Tipos y Características de Obligaciones Jurídicas
Tipos y Características de Obligaciones Jurídicas
▪ Derechos personales/creditorios → Derechos subjetivos que conceden a su titular la facultad de exigir a otro una
conducta de dar, de hacer, o de no hacer, susceptible de apreciación económica. El derecho de las obligaciones
queda enmarcado en esta clasificación, siendo la parte del derecho que regula el nacimiento, vida, y modos de
extinción de las relaciones jurídicas entre acreedores y deudores (actividades comerciales, industriales,
profesionales, de prestación de servicios, originadas en hechos ilícitos, etc).
▪ Derechos reales → Derechos subjetivos que crean entre las personas y las cosas relaciones directas e inmediatas.
Estos se distinguen de las obligaciones en tanto son oponibles erga omnes, mientras que las obligaciones son
oponibles relativamente (pudiéndose hacer valer únicamente contra el obligado); solo pueden ser creados por la ley
(mientras que las obligaciones pueden crearse por la voluntad de las partes); no se pierden por inacción, a diferencia
de los derechos de crédito; etc.
▪ Comprende los derechos personalísimos (que se distinguen de las obligaciones en tanto son absolutos, únicamente
tienen el sujeto activo determinado, son extrapatrimoniales, intransmisibles e inalienables, no se pierden por
inacción, y no poseen correlatividad derecho-deber), y obligaciones derivadas del derecho de familia (que se
distinguen de las obligaciones comunes en tanto no agotan su contenido en un número determinado de
prestaciones, y no existe correlatividad derecho-deber). OBLIGACIÓN
• Obligación → La definición otorgada por el CCyC en su art. 724 dispone que es una
relación jurídica en virtud de la cual el acreedor tiene el derecho de exigir al deudor una prestación destinada a
satisfacer un interés lícito, y ante el incumplimiento, a obtener forzadamente la satisfacción de dicho interés;
Se debe aclarar que la prestación exigida debe ser susceptible de apreciación pecuniaria, y que la satisfacción del
interés obtenida de modo forzado podrá ser en especie o por equivalente, y que la relación obligacional se extingue
con el cumplimiento.
o Las posiciones jurídicas que la componen son la del acreedor, quien posee la facultad de exigir al deudor una
conducta determinada (prestación debida); y la del deudor, quien tiene el deber jurídico de realizar una prestación
en favor de otro sujeto que detenta el poder de exigírsela. Sin embargo, ambos sujetos poseen el deber común de
actuar con lealtad y buena fe durante la vida de la relación jurídica obligatoria.
o La estructura institucional de la obligación se compone por dos aspectos, que son la deuda/débito y la
responsabilidad, siendo ambas fases inseparables de la obligación (allí donde hay deuda hay responsable y
viceversa).
▪ El derecho subjetivo del acreedor, además de permitirle exigir un comportamiento al deudor, también le permite
acudir a los mecanismos legales destinados a agredir el patrimonio del deudor para forzar el cumplimiento de la
prestación. La responsabilidad posibilita que el incumplimiento del deudor no quede impune, ya que la sanción hacia
el deudor tendrá como finalidad satisfacer el crédito del acreedor, tanto por vía compulsiva (ejecución forzada) o por
equivalente (id quod interest), siendo estas vías etapas de la misma obligación originaria (art. 730).
▪ Deben distinguirse de la indemnización por daños y perjuicios que puede reclamar el acreedor con independencia
del contravalor dinerario de la prestación del id quod interest, ya que para comprobar el último solo se necesita
acreditar la existencia del vínculo obligacional y el incumplimiento de la obligación, mientras para el reclamo de
indemnización requiere la prueba del daño.
• La obligación es una relación jurídica que posee dos aspectos correlativos: el crédito y la deuda. Lo que es deuda y
deber para el deudor es crédito y derecho para el acreedor.
o Crédito → Derecho subjetivo que adquiere el acreedor desde el nacimiento de la obligación, en razón del cual la
ley le otorga medios para agredir el patrimonio del deudor ante el incumplimiento de este. El acreedor además
puede disponer del crédito (cediéndolo a terceros, afectándolo a garantías), resolver la obligación ante el
incumplimiento del deudor (arts. 1083 a 1089. El acreedor además tiene cargas como actuar de buena fe, colaborar
en el momento del cumplimiento, informar al deudor de toda circunstancia en torno al cumplimiento, brindarle al
deudor elementos para posibilitar su liberación en el momento del cumplimiento, etc.
o Deuda → Deber jurídico que tiene el deudor de efectuar una determinada prestación patrimonialmente valorable
en favor de otro sujeto que tiene el poder de exigir su realización para la satisfacción de un interés propio. Además
del cumplimiento, el deudor tiene cargas como actuar de buena fe, informar al acreedor sobre cualquier
circunstancia en cuanto al cumplimiento de la prestación. Aún así, tiene derechos como el poder liberarse al cumplir
con la prestación, obtener el recibo de pago, constituir en mora al acreedor, oponer excepciones ante reclamos
improcedentes, etc.
• Obligación propter rem → Obligaciones que recaen sobre el carácter de propietario de una cosa determinada. A
diferencia de la mayoría de las obligaciones (que pesan sobre la persona que las contrajo, obligaciones personales),
las obligaciones ambulatorias siguen a la cosa, resultando deudor quien es actualmente su poseedor o dueño. Es una
relación jurídica intermedia entre los derechos reales y los personales, ya que las deudas son cargas de la propiedad,
y si alguien se desprende de la cosa, la obligación pasa al nuevo propietario. Entre sus características se encuentra la
ambulatoriedad (de transmitirse la posesión de la cosa también se transmitirá la calidad de deudor de la obligación)
y el abandono (el deudor puede liberarse del cumplimiento abandonando la cosa que ha generado deuda, aunque
esta característica no es esencial). Un ejemplo son las deudas por impuestos, tasas y contribuciones sobre un
inmueble.
CARACTERÍSTICAS
• Alteridad o bipolaridad → Se contraponen el crédito (derecho subjetivo del acreedor) y la deuda (deber jurídico del
deudor) los cuales quedan sujetos a través del vínculo esencial que hace a la obligación.
• Patrimonialidad → Es una relación jurídica patrimonial, los derechos de crédito confieren a su titular la facultad de
exigir una determinada prestación susceptible de apreciación económica.
• Atipicidad → No existe una figura típica de obligación, si no que esta es una categoría universal y general que
comprende innumerables supuestos. El sistema jurídico brinda normas mayormente supletorias de la voluntad de las
partes, no imperativas.
• Temporalidad → El crédito y la deuda no pueden ser eternos, en caso de inactividad puede declararse la
prescripción liberatoria.
• Autonomía de su causa fuente → La causa fuente es un elemento externo a la obligación, no resulta esencial a su
estructura. ELEMENTOS
• Los elementos esenciales de la obligación son los sujetos (el acreedor y el deudor), el objeto (plan de conducta que
el deudor deberá realizar orientándolo hacia la satisfacción del interés del acreedor) y el vínculo jurídico (elemento
que genera el enlace entre los sujetos, al dotar al acreedor del derecho de crédito y al deudor de situación de
débito).
• El resto de elementos no son estructurales, como la compulsión (efecto intrínseco del vínculo jurídico que surge
del poder de exigencia del acreedor del cumplimiento de forma anómala), la causa fuente (ninguno de los
acontecimientos susceptibles de dar nacimiento a la obligación se encuentra en la etapa inicial de la obligación), el
contenido (está constituido en el objeto, es imposible separar la conducta del deudor del interés que espera ver
satisfecho el acreedor, incluso ante el incumplimiento el interés del acreedor persiste, debido a que este intenta
obtener el id quod interest), y la causa final (es elemento del acto jurídico que le da nacimiento, pero no de la
obligación).
SUJETOS
• Los sujetos de la obligación son las personas vinculadas por la relación jurídica, siendo la parte activa la del
acreedor (titular del derecho creditorio), y la parte pasiva el deudor (quien tiene a cargo el deber de prestación). Los
roles de acreedor y deudor deben mantenerse separados durante toda la vida de la prestación. Puede haber
pluralidad de personas en los roles de activo y pasivo de la obligación (tanto originaria como sobrevenida).
• Pueden ser sujetos de obligaciones tanto la persona humana como la jurídica. Es regla general que el sujeto debe
poseer capacidad de derecho y ejercicio para contraer obligaciones que emanen de actos jurídicos, ya que la
incapacidad de derecho provocará la nulidad del acto, aunque la de ejercicio puede ser suplida por un
representante. La capacidad no debe ser exigida en las obligaciones que nacen de hechos ilícitos.
• Los sujetos deben ser determinados o determinables, bastando con que puedan encontrarse determinados al
momento de hacer exigible la prestación. Los supuestos comunes de indeterminación relativa del sujeto se dan en
las obligaciones propter rem, en los títulos al portador, las ofertas o promesas al público, las promesas de
recompensa, etc.
• Las calidades de deudor y acreedor pueden ser transmitidas (por sucesión universal o singular, por acto entre vivos
o mortis causa). La transmisión del derecho subjetivo del acreedor deberá respetar lo dispuesto por el CCyC para la
cesión de derechos (art. 1614 y ss.), y cuando el deudor pretenda transmitir su calidad de tal deberá regirse por lo
dispuesto en materia de cesión de deudas (arts. 1632 a 1635).
• Cuando se tiene un sujeto plural, se dice que la obligación es mancomunada. Las obligaciones mancomunadas
pueden ser de distintas formas, dependientes del comportamiento del sujeto al momento del cumplimiento de la
obligación. OBJETO
• El objeto de la obligación es el plan o proyecto de conducta futura que debe realizar el deudor para satisfacer el
interés del acreedor. El objeto de la obligación está compuesto por el interés del acreedor que procura obtener a
través de la obligación y la conducta del deudor la satisfacción del mismo, abarcando tanto el interés de la parte
activa como la conducta de la parte pasiva.
• El art. 725 indica que la prestación que constituye el objeto de la obligación debe ser material y jurídicamente
posible, lícito, determinada o determinable, susceptible de valoración económica y debe corresponder a un interés
patrimonial o extrapatrimonial del acreedor.
o La imposibilidad debe ser originaria y absoluta para que la obligación sea nula.
o Los criterios de determinación pueden ser objetivos (cuando se refiere a una cosa/circunstancia específica) o
subjetivos (cuando la decisión recae en una persona).
VÍNCULO OBLIGACIONAL
• El vínculo jurídico se define como el enlace entre las partes de la relación jurídica, del cual derivan el poder del
acreedor y el deber jurídico del deudor. El vínculo a su vez se compone por los dos tramos de la deuda y la
responsabilidad.
• El carácter de juridicidad del vínculo impide que pueda afectarse la libertad o la persona del deudor, a la vez que
garantiza la sanción ante el incumplimiento (gracias a la garantía de los medios que garantizan la satisfacción del
interés mediante la repercusión de las consecuencias de la ejecución en el patrimonio del deudor, pero no en su
persona). El vínculo también impone una equivalencia en las posiciones de acreedor y deudor, ya que ambas tienen
deberes y cargas.
• El vínculo es atenuado por factores como el favor debitoris (art. 727, presunción favorable a los intereses del
deudor, presumiéndose ante la duda la inexistencia de la obligación, y la solución más favorable al deudor ante la
duda de los alcances de la obligación, principio altamente criticado debido a la caracterización de la figura del
deudor como parte débil), los límites en la ejecución contra el deudor (sobre la persona de este), las limitaciones
temporales del vínculo, etc.
• La obligación puede ser correlativa o recíproca en casos donde las partes se obligan recíprocamente en virtud de
una causa fuente en común, poseyendo cada una su propio vínculo jurídico.
El art. 726 dispone que no hay obligación si causa, es decir, sin que derive de algún hecho idóneo para producirla
conforme al ordenamiento jurídico. El art. 727 dispone que, probada la obligación, se presume que nace de fuente
legítima. El carácter de externalidad de la causa fuente se debe a que ni el hecho jurídico que le da nacimiento ni la
ley susceptible de crearla se encuentran inmersos en la obligación.
• En argentina se consideran fuentes reales de las obligaciones a los contratos, delitos, cuasicontratos, cuasidelitos, y
la ley. Pueden ser causa fuente de una obligación cualquier hecho idóneo de producirla de conformidad con el
ordenamiento jurídico. Las fuentes nominadas (que gozan de una regulación específica) son el contrato, la voluntad
unilateral, los hechos ilícitos generadores de responsabilidad civil, el ejercicio abusivo de derechos, la gestión de
negocios, el empleo útil, el enriquecimiento sin causa, y los títulos valores:
o El contrato es definido por el art. 957 como acto jurídico mediante el cual dos o más partes manifiestan su
consentimiento para crear, regular, modificar, transferir, o extinguir relaciones jurídicas patrimoniales. El principal
efecto de los contratos es la creación de obligaciones, en los cuáles impera la autonomía de la voluntad de los partes
y la obligatoriedad del mismo.
o La obligación por voluntad unilateral es aquella que contrae una persona mediante la mera manifestación de
querer obligarse. Según el art. 1800 causa una obligación jurídicamente exigible en los casos previstos por la ley o
por los usos y costumbres, aplicándoseles subsidiariamente las normas relativas a los contratos. La sola emisión de la
oferta adquiere relevancia jurídica sin necesidad de aceptación o conformidad de la contraparte. El CCyC considera
como fuente de obligaciones a los supuestos de reconocimiento, promesa de pago unilateral, emisión de cartas de
crédito, promesa pública de recompensa, concurso público, y garantías unilaterales.
o Los delitos (hechos ilícitos dolosos) y los cuasidelitos (hechos ilícitos culposos) son tratados en el art. 1717 junto a
hechos que adquieren el carácter ilícito en razón de ser ocasionado el daño mediando un factor objetivo de
atribución de la responsabilidad.
o El art. 10 dispone que cuando se ocasione injustamente un daño a otro mediante el ejercicio abusivo de un
derecho, el perjuicio debe ser reparado.
o El enriquecimiento sin causa sucede cuando existe un desplazamiento patrimonial sin justificación, y cuando esto
ocurre, quien obtiene la ventaja patrimonial debe restituir al empobrecido aquello que ha provocado dicho
enriquecimiento. El art. 1794 dispone que toda persona que se enriquezca sin causa lícita a expensas de otro, está
obligada, en la medida de su beneficio, a resarcir el detrimento patrimonial del empobrecido.
▪ Un ejemplo es el pago indebido, que se da cuando el acreedor no se encuentra habilitado para retener lo abonado
por el deudor, estando este facultado para exigir la restitución de lo entregado mediante una acción judicial de
repetición. El término “pago” está mal utilizado, porque si no hay obligación no hay pago legítimo. Según el art. 1796
el pago es repetible si la causa de deber no existe, deja de existir, o es una causa futura que no se va a producir; si
paga quien no está obligado o no lo está en los alcances en que paga (a menos que lo haga como tercero); si recibe
el pago quien no es acreedor (a menos que se entregue como liberalidad); si la causa del pago es ilícita o inmoral
(siendo el pago susceptible de repetición siempre y cuando el deudor no haya actuado con torpeza según el art.
1796); o si el pago es obtenido por medios ilícitos. El error no es causa de repetición del pago (art. 1797)
o Hay gestión de negocios patrimoniales cuando una persona que es ajena a ellos (gestor) asume la iniciativa de su
asunción sin haber recibido encargo, mandato, o autorización, por encontrarse el dueño de esos negocios impedido
de obrar por sí o ausente del lugar en donde el negocio se desarrolla. Es un simple acto lícito que produce el
nacimiento de obligaciones en ambas partes: el gestor queda obligado a concluir la gestión iniciada y a rendir
cuentas de ella, y el dueño del negocio a reembolsar al gestor los gastos. Además, el dueño del negocio queda
obligado a remunerar al gestor si la gestión corresponde al ejercicio de su actividad profesional, o si es equitativo en
las circunstancias del caso.
o El empleo útil sucede cuando alguien, sin ser gestor de negocios ni mandatario, realiza en gasto en interés total o
parcialmente ajeno, teniendo derecho a que le sea reembolsado (incluyendo intereses), en cuanto haya resultado de
utilidad, aunque después esta llegue a cesar.
o Los títulos valores son documentos que incorporan una obligación incondicional e irrevocable de una prestación y
otorgan a cada titular un derecho autónomo. El portador de buena fe de un título valor que lo adquiere conforme
con su ley de circulación, tiene un derecho autónomo, y le son inoponibles las defensas personales que pueden
existir contra anteriores portadores. El portador es de mala fe si al adquirir el título procede a sabiendas en perjuicio
del deudor demandado. El CCYC detalla los recaudos que deben portar los títulos valores cautelares para ser
considerados fuente de obligación (arts. 1830 a 1836) y los clasifica, mencionando los títulos valores al portador (el
emitido en favor de un sujeto determinado, transfiriéndose con la tradición del título), los títulos valores a la orden
(el creado a favor de una persona determinada, transfiriéndose mediante endoso), los títulos valores nominativos
endosables (el emitido en favor de una persona determinada, transmisible por endoso, y su transmisión produce
efectos respecto al emisor y a terceros al inscribirse en el respectivo registro), y los títulos valores nominativos no
endosables (el emitido a favor de una persona determinada, y cuya transmisión produce efectos respecto al emisor y
a terceros al inscribirse en el respectivo registro).
o Entre las fuentes innominadas se incluyen todos aquellos hechos de generar obligaciones que carecen de
denominación especial, como la obligación alimentaria, las obligaciones tributarias, las obligaciones que pesan sobre
tutores y curadores respecto de sus representados, en la garantía de evicción, y por vicios ocultos, etc. CAUSA FIN
• La causa final no es un elemento de la obligación, si no del acto jurídico (art. 281). En la obligación, el único
elemento teleológico es el interés del acreedor (que integra el objeto) siendo irrelevante el interés/fin que
acompaña al acto jurídico.
• En los actos abstractos (que producen efectos independientemente de la finalidad que tenían las partes al
momento de celebrarlo), la carencia, ilicitud, o falsedad de la causa fin es irrelevante, debido a que el deudor en
principio está obligado a cumplir con la obligación que de él nace. Posteriormente al cumplimiento de la obligación sí
puede iniciar un proceso para repetir lo pagado.
• El reconocimiento puede constituir una causa fuente de las obligaciones, siendo una declaración unilateral de
voluntad. El art. 733 establece que consiste en una manifestación de la voluntad, expresa o tácita, por la que el
deudor admite estar obligado al cumplimiento de una prestación. Es de mayor utilidad cuando la obligación no ha
sido instrumentada por las partes, o si se ha extraviado el documento correspondiente.
• Es un acto jurídico unilateral, ya que solo requiere la manifestación de la voluntad del deudor, resultando
irrelevante la intervención del acreedor de la obligación. Es declarativo, pues no constituye ninguna obligación, si no
que tan solo el deudor manifiesta estar obligado a una relación jurídica previa (si el acto del reconocimiento agrava
la prestación original o la modifica en perjuicio del deudor, debe estarse al titulo originario, si no hay una nueva y
lícita causa de deber). Es irrevocable, ya que el deudor una vez emitido el reconocimiento no puede retrotraer su
voluntad (en tanto el reconocimiento no sea parte de otro acto jurídico que pueda ser revocable). Es de
interpretación restringida, ya que en caso de duda habrá que decantarse por la inexistencia del reconocimiento.
• La regla general es la libertad de formas, pudiendo realizarse el reconocimiento de forma expresa (cuando el
deudor lo realiza con la intención de dejar asentado la existencia de la obligación) o tácita (cuando el reconocimiento
surge de la propia conducta del deudor evidenciando la existencia de la obligación y su carácter de obligado). Aun
así, debe efectuarse utilizando la forma prescripta por la ley para el acto constitutivo.
• Entre sus requisitos figuran la declaración de la voluntad del deudor, que la voluntad sea manifestada
apropiadamente, que el sujeto que realiza el reconocimiento sea una persona plenamente capaz de ejercicio de
derecho (o que posea un representante adecuado), que la causa final del acto de reconocimiento sea lícita, y que sea
efectuado en la forma legal prescripta en aquellos casos en los cuales la ley impone que el reconocimiento cumpla
con una formalidad determinada.
• Sus efectos son su cualidad de medio de prueba, y la interrupción de la prescripción de la acción (borrando
cualquier inactividad en la que haya incurrido el acreedor en cuanto a la exigencia del cumplimiento del deber),
aunque no borra efectos de prescripciones ya cumplidas.
• Obligación principal → Aquella cuya existencia, eficacia, y desarrollo es independiente de cualquier otra obligación.
• Obligación accesoria → Aquella que depende de la obligación principal. Puede ser respecto al objeto o de las
personas, naciendo de la voluntad de las partes o de la ley.
• Según el art. 857 lo accesorio sigue la suerte de lo principal, por lo que la extinción, nulidad, o ineficacia del crédito
principal, extingue los derechos y obligaciones accesorios, excepto disposición en contrario.
• El deudor está obligado además a conservar la cosa en el estado en que se encontraba al contraer la obligación
(que intrínsecamente implica no modificar la cosa en esencia), y entregarla con sus accesorios (aunque estos
hubieran sido momentáneamente separados de ella) en la forma y tiempo convenidos, caso contrario debiendo
responder por los daños ocasionados; e informar al usuario o consumidor sobre las características esenciales de la
cosa.
• El lugar de entrega es usualmente convenido por las partes (si no hay convenio, es donde se encuentra
habitualmente la cosa), al igual que el tiempo de pago (si no hay convenio, depende de si el plazo es de exigibilidad
inmediata, cierto o incierto, tácito, o indeterminado y por tanto fijado por el juez).
FINALIDADES
▪ El riesgo es una contingencia o probabilidad de ocurrencia de un daño, que enmarca siempre una situación de
incertidumbre e inseguridad. El propietario soporta los riesgos de la casa, y los casos de deterioro o pérdida (con o
sin culpa), se rigen por lo dispuesto sobre la imposibilidad de cumplimiento. El riesgo de la cosa se produce ante la
contingencia de que la cosa a entregar pueda perderse o destruirse en el lapso entre el nacimiento y el
cumplimiento de la obligación, lo cual provocaría la extinción de los derechos reales constituidos sobre ella. El
riesgo del contrato comprende no solo el valor de la cosa, sino también el valor económico de los derechos y
facultades (ventajas) que cada parte ha adquirido en razón del mismo.
Ha existido pérdida de la cosa (art. 891) cuando ella se destruye totalmente, cuando desaparece sin que se
tengan noticias sobre ella, o cuando es puesta fuera de comercio (destrucción jurídica). En caso de pérdida sin
culpa del deudor se extingue la obligación sin indemnización alguna por los daños causados al acreedor; con culpa
del deudor (art. 1733), el acreedor puede exigir el pago de una suma de dinero equivalente al valor de la cosa
perdida por su culpa, más una indemnización por los daños del incumplimiento de la obligación.
Ha existido deterioro de la cosa cuando ella ha sufrido un detrimento que, sin afectar su esencia, disminuye su
valor económico, supuesto que debe ser determinado por el juez. En caso de deterioro con culpa del deudor, el
acreedor puede optar entre exigir la entrega de la cosa en el estado en que se encuentre e indemnización por los
daños; exigir una cosa equivalente e indemnización; o rechazar la recepción de la cosa deteriorada, disolver la
obligación, y reclamar al deudor una indemnización por los daños. Sin culpa del deudor, el acreedor puede disolver
la obligación o recibir la cosa en el estado en que se encuentra con una disminución en el precio.
▪ Ha existido aumento de la cosa/mejora natural cuando esta sufra modificaciones espontáneas, naturales, e
intrínsecas que provoquen un aumento de su valor por causas naturales, siendo ejemplos el aluvión (art. 1959) y la
avulsión (art. 1961). Dispone el art. 752 que el acreedor deberá abonar el mayor valor adquirido por la cosa como
consecuencia del aumento producido si el deudor lo exige, y si el acreedor no lo acepta, la obligación se extingue sin
responsabilidad de ninguna de las partes.
▪ Ha existido mejora artificial de la cosa cuando una modificación material intrínseca resultado de trabajos y gastos
hechos por el hombre ha aumentado su valor (art. 751). Las “mejoras de mantenimiento” (art. 1934) no son
verdaderas mejoras, porque no aumentan el valor de la cosa. Las mejoras pueden ser:
Necesarias → Aquellas sin las cuales la cosa no podía ser conservada. El deudor debe abonarlas por el deber de
conservación de la cosa.
Útiles → Aquellas de manifiesto provecho para cualquier poseedor de la cosa, aunque no sean indispensables
para la conservación de la misma (no son necesarias ni voluntarias). El vendedor no debe hacerlas, por lo que el
acreedor puede resolver el contrato por cambio en la identidad del objeto. Si pretende conservar las mejoras debe
pagarlas (mayor valor que haya adquirido la cosa o el costo de la mejora, el que sea más barato), o el deudor puede
ofrecer retirarlas siempre y cuando no dañe la cosa.
▪ Los frutos son las nuevas cosas que regular y periódicamente produce una cosa existente, sin alteración o
disminución de su sustancia, pudiendo ser naturales, industriales (producidos por el hombre) o civiles (rentas que
provienen del uso y goce de la cosa). Hasta el día de la tradición los frutos percibidos le pertenecen al deudor, y a
partir de esa fecha, los frutos devengados y no percibidos (pendientes) le corresponden al acreedor. Según el art.
1934, los frutos naturales e industriales son percibidos cuando fueron recolectados y separados de la cosa, y los que
no lo han sido son frutos pendientes; y con respecto a los civiles (según la teoría del efectivo cobro), serán percibidos
en el momento en que sean efectivamente cobrados, independientemente de la fecha de exigibilidad.
o En cuanto a los efectos en relación a terceros, el deudor de una obligación puede haberse comprometido a
entregar la cosa a otras personas, lo cual genera conflicto entre diversos acreedores con respecto a quien tendrá
mejor derecho para adquirir el dominio de la cosa. En caso de concurrencia de varios acreedores sobre bienes
muebles, si todos son de buena fe y a título oneroso, dispone el art. 757 que tiene mejor derecho (en orden
descendente) el que tiene emplazamiento registral precedente, el que ha recibido la tradición, o el que tiene título
de fecha cierta anterior. En caso de bienes inmuebles, el art. 756 dispone que tiene mejor derecho (en orden
descendente) el que tiene emplazamiento registral y tradición, el que ha recibido la tradición, el que tiene
emplazamiento registral precedente, o el que tiene título de fecha cierta anterior. Acreedores con título anterior que
hayan sido perjudicados con la transferencia efectuada a acreedor de mala fe pueden dirigir contra este una acción
de nulidad del acto (por tener finalidad de perjudicar a terceros), y si no logra el derecho real sobre la cosa puede
demandar la indemnización por daños.
• Constituir o transferir derechos reales, necesitándose para adquirir el dominio el título (instrumento que acredita
la propiedad del bien), el modo (tradición), y la inscripción registral declarativa para ser oponibles a terceros.
o Las mejoras naturales y artificiales se rigen igual que en la transferencia o uso de la cosa.
• Restitución al dueño de la cosa, donde el dueño de la cosa es el acreedor. Si quien debe restituir la cosa se obligó a
entregarla a mas de un acreedor, el deudor debe entregarla al dueño, previa citación fehaciente a los otros que la
hayan pretendido.
o En relación a los riesgos, no existen normas expresas en el CCyC, por lo que se toman de referencia las soluciones
que propiciaba el Código Civil.
▪ Si la cosa se pierde sin culpa del deudor, el acreedor soporta su pérdida, quedando la obligación disuelta sin
responsabilidad, salvo los derechos del deudor hasta el día de la pérdida. Si se pierde con culpa del deudor, este será
responsable frente al acreedor por su equivalente y por los daños que haya sufrido el acreedor por la pérdida de la
cosa.
▪ Si la cosa se deteriora sin culpa del deudor, su dueño recibirá la cosa en el estado en que se encuentra, sin que
quede obligado el deudor a satisfacer indemnización alguna. Si se deteriora por culpa del deudor, el acreedor podrá
exigir la entrega de la cosa en el estado en que se encuentra, con una indemnización por los daños; o rechazar la
recepción de la cosa deteriorada reclamando al deudor una indemnización por los daños.
▪ En relación a los aumentos y mejoras, las pautas a seguir son similares a las adoptadas para las obligaciones para
constituir derechos reales. Cuando la cosa aumenta en forma natural por su dueño, el deudor debe restituirla con
dichos aumentos, sin derecho a reclamar compensación. De haber mejoras; el deudor de buena fe tiene derecho a
reclamar el valor de las mejoras necesarias y útiles de acuerdo a la avaluación al momento de la restitución; el
deudor de mala fe tiene derecho a ser indemnizado de las mejoras necesarias y urgentes; y el acreedor de mala fe
con culpa de que el contrato se resuelva, debe abonar también las mejoras suntuarias/de lujo. Si se trata de
acreedor de buena fe, este es poseedor de los frutos percibidos, debiendo destituir los pendientes al acreedor,
debiendo este último reembolsar los gastos efectuados para producirlos. Si el acreedor es de mala fe, está obligado
a la restitución de la cosa, los frutos percibidos, y los pendientes, sin derecho a indemnización alguna. El acreedor de
mejoras (de buena fe) tiene derecho de retención si el dueño de la propiedad no se las abona. Lo que determina si
un deudor es de buena fe es si estaba autorizado a realizar las mejoras y cumple con la obligación en los términos y
condiciones pactadas.
▪ Los frutos corresponden al deudor de buena fe hasta el momento de devolución de la cosa, correspondiendo los
frutos pendientes al acreedor; debiendo un deudor de mala fe restituir el bien con los frutos percibidos y pendientes
sin derecho a indemnización.
o En cuanto a los efectos con respecto a terceros, si el deudor se obligó con un tercero a dar la misma cosa, en caso
de que esta no sea registrable el acreedor no tiene derecho contra los poseedores de buena fe; y si es un bien
registrable tiene acción real contra terceros.
OBLIGACIONES DE GÉNERO
• Aquellas referidas a un objeto que no se encuentra definido al momento en que nace la obligación (o. de dar
cosa incierta), si no que la obligación recae sobre cosas determinadas solo por su especie y cantidad, por lo cual
habrá de ser elegido o individualizado posteriormente (o. de género de cosas fungibles). El término género refiere a
cualquier categoría de cosas compuesta por multiplicidad de objetos de determinadas características que impiden
ser sustituidos por otras cosas. Aplica el principio generus nunquam perit (el género nunca perece), no pudiendo
alegarse la imposibilidad de cumplimiento por pérdida del objeto, salvo en las obligaciones de género limitado
(obligaciones que cuentan con un menor margen de posterior determinación).
• Este tipo de cosas se denominan fungibles, y son aquellas en que todo individuo de la especie equivale a otro
individuo de la misma especie, y puede sustituirse por otras de la misma calidad y en igual cantidad (siendo cosas
no fungibles aquellas que no son intercambiables por no ser equivalentes).
o Cuando la obligación se haga sobre cosas no fungibles, la individualización de la cosa se hace mediante la
elección. La parte a quien corresponde la elección puede convenirse, pero ante la ausencia de convención le
corresponde al deudor, debiendo este realizar una declaración de voluntad recepticia que debe llegar a
conocimiento de la contraparte, en el momento convenido (de no haber convención, ha de estarse a la naturaleza y
circunstancias de la obligación para determinarlo), pudiendo el acreedor reclamar el cumplimiento de la obligación o
disolver la misma en caso de que el deudor no realizara la elección. La cosa elegida dentro del género debe ser de
calidad media, y una vez individualizada, se aplican las reglas de las obligaciones de dar cosas ciertas.
o Cuando la obligación se haga sobre cosas fungibles, la individualización se hace mediante la determinación de
cantidad, peso, y volumen de lo que debe entregar el deudor, volviéndose posteriormente a la individualización
en una obligación de dar cosas ciertas.
• Aquellas en las cuales el deudor debe cierta cantidad de moneda, determinada o determinable, al momento de
constitución de la obligación (art. 765).
• Dinero → Moneda autorizada por el Estado con la finalidad primordial de servir como unidad de medida del valor
de todos los bienes, como instrumento de cambio, y como medio de pago de relaciones patrimoniales. Es una cosa
mueble, fungible (intercambiable por otra unidad de la misma especie y calidad que represente el mismo valor),
consumible, divisible, de curso legal (su valor es otorgado y garantizado por el Estado), y de curso forzoso (tiene
poder cancelatorio, por el cual los particulares están obligados a recibir la moneda de curso legal como instrumento
de pago irrecusable).
o Existen tres clases de moneda: metálica (acuñada en metales preciosos y nobles de contenido intrínseco y valor
ligado al material), de papel (billete que emite el Estado que le otorga un valor determinado, garantizando a su
portador una cierta cantidad de oro, plata, o divisas), y papel moneda (billete emitido por el Estado, sin respaldo
metálico e inconvertible, posee el valor que el Estado le otorga y tiene poder cancelatorio de las deudas dinerarias).
o El art. 766 reconoce el principio nominalista al establecer que el deudor debe entregar la cantidad
correspondiente de la especie designada. El principio nominalista reconoce tres valores de dinero: el intrínseco (que
corresponde al metal fino con el que se encuentra acuñada la moneda, del cual carece el papel moneda), en curso
(determina el real poder adquisitivo del dinero), y nominal (el que el Estado que lo emite le ha atribuido).
• Obligaciones dinerarias → Aquellas que tienen por objeto la entrega de una suma de dinero, el que se adeuda
desde el nacimiento de la obligación.
o Obligaciones dinerarias en moneda nacional → Aquellas que consisten en la entrega de una determinada
cantidad de moneda autorizada por el Estado, de curso legal y forzoso en toda la República Argentina (peso). En su
cumplimiento se aplican los efectos de las obligaciones en general.
o Obligaciones dinerarias en moneda extranjera → El art. 765 expresa que la obligación de dar moneda que no sea
de curso legal en la República se considera como de dar cantidad de cosas (obligaciones de género), pudiendo el
deudor liberarse dando el equivalente en moneda de curso legal.
• Obligaciones de valor → Aquellas que tienen por objeto la valuación de un bien o utilidad (art. 772), reajustable
de conformidad con las oscilaciones que experimente la moneda, hasta el momento de su cuantificación en dinero
(la obligación se convierte en dineraria al momento del efectivo pago). Existirá siempre una actualización junto a las
oscilaciones del mercado que sufra el precio de ese bien. Puede ser expresada en una moneda sin curso legal que
sea usada habitualmente en el tráfico.
o El efecto principal de las obligaciones de valor es posibilitar el reajuste de conformidad con las oscilaciones
sufridas por la moneda luego del nacimiento de la obligación, permitiendo al acreedor recibir una cantidad de
dinero igual a la necesaria para adquirir los bienes o utilidades similares a las esperadas al momento de convertirse
la obligación. El CCyC establece que el valor se cuantifica al momento de cumplir la obligación.
o Supuestos de este tipo de obligaciones son las indemnizaciones, medianería, expropiación, deudas de
alimentos,seguros,etc.
INTERESES
• Aumentos paulatinos que devengan las deudas dinerarias durante un tiempo determinado, ya sea como
contraprestación por uso de dinero ajeno o como indemnización por retardo en el cumplimiento. Es un fruto del
capital que genera un provecho financiero, no considerándose íntegramente pago el crédito hasta no se hayan
pagado también los intereses (art. 870). El interés es establecido en función de una tasa.
o Son pecuniarios (accesorios de la obligación de dar dinero), fijados en términos de porcentualidad, periódicos, y
accesorios de la deuda principal (entrega del capital adeudado, por lo que, al extinguirse la obligación principal, se
detiene el curso de los intereses, y se presume la extinción de los mismos con la extensión del recibo de capital).
o Según quien determine la tasa: En convencionales, legales, y judiciales. Sobre los judiciales, los jueces pueden
reducir los intereses cuando la tasa fijada exceda injustificada y desproporcionadamente el costo medio del dinero
para deudores y operaciones similares en el lugar donde se contrajo la obligación.
▪ Los intereses lucrativos son voluntarios, frutos civiles del capital, que pueden ser pactados por las partes como
contraprestación por la utilización de un capital ajeno, aunque también puede determinarse por leyes, usos, o fijada
por un juez. Se devengan desde la fecha en que fueron pactados por las partes, pudiendo ser exigidos por el
acreedor desde la fecha convenida, aunque las partes pueden acordar su percepción antes de que el devengamiento
se produzca.
▪ Los intereses moratorios son aquellos que el deudor debe pagar en caso de incurrir en mora en el cumplimiento de
su obligación, en función de reparar el daño (que debe ser imputable al deudor), determinándose la tasa por lo que
acuerden las partes, lo que dispongan las leyes especiales, o las tasas fijadas según reglamentaciones del BC. Se
devengan y son exigibles a partir de la constitución en mora del deudor (arts. 886 a 888), computándose los
intereses desde la fecha establecida para el cumplimiento de la obligación; y si la obligación de pago de dinero
obedece a un supuesto de responsabilidad civil, la mora es automática y los intereses se computan a partir del
momento en que se configure cada perjuicio sufrido por la víctima.
▪ Los intereses punitorios se rigen por las normas que regulan la cláusula penal, cumpliendo las funciones de
compulsión para el deudor e indemnización para el acreedor, pudiendo ser reclamados sin que sea menester probar
el perjuicio sufrido (aunque pueden ser atenuados si resultan desproporcionados o abusivos). Se devengan igual que
los moratorios.
• Usura → Interés excesivo pactado por las partes en ocasión de un contrato de mutuo dinerario, que atenta contra
la moral y las buenas costumbres. Para calificar a un interés como excesivo no debe atenderse solamente a la tasa, si
no al monto total de la operación económica. Aplican las sanciones a la lesión (art. 332), pudiendo demandar la
nulidad (relativa) o el reajuste equitativo del convenio. La LDC determina que se tendrán por no escritas todas
aquellas cláusulas que, a través de la fijación de intereses excesivos, desnaturalicen las obligaciones del consumidor.
Además, la usura constituye un delito penal (art. 175 bis CP), al que se le aplica prisión de uno a tres años y multa.
• Anatocismo → Capitalización de intereses que se acumulan al capital, de modo que los ya devengados se suman al
capital produciendo nuevos intereses. El art. 770 establece que no se deben intereses sobre los intereses excepto
cláusula expresa que los autorice (con periodicidad no inferior a seis meses), que la obligación se demande
judicialmente, que la obligación se liquide judicialmente, u otras disposiciones legales que prevean la acumulación. Si
se pacta interés compuesto en un supuesto no autorizado, duchas convenciones serán nulas de nulidad absoluta.
• Los intereses se extinguen por cualquiera de las vías previstas (arts. 865 y ss) y cuando se extingue la obligación
principal de la cual son accesorios intereses futuros. La ley presume cuando el recibo es extendido por el acreedor
sin pago de intereses, estos han sido también extinguidos. OBLIGACIONES DE HACER
• Aquella cuyo objeto consiste en la prestación de un servicio o en la realización de un hecho, en el tiempo, lugar, y
modo acordado por las partes (art. 773). Consiste en un hecho positivo traducido en una actividad a desarrollar por
el deudor tendiente a satisfacer el interés del acreedor.
• Clasificación:
o La prestación de servicio puede consistir (art. 774) en la realización de una actividad mensurable pero
independiente del resultado (prestaciones de medios, el deudor cumple cuando se realiza la actividad prometida),
en la realización de una actividad procurando un cierto resultado concreto independiente de su eficacia
(prestaciones de resultado), o la realización de una actividad con resultado eficaz (prestaciones de resultado). Si el
resultado de la actividad consiste en una cosa, para su entrega se aplican las reglas de las obligaciones de dar cosas
ciertas para constituir derechos reales. Son ejemplos el depósito, el contrato de obras o servicios, prestación de
servicios, etc.
o La prestación puede ser ejecutada por persona distinta del deudor a menos que sea intuitu personae,
presumiéndose esta elección en contratos que suponen una confianza especial. Es una prestación fungible cuando el
interés del acreedor se centra en la actividad (siendo irrelevante quien le dará cumplimiento, aunque se puede
pactar que la actividad prometida solo podrá cumplirla el deudor, art. 959), y una no fungible cuando el interés se
basa en las cualidades personales del deudor (siendo él el único que puede satisfacer el interés del acreedor).
o La prestación puede ser instantánea o permanente. Son instantáneas las prestaciones que se agotan en una única
actividad desarrollada por el deudor de la obligación. Son permanentes las que perduran en el tiempo. Estas se
dividen en continuadas (cuando la actividad es ininterrumpida) o periódica (cuando el cumplimiento se fracciona en
el tiempo).
o La prestación puede ser convencional (si es pactada libremente por las partes) o legal.
• Los efectos de las obligaciones de hacer se rigen por los mismos principios establecidos para las obligaciones en
general.
o El obligado a realizar un hecho debe cumplirlo en tiempo y modo acordes con la intención de las partes o con la
índole de la obligación; de lo contrario se produce el incumplimiento, pudiendo el acreedor exigir la destrucción de
lo mal hecho (el defecto debe ser sustancial e importante, de lo contrario el deudor debe tener posibilidad de
subsanarlos), mientras la exigencia no sea abusiva (debe requerirse autorización judicial, salvo caso de urgencia).
o Ante el incumplimiento, el acreedor puede acudir a la ejecución forzada (art. 730), debiendo reclamar el
cumplimiento específico de la obligación y no la demanda directa de daños y perjuicios (pudiendo reclamar estos
recién cuando se hayan agotado todos los medios). El acreedor también tiene la facultad de hacer cumplir la
obligación por un tercero a costa del deudor (art. 777), pudiendo proceder tal opción en caso de mora del deudor,
que la prestación sea fungible, y que el acreedor obtenga autorización judicial previa (excepto urgencia). Si el
incumplimiento por parte del deudor no es imputable al mismo, la obligación debe extinguirse sin responsabilidad
alguna para el deudor.
OBLIGACIONES DE NO HACER
• Aquella que tiene por objeto una abstención del deudor o tolerar una actividad ajena (art. 778). Su incumplimiento
imputable permite reclamar la destrucción física de lo hecho, y los daños y perjuicios.
o Pueden ser de abstención, donde la prestación consiste en una conducta negativa, la no realización de
determinados actos materiales; o de tolerancia, donde el deudor se obliga a soportar o tolerar que otra persona
realice una actividad determinada.
o También pueden ser instantáneas o permanentes. Si son instantáneas, la prestación negativa se agota en un único
instante. Si son permanentes, perduran en el tiempo, pudiendo ser continuadas (proyectándose sin fraccionamiento)
o periódicas/de tracto sucesivo (debe cumplirse en modo fraccionado).
• También se rigen por los principios establecidos paras las obligaciones en general. El deudor de una obligación de
no hacer cumple cuando se abstiene de realizar un hecho o tolera una situación, en el tiempo y forma convenidos.
o En las obligaciones de no hacer instantáneas, si se realiza el hecho que se debía omitir, el deudor incurre en
incumplimiento absoluto y definitivo. En las obligaciones de no hacer permanentes, la realización del acto no debido
solamente ocasiona un supuesto de mora. La ejecución forzada es solo posible en o. de no hacer permanentes.
o Se autoriza al acreedor a remover o desmantelar el estado de cosas que ha ocasionado la conducta del deudor,
debiendo pedir autorización judicial previa, para que la destrucción pueda realizarla un tercero a costa del deudor
(no pudiendo el acreedor hacer justicia por mano propia). En ningún caso la destrucción de lo realizado debe
importar el sacrificio de un valor económicamente superior al interés del acreedor comprometido ante el
incumplimiento de la obligación.
o Ante el incumplimiento, si es por culpa del deudor, el acreedor tiene derecho a obtener la indemnización por
daños y perjuicios; si es sin culpa del deudor, la obligación se extingue para ambas partes y el deudor debe restituir
al acreedor lo que por razón de ella hubiere recibido.
• Aquellas en las cuales la prestación es una sola OBLIGACIONES DE OBJETO PLURAL O COMPUESTO
• Aquellas que contienen dos o más prestaciones, y todas ellas integran la pretensión del acreedor, debiendo el
deudor cumplir con todas las prestaciones comprometidas para poder liberarse de la obligación.
• Aquellas que contienen dos o más prestaciones, pero solo una de ellas es necesaria para cumplir con la obligación.
Se dividen a su vez en:
o Obligaciones alternativas → Tiene por objeto una prestación entre varias que son independientes y distintas
entre sí, estando el deudor obligado a cumplir una sola de ellas. Constituye un único vínculo poseyente de varias
prestaciones in obligatione, pero una única in solutione, desapareciendo el resto al momento de la elección de la
prestación. La obligación posee unidad de causa.
▪ La facultad de elección corresponde al deudor por defecto (alternativa regular), pero se puede convenir que
corresponda al acreedor (alternativa irregular), o incluso a un tercero; debiéndose realizar expresa o tácitamente,
mediante una declaración de voluntad recepticia e irrevocable. Una vez hecha la elección, se aplican las reglas de
las obligaciones de dar, de hacer, o de no hacer, según corresponda. En caso de obligaciones de sujetos plurales, si
la obligación es simplemente mancomunada, la elección solo puede ser realizada por acuerdo unánime; y si la
obligación es solidaria, cualquiera de los acreedores o deudores (dependiendo el caso) puede realizar la elección
individualmente. Si la elección resulta nula, renace la virtualidad de la obligación.
▪ En cuanto a los riesgos/imposibilidades en las obligaciones alternativas regulares, los supuestos se contemplan
en el art. 781, y los de las irregulares en el 782.
o Obligaciones facultativas → Tiene por objeto una prestación principal y otra accesoria, pudiendo el acreedor
exigir únicamente la principal, pero pudiendo el deudor librarse cumpliendo la accesoria, siendo las prestaciones
interdependientes e indeterminadas hasta el momento de la elección. Existe unidad del objeto debido, pero
pluralidad de objetos aptos para el pago, y la causa fuente y el vínculo son únicos. Al ser la accesoria dependiente
de la principal, si hay nulidad/imposibilidad de cumplimiento inherente a la prestación principal, también resulta
afectada también la obligación en cuanto a la accesoria, pero no viceversa. En caso de duda respecto a si la
obligación es alternativa o facultativa, se supone alternativa.
▪ La facultad de optar por la sustitución es únicamente del deudor, sin necesidad de asentimiento del acreedor,
disponiendo el primero de la facultad de optar hasta el momento del pago/cumplimiento de la obligación.
▪ En cuanto a riesgos/imposibilidad, si la prestación principal es de imposible cumplimiento sin culpa del deudor, la
obligación se extingue sin responsabilidad alguna de su parte; si la imposibilidad es por culpa del deudor, el acreedor
podrá reclamar los daños que le ocasiona el incumplimiento, pero no un equivalente. En ambos casos no se puede
reclamar la cosa accesoria.
• Aquellas en las cuales los sujetos están vinculados por la conjunción “o”, excluyéndose entre sí. Son establecidas
en favor de un acreedor o deudor indeterminado entre varios sujetos determinados, no siendo coacreedores o
codeudores respectivamente.
• Hay pluralidad (que debe ser originaria) e indeterminación de los sujetos (hasta el momento de la elección),
unidad de causa, unidad de objeto, y hay existencia de una condición resolutoria (que sea elegido uno u otro
deudor/acreedor). Subsidiariamente, se le aplican las reglas de las obligaciones simplemente mancomunadas.
• El art. 853 establece que, si la obligación debe ser cumplida por uno de varios sujetos (disyunción pasiva),
excepto estipulación en contrario, el acreedor elije quien realiza el pago (mientras este no lo haga, cualquiera de
ellos tiene derecho de pagar), y quien paga no tiene derecho de exigir contribución o reembolso del resto de los
obligados.
• El art. 854 establece que, si la obligación debe ser cumplida a favor de varios sujetos (disyunción activa), excepto
estipulación en contrario, el deudor elije a quien realizar el pago, sin importar que uno de los acreedores demande
el pago. Quien recibe el pago no está obligado a participarlo con el resto. Si se llegase a pactar que los acreedores
determinan a quien se efectuará el pago, y estos no hacen la elección, el deudor deberá intimarlos a realizarla, y
en caso de silencio o negativa, este estará facultado para consignar lo adeudado. OBLIGACIONES CONJUNTIVAS
• Aquellas en las cuales los sujetos se vinculan por la conjunción “y”, siendo concurrentes los unos con los otros,
pudiendo ser pasiva (múltiples deudores) o activa (múltiples acreedores).
• Aquellas obligaciones de sujeto plural en las cuales cada uno de los deudores está obligado al pago de su
cuota/parte, y cada acreedor legitimado para reclamar la porción del crédito que le corresponde. El art. 825
dispone que es aquella en la que el crédito o la deuda se fracciona en tantas relaciones particulares
independientes entre sí como acreedores o deudores haya, siendo las cuotas respectivas deudas o créditos
independientes.
Tiene pluralidad de sujetos (que puede ser originaria o derivada), unidad de objeto, unidad de causa, pluralidad de
vínculos, fraccionamiento del crédito/deuda, siendo cada acreedor/deudor responsable de su cuota parte, y pueden
ser divisibles o indivisibles. Si uno de los deudores es insolvente, el acreedor no puede reclamarle su parte al resto.
• El CCyC prevé supuestos de obligaciones simplemente mancomunadas. Uno son los cofiadores (si hubiese dos o
más fiadores de una misma deuda no solidaria, esta se entenderá dividida entre ellos por partes iguales, pudiendo
exigir a cada uno de ellos solo la cuota correspondiente, art. 1589), otro son los mandatarios (cuando un mandato ha
sido dado a muchas personas conjuntamente, no hay solidaridad entre ellos excepto disposición en contrario), y los
condóminos (si la deuda hubiere sido contraída por los condóminos colectivamente, sin expresión de cuotas y sin
estipulación de solidaridad, están obligados en partes iguales frente al acreedor).
OBLIGACIONES SOLIDARIAS
• Aquellas obligaciones de sujeto plural con causa única en las que, en razón del título constitutivo o de la ley, puede
exigirse su cumplimiento total a cualquiera de los deudores, por cualquiera de los acreedores (art. 827). La
solidaridad es de carácter expreso y debe pactarse de forma inequívoca (art. 828), y ante la duda no se la presupone.
• Presenta las características propias de las obligaciones mancomunadas: pluralidad de sujetos y vínculos, y unidad
de objeto y causa. Los vínculos no son independientes, debido a la estructura unitaria que permite la propagación de
lo acontecido a un vínculo.
o En relación a esta pluralidad de vínculos se dan consecuencias como: la nulidad del vínculo por la incapacidad de
un acreedor/deudor no afecta la validez de la obligación con respecto a otros integrantes de la obligación; si uno de
los deudores tiene la voluntad viciada, el acto jurídico obrado por él es anulable, pero tales nulidades no afectan al
resto de los integrantes; la renuncia parcial a la solidaridad efectuada por el acreedor en provecho por uno de los
codeudores no afecta el carácter solidario de la obligación respecto a otros; y la existencia de la independencia de
las defensas de los obligados (que pueden extenderse limitadamente).
• Los supuestos de obligaciones donde la ley impone la solidaridad, a fin de proteger la situación del acreedor
asegurándole el cobro de su crédito, son solamente de carácter pasivo (los de carácter activo nacen de la voluntad
de las partes), son los siguientes: actos ilícitos (donde todos los autores, consejeros, o cómplices del daño responden
solidariamente frente a la víctima por la reparación), fianza (es solidaria con el deudor principal cuando se hubiese
estipulado, o cuando el fiador renunciare al beneficio de excusión de los bienes del deudor), daño al consumidor (si
el daño al consumidor resulta del vicio o riesgo de la cosa o prestación del servicio, responde el productor,
fabricante, importador, distribuidor, proveedor, vendedor, y quien haya puesto su marca en la cosa o servicio,
respondiendo el transportista solamente por los daños ocasionados a la cosa con motivo o en ocasión del servicio. La
responsabilidad es solidaria, sin perjuicio de las acciones de repetición que corresponden).
• La solidaridad pasiva se extingue en caso de renuncia del acreedor en favor de alguno (renuncia relativa, deudor
para quien la obligación pasa a ser simplemente mancomunada, art. 837) o todos los deudores (renuncia absoluta,
caso en que la obligación se convierte en simplemente mancomunada, art. 836). Toda renuncia a la solidaridad
puede ser retractada por quine la efectúa si esta no fue aceptada aún por el beneficiario. La solidaridad activa se
extingue por convenio con alguno o con todos los acreedores (debiendo estar el convenio suscripto por todos los
acreedores y el deudor), convirtiéndose en obligación simplemente mancomunada, salvo para quienes no haya
suscripto al convenio.
• Las obligaciones solidarias tienen principios específicos: el principio de prevención (cualquiera de los acreedores
puede intimar al deudor a cumplir con la prestación y este solo se podrá liberar cumpliendo la obligación ante el
acreedor que lo haya intimado), principio de contribución (cuando el deudor paga el crédito a un único acreedor,
este debe entregarle su cuota parte a los restantes acreedores; o cuando un solo deudor pague el crédito, el resto
debe abonarle su cuota parte al deudor que haya abonado), y el principio de propagación (expansión de los efectos a
todos los sujetos dentro del vínculo obligacional, pudiendo cada deudor oponer las defensas comunes a todos ellos).
OBLIGACIONES CONCURRENTES
• Aquellas obligaciones en las que varios deudores deben el mismo objeto en razón de causas diferentes (arts. 850 a
852). Se rigen subsidiariamente por las normas aplicables a las obligaciones solidarias. También se las llama conexas,
indistintas, y convergentes.
o El pago, la dación en pago, la transacción, la novación, y la compensación (si satisfacen el crédito del acreedor)
expanden sus efectos extintivos, pero no la prescripción ni la moral (a diferencia de las obligaciones solidarias).
• El acreedor tiene derecho a requerir el pago a uno, varios, o todos los deudores, simultánea o sucesivamente. El
pago realizado por uno de los deudores extingue la obligación de los otros obligados. La renuncia al crédito a favor
de uno de los deudores no extingue la deuda de los otros obligados. OBJETO DIVISIBLE E INDIVISIBLE
• El art. 805 define obligación divisible a la que tiene por objeto prestaciones susceptibles de cumplimiento parcial.
La clasificación es relevante en casos de pluralidad de sujetos en la obligación, ya que, si existe un único acreedor y
un único deudor, la prestación debe indivisible, en luz del principio de integridad por el cual el acreedor no está
obligado a recibir pagos parciales excepto disposición legal o convencional en contrario (si la obligación es en parte
líquida y en parte ilíquida, el deudor puede pagar la parte líquida).
o Cuando el objeto es divisible, en las obligaciones simplemente mancomunadas cada deudor cumple su cuota parte
y cada acreedor exige su cuota parte, y en las solidarias cualquier deudor está obligado por la totalidad y cualquier
acreedor puede exigir el cumplimiento en su totalidad. Cuando el objeto es indivisible, en la obligación simplemente
mancomunada la obligación se comportará como solidaria y cualquiera de los deudores deberá cumplir con la
totalidad, y en la solidaria cualquiera de los deudores puede o debe abonar la totalidad de la prestación y cualquier
acreedor puede exigirla.
o En otras instituciones de las obligaciones: Si bien las obligaciones de hacer son generalmente indivisibles, puede
admitirse el fraccionamiento si la prestación es susceptible de descomposición en una serie de actuaciones fungibles
que sean cualitativamente idénticas y conserven su valor económico. Las obligaciones de no hacer son indivisibles.
Las obligaciones alternativas que tienen por objeto prestaciones de naturaleza opuesta no pueden considerarse
divisibles o indivisibles si no luego de la elección del acreedor. En las obligaciones facultativas, la divisibilidad o
indivisibilidad quedará determinada por la prestación principal.
• En general la obligación se divide en tantas partes (por defecto iguales) como acreedores o deudores haya, las que
se consideran como si constituyesen otros tantos créditos o deudas distintos los unos de los otros. Cada acreedor
tiene derecho a exigir la parte del crédito que le corresponde, y cada deudor el deber de pagar su cuota parte.
• Aquella obligación que es plenamente exigible desde su nacimiento, siendo el supuesto más corriente de la
obligación, no estando sujetas a modalidad alguna. Las obligaciones se suponen puras/simples, a menos que se
pruebe la presencia de algún elemento accidental. MODALES
OBLIGACIONES CONDICIONALES
• Se denomina condición a la cláusula de los actos jurídicos por la cual las partes subordinan su plena eficacia o
resolución a un hecho futuro e incierto.
• El hecho condicionante debe ser futuro e incierto (total y absolutamente), posible, lícito, y no potestativo (no
puede depender exclusivamente de la voluntad de las partes), y puede ser de cualquier naturaleza (natural o
humana); si las partes pactasen sobre un acontecimiento ya sucedido pero desconocido, se considera una
suposición, surtiendo efecto el acto desde el instante de su celebración.
• Puede ser:
o Suspensiva → Aquella condición que subordina la eficacia misma del derecho al acaecimiento de ese hecho futuro
e incierto. Los efectos de la obligación se producen con el cumplimiento del hecho condicionante, caso contrario se
disipa la obligación.
o Resolutoria → Aquella condición que subordina la extinción o resolución del derecho al acaecimiento de ese hecho
futuro e incierto. Es de ineficacia pendiente, siendo plenamente eficaz desde su nacimiento hasta que ocurra el
hecho condicionante.
• Otras clasificaciones:
o Positivas y negativas → Son condiciones positivas las que consistan en una acción, y negativas las que consistan en
una omisión.
o Lícitas e ilícitas → Son condiciones ilícitas aquellas cuya realización está vedada por el ordenamiento jurídico, por
ser el hecho condicionante uno ilícito, siendo objeto de nulidad de la obligación según el tipo de condición y quién
deba llevarla a cabo: en condiciones suspensivas, son nulas si deben ser llevadas a cabo por el acreedor o el deudor,
pero no por un tercero; en condiciones resolutorias, son perfectamente válidas en todos los casos.
o Ilegítimas o prohibidas → Se tienen por no escritas las condiciones que afecten de modo grave las libertades de la
persona.
o Casuales, potestativas, o mixtas → Son casuales aquellas condiciones en las cuales el hecho depende del azar o del
hecho de un tercero. Las potestativas son las que dependen total (puramente potestativas) o parcialmente
(simplemente potestativas) de la voluntad de los interesados, siendo solamente válidas las segundas. Las mixtas son
condiciones donde el hecho depende en parte de la voluntad del deudor y en parte de elementos que escapan a su
voluntad.
o Simples y múltiples → La condición simple posee un único hecho condicionante, mientras que la múltiple posee
dos o más hechos a los cuales se subordina la vigencia de la obligación (debiendo cumplirse todas ellas para que el
acto adquiera eficacia).
• Sus efectos son ipso iure (operan de pelo derecho, sin alegación alguna de las partes, ni declaración judicial) e
irretroactivas (excepto pacto en contrario). Particularmente, dependiendo de su clasificación:
o Efectos de obligaciones bajo condición suspensiva: Antes de producido el hecho condicionante, la obligación es
ineficaz y el acreedor es titular de un derecho de crédito condicional, pudiendo solicitar medidas conservatorias
destinadas a garantizar la indemnidad del mismo, requerir medidas cautelares, restituir el objeto con sus accesorios
pero no los frutos con derecho a repetición del pago (si se ha pagado antes de que ocurra el hecho), transmitir
derechos por sucesión mortis causa y por actos entre vivos gratuitos u onerosos, no corre el curso de prescripción
liberatoria; y al deudor le corresponden los frutos percibidos mientras y está autorizado a realizar actos de
administración. Luego de haberse cumplido el hecho condicionante, la obligación posee plena eficacia,
convirtiéndose en obligación pura y simple y tornándose exigible y ejecutable (art. 730). Si la condición suspensiva se
frustra se considera que esta nunca existió, debiendo el acreedor restituir la cosa (con sus aumentos, pero pudiendo
retener los frutos percibidos) si la hubiese recibido anticipadamente. En este último caso, si la cosa se destruye, se
presume la culpa del acreedor, quien deberá responder por el equivalente; si vende la cosa a un tercer adquirente
de mala fe y a título oneroso, le debe al deudor los daños y perjuicios; y si la vende a un tercer adquirente de mala
fe, el deudor podrá reivindicar la cosa y solicitar los daños y perjuicios.
o Efectos de obligaciones bajo condición resolutiva: Antes de producido el hecho condicionante la obligación es
válida y plenamente eficaz, es vigente el cómputo del plazo de la prescripción liberatoria, estando el acreedor a
ejercer sus derechos (acciones ejecutorias y conservatorias, dar el inmueble o bien mueble no fungible en locación si
se pactó efecto retroactivo) en pos de su dominio imperfecto pasible de resolución y revocación. Luego de cumplirse
el hecho condicionante, los derechos se extinguen como si la obligación nunca hubiese existido (art. 346), perdiendo
el acreedor derecho sobre la prestación y debiendo restituir lo recibido (con sus aumentos y mejoras, pero pudiendo
retener los frutos), o su equivalente en dinero si fuese una obligación de dar. Si la condición resolutiva se frustra, la
obligación se convierte en pura y simple como si no hubiese existido condición alguna, quedando el dominio de la
cosa irrevocablemente adquirido por el acreedor condicional, convirtiéndose este en dominio pleno desde la
celebración del acto condicional (ya que el efecto es retroactivo).
OBLIGACIONES A PLAZO
• El plazo es una modalidad de los actos jurídicos que consiste en un hecho futuro y cierto, desde el cual comienza y
hasta el cual dura la eficacia de un negocio jurídico. El plazo es el lapso durante el cual no se puede exigir la
obligación, y el término es el punto final del plazo.
• El plazo es futuro, cierto y necesario (ocurrirá, aunque no se sepa en qué momento), e irretroactivo.
• Los plazos se cuentan por días corridos, produciéndose de pleno derecho, automáticamente, y sin necesidad de
comunicación o intimación al deudor (generalmente) luego de su vencimiento. Es perentorio, es decir, no se puede
prorrogar (salvo antes de su vencimiento). Además, no se presume.
• El art. 351dispone que el plazo se presume establecido en beneficio del deudor a cumplir o a restituir a su
vencimiento, teniendo este la posibilidad de renunciarlo e imponer el cumplimiento anticipado e la prestación al
acreedor, quien no puede negarse a recibir el pago. Si en cambio, está en beneficio del acreedor, este puede
prescindir del plazo y exigir el cumplimiento inmediato de la obligación.
o Determinado e indeterminado → El plazo es determinado cuando ha sido precisado fehacientemente (por las
partes, por la ley, o por el juez). El plazo es indeterminado cuando no ha sido fijado de modo preciso ni en forma
convencional, legal, o judicial.
o Cierto e incierto (sub determinado) → El plazo es cierto cuando se tiene certeza del momento en que ocurrirá su
vencimiento. El plazo es incierto cuando si bien el hecho futuro es fatalmente cierto, no se sabe cuándo ocurrirá.
o Convencional, legal, y judicial → El plazo es convencional cuando lo pactan las partes, ya sea por la naturaleza del
contrato o como mecanismo necesario para la posibilidad de la realización del acto jurídico. El plazo es legal cuando
emana de la ley. El plazo es judicial cuando es establecido por un juez en la sentencia.
o Accidental y esencial → El plazo es accidental cuando no ha tenido trascendencia fundamental al momento de ser
inserto en la obligación. El plazo es esencial cuando el tiempo en que debe cumplirse la prestación ha sido un
elemento determinante para que el acreedor la célebre, ya que, de no pagarse en dicha fecha, la prestación deja de
serle útil, no admitiéndose la posibilidad de cumplimiento relativo (tardío).
o Expreso y tácito → El plazo es expreso cuando su insistencia surge de modo explícito e inequívoco en la obligación
celebrada. Se considera tácito cuando surge implícitamente de la naturaleza y circunstancias del acto/obligación.
o Efectos de plazo inicial o suspensivo: Antes del vencimiento del plazo el acreedor no puede exigir el cumplimiento
de la obligación, pero puede exigir actos y medidas conservatorias y transmitir su crédito; el deudor que paga
anticipadamente el crédito no puede exigir la repetición del mismo, ya que constituye una renuncia tácita al plazo.
Una vez cumplido el plazo la obligación se transforma en pura y simple, tornándose plenamente exigible.
o Efectos de plazo resolutorio o extintivo: Antes del cumplimiento la obligación es pura y simple, siendo exigible por
el acreedor y susceptible de ejecución en caso de incumplimiento. Vencido el plazo, la obligación deja de producir
efectos, constituyendo derechos adquiridos no afectables por el vencimiento los actos realizados por el acreedor
mientras estaban pendiente el cumplimiento del plazo.
• La caducidad de los plazos se produce cuando se los reputa cumplidos aún cuando su vencimiento no haya
operado (convencional o legalmente, arts. 353, 2195, y 2216). En la mayoría de los casos se busca proteger los
derechos del acreedor frente a situaciones como la insolvencia del deudor.
• El cargo es obligatorio y coercible, accesorio, excepcional, y accidental. Limita el alcance del acto principal sin
afectar su eficacia. Puede ser cumplido en beneficio de quien lo impone o de un tercero.
• Se clasifican en:
o Cargo simple → No afecta la adquisición ni eficacia del derecho adquirido, confiriéndole a la persona que lo ha
impuesto la potestad de exigir su cumplimiento. Se presume que el cargo es simple.
▪ Suspensivo → El sujeto pasivo no puede exigir el cumplimiento o adquisición del derecho hasta no cumplir con el
cargo impuesto.
▪ Resolutorio → El derecho ya se encuentra adquirido por el beneficiario, pero solo estará irrevocablemente
adquirido al cumplimiento del cargo. Ante el incumplimiento se podrá exigir su cumplimiento, indemnización
sustitutiva, o resolver la obligación. DERECHOS DEL CONSUMIDOR
• A lo largo del tiempo, se regularon mediante la ley 24.240, el art. 42 de la CN, la ley 24.999, la ley 26.631, y el CCyC.
• Los derechos del consumidor suelen recaer en los llamados intereses difusos, siendo su titularidad indivisible y en
respuesta a necesidades de la vida social (pertenecen a toda la comunidad o a un grupo). El derecho de daños
tradicional tiene dos falencias que colisionan con los intereses difusos: el esquema reparatorio es muy individualista
(cuando en realidad afectan a todo un colectivo), y su naturaleza es resarcitoria y desentendida de la faz preventiva.
Los intereses difusos lo que intentan es atender a estas problemáticas sin que cada perjudicado deba denunciar un
daño individualmente.
• Consumidor → Según el art. 1 de la ley 24.240, modificada por la ley 26.361, el consumidor o usuario es toda
persona física o jurídica que adquiere o utiliza bienes o servicios en forma gratuita u onerosa como destinatario final,
en beneficio propio o de su grupo familiar o social. Queda comprendida la adquisición de derechos en tiempos
compartidos, clubes de campo, cementerios privados, y figuras afines. Se consideran asimismo consumidores o
usuarios quienes, sin ser parte de una relación de consumo, como consecuencia o en ocasión de ella adquiere o
utiliza bienes o servicios como destinatario final, en beneficio propio o de su grupo familiar o social, y a quien de
cualquier manera está expuesto a una relación de consumo.
o Consumidor directo → Aquel que contrata con el proveedor como destinatario final para su consumo personal o
de su grupo familiar/social. Parte de la relación de consumo.
o Consumidor indirecto → No es parte de la relación de consumo, pero como resultado de ella, adquiere o utiliza
bienes o servicios como destinatario final para su consumo personal o de su grupo familiar o social.
o Consumidor expuesto → No es parte de la relación de consumo ni utiliza bienes o servicios, pero como
consecuencia de una relación de consumo entre proveedor y consumidor directo/indirecto, sufre algún daño o
perjuicio. Esta categoría fue derogada por el art. 1092 del CCyC, medida considerada inconstitucional y
anticonvencional, por contrariar los principios de progresividad, no regresividad, pro homine, el art. 3 de la LDC y el
1094 del CCyC (que establecen que prevalecerá la norma mas favorable al consumidor), el carácter de orden público
de la LDC y su prelación normativa por ser una ley especial.
• Proveedor → Según el art. 2 de la ley 24.240, es la persona física o jurídica de naturaleza pública o privada que
desarrolla de manera profesional, aún ocasionalmente, actividades de producción, montaje, creación, construcción,
transformación, importación, concesión de marca, distribución y comercialización de bienes y servicios, destinados a
consumidores o usuarios. Todo proveedor está obligado al cumplimiento de la LDC. No comprende la ley los servicios
de profesionales liberales que requieren para su ejercicio título universitario y matrícula otorgada por colegios
profesionales reconocidos oficialmente o autoridad facultada para ello, pero si la publicidad que se haga de su
ofrecimiento. Para el CCyC (art. 1093) es una persona humana o jurídica que actúe profesional u ocasionalmente o
una empresa productora de bienes o prestadora de servicios, pública o privada.
o Este está obligado (art. 4 ley 24.240 y 1100 del CCyC) a suministrar al consumidor en forma cierta, clara y detallada
toda información relacionada con las características esenciales de los bienes y servicios que provee, y las condiciones
de su comercialización, la cual debe ser gratuita.
o La garantía de indemnidad (art. 5 ley 24.240) implica que las cosas y servicios deben ser suministradas prestadas
de forma que, utilizadas normalmente, no presenten peligro alguno para la salud o integridad física de los
consumidores o usuarios.
▪ Las cosas y servicios riesgosos, aquellos cuya utilización pueda suponer un riesgo para la salud o integridad física de
los consumidores o usuarios, deben comercializarse observando mecanismos, instrucciones y normas establecidas o
razonables para garantizar la seguridad de los mismos. Se debe entregar un manual en idioma nacional sobre el uso,
instalación, y mantenimiento de la cosa o servicio, y brindar adecuado asesoramiento. Igual obligación rige en caso
de artículos importados, debiendo los proveedores responsabilizarse por la traducción.
• Relación de consumo → Según el art. 3 de la ley 24.240 es el vínculo jurídico entre el proveedor y el consumidor o
usuario. Las disposiciones de esta ley se integran con las normas generales aplicables a las relaciones de consumo,
particularmente la Ley de Defensa de la Competencia (25.156) y de Lealtad Comercial (22.802) o las que las
reemplacen. En caso de duda sobre la interpretación prevalecerá la mas favorable al consumidor. Las relaciones de
consumo se rigen por la LDC, sin perjuicio de que el proveedor esté a su vez alcanzado por otra normativa específica
por la actividad que desarrolla. El art. 1094 del CCyC establece que las normas que regulan las relaciones de
consumo deben ser aplicadas e interpretadas conforme al principio de protección al consumidor y de acceso al
consumo sustentable; y el 1095 que el contrato se interpreta en el sentido más favorable para el consumidor.
o Oferta → La oferta (art. 7 ley 24.240) dirigida a consumidores potenciales indeterminados, obliga a quien la emite
durante el tiempo que se realice, debiendo contener fecha de comienzo y finalización, así como modalidades,
condiciones, o limitaciones. La revocación de la oferta hecha pública es eficaz una vez que es difundida por medios
similares a los empleados para hacerla conocer. La no efectivización de la oferta es considerada negativa o
restricción injustificada de venta.
▪ Venta domiciliaria → Oferta o propuesta de venta de un bien o prestación de un servicio efectuada al consumidor
fuera del establecimiento del proveedor (art. 32 LDC), comprendiéndose también aquella contratación que resulte
de una convocatoria al consumidor o usuario al establecimiento del proveedor o a otro sitio, cuando el objetivo de
dicha convocatoria sea total o parcialmente distinto al de la contratación, o se trate de un premio u obsequio. El
contrato debe ser instrumentado por escrito y con las precisiones establecidas en los arts. 10 y 34 de la ley. Esto no
aplica a la compraventa de bienes perecederos recibidos por el consumidor y abonados al contado. El art. 1104 CCyC
añade que esta puede ser hecha en el domicilio o lugar de trabajo del consumidor, vía pública, o por medio de
correspondencia (medio postal, telecomunicaciones, electrónico o similar, siendo la respuesta por iguales medios).
El consumidor tiene derecho a revocar la aceptación durante el plazo de 10 días corridos contados a partir de la
fecha en que se entregue el bien o se celebre el contrato, sin responsabilidad alguna (art. 34), poniendo a disposición
del vendedor el bien y debiendo pagar este último los gastos de devolución; debiendo el vendedor informar por
escrito al consumidor de esta facultad de revocación en todo documento con motivo de venta.
▪ Está prohibida la realización de propuesta al consumidor por cualquier medio sobre una cosa o servicio que no
haya sido requerido y que genere un cargo automático en cualquier sistema de débito, que obligue al consumidor a
manifestarse por la negativa para que tal cargo no se efectivice (art. 35 LDC). Si con la oferta se envió una cosa, el
receptor no está obligado a conservarla ni restituirla.
o Publicidad → Su objetivo será colocar los productos en los mercados, no estando permitido trasmitir mensajes
engañosos. Se la regula en los art. 8 de la CDC y entre los arts. 1101 y 1103 del CCyC. El art. 8 LDC expresa que las
precisiones formuladas en la publicidad, anuncios, u otros medios de difusión, obligan al oferente y se tienen por
incluidas en el contrato con el consumidor. En los casos en que las ofertad de bienes y servicios se realicen mediante
el sistema de compras telefónicas, catálogos, correos, o publicaciones en cualquier medio de comunicación, deberá
figurar el nombre, domicilio, y CUIT del oferente. El art. 1101 CCyC establece que está prohibida toda publicidad que
contenga indicaciones falsas o que induzcan/puedan inducir a error al consumidor, cuando recaigan sobre
elementos esenciales del producto o servicio; efectúe comparaciones de bienes o servicios cuando conduzcan a
error al consumidor; o cuando sea abusiva, discriminatoria, o induzca al consumidor a comportarse de forma
perjudicial o peligrosa para su salud o seguridad. Los consumidores afectados o quienes resulten legalmente
legitimados pueden solicitar al juez la cesación de la publicidad ilícita, la publicación (a cargo del demandado) de
anuncios rectificatorios y de la sentencia condenatoria (art. 1102 CCyC).
o Prácticas abusivas → Conductas o actitudes de proveedores que implican un trato indigno hacia los consumidores,
violentando y quebrantando sus obligaciones en perjuicio de los mismos. Se encuentran receptadas en el art. 8 bis
LDC y entre los arts. 1097 y 1099 CCyC.
o Incumplimiento de oferta o contrato → Previsto en el art. 10 bis LDC, faculta al consumidor (salvo en caso fortuito
o fuerza mayor) a exigir el cumplimiento forzado de la obligación, aceptar otro producto o prestación de servicio
equivalente, o rescindir el contrato con derecho a la restitución de lo pagado; sin perjuicio de las acciones de daños y
perjuicios que correspondan.
▪ Al proveedor que no cumpla con sus obligaciones legales o contractuales con el consumidor, el juez podrá aplicar
una multa civil a favor del consumidor, la que se graduará en función de la gravedad del hecho y demás
circunstancias del caso, independientemente de otras indemnizaciones que correspondan. Cuando más de un
proveedor sea responsable del incumplimiento responderán todos solidariamente.
o Cláusulas abusivas → Según el art. 37 LDC, son aquellas cláusulas del contrato que, sin perjuicio de la validez de
este, se tienen por no convenidas. Pueden ser cláusulas que desnaturalicen las obligaciones o limiten la
responsabilidad por los daños, cláusulas que importen renuncia o restricción de los derechos del consumidor o
amplíen derechos de la otra parte, y cláusulas que contengan cualquier precepto que imponga la inversión de la
carga de la prueba en perjuicio del consumidor. En caso en que el oferente viole el deber de buena fe en la etapa
previa a la conclusión del contrato o en su celebración transgreda el deber de información o la legislación de defensa
de la competencia o de lealtad comercial, el consumidor tendrá derecho a demandar la nulidad total o parcial del
contrato. El CCyC las regula entre los arts. 1117 y 1122, estableciendo en su art. 1121 que no pueden ser declaradas
abusivas las cláusulas relativas a la relación entre precio y el bien o servicio procurado, y las que reflejan
disposiciones vigentes en tratados internacionales o en normas legales imperativas.
• Modos de rescisión → Cuando la contratación de un servicio haya sido realizada en forma telefónica, electrónica o
similar, podrá ser rescindida a elección del consumidor o usuario mediante el mismo medio utilizado en la
contratación. La empresa receptora del pedido de rescisión del servicio deberá enviar sin cargo al domicilio del
consumidor o usuario una constancia fehaciente dentro de las 72hs posteriores a la recepción del pedido de
rescisión, y publicar la disposición en la factura o documento equivalente que la empresa enviare regularmente al
domicilio del consumidor o usuario.
• Garantías → Existe una garantía legal (art. 11 LDC) por defectos o vicios, hayan sido o no ostensibles, manifiestos o
no al momento de celebrado el contrato, cuando afecten la identidad entre lo ofrecido y lo entregado o su correcto
funcionamiento. El plazo de garantía es de 6 meses para las cosas nuevas y 3 meses para las cosas usadas, pudiendo
ser mayor si las partes así lo pactan, y comenzando a correr desde la entrega de la cosa (no la compra). Si la cosa
debe ser trasladada a fábrica o taller habilitado, el transporte debe abonarlo el responsable de la garantía. Los
fabricantes, importadores, y vendedores deben asegurar un servicio técnico adecuado y el suministro de partes y
repuestos (art. 12 LDC). Además, los fabricantes, importadores, distribuidores y vendedores de las cosas muebles no
consumibles responden solidariamente por la garantía (art. 13 LDC).
o En caso de reparación no satisfactoria (art. 17 LDC) porque esta no reúne la cosa reparada o las condiciones
óptimas para cumplir con el uso al que está destinada, el consumidor puede pedir la sustitución de la cosa adquirida
por otra de idénticas características (con nueva garantía); devolver la cosa en el estado en que se encuentre a
cambio de recibir el importe equivalente a las sumas pagadas (conforme al precio actual de la cosa, o una parte
proporcional si hay pagos parciales); o obtener una quita proporcional del precio. Todos los casos no impiden el
reclamo de los eventuales daños y perjuicios que puedan corresponder.
• Responsabilidad por daños → Según el art. 40 LDC, si el daño al consumidor resulta del vicio o riesgo de la cosa o
prestación del servicio, responden solidariamente los sujetos previamente mencionados, respondiendo el
transportista por los daños ocasionados a la cosa con motivo o en ocasión del servicio. Solo se liberará total o
parcialmente quien demuestre que la causa del daño le ha sido ajena. CUMPLIMIENTO PAGO
• El pago es el modo de extinción natural de la obligación, ya que pone fin a la relación jurídica satisfaciendo el
interés del acreedor. El art. 865 define pago como el cumplimiento de la prestación que constituye el objeto de la
obligación.
• El pago constituye un acto jurídico (art. 866), ya que es un acto voluntario lícito que tiene por finalidad inmediata la
extinción de la obligación; además de ser unilateral, porque se precisa la voluntad de una sola de las partes. En razón
de ello, se requerirá para su validez la capacidad del deudor.
• Para que el pago sea válido, deben concurrir cuatro elementos esenciales:
▪ La legitimación activa recae sobre el solvens, que normalmente es el deudor y puede pagar también a través de sus
representantes y ciertos terceros que posean interés especial en el cumplimiento de la obligación. Este tiene a su
cargo los deberes de buena fe, prudencia, y comunicación.
Deudor → Tiene el derecho a pagar (art. 879), y es el único solvens al que le es exigible el cumplimiento. Si hay
varios deudores, el derecho de pagar de cada uno de ellos se rige por las disposiciones correspondientes a la
categoría de su obligación. El pago puede ser efectuado a través de un representante en tanto no se trate de una
obligación intuitu personae.
Herederos → Si el deudor originario fallece, la deuda se fracciona entre sus herederos, correspondiéndole a cada
uno una alícuota. Pueden ser forzosos o no forzosos y cobran relevancia si fallece el deudor. Los forzosos son
aquellos que no pueden ser excluidos de la sucesión (cónyuge, descendientes, y ascendientes), y el resto (llamados
por ley o por testamento) son no forzosos.
Terceros → Puede efectuar el pago toda aquella persona interesada en el cumplimiento de la obligación (art. 881).
El tercero interesado es aquel a quien el incumplimiento del deudor puede causarle un menoscabo patrimonial,
pudiendo pagar contra la oposición individual o conjunta del acreedor y deudor. El tercero no interesado puede
pagar cuando no exista oposición conjunta del acreedor y el deudor. El pago efectuado por un tercero no produce el
cumplimiento, si no que solamente satisface el interés del acreedor: la obligación continúa vigente, ya que la deuda
subsiste para el deudor, quien debe satisfacerla ahora al tercero que ha efectuado el pago. El tercero que efectúe
pago con asentimiento del deudor se comporta legalmente como un representante. El que efectúe pago con
ignorancia del deudor se convierte en “gestor de negocios” debiendo notificar al deudor la realización del pago. El
que efectúe pago contra la voluntad del deudor, mientras el acreedor acepte el pago, tiene el pago como válido.
▪ La legitimación pasiva recae sobre el accipiens (art. 883). El acreedor tiene deber de buena fe, aceptación, y
cooperación. Tiene efecto extintivo del crédito el pago hecho al:
Acreedor → El pago debe hacerse al acreedor. Si hay varios, el derecho de cobro de cada uno se rige por las
disposiciones correspondientes a la categoría de su obligación. Si el acreedor originario fallece, quedan legitimados
para reclamar el pago sus herederos, según la cuota que pueda corresponder.
Representantes → El acreedor puede recibir al pago mediante representantes voluntarios (aquella que nace por
contrato, debiendo quedar el claro su facultad para recibir el pago, pudiendo ser por mandato expreso o tácito),
representantes legales (establecidos por la ley, en caso de padres, tutores, y curadores), y representantes judiciales
(designados por el juez para recibir el pago de alguno de los litigantes). El pago efectuado al falso representante
carece de validez.
Cesionario o subrogante → El cesionario es aquella persona a quien se ha transmitido el crédito por parte del
acreedor cedente, y el acreedor subrogante es aquel que efectúa el pago en sustitución del deudor.
Juez → Esta circunstancia es posible cuando existe un proceso judicial donde el magistrado ordena el embargo del
crédito y su producido deba ser depositado judicialmente.
Terceros → Están autorizados a recibir el pago todos aquellos terceros que se encuentran habilitados para hacerlo.
Es la figura del adjectus, quien es generalmente un tercero que las partes nombran al nacer la obligación para
facilitar el pago entre ellas, aunque también puede revestir el carácter de acreedor del acreedor, o un donatario de
este a quien el accipiens desee favorecer. El adjectus tiene la facultad de cobrar al deudor y ejecutarlo en caso de
incumplimiento, pero no tiene la libre disponibilidad del crédito. El pago realizado a un tercero no autorizado carece
de valor. Si quien recibe el pago es un tercero indicado por el acreedor, el segundo está facultado para reclamarle el
pago al primero.
Tenedor de título al portador → Los títulos al portador son aquellos que permiten su cobro a quien los tenga en su
poder. Esto será posible excepto sospecha fundada de no pertenecerle el documento o de no estar autorizado para
el cobro.
Acreedor aparente → Es acreedor aparente quien goza pacífica y públicamente de la calidad de acreedor sin serlo.
Esto sucede si el acreedor tiene la culpa por permitir la figura de acreedor aparente con su inacción, por la buena fe
de quien confía en la apariencia pública generada por el falso acreedor, o con la imposibilidad de efectuar una
investigación previa a realizar cualquier pago para tener certeza de que no se está abonando a un acreedor
aparente. Para que el pago a acreedor aparente sea válido, el solvens debe obrar de buena fe y poder demostrar que
la apariencia que denotaba el falso acreedor era pública y notoria; el acreedor está legitimado a reclamar al deudor
el pago efectuado.
o Objeto → Consiste en el cumplimiento de la prestación debida, cuando la actividad desempeñada por el solvens se
adecue al programa de prestación trazado al constituirse la obligación, quedando satisfecho el interés del accipiens.
Se exige que el pago cumpla con los requisitos de identidad, integridad, puntualidad, y localización (art. 867):
▪ Principio de identidad → Dispone el art. 868 que el acreedor no está obligado a recibir y el deudor no tiene derecho
a cumplir una prestación distinta a la debida, cualquiera sea su valor. Existirá identidad del pago cuando lo que se da
en pago coincide con el objeto de la obligación. Son una excepción las obligaciones facultativas.
▪ Principio de integridad → Dispone el art. 869 que el acreedor no está obligado a recibir pagos parciales, excepto
disposición legal o convencional en contrario. Si la obligación es en parte líquida (se sabe qué y cuánto se debe) y en
parte ilíquida (se conoce qué se debe, pero no cuánto), el deudor puede pagar la parte líquida. Se transgrede este
principio cuando el deudor no cumple la prestación adeudada y pretende efectuar el cumplimiento mediante pagos
parciales. En las obligaciones de dar dinero, el pago solo es íntegro si incluye el capital adeudado más los intereses.
Hay además excepción por ley (beneficio de competencia, cuando el juez concede al deudor la posibilidad de hacer
un pago parcial con promesa de que cuando mejore de fortuna pagará lo restante), y por resolución judicial (en el
pago de la indemnización de daños y perjuicios si no hubo dolo del deudor, tomando en consideración el patrimonio
del mismo).
▪ Principio de localización → Las partes pueden pactar y convenir el lugar de pago, pero subsidiariamente se dispone
que la prestación deberá ejecutarse en el domicilio del deudor al tiempo de cumplimiento de la obligación. Si el
deudor se muda, el acreedor tiene derecho a exigir el pago en el domicilio actual o en el anterior, e igual opción
corresponde al deudor cuando el lugar de pago sea el domicilio del acreedor. Esto no aplica a las obligaciones de dar
cosa cierta (el lugar de pago es donde se encuentra la cosa habitualmente) ni a las obligaciones bilaterales de
cumplimiento simultaneo (el lugar de pago es donde debe cumplirse la prestación principal).
▪ Principio de puntualidad → Es requisito del pago que este sea efectuado puntualmente. Generalmente el plazo es
un elemento accidental de las obligaciones, por lo cual, si la relación no lo establece, la prestación debe cumplirse en
el instante de su nacimiento. Cuando se fija un plazo, este se considerará impuesto a favor de ambas partes, no
pudiendo ni el acreedor exigir el pago antes del vencimiento, ni el deudor imponer su recepción (salvo acuerdo). El
pago anticipado no da derecho a descuentos.
o Causa fuente → Que haya una obligación preexistente que anteceda al pago, caso contrario constituye pago
indebido (art. 1796).
o Causa fin → Quien paga debe poseer animus solvendi, la finalidad de extinguir la obligación a través del plan o
proyecto de conducta comprometido. IMPUTACIÓN DE PAGO
• Conjunto de reglas y normas que permiten brindar solución a los problemas que se suscitan cuando el deudor
debe cumplir con varias obligaciones de la misma naturaleza que se encuentran pendientes de cumplimiento, y el
pago que efectúa a tal fin no es suficiente para cancelar a todas ellas.
o Para que el procedimiento proceda se requiere la existencia de varias obligaciones pendientes de pago que
vinculen a las mismas partes (mismo acreedor y deudor), que las prestaciones sean de la misma naturaleza, y que el
pago sea insuficiente para dar cumplimiento a todas las prestaciones pendientes de pago.
o Si se debiese capital con intereses, la imputación debe realizarse en primer lugar a los intereses, a no ser que el
acreedor dé recibo por cuenta de capital (art. 903).
• La regla general es que el deudor es quien tiene la facultad de declarar al tiempo de hacer el pago, por cuál de las
obligaciones lo efectúa (art. 900), pudiendo ejercer tal facultad solo hasta el momento del pago (pudiendo cambiar
de parecer hasta el instante del cumplimiento). Las limitaciones recaen en que, si existen deudas líquidas e ilíquidas,
el deudor no puede imputar las últimas; el deudor no puede imputar el pago a una deuda de plazo no vencido
(aunque técnicamente no habría inconveniente, ya que no se estaría afectando ningún derecho del acreedor); y si
adeuda capital con intereses, el pago no puede imputarse a la deuda principal sin consentimiento del acreedor.
• Subsidiariamente el acreedor puede hacer uso de la facultad de imputar el pago al momento de recibirlo (art. 901),
siendo esta un acto unilateral. El accipiens solo podrá ejercer esta facultad si la imputación debe realizarse respecto
de deudas líquidas y exigibles (salvo acuerdo entre partes), y una vez cancelada totalmente una o varias deudas,
puede aplicar el saldo a la cancelación parcial de cualquiera de las otras.
• Cuando no se ha efectuado la imputación por parte del deudor ni del acreedor, la ley va a determinar qué reglas
resultan aplicables para dilucidar la cuestión (art. 902). La primera obligación en cancelarse será la de plazo vencido
más onerosa (no incluyendo esto la obligación que genere mayores intereses para el deudor, sino también aquella
que puede agravar si situación). Si las deudas son igualmente onerosas, el pago se imputa a prorrata, debiendo
imputar el pago proporcionalmente a todas las deudas existentes de plazo vencido.
• Una vez efectuada la imputación del pago, la misma es definitiva, no pudiendo ser modificada por la voluntad
unilateral de una sola de las partes, pero si por la de ambas que decidan dejarla sin efecto (art. 959) o bien cuando
ella sea anulada por algún motivo. En caso de modificación de la imputación de pago por acuerdo de partes, ello no
puede afectar los derechos adquiridos por terceros durante el lapso transcurrido entre la realización de la
imputación originaria y el acuerdo modificatorio de ella. INCUMPLIMIENTO MORA
• El incumplimiento puede ser total y absoluto, o relativo cuando el deudor cumple con la prestación asumida, pero
con un defecto en las circunstancias de modo, tiempo, o lugar de cumplimiento pactados. Se admite la posibilidad de
cumplimiento específico tardío, por ser aún material y jurídicamente posible, además de ser apto todavía para
satisfacer el interés del acreedor.
o Para determinar qué tipo de incumplimiento existe hay que determinar la existencia de alguno de estos supuestos:
▪ Interés subjetivo objetivado del acreedor → Si la prestación es susceptible de satisfacer el interés del acreedor, o si
es razonable que el acreedor rechace el cumplimiento tardío.
▪ Factibilidad material de la prestación → Posibilidad física de llevar a cabo la prestación. Si es imposible, se debe
determinar si es absolutamente imposible (irrealizable para todos los sujetos) o relativa (podría ser cumplida por un
tercero). Se debe determinar si la prestación es fungible o no fungible.
• Mora → Retardo jurídicamente calificado. No debe confundirse con la simple demora (ya que el retraso no impide
el cumplimiento tardío por el deudor), si no que deben concurrir ciertas circunstancias para que se constituya.
o Imputabilidad del retardo al deudor → El factor de imputación puede ser subjetivo (culpa o dolo) u objetivo
(garantía, equidad, deber calificado de seguridad, etc.). Cuando la mora es subjetiva, deberá el deudor acreditar su
ausencia de culpabilidad demostrando que el incumplimiento no le es imputable. Cuando es objetiva, la imputación
se efectúa con abstracción de culpabilidad y en base a un parámetro objetivo de atribución, eximiéndose
únicamente mediante la acreditación de una causa ajena (art. 888).
o Constitución en mora → Puede producirse por el mero transcurso del tiempo o mediante requerimiento expreso
por parte del acreedor.
▪ Mora ex re → También llamada mora automática, se produce por el solo transcurso del tiempo sin que sea
necesaria que el acreedor efectúe interpelación alguna al deudor. Esta es la regla general, aunque se reconocen
excepciones (art. 887), como las obligaciones sujetas a plazo tácito (donde el acreedor deberá interpelar al deudor
para constituirlo en mora) y a plazo indeterminado (incurriendo en mora el deudor desde la fecha indicada en la
sentencia).
▪ Mora ex persona → Requiere de interpelación por parte del acreedor, siendo esta un acto por medio del cual el
acreedor efectúa una exigencia de pago al deudor. Es un acto jurídico, unilateral, recepticia, no formal, y puede
efectuarse judicial o extrajudicialmente. Debe contener un requerimiento categórico (exigencia imperativa de pago),
debiendo este ser apropiado (referirse a la prestación incumplida por el deudor), coercitivo (advertir las
consecuencias a que debe atenerse el deudor de persistir con el incumplimiento), de cumplimiento posible,
circunstanciado (indicar las circunstancias de tiempo y lugar donde efectuar el pago), y debe existir cooperación del
acreedor para posibilitar el cumplimiento por parte del deudor, además de haber ausencia de incumplimiento del
acreedor en las relaciones bilaterales.
Existen supuestos donde la interpelación será innecesaria por resultar estéril, como casos donde el deudor haya
reconocido expresamente hallarse en mora (surtiendo efectos desde el instante en que se ha realizado el
conocimiento), donde el deudor exprese su voluntad de no cumplir con la obligación, en supuestos previstos en el
art. 1088, etc.
• Los efectos principales que produce la mora son la apertura de las acciones de responsabilidad contra el deudor
(quien debe indemnizar al acreedor por los daños e intereses moratorios, art. 758, o intentar obtener el
cumplimiento forzado, y si no lo consigue, el id quod interst, más la indemnización por el incumplimiento total e la
obligación), la indemnización del daño moratorio (el que es acumulable al daño compensatorio o al valor de la
prestación, y a la cláusula penal compensatoria, art. 1747), la traslación de los riesgos (quedando el deudor moroso
inhabilitado para invocar la fuerza mayor o el caso fortuito para excusar su incumplimiento, art. 1733), la posibilidad
del acreedor de solicitar la resolución del contrato (arts. 1083 a 1088), la imposibilidad de invocar la teoría de la
imprevisión, y la cláusula penal (debiendo el deudor moroso que no prueba la causa extraña que suprime la relación
causal la pena, reemplazando esta a la indemnización de los daños).
• La situación de mora del deudor se extingue por el pago efectuado por el deudor o por la consignación del mismo
(debiendo el pago ser total, tanto de la prestación como por los intereses), por la renuncia del acreedor a hacer valer
los efectos de la mora (la renuncia puede ser expresa o tácita, aunque debe ser inequívoca y apreciada con criterio
restrictivo), y ante la configuración de la imposibilidad del incumplimiento (adeudando aún el deudor el daño
moratorio que su mora ha causado hasta el momento en que la obligación se transformó de imposible
cumplimiento).
• Puede ocurrir que el acreedor incurra en mora por imposibilitar con su proceder la ejecución de la obligación ante
la falta de cooperación injustificada en la recepción del pago cancelatorio de la prestación (art. 886). Para esto, debe
existir falta de cooperación en el acreedor, imputable a éste, y un ofrecimiento real del pago por parte del deudor.
Sus efectos son la responsabilidad del acreedor por los daños moratorios sufridos por el deudor, el traslado de los
efectos de los riesgos a cuenta del acreedor, la suspensión del curso de los intereses compensatorios convenidos
durante el plazo de las obligaciones a cargo del deudor, y la extinción de la deuda en caso de pérdida de la
prestación. La mora en este caso cesa si el acreedor acepta el pago, el deudor renuncia expresa o tácitamente a
valerse los efectos de la mora accipiendi, se produce imposibilidad del cumplimiento de la prestación (pudiendo el
deudor reclamar daños moratorios), y cuando la obligación se extingue por haberse considerado válido el pago por
consignación. EFECTOS DE LAS OBLIGACIONES
• Coercibilidad jurídica → Instituto en virtud del cual se le otorgan al acreedor, al deudor, o a ambos los medios para
procurarse el cumplimiento de la obligación.
• El art. 730 indica los derechos del acreedor: emplear los medios legales para que el deudor le procure aquello a lo
que se ha obligado (inc. a), hacérselo procurar por otro a costa del deudor (inc. b), u obtener del deudor las
indemnizaciones correspondientes (inc. c). Los incisos a. y b. corresponden a efectos normales, mientras el c. al
efecto anormal. El modo en el cual se llevará a cabo la coercibilidad jurídica dependerá del tipo de obligación:
▪ Embargo → La cosa es individualizada y puede ser ejecutada a través de un secuestro. Es particularmente útil
cuando la cosa es registrable y puede tomarse nota del embargo en el correspondiente Registro.
▪ Si la cosa fue enajenada a un tercero de buena fe, el acreedor podrá optar por la ejecución indirecta y optar por la
indemnización de daños y perjuicios.
o Obligaciones de dar cosa incierta → La compulsión cumple doble función, de individualizar la cosa y proceder a su
ejecución. Comprende dos supuestos:
▪ Obligación de dar cosa incierta no fungible → Si las partes no acordaron quien tiene a cargo la individualización de
la cosa, el CCyC presume que recae sobre el deudor, por lo que se lo intima a proceder a la individualización. Si se
niega, puede hacerlo el acreedor con permiso del deudor y/o autorización del juez o un tercero designado. Una vez
individualizada la cosa, se procede como si la obligación fuera de dar cosa cierta.
▪ Obligación de dar cosa incierta fungible → La individualización se hace pesando, midiendo, o contando la cosa en
cuestión. Una vez individualizada la cosa se procede como si fuera obligación de dar cosa cierta.
▪ El deudor posee la suma de dinero → Se procede al embargo de la suma, se transfiere a una cuenta judicial, y se
hace un giro transfiriéndola al acreedor.
▪ El deudor no posee la suma de dinero, pero tiene bienes a su nombre → Los bienes serán embargados y ejecutados
en remate judicial.
▪ El deudor no posee la suma de dinero ni bienes a su nombre → Se podrá inhibir al deudor y embargarse hasta un
20% de sus ingresos.
▪ Fungible → El juez intimará al deudor a cumplir, y si este se negara, el acreedor podrá optar por que la acción sea
ejecutada por un tercero a costa del deudor, o por la ejecución indirecta y reclamar indemnización por daños y
perjuicios.
▪ Intuitu personae → Si el deudor, al ser intimado, se niega a cumplir, la única opción es solicitar la indemnización
correspondiente.
▪ Destruible → El juez intimará al deudor a que proceda a la destrucción, y en caso de que se niegue, lo hará un
tercero a costa del deudor.
• Consignación de pago → Modo de compulsión que tiene el deudor, el cual procede siempre y cuando el deudor se
niegue a recibir el pago sin justa causa.
o La consignación judicial es un proceso donde se le solicita al juez que reciba el pago en representación del acreedor
(arts. 904 a 909), y puede proceder cuando el acreedor haya sido constituido en mora, haya incertidumbre sobre su
persona, o el deudor no pueda realizar un pago seguro y válido debido a una causa que no le es imputable. Su forma
de efectivización depende del tipo de obligación de la cual de trate:
▪ Obligaciones de dar cosa cierta → Inicialmente se intima a que el acreedor acepte recibir la cosa (cumpliendo esta
intimación todos los efectos de la consignación). En caso de que el acreedor siga negándose, con autorización
judicial, el deudor puede depositarla en otra parte (buscando principalmente trasladar los riesgos de la cosa).
Cuando las cosas debidas no puedan ser conservadas o su custodia origine gastos excesivos, realizada la intimación
al deudor y vencido el plazo para que este reciba la cosa, el juez puede autorizar la venta en subasta de la cosa y el
depósito de la suma obtenida.
▪ Obligaciones de dar cosa incierta → Si la elección corresponde al acreedor y, a pesar de ser intimado, no la hace, el
juez puede autorizar al deudor a practicarla. Una vez realizada la elección, se procede como en ob. de dar cosa
cierta.
▪ Obligaciones de dar suma de dinero → El deudor solicita al juez realizar un depósito judicial y allí destinar la suma
de dinero en cuestión. Al acreedor le será notificada tanto la demanda como la boleta donde consta el depósito
judicial.
Este supuesto también permite la consignación extrajudicial (arts. 910 a 913). En ella se realiza el depósito de la
suma de dinero en cuestión ante un escribano público, notificando previamente al acreedor del depósito a realizar la
fecha, hora, y lugar en que se practicará. Una vez realizado el depósito, el escribano debe notificárselo al acreedor
dentro de las 48hs hábiles. De no ser posible dicha notificación el deudor deberá retirar el depósito y consignar
judicialmente. Una vez notificado el depósito y dentro del quinto día hábil, el acreedor tiene derecho a optar por
aceptar el procedimiento y retirar el depósito (los gastos y honorarios del escribano son a cargo del deudor),
rechazar el procedimiento pero retirar el depósito (los gastos y honorarios son a cargo del acreedor), o rechazar el
procedimiento y el depósito (pudiendo el deudor disponer de la suma para su consignación judicial). Si el acreedor
retira el depósito, pero rechaza el procedimiento, puede reclamar judicialmente un importe mayor, considerarlo
insuficiente, y/o repetir lo abonado al escribano, si considera que no se encontraba en mora.
▪ Obligaciones de hacer → Si el hacer puede ser cosificado se procede a hacerlo y se continúa como si fuera
obligación de dar cosa cierta. Si es imposible cosificar el hacer sin la colaboración del acreedor, y este se niega a
pesar de la intimación, el deudor podrá reclamarle los daños y perjuicios correspondientes.
• Acción subrogatoria → Arts. 739 a 742. Subrogar significa colocarse en el lugar del otro, consistiendo la acción en
otorgar a cualquier acreedor cuyo deudor no ejerce los derechos que tiene contra sus propios deudores (no hace
nada por cobrar los créditos), lo cual implica que no ingresen bienes a su patrimonio, imposibilitando que el
acreedor haga efectivo el cobro del crédito, la posibilidad de ponerse en lugar de este.
o Contempla tres sujetos: el acreedor subrogante (promueve la acción subrogatoria con la finalidad de ejercer los
derechos que su deudor posee respecto a los terceros deudores), el deudor subrogado (acreedor de terceros
deudores respecto a cuyos créditos permanece inactivo), y tercero demandado (deudor del deudor subrogado).
o Todos los derechos y acciones de contenido patrimonial que correspondan al deudor son susceptibles de
subrogación (ej: derechos patrimoniales, acciones personales o reales y excepciones). Quedan excluidos los derechos
personalísimos, extrapatrimoniales, patrimoniales de carácter personal, derechos inembargables, etc.
o Para que se pueda interponer deben darse las condiciones: calidad de acreedor en el subrogante, existencia de
interés legítimo en el acreedor (se presume que existe derivado de su condición de acreedor), inacción del deudor, y
citación previa del deudor (antes de la notificación de la demanda al tercero a efectos en que opte presentarse al
juicio o no). La acción subrogatoria cesa cuando cesa la inactividad del deudor subrogado.
o Efectos:
▪ Entre el acreedor subrogante y el tercero demandado: el tercero demandado puede oponer la demanda de la
acción subrogada todas las defensas procesales y de fondo que tenga contra el deudor subrogado, pero no podrá
oponer al acreedor subrogante las defensas que tuviere contra él a título personal en caso de que se actuara en
ejercicio de un derecho que le es propio y no como subrogante. El monto de la demanda de la acción subrogatoria
debe coincidir con el monto del crédito cuyo cobro se reclama. El acreedor subrogante no puede disponer del
crédito demandado.
▪ Entre el acreedor subrogante y el deudor subrogado: el acreedor subrogante no puede apoderarse de los bienes
obtenidos en el ejercicio de la acción, siendo todos los actos que realice en tal sentido inoponibles al deudor
subrogado. Lo obtenido por el acreedor subrogante en el ejercicio de la acción beneficia al deudor subrogado, ya
que ingresan a su patrimonio todos los bienes y valores obtenidos a través de ella. Posterior a tal incremento del
patrimonio, el acreedor subrogante podrá hacer efectivo el poder de agresión sobre el patrimonio del éste.
▪ Entre el deudor subrogado y el tercero demandado: el deudor subrogado puede recibir el pago en cualquier
momento y efectuar actos de disposición del crédito, y si él fue parte del juicio (o citado a comparecerlo, pero no ha
comparecido) quedará alcanzado por los efectos de la sentencia.
▪ Entre el acreedor subrogante y demás acreedores del subrogado: el ejercicio de la acción no le brinda al acreedor
subrogante ningún privilegio ni preferencia en el cobro. No obstante, el acreedor subrogante está en mejores
condiciones de conocer el estado en que la acción se encuentra (pudiendo una ventaja objetiva para poder agredir el
patrimonio).
• Acción de simulación → Arts. 333 a 337. La simulación tiene lugar cuando se encubre el carácter jurídico de un acto
bajo la apariencia de otro, o cuando el acto contiene cláusulas no sinceras, fechas no verdaderas, por él se
constituyen o transmiten derechos a personas interpuestas (que no son aquellas para quienes realmente se
constituyen o transmiten), etc. La finalidad de la acción es lograr la declaración de ineficacia del acto simulado en
sede judicial, es decir, la nulidad. La simulación es inoponible a terceros que hayan adquirido derechos si son de
buena fe y a título oneroso. La acción prescribe a los dos años desde que una de las partes se negó a dejar sin efecto
el acto simulado, o desde que un tercero conoció o pudo conocer la existencia del acto simulado.
o La simulación puede ser absoluta (el acto es totalmente irreal) o relativa (se da a un acto jurídico una apariencia
que oculta su verdadero carácter, por lo que existe un acto real encubierto por uno aparente), a la vez que lícita (no
está prohibida, no perjudica a terceros, ni tiene un fin ilícito) o ilícita.
▪ Si la simulación es lícita, no existe impedimento para el ejercicio de la acción, pero si es ilícita no existe acción entre
partes (salvo que el accionante pretenda anular un acto simulado ilícito perjudicial para terceros y que con ello no se
beneficie).
▪ Si la simulación es absoluta, las cosas se retrotraerán al estado anterior al acto simulado. Si la simulación es
relativa, quedará firme el acto real quedando anulado el acto aparente.
o La simulación se prueba con el contradocumento. Este constituye una manifestación de voluntad que las partes
formulan por escrito a fin de dejar asentado en el instrumento la realidad del acto. La ley admite que la parte que
inicia la acción no lo posea, cuando ello esté justificado.
o Cualquier tercero que posea un interés legítimo en que se declare la nulidad del acto simulado ilícito tiene la
legitimación activa, siendo irrelevante la fecha del crédito del acreedor. Deberán ser demandados todos los que han
sido parte en la simulación y todos los terceros de mala fe que pretendan hacer valer un derecho emanado del acto
simulado.
• Acción de declaración de inoponibilidad del acto celebrado con fraude → Arts. 338 a 342. Remedio legal con el que
cuentan los acreedores a fin de atacar los actos celebrados por su deudor en fraude a sus derechos. Mediante esta
acción se logra recomponer el patrimonio del deudor, evitando egresos patrimoniales que lo tornan insuficiente para
satisfacer el crédito.
o Cualquier acreedor puede iniciar la acción, debiendo hacerla contra todos los que han sido parte en el acto que se
pretende impugnar. Se requiere que el acto haya causado o agravado la insolvencia del deudor (el pasivo del deudor
debe ser superior al activo), que el crédito sea de causa anterior al acto del deudor (excepto que el deudor haya
actuado con la intención de defraudar a futuros acreedores); y si se quiere atacar un acto a título oneroso, la
complicidad del tercero que contrató con el deudor (el tercero haya conocido o deba conocer que el acto provocaba
la insolvencia), presumiéndose la complicidad.
o La acción se extingue cuando el adquirente de los bienes transmitidos por medio del acto a atacar desinteresa al
acreedor o da garantía suficiente del cumplimiento de la obligación. Prescribe a los 2 años desde que se conoció o
pudo conocerse el vicio del acto.
o Efectos:
▪ Entre los distintos acreedores del deudor: la acción carece inoponibilidad de efecto expansivo, esta solo beneficia al
acreedor que inició la acción.
▪ Entre el acreedor demandante y el tercero adquirente: si el tercero es de buena fe solo procederá la acción si es a
título gratuito. Si el tercero es de mala fe debe restituir los bienes obtenidos a raíz del acto impugnado,
respondiendo solidariamente con el deudor por los daños causados al acreedor en caso de haber transmitido la cosa
a un tercero de buena fe y a título oneroso.
▪ Entre el deudor y el adquirente: el acto celebrado es válido y eficaz entre el deudor y el adquirente. Si luego de
prosperar la acción quedase un remanente, este le pertenece al adquirente. solo podrá reclamar daños y perjuicios
al deudor si el adquirente es de buena fe y a título oneroso.
▪ Respecto de un subadquirente: la acción solo tendrá efectos si el subadquirente es de mala fe o a título gratuito.
• Acción directa → Arts. 736 a 737. Es la acción que le compete en casos excepcionales al acreedor para reclamar en
nombre propio al deudor de su deudor lo que sea de utilidad para la satisfacción de su crédito. A diferencia de la a.
subrogatoria, le permite al acreedor apropiarse el valor de lo obtenido hasta el límite de su crédito sin necesidad de
compartirlo con los demás acreedores. Es una medida restrictiva, que no se presume.
o Para que proceda se requiere que el acreedor posea un crédito exigible contra su propio deudor, que exista una
deuda entre el tercero demandado y el deudor al momento de iniciarse la acción, que se trate de créditos de la
misma naturaleza, que ninguno de los créditos hayan sido embargados antes de la promoción de la acción, y que el
deudor sea citado en el juicio.
o Efectos:
▪ Con relación al acreedor: La notificación de la demanda produce la traba del embargo del crédito a su favor,
adquiriendo preferencia de pago sobre otros acreedores del deudor, no pudiendo el demandado pagarle ese crédito
a su deudor.
▪ Con relación al tercero demandado: El deudor del deudor podrá oponer todas las defensas que tuviere contra su
acreedor y contra el demandante. También podrá pagar en cualquier momento al demandante.
▪ Con relación al deudor: Si el demandante de la acción directa obtiene del tercero lo debido, este último queda
liberado respecto de la deuda que tenía con el deudor accionante.
• Astreintes → Sanciones conminatorias, pecuniarias, y progresivas, de carácter instrumental en auxilio del juez (art.
804). Están desinadas a vencer la resistencia de cualquiera de las partes (incluso un tercero) que incumpla
injustificadamente una orden judicial en cualquiera de las partes del proceso. La parte perjudicada puede solicitar al
juez la imposición de astreintes en beneficio suyo a quienes no cumplen deberes jurídicos impuestos en una
resolución judicial.
o Se deben graduar proporcionalmente al caudal económico de quien debe satisfacerlas, pudiendo dejarse sin efecto
o reajustarse si aquel desiste de su resistencia y/o justifica su proceder.
• Medidas cautelares → Pudiendo el patrimonio de los deudores sufrir modificaciones mientras el acreedor espera
cobrar su crédito, las medidas cautelares tienden a evitar el desplazamiento de bienes. Las medidas cautelares
tienen tres requisitos: verosimilitud en el derecho (suficientes elementos como para creer la posibilidad de
correspondencia del derecho, que se probará definitivamente en la sentencia), peligro en la demora, y contracautela
(garantía de que, si la medida es injustificada o genera un perjuicio injustificado, se podrán solventar los daños
causados). La contracautela puede ser real (inmueble), personal (un garante), o juratoria (declaración jurada).
o Embargo → Puede ser preventivo o ejecutivo, siempre recayendo sobre cosas. El embargo preventivo afecta un
bien determinado y limita las facultades de disposición y goce, anotándose la orden judicial en los correspondientes
registros, o, en el caso de cosas muebles, acompañado de un secuestro; si no se dispone de la orden judicial, se
puede hacer uso normal de la cosa embargada. El embargo ejecutivo puede ser ordenado una vez se reconoce el
derecho del acreedor a través de una sentencia definitiva.
o Secuestro → Se procede a quitar la cosa de la esfera de custodia del deudor y posteriormente a su depósito en
custodia, significando la indisposición absoluta del deudor de la cosa.
o Inhibición general de bienes → Si el deudor no posee bienes o estos son insuficientes, se inscribe una inhibición a
la persona sobre los bienes en los registros correspondientes, no pudiendo la persona disponer de aquellos bienes
que adquiera. La inhibición recae siempre sobre la persona.
o Intervención judicial → Puede tomar la forma de interventor recaudador, donde un tercero se encarga de recaudar
el monto determinado por el magistrado (no pudiendo administrar); interventor informante, quien debe informar al
tribunal sobre determinadas operaciones o actividades del deudor; o interventor coadministrador o administrador,
quien toma dichas funciones (útil en conflictos societarios).
o Anotación previa en litis → Se anota en los registros correspondientes la existencia de un proceso judicial en curso
que podría importar una modificación de una inscripción registral. Tiende a informar a terceros respecto de la
situación (publicidad), no siendo su función impedir la libre disposición de los bienes, si no permitir al acreedor el
reclamo a un subadquirente de mala fe.
o Prohibición de innovar → Busca evitar la modificación de una situación de hecho o de derecho existente al
momento de dictar la medida y hasta que lo determine el magistrado o haya sentencia definitiva, con el fin de que
tal sentencia no se torne abstracta. Utilizada en amparos de salud (por ejemplo, ante tratamientos que no podrían
seguir siendo cubiertos).
o Guarda y custodia por Depósito Judicial → Traslada los riesgos de la guarda de la cosa al retirarla voluntariamente
de la custodia del obligado y la deposita en el lugar designado por el juez. TRANSMISIÓN DE LAS OBLIGACIONES
• Los derechos pueden ser transmitidos por causa de muerte o por actos entre vivos. El CCC trata su transmisión en
el Libro Quinto y el Libro Tercero. La transmisión en una obligación se produce cuando existe alguna sustitución en
cualquiera de los sujetos de la relación jurídica, suponiendo una sucesión en el carácter de acreedor y deudor,
aunque la relación jurídica y obligatoria permanezca intacta y vigente.
o Según extensión del título → Según el art. 400, el sucesor a título universal es el que recibe todo o una parte
indivisa del patrimonio de otro (casos de fallecimiento de una persona), y sucesor a título singular el que recibe un
derecho en particular (transmisión de un objeto o derecho en particular).
o Según origen → La legal incurre en virtud de la ocurrencia del supuesto fáctico dispuesto en una norma, y la
voluntaria en la voluntad del individuo en cuyos derechos se sucede y que causa la transmisión.
o Según causa → La transmisión por acto entre vivos se configurará cuando la eficacia de la transmisión no dependa
del fallecimiento de la persona, pudiendo ser únicamente a título particular o singular. La sucesión mortis causa es
aquella que producirá efectos desde el fallecimiento del causante, pudiendo ser a título universal (herederos) o a
título singular (legado de cosa cierta).
• Por regla general, todos los derechos son transmisibles excepto estipulación en contrario, prohibición legal, o que
trasgreda la buena fe, la moral, o las buenas costumbres (art. 398), o que resulte contrario de la convención que lo
origina o de la naturaleza del derecho (art. 1616). Exceptuados concretos a la transmisión son los derechos
inherentes a la persona, las intuitu personae, derechos de contenido familiar o social, derechos mejores o más
extensos de los que se tienen, etc.
• La cesión de derechos es una de las formas de transmisión, habiendo contrato de cesión (art. 1614) cuando una de
las partes transfiere a la otra un derecho, aplicándose las reglas de la compraventa (si media prestación de un precio
en dinero), la permuta (si media transmisión de la propiedad de un bien) o la donación (sin mediar contraprestación)
según corresponda. En la cesión de créditos y deudas se transmite la titularidad de un derecho, bastando el acuerdo
voluntario de las partes. Es la obligación del cedente entregar al cesionario los documentos probatorios del crédito
cedido que se encuentran en su poder, siendo esta entrega un acto ejecutorio del contrato (art. 1619).
CESIÓN DE CRÉDITOS
• La cesión de créditos es una convención por la cual un acreedor (cedente) transfiere su crédito a un contratante
(cesionario), siendo el deudor (cedido) el mismo, implicando un acto entre vivos que importa la sustitución de la
persona del acreedor. El crédito es transmitido al cesionario tal cual se encuentra al momento en que se efectúa la
cesión, con todos los accesorios, garantías, cargas, y vicios.
o Es consensual, porque se perfecciona con el mero consentimiento de las partes. El deber del cesionario de entrega
de los documentos probatorios del derecho cedido la no implica afectación de la validez de la cesión, la cual produce
efectos desde su celebración para las partes, y desde su notificación para terceros (incluyéndose el deudor cedido,
ya que no participa en el acto). El objeto de deber de entrega del título es una obligación impuesta para que el
cedente no lo retenga, pero esto no afecta la eficacia del contrato celebrado.
o Es formal no solemne, ya que el art. 1618 impone que la cesión debe hacerse por escrito, sin perjuicio de los casos
en que se admite la transmisión del título por endoso (cheques y pagarés) o entrega manual. Constituye entonces
una forma ad probationem, ya que la cesión puede ser demostrada por otros medios de prueba si falta la escrita.
Aun así, determinados supuestos requieren que esta se efectúe por escritura pública (derechos hereditarios,
litigiosos, y derivados de un acto instrumentado por escritura pública).
o Es un contrato conmutativo, ya que el cesionario obtiene su objeto (el crédito transmitido) sin depender de áleas
alguna, ya que el cedente garantiza la existencia y legitimidad del derecho al tiempo de la cesión, salvo derechos
litigiosos o cedidos como dudosos, aunque no garantiza la solvencia del deudor ni de sus fiadores, excepto pacto en
contrario o mala fe (art. 1628).
• En la cesión de créditos son partes únicamente el cedente (acreedor primitivo) y el cesionario (quien recibe el
crédito), no siendo el deudor parte del contrato. Hasta que no se notifique la cesión al deudor, ambas partes pueden
adoptar las medidas conservatorias necesarias para que el crédito no se perjudique, pasando esta facultad
únicamente al cesionario una vez efectuada dicha notificación. Las partes deben poseer la capacidad de derecho y de
ejercicio exigida para dichos contratos.
• En cuanto a los efectos, se debe distinguir entre los que produce la cesión entre las partes y respecto de terceros:
o Efectos entre partes → Los efectos entre el cedente y el cesionario se producen por el mero consentimiento de
ellos expresado en forma escrita y con las formalidades exigidas por la ley en cada caso concreto, debiendo el
cedente entregar al cesionario los documentos probatorios del derecho cedido que se encuentren en su poder (si el
crédito cedido estuviera documentado). Los efectos entre las partes se producen de manera inmediata desde que se
concreta el acuerdo de voluntades.
El cedente asume, frente al cesionario, obligaciones como de transmitir el crédito al cesionario (por su monto total,
con la fuerza ejecutiva del crédito, sus accesorios, y el título del crédito), responder por la garantía de evicción si la
cesión es a título oneroso (teniendo derecho el cesionario a la restitución del precio abonado e intereses si el
cedente es de mala fe), responder en los casos de insolvencia del cedido y sus fiadores (si la insolvencia fuera
anterior o pública, o si actuó de mala fe a sabiendas de la misma, aplicándose las reglas de la fianza), y la entrega de
una copia certificada de los documentos (si la cesión fuese parcial).
El cesionario asume, frente al cedente, obligaciones como de pagar la contraprestación a su cargo (si la cesión fue
onerosa) y abonar los gastos de la cesión.
La obligación de notificar la cesión de créditos al deudor cedido constituye una obligación de ambas partes, siendo
generalmente el cesionario quien la efectúa (por su mayor interés), aunque debería hacerlo el cedente (para que el
cedido adquiera certeza respecto a quien debe abonar la deuda).
▪ Entre el cesionario y el cedido → La notificación causa el embargo del crédito a favor del cesionario,
comunicándosele esta al deudor, el cual la acepta mediante la toma de conocimiento de la cesión. El deudor no
puede resultar perjudicado por la cesión, por lo que el cesionario no puede recibir del cedente un derecho mejor ni
más extenso que el que este tenía. La notificación al deudor cedido debe ser realizada por un medio fehaciente en el
que conste la fecha cierta, pudiendo el deudor antes de la notificación pagarle al cedente o ver extinguida su deuda
por otra causa (con efecto liberatorio).
▪ Entre el cedente y el cedido → Si no ha habido aún notificación alguna al deudor, el pago efectuado por este es
válido y oponible al cesionario. Es una excepción a este principio el caso donde es innecesaria la notificación por
circunstancias que sugieren fraude entre el cedente y el deudor cedido (para que el primero perciba el crédito
ilegítimamente). Si ya ha mediado notificación, el deudor debe abstenerse de pagarle al cedente, siendo su
verdadero deudor el cesionario.
o Efectos con relación a terceros → Se consideran terceros respecto de la cesión el deudor cedido, los acreedores del
cedente, y los cesionarios sucesivos del mismo crédito. Todos tienen interés legítimo en contestar la cesión para
conservar derechos adquiridos después de ella.
• Si una persona cede totalmente un mismo crédito a varios cesionarios en forma sucesiva, tanto por error como por
mala fe, prevalece el derecho del cesionario que primeramente ha notificado la transferencia al deudor (aunque sea
posterior en fecha), y si se han notificado en el mismo día y no se puede identificar la hora quedan en igual rango.
Con respecto a los embargantes, el embargo anterior a la notificación o aceptación por parte del deudor, imposibilita
la cesión, pudiendo los acreedores del cedente hacer embargar el crédito hasta la notificación del traspaso del
crédito.
TRANSMISIÓN DE DEUDAS
• Hay cesión de deuda si el acreedor, el deudor, y un tercero, acuerdan que este último debe pagar la deuda, sin que
haya novación. Si el acreedor no presta conformidad para la liberación del deudor, el tercero se constituye como un
codeudor subsidiario.
o Asunción privativa, liberatoria, o perfecta de deuda → Transmisión de deudas por excelencia. El deudor primitivo
(cedente) queda liberado de cumplimiento/deuda, reemplazándolo en la relación obligatoria el nuevo deudor
(tercero cesionario), concurriendo la plena conformidad del acreedor. La conformidad del acreedor se puede lograr
mediante su participación en el acuerdo de cesión de deuda, o mediante un acuerdo celebrado entre el cedente y
cesionario que es luego aprobado por el acreedor (pudiendo las partes revocar o modificar el contrato hasta que el
acreedor consienta). Este es un caso de delegación perfecta o liberatoria, que causa novación, ya que la extinción de
la obligación primitiva da nacimiento a una nueva.
o Asunción acumulativa, accesoria, o confirmatoria de deuda → El deudor primitivo no queda liberado porque el
acreedor no prestar conformidad para ello, por lo que el tercero no reemplaza al deudor originario, si no que se
incorpora a la obligación junto a él. Se produce entonces la accesión o coasunción de la deuda, ya que el deudor
primitivo y el tercero añadido quedan co-obligados frente al acreedor, pudiendo este último dirigirse contra
cualquiera de ellos a fin de cobrar la deuda (obligación concurrente). Este supuesto no es de transmisión de deuda,
ya que en la práctica no sucede traspaso alguno, si no el anexo de un deudor que co-asume la deuda.
o Promesa de cumplimiento o liberación → Convenio celebrado entre el deudor y un tercero, por medio del cual el
último se compromete con el deudor asumiendo la deuda, y de liberarlo de ella (art. 1635). Constituye una relación
interna entre el deudor y un tercero, ajena al acreedor, quien no puede invocarla en su favor y no puede serle
opuesta hasta no le sea sometida a su aprobación. Únicamente el tercero queda obligado frente al deudor, quien
puede exigirle el cumplimiento de lo convenido y reclamarle daños y perjuicio ante el incumplimiento, además del
reembolso si ha tenido que pagar porque este no lo ha hecho. MEDIOS ANORMALES DE EXTINCIÓN CONFUSIÓN
• Regulada en los arts. 931 y 932. Se reúne la calidad de deudor y acreedor en una misma persona y con respecto a
una única obligación, ya sea por sucesión universal o por otra causa. Se extingue la obligación por la imposibilidad de
cumplimiento a uno mismo.
o Por sucesión universal → El acreedor hereda al deudor, al revés, o un tercero heredero a acreedor y deudor.
o Por sucesión singular → Se le transmite a acreedor o deudor un objeto particular que sale de los bienes de un
tercero (por ejemplo, yo pago con un cheque un servicio, y yo cobro honorarios con ese mismo cheque).
o Confusión parcial → Sucede cuando el acreedor cede su crédito al deudor y a otra persona (por ejemplo, si no soy
heredera única y yo heredo solo 50% del crédito). RENUNCIA
• Prevista en el art. 944 a 949. Acto jurídico por medio del cual se abdica o se abandona un crédito ingresado o por
ingresar al patrimonio, de forma voluntaria y espontánea. Cualquier persona puede renunciar a sus derechos,
siempre y cuando esta renuncia no esté prohibida y afecte solo intereses privados.
o Los derechos renunciables son los patrimoniales, los que son en interés particular, y no prohibidos por la ley. Los
derechos irrenunciables son los extrapatrimoniales
o La renuncia es el género dentro del cual se encuentra la remisión de deudas, constituyendo esta última una
especie de renuncia.
• Es unilateral (no requiere consentimiento del deudor), no formal, y de interpretación restrictiva. Si bien el art. 946
habla de aceptación, esta no hace a la existencia de la renuncia, si no a su irrevocabilidad (ya que la renuncia puede
ser retractada mientras no haya sido aceptada por el deudor).
• La renuncia si bien extingue el crédito con todos sus accesorios y garantías, ello produce solo efectos entre partes,
no pudiendo perjudicar a terceros (si eso pasase, pueden interponer la acción de inoponibilidad de los actos
celebrados en fraude a sus derechos).
o Gratuita u onerosa → Es gratuita cuando quien abdica (quien debe poseer capacidad para donar) no recibe
contraprestación alguna en su favor, mientras será onerosa cuando es realizada a cambio de un precio o prestación
cualquiera (rigiendo las normas de los contratos onerosos).
o Tácita o expresa → Es tácita cuando el acreedor se abstiene de reclamar el pago de la deuda y posibilita que opere
la prescripción, o expresa cuando se desprende manifiestamente del derecho REMISIÓN DE DEUDA
• Arts. 950 a 954. Acto jurídico por medio del cual se abdica bilateralmente de los derechos del acreedor (se requiere
consentimiento del deudor). Es una especie dentro del género “renuncia”, por lo que las disposiciones de esta se
pueden aplicar supletoriamente.
o Calvo Costa (manual) considera la remisión un acto jurídico unilateral, en tanto el efecto principal de la remisión es
la extinción del crédito (la cual se produce por la sola voluntad del acreedor), siendo la extinción de la relación
obligatoria (para lo que se requiere el consentimiento del deudor) meramente un efecto indirecto.
• Al ser un acto no formal, la remisión se puede hacer de forma expresa (el acreedor manifiesta de forma positiva e
inequívoca su voluntad de abdicar su derecho creditorio) o de forma tácita (directamente se entrega el documento
original de la deuda, por ejemplo, un pagaré). DACIÓN EN PAGO
• Arts. 942 a 943. Se produce cuando el acreedor voluntariamente acepta en pago una prestación distinta a la
adeudada, contrariando el principio de identidad.
o La dación en pago trae aparejados los efectos del pago, extinguiendo la obligación preexistente y liberando al
deudor, a la vez que produce efectos especiales propios que varían según la naturaleza de la prestación
reemplazante de la original. Por ejemplo, en la dación en pago de un crédito operan las normas de la cesión de
derechos; y en la dación en pago de la entrega de una cosa, rigen las de la compraventa.
• Se requiere que exista una obligación preexistente con un objeto distinto; cumplimiento de una prestación distinta
a la debida; consentimiento de ambas partes; intención de pago (que se efectúe la prestación en calidad de pago, y
no por ejemplo para enajenar el bien); y la capacidad de contratar (o un representante con poder especial que lo
faculte de efectuar la dación en pago). NOVACIÓN
• Modo de extinción de las obligaciones que consiste en sustituir una preexistente, que se extingue, por una nueva,
que nace para sustituirla (art. 933).
o Existencia de una obligación anterior → Resulta necesaria la existencia de una primera obligación que será
extinguida mediante la creación de otra nueva. Tal obligación debe ser válida, ya que, en un supuesto de nulidad
absoluta, la obligación no podrá producirse (si podrá si es relativa, actuando la novación como una confirmación), al
igual que si la obligación no está vigente. La existencia de una condición no impide que una obligación pueda ser
novada, en tanto la condición suspensiva no falte o la condición resolutoria no se produzca (art. 938), toda vez que
los derechos gocen de plena existencia (al contrario de si la condición suspensiva fue frustrada o se cumplió la
condición resolutoria convenida)
o Creación de una obligación nueva → Es imprescindible que, simultáneamente con la extinción de la obligación
anterior, se produzca el nacimiento de una nueva válida y destinada a sustituirla. No hay novación y subsiste la
obligación anterior si la nueva está afectada de nulidad absoluta o relativa (y esta no se confirma) o si está sujeta a
condición suspensiva y el hecho condicionante fracasa, o a condición resolutoria retroactiva y el hecho
condicionante se cumple (art. 939).
o Capacidad para novar → El art. 805 del Código de Vélez establecía que solo pueden hacer novación en las
obligaciones los que pueden pagar y los que tienen capacidad de contratar. Si se realiza por intermedio de un
representante, este debe contar con un poder especial para efectuar novación de obligaciones.
o Animus novandi → La voluntad de novar es requisito esencial de la novación. En caso de duda, se presume que la
nueva obligación contraída para cumplir la anterior no causa su extinción. La manifestación de animus novandi debe
ser clara y su interpretación de carácter restrictivo, pudiéndose realizar de forma expresa (las partes lo manifiestan)
o tácita (la existencia de la nueva obligación es totalmente incompatible con la primitiva).
o Objetiva → Aquella relacionada con los elementos objetivos de la obligación, los cuales son de carácter esencial.
▪ Cambio de objeto → Cuando existe un cambio en el objeto de la obligación, se produce una novación aun cuando
la voluntad de las partes estuviera dirigida a la mera modificación (ej: cambio de o. de dar cosa cierta a o. de hacer, o
de entregar depto. A a depto. B, etc).
▪ Cambio de causa → Cuando se modifica el hecho generador de la obligación (ej: cambio de o. de dar cosa cierta en
razón de contrato de alquiler a contrato de compraventa).
▪ Alteraciones sustanciales en el vínculo → Cuando se modifica el vínculo jurídico de la primera obligación por otro
en la segunda. Importa novación la incorporación de una condición suspensiva o resolutoria a una obligación pura y
simple, el agregado o supresión de un cargo resolutorio, y la obligación solidaria que se convierte en simplemente
mancomunada y viceversa.
o Subjetiva → Aquella que se produce cuando se cambia alguno de los sujetos de la obligación, permaneciendo
inalterados los elementos objetivos de la misma (arts. 936 y 937).
▪ Por cambio de deudor → La novación por cambio de deudor requiere el consentimiento del acreedor, ya que la
liberación del primer deudor por parte de este repercutirá en su patrimonio. El cambio de deudor puede darse por:
Delegación → El cambio de deudor es por iniciativa del deudor primitivo, quien ofrece al acreedor un nuevo
deudor en su lugar. Constituye un acto plurilateral entre el deudor primitivo (delegante), el nuevo deudor
(delegado), y el acreedor (delegatario). Las relaciones son de cobertura (entre el delegante y el delegado, donde el
primero invita u ordena al segundo), de valuta (entre el delegante y el delegatario, donde el segundo recibe la
prestación o promesa del primero), y final (entre el delegado y el delegatario, donde el primero presta o promete y
el segundo recibe). Debe haber conformidad de parte del delegado (nuevo deudor) y del delegatario (acreedor) y
que este último declare expresamente su voluntad de liberar al delegante.
Expromisión → El cambio de deudor es por iniciativa de un tercero, quien se ofrece al acreedor a tomar el cargo
del deudor primitivo, obligándose a satisfacer la deuda. Para que dicha modificación sea de carácter novatorio, el
acuerdo entre el tercero y el acreedor debe realizarse con total prescindencia de la voluntad del deudor primitivo
(requiriéndose la indiferencia de este) y que el acreedor declare expresamente su voluntad de liberar al deudor
primitivo (de lo contrario solamente se agregaría a la obligación preexistente la del acreedor y el tercero, sin la
liberación del deudor primitivo).
▪ Por cambio de acreedor → La novación por cambio de acreedor requiere el consentimiento del deudor, habiendo
de lo contrario cesión de crédito (art. 937). El consentimiento puede ser brindado expresa o tácitamente.
• Existen muchas modificaciones que no revisten el carácter de novación, como por ejemplo: la entrega de
documentos suscriptos por el deudor en pago de la deuda (ej: un cheque vuelve a quien lo emitió); cualquier
modificación accesoria en la relación jurídica; las modificaciones relacionadas con el tiempo, lugar, o modo de
cumplimiento; la agregación o supresión de un cargo que no revista carácter de condición resolutoria; la agregación
o supresión de fianzas o garantías reales; el otorgamiento o sustitución de un título de crédito; modificaciones
referidas al monto de la deuda; la documentación de la deuda en pagarés u otros títulos de créditos; y las
modificaciones relativas a los intereses. COMPENSACIÓN
• La compensación es un modo de extinción de las obligaciones producido por la mutua neutralización de dos
obligaciones, cuando quien tiene que cumplir es, al mismo tiempo, acreedor de quien tiene que recibir la
satisfacción. Tiene fuerza de pago (aunque no constituye pago porque las obligaciones no se cumplen) con respecto
a la totalidad de la prestación o hasta la menor. Por un lado, simplifica las operaciones evitando un doble lago, y por
otro evita que el deudor más presto de pagar corra el riesgo de no cobrar lo que se le debía después de haber
satisfecho él su deuda.
• Compensación legal → Se produce por la sola fuerza de la ley y de pleno derecho cuando se configuran todos los
requisitos exigidos por la ley y coexisten, prescindiéndose de la voluntad de las partes, aunque no puede ser
declarada de oficio y debe ser alegada por la parte interesada.
▪ los objetos comprendidos en las prestaciones deben ser homogéneos entre sí. No puede llevarse a cabo la
compensación en las obligaciones de dar cosas ciertas, si no que estas deben ser fungibles entre sí (no que las ob.
sean de dar cosas fungibles, si no que la prestación sea fungible con relación a la otra).
▪ los créditos deben ser exigibles y disponibles libremente sin que afecte el derecho de terceros. No pueden ser
compensadas por falta de exigibilidad las ob. a plazo suspensivo hasta que no opere su vencimiento, ni las ob.
condicionales suspensivas; y no pueden ser compensadas por indisponibilidad los créditos embargados o prendados
(además de que resulta necesaria la embargabilidad del crédito). La libre disponibilidad del crédito presupone la
liquidez del mismo, debiendo constar lo que es debido y cuánto es debido.
o No son requisitos la capacidad, que las deudas sean de igual monto, que el crédito a oponer deba ser reconocido
por la otra parte o validado en sentencia judicial, ni que las obligaciones deban ser pagaderas en el mismo lugar.
o Son créditos no compensables por hallarse vedados en el art. 930 las deudas por alimentos, las obligaciones de
hacer o no hacer, las obligaciones de pagar daños e intereses por no poderse restituir la cosa de que el propietario o
poseedor legítimo fue despojado, deuda que el legatario tenga con el causante si los bienes de la herencia son
insuficientes para satisfacer las obligaciones y los legados restantes, deudas y créditos del Estado, créditos y deudas
en el concurso y quiebra y deuda del obligado a restituir un depósito irregular.
o La compensación legal tiene como efectos la extinción de ambas obligaciones hasta el límite de la menor y desde el
momento en que ambas relaciones jurídicas comenzaron a coexistir (art. 924), además del freno de los intereses, la
extinción de los accesorios y garantías de la obligación principal, y el impedimento de la prescripción. Una vez se den
los presupuestos y requisitos, las consecuencias extintivas operan automática e instantáneamente, aun cuando las
partes de las obligaciones compensables ignoren tal circunstancia. Las personas que pueden alegar la compensación
legal son las partes, los acreedores de alguna de las partes (siempre que se den los requisitos generales de la acción
subrogatoria), el fiador, y cualquiera de los deudores de una obligación solidaria.
o Si el deudor tiene varias deudas compensables con el mismo acreedor, aplican las reglas de la imputación de pago.
• Compensación facultativa → Actúa por la voluntad de una sola de las partes cuando ella renuncia a un requisito
faltante para la compensación legal que juega a favor suyo, produciendo efectos desde el momento que es
comunicada a la otra parte (art. 927). Tiene lugar siempre que no sea posible llevar a cabo la compensación legal, ya
sea por falta de requisitos o por existir una norma que obsta a ella en interés del acreedor. Los efectos son los
mismos que en la compensación legal, pero en esta última los efectos rigen desde que ambas deudas comenzaron a
existir, mientras que en la facultativa correrán desde que ella ha sido opuesta o invocada.
• Compensación convencional/voluntaria → Acto jurídico bilateral por el cual el acreedor y deudor extinguen dos
obligaciones recíprocas provenientes de distintas causas, cuando medien obstáculos para que opere la
compensación legal. Es indiferente el monto de ambas deudas, su liquidez, su exigibilidad, y otros requisitos, ya que
son las partes las que acuerdan la extinción de los créditos, efectuando una renuncia expresa a sus derechos. Rige
desde el acuerdo de voluntad entre partes.
• Compensación judicial → Tiene lugar cuando la remoción del obstáculo que impide la compensación se efectúa en
sentencia judicial, a falta de los requisitos exigidos para la procedencia de la compensación legal o cuando no se haya
arribado a ella por voluntad de las partes. Cualquiera de las partes tiene derecho a requerir al juez la declaración de
la compensación. Excepto el requisito de liquidez, la compensación judicial exige la presencia del resto de los
requisitos, especialmente la exigibilidad. TRANSACCIÓN
• Acto jurídico bilateral oneroso de interpretación restrictiva por el cual las partes se hacen concesiones recíprocas
sobre obligaciones litigiosas o dudosas con el objeto de extinguirlas. Constituye un contrato.
o Es consensual porque nace solamente por el consentimiento de las partes; es bilateral porque ambas partes
quedan obligadas, además que también ambas hacen una concesión de sus pretensiones; es onerosa porque cada
una de las partes obtiene una ventaja a cambio de resignar parte de su pretensión inicial, constituyendo esta
resignación la prestación realizada a cambio de tal ventaja; y de interpretación restringida, ya que en caso de duda
respecto a la existencia de transacción, se debe estar por la negativa, y en caso de incertidumbre respecto al límite
cuantitativo, se ha de estar por el más acotado.
• Tiene como requisitos los elementos necesarios de todo negocio jurídico bilateral (capacidad, objeto, y forma) por
ser la transacción de un contrato, pero además requiere:
o Concesiones recíprocas → Ambas partes deben renunciar parcial y recíprocamente a sus pretensiones, ya que de
otro modo configuraría una renuncia. No se exige que las concesiones resulten equivalentes, pero sí que no
impliquen el aprovechamiento susceptible de provocarse a través de algún vicio del acto jurídico.
▪ Transacción extrajudicial → Transacción que opera sobre obligaciones que son dudosas (las partes opinan que sus
derechos son inciertos o discutibles y debe acudirse a una litis para determinarlos), buscándose evitar la promoción
de un litigio judicial. Tiene que ser por escrito, y si es sobre bienes inmuebles tiene que constar en escritura pública.
▪ Transacción judicial → Transacción que opera sobre obligaciones litigiosas (su existencia o eficacia es incierta y está
siendo discutida en un proceso judicial, posteriormente a la contestación del demandado o el vencimiento del
plazo), buscándose poner fin al litigio. Se exige además que haya sido notificada la demanda. Solo es eficaz cuando el
instrumento firmado (escrito o escritura pública dependiendo el caso) es presentado al juez, no pudiendo uno
retractarse posteriormente a tal presentación.
▪ Transacción pura → Transacción efectuada sobre los mismos derechos que se encuentran controvertidos.
▪ Transacción compleja → Transacción efectuada sobre derechos diferentes de los que habían originado la
controversia. Para arribar a un acuerdo, se compensa a una de las partes con bienes extraños a los derechos en
disputa.
• Tiene doble efecto: declarativo (reconoce derechos preexistentes) y extintivo (extinguiendo las obligaciones y
derechos sobre los cuales la parte hicieron una concesión). Produce los efectos de la cosa juzgada sin necesidad de
homologación judicial. Además, al ser un contrato, es vinculante, obligando a las partes que la han realizado.
o Si la obligación transada tiene un vicio de nulidad absoluta, es inválida. Si la nulidad es relativa, las partes conocen
el vicio y tratan sobre la nulidad, la transacción es válida. Respecto al acto jurídico, la transacción es nula si alguna de
las partes invoca títulos o parcialmente inexistentes o ineficaces; si al celebrarla una de las partes ignora que el
derecho que transa tiene otro título mejor; o si versa sobre un pleito ya resuelto por sentencia firme. Ante el error
de cálculo no concurre nulidad, pero las partes tienen derecho a la rectificación.
• Si bien el principio general es que cualquier derecho susceptible de ser objeto de un acto jurídico es susceptible de
transacción, no se puede hacer transacciones sobre derechos irrenunciables o que afecten al orden público.
• No pueden transigir (art. 1646) quienes no pueden enajenar el derecho respectivo, susceptibles de nulidad relativa
(quienes no pueden disponer del derecho, los incapaces de derecho, los emancipados alcanzados por las
limitaciones de los arts. 28 y 29, y los inhabilitados sin asistencia de un curador); los padres, tutores, o curadores
respecto de las cuentas de su gestión, ni siquiera con autorización judicial, susceptibles de nulidad absoluta por
afectar al orden público; y los albaceas, en cuanto a los derechos y obligaciones que confiere el testamento, sin la
autorización del juez de la sucesión. IMPOSIBILIDAD DE CUMPLIMIENTO
• La imposibilidad sobrevenida, objetiva, absoluta, y definitiva de la prestación, producida por caso fortuito o fuerza
mayor, extingue la obligación, sin responsabilidad (art. 955).
o El caso fortuito/fuerza mayor (art. 1739) es el hecho que no pudo ser previsto, o que habiendo sido previsto no
pudo evitarse.
• Se requiere que la prestación sea efectivamente imposible (física o jurídicamente), objetiva (el impedimento debe
referirse al contenido de la prestación), absoluta (no puede ser llevada a cabo por nadie), y definitiva (no puede
cumplirse con posterioridad a la ocurrencia del hecho impeditivo, además de ser posterior a la celebración de la ob.).
La imposibilidad debe haberse producido sin culpa o dolo del deudor. El deudor no debe responder por caso fortuito
(no debe haber pactado con el acreedor que respondía por caso fortuito).
o Si la imposibilidad sobreviene por causas imputables al deudor, la obligación modifica su objeto y se convierte en
una ob. de pagar una indemnización de los daños y perjuicios causados (art. 955), constituyendo esta una obligación
de valor.
o La imposibilidad temporal/parcial tiene efecto extintivo cuando el plazo es esencial, o cuando su duración frustra el
interés del acreedor de modo irreversible. Si la imposibilidad es temporal o parcial pero no es esencial, puede existir
el cumplimiento relativo/tardío. PRESCRIPCIÓN LIBERATORIA
• La prescripción es un medio para adquirir un derecho o liberarse de una obligación por el transcurso del tiempo. Si
bien la ley ampara los derechos individuales, no protege la desidia ni el abandono, por lo cual los derechos no tienen
duración indefinida. Mediante la prescripción liberatoria se fortalece la seguridad jurídica, ya que la exigencia del
orden de que los derechos sean ejercidos en un tiempo prudencial y razonable brinda certidumbre, estabilidad, y
certeza en los derechos.
• Existen dos clases de prescripción: la adquisitiva/usucapión, que es la adquisición de un derecho real por la
posesión continua e ininterrumpida de una cosa, por el tiempo establecido por la ley; y la extintiva o liberatoria, que
es la pérdida de una acción o derecho (Calvo Costa lo considera un derecho, la profesora lo considera una acción) en
razón del transcurso del tiempo y la inacción del titular (arts. 2532 y ss.), constituyendo un modo de extinción de las
obligaciones.
o Transcurso del tiempo → Debe ocurrir el transcurso del tiempo previsto por la ley para el ejercicio de la acción, los
cuales varían según cada caso en particular (arts. 2560 a 2564). Este es un elemento objetivo, que es el plazo en el
cual se produjo la inactividad y pasividad del acreedor para accionar. Las normas relativas a la prescripción no
pueden ser modificadas por convención (art. 2533).
o Inacción de ambas partes → Debe mediar inactividad del titular del derecho, puesto que ello presume su
desinterés en mantener la vigencia del mismo. Este es un elemento subjetivo, el cual se configura ante la pasividad
del acreedor, el cual decide no exigir el cumplimiento de la obligación. Además, debe haber inactividad del deudor,
en el sentido de que este no debe haber efectuado un reconocimiento de deuda (lo que de hacerse interrumpiría el
plazo de prescripción).
o Susceptibilidad de prescripción del derecho → El principio general es el de la prescripción de las acciones (art.
2536). Son excepciones las acciones que son imprescriptibles y que no son afectadas por el transcurso del tiempo,
siendo estas las declaradas como tales por la ley, o las que por su propia naturaleza o por el carácter de la acción no
pueden prescribir.
▪ Son imprescriptibles la acción de nulidad absoluta de un acto jurídico, las acciones para reclamar o impugnar la
filiación, las acciones de estado de familia, las acciones civiles derivadas de delitos de lesa humanidad, la acción de
división de condominio sin indivisión forzosa, la acción para reclamar una servidumbre forzosa, las acciones reales, la
acción de petición de herencia, y la acción de partición de herencia mientras continue la indivisión.
o Posibilidad de actuar en el acreedor → Para que pueda operar la prescripción, la falta de acción debe serle
imputable al acreedor, su pasividad debe ser voluntaria.
▪ El juez puede dispensar (tener por no operada la prescripción, liberando al acreedor) de la prescripción ya cumplida
al titular de la acción, si dificultades de hecho o maniobras dolosas le obstaculizan el ejercicio de la acción, y el titular
hace valer sus derechos dentro de los seis meses siguientes a la cesación de los obstáculos (en caso de incapaces sin
representantes corriendo el plazo desde el cese de la incapacidad o la aceptación del cargo por el representante). La
interpretación de la dispensa debe ser restrictiva en cuanto a sus supuestos y requisitos.
• Las características de la prescripción liberatoria son su origen legal, su carácter de orden público (los plazos de
prescripción no pueden ser convenidos entre las partes, ni se puede renunciar anticipadamente al derecho de
prescripción futura, aunque el deudor que se beneficie de ella puede renunciarla una vez que se cumpla), no se
puede declarar de oficio, su interpretación restrictiva, y su carácter de extintiva del derecho.
o La renuncia de la prescripción es un acto jurídico unilateral por el cual el deudor abdica voluntariamente del poder
jurídico de invocarla, dejando subsistente y eficaz la relación jurídica. Solo puede ser renunciada la prescripción ya
cumplida, pudiendo invocar la renuncia únicamente el deudor.
• La prescripción liberatoria opera a favor y en contra de todas las personas, excepto disposición en contrario, siendo
aplicable tanto a la persona humana como a la jurídica. Los acreedores y cualquier interesado pueden oponer la
prescripción, aunque el obligado o propietario no la invoque o la renuncie. Puede articularse por vía de acción o de
excepción (art. 2551) y debe oponerse dentro del plazo para contestar la demanda en los procesos de conocimiento,
para oponer excepciones en los procesos de ejecución, o en la primera presentación si se trata de un tercero que
comparece vencidos los términos aplicables a las partes (art. 2553). El juez no puede declarar de oficio la
prescripción.
• El término de la prescripción extintiva comienza a computarse desde el momento en que el crédito es exigible (art.
2554), computándose por días corridos (los casos particulares están en las páginas 535 y 536). Como en la rendición
de cuentas, las prestaciones periódicas, prestaciones intermedias, cobro de honorarios profesionales, cobro de
créditos a plazo indeterminado, resarcimiento de daños por agresiones sexuales infligidas a personas incapaces,
acción por declaración de nulidad relativa, acción por reclamo por ruina total o parcial, y acción por cobro de
documentos endosables o al portador.
• La interrupción de la prescripción se produce cuando en virtud de una causa que extingue su curso se borra o
inutiliza el plazo transcurrido hasta ese momento, iniciando a correr nuevamente cuando cesa la causa que provocó
la interrupción (art. 2544), siendo situaciones que pueden provocarla el reconocimiento de deuda, la petición
judicial, y la solicitud de arbitraje.
o La interrupción solo afecta a los sujetos alcanzados por el acto interruptivo, no propagándose activa ni
pasivamente, a menos que se trate de obligaciones solidarias e indivisibles (art. 2549).
• El plazo genérico de la prescripción es de 5 años, excepto que esté previsto uno diferente en la legislación local
(art. 2560). Los plazos especiales son:
o Art 2561: El reclamo de resarcimiento de daños por agresiones sexuales infligidas a personas incapaces (10 años a
partir del cese de la incapacidad), el reclamo de la indemnización de daños derivados de la responsabilidad civil (3
años), y las acciones civiles derivadas de delitos de lesa humanidad (imprescriptibles).
o Art. 2652: Prescripción de dos años. El pedido de declaración de nulidad relativa y de revisión de actos jurídicos; el
reclamo de derecho común de daños derivados de accidentes y enfermedades de trabajo; el reclamo de todo lo que
se devenga por años o plazos periódicos más cortos, excepto el reintegro de un capital den cuotas; el reclamo de los
daños derivados del contrato de transporte de personas o cosas; el pedido de revocación de la donación por
ingratitud o del legado por indignidad; y el pedido de declaración de inoponibilidad nacido del fraude.
o Art. 2564: Prescripción de un año. El reclamo por vicios redhibitorios; las acciones posesorias; el reclamo contra el
constructor por responsabilidad por ruina total o parcial, sea por vicio de construcción, del suelo o de mala calidad
de los materiales, siempre que se trate de obras destinadas a larga duración (desde que se produjo la ruina); los
reclamos a los otros obligados por repetición de lo pagado en concepto de alimentos; la acción autónoma de
revisión de la cosa juzgada. CADUCIDAD
• Arts. 2566 a 2572. Instituto que extingue un derecho cuando se ha incurrido en la omisión de su ejercicio durante
un cierto plazo o antes de que acontezca un hecho futuro: una vez ocurrido ello (vencimiento del plazo u ocurrencia
del evento) el derecho se extingue.
o Puede ser legal o convencional (aunque es nula la cláusula que establece un plazo que hace excesivamente difícil el
cumplimiento del acto requerido para el mantenimiento del derecho o que implique un fraude a las disposiciones
legales relativas a la prescripción). Los supuestos legales están en la pág. 554 del manual.
o La caducidad solo aplica a situaciones especiales. Mientras la prescripción persigue la protección de un interés
social para consolidar la seguridad jurídica, la caducidad persigue consolidar intereses individuales.
• Impide la caducidad (art. 2569) el cumplimiento del acto previsto por la ley/acto jurídico, o el reconocimiento del
derecho realizado por la persona contra la cual se pretende hacer valer la caducidad (exclusivamente respecto a
derechos disponibles).