Lectura Denotativa A La Deriva, Horacio Quiroga
Lectura Denotativa A La Deriva, Horacio Quiroga
Aliendes Tiziana
Literatura
Horacio Silvestre Quiroga Forteza, más conocido como “Horacio Quiroga”, nació el 31 de
diciembre de 1878 en Uruguay, específicamente en una ciudad del noroeste, llamada Salto. Fue
diagnosticado con cáncer de próstata terminal luego de sufrir de unos intensos dolores por varios
meses. El 19 de febrero de 1937, Horacio Quiroga decidió quitarse la vida tomando cianuro.
Quiroga es considerado uno de los mayores cuentistas latinoamericanos de todos los tiempos.
Ha dejado para la posteridad algunas de las piezas más terribles, brillantes y trascendentales de la
literatura hispanoamericana del siglo XX. El escritor abarcaba la poesía, los cuentos y la
dramaturgia.
locura y de muerte”. Un cuento sobre un hombre que está desesperado por aferrarse a la vida aún
cuando ya sabe que va a morir. Horacio, como cualquier artista lo haría, expresa sus sentimientos
relación a la muerte, el hombre sentía estar rodeado de ella. Su padre falleció cuando él contaba
con tan solo dos meses, cuando, al bajar de una embarcación se le disparó accidentalmente la
su vida. Podemos interpretar a la selva en donde el hombre -Paulino- vive, como si fuese la selva
misionera en donde Quiroga se asentó entre 1909 y 1916 con su primera mujer, y entre 1932 y
1936 con su segunda mujer. Lo que nos hace asimilarlo con la realidad y a su vez le da un magno
grado de verosimilitud.
omnisciente, es decir que el narrador sabe lo que hacen y piensan los personajes en todo
I
momento, esto podemos demostrarlo en el momento en el que dice: “El dolor en el pie
aumentaba, con sensación de tirante abultamiento, y de pronto el hombre sintió dos o tres
fulgurantes puntadas que como relámpagos habían irradiado desde la herida hasta la mitad de
la pantorrilla. Movía la pierna con dificultad; una metálica sequedad de garganta, seguida de
sed quemante, le arrancó un nuevo juramento…” Al ser omnisciente, el narrador supo cómo se
sentía el personaje “El hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que como relámpagos
podría saberlo, y al ser narrado en tercera persona, no sería capaz de ser un narrador protagonista,
ya que este narra desde la primera persona gramatical. Su tiempo de relato es una progresión
cronológica, debido a que los hechos están contados desde el principio al fin, donde las acciones
no son interrumpidas para contar un hecho anterior y/o posterior. El tiempo de época es
que se puede medir a través de los objetos, en este caso es aproximado, aparentemente al
atardecer llegando la noche, ya que el texto nos relata: “El sol había caído ya cuando el hombre,
relación con el personaje, es decir, el cómo este siente el pasar del tiempo. En el cuento, se
tiempo había pasado desde que vio por última vez a su ex patrón Dougald. “El hombre que iba en
ella se sentía cada vez mejor, y pensaba entretanto en el tiempo justo que había pasado sin ver a
su ex patrón Dougald. ¿Tres años? Tal vez no, no tanto. ¿Dos años y nueve meses? Acaso.
El personaje protagonista y único del cuento es el hombre. Un personaje genérico, aquel que
representa el carácter de todo un grupo social a través de sus acciones. Su fuerza antagónica,
aquella que no lo deja cumplir su objetivo -el cual es salvarse de la muerte- es la misma
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naturaleza, es quien, a través del tiempo, la serpiente y la existencia, no lo dejan vivir. Aunque el
El tema del cuento podría ser, anteriormente nombrado, “La esperanza del hombre”. La
pasado, en la antigua Grecia se creía que la esperanza era un mal, era aquello que los hombres
su grado de importancia es muy alto, ya que es plasmado y sin el no podría haber historia. El
autor nos dio descripciones de este “En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El
hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó
velozmente a la deriva. El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes,
altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros
bloques de basalto, asciende el bosque, negro también. Adelante, a los costados, detrás, la eterna
Como toda obra, “A la deriva” tienes sus propios núcleos narrativos, las acciones que hacen
transcurrir la obra. Como primer núcleo nos encontramos con la mordida de la serpiente, la
primera acción que da inicio a la obra y la invita a continuar y desarrollarse a través de esta.
encuentra bien y entra en un estado al que intenta aferrarse a la vida, recurriendo así a la
una cura para el veneno de la Yararacusú, cuando se embarca sabiendo aún, que moriría. Y, para
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finalizar con los núcleos, el quinto y último es la muerte, cuando el narrador nos da a entender
A partir de esto, podemos determinar que el cuento “A la deriva” del escritor uruguayo,
la literatura.