Hay pocos datos para
α comienzan a disminuir la glucemia de inmediato, mientras que los efec- apoyar la elección de una combinación sobre otra. Los costos de los medi-
tos hipoglucemiantes de biguanidas y tiazolidinedionas se retrasan varias camentos son muy variables (cuadro 418-5), lo que a menudo influye en la
semanas; 4) no todos los fármacos son eficaces en todos los pacientes con elección del fármaco. Existen varias combinaciones en dosis fijas de fár-
DM tipo 2; 5) biguanidas, inhibidores de la glucosidasa α, agonistas del macos orales, pero no hay evidencia de que sean mejores que la titulación
receptor GLP-1, inhibidores de DPP-IV, tiazolidinedionas e inhibidores de de un solo fármaco hasta la dosis máxima con adición posterior de un se-
SLGT2, no provocan hipoglucemia directamente; 6) la mayoría de los pa- gundo compuesto. Si no se logra el control adecuado con la combinación
cientes terminará por necesitar más de un grupo de antidiabéticos orales o de dos fármacos (con base en una nueva medición de HbA1c cada tres
insulina, lo que refleja la naturaleza progresiva de la DM tipo 2; 7) la dura- meses), debe agregarse un tercer compuesto oral o insulina basal (fig. 418-
ción del control glucémico es discretamente menor con gliburida en com- 3). Las estrategias terapéuticas varían mucho de un país a otro. Por ejem-
paración con metformina o rosiglitazona. plo, los inhibidores de la α-glucosidasa se usan a menudo en el sur de Asia
La experiencia clínica acumulada con sulfonilureas y metformina es (India), pero pocas veces en Estados Unidos o Europa. No está claro si esto
considerable, porque han estado disponibles por varios decenios. Se asu- representa una diferencia subyacente en la enfermedad o la preferencia del
me que los inhibidores de la glucosidasa α, agonistas de GLP-1, inhibido- médico.
La insulinoterapia se torna necesaria conforme la DM tipo 2 entra en la es la hipoglucemia, y en el capítulo 420 se revisa su tratamiento con glu- 2417
fase de deficiencia relativa de dicha hormona (como se observa en la DM de cosa oral o una inyección de glucagon. La hipoglucemia profunda y repe-
larga duración) y es anunciada por el control glucémico inadecuado, con titiva obliga a revisión del régimen terapéutico y del objetivo glucémico
uno o dos hipoglucemiantes orales. Se utiliza la insulina sola o en combina- para el paciente individual. Hay incremento ponderal con muchos regíme-
ción en individuos que no alcanzan el objetivo glucémico. Por ejemplo, una nes terapéuticos (insulina, secretagogos de insulina o tiazolidinedionas),
sola dosis de insulina de acción prolongada aplicada a la hora de acostarse aunque no con todas las modalidades (metformina, inhibidores de gluco-
es eficaz en combinación con metformina. En cambio, los secretagogos de sidasa α, agonistas del receptor de GLP-1, inhibidores DPP-IV) que mejo-
insulina tienen poca utilidad una vez que se inicia la administración de ran el control de la glucemia. Ello se debe en parte a los efectos anabólicos
insulina. La experiencia con el uso de fármacos tipo incretina e insulina es de la insulina y la disminución de la glucosuria. Como resultado de con-
limitada. Dado que la producción endógena de insulina disminuye aún troversias recientes sobre la meta glucémica óptima y la preocupación
más, se necesitan múltiples inyecciones de las insulinas de acción larga y acerca de la seguridad, la FDA ahora solicita información sobre el perfil de
corta para controlar las oscilaciones de la glucemia posprandial. Los regí- riesgo cardiovascular como parte de su nueva valoración para el trata-
menes insulínicos son idénticos a las combinaciones de insulinas de acción miento de la DM tipo 2.
larga y corta que se revisan en la DM tipo 1. Debido a que la hiperglucemia
de la DM tipo 2 tiende a ser “más estable”, los regímenes se pueden modifi- TRASTORNOS AGUDOS RELACIONADOS CON HIPERGLUCEMIA GRAVE
car en incrementos de 10% cada dos a tres días, para lo cual se utilizan los
resultados de la glucemia en ayunas. El aumento de peso y la hipoglucemia En las personas con DM tipo 1 o tipo 2 e hiperglucemia grave (>16.7
son los principales efectos adversos del tratamiento con insulina. La dosis mmol/L [300 mg/100 mL]) debe valorarse la estabilidad clínica, incluido
de insulina diaria necesaria puede alcanzar gran magnitud (1 a 2 U/kg al estado mental e hidratación. Según el paciente y la rapidez y duración de
día), conforme disminuya la producción endógena de insulina y persista la la hiperglucemia grave, algunos individuos requieren un tratamiento más
resistencia a dicha hormona. Se debe considerar a los sujetos que necesitan intenso y rápido para reducir la glucemia. Sin embargo, muchos pacientes
más de 1 U/kg de peso al día de insulina de acción prolongada para emplear con diabetes mal controlada e hiperglucemia tienen pocos síntomas. El
alguna combinación con metformina o una tiazolidinediona. La adición de médico debe valorar si el paciente se encuentra estable o si considera que
uno u otro fármaco puede disminuir las dosis necesarias de insulina en al- existe cetoacidosis diabética o un estado hiperosmolar hiperglucémico.
gunas personas con DM tipo 2, en tanto conserva o incluso mejora el con- Las cetonas, un indicador de la cetoacidosis diabética, deben cuantificarse
trol de la glucemia. La insulina y además una tiazolidinediona estimulan el en personas con DM tipo 1 cuando la glucosa plasmática sea >16.7 mmol/L
incremento ponderal y a veces se acompañan de edema periférico. La adi- (300 mg/100 mL), durante alguna enfermedad intercurrente o con síntomas
ción de una tiazolidinediona al régimen insulínico puede obligar a dismi- como náusea, vómito o dolor abdominal. Es preferible la cuantificación de
nuir la dosis de la hormona, para evitar hipoglucemia. Los pacientes que β-hidroxibutirato que las pruebas urinarias basadas en nitroprusiato que
requieren grandes dosis de insulina (>200 unidades/día) pueden tratarse sólo cuantifican acetoacetato y acetona.
con una forma más concentrada de insulina, U-500. La cetoacidosis diabética (DKA, diabetic ketoacidosis) y el estado hiper-
glucémico hiperosmolar (HHS, hyperglycemic hyperosmolar state) son
trastornos agudos y graves relacionados de manera directa con la diabetes.
CAPÍTULO 418
TRATAMIENTOS NOVEDOSOS Antes, la DKA se consideraba un rasgo distintivo de la DM tipo 1, pero
El trasplante de páncreas completo (que por lo común se realiza de forma también ocurre en personas que carecen de las manifestaciones inmunita-
simultánea al trasplante renal) normaliza la tolerancia a la glucosa y cons- rias de la DM tipo 1 y que a veces pueden tratarse con hipoglucemiantes
tituye una opción terapéutica importante en la DM tipo 1 con ESRD, pero orales (estos sujetos obesos con DM tipo 2 a menudo tienen ascendencia
requiere experiencia considerable y va acompañado de los efectos secun- hispana o afroamericana). El HHS se observa sobre todo en personas con
darios de la inmunodepresión. El trasplante de los islotes pancreáticos tie- DM tipo 2. Ambos trastornos se asocian con deficiencia absoluta o relativa
ne innumerables limitaciones en cuanto al aislamiento de dicho tejido y la de insulina, hipovolemia y trastornos acidobásicos. La DKA y el HHS exis-
sobrevida del injerto, y aún sigue siendo un área de investigación clínica. ten en un continuo de hiperglucemia, con o sin cetosis. Las similitudes
Muchas personas con DM tipo 1 de larga duración producen aun cantida- metabólicas y diferencias entre DKA y HHS se resaltan en el cuadro 418-6.
La combinación de déficit de insulina e hiperglucemia disminuye las te que en el momento de la presentación el potasio sérico esté ligeramente
concentraciones de fructosa-2,6-fosfato en el hígado, lo que altera la acti- elevado, como consecuencia de la acidosis. También están disminuidas las
vidad de la fosfofructocinasa y de la fructosa-1,6-bisfosfatasa. El exceso de reservas totales de sodio, cloruro, fósforo y magnesio, pero su valor sérico
glucagon disminuye la actividad de piruvatocinasa, mientras que el déficit no lo refleja con precisión debido a la hipovolemia y la hiperglucemia. La
de insulina aumenta la actividad de fosfoenolpiruvato carboxicinasa. Tales disminución del volumen intravascular se refleja en un ascenso del nitró-
alteraciones hepáticas desplazan la manipulación del piruvato hacia la sín- geno ureico sanguíneo (BUN, blood urea nitrogen) y de la creatinina séri-
tesis de glucosa y lo apartan de la glucólisis. Las concentraciones aumen- ca. Las determinaciones de creatinina sérica pueden estar falsamente
tadas de glucagon y catecolaminas en caso de concentraciones bajas de elevadas por una interferencia provocada por el acetoacetato. También se
Endocrinología y metabolismo
insulina promueven la glucogenólisis. La deficiencia de insulina reduce encuentran a menudo leucocitosis, hipertrigliceridemia e hiperlipoprotei-
también las concentraciones del transportador de glucosa GLUT4, lo que nemia. La hiperamilasemia puede sugerir diagnóstico de pancreatitis,
trastorna la captación de glucosa por el músculo esquelético y el tejido sobre todo si se acompaña de dolor abdominal. No obstante, en la DKA la
graso y reduce el metabolismo intracelular de este azúcar. amilasa suele ser de origen salival y no es diagnóstica de pancreatitis. Si se
La cetosis es el resultado de un incremento notable de los ácidos grasos sospecha pancreatitis debe realizarse determinación de la lipasa sérica.
libres procedentes de los adipocitos, con el resultado de un desplazamien- Las concentraciones de sodio sérico están disminuidas como conse-
to hacia la síntesis hepática de los cuerpos cetónicos. El descenso de los cuencia de la hiperglucemia [el sodio sérico reduce 1.6 mmol/L (1.6 meq)
valores de insulina, combinado con elevaciones de catecolaminas y hor- por cada 5.6 mmol/L (100 mg/100 mL) de ascenso de la glucosa sérica]. Las
mona del crecimiento, aumenta la lipólisis y la liberación de ácidos grasos concentraciones normales de sodio en caso de DKA indican déficit de agua
libres. Normalmente, estos ácidos grasos libres son biotransformados en más profundo. En unidades “convencionales”, la osmolalidad sérica calcu-
lada [2 × (sodio sérico + potasio sérico) + glucosa plasmática (mg/100
mL)/18 + BUN/2.8] está ligera a moderadamente elevada, aunque en un
CUADRO 4187 Manifestaciones de la cetoacidosis diabética grado menor que en caso de HHS (véase más adelante en este capítulo).
En la DKA, el cuerpo cetónico hidroxibutirato β se sintetiza tres veces
Síntomas Datos exploratorios más rápido que el acetoacetato; sin embargo, es éste el que se detecta de
Naúseas y vómito Taquicardia manera preferencial con un reactivo de uso frecuente en la detección de ce-
tosis (nitroprusiato). Existen concentraciones importantes de cetonas séri-
Sed y poliuria Deshidratación e hipotensión
cas (por lo común positivas a una dilución de 1:8 o más). A menudo se
Dolor abdominal Taquipnea, respiración de Kussmaul utiliza una pastilla o barra de nitroprusiato para detectar cetonas en orina;
y dificultad respiratoria ciertos fármacos, como captoprilo o penicilamina, pueden provocar reac-
Disnea
Sucesos desencadenantes Sensibilidad abdominal a la palpa- ciones falsamente positivas. Los valores séricos o plasmáticos de hidroxibu-
ción (puede simular pancreatitis tirato β son los preferidos porque reflejan con más precisión el verdadero
Administración inadecuada de aguda o abdomen agudo qui- valor corporal de cetonas.
insulina rúrgico) El espectro de alteraciones metabólicas de la DKA comienza con acido-
Infección (neumonía, UTI, gastroen- Letargo, embotamiento, edema sis ligera, en la cual una hiperglucemia moderada evoluciona hacia pará-
teritis, septicemia) cerebral, posiblemente coma metros de mayor gravedad. No necesariamente existe correlación estrecha
Infarto (cerebral, coronario, mesen- entre el grado de acidosis y la hiperglucemia, porque diversos factores in-
térico, periférico) fluyen en el nivel de hiperglucemia (ingestión oral, glucosuria). La cetone-
Drogas (cocaína) mia es un dato consistente en la DKA, y la diferencia de la hiperglucemia
simple. El diagnóstico diferencial de la cetoacidosis diabética incluye ce-
Embarazo
toacidosis por inanición, cetoacidosis alcohólica (bicarbonato >15 meq/L)
Abreviatura: UTI, infección de vías urinarias. y otras acidosis con aumento del desequilibrio aniónico (cap. 66).
cutáneo los análogos de insulina de acción corta. Debe proseguirse con 2419
TRATAMIENTO CETOACIDOSIS DIABÉTICA la insulina por vía IV hasta que se resuelva la acidosis y se estabilice al
En el cuadro 418-8 se muestra el tratamiento de la DKA. Una vez ins- paciente desde el punto de vista metabólico. Al irse resolviendo la aci-
taurados la reposición de líquidos por vía IV y el tratamiento con insu- dosis y la resistencia a la insulina asociadas con la DKA, podrá reducirse
lina, se debe buscar y tratar en forma enérgica el agente o suceso que la velocidad de la administración intravenosa de insulina (a un ritmo de
desencadenó el episodio de DKA. Si el paciente está vomitando o su 0.05 a 0.1 unidades/kg/h). En cuanto el paciente vuelve a tomar alimen-
nivel de conciencia está alterado, es necesario introducir una sonda tos por vía oral se debe administrar insulina de acción prolongada junto
nasogástrica para evitar la aspiración de contenido gástrico. Para el con la insulina de acción corta SC (subcutánea), porque esto facilita la
éxito del tratamiento de la DKA es crucial vigilar de cerca al paciente y transición a un régimen de insulina ambulatoria y acorta la estancia
revalorarlo con frecuencia, a fin de asegurarse de la mejoría del pacien- hospitalaria. Es fundamental continuar el goteo continuo de insulina
te y de las alteraciones metabólicas. Se deben registrar en una gráfica hasta lograr valores adecuados por vía SC. Incluso breves periodos de
las variaciones cronológicas de las constantes vitales, los ingresos y administración inadecuada de la hormona en esta fase de transición
egresos de líquidos y los parámetros analíticos en función de la insulina pueden ocasionar la recidiva de la cetoacidosis diabética.
administrada. La hiperglucemia suele mejorar a un ritmo de 4.2 a 5.6 mmol/L (75
Después del bolo inicial de solución salina normal se realiza la repo- a 100 mg/100 mL) por hora como resultado de la eliminación de gluco-
sición del déficit de sodio y de agua libre durante las 24 h siguientes sa mediada por insulina, disminución de la liberación hepática de glu-
(con frecuencia el déficit es de 3 a 5 L). Una vez lograda la estabilidad cosa y rehidratación. Esta última disminuye las catecolaminas, aumenta
hemodinámica y una diuresis adecuada, se cambia el líquido intrave- la pérdida de glucosa por la orina y expande el volumen intravascular.
noso a solución salina a 0.45% dependiendo del déficit de volumen La reducción de la glucosa plasmática en la primera o las primeras 2 h
calculado. Este cambio ayuda a reducir la tendencia a la hipercloremia puede ser más rápida, y está relacionada, fundamentalmente, con la
de las fases posteriores de la DKA. Como alternativa, el uso inicial de expansión de volumen. Cuando la glucosa plasmática alcanza 13.9
solución intravenosa de Ringer con lactato puede reducir la hiperclore- mmol/L (250 mg/100 mL) se debe añadir glucosa al goteo de solución
mia que se observa a menudo con la solución salina normal. salina a 0.45% para mantener la glucosa plasmática en el orden de 8.3 a
Se administra de inmediato un bolo intravenoso (0.1 unidades/kg) 13.9 mmol/L (150 a 250 mg/100 mL), y se debe mantener la infusión de
de insulina de acción corta (cuadro 418-8), y el tratamiento subsecuente insulina. La cetoacidosis empieza a resolverse porque la insulina reduce
debe proporcionar concentraciones continuas y suficientes de insulina la lipólisis, aumenta la utilización periférica de las cetonas por el cuerpo,
circulante. Se prefiere la administración intravenosa (0.1 unidades/kg de suprime la formación hepática de cuerpos cetónicos y promueve la re-
insulina regular/h) porque garantiza una distribución rápida y permite generación de bicarbonato. Sin embargo, la acidosis y la cetosis se re-
el ajuste de la tasa de infusión conforme el paciente responde al trata- suelven más lentamente que la hiperglucemia. A medida que mejora la
miento. En los episodios leves de DKA se pueden utilizar en plano sub- cetoacidosis, el hidroxibutirato β se biotransforma en acetoacetato.
Puede parecer que aumentan las concentraciones de cuerpos cetónicos
con los métodos de laboratorio basados en la reacción del nitroprusia-
CUADRO 4188 Tratamiento de la cetoacidosis diabética to, que sólo detectan los valores de acetoacetato y acetona. La mejoría
CAPÍTULO 418
de la acidosis y del desequilibrio aniónico como resultado de la regene-
1. Confirmar el diagnóstico (glucosa plasmática elevada, cetonas séricas posi- ración de bicarbonato y del descenso de los cuerpos cetónicos se refle-
tivas, acidosis metabólica)
ja en el valor de bicarbonato sérico y del pH arterial. Dependiendo del
2. Ingreso en el hospital; puede ser necesario el internamiento en la unidad
de cuidados intensivos para la vigilancia frecuente o si el pH es <7.00 o el ascenso del cloruro sérico se normaliza el desequilibrio aniónico (pero
paciente ha perdido el estado de alerta no el bicarbonato). A menudo sobreviene acidosis hiperclorémica [bi-
3. Valorar: carbonato sérico de 15 a 18 mmol/L (15 a 18 meq/L)] después del trata-
Electrolitos séricos (K+, Na+, Mg2+, Cl–, bicarbonato, fosfato) miento con buenos resultados, y se resuelve de manera gradual
Estado acidobásico (pH, HCO3–, PCO2, hidroxibutirato β) conforme los riñones regeneran el bicarbonato y excretan cloruro.
Función renal (creatinina, excreción urinaria) Las reservas de potasio se agotan en caso de DKA [el déficit calcula-
CAPÍTULO 418
hipoglucemia es frecuente en pacientes hospitalizados y muchos de estos para regular la glucemia en situaciones en las que los requerimientos de
episodios son evitables. Los sistemas hospitalarios deben tener un proto- insulina y la ingestión de glucosa varían con rapidez. Además, estos fárma-
colo terapéutico para la diabetes a fin de evitar la hipoglucemia intrahos- cos orales pueden ser peligrosos si el paciente ayuna (p. ej., hipoglucemia
pitalaria. Las medidas para reducir o prevenir la hipoglucemia incluyen con las sulfonilureas). La metformina debe suspenderse cuando se planea
vigilancia frecuente de la glucosa y anticipación de las posibles modifica- administrar medios de contraste radiográfico o en presencia de CHF ines-
ciones en la administración de insulina y glucosa debidas a los cambios en table, acidosis o declive de la función renal.
la situación clínica o el tratamiento (p. ej., reducción gradual de glucocor-
ticoides) o interrupción de las infusiones enterales o parenterales, o de la CONSIDERACIONES ESPECIALES EN LA DIABETES MELLITUS
ingestión oral.
do más crucial de control glucémico es poco después de la fecundación. El hiperglucemia crónica (fig. 419-1). Las evidencias que implican a esta
riesgo de malformaciones fetales es cuatro a 10 veces mayor en personas condición como agente causal en el desarrollo de complicaciones macro-
con DM no controlada al momento de la concepción; el objetivo debe ser vasculares son menos concluyentes. Los eventos de CHD y la tasa de mor-
mantener la glucosa plasmática normal durante el periodo previo a la con- talidad son de dos a cuatro veces mayores en pacientes con DM tipo 2 y se
cepción y durante los periodos de desarrollo orgánico en el feto. correlacionan con las concentraciones de glucosa plasmática posprandial
La lipodistrofia, o pérdida del tejido adiposo subcutáneo, puede ser gene- Microvasculares
ralizada en ciertos trastornos genéticos, como el leprechaunismo. La lipo-
Enfermedades oculares
distrofia generalizada se relaciona con resistencia grave a la insulina y a
menudo se acompaña de acantosis nigricans y dislipidemia. La lipodistro- Retinopatía (no proliferativa/proliferativa)
fia localizada asociada con las inyecciones de insulina se ha reducido mu- Edema macular
cho con el uso de insulina humana. Neuropatía
Sensorial y motora (mononeuropatía y polineuropatía)
Inhibidores de la proteasa y lipodistrofia Los inhibidores de la proteasa usa-
Autónoma
dos en el tratamiento de la infección por VIH (cap. 226) se asocian con
acumulación centrípeta de grasa (visceral y en la región abdominal), acu- Nefropatía (albuminuria y deterioro de la función renal)
mulación de grasa en la región dorsocervical, pérdida de grasa en las Macrovasculares
extremidades, disminución de la sensibilidad a la insulina (aumento de la Coronariopatía
insulina en ayuno y menor tolerancia a la glucosa en la prueba de toleran- Arteriopatía periférica
cia a glucosa IV) y dislipidemia. Aunque muchos aspectos de la apariencia
Enfermedad vascular cerebral
física de estos individuos son semejantes a los del síndrome de Cushing, la
concentración alta de cortisol no explica la apariencia. Existe la posibili- Otras
dad de que esto se relacione con la infección por VIH por algún mecanis- Gastrointestinales (gastroparesia y diarrea)
mo no definido, ya que algunos rasgos del síndrome se observaron antes Genitourinarias (uropatía/disfunción sexual)
de la introducción de los inhibidores de la proteasa. No hay un tratamien- Dermatológicas
to establecido para la lipodistrofia relacionada con VIH.
Infecciosas
Cataratas
Glaucoma
Síndrome de movilidad articular limitadaa
Enfermedad periodontal
Pérdida de la audición
Otras condiciones comórbidas relacionadas con diabetes (donde la relación
con hiperglucemia es incierta): depresión, apnea obstructiva del sueño,
hígado graso, fracturas de la cadera, osteoporosis (en diabetes tipo 1), dete-
rioro cognitivo o demencia y bajas concentraciones de testosterona en
varones
a Engrosamiento cutáneo y disminución de la movilidad articular.
24 cimiento cardiovascular) en una media de seguimiento de 17 años, aunque 2423
CAPÍTULO 419
tensivo o terapia estándar con insulina, también se observaron disminucio-
tivo, sicológico y médico. A los pacientes en el grupo de manejo convencio-
nes similares en el riesgo de desarrollar retinopatía y nefropatía (estudio
nal de la diabetes se les administraron inyecciones de insulina dos veces al
Kumamoto). Estos resultados demostraron la eficacia de un control de la
día y se les realizó una evaluación clínica, educativa y nutricional cada tres
glucemia más adecuado en individuos de diferente etnicidad y, quizá, con
meses. El objetivo en el primer grupo fue lograr un estado de glucemia nor-
una etiología diferente de DM (p. ej., fenotípicamente distintos de las perso-
mal, mientras que en el segundo grupo la meta fue prevenir los síntomas de
nas incluidas en el DCCT y el UKPDS). Los estudios Action to Control Car-
la diabetes. Las personas del grupo de manejo intensivo de la diabetes logra-
diovascular Risk in Diabetes (ACCORD) y Action in Diabetes and Vascular
ron un nivel mucho menor de HbA1c (7.3%) que los pacientes incluidos en
Disease: Preterax and Diamicron MR Controlled Evaluation (ADVANCE)
el grupo de manejo convencional de la diabetes (9.1%). Después de que se
también encontraron que un mejor control de la glucemia reduce la ocu-
publicaron los resultados del DCCT en 1993, se continuó la monitorización
las cuatro vías que se describieron con anterioridad. Aunque la hiperglu- diabetes tipo 1 o 2. De forma paradójica, durante los primeros seis a 12
cemia actúa como iniciador para las complicaciones de la diabetes, todavía meses después de mejorar el control de la glucemia, la retinopatía dia-
se desconoce si los mismos procesos patofisiológicos operan en todas las bética establecida puede empeorar de forma transitoria. Por fortuna
complicaciones o si algunas vías predominan en ciertos órganos. esta progresión es temporal y, a largo plazo, el mejor control de la glu-
cemia está asociado con una menor incidencia de retinopatía diabética.
COMPLICACIONES OFTALMOLÓGICAS DE LA DIABETES MELLITUS Los individuos con retinopatía diagnosticada pueden ser candidatos
La DM es la principal causa de ceguera entre los 20 y los 74 años de edad en para la fotocoagulación profiláctica con láser cuando inicia la terapia
Estados Unidos. La gravedad de este problema se refleja en el hecho de que intensiva. Una vez que hay retinopatía avanzada, el control mejorado de
Endocrinología y metabolismo
individuos con DM tienen 25 veces más probabilidad de desarrollar ceguera la glucemia confiere menor beneficio, aunque un cuidado oftalmológi-
que las personas sin DM. La pérdida grave de la visión es en primera instan- co adecuado puede prevenir la mayoría de los casos de ceguera.
cia el resultado de la retinopatía diabética progresiva y del edema macular Para todos los individuos con DM, las examinaciones regulares y
clínicamente significativo. La retinopatía diabética se clasifica en dos etapas: extensas son esenciales (cuadro 418-1). Es posible tratar de manera
no proliferativa y proliferativa. La primera por lo general aparece al final de exitosa la mayoría de los casos de retinopatía diabética, si se detectan
la primera década o al inicio del segundo decenio de la enfermedad y se ca- de manera oportuna. Los exámenes sistemáticos de los ojos (sin dilata-
racteriza por microaneurismas vasculares retinianos, hemorragias en forma ción) realizados por médicos de atención primaria o por especialistas
de mancha y exudados algodonosos (fig. 419-2). La retinopatía no prolifera- en diabetes, son inadecuados para detectar trastornos oculares secun-
tiva leve en ocasiones progresa a una enfermedad más extensa caracterizada darios a dicha enfermedad, los cuales requieren de la atención de un
oftalmólogo capacitado. La fotocoagulación con láser es muy eficaz
para preservar la visión. El tratamiento de la retinopatía proliferativa
por lo común consiste en fotocoagulación panretiniana con láser,
mientras que el edema macular se trata con fotocoagulación focal con
láser y terapia con anticuerpos contra el factor de crecimiento del en-
dotelio vascular (mediante inyección ocular). El tratamiento con ácido
acetilsalicílico (650 mg/día) no parece tener efecto sobre la evolución
natural de la retinopatía diabética.
CAPÍTULO 419
riesgo para desarrollar nefropatía y enfermedad cardiovascular (CVD, car- o 2 (fig. 419-4). La cuantificación de proteínas urinarias en un análisis
diovascular disease). En este capítulo se utilizan los términos microalbuminu- sistemático no detecta concentraciones bajas de excreción de albúmina. La
ria y macroalbuminuria. Aunque la aparición de albuminuria en individuos monitorización en búsqueda de albuminuria debe comenzar cinco años
con DM tipo 1 es un factor de riesgo importante para la progresión a macro- después del inicio de la enfermedad en casos de DM tipo 1 y en el momen-
albuminuria, sólo cerca de 50% de los individuos progresa a macroalbumi- to del diagnóstico en pacientes con DM tipo 2.
nuria en los 10 años siguientes. En algunos individuos con diabetes tipo 1 y La acidosis tubular renal tipo IV (hipoaldosteronismo hiporreninémi-
microalbuminuria de corta duración, la microalbuminuria remite. Esta con- co) puede ocurrir en DM tipo 1 o 2. Estos individuos son propensos a
dición también es un factor de riesgo para CVD. Una vez que la macroalbu- desarrollar hiperpotasemia y edema, condiciones que pueden exacerbarse
minuria se establece, ocurre una declinación constante de la GFR y alrededor por medicamentos (en particular inhibidores de la enzima convertidora
Microalbuminuria Microalbuminuria
(30-299 mg/24 h) (>300 mg/24 h)
FIGURA 4193. Evolución del desarrollo de nefropatía diabética. Se muestra la relación entre el tiempo de inicio de la diabetes, la tasa de filtración glomerular (GFR)
y la creatinina sérica. (Adaptado de RA DeFranzo, en Therapy for Diabetes Mellitus and Related Disorders, 3a ed. American Diabetes Association, Alexandria VA, 1998.)
2426 Un control eficiente de la glucemia reduce la tasa a la cual aparece y sensación quemante que comienzan en los pies y se dispersan de manera
progresa la microalbuminuria en pacientes con DM tipo 1 o 2. Sin embar- proximal. Algunos de estos individuos experimentan dolor neuropático
go se desconoce si el manejo eficaz de la glucemia lentifica la progresión que en ocasiones es precedido por la mejoría del control de su glucemia. El
de la nefropatía una vez que se presenta la albuminuria. Durante la fase dolor por lo general involucra las extremidades inferiores, se presenta de
tardía de la declinación renal, los requerimientos de insulina pueden forma típica durante el reposo y empeora en la noche. Se han descrito
disminuir dado que el riñón es un sitio de degradación de insulina. tanto la forma aguda de neuropatía diabética dolorosa (con una duración
Conforme disminuye la GFR con la nefropatía progresiva, hay que reva- menor a 12 meses) como la crónica. La primera en ocasiones está relacio-
lorar el uso y la dosis de agentes hipoglucemiantes (cuadro 418-5). nada con el tratamiento y ocurre cuando se perfecciona el control de la
Algunos medicamentos hipoglucemiantes (las sulfonilureas y la metfor- glucemia. Conforme progresa la neuropatía diabética, el dolor remite y
mina) están contraindicados en casos de insuficiencia renal avanzada. eventualmente desaparece; sin embargo, persiste un déficit sensorial en las
Muchos individuos con DM tipo 1 o 2 desarrollan hipertensión. extremidades inferiores. La exploración física revela pérdida de la sensibi-
Numerosos estudios en ambos tipos de DM han demostrado la efecti- lidad y de los reflejos tendinosos profundos de los tobillos y sensación
vidad de un control estricto de la presión arterial para reducir la excre- anormal de la posición.
ción de albúmina y prolongar el inicio del deterioro de la función renal. La polirradiculopatía diabética es un síndrome caracterizado por dolor
La presión arterial debe mantenerse en menos de 140/90 mmHg en grave e incapacitante en la distribución de una o más raíces nerviosas,
pacientes diabéticos. acompañado en ocasiones de debilidad motora. La radiculopatía troncal o
Es necesario utilizar inhibidores de la ECA o ARB para reducir la albu- intercostal genera dolor en el tórax y el abdomen. La implicación del plexo
minuria y la declinación concomitante de la GFR en pacientes con DM lumbar o del nervio femoral puede provocar dolor intenso en los muslos o
tipo 1 o 2 (véase el apartado de “Hipertensión”, más adelante). Aunque la cadera y en ocasiones está asociada con debilidad de los músculos flexo-
faltan comparaciones directas entre los inhibidores de la ECA y los ARB, res o extensores de la cadera (amiotrofia diabética). Afortunadamente, las
la mayoría de los expertos cree que las dos clases de medicamentos polirradiculopatías diabéticas por lo general se limitan a sí mismas y remi-
actúan de manera equivalente en pacientes con diabetes. Los ARB se ten en un lapso de seis a 12 meses.
utilizan como alternativa en pacientes que desarrollan angioedema o La mononeuropatía (disfunción de nervios periféricos o craneales ais-
tos asociados a los inhibidores de la ECA. Después de dos a tres meses lados) es menos común que la polineuropatía en la DM y se presenta con
de terapia en pacientes con microalbuminuria, la dosis del medica- dolor y debilidad motora en la distribución de un solo nervio. Las mono-
mento se incrementa hasta lograr la dosis máxima tolerable. Estudios neuropatías pueden ocurrir en sitios de atrapamiento, como el túnel carpia-
recientes no reportan beneficios de dicha intervención antes de la no, o ser no compresivas. Se sugiere que las mononeuropatías no compresivas
aparición de la microalbuminuria. La combinación de un inhibidor de tienen una etiología vascular; no obstante, se desconoce la patogénesis. Es
la ECA y un ARB es poco recomendable e incluso parece ser perjudicial. muy común la implicación del tercer nervio craneal precedida por diplopía.
Si no es posible utilizar alguno de los medicamentos antes menciona- La exploración física revela ptosis y oftalmoplejía con contracción normal
dos, o la presión arterial no se controla, entonces se deben utilizar de la pupila en respuesta a estímulos luminosos. En ocasiones se afectan
diuréticos, antagonistas de los conductos de calcio (no dihidropiridi- otros nervios craneales, como el IV, el VI o el VII (parálisis de Bell). Es pro-
nas) o bloqueadores β. Estos efectos favorecedores son mediados por bable que ocurran mononeuropatías periféricas o la implicación simultánea
la reducción de la presión intraglomerular y la inhibición de las vías de más de un nervio (mononeuropatía múltiple).
PARTE 16
CAPÍTULO 419
con radiactividad, pero puede no correlacionarse con los síntomas del pa- tes y síntomas sugestivos de isquemia cardiaca o enfermedad arterial
ciente. Se han desarrollado “pruebas de aliento” incruentas posteriores a la periférica o de la carótida. No se recomienda monitorizar CHD en indivi-
ingestión de alimentos marcados con radiactividad, sin embargo aún no se duos asintomáticos con diabetes, incluso con una escala de factores de ries-
validan. Aunque la disfunción parasimpática secundaria a hiperglucemia go, debido a que estudios recientes no han demostrado beneficios clínicos.
crónica es importante en el desarrollo de gastroparesia, la hiperglucemia La ausencia de dolor torácico (“isquemia silenciosa”) es común en pacien-
por sí misma también dificulta el vaciado gástrico. La diarrea nocturna, tes con diabetes y es necesaria una evaluación cardiaca exhaustiva antes de
alternada con constipación, es característica de la neuropatía GI autónoma realizar procedimientos quirúrgicos mayores.
secundaria a diabetes. Es importante evaluar estos síntomas en pacientes El incremento en las tasas de morbilidad y mortalidad cardiovasculares
con DM tipo 1 para descartar esprue celiaco, dada su creciente frecuencia. en personas con diabetes parece relacionarse con la sinergia entre la hiper-
LDL con estatinas son similares en poblaciones de diabéticos y de indivi- COMPLICACIONES DE LAS EXTREMIDADES INFERIORES
duos sin dicha enfermedad. Estudios prospectivos a gran escala de interven-
La DM es la causa principal de amputaciones de extremidades inferiores en
ciones primaria y secundaria para CHD han incluido a algunos individuos
Estados Unidos. Las úlceras y las infecciones de los pies también son causas
con DM tipo 2 y análisis de subgrupos encontraron de manera consistente
importantes de morbilidad en personas afectas por dicha enfermedad. Las
que la disminución de LDL reduce los eventos cardiovasculares y la mor-
razones del incremento de la incidencia de estos trastornos en individuos
bilidad en individuos con DM. Ningún ensayo prospectivo se ha enfocado
con DM involucran la interacción de numerosos factores patogénicos: neu-
en responder cuestiones similares en personas con DM tipo 1. Puesto que
ropatía, biomecánica anormal de los pies, PAD y cicatrización deficiente.
la frecuencia de CVD es baja en niños y en adultos jóvenes con diabetes, la
La neuropatía sensorial periférica interfiere con los mecanismos protecto-
Endocrinología y metabolismo
CAPÍTULO 419
robias (véase más adelante). celular y la función fagocítica relacionadas con la hiperglucemia. El exceso
Una úlcera infectada es un diagnóstico clínico, puesto que un cultivo de glucosa en la sangre promueve la colonización y el crecimiento de una
superficial de cualquier lesión puede contener múltiples especies bac- variedad de organismos (como Candida y otras especies de hongos). Una
terianas. Con frecuencia las infecciones que rodean a las úlceras son gran cantidad de infecciones comunes es más frecuente y grave en la po-
causadas por múltiples organismos, siendo los más comunes los cocos blación diabética, mientras que otras infecciones poco comunes se obser-
aerobios grampositivos (estafilococos como el estafilococo resistente a van casi de manera exclusiva en la población diabética. Ejemplos de esta
la meticilina [MRSA, methicillin resistant S. aureus] y estreptococos de los última categoría incluyen mucormicosis rinocerebral, infecciones enfise-
grupos A y B) y bacilos aerobios gramnegativos y/o anaerobios obliga- matosas de la vesícula biliar y de las vías urinarias, y otitis externa invasiva
dos como patógenos concomitantes. o “maligna”. La otitis externa por lo general es provocada por colonización
420 Hipoglucemia
Philip E. Cryer, Stephen N. Davis
Hipoglucemia después de derivación gástrica
Hipoglucemia autoinmunitaria insulínica
Anticuerpos contra insulina
Anticuerpos contra el receptor insulínico
Secretagogo de insulina
La hipoglucemia muy a menudo es causada por fármacos para tratar la Otras
diabetes mellitus, o por el contacto de la persona con otros productos de 6. Hipoglucemia accidental, subrepticia o dolosa
diverso tipo, incluido el alcohol. Sin embargo, pueden causarla otros trastor-
Fuente: De PE Cryer et al.: J Clin Endocrinol Metab 94:709, 2009. © The Endocrine Society,
nos que incluyen insuficiencia crítica de órganos, septicemia e inanición, 2009.
deficiencias hormonales, tumores que no son de células beta, insulinoma y
alguna operación realizada previamente en el estómago (cuadro 420-1).
La hipoglucemia se puede corroborar convincentemente si se detecta la forma de ácidos grasos y glicerol que constituye un precursor gluconeogé-
llamada tríada de Whipple: 1) síntomas consistentes con hipoglucemia; 2) nico. Los ácidos grasos constituyen otra fuente de energía oxidativa a los
concentración plasmática baja de glucosa, cuantificada por algún método tejidos distintos del cerebro (que necesita glucosa).
PARTE 16
exacto (y no simplemente dispositivos de vigilancia diaria), y 3) alivio de El estado de equilibrio de la glucosa (conservación de la glucemia normal)
los síntomas una vez que aumenta la glucemia. El límite inferior de la gluce- se logra por intervención de una “red” de hormonas, señales nerviosas y efec-
mia con el sujeto en ayunas es de 70 mg/100 mL (3.9 mmol/L), normalmen- tos de sustratos que regulan la producción endógena de glucosa y la utiliza-
te, pero también en circunstancias corrientes pueden surgir concentraciones ción de ella por tejidos distintos del cerebro (cap. 417). Entre los factores
mucho menores en la sangre venosa, en etapa tardía después de la inges- reguladores la insulina tiene una función predominante (cuadro 420-2; fig.
tión de una comida, durante el embarazo y durante el ayuno prolongado 420-1). Conforme disminuyen las cifras de glucemia dentro de los límites fi-
(>24 h). La deficiencia de glucosa también puede ocasionar complicacio- siológicos en el sujeto en ayunas, se reduce la secreción de insulina por parte
nes graves y si es intensa y duradera puede ser letal. Se debe sospechar en de las células beta del páncreas, con lo cual aumenta la glucogenólisis del hí-
Endocrinología y metabolismo
todo individuo con episodios de confusión, lipotimia o alteración del co- gado y la gluconeogénesis de dicha glándula y de los riñones. La hipoinsuli-
nocimiento o una convulsión. nemia también disminuye la utilización de glucosa en los tejidos periféricos
y ello induce la lipólisis y la proteólisis, con lo cual se liberan los precursores
EQUILIBRIO SISTÉMICO Y CONTRARREGULACIÓN DE GLUCOSA gluconeogénicos. Por todo lo señalado, la disminución de la secreción de
La glucosa es un carbohidrato indispensable para el metabolismo energé- insulina constituye el primer mecanismo de defensa contra la hipoglucemia.
tico del cerebro, en circunstancias fisiológicas; dicho órgano no la sintetiza Conforme disminuye la glucemia por debajo de los límites fisiológicos, se
ni la almacena, y en la forma de glucógeno la reserva sólo dura unos cuan- liberan hormonas contrarreguladoras (que aumentan el nivel de glucemia)
tos minutos, razón por la cual se necesita el aporte ininterrumpido de la (cuadro 420-2; fig. 420-1). Entre ellas interviene en forma primaria e indis-
glucosa por parte de la sangre arterial. Conforme disminuye la concentra- pensable el glucagon de las células α del páncreas, que estimula la glucoge-
ción del carbohidrato en dicha sangre por debajo de los límites fisiológi- nólisis en el hígado. El glucagon constituye el segundo elemento de defensa
cos, el transporte de glucosa hematoencefálica se torna insuficiente para contra la hipoglucemia. Normalmente la adrenalina de la médula suprarre-
conservar el metabolismo energético, así como la función cerebral. Sin nal, que estimula la glucogenólisis y la gluconeogénesis del hígado (y tam-
embargo, los mecanismos contrarreguladores redundantes normalmente bién esta última en los riñones) no es indispensable. Sin embargo, se torna
impiden o corrigen con gran celeridad la hipoglucemia. insustituible cuando hay deficiencia de glucagon. La adrenalina constituye el
Las cifras de glucemia normalmente se conservan dentro de límites rela- tercer elemento de defensa contra la hipoglucemia. Si la hipoglucemia per-
tivamente estrechos, es decir, 70 a 110 mg/100 mL (3.9 a 6.1 mmol/L) en siste más de 4 h en promedio, el cortisol y la hormona de crecimiento tam-
ayunas, con oscilaciones transitorias y mayores después del consumo de una bién apoyarán la producción de glucosa y restringirán la utilización de ella
comida, a pesar de las amplias variaciones en el aporte de glucosa exógena en grado limitado (20%, aproximadamente, en comparación con la adrena-
proveniente de alimentos y en la utilización endógena del carbohidrato, por lina). Por tal razón, el cortisol y la hormona de crecimiento no participan de
ejemplo, al hacer ejercicio muscular. En los periodos interprandiales y du- modo alguno en la defensa contra la hipoglucemia aguda.
rante el ayuno las cifras de glucemia se conservan por la producción endóge- Conforme disminuyen todavía más las concentraciones de glucosa
na de la glucosa, la glucogenólisis hepática y la gluconeogénesis de hígado y plasmática los síntomas inducen la defensa conductual contra la hipoglu-
riñones (fig. 420-1). Las reservas de glucógeno hepático por lo común bas- cemia, que comprende la ingestión de alimentos (cuadro 420-2; fig. 420-1).
tan para conservar la glucemia aproximadamente 8 h, pero este lapso puede En el cuadro 420-2 se incluyen las cifras umbral (límite) de glucemia nor-
ser menor si aumenta la necesidad de glucosa por factores como el ejercicio mal para las respuestas a la disminución de la concentración de la glucosa
o si se agotan las reservas de glucógeno por alguna enfermedad o inanición. plasmática. Sin embargo, las cifras umbral son dinámicas y cambian a con-
En circunstancias normales para la gluconeogénesis se necesitan con- centraciones de glucosa mayores de lo normal en el caso de la diabetes mal
centraciones bajas de insulina y presencia de hormonas antiinsulínicas o controlada, sujetos que pueden presentar síntomas de hipoglucemia cuan-
contrarreguladoras, junto con el aporte coordinado de precursores prove- do las concentraciones de glucosa disminuyen hacia límites normales
nientes del músculo y el tejido adiposo, al hígado y los riñones. Los múscu- (pseudohipoglucemia).
los aportan ácido láctico y ácido pirúvico, alanina, glutamina y otros ami- Por otra parte, tales cifras llegan a rangos de glucosa menores de lo nor-
noácidos. Los triglicéridos en el tejido adiposo son degradados hasta la mal en sujetos con hipoglucemia repetitiva, por ejemplo, los que se someten