Ciudadana:
Juez Primera de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, y del Tránsito de la Circunscripción Judicial
del Estado Lara
Su Despacho.
Yo, HILARIO JOSE GIMENEZ TORRES, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula
de identidad No. 9.116.293, estado civil viudo, domiciliado en la calle Principal del “Barrio 19 de
Abril.” Sector el Tostao, Parroquia Juan de Villegas, del Municipio Irribarren, del Estado Lara,
actuando en este acto debidamente asistido por el Abogado en ejercicio CESAR AUGUSTO YANEZ
DIAZ, Inscrito en el Instituto de previsión social del abogado I.P.S.A , bajo el numero 67.746, con
domicilio procesal en la carrera 17 entre calles 26 y 27 edificio Los Próceres piso 2 oficina 07 de esta
ciudad de Barquisimeto Estado Lara , acudo ante su competente autoridad a objeto de exponer:
Los Hechos
El día Domingo 25 de Marzo del año 2.001, siendo aproximadamente las 8:00de la noche, me
desplazaba en mí carro en compañía de toda mí familia , en sentido Valencia—Barquisimeto, el
mismo presenta las siguientes características : Placa : PAP 020, Servicio Particular, Marca Chevrolet,
Modelo Malibú, Clase Automóvil, Tipo Sedan, Serial de la Carrocería No. C29448417236, y
Propiedad de DOMINGO ANTONIO MONASTERIO, venezolano, mayor de edad, titular de la
cédula de identidad No. 3.723.571 residenciado en la calle Principal S/n del Barrio 19 de Abril
sector el Tostao Parroquia Juan de Villegas Municipio Irribarren del Estado Lara; cuando en la
carretera Panamericana Madera Nirgua, sector la Palmitas, del Estado Yaracuy fuimos
sorpresivamente impactado por otro vehículo, el cual era conducido por el ciudadano: Manuel de
Jesús Blanco Rojas, titular de la Cedula de Identidad No.14.343.863, que al igual que nosotros, se
desplazaba en la misma dirección; desde Valencia – Barquisimeto, pero a una velocidad mayor que la
que nosotros llevábamos por lo que al tratar de adelantarnos por la parte derecha del vehículo
conducido por mi persona, lo impactó con la parte trasera del vehículo que el conducía cuyas
características son las siguientes : Placa : 504-DAJ, Servicio de Carga, Marca Mack, Modelo r-600,
Año 74, Clase Camión, Tipo Plataforma, Color Blanco, Serial de la Carrocería R609PV10152 y
Propiedad de la Empresa Mercantil “TRANSPORTE RODRÍGUEZ GOMEZ”, cuyo RIF es J-
30408981, con domicilio procesal en la Carretera Nacional Parcela 116, Caguas Estado Aragua.
Los Daños
Como observara Ciudadana Juez, de las actuaciones Administrativas de los Funcionarios de
Tránsito Terrestre se desprende, sin lugar a dudas que el responsable del accidente fue el Ciudadano:
MANUEL DE JESÚS BLANCO ROJAS que conducía el vehículo Clase camión, Tipo Plataforma,
Color Blanco, Serial de la, Carrocería R609PV0152, Modelo R-600, Placas 504-DAJ, antes descrito
que se desplazaba en Sentido Valencia Barquisimeto causándome diversas lesiones tanto a mí como a
toda mí familia. El mismo al notar y ver el impacto tomo la huida ausentándose del lugar, lográndose
la captura a la altura de la alcabala de Chivacoa Estado Yaracuy por una comisión de tránsito que se
encontraba de guardia en la referida alcabala. En el mismo accidente perdió la vida mí esposa de
nombre ARGENIA ANTONIA EREU DE GIMENEZ, titular de la Cédula de Identidad No.
9.607.964, así como las lesiones graves que sufrieran : Argenis José Gimenez Ereú (hijo ), quién
presentó traumatismo Craneoencefálico Moderado con hundimiento del parietal izquierdo, Maria
Alejandra Gimenez Ereú (hija ) quién sufrió Traumatismo generalizado y herida en el labio
Superior, Neila Maria Gimenez Ereú, quién sufrió herida en el cuero cabelludo, fractura de
cadera y Traumatismo generalizado, en la actualidad sufre desviación de la columna vertebral
producto de fractura en la cadera causada por el mismo accidente y que le fuera diagnosticado en
el hospital Pediátrico de Barquisimeto Estado Lara, Edixon Ereú (Sobrino), quien sufriera
traumatismo en la pierna izquierda y herida en el cuero cabelludo, en mí caso particular que sufrí
herida en la parte frontal y traumatismo generalizado. A estos efectos paso a exponer el
diagnostico de los médicos que atendieron a los heridos:
1-. Argenis José Gimenez Ereú deacuerdo a la EPICRISIS. Emanada del servicio de
NEUROCIRUGÍA No. de historia : 17.49.84, Diagnostico fecha de ingreso 25 /03/ 2.001, fecha de
egreso 11 /04/ 2.001. 1.- Dx. Traumatismo Craneoencefálico 2.- Fractura Hundimiento Frontal
Derecho. 3.- Hematoma Epidural Temporal Derecho. 4.- Hematoma Subdural Agudo. 5.- Loceración
Meringocorticol. Intervención Cranectomía más Hororrafia más limpieza quirúrgica . Cirujanos Dr.
Martínez, Dr. Arias. Firma Epicrisis Residente de Neurocirugía Dr. Ignacio Ramírez
2-. Neila Maria Gimenez Ereú deacuerdo a la EPICRISIS. Emanada de Cirugía Pediátrica, No. de
historia : [Link] de Ingreso y Egreso.1.- Fractura de tallo Verde del tercio dital cubito
derecho Efipisiolis cabeza fémur izquierdo. Fractura dos tercio proximales peroné izquierdo.
Intervención : Espica de yeso en abducción con rotación interna del miembro inferior izquierdo más
yeso braquio palmar derecho. Traumatólogo Dr. Medina. Firma Epicrisis Residente de cirugía Dra.
Lérida Suárez C.M 4211.
3.- Maria Alejandra Gimenez Ereú, deacuerdo a historia No. 30-88-93, servicio de Medicina,
Hospital Central San Felipe, diagnostico de admisión : 1.- Politraumatismo, 2.- Traumatismo Cráneo
Encefálico moderado, 3.- Traumatismo Pierna [Link]. Álvarez.
Daños Materiales
Ahora bien como consecuencia del accidente el vehículo conducido por mí persona sufrió los
siguientes daños materiales : capot dañado, chasis doblado, guarda fango delantero y trasero
dañados, puertas, radiador, vidrios rotos, tren delantero dañado, techo trompa y tablero; es decir
hubo una perdida total del vehículo, según se desprende de experticia No.310 de fecha 28 de
Marzo del año 2.001, estando valorado en :DOS MILLONES DE BOLIVARES (Bs. 2.000.000).
Empresa Aseguradora
Por cuanto el vehículo causante del accidente se encuentra asegurado por la compañía de
Seguro General de seguros S.A., según póliza No. I-1-18-22520, la misma se encuentra ubicada en la
siguiente dirección : Edificio Centro Seguro La Paz, Piso 7, La California Norte, Caracas. [Link]-
[Link] .
Daño Moral.
Así mismo mí esposa era una madre ejemplar, para con sus tres (3) hijos menores, los cuales
sufrieron distintas lesiones antes descritas producto del descomunal accidente que segó la vida a mí
esposa y dejo a mis menores hijos en estado de minusvalía frente a la sociedad, causándoles heridas
imborrables, cicatrices que jamás desaparecerán de sus mentes, así como también un dolor físico, moral
espiritual que los separa del medio donde viven producto de la imaginación que tiene en relación al que
hacer diario, la muerte de mí esposa nos trajo consigo una dolorosa e irreparable pérdida que al vernos
privado de su presencia nos invade la soledad, ya que al no tener el cariño de madre para con mí
menores hijos, el cariño de una esposa , todo lo cual se traduce en desigualad frente a todos los que nos
rodea, es por ello que el propietario del vehículo que ocasiono la muerte del mi esposa antes
identificado, quién ni siquiera se digno a cancelar gastos alguno de entierro, medicinas, alimentación,
porqué en la actualidad mis dos pequeños hijos de nombre ARGENIS JOSE GIMNENEZ EREU,
NEILA MARIA GIMENES EREU, se encuentran en consulta permanente bajo observación de
especialistas en el Hospital Ortopédico Infantil en la Ciudad de Caracas la cuál deben ser sometido
a una Cirugía de Altos riesgos producto de la Lesiones Severas que sufrieron en el fatal Accidente;
razón suficiente por la que debe ser condenado y obligado a cancelar el daño moral y material que tanto
dolor nos ha causado a mís hijos a la familia y a mí como Esposo.
CAUSAS DEL ACCIDENTE.
La colisión descrita se debió fundamentalmente a la falta de previsión por parte del conductor
del vehículo, Marca : Mack, Placas 504-DAJ, antes identificado, el cual imprudente y
negligentemente intentó adelantar el vehículo que yo conducía por el lado derecho, a una velocidad
impresionante violando abiertamente las normas de Tránsito Terrestre, en vista que se trata de un
Vehículo de carga muy pesado, con la nefasta consecuencia dolorosa y dañosa que tantas veces he
mencionado, y para mayor irresponsabilidad, luego de causar el accidente, el mismo se ausenta del
lugar, dejándonos abandonados en un sitio tan peligroso y expuestos a cualquier circunstancia que pudo
habernos causado la muerte a todos los familiares sobrevivientes; debido a la cantidad de vehículos
pesados que transitan por la vía a esa hora de la noche.
DEL DERECHO
Nuestro Código Civil dispone en su Articulo 1.185 que :” El que con intención o por
negligencia, o por imprudencia, ha causado un daño a otro, está obligado a repararlo.”. De igual
forma el Articulo 1.196 Código Civil en su encabezamiento establece que : La obligación de
reparación se extiende a todo daño material o moral causado por el acto ilícito. El juez puede,
especialmente, acordar una indemnización a la victima en caso de lesión corporal ” El conductor
del vehículo Mack antes identificado que se ausento del lugar del accidente , con su conducta
negligente e imprudente me causó una serie de daños; tantos materiales, como morales, discriminados
esto en el daño ocasionado a mí vehículo, así como la enorme cantidad de dinero que he venido
gastando, en distintos tipos de exámenes que a lo largo de todo este tiempo han sido sometidos mís dos
Pequeños hijos , medicinas, alimentación, como la ayuda recibida por parte de los familiares , para
pagar los gastos de hospitalización y el tratamiento que sigue mis dos menores hijos de nombre :
ARGENIS JOSE GIMENEZ EREU, NEILA MARIA GIMENEZ EREU, quienes en la actualidad
deben ser sometidos a una cirugía de mucho riesgo en el Hospital Ortopédico Infantil en la Ciudad de
Caracas; la cantidad de dinero que se me ha privado de percibir por no haberme podido incorporarme
en mís labores habituales de Albañilería, por cuanto trabajo de manera independiente, al igual que las
lesiones corporales que sufrí, como consecuencia del Accidente antes mencionado. Por su parte la Ley
de TRANSITO TERRESTRE dispone en sus Artículos 21 y 23 , que el conductor está obligado a
reparar todo el daño material que cause con motivo de la circulación del vehículo, al igual que la
reparación del daño moral si la hubiere; de igual forma establece que el propietario del vehículo
es solidariamente responsable con aquel, por los daños antes expuestos y que se hubieran
causado.
Existe una importante y extendida tendencia doctrinaria que ha encontrado una peculiar
solución para superar el problema que se venía presentando entre el daño a la persona física y daño
moral: hoy más que nunca , al encontrarse en juego estos dos conceptos, que para algunos autores
podrán tener la misma significación --- situación que no comparte la doctrina pero que se presenta en la
Literatura Jurídica , se tiene el convencimiento de cada autor , que trate o roce este tema, debería
esclarecer su posición en torno a los alcances y relación que dentro de su personal concepción otorga a
los conceptos de “Daño a la Persona “ y de “Daño Moral”.
La tradicional concepción del Daño Moral se centra en el daño ocasionado al ámbito efectivo
o sentimental de la persona, lo que trae como consecuencia, sufrimiento, dolor, perturbación
espiritual. Decíamos que es un daño a determinado “aspecto” de la persona , al igual que una
multiplicidad de otros daños lesionan otros tantos aspectos del complejo y, a la vez, unitario ser
humano. Y es que el daño moral no es otra cosa, como está dicho, que un daño especifico que
compromete básicamente la esfera efectiva o sentimental de la persona, ocasionándole una
perturbación, un dolor, un sufrimiento que carece de un sustento patológico. No tiene sentido, por
lo tanto y en nuestro concepto, seguir otorgando autonomía jurídica a una voz que se encuentra
conceptualmente subsumida dentro de otra que es genérica y comprensiva. Por ello la doctrina consiste
en distinguir, para tal efecto, dos conceptos diferentes del daño moral : el que denomina restringido o
restrictivo y el que llaman genérico. Dentro de este planeamiento, el significado otorgado al daño moral
en sentido restringido equivaldrá a su tradicional contenido que no es otro que la formulación,
esquemática y simplista, de dolor o sufrimiento. Es el caso de advertir, por lo demás, que en esta
hipótesis, como es sabido, la designación del daño moral no toma en cuenta el aspecto del ser humano
que se lesiona – que es su esfera efectiva o sentimental- sino que se hace referencia a la consecuencia
del daño que es, precisamente, dolor o sufrimiento.
No podemos perder de vista que el ser humano puede padecer dolor o sufrimiento como
resultado de otro tipo de lesiones a otros aspectos de la multifacético personalidad humana que no es,
precisamente, aquella esfera afectiva o sentimental. Así se puede sufrir o sentir dolor por una agresión
física o verbal, por un atentado contra la verdad personal o contra el honor y en tantos otros casos que
sería largo enumerar. Por ello, como señalaremos más adelante, deberíamos tener presente, a propósito
del daño, una doble clasificación que contribuye a aclarar la temática que venimos abordando, por la
cuál se distinguen los daños en función del ente afectado de las consecuencias que ellos generan.
En efecto, consideramos que existe, de conformidad con la realidad del mundo, una primaría
clasificación del daño según sea el tipo de ente afectado. En este sentido podemos referirnos a un daño
subjetivo, que lesiona al ser humano en si mismo, y un daño objetivo, que se centra en las cosas del
mundo, en el patrimonio del ser humano. Pero al lado de esta primera distinción, cabe situar aquella
otra que se refiere al daño ya no en función del ente dañado sino en razón de las consecuencias que de
el se derivan, ya sea tratándose tanto de la lesión al ser humano mismo como a las cosas que posee.
Como está dicho, la primera de tales distinciones tiene en consideración la naturaleza misma del
ente dañado y, la segunda, toma en cuenta las consecuencias que produce el daño en cada uno de los
entes que puede ser afectados, es decir, tanto el ser humano como su patrimonio. Consecuencias
que son peculiares, que se diferencian, precisamente, sobre la base de la diversidad ontológica que
existe entre los bienes lesionados por el daño.
Aunque daño y consecuencia conforman un, proceso inescindible cabe distinguir uno de la otra
para el efecto de aplicar, en cada caso, una correcta técnica jurídica tanto para la protección del objeto
como la reparación del daño. Lo dicho sustenta lo afirmado por la doctrina en el sentido que dolor
y sufrimiento son “consecuencias “ de la lesión a un determinado aspecto de la persona.
Un amplio sector de la doctrina al tomar conciencia que al lado de la lesión a la esfera afectiva o
sentimental de la persona se presentan muchísimas otras lesiones al ser humano, no encontró mejor
fórmula que en vez de adoptar una nueva genérica denominación que las comprendiera – como
sería la expresión “daño a la persona –“prefiriera, sustentándose en nuestro concepto en un mal
entendida tradición, incluirlas, sin más, dentro del hasta ese momento restringido y específico concepto
de daño moral De este modo, sin mayor esfuerzo, se decidió por dicho sector de la doctrina que esta
restrictiva expresión – con la que hasta ese momento se distinguía un caso concreto de daño – cubriera
una multiplicidad de hipótesis de daños que no se identificaban, precisamente, con el contenido
conceptual de su precisa y tradicional noción. Es decir, se produjo lo que podríamos llamar, apelando a
una metáfora económica, una Hiperinflación conceptual de la tradicional noción del daño moral. Se
convirtió, así, en lo que el lenguaje corriente solemos designar como “cajón de sastre”, es decir, aquel
espacio donde de yuxtaponen una infinidad de objetos heterogéneos.
Es así que bajo el concepto del daño moral dos diversas situaciones Jurídicas—Una restringida
y otra amplia—dando lugar a frecuentes e innecesarias confusiones. Al respecto nos preguntamos,
¿ Así como los Economistas aplican reajustes, para combatir la Hiperinflación, no podríamos los
juristas adoptar las medidas oportunas para rectificar un error terminológico y conceptual en la medida
que no encuentra su correlato en la realidad ¿ Es decir, un innecesario error que origina confusiones y
dificultades que los juristas podrán superar fácilmente si no persistieran en utilizar la palabra moral, a
la manera de los juristas Franceses del siglo XIX, para designar una institución exquisitamente Jurídica
y de una mucha más amplia comprensión conceptual.
Así, entre otros autores, JORGE GAMARRA, en reciente obra, que data de 1994, reconoce
este hecho al expresar que la definición tradicional y restringida de daño moral resultaba “incompleta”.
Para subsanar esta deficiencia, el prestigioso profesor uruguayo postula, como solución, que el
concepto de daño moral abarca, en realidad, un sector mayor de daños, por que esta noción coincide
enteramente con la esfera del daño no patrimonial. Reconoce explícitamente, de este modo, que existe
una opción sobre dos nociones distintas de daño moral (restringida la una y amplia la otra ).
El mencionado autor, siguiendo a Vaz Ferreira, es de la opinión de que el dolo no es
esencialmente al daño Moral por lo que “desaparece la única nota que justificaría distinguir al daño
Moral dentro del daño no patrimonial “. Según el profesor GAMARRA son figuras que responden a
una misma definición, es decir que carecen de efectos Patrimoniales y tienen la misma regulación.
Prefiere por consiguiente, la denominación de daño no patrimonial para englobar en ellas las dos
figuras del daño moral, la restringida y la Amplia.
Frente a las afirmaciones de JORGE GAMARRA es dable formular algunas observaciones.
En primer lugar habría que inquirir sobre cuál sería la razón por la que se debe seguir utilizando la
tradicional expresión de daño moral para referirse al daño de la persona , que GAMARRA y otros
autores equiparan al daño no patrimonial, situación que, de hecho , causa confusión sobre todo entre los
iniciados en la disciplina jurídica. La segunda observación se refiere a que, en el supuesto negado de
admitir tal equiparación entre daño moral y daño no patrimonial, cabe preguntarse por cuál sería la
razón de designar como no patrimonial, privilegiando así al patrimonio sobre el ser humano a lo que es.
simple y llanamente, un daño a la persona en toda la extensión del concepto. Nos parece que ambas son
dos seculares tradiciones que ha llegado la hora de cuestionar a la luz de los hallazgos de la
Antropología Filosófica
Nos advertimos el motivo, aparte del probable culto a una tradición mal entendida o la ley del
mínimo esfuerzo, para seguir denominado como moral, un daño de indudable naturaleza y
consecuencias jurídicas. Al compartir las precisiones de JORGE MOSSET ITURRASPE no
comprendemos por qué debemos seguir rindiendo tributo a una tradición que el tiempo ha desdibujado,
que ha sido desmentida por la realidad. No entendemos, por consiguiente , por qué se continúa
denominando moral , a lo jurídico, si la gran mayoría de los autores y de los cuerpos legales han sido
capaces de abandonar, por no ser descriptiva de su objeto, la tradicional expresión de personal moral
y sustituirla por la persona jurídica, que en verdad es colectiva, no vemos la razón para que en un caso
similar, como es el del daño moral, no se produzca idéntico cambio.¿Por qué asimilar a la expresión
moral, que tradicionalmente se ha empleado para significar dolor o sufrimiento derivado de una lesión
a la esfera afectiva, los múltiples y diversos daños que se producen en agravio de la persona,
lesionando su cuerpo, su psique o su proyecto de vida? Nos preguntamos asimismo, ¿ Qué tiene que
ver todo esto, que estrictamente jurídico , con lo moral.?Parecería que, como en otros tiempos que son
ya historia, seguimos confundiendo empecinadamente lo moral, que se enraíza en la pura subjetividad,
con lo jurídico que aparece a partir de la íntersubjetividad.
Daño a la persona o daño no patrimonial. Una tercera observación sobre el tema que nos ocupa
se refiere al intento de equiparar la noción de daño a la persona con el concepto de daño no patrimonial.
Aparte de que no llegamos a entender la preferencia de los juristas por la expresión patrimonio sobre la
de persona, consideramos que no siempre el daño a la persona tiene consecuencias de carácter no
patrimonial se suman otras de naturaleza patrimonial . es decir que, desde nuestro punto de vista, no
cabe equiparar el concepto de daño a la persona, con el daño no patrimonial. Ello, siempre dentro de
nuestra óptica, supone mezclar dos niveles conceptuales diversos como son, de un lado, la naturaleza
del ente dañado y, del otro, las consecuencias que generan dichos daños , ya sea a la persona o al
patrimonio o a ambos.
Nadie puede discutir la fundamental diferencia ontológica que existe entre el ser humano, que
es libertad y sensibiliza valores, y las cosas del mundo que contrariamente, carecen de libertad no
vivencian valores y son acabadas, terminadas, macizas. Esta diferencia marca el diverso tratamiento
técnico con mayor razón, debe manifestarse cuando se trata de apreciar la magnitud del daño,
considerado en sí mismo, y sus consecuencias, ya sean éstas patrimoniales o no patrimoniales.
Como es fácil percibir, la posición antes sustentada se inspira en una concepción personalista o
humanista del derecho, que coloca al ser humano, y no al patrimonio, como eje y centro de la
disciplina jurídica. Razón que ha llevado a ciertos autores a concentrar su preferente atención en trono
a la víctima del daño,. Ante la human necesidad de que ella no que sin reparación. Esta actitud supone
que al derecho le interesa prioritariamente atender a la víctima frente a la indagación destinada a
determinar el grado o intensidad de la culpa del agente del daño que, en algunos casos, como señala
MOSSET ITURRASE, pareciera ponerse del lado del agente del daño con propósito de diluir la
debida indemnización.
En virtud de lo expuesto, apreciábamos que existen dos tipos básicos de daños si se tiene en
cuenta , como se ha dicho, la misma del ente que ha sufrido sus consecuencias. Así, y tal como se ha
señalado, es posible hacer una primera y amplia distinción que atiende a la calidad ontológica de los
entes pasibles de ser dañados. En este sentido, como se ha mencionado,.encontramos, de un lado, a los
seres humanos, sujetos de derecho y, del otro, a las cosas u objeto en el mundo, de los cuales se valen
instrumentalmente las personas para realizarse. De ahí que podamos referirnos al daño subjetivo, que es
el que agravia o afecta a los seres humano y al daño objetivo, que es el que incide sobre los objetos que
integran el patrimonio de las personas. El primero de dichos daños, por lo tanto, se refiere al ser
humano, considerado en sí mismo, y el segundo de ellos atiende a haber del sujeto de derecho. Esta
constituye desde nuestra óptica, la primera y básica clasificación de los daños.
A nadie escapa por lo demás, que la diversidad ontológica entre el ser humano y las cosas que
integran su haber o patrimonio, se reflejan en las especialidades y distintas características que asume la
indemnización por las consecuencias derivadas del daño que afecta específicamente a cada una de tales
cualidades de ente. No se puede, con un criterio economista y materialista, dejar de reconocer el
diverso rol que cumple la indemnización en le caso que se destruya una cosa que cuando se
agravia la ser humano mismo, creador, eje y centro del derecho.
El daño subjetivo o daño da la persona es aquel cuyos efectos recaen en el ser humano,
considerando en si mismo, en cuanto sujeto de derecho, desde la concepción hasta el final de la vida.
Por la complejidad del ser humano, los daños pueden efectuar alguna o algunas de sus múltiples
manifestaciones o maneras de ser.
Como el ser humano es una unidad Psicosomática, sustentada en la libertad, los daños que se le
causen pueden incidir ya sea en su cuerpo, en sentido estricto, o en su psique o afectar su propia
libertad. El daño Psicosomático puede recaer directamente en el cuerpo o soma del sujeto o en la
Psique, bajo el entendido que en cualquier caso el daño a una de tales esferas repercute, en alguna
medida, en la otra sobre la base de la inescindible unidad antes referida
El daño Psicosomático puede desglosarse a su vez, para fines puramente descriptivo o
didácticos o para orientar mejor la debida reparación, en daño biológico y daño a la salud. En realidad,
metafóricamente hablando, se trata de dos caras de una misma moneda. El daño biológico representa la
vertiente estática y el daño a la salud la vertiente dinámica del genérico daño Psicosomático.
El daño Biológico se identifica con la lesión, considerada en sí misma, causada a la persona
victima del daño. En el daño denominado Biológico, se compromete, en alguna medida, la integridad
Psicosomática del sujeto, de modo directo e inmediato, causándole heridas de todo tipo, lesiones varias,
fracturas, perturbaciones Psíquicas de diversas índole. Las consecuencias de una acción dañina contra
el cuerpo o soma son, generalmente, visibles y elocuentes al margen, claro está, del preciso diagnostico
medico -- legal que formula un pronóstico de las mismas.
En cambio, una lesión Psicosomática que incide perfectamente en la Psique resulta; como es
obvio, menos elocuente y visible y probablemente más difícil de diagnosticar. Y, en ciertos casos,
puede pasar inadvertida para cualquiera persona que no sea un médico especialista en la materia: La
lesión que afecta la psique, en cualquiera de sus manifestaciones, pueda ser el resultado de una previa
agresión SOMATICA aunque pueda también presentarse inicialmente desvinculada de dicha agresión,
no obstante la conexión existente en virtud de la unidad Psicosomática en que consiste la naturaleza del
ser humano.
El daño que compromete preferentemente la esfera Síquica del sujeto puede incidir primaria y
notoriamente en alguna de las manifestaciones en que teóricamente solemos descomponerla, como son
el aspecto afectivo, el volitivo y el intelectivo. Precisamente, cuando la incidencia presenta
fundamentalmente en la esfera afectiva o sentimental solemos aludir el daño moral en su restringido
sentido tradicional de dolor de afección.
El daño psicosomático por lo tanto, puede incidir ya sea sobre soma o cuerpo, en sentido
estricto, o sobre la psique. En el primer caso se suele denominar como daño físico, mientras que, en el
segundo, alude al daño psíquico. En cualquier caso una lesión somática repercute de diferente manera
en el psiquismo según sea el sujeto de que trate y, viceversa, un daño Psíquico suele tener una
manifestación somática. Pág. 33. 2do p
PETITORIO
Por las razones , antes expuestas y de conformidad con lo previsto en los Artículos 127 y 128
132 150 de la Ley de Tránsito y Transporte Terrestre y 1185 y 1196 del Código Civil procedo a
demandar a el Ciudadano : MANUEL DE JESÚS BLANCO ROJAS antes identificado, domiciliado
en Calle Bella Vista casa No. 6, Mariara Estado Carabobo, a la Empresa Mercantil “TRANSPORTE
RODRÍGUEZ GOMEZ C.A (TRANSROGO C.A ” Inscrita en el Registro Mercantil Segundo de la
Circunscripción Judicial del Estado Aragua bajo el No.18 Tomo 2-A de fecha 20 de Enero del año
1997 en su carácter de propietario del vehículo causante del accidente de la muerte de mí esposa, las
lesiones graves que sufrieron mis hijos, sobrino y yo, con domicilio procesal en la carretera Nacional,
Parcela 116, Cagua estado Aragua y SOLIDARIAMENTE a la Empresa ASEGURADORA
GENERAL DE SEGURO S.A., Domiciliada en la avenida Las delicias, Edificio Centro Andrés Bello,
Piso 2, Oficina 202, 203, Maracay Estado Aragua, para que convengan en pagar o en su defecto sea
condenados por este Tribunal a pagar los siguientes conceptos:
PRIMERO : La cantidad de DOS MILLONES DE BOLIVARES (Bs. [Link].), por concepto de
daños materiales propiamente dichos, discriminados en las averías y desperfectos causados al vehículo
que era conducido por mí persona y deacuerdo a la experticia practicada por funcionario autorizado
para la misma sufrió pérdida total.
SEGUNDO : La cantidad de UN MIL MILLONES DE BOLIVARES ( Bs. 1000.000.000 ) por
concepto de daños Morales, determinados por la Muerte de mí esposa antes identificada, las lesiones
corporales sufridas por mis tres (3) hijos, mí sobrino y yo, al igual que las penurias, dolor, sufrimiento
y preocupaciones que hemos padecido los últimos 11 meses y medio como consecuencia del fatal
accidente. Que luego de la ausencia de mí esposa nos trajo un recuerdo inolvidables así como un
sufrimiento que esta anclado en nuestras almas.
TERCERO : La cantidad de determinado por la utilidad monetaria que he dejado de percibir, con la
ocasión de no incorporarme totalmente a mí trabajo Independiente; ello debido a las múltiples
diligencias que debo realizar tanto en organismos Publico como privado para obtener alguna ayuda y
poder operar a mis dos menores hijos que resultaron muy lesionados en el falta accidenta; así como
también los viajes y gastos que actualmente estoy realizando el la capital de la republica por debo
viajar constantemente para chequeos médicos en el hospital pedriático Infantil.
A los fines de dar cumplimiento con lo dispuesto en los artículos 31 y 38 del Código de Procedimiento
Civil, estimo la presente demanda en la cantidad de
Consigno en este acto y anexo al presente escrito, copias certificadas de las actuaciones
administrativas de tránsito marcada “A”, Partida original de defunción de ARGENIA ANTONIA
EREU DE GIMENEZ marcada “B”; Copia Fotostática del Registro Mercantil de la Empresa
Mercantil TRANSPORTE RODRÍGUEZ GOMEZ C.A marcada “C”.Así como también debo
manifestar que sobre el mismo accidente actualmente conoce la Fiscalía 1era del Ministerio Público de
la circunscripción Judicial del Estado Yaracuy con sede en San Felipe. Solicito de este Tribunal se me
expida Copia Certificada del presente escrito libelar , con su respectivo auto de admisión .
Finalmente pido que la presente demanda sea admitida previa habilitación del tiempo necesario
y jurada la urgencia del caso ,sustanciada, tramitada conforme a derecho y declarada con lugar en la
definitiva . En San Felipe , a la fecha de su presentación
EL DEMANDANTE. SU ABOGADO ASISTENTE.