SOFONIAS CAP.
El marco histórico se encuentra en 2 R 21–23. La nación había sufrido un gran decaimiento
espiritual después del reinado de Ezequías y del ministerio del profeta Isaías.
El rey MANASÉS volvió a levantar los altares de Baal (2 R 21.3), derramó mucha sangre
inocente (21.16) y su hijo Amón dio el mismo ejemplo y orientación al pueblo (21.21–23).
Este período duró cincuenta y siete años.
Entonces comenzó el reinado de Josías, cuando este tenía apenas ocho años de edad.
A los ocho años de reinar dice la Biblia que comenzó a buscar a Jehova, es decir a los 16
años, y a los 20 años comenzó la gran reforma quitando los lugares de adoracion de los
ídolos, juzgó a los falsos profetas y derribó altares de Baal, Milcom o Moloc y de Asera( una
mujer con un niño en brazos. Les resulta conocida?). A los dieciocho años de su reinado,
cuando tenia 26 años, mandó a reacondicionar el templo y fue cuando el sacerdote Hilcias
encontró el libro de la ley.
Es allí, cuando Josias escucha la lectura de la Ley de Dios, que su corazón se quebranta. Es
que cuando confrontamos nuestra realidad ante la norma de Dios, nos damos cuenta cuán
lejos estamos de la santidad y rectitud de Dios.
Lo vemos en 2 Reyes 22: 11,13 : 11 Y cuando el rey hubo oído las palabras del libro de la ley,
rasgó sus vestidos. Y dijo 13 Id y preguntad a Jehová por mí, y por el pueblo, y por todo Judá,
acerca de las palabras de este libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová
que se ha encendido contra nosotros, por cuanto nuestros padres no escucharon las
palabras de este libro, para hacer conforme a todo lo que nos fue escrito.
Josias se dio cuenta que es conveniente que nosotros acomodemos nuestra forma de
pensar a la forma de pensar de Dios, dándonos cuenta que nuestros pensamientos no son
Sus pensamientos, y nuestros caminos no son Sus caminos. Que aunque al hombre le
parece que camina por un camino recto, su fin es camino de muerte (Prov. 14:12)
Cuando Josias escucha la ley, su corazón se estremece, y es la misma sensación que
tuvieron aquellos dos hombres que, camino a Emaus, escuchaban al señor y que cuando El
les abria las escrituras, ardían sus corazones. Es que la palabra de Dios es “ la palabra
profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que
alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en
vuestros corazones” (2 P 1:19). Es esa la sensación que tienes querido hermano al oir la
palabra de Dios? Arde en nuestros corazones el deseo de saber mas? Hace efecto en
nuestra vida?
Así dijo Jehová: He aquí yo traigo sobre este lugar, y sobre los que en él moran, todo el mal
de que habla este libro que ha leído el rey de Judá; 17 por cuanto me dejaron a mí, y
quemaron incienso a dioses ajenos, provocándome a ira con toda la obra de sus manos; mi
ira se ha encendido contra este lugar, y no se apagará. 18 Mas al rey de Judá que os ha
enviado para que preguntaseis a Jehová, diréis así: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Por
cuanto oíste las palabras del libro, 19 y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de
Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores,
que vendrán a ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia,
también yo te he oído, dice Jehová. 20 Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres, y
serás llevado a tu sepulcro en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este
lugar.
Es en este tiempo que el profeta Sofonias irrumpe con su mensaje al pueblo de Judá.
Cual era la idea principal del profeta? Estremecer al pueblo de Judá a fin de que abandone
su indiferencia e instarlo a volver a Dios. Anunciar Juicios proféticos inminentes, para los
días próximos de Sofonías, y para el futuro, el día del Señor, junto con la misericordia de
Dios.
Posiblemente Sofonias diera este mensaje en esos primeros años del reinado de Josias, que
hicieran que el corazón del rey se vuelva a los caminos del Señor
Pero ni siquiera aquel breve período de avivamiento pudo detener la ola de paganismo y
adoración falsa que condujo a Judá a la destrucción. El castigo llegó en 586 a.C., 22 años
mas tarde, cuando los ejércitos de Babilonia del rey Nabucodonosor destruyeron a
Jerusalén y se llevaron cautivos a sus principales ciudadanos, donde uno de esos cautivos
fuera Daniel entre otros.
Sofonias no era ningún predicador ordinario. Era el tataranieto del rey Ezequías, uno de los
más famosos gobernantes de Judá y que había caminado en la voluntad de Dios (2Re 18).
Tenía sangre real en sus venas, pero más importante aún, tenía el mensaje de Dios en sus
labios. Sofonías predicó durante el reinado del rey Josías y era un tiempo de
«avivamiento» religioso.
Por todas las apariencias, era un tiempo de interés religioso y consagración, pero Sofonías
veía más adentro, siendo utilizado por Dios que discierne los corazones. (como con David
en 1 S. 16:7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su
estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el
hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.
Vio los corazones de las personas y sabía que el celo religioso no era sincero.
Las reformas eran sólo superficiales; la gente se deshizo de sus ídolos en sus casas, pero no
de los ídolos de sus corazones. Los gobernantes de la tierra aún eran avaros, deshonestos y
desobedientes, y la ciudad de Jerusalén era la fuente de toda clase de iniquidad en la tierra.
Podemos dividir el mensaje de Sofonías en el capitulo 3 en tres partes; dos que tratan del
juicio y una de la misericordia.
v. 1-7 el pecado de Jerusalen:
Una ciudad rebelde, contaminada y opresora.
Rebelde, porque no atendió a la voz de Jehová. Jerusalen era la ciudad que Dios había
elegido, su santa ciudad, pero que teniendo oídos para oir, no oyó. No hay peor sordo que
el que no quiere oir, y ella no quiso oir la voz de Dios. Ya Jeremias también les había
hablado (Jer 5:1-3 Recorred las calles de Jerusalén, y mirad ahora, e informaos; buscad en
sus plazas a ver si halláis hombre, si hay alguno que haga justicia, que busque verdad; y yo
la perdonaré. 2 Aunque digan: Vive Jehová, juran falsamente. 3 Oh Jehová, ¿no miran tus
ojos a la verdad? Los azotaste, y no les dolió; los consumiste, y no quisieron recibir
corrección; endurecieron sus rostros más que la piedra, y no quisieron convertirse.
2 Re 23:3…y todo el pueblo confirmó el pacto
Contaminada: no pura, mezclada. Dios siempre había llamado a la pureza, no a la dualidad,
pero el sincretismo religioso, esa vida hibrida de decir servir a Dios pero también
amalgamar con la idolatría hicieron que no cumplieran el pacto. Un pueblo que no
abandonaba su paganismo. Que no confiaba.
Opresor: Dios les había dado instrucciones sobre el trato con los desvalidos e inocentes,
pero la avaricia, el orgullo y el egoísmo habían calado hondo en el corazón del pueblo de
Dios.
Es que cuando nos alejamos de su Palabra, los resultados son funestos, ya no nos gusta
escuchar consejos, nos molesta que nos indiquen que estamos actuando mal, comenzamos
a vivir teniendo dobles estándares, impureza y el mal del hombre, el egocentrismo empieza
a reinar en nuestro corazón.
Pero Dios está en medio. Está en medio de su creación, está en medio de su pueblo y esta
en medio de su iglesia.
El no hace iniquidad, y el no dará por inocente al culpable.
De mañana sacará a luz su juicio. Dios no pasa desapercibido la vida y la actitud del hombre.
El vive como necio, como si no hubiese Dios, y aun se jacta de su pecado y no tiene
vergüenza de cometerlo (como dice Ro 1:32 quienes habiendo entendido el juicio de Dios,
que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también
se complacen con los que las practican), y aunque Dios envió a su pueblo castigos y
advertencias, ellos no atendieron (v7)
Cuantas veces Dios llama, de diferentes maneras, pero no queremos acudir a el.
Dios había castigado a las naciones vecinas, a Israel por su desobediencia, y como dice el
refrán: Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar, diciendo ya te
va a tocar a vos , ni aun asi, Juda se arrepintió de su manera de caminar.
2° juicio v8 el juicio a las naciones.
Dios juzgara a las naciones. Dios Juzgará a Israel, pero también juzgará a todas las naciones.
(Joel 3:2)
El día que me levante. Este juicio será realizado por el señor Jesús, quien ahora está
sentado, según lo vió Esteban en su visión, a la diestra del Padre, en otro oficio como Dios
salvador e intercesor, pero grande y terrible será el dia en que El se pare, porque vendrá
como Rey de reyes y Señor de señores a juzgar a todo hombre. Por el fuego de su celo será
consumida toda la tierra. Cosa horrenda es caer en manos del Dios vivo y verdadero.
3° la misericordia v 9-20. Pero la misericordia de Dios se hará manifiesta con la presencia
del señor Jesucristo, quien está en medio de ti como poderoso gigante (v17). El salvará, se
gozará, callara de amor. Que hermosa expresión: callará de amor. A aquel pueblo que le
rechazó, que le dio la espalda, el señor le ha apartado sus enemigos, los fortalecerá y no les
tomará en cuenta su pecado. Por amor.
Pero para que eso suceda, los pueblos se deberán acercar con humildad y sencillez. Como
dice Mt. 5: 3: Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los
cielos.
Y el v20 pareciera que lo que no pudo hacer por el rechazo cuando entraba en Jerusalen
(¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados!
¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las
alas, y no quisiste! Mt 23:37), ahora sí lo haría, reuniendo a su pueblo en su reino milenial.
Queridos, Sofonias nos habla de juicios. Juicios contra el pecado, juicios contra la dualidad,
juicios contra la hipocresía, juicios que el hombre deberá enfrentar ante el juez justo. Pero
la advertencia es para prevención, es para decidir, para corregir.
Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana,
como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como
blanca lana. 19 Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra; 20 si no quisiereis y fuereis
rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho (Is. 1:18-19)
Hoy es el tiempo aceptable, en donde Dios te da el tiempo para que recapacites y vengas a
el. Tarde será cuando El se levante, pero hoy está sentado a la diestra del Padre, lugar que
obtuvo por estar un día en otro juicio, en la cruz, ocupando nuestro lugar, para que la
justicia y santidad de Dios sea satisfecha, y también allí, cayó por amor.
Amor que te ofrece hoy, paz que extiende si crees y confias en El como único y suficiente
salvador.
Por cuanto oíste las palabras del libro, 19 y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante
de Jehová,
Dios está atento a tu vida. Y el sabe cual es el estado de nuestro corazón, y la reacción hacia
su voz y su Palabra. Un día daremos cuenta de nuestra actitud, por eso, sigamos el consejo
de Santiago 1:21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid
con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.
Tenía sangre real en sus venas, pero más importante aún, tenía el mensaje de Dios en sus
labios
Hay un mensaje en tus labios?
Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos
en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de
tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina… 5 Pero tú sé sobrio en
todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio. (2 Ti 4:1-5)
Cumplimos nuestro ministerio?
Por Pablo Ungaro
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