NOVENA EN HONOR A SAN JUAN MARÍA
VIANNEY
Traducción y adaptación de la Novena publicada en The life of the Blessed John
B. Marie Vianney, Curé of Ars, compilado por Joseph Schaefer en Nueva York,
año 1911. Nihil Obstat por el censor archidiocesano Dr. Thomas B. Cother, e
Imprimátur por Mons. John M. Farley, Arzobispo de Nueva York, el 22 de Octubre
de 1910.
ADVERTENCIA
Si se comulga frecuentemente, es bueno recibir la Sagrada Comunión al comienzo de
la Novena y también al final. Mejor, si se puede recibir todos los días.
NOVENA EN HONOR DE SAN JUAN MARÍA
VIANNEY, CELOSO TRABAJADOR DE LA VIÑA
DEL SEÑOR
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios
nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
DÍA PRIMERO – 31 DE JULIO
FE
En este primer día de la Novena consideraremos la fe de este santo varón. Una
fe viva es necesaria a fin de agradar a Dios. Creamos cada palabra que Dios ha
hablado por su Santa Iglesia. Debemos practicar esta fe también con las obras.
La fe sin obras está muerta. Sin las obras será solamente una declaración vacía
de lo que creemos. En una fe firme e inquebrantable, San Juan María Vianney
vivió y murió, y se hizo santo.
ORACIÓN POR LA FE
Derrama en mi alma, oh Dios, por la intercesión de San Juan María Vianney,
pastor de Ars, una fe viva y cordial. Esa fe será mi salvación, como fue la
salvación de todos los santos que están en el Cielo. Amén.
ORACIÓN A SAN JUAN MARÍA VIANNEY
Te doy gracias, Dios mío, por la gracia de esta novena a tu bienaventurado
siervo, San Juan María Vianney. Te suplico, primeramente, que me enseñes las
singulares virtudes de este hombre santo: su piedad, mortificación, pobreza y
amor a Dios y a nuestro prójimo. Que me convierta, de esta forma, en un
miembro útil de la familia humana. He pedido, Señor, por tu siervo San Juan
María Vianney, para que pueda rogar por mí y por mi intención
(Mencionar aquí la intención).
Se ha sabido que muchas gracias han sido concedidas a aquellos que han
orado con este espíritu. Incluso has obrado milagros, oh Dios, en aprobación
de esta devoción. Alentado por los méritos de la vida de San Juan María
Vianney, te suplico, oh Señor, obtenerme la gracia y el favor de esta novena,
por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
LETANÍA EN HONOR A SAN JUAN MARÍA VIANNEY, CURA DE ARS
(Para devoción privada)
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
Santa María, ruega por nosotros.
San Juan María, ruega por nosotros.
San Juan María, revestido con gracia desde tu infancia, ruega por nosotros.
San Juan María, modelo de piedad filial, ruega por nosotros.
San Juan María, siervo devoto del Inmaculado Corazón de María, ruega por
nosotros.
San Juan María, lirio inmarcesible de pureza, ruega por nosotros.
San Juan María, fiel imitador de los sufrimientos de Cristo, ruega por nosotros.
San Juan María, abismo de humildad, ruega por nosotros.
San Juan María, Serafín en la oración, ruega por nosotros.
San Juan María, fiel adorador del Santísimo Sacramento, ruega por nosotros.
San Juan María, ardiente amante de la santa pobreza, ruega por nosotros.
San Juan María, tierno amigo de los pobres, ruega por nosotros.
San Juan María, penetrado con el temor del Juicio de Dios, ruega por nosotros.
San Juan María, fortificado con visiones divinas, ruega por nosotros.
San Juan María, que fuiste atormentado por el espíritu maligno, ruega por
nosotros.
San Juan María, perfecto modelo de virtud sacerdotal, ruega por nosotros.
San Juan María, pastor firme y prudente, ruega por nosotros.
San Juan María, inflamado por el celo, ruega por nosotros.
San Juan María, fiel asistente de los enfermos, ruega por nosotros.
San Juan María, catequista infatigable, ruega por nosotros.
San Juan María, que predicaste con palabras de fuego, ruega por nosotros.
San Juan María, sabio director de las almas, ruega por nosotros.
San Juan María, especialmente agraciado con el espíritu de consejo, ruega por
nosotros.
San Juan María, iluminado por luz celestial, ruega por nosotros.
San Juan María, formidable a satanás, ruega por nosotros.
San Juan María, compasivo con toda miseria, ruega por nosotros.
San Juan María, providencia de los huérfanos, ruega por nosotros.
San Juan María, favorecido con el don de milagros, ruega por nosotros.
San Juan María, que reconciliaste a muchos pecadores con Dios, ruega por
nosotros.
San Juan María, que confirmaste a muchos justos en el camino de la virtud,
ruega por nosotros.
San Juan María, que gustaste las dulzuras de la muerte, ruega por nosotros.
San Juan María, que ahora te regocijas en la gloria del Cielo, ruega por
nosotros.
San Juan María, auxiliador de todos los que te invocan, ruega por nosotros.
San Juan María, patrono del clero, ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros,
Señor.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
℣. Ruega por nosotros, San Juan María.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
ORACIÓN
Dios omnipotente y misericordioso, que hiciste admirable a San Juan María en
su celo pastoral y en su constante amor a la penitencia, concédenos te
suplicamos, la gracia de ganar para Cristo, por su ejemplo e intercesión, las
almas de nuestros hermanos y alcanzar con ellos la gloria eterna.
Oh San Juan María, incomparable trabajador en el campo confiado a ti, obtén
para la Iglesia la realización del deseo de Jesús. La mies es abundante, pero los
obreros pocos. Ruega al dueño de la mies que envíe trabajadores a su viña. Oh
San Juan María, intercede por el clero. Que tu patrocinio y tu oración multipliquen
las verdaderas vocaciones sacerdotales. Que el Espíritu Santo te conceda
emuladores; ¡que Él nos de santos! Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
DÍA SEGUNDO – 1 DE AGOSTO
Por la señal,…
Acto de contrición.
ESPERANZA CRISTIANA
Considera las bendiciones de la esperanza cristiana. Es una confianza en Dios,
en Su Providencia, una sumisión viva, filial y confiada a la voluntad de Dios,
sabiendo que Dios ordenaá las cosas a su mayor gloria y a nuestro provecho
espiritual. ¡Qué consolación se encuentra en la esperanza cristiana! ¡Cuán dulce
es! No podemos ser decepcionados si confiamos en Dios, que no puede
engañar. La esperanza es nuestra vida espiritual y el principio de nuestra
perseverancia activa en ella. ¡Cuán horrible es el mundo sin esperanza! ¡Cuán
gloriosa vida comienza con la esperanza! Dios pone la esperanza en nuestros
corazones.
ORACIÓN POR LA ESPERANZA
Dame, oh Señor, esa esperanza que elevó el espíritu de San Juan María
Vianney, esa esperanza que le dio paciencia en el largo de su sufrimiento. Él lo
hizo todo con la esperanza que tu gloria sea aumentada. Infunde en mi corazón
el deseo de hacer buenas obras en tu nombre. Amén.
La Letanía y la Oración se rezarán todos los días.
DÍA TERCERO – 2 DE AGOSTO
Por la señal,…
Acto de contrición.
AMOR A DIOS
En el tercer día debemos considerar el amor de Dios. Debemos amar a Dios
sobre todas las cosas, vivir en este amor, y continuar amándolo hasta el final.
Ama al Hijo de Dios, Jesucristo, ama a la Iglesia, la Esposa de nuestro Señor. El
amor de Dios nos llevará al Cielo. Dios nos dará todo si lo amamos a Él. Es tan
razonable amar a Dios; de hecho, el hombre si no ama a Dios, es un tonto. Es
nuestra religión, nuestra felicidad y nuestra bendición suprema. Es nuestro
mismo Cielo aquí sobre la tierra. La felicidad del Cielo, comenzada en este
mundo aun imperfectamente, si perseveramos hasta el fin, continuará por toda
la eternidad.
ORACIÓN POR EL AMOR A DIOS
Oh Dios mío, te amo con todo mi corazón y sobre todas las cosas porque Tú, oh
Dios, eres el Sumo Bien, y porque tus propias perfecciones infinitas son
dignísimas de todo amor. Amén.
La Letanía y la Oración se rezarán todos los días.
DÍA CUARTO – 3 DE AGOSTO
Por la señal,…
Acto de contrición.
AMOR AL PRÓJIMO
Este día será dado a la consideración del amor que debemos tener a nuestro
prójimo. Que el amor al prójimo se imprima profundamente en nuestra mente.
Esto es muy importante. Es el segundo sólo al amor de Dios. No puedes hacer
nada agradable a Dios a menos que lo hagas por un motivo, sea por amor a Dios
o por nuestro prójimo. Estos han sido los mayores seres humanos que han
amado a Dios sobre todas las cosas y a sus prójimos como a sí mismos.
ORACIÓN PARA OBTENER EL AMOR A NUESTRO PRÓJIMO
Querido Jesús mío, amador de todos los hombres, enséñame a amar a mi
prójimo como Tú amaste incluso a tus enemigos. San Juan María Vianney fue tu
fiel seguidor en la práctica de esta virtud. Él amó a las almas. Que me consuma
también, por una devoción a él, el mismo amor por las almas. Amén.
La Letanía y la Oración se rezarán todos los días.
DÍA QUINTO – 4 DE AGOSTO
Por la señal,…
Acto de contrición.
HUMILDAD
La gran virtud de nuestro santo es la humildad. Tratemos de imitar y entender
esta virtud. Hallaremos algunas buenas almas que nunca piensan mucho de sí
mismas. Ellas quieren siempre estar en el último lugar. Ellas no quieren ser
consideradas en lo absoluto. Sin embargo, siempre están haciendo el bien. Ellas
son preciosas a la vista de Dios.
ORACIÓN POR LA HUMILDAD
Oh dulce y humilde Jesús, dame también la preciosa virtud de la humildad, la
cual diste tan abundantemente a tu siervo San Juan María Vianney, para que
también pueda ser agradable a tu vista y agradable ante los hombres. Nunguna
virtud es tan atrayente como la humildad. Tú, oh Señor, exaltas a los humildes.
Ser grande ante tu vista y aprobado por Ti es el objeto de mi deseo. Amén.
La Letanía y la Oración se rezarán todos los días.
DÍA SEXTO – 5 DE AGOSTO
Por la señal,…
Acto de contrición.
AMOR DE LA POBREZA
El amor de la pobreza es un amor sincero y activo. La falta de posesiones, el
deseo de no tener nada, dar a los pobres lo que tenemos, o lo que no
necesitamos, es pobreza. Practica la autonegación. Ahorra para dar a los pobres,
para construir hospitales, asilos para huérfanos o iglesias. Haz decir misas por
las pobres ánimas sufrientes en el Purgatorio.
ORACIÓN POR LA POBREZA
Señor, Tú has dicho: “Bienaventurado el que piensa en los pobres”. Que yo tenga
ese conocimiento, que es el camino práctico para mostrar mi amor al prójimo en
dificultad. Que, como Tú, sea también un buen samaritano haciendo el bien y
socorriendo a quien lo necesite. No sólo debo ser pobre en el espíritu, sino qu
también debo amar ser pobre en realidad, porque los pobres son los hermanos
de Cristo. Amén.
La Letanía y la Oración se rezarán todos los días.
DÍA SÉPTIMO – 6 DE AGOSTO
Por la señal,…
Acto de contrición.
MORTIFICACIÓN
Este día debe ser dedicado a la virtud de la mortificación. Aparta las
comodidades de comer y beber, la extravagancia de la vida y los lujos
personales. Vive sencillamente y como un hombre pobre. Sé simple en los
vestidos, pero está bien vestido. Sé abstemio en tu mesa. Especialmente
guárdate de toda indulgencia en el beber. La abstinencia en el beber es una
virtud muy recomendable. Niégate muchas cosas que son innecesarias. No
cedas a todas las incitaciones del apetito. Sé templado.
ORACIÓN PARA OBTENER LA GRACIA DE LA MORTIFICACIÓN
Tú, Señor, desde el comienzo has mandado la mortificación de la carne. Desde
el comienzo, los deseos de la carne han sido el bane de una vida piadosa.
Cuando consiga tu gracia, oh Señor, inspírame con al gún grado de esta firmeza
y fiel adhesión a Ti. No sufras que mi corazón sea vencido por esa inconstancia
que es tan natural a él, ni permitas que mi vida sea una perpetua sucesión de
malas prácticas e infidelidades. Concédeme que mi corazón sea todo tuyo, todo
el tiempo y para siempre. Y que por la mortificación pueda merecer la
bienaventuranza eterna. Amén.
La Letanía y la Oración se rezarán todos los días.
DÍA OCTAVO – 7 DE AGOSTO
Por la señal,…
Acto de contrición.
ORACIÓN
Debemos orar en todo tiempo. Cada acto debe ser una oración. El espíritu de
oración debe estar en toda nuestra vida cristiana. Debemos orar si queremos
hacer algo grande en la vida espiritual. Una vida sin oración es un período
mayormente improductivo. La oración es la conversación íntima con Dios.
Nuestro Santo siempre estuvo íntimamente unido a Dios en la oración. San Juan
María Vianney nunca dejó de orar.
ORACIÓN POR UN VERDADERO ESPÍRITU DE DEVOCIÓN
Cuán dulce, oh Señor, respirar solamente tu amor y decirte con todo mi corazón:
¡Mi Dios y mi todo! ¡Concédeme que esas palabras puedan entrar en mi alma!
Haz pues, imprimirlas en tal modo sobre mi mente y mi corazón, para que pueda
entenderlas y practicarlas. Que yo sea devoto a la oración. Haz que mi
delectación sea conversar contigo, que ore por todo lo que necesite y ante toda
empresa, para que con la oración pueda empezar toda obra y sea felizmente
concluida con la oración. Tú eres mi Salvador. Que yo te posea en la oración
aquí en la tierra, y que seas Tú mi porción por toda la eternidad en el Cielo.
Amén.
La Letanía y la Oración se rezarán todos los días.
DÍA NOVENO – 8 DE AGOSTO
Por la señal,…
Acto de contrición.
DEVOCIÓN A MARÍA SANTÍSIMA
En el último día de la novena debemos intentar aprender y comenzar a cultivar
una devoción, que apela al corazón de cada católico, esto es, la devoción a la
Madre de Dios. ¡Qué es la vida católica sin el amor a Santa María! ¡Cuán oscura
y horrible es una vida sin la consolación espiritual de la Comunión de los Santos!
En resumen, ten una gran devoción a María. Ora a ella con confianza como uno
que tiene el derecho a ser escuchado y el derecho de dirigirse a ella. Ama a
María con el más sincero afecto. Que no pase un día sin haberle dicho una
oración. Reza el Rosario cada día. Viste en su honor el escapulario. Acude a la
Confesión y a la Santa Comunión en sus fiestas. Realiza muchos pequeños
actos de religión por motivo del amor a la Santísima Virgen.
ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA
Mi querido Salvador, Jesucristo, Hijo de la Virgen María, concédeme la gracia de
amar a tu Madre. Esta gracia es tal distinción, tal gracia de salvación, que debo
tenerla por todos los medios. Dios te salve, Santa Reina y Madre de Misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva.
A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Vuelve,
graciosísima abogada, tus ojos de misericordia hacia nosotros, y después de
este destierro muéstranos el fruto bendito de tu vientre. Oh amantísima,
piadosísima y dulcísima Virgen María. Ruega por nosotros, oh Santa Madre de
Dios, para que seamos dignos de las promesas de Cristo. Amén.
La Letanía y la Oración se rezarán todos los días