El procesador (CPU, Central Processing Unit) es el componente más importante dentro del PC.
Es el
cerebro de todo el funcionamiento del sistema, el encargado de dirigir todas las tareas que lleva a
cabo el equipo y de ejecutar el código de los diferentes programas. Muchas veces, con la ayuda del
resto de componentes y periféricos.
Un procesador sigue un funcionamiento mecánico diferenciado por una serie de etapas comunes:
captación, decodificación y ejecución. Aunque cada una de las arquitecturas ejecuten esas etapas
de modo diferente, la intencionalidad general es siempre la misma. Además, los procesadores
actuales pueden tener varios núcleos. Cada uno de los núcleos de la CPU es una CPU en sí misma.
En un principio, había un solo núcleo por procesador y este era único.
La velocidad de un procesador viene expresada en hercios (Hz). Esto mide la cantidad de
operaciones que la CPU realiza. El proceso lo lidera una señal llamada “reloj”. Suele consistir en
una señal digital de onda cuadrada que marca el compás. El reloj es la cantidad de pulsos por
segundo a la que trabaja la CPU. En la actualidad tenemos procesadores con más de 3 GHz de
velocidad. Estos pueden realizar 3.000 veces ciclos de reloj más que los primeros procesadores que
salieron al mercado hace décadas.
¿Qué es el socket del procesador?
En Imagar te recordamos que todos los procesadores han de ir conectados al socket de la placa
base. Algunos llevan pines en su parte inferior, pero otros solo llevan contactos de oro. Estos pines
son los encargados de transmitir la información que entra en el procesador. También la que sale.
Cuando en un PC aparece un nuevo tipo de interfaz o memoria, lo normal es que aparezca una
nueva configuración de los pines del procesador.
El chipset o conjunto de chips acompaña a un procesador. Poco a poco, con los avances en los
nuevos nodos de fabricación, se han ido integrando dentro del propio procesador. Los chipsets de
las placas se clasifican en 3 gamas: entrada, mainstream y entusiasta.
1ª generación (2008-2011)
La historia de Intel Core arranca en 2008 con las familias Clarkdale, Lynnfield y
Gainestown. Fueron la primeras generaciones de una familia que se quedaría
muchísimo tiempo con nosotros. Éstas sustituían a los Core Quad y Core Duo tan
famosos. Para entender mejor esto, lo dividimos en esquemas ordenados
cronológicamente:
Gainestown. A esta familia pertenecen los Intel Xeon para servidores.
También, conocida como Nehalem-EP.
o
2008.
Microarquitectura Nehalem.
De 4 a 8 núcleos.
45 nm.
LGA 1366.
Hasta 3.33 GHz.
Lynnfield. Es la familia que representó a los primeros Core i5, Core i7. Eran
procesadores de alto rendimiento para escritorio.
o
2009.
Microarquitectura Nehalem.
Principalmente, 4 núcleos.
45 nm.
LGA 1156.
Hasta 3.06 GHz.
Clarkdale. Familia de gama media y baja que tenía chips Core i5, i3, Pentium,
Celeron y un Xeon. Eran chips de bajo consumo.
o
2010.
La microarquitectura era Westmere.
2 núcleos.
32 nm.
LGA 1156.
Hasta 3.6 GHz.
Por tanto, vinieron con soporte a LGA 1156, y LGA 1366 teniendo productos para
servidores y escritorio.
Existe un dato curioso, y es que los Intel Core i3 fueron los únicos de la 1ª
generación con distinta microarquitectura (Westmere). Sólo vinieron bajo Nehalem
los Core i7 (también la gama Extreme para entusiastas), Core i5 y varios Xeon
En los servidores se empezaron a usar 6 núcleos y 12 hilos, como 8 núcleos y 16
hilos. En las gamas entusiastas (socket LGA 1366), se iban a los 4 núcleos y 8 hilos. Los
primeros Core i5 vendrían con 4 núcleos y 4 hilos.
Mejoras importantes respecto a anteriores generaciones:
Reducción de un 30% de consumo de energía sin pérdida de rendimiento.
Hasta un 25% de ganancia en mono hilo.
Hasta un 20% de aumento de frecuencia.
Para terminar de contextualizar esta familia, se utilizaba memoria DDR3 a 1066 y
1333 MHz.
2ª generación: Sandy Bridge (2011)
Muchas veces, se confunden las primeras generaciones de Intel Core porque Sandy
Bridge fue la primera generación en la que vinieron juntos los i7, i5 e i3. Sin
embargo, es la segunda generación y la pura sucesora de la microarquitectura
Nehalem y Westmere. Es cierto que Intel mostró algún chip de Sandy Bridge en 2009,
pero el lanzamiento al mercado se produjo en 2011.
Sandy Bridge vino con dos sockets bajo el brazo que muchos conocéis: LGA 1155 y
LGA 2011. El primero era para escritorio y el segundo para servidores o
configuraciones entusiastas. La 2ª generación de Intel Core venía en un proceso de 32
nm.
Las configuraciones de los procesadores eran las siguientes:
i3: 2 núcleos y 4 hilos.
i5: 4 núcleos y 4 hilos, salvo un modelo que tuvo 2 núcleos y 4 hilos.
i7: 4 núcleos y 8 hilos.
En Sandy Bridge llegaron los primeros modelos «K» overclockeables para los i5 e
i7 (2500K/2550K y 2600K/2700K). Entre las novedades destacables, encontramos las
siguientes:
Incorporación de gráficos integrados en las CPUs.
Intel Turbo Boost 2.0.
Incremento de frecuencias y reducción de consumo.
Mejora de un 11.3% de rendimiento.
Como dato curioso, Intel demostró que el overclock de Sandy Bridge era muy bueno
al mostrar uno de 4.9 GHz con refrigeración por aire.
Sandy Bridge-E
Por último, Intel lanzó al mercado Sandy Bridge-E a finales de 2011. Se trataba de
una «mini familia» con 2 procesadores Intel i7, aunque también salieron Sandy Bridge-
EN y -EP para varios Xeon. El target era el sector de servidores y Workstations.
Simplemente, decir que todos los chips eran únicamente compatibles con LGA
2011 y traían un TDP alto para la época.
3ª generación: Ivy Bridge (2012)
Con la llegada de Ivy Bridge a escritorio, empezaron a surgir ciertas críticas a
Intel por los problemas que Ivy padecía. Antes de nada, pongamos los datos de esta
familia de chips sobre la mesa.
Ivy Bridge era una familia compuesta por los i7, i5 e i3 de tercera generación.
Venían con un proceso de 22 nm y estaban basados en Sandy Bridge. Aquí, también
vimos subfamilias como Ivy Bridge-EX, -EP y -E, los cuales salieron en 2013. Los
procesadores de esta familia son los siguientes:
i7 (incluido su modelo Extreme): 4 núcleos y 8 hilos, aunque el i7-
4960X tenía 6 núcleos y 12 hilos.
i5: 4 núcleos y 2 hilos, excepto un modelo.
i3: 2 núcleos y 4 hilos.
Pentium: 2 núcleos y 2 hilos.
Celeron: 2 núcleos y 2 hilos.
Empezábamos a ver normalizado que un chip llegase a 4.0 GHz en modo Turbo. En la
oposición (AMD), veíamos a las emblemáticas tostadoras consiguiendo frecuencias
algo superiores, por con un rendimiento algo inferior.
Novedades de esta familia respecto a Sandy Bridge:
Soporte a PCI Express 3.0, salvo la gama i3 e inferiores.
Soporte RAM a velocidades superiores (casi 2000 MHz).
Mejora notable en los gráficos integrados, soportando DirectX 11, entre
otros.
Aparición de la memoria RAM DDR3L para portátiles.
Llegada del vídeo 4K.
Soporte de hasta 3 monitores simultáneos.
Todo parece mejor ¿Verdad? No obstante, fue una familia criticada por lo siguiente:
No había prácticamente mejora de rendimiento en comparación con
Sandy Bridge.
Ivy Bridge fue criticada porque tenía problemas de temperaturas en alto
rendimiento. Intel usó material térmico de mala calidad, lo que provocaba
una subida de 10ºC frente a Sandy.
4ª generación: Haswell (2013)
Estoy seguro de que, a estas alturas, muchos desconocedores diréis ¡Cuántas
generaciones de procesadores Intel! Desde luego que Intel no se ha quedado nunca
con los brazos cruzados. Nos vamos a junio de 2013 para ver el lanzamiento de al
familia Haswell en aquel COMPUTEX tan famoso.
Intel fabricó estos procesadores bajo un proceso de 22nm y habrían opciones para
escritorio, servidor y portátiles. Es una familia que se recuerda con cariño porque
funcionaron muy bien, a la par de las mejoras que trajeron.
Junto a estos chips, se lanzaba el nuevo socket LGA 1150, que reemplazaba al LGA
1155 de Ivy y Sandy. Ocurría lo mismo con LGA 2011-v3, que reemplazaba a su
anterior socket para servidores. Entre las novedades, destacamos las siguientes:
Se incrementaba el rendimiento mono hilo en un 5%.
El rendimiento multi-hilo mejoraba.
El consumo de energía se disparaba en comparación con Ivy.
Seguían los problemas de temperatura, pero Intel conseguía ofrecer chips
con un overclock estable de 4.6 GHz.
Soporte dual-channel DDR3 con hasta 32 GB de memoria RAM.
El chipset Z97 tuvo una fama brutal por su gran funcionamiento.
Se empieza a soportar la memoria DDR4 en LGA 2011-v3 a 2133 MHz.
Soporte Thunderbolt 2.0.
En cuanto a los procesadores, seguíamos contando con los mismos hasta ahora. Las
configuraciones y frecuencias iban variando.
Seguíamos teniendo Core i7 Extreme, pero aparecía un i7-5960X con 8
núcleos y 16 hilos muy interesante. A su vez, la versión «K» del i7 (4790K) ya
traía 4.0 GHz de frecuencia base, llegando a los 4.4 GHz turbo.
Nada cambiaba en los i5, salvo en las frecuencias: se empezaba a superar
los 4.0 GHz en overclock.
En los Intel i3 todo seguía igual, aunque veíamos modelos interesantes
(como el 4370) que subía hasta los 3.8 GHz.
Haswell aterrizó con muy bien pie, siendo una de las mejores generaciones de
procesadores Intel de la historia. De ahí, que hubiese un «refresh» de esta familia.
Haswell Refresh
Empezaba una estrategia acuñada por Intel para sacar procesadores algo
renovados con el objetivo de ofrecer un rendimiento adicional. Así ocurrió
con Haswell Refresh o Devil’s Canyon. Salieron a mitad de 2014 y eran CPUs
que ofrecían una frecuencia de 100 Mhz superior.
Para poder ser utilizados en placas más antiguas, había que actualizar la BIOS. Los
tenemos en cuenta porque traían una solución térmica mejorada que otorgaba
menos grados a plena carga. Esto elevaba el potencial de overclock.
5ª generación: Broadwell (2014)
Cambiábamos a la microarquitectura Broadwell en 2014, renovando todas las
plataformas. Esta familia evolucionó a un proceso de 14 nm, algo que le cuesta
mejorar a Intel a día de hoy. Se utilizaron los mismos sockets que con Haswell y
seguíamos teniendo a los i3, i5 e i7, junto con Xeon, Pentium y Celeron.
En estos procesadores vimos muchísimas soluciones, como son los procesadores
integrados. Lo cierto es que no vimos muchas novedades interesantes aquí
porque Broadwell fue una familia de transición hasta llegar a Skylake.
Se bajaban las temperaturas y el consumo de los chips gracias a la mejora de
litografía. A su vez, salió la familia Broadwell-E, que consistía en varios i7 preparados
para darlo todo.
Bajo mi punto de vista, la única novedad reseñable de Broadwell fue la salida de
los Intel Core M para portátiles, los cuales tendrían como destino
los Macbook de Apple. Podría decirse que es una de la generaciones de procesadores
Intel con menor impacto en la informática.
6ª generación: Skylake (2015)
Las cosas se empiezan a poner interesantes con la llegada de Skylake en 2015. Sucedía a
Broadwell como microarquitectura, pero los chips seguían siendo fabricados bajo un
proceso de 14 nm. Intel aseguraba que su rediseño conseguía mayor potencia y menor
consumo.
También, salía el socket LGA 1151, que reemplazaba a LGA 1150 como plataforma de
escritorio. Decir que LGA 1151 soportaba la memoria RAM DDR4, por lo que se daba
un paso gigantesco en la estandarización de este tipo de memoria RAM.
En esta familia se dio un detalle curioso: los chips overclockeables eran los «K» y «X»,
pero se descubrió que se podían overclockear los demás chips modificando su
frecuencia base a través de una actualización de BIOS. La protagonista fue ASRock,
quien tuvo que eliminar esa actualización.
Otra curiosidad que se vivió con Skylake, fue el soporte de Windows. Esta familia de chips
Intel nació «en tierra de nadie» porque en 2016 se acababa el soporte de Windows 7. Por
otro lado, Windows 8.1 no soportó los chips Skylake hasta 2017. De este modo, sólo
Windows 10 ofrecería ese soporte oficial a Skylake.
Como novedades, tenemos las siguientes:
Se elimina el FIVR (Fully Integrated Voltage Regulator) de Haswell.
La llegada de la memoria DDR4 a la plataforma de escritorio.
Soporte Thunderbolt 3.0.
Se retiraba el soporte VGA y al mismo tiempo se podían soportar hasta 5
monitores mediante HDMI 1.4, DisplayPort 1.2 o eDP.
Los gráficos integrados de Skylake soportaban DirectX 12.
16x PCIe 3.0.
CPUs más eficientes.
Por otro lado, tuvo otras «subfamilias» muy interesantes, que no eran más que «refritos» de
procesadores Skylake, pero ¡Cuidado! No cualquier refresh.
Skylake-X
Se trataba de una familia de procesadores de alto rendimiento para escritorio, es decir,
para entusiastas. Salvo un modelo (i7-7800X), todos tenían precios prohibitivos y un
TDP muy alto. Con Skylake-X surgen los primeros Intel Core i9, como una opción
potentísima dirigida a los más exigentes.
Para que os hagáis una idea, Intel en 2016 saca Kaby Lake, dando por cerrada la
familia Skylake. Pues en 2017 lanza Skylake-X, que es una familia con dos Intel Core
i7 y cinco Intel Core i9. Todos los procesadores de Skylake-X sólo son compatibles
con LGA 2066.
Lo más reseñable de esta «subfamilia» es lo siguiente:
Configuraciones de hasta 18 núcleos con 36 hilos en i9, u 8 núcleos y 16
hilos en i7.
Frecuencias turbo de hasta 4.5 GHz.
TDP de hasta 165 W.
LGA 2066.
Procesadores de hasta 1999€.
Todos los procesadores eran «X» y, por ende, overclockeables. No sólo eso, sino
que hubo una segunda generación de Skylake-X que terminó de lanzarse en enero
de 2019. Con esto, os podéis hacer una idea de lo que Intel ha exprimido esta familia.
Por último, mencionar que, a pesar de que no ha sido una de las generaciones de
procesadores Intel, podría considerarse como tal porque tuvo dos lanzamientos
separados. Pesó mucho el precio que costaban, pero quien tenía dinero disfrutó como
«un enano».
7ª generación: Kaby Lake (2016-2017)
Aterrizamos en 2016 para empezar a ver el final de un reinado total de Intel en el
sector de procesadores. Intel se estancaba en los 14 nm, pero tampoco hacía falta
esforzarse más porque AMD no ponía problemas, ni tenía mucho sentido ofrecer una
tecnología más avanzada para esta época.
Seguía usándose LGA 1151 y surgía LGA 2066, un socket que debutaría con Skylake-
X y Kaby Lake-X. Kaby Lake es una familia que ha dado mucho a los portátiles, ya que
hay una extensa estirpe de chips «Y» y «G» para estos equipos.
Las novedades más reseñables son estas:
Frecuencias base y turbo mucho más altas.
Se mejoraba Intel Speed Shift para alternar velocidades de reloj más
rápido en el procesador.
Soporte Intel Optane.
Soporte Hyper-threading en los Pentium.
Modelo i3 overclockeable (i3-7350K).
En cuanto a los procesadores, vemos frecuencias base de 4.0 GHz fácilmente. De
hecho, veíamos al i3-7350K con 4.2 GHz y un TDP medio de 50 W. Sin duda, era
una opción ideal por debajo de los 200€ para jugar.
Dejábamos de ver la gama tan famosa de Intel i7 Extreme, para pasar a ver un
modelo «contado» bajo la letra «X» que cogía los mandos de la gama alta de
escritorio. También, vimos un i5 bajo esta denominación (i5-7640X). Todos los chips
con letra «X» sólo eran compatibles con LGA 2066.
Por último, se anuncia un Kaby Lake Refresh en 2017 para portátiles que no está
nada mal porque llevan consigo un gran rendimiento. Como hemos dicho, Kaby Lake
ha sido una familia muy representada en portátiles.
8ª generación: Coffee Lake-S (2017)
Retrocedemos a Skylake-X para contextualizar este 2017 en el que llega Coffee
Lake. La primera generación de Skylake-X sale el verano de 2017, mientras
que Coffee Lake se presenta en octubre del mismo año. Además, AMD ya había
presentado la 1ª generación Ryzen (Summit Ridge) y la arquitectura Zen en febrero.
Parece que Intel se sacó de la manga este Skylake-X tras la presentación de los
Ryzen y Threadripper. Puede que fuese una contestación a los nuevos chips de AMD,
los cuales empezaban a sembrar dudas en los usuarios sobre la existencia de una
alternativa a Intel.
Pues en octubre de 2017 llega Coffee Lake para escritorio, portátiles y servidores. Se
siguen usando las mismas placas, como tampoco se evoluciona el nodo. No obstante,
se producen cambios muy importantes en la configuración de los procesadores.
Los Intel Core i5 pasan a tener 6 núcleos y 6 hilos para competir con
Ryzen 5 1600. De hecho, se implementa el hyper-threading en ellos.
Respecto a los i3, heredan la configuración de 4 núcleos de los antiguos
i5. Seguía habiendo una versión «K».
En cuanto a los i7, se subían a 6 núcleos y 12 hilos. Desaparecían las
gamas X, quedando representadas por Skylake-X.
Aparecían los Pentium Gold por primera vez.
En esta ocasión, hay pocas novedades, pero muy interesantes:
Modificación de la configuración de núcleos e hilos.
Se incrementa hasta 400 MHz las frecuencias turbo.
Se soporta memoria DDR4 hasta 2666 MHz. Para los curiosos, Ryzen
empezaba a soportar 3000 MHz y 3.200 MHz de entrada, ya que lo requería
el sistema.
Se empezaba a dar soporte de hasta 128 GB de memoria RAM.
En términos generales, es una familia que funcionó muy bien, pero que se vio algo
eclipsada por la llegada de Ryzen. Su llegada al mercado fue descafeinada por ello.
Igualmente, daba igual el papel: seguía siendo más potente en videojuegos.
9ª generación: Coffee Lake Refresh (2018)
Intel empezaba a ver como la cuota de mercado bajaba, pero seguía dominando el
panorama. AMD contrastaba los Ryzen y los usuarios empezaban a cuestionarse si
merecía la pena pagar tanto dinero por Intel, como por una placa con chipset de gama
alta.
A finales de 2018, Intel lanza Coffee Lake Refresh, una gama de
productos salpicada por las vulnerabilidades de Spectre y Meltdown. Este «refrito»
es el menos «refrito» de todos los «refritos» de Intel ¿Por qué? Por lo siguiente:
Intel incluía la gama Core i9 en plataforma de escritorio con 8
núcleos, 16 hilos y una frecuencia turbo de hasta 5 GHz en el i9-9900KS.
Justo este procesador recibió muchas críticas por tener sólo 1 año de
garantía.
Los Intel Core i3 recibían por primera vez la tecnología Turbo Boost.
Los i7 venían con 8 núcleos y 8 hilos, al contrario que los Coffee Lake
originales.
En 2019, AMD sacaba Pinnacle Ridge (zen + = Ryzen 2000), marcada por tener
APUs. Intel empieza a ponerse nerviosa de verdad al ver el éxito de Ryzen. Por ello,
baja los precios de los procesadores en octubre de 2019.
10ª generación: Comet Lake (2019-2020)
¿Cuántas generaciones de procesadores Intel han estado dominando el mercado?
Concretamente, 8 generaciones. Podría decirse que la informática ha ido de la mando
de Intel, prácticamente.
Sin embargo, cuantas más generaciones, más complicado es mantener el
liderazgo del mercado de procesadores por parte de Intel. Con Comet Lake llegan
los problemas de verdad: Intel es incapaz de ofrecer 7 nm en sus chips, mientras
que AMD presenta Zen 2 (Ryzen 3000) en 2019 y prepara su lanzamiento Zen 3 para
finales de 2020.
Es cierto que en portátiles sigue siendo la primera opción, pero ya no está tan claro
en escritorio. De hecho, empezamos a ver a EPYC copando muchos servidores y
superordenadores, como los Ryzen portátiles ofreciendo un rendimiento muy
bueno. La única baza de Intel es el rendimiento single core, el cual es mayor que AMD.
La 10ª generación de Intel (Comet Lake-S) se presentó el 30 de abril de 2020. Viene
bajo el socket LGA 1200 y alberga los chips i9, i7, i5, i3, Pentium y Celeron. El proceso
sigue siendo 14 nm y se empiezan a soportar frecuencias de memoria
RAM DDR4 mucho más altas.
Core i3 recibe 4 núcleos y 8 hilos.
Los i5 evoluciona a 6 núcleos y 12 hilos.
También afecta a los i7, que tienen 8 núcleos y 16 hilos.
Los i9 vienen con 10 núcleos y 20 hilos.
Entre las novedades más sonantes, encontramos estas:
Mayores frecuencias, pasando el umbral de los 5.0 GHz por i7.
Mayor configuración de núcleos-hilos.
Consumo y temperatura mayores.
Precios de placas base con chipset OC muy alto.
Antes de que fueran presentados, se filtraron muchas comparativas y benchmarks que
los dejaban en mal lugar. A pesar de ello, no han dejado mal sabor de boca tras su
salida, dando un gran rendimiento.
Si queréis información detallada sobre alguno de sus chips, aquí os dejamos
nuestras dos reviews:
Intel Core i5-10600K.
Intel Core i9-10900K.
Hasta aquí llega la historia de la familia Intel Core de Intel. Más adelante,
saldrán Rocket Lake-S y Alder Lake. De momento, el panorama es que Intel y AMD
están viviendo una lucha encarnizada en todas las plataformas: escritorio, servidores y
portátiles.
Como veis, no hay pocas generaciones de procesadores Intel. Igualmente, esperamos
que os haya gustado este artículo y hayáis podido encontrar la familia a la que
pertenece vuestro modelo.
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